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TRABAJO DE INVESTIGACION

" EL NARCOTRAFICO FRENTE A LAS INSTITUCIONES

TRADICIONALES, PARTICIPACION DE LAS

FUERZAS ARMADAS EN LA LUCHA CONTRA

EL NARCOTRAFICO"

CAPITAN DE NAVIO JUAN MARCHINI BARTHELMESS

CLASE XXXIV

1995
COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

Certifico que he leído este


trabajo de investigación y
lo encuentro aceptable en
cuanto a contenido
científico y lenguaje.

_______________________
CONSULTOR

________________
FECHA
COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

Certifico que he revisado


este trabajo de
investigación y lo he
encontrado ajustado a la
normativa y metodología del
CID.

______________________
CONSULTOR

_______________
FECHA
COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

NOTA ACLARATORIA

Las opiniones emitidas en el presente trabajo son de la


exclusiva responsabilidad de los autores y no representan la
posición del Colegio Interamericano de Defensa.
COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

AUTORIZACION

Autorizo al Colegio Interamericano de Defensa la publicación


de este trabajo como artículo para lectura seleccionada o en
la revista del Colegio.

___________________________
Juan Marchini Barthelmess
Capitán de Navío
Armada Peruana

FECHA: 06 de mayo de 1995


INTRODUCCION

Con especial beneplácito, asumo la responsabilidad


encomendada por el Colegio Interamericano de Defensa para
enfrentar el estudio sobre el narcotráfico frente a las
Instituciones Tradicionales, toda vez que el tema asignado
reviste singular importancia habida cuenta que mi país es el
primer productor de coca, materia prima para la elaboración
del clorhidrato de cocaína que en la actualidad es la droga de
mayor preferencia en el mundo.

Es indudable que el narcotráfico constituye una lacra que


afecta a la comunidad mundial en su conjunto y se afirma, con
mucha certeza, que no existe nación alguna que no se vea
afectada o amenazada seriamente por esta lacra social, que
además de generar violencia desencadena el incremento de una
serie de figuras delictivas que afectan significativamente las
bases mismas de los estados.

La problemática de drogas, en sus dos vertientes, el


tráfico ilícito de drogas y la drogadicción, afectan a la
sociedad en su conjunto al incrementar las actividades
delictivas, corromper autoridades e instituciones, generar
violencia y anular muchas vidas útiles que al caer en la
drogadicción, se incapacitan para contribuir con su esfuerzo
al desarrollo nacional y por el contrario se constituyen en
rémora del mismo toda vez que el Estado se verá obligado a
destinar ingentes recursos para las campañas de prevención y
rehabilitación de drogadictos, desatendiendo importantes obras
de desarrollo.

En el Perú, el narcotráfico y la subversión, no obstante


que teóricamente tienen fines y objetivos diametralmente
opuestos, han acordado una alianza de mutua colaboración en lo
que se ha denominado el "narcoterrorismo", extraña simbiosis
que está causando significativos daños al país ocasionando el
incremento desmesurado de la violencia al extremo de
constituir la principal amenaza para lograr el estado de paz y
tranquilidad que requiere el país para superar la serie de
problemas por los que atraviesa.

En este contexto, considerando la importancia de


establecer los verdaderos alcances del fenómeno del
narcotráfico, nos abocamos al estudio de esta problemática con
el propósito de determinar fehacientemente la forma como
afecta a la Seguridad Nacional, visando estructurar un modesto
aporte que sustente el delineamiento de estrategias que
permitan encarar este grave problema del narcotráfico que al
aliarse con la subversión constituye una real amenaza para el
país.

El trabajo estructurado consta de 4 capítulos referidos


al estudio del uso indebido y tráfico ilícito de drogas; la
Cooperación Internacional; la Defensa Nacional y el
Narcoterrorismo, a través de los cuales considero haber
abordado ampliamente el tema materia del estudio, para arribar
a conclusiones y formular recomendaciones que pretenden
responder a la finalidad del tema que nos ocupa.
I N D I C E

CAPITULO 1

DISEÑO METODOLOGICO

SECCION I

MARCO TEORICO

PAG.

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION 1
a. Documentos Normativos
b. Tema Asignado
2. CONTEXTO DE LA INVESTIGACION
2-3
a. Situación Problemática Global
b. Contexto Teórico
SECCION II
PROBLEMATIZACION

3. DEFINICION DEL PROBLEMA GENERAL 3

4. DEFINICION DE LOS PROBLEMAS DERIVADOS DEL


PROBLEMA GENERAL 3-4

SECCION III
SISTEMA DE HIPOTESIS

5. HIPOTESIS GENERAL 4

6. HIPOTESIS ESPECIFICAS 4

SECCION IV
PROCESO METODOLOGICO

7. TIPO DE INVESTIGACION 5

8. METODO 5

CAPITULO 2

TRAFICO ILICITO DE DROGAS

9. EVOLUCION HISTORICA 6

10. ELEMENTOS DEL TRAFICO ILICITO DE DROGAS


6-7
a. El Traficante
b. El Usuario
c. El Medio Ambiente

11. CARACTERISTICAS DEL TRAFICO ILICITO DE DROGAS 7-8

12. RUTAS DEL TRAFICO ILICITO DE DROGAS 9

13. NARCOTRAFICO Y POLITICA 10-


11

14. NARCOTRAFICO Y SOCIEDAD 11-


12

15. NARCOTRAFICO Y ECONOMIA 13-


14
a. Impacto Internacional

16. ESTRATEGIAS FRACASADAS 14-


15
17. NARCOTRAFICO: ESTRATEGIAS Y SOLUCIONES
15-17
CAPITULO 3

LA COOPERACION INTERNACIONAL

18. GENERALIDADES 18-


19
19. CONVENIOS MULTILATERALES
19-20

20. CONVENIOS BILATERALES 20

21. ESTADOS UNIDOS : POLITICA ANTIDROGAS 21-


24
a. Relaciones EE.UU - América Latina
b. Las Responsabilidades no son iguales
c. El Plan Norteamericano

22. CONVENIO PERU - ESTADOS UNIDOS 24-


27
a. Antecedentes
b. Aspectos del Convenio
c. Cooperación Militar - Policial
d. Acontecimientos

CAPITULO 4

DEFENSA NACIONAL Y NARCOTERRORISMO


23. FACTORES QUE FAVORECEN LA SUBVERSION 28-
29
a. Campo de Acción Político
b. Campo de Acción Económico
c. Campo de Acción Sicosocial

24. EL NARCOTRAFICO 29-


30

25. EL NARCOTERRORISMO 30-


33
a. Generalidades
b. Narcoterrorismo en el Perú

26. SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL 33-


35

27. INFLUENCIA DEL NARCOTRAFICO EN LA SEGURIDAD 35-


38
NACIONAL

28. PARTICIPACION DE LAS FF.AA Y PNP EN LA LUCHA


CONTRA EL NARCOTRAFICO 38-
41
CAPITULO 5

CONCLUSIONES

29. CONCLUSIONES PARCIALES 42-


45
a. Tráfico Ilícito de Drogas
b. Cooperación Internacional
c. Defensa Nacional y Narcoterrorismo

30. CONCLUSIONES GENERALES 45

CAPITULO 6

RECOMENDACIONES

31. ANEXOS : 46-


66
. Definición de Términos
. Convenio Antridrogas Perú - EE.UU
. Memorándum Cooperación Militar - Policial

BIBLIOGRAFIA 67
CAPITULO 1

DISEÑO METODOLOGICO

SECCION I

MARCO TEORICO

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION

a. Documentos Normativos

(1) El plan de Estudios del Colegio Interamericano


de Defensa, dicta las disposiciones para la
ejecución de trabajos de investigación a
realizarse en forma individual o grupal.

(2) La Directiva Nº 3.7, establece las normas para


la ejecución de trabajos de investigación por
los participantes del XXXIV Curso del Colegio
Interamericano de Defensa.
b. Tema Asignado

(1) Título del Tema

"EL NARCOTRAFICO FRENTE A LAS INSTITUCIONES


TRADICIONALES, PARTICIPACION DE LAS FUERZAS
ARMADAS EN LA LUCHA CONTRA EL NARCOTRAFICO"

(2) Finalidad y Alcance establecidos

(a) Establecer la influencia negativa del


narcotráfico en la seguridad continental.

(b) Determinar la conveniencia de la


intervención de las FF.AA. en el control
y/o represión esbozando los mecanismos,
órganos y políticas.

(c) Comprender las organizaciones e


instituciones que tengan relación con la
problemática.
(3) Importancia de la Investigación

(a) Criterio Temporal

La investigación del problema planteado


reviste suma importancia en la actualidad
en que no existe consenso mundial para
aunar esfuerzos en la lucha contra esta
lacra social que, en el Perú, al aliarse
con la subversión, trata de minar las bases
mismas de la nacionalidad.
(b) Criterio Teórico

La investigación permitirá determinar como


la poblemática de las drogas, en sus dos
variantes - El tráfico ilícito y el uso
indebido de drogas - afectan a la Defensa
Nacional.
(c) Criterio Práctico

La investigación, a partir del análisis de


las diferentes facetas del narcotráfico y
del uso indebido de drogas, proporcionará
información valedera que determine el
empleo de la máxima capacidad operativa del
Estado para frenar estos flagelos.
(d) Criterio Metodológico

Se realizará una investigación de tercer


nivel mediante la descripción y explicación
de la información disponible, aportando
experiencias al modelo metodológico
mencionado.
2. CONTEXTO DE LA INVESTIGACION

a. Situación Problemática Global

(1) El fenómeno de las drogas presenta dos facetas


claramente diferenciadas: El tráfico ilícito de
drogas y el consumo indebido de drogas.

(2) El tráfico ilícito de drogas es un problema


complejo que incluye actividades concernientes a
la producción de materias primas, elaboración,
transporte y comercialización de las drogas en
los grandes mercados con ramificaciones
internacionales. Se caracteriza por el
incesante afán de lucro de los narcotraficantes
que corrompen autoridades en los diferentes
niveles del gobierno, minando la moral de los
pueblos y afectando a sus instituciones haciendo
peligrar su vigencia, situación a la que no son
ajenas las instituciones ligadas a la Defensa
Nacional.

(3) El Perú, dada su ubicación geográfica, posee


grandes extensiones de tierras aptas para el
sembrío de la planta de coca, lo que ha
determinado el incremento de actividades
vinculadas al tráfico ilícito de drogas que se
ve agravado por la extraña simbiosis entre este
delito con organizaciones de terroristas que han
sentado sus bases en zonas cocaleras con el
propósito de obtener los recursos económicos que
les permitan sufragar sus acciones subversivas.
b. Contexto Teórico

La investigación encomendada, dentro del dominio


sicosocial, se orienta a establecer como los
narcotraficantes, en cuanto integrantes de un grupo
social secundario y de presión, así como los
consumidores de drogas afectan a la sociedad en su
conjunto y con ello a la Defensa Nacional.
SECCION II

PROBLEMATIZACION

3. DEFINICION DEL PROBLEMA GENERAL

DETERMINAR ¿EN QUE MEDIDA EL NARCOTRAFICO AFECTA LA


SEGURIDAD NACIONAL Y SI ES CONVENIENTE LA PARTICIPACION
DE LAS FUERZAS ARMADAS EN LA LUCHA CONTRA ESTE DELITO?

4. DEFINICION DE LOS PROBLEMAS DERIVADOS DEL PROBLEMA


GENERAL

a. ¿Por qué se ha incrementado el Tráfico Ilícito de


Drogas?

b. ¿En qué medida el Tráfico Ilícito de Drogas afecta a


las instituciones fundamentales del país?

c. ¿Tiene alguna influencia negativa el narcotráfico en


la seguridad nacional?

d. ¿Es necesaria la participación de las Fuerzas


Armadas en la lucha contra el TID?

e. ¿Afecta a la Seguridad Nacional el consumo indebido


de drogas?

f. ¿Por qué se ha producido la unión del narcotráfico


con el terrorismo?
SECCION III

SISTEMA DE HIPOTESIS
5. HIPOTESIS GENERAL

Debido a la diversidad de climas apropiados para el


cultivo de coca en el Perú, el narcotráfico, con su
secuela de corrupción y violencia, afecta en gran medida
la moral de las instituciones básicas del Estado - entre
otras al Poder Judicial y Policía Nacional - y propicia
el incremento de la drogadicción que ocasiona en los
niños y jóvenes serios deterioros físicos, intelectuales,
sicológicos y morales que los incapacitan o disminuyen
ostensiblemente para poder concurrir con su esfuerzo a la
Defensa Nacional, compromentiendo seriamente por ambas
vertientes - El narcotráfico y la drogadicción - la
Seguridad Nacional, siendo necesario que el Estado,
recurriendo al apoyo de la comunidad internacional,
disponga el empleo de su máxima capacidad operativa,
incluyendo, de ser necesario, la participación de las
Fuerzas Armadas, para la represión y prevención del
delito.
6. HIPOTESIS ESPECIFICAS

a. Mediante la ayuda internacional proceder a la


disminución de cultivos de coca, limitándolos a
volúmenes productivos compatibles con las
necesidades de empleo lícito, a fin de frenar el
incremento del narcotráfico y sustituir el exceso de
plantaciones de coca por cultivos alternativos que
constituyan una solución económica para los
agricultores, evitándose que sus actuales ingresos
no se vean sensiblemente disminuídos.

b. Establecer mecanismos de control adecuado y


efectivos a efectos de evitar la corrupción y
deshonestidad de los integrantes de las
instituciones, organismos y dependencias encargadas
de la prevención y represión del delito; así como
para aquellos elementos del Estado que sin tener la
responsabilidad de combatir el narcotráfico, directa
o indirectamente encubran o faciliten la comisión
del delito.
SECCION IV

PROCESO METODOLOGICO

7. TIPO DE INVESTIGACION

Se efectuará una investigación de tercer nivel


descriptiva, explicativa y prospectiva que nos permita
conocer la influencia negativa del narcotráfico en la
Seguridad Nacional así como la determinación de la
conveniencia o no que las FF.AA. intervengan en la
represión del delito.
8. METODO

Se aplica el Método de Investigación Científica a través


de los siguientes pasos:

a. Definición del Problema


b. Formulación de la Hipótesis capaz de solucionarlo
c. Determinación de variables
d. Verificar o comprobar la certeza de la hipótesis
mediante las variables
e. Obtener conclusiones y redacción del Informe Final
CAPITULO 2

TRAFICO ILICITO DE DROGAS

9. EVOLUCION HISTORICA

El tráfico ilícito de drogas es un complejo problema que


afecta a la comunidad internacional en su conjunto y en
forma particular a países latinoamericanos donde aparece
como una nueva actividad delincuencial de alarmantes
proporciomes a partir de la década de los 60
constituyendo una seria amenaza para la estabilidad
política y social. Tanto el Perú como Bolivia son
reconocidos como los más grandes productores de coca, en
razón de que los agricultores que anteriormente se
dedicaban a la siembra legal del arbusto de la coca y en
condición de cultivadores legales, el producto de su
faena era encausado hacia actividades lícitas por
intermedio de los correspondientes organismos públicos
encargados de la comercialización de la hoja de coca, en
la actualidad han derivado sus actividades hacia sembríos
clandestinos de este vegetal, lo que se ve favorecido por
el clima y por lo difícil de la geografía que han
propiciado la aparición de nuevos cultivos ilegales cada
año, sin que el Estado pueda ejercer el control real
sobre los mismos, situación que ha determinado el
incremento del tráfico ilícito de drogas en el medio.
A partir de la década del 70, en el Perú se genera un
proceso de elaboración masiva de pasta básica de cocaína
como producto de exportación ilegal y a mediados de la
misma década, se reportan informes sobre consumo
considerable de pasta básica y clorhidrato de cocaína,
fenómeno que igualmente se da en Bolivia y Colombia,
conformantes con nuestro país de lo que se ha denominado
el "triángulo blanco", por ser precisamente estos tres
países los mayores productores de coca del mundo.
10. ELEMENTOS DEL TRAFICO ILICITO DE DROGAS

El tráfico ilícito de drogas es un delito de carácter


multinacional cuyas esferas de acción no reconocen
fronteras, característica que impone la necesidad que en
su solución igualmente concurran los esfuerzos de la
comunidad internacional. Para que exista el tráfico
ilícito de drogas es necesaria la concurrencia de tres
elementos: El traficante, el usuario de la droga y el
medio ambiente en el que se desenvuelven.
a. El Traficante
Es la persona inescrupulosa que se encarga de
establecer y mantener las relaciones entre los
centros de produccion, comercialización y consumo de
la droga, cuyo único impulso es un desmesurado afán
de lucro que lo lleva a tratar de allanar lo más
rápidamente las dificultades, para lo cual no vacila
en corromper autoridades o cometer cualquier otro
tipo de delito para que su empresa salga adelante;
también se preocupa permanentemente por mejorar los
métodos de elaboración y del transporte de la droga.
b. El Usuario
Es la persona que por diferentes motivaciones se ha
iniciado en el uso indebido de drogas y ha devenido
en dependiente, hacia quien se dirige la actividad
del narcotraficante.
c. El Medio Ambiente
Es el marco social en que se desenvuelven y
relacionan narcotraficantes y drogadictos y que
constituye el gran mercado de las drogas regido como
cualquier otro por las leyes de la oferta y la
demanda.
El medio ambiente de las drogas se va incrementando
en la medida en que crece el número de consumidores
pero también con aquellas personas que investidas o
no de autoridad, son objeto de corrupción por parte
del poder oculto del narcotráfico y que
paulatinamente van desenvolviéndose en este extraño
mundo de las drogas.
11. CARACTERISTICAS DEL TID

El sub-mundo de las drogas que nace y se desarrolla en la


ilegalidad y el delito y cuya trágica consecuencia es la
deshumanización del hombre, tiene características
propias, algunas de las cuales se detallan a
continuación:
Organización transnacional:
El TID no reconoce fronteras para sus operaciones, sus
cuadros dirigentes y operativos incluyen delincuentes de
varias nacionalidades.
Alta rentabilidad:
Las drogas proporcionan elevadas ganancias que
difícilmente pueden ser superadas por actividades
lícitas, lo que dificulta su persecución y erradicación.
Carácter oculto o encubierto:
Como cualquier actividad ilícita, sus operaciones deben
realizarse con el mayor secreto y en la clandestinidad,
utilizando al máximo el enmascaramiento y la
sofisticación.
Inexistencia de denunciantes:
Resulta casi imposible obtener del drogadicto una
acusación formal contra su proveedor pues si lo hace, no
sólo corta su vía de aprovisionamiento sino que se expone
a ser víctima de duras represalias.
Flexibilidad:
Las fuentes de producción, los canales de distribución y
las modalidades del tráfico cambian constantemente de
acuerdo a las circunstancias derivadas de las medidas del
control gubernamental.
Interconexión con otros delitos:
Generalmente el TID se encuentra ligado a otros delitos
como falsificación de documentos y moneda, trata de
blancas, corrupción de funcionarios, prostitución,
subversión, etc.
Destino común:
Las drogas se orientan hacia los grandes mercados de
consumo, generalmente hacia los Estados Unidos de Norte
América y países europeos, por el alto poder adquisitivo
de sus habitantes.
Relatividad de las estadísticas:
A diferencia de otros tipos de delitos, en el TID no
existen estadísticas que sean capaces de reflejar las
reales dimensiones del problema pues ni las informacones
de carácter policial, referidas sólo a los trasgresores
de la ley que son detenidos, ni las de carácter médico,
relativas a los drogadictos que concurren a programas de
rehabilitación, nos indican la magnitud del fenómeno.

12. RUTAS DEL TRAFICO ILICITO DE DROGAS


Las organizaciones de narcotraficantes para el transporte
de la droga hacia los lugares de acopio y/o
comercialización, vienen utilizando tres rutas:
a. Ruta Aérea
Se emplea generalmente aeronaves ligeras como
avionetas mono y bimotores, con capacidades de 350 a
500 kilos respectivamente, las que son operadas
desde campos de aterrizaje clandestinos y otras
veces desde aeropuertos autorizados. Las
principales rutas son:
- De Lima (Perú) a Ecuador, México, USA, Canadá,
Colombia y Europa.
- De Iquitos (Perú) a Colombia (Leticia), Brasil
(Manaos) y Europa.
- De San Martín (Perú) a Colombia.
- De Huánuco (Perú) a Colombia (Leticia) y Brasil
(Manaos).
- De Puno (Perú) a Bolivia, Argentina y Chile.
- De Tumbes (Perú) a Ecuador.
b. Rutas Terrestres
Se utilizan carreteras troncales y/o de penetración
para conducir la droga a lugares de acopio, de
consumo y/o de comercialización.
c. Ruta Marítima, Fluvial y/o Lacustre
- Ruta Fluvial
Fue muy empleada antes de la utilización de las
rutas aéreas, actualmente se emplea sólo para el
transporte de la pasta básica a los lugares de
acopio.
- Ruta Marítima
Es empleada especialmente por los
narcotraficantes dedicados al refinamiento de la
droga, siendo enviados al extranjero mediante el
empleo de barcos mercantes.
- Ruta Lacustre
Utilizada por organizaciones establecidas en
Puno (Perú) para la comercialización de hojas de
coca y/o pasta básica con Bolivia, empleando
pequeñas embarcaciones.

13. NARCOTRAFICO Y POLITICA

Dado el avance de las actividades del tráfico ilícito de


drogas en el Perú es necesario tener en consideración la
injerencia de esta actividad en la vida política de
países hermanos como Colombia y Bolivia donde el "Poder
Narco" ascendió hasta las más altas esferas
gubernamentales: más aún si observamos que las zonas
cocaleras se han organizado teniendo en consideración las
cuencas de los ríos de la selva, afectando las fronteras
y perturbando la utilización de vías de comunicación
vitales para el desarrollo nacional, generando zonas
conflictivas de carácter transnacional.

Las áreas consideradas como ejes descentralizados para el


desarrollo nacional, como lo son las cuencas de los ríos
amazónicos, son afectadas por la anarquía que impera en
estos lugares debido a la presencia del narcotráfico que
muestra abiertamente su condición de dominador
territorial y generador de riquezas ilícitas que traen
"prosperidad" a zonas deprimidas por el tradicional
abandono por parte del Estado. Igualmente es preciso
considerar la posibilidad que las implicancias políticas
del narcotráfico lleguen a los poderes del Estado a
través de los partidos políticos y autoridades en
general.

Dado el tiempo transcurrido desde el inicio de las


actividades del narcotráfico, es posible que los
elementos directrices de esta ilícita actividad procedan
a organizarse, para gozar de la influencia política que
han logrado, más aún cuando en nuestros medios se rumorea
sobre probables financiamientos de campañas políticas de
candidatos al parlamento, lo cual nos induce a prever que
estas acciones tenderán a intensificarse aprovechando la
actual coyuntura económica que dificultará la
estructuración de campañas electorales a los partidos
políticos. La organización de comités de productores de
coca, cuyos integrantes tienen estrecha relación con el
narcotráfico así como con agrupaciones políticas que los
patrocinan, evidencia igualmente que es posible e
inminente la influencia del narcotráfico en la política.

Sin embargo, es necesario distinguir la problemática que


existe en Colombia de aquella que existe en Perú y
Bolivia como países productores de hoja de coca,
cultivada por pequeños parceleros campesinos.

En el Perú como en Bolivia son más de 100 mil familias


envueltas en el cultivo de coca; mientras que Colombia es
un ejemplo claro de tráfico ilícito de intermediación,
vía bandas criminales que adquieren la materia prima
(pasta básica de cocaína), la transforman y acarrean al
mercado de las grandes mafias ubicadas en los países
consumidores. Mientras que el problema de Colombia es
netamente de corte militar-policial, en Perú y Bolivia es
un problema socio-económico que puede adquirir las
características del Colombiano en un período no muy
lejano, si se le permite progresar aliado del terrorismo.
Se estima que resultaría absurdo e ilógico plantear un
esquema de solución que no contemple la importancia y
significado de la produccón y exportación de coca y
clorhidrato de cocaína para las zonas cocaleras y el
futuro de las mismas luego de aplicarse los programas
propuestos.

La decisión política sobre la destrucción de los cocales


mediante herbicidas, debe contemplar, además de los
problemas económicos que se generarán en la zona
cocalera, las consecuencias ecológicas del empleo de
sustancias químicas más aún si se tiene en consideración
la fragilidad de los suelos donde se cultiva la coca así
como de sus entornos ecológicos.
En el factor político también es indispensable que se
tome en consideración que cualquier plan serio de
sustitución de cultivos de coca no debe ser
unidireccional toda vez que enfrentar el problema sólo
desde una perspectiva exclusivamente militar- estratégica
de interdicción es equivocado como también lo es el
considerarlo únicamente como un problema socio-económico
y por ende plantear la sustitución de cultivos como
piedra angular -toda vez que estas dos concepciones se
han planteado desde hace 10 años y no han dado ningún
resultado positivo- ante lo cual será necesario diseñar
una estrategia integral que abarque fundamentalmente la
oferta, la demanda y sobretodo la llamada "conexión del
narcotráfico" con lo que se cubriría productores de
materias primas, consumidores de las drogas y los
narcotraficantes; teniendo como marco de referencia la
necesidad de crear condiciones de vida mejores a las
obtenidas con el cultivo de la coca para así asegurar que
el campesino no volverá a reincidir en el sembrío del
arbusto; toda vez que ésta será la mejor manera de lograr
efectivamente la reducción de cultivos con la
colaboración de los campesinos pues de otra manera el
problema, lejos de solucionarse se agravará.

14. NARCOTRAFICO Y SOCIEDAD

La sociedad peruana se ve afectada por las dos facetas


del problema de las drogas: el consumo indebido y el
tráfico ilícito. Con respecto al narcotráfico, en el
ámbito rural donde se encuentran las zonas más atrasadas
y deprimidas del país, el narcotraficante es considerado
como un "protector" que ayuda al desarrollo económico y
social de los pueblos que se constituyen así en polos de
migración interna, debido a la alta rentabilidad que
ofrece el cultivo de la coca y que permite a los
agricultores pagar mayores salarios, dando lugar a que
confluya gran cantidad de habitantes de otras zonas que
al buscar nuevas oportunidades de trabajo, incrementan
las huestes de esta ilícita actividad.

El narcotráfico por su capacidad de movilizar grandes


sumas de dinero, generalmente compromete a las
poblaciones lugareñas de las zonas cocaleras, comprando
sus productos a precios altos y aún realizando acciones
de ayuda a los más necesitados, obteniendo como correlato
el apoyo y protección de las personas beneficiadas.
Cuando estos sujetos se trasladan a las grandes ciudades,
con el objeto de realizar actividades lícitas, su poder
económico les permite ingresar a las altas esferas,
produciéndose la recomposición de la estructura social,
en que delincuentes son tratados como personas honorables
y respetables y como tales tienen acceso a los niveles de
decisión.

En razón de obtener ingentes beneficios como producto de


sus ilícitas actividades, el narcotraficante, con el
objeto de librarse de todo tipo de obstáculos antes,
durante y después de sus operaciones, no vacilan en
generar un creciente resquebrajamiento y relajación moral
al corromper autoridades judiciales, policiales, del
Ministerio Público y en general de todas aquellas cuya
presencia en la zona reporte al narcotráfico alguna
ventaja, constituyéndose en una real amenaza para la
marcha institucional de la nación. Las consecuencias
sociales del fenómeno se verifican al apreciarse los
elevados índices de los delitos vinculados al
narcotráfico.

Una cantidad importante de personas se encuentran


involucradas en esta modalidad delictiva que comprende
desde la tenencia de la tierra para el cultivo de coca,
hasta el tráfico y consumo de drogas. Así tenemos que el
cultivo de la coca en el Perú, resulta ser el de mayor
rentabilidad por tratarse de una planta rústica que no
requiere de fertilizantes u otro tipo de sustancia
química o de cuidados especiales proporcionando al
cultivador un ingreso promedio de 10 a 12 mil dólares al
año por hectárea.

Las bondades del cultivo de la coca, sus altas ganancias,


la falta de oportunidades de trabajo bien remunerado, así
como la carencia de difusión de los efectos nocivos que
producen a la sociedad, han persuadido a emigrar a muchas
familias e implantar en forma ilegal y desmedida su
cultivo, superando ampliamente las necesidades de los
habituados a la masticación de la hoja, las
farmacológicas e industriales. Este desequilibrio, que
afecta a nuestra sociedad, ha propiciado la invasión de
drogas a otros países consumidores, cuyos gobiernos se
muestran alarmados y propician la ayuda económica y
técnica para la erradicación de cultivos como alternativa
viable, reclamando una actitud severa y decidida del
gobierno peruano.

Las universidades, institutos agropecuarios, los


organismos del Ministerio de Agricultura, los organismos
de otros ministerios, así como la ayuda que proporciona
el gobierno y otras instituciones de "ayuda al más
necesitado", sólo tienen presencia en los pueblos jóvenes
de la capital de la república y en las principales
ciudades del país, constituyendo el indígena de la sierra
y selva los grandes olvidados, donde los productos de
primera necesidad y aquellos que requieren para mejorar
su producción agrícola, no los pueden obtener por su
lejanía y falta de comunicación con los centros de
abastecimiento o porque su adquisición resulta
prohibitiva y limitante, obligando al poblador marginado
a buscar en el cultivo de la coca la fuente y solución de
subsistencia familiar.
15. NARCOTRAFICO Y ECONOMIA

a. Impacto Internacional

No existe información exacta sobre la cantidad de


dólares del narcotráfico que circula por el sistema
financiero internacional. El Comité Antidrogas del
Grupo de los Siete (G-7), estima que es alrededor de
600 a 800 mil millones de dólares. El Sub-Comité de
Narcóticos del Senado Norteamericano, calcula
alrededor de 300,000 millones de dólares de los
cuales 100 mil millones se encontrarían en los
Bancos de Estado Unidos. En Latino América, los
países exportadores como Colombia, recibe anualmente
entre 7,300 y 14,540 millones de dólares por la
cocaína pura destinada al mercado norteamericano y
3,900 a 8,000 millones por su venta a Europa y Asia,
estimándose que alrededor de 1,500 millones de
dólares se invierten en el país. En Bolivia, se
estima ingresos totales entre 1,500 y 2,800 millones
de dólares, de los cuales 1,500 provienen de la
exportación de cocaína pura. En el Perú, los
cálculos aproximados fluctúan entre 1,400 a 3,000
millones de dólares, de los cuales monetizan 750
millones anualmente que equivalen al 25% de las
exportaciones convirtiéndola en el primer producto
exportable superando al cobre.

El dinero obtenido por este concepto, entra al


sistema financiero internacional, por medio del
lavado del dinero, que no obstante los esfuerzos
realizados para detectarlo en los Estados Unidos ha
tenido escasos resultados concretos, siendo el mayor
problema el respeto del secreto bancario.

En los países latinoamericanos es muy difícil


afirmar que el lavado de dinero sea superior al 15%
del total mundial, pero ciertos países han utilizado
vías para introducir dólares al mercado formal, por
ejemplo el Banco Central de Reserva del Perú, que
acude frecuentemente al "mercado negro" y acepta
que los importadores hagan lo propio.

El lavado de dinero es el método más común y


eficiente empleado por el narcotraficante para
esconder el origen de su fortuna. La interdicción
de las ganancias y la destrucción del lavado de
dinero son objetivos vitales de la lucha contra el
narcotráfico, ya que de aquí provienen los fondos
utilizados para extender su negocio y mejorar su
infraestructura de comando, control, comunicaciones,
inteligencia y sistemas de producción.

Las técnicas utilizadas en estas operaciones son las


tradicionales y la transferencia electrónica. Entre
las primeras tenemos: La técnica Smurfing, que
consiste en evadir el requerimiento legal que tiene
un banco en declarar cualquier transacción por valor
de 10 mil dólares o más, empleando el
narcotraficante "mensajeros" para realizar depósitos
menores a esa cantidad en varias instituciones
financieras; la técnica de legalización de negocios,
por la cual invierte en negocios de "alto volumen de
efectivo" tales como grandes tiendas comerciales,
restaurantes, farmacias, líneas de transportes,
ranchos ganaderos, clubs de fútbol y operaciones de
alta rotación como la inversión en la industria de
la construcción. El dinero proveniente de las
drogas se mezcla con los ingresos legítimos pagando
los impuestos legales. La técnica de cambio de
moneda extranjera, donde el narcotraficante evade
acción legal, aprovecha que las casas de cambio no
están obligadas de llevar registros que identifiquen
al cliente. La técnica de doble facturación donde
el narcotraficante adquiere el control de entidades
constituídas en dos lugares diferentes, pudiendo una
firma comprar bienes o valores de compañías que se
encuentran fuera del país a precios elevados. La
técnica del reverse flip o compra de propiedad que
consiste en la compra de inmuebles por un precio
oficial muy por debajo de su cotización real, la
diferencia es entregada al vendedor secretamente,
después de mantener la propiedad por algún tiempo,
el narcotraficante la vende por el precio verdadero.
La técnica de devolución de préstamo, por la cual
habiéndose establecido una compañía en un país libre
de impuestos extranjeros, el narcotraficante compra
un negocio en su propio país con un depósito
nominal, el saldo aparece como préstamo de la
compañía, que en secreto tiene fuera del país, este
préstamo es su propio dinero. Una vez establecido
el negocio, tendrá que hacer pagos de amortización
como si se tratara de un préstamo legal. La técnica
de empleo de casas de corretaje, en la cual el
narcotraficante, en colaboración de un banco
extranjero, ordena un instrumento negociable (bonos,
acciones, etc.), a través de determinada
institución, estipulando que el pago al corredor lo
hará un mensajero; cuando el narcotraficante haya
entregado el dinero a esta institución, estará en
libertad para cambiar sus valores negociables en
cualquier bolsa de valores.

16. ESTRATEGIAS FRACASADAS

Las estrategias diseñadas han fracasado, toda vez que la


realidad nos muestra que después de varios años de normas
penales cada vez más duras, de arduas y masivas
intervenciones policiales a reales o supuestos
infractores a dichas leyes, de severa congestión judicial
y penitenciaria y de frustradas campañas de erradicación;
hoy en día se produce, comercializa y consume mucho más
cocaína que en la década del 70. El sacrificio de
policías y jueces dentro de una "guerra" con una
estrategia simplista y, por ende, errada ha sido inútil,
salvo cuando se han concentrado los esfuerzos por golpear
a las grandes bandas de narcotraficantes, no obstante lo
cual existe el consenso de que las estrategias represivas
han generado nuevas y agudas contradicciones como ha sido
el caso de las campañas de erradicación forzosa en el
Alto Huallaga (Perú) en los años anteriores.

17. NARCOTRAFICO: ESTRATEGIAS Y SOLUCIONES

Hay dos tipos de aproximaciones distintas y


complementarias frente al problema del narcotráfico: En
primer lugar se debe diseñar estrategias correctas para
su eliminación y luego efectuar los estudios
correspondientes que nos permitan diagnosticar
adecuadamente los problemas concretos para buscar las
mejores y más eficaces soluciones.
a. Estrategias disponibles

Las estrategias discutidas en el Perú -y


probablemente en todo el mundo- pueden reducirse a
dos grandes grupos: Los que proponen la
legalización de la cocaína, y los que, partiendo de
considerarla ilícita, plantean diversos grados de
responsabilidad en los países involucrados.
(1) La Estrategia de la Legalización

Un sector significativo de los especialistas


sobre tráfico de drogas se inclinan por la
legalización del uso de las drogas, esgrimiendo
como argumentos que las actuales políticas de
control de drogas han fracasado a la vez que
resultan ser costosas y que la abolición de
muchas leyes antidrogas no conducirían al
aumento dramático de estas sustancias. Otros
consideran que hay necesidad de legalizar el uso
de las drogas porque la existencia del
narcotráfico solo es posible gracias a las
utilidades que pueden ser obtenidas por el
carácter clandestino del mercado y que la única
manera de luchar efizcamente contra el
narcotráfico consistiría en establecer
mecanismos de acceso controlado a la droga para
los usuarios, a precios con los cuales al
narcotráfico le fuera imposible competir.
Es necesario hacer notar que la legalización
puede ser totalmente ineficaz si el consumo de
drogas como la PBC y el CRACK sigue en
considerable aumento toda vez que ningún
gobierno se atrevería legalizar drogas tan
peligrosas como éstas y más aún si el
narcotráfico logra desarrollar técnicas de
producción del crack partiendo de la PBC lavada
en vez de hacerlo mediante la regresión química
del clorhidrato de cocaína, con lo que reduciría
significativamente los costos y estaría en
condiciones muy ventajosas para competir en el
mercado con el proyecto de legalización.
(2) Estrategias de Proscripción

Son las vigentes hoy en día, en la medida en que


el narcotráfico es ilícito, admitiendo tres
modalidades: responsabilidad de los países
productores, responsabilidad de los países
consumidores y corresponsabilidad.

Responsabilidad de los países productores

Los países desarrollados, que constituyen los


grandes mercados de las drogas, por razones
políticas, morales o simplemente tradicionales,
han recurrido al argumento de considerar que el
origen del problema les era ajeno en la medida
en que la producción de drogas se efectuaba más
allá de sus fronteras; adicionalmente y bajo el
concepto de "ayuda económica" asignaron pequeños
recursos a los países productores para que
resuelvan "su problema de narcotráfico" en base
a la erradicación de cultivos.

Partes constitutivas de esta estrategia fueron


asimismo la despenalización del consumo; la
política de sustitución de cultivos; la amenaza
de sanciones internacionales (o su aplicación) a
países que no colaboraron con estas medidas; el
envío de tropas para realizar operaciones
especiales de erradicación (como el caso de
Bolivia en 1,986) y la marcada desvinculación
del problema de la producción de hoja de coca de
toda la problemática socio-económica de los
países que la producen.

Con ocasión de la Declaración de Cartagena del


15 de Febrero de 1,990, suscrita por los
presidentes de Perú, Bolivia, Colombia y Estados
Unidos, se observa un cambio cualitativo en lo
concerniente a las responsabilidades de los
países productores al acordarse la necesidad de
procurar la disminución de la demanda, el
consumo y la oferta así como emprender
entendimientos acerca de la cooperación
económica, el desarrollo alternativo, el
estímulo del comercio y la inversión.

Responsabilidad de los países consumidores

Existe consenso que el tráfico de drogas


beneficia mucho más al traficante que opera en
los países consumidores que al que lo hace en
los países productores. Es muy difícil saber
cuáles son los montos reales de la producción
comercializada en sus diferentes etapas y
mercados; citando a "The Economist", se puede
establecer que de los 20 a 25,000 millones de
dólares que es el valor anual de venta al por
mayor de cocaína en Estados Unidos, los países
latino-americanos (Colombia, Perú y Bolivia)
perciben montos que varían entre los 3,000 y
6,000 millones de dólares. Como puede
observarse el gran negocio no está en América
Latina sino en Estados Unidos y consecuentemente
también está allí el grueso del "lavado de
dólares", de la corrupción y de compromisos con
el narcotráfico.

La estrategia de responsabilizar a los países


consumidores, apunta esencialmente a descargar
sobre ellos la responsabilidad financiera de la
lucha contra el narcotráfico.
Corresponsabilidad

Esta estrategia supone la existencia de derechos


y obligaciones mútuos entre los estados
productores y consumidores en la lucha contra el
narcotráfico. La tesis de la corresponsabilidad
implica superar la incriminación de culpas entre
los dos grupos de países y cambiar la estrategia
predominante hasta la actualidad de
responsabilizar a los países productores;
resultando así una posición estratégica correcta
ya que parte del problema se ubica en los países
productores y parte en los consumidores; sin
embargo hay que resaltar que para aplicarla
correctamente se debe aclarar previamente cuáles
son los deberes y derechos de cada grupo de
países y determinar la obligación financiera de
cada uno para lo cual será necesario estimar la
cantidad de dinero que moviliza anualmente el
narcotráfico y aceptar el hecho que los países
latinoamericanos no están en condiciones de
destinar recursos para este concepto.

Para lograr la solución integral del problema,


será necesario que se tome en cuenta el entorno
socio-económico que se ha generado en las zonas
donde se cultiva coca. Asimismo en toda
negociación se debe considerar el hecho real que
las economías de países como el Perú han tenido
financiamiento con dinero proveniente del
narcotráfico a fin de atenuar el fuerte impacto
que supondría el corte brusco de este renglón
dentro de su economía, que si bien es ilegal ha
estado presente y afectándola.
CAPITULO 3

LA COOPERACION INTERNACIONAL

18. GENERALIDADES

En la lucha contra el narcotráfico, la acción


internacional del Perú se ha desarrollado a nivel
bilateral, subregional y mundial, sosteniendo una nueva
estrategia que se sustenta en la corresponsabilidad de
los países productores y consumidores de drogas y en el
financiamiento multilateral en proporción al desarrollo
de cada uno de ellos; habiéndose suscrito múltiples
convenios aunque ninguno de ellos cubren todos los
programas y acciones de lo que podría considerarse un
Plan Integral a Largo Plazo contra el TID.

Normalmente el desarrollo de cada proyecto de cooperación


compromete la intervención de varios sectores, tanto a
nivel central, en la toma de decisiones, como en el plano
operativo, donde actúan las direcciones regionales de los
ministerios, detectándose una absoluta falta de
coordinación entre los organismos comprometidos, debido a
la ausencia de un ente rector que se encargue de
establecer responsabilidades y velar por el cumplimiento
de las diferentes acciones encomendadas.

La canalización a través de múltiples organismos de las


distintas fuentes de financiamiento de cooperación
internacional, que hacen llegar al país recursos para
diferentes instituciones, sin que exista un ente
coordinador que posibilite su confluencia hacia un
objetivo común, ha sido el factor negativo, más
importante, en la lucha contra el tráfico ilícito de
drogas.

La carencia de un Plan Integral, determinó que la


cooperación internacional, concretada a través de los
convenios, se orientara a la solución de aspectos focales
o puntuales del problema, quedando desligada de una
visión de conjunto, que garantizara su éxito. A ello hay
que agregar que la inexistencia de vinculación, tanto
entre los diferentes convenios cuanto entre los
destinatarios, determinaron la duplicidad de esfuerzos y
la dilapidación de los recursos. Un paso significativo
para canalizar los recursos disponibles, orientados al
desarrollo alternativo de las zonas cocaleras, se ha dado
en el Perú al crearse por Decreto Supremo Nº158-90-PCM La
Autoridad Autónoma de Desarrollo Alternativo (ADA), como
organismo público con autonomía económica, técnica y
administrativa, que depende directamente de la
Presidencia de la República y tiene como objetivo central
la erradicación del cultivo de coca, estableciendo un
sistema de participación de los campesinos y trabajadores
de las zonas cocaleras en las decisiones que les
concierne, así como promover la iniciativa empresarial
para la realización de actividades económicas distintas
al cultivo de coca y la elaboración de sus derivados,
siendo competente para programar, regular, ejecutar y
supervisar la puesta en marcha de un Plan de Desarrollo
Alternativo, contando con el apoyo de órganos y técnicos
necesarios para cumplir su cometido.

Transcurrido cuatro años de la aprobación del indicado


instrumento normativo, la Autoridad Autónoma de
Desarrollo Alternativo aún no ha entrado en funciones,
situación que ha impedido una acción coordinada por parte
de los diferentes organismos y dependencias que directa o
indirectamente tienen relación con la erradicación de
cultivos de coca.
19. CONVENIOS MULTILATERALES

a. Convención Unica de Estupefacientes de 1,961

Suscrita el 30 de mayo de 1,961 en Nueva York,


ratificada por Resolución Legislativa 15013 del 16
de abril de 1,964; así como el Protocolo
Modificatorio suscrito en Ginebra el 25 de marzo de
1,972, que establece como obligación general que las
partes adoptarán las medidas legislativas y
administrativas que sean necesarias para tramitar la
producción, fabricación, importación, distribución,
consumo, uso y posesión de estupefacientes para
fines médicos y científicos (se incluye en la lista
a la cocaína como estupefaciente, no obstante
tratarse de un estimulante). Señala asimismo que
las partes que produzcan opio, arbusto de coca o
cannabis, tendrán que establecer un monopolio
nacional de comercio al por mayor o internacional
del producto agrícola, a fin de limitarlos para usos
médicos y científicos.

Dispone asimismo que queda a juicio de las partes


prohibir sus cultivos si las condiciones existentes
en el país hacen necesaria esta medida para proteger
la salud pública; sin embargo, si las partes
permiten el cultivo, como el caso de Perú y Bolivia,
deberán crear el sistema de fiscalización;
igualmente que los arbustos de coca que crecen en
forma silvestre sean arrancados y se destruyan los
cultivos ilícitos.
b. Otras acciones multilaterales

- En el plano Sub-Regional Andino el Perú ha sido


gestor del convenio "Rodrigo Lara Bonilla".
- En el ámbito regional, nuestro país participa en
el Acuerdo Sudamericano de Estupefacientes y
Sicotrópicos (ASEP) y en los trabajos de la
Comisión Interamericana contra el abuso de
drogas (CIDAD), creada luego de la Conferencia
Interamericana de Río de Janeiro de 1,986.

- También se propuso ante la OEA la conformación


de una Alianza Americana contra el narcotráfico,
como una respuesta moral del continente a esta
lacra social.
20. CONVENIOS BILATERALES

- Convenio Administrativo entre Perú y Colombia para


la prevención de uso indebido y represión del
tráfico ilícito de drogas: Firmado el 30 de marzo de
1,979 en Lima, a iniciativa del Gobierno Peruano,
mediante el cual se creó un sistema de intercambio
entre integrantes de los organismos policiales
encargados de la represión del tráfico ilícito, en
busca de lograr una mayor tecnificación en la lucha
contra la delicuencia.

Las partes se obligan a intensificar medidas para


detectar y erradicar las plantaciones y cultivos de
vegetales (entre ellos la coca) de los cuales puedan
obtenerse sustancias consideradas como drogas,
susceptibles de crear dependencia.

- Convenio de Asistencia Recíproca para la represión


del tráfico ilícito de drogas que producen
dependencia entre Perú y Brasil: Firmado en la
línea fronteriza el 05 de noviembre de 1,976 y se
ratifica mediante DL 22078 del 24 de enero de
1,978, prestando particular atención a las acciones
directas que pudieran efectuar los organismos
policiales encargados de la represión entre ambos
países, procurando eliminar, en casos de urgencia,
los procedimientos diplomáticos en procura de una
más rápida y eficaz represión. Establece un sistema
de intercambio de informaciones y de
perfeccionamiento entre integrantes de los servicios
de policía y de salud encargados de la prevención
del consumo indebido y la represión del tráfico
ilícito de drogas.

- Convenio de Cooperación y Asistencia Recíproca entre


el Perú y Bolivia para la represión del tráfico
ilícito y control del uso indebido de drogas:
Suscrito el Lima el 13 de julio de 1,979 obligando a
ambas partes a realizar todos los esfuerzos para
cumplir con los objetivos propuestos, prestándose
recíproca cooperación y asistencia; sigue los
mismos lineamientos que los convenios con Colombia y
Brasil, determinando, además, que las consultas,
intercambios de informaciones y evaluación de las
actividades realizadas se llevarán a efecto a través
de reuniones anuales que se realizarán en Lima o La
Paz.
21. ESTADOS UNIDOS : POLITICA ANTIDROGAS

a. Relaciones USA - América Latina

Se ha considerado que no ha existido ningún


presidente norteamericano que se haya expresado más
abiertamente contra las drogas que Donald Reagan;
así como tampoco ningún gobierno que haya firmado
más tratados antidrogas o gastado más dinero en su
afán de cortar el flujo de drogas hacia EE.UU. Pero
se observó que a medida que el gobierno de Reagan
llegaba a su final, hacia 1,988, las autoridades
norteamericanas encargadas del cumplimiento de la
ley, reconocían que estaban perdiendo la batalla
contra una nueva generación de contrabandistas de
drogas, que tenían la habilidad que requería el
negocio - y el capital - para constituirse en
amenaza, no solamente para las calles
estadounidenses, sino incluso para la estabilidad de
países que desde hacía muchos años habían mantenido
buenas relaciones con EE.UU.

Desde comienzos de la década del 80, el control del


tráfico de drogas adquirió mayor prioridad que la
inmigración, la deuda externa y la expansión del
comunismo en América Central, entre los problemas
que son objeto de discusión en torno a las
relaciones entre EE.UU y América Latina. En una
encuesta realizada en marzo de 1,990 por el New York
Times, el 48% de los entrevistados manifestó que el
tráfico de drogas era el problema más importante
dentro de la política exterior de la nación mientras
que el 22% daba prioridad a América Central, el 13%
al control de armas, el 9% al terrorismo y el 4% al
problema palestino. Varios factores se han
combinado desde 1,988 para renovar la preocupación
de los Estados Unidos por el problema de las drogas,
una de ellas fue la explosiva epidemia del crack de
cocaína y los consiguientes aumentos en la violencia
y las muertes relacionadas con las drogas; asimismo
influyó la creciente conciencia en los círculos
políticos, tanto en Estados Unidos como en América
Latina, sobre el potencial desestabilizador de los
traficantes de drogas en América Latina, hicieron
del asunto un problema de seguridad dentro de
Estados Unidos y en todo el hemisferio.

Mientras que millones de dólares se han gastado en


el interior de EE.UU, la ayuda para el control de
drogas en los países andinos productores de coca,
sumaron en 1,988 solamente de 40 a 50 millones de
dólares; como contrapartida estos países han puesto
en el mismo año alrededor de 20 a 30 millones; sin
embargo la industria de la cocaína gana, estimando
conservadoramente, unos 30,000 millones de dólares
al año solamente en los mercados norteamericanos de
venta al por mayor y da empleo a cerca de un millón
de personas (incluyendo cultivadores y trabajadores
de los laboratorios de cocaína). Además, es de
esperar que el negocio de la droga produzca retornos
por encima de los 2,000 millones de dólares al año
hacia los países andinos, recursos que permiten a
los amos de la coca comprar mucha protección:
armamentos, aviones y embarcaciones rápidas, redes
de informantes, inteligencia y funcionarios de
gobierno permisivos.
b. Las responsabilidades no son iguales

Anteriormente, los Estados Unidos, atribuía lo


sustancial en la responsabilidad del narcotráfico a
quienes producían la droga en el exterior;
actualmente acepta que el consumo genera la
producción y que juega un papel fundamental en este
negocio ilícito el abastecimiento de insumos
químicos indispensables para producir el clorhidrato
de cocaína y los sistemas financieros de los países
consumidores que permiten el lavado de dólares
provenientes del narcotráfico. Esta aceptación, no
obstante, es esencialmente formal ya que las lógicas
políticas se concretan y ejecutan básicamente en los
llamados países productores.

A pesar que, obviamente, constituye un avance


importante que ahora se hable de
"corresponsabilidad", lo cierto es que esta
calificación puede, implícitamente, situar en un
mismo plano a los llamados "productores" con los
"consumidores"; sin embargo se considera que no se
puede diluir la responsabilidad de los consumidores
toda vez que existe una regla económica, según la
cual un producto se elabora cuando existe una
demanda del mismo. Tampoco se puede insinuar que
existe semejante grado de responsabilidad, entre
quienes están atrapados por las condiciones
imperantes en el subdesarrollo y captan sólo una
porción marginal de la masa monetaria que moviliza
el narcotráfico, con quienes son el centro de un
negocio que es, a la vez, uno de los mecanismos de
acumulación financiera contemporáneo más importante.
De acuerdo a lo advertido por el Secretario General
de la Organización de las Naciones Unidas en su
Memoria Anual de 1,989, el valor monetario del
tráfico de drogas ha superado al comercio
internacional del petróleo y sólo es inferior a los
beneficios que reporta el comercio de armas.

Si la tesis de la "corresponsabilidad" asumiera


seriamente esta situación, ello debería traducirse
en amplias y consistentes políticas de cooperación
para el desarrollo por parte de los países
desarrollados que aporten significativamente al
desarrollo económico y social de los pueblos de los
países de la región andina, en dimensiones que
guarden proporcionalidad con el problema que se
busca enfrentar.
c. El Plan Norteamericano

La forma en que los Estados Unidos maneja su


política en este terreno ha tenido particular
importancia y la seguirá teniendo en la definición
del curso de los acontecimientos. En este orden de
ideas, si bien el contenido de las acciones ha ido
variando con el tiempo, estas han seguido una lógica
esencialmente represiva habiéndose convertido, hoy
por hoy, en un eslabón clave en la dinámica de
relaciones entre nuestros países y los Estados
Unidos. Dicha aproximación represiva es la que
guiaba las infructuosas campañas de erradicación
compulsiva, cuando se creía poder atacar el problema
"en sus fuentes" y que, con las diferencias del
caso, marca muy nítidamente el carácter de la
"Estrategia Nacional para el Control de Drogas",
propuesta por el Presidente Bush en setiembre de
1989 con las adiciones anunciadas en enero de 1990.
Ello se expresa en una asignación de recursos
fiscales por el gobierno norteamericano que, además
de ser cuatitativamente poco importante teniendo en
cuenta la magnitud del problema, se orientan
esencialmente a la represión. Observándose que se
le otorga un papel creciente al Departamento de
Defensa, confirmando así la tendencia de la
militarización de la "guerra de las drogas", sobre
la que han venido advirtiendo muchos analistas (El
Departamento de Defensa recibió 501 millones de
dólares en 1,989, 877 millones en 1,990 y 1,207 para
el ejercicio fiscal de 1,991, por este concepto).
En lo que respecta a la ayuda prevista para los
"países productores", las escasas sumas previstas
están destinadas fundamentalmente para gastos
policiales y ayuda militar. La escasa cantidad
prevista como ayuda para el desarrollo está
condicionada a la dedicación que muestren los países
andinos en el control de drogas y a la existencia de
buenas políticas económicas.

Sobre la base de un diagnóstico parcial y simplista


se ha diseñado un plan de contenido eminentemente
represivo y militarista que cambia en algo lo que
hasta ahora se ha venido haciendo, pero acentuando
sus rasgos esenciales: Enfatizar lo represivo sin
tener en consideración que, siendo la represión
necesaria, cuando se convierte en la respuesta
principal ante un problema tan sensible como lo es
el narcotráfico y se desatienden factores sociales
fundamentales, el remedio puede resultar peor que la
enfermedad tal como lo evidencian los efectos
políticos y sociales.

Hay que reconocer que supone un progreso haber


avanzado de la "erradicación" como propuesta central
para enfatizar más la "interdicción", pero se
persiste en no abordar la complejidad del fenómeno
al no atacarse los problemas económicos y sociales
como aspecto esencial, apuntando a la redefinición
de nuestras relaciones económicas internacionales.
Siendo ese el gran problema es, a la vez, nuestra
gran posibilidad para una adecuada negociación
internacional en la medida en que los Estado Unidos
y los países europeos se decidan a combatir
efectivamente el tráfico ilícito de drogas, atacando
los grandes mercados de consumo así como las fuentes
de producción.
22. CONVENIO PERU-ESTADOS UNIDOS (ANEXO 02)

a. Antecedentes

El 15 de febrero de 1,990, en la ciudad de Cartagena


de Indias, Colombia, se reunieron los presidentes de
Perú, Ecuador, Colombia y Estados Unidos quienes
firmaron la Declaración de Cartagena en la que se
establece que los futuros acuerdos bilaterales y
multilaterales deberían comprometer a las partes a
poner en práctica o a consolidar programas generales
e intensificados contra las drogas ilícitas que
incluyan puntos específicos sobre la reducción de la
demanda, el consumo y la oferta y comprender
entendimientos acerca de la cooperación económica,
el desarrollo alternativo, así como el estímulo del
comercio y la inversión; reconociéndose que se
trataba de elementos conexos que se refuerzan
mutuamente.
b. Aspectos del Convenio

Mediante el Decreto Supremo Nº 100-91-PCM del 14 de


mayo de 1,991, se aprueba el Convenio entre los
Estados Unidos de América y el Perú sobre Política
de Control de Drogas y desarrollo Alternativo;
convenio bilateral para la lucha contra el tráfico
ilícito de drogas, el cual se enmarca dentro de los
esfuerzos por negociar el proceso de reinserción de
la Economía Peruana en la comunidad financiera
internacional. Este acuerdo tiene el propósito de
combatir el narcotráfico a través de la sustitución
de los cultivos de coca por otros visando el
desarrollo alternativo de las zonas cocaleras. El
convenio consta de cuatro partes : Introducción,
Políticas, Mecanismos de Apoyo y Disposiciones
Finales.
Introducción

Se fijan algunos de los criterios generales que


guían el acuerdo, particularmente lo relacionado al
reconocimiento de ambos gobiernos en el sentido que
"las acciones desarrolladas hasta ahora en la lucha
contra el narcotráfico en el Perú no han alcanzado
los resultados esperados" constando el hecho que las
hectáreas dedicadas al cultivo de la coca han
crecido o se han mantenido pese a sucesivos
programas.

Adicionalmente, en esta parte del documento, se


reconoce que "los campesinos cocaleros constituyen
una clase económica y social muy distinta a la que
forman las personas dedicadas al narcotráfico" y
"que estos campesinos, en buena parte, están ya
listos para ser organizados como interlocutores de
un diálogo que busque alcanzar las metas que se
están trazando en el convenio..."
Políticas

En el convenio se diseñan políticas referidas a ocho


temas específicos, como son : Fortalecimiento
institucional, Derechos Humanos, Ajuste estructural
y desarrollo alternativo, Seguridad, Interdicción,
Prevención, Acción contra la corrupción y Ecología.
Mecanismos de Apoyo

Se consignan ciertas modalidades de cooperación para


lograr el desarrollo alternativo tales como: Acceso
a mercados internacionales. Operaciones de la deuda
externa y el apoyo de las instituciones financieras
internacionales: no descartándose otras modalidades
de cooperación que coadyuven al logro de los
objetivos trazados.
Disposiciones Finales

En las disposiciones finales se establece que se


realizarán una serie de convenios específicos en
relación a la cooperación económica, al desarrollo
alternativo, el estímulo al comercio y la inversión,
los derechos humanos así como también convenios
sobre la lucha directa contra el tráfico ilícito de
drogas.
c. Cooperación militar-policial (Anexo 03)

El 23 de julio de 1,991, dinamizando el Convenio


Antidrogas, el Ministro de Relaciones Exteriores del
Perú y el Embajador de los Estados Unidos, firmaron
el "Memorándum de entendimiento entre los gobiernos
de Estados Unidos y el Perú, en las actividades
antinarcóticos" que se refiere exclusivamente a la
cooperación militar-policial, tanto en acciones
antinarcóticos directas, como en acciones de
seguridad y apoyo cívico, a través del cual se
establecen, entre otros, los siguientes puntos:

- El gobierno del Perú expresa su decisión de


luchar, con la decidida cooperación de los
Estados Unidos, contra el narcotráfico
inutilizando y desarticulando las principales
organizaciones encargadas de la producción y
distribución de cocaína.

- Ampliar la capacidad de las Fuerzas Armadas del


Perú e intensificar sus programas de
capacitación, a fin de que puedan apoyar en
forma efectiva el ataque a la amenaza de la
droga y defender la soberanía del Perú, así como
brindar protección a la Policía en las
operaciones antidrogas.

- El gobierno de Estados Unidos se propone brindar


capacitación y equipamiento con el fin de
ampliar la capacidad y efectividad terrestre,
aérea y fluvial en las unidades policiales y
militares peruanas encargadas de apoyar o
ejecutar las actividades anti-narcóticos, que se
realizan principalmente en el valle del Alto
Huallaga.

- Los correspondientes comandos militares y


policiales, asumirán plena responsabilidad por
la conducta del personal a su cargo.
- Adhesión a las normas internacionales sobre
derechos humanos, debiendo brindarse las
facilidades del caso para que los organismos
internacionales puedan visitar las instalaciones
de detención en todo el Perú.

- El gobierno de Estados Unidos se propone poner a


disposición del Perú 34.9 millones de dólares
para financiar la compra de implementos y
servicios de origen estadounidense.

- Los fondos a proporcionar por Estados Unidos


estarán sujetos a una evaluación anual sobre
reducción de la producción y tráfico de drogas,
conducción sostenida de políticas económicas y
respeto por los derechos humanos.

- Las partes se pondrán de acuerdo sobre las


acciones legales que sean necesarias con el fin
de lograr las metas y objetivos que se proponen.

d. Acontecimientos

No obstante el compromiso que adquirieran ambos


países a través del Convenio así como del Memorándum
a que se hace referencia en el punto anterior, a
fines del mes de julio de 1,991, y cuando se
esperaba que se materializara la ayuda asignada, el
Congreso de los Estados Unidos deniega los fondos
económicos necesarios para el equipamiento de las
FF.AA y PNP, que combaten el narcotráfico en el Alto
Huallaga, alegando que en el Perú se venían violando
sistemáticamente los derechos humanos por parte de
las Fuerzas del Orden.

La actitud asumida por los representantes


norteamericanos evidencia el poco interés de las
altas esferas norteamericanas por atacar en sus
raíces el problema del tráfico ilícito de drogas;
pues en esa oportunidad han tomado como pretexto
supuestos excesos de los elementos del gobierno en
la lucha contrasubversiva, actitud que no es
coherente con posiciones asumidas en otras
oportunidades cuando se ha tratado de velar por sus
intereses.
CAPITULO 4

DEFENSA NACIONAL Y NARCOTERRORISMO

23. FACTORES QUE FAVORECEN LA SUBVERSION Y EL NARCOTRAFICO

a. Campo de Acción Político

(1) Los desequilibrios estructurales y coyunturales


del país, el desarrollo histórico y un aparato
estatal con escasa capacidad de arbitraje y
ascendencia social, propician y agudizan un
marco socio-económico de marginalidad e
informalidad en amplios sectores de la
población.

(2) La ineficaz legislación para afrontar el


fenomeno subversivo unida a la falta de
garantías a los miembros del Poder Judicial para
el ejercicio de su función, restan organicidad
a esta lucha ya que las acciones que realizan
las FF.OO no tienen la correlación efectiva con
la aplicación de la sanción penal compatible con
esta clase de delitos.

(3) La escasa implementación del proceso de


regionalización fomenta un clima de malestar y
tensión social.

(4) Las medidas de ajuste económico dispuestas por


el actual gobierno afectan mayoritariamente a
los sectores de menores ingresos, motivando
inquietud y descontento que es aprovechado por
la subversión para incrementar sus filas.

(5) El crecimiento del narcotráfico y su alianza con


grupos subversivos le permiten instaurar
"autoridades paralelas" que trastocan el normal
desenvolvimiento de amplias zonas del territorio
nacional.

(6) El desempleo, el ineficiente sistema educativo y


la pérdida de capacidad adquisitiva, generan
descontento.

(7) La falta de credibilidad en los partidos


políticos tradicionales genera marcados vacíos
en la sociedad que pueden ser ocupados por la
subversión.
b. Campo de Acción Económico

(1) La incapacidad del sistema económico para


generar y distribuir excedentes, y el proceso
recesivo generan frustación y descontento en los
sectores de menores ingresos.

(2) El centralismo y las diferencias de ingreso


entre el sector productivo rural y el urbano,
así como la ausencia de servicios básicos para
la población campesina, ha determinado el
abandono progresivo del campo y una mayor
población en condición de marginalidad alrededor
de las ciudades del país.
c. Campo de Acción Psicosocial

(1) La desigualdad e injusticia social ha dado lugar


a amplios sectores de población de extrema
pobreza, generando profundas contradicciones y
luchas entre los grupos sociales.

(2) El hacinamiento de grandes grupos poblacionales,


la carencia de servicios sociales y la falta de
oportunidades ocupacionales, configuran un
sistema informal de subsistencia.

(3) La infiltración de la subversión en el


movimiento estudiantil, genera la conformación
de focos de impregnación e irradiación
subversiva en la Universidad Peruana.

(4) Los medios de comunicación social que magnifican


las deficiencias institucionales y los
eventuales excesos de las FFOO, impiden la
formación de una opinión pública favorable para
las acciones contrasubversivas.
24. EL NARCOTRAFICO

El narcotráfico es una actividad delictiva que ocasiona


grave daño en la medida en que su acción e influencia
invade y corrompe progresivamente las diversas esferas
sociales, económicas y políticas de los países. Abarca
un conjunto de operaciones complejas como la
sobreproducción de coca que distorsiona la economía
mediante el pago de altos precios desalentando el cultivo
de cualquier otro producto; propicia el lavado de
dólares; practica alianzas con la subversión para el
intercambio de financiamiento y seguridad que les permite
controlar el territorio donde operan y, por último,
filtra una parte de su producción ilegal de drogas,
particularmente PBC, en el mercado interno determinando
un incremento de la drogadicción que afecta sobre todo a
sectores juveniles de la población.

Se calcula en 900 millones de dólares anuales el valor de


la coca producida en el país y en 2,400 millones el de la
PBC, siendo el monto de esta actividad ilegal superior al
total de nuestras exportaciones. En el mercado
norteamericano se movilizan entre 100 y 150 mil millones
de dólares anuales y a nivel mundial 300,000 millones de
dólares, cifras que evidencian el inmenso poder de este
fabuloso mercado.

El narcotráfico afecta a nuestra sociedad de diversas


maneras: En el dominio económico, genera un ingreso de
divisas no menor de 1,500 millones de dólares anuales que
distorsionan la economía nacional; asimismo, los
campesinos que cultivan coca perciben 5 a 7 veces más
ingresos que en otros cultivos alternativos. En el
dominio sicosocial, la falta de desarrollo en la sierra
propicia el desplazamiento de los campesinos hacia la
selva alta, generándose una monetización desordenada en
las áreas de influencia que afectan las estructuras
tradicionales favoreciéndose el desarrollo de la
subversión.

Ciertos sectores campesinos dependen de la droga para


asegurar un nivel de vida capaz de satisfacer sus
necesidades y subsistencia como grupo social; asimismo
las estructuras de estratificación social se ven
alteradas debido a que ciertos sectores marginales de
origen bajo o medio, sobre todo provincianos, adquieren
poder adquisitivo inusitado a una velocidad insólita; por
otro lado, el auge de la producción de drogas distorsiona
la estructura de salarios y el mercado de mano de obra.

Ecológicamente, el cultivo extendido de la coca aumenta


la deforestación de los bosques tropicales y severa
erosión de los suelos; asimismo los restos de insumos
químicos empleados para la elaboración de drogas, al ser
arrojados a los ríos, destruyen sus frágiles ecosistemas.

En el dominio político, el narcocapitalismo se convierte


en una fuente ilegal de acelerada acumulación de capital
que se traslada después a actividades especulativas,
inmobiliarias y productivas, multiplicando su área de
influencia hasta alcanzar el sistema nervioso del poder
político.
25. EL NARCOTERRORISMO

a. Generalidades

El narcotraficante colombiano Carlos Ledher Rivas,


expresó que la coca ha sido transformada en un arma
revolucionaria para la lucha contra el imperialismo
norteamericano. Estas palabras, junto con el
surgimiento de movimientos insurgentes señalan la
creciente amenaza a la seguridad nacional de
occidente.

Según la Agencia de Lucha contra las Drogas de


Estados Unidos (DEA), la venta de estupefacientes ha
proporcionado apoyo financiero a insurrectos
rurales, terroristas urbanos, movimientos de
liberación, traficantes de armas y grupos
subversivos.

Los revolucionarios como el movimiento M-19 de


Colombia, SL en el Perú, el Ejército Republicano
Irlandés, la OLP, etc, el Ejército Republicano
Irlandés, la OLP, etc, compran armas y obtienen
fondos para sus causas a través del narcotráfico.

Michael Lerdeen, asesor del Consejo de Seguridad


Nacional de los Estados Unidos, expresa: "Las drogas
son llevadas a los países burgueses donde corrompen
y matan, en tanto que las armas son transportadas a
los grupos terroristas y pro-comunistas del Tercer
Mundo".

El Presidente Ronald Reagan, aseveró que el TID


representa la mayor amenaza a la seguridad nacional,
al bienestar económico y al orden social que las
hordas terroristas internacionales o que cualquier
conflicto armado, debiendo emplearse las fuerzas
militares para ayudar a mantener la seguridad
nacional.

Actualmente los Estados Unidos tienen dificultades


en lograr el éxito en la guerra contra las drogas al
dirigir sus esfuerzos de erradicación de la coca en
países extranjeros sin considerar la situación de
los campesinos, a quienes se les debe otorgar
oportunidades de ganar dinero cultivando otros
productos a fin de evitar que se unan a los grupos
subversivos, para lo cual se requieren incentivos
económicos y políticos paralelamente a la ejecución
de campañas de erradicación de cultivos ilícitos.
Se debe tener en cuenta que el narcotráfico
incentiva los cultivos de coca por los altos precios
que paga por el producto, soborna a las autoridades
políticas, judiciales y Fuerzas del orden o los
amenaza de muerte cuando no brindan la protección
que les es requerida.

En la guerra contra el narcoterrorismo es necesaria


una campaña política y militar basada en los
conceptos de "guerra defensiva", contando con el
apoyo del pueblo, imponiendo leyes más severas y
buscando el respaldo de los medios de comunicación.
b. Narcoterrorismo en el Perú

En los últimos años se viene desarrollando la


vinculación entre delincuentes subversivos y
narcotraficantes, creándose una convivencia
delictiva denominada "narcoterrorismo" que dadas sus
características, se está convirtiendo en un problema
grave para el gobierno.

Presenta como característica principal la violencia


para alcanzar sus fines de producir terror,
sentimientos de inseguridad, amedrentamiento e
imposición de condiciones llegando a extremos de
hacer desaparecer competidores.

Las zonas de mayor producción de coca son las que


tienen mayor incidencia terrorista (Ayacucho,
Huánuco, Alto Huallaga, etc.)

Existen diferentes hechos que demuestran esta


vinculación:

- Las zonas liberadas por sendero luminoso se


constituyen en barreras de defensa, para los
narcotraficantes contra las fuerzas del orden.

- En la zona del Alto Huallaga existe la presencia


de SL y del MRTA, así como organizaciones de
narcotraficantes nacionales y extranjeros. SL y
el MRTA organizan a las poblaciones, el primero
impone condiciones y reglas a los
narcotraficantes agrupados en las denominadas
"firmas"; exige cupos elevados en dólares, por
la producción de droga y el uso de aeropuertos y
pistas de aterrizaje clandestinas (de 10,000 a
12,000 dólares). En cambio el MRTA persuade a
los narcotraficantes cocaleros de la zona y les
impone condiciones más favorables que no afectan
demasiado sus intereses económicos.

- Los organismos de fachada creados por los


subversivos para poder ejercer el control sobre
los narcotraficantes, como la "Delegación" (ente
jerárquico de máximo nivel en la zona); el
"Comité" (organismo de control en el lugar de
producción) o la "Fuerza de Base" (encargada de
hacer cumplir los acuerdos) como el Comité de
Desarrollo y Defensa de Uchiza (CODEDU),
representado por los principales
narcotraficantes del lugar, autoridades y
miembros de SL, los cuales se reparten
equitativamente los dividendos en dólares que se
obtienen del TID; el organismo de fachada
"Comité de Defensa de los intereses y Derechos
de los Cocaleros del Huallaga" que realiza
campañas aduciendo que se cometen abusos contra
los campesinos de la zona por parte de las FFOO;
empleando diversos medios de comunicación social
para desprestigiar el gobierno.

- Existe acciones conjuntas de los subversivos con


los narcotraficantes de la zona contra
campesinos cocaleros en Uchiza, Nuevo Progreso y
Paraíso; forzándolos a presentar al gobierno un
pliego petitorio del "Campesino Pobre".

Esta alianza permite a los subversivos y a los


narcotraficantes el financiamiento autónomo, una
buena cadena logística, operaciones, inteligencia,
propaganda así como el desarrollo de cuadros en el
Perú y en el extranjero.

El narcoterrorismo emplea normas y procedimientos


diferentes a los convencionales lo que determina una
situación difícil en un enfrentamiento desigual,
pues por un lado tenemos al Estado Peruano obligado
a defenderse, empleando procedimientos encuadrados
en las normas que regulan a una sociedad civilizada
y democrática y por otro a un adversario con
características de una entidad socio-económica
anárquica que escoge las reglas y condiciones bajo
las que realizará su "lucha", sin tener que dar
cuenta de sus actos a autoridad o entidad alguna.
26. SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL

Según el artículo 163 de la Constitución Política del


Perú, "El Estado garantiza la seguridad de la nación
mediante la Defensa Nacional". El Centro de Altos
Estudios Militares (CAEM) define la Seguridad Integral
como "aquella situación en la cual el Estado tiene
garantizada su existencia, la integridad de su
patrimonio, sus intereses nacionales, así como su
soberanía e independencia; entendida ésta como la
facultad de actuar con plena autonomía en el campo
interno y libre de toda subordinación en el campo
externo"; y, la Defensa Nacional como el "Conjunto de
previsiones y acciones que el gobierno adopta
permanentemente, para lograr la seguridad integral del
Estado, y poder alcanzar sus objetivos en las mejores
condiciones; es decir que garanticen al Estado alcanzar y
mantener los objetivos nacionales pese a los antagonismos
o presiones tanto en el campo externo como el interno".
En términos más genéricos podemos decir que "Seguridad es
el conjunto de previsiones para preservar la libertad y
estar exentos de todo peligro, daño o riesgo" y que
"Defensa es la acción de amparar, librar o proteger".

La Defensa Nacional es el Sistema mediante el cual el


Estado garantiza la seguridad interna y externa de la
nación.

El artículo 165 de la Constitución precisa el ámbito de


acción de las Fuerzas Armadas, en los siguientes
términos; "Las Fuerzas Armadas están constituídas por el
Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea, tienen
como finalidad primordial garantizar la independencia,
sobernía e integridad territorial de la República.
Asumen el control de orden interno de conformidad con el
artículo 137. El Artículo 166 define el ámbito legal de
la Policía Nacional en los siguientes términos: "La
Policía Nacional del Perú tiene por finalidad fundamental
mantener el orden interno, preservar y conservar el orden
público, garantizar el cumplimiento de las leyes, la
seguridad de las personas y los patrimonios público y
privado así como prevenir y combatir la delincuencia.
Participan con las Fuerzas Armadas en la Defensa
Nacional".

Las Fuerzas Armadas tienen como función primordial


garantizar la soberanía, independencia e integridad de la
República y les corresponde también, como tarea
secundaria, el control del orden interno. La Policía
Nacional, a su vez tiene como misión fundamental el
mantenimiento del orden interno y de ser el caso,
participar con las Fuerzas Armadas en resguardo de la
integridad territorial.

Esta es la situación en términos generales y normales


pues en casos de excepción, el artículo 137, concordante
con el artículo 165, establece dos situaciones muy
precisas; el Estado de Emergencia y el Estado de Sitio.
En el caso de Estado de Emergencia, que es una situación
referida al orden interno, el Presidente de la República,
Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional,
puede disponer que las Fuerzas Armadas asuman el control
del orden interno, por plazos prorrogables no mayores de
60 días, El Decreto Legislativo Nº435 que sustituye y
adiciona varios artículos en la Ley del Sistema de
Defensa Nacional, detalla su funcionamiento, partiendo de
la obligación del Estado de garantizar la seguridad de la
nación, en sus ámbitos externo e interno, mediante la
Defensa Nacional, para lo cual adopta en forma permanente
e integral las previsiones y medidas que garanticen la
independencia, soberanía e integridad del país.

La Defensa Nacional se desarrolla en los dominios


político, económico, sicosocial y militar e involucra
actividades de defensa externa, movilización,
inteligencia y defensa civil, así como relativas al orden
interno, cuando los dispone el Presidente de la
República durante la vigencia de los regímenes de
excepción.

El Sistema de Defensa Nacional es presidido por el


Presidente de la República e integrado por el Consejo de
Ministros reunido en sesión especial; el Ministerio de
Defensa, como organismo central del sistema; los
organismos de los Sistemas de Inteligencia Nacional y de
Defensa Civil.

El Consejo de Ministros es el mas alto organismo de


decisión del Sistema de Defensa Nacional; delibera y
adopta los acuerdos relativos a la Defensa Nacional en
sesión especial presidida por el Presidente de la
República. A estas sesiones concurren los integrantes
del CCFA y el Jefe de la Secretaría de Defensa Nacional,
con voz pero sin voto.

Como integrantes del Sistema de Defensa Nacional, las


Fuerzas Armadas actúan en función de los objetivos y
políticas que se les asigna, haciéndose presentes en las
zonas de emergencia por disposición del Presidente de la
República quien se constituye en el Jefe Supremo de las
Fuerzas Armadas y Policía Nacional, por mandato
constitucional.

A tenor del artículo 163 de la Constitución, la Defensa


Nacional es permanente e integral y toda persona natural
o jurídica esta obligada a participar en ella, de
conformidad con la Ley, lo que implica claramente que el
pueblo junto con las Fuerzas Armadas deben luchar por
preservar el sistema democrático que desde hace 14 años
viene siendo amenazado por la subversión.
27. INFLLUENCIA DEL NARCOTRAFICO EN LA SEGURIDAD NACIONAL

Las nuevas amenazas internacionales a nuestro país son la


subversión y el narcotráfico, contituídas por la
manipulación que se hace respecto de los derechos humanos
y la demanda internacional de la cocaína. El uso y
manipulación subversiva de los derechos humanos los
convierte en la base de la estrategia internacional
contra el sistema democrático del país. Asimismo, la
priorización de la política exterior de los Estados
Unidos por la lucha contra el narcotráfico la convierte,
teóricamente, en el más importante argumento de
negociación para el Perú, Bolivia y Colombia con dicho
país; toda vez que se constituye en un asunto de
seguirdad hemisférica a tal punto que el Presidente Bush
la calificó como el principal problema de seguridad,
aludiendo su carácter corrosivo a nivel de la población y
de las instituciones que dan solidez al sistema
democrático.

Para los 3 países andinos, la amenaza contra su seguridad


es más grave porque forma parte de la estructura de sus
sociedades en el nivel económico, social, político y
militar.

La mayoría de los problemas del Perú se configuran en la


existencia de tres grandes áreas: Una crisis
institucional, una crisis económica y la violencia
política armada, teniendo como elementos concurrentes y
dinamizadores al narcotráfico, la corrupción y la
inmoralidad. En la crisis institucional, la tolerancia o
incapacidad del sistema para combatir el narcotráfico y
la corrupción al interior del Estado como en las
organizaciones e instituciones de la sociedad. La crisis
económica se refleja en algunos aspectos en la coca-
dolarización de la economía sometiéndola a grados de
dependencia y condicionamientos difíciles de superar y
controlar. La subversión armada, asociada al
narcotráfico, encuentra en esta situación la solución al
financiamiento de su "guerra".

Asimismo la negligencia e irresponsabilidad de las


autoridades políticas al no desarrollar las acciones
adecuadas y oportunas que ataquen este fenómeno en sus
causas más profundas, está ocasionando que la violencia
armada tenga vigencia en sectores sociales y en áreas
geográficas por tiempo prolongado, afectando todos los
ámbitos de la vida nacional. En estas condiciones, la
consolidación del frente interno, el equilibrio social y
la vigencia del orden interno pueden verse afectados con
grave repercusión en la estabilidad del sistema.

En el ámbito de la defensa externa determina grandes


limitaciones, deficiencias y vulnerabilidades, dadas las
especiales consideraciones que prenominan en las
relaciones con algunos de nuestros países vecinos.

Por lo expuesto, es necesario hacer una revisión total de


las apreciaciones y concepciones que han servido de
sustento particlar al cuerpo orgánico y conceptual en que
se basa la Seguridad Integral y la Defensa Nacional.

La solución a la crisis institucional, económica y el


control progresivo de la violencia armada, irá
configurando una situación de estabilidad social y
política que hacen necesaria la defensa del frente
interno para plasmar la pacificación nacional.

Las amenazas contra la soberanía e integridad se han


visto incrementadas por una serie de circuntancias de
diferente naturaleza como el narcotráfico que, al corroer
las bases institucionales del país se convierte en un
poder paralelo al del Estado, empleando tanto la
corrupción como la violencia física para alcanzar sus
metas.

El narcotráfico, es empleado como estrategia de lucha por


las dos organizaciones subversivas que operan en el país:
Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac
Amaru, contituyéndose así en elemento multiplicador de la
violencia; toda vez que, como se constata en otros países
donde no existe problema de subversión, el narcotráfico
es un poderoso generador de violencia en la medida que
desafía al sistema establecido, atenta contra su
estructura institucional y de su aparato protector de la
sociedad.

El fenómeno del narcotráfico adquiere rasgos de crisis


interna cuando la desconfianza recíproca que genera entre
los poderes e instituciones del Estado trascienden y
dañan su imagen ante la sociedad; como ocurre, por
ejemplo, con las acusaciones entre las instituciones
policiales y el Poder Judicial, señalándose la debilidad
y benevolencia en el momento de juzgamiento así como la
incapacidad para identificar y capturar a los podersos
del narcotráfico, limitándose al arresto de gente humilde
o de pequeños intermediarios. Esta situación se ve
agravada cuando se constata que estas recíprocas
acusaciones tienen sustento al constatarse que muchos
jueces han sido sancionados y destituídos por actuaciones
irregulares, sin que se llegue a procesarlos penalmente,
hecho que es interpretado como una suerte de amparo a la
corrupción. Algo similar puede señalarse respecto a
miembros de la Policía y otras instituciones del Estado
que se han visto involucrados en este delito. La
corrupción del narcotráfico ha llegado asimismo a los
niveles de la toma de decisiones, situación que tiene un
fuerte efecto desmoralizador en los funcionarios públicos
y ciudadanía en general.

El narcotráfico ha demostrado poseer el poder suficiente


para retar e inclusive poner en retirada al poder estatal
como se observa en las zonas de influencia sobre las que
ejerce autoridad y donde los representantes del poder
estatal deben someterse a sus disposiciones, sea por
amenaza o por corrupción. Esta situación se agrava
porque, ante el abandono total del Estado, los
narcotraficantes logran una considerable base social al
proporcionar trabajo e ingresos a los pobladores de las
zonas que dominan, lo que determina la ineficacia de las
esporádicas acciones del Estado por disminuir la
incidencia del narcotráfico, al no contar con una real
alternativa de desarrollo para estas zonas.
En la medida que la desestabilización del Estado conviene
a sus intereses, las organizaciones de narcotráfico no
han dudado en cooperar con los grupos subversivos, con lo
que el terrible fanatismo de la violencia terrorista se
ha visto potenciado por la yuda económica del
narcotráfico, aumentando asi su poder destructivo. La
evidencias de esta asociación están fuera de toda duda ya
que las bandas de narcotraficantes actúan conjuntamente
con Sendero Luminoso o con el Movimiento Revolucionario
Túpac Amaru, intercambiando favores en la zona del Alto
Huallaga, repartiéndose los dividendos de un control
territorial que les permite recursos financieros,
armamento, población sometida y aparato militar.

La subversión armada, unida al narcotráfico, encuentra en


esta simbiosis la solución al financiamiento de su
"guerra", además de ejercer el control sobre el tráfico
ilícito de drogas y las áreas sociales comprometidas,
complicando aun más el panorama de la violencia y
acentuando la crisis institucional y económica lo que
permite, principalmente a Sendero Luminoso su presencia
activa en el contexto político y social del país.

Nadie en el Perú de nuestros días, puede dudar que la


violencia armada constituye el mayor problema nacional
que requiere atención prioritaria, porque su accionar
ocasiona pérdidas en vidas humanas, configura situaciones
de inseguridad y desalientan la inversión, afectando la
vida económica del país, agudizando el conflicto social
desestabilizando políticamente al régimen, convirtiéndose
asi la violencia armada en el principal perturbador y
obstáculo para el desarrollo de programas y proyectos
destinados a superar la crisis económica e institucional;
constituyendo una grave amenaza para la seguridad interna
del país.
28. PARTICIPACION DE LAS FF.AA Y PNP EN LA LUCHA CONTRA EL
NARCOTRAFICO

Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú,


tienen funciones específicas que están definidas en la
Constitución del Estado.

Hace catorce años, cuando las Fuerzas Armadas en una


decisión de respeto a la opinión pública y en
concordancia con los principales partidos políticos
restablecieron el Estado de Derecho, "Sendero Luminoso",
un grupo extremista que se había mantenido en la
clandestinidad, se lanza a la ofensiva en el departamento
de Ayacucho, danto inicio a una "guerra sucia" que ha
ocasionado 24,000 víctimas en nuestro país.

En este mismo lapso, el tráfico ilícito de drogas ha


adquirido caracteres de extrema peligrosidad, abarcando
las etapas de producción de la hoja de coca, su
procesamiento para extraer el sulfato de cocaína (PBC),
su distribución interna y comercialización hacia el
extranjero.

En el Perú se ha dado una extraña simbiosis entre dos


grandes males de humanidad: el narcotráfico y el
terrorismo, males que no obstante tener motivaciones e
intereses diametralmente opuestos, se han unido en el
Alto Huallaga y otras zonas cocaleras, agudizando la
crisis económica y moral que supone el narcotráfico al
debilitar nuestra economía y corromper al país mediante
el soborno institucionalizado que sumado a los graves
daños ocasionados por la subversión al destruir parte de
la infraestructura eléctrica y vial asi como a nuestra
industria y agricultura, debilitan al país y le restan
posibilidades de lograr mejores condiciones de vida para
su habitantes. Resulta claro que el narcotráfico y la
subversión buscan el colapso del sistema democrático por
el que han optado las grandes mayorías nacionales.

Las Fuerzas Armadas están preparadas fundamentalmente


para ejecutar operaciones de guerra convencional, sin
embargo, en la actualidad tienen que enfrentar a una
nueva forma de acción librada contra un enemigo que
realiza su "guerra total" con métodos y procedimientos
inéditos, aprovechando toda circunstancia para lograr
sus objetivos de impregnación ideológica buscando la
participación activa de la población; la destrucción de
la actual organización social; la sustracción de la
población de la autoridad legítima; la desestabilización
del sistema democrático; la aplicación de la guerra de
desgaste así como la consolidación de grupos armados que
practiquen básicamente el terrorismo.

Esta situación irregular ha obligado a las Fuerzas


Armadas a modificar sus esquemas, métodos y objetivos de
preparación: desde la utilización de nuevas armas
adecuadas a las misiones que les encomiende hasta actuar
con autonomía operativa con gran movilidad y facilidades
de abastecimiento y evacuación; debiendo actuar en un
frente no definido, esencialmente cambiante, lo que
ocasiona una gran dispersión de las operaciones
contrasubversivas, con dilatadas líneas de
abastecimientos y evacuación, en especial en las abruptas
y altas serranías y en las estribaciones de los Andes
hacia la ceja de montaña y la zona de Selva Alta, donde
actúan los terroristas y narcotraficantes.

Entre tanto la Policía Nacional lucha contra el


narcotráfico en la zona del Alto Huallaga, acción que
cuenta con el apoyo de las Fuerzas Armadas, tal como lo
establece el Convenio Antidrogas suscrito con los Estados
Unidos, La Policía Nacional, para cumplir su cometido,
cuenta con dos Direcciones especializadas: La Dirección
de Investigación del Tráfico Ilícito de Drogas (DINTID)
que tiene como misión la investigación del TID en todas
su modalidades; y la Dirección de Policía de Drogas
(DIPOD), encargada de la prevención y represión del TID y
del consumo indebido de drogas así como el apoyo a la
erradicación y sustitución de plantaciones de coca y los
programas de desarrollo en las zonas afectadas
especialmente el Alto Huallaga. La PNP, para cumplir su
cometido, realiza las siguientes acciones:

- Desarticular organizaciones nacionales e


internacionales dedicadas al TID.

- Optimizar el control, fiscalización e investigación


de insumos químicos susceptibles de derivarse al
TID.

- Realización de campañas para eliminar la micro


comercialización en los centros de consumo interno.

- Participar en la implementación de los programas


destinados a cumplir con el convenio de política de
control de drogas y desarrollo alternativo.

- Lograr niveles de eficiencia en la captación y


utilización de recursos provenientes del apoyo
internacional.

El fenómeno del narcotráfico ha alcanzado inmensas


proporciones en la última década, situación que ha
determinado el incremento de la violencia y corrupción en
extensas zonas del territorio nacional, situación que
impone la necesidad que el Estado, mediante el empleo de
sus organismos competentes, actúe con la mayor energía
para superar este grave problema, tratando por todos los
medios de prevenir y reprimir conductas delictivas
relacionadas con la producción, transporte y
comercialización de drogas así como la disminución de
cultivos ilícitos de coca.

Es evidente que no obstante los esfuerzos desplegados,


los resultados no muestran la solución del narcotráfico y
del abuso indebido de drogas, razón por la cual es
indispensable que, mediante el apoyo internacional, se
introduzcan nuevas técnicas y se sumen esfuerzos para
librar al país de esta lacra social.

Como se ha expresado anteriormente, la Constitución del


Estado en sus artículos 165 y 166 fija la misión de las
FFAA y PNP, estableciéndose claramente que la Policía
Nacional se encarga de prevenir y combatir la
delincuencia, disposición que lleva implítica la
imposibilidad que las FFAA puedan intervenir directamente
en la represión del delito de tráfico ilícito de drogas.
En atención al mandato constitucional, al firmarse el
"Memorándum de Entendimiento entre los Gobiernos de Perú
y EEUU en las Actividades Antinarcóticos", de fecha 23 de
julio de 1991, Estados Unidos se compretió a brindar
capacitación y equipamiento con el fin de ampliar la
capacidad de las unidades militares y policiales peruanas
encargadas de apoyar o ejecutar las actividades
antinarcóticos que se realizan especialmente en el valle
del Alto Huallaga; apreciándose claramente que se
encomienda a las FFAA acciones de apoyo a la Policía
nacional en la lucha contra el narcotráfico.

Igualmente la Constitución, en su artículo 137, referido


al Régimen de Excepción, prevé la posibilidad de que las
FFAA, por disposición del Presidente de la República,
puedan intervenir para combatir el delito cuando éste se
constituya en perturbación de la paz y del orden interno
o que configure graves circunstacias que afecten la vida
de la nación. Resulta evidente que este mandato
constitucional se refiere a la eventualidad en que la
Policía Nacional se vea rebazada y el Presidente de la
República, en aras del interés nacional, disponga la
intervención, de la FFAA como alternativa viable para
superar la situación planteada.

Habiéndose demostrado que el narcotráfico es un fenómeno


que afecta a la sociedad en su conjunto, a la economía
nacional, al estado y que se constituye en grave amenaza
para la permanencia y vigencia de la nación peruana y más
aún cuando se ha comprobado que en los últimos tiempos,
evidenciando su absoluta carencia de valores, se ha
aliado con la subversión proporcionándole, a cambio de
seguridad y protección, los recursos económicos que le
permiten continuar sus acciones orientadas a la
destrucción del Estado; surge la imperiosa necesidad que
el Estado Peruano, de conformidad a lo dispuesto en el
artículo 137 de nuestra Constitución Política, disponga
el empleo de su máxima capacidad operativa, incluyendo la
intervención de las FFAA, para romper el nefasto vínculo
entre la subversión y el narcotráfico que en la
actualidad amenaza seriamente a la nación peruana, con lo
que lograría, además de neutralizar la subversión
disminuir ostensiblemente el poder del narcotráfico,
permitiendo así que en el futuro, cuando la situación se
normalice, la Policía Nacional proceda a perseguir y
combatir al narcotráfico con mayores posibilidades de
éxito.
CAPITULO 5

C O N C L U S I O N E S

29. CONCLUSIONES PARCIALES

a. Tráfico Ilícito de Drogas

(1) El narcotráfico es ocasionado por el masivo y


creciente consumo de drogas en Estados Unidos,
Europa, Japón y la URSS, cuyo valor supera el
comercio internacional del petróleo, siendo
inferior al de armas.

(2) El crimen organizado del TID a nivel mundial,


mantiene su vigencia agresiva por los altos
niveles en la producción y consumo, desatando
una escalada de violencia y corrupción, a la vez
que busca presencia e influencia en las
actividades políticas, económicas y sociales de
los estados.

(3) El TID se caracteriza por ser una organización


transnacional, con alta rentabilidad, carácter
oculto o encubierto, inexistencia de
denunciantes, flexibilidad, interconexión con
otros delitos y destino común del producto hacia
los grandes mercados de consumo.

(4) En Bolivia y Colombia el "poder" del


narcotráfico ha ascendido hasta la más altas
esferas gubernamentales, a través de los
partidos políticos y las autoridades en general,
no descartándose la posibilidad que en el Perú
los narcotraficantes procedan a organizarse para
alcanzar influencia política.

(5) El narcotráfico en el Perú se constituye en un


problema socio-económico que involucra 100,000
campesinos cocaleros, que puede adquirir
características similares al fenómeno
colombiano, en la medida en que se le permita
progresar aliado con el terrorismo.

(6) El TID constituye un problema de profundas


consecuencias sociales, políticas y económicas
que afecta el orden interno del país y pone en
peligro la estabilidad, la integridad y
soberanía nacional, así mismo al sistema
democrático, por su alianza con la subversión y
la proliferación de redes delictivas
internacionales.

(7) La coca y el narcotráfico afectan negativamente


la economía peruana al incrementar el
contrabando para blanquear dinero, facilitar la
fuga de capitales y propiciar una sobreoferta de
dólares que determina un precio irreal de la
divisa, muy por debajo de su paridad, afectando
la actividad exportadora.

(8) Por la exportación de la droga, el Perú recibe


aproximadamente 3,000 millones de dólares que lo
convierte en el primer producto exportable,
superando al cobre.

(9) El narcotráfico produce efectos difíciles de


cuantificar como el incremento de la
criminalidad, de la industria de la seguridad,
el efecto sicológico de la población, el
incremento de la corrupción y el deterioro de
los esquemas éticos, económicos y socio-
políticos, todo lo cual obliga al Estado a
distraer ingentes recursos humanos y materiales
para atender la prevención y la represión.

(10) El TID, por los ingentes recursos que moviliza,


genera corrupción en las instituciones y
autoridades encargadas de la prevención y
represión del delito y aún de aquellas que, sin
tener intervención directa, desarrollan sus
funciones en zonas amagadas por el narcotráfico.
b. Cooperación Internacional

(1) La acción internacional del Perú, para combatir


el TID, se ha desarrollado a nivel bilateral,
sub regional y mundial, sostenida en la
estrategia de la corresponsabilidad de los
países productores y consumidores y en el
financiamiento multilateral en proporción al
desarrollo de cada uno de ellos.

(2) El Perú ha firmado convenios multilaterales y


bilaterales para combatir el TID, siendo factor
negativo la ausencia de un ente rector que
fiscalice la recepción y empleo de los recursos
provenientes de la ayuda internacional y
proponga la correción y reajustes en la
ejecución de los acuerdos.

(3) Estados Unidos, en la lucha contra el TID, puede


optar por las siguientes alternativas: financiar
el aumento de las capacidades de lucha contra la
droga de los gobiernos de América Latina,
americanizar sus operaciones antidrogas, apoyar
los esfuerzos de los gobiernos para encontrar
alternativas económicas viables al comercio de
la droga.

(4) El Perú ha firmado con Estados Unidos un


convenio bilateral sobre política de control de
drogas y desarrollo alternativo, el que
contempla aspectos referidos al fortalecimiento
institucional, derechos humanos, ajuste
estructural, desarrollo alternativo, seguridad,
interdicción, prevención, acción contra la
corrupción y ecología.

(5) A mérito del Convenio Antidrogas, se firmaron


acuerdos sobre actividades antinarcóticos
referidas, entre otros aspectos, a la
cooperación militar - policial, seguridad de
apoyo cívico y de lavado de dinero.

(6) El Acuerdo de Cooperación Militar - Policial,


dispone que los correspondientes comandos
militares y policiales asumirán la plena
responsabilidad por la conducta del personal a
su cargo: la adhesión a las normas
internacionales sobre respeto de los derechos
humanos, comprometiéndose el Gobierno Peruano a
dar facilidades a los organismos internacionales
para visitar las instalaciones de detención en
el país.
c. Defensa Nacional y Narcoterrorismo

(1) La subversión realiza acciones de terrorismo


selectivo como medio de obtener mayor presencia
en la sociedad y logra recursos económicos que
le permiten continuar su lucha, a la vez que
estrecha su nexo con el narcotráfico para
asegurar el equipamiento, el financiamiento de
sus actividades y el control territorial.

(2) Los movimientos subversivos tratan de obligar el


gobierno para que adopte medidas
contrasubversivas más radicales que afecten su
imagen y credibilidad a nivel nacional e
internacional.

(3) El "Narcoterrorismo", configurado por la


asociación entre el narcotráfico y la
subversión, es un fenómeno comprobado que opera
en el Perú. Las organizaciones subversivas
controlan el precio que se paga a los campesinos
productores de coca, obteniendo participación
económica por esta labor y brindando protección
militar a los cocaleros y a los
narcotraficantes.

(4) Las FFAA están preparadas para ejecutar


operaciones de guerra convencional y su
intervención en la represión del TID supone el
cambio de esquemas, métodos de intervención y
objetivos de preparación.

(5) La PNP enfrenta el narcotráfico en el Perú con


escasos efectivos y medios, debiendo contar con
el apoyo de las FFAA, de conformidad a los
estipulado en el Convenio Antidrogas suscrito
con Estados Unidos.

(6) Dada la peligrosidad del narcoterrorismo para la


seguridad nacional, es necesario que de
conformidad a los dispuesto en el artículo 137
de la Constitución Política y en armonía con los
compromisos adquiridos por el país con la
comunidad internacional para la lucha contra el
narcotráfico, se disponga la participación de
las FFAA para propiciar la ruptura del
narcoterrorismo, visando fundamentalmente la
pacificación del país para facilitar así en el
futuro un control policial efectivo sobre el
delito del narcotráfico.
30. CONCLUSIONES GENERALES

a. El tráfico ilícito de drogas es un complejo fenómeno


que afecta el orden económico, social y político de
un país; pone en peligro su integridad, su soberanía
y el sistema democrático; distorsiona la economía y
genera violencia y corrupción afectando a las
instituciones fundamentales de la nación.

b. El tráfico ilícito de drogas afecta la seguridad


nacional por su capacidad para generar violencia,
corromper autoridades y desconocer la autoridad del
Estado en zonas donde impone sus normas y
procedimientos, determinando profundas diferencias
entre connacionales.

c. El convenio antidrogas, suscrito con los Estados


Unidos, y sus acuerdos derivados, visan la
participación de las FFAA, en apoyo de la Policía
Nacional, para lo cual se implementará su capacidad
operativa para mantenerlas en condiciones de
intervenir cuando lo disponga el Presidente de la
República.

d. La subversión y el narcotráfico se han incrementado


en el país, configurándose una alianza denominada
"narcoterrorismo", basado en apoyo recíproco de
seguridad y recursos económicos, que erosiona el
sistema democrático para lograr una situación
favorable a sus objetivos.

e. Aprovechando la ayuda internacional para combatir el


narcotráfico y en aras de la Seguridad Nacional, es
conveniente que el Gobierno, aplicando las
prescripciones del artículo 137 de la Constitución
Política, disponga se mantenga la intervención de
las FFAA, para romper el vínculo entre el
narcotráfico y la subversión.

CAPITULO 6

R E C O M E N D A C I O N E S

Habiénse establecido fehacientemente que la problemática de


drogas, en sus dos variantes: el consumo indebido de drogas o
drogadicción y el tráfico ilícito de drogas o narcotráfico,
afectan a la sociedad en su conjunto al privarla de la
participación de un significativo número de sus integrantes
que al haber devenido en drogadictos, se encuentran
incapacitados para contribuir con su esfuerzo al desarrollo y
participar en actividades de defensa o cuando quienes han
ingresado al campo delictivo del narcotráfico, en su afánde
lucro no vacilan en corromper autoridades o generar violencia
en zonas amagadas por el narcotráfico.

Esta realidad impone la necesidad de emprender acciones que se


orienten a la solución integral del fenómeno de las drogas que
partiendo de las experiencias acumuladas y la disposición de
la comunidad internacional de proporcionar el apoyo requerido;
solución que debe contemplar los aspectos siguientes:

a. Que se formule y ejecuten programas integrales de


prevención del uso indebido de droga a mediano y largo
plazo, que consideren como factor fundamental a la
persona y su relación con las drogas.

b. Que se formule y ejecute un programa integral para la


fiscalización de la droga, vinculado al control de la
producción, transporte, comercialización y uso de drogas,
incluyendo:
- Revisión permanente del Registro de Drogas y
Fármacos del Ministerio de Salud.

- Establecimiento de medidas de control sobre


productos de carácter industrial.

- Participación activa de los colegios profesionales.

- Diseño de mecanismos para el control de la


importación de insumos y la exportación de drogas.

c. Que se propicie la cooperación internacional en el corto


plazo que incluye programas de emergencia social así como
la corrección de las distorsiones económicas a fin de
crear el clima propicio que permita atacar las drogas.

d. Que se formule una ley acorde con las características


propias de la problemática de drogas en nuestro medio que
incluya aspectos relacionados con la corrupción, la
fiscalización de los signos exteriores de riqueza, así
como los beneficios que se otorgan a los inculpados y
sentenciados por este delito.

e. Procurar la disminución de cultivos mediante programas de


Desarrollo Rural Integral de las zonas cocaleras,
considerando los aspectos siguientes:

- Implementar agro industria en las zonas cocaleras.

- Generar nuevos puestos de trabajo permanente para


ocupar la mano de obra que se desempeña
eventualmente en las plantaciones de coca.

- Buscar mecanismos de compensación de los menores


ingresos de los campesinos cocaleros y de la
economía nacional en su conjunto.

- Negociar precios de refugio para los productos de


cultivos alternativos así como el acceso de los
agricultores de los mercados nacionales e
internacionales.

- Adopción de acciones orientadas a la preservación y


recuperación de terrenos erosionados.

- Propiciar el apoyo voluntario de los campesinos


cocaleros a los programas de sustitución.

f. Coordinar con los países consumidores para que


profundicen campañas destinadas a disminuir la demanda.

g. En concordancia con lo dispuesto en el Art. 137 de la


Constitución, aprovechando la capacitación y equipamiento
de las Fuerzas del Orden proveniente de EEUU, considerar
al "narcoterrorismo" como un problema de seguridad
nacional, disponiendo la participación de la máxima
capacidad operativa del país, incluyendo la intervención
de las FFAA, para romper el vínculo entre subversivos y
narcotraficantes.

h. Establecer un ente autónomo, investido de la autoridad


necesaria para representar al país en los diferentes
certámenes internacionales y que se encargue de coordinar
las acciones de las diferentes dependencias y organismos
que captan ayuda internacional.

i. Proporcionar los recursos necesarios a los sectores


Agricultura, Salud, Educación, Interior y Defensa para
hacer frente al narcoterrorismo.
ANEXO 01

DEFINICION DE TERMINOS

ACOPIADOR

Persona que, en representación de organizaciones de


narcotraficantes, se encarga de comprar a los productores la
hoja de coca o PBC para su posterior embarque al extranjero.
ADMINISTRACION

Es el proceso a través del cual una droga ingresa al organismo


del individuo, por cualquier medio.
BOLSERO

Persona que adquiere la pasta básica de cocaína adulterada,


la vuelve a adulterar y la vende al paquetero para que la
distribuya al menudeo.
CONSUMO

Es el uso ocasional, periódico, habitual o permanente de


sustancias controladas.
DEPENDENCIA FISICA

Es un estado de adaptación del organismo a la droga, de tal


manera que cuando se suspende la administración, el individuo
presenta perturbaciones físicas o corporales muy severas.
DEPENDENCIA QUIMICA O FARMACODEPENDENCIA

Es el estado psíquico y/o físico, producido por al interacción


entre un ser humano y una droga natural o sintética, que se
caracteriza por alteraciones del comportamiento y otras
reacciones causadas por la necesidad y el impulso de ingerir
la droga con el objeto de volver a experimentar sus efectos y
otras veces para evitar los sufrimientos producidos por la
privación de la misma.
DEPENDENCIA SICOLOGICA

Es la sensación de satisfacción que produce la droga y el


impulso incontrolado por continuar consumiéndola, dado el
convencimiento del individuo de no poder realizar sus
actividades cotidianas sin el uso de la misma.
DROGA O FARMACO
Toda sustancia capaz de alterar las estructuras o las
funciones corporales, psíquicas o fisiológicas, ocasionen o no
dependencia.
FABRICACION

Cualquier proceso de extradicción, preparación, elaboración,


manufactura, composición, refinación, transformación o
conversión, que permitan obtener por cualquier medio, directa
o indirectamente sustancias controladas.
FISCALIZACION

Es la acción del Poder Público destinada al control de las


sustancias peligrosas, sean drogas o insumos necesarios para
su elaboración.
INTERDICCION

Es la prohibición y la acción del Estado encaminada a prevenir


y reprimir el tráfico ilícito de drogas.
POSESION

Tenencia ilícita de sustancias controladas, materias primas o


semillas de plantas de las que se puede extraer drogas.
PRECURSOR INMEDIATO

Materia prima o cualquier otra sustancia elaborada o no


elaborada que sirva para la preparación de sustancias
controladas.
PRESCRIPCION O DESPACHO ILICITO

Consiste en ordenar, recetar o facilitar sustancias sujetas a


control no siendo necesarias o en dosis mayores a las
indispensables, por profesionales de especialidades médicas.
PRODUCCION DE MATERIA PRIMA VEGETAL

Siembra, plantación, cultivo, cosecha y/o recolección de


semillas o materias vegetales que contengan sustancias
controladas.
REHABILITACION DEL FARMACO - DEPENDIENTE

Es el proceso orientado a lograr la recuperación biosico-


social del drogadicto para reincorporarlo como persona útil a
la sociedad.
SUSTANCIAS CONTROLADAS

Son los fármacos o drogas naturales o sintéticas sujetas a


fiscalización y que aparecen en las listas oficiales del
Ministerio de Salud.
TOLERANCIA

Fenómeno de adaptación del organismo del usuario a la droga


que determina la necesidad de administrarse cada vez mayores
dosis o cantidades de droga para sentir el efecto inicial.
TRAFICO ILICITO

Conjunto de actividades relacionadas con la elaboración,


transporte y comercialización de drogas, producir, elaborar,
poseer dolosamente, mantener en depósito o almacenar,
transportar, entregar gratuitamente a título de promoción,
suministrar, comprar, vender, introducir o sacar del país,
realizar transacciones a cualquier título asi como financiar
actividades tipificadas como delito en el Código Penal.
USUARIO

Persona que adquiere, se administra y sufre los efectos de la


droga.
ANEXO 02

CONVENIO PERU - EE.UU SOBRE POLITICA DE CONTROL


DE DROGAS Y DESARROLLO ALTERNATIVO

A. INTRODUCCION

1. En el marco de las conversaciones bilaterales


realizadas en Washington D.C. y Lima, entre Enero y
Abril de 1,991, representantes de los gobiernos de
las República del Perú (G. del P.) y los Estados
unidos de América (G. EE.UU de A.) evaluaron los
acuerdos suscritos en la Cumbre Presidencial de
Cartagena, acerca de la lucha contra el tráfico
ilícito de drogas y sustacias sicotrópicas.

2. Ambos gobiernos se comprometieron a reforzar la


naturaleza integral de las políticas requeridas para
alcanzar una solución a este problema tan complejo y
de ramificaciones múltiples.

3. A la luz de un análisis exhaustivo y un diálogo


abierto, los gobiernos admiten que las acciones
desarrolladas hasta ahora en la lucha contra el
narcotráfico en el Perú no han alcanzado los
resultados esperados. Hasta el año pasado el área
dedicada al cultivo de la coca se ha incrementado en
lugar de reducirse y existe evidencia de que
elementos organizados del extranjero y bandas
armadas peruanas han comenzado a participar en la
comercialización y expansión del cultivo dentro del
país.

4. Ante esta situación, los gobiernos han llegado a un


entendimiento político para la creación de una
asociación bilateral, que debe ser coordinada al
pertinente nivel político más alto de ambos países,
para desarrollar una estrategia, que tenga como fin
atacar las causas mismas del problema, tanto desde
el lado de la oferta como la demanda, y proveer los
instrumentos necesarios para lograr en el más breve
plazo una reducción sustancial o la total
eliminación del cultivo ilegal de la hoja de coca en
el Perú y la comercilización de los derivados.

5. Los gobiernos consideran asimismo que este convenio


bilateral es de vital importancia para alcanzar los
objetivos globales de la humanidad contra la droga,
pues involucra sumultáneamente al mayor consumidor
de los derivados de la coca y al mayor consumidor de
la hoja de coca. Una coordinación estrecha a los
más altos niveles decisorios entre los gobiernos
soberanos de territorios, en los que se han
concentrado en proporciones tan mayoritarias la
producción y el consumo de este flagelo, permitiría
una rápida capacidad de reacción y estar siempre en
posición de romper la cadena del narcotráfico por
sus eslabones más débiles y en los momentos más
oportunos.

6. Los gobiernos estiman que la viabilidad y


estabilidad de un acuerdo internacional dependen en
gran medida de la aceptación que logren en la
opinión pública de los países que lo suscriben. El
consenso recogido en la opinión pública peruana por
la iniciativa Fujimori y la aceptación generalizada
de la creación de una sola organización directamente
dependiente del Presidente de la República para
enfrentar varias facetas de este problema - una
autoridad autónoma - le otorga a este convenio una
legitimidad que lo convertirá en un eficaz
instrumento en la guerra contra el narcotráfico.

7. Así, al recoger las inquietudes y el consenso


peruanos para integrarlos en una estratégica que los
combine con la política de los Estados Unidos, este
convenio superará la tradicional forma de
colaboración entre los Estados Unidos y el Perú en
esta materia. En la futura forma de cooperación
planteada por el convenio, la lucha contra el
narcotráfico se entiende como una tarea de ambos
países, una asociación bilateral tal como se la
imaginó en la Declaración de Cartagena y no como una
preocupación y una responsabilidad fundamentalmente
de los Estados Unidos en territorio peruano.

8. La asociación entre ambos países al más alto nivel


político posibilitará además el aprovechamiento de
la invalorable experiencia y visión de conjunto que
ha ido acumulándose en el Perú acerca del cultivo,
la comercialización y otros aspectos de la oferta de
la coca. Del mismo modo, estimulará la
participación de los peruanos más capacitados -
tanto en el campo militar y policial como en otras
materias relacionadas con la tecnología, el
desarrollo, los derechos humanos y la protección del
medio ambiente - en esta lucha, que de esta manera
podrá constituirse en prioridad nacional.

9. La colaboración de ambos gobiernos para concebir y


realizar una estratégia global permitirá también
evaluar la posibilidad de darle una mayor y más
detallada consideración a las acciones por ser
adoptadas desde el lado de la oferta, ya que:
a. Los campesinos peruanos producen coca a pesar de
que varios otros cultivos podrían resultarles
tanto o más rentables, en tanto que el precio de
la hoja de coca se mantiene bajo. Su
dependencia del cultivo de la coca es superable,
a condición de que se tome las medidas de ajuste
estructural y desarrollo alternativo y se provea
la infraestructura requerida para ofrecer las
facilidades necesarias y retirar los obstáculos
para producir y vender los múltiples productos
alternativos con la coca.

b. Los campesinos cocaleros constituyen una clase


económica y social muy distinta a la que forman
las personas dedicadas al narcotráfico. Los
primeros son pobres y se dedican a esa actividad
mayormente por razones de subsistencia, porque
no pueden ingresar legalmente a otra; los
segundos son prósperos y no enfrentan barreras
de ese tipo. A diferencia de los traficantes,
los campesinos no dependen de la coca, pueden -
y de hecho lo hacen - cultivar otros productos
más rentables. Los campesinos, en buena parte,
están ya listos para ser organizados como
interlocutores de un diálogo que busque alcanzar
las metas que nos trazamos en este convenio,
convirtiéndose en pricipales ejecutores de las
acciones que esta estratégia supone y haciéndola
suya.

10. Consecuentemente, los gobiernos de los Estados


Unidos de América y de la República del Perú han
llegado a un entendimiento político para cooperar,
dentro del marco de esta asociación bilateral para
establecer y ejecutar una estratégia común para
combatir el tráfico de drogas, basada en las
políticas que se desarrollan a continuación.
B. POLITICAS

Fortalecimiento Institucional

11. Las partes se comprometen a completar, dentro de los


seis meses de la fecha de la firma de este convenio,
la estructuración de esta asociación bilateral para
establecer y ejecutar estratégias contra el
narcotráfico y a favor del desarrollo alternativo.

12. Antes de esta fecha, el Perú habrá creado el marco


normativo y puesto en funcionamiento una autoridad
autónoma del más alto nivel político directamente
dependiente del Presidente de la República, con el
objeto de lograr una coordinación eficiente con una
autoridad de competencia decisoria en niveles
equivalentemente altos en el G. de EE.UU. De esta
forma se buscará remontar la dispersión y
yuxtaposición de comeptencias que hoy afectan a
diversos sectores de la administración de ambos
países.

13. En lo concerniente a medidas de interdicción y


seguridad, el G. del P. propondrá políticas
diseñadas para restarle estímulos al narcotráfico.
El G. del P. podrá también incluir políticas para la
coordinación entre la Policía Nacional, el Ejército,
la Armada y la Fuerza Aérea Peruana, que permiten
resultados rápidos en todo lo relativo a la
seguridad, los controles, las interceptaciones, y
las capturas requeridas. A tal efecto, la autoridad
autónoma peruana será responsable de distribuir los
medios necesarios para la lucha contra el tráfico
ilícito de drogas, asi como de neutralizar la
multiplicidad de obstáculos actualmente existentes.

14. Los gobiernos son concientes de que las medidas


relativas a seguridad requerirán un sistema de
coordinación entre ambos países, pues el propósito
de la institucionalización de la asociación
bilateral es combatir a un enemigo poderoso -el
narcotráfico- cuyas acciones son rápidas,
imprevisibles y tienden a infiltrar la política y el
gobierno.

15. Los firmantes reconocen la necesidad de que


intervengan por ambas partes personas o entidades
que hagan posible activar las grandes estratégias
políticas para alcanzar los objetivos requeridos
para este fin. Algunos ejemplos son, la Iniciativa
para las Américas del Presidente Bush, el Plan Brady
del Secretario del Tesoro de los E.E.U.U., la
Declaración de Cartagena, etc. Otros ejemplos son
la inversión privada, las reformas estructurales,
las oportunidades alternativas y la economía de
mercado a los sectores mas pobres de sus países.
Derechos Humanos

16. Ambas partes evocan las palabras de la Declaración


de Cartagena en el sentido de que nada sería tan
eficaz para mirar la lucha contra las drogas como la
desatención de los derechos humanos por los
participantes en el esfuerzo y reiteran la
importancia de llevar a cabo la lucha dentro del
contexto de los patrones sobre derechos humanos
desarrollados internacionalmente, tales como la
Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones
Unidas y las Convenciones de Ginebra. El mensaje
inaugural del presidente Fujimori diseñó una
política de respeto irrestricto a los derechos
humanos, de manera que ambas partes convienen en que
deben incluirse acciones como el acceso irrestricto
al Comité Internacional de la Cruz Roja.

Ajuste estructural y desarrollo alternativo

17. El G. del P. considera y el G. de EE.UU. de A. toma


nota de que hay que poner en marcha un programa de
ajuste estructural sólido, pues es sólamente con la
corrección de las políticas económicas que
distorsionan el mercado de la producción de bienes y
servicios legales que se crearán los incentivos y
recursos para la inversión y desarrollo alternativo.

18. En este sentido, será necesario incluir también bajo


este rubro las reformas que garanticen, en primer
lugar, que las causas mismas de las distorciones
estructurales se corrijan para que el ajuste sea
viable y duradero; y, en segundo lugar, que se de
prioridad a medidas de nivel microeconómico que
beneficien en forma inmediata a las clases
marginadas que son las más involucradas en el
cultivo de la coca y su elaboración inicial.

19. Las causas institucionales de las distorsiones sólo


se eliminarán si la ciudadanía tiene acceso a la
información relevante y puede participar en el
proceso de creación de las normas y decisiones
relativas a sus problemas. Así mismo, deben existir
sistemas judiciales y administrativos eficientes, a
los cuales todo ciudadano puede recurrir en caso que
sus oportunidades de acceder a una actividad
productiva legal sean limitadas, sobre todo cuando
esto es consecuencia de acciones arbitrarias y
abusivas por parte del Estado u otras
organizaciones.

20. El ajuste estructural microeconómico debe estar


dirigido a las estructuras que tienen mayor efecto
sobre los menos favorecidos -que son la mayoría de
los peruanos involucrados en el cultivo de la coca o
con mayores posibilidades de verse envueltos en
dichos cultivos- que son las referidas a la
dificultad o imposibilidad legal de desarrollar
plenos derechos en los mercados legales, hoy
artificialmente restringidos. El ajuste
microeconómico estará dirigido especialmente a
permitir el acceso universal y rápido de los
campesinos a la propiedad formal a su usufructo y
utilización para garantizar la obtención de crédito,
el acceso a la empresa, al comercio exterior y a la
participación en la formación de precios.

21. Concretamente el ajuste estructural microeconómico


en las zonas cocaleras supondría lo siguiente:
a. Crear instrumentos democráticos que permitan
involucrar a los ciudadanos directamente en el
proceso de toma de decisiones.
b. Reconocer, adjudicar y registrar derechos
patrimoniales.
c. Donde haya producción ilegal de coca, celebrar
acuerdos de sustitución con los campesinos, sus
representantes legales o sus organizaciones,
quienes recibirán los beneficios de las medidas
enumeradas.
d. Los programas de erradicación deben tener en
consideración la salvaguarda de la salud humana
y la preservación del ecosistema y deben ser
revisados en cada caso para determinar si dichos
programas serán más efectivas como voluntarios u
obligatorios o en una combinación de ambos y sus
probables consecuencias políticas y sociales.
e. Fomentar nuevas oportunidades económicas tales
como programas para desarrollo alternativo y
sustitución de cultivos que ayuden a disuadir a
los campesinos de iniciar o expandir el cultivo
ilegal. Nuestro objetivo es la reducción
sostenida del área total bajo cultivo ilegal.
f. Realizar programas de reforestación en aquellas
áreas donde la coca sea erradicada y que no sean
favorables para la agricultura.
g. Facilitar sustancialmente el acceso a la
actividad empresarial y al crédito a todos
aquellos involucrados en actividades de
desarrollo alternativo, incluyendo la
sustitución de cultivos.
h. Desmantelar las trabas y mecanismos
burocráticos, particularmente aquellos que
limitan la producción, comercio y exportación de
bienes alternativos.
i. Estimular la participación de todas las partes
interesadas en aportar soluciones técnicas y
realizar proyectos concretos de desarrollo
alternativo con los campesinos o sus
organizaciones.

22. Las actividades de desarrollo alternativo no


deberían circunscribirse sólamente a las zonas
cocaleras, sino también incluir las áreas de donde
proviene la migración de la mano de obra hacia
ellas. Igualmente aquellas que puedan ofrecer un
empleo alternativo a quienes cultivan o podrían en
el futuro empezar a cultivar coca.
Seguridad

23. Para alcanzar los objetivos planteados en este


convenio será necesario establecer un marco de
justicia, respeto a los derechos humanos, orden,
seguridad y paz en todas las zonas vinculadas al
narcotráfico y actividades conexas.

24. Para establecer este marco, será preciso dar


seguridad a las áreas donde se lleve a cabo el
proceso de sustitución y proteger las actividades de
interdicción; todo ello con el objeto de asegurar el
proceso de garantizar el desarrollo alternativo y
las medidas de ajuste estructural. Se otorgará
seguridad en concordancia con los patrones
internacionales de observancia de los derechos
humanos.

25. Los gobiernos se proponen establecer, en el menor


plazo posible, una estrategia cuyos lineamientos
centrales están basados en las siguientes
consideraciones:
a. La necesidad de alimentar, equipar, entrenar,
uniformar y apoyar adecuadamente a las fuerzas
armadas y policiales que van a luchar contra el
narcotráfico y quienes lo apoyan y alientan.
b. La posibilidad de que los recursos militares
puedan dedicarse también a apoyar acciones de
índole social, económica y cívica que benefician
a las personas afectadas por el narcotráfico y
la violencia en aquellas áreas donde ambos
fenómenos coinciden.
c. La necesidad de tomar las medidas requeridas
para facilitar el acceso de la población
afectada a los sistemas judiciales y
administrativos, con el fin de proteger los
derechos humanos, civiles y políticos y la
propiedad.
d. La conveniencia de que el equipamiento de las
fuerzas armadas y policiales se realice, en la
medida de lo psoible utilizando los suministros,
la mano de obra y las materias primas producidas
localmente.

Interdicción

26. Las acciones de interdicción deberán realizarse en


cada una de las etapas del proceso de producción,
distribución y consumo ilegal de la coca y sus
derivados y enmarcarse dentro del plan de seguridad
integral establecido por el G. del P., sin poner en
ningún momento en peligro el marco de justicia,
orden público, seguridad y paz que se busca
establecer.

27. Las acciones de interdicción son de diversa índole y


pueden resumirse en las siguientes:

a. Eliminación de cultivos de coca de acuerdo con


pactos celebrados con los campesinos cocaleros y
las políticas del G. del P. en la materia.
b. Fiscalización, investigación y control de
químicos esenciales derivados al tráfico ilícito
de drogas (TID).
c. Localización y destrucción de centros de
procesamiento de drogas ilícitas.
d. Control, incautación o destrucción de
infraestructura o medios de transporte
utilizados para el TID.
e. Desarticulación de las organizaciones dedicadas
al TID.
f. Lucha contra la drogadicción combatiendo la
microproducción de drogas ilícitas, cadenas de
abastecimiento y cadenas de distribución.
g. Investigación y denuncia de narcotraficantes y
demás personas vinculadas con el procesamiento y
tráfico de los derivados de la coca.
h. Lucha contra el enriquecimiento ilícito
procedente de varias fuentes y el ocultamiento o
lavado de recursos ilegales, a través de medios
tales como sistemas de contabilidad adecuados de
las instituciones financieras, intercambio
internacional de información que incluya los
documentos de transacciones financieras,
investigaciones a nivel nacional e
internacional, cooperación en materia de
observancia de la ley e investigación de
injustificados signos exteriores de riqueza.
i. Incautación de activos de individuos y
organizaciones dedicadas al narcotráfico,
utilizando dichos bienes para beneficio de las
actividades de lucha contra los narcóticos del
Estado Peruano.

28. Para lograr todo esto, hará falta una mayor eficacia
de los organismos competentes gracias a un mejor
equipamiento, entrenamiento y pago de las fuerzas
policiales encargadas de la interdicción, así como
también el desarrollo de un sistema de inteligencia
más completo en lo relativo a esta materia.

29. Un efectivo proceso de interdicción requerirá


además mejorar los procedimientos legales ,otorgar
seguridad a los jueces y fortalecer el sistema
carcelario y eliminar su corrupción.
Prevención

30. Los gobiernos se proponen crear conciencia en la


opinión pública acerca de la necesidad de enfrentar
el problema del narcotráfico y la droga en todas sus
dimensiones y con acciones concretas de prevención
que se pueden resumir en la siguiente forma:
a. Sensibilización de la opinión pública contra el
narcotráfico y el uso de las drogas a través de
campañas publicitarias y distribución de
material educativo.
b. Reclutamiento de líderes de opinión para
sensibilizar al público sobre el impacto del
narcotráfico y de las drogas, convirtiéndolos
así en agentes preventivos.
c. Generación y difusión de información acerca del
narcotráfico, las drogas y sus efectos nocivos
en la sociedad, mediante la investigación la
capacitación la asistencia técnica y el uso de
los medios de comunicación.

31. La relación entre instituciones de prevención


peruanas y estadounidenses deberá ser desarrollada y
apoyada para poder intercambiar expericencias y
resultados y establecer vínculos de cooperación
conjunta.

32. Mediante esfuerzos públicos y privados el programa


de prevención recibirá recursos y asistencia para
desarrollar sus proyectos. Asimismo, se buscará
asistencia técnica y financiera para incrementar los
recursos disponbibles para este fin.

33. Los gobiernos consideran que uno de los aspectos mas


perniciosos del narcotráfico es la destrucción de la
base moral de la sociedad a través de la
intimidación y soborno de jueces, autoridades
encargadas de adminsitrar las cárceles, miembros de
las fuerzas militares y policiales, el gobierno, de
compañías privadas y partidos políticos.

34. Esta corrupción se puede prevenir mediante trabajos


de inteligencia, investigación, auditorías; asimismo
a través de la revisión de la legislación y de los
procedimientos adminsitrativos.

35. En este contexto, el G. del P. ha anunciado su


intención de poner en marcha un comité contra la
corrupción eficaz contra las drogas ilícitas. Los
gobiernos buscarán conjuntamente el crecimiento del
comercio entre el Perú y los Estados Unidos,
facilitando efecitivamente el acceso al mercado de
los Estados Unidos y fortaleciendo la promoción de
las exportaciones, incluyendo la identificación, el
desarrollo y la comercialización de nuevos productos
exportables. El gobierno de EE.UU de A. también
considerará la facilitación de la debida asistencia
técnica y financiera para ayudar a que los productos
agrícolas peruanos cumplan con los requisitos de
admisión de los Estados Unidos.

36. Los gobiernos podrán considerar el establecimiento


de políticas económicas y de inversión y de
legislación y reglamentaciones que fomenten la
inversión privada. Donde existan las condiciones
propicias, los Estados Unidos promoverán las
inversiones privadas en le Perú, tomando en cuenta
sus condiciones particulares y sus potencial.
Operaciones de deuda externa

38. Una economía mas fuerte es decisiva para reducir la


dependencia en la producción ilegal de coca y el
narcotráfico. Dentro del marco de la iniciativa
para la América del Presidente Bush, la reducción o
el canje de la deuda del Perú con respecto a los
Estados Unidos podría ser considerado para apoyar un
programa de reforma económica fuerte orientado al
crecimiento.
Apoyo de las instituciones financieras internacionales

39. Los gobiernos de los Estados Unidos de América y el


Perú acuerdan trabajar juntos para movilizar un
apoyo oportuno y efectivo al Perú de las
instituciones multilaterales y económicas, a fin de
promover los objetivos de este convenio, dentro del
marco de las políticas económicas sólidas y
programas efectivos contra las drogas.
C. DISPOSICIONES FINALES

40. Los gobiernos consideran que una estrategia que los


comprometa a poner en práctica o consolidar un
programa general o intensificado contra las drogas
ilícitas ha de tomar en cuenta la reducción de la
demanda, el consumo y la oferta. Dicha estrategia,
a fin de reducir la producción y el tráfico de
narcotráficos, debe también incluir convenios con
relación a la cooperación económica, el desarrollo
alternativo, el estímulo del comercio y la
inversión, los derechos humanos, así como también
convenios sobre la lucha contra el tráfico de drogas
ilícitas e iniciativas diplomáticas y de opinión
pública.

41. Los gobiernos reconocen que esto son elementos


conexos que se refuerzan mutuamente. El progreso
que se logre en uno contribuirá al progreso en los
otros. El orden en que se mecionan en el presente
documento no pretende asignarles una prioridad
determinada.

42. La cooperación económica y las iniciativas


internacionales no pueden resultar efectivas a menos
que vayan acompañadas de programas dinámicos y
concomitantes en contra de la producción, el tráfico
y la demanda de drogas ilícitas. Es evidente que,
para que sean plenamente efectivos, los esfuerzos
tendientes a reducir la oferta tienen que ir
acompañados por una reducción apreciable de la
demanda. Los gobiernos reconocen que el intercambio
de información sobre los programas para el control
de la demanda redundará en beneficio de sus países.

43. Los gobiernos se proponen que la asociación


bilateral creada por este convenio analizará en
detalle las políticas y mecanismos a que se ha hecho
referencia anteriormente. Los dos gobiernos se
comprometen a poner en práctica los conceptos y
principios anteriormente mecionados en cada una de
las áreas de cooperación, en la forma permitida por
las leyes de cada país. El convenio representa el
entendimiento y compromiso político de los
gobiernos. Compromisos específicos en cada área
serán detallados en acuerdos especiales de
realización.

44. Mientras esté pendiente la creación de la asociación


bilateral, los dos gobiernos acuerdan adoptar todas
las medidas pertinentes que mejoren la observancia
de la ley y otras acciones contra el tráfico de
narcóticos.
ANEXO 03

CONVENIO ANTIDROGAS DA PAUTAS PARA UNA COOPERACION

MILITAR - POLICIAL

El 23 de Julio de 1991, en la Cancillería del Perú, se firmó


el "Memorándum de entendimiento entre los gobiernos de Estados
Unidos y el Perú referente a la cooperación en las actividades
antinarcóticos", como parte del convenio marco llamado
genéricamente "Convenio Antidrogas" y que se refiere
exclusivamente a la cooperación militar - policial tanto en
acciones antinarcóticas directas, como en acciones de
seguridad y apoyo cívico; cuyo texto es el siguiente:

Con fecha 14 de mayo de 1,991, el Gobierno del Perú y el


Gobierno de Los Estados Unidos de América suscribieron un
Convenio sobre Política de control de Drogas y Desarrollo
Alternativo, en el cual acordaron crear una asociación
bilateral entre ambos países. Dicha asociación bilateral
deberá estar constituída a los seis meses de la firma del
Convenio. Esta se encargará de diseñar e implementar una
política de control, dado que la anterior política, aún
vigente, no ha dado los resultados esperados, según lo
acordado en el referido convenio del 14 de mayo del dicho año.

Ahora bien, durante los seis meses previstos para el


establecimiento de la asociación bilateral, los dos gobiernos
deben seguir adoptando medidas que mejoren la observancia de
la ley y otras acciones contra el tráfico de drogas, tal como
se previó en el párrafo 44 del convenio del 14 de mayo de
1991, dentro de los principios contenidos en la Declaración de
Cartagena del 15 de febrero de 1990.

Reconociendo que las partes tienen un interés común en atacar


las causas del tráfico de narcóticos proporcionando los
instrumentos necesarios para lograr una reducción sustancial o
la eliminación total del cultivo ilegal de la hoja de coca y
la comercialización de la pasta básica de cocaína en el Perú.

Considerando que la cooperación entre las partes para atacar


las causas de dicho tráfico se basa en políticas de desarrollo
alternativo, seguridad, interdicción y prevención dentro del
marco de un ajuste estructural que permita la creación de
condiciones apropiadas para el eficaz funcionamiento de la
economía social de mercado en el área cocalera del Perú, con
especial énfasis en la preservación de la ecología.

Reconociendo que en ciertas zonas, las actividades


antinarcóticos se ven amenazadas por grupos subversivos cuyas
actividades dificultan una acción efectiva por parte del
Gobierno para combatir el narcotráfico, que están íntimamente
entrelazadas con las de los narcotraficantes y que, en tales
circunstancias, las acciones antiterroristas son un componente
justificable de las acciones antidrogas.
Tomando debida nota de la autoirdad del Presidente de la
República del Perú para decidir sobre la manera y el momento
de la participación de las Fuerzas Armadas del Perú en apoyo
de las actividades antidrogas, de conformidad con los
principios contenidos en el Acuerdo de Cartagena de fecha 15
de febrero de 1990.

Considerando que, como parte de un desarrollo alternativo, las


unidades militares y policiales pueden ejecutar operaciones de
acción cívica en las zonas afectadas por el cultivo de la
droga, incluyendo el mejoramiento de caminos, perforación de
pozos e irrigación, construcción y reparación de instalaciones
civiles, la dotación de asistencia humanitaria médica y dental
y campañas de información antidrogas.

Y adjundicando gran importancia a la puesta en práctica de los


objetivos de este convenio, en una forma que guarde armonía
con las normas internacionalmente reconocidas de
comportamiento en materia de derechos humanos, respetando
entre otras cosas las prohibiciones sobre ejecuciones
extrajudiciales, desapariciones, tortura, arresto y detención
arbitrarios, así como la atención apropiada que requieran los
enfermos y heridos.

Han llegado a los siguentes entendimientos con los que las


partes tienen la intención de guiar su cooperación :
Artículo I

1. El gobierno del Perú se propone, con la efectiva


cooperación del Gobierno e los Estados Unidos de
América, desmantelar la infraestructura de laboratorios
clandestinos y sistemas de transporte que utilizan los
narcotraficantes; reducir la cantidad de precursores y
sustancias químicas que llegan a manos de los
narcotraficantes e identificar, inutilizar y desarticular
las principales organizaciones encargadas de la
producción o distribución de cocaína, enfocando e
investigando de manera puntual las actividades de los
principales traficantes.

2. Las partes acuerdan que, para apoyar en forma efectiva


el ataque a la amenaza de la droga y defender la
soberanía del Perú es necesario ampliar la capacidad de
las Fuerzas Armadas e intesificar los programas de
capacitación de las mimsas. Las Fuerzas Armadas dl Perú
deben estar en condiciones que les permitan asegurar y
reforzar el control del gobierno civil sobre las más
importantes zonas cocaleras y de transbordo, brindar
protección a las Fuerzas Policiales en las operaciones
anti-drogas, en las que se ven enfrentadas a los
terroristas, y desarrollar las capacidades que les
permitan asestar golpes a las organizaciones que manejan
el tráfico de drogas.

3. El Gobierno de los Estados Unidos de América se propone


brindar capacitación y equipamiento con el fin de ampliar
la capacidad y efectividad terrestre, aérea y fluvial de
las unidades policiales y militares peruanas encargadas
de ejecutar o apoyar las actividades anti-narcóticos. El
control de la capacitación y equipamiento proporcionados
por el Gobierno de los Estados Unidos de América para
combatir el narcotráfico será de conformidad con los
convenios y prácticas existentes.

4. Las partes entienden que cualquier fondo provisto en


aplicación del presente Memorándum, será utilizando
exclusivamente para la capacitación, equipamiento y
emplazamiento de unidades especializadas anti-narcóticos,
teniendo el valle del Alto Huallaga como la zona
principal donde se enfocarán estas actividades.

5. Las partes se asegurarán que todos aquellos que estén al


mando de personal militar, policial o de gente que esté
recibiendo capacitación, asuma plena responsabilidad por
la conducta del personal a su cargo e investiguen con
prontitud cualquier reclamo por abuso de derechos
humanos.

6. Las partes reconocen la importancia de adherirse a las


normas internacionalmente reconocidas sobre los derechos
humanos, lo cual incluye brindar las facilidades del caso
para que los organismos internacionales pertinentes
puedan visitar las instalaciones de detención en todo el
Perú.

Artículo II

1. El Gobierno de los Estados Unidos de América se propone


poner a disposición del Gobierno del Perú hasta 34.9
millones de dólares para financiar la compra de
implementos y servicios de origen estadounidense, así
como los servicios de diseño y construcción, según cartas
de oferta y aceptación del gobierno norteamericano en
apoyo de las actividades antidrogas llevadas a cabo en el
Perú y que aparecen el Art. I, párrafo 4 de este
convenio.

2. Las partes acuerdan expreamente que todos los fondos


referidos en este convenio a ser proporcionados por los
Estados Unidos para este esfuerzo, estarán sujetos a una
evaluación anual que requerirá una reducción de la
producción y tráfico de drogas, conducción sostendia de
políticas económicas y respeto por los derechos humanos,
y a la disponibilidad de fondos asignados por el Congreso
de los Estados Unidos, de acuerdo a los dispuesto en las
leyes de este país y el mutuo acuerdo de las partes de
proceder en el momento que haya esta disponibilidad.
Artículo III

Es intención de las partes actuar de conformidad con los


entendimientos antes mencionados. Las partes puede, asimismo,
ponerse de acuerdo sobre las acciones legales que sean
necesarias con el fin de lograr las metas y objetivos
establecidos en el presente documento.

Artículo IV

Este memorándum de entendimiento empezará a regir tan pronto


sea firmado y tendrá vigencia de una año. Podrá ser
modificado mediante acuerdo escrito de las partes.

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