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Tema 5: Gestión de emociones

Históricamente nos han enseñado a reprimir nuestras emociones, nos dicen que debemos
controlarnos, no expresarlas, que queda mal o que nos hace vulnerables mostrarlas, podemos
mencionar algunas frases que quizás hemos escuchado más de una vez “no llores que queda
mal” “tranquilizate” “cambia esa cara” y podríamos seguir con muchos más ejemplos. Cada
cultura tiene diferentes creencias respecto a la expresión de la emoción, y también cada
familia, esto determina muchas veces nuestras conductas y los mecanismos automáticos que
ponemos en funcionamiento al sentir una emoción.

En la vida diaria nos encontramos con situaciones que activan emociones que a veces
consideramos negativas, y en seguida surge la necesidad de evitarlas, con acciones muchas
veces automáticas y reactivas que nos impulsan a salir de ese lugar rápidamente, no siempre
estas acciones o reacciones nos resultan efectivas o saludables.

La evitación de esas emociones pueden generan aumento del estrés, ansiedad, malestar, puede
generarnos conductas pasivo agresivas, donde aguantamos esa emoción que sentimos y
finalmente en algún momento no podemos aguantar más y “explotamos” o sea respondemos
de manera agresiva o generamos algún síntoma como por ejemplo dolor abdominales,
aumento de la tensión arterial, o muchos otros.

Por eso es importante que podamos cambiar este paradigma, suprimir o evitar las emociones
no es un mecanismo saludable a largo plazo, por esto vamos a ver a continuación algunas
preguntas respecto a las emociones que nos ayuden a construir nuevas formas de afrontarlas:
¿Qué son? ¿Qué es la inteligencia emocional? ¿Como Mindfulness nos ayuda con nuestras
emociones?.

5.1. ¿Qué son las emociones?


Emociones. Fuente de Imagen: www.pixabay.com

Payne Wayne,precursor del concepto de inteligencia emocional, refiere que “la emoción es un
fenómeno multifacético, es un estado de conciencia con cambios fisiológicos y expresiones de
comportamiento”. (1985)

Siempre estamos sintiendo algo, las emociones son un estado natural que surgen durante las
24 horas. Si recordamos la división que plantea Paul MacLean (1990) en su libro The triune
brain, sobre nuestro cerebro, quien lo divide en tres partes que surgen evolutivamente en las
especies tenemos: El cerebro reptiliano, cerebro límbico y cerebro cortical. El primer y segundo
cerebro, llamados reptiliano y límbico son los representante principales en lo que a emociones
se refiere, por eso los denominamos cerebro emocional y el cerebro cortical o neocórtex es el
que desarrolla las habilidades cognitivas, por eso lo denominamos cerebro racional. Gracias a la
interacción entre estos tres podemos introducir el concepto de inteligencia emocional.
En principio podríamos entender que la inteligencia emocional es el entendimiento entre la
emoción y la razón, hasta la aparición de este concepto la ciencia tomaba como opuestos a los
ámbitos de la razón y la emoción. Daniel Goleman, en su libro Inteligencia Emocional la define
como “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de
motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”. (1995)

Mayer define la Inteligencia Emocional como:

“La habilidad de las personas para atender y percibir los sentimientos de forma
apropiada y precisa, la capacidad para asimilarlos y comprenderlos de manera adecuada
y la destreza para regular y modificar nuestro estado de á nimo o el de los demá s” .
(2002)

En esta definición podemos identificar 4 grandes aspectos, la percepción y expresión,


facilitación, comprensión emocional y regulación emocional.

Veamos estos aspectos en un ejemplo, imagina que te enfrentas a una situación que consideras
injusta y sientes una creciente emoción, por las características que representan esa emoción
puedes identificarla y ser capaz de decir: “Es enojo”, por ejemplo, desde el modelo de la
inteligencia emocional esto implicaría la percepción y la expresión.

A continuación la facilitación emocional implicaría, darme cuenta de para qué está esta
emoción y utilizar su fuerza para defender un valor, en el ejemplo el valor sería la justicia.

La comprensión emocional, nos permite evaluar esa emoción a través del tiempo, por ejemplo
puedo darme cuenta que cada vez que hay una injusticia a mi me enoja.

Y por último la regulación emocional me permite darme cuenta cómo elijo responder ante esa
situación.
Es importante tener en cuenta que pueden existir diferencias de capacidad en cada uno de
estos aspectos, por ejemplo puede pasar que reconozco fácilmente las emociones pero no sé
cómo regularlas, entonces me doy cuenta por ejemplo que estoy enojado y no puedo elegir
otra respuesta que no sea la violencia.

Mindfulness es una herramienta para desarrollar la inteligencia emocional, ya que nos permite
abrir el corazón a la emoción para lograr aceptarla, no la evitamos, la logramos mirar y
reconocer, para luego nombrarla, a veces solo con eso suavizamos la intensidad de la emoción.

Lograr la regulación emocional con Mindfulness no es una tarea sencilla, principalmente


cuando la intensidad de la emoción es alta, requiere práctica y autoconocimiento, para estos
primeros tiempos de práctica te recomiendo la meditación suavizar, permitir y calmar, que nos
ayuda a transitar la desregulación emocional de una forma amable y amorosa.

5.2. ¿Cómo reconocer la emoción?

Hoy en día se habla de poder reconocer y expresar las emociones como una conducta
saludable, sin embargo a muchos de nosotros no nos enseñaron cómo hacerlo, Mindfulness nos
da la posibilidad de aprender a observar las emociones sin juzgarlas, aun cuando nos generen
malestar o dolor. El poder mirarlas y hacerle espacio en nuestra conciencia es lo que nos
permitirá poder tomar la información que nos brindan y resignificar su presencia.

Es importante a través de la práctica de conciencia plena poder trabajar sobre el


reconocimiento emocional, empezar a conocer como se expresa cada emoción en mi, tanto en
el pensamiento como en el cuerpo, conocer la forma en la que siento las emociones y los
cambios que generan en mi fisiología y pensamiento cada una de ellas. Pudiendo luego de
identificarlas, reconocerlas con un nombre, teniendo en cuenta que el nombre que yo le ponga
será significativo a mi propia representación y experiencia. Por ejemplo, sabemos que la
tristeza no se siente igual en cada persona, por eso es fundamental que te tomes el tiempo de
explorar cómo se expresa cada emoción en vos.
Aquí ya dimos una pista sobre la respuesta a cómo reconocer las emociones, cada uno las va a
percibir de manera distinta. La segunda pista tiene que ver con que muchas veces las
emociones se superponen entre sí y pueden confundirnos, quizas en algun momento han
sentido que estaban muy enojados, y quizás este enojo duró por algún tiempo y cuando se
pusieron a observar se dieron cuenta que también sienten tristeza, o quizás miedo. Esto es algo
muy común y es algo sobre lo que tenemos que ser concientes al momento de explorar
nuestras emociones, sino rotulamos algunos estados y no vemos aquello que está sucediendo
más en profundidad, esta es una forma de suprimir o minimizar aquello que sentimos y puede,
si no se hace consciente, convertirse en una forma de evitación de la emocionalidad.

La meditación que puede ayudarte a entrenar el reconocimiento de la emoción es la atención a


tus emociones, puedes realizarla desde la práctica formal y luego aplicarla de manera informal
cada vez que surja una emoción en la vida diaria.

5.3. ¿Dónde siento la emoción?

De manera didáctica podemos decir que los pensamientos, el cuerpo y las emociones forman
un sistema, en el que estos tres elementos están en constante interacción. Por ejemplo vemos
que algunos pensamientos pueden despertar emociones y estos generar cambios en el cuerpo.
Y lo mismo ocurre con los otros dos elementos.

Poder reconocer qué siento, dónde lo siento en el cuerpo, qué pensamientos están asociados a
eso que siento, me da un mayor autoconocimiento y me ayuda a la regulación emocional.

LLevando nuestra atención a la percepción de dónde y cómo siento la emoción podemos


extraer mayor información que nos permite conocer para qué estoy disponible con cada estado
emocional, esto es qué acciones me proponen las emociones, eso no quiere decir que me
entregue a las acciones que me propone, pero cuando soy consciente, elijo no reaccionar ante
ese emoción, me doy espacio a explorar a conocerla y nombrarla, para poder generar una
respuesta, ya no desde la reactividad de un impulso, sino desde una elección consciente y
responsable.

La meditación que puede ayudarte a entrenar el reconocimiento del lugar del cuerpo donde se
expresa la emoción es el escaneo corporal. Puedes realizarla desde la práctica formal y luego
aplicarla de manera informal cada vez que surja una emoción en la vida diaria, realizando un
breve escaneo corporal en el momento en que necesites.

5.4. ¿Qué historia me cuento cuando siento?

¿Qué historia me cuento cuando siento? Fuente de imagen: www.pixabay.com

Uno de los beneficios de llevar la atención a las emociones sin juicio es disminuir la activación
de la narrativa que se activa al sentir una emoción. Esa narrativa activa interconexiones y
prejuicios que inciden en la percepción de la realidad, por lo tanto cuando cultivamos la
conciencia plena disminuimos la historia que nos contamos, llevando nuestra atención a la
experiencia, estando en el presente y no dejando que los pensamientos y la mente viajen al
pasado o al futuro y se alejen de lo que realmente está sucediendo aquí y ahora.

Además el Mindfulness nos ayuda a poder habitar el presente con todos los componentes que
surjan en el, más allá de la cualidad de la experiencia, aprendemos a no juzgar y a estar abiertos
y conscientes a lo que está sucediendo, esto nos permite aceptar las emociones que surjan. Lo
que se observa como consecuencia es que disminuyen su intensidad, y también nos permite
darnos cuenta de nuestros patrones de respuesta ante nuestras emociones y con toda esta
información disponible podemos elegir otros patrones más funcionales de conducta.

Te invitamos a que a partir de ahora practiques el no juzgar tus emociones, cada vez que
aparezcan hacerles espacio, agradecerles su presencia y disponerte a escuchar que necesitan o
para que estan en este momento presente.

Recuerda que no eres tus emociones, ellas solo son aliadas que nos brindan información para la
acción, es importante integrarlas y aceptarlas porque desde este lugar podemos recien
cambiarlas si lo necesitamos.

Bibliografía

-Goleman, D. (1996) Inteligencia emocional. Editorial Kayros

-MacLean, P. (1990). The triune brain in evolution: role in paleocerebral functions. New York Ed.
Plenum Press.
-MAYER, J. Caruso, D. R. Salovey, P. Selecting a measure of emotional intelli-gence: The case for
ability testing. En: R. Bar-On y J.D.A. Parker (Eds.). Hand-book of emotional intelligence; p. 320-
342. New York: Jossey-Bass. 2002

-WAYNE, P. (1985) Un estudio de la emoción: desarrollo de la inteligencia emocional,


Autointegración, relativa a miedo, dolor y deseo.Unión para las universidades de
experimentación / 1985 University Microfilms International 300 N.

Imágenes

-Emociones. Imagen recopilada de: https://pixabay.com/es/photos/emociones-hombre-feliz-


triste-cara-371238/

-¿Qué historia me cuento cuando siento? Imagen recopilada de:


https://pixabay.com/es/photos/pregunta-signo-de-interrogaci%C3%B3n-2736480/

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