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Compilación de la normatividad sobre patrimonio arqueológico, practica de la

arqueología, cuerpos colegiados, instituciones rectoras y otros temas


complementarios en Colombia, 1833 – 2021.

Roberto Lleras Pérez 1


Katia Pinzón Duarte 2
2021

Notas aclaratorias

Nota 1: En esta compilación se incluyen solamente los artículos de las normas que tienen
relación directa con el patrimonio arqueológico o la arqueología, así como aquellos que,
por referirse a principios o declaraciones generales, tienen relevancia para comprender el
carácter y orientación de la norma. Los demás artículos se omiten.
Nota 2: Algunas de las disposiciones aquí transcritas han sido derogadas o declaradas
inexequibles, total o parcialmente. No obstante, se transcriben por el interés que
presentan para estudiar la evolución de la legislación.
Nota 3: Las normas están ordenadas por su fecha de expedición, de la más antigua a la
más reciente; en este orden no se toma en cuenta el carácter o jerarquía de las mismas.
Nota 4: Para abreviar la transcripción se han omitido los espacios, sangrías y algunas
expresiones formales que se usan en la redacción legal y cuya supresión no afecta el
contenido de la norma.
Nota 5: También con el propósito de abreviar, se han omitido las partes motivas
(considerandos) de las normas, al igual que las secciones de intervenciones, conceptos y
consideraciones de las Sentencias de la Corte Constitucional.
Nota 6: No se han transcrito los tratados internacionales bilaterales suscritos por
Colombia con otras naciones para la protección y recuperación del patrimonio cultural por
considerar que no aportan contenido nuevo a la doctrina jurídica. Colombia ha suscrito
convenios de este tipo con:
• Perú – Ley 16 de 1992
• Ecuador – Ley 587 de 2000
• Bolivia – Ley 896 de 2004

Índice

Orden Norma Pagina

1 Ley 805 de 1833 (13 de junio) 4


2 Ley 34 de 1881 (20 de mayo) 5
3 Ley 59 de 1881 (11 de junio) 6
4 Código Civil - Ley 57 de 1887 7
5 Decreto 21 de 1906 (marzo 08) 8
6 Ley 48 de 1918 (noviembre 20) 9
7 Ley 47 de 1920 (octubre 30) 10
8 Ley 103 de 1931 (6 de octubre) 11
9 Ley 14 de 1936 (enero 22) 12

1 Academia Colombiana de Historia. roberto.lleras.rl@gmail.com


2 Subgerencia Cultural, Banco de la República. kpinzodu@banrep.gov.co
10 Ley 36 de 1936 (febrero 20) 14
11 Decreto 1060 de 1936 (mayo 12) 15
12 Decreto 848 de 1938 (mayo 12) 16
13 Decreto Legislativo 1976 de 1938 (noviembre 3) 17
14 Decreto 904 de 1941 (mayo 15) 18
15 Decreto 1126 de 1941 (junio 21) 20
16 Decreto 718 de 1945 (20 de marzo) 21
17 Decreto 2190 de 1952 (septiembre 18) 22
18 Ley 163 de 1959 (diciembre 30) 23
19 Decreto 812 de 1961 (abril 12) 27
20 Decreto 264 de 1963 (febrero 12) 29
21 Resolución s.n. Consejo de Monumentos Nacionales 1965 31
22 Decreto – Ley 444 de 1967 (marzo 22) 32
23 Decreto 3154 de 1968 (diciembre 26) 33
24 Decreto 522 de 1971 35
25 Decreto - Ley 2349 de 1971 (3 de diciembre) 36
26 Resolución 626bis de 1973 38
27 Decreto 2811 de 1974 40
28 Ley 45 de 1983 41
29 Decreto 29 de 1984 50
30 Ley 26 de 1986 (24 de enero) 51
31 Ley 63 de 1986 (noviembre 20) 53
32 Decreto 473 de 1986 (11 de febrero) 58
33 Decreto 1397 de 1989 (27 de junio) 60
34 Resolución 50 de 1990 62
35 Constitución Política de Colombia 1991 64
36 Decreto 586 de 1991 (febrero 26) 65
37 Decreto 2128 de 1992 (diciembre 29) 66
38 Ley 31 de 1992 (diciembre 29) 68
39 Decreto 2159 de 1993 (octubre 29) 69
40 Ley 47 de 1993 73
41 Decreto 1417 de 1996 (agosto 13) 74
42 Ley 340 de 1996 75
43 Ley 397 de 1997 (agosto 07) 88
44 Decreto 1834 de 1997 (julio 21) 94
45 Decreto 1970 de 1997 (agosto 7) 95
46 Decreto 3048 de 1997 (diciembre 23) 97
47 Sentencia C-191 de 1998 99
48 Decreto 2667 de 1999 (diciembre 24) 102
49 Decisión 460 de 2000 105
50 Ley 599 de 2000 (24 de julio) 107
51 Ley 685 de 2001 108
52 Decreto 833 de 2002 109
53 Decreto Reglamentario 2290 de 2003 116
54 Sentencia C-474 de 2003 117
55 Decisión 588 de 2004 119
56 Sentencia C-668 de 2005 124
57 Decreto 2406 de 2005 127
58 Decreto Reglamentario 737 de 2006 129

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59 Ley 1130 de 2007 130
60 Decreto 1313 de 2008 (abril 23) 138
61 Ley 1185 de 2008 (marzo 12) 142
62 Decreto 763 de 2009 (marzo 10) 148
63 Decreto 2515 de 2009 154
64 Ley 1304 de 2009 (junio 3) 155
65 Resolución 0983 de 2010 (mayo 20) 163
66 Resolución 069 de 2012 167
67 Resolución 123 de 2012 169
68 Ley 1675 de 2013 (julio 30) 171
69 Sentencia C-264 de 2014 178
70 Sentencia C-553 de 2014 183
71 Sentencia C-572 de 2014 189
72 Decreto 1698 de 2014 (septiembre 05) 193
73 Resolución 15 de 2015 (30 de enero) 203
74 Resolución 112 de 2015 205
75 Resolución 114 de 2015 208
76 Decreto 1080 de 2015 209
77 Ley 1801 de 2016 (Julio 29) 229
78 Decreto 1530 de 2016 230
79 Resolución 083 (20 abril 2016) 232
80 Resolución 285 de 2016 237
81 Decreto 555 de 2017 (marzo 30) 238
82 Resolución 139 de 2017 240
83 Ley 1882 de 2018 (enero 15) 245
84 Decreto 138 de 2019 (febrero 6) 246
85 Decreto 2106 de 2019 (noviembre 22) 256
86 Resolución 188 de 2019 258
87 Resolución 297 de 2019 260
88 Resolución 041 de 2020 261
89 Resolución 065 de 2020 262
90 Resolución 134 de 2020 263
91 Resolución 193 de 2020 264
92 Resolución 301 de 2020 266
93 Resolución 1108 de 2020 268

3
1. Ley 805 de 1833 (13 de junio)

El Senado y la Cámara de Representantes del Estado de la Nueva Granada, reunidos en


Congreso, considerando que es un deber del Congreso fomentar todos los ramos de
industria y promover del mejor modo posible el desarrollo de la riqueza nacional, decretan:

Artículo Único. El oro, plata y piedras preciosas que se encuentren en las sepulturas,
templos, adoratorios y guacas de indios y demás conocidos con el nombre de tesoros,
desde el día de la publicación de esta ley, corresponden íntegramente al inventor o
inventores, sin más obligación que la de pagar los derechos de quinto y fundición con
arreglo a las disposiciones de la materia, quedando en consecuencia derogadas todas las
leyes y disposiciones que sean contrarias a la presente.

Bogotá, a 13 de junio de 1833 – 23º de la Independencia.

Francisco de Paula Santander. Por su Excelencia el Presidente del Estado, el Secretario


de Estado del Despacho de Hacienda, Francisco Soto.

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2. Ley 34 de 1881 (20 de mayo)

Por la cual se dispone la formación de un museo nacional y se concede autorización al


Poder Ejecutivo para la adquisición del local en que dicho museo debe ser establecido

El Congreso de los Estados Unidos de Colombia Decreta:

Artículo 1. Establécese en esta ciudad un museo nacional que llevará el nombre de


“Museo Colombiano”. En este museo serán colectados y cuidadosamente mantenidos
todos los objetos que puedan enaltecer los recuerdos históricos de la Patria y que puedan
estimular y favorecer el adelanto de las ciencias. Entre dichos objetos serán preferidos los
de uso, los retratos, armas y en general cuantas reliquias de los próceres de la
Independencia puedan conseguirse, sin descuidar los de cerámica, piedra, madera y
metales que sirvan como documentos para esclarecer la historia primitiva del país, así
como también las muestras curiosas de vegetales, animales y minerales que puedan dar
idea de la riqueza propia del territorio colombiano.
Parágrafo. La adquisición de los objetos mencionados se hará por donaciones
particulares o por compra, votándose anualmente al efecto la suma necesaria en el
Presupuesto.
Artículo 5. Los objetos que hoy posee el Museo de la República servirán de base para la
formación del que va a ser establecido por esta ley.

Poder Ejecutivo Nacional – Bogotá, 20 de mayo de 1881


El Presidente de la Unión, Rafael Núñez. El Secretario de Fomento, Gregorio Obregón

5
3. Ley 59 de 1881 (11 de junio)

Por la cual se ordena el establecimiento de una Comisión Científica Permanente para el


estudio de los tres reinos naturales en la República

El Congreso de los Estados Unidos de Colombia Decreta:

Artículo 1. Establécese por la presente Ley una Comisión Científica Permanente con el fin
de que estudie, en todo el territorio de la República, lo concerniente a la botánica, a la
geología, a la mineralogía, a la zoología, a la geografía y a la arqueología en lo que se
refiera al país.
Artículo 2. Dicha Comisión estará compuesta de un Director, encargado de los trabajos
generales; de dos profesores colombianos naturalistas, de un dibujante y de un
Secretario-redactor.
Artículo 3. Será obligación del Director estudiar por sí mismo y hacer que se estudie por
sus adjuntos, de una manera metódica, todo lo referente a los ramos científicos
mencionados en el artículo 1 de esta ley.
Artículo 4. Será igualmente un deber del Director coleccionar todos los objetos
interesantes que en los tres reinos de la naturaleza ofrezca el campo de sus estudios y
que merezcan ser conservados, principalmente con el fin de que se formen de ellos dos
colecciones con la historia detallada de cada uno de los objetos que contengan: una de
estas colecciones será enviada a la exposición que se abrirá en Nueva York el año de
1883, y la otra se conservará en el local que con este fin hará preparar en la capital de la
Unión el Poder Ejecutivo.
Artículo 5. Los profesores naturalistas adjuntos a la Comisión tendrán el deber de
coleccionar y clasificar todos los vegetales, rocas, minerales, animales, objetos de
cerámica, piedras u otras materias que puedan contribuir al progreso de los estudios
naturales y al esclarecimiento de las cuestiones etnológicas relacionadas con la Historia
Universal y con la especial de la República. Estas colecciones se harán de acuerdo con
las indicaciones y bajo la dirección del Jefe de los trabajos.
Artículo 7. El Secretario-redactor llevará una relación circunstanciada de todos los
trabajos emprendidos, de sus efectos inmediatos, de las observaciones más importantes
para la utilidad de la República y de todo aquello que pueda ser considerado como
trascendental para la civilización del país.
Artículo 8. Los objetos coleccionados, los dibujos, los planos, las antigüedades y las
memorias redactadas por el Secretario, serán remitidos cada mes al Gobierno Nacional
para que éste disponga su colocación y conservación en el museo colombiano.
Artículo 13. Quedan derogadas, en los términos de la presente, la Ley 5ª, parte primera,
de la Recopilación Granadina, que creó la Comisión Corográfica; la de 29 de mayo de
1849 y la de 27 de marzo de 1852.

Poder Ejecutivo Nacional – Bogotá, junio 11 de 1881.


El Presidente de la Unión (L.S.) Rafael Núñez – El Secretario de Estado en el Despacho
de Instrucción Pública, Ricardo Becerra.

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4. Código Civil - Ley 57 de 1887

Por la cual se adopta el Código Civil de la Nación

Título IV
De la Ocupación

Artículo 685. Definición. Por la ocupación se adquiere el dominio de las cosas que no
pertenecen a nadie, y cuya adquisición no es prohibida por las leyes o por el derecho
internacional.
Artículo 699. Invención o hallazgo. La invención o hallazgo es una especie de ocupación
por la cual el que encuentra una cosa inanimada, que no pertenece a nadie, adquiere su
dominio apoderándose de ella.
De este modo se adquiere el dominio de las piedras, conchas y otras sustancias que
arroja el mar, y que no presentan señales de dominio anterior. Se adquieren del mismo
modo las cosas cuya propiedad abandona su dueño, como las monedas que se arrojan
para que las haga suyas el primer ocupante.
No se presumen abandonadas por sus dueños las cosas que los navegantes arrojan al
mar para alijar la nave.
Artículo 700. Descubrimiento de tesoro. El descubrimiento de un tesoro es una especie de
invención o hallazgo.
Se llama tesoro la moneda o joyas u otros efectos preciosos que, elaborados por el
hombre, han estado largo tiempo sepultados o escondidos, sin que haya memoria ni
indicio de su dueño.
Artículo 701. Tesoro en terreno ajeno. El tesoro encontrado en terreno ajeno se dividirá
por partes iguales entre el dueño del terreno y la persona que haya hecho el
descubrimiento.
Pero esta última no tendrá derecho a su porción sino cuando el descubrimiento sea
fortuito, o cuando se haya buscado el tesoro con permiso del dueño del terreno.
En los demás casos o cuando sean una misma persona el dueño del terreno y el
descubridor, pertenecerá todo el tesoro al dueño del terreno.
Artículo 845. Tesoros. El usufructuario no tiene sobre los tesoros que se descubran en el
suelo que usufructúa, el derecho que la ley concede al propietario del suelo.

Poder Ejecutivo Nacional, Rafael Núñez

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5. Decreto 21 de 1906 (marzo 08)

Por el cual se destina un local para la Biblioteca y Museo Nacionales

El presidente de la República de Colombia, en uso de sus facultades legales, Decreta:

Artículo 1.º Destínase el local del Pasaje Rufino Cuervo para la Biblioteca y Museo
Nacionales, en la parte que sea necesaria.
Artículo 2.º Prohíbese desde la fecha del presente Decreto la extracción del territorio de la
República, sin previo permiso del Gobierno por conducto del Ministerio de Instrucción
Pública, de objetos que por su carácter singular y reconocido valor científico, histórico ó
artístico deban reposar en el Museo Nacional, a saber:
a) Objetos raros de naturaleza mineral, como aerolitos y sus similares;
b) Objeto de valor arqueológico ó histórico, ya sean de la época prehistórica ó de época
posterior; y
c) Pinturas origínales de artistas ya muertos.
Artículo 3. ° Prohíbese la destrucción ó deterioro de monumentos y de obras prehistóricas,
como son restos de templos, esculturas y piedras grabadas ó pintadas con jeroglíficos ó
petroglíficos.
Artículo 4.º Por el Ministerio de Instrucción Pública se darán a los Gobernadores las
instrucciones necesarias a fin de que dicten las medidas respectivas para hacer efectivas
las disposiciones del presente Decreto.

Dado en Bogotá, a 8 de marzo de 1906. R. Reyes. El Ministro de Gobierno, Gerardo


Pulecio - El Ministro de Relaciones Exteriores, Clímaco Calderón - El Ministro de
Hacienda y Tesoro, Félix Salazar J. - El Ministro de Guerra, Manuel M. Castro
Uricoechea - El Ministro de Instrucción Pública, Carlos Cuervo Márquez - El Ministro de
Obras Públicas, Modesto Garcés.

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6. Ley 48 de 1918 (noviembre 20)

Sobre fomento de las bellas artes

El Congreso de Colombia Decreta:

Artículo 8. Declárase que los edificios y monumentos públicos, fortalezas, cuadros,


esculturas y ornamentos de los tiempos coloniales, y monumentos precolombinos y
productos meteóricos, forman parte integrante del material de la Historia Patria, y quedan,
en consecuencia, bajo la acción del gobierno para los efectos de esta Ley, salvo los
derechos de los propietarios o legítimos poseedores. Por tanto, dichos edificios,
monumentos y objetos no podrán ser destruidos, reparados, ornamentados o destinados
a fines distintos de los que tienen actualmente, sin previa autorización del Ministerio de
Instrucción Pública, de acuerdo con el concepto de la Dirección Nacional de Bellas Artes.
Dicha Dirección oirá, a su vez, el concepto de la Academia Nacional de Historia.
Parágrafo. El Gobierno se entenderá con la autoridad eclesiástica a efecto de que,
conforme a la Constitución y a las leyes, se adopten las providencias del caso para que
respecto a los edificios y objetos religiosos de valor histórico o artístico se logren los fines
de la presente.

Poder Ejecutivo – Bogotá, noviembre 20 de 1918.


Marco Fidel Suárez. El Ministro de Instrucción Pública, J. F. Insignares

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7. Ley 47 de 1920 (octubre 30)

Por la cual se dictan algunas disposiciones sobre bibliotecas, museos y archivos y sobre
documentos y objetos de interés público.

El Congreso de Colombia Decreta:

Artículo 1. Es prohibido sacar del territorio de la Nación papeles, documentos u objetos


pertenecientes a los archivos, museos y bibliotecas, sin permiso del Gobierno, previo el
dictamen de las respectivas Academias o Cuerpos consultivos oficiales y sin que se llenen
las demás condiciones de la presente Ley.
Artículo 3. Asimismo se prohíbe sacar del país objetos de arte o cualquiera otros que a
juicio de las expresadas Academias o cuerpos Consultivos sean de importancia tradicional
o histórica, ya sean dichos objetos de propiedad pública o privada.
Artículo 4. Cuando se niegue permiso para sacar del país los archivos u objetos a que se
refiere esta Ley, el Gobierno, previo avalúo y dictamen favorable de las mismas
Academias, adquirirá para la Nación los documentos, libros u objetos de reconocida
importancia para la historia, el arte o la ciencia nacional.
En los casos dudosos se oirá el dictamen de las Academias o Cuerpos Consultivos del
Gobierno.
Artículo 8. Los Directores o Jefes de las bibliotecas, museos o archivos públicos, que
fueren nombrados después de que esté en vigencia esta Ley, prestarán, para poder
ejercer los respectivos cargos, fianza a satisfacción del Gobierno.
Artículo 16. No obstante lo dispuesto en el Artículo 2º de esta Ley, podrá el Gobierno,
previo dictamen del Consejo de Estado, permitir que los particulares saquen papeles,
documentos, libros u objetos de valor histórico de su exclusiva propiedad, siempre que en
concepto de quienes deben otorgar el permiso, dichas cosas se dediquen a algún fin
conveniente para la Nación.
Artículo 17. A los que infringieren las disposiciones del Artículo 1º, se les impondrá como
pena una multa de cien a dos mil pesos ($100 a $2.000), convertibles en arresto, sin
perjuicio de la obligación de devolver al país los objetos sustraídos.
Artículo 18. A los que violaren las prohibiciones de los Artículos 2º. y 3º. de la presente
Ley tendrán las mismas penas del artículo anterior, más la de decomiso del documento,
papel u otro objeto que se hayan sacado sin las formalidades correspondientes.

Poder Ejecutivo – Bogotá, octubre 30 de 1920.


Marco Fidel Suárez. El Ministro de Instrucción Pública, Miguel Abadía Méndez.

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8. Ley 103 de 1931 (6 de octubre)

Por la cual se fomenta la conservación de los monumentos arqueológicos de San Agustín


(Huila)

El Congreso de Colombia Decreta:

Artículo 1. Decláranse de utilidad pública los monumentos y objetos arqueológicos de las


regiones de San Agustín, Pitalito, del Alto Magdalena y los de cualquier otro sitio de la
Nación.
Artículo 2. Los templetes, sepulcros y su contenido, estatuas, lajas, estelas y piedras
labradas, así como los objetos de oro, alfarería y demás utensilios indígenas que puedan
ser utilizados para estudios arqueológicos y etnológicos, se declaran pertenecientes al
“Monumento Nacional del Alto Magdalena y San Agustín”.
Artículo 3. La persona o entidad que destruya, en todo o en parte, dichos monumentos o
porciones de ellos, sufrirá multa de cinco a quinientos pesos. Estas multas serán
impuestas por el Alcalde del lugar, cobradas por el Tesorero Municipal y destinadas a la
conservación e incremento de los monumentos arqueológicos de que se trata.
Artículo 4. En el Presupuesto de la próxima vigencia y en los siguientes se apropiará la
partida de dos mil pesos para emprender excavaciones arqueológicas en el Alto
Magdalena, San Agustín y Pitalito y para adquirir objetos y utensilios destinados al Museo
Nacional de San Agustín.
Artículo 5. Tan pronto como entre en vigencia la presente ley, el Gobierno procederá a
nombrar un arqueólogo de reconocida idoneidad para que efectúe los trabajos a que dé
lugar el cumplimiento de la anterior disposición, y situará al efecto, en la Tesorería del
Municipio de San Agustín, la cantidad apropiada con tal objeto.
Artículo 6. El pago de los trabajadores se hará por el Tesorero Municipal, mediante cuenta
de cobro comprobada que presente el arqueólogo, autorizada por el Alcalde del lugar.
Artículo 7. Queda prohibida la venta y exportación de los objetos mencionados en el
artículo 2º de la presente ley. Los infractores pagarán multas desde cinco hasta quinientos
pesos, de acuerdo con la importancia del objeto en cuestión.
Los jefes de aduana cuidarán de que no sean exportados los objetos pertenecientes al
“Monumento Nacional del Alto Magdalena, San Agustín y Pitalito”, salvo permiso expreso
del Poder Ejecutivo.
Artículo 8. Facultase al Gobierno Nacional para comprar los terrenos arqueológicos de las
regiones comprendidas en el artículo 1º de la presente ley y formarlos en un parque
nacional.

Poder Ejecutivo – Bogotá, octubre 6 de 1931


Enrique Olaya Herrera. El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Jesús M. Marulanda. El
Ministro de Educación Nacional, Julio Carrizosa V.

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9. Ley 14 de 1936 (enero 22)

Por la cual se autoriza al Poder ejecutivo a adherir al Tratado sobre la protección de


muebles de valor histórico

El Congreso de Colombia Decreta:

Artículo Único: Autorizase al Poder Ejecutivo a adherir al “Tratado sobre la protección de


muebles de valor histórico”, abierto a la firma de los Estados miembros de la Unión
Panamericana, según recomendación hecha a los Gobiernos en la Séptima Conferencia
Internacional Americana, por Resolución número XIV, Tratado que a la letra dice:

Tratado sobre la Protección de Muebles de Valor Histórico

Las Altas Partes Contratantes, deseosas de procurar a todos los países signatarios el
conocimiento, la protección y conservación de los monumentos muebles precolombinos,
coloniales y de la época de la emancipación y de la República que existen en cada una de
ellas, mediante medidas de cooperación, han resuelto celebrar una convención, y, al
efecto, han convenido en los artículos siguientes:

Artículo 1. Para los efectos de este tratado se consideran monumentos muebles:


a) De la época precolombina: las armas de guerra o utensilios de labor, las obras de
alfarería, los tejidos, las joyas y amuletos, los grabados, diseños y códices, los equipos,
los trajes, los adornos de toda índole, y en general todo objeto mueble que por su
naturaleza o su procedencia muestren que provienen de algún inmueble que
auténticamente pertenece a aquella época histórica.
Artículo 2. Para que estos monumentos muebles puedan ser importados a algunas de las
Repúblicas signatarias, las aduanas exigirán al importador los documentos oficiales que
autoricen la exportación del país de origen, cuando ésta sea parte del Tratado.
Artículo 3. Los países de origen establecerán la necesidad de un permiso ineludible de
exportación para todos los monumentos muebles que sólo concederán en el caso de que
queden en el país otros ejemplares iguales y de valor semejante al que trata de
exportarse.
Artículo 4. Los Estados Partes en este tratado consideran que los que tienen algunos de
los objetos declarados monumentos muebles sólo gozarán de su usufructo, que no es
transmisible sino dentro del país, y se comprometen a legislar en este sentido.
Artículo 5. Las aduanas del país al que se pretendan importar monumentos muebles
procedentes de un Estado signatario sin la autorización necesaria, decomisarán éstos, y
los devolverán al Gobierno del país de donde procedan para la correspondiente sanción
de la exportación ilícita.
Artículo 6. Al tener conocimiento cualquiera de los Gobiernos signatarios de una
exportación ilícita de su propio país, posterior al presente Tratado, podrá dirigirse al
Gobierno del país donde se ha llevado el monumento para que este Gobierno proceda a
devolverlo al solicitante.
Artículo 7. Los Gobiernos signatarios instruirán a sus respectivos representantes
diplomáticos para que, en el caso de que adquiriesen, por donación o compara, un
monumento mueble, pongan el hecho en conocimiento del Ministerio de Relaciones
Exteriores del país donde residen para que éste determine si es o no exportable.
Artículo 8. Los Gobiernos signatarios declaran que los monumentos muebles no pueden
ser botín de guerra.

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Artículo 9. Este Tratado no anula ni modifica ningún Tratado, convención o Acuerdo que
exista entre los Gobiernos signatarios o entre éstos y Estados no signatarios.
Artículo 13. El presente convenio permanecerá en vigor indefinidamente, pero cualquiera
de las partes puede denunciarlo, y la denuncia terminará sus obligaciones conforme al
Convenio, después de tres meses de la notificación de la denuncia a la Unión
Panamericana”.

Poder Ejecutivo – Bogotá, enero 22 De 1936


Alfonso López. El Ministro de Relaciones Exteriores, E. Gonzáles Piedrahita. El Ministro
de Educación Nacional, Darío Echandía

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10. Ley 36 de 1936 (febrero 20)

Por la cual se aprueba el Pacto Roerich para la protección de las Instituciones Artísticas y
Científicas y Monumentos Históricos

El Congreso de Colombia Decreta:

Artículo Único: Apruébase el Pacto Roerich, sobre protección de Monumentos e


Instituciones culturales, firmado en Washington el día 15 de abril de 1935, por el enviado
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Colombia, que a la letra dice:

Las Altas Partes Contratantes, animadas por el propósito de dar expresión convencional a
los postulados de la Resolución aprobada el 16 de diciembre de 1933 por la totalidad de
los Estados representados en la séptima Conferencia Internacional Americana celebrada
en Montevideo, que recomendó “a los Gobiernos de América que no lo hubieran hecho, la
suscripción del Pacto Roerich, iniciado por el Museo Roerich de los Estados Unidos y que
tiene por objeto, la adopción universal de una bandera, ya creada y difundida, para
preservar con ella en cualquiera época de peligro, todos los monumentos y muebles de
propiedad nacional y particular que forman el tesoro cultural de los pueblos”, y con el fin
de que los tesoros de la cultura sean respetados y protegidos en tiempo de guerra y de
paz, han resuelto celebrar un tratado y a este efecto han convenido en los siguientes
artículos:

Artículo 1. Serán considerados como neutrales, y como tales, respetados y protegidos por
los beligerantes, los monumentos históricos, los museos y las instituciones dedicadas a la
ciencia, el arte, a la educación y a la conservación de los elementos de cultura.
Igual respeto y protección se acordará al personal de las instituciones arriba
mencionadas. Se acordará el mismo respeto y protección a los monumentos históricos,
museos, e instituciones científicas, artísticas, educativas y culturales, así en tiempo de
paz como de guerra.
Artículo 2. La neutralidad, protección y respeto a los monumentos e instituciones
mencionados en el artículo anterior, se acordará en todo el territorio de cada uno de los
Estados signatarios y accedentes, sin hacer distinción en razón de la nacionalidad a que
pertenezcan. Los Gobiernos respectivos se comprometen a dictar las medidas de
legislación interna necesarias para asegurar dicha protección y respeto.
Artículo 3. Con el fin de identificar los monumentos e instituciones a que se refiere el
artículo 1º. Se podrá usar una bandera distintiva (círculo rojo, con una triple esfera roja
dentro del círculos sobre el fondo blanco) conforme al modelo anexo a este tratado.
Artículo 4. Los Gobiernos signatarios y los que accedan al presente convenio
comunicarán a la Unión Panamericana, en el acto de la firma o de la accesión, o en
cualquier tiempo después de dicho acto, una lista de monumentos o instituciones que
deseen someter a la protección acordada por este Tratado. La Unión Panamericana, al
notificar a los Gobiernos los actos de la firma o de la accesión, comunicará también la lista
de los monumentos o instituciones mencionadas en este artículo, e informará a los demás
gobiernos de cualquier cambio que ulteriormente se haga en dicha lista.
Artículo 5. Los monumentos e instituciones a que se refiere el artículo 1º. cesarán en el
goce de los privilegios que les reconoce el presente convenio cuando sean usados para
fines militares.

Poder Ejecutivo, Alfonso López – Bogotá, 15 de octubre de 1935

14
11. Decreto 1060 de 1936 (mayo 12)

Ministerio de Relaciones Exteriores

Por el cual se reglamenta la entrada al país de expediciones científicas, sus actividades


en Colombia, y se designa una comisión

El Presidente de la República de Colombia en uso de sus atribuciones legales, decreta:

Artículo 1. Desde la fecha del presente Decreto funcionará en el Ministerio de Educación


una junta formada por representantes del mencionado Ministerio y de los de Relaciones
Exteriores, Hacienda y Crédito Público, Guerra y Agricultura y Comercio, encargada de
estudiar y resolver sobre las licencias que se soliciten al Gobierno de Colombia por
expediciones científicas que deseen visitar el territorio nacional, inspeccionar la idoneidad
de tales expediciones y sus actividades, prestar toda su cooperación a tales expediciones
y nombrar el personal colombiano que deba acompañarlas.
Artículo 2. Toda expedición o misión científica que se proponga visitar al país deberá
solicitar previamente por medio del Ministerio de Educación nacional, la licencia
respectiva, que se dará en vista de los documentos que presenten los interesados sobre
su respaldo científico y financiero y sobre el plan de trabajos que se proponga adelantar
en Colombia, así como los elementos científicos, armas, etc., que se proponga traer.
Artículo 3. Las misiones que obtengan licencia para visitar el país irán acompañadas de
personal colombiano nombrado por el gobierno de acuerdo con los fines y naturaleza de
la expedición.
Artículo 4. Siempre que la expedición se juzgue de interés nacional, el Gobierno costeará
los gastos de sus representantes oficiales; en caso contrario, los gastos correspondientes
serán por cuenta de los expedicionarios quienes, para este fin, depositarán en la
Tesorería Nacional, la cantidad necesaria.
Artículo 7. No podrá sacarse del país, sin previa licencia del Gobierno, espécimen alguno
arqueológico, artístico, natural o histórico.
Artículo 8. Todo el material científico, fotográfico, cinematográfico, así como los estudios y
escritos que preparen y obtengan las expediciones científicas, será sometido,
previamente a su salida del país, a la censura del Gobierno, quien, asegurará los
derechos de propiedad de los interesados sobre tales copias.

Dado en Bogotá, a doce de mayo de mil novecientos treinta y seis.


Alfonso López

15
12. Decreto 848 de 1938 (mayo 12)

Por el cual se crean unos puestos.

El Presidente de la Republica de Colombia en uso de sus atribuciones legales, decreta:

Artículo 1. Créanse los puestos de “Celador de Monumentos Arqueológicos'' en Inzá


(Cauca) y San Agustín (Huila), con asignaciones mensuales de treinta pesos el primero y
cuarenta pesos el segundo: este con la anterioridad del primero de enero del presente
año, sueldos que serán imputables al capítulo 52, artículo 375 del Presupuesto vigente, de
la partida destinada en Decreto número 191 del presente año, para ''excavaciones
arqueológicas, compra de objetos arqueológicos, material, jornales, arreglo y ampliación
del Parque Arqueológico de San Agustín y gastos varios del Servicio de Arqueología."
Artículo 2. Por el Ministerio de Educación Nacional se harán los nombramientos del caso y
se reglamentarán las labores de tales empleados.

Dado en Bogotá a 12 de mayo de 1938.

Alfonso López
El Ministro de Educación Nacional, José Joaquín Castro

16
13. Decreto 1976 de 1938 (noviembre 3)

Por el cual se organiza la Sección de Extensión Cultural y Bellas Artes del Ministerio de
Educación Nacional.

El Presidente de la República de Colombia, en uso de las facultades extraordinarias que


le confiere la Ley 116 de 1938, decreta:

Artículo 1. Desde la fecha del presente Decreto funcionará en el Ministerio de Educación


Nacional una Sección de Extensión Cultural y Bellas Artes, que tendrá por objeto
coordinar, orientar e intensificar las actividades de carácter cultural que se detallan en los
artículos siguientes.
Artículo 6. La Sección de Extensión Cultural y Bellas Artes organizará, dirigirá y controlará
todas las actividades relacionadas con la arqueología nacional, para lo cual tendrán las
funciones siguientes:
a) Catalogará los monumentos arqueológicos arquitectónicos, las bellezas naturales, las
pinturas, esculturas y demás obras que constituyan el patrimonio artístico nacional y
forman parte integrante de la historia patria.
b) Catalogará, asimismo, las colecciones arqueológicas que en poder de entidades o
particulares existan o se formen en la República, y mantendrá un archivo con todos los
datos necesarios para la identificación de las obras de arte y arqueológicas, tales como
planos, fotografías, descripción minuciosa de las características de cada obra u objeto,
estado en que se encuentren, propietario, etc.
c) Reglamentará la entrada al país de exploradores e investigadores en arqueología,
antropología y etnografía, y dictará las normas a que tales expediciones deban sujetarse.
Reglamentara también la forma como deben actuar las expediciones del mismo carácter
que se organicen dentro del país.
d) Reglamentará la excavación de sepulturas y monumentos arqueológicos (guaquería), a
fin de impedir que estas obras precolombinas y sus contenidos sean deterioradas o
dañadas.
e) Propenderá por la creación de un museo de productos de arte aborigen, en el cual
deberán figurar particularmente los objetos provenientes de las sepulturas indígenas, de
las investigaciones arqueológicas y del arle de las tribus indígenas, existentes en el
territorio nacional. Propenderá, igualmente; por la creación en cada capital de
departamento y dentro de los museos de bellas artes, de una sección destinada a los
productos de arte aborigen del respectivo Departamento.
Artículo 13. La Sección de Extensión Cultural fomentará la creación en los Departamentos
de centros filiales, que colaboren con el Ministerio, y les prestará todo el apoyo que fuere
del caso.
Artículo 15. La Sección de Extensión Cultural y Bellas Artes estudiará los monumentos,
edificios, lugares históricos, bellezas naturales, fortalezas, monumentos precolombinos y
sus contenidos, cuadros, escultura y demás obras de arte, ornamentos de los tiempos
coloniales, cosas todas que forman parte integrante del material de la historia patria y de
la cultura del país, con el objeto de, si es el caso, pedir que se declaren monumentos
nacionales, a fin de preservarlos de la destrucción o de su deterioro, y de impedir que
sean destinados a fines que en alguna manera perjudiquen el carácter de monumento
nacional que se les dé, o que sean reparados u ornamentados en forma inadecuada.

Dado en Bogotá a 3 de noviembre de 1938


Eduardo Santos
El Ministro de Educación Nacional, Alfonso Araujo

17
14. Decreto 904 de 1941 (mayo 15)

Por el cual se reglamenta la Ley 103 de 1931

El Presidente de la República de Colombia en uso de sus atribuciones legales, decreta:

Artículo 1. Decláranse pertenecientes al “Monumento Nacional del Alto Magdalena y San


Agustín”, los monumentos y objetos arqueológicos como templos, sepulcros y sus
contenidos, estatuas, cerámicas, utensilios, joyas, piedras labradas o pintadas, ruinas y
demás obras indígenas prehistóricas que se conozcan, aparezcan o sean descubiertas en
cualquier lugar de la República.
Artículo 2. Como de conformidad con el artículo 1º. De la Ley 103 de 1931 los objetos a
que se refiere el artículo anterior son de utilidad pública, queda terminantemente prohibido
destruir, reparar, ornamentar, cambiar de lugar o destinar a un fin particular, ninguno de
dichos edificios, monumentos u objetos sin el previo permiso del Ministerio de Educación
Nacional.
Artículo 3. Prohíbese realizar excavaciones tendientes a descubrir objetos de los
señalados en el artículo 1º. de este Decreto, sin previo permiso del Ministerio de
Educación Nacional, el que deberá solicitarse por conducto del respectivo Alcalde
Municipal. El Ministerio, al conceder el permiso, dará las normas que considere
convenientes para impedir la destrucción o pérdida de los objetos que pudieren
encontrarse, así como también determinará la forma más técnica como deberá realizarse
la excavación.
Artículo 4. En el caso de hallazgos casuales de objetos pertenecientes al “Monumento
Nacional del Alto Magdalena y San Agustín”, la persona que haga el hallazgo dará aviso
inmediato al respectivo Alcalde Municipal, quien deberá tomar todas las medidas
tendientes a evitar la desaparición, pérdida o daño de cualquiera de los objetos hallados.
El alcalde deberá informar asimismo al Ministerio de Educación Nacional, lo más pronto
que le sea posible, todos los detalles del hallazgo y las medidas que haya tomado en
cumplimiento de lo dispuesto en este artículo.
Artículo 5. El poseedor de cualquiera de los objetos a que se refiere este Decreto, está
obligado a denunciarlos ante el Ministerio de Educación Nacional. Los coleccionistas
particulares quedan obligados a enviar el inventario o catálogo de su colección,
acompañado de fotografías, al Ministerio.
Artículo 6. Queda terminantemente prohibido sacar del país objetos pertenecientes al
“Monumento Nacional del Alto Magdalena y San Agustín”, sin el permiso previo y expreso
del Ministerio de Educación Nacional.
Artículo 7. La persona que desee sacar del país alguno o algunos de los objetos
comprendidos en el artículo anterior, deberá formular la correspondiente solicitud al
Ministerio de Educación Nacional, especificando los objetos que desee sacar con los
mayores detalles posibles, la forma como fueron encontrados o adquiridos, el lugar y el
tiempo del hallazgo, sitio donde van destinados, uso que va a hacerse de ellos en el
Exterior y aduana por donde van a salir. A la solicitud acompañará fotografías claras y de
buen tamaño que permita apreciar en la mejor forma dichos objetos.
Artículo 8. Recibida la documentación por el Ministerio, éste procederá a estudiarla
teniendo en cuenta las disposiciones de las leyes y la conveniencia o inconveniencia de la
exportación solicitada.
Artículo 9. Si el Ministerio considerare conveniente conceder el permiso, lo comunicará así
tanto al interesado como a las autoridades del lugar o lugares por donde hayan de pasar
tales objetos, y a los funcionarios de la aduana correspondiente.

18
Artículo 10. Si el Ministerio no accediere a la solicitud lo comunicará al interesado y a las
autoridades que estime conveniente.
Artículo 11. El permiso que conceda el Ministerio de Educación Nacional para exportar
objetos arqueológicos deberá especificar muy claramente los artículos de que se trata, a
fin de facilitar en cualquier momento su identificación.
Artículo 12. Los funcionarios de la Aduana y de los resguardos impedirán la exportación
de los artículos a que se refiere este Decreto si no se les presentare el correspondiente
permiso concedido por el Ministerio de Educación.
Artículo 13. Los funcionarios o empleados públicos que no impidieren la exportación que
quiera hacerse de objetos arqueológicos contraviniendo las disposiciones de este
Decreto, incurrirán en las sanciones previstas en el artículo 16 y en las demás
establecidas por las leyes.
Artículo 14. La tentativa de sacar del país objetos arqueológicos de los comprendidos en
este Decreto sin el permiso correspondiente, hará que dichos objetos se consideren como
mercancías de contrabando y que como a tales se les apliquen las disposiciones legales
sobre la materia.
Artículo 15. Cuando el propietario de objetos arqueológicos los venda a una persona
nacional o extranjera, el comprador deberá sujetarse a todo lo dispuesto en el presente
Decreto.
Artículo 16. Los infractores de cualquiera de las disposiciones de este Decreto incurrirán
en una multa de cinco a quinientos pesos por cada objeto destruido, deteriorado o
exportado sin la correspondiente licencia. Estas multas podrán ser impuestas por el
Ministerio de Educación o por el Alcalde del lugar, y su producido ingresará a la partida
que para gastos de arqueología figure en el Presupuesto Nacional.
Artículo 17. En el caso de que el Ministerio de Educación lo considerare conveniente,
podrá exigir a los propietarios de los objetos arqueológicos a que se refiere este Decreto
que presten la garantía que estime necesaria para evitar que dichos objetos sean sacados
del país sin el correspondiente permiso.

Dado en Bogotá, a 15 de mayo de 1941.


Eduardo Santos
El Ministro de Educación Nacional, Guillermo Nannetti.

19
15. Decreto 1126 de 1941 (junio 21)

Ministerio de Educación Nacional


Por el cual se crea el Instituto Etnológico Nacional

El Presidente de la República de Colombia en uso de sus facultades legales decreta:

Artículo 1. Créase el Instituto Etnológico Nacional anexo a la Escuela Normal Superior,


cuyos fines serán la enseñanza de la etnología en general y de la americana y
colombiana en particular; la investigación etnológica sistemática del territorio nacional y la
publicación de los trabajos que resulten de dicha investigación.
Artículo 2. La enseñanza se impartirá en dos ciclos, de manera que el primero suministre
a los alumnos la cultura etnológica en general y el segundo sirva para su especialización
en lo relativo a América y Colombia.
Artículo 3. El plan de estudios será el siguiente:
Primer ciclo:
Antropología General.
Bio – Antropología.
Etnografía General y Sociología
Geología del Cuaternario.
Prehistoria General
Lingüística General y Fonética.
Segundo ciclo:
Antropología americana.
Bio – Antropología americana.
Etnografía y Sociología americanas.
Prehistoria americana.
Lingüística americana.
Museología y Tecnología.
Técnica de excavaciones.
Orígenes del hombre americano.
Artículo 4. El Ministerio de Educación tomará las medidas caso a fin de que el Museo
Arqueológico Nacional preste al Instituto la colaboración que necesite.
Artículo 5. El Ministerio de Educación dictará las normas indispensables para que el
Instituto colabore con las misiones científica extranjeras que emprendan exploraciones
etnológicas en el territorio nacional, y para que tome parte en la campaña tendiente a
evitar que la riqueza arqueológica siga siendo destruida por los buscadores de tesoros.
Artículo 6. El Ministerio de Educación reglamentará por medio de resoluciones, el
presente Decreto.

Dado en Bogotá a 21 de junio de 1941


Eduardo Santos. El Ministro de Educación Nacional, Guillermo Nanneti

20
16. Decreto 718 de 1945 (20 de marzo)

El Presidente de la República de Colombia, en uso de sus atribuciones legales, decreta:

Articulo único. A partir de la expedición del presente Decreto, el Instituto Etnológico


Nacional, creado por el Decreto número 1126 de 1941, funcionará bajo la inmediata
dependencia del Ministerio de Educación Nacional y adscrito al Servicio de Arqueología
del mismo Ministerio.

Dado en Bogotá a 20 de marzo de 1945.


Alfonso López
El Ministro de Gobierno, encargado del Despacho de Educación Nacional,

21
17. Decreto 2190 de 1952 (septiembre 18)

Por el cual se crea el Instituto Colombiano de Antropología

El Designado, encargado de la Presidencia de la República de Colombia en uso de sus


facultades legales y en especial de las que le confiere el Decreto 2019 de 1952, decreta:

Artículo 1. Créase el Instituto Colombiano de Antropología, dependiente del Ministerio de


Educación Nacional, el cual estará formado por el Servicio de Arqueología, el Instituto
Etnológico Nacional y el Instituto de Antropología Social.
Artículo 2. El Instituto Colombiano de Antropología, creado por el artículo anterior, tendrá
el siguiente personal:
Dirección General
Director General del Instituto
Subdirector Técnico
Sección de Antropología
Jefe de la Sección de Antropología, Física, Paleontología y Arqueología Prehistórica
Investigador de Arqueología
Sección de Parques Arqueológicos y Museos
Jefe de la Sección de Parques y Museos
Artículo 4. (Sic) Este Decreto rige desde la fecha de su autorización, para reglamentar por
medio de resoluciones el funcionamiento del Instituto Colombiano de Antropología.
Artículo 4. (Sic) Este Decreto rige desde la fecha de su expedición.

Dado en Bogotá a 18 de septiembre de 1952


Roberto Urdaneta Arbeláez. El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Antonio Álvarez
Restrepo

22
18. Ley 163 de 1959 (diciembre 30)

Por la cual se dictan medidas sobre defensa y conservación del patrimonio histórico,
artístico y monumentos públicos de la Nación

El Congreso de Colombia decreta:

Artículo 1. Decláranse patrimonio histórico y artístico nacional los monumentos, tumbas


prehispánicas y demás objetos, ya sean obra de la naturaleza o de la actividad humana,
que tengan interés especial para el estudio de las civilizaciones y culturas pasadas, de la
historia o del arte, o para las investigaciones paleontológicas, y que se hayan conservado
sobre la superficie o en el subsuelo nacional.
Artículo 2. En desarrollo de lo acordado en la Séptima Conferencia Internacional
Americana, reunida en Montevideo en el año de 1933, se consideran como monumentos
inmuebles, además de los de origen colonial y prehistórico, los siguientes:
a) Los que estén íntimamente vinculados con la lucha por la independencia y con el
periodo inicial de la organización de la República;
b) Las obras de la naturaleza de gran interés científico, indispensables para el estudio de
la flora y la geología.
Artículo 3. El Consejo de Monumentos Nacionales a que se refiere la presente Ley,
delimitará la extensión superficiaria de las reservas nacionales que deban hacerse en los
monumentos de que trata el artículo anterior.
Artículo 6. El Consejo de Monumentos Nacionales, previo estudio de la documentación
correspondiente, podrá proponer la calificación y declaración de otros sectores de
ciudades, zonas o accidentes geográficos o inmuebles como monumentos nacionales, lo
cual se hará mediante decretos emanados del ministerio de Educación Nacional.
Artículo 7. Se consideran monumentos muebles los enumerados en el Tratado celebrado
entre las Repúblicas americanas sobre defensa y conservación del patrimonio histórico,
en la 7ª. Conferencia Internacional Americana y a la cual adhirió Colombia por Ley 14 de
1936.
Artículo 8. Los particulares podrán emprender por su cuenta exploraciones y
excavaciones de carácter arqueológico o paleontológico, previa licencia de la autoridad
competente y bajo la vigilancia del Consejo de Monumentos Nacionales. El Consejo
queda autorizado para comprar los hallazgos de interés, o para expropiarlos mediante los
trámites legales.
Artículo 9. Las personas que en su poder tuvieren cosas de las comprendidas en el
artículo 1º., no podrán sacarlas del país sin el permiso previo del Consejo de Monumentos
Nacionales. La omisión de esta formalidad hace decomisable el objeto por las autoridades
aduaneras. Para los efectos de importación y exportación de los monumentos muebles de
que trata el artículo ya citado, el Gobierno de Colombia se atendrá a lo dispuesto en los
artículos 2º., 3º., 4º., 5º, 6º y 7º. del Tratado Internacional, antes mencionado.
Artículo 10. Los inmuebles y muebles comprendidos en esta Ley que pertenecen a
particulares, podrán ser adquiridos por la Nación mediante compra. Caso de que esto no
sea posible, podrán ser expropiados mediante los trámites legales.
Artículo 11. Toda solicitud de licencia para exploraciones o excavaciones arqueológicas,
así en terrenos públicos como de propiedad privada, deberá presentarse al Instituto
Colombiano de Antropología, entidad ésta que atenderá a tales solicitudes, teniendo en
cuenta la solvencia científica de los interesados y los móviles estrictamente culturales de
tales exploraciones.
Artículo 12. En toda clase de exploraciones mineras, de movimiento de tierras para
edificaciones o para construcciones viales o de otra naturaleza semejante, lo mismo que

23
en demoliciones de edificios, quedan a salvo los derechos de la Nación sobre los
monumentos históricos, objetos y cosas de interés arqueológico y paleontológico que
puedan hallarse en la superficie o debajo del suelo al verificarse los trabajos. Para estos
casos, el director, administrador o inmediato responsable de los trabajos dará cuenta al
alcalde o Corregidor del respectivo Municipio o fracción, y suspenderá las labores en el
sitio donde se haya verificado el hallazgo.
Artículo 13. El Alcalde o Corregidor ante quien se dé el aviso del hallazgo pondrá el hecho
inmediatamente en conocimiento del ministerio de Educación Nacional, el cual ordenará,
sin demora, el reconocimiento técnico correspondiente a fin de decidir sobre la
importancia o mérito del descubrimiento y proveerá a su conservación y seguridad, si
fuere el caso.
Artículo 14. No se consideran incluidos en el Artículo 700 del Código Civil los hallazgos o
invenciones consistentes en monumentos históricos o arqueológicos, los cuales estarán
sometidos a las disposiciones de la presente ley.
Artículo 15. El Gobierno con la intervención del Consejo de Monumentos de que trata esta
Ley, puede autorizar, o realizar por su propia cuenta, exploraciones o excavaciones con
fines arqueológicos en terrenos de propiedad privada, siempre que existan datos o
indicios que justifiquen tales labores, quedando a salvo los derechos del propietario para
exigir indemnización, en caso de perjuicios manifiestos, la cual será tasada judicialmente
con intervención de peritos.
Artículo 16. Toda persona o entidad que tuviere en su poder o bajo su guarda
monumentos, documentos, archivos u objetos de los comprendidos por este estatuto,
deberá registrarlos en las Oficinas de Monumentos Nacionales y conforme a la
reglamentación que sobre el particular dicte el Ministerio de Educación Nacional.
Artículo 18. Los inmuebles que a juicio del Consejo de Monumentos Nacionales se
consideren como de valor histórico o artístico no podrán ser reparados, reconstruidos ni
modificados sin permiso previo del Consejo de Monumentos Nacionales, a cuya
aprobación serán sometidos los planos y bocetos de las obras que el dueño o interesado
proyecte realizar en tales inmuebles. El Consejo supervigilará las obras que autorice.
Parágrafo. Si se tratare de un sitio eriazo, el propietario no podrá excavar al edificar en él,
sin haber obtenido para ello el permiso del Consejo de Monumentos.
Artículo 20. En los Departamentos, Intendencias y Comisarías, se establecerán Centros
filiales del Consejo de Monumentos Nacionales, cuya organización y funcionamiento
serán determinados por esta entidad.
Artículo 22. Las entidades de derecho público y las personas naturales o jurídicas que por
cualquier motivo ocupen inmuebles históricos, o estén encargadas de la conservación y
vigilancia de monumentos inmuebles comprendidos en esta Ley, como templos, capillas,
conventos, casas, puentes, castillos, palacios, etc., estarán en la obligación de informar al
consejo de Monumentos Nacionales sobre el estado en que se encuentren los que estén
bajo su responsabilidad y cuidado, y someter a la consideración de dicha entidad los
planes de reforma, preservación y restauración de los mismos.
Artículo 23. Para que colabore con el Gobierno Nacional en el desarrollo de los fines de
esta Ley, créase el Consejo de Monumentos Nacionales que tendrá las funciones que se
fijan en este estatuto. El Consejo de Monumentos Nacionales estará integrado así:
a) El Ministro de Educación Nacional o su delegado.
b) El Presidente de la Academia Colombiana de Historia o su delegado.
c) El Director del Instituto Colombiano de Antropología o su delegado.
d) El Director del Museo Nacional.
e) El Director del Museo Colonial.
f) El Director del Museo del Oro.
g) El Presidente de la Comisión de Arte Sagrado.

24
h) El Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos.
i) El Presidente de la Academia de la Lengua.
j) El Director del Instituto de Ciencias Naturales.
k) El Director del Instituto de Bellas Artes.
Parágrafo. Las instituciones representadas en la Junta Directiva a que se refiere el artículo
anterior, tendrán el carácter de entidades asesoras del Consejo de Monumentos
Nacionales en lo que se relacione con su orientación general y con las tareas que deba
desarrollar en beneficio de la salvaguardia del patrimonio histórico, arqueológico y
artístico de la Nación.
Artículo 24. El Gobierno Nacional, por intermedio del Ministerio de Educación, determinará
las dependencias administrativas, cargos especializados, asignaciones, funcionamiento
interno, etc., del Consejo de Monumentos Nacionales.
Artículo 25. El Gobierno queda facultado para abrir los créditos ordinarios y
extraordinarios que requiera el cumplimiento de esta Ley, tanto en la presente como en
las próximas vigencias.
Artículo 26. El Ministerio de Obras Públicas por intermedio de la sección de Locativas,
colaborará con el Consejo de Monumentos Nacionales en las tareas de conservación y
restauración de los inmuebles y sectores órganos a que se refiere la presente ley.
Artículo 27. El Consejo de Monumentos Nacionales dependerá del Ministerio de
Educación Nacional.
Parágrafo. La inversión de los fondos que destine el Gobierno para el Consejo de
Monumentos Nacionales, estará sometida a la reglamentación que sobre el particular
establezca la Contraloría General de la República.
Artículo 28. Facultase al Consejo de Monumentos Nacionales para imponer multas, en la
cuantía que se estime necesaria, a los infractores de la presente Ley.
Artículo 29. La exportación clandestina de monumentos, archivos, documentos y objetos
comprendidos en esta Ley, fuera del decomiso, será castigada con multas cuya cuantía
será fijada por el Consejo de Monumentos Nacionales según el valor artístico o histórico
de los objetos que se pretenda sacar del país. Si burlada la vigilancia aduanera la
exportación clandestina se llevare a efecto, el Consejo hará, por intermedio del Ministerio
de Relaciones Exteriores, las gestiones del caso para conseguir la devolución de dichos
objetos, con base en lo dispuesto sobre el particular en las Convenciones Internacionales
suscritas por Colombia en relación con el patrimonio artístico, histórico y arqueológico de
los países signatarios de tales pactos.
Artículo 30. Los daños que se causen en los monumentos de que trata la presente Ley
cualquiera que sea el sitio en que se encuentre, serán castigados de acuerdo con lo que
dispone el inciso final del artículo 427 del Código Penal, sin perjuicio de la responsabilidad
civil correspondiente.
Artículo 31. Los contratistas o administradores de construcción de monumentos públicos
que omitan el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 17 de esta Ley, incurrirán en
multas cuya cuantía será fijada por el Consejo de Monumentos Nacionales.
Artículo 33. Las personas, entidades, asociaciones comerciales, etc., que teniendo en su
poder inmuebles u objetos de los comprendidos en la presente Ley hagan cesión de ellos
al Estado, a museos nacionales, departamentales, municipales, o a otras instituciones de
carácter científico o cultural, estarán exentas del impuesto de donaciones y tendrán
derecho a que en la liquidación del impuesto por concepto de renta y patrimonio les sea
descontado el precio de tales donaciones, el cual será tasado con base en su valor
artístico, histórico o científico, con intervención de peritos nombrados por el Consejo de
Monumentos Nacionales.

25
Artículo 34. Los funcionarios de Aduana y Resguardos impedirán la exportación de los
artículos en referencia, cuando los interesados no presenten la licencia de que trata la
presente ley.
Parágrafo. - Las autoridades que faciliten la exportación de los elementos mencionados
en esta Ley, sin la respectiva licencia, incurrirán en las sanciones previstas para estos
casos, en las disposiciones legales existentes.
Artículo 35. Quedan derogadas todas las disposiciones legales vigentes que se opongan
al cumplimiento de la presente Ley, excepto las Leyes 94 de 1945 y 107 de 1946.
Artículo 37. Esta Ley regirá desde su promulgación y será reglamentada por el Ministerio
de Educación Nacional.

República de Colombia – Gobierno Nacional


Bogotá, D. E., treinta de diciembre de mil novecientos cincuenta y nueve.
Alberto Lleras. Abel Naranjo Villegas, Ministro de Educación Nacional

26
19. Decreto 812 de 1961 (abril 12)

Por el cual se reorganiza el Instituto Colombiano de Antropología, y se determinan sus


funciones

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de sus funciones constitucionales


y legales, y en desarrollo del artículo 3º del Decreto número 1637 de 1960, decreta:

I. Finalidades y estructura del instituto

Artículo 1. El Instituto Colombiano de Antropología es una institución científica,


dependiente del Ministerio de Educación Nacional, cuyas funciones son las siguientes:
• La defensa y conservación del patrimonio arqueológico de la Nación, de acuerdo
con lo dispuesto en la Ley 163 de 1959;
• El estudio técnico y sistemático de los yacimientos arqueológicos que existen en el
país, en orden a evaluar su significado científico y sus vinculaciones con otras
culturas prehispánicas;
• La publicación de los resultados de las investigaciones realizadas;
• La exhibición en exposiciones permanentes o temporales, de los objetos
arqueológicos etnográficos y demás resultados de las misiones de estudio;
Artículo 2. El Instituto Colombiano de Antropología dependerá inmediatamente del
Director del Ministerio de Educación Nacional.
Artículo 3. La estructura del Instituto Colombiano de Antropología será la siguiente:
A- Dirección
B- Subdirección
1. Sección de Arqueología.
2. Sección de Museología:
a) Museo Nacional de Arqueología y Etnografía.
b) Grupo de Reproducciones.
c) Grupo de Carpintería.
3. Sección de Antropología Física.
4. Sección de Antropología Social.
5. Sección de Servicios Especiales.
a) Grupo de Biblioteca, Archivo y Publicaciones.
b) Grupo de Fotografía, Sonido y Grabación.
c) Grupo de Provisiones.
6. Parques Arqueológicos de Facatativá, Tierradentro, San Agustín y San José de Isnos.
C- Escuela de Antropología

II. De la sección de Arqueología

Artículo 8. Son funciones de la Sección de Arqueología:


a) Colaborar con la Dirección del Instituto en la elaboración del plan de investigaciones
arqueológicas del país, y realizarlo en un orden de prelaciones basado en la urgencia,
oportunidad e importancia de tales estudios;
b) Velar por el cumplimiento de las disposiciones legales vigentes sobre defensa y
conservación del patrimonio arqueológico nacional, y porque ellas se ajusten a las
recomendaciones y convenciones internacionales suscritas por Colombia sobre el
particular;
c) Colaborar en las publicaciones especializadas del Instituto, con artículos, trabajos y
monografías basados sobre los resultados de las misiones de terreno;

27
d) Colaborar con la Escuela de Antropología en la preparación de prácticas de terreno,
material didáctico, etc.

VII. De la Sección de Museología.

Artículo 12. Son funciones de la Sección de Museología:


a) Mantener las colecciones etnográficas, arqueológicas, osteológicas, etc., con que
cuenta el Instituto, debidamente catalogadas y ordenadas conforme a una clasificación
cultural o a una zonificación geográfica.
b) Preparar las exhibiciones temporales o permanentes que realice el Instituto, tanto en el
Museo Nacional de Arqueología y Etnografía, como en los centros similares
departamentales y locales que dependen del Instituto, o que reclaman esta asesoría
técnica;
c) Mantener al día el inventario sistemático de las colecciones que posee el Instituto, y de
las que resulten de las misiones de estudio;
d) Propender por el incremento de los Museos de Antropología en el país, y por la
oportuna aplicación de las técnicas aconsejadas por la museología contemporánea.
Artículo 14. El Museo Nacional de Arqueología y Etnografía funcionará de acuerdo con la
reglamentación que para tal efecto expida la Dirección del Instituto.

IX. De los Parques Arqueológicos Nacionales.

Artículo 23. Son funciones de los Administradores y Celadores de los


Parques Arqueológicos Nacionales:
a) Responder ante el Subdirector del Instituto por el cabal desempeño de sus
funciones:
b) Velar por la preservación y defensa de los monumentos arqueológicos ubicados
en los Parques y reservas nacionales que estén bajo su cuidado;
c) Dirigir los trabajos de excavación de acuerdo con la Sección de Arqueología.
d) Cuidar del mantenimiento de los inmuebles, semovientes, muebles, equipo
mecánico y demás bienes y elementos de dotación de los Parques Arqueológicos, con
arreglo a las normas que sobre el particular han sido expedidas o que se dicten en un
futuro por la Contraloría General de la República y el Departamento Administrativo de
Servicios Generales;
Artículo 24. La Dirección del Instituto coordinará, con las entidades respectivas, las
campañas encaminadas a fomentar el turismo en los Parques Arqueológicos Nacionales.
Artículo 29. Este Decreto rige a partir de la fecha de su expedición, y deroga todas las
disposiciones que le sean contrarias.

Dado en Bogotá, D. E., a 12 de abril de 1961


Alberto Lleras. El Ministro de Educación Nacional, Alfonso Ocampo Londoño,

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20. Decreto 264 de 1963 (febrero 12)

Por el cual se reglamenta la Ley 163 de 1959 sobre defensa y conservación del
patrimonio histórico, artístico y monumentos públicos de la Nación

El Presidente de la República de Colombia en uso de sus facultades constitucionales y de


las otorgadas por la Ley 163 de 1959, Decreta:

Artículo 1. En conformidad con lo dispuesto en la Ley 163 de 1959, declárase como


patrimonio histórico, artístico y científico de la Nación, los monumentos y objetos
arqueológicos, como templos, sepulcros y sus contenidos, estatuas, cerámicas, utensilios,
joyas, piedras labradas o pintadas, ruinas, etc., lo mismo que todos aquellos que tengan
interés especial para el estudio de las civilizaciones y culturas pasadas, para la historia
del arte y para el estudio científico y la conservación de las bellezas naturales.
Artículo 5. Se consideran objetos de valor artístico o histórico los enumerados en el
Tratado celebrado entre las Repúblicas Americanas en la Séptima Conferencia
Panamericana, al cual adhirió Colombia por medio de la Ley 14 de 1936, así:
a) De la época precolombina: las armas de guerra o utensilios de labor, las obras de
alfarería, los tejidos, las joyas y amuletos, los grabados, diseños y códices, los equipos,
los trajes, los adornos de toda índole y en general todo objeto mueble que por su
naturaleza o procedencia muestre que proviene de algún inmueble que auténticamente
pertenece a aquella época histórica.
Artículo 6. Corresponde a los Gobernadores de los Departamentos, directamente o por
conducto de los Alcaldes Municipales, velar por el cumplimiento de las normas
establecidas por la Ley 163 de 1959 y por el presente Decreto reglamentario, siguiendo
las instrucciones que imparta el Consejo de Monumentos Nacionales. Para este efecto los
Gobernadores harán uso de sus atribuciones legales e impondrán las sanciones
correspondientes.
Artículo 9. Toda solicitud de licencia para exploraciones o excavaciones arqueológicas y
paleontológicas, así en terrenos públicos como de propiedad privada deber presentarse al
Instituto Colombiano de Antropología, entidad esta que atenderá a tales solicitudes previa
comprobación del título académico especializado en arqueología de los interesados y de
su vinculación directa con entidades científicas o culturales.
Artículo 10. El Alcalde o Corregidor ante quien se dé el aviso del hallazgo a que se refiere
el artículo 12 de la Ley 163 de 1959, pondrá el hecho inmediatamente en conocimiento
del Consejo de Monumentos Nacionales, el cual ordenará sin demora el reconocimiento
técnico correspondiente, a fin de decidir sobre la importancia o mérito del descubrimiento,
y proveerá a su seguridad y conservación, si fuere el caso.
Artículo 11. Toda persona o entidad que tuviere en su poder o bajo su guarda
monumentos, documentos, archivos u objetos de los comprendidos en la Ley 163 de 1959
y sus decretos reglamentarios, deberá registrarlos en las oficinas del consejo de
Monumentos Nacionales, por intermedio del personal especializado de esta entidad.
Igualmente dará aviso inmediato a dicho Consejo del traspaso de dominio que haga de
tales monumentos u objetos, traspaso que deberá hacerse constar en documento en que
el adquirente se comprometa a no sacar o exportar del país sin previa licencia del
Consejo de Monumentos Nacionales, los objetos que adquiera.
Artículo 12. El permiso del Consejo de Monumentos Nacionales para sacar o exportar del
país elementos de los especificados en el artículo 9º. De la Ley 163 de 1959, deberá
presentarse a la Aduana correspondiente. La omisión de esta formalidad hace
decomisable el objeto por las autoridades aduaneras, las cuales lo pondrán a disposición

29
del consejo de Monumentos Nacionales para que éste indique el museo al cual deba
destinarse.
Artículo 13. El Ministerio de Educación Nacional, previo concepto del Consejo de
Monumentos Nacionales, dictará la reglamentación sobre registro en las oficinas de
Monumentos Nacionales, de los monumentos, documentos, archivos u objetos que estén
en poder de personas o entidades particulares. Dicha reglamentación deberá contemplar
las sanciones en que incurran los propietarios particulares de archivos u objetos de
carácter histórico, paleontológico o arqueológico que no los registraren. En ningún caso el
Consejo de Monumentos Nacionales podrá conceder permiso para sacar del país o
exportar objetos que no hubieren sido previamente registrados.
Artículo 22. El Consejo de Monumentos Nacionales formará el inventario de los
monumentos existentes no sólo en las ciudades y lugares a que se refieren la Ley 163 de
1959 y este Decreto, sino en cualquiera otra ciudad, población o lugar del territorio
Nacional. Se entiende, sin embargo, que aún antes de la formación de dicho inventario,
deberá ejercer sus funciones tutelares sobre todos los monumentos y objetos que, en su
concepto, hagan parte del patrimonio histórico y artístico nacional, según la definición del
artículo 1 de dicha ley.
Artículo 23. El Consejo de Monumentos Nacionales de que trata la Ley 163 de 1959, será
presidido por el Presidente en ejercicio, de la Academia Colombiana de Historia, la cual
será consultada por el Consejo en los casos dudosos.
Artículo 26. El Consejo de Monumentos Nacionales, con aprobación del Gobierno fijará
las sanciones pecuniarias en que incurran los infractores de la Ley 163 de 1959, del
presente Decreto y de los que en lo futuro se dicten sobre la misma materia.
Cuando las personas o entidades particulares violaren algunas de las prohibiciones de la
Ley 163 de 1959, o de este Decreto u omitieren solicitar la autorización del Consejo de
Monumentos Nacionales cuando ella sea exigida por la citada Ley o este Decreto,
incurrirán en multa que oscilará entre un mil pesos ($1.000.oo), y diez mil pesos
($10.000.oo), según la gravedad del caso. Además los infractores quedarán obligados a
restituir a su sitio o a su estado anterior, el respectivo monumento. Las multas que
imponga el Consejo de Monumentos Nacionales, se harán efectivas mediante resolución
motivada en cada caso. Esta clase de providencias estarán sujetas al procedimiento y a
los recursos de que tratan los artículos 10 y siguientes del Decreto – Ley 2733 de 1959

Dado en Bogotá, D. E. a 12 de febrero de 1963


Guillermo León Valencia

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21. Resolución s.n. Consejo de Monumentos Nacionales 1965

El Consejo de Monumentos Nacionales, declara:

1º) Que los objetos culturales de índole arqueológica tales como cerámica, piedras
preciosas, joyas, amuletos, utensilios, armas, adornos y demás artefactos de oro con sus
aleaciones que fueron obra de pretéritas civilizaciones indígenas, y que puedan hallarse
depositados en el fondo o en las orillas de las lagunas que sirvieron de adoratorios
primitivos, forman parte importante del patrimonio histórico, artístico y científico de la
nación colombiana;
2º) Que es al Estado colombiano, por conducto del Consejo de Monumentos Nacionales y
de su organismo especializado el Instituto Colombiano de Antropología, al que le están
atribuidas las funciones de salvaguardia, protección, exploración y estudio de tales
objetos culturales así como de todos los demás yacimientos arqueológicos del país, de
conformidad con las disposiciones legales vigentes sobre la materia;
3º) Que, en tal virtud, el Consejo de Monumentos Nacionales respalda irrestrictamente las
medidas tomadas por el Instituto Colombiano de Antropología en relación con las
tentativas de exploración y sondeo de la laguna de Guatavita y otras zonas lacustres del
altiplano cundinamarqués y boyacense por parte de personas naturales o jurídicas
extrañas a las autorizadas debidamente pro la ley de protección, defensa y conservación
del patrimonio arqueológico, histórico, artístico y monumentos públicos de la nación; y
4º) Que el Consejo de Monumentos Nacionales está dispuesto a aplicar rigurosamente las
sanciones pecuniarias en que incurran los infractores de las disposiciones de la Ley 163
de 1959 y del Decreto 264 de 1963, sin perjuicio de ejercitar contra los mismos todas las
demás acciones que los citados instrumentos legales autorizan para estos casos.

Bogotá, D. E., diciembre 16 de 1965


Carlos Arbeláez Camacho
Secretario del Consejo de Monumentos Nacionales

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22. Decreto – Ley 444 de 1967 (marzo 22)

Sobre régimen de cambios internacionales de comercio exterior

El Presidente de la República de Colombia en uso de sus facultades extraordinarias que


le confiere la Ley 6ª de 1967, Decreta:

Título 1º- Disposiciones Generales


Capítulo V- Exportación de Bienes
Normas Generales

Artículo 46. La exportación de productos nacionales es libre, salvo las limitaciones o


prohibiciones establecidas por leyes o convenios internacionales vigentes.
Parágrafo. Queda prohibida la exportación de bienes que formen parte del patrimonio
artístico, histórico y arqueológico de la nación.
La Junta de Comercio Exterior reglamentará la salida temporal de estos objetos con fines
de exhibición de acuerdo con las normas legales vigentes.
Artículo 268. Deróganse todas las disposiciones contrarias al presente Decreto – Ley o
que se refieran a materias íntegramente reguladas por el mismo.

Dado en Bogotá, D. E., a marzo 22 de 1967


Carlos Lleras Restrepo

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23. Decreto 3154 de 1968 (diciembre 26)

Ministerio de Educación Nacional


Por el cual se crean el Instituto Colombiano de Cultura y el Consejo Nacional de Cultura

El Presidente de la República de Colombia, en uso de las facultades extraordinarias que


le confiere la Ley 65 de 1967, decreta:

Definición, naturaleza y funciones del Instituto.

Artículo 1. Créase el Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura) como establecimiento


público, esto es, con personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio
independiente, para el cumplimiento de las funciones que más adelante se determinan. El
Instituto estará adscrito al Ministerio de Educación Nacional, su domicilio será la ciudad de
Bogotá, pero podrá establecer dependencias en otros Municipios.
Artículo 2. Corresponde al Instituto el fomento de las artes y las letras, el cultivo del
folclore nacional, el estímulo de bibliotecas, museos y centros culturales y la divulgación
de la cultura nacional.

Normas de funcionamiento

Artículo 12. Con el fin de que sean integradas dentro de la nueva organización, formarán
parte del Instituto Colombiano de Cultura, las siguientes dependencias del Ministerio de
Educación Nacional:
- Instituto Colombiano de Antropología.
- Consejo de Monumentos Nacionales.

Disposiciones Varias

Artículo 16. El Instituto Colombiano de Cultura sustituye a las dependencias que se


traspasan o suprimen en el artículo 12 de este Decreto en sus derechos y en las
obligaciones adquiridas en razón de sus funciones a la expedición de este Decreto.

Del Consejo Nacional de Cultura

Artículo 19. Créase el Consejo Nacional de Cultura, como organismo consultivo adscrito al
Ministerio de Educación Nacional.
Artículo 20. El Consejo tendrá las siguientes funciones:
a) Asesorar al Ministerio de Educación en la formulación de la política tendiente a la
protección, enriquecimiento y adecuada difusión del patrimonio cultural del país.
Artículo 21. El Consejo Nacional de Cultura estará constituido por:

a) El Ministro de Educación Nacional, o su delegado permanente, quien lo presidirá.


b) El Ministro de Relaciones Exteriores, o su delegado permanente.
c) El Director del Instituto Colombiano para el fomento de la Educación Superior.
d) El Directo del Icetex, o su delegado permanente,
e) El Director del Instituto Caro y Cuervo, o su delegado permanente,
f) El Director del Instituto Nacional de Radio y Televisión,
g) El Director del Instituto Colombiano de Cultura Hispánica,
h) El Presidente de la Academia Colombiana de la Lengua,
i) El Presidente de la Academia Colombiana de Historia,

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j) El presidente de la Academia Colombiana de Jurisprudencia,
k) Cuatro representantes de las asociaciones y organizaciones de personas o entidades
vinculadas a los diversos campos de la cultura y reconocidas por el Ministerio de
Educación Nacional, nombrados por los Presidentes de las mismas, y
l) El Director del Instituto Colombiano de Cultura.
Parágrafo. El Consejo Nacional de Cultura se reunirá por lo menos cuatro veces al año y
los miembros de éste que desempeñen un cargo oficial ejercerán sus funciones ad
honorem. Los demás tendrán derecho a honorarios en la misma forma que los miembros
de otros organismos consultores del Ministerio de Educación.
Artículo 24. Este Decreto rige desde la fecha de su expedición.

Dado en Bogotá, D. E., a 26 de diciembre de 1968.


Carlos Lleras Restrepo. El Ministro de Educación Nacional, Octavio Arismendi Posada

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24. Decreto 522 de 1971

Por el cual se expide el Código Nacional de Policía

Título IV
Contravenciones Especiales de Policía
Capítulo IX
De las contravenciones especiales que afectan el patrimonio

Artículo 50. El que sin permiso de autoridad competente, enajene, adquiera o constituya
prenda sobre reliquias, cuadros o esculturas o utensilios históricos o artísticos, que se
encuentren en zonas arqueológicas, edificios públicos, museos, monasterios, templos o
casas consistoriales, incurrirá en multa de un mil a veinte mil pesos, y en el decomiso de
la obra.
Artículo 51. El administrador, dueño o empleado de prendería o establecimiento donde se
adquieran objetos con pacto de retroventa, que negocie con persona que no se identifique
debidamente ni declare la procedencia legítima de los bienes, u omita dejar testimonio
escrito de estas circunstancias con la firma del contratante en libro foliado y registrado en
cámara de comercio, incurrirá en multa de trescientos a diez mil pesos.
El que habiendo adquirido lícitamente una de las obras a que se refiere el inciso anterior,
pretenda sacarla del país sin permiso legal, incurrirá en multa de quinientos a cinco mil
pesos y en el decomiso de la obra.
Si la obra decomisada salió del patrimonio de la entidad a que pertenecía sin intervención
de sus representantes, le será entregada a ella. En los demás casos, la entrega se hará al
Museo Nacional.
Artículo 58. Incurrirán en arresto de uno a ocho meses:
b) El que se apropie en todo o en parte un tesoro descubierto, sin entregar la porción que
corresponda a un tercero conforme a la ley;

Gobierno Nacional
Misael Pastrana Borrero

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25. Decreto - Ley 2349 de 1971 (3 de diciembre)

Ministerio de Defensa Nacional

Por el cual se crea la Dirección General Marítima y Portuaria y se dictan otras


disposiciones.

El Presidente de la Republica de Colombia, en ejercicio de las facultades extraordinarias


que le confiere la Ley 7 de 1970, decreta:

Título I - Objetivo, estructura y funciones

Artículo 1. Crease la Dirección General Marítima y Portuaria, en remplazo de la dirección


de Marina Mercante Colombiana, dependiente del Ministerio de Defensa Nacional,
Armada Nacional, la cual tendrá como objetivos la dirección de la marina mercante, la
investigación marítima y la regulación y control del transporte marítimo internacional y de
cabotaje, así como también de los puertos del país.
Artículo 3. Son funciones o atribuciones de la Dirección General Marítima Portuaria:
21. Reglamentar y autorizar la recuperación de especies náufragas

Parte V - Especies naufragas

Artículo 110. Corresponde a la Dirección General Marítima y Portuaria la vigilancia y


control de las exploraciones submarinas y de las explotaciones que se hagan, por
personas naturales o jurídicas nacionales o extranjeras, encaminadas a la búsqueda de
tesoros y antigüedades de toda clase que se hallen en aguas territoriales o en las
plataformas continentales de la Nación.
Artículo 111. Toda persona natural o jurídica, nacional o extranjera, que localice en las
aguas jurisdiccionales o en contener elementos de valor histórico, científico o comercial,
deberá denunciar su descubrimiento a la Dirección General Marítima o Portuaria
indicando las coordenadas geográficas en donde se encuentre.
Artículo 112. La Dirección General Marítima y Portuaria dictará un reglamento para
determinar la forma de registrar los avisos que se dan conforme a lo dispuesto en el
artículo precedente en relación a las coordenadas geográficas que determinan la posición
de cada hallazgo y las márgenes de error que se puedan aceptar, sobre la fecha y la hora
de incidencia sobre el área de una o más denuncias, cuando se presuma que el hallazgo
es el mismo, tendrá prelación el primer denunciante
Artículo 113. Al denunciante que hubiere sido aceptado como tal por la Dirección General
Marítima y Portuaria, se le reconocerá una participación del 5% sobre el producto bruto de
los tesoros o antigüedades en caso de que se recuperen.
Artículo 114. Cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera, podrá celebrar
con la Nación contratos para la recuperación y explotación de los elementos de valor
histórico, científico o comercial que se encuentren en las especies náufragas, sobre las
zonas que hayan sido objeto de aviso debidamente aceptado. La Dirección General
Marítima y Portuaria comprobará la capacidad técnica y financiera de los contratistas,
para llevar a cabo los trabajos.
Artículo 115. En cada contrato se estipulará que la supervisión de los trabajos estará a
cargo de la Dirección General Marítima y Portuaria, quien con tal objeto podrá
inspeccionar las naves dedicadas a las labores de recuperación, pactándose además el
reconocimiento expreso por el contratista de pagar al denunciante un 5% del producto de

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lo recuperado. Asimismo, cuando se trate de contratista extranjeros se hará expresa
declaración de éstos de someterse a la jurisdicción de os tribunales y leyes del país.
Los contratistas se obligarán a suministrar transporte, alojamiento, alimentación y viáticos
al funcionario que asigne la Dirección para la inspección y control que les compete.
Artículo 116. De lo recuperado corresponderá como participación a la Nación un 25%y al
contratista un 70%, todo calculado sobre el producto bruto.
Artículo 117. El valor de todas las especies náufragas será fijado por los peritos
designados, uno por la Dirección General, otro por el contratista y un tercero por los dos
así nombrados. En caso de desacuerdo de los dos peritos iniciales en a la escogencia del
tercer perito, éste será nombrado por el Gerente del Banco de la República.
Artículo 118. Cuando a juicio de los peritos, los objetos rescatados formen parte del
patrimonio artístico o histórico de la Nación, {la participación del 25% que le corresponde}
ser pagado en especie. Asimismo, la Nación tendrá un derecho de preferencia dentro de
los 120 días siguientes al rescate para comprar aquellas partes artísticas o históricas que
excedan a su porcentaje, al precio que hayan señalado los peritos para fijar el monto de
todas las participaciones.
Artículo 119. Para el uso y destinación de los bienes que le corresponde a la Nación por
participación o compra de los elementos a que se refiere el artículo anterior, créase una
comisión presidida por el Señor Ministro de Defensa Nacional o su representante, un
representante del Ministerio de Educación, un representante de la Academia Colombiana
de Historia, el Alcalde de la ciudad capital del Departamento de la zona marítima
adyacente o su representante, y el Director de la Corporación Nacional de Turismo, la
cual dispondrá sobre su distribución en los distintos museos de la República o la
organización de un museo especial.
Artículo 120. El Ministerio de Defensa, previo concepto de la Comisión a que se refiere el
artículo anterior, podrá celebrar contratos con terceras personas o con el contratista para
el establecimiento de museos en el país, que exhiban al público los tesoros y
antigüedades recuperados.
Artículo 121. Las divisas que se importan al país para fines de exploraciones y búsqueda
de las especies náufragas y su correspondiente extracción y explotación, deberán
ajustarse a las disposiciones legales sobre las tierras.

Gobierno Nacional
Misael Pastrana Borrero

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26. Resolución 626bis de 1973

Ministerio de Educación Nacional


Instituto Colombiano de Cultura
Por la cual se reglamentan las actividades de expediciones científicas extranjeras de
índole antropológica en Colombia

El Director del Instituto Colombiano de Cultura en uso de sus facultades legales,


estatutarias y reglamentarias, resuelve:

Artículo 1. Todo investigador, expedición o misión científica extranjera de índole


antropológica, que se proponga efectuar estudios o investigaciones en Colombia, deberá
solicitar previamente por escrito licencia al Instituto Colombiano de Antropología,
dependencia del instituto Colombia de Cultura, adscrito al Ministerio de Educación
Nacional.
Parágrafo. También deberán presentar, fuera de los documentos de identificación
personal, aquellos otros que acrediten la entidad científica o fundación que respalda o
patrocina los trabajos investigativos tanto en el aspecto científico como en el aspecto
financiero.
Artículo 2. Los investigadores o misiones científicas extranjeras a que se refiere el artículo
anterior están en la obligación de presentar a la dirección del Instituto Colombiano de
Antropología el plan de trabajo u objetivos científicos de la investigación propuesta y
posteriormente, si ésta ha sido autorizada, un informe preliminar escrito en español
acerca de los resultados de sus pesquisas o estudios, antes de abandonar el territorio
colombiano.
Parágrafo. Copias de los trabajos o estudios que publiquen los investigadores extranjeros
con base en los resultados de sus pesquisas de campo en Colombia por lo que respecta a
la antropología, etnología, etnolingüística, etnobotánica, etnozoología, antropogeografía,
arqueología, ecología, folclor, etnomusicología y ciencias afines, deberán ser enviadas a
la Biblioteca del Instituto Colombiano de Antropología, a más tardar un año después de
terminada la investigación. El Instituto de Antropología se reserva el derecho de publicar
estos trabajos en su versión castellana sin lugar a que cause derechos de autor.
Igualmente, podrá ceder la publicación de estos trabajos en su versión española a
cualquier otra entidad del gobierno.
Artículo 3. Asimismo, las misiones o investigadores extranjeros que vengan al territorio
nacional con fines de investigación antropológica o arqueológica deberán suministrar en
equipos y materiales investigativos al Instituto Colombiano de Antropología, adscrito al
Instituto Colombiano de Cultura, el 30% (treinta por ciento) del total del presupuesto
asignado a la respectiva investigación.
Parágrafo. Además, tales misiones de estudio deberán contratar un co – investigador del
Instituto Colombiano de Antropología por cada dos investigadores extranjeros. En caso de
que sea un solo investigador extranjero, éste deberá contratar un co – investigador
colombiano designado por el Instituto Colombiano de Antropología.
Artículo 4. Los estudiantes extranjeros que ingresen al país para recoger material con
destino a sus tesis de grado de nivel internacional doctoral, deberán contratar a un
supervisor del Instituto Colombiano de Antropología, quien se encargará de la supervisión
del trabajo que el estudiante realice mientras se encuentre en el territorio nacional.
Parágrafo. Además, la Universidad de la cual provenga el estudiante deberá abrir una
beca o su equivalente para que un estudiante colombiano realice estudios de postgrado
hasta obtener el título de PhD o su equivalente internacional.

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De igual manera, no se permitirá la investigación de estudiantes extranjeros que vengan a
efectuar trabajos para tesis de nivel inferior al PhD o su equivalente internacional.
Artículo 5. La Dirección del Instituto Colombiano de Cultura, a través de su organismo
especializado (Instituto Colombiano de Antropología), podrá eximir del cumplimiento de
los requisitos establecidos en el artículo 3º a aquellos investigadores extranjeros que por
razón de su reconocidas autoridad científica y de sus valiosas contribuciones al progreso
de los estudios antropológicos de Colombia, se propongan adelantar trabajos
investigativos dentro del territorio nacional.
Artículo 6. Queda prohibida la exportación de bienes y objetos que formen parte del
contexto mágico- religioso o de la cultura material de los distintos grupos indígenas del
país y de aquellos otros que a juicio de la Dirección del Instituto Colombiano de
Antropología se consideren de especial valor cultural antropológico, arqueológico,
etnográfico y folclórico dentro de nuestras poblaciones aborígenes.
Artículo 7. Queda prohibida la fonograbación y filmación de documentales de índole
etnográfica, o simplemente divulgativa, entre grupos indígenas para cuya realización no
se haya expedido previamente licencia especial por parte del Instituto Colombiano de
Antropología.

Dada en Bogotá, D. E., a los dos días del mes de julio de 1973.
El Director, Jorge Rojas

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27. Decreto 2811 de 1974

Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente.

Artículo 165º. El ejercicio de cualquier actividad que pueda causar contaminación o


depredación del ambiente marino requiere permiso.
Artículo 327º. Se denomina sistema de parques nacionales el conjunto de áreas con
valores excepcionales para el patrimonio nacional que, en beneficio de los habitantes de
la Nación y debido a sus características naturales, culturales o históricas, se reserva y
declara comprendida en cualquiera de las categorías que adelante se enumeran.
Artículo 328º. Las finalidades principales del sistema de parques nacionales son: a.
Conservar con valores sobresalientes de fauna y flora y paisajes o reliquias históricas,
culturales o arqueológicas, para darles un régimen especial de manejo fundado en una
planeación integral con principios ecológicos, para que permanezcan sin deterioro;

Presidencia de la República

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28. Ley 45 de 1983

Por la cual se aprueba la “Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural
y Natural”, hecho en París el 23 de noviembre de 1972 y se autoriza al Gobierno Nacional
para adherir al mismo.

Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural La Conferencia


General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, 1972.

I. Definiciones del patrimonio cultural y natural

Artículo 1. A los efectos de la presente Convención se considerará "patrimonio cultural": -


los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales,
elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de
elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la
historia, del arte o de la ciencia, - los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o
reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal
excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia, - los lugares:
obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas,
incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el
punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico.
Artículo 2. A los efectos de la presente Convención se considerarán "patrimonio natural": -
los monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos
de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista
estético o científico, - las formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente
delimitadas que constituyan el hábitat de especies, animal y vegetal, amenazadas, que
tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico, - los
lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un valor
universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la
belleza natural,
Artículo 3. Incumbirá a cada Estado Parte en la presente Convención identificar y delimitar
los diversos bienes situados en su territorio y mencionados en los artículos 1 y 2.

II. Protección nacional y protección internacional del patrimonio cultural y natural

Artículo 4. Cada uno de los Estados Partes en la presente Convención reconoce que la
obligación de identificar, proteger, conservar, rehabilitar y transmitir a las generaciones
futuras el patrimonio cultural y natural situado en su territorio, le incumbe primordialmente.
Procurará actuar con ese objeto por su propio esfuerzo y hasta el máximo de los recursos
de que disponga, y llegado el caso, mediante la asistencia y la cooperación
internacionales de que se pueda beneficiar, sobre todo en los aspectos financiero,
artístico, científico y técnico.
Artículo 5. Con objeto de garantizar una protección y una conservación eficaces y
revalorizar lo más activamente posible el patrimonio cultural y natural situado en su
territorio y en las condiciones adecuadas a cada país, cada uno de los Estados Partes en
la presente Convención procurará dentro de lo posible: a) adoptar una política general
encaminada a atribuir al patrimonio cultural y natural una función en la vida colectiva y a
integrar la protección de ese patrimonio en los programas de planificación general; b)
instituir en su territorio, si no existen, uno o varios servicios de protección, conservación y
revalorización del patrimonio cultural y natural, dotados de un personal adecuado que

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disponga de medios que le permitan llevar a cabo las tareas que le incumban; c)
desarrollar los estudios y la investigación científica y técnica y perfeccionar los métodos
de intervención que permitan a un Estado hacer frente a los peligros que amenacen a su
patrimonio cultural y natural; d) adoptar las medidas jurídicas, científicas, técnicas,
administrativas y financieras adecuadas, para identificar, proteger, conservar, revalorizar y
rehabilitar ese patrimonio; y e) facilitar la creación o el desenvolvimiento de centros
nacionales o regionales de formación en materia de protección, conservación y
revalorización del patrimonio cultural y natural y estimular la investigación científica en
este campo;
Artículo 6. 1. Respetando plenamente la soberanía de los Estados en cuyos territorios se
encuentre el patrimonio cultural y natural a que se refieren los artículos 1 y 2 y sin
perjuicio de los derechos reales previstos por la legislación nacional sobre ese patrimonio,
los Estados Partes en la presente Convención reconocen que constituye un patrimonio
universal en cuya protección la comunidad internacional entera tiene el deber de
cooperar. 2. Los Estados Partes se obligan, en consecuencia y de conformidad con lo
dispuesto en la presente Convención, a prestar su concurso para identificar, proteger,
conservar y revalorizar el patrimonio cultural y natural de que trata el artículo 11, párrafos
2 y 4, si lo pide el Estado en cuyo territorio esté situado. 3. Cada uno de los Estados
Partes en la presente Convención se obliga a no tomar deliberadamente ninguna medida
que pueda causar daño, directa o indirectamente, al patrimonio cultural y natural de que
tratan los artículos 1 y 2 situado en el territorio de otros Estados Partes en esta
Convención.
Artículo 7. Para los fines de la presente Convención, se entenderá por protección
internacional del patrimonio mundial cultural y natural el establecimiento de un sistema de
cooperación y asistencia internacional destinado a secundar a los Estados Partes en la
Convención en los esfuerzos que desplieguen para conservar e identificar ese patrimonio.

III. Comité intergubernamental de protección del patrimonio mundial cultural y natural

Artículo 8. 1. Se crea en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la


Ciencia y la Cultura un Comité intergubernamental de protección del patrimonio cultural y
natural de valor universal excepcional, denominado "el Comité del Patrimonio Mundial".
Estará compuesto de 15 Estados Partes en la Convención, elegidos por los Estados
Partes en ella, constituidos en Asamblea General durante las reuniones ordinarias de la
Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura. El número de Estados Miembros del Comité se aumentará hasta 21,
a partir de la reunión ordinaria de la Conferencia General que siga a la entrada en vigor de
la presente Convención en 40 o más Estados. 2. La elección de los miembros del Comité
garantizará la representación equitativa de las diferentes regiones y culturas del mundo. 3.
A las sesiones del Comité podrán asistir, con voz consultiva, un representante del Centro
Internacional de estudios para la conservación y restauración de los bienes culturales
(Centro de Roma) un representante del Consejo internacional de monumentos y lugares
de interés artístico e histórico (ICOMOS) y un representante de la Unión internacional
para la conservación de la naturaleza y sus recursos (UICN), a los que se podrán añadir,
a petición de los Estados Partes reunidos en Asamblea General durante las reuniones
ordinarias de la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, representantes de otras organizaciones
intergubernamentales o no gubernamentales que tengan objetivos similares.
Artículo 9. 1. Los Estados Miembros del Comité del patrimonio mundial ejercerán su
mandato desde que termine la reunión ordinaria de la Conferencia General en la que
hayan sido elegidos hasta la clausura de la tercera reunión ordinaria siguiente. 2. Sin

42
embargo, el mandato de un tercio de los miembros designados en la primera elección
expirará al fin de la primera reunión ordinaria de la Conferencia General siguiente a
aquella en que hayan sido elegidos y el mandato de un segundo tercio de los miembros
designados al mismo tiempo, expirará al fin de la segunda reunión ordinaria de la
Conferencia General siguiente a aquella en que hayan sido elegidos. Los nombres de
esos miembros serán sorteados por el Presidente de la Conferencia General después de
la primera elección. 3. Los Estados Miembros del Comité designarán, para que los
representen en él, a personas calificadas en el campo del patrimonio cultural o del
patrimonio natural.
Artículo 10. 1. El Comité del Patrimonio Mundial aprobará su reglamento. 2. El Comité
podrá en todo momento invitar a sus reuniones a organismos públicos o privados, así
como a personas privadas, para consultarles sobre cuestiones determinadas, 3. El Comité
podrá crear los órganos consultivos que considere necesarios para ejecutar su labor.
Artículo 11. 1. Cada uno de los Estados Partes en la presente Convención presentará al
Comité del Patrimonio Mundial, en la medida de lo posible, un inventario de los bienes del
patrimonio cultural y natural situados en su territorio y aptos para ser incluidos en la lista
de que trata el párrafo 2 de este artículo. Este inventario, que no se considerará
exhaustivo, habrá de contener documentación sobre el lugar en que estén situados los
bienes y sobre el interés que presenten. 2. A base de los inventarios presentados por los
Estados según lo dispuesto en el párrafo 1, el Comité establecerá, llevará al día y
publicará, con el título de "Lista del patrimonio mundial", una lista de los bienes del
patrimonio cultural y del patrimonio natural, tal como los definen los artículos 1 y 2 de la
presente Convención, que considere que poseen un valor universal excepcional siguiendo
los criterios que haya establecido. Una lista revisada puesta al día se distribuirá al menos
cada dos años. 3. Será preciso el consentimiento del Estado interesado para inscribir un
bien en la Lista del patrimonio mundial. La inscripción de un bien situado en un territorio
que sea objeto de reivindicación de soberanía o de jurisdicción por parte de varios
Estados no prejuzgará nada sobre los derechos de las partes en litigio. 4. El Comité
establecerá, llevará al día y publicará, cada vez que las circunstancias lo exijan, con el
nombre de "Lista del patrimonio mundial en peligro" una lista de los bienes que figuren en
la Lista del patrimonio mundial, cuya protección exija grandes trabajos de conservación
para los cuales se haya pedido ayuda en virtud de la presente Convención. Esta lista
contendrá una estimación del costo de las operaciones. Sólo podrán figurar en esa lista
los bienes del patrimonio cultural y natural que estén amenazados por peligros graves y
precisos como la amenaza de desaparición debida a un deterioro acelerado, proyectos de
grandes obras públicas o privadas, rápido desarrollo urbano y turístico, destrucción debida
a cambios de utilización o de propiedad de tierra, alteraciones profundas debidas a una
causa desconocida, abandono por cualquier motivo, conflicto armado que haya estallado
o amenace estallar, catástrofes y cataclismos, incendios, terremotos, deslizamientos de
terreno, erupciones volcánicas, modificaciones del nivel de las aguas, inundaciones y
maremotos. El Comité podrá siempre, en caso de emergencia, efectuar una nueva
inscripción en la Lista del patrimonio mundial en peligro y darle una difusión inmediata. 5.
El Comité definirá los criterios que servirán de base para la inscripción de un bien del
patrimonio cultural y natural en una u otra de las listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del
presente artículo. 6. Antes de denegar una petición de inscripción en una de las dos listas
de que tratan los párrafos 2 y 4 del presente artículo, el Comité consultará con el Estado
Parte en cuyo territorio esté situado el bien del patrimonio cultural o natural de que se
trate. 7. El Comité con el acuerdo de los Estados interesados, coordinará y estimulará los
estudios y las investigaciones necesarios para constituir las listas a que se refieren los
párrafos 2 y 4 del presente artículo.

43
Artículo 12. El hecho de que un patrimonio cultural y natural no se haya inscrito en una u
otra de las dos listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del artículo 11 no significará en modo
alguno que no tenga un valor universal excepcional para fines distintos de los que resultan
de la inscripción en estas listas.
Artículo 13. 1. El Comité del Patrimonio Mundial recibirá y estudiará las peticiones de
asistencia internacional formuladas por los Estados Partes en la presente Convención en
lo que respecta a los bienes del patrimonio cultural y natural situados en sus territorios,
que figuran o son susceptibles de figurar en las listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del
artículo 11. Esas peticiones podrán tener por objeto la protección, la conservación, la
revalorización o la rehabilitación de dichos bienes. 2. Las peticiones de ayuda
internacional, en aplicación del párrafo 1 del presente artículo, podrán tener también por
objeto la identificación de los bienes del patrimonio cultural o natural definidos en los
artículos 1 y 2, cuando las investigaciones preliminares hayan demostrado que merecen
ser proseguidas. 3. El Comité decidirá sobre esas peticiones, determinará, llegado el
caso, la índole y la importancia de su ayuda y autorizará la celebración en su nombre, de
los acuerdos necesarios con el Gobierno interesado. 4. El Comité fijará el orden de
prioridad de sus intervenciones. Para ello tendrá en cuenta la importancia respectiva de
los bienes que se hayan de proteger para el patrimonio mundial cultural y natural, la
necesidad de asegurar una protección internacional a los bienes más representativos de
la naturaleza o del genio y la historia de los pueblos del mundo, la urgencia de los trabajos
que se hayan de emprender, la importancia de los recursos de los Estados en cuyo
territorio se encuentren los bienes amenazados y en particular la medida en que podrán
asegurar la salvaguardia de esos bienes por sus propios medios. 5. El Comité
establecerá, pondrá al día y difundirá una lista de los bienes para los que se haya
prestado ayuda internacional. 6. El Comité decidirá sobre la utilización de los recursos del
Fondo creado en virtud de lo dispuesto en el artículo 15 de la presente Convención.
Buscará la manera de aumentar los recursos y tomará para ello las disposiciones
necesarias. 7. El Comité cooperará con las organizaciones internacionales y nacionales
gubernamentales y no gubernamentales, cuyos objetivos sean análogos a los de la
presente Convención. Para elaborar sus programas y, ejecutar sus proyectos, el Comité
podrá recurrir a esas organizaciones y, en particular al Centro internacional de estudios de
conservación y restauración de los bienes culturales (Centro de Roma), al Consejo
internacional de monumentos y de lugares de interés artístico e histórico (ICOMOS) o a la
Unión Internacional para la conservación de la naturaleza y sus recursos (UICN), como
también a organismos públicos y privados, y a particulares. 8. El comité tomará sus
decisiones por mayoría de dos tercios de los miembros presentes y votantes. Constituirá
quorum la mayoría de los miembros del Comité.
Artículo 14. 1. El Comité del Patrimonio Mundial estará secundado por una secretaría
nombrada por el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura. 2. El Director General de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, utilizando lo más posible los
servicios del Centro Internacional de estudios para la conservación y la restauración de
los bienes culturales (Centro Roma), del Consejo Internacional de monumentos y de
lugares de interés artístico e histórico (ICOMOS) y los de la Unión internacional para la
conservación de la naturaleza y sus recursos (UICN) dentro de sus competencias y de
sus atribuciones respectivas, preparará la documentación del Comité y el orden del día de
sus reuniones, y ejecutará sus decisiones.

IV. Fondo para la protección del patrimonio mundial cultural y natural

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Artículo 15. 1. Se crea un Fondo para la Protección del Patrimonio Cultural y Natural
Mundial de Valor Universal Excepcional, denominado "el Fondo del Patrimonio Mundial".
2. El Fondo estará constituido como fondo fiduciario, de conformidad con las
disposiciones pertinentes del Reglamento Financiero de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 3. Los recursos del Fondo estarán
constituidos por: a) Las contribuciones obligatorias y las contribuciones voluntarias de los
Estados Partes en la presente Convención; b) Las aportaciones, donaciones o legados
que puedan hacer: i) otros Estados ii) la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, las demás organizaciones del sistema de las Naciones
Unidas, especialmente el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y otras
organizaciones intergubernamentales iii) organismos públicos o privados o personas
privadas. c) Todo interés producido por los recursos del Fondo d) El producto de las
colectas y las recaudaciones de las manifestaciones organizadas en provecho del Fondo
e) Todos los demás recursos autorizados por el Reglamento que elaborará el Comité del
Patrimonio Mundial. 4. Las contribuciones al Fondo y las demás formas de ayuda que se
presten al Comité sólo se podrán dedicar a los fines fijados por él. El Comité podrá
aceptar contribuciones que hayan de ser destinadas a un determinado programa o a un
proyecto específico a condición de que él haya decidido poner en práctica ese programa o
ejecutar ese proyecto. Las contribuciones que se hagan al fondo no han de estar
supeditadas a condiciones políticas
Artículo 16. 1. Sin perjuicio de cualquier contribución voluntaria complementaria, los
Estados Partes en la presente Convención se obligan a ingresar normalmente, cada dos
años, en el Fondo del Patrimonio Mundial, contribuciones cuya cuantía en forma de un
porcentaje único aplicable a todos los Estados decidirá la Asamblea General de los
Estados Partes en la Convención, reunida durante la celebración de la Conferencia
General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura. Esa decisión de la Asamblea General requerirá la mayoría de los Estados Partes
presentes y votantes que no hayan hecho la declaración que menciona el párrafo 2 del
presente artículo. La contribución obligatoria de los Estados Partes en la Convención no
podrá exceder en ningún caso del 1% de la contribución al presupuesto ordinario de la
Organización de las Naciones Unidas, para la Educación, la Ciencia y la Cultura 2. No
obstante, cualquiera de los Estados a que se refiere el artículo 31 o el artículo 32 de la
presente Convención podrá, en el momento de depositar su instrumento de ratificación,
de aceptación o de adhesión, declarar que no se considera obligado por las disposiciones
del párrafo 1 del presente artículo. 3. Todo Estado Parte en la Convención que haya
formulado la declaración mencionada en el párrafo 2 del presente artículo, podrá retirarla
en cualquier momento, notificándolo al Director General de la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Sin embargo, el hecho de
retirar la declaración no producirá efecto alguno respecto de la contribución obligatoria
que adeude dicho Estado hasta la fecha de la siguiente Asamblea General de los Estados
Partes en la Convención. 4. Para que el Comité esté en condiciones de prever sus
operaciones de manera eficaz, las contribuciones de los Estados Partes en la presente
Convención que hayan hecho la declaración de que trata el párrafo 2 del presente artículo
habrán de ser entregadas de una manera regular, cada dos años por lo menos, y no
deberían ser inferiores a las contribuciones que hubieran tenido que pagar si hubiesen
estado obligados por las disposiciones del párrafo 1 del presente artículo. 5. Todo Estado
Parte en la Convención que esté en retraso en el pago de su contribución obligatoria o
voluntaria en lo que respecta al año en curso y al año civil inmediatamente anterior, no
podrá ser elegido miembro del Comité del Patrimonio Mundial, si bien esta disposición no
será aplicable en la primera elección. Si tal Estado es ya miembro del Comité no será
aplicable en la primera elección. Si tal Estado es ya miembro del Comité, su mandato se

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extinguirá en el momento en que se efectúen las elecciones previstas por el párrafo 1 del
artículo 8 de la presente Convención.
Artículo 17. Los Estados Partes en la presente Convención considerarán o favorecerán la
creación de fundaciones o de asociaciones nacionales públicas y privadas que tengan por
objeto estimular las liberalidades en favor de la protección del patrimonio cultural y natural
definido en los artículos 1 y 2 de la presente Convención.
Artículo 18. Los Estados Partes en la presente Convención prestarán su concurso a las
campañas internacionales de colecta de fondos que se organicen en provecho del Fondo
del Patrimonio Mundial bajo los auspicios de la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura. Facilitarán las colectas hechas con este propósito
por los organismos mencionados en el párrafo 3 del artículo 15.

V. Condiciones y modalidades de la asistencia internacional

Artículo 19. Todo Estado Parte en la presente Convención podrá pedir asistencia
internacional en favor de los bienes del patrimonio cultural o natural de valor universal
excepcional situados en su territorio. Unirá a su petición los elementos de información y
los documentos previstos en el artículo 21 de que disponga que el Comité necesite para
tomar su decisión.
Artículo 20. Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 2 del artículo 13 del apartado c)
del artículo 22 y del artículo 23, la asistencia internacional prevista por la presente
Convención sólo se podrá conceder a los bienes del patrimonio cultural y natural que el
Comité del Patrimonio Mundial haya decidido o decida hacer figurar en una o en las dos
listas de que tratan los párrafos 2 y 4 del artículo 11.
Artículo 21. 1. El Comité del Patrimonio Mundial determinará el procedimiento de examen
de las peticiones de asistencia internacional que estará llamado a prestar e indicará los
elementos que habrá de contener la petición que describirá la operación que se proyecte,
los trabajos necesarios, una evaluación de su costo, su urgencia y las razones por las
cuales los recursos del Estado peticionario no le permiten hacer frente a la totalidad de los
gastos. Siempre que sea posible, las peticiones se apoyarán en un dictamen de expertos.
2. Por razón de los trabajos que se pueda tener que emprender, sin demora, el Comité
examinará con preferencia las peticiones que se presenten justificadas por calamidades
naturales o por catástrofes. El Comité dispondrá para esos casos de un fondo de reserva.
3. Antes de tomar una decisión, el Comité efectuará los estudios o las consultas que
estime necesarios.
Artículo 22. La asistencia del Comité del Patrimonio Mundial podrá tomar las formas
siguientes: a) estudios sobre los problemas artísticos, científicos y técnicos que plantean
la protección, la conservación, la revalorización y la rehabilitación del patrimonio cultural y
natural definido en los párrafos 2 y 4 del artículo 11, de la presente Convención; b)
servicios de expertos, de técnicos y de mano de obra calificada para velar por la buena
ejecución del proyecto aprobado; c) formación de especialistas de todos los niveles en
materia de identificación, protección, conservación, revalorización y rehabilitación del
patrimonio cultural y natural; d) suministro de equipo que el Estado interesado no posea o
no pueda adquirir; e) préstamos a interés reducido, sin interés o reintegrables a largo
plazo; f) concesión en casos excepcionales y especialmente motivados, de subvenciones
no reintegrables.
Artículo 23. El Comité del Patrimonio Mundial podrá también prestar asistencia
internacional a centros nacionales o regionales de formación de especialistas de todos
grados en materia de identificación; protección, conservación, revalorización y
rehabilitación del patrimonio cultural y natural.

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Artículo 24. Una asistencia internacional muy importante sólo se podrá conceder después
de un estudio científico, económico y técnico detallado. Este estudio habrá de hacer uso
de las técnicas más avanzadas de protección, de conservación, de revalorización y de
rehabilitación del patrimonio cultural y natural y habrá de corresponder a los objetivos de
la presente Convención. Habrá de buscar también la manera de emplear racionalmente
los recursos disponibles en el Estado interesado.
Artículo 25. El financiamiento de los trabajos necesarios no incumbirá, en principio, a la
comunidad internacional más que parcialmente. La participación del Estado que reciba la
asistencia internacional habrá de constituir una parte cuantiosa de su aportación a cada
programa o proyecto, salvo cuando sus recursos no se lo permitan.
Artículo 26. El Comité del Patrimonio Mundial y el Estado beneficiario definirán en el
acuerdo que concierten las condiciones en que se llevará a cabo un programa o proyecto
para el que se facilite asistencia internacional con arreglo a las disposiciones de esta
Convención. Incumbirá al Estado que reciba tal asistencia internacional seguir
protegiendo conservando y revalorizando los bienes así preservados, en cumplimiento de
las condiciones establecidas en el acuerdo

VI. Programas educativos

Artículo 27. 1. Los Estados Partes en la presente Convención, por todos los medios
apropiados, y sobre todo mediante programas de educación y de información, harán todo
lo posible por estimular en sus pueblos el respeto y el aprecio del patrimonio cultural y
natural definido en los artículos l y 2 de la presente Convención. 2. Se obligarán a
informar ampliamente al público de las amenazas que pesen sobre ese patrimonio y de
las actividades emprendidas en aplicación de la presente Convención.
Artículo 28. Los Estados Partes en la presente Convención, que reciban en virtud de ella,
una asistencia internacional tomarán las medidas necesarias para hacer que se conozca
la importancia de los bienes que hayan sido objeto de asistencia y el papel que ésta haya
desempeñado.

VII. Informes

Artículo 29. 1. Los Estados Partes en la presente Convención indicarán en los informes
que presenten a la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura, en las fechas y en la forma que ésta determine, las
disposiciones legislativas y reglamentarias, y las demás medidas que hayan tomado para
aplicar la presente Convención, así como la experiencia que hayan adquirido en este
campo. 2. Esos informes se comunicarán al Comité del Patrimonio Mundial 3. El Comité
presentará un informe sobre sus trabajos en cada una de las reuniones ordinarias de la
Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura.

VIII. Clausulas finales

Artículo 31. 1. La presente Convención será sometida a la ratificación o a la aceptación de


los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura, de conformidad con sus respectivos procedimientos constitucionales.
2. Los instrumentos de ratificación o de aceptación serán depositados en poder del
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura.

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Artículo 32. 1. La presente Convención quedará abierta a la adhesión de todos los
Estados no miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura, invitados a adherirse a ella por la Conferencia General de la
Organización. 2. La adhesión se efectuará depositando un instrumento de adhesión en
poder del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura.
Artículo 33. La presente Convención entrará en vigor tres meses después de la fecha del
depósito del vigésimo instrumento de ratificación, de aceptación o de adhesión, pero sólo
respecto de los Estados que hayan depositado sus instrumentos respectivos de
ratificación, de aceptación o de adhesión en esa fecha o anteriormente. Para los demás
Estados, entrará en vigor tres meses después de efectuado el depósito de su instrumento
de ratificación, de aceptación o de adhesión
Artículo 34. A los Estados Partes en la presente Convención que tengan un sistema
constitucional federal o no unitario les serán aplicables las disposiciones siguientes: a) En
lo que respecta a las disposiciones de esta Convención cuya aplicación entraña una
acción legislativa del poder legislativo federal o central, las obligaciones del Gobierno
federal o central serán las mismas que las de los Estados Partes que no sean Estados
federales. b) En lo que respecta a las disposiciones de esta Convención cuya aplicación
dependa de la acción legislativa de cada uno de los Estados, países, provincias o
cantones constituyentes, que en virtud del sistema constitucional de la federación, no
estén facultados para tomar medidas legislativas, el Gobierno federal comunicará esas
disposiciones, con su dictamen favorable, a las autoridades competentes de los Estados,
países, provincias, o cantones.
Artículo 35. 1. Cada uno de los Estados Partes en la presente Convención tendrá la
facultad de denunciarla. 2. La denuncia se notificará por medio de un instrumento escrito,
que se depositará en poder del Director General de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 3. La denuncia surtirá efecto doce
meses después de la recepción del instrumento de denuncia. No modificará en nada las
obligaciones financieras que haya de asumir el Estado denunciante hasta la fecha en que
la retirada sea efectiva,
Artículo 36. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura informará a los Estados Miembros de la Organización, a
los Estados no miembros a que se refiere el artículo 32, así como a las Naciones Unidas,
del depósito de todos los instrumentos de ratificación, de aceptación o de adhesión
mencionados en los artículos 31 y 32, y de las denuncias previstas en el artículo 35.
Artículo 37. 1. La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, podrá revisar la presente Convención. Pero esta
revisión sólo obligará a los Estados que lleguen a ser Partes en la Convención revisada.
2. En el caso de que la Conferencia General apruebe una nueva Convención, que
constituya una revisión total o parcial de la presente, y a menos que la nueva Convención
disponga otra cosa, la presente Convención dejará de estar abierta a la ratificación, a la
aceptación o a la adhesión, a partir de la fecha de entrada en vigor de la nueva
Convención revisada.
Artículo 38. En virtud de lo dispuesto en el artículo 102 de la Carta de las Naciones
Unidas, la presente Convención se registrará en la Secretaria de las Naciones Unidas a
petición del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura.

Hecho en París, en este día veintitrés de noviembre de 1972, en dos ejemplares


auténticos que llevan la firma del Presidente de la Conferencia General, en la 17a.
reunión, y del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la

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Educación, la Ciencia y la Cultura, que se depositarán en los archivos de la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y cuyas copias
autenticadas se entregarán a todos los Estados a que se refieren los artículos 31 y 32, así
como a las Naciones Unidas.

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29. Decreto 29 de 1984

Por el cual se crea la Comisión de Antigüedades Náufragas.

Artículo 2º. La Comisión de Antigüedades Náufragas tendrá las siguientes funciones: 1.


Prestar asesoría al Gobierno en todos los asuntos relacionados con las antigüedades
náufragas. 2. Conceptuar previamente sobre el otorgamiento de permisos de exploración
marina que otorguen las autoridades competentes. 3. Conceptuar previamente sobre la
manera de adelantar estudios arqueológicos e históricos para efectos del rescate o
recuperación de antigüedades náufragas. 4. Conceptuar sobre el uso o destinación que
haya de darse a las antigüedades náufragas rescatadas. 5. Sugerir métodos de vigilancia
y control de las exploraciones y explotaciones sobre antigüedades náufragas.
Artículo 4º. Este decreto rige a partir de la fecha de su expedición.

Presidencia de la República

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30. Ley 26 de 1986 (24 de enero)

Por la cual se conceden autorizaciones al Gobierno Nacional para celebrar Contratos


administrativos de investigación histórica y de recuperación y/o conservación de
antigüedades y valores náufragos y se dictan otras disposiciones.

El Congreso de Colombia decreta:

Articulo 1.- Con fundamento en el numeral 11 del artículo 76 la Constitución Política,


concédense autorizaciones al Gobierno Nacional para celebrar contratos administrativos y
de investigación histórica, y de recuperación y/o conservación de antigüedades y valores
náufragos.
Articulo 2.- Los contratos administrativos de investigación histórica, y de recuperación y/o
conservación de antigüedades y valores náufragos, tiene por objeto identificar dichas
antigüedades, y valores, definirlos, recobrarlos y/o preservarlos, así como también la
realización actividades conexas o complementarias de las anteriormente expresadas.
Artículo 3 - Los contratos de que tratan los artículos anteriores, deben sujetarse a las
disposiciones del Decreto 222 de 1983 y normas que modifiquen o sustituyan. Parágrafo.
Cuando se convenga que parte de las antigüedades o valores recuperados se darán al
contratista como pago de la totalidad del contrato, no se exigirán registro presupuestal, ni
cláusula sobre sujeción pagos a apropiaciones presupuestales.
Articulo 4.- Son antigüedades o valores náufragos, que pertenecen a la Nación, las naves
y su dotación, lo mismo que los bienes muebles yacentes dentro de ellas o diseminados
en el suelo o subsuelo marinos de las aguas interiores, de mar territorial y de la zona
económica exclusiva a que se refiere la Ley 10 de 1978, hayan sido esos bienes
elaborados por el hombre o no, y sean cualesquiera su naturaleza y la causa y época del
hundimiento. Los restos o partes de embarcaciones, de dotaciones o de bienes muebles
que se encuentren en circunstancias similares a las señaladas en el inciso anterior,
también tienen el carácter de antigüedades o valores náufragos.
Articulo 5.- La investigación orientada solamente a localizar y declarar antigüedades o
valores náufragos, podrá ser realizada por personas naturales o jurídicas, nacionales o
extranjeras, mediante concesión o permiso otorgados por el Gobierno Nacional a través
de la autoridad competente. La exploración y la denuncia de hallazgos, continuarán
rigiéndose por las normas del Decreto ley 2324 de 1984.
Articulo 6.- La adjudicación de los contratos que tratan los artículos primero, segundo y
tercero de la presente Ley, se hará por un consejo, integrado por el Ministro de Hacienda,
el Ministro de Defensa, el Ministro de Educación, el Secretario General de la Presidencia
de la República y el Gerente General del Banco de la República, previo estudio de las
condiciones de idoneidad y de la capacidad económica y técnica de los proponentes.
Articulo 7.- Los contratos administrativos de investigación histórica, y de recuperación y/o
conservación de antigüedades y valores náufragos, cuya celebración se autoriza por esta
Ley, serán suscritos a nombre de la Nación por el Presidente de la República y por los
Ministros de Hacienda, Defensa Nacional y de Educación.
Articulo 8.- El consejo de que trata el artículo sexto evaluará las antigüedades y los
valores náufragos recuperados y seleccionará de entre ellos los que considere bienes de
valor inestable, los cuales entregará inventariados para custodia al Banco de la República
o a la Armada Nacional, según el caso. El resto de los bienes náufragos recuperados se
clasificará y entregará al Gobierno Nacional para su venta. Los valores y dineros
resultantes de estas operaciones ingresarán como adición al Presupuesto Nacional,
debiendo darse cuenta de ello con la debida oportunidad al Congreso de la República, el
cual decidirá sobre su destinación a iniciativa del Gobierno.

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Artículo 9.- Autorizase al Gobierno Nacional para abrir los créditos y efectuar los traslados
presupuestales que sean necesarios para la ejecución de la presente Ley.
Artículo 10.- Las antigüedades náufragas que se consideren bienes de valor inestimable
al tenor de lo dispuesto en el artículo octavo de la presente Ley, tendrán el carácter de
patrimonio histórico para todos los efectos de la Ley 163 de 1959.
Artículo 11.- Esta Ley solo rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga las
disposiciones que le sean contrarias.

República de Colombia - Gobierno Nacional. Bogotá, D. E., 24 de enero de 1986.


Belisario Betancur. El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Hugo Palacios Mejía, el
Ministro de Defensa Nacional, General Miguel Vega Uribe, la Ministra de Educación,
Liliam Suárez Melo

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31. Ley 63 de 1986 (noviembre 20)

Por medio de la cual se aprueba la Convención sobre las medidas que deben adoptarse
para prohibir e impedir la importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícita
de bienes culturales, suscrita en Paris el 17 de noviembre de 1970.

El Congreso de Colombia decreta:

Artículo 1. Apruébase la “Convención sobre las medidas que deben adoptarse para
prohibir e impedir la importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícita de
bienes culturales”, suscrita en Paris el 17 de noviembre de 1970, cuyo texto es:

Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la
importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales.

Artículo 1. Para los efectos de la presente Convención se considerarán como bienes


culturales los objetos que, por razones religiosas o profanas, hayan sido expresamente
designados por cada Estado como de importancia para la arqueología, la prehistoria, la
historia, la literatura, el arte o la ciencia y que pertenezcan a las categorías enumeradas a
continuación:
c. El producto de las excavaciones (tanto autorizadas como clandestinas) o de los
descubrimientos arqueológicos;
d. Los elementos procedentes de la desmembración de monumentos artísticos o
históricos y de lugares de interés arqueológico;
e. Antigüedades que tengan más de cien años, tales como inscripciones, monedas y
sellos grabados;
Artículo 2. 1. Los Estados Partes en la presente Convención reconocen que la
importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de los bienes culturales
constituyen una de las causas principales del empobrecimiento del patrimonio cultural de
los países de origen de dichos bienes, y que una colaboración internacional constituye
uno de los medios más eficaces para proteger sus bienes culturales respectivos contra
todos los peligros que entrañan aquellos actos. 2. Con este objeto, los Estados Partes se
comprometen a combatir esas prácticas con los medios de que dispongan, sobre todo
suprimiendo sus causas, deteniendo su curso y ayudando a efectuar las reparaciones que
se impongan.
Artículo 3. Son ilícitas la importación, la exportación y la transferencia de propiedad de los
bienes culturales que se efectúen infringiendo las disposiciones adoptadas por los
Estados Partes en virtud de la presente Convención.
Artículo 4. Los Estados Partes en la presente Convención reconocen que para los efectos
de la misma, forman parte del patrimonio cultural de cada Estado los bienes que
pertenezcan a las categorías enumeradas a continuación:
a. Bienes culturales debidos al genio individual o colectivo de nacionales de Estados de
que se trate y bienes culturales importantes para ese mismo Estado y que hayan sido
creados en su territorio por nacionales de otros países o por apátridas que residan en él;
b. Bienes culturales hallados en el territorio nacional;
c. Bienes culturales adquiridos por misiones arqueológicas, etnológicas o de ciencias
naturales con el consentimiento de las autoridades competentes del país de origen de
esos bienes;
d. Bienes culturales que hayan sido objeto de intercambios libremente consentidos;
e. Bienes culturales recibidos a título gratuito o adquiridos legalmente con el
consentimiento de las autoridades competentes del país de origen de esos bienes.

53
Artículo 5. Para asegurar la protección de sus bienes culturales contra la importación, la
exportación y la transferencia de propiedad ilícitas, los Estados Partes en la presente
Convención se obligan a establecer en su territorio, en las condiciones apropiadas a cada
país, uno o varios servicios de protección del patrimonio cultural, si esos servicios no
existen aún, dotados de personal competente y en número suficiente para garantizar de
manera eficaz las funciones que se indican a continuación:
a. Contribuir a la preparación de los proyectos de textos legislativos y reglamentarios que
permitan la protección del patrimonio cultural y de un modo especial la represión de las
importaciones, exportaciones y transferencias de propiedad ilícitas de los bienes
culturales importantes;
b. Establecer y mantener al día, a partir de un inventario nacional de protección, la lista de
los bienes culturales importantes, públicos y privados, cuya exportación constituiría un
empobrecimiento considerable del patrimonio cultural nacional;
c. Fomentar el desarrollo o la creación de las instituciones científicas y técnicas (museos,
bibliotecas, archivos, laboratorios, talleres, etc.) necesarias para garantizar la
conservación y la valorización de los bienes culturales;
d. Organizar el control de las excavaciones arqueológicas, garantizar la conservación in
situ de determinados bienes culturales y proteger ciertas zonas reservadas para futuras
investigaciones arqueológicas;
e. Dictar, con destino a las personas interesadas (directores de museos, coleccionistas,
anticuarios, etc.) normas que se ajusten a los principios éticos formulados en la presente
Convención y velar por el respeto de esas normas;
f. Ejercer una acción educativa para estimular y desarrollar el respeto al patrimonio
cultural de todos los Estados y difundir ampliamente las disposiciones de la presente
Convención;
g. Velar por que se dé la publicidad apropiada a todo caso de desaparición de un bien
cultural.
Artículo 6. Los Estados Partes en la presente Convención se obligan:
a. A establecer un certificado adecuado, en el cual el Estado exportador autorice la
exportación del bien o de los bienes culturales de que se trate y que deberá acompañar a
todos los bienes culturales regularmente exportados.
b. A prohibir la salida de su territorio de los bienes culturales no acompañados del
certificado de exportación antes mencionado.
c. A dar la oportuna difusión a esta prohibición, especialmente entre las personas que
pudieran exportar e importar bienes culturales.
Artículo 7. Los Estados Partes en la presente Convención se obligan:
a. A tomar todas las medidas necesarias, conformes a la legislación nacional, para
impedir la adquisición de bienes culturales procedentes de otro Estado Parte en la
Convención, por los museos y otras instituciones similares situados en su territorio, si
esos bienes se hubieren exportado ilícitamente después de la entrada en vigor de la
Convención; y en lo posible, a informar al Estado de origen, Parte en la Convención, de
toda oferta de bienes culturales exportados ilícitamente de ese Estado después de la
entrada en vigor de la presente Convención en ambos Estados;
b. i) A prohibir la importación de bienes culturales robados en un museo, un monumento
público civil o religioso, o una institución similar, situados en el territorio de otro Estado
Parte en la Convención, después de la entrada en vigor de la misma en los Estados en
cuestión, siempre que se pruebe que tales bienes figuran en el inventario de la institución
interesada;
ii) A tomar medidas apropiadas para decomisar y restituir, a petición del Estado de origen
Parte en la Convención, todo bien cultural robado e importado después de la entrada en
vigor de la presente Convención en los dos Estados interesados a condición de que el

54
Estado requirente abone una indemnización equitativa a la persona que lo adquirió de
buena fe o que sea poseedora legal de esos bienes. Las peticiones de comiso y
restitución deberán dirigirse al Estado requerido por vía diplomática. El Estado requirente
deberá facilitar, a su costa, todos los medios de prueba necesarios para justificar su
petición de decomiso v restitución. Los Estados Partes se abstendrán de imponer
derechos de aduana, u otros gravámenes, sobre los bienes culturales restituidos con
arreglo al presente artículo. Todos los gastos correspondientes a la restitución del o de los
bienes culturales en cuestión, correrá a cargo del Estado requirente.
Artículo 8. Los Estados Partes en la presente Convención se obligan a imponer sanciones
penales o administrativas a toda persona responsable de haber infringido las
prohibiciones contenidas en el apartado b. del artículo 6 y el apartado b. del artículo 7.
Artículo 9. Todo Estado Parte en la presente Convención cuyo patrimonio cultural se
encuentra en peligro a consecuencia de pillajes arqueológicos o etnológicos podrá dirigir
un llamamiento a los Estados interesados. Los Estados Partes en la presente Convención
se comprometen a participar en cualquier operación internacional concertada en esas
circunstancias, para determinar y aplicar las medidas concretas necesarias, incluso el
control de la exportación, la importación y el comercio internacional de los bienes
culturales de que concretamente se trate. Mientras se transmita el establecimiento de un
acuerdo, cada Estado interesado tomará disposiciones provisionales, en cuanto sea
posible, para evitar que el patrimonio cultural del Estado peticionario sufra daños
irreparables.
Artículo 10. Los Estados Partes en la presente Convención se obligan:
a. A restringir, por medio de la educación, de la información y de la vigilancia, la
transferencia de bienes culturales ilegalmente sacados de cualquier Estado Parte en la
presente Convención y a obligar a los anticuarios, en la forma pertinente de cada país y
bajo pena de sanciones penales o administrativas, a llevar un registro que mencione la
procedencia de cada bien cultural, el nombre y la dirección del proveedor, la descripción y
el precio de cada bien vendido, y a informar al comprador del bien cultural de la
prohibición de exportación de que puede ser objeto ese bien.
b. A esforzarse, por medio de la educación, en crear y desarrollar en el público el
sentimiento del valor de los bienes culturales y del peligro que el robo, las excavaciones
clandestinas y las exportaciones ilícitas representan para el patrimonio cultural.
Artículo 11. Se consideran ilícitas la exportación y la transferencia de propiedad forzadas
de bienes culturales que resulten directa o indirectamente de la ocupación de un país por
una potencia extranjera.
Artículo 12. Los Estados Partes en la presente Convención respetarán el patrimonio
cultural de los territorios cuyas relaciones internacionales tienen a su cargo y tomarán las
medidas adecuadas para prohibir e impedir la importación, la exportación y la
transferencia de propiedad ilícitas de los bienes culturales en esos territorios.
Artículo 13. Los Estados Partes en la presente Convención se obligan además, con
arreglo a lo dispuesto en la legislación de cada Estado:
a. A impedir por todos los medios adecuados las transferencias de propiedad de bienes
culturales que tiendan a favorecer la importación o la exportación ilícitas de esos bienes;
b. A hacer que sus servicios competentes colaboren para efectuar lo antes posible la
restitución, a quien corresponda en derecho, de los bienes culturales exportados
ilícitamente;
c. A admitir una acción reivindicatoria de los bienes culturales perdidos o robados,
ejercitada por sus propietarios legítimos o en nombre de los mismos;
d. A reconocer, además, el derecho imprescriptible de cada Estado Parte en la presente
Convención de clasificar y declarar inalienables determinados bienes culturales, de

55
manera que no puedan ser exportados, y a facilitar su recuperación por el Estado
interesado si lo hubieren sido.
Artículo 14. Para prevenir las exportaciones ilícitas, y para hacer frente a las obligaciones
que entraña la ejecución de esta Convención, cada Estado Parte de la misma, en la
medida de sus posibilidades, deberá dotar a los servicios nacionales de protección de su
patrimonio cultural, con un presupuesto suficiente y podrá crear, siempre que sea
necesario, un fondo para los fines mencionados.
Artículo 15. Ninguna disposición de la presente Convención impedirá que los Estados
Partes en ella concierten entre sí acuerdos particulares o sigan aplicando los ya
concertados sobre la restitución de los bienes culturales salidos de su territorio de origen,
cualquiera que fuere la razón, antes de haber entrado en vigor la presente Convención
para los Estados interesados.
Artículo 16. Los Estados Partes en la presente Convención indicarán, en los informes
periódicos que presentarán a la Conferencia General de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en las fechas y en la forma que ésta
determine, las disposiciones legislativas y reglamentarias, así como las demás medidas
que hayan adoptado para aplicar la presente Convención, con detalles acerca de la
experiencia que hayan adquirido en este campo.
Artículo 17. 1. Los Estados Partes en la presente Convención podrán recurrir a la ayuda
técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, sobre todo en lo que respecta a: a. la información y la educación; b. la consulta y
el dictamen de expertos; c. la coordinación y los buenos oficios.
2. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
podrá por su propia iniciativa, realizar investigaciones y publicar estudios sobre asuntos
relacionados con la circulación ilícita de bienes culturales.
3. Con este objeto, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura podrá también recurrir a la cooperación de toda organización no
gubernamental competente.
4. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
podrá, por propia iniciativa, presentar propuestas a los Estados Partes con miras al
cumplimiento de la presente Convención. 5. A petición de dos Estados Partes, por lo
menos, que se hallen empeñados en una controversia respecto de la aplicación de la
presente Convención, la Unesco podrá ofrecer sus buenos oficios para llegar a un arreglo
entre ellos.
Artículo 18. La presente Convención está redactada en español, francés, inglés y ruso.
Los cuatro textos hacen igualmente fe.
Artículo 19. 1. La presente Convención se someterá a la ratificación o a la aceptación de
los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura, con arreglo a sus procedimientos constitucionales respectivos. 2. Los
instrumentos de ratificación o de aceptación se depositarán en poder del Director General
de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Artículo 20. 1. La presente Convención estará abierta a la adhesión de todo Estado no
miembro de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia v la
Cultura, invitado a adherirse a ella por el Consejo Ejecutivo de la Organización. 2. La
adhesión se hará mediante el depósito de un instrumento de adhesión en poder del
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia. y la Cultura.
Artículo 21. La presente Convención entrará en vigor tres meses después de la fecha de
depósito del tercer instrumento de ratificación, de aceptación o de adhesión, pero sólo
respecto a los Estados que hayan depositado sus instrumentos respectivos de ratificación,
de aceptación o de adhesión en esa fecha o con anterioridad. Para cada uno de los

56
demás Estados, entrará en vigor tres meses después del depósito de su respectivo
instrumento de ratificación, de aceptación o de adhesión.
Artículo 22. Los Estados Partes en la presente Convención reconocen que ésta es
aplicable no sólo a sus territorios metropolitanos sino también a los territorios de cuyas
relaciones internacionales están encargados, y se comprometen a consultar, en caso
necesario, a los gobiernos o demás autoridades competentes de los territorios
mencionados en el momento de ratificar, aceptar o adherirse a la Convención, o con
anterioridad, con miras a obtener la aplicación de la Convención en esos territorios, así
como a notificar al Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, los territorios a los cuales se aplicará la Convención.
Esta ratificación surtirá efecto tres meses después de la fecha de su recepción.
Artículo 23. 1. Cada uno de los Estados Partes en la presente Convención tendrá la
facultad de denunciarla en su nombre propio o en nombre de todo territorio cuyas
relaciones internacionales tenga a su cargo. 2. La denuncia se notificará mediante
instrumento escrito que se depositará en poder del Director General de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. 3. La denuncia surtirá
efecto doce meses después de la recepción del instrumento de denuncia.
Artículo 24. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura informará a los Estados Miembros de la Organización, a
los Estados no miembros a que se refiere el artículo 20, así como a las Naciones Unidas,
del depósito de todos los instrumentos de ratificación, de aceptación o de adhesión que se
mencionan en los artículos 19 y 20, al igual que de las modificaciones y denuncias
respectivamente previstas en los artículos 22 y 23.
Artículo 25. 1. La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura podrá revisar la presente Convención. Sin embargo, la
revisión sólo obligará a los Estados que lleguen a ser partes en la Convención revisada.
2. En caso de que la Conferencia General apruebe una nueva Convención que constituya
una revisión total o parcial de la presente, y a menos que la nueva Constitución disponga
otra cosa, la presente Convención dejará de estar abierta a la ratificación, a la aceptación
o a la adhesión, a partir de la fecha de entrada en vigor de la nueva Convención revisada.
Artículo 26. Con arreglo a lo dispuesto en el artículo 102 de la Carta de las Naciones
Unidas, la presente Convención se registrará en la Secretaría de las Naciones Unidas a
petición del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura.

Hecho en París en este día diecisiete de noviembre de 1970, en dos ejemplares


auténticos que llevan la firma del Presidente de la Conferencia General, en su l6a reunión
y del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura.

En fe de lo cual estampan sus firmas, en este día diecisiete de noviembre de 1970.


El Presidente de la Conferencia General, El Director General
Rama Ejecutiva del Poder Público, Presidencia de la Republica, Belisario Betancur
Ministro de Relaciones Exteriores, Augusto Ramírez Ocampo

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32. Decreto 473 de 1986 (11 de febrero)

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las facultades extraordinarias


que le confiere la ley 22 de 1985 y oído el concepto de la Comisión Asesora a que ella se
refiere, decreta:

Artículo 1º. La protección y conservación del Patrimonio Cultural de la población nativa de


las Intendencias y Comisarías se orientará con sometimiento a los siguientes principios:
a) La protección y conservación del Patrimonio Cultural de la población nativa de las
Intendencias y Comisarías será una labor compatible con los intereses superiores de la
comunidad, tales como el mejoramiento de las condiciones de su vida económica dentro
de un proceso coherente y equilibrado de convivencia, promoción individual y colectiva;
b) La protección y conservación del Patrimonio Cultural de la población nativa de las
Intendencias y Comisarías, será compatible con las políticas adoptadas para la protección
de los recursos naturales y con el desarrollo de todas aquellas actividades ajustadas al
uso racional del medio ecológico.
Artículo 2º. Las normas que se refieran a la protección y conservación del Patrimonio
Cultural de las poblaciones indígenas, se armonizarán con los modos de vida y los
intereses de dichas comunidades; y las autoridades del orden nacional y regional harán
que los programas culturales que, directa o indirectamente, incidan en la vida o bienes de
los indígenas, se adelanten con el consentimiento de las autoridades de tales grupos y
con su entera participación.
Artículo 3º. El Ministerio de Educación Nacional, oído el concepto de los Consejos
Asesores de Cultura y Educación de que trata el artículo 4º de este Decreto, revisará los
programas curriculares, en los grados y niveles que juzgue oportuno para incorporar en
ellos, con la conveniente intensidad horaria, los estudios de la historia, la geografía y la
cultura regionales.
Artículo 4º. Créase, con carácter de organismo consultor y asesor, en cada una de las
Intendencias y Comisarías, un Consejo de Cultura y Educación, orientado a conseguir el
rescate, la preservación, la promoción y la defensa del Patrimonio Cultural de la
respectiva jurisdicción. Con la salvedad de lo que se establece en el artículo 6º de este
Decreto, para la Intendencia Especial de San Andrés y Providencia. Los Consejos estarán
integrados de la siguiente forma: el Intendente o Comisario, quien lo presidirá, un
representante del Consejo Intendencial o Comisarial; dos representantes de los cabildos u
organizaciones regionales indígenas, donde los hubiere; un representante de los docentes
de los establecimientos educativos; sendos representantes del Ministerio de Educación y
del Instituto Colombiano de Cultura, con suplentes domiciliados en la región; un
representante de las Casas de la Cultura o Bibliotecas Públicas y un representante de la
Comunidad, elegido por el procedimiento que determinen los demás representantes al
Consejo, en su primera sesión.
Artículo 6º. El Consejo de Cultura y Educación de la Intendencia de San Andrés y
Providencia quedará integrado así: el Intendente, quien lo presidirá; un representante del
Consejo Intendencial; el Alcalde de Providencia o su delegado; un representante de las
Casas de Cultura; sendos representantes del Ministerio de Educación Nacional y del
Instituto Colombiano de Cultura, con suplentes domiciliados en la región; tres
representantes de la comunidad, elegidos por el procedimiento que determinen los demás
representantes al Consejo en su primera sesión.
Artículo 7º. Además de las funciones señaladas a los Consejos Asesores en el artículo 5º,
el de la Intendencia Especial de San Andrés y Providencia cumplirá las siguientes
teniendo siempre en cuenta las apreciaciones de la comunidad sobre diseño, ejecución y
evaluación de sus programas educativos:

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a) Estudiar en coordinación con la Secretaría de Educación Intendencial, y el Centro
Experimental Piloto Regional, las condiciones de la prestación de los servicios de
educación en el territorio de las Islas, en todos los niveles y grados y formular las
propuestas que estime aconsejables para el mejoramiento de los métodos pedagógicos
empleados, del contenido de los currículos, de la calificación y competencia del personal
docente y de la progresiva adecuación de la planta y de los demás recursos físicos.
b) Proponer un currículo especial para la educación primaria que tome en consideración
las características culturales y lingüísticas de la población del Archipiélago.
c) Formular recomendaciones orientadas a mejorar la calidad de los programas generales
de carácter educativo, cultural o recreativo que se adelanten por las Casas de la Cultura o
se transmitan por el canal regional de televisión.
Artículo 8º. El Ministerio de Educación Nacional dispondrá que el personal docente en la
educación pública de la Intendencia Especial de San Andrés y Providencia sea
gradualmente bilingüe, de manera que a partir de 1989, todos los profesores de los
niveles de enseñanza preescolar y básica primaria tengan dicho carácter.
Artículo 9º. Todos los organismos del orden nacional, regional y local que funcionen en la
Intendencia Especial de San Andrés y Providencia deberán utilizar y respetar los nombres
tradicionales de las Islas, y la señalización pública se hará siempre en los idiomas español
e inglés.
Artículo 10. El Gobierno Intendencial, a su costa, asistirá con un intérprete del idioma
inglés a las personas oriundas de las Islas que demuestren a juicio del Gobierno
desconocimiento del idioma español, cuando tengan que adelantar en este idioma
procesos de carácter administrativo, judicial o policivo.
Artículo 11. El Ministerio de Comunicaciones a través del Instituto Nacional de Radio y
Televisión (Inravisión) incluirá programas en lengua inglesa en las emisiones locales de la
Radiodifusora Nacional de Colombia y de la Estación Autónoma Regional "Simón Bolívar"
de televisión para la Intendencia Especial de San Andrés y Providencia.
Artículo 12. El Gobierno Nacional hará la traducción al inglés del texto de la Constitución
Nacional y de aquellas disposiciones especiales vigentes o que se expidan en el futuro,
para el beneficio directo de la población nativa del Archipiélago.
Artículo 13. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su publicación y deroga todas
las disposiciones que le sean contrarias.

Dado en Bogotá, D. E., a 11 de febrero de 1986.


Belisario Betancur
La Ministra de Educación Nacional, Liliam Suárez Melo.

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33. Decreto 1397 de 1989 (27 de junio)

Ministerio de Hacienda y Crédito Público


Por el cual se reglamenta la Ley 163 de 1959

El Presidente de la República de Colombia en ejercicio de las facultades que le confiere el


numeral 3º del artículo 12 de la Constitución Política, decreta:

Artículo 1. Los monumentos muebles a que se refiere la Ley 163 de 1959, no están
cobijados por la noción de tesoros prevista en el artículo 700 del Código Civil.
En consecuencia, a ellos no se aplican los artículos 701 a 709 y 712 del Código Civil, ni
las normas que los subrogan.
Artículo 2. Los monumentos que pertenezcan legítimamente al dominio particular, podrán
ser adquiridos por la Nación o expropiados mediante el cumplimiento de los requisitos
legales y previo el pago de la indemnización correspondiente.
Los demás pertenecen a la Nación, por integrar el patrimonio histórico y artístico nacional.
Artículo 3. En desarrollo del artículo 15 de la Ley 163 de 1959, el Gobierno puede
contratar o convenir con particulares la realización de exploraciones y excavaciones que
tengan por objeto la búsqueda de monumentos.
En tal caso, si son monumentos muebles, puede pactarse que la remuneración del
particular corresponda a una porción de los bienes rescatados o de su valor. Para el caso
de los monumentos inmuebles, tal remuneración se fijará en un porcentaje de su valor.
Los contratos y convenios a que alude este artículo son de derecho privado de la
administración y se regirán exclusivamente por las normas de la Ley 163 de 1959.
Artículo 4. Para iniciar las labores de exploración y excavación concernientes a la
búsqueda de monumentos, el Gobierno Nacional citará al Consejo de Monumentos
Nacionales con el fin de que lo asesore en la designación de expertos en la materia y para
dar cumplimiento a los fines previstos en el artículo 15 de la Ley 163 de 1959.
Artículo 5. Para la valoración de los monumentos, el Gobierno acudirá al dictamen de
expertos nacionales o extranjeros, preferencialmente el de entidades de reconocida
reputación científica o artística.
Artículo 6. Corresponde al Ministerio de Educación Nacional llevar el registro de los
monumentos nacionales muebles e inmuebles, establecido en el artículo 16 de la Ley 163
de 1959, así como certificar sobre la existencia o inexistencia de dicho registro respecto
de bienes determinados.
Artículo 7. Con el fin de impedir que se lleve a cabo la exportación ilegal de monumentos
muebles nacionales a los que se refieren las Leyes 14 de 1936 y 163 de 1959, las
autoridades aduaneras podrán efectuar el decomiso de los mismos.
Artículo 8. Para los efectos de este Decreto, entiéndese por decomiso la retención
precautelar y temporal de los objetos que revistan la categoría de monumentos muebles.
El decomiso precautelar no implica menoscabo del derecho de propiedad sobre los
monumentos muebles que se hallen legítimamente en el dominio particular, pero sí
produce la limitación temporal de la tenencia de los mismos, mediante su depósito en un
lugar que ofrezca las mayores seguridades o la designación de un secuestre que podrá
ser una entidad bancaria o un museo de conocida reputación, a criterio de la autoridad
que lo realice. Lo anterior sin perjuicio de la aplicación del artículo 314 del Decreto 2666
de 1984 y las demás normas que lo modifiquen, cuando a ello hubiere lugar.
Artículo 9. El decomiso precautelar se practicará cuando se tema fundadamente que va a
llevarse a cabo una futura exportación ilegal de bienes que tengan el carácter de
monumentos muebles. En este caso, el decomiso se efectuará mediante orden escrita del
director General de Aduanas, quien sólo puede impartirla previa apreciación de los

60
medios de prueba previstos en las Leyes, de conformidad con las reglas de la sana
crítica.
Artículo 10. Para practicar el decomiso precautelar, las autoridades aduaneras, con la
autorización escrita del Director General de Aduanas, podrán requisar, en cualquier lugar,
equipajes y personas, exigir la apertura de archivos, baúles, cajas y toda clase de
recipientes, ordenar la inmovilización de vehículos mientras se llevan a cabo las labores
de búsqueda y, en general, utilizar todos los medios de policía que permitan su eficaz
realización. El funcionario competente levantará un acta que permita la identificación de
los bienes y tomará copia de los documentos decomisados, si los bienes encontrados
pertenecen a la categoría de monumentos nacionales.
Artículo 11. Cuando se trate de monumentos muebles formados por un conjunto de bienes
tales como joyas, piedras preciosas, monedas o documentos, cuyo valor histórico o
artístico se derive de circunstancias conexas, el hecho de que parte de ellos pudiera
haber sido sacada ilegalmente del país constituye motivo suficiente para ordenar el
decomiso precautelar de los bienes restantes.
Artículo 12. El decomiso precautelar cesará cuando se produzca el registro de los bienes
ante el Ministerio de Educación nacional, seguido, si es del caso, de la autorización de
exportación en los términos previstos en el artículo 9º de la Ley 163 de 1959. Mientras se
lleva a cabo lo anterior, el tenedor podrá hacer cesar el decomiso precautelar ofreciendo
garantía de que el monumento mueble permanecerá en el país, la cual será calificada por
el Director General de Aduanas.
Parágrafo 1. Las garantías previstas en este artículo pueden consistir en caución,
depósito u otra clase de medida de aseguramiento.
Parágrafo 2. Para efectuar el registro bastará la solicitud que en tal sentido formule el
Director General de Aduanas acompañada de una descripción competente de los bienes.
Artículo 13. El Alcalde, Corregidor o Inspector de Policía ante quien se dé el aviso de
hallazgo de un monumento mueble, comunicará también el hecho a las autoridades de
aduana para los efectos del presente Decreto.
Artículo 14. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su publicación.

Dado en Bogotá, D. E., a 27 de junio de 1989


Virgilio Barco Vargas
Luis Fernando Arcón Mantilla, Ministro de Hacienda y Crédito Público

61
34. Resolución 50 de 1990

Por la cual se establece el procedimiento para el inventario y registro de Bienes


Arqueológicos Muebles

El Consejo de Monumentos Nacionales en uso de las facultades otorgadas por la Ley 163
de 1959 y su Decreto Reglamentario 264 de 1963, resuelve:

Artículo 1. Toda persona natural o jurídica, que posa a cualquier título, objetos
arqueológicos muebles, consistentes en piezas de orfebrería, cerámica, objetos de piedra,
textiles, madera, fabricados con huesos de animal o de conchas, restos humanos u otros
materiales precolombinos, está en la obligación de realizar el inventario ante el Instituto
Colombiano de Antropología.
Parágrafo. Con el simple inventario de estos bienes arqueológicos, el poseedor adquiere
los derechos, beneficios, y obligaciones consagradas en la Ley 163 de 1959 y su Decreto
Reglamentario 264 de 1963.
Artículo 2. Las estatuas arqueológicas de San Agustín, Tierradentro y la Sierra Nevada de
Santa Marta, no podrán formar parte de colecciones privadas, por cuanto pertenecen a los
Parques Arqueológicos de la Nación, que son reservas de Bienes Culturales. El destino
de la obra estatuaria que se encuentre posteriormente, quedará a juicio del Instituto
Colombiano de Antropología, según el caso.
Parágrafo. Las estatuas a que se refiere el presente artículo podrán ser decomisadas por
el instituto Colombiano de Antropología, con la colaboración de las autoridades
competentes.
Artículo 3. Toda persona natural o jurídica, pública o privada, deberá llevar una ficha de
cada pieza que posea, de acuerdo con los parámetros que suministrará el Instituto
Colombiano de Antropología, Entidad que asignará los códigos respectivos, de acuerdo
con la cantidad de piezas que posean en cada colección.
Artículo 4. El Instituto Colombiano de Antropología delegará un funcionario especializado,
que confronte lo datos de cada ficha y verificará la autenticidad de las piezas que vayan a
ser inventariadas.
Artículo 5. Los gastos que demande el inventario de las colecciones arqueológicas, serán
de cuenta de la persona natural o jurídica que las posea.
Artículo 6. Quien enajene un bien arqueológico mueble, deberá notificar al Instituto
Colombiano de Antropología la transacción, declarando las condiciones en que se
encuentra la pieza al enajenarla. Es obligación del vendedor enviar con la notificación
respectiva, copia de la ficha, indicando en ella el traspaso de dominio, con el fin de
actualizar el inventario. Es entendido que el comprador adquiere los mismos derechos y
obligaciones que posee el vendedor.
Artículo 7. Todo investigador, nacional o extranjero, que realice excavaciones
arqueológicas dentro del país, tendrá la obligación dentro de los noventa (90) días
siguientes a la finalización de su trabajo de campo, de realizar el inventario ante el
Instituto Colombiano de Antropología, del material arqueológico mueble que haya
obtenido y comunicar en qué Museo, Universidad o Institución se deposita. Esta entrega
se entiende como un depósito que el Instituto Colombiano de Antropología hace en la otra
entidad y por tanto, cuando lo estime conveniente, podrá solicitar su devolución.
Parágrafo. 1. Todo investigador nacional o extranjero que realice excavaciones dentro del
país, está en la obligación de dejar una parte de las muestras excavadas en el Instituto
Colombiano de Antropología, junto con la documentación requerida para su estudio. Para
sacar el resto de materiales, deberá contar con el permiso de salida del país, expedido

62
por el Instituto Colombiano de Antropología o el Consejo de Monumentos Nacionales,
según el caso.
Parágrafo 2. La Entidad que financie la investigación, deberá incluir en el contrato con el
Investigador, una cláusula en la que se incluya lo estipulado en el presente artículo y
notificarlo al Instituto Colombiano de Antropología, con el fin de que éste expida la
credencial respectiva para iniciar los trabajos y dar su visto bueno al finalizar la
investigación.
Artículo 8. Una vez hay sido aprobado un inventario por el Instituto Colombiano de
Antropología, se procederá a su registro ante el Consejo de Monumentos Nacionales.
Artículo 9. La presente Resolución deberá ser publicada a través de los medios masivos
de comunicación, para efectos de que las disposiciones que contiene, sean ampliamente
conocidas y aplicadas por las autoridades competentes.
Artículo 10. La presente Resolución rige a partir de la fecha de su expedición.
Artículo 11. La presente Resolución rige a partir de la fecha de su expedición.

Dada en Bogotá, D. E., a 3 de agosto de 1990


Liliana Bonilla Otoya, Presidente
Cecilia Mejía, Secretaria

63
35. Constitución Política de Colombia 1991

Título II
De los Derechos, las Garantías y los Deberes

Artículo 63. Los bienes de uso público, los parques naturales, las tierras comunales de
grupos étnicos, las tierras de resguardo, el patrimonio arqueológico de la Nación y los
demás bienes que determine la ley, son inalienables, imprescriptibles e inembargables.
Artículo 72. El patrimonio cultural de la Nación está bajo la protección del Estado. El
patrimonio arqueológico y otros bienes culturales que conforman la identidad nacional,
pertenecen a la Nación y son inalienables, inembargables e imprescriptibles. La ley
establecerá los mecanismos para readquirirlos cuando se encuentren en manos de
particulares y reglamentará los derechos especiales que pudieran tener los grupos étnicos
asentados en territorios de riqueza arqueológica.

64
36. Decreto 586 de 1991 (febrero 26)

Por el cual se organiza el actual Instituto Colombiano de Antropología, ICAN, como una
Unidad Administrativa Especial, del Instituto Colombiano de Cultura

El Ministro de Gobierno de la República de Colombia, delegatario de las funciones


Presidenciales, en desarrollo del Decreto 522 de 1991 y en ejercicio de las facultades
constitucionales y legales y en especial las que le confiere el artículo 11 de la Ley 29 de
1990, decreta:

Artículo 1. Organízase el actual Instituto Colombiano de Antropología, ICAN, como una


Unidad Administrativa Especial del Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, dedicada
al desarrollo y fomento de la ciencia y tecnología, a la investigación de procesos culturales
del conjunto de la Sociedad y a la preservación del patrimonio arqueológico y etnográfico
colombiano y cuya denominación será la de Instituto de Investigaciones Culturales y
Antropológicas, ICAN.
Artículo 2. Hará parte del Consejo de Monumentos Nacionales el Director del Instituto de
Investigaciones Culturales y Antropológicas, ICAN, o su delegado.
Artículo 3. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su publicación.

Dado en Bogotá, D. E., a 26 de febrero de 1991.


Humberto de la Calle Lombana
Alfonso Valdivieso Sarmiento, Ministro de Educación Nacional

65
37. Decreto 2128 de 1992 (diciembre 29)

Por el cual se reestructura el Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura

El Presidente de la República de Colombia en ejercicio de las atribuciones que le confiere


el Artículo Transitorio 20 de la Constitución Política y teniendo en cuenta las
recomendaciones de la Comisión de que trata el mismo artículo, decreta:

Capítulo I

Artículo 1. Naturaleza. El Instituto Colombiano de Cultura, COLCULTURA, es un


establecimiento público del nivel nacional, adscrito al Ministerio de Educación Nacional
con personería jurídica, patrimonio propio y autonomía administrativa.
Artículo 2. Objetivos. Colcultura tiene como objetivos:
• Actuar como ente rector del sector institucional de la cultura, ejecutando las
políticas trazadas por el Gobierno en coordinación con las entidades de los
órdenes departamental y municipal.
• Proteger, difundir y conservar el patrimonio arqueológico, histórico, artístico y
cultural de la Nación.
Artículo 3. Funciones. Para el cumplimiento de sus objetivos el Instituto Colombiano de
Cultura ejercerá las siguientes funciones:
• Asesorar al Gobierno Nacional en el diseño de las políticas culturales y ejecutarlas
en lo de su competencia;
• Elaborar, apoyar y ejecutar los planes y programas de investigación, recuperación,
difusión y publicación del patrimonio cultural colombiano, en concertación con los
organismos públicos y privados con los que se realicen;

Capítulo III
Unidades Administrativas Especiales

Artículo 11. Instituto Colombiano de Antropología. El Instituto Colombiano de


Antropología, ICAN, tendrá como objeto realizar funciones de carácter científico y técnico
para la investigación antropológica y arqueológica nacional y para el desarrollo, defensa,
preservación, conservación y difusión del patrimonio antropológico y arqueológico del
país.
El Instituto Colombiano de Antropología para el cumplimiento de su objeto ejercerá las
siguientes funciones:
1. Llevar a cabo programas y proyectos de investigación en materia de antropología
social y cultural, bioantropología, arqueología y lingüística.
2. Establecer y ejecutar las políticas, criterios técnicos y planes para el desarrollo, la
protección, la conservación, la investigación, la difusión y el manejo del patrimonio
arqueológico y etnográfico colombiano.
3. Prestar asesoría a los organismos de carácter público o privado en el diseño y
ejecución de estudios de impacto arqueológico y antropológico, y velar por el
cumplimiento de las recomendaciones que de ellas resulten.
4. Colaborar con la docencia antropológica del país y promover mecanismos de
integración y apoyo con las entidades universitarias que trabajen en áreas del ámbito de
su competencia.
5. Fomentar y establecer programas de asesoría y consultoría a otras entidades o
personas que lo soliciten en los campos de su competencia.

66
6. Reglamentar las investigaciones antropológicas del país y arqueológicas que
efectúen en el país instituciones internacionales o investigadores extranjeros.
7. Difundir y publicar los resultados de sus investigaciones y apoyar los de otras
entidades e investigadores y conformar un centro de información que se constituya en el
núcleo de la red de información antropológica y arqueológica del país y estimular la
conformación de otros centros para que se vinculen a la red.
8. Conceptuar sobre los bienes que deban ser considerados como patrimonio
arqueológico y antropológico de la Nación.
9. Evaluar y divulgar el estado de la investigación antropológica y arqueológica,
auspiciando la discusión académica sobre el particular, en un ámbito interdisciplinario.
10. Establecer y mantener actualizado el registro del patrimonio arqueológico y
etnográfico del país, desarrollando y aplicando caracterizaciones técnicas adecuadas.
11. Las demás que le asignen la ley, los reglamentos y la Junta directiva y que
correspondan a su naturaleza.

Capítulo VII
Disposiciones Varias

Artículo 39. Derogatoria y Vigencia. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su


publicación y deroga las disposiciones que le sean contrarias, en especial el Decreto 800
de 1990.

Dado en Santafé de Bogotá, D. C., a 29 de diciembre de 1992


César Gaviria Trujillo
Rudolf Hommes Rodríguez, Ministro de Hacienda y Crédito Público

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38. Ley 31 de 1992 (diciembre 29)

Por la cual se dictan las normas a las que deberá sujetarse el Banco de la República para
el ejercicio de sus funciones, el Gobierno para señalar el régimen de cambio internacional,
para la expedición de los estatutos del Banco y para el ejercicio de las funciones de
inspección, vigilancia y control del mismo, se determinan las entidades a las cuales
pasarán los Fondos de Fomento que administra el Banco y se dictan otras disposiciones.

El Congreso de Colombia, decreta:

Capítulo VII
Actividades conexas.

Artículo 25. Funciones de carácter cultural. El Banco podrá continuar cumpliendo


únicamente las funciones culturales y científicas que actualmente desarrolla. Corresponde
al Consejo de Administración, señalar las condiciones de modo, tiempo y lugar en que se
realicen estas actividades con sujeción al presupuesto anual aprobado por la Junta
Directiva.
Parágrafo. Los gastos para atender el funcionamiento y estructura del Banco en
cumplimiento de las funciones de carácter cultural y científico que actualmente desarrolla,
serán egresos ordinarios operacionales del Banco.

Santafé de Bogotá D.C., diciembre 29 de 1992.


Cesar Gaviria Trujillo.
El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Rudolf Hommes Rodríguez.

68
39. Decreto 2159 de 1993 (octubre 29)

Por el cual se aprueba el Acuerdo 0079 de octubre 01 de 1993 y el Acuerdo 0089 del 26
de octubre de 1993 de la Junta Directiva del Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura,
que adopta los estatutos internos, su estructura interna y las funciones de sus
dependencias.

El Presidente de la República, en ejercicio de sus atribuciones legales y en especial de las


que le confiere el Decreto-ley 1050 de 1968, decreta:

Artículo primero. Apruébase el Acuerdo No. 0079 del 01 de octubre de 1993 y el Acuerdo
0089 del 26 de octubre de 1993 expedido por la Junta Directiva del Instituto Colombiano
de Cultura, Colcultura, mediante el cual se adoptan los estatutos internos, su estructura
interna y las funciones de sus dependencias y cuyo texto es el siguiente:

Acuerdo No. 0079 de 1993 (octubre 01)


Por el cual se adoptan los estatutos internos del Instituto Colombiano de Cultura,
Colcultura, su estructura interna y las funciones de sus dependencias.

La Junta Directiva del Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, en ejercicio de las


facultades legales conferidas por los Decretos-ley Nos. 1050 y 3130 de 1968 y en
especial de las que le confiere el numeral 3° del artículo 6° y artículo 37 del Decreto 2128
de 1992, acuerda:

Capítulo III
De la estructura interna

Artículo 24. El Instituto Colombiano de Cultura tendrá la siguiente estructura interna:


8. Unidades administrativas especiales
8.1 Instituto Colombiano de Antropología
8.1.1 División de Antropología Social
8.1.2 División de Arqueología, Bioantropología y Etnohistoria
8.1.3 División de Desarrollo del Patrimonio Arqueológico y Antropológico
8.1.4 División de Apoyo Administrativo y Financiero.
9. Órganos de asesoría y coordinación
9.1 Consejo Nacional de Cultura.
9.3 Consejo de Monumentos Nacionales.

Capítulo V
Funciones de las Unidades Administrativas Especiales

Artículo 57. Instituto Colombiano de Antropología. El Instituto Colombiano de


Antropología, ICAN, es una Unidad Administrativa Especial del Instituto Colombiano de
Cultura, con la misión de realizar funciones de carácter científico y técnico para la
investigación antropológica y arqueológica nacional y para el desarrollo, defensa,
preservación, conservación y difusión del patrimonio antropológico y arqueológico del
país, sin personería jurídica pero contará con autonomía para el manejo y administración
de bienes y recursos que se le asignen en los términos de este Acuerdo y funcionará con
la Planta de Personal de Colcultura que le sea asignada. Ejercerá las siguientes funciones
además de las estipuladas en el artículo 11 del Decreto 2128 de 1992 para el
cumplimiento de su objeto:

69
1. Proponer y desarrollar políticas, planes y programas de investigación en materia de
antropología social y cultural.
2. Llevar a cabo programas y proyectos de investigación en materia de antropología social
y cultural, bioantropología, arqueología y lingüística.
3. Establecer y ejecutar las políticas, criterios técnicos y planes para el desarrollo, la
protección, la conservación, la difusión y el manejo del patrimonio arqueológico y
etnográfico colombiano.
4. Promover y auspiciar la realización de programas y proyectos antropológicos y
arqueológicos que fortalezcan la autonomía y el desarrollo del patrimonio arqueológico y
étnico nacional y regional, rural y urbano que contribuyan al fortalecimiento y desarrollo de
la diversidad cultural del país.
5. Reglamentar los estudios de impacto arqueológico y cultural en macroproyectos de
infraestructura y de otras obras civiles que se pretendan adelantar.
6. Prestar asesoría a los organismos de carácter público o privado en su diseño.
7. Colaborar con la docencia antropológica del país y promover mecanismos de
integración y apoyo con las entidades universitarias que trabajan en áreas del ámbito de
su competencia.
8. Fomentar y establecer programas de asesoría y consultorías a otras entidades o
personas que lo soliciten en los campos de su competencia, en las áreas que contribuyan
al cabal desarrollo de los programas antropológicos y arqueológicos, dentro de los
lineamientos de la descentralización.
9. Reglamentar las investigaciones antropológicas y arqueológicas que efectúen en el
país instituciones internacionales o investigadores extranjeros.
10. Difundir y publicar los resultados de sus investigaciones y apoyar los de otras
entidades o investigadores y constituir un centro de información que se constituya en el
núcleo de la red de información antropológica y arqueológica del país y estimular la
conformación de otros centros para que se vinculen a la red.
11. Conceptuar sobre los bienes que deban ser considerados como patrimonio
arqueológico y antropológico de la nación.
12. Evaluar periódicamente y divulgar el estado de la investigación antropológica y
arqueológica, auspiciando la discusión académica sobre el particular, en un ámbito
interdisciplinario.
13. Establecer y mantener actualizado el registro del patrimonio arqueológico y
etnográfico del país, desarrollando y aplicando caracterizaciones técnicas adecuadas.
14. Apoyar a los diferentes núcleos gubernamentales, en la preparación de proyectos de
ley, decretos, acuerdos y demás normas relacionadas con las áreas de su competencia.
15. Promover y realizar programas de investigación de la cultura afrocolombiana a fin de
contribuir efectivamente en la preservación y el desarrollo de la identidad cultural de las
comunidades negras.
16. El Instituto Colombiano de Antropología adelantará los programas de investigación a
que se refiere el artículo anterior, por intermedio de su División de Antropología Social y
Etnohistoria.
17. Las demás que le asignen la ley o los reglamentos y que correspondan a su
naturaleza.
Artículo 60. División de Arqueología, Bioantropología y Etnohistoria. Son funciones de la
División de Arqueología, Bioantropología y Etnohistoria:
1. Llevar a cabo los proyectos de investigación sobre las áreas de su competencia y las
actividades de divulgación correspondientes.
2. Ejecutar los programas y proyectos asignados en el Plan Anual de Investigación del
ICAN.

70
3. Velar por la defensa, conservación y estudio del patrimonio arqueológico,
bioantropológico y etnohistórico de la población colombiana.
4. Preparar el material y los informes de avance y/o finales de las investigaciones que
realice la Unidad de acuerdo con los procedimientos y términos señalados en el Plan
Anual de Investigación.
5. Evaluar y velar por la ejecución idónea de los programas y proyectos a su cargo.
6. Controlar, asesorar y autorizar previamente a personas naturales o jurídicas,
nacionales o extranjeras, que desarrollen investigaciones arqueológicas en el territorio
nacional.
7. Determinar la necesidad de realizar estudios de impacto arqueológico en áreas donde
se proyecten realizar obras de infraestructura y ejecutar o coordinar su ejecución.
8. Promover la participación de entidades nacionales o internacionales que fortalezcan las
labores del ICAN y promuevan el desarrollo y la cualificación en las especializaciones
científicas de su competencia.
9. Programar y realizar seminarios, talleres, encuentros y demás actividades que permitan
el desarrollo de la disciplina y la capacitación en temas relacionados con su actividad.
10. Velar por el mantenimiento de las mejores condiciones de las dotaciones y equipos de
investigación que le sean asignados.
11. Administrar y controlar los recursos humanos y materiales asignados para el ejercicio
de sus funciones.
12. Las demás que le sean asignadas y que correspondan a la naturaleza de la
dependencia.
Artículo 61. División de Desarrollo del Patrimonio Antropológico y Arqueológico. Son
funciones de la División de Desarrollo del Patrimonio Antropológico y Arqueológico:
1. Dirigir y coordinar la investigación, conservación, preservación y mantenimiento de los
Parques Arqueológicos bajo la tutela del ICAN.
2. Formular programas de preservación de parques y de los monumentos y yacimientos
arqueológicos hallados en ellos, conjuntamente con organismos especializados.
3. Propender por la defensa y conservación de los monumentos arqueológicos ubicados
en los parques, reservas arqueológicas y zonas de impacto.
4. Colaborar en la investigación científica, arqueológica y antropológica y en los
programas de divulgación que se realicen en los parques arqueológicos.
5. Diseñar y coordinar la ejecución de programas para incentivar la participación de la
comunidad en la preservación y desarrollo de los parques a su cargo.
6. Fomentar la realización de inventarios de bienes arqueológicos y avalar previamente
los presentados para registro al Consejo de Monumentos Nacionales, según la
reglamentación vigente.
7. Coordinar, asesorar y participar en las actividades de inventario de bienes muebles e
inmuebles del patrimonio arqueológico nacional.
8. Proponer la ejecución de estudios de impacto arqueológico en áreas donde se proyecte
efectuar obras de infraestructura.
9. Promover y asesorar la participación de entidades oficiales o privadas, nacionales o
internacionales, que fortalezcan las labores del ICAN y que promuevan el desarrollo y la
cualificación de la antropología nacional.
10. Programar, realizar y participar en seminarios, talleres, encuentros y demás
actividades que permitan el desarrollo de la disciplina y la capacitación en temas
relacionados con el patrimonio arqueológico y antropológico.
11. Velar por el cumplimiento, actualización y divulgación de la legislación sobre la
conservación y protección del patrimonio arqueológico colombiano.

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12. Vigilar científica y técnicamente las colecciones arqueológicas del Instituto
Colombiano de Cultura y coordinar el inventario de las colecciones de otras instituciones o
personas.
13. Administrar y controlar los recursos humanos y materiales asignados para el ejercicio
de sus funciones;
14. Las demás que le sean asignadas y que correspondan a la naturaleza de la
dependencia.

El Presidente,
Dado en Santafé de Bogotá, D. C., al 01 de octubre de 1993.

72
40. Ley 47 de 1993

Por la cual se dictan normas especiales para la organización y el funcionamiento del


Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Artículo 47º. Protección del patrimonio cultural departamental. Corresponde a la


administración departamental el fomento, la protección, preservación, conservación y
recuperación de los bienes culturales tangibles que conforman el patrimonio cultural del
Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Artículo 48º. De los bienes culturales. Son bienes culturales aquellos bienes muebles e
inmuebles que tengan o representen algún valor arqueológico, etnográfico, histórico,
artístico, científico, sociológico o tecnológico y sean declarados como tales por las
autoridades departamentales competentes.
Artículo 50º. De los bienes culturales inmuebles. Los bienes culturales inmuebles del
Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, pueden ser
declarados como: a. Monumentos, aquellas obras arquitectónicas, así como los
elementos y estructuras que tengan un excepcional valor arqueológico, etnográfico,
histórico, artístico, científico y tecnológico; b. Zona histórica, el área que comprende el
conjunto de bienes asociados entre sí, y cuya unidad posea valor histórico o esté
vinculada a acontecimientos históricos, tradiciones populares o creaciones culturales, del
Departamento Archipiélago. c. Zona o parque arqueológico, al lugar donde existe, o se
presume la existencia, de bienes muebles e inmuebles de valor arqueológico, extraídos o
no, que por sus características formen un conjunto; d. Sitio de protección especial, las
obras conjuntas del hombre y la naturaleza, que comprenda bienes de interés cultural
asociados con espacios abiertos o elementos topográficos, de valor arqueológico,
etnográfico, histórico, artístico, científico, paisajístico, literario o de leyenda; e. Áreas de
influencia, aquellas sin las cuales el monumento perdería su integridad y los valores que
representa; f. Monumentos conmemorativos, los que son erigidos para exaltar personas o
lugares comprometidos con sucesos históricos o culturales de la República.
Artículo 52º. De los bienes culturales muebles. Los bienes muebles con excepcional valor
arqueológico, etnográfico, histórico, documental, artístico, científico o tecnológico, serán
declarados como integrantes del patrimonio cultural del Departamento Archipiélago de
San Andrés, Providencia y Santa Catalina, dentro de las categorías fijadas por las
autoridades departamentales encargadas de su protección.
Artículo 55º. De los Consejos Departamentales. El Gobernador, a instancias del Consejo
de Monumentos Nacionales o la entidad que haga sus veces, deberá organizar en el
Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el Consejo
Departamental de Cultura; el cual tendrá en este ámbito territorial las funciones señaladas
en el artículo 47 de esta ley, en relación con los bienes culturales departamentales.

Rama Ejecutiva del Poder Publico

73
41. Decreto 1417 de 1996 (agosto 13)

Por el cual se modifica el parágrafo del artículo 1 del Decreto 1906 de 1995

El Presidente de la República de Colombia en ejercicio de las facultades que le confiere la


Ley 163 de 1959 y su Decreto reglamentario 264 de 1963, decreta:

Artículo 1º. Modificar el parágrafo del artículo 1º del Decreto 1906 de 1995, el cual
quedará así:
Parágrafo: La colección está conformada en la actualidad por treinta y tres mil ciento
cincuenta y seis (33.156) piezas, registradas en el Instituto Colombiano de Antropología,
ICAN. Por tanto, las piezas que en el futuro adquiera el Museo de Oro del Banco de la
República, ingresarán a la colección una vez se realice el correspondiente registro en el
Instituto Colombiano de Antropología, ICAN. No podrán ser trasladados de la sede del
Museo de Oro, temporal ni definitivamente sin la previa autorización del Consejo de
Monumentos Nacionales, cuando el traslado sea fuera del país.
Artículo 2º. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su publicación.

Dado en Santa Fe de Bogotá, D.C., a 13 de agosto de 1996.

Ernesto Samper Pizano


La Ministra de Educación Nacional, Olga Duque de Ospina.

74
42. Ley 340 de 1996

Por medio de la cual se aprueba la ''Convención para la protección de los bienes


culturales en caso de conflicto Armado", el "Reglamento para la aplicación de la
Convención", y el "Protocolo para la Protección de los bienes Culturales en caso de
Conflicto Armado" firmados en La Haya el 14 de mayo de 1954.

Las Altas Partes Contratantes, han convenido en las disposiciones siguientes:

Capítulo 1. Disposiciones generales sobre la protección

Artículo 1. Definición de los bienes culturales


Para los fines de la presente Convención, se considerarán bienes culturales, cualquiera
que sea su origen y propietario:
a. Los bienes, muebles o inmuebles, que tengan una gran importancia para el patrimonio
cultural de los pueblos, tales como los monumentos de arquitectura, de arte o de historia,
religiosos o seculares, los campos arqueológicos, los grupos de construcciones que por
su conjunto ofrezcan un gran interés histórico o artístico, las obras de arte, manuscritos,
libros y otros objetos de interés histórico, artístico o arqueológico, así como las
colecciones científicas y las colecciones importantes de libros, de archivos o de
reproducciones de los bienes antes definidos;
b. Los edificios cuyo destino principal y efectivo sea conservar o exponer los bienes
culturales muebles definidos en el apartado a. tales como los museos, las grandes
bibliotecas, los depósitos de archivos, así como los refugios destinados a proteger en
caso de conflicto armado los bienes culturales muebles definidos en el apartado a.;
c. Los centros que comprendan un número considerable de bienes culturales definidos en
los apartados a. y b., que se denominarán «centros monumentales».
Artículo 2. Protección de los bienes culturales
La protección de los bienes culturales, a los efectos de la presente Convención, entraña la
salvaguardia y el respeto de dichos bienes.
Artículo 3. Salvaguardia de los bienes culturales
Las Altas Partes Contratantes se comprometen a preparar en tiempo de paz, la
salvaguardia de los bienes culturales situados en su propio territorio contra los efectos
previsibles de un conflicto armado, adoptando las medidas que consideren apropiadas.
Artículo 4. Respeto a los bienes culturales.
1. Las Altas Partes Contratantes se comprometen a respetar los bienes culturales
situados tanto en su propio territorio como en el de las otras Altas Partes Contratantes,
absteniéndose de utilizar esos bienes, sus sistemas de protección y sus proximidades
inmediatas para fines que pudieran exponer dichos bienes a destrucción o deterioro en
caso de conflicto armado, y absteniéndose de todo acto de hostilidad respecto de tales
bienes. 2. Las obligaciones definidas en el párrafo primero del presente artículo no podrán
dejar de cumplirse más que en el caso de que una necesidad militar impida de manera
imperativa su cumplimiento. 3. Las Altas Partes Contratantes se comprometen además a
prohibir, a impedir y a hacer cesar, en caso necesario, cualquier acto de robo, de pillaje,
de ocultación o apropiación de bienes culturales, bajo cualquier forma que se practique,
así como todos los actos de vandalismo respecto de dichos bienes. Se comprometen
también a no requisar bienes culturales muebles situados en el territorio de otra Alta Parte
Contratante. 4. Aceptan el compromiso de no tomar medidas de represalia contra los
bienes culturales. 5. Ninguna de las Altas Partes Contratantes puede desligarse de las
obligaciones estipuladas en el presente artículo, con respecto a otra Alta Parte

75
Contratante, pretextando que esta última no hubiera aplicado las medidas de salvaguardia
establecidas en el artículo 3.
Artículo 5. Ocupación
1. Las Altas Partes Contratantes que ocupen total o parcialmente el territorio de otra Alta
Parte Contratante deben, en la medida de lo posible, prestar su apoyo a las autoridades
nacionales competentes del territorio ocupado a fin de asegurar la salvaguardia y la
conservación de los bienes culturales de ésta. 2. Si para la conservación de los bienes
culturales situados en territorio ocupado que hubiesen sido damnificados en el curso de
operaciones militares, fuera precisa una intervención urgente y las autoridades nacionales
competentes no pudieran encargarse de ella, la Potencia ocupante adoptará, con la
mayor amplitud posible y en estrecha colaboración con esas autoridades, las medidas
más necesarias de conservación. 3. Cada Alta Parte Contratante cuyo Gobierno sea
considerado por los miembros de un movimiento de resistencia como su Gobierno
legítimo, señalará a éstos, si ello es hacedero, la obligación de observar las disposiciones
de esta Convención relativas al respeto de los bienes culturales.
Artículo 6. Identificación de los bienes culturales
De acuerdo con lo que establece el artículo 16, los bienes culturales podrán ostentar un
emblema que facilite su identificación.
Artículo 7. Deberes de carácter militar
1. Las Altas Partes Contratantes se comprometen a introducir en tiempo de paz en los
reglamentos u ordenanzas para uso de sus tropas, disposiciones encaminadas a asegurar
la observancia de la presente Convención y a inculcar en el personal de sus fuerzas
armadas un espíritu de respeto a la cultura y a los bienes culturales de todos los pueblos.
2. Se comprometen asimismo a preparar o establecer en tiempo de paz y en el seno de
sus unidades militares, servicios o personal especializado cuya misión consista en velar
por el respeto a los bienes culturales y colaborar con las autoridades civiles encargadas
de la salvaguardia de dichos bienes.

Capítulo II. De la protección especial

Artículo 8. Concesión de la protección especial


1. Podrán colocarse bajo protección especial un número restringido de refugios
destinados a preservar los bienes culturales muebles en caso de conflicto armado, de
centros monumentales y otros bienes culturales inmuebles de importancia muy grande, a
condición de que: a. Se encuentren a suficiente distancia de un gran centro industrial o de
cualquier objetivo militar importante considerado como punto sensible, como por ejemplo
un aeródromo, una estación de radio, un establecimiento destinado a trabajos de defensa
nacional, un puerto o una estación ferroviaria de cierta importancia o una gran línea de
comunicaciones; b. No sean utilizados para fines militares. 2. Puede asimismo colocarse
bajo protección especial todo refugio para bienes culturales muebles, cualquiera que sea
su situación, siempre que esté construido de tal manera que según todas las
probabilidades no haya de sufrir daños como consecuencia de bombardeos.
3. Se considerará que un centro monumental está siendo utilizado para fines militares
cuando se emplee para el transporte de personal o material militares, aunque sólo se trate
de simple tránsito, así como cuando se realicen dentro de dicho centro actividades
directamente relacionadas con las operaciones militares, el acantonamiento de tropas o la
producción de material de guerra. 4. No se considerará como utilización para fines
militares la custodia de uno de los bienes culturales enumerados en el párrafo primero por
guardas armados, especialmente habilitados para dicho fin, ni la presencia cerca de ese
bien cultural de fuerzas de policía normalmente encargadas de asegurar el orden público.
5. Si uno de los bienes culturales enumerados en el párrafo primero del presente artículo

76
está situado cerca de un objetivo militar importante en el sentido de ese párrafo, se le
podrá colocar bajo protección especial siempre que la Alta Parte Contratante que lo pida
se comprometa a no hacer uso ninguno en caso de conflicto armado del objetivo en
cuestión, y, especialmente, si se tratase de un puerto, de una estación ferroviaria o de un
aeródromo, a desviar del mismo todo tráfico. En tal caso, la desviación debe prepararse
en tiempo de paz. 6. La protección especial se concederá a los bienes culturales mediante
su inscripción en el «Registro Internacional de Bienes Culturales bajo Protección
Especial». Esta inscripción no podrá efectuarse más que conforme a las disposiciones de
la presente Convención y en las condiciones previstas en el Reglamento para su
aplicación.
Artículo 9. Inmunidad de los bienes culturales bajo protección especial
Las Altas Partes Contratantes se comprometen a garantizar la inmunidad de los bienes
culturales bajo protección especial absteniéndose, desde el momento de la inscripción en
el Registro Internacional, de cualquier acto de hostilidad respecto a ellos salvo lo
establecido en el párrafo 5 del artículo 8 y de toda utilización de dichos bienes o de sus
proximidades inmediatas con fines militares.
Artículo 10. Señalamiento y vigilancia
En el curso de un conflicto armado, los bienes culturales bajo protección especial deberán
ostentar el emblema descrito en el artículo 16 y podrán ser objeto de inspección y
vigilancia internacional, del modo previsto en el Reglamento para la aplicación de la
Convención.
Artículo 11. Suspensión de la inmunidad
1. Si una de las Altas Partes Contratantes cometiere, con relación a un bien cultural bajo
protección especial, una violación del compromiso adquirido en virtud del artículo 9, la
Parte adversa queda desligada, mientras la violación subsista, de su obligación de
asegurar la inmunidad de dicho bien. Sin embargo, siempre que le sea posible pedirá
previamente que cese dicha violación dentro de un plazo razonable. 2. A reserva de lo
establecido en el párrafo primero del presente artículo, sólo podrá suspenderse la
inmunidad de un bien cultural bajo protección especial en casos excepcionales de
necesidad militar ineludible y mientras subsista dicha necesidad. La necesidad no podrá
ser determinada más que por el jefe de una formación igual o superior en importancia a
una división. Siempre que las circunstancias lo permitan, la decisión de suspender la
inmunidad se notificará a la Parte adversaria con una antelación razonable. 3. La Parte
que suspenda la inmunidad deberá, en el plazo más breve posible, notificarlo por escrito,
especificando las razones, al Comisario General de los Bienes Culturales previsto en el
Reglamento para la aplicación de la Convención.

Capítulo III. Del transporte de bienes culturales

Artículo 12. Transporte bajo protección policial


1. A petición de la Alta Parte Contratante interesada, podrá efectuarse bajo protección
especial el transporte exclusivamente destinado al traslado de bienes culturales, tanto en
el interior de un territorio como en dirección a otro, en las condiciones previstas por el
Reglamento para la aplicación de la presente Convención. 2. El transporte que sea objeto
de protección especial se efectuará bajo la inspección internacional prevista en el
Reglamento para la aplicación de la presente Convención, y los convoyes ostentarán el
emblema descrito en el artículo 16. 3. Las Altas Partes Contratantes se abstendrán de
todo acto de hostilidad contra un transporte efectuado bajo protección especial.
Artículo 13. Transporte en casos de urgencia
1. Si una de las Altas Partes Contratantes considerase que la seguridad de determinados
bienes culturales exige su traslado y que no puede aplicarse el procedimiento establecido

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en el artículo 12 por existir una situación de urgencia, especialmente al estallar un
conflicto armado, se podrá utilizar en el transporte el emblema descrito en el artículo 16, a
menos que previamente se haya formulado la petición de inmunidad prevista en el artículo
12 y haya sido rechazada. Dentro de lo posible, el traslado deberá ser notificado a las
Partes adversarias. Sin embargo, en el transporte al territorio de otro país no se podrá en
ningún caso utilizar el emblema a menos que se haya concedido expresamente la
inmunidad. 2. Las Altas Partes Contratantes tomarán, en la medida de sus posibilidades,
las precauciones necesarias para que los transportes amparados por el emblema a que
se refiere el párrafo primero del presente artículo sean protegidos contra actos hostiles.
Artículo 14. Inmunidad de embargo, de captura y de presa
1. Se otorgará la inmunidad de embargo, de captura y de presa a:
a. Los bienes culturales que gocen de la protección prevista en el artículo 12 o de la que
prevé el artículo 13; b. Los medios de transporte dedicados exclusivamente al traslado de
dichos bienes. 2. En el presente artículo no hay limitación alguna al derecho de visita y de
vigilancia.

Capítulo IV. Del personal

Artículo 15. Personal


En interés de los bienes culturales, se respetará, en la medida en que sea compatible con
las exigencias de la seguridad, al personal encargado de la protección de aquellos; si ese
personal cayere en manos de la Parte adversaria se le permitirá que continúe ejerciendo
sus funciones, siempre que los bienes culturales a su cargo hubieren caído también en
manos de la Parte adversaria.

Capítulo V. Del emblema

Artículo 16. Emblema de la Convención


1. El emblema de la Convención consiste en un escudo en punta, partido en aspa, de
color azul ultramar y blanco (el escudo contiene un cuadrado azul ultramar, uno de cuyos
vértices ocupa la parte inferior del escudo, y un triángulo también azul ultramar en la parte
superior; en los flancos se hallan sendos triángulos blancos limitados por las áreas azul
ultramar y los bordes laterales del escudo). 2. El emblema se empleará aislado o repetido
tres veces en formación de triángulo (un escudo en la parte inferior), de acuerdo con las
circunstancias enumeradas en el artículo 17.
Artículo 17. Uso del emblema
1. El emblema repetido tres veces sólo podrá emplearse para identificar:
a. Los bienes culturales inmuebles que gocen de protección especial;
b. Los transportes de bienes culturales en las condiciones previstas en los artículos 12 y
13;
c. Los refugios improvisados en las condiciones previstas en el Reglamento para la
aplicación de la Convención.
2. El emblema aislado sólo podrá emplearse para definir:
a. Los bienes culturales que no gozan de protección especial;
b. Las personas encargadas de las funciones de vigilancia, según las disposiciones del
Reglamento para la aplicación de la Convención;
c. El personal perteneciente a los servicios de protección de los bienes culturales;
d. Las tarjetas de identidad previstas en el Reglamento de aplicación de la Convención.
3. En caso de conflicto armado queda prohibido el empleo del emblema en otros casos
que no sean los mencionados en los párrafos precedentes del presente artículo; queda
también prohibido utilizar para cualquier fin un emblema parecido al de la Convención.

78
4. No podrá utilizarse el emblema para la identificación de un bien cultural inmueble más
que cuando vaya acompañado de una autorización, fechada y firmada, de la autoridad
competente de la Alta Parte Contratante.

Capítulo VI. Campo de aplicación de la Convención

Artículo 18. Aplicación de la Convención


1. Aparte de las disposiciones que deben entrar en vigor en tiempo de paz, la presente
Convención se aplicará en caso de guerra declarada o de cualquier otro conflicto armado
que pueda surgir entre dos o más de las Altas Partes Contratantes, aun cuando alguna de
Ellas no reconozca el estado de guerra,
2. La Convención se aplicará igualmente en todos los casos de ocupación de todo o parte
del territorio de una Alta Parte Contratante, aun cuando esa ocupación no encuentre
ninguna resistencia militar.
3. Las Potencias Partes en la presente Convención quedarán obligadas por la misma, aun
cuando una de las Potencias que intervengan en el conflicto no sea Parte en la
Convención. Estarán además obligadas por la Convención con respecto a tal Potencia,
siempre que ésta haya declarado que acepta los principios de la Convención y en tanto
los aplique.
Artículo 19. Conflictos de carácter no internacional
1. En caso de conflicto armado que no tenga carácter internacional y que haya surgido en
el territorio de una de las Altas Partes Contratantes, cada una de las partes en conflicto
estará obligada a aplicar, como mínimo, las disposiciones de esta Convención, relativas al
respeto de los bienes culturales.
2. Las partes en conflicto procurarán poner en vigor, mediante acuerdos especiales, todas
las demás disposiciones de la presente Convención o parte de ellas.
3. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
podrá ofrecer sus servicios a las partes en conflicto.
4. La aplicación de las precedentes disposiciones no producirá efecto alguno sobre el
estatuto jurídico de las partes en conflicto.

Capítulo VII. De la aplicación de la Convención

Artículo 20. Reglamento para la aplicación


Las modalidades de aplicación de la presente Convención quedan definidas en el
Reglamento para su aplicación, que forma parte integrante de la misma.
Artículo 21. Potencias protectoras
Las disposiciones de la presente Convención y del Reglamento para su aplicación se
llevarán a la práctica con la cooperación de las Potencias protectoras encargadas de
salvaguardar los intereses de las Partes en conflicto.
Artículo 22. Procedimiento de conciliación
1. Las Potencias protectoras interpondrán sus buenos oficios, siempre que lo juzguen
conveniente en interés de la salvaguardia de los bienes culturales, y, en especial, si hay
desacuerdo entre las Partes en conflicto sobre la aplicación o la interpretación de las
disposiciones de la presente Convención o del Reglamento para la aplicación de la
misma. 2. A este efecto, cada una de las Potencias protectoras podrá, a petición de una
de las Partes o del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, o por propia iniciativa, proponer a las Partes en
conflicto una reunión de sus representantes y, en particular, de las autoridades
encargadas de la protección de los bienes culturales, que podrá celebrarse eventualmente
en un territorio neutral que resulte conveniente escoger al efecto. Las Partes en conflicto

79
estarán obligadas a poner en práctica las propuestas de reunión que se les hagan. Las
Potencias Protectoras propondrán a las Partes en conflicto, para su aprobación el nombre
de una personalidad súbdito de una Potencia neutral, o, en su defecto presentada por el
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura. Dicha personalidad será invitada a participar en esa reunión en calidad de
Presidente.
Artículo 23. Colaboración de la UNESCO
1. Las Altas Partes Contratantes podrán recurrir a la ayuda técnica de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para organizar la
protección de sus bienes culturales o en relación con cualquier otro problema derivado del
cumplimiento de la presente Convención y del Reglamento para su aplicación. La
Organización prestará su ayuda dentro de los límites de su programa y de sus
posibilidades. 2. La Organización está autorizada para presentar por propia iniciativa a las
Altas Partes Contratantes proposiciones a este respecto.
Artículo 24. Acuerdos especiales
1. Las Altas Partes Contratantes podrán concertar acuerdos especiales sobre cualquier
cuestión que juzguen oportuno solventar por separado. 2. No se podrá concertar ningún
acuerdo especial que disminuya la protección ofrecida por la presente Convención a los
bienes culturales al personal encargado de la salvaguardia de los mismos.
Artículo 25. Difusión de la Convención
Las Altas Partes Contratantes se comprometen a difundir lo más ampliamente posible en
sus respectivos países, tanto en tiempo de paz como en tiempo de conflicto armado, el
texto de la presente Convención y del Reglamento para su aplicación. En especial, se
comprometen a introducir su estudio en los programas de instrucción militar y, de ser
posible, en los de instrucción cívica, de tal modo que los principios puedan ser conocidos
por el conjunto de la población, y en particular por las fuerzas armadas y el personal
adscrito a la protección de los bienes culturales.
Artículo 28. Sanciones
Las Altas Partes Contratantes se comprometen a tomar, dentro del marco de su sistema
de derecho penal, todas las medidas necesarias para descubrir y castigar con sanciones
penales o disciplinarias a las personas, cualquiera que sea su nacionalidad, que hubieren
cometido u ordenado que se cometiera una infracción de la presente Convención.

Disposiciones finales

Artículo 30. Firma


La presente Convención llevará la fecha del 14 de mayo de 1954 y quedará abierta hasta
el 31 de diciembre de 1954 a la firma de todos los Estados invitados a la Conferencia
reunida en La Haya del 21 de abril de 1954 al 14 de mayo de 1954.
Artículo 31. Ratificación
1. La presente Convención será sometida a la ratificación de los Estados signatarios con
arreglo a sus respectivos procedimientos constitucionales
2. Los instrumentos de ratificación serán depositados ante el Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura.
Artículo 32. Adhesión
A partir de la fecha de su entrada en vigor, la presente Convención quedará abierta a la
adhesión de todos los Estados no signatarios a los que se hace referencia en el Artículo
29, así como a cualquier otro Estado invitado a adherirse a ella por el Consejo Ejecutivo
de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. La
adhesión se efectuará mediante el depósito de un instrumento de adhesión ante el

80
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura.
Artículo 33. Entrada en vigor
1. La presente Convención entrará en vigor tres meses después de haberse depositado
cinco instrumentos de ratificación.
2, Ulteriormente, la Convención entrará en vigor para cada una de las demás Altas Partes
Contratantes tres meses después de la fecha en que hubieren depositado el respectivo
instrumento de ratificación o de adhesión.
3. Las situaciones previstas en los artículos 18 y 19 determinarán que las ratificaciones y
adhesiones, depositadas por las Partes en conflicto antes o después de haberse iniciado
las hostilidades o la ocupación, surtan efecto inmediato. En esos casos, el Director
General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura enviará, por la vía más rápida las notificaciones previstas en el artículo 38.
Artículo 34. Aplicación
1. Cada Estado Parte en la Convención en la fecha de su entrada en vigor adoptará todas
las medidas necesarias para que ésta sea efectivamente aplicada en un plazo de seis
meses. 2. Para todos aquellos Estados que depositaren su instrumento de ratificación o
de adhesión después de la fecha de entrada en vigor de la Convención, el plazo será de
seis meses a contar desde la fecha del depósito del instrumento de ratificación o de
adhesión.
Artículo 35. Extensión de la Convención a otros territorios
Cualquiera de las Altas Partes Contratantes podrá, en el momento de la ratificación o de
la adhesión, o en cualquier otro momento ulterior, declarar mediante notificación dirigida al
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura, que la presente Convención se hará extensiva al conjunto o a uno cualquiera
de los territorios de cuyas relaciones internacionales sea responsable. Dicha notificación
producirá efecto tres meses después de la fecha de su recepción.
Artículo 36. Relación de las Convenciones anteriores
1. En las relaciones entre las Potencias que estén obligadas por las Convenciones de La
Haya relativas a las leyes y usos de la guerra terrestre (IV) y a los bombardeos por
fuerzas navales en tiempo de guerra (IX), ya se trate de las del 29 de julio de 1899 o de
las del 18 de octubre de 1907, y que sean Partes de la presente Convención, esta última
completará la anterior Convención (IX) y el Reglamento anexo a la Convención (IV) y se
reemplazará el emblema descrito en el artículo 5 de la Convención (IX) por el descrito en
el artículo 16 de la presente Convención en los casos en que ésta y el Reglamento para
su aplicación, prevén el empleo de dicho emblema.
2. En las relaciones entre las Potencias que estén obligadas por el Pacto de Washington
del 15 de abril de 1935 para la protección de Instituciones Artísticas y Científicas y los
Monumentos Históricos (Pacto Roerich) y que sean también Partes en la presente
Convención, esta última completará el Pacto Roerich, y se reemplazará la bandera
distintiva descrita en el artículo III del Pacto por el emblema descrito en el artículo 16 de la
presente Convención, en los casos en que ésta y el Reglamento para su aplicación
prevén el empleo de dicho emblema.
Artículo 37. Denuncia
1. Cada una de las Altas Partes Contratantes podrá denunciar la presente Convención en
nombre propio o en el de los territorios de cuyas relaciones internacionales sea
responsable. 2. Dicha denuncia se notificará mediante un instrumento escrito que será
depositado ante el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura. 3. La denuncia producirá efecto un año después del
recibo del instrumento correspondiente. Sin embargo, si al expirar el año, la Parte
denunciante se encuentra implicada en un conflicto armado, el efecto de la denuncia

81
quedará en suspenso hasta el fin de las hostilidades y, en todo caso, hasta que hayan
terminado las operaciones de repatriación de los bienes culturales.
Artículo 40. Registro
En cumplimiento del Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas, la presente
Convención será registrada en la Secretaría de las Naciones Unidas a instancia del
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura.

En fe de lo cual, los infrascritos, debidamente autorizados, han firmado la presente


Convención. Hecha en La Haya el 14 de mayo de 1954, en un solo ejemplar que será
depositado en los Archivos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura, y del cual se remitirán copias certificadas conformes a todos los
Estados a que se hace referencia en los artículos 30 y 32, así como a las Naciones
Unidas.

Reglamento para la aplicación de la Convención para la protección de los bienes


culturales en caso de conflicto armado

Capítulo I. De la vigilancia e inspección

Artículo 1. Lista internacional de personalidades


Desde el momento de la entrada en vigor de la Convención, el Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura redactará
una lista internacional de personalidades aptas para desempeñar las funciones de
Comisario General de Bienes Culturales con los nombres de los candidatos presentados
por cada una de las Altas Partes Contratantes. Esta lista será objeto de revisiones
periódicas a iniciativa del Director General de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que tendrá en cuenta las peticiones de las Altas
Partes Contratantes.
Artículo 2. Organización de la vigilancia y la Inspección
Tan pronto como una de las Altas Partes Contratantes participe en un conflicto armado al
que se aplique el artículo 18 de la Convención:
a. Designará un representante para las cuestiones relativas a los bienes culturales
situados en su territorio; si esa Potencia ocupa el territorio de otro país, deberá nombrar
un representante especial para las cuestiones relativas a los bienes culturales que se
encuentren en él; b. La Potencia protectora de cada Potencia adversaria de esa Alta Parte
Contratante designará delegados ante esta última, con arreglo a lo previsto en el artículo
3 del Reglamento; c. Se designará un Comisario General de Bienes Culturales ante esa
Alta Parte, con arreglo a la forma prevista en el artículo 4 del Reglamento.
Artículo 3. Designación de delegados de las potencias protectoras
La Potencia protectora escogerá sus delegados entre los miembros de su cuerpo
diplomático o consular o, previo asentimiento de la Parte ante la cual hayan de estar
acreditados, entre otras personas.
Artículo 4. Designación del Comisario General
1. El Comisario General de Bienes Culturales será elegido de común acuerdo por la Parte
ante la cual haya de estar acreditado y por las Potencias protectoras de las Partes
adversarias, entre las personalidades que figuren en la lista internacional.
2. Si las Partes no llegasen a un acuerdo durante las tres semanas siguientes a la
apertura de sus conversaciones sobre dicho punto, solicitarán del Presidente de la Corte
Internacional de Justicia que designe el Comisario General, quien no entrará en funciones

82
hasta haber obtenido el plácet de la Parte ante la que hubiere de ejercer su misión.
Artículo 5. Atribuciones de los delegados
Será función de los delegados de las Potencias protectoras comprobar las violaciones de
la Convención, investigar, con el consentimiento de la Parte ante la cual ejercen su
misión, las circunstancias en que se hayan producido, efectuar gestiones en el lugar
donde aquéllas hayan ocurrido para hacerlas cesar y, en caso necesario, notificar tales
violaciones a Comisario General. Los delegados deberán tener informado a éste de sus
actividades.
Artículo 6. Atribuciones del Comisario General
1. El Comisario General de Bienes Culturales tratará con el representante de la Parte ante
la cual esté acreditado y con los delegados interesados las cuestiones que se le hayan
planteado respecto a la aplicación de la Convención.
2. Podrá tomar decisiones y hacer nombramientos en los casos previstos en el presente
Reglamento.
3. Con la aquiescencia de la Parte ante la cual esté acreditado, tendrá derecho a ordenar
que se proceda a una investigación o a realizarla personalmente.
4. Hará ante las Partes en conflicto o ante sus Potencias protectoras todas las gestiones
que considere útiles para la aplicación de la Convención.
5. Preparará los informes necesarios sobre la aplicación de la Convención y los
comunicará a las Partes interesadas y a sus Potencias protectoras. Remitirá copias al
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura, el cual sólo podrá utilizar los datos técnicos.
6. Cuando no haya Potencia protectora, el Comisario General ejercerá las funciones
atribuidas a la Potencia protectora por los artículos 21 y 22 de la Convención.
Artículo 7. Inspectores y expertos
1. Siempre que el Comisario General de Bienes Culturales, a petición de los delegados
interesados o después de consultar con ellos, lo juzgue necesario, propondrá a la Parte
ante la cual esté acreditada el nombramiento de una persona que, en calidad de inspector
de bienes culturales se encargará de una misión determinada. Estos inspectores no serán
responsables más que ante el Comisario General
2. El Comisario General, los delegados y los inspectores podrán recurrir a los servicios de
los expertos, que serán igualmente propuestos a la aprobación de la Parte mencionada en
el párrafo anterior.
Artículo 8. Ejercicio de la misión de vigilancia
Los Comisarios Generales de Bienes Culturales, los delegados de las Potencias
protectoras, los inspectores y los expertos no deberán excederse en ningún caso de los
límites de su misión. En especial, deberán tener en cuenta las necesidades de seguridad
de la Alta Parte Contratante cerca de la cual ejercen sus funciones y, en toda
circunstancia, tener presentes las necesidades de la situación militar tal como les hayan
sido comunicadas por dicha Alta Parte Contratante.
Artículo 9. Substitutos de las potencias protectoras
Si una de las Partes en conflicto no cuenta con los servicios de una Potencia protectora, o
deja de contar con ellos, podrá pedir a un Estado neutral que asuma las funciones de
Potencia protectora a los efectos de designar un Comisario General de Bienes Culturales
según el procedimiento previsto en el artículo 4. El Comisario General así designado
podrá confiar a los inspectores las funciones de delegados de las Potencias protectoras
determinadas por el presente Reglamento.
Artículo 10. Gastos
La remuneración y los gastos del Comisario General de Bienes Culturales, de los
inspectores y de los expertos correrán a cargo de la Parte ante la cual estén acreditados;

83
los correspondientes a los delegados de las Potencias protectoras serán objeto de un
acuerdo entre esas Potencias y los Estados cuyos intereses protejan.

Capítulo II. De la protección especial

Artículo 11. Refugios improvisados


1. Si en el curso de un conflicto armado una de las Altas Partes Contratantes se viera
obligada por circunstancias imprevistas a construir un refugio improvisado y desea que se
coloque bajo protección especial, deberá comunicarlo inmediatamente al Comisario
General ante ella acreditado.
2. Si el Comisario General opina que las circunstancias y la importancia de los bienes
culturales protegidos en ese refugio improvisado justifican tal medida, podrá autorizar a la
Alta Parte Contratante a colocar en él el emblema descrito en el artículo 16 de la
Convención. Deberá comunicar su decisión inmediatamente a los delegados interesados
de las Potencias protectoras, cada uno de los cuales podrá, dentro de un plazo de 30
días, ordenar la retirada inmediata del emblema.
3. En cuanto dichos delegados hayan manifestado su acuerdo o una vez transcurrido el
plazo de 30 días sin que ninguno de los delegados interesados haya manifestado su
oposición, y si el refugio improvisado reúne, en opinión del Comisario General, las
condiciones previstas en el artículo 8 de la Convención, el Comisario General solicitará
del Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura la inscripción del refugio en el Registro de Bienes Culturales bajo
Protección Especial.
Artículo 12. Registro Internacional de Bienes Culturales bajo Protección Especial
1. Se establecerá un «Registro Internacional de Bienes Culturales bajo Protección
Especial».
2. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura se encargará de ese registro y remitirá duplicados del mismo al
Secretario General de las Naciones Unidas, así como a las Altas Partes Contratantes.
3. El Registro estará dividido en secciones, cada una de las cuales corresponderá a una
de las Altas Partes Contratantes. Cada sección se subdividirá en tres epígrafes, titulados
respectivamente: Refugios, Centros Monumentales y Otros Bienes Culturales Inmuebles.
Compete al Director General decidir los datos que deban figurar en cada sección.
Artículo 13. Solicitudes de inscripción
1. Cada una de las Altas Partes Contratantes podrá pedir al Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura la
inscripción en el Registro de determinados refugios, centros monumentales u otros bienes
culturales inmuebles sitos en su territorio. Las peticiones contendrán indicaciones sobre el
emplazamiento de dichos bienes y certificarán que éstos reúnen las condiciones previstas
en el artículo 8 de la Convención.
2. En caso de ocupación, la Potencia ocupante podrá formular la petición de inscripción.
3. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura enviará sin pérdida de tiempo copia de las peticiones de inscripción a
cada una de las Altas Partes Contratantes.
Artículo 14. Oposición
1. Cada una de las Altas Partes Contratantes podrá oponerse a la inscripción en el
Registro de un bien cultural, por carta dirigida al Director General de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Esta carta deberá ser
recibida por el Director General, en un plazo de cuatro meses a contar desde la fecha en
que se haya expedido la copia de la petición de inscripción.
2. Tal oposición deberá ser motivada. Los únicos motivos admisibles podrán ser:

84
a. Que el bien de que se trate no sea un bien cultural;
b. Que no se cumplan las condiciones mencionadas en el artículo 8 de la Convención.
3. El Director General enviará sin demora copia de la carta de oposición a las Altas Partes
Contratantes. En caso necesario, solicitará el asesoramiento del Comité Internacional de
Monumentos, Lugares de Interés Artístico e Histórico y Excavaciones Arqueológicas, y
además, si lo juzgare conveniente, de cualquier otro organismo o personalidad calificados
para ello.
4. El Director General o la Alta Parte Contratante que haya pedido la inscripción podrán
hacer todas las gestiones oportunas ante las Altas Partes Contratantes que hayan
formulado su oposición, para que se desistan de ella.
5. Si una de las Altas Partes Contratantes que hubiese solicitado en tiempo de paz la
inscripción de un bien cultural en el Registro participase en un conflicto armado antes de
haberse efectuado dicha inscripción, el bien cultural de que se trate será inscrito
inmediatamente por el Director General en el Registro, a título provisional, en espera de la
confirmación, desistimiento o anulación de cualquier procedimiento de oposición que
pudiera o hubiese podido ser iniciado.
6. Si en un plazo de seis meses, contados desde la fecha en que recibió la carta de
oposición, el Director General no recibe de la Alta Parte Contratante que formuló la
oposición una comunicación notificándole que ha desistido de la misma, la Alta Parte
Contratante que haya presentado la petición de inscripción podrá recurrir al procedimiento
de arbitraje previsto en el párrafo siguiente.
7. La petición de arbitraje deberá formularse, a más tardar, un año después de la fecha en
que el Director General haya recibido la carta de oposición. Cada una de las dos Partes
en controversia designará un árbitro. En el caso de que una petición de inscripción
hubiere sido objeto de más de una oposición, las Altas Partes Contratantes que hubiesen
formulado la oposición designarán conjuntamente un árbitro. Los dos árbitros elegirán un
árbitro presidente de la lista internacional de personalidades prevista en el artículo primero
del presente Reglamento; si los árbitros no pudiesen llegar a ponerse de acuerdo para
hacer esa elección, pedirán al Presidente de la Corte Internacional de Justicia que
designe un árbitro presidente, quien no será necesario que figure en la lista internacional
de personalidades. El tribunal arbitral así formado fijará su propio procedimiento y sus
decisiones serán inapelables.
8. Cada una de las Altas Partes Contratantes puede declarar, en el momento en que se
inicie una controversia en la cual sea Ella parte, que no desea aplicar el procedimiento de
arbitraje previsto en el párrafo precedente. En ese caso, la oposición a la petición de
inscripción se someterá por el Director General a las Altas Partes Contratantes. Sólo se
mantendrá la oposición si las Altas Partes Contratantes lo deciden por una mayoría de
dos tercios de votantes. La votación se efectuará por correspondencia, a menos que el
Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura, juzgando indispensable la convocatoria de una reunión en virtud de los
poderes que le confiere el artículo 27 de la Convención, procediese a convocarla. Si el
Director General decide que se vote por correspondencia, invitará a las Altas Partes
Contratantes a que le envíen su voto bajo sobre sellado, en un plazo de seis meses a
partir del día en que se les haya dirigido la invitación correspondiente.
Artículo 15. Inscripción
1. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura hará inscribir en el Registro, bajo un número de orden, cada uno de
los bienes con respecto a los cuales se hubiere hecho una petición de inscripción,
siempre que esa petición no hubiese sido objeto de oposición en el plazo previsto en el
párrafo primero del artículo 14.

85
2. En el caso de que se hubiera formulado una oposición, y salvo lo dispuesto en el
párrafo 5 del artículo 14, el Director General no procederá a la inscripción del bien cultural
en el Registro más que si la oposición ha sido retirada o si no hubiese sido confirmada
después de los procedimientos previstos en el párrafo 7 del artículo 14 o en el párrafo 8
del mismo artículo.
3. Siempre que sea aplicable el párrafo 3 del artículo 11, el Director General procederá a
la inscripción, a requerimiento del Comisario General de Bienes Culturales.
4. El Director General enviará sin demora al Secretario General de las Naciones Unidas, a
las Altas Partes Contratantes y, a petición de la Parte que hubiese solicitado la
inscripción, a todos los demás Estados a que se refieren los artículos 30 y 32 de la
Convención, copia certificada de cada inscripción en el Registro. La inscripción surtirá
efecto treinta días después de dicho envío.
Artículo 16. Cancelación
1. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura cancelará la inscripción de un bien cultural en el Registro:
a. A petición de la Alta Parte Contratante sobre cuyo territorio se encuentre el bien
cultural;
b. Cuando la Alta Parte Contratante que hubiere solicitado la inscripción hubiese
denunciado la Convención, y a partir del momento en que surta efecto tal denuncia;
c. En el caso especial previsto por el párrafo 5 del artículo 14, cuando se haya confirmado
una oposición, como consecuencia de los procedimientos previstos en el párrafo 7 del
artículo 14 o en el párrafo 8 del mismo artículo.
2. El Director General enviará sin demora al Secretario General de las Naciones Unidas y
a todos los Estados que hubiesen recibido copia de la inscripción, copia certificada de
toda cancelación de inscripción. La cancelación surtirá efecto a los treinta días del envío
de la notificación.

Capítulo III. Del transporte de bienes culturales

Artículo 17. Procedimiento para obtener la inmunidad


1. La petición a que se refiere el párrafo primero del artículo 12 de la Convención deberá
dirigirse al Comisario General de Bienes Culturales. En ella se mencionarán las razones
que la motivan, detallándose el número aproximado y la importancia de los bienes
culturales que hayan de ser trasladados, el lugar donde se encuentren, el lugar adonde
hayan de ser trasladados, los medios de transporte, el itinerario proyectado, la fecha
propuesta para su traslado y cualesquiera otros datos pertinentes.
2. Si el Comisario General, después de haber recabado los asesoramientos que considere
oportunos, estima que el traslado está justificado, consultará a los delegados interesados
de las Potencias protectoras sobre las medidas propuestas para la ejecución del mismo.
Después de dichas consultas, notificará el transporte a las Partes interesadas en el
conflicto, incluyendo en esa notificación todos los datos que puedan ser útiles.
3. El Comisario General designará uno o varios inspectores, quienes cuidarán de que se
trasladen sólo los objetos indicados en la petición, de que el transporte se realice en la
forma aprobada y de que se utilice el emblema. El inspector o los inspectores
acompañarán a los bienes hasta el punto de destino.
Artículo 18. Traslados al extranjero
Todo traslado que se efectúe bajo protección especial al territorio de otro país, quedará
sujeto, no sólo a las disposiciones del artículo 12 de la Convención y del artículo 17 del
presente Reglamento, sino también a las normas siguientes:

86
a. Durante la permanencia de los bienes culturales en el territorio de otro Estado, éste
será el depositario de los mismos y prestará a dichos bienes iguales cuidados, por lo
menos, que a sus propios bienes culturales de importancia similar.
b. El Estado depositario no devolverá esos bienes más que una vez terminado el conflicto;
esa devolución se efectuará dentro del plazo de seis meses a contar desde la fecha en
que se pida.
c. En los sucesivos traslados y durante su permanencia en el territorio de otro Estado,
esos bienes no podrán ser objeto de ninguna medida de embargo y ni el depositante ni el
depositario tendrán la facultad de disponer de ellos. No obstante, cuando así lo exija la
salvaguardia de esos bienes, el depositario, previo asentimiento del depositante, podrá
ordenar su traslado al territorio de un tercer país, en las condiciones previstas en el
presente artículo.
d. La petición de protección especial deberá indicar que el Estado a cuyo territorio haya
de efectuarse el traslado acepta las disposiciones del presente artículo.
Artículo 19. Territorio ocupado
Cuando una Alta Parte Contratante que ocupe el territorio de otra Alta Parte Contratante
trasladare bienes culturales a un refugio situado en otro punto de ese territorio, sin poder
observar el procedimiento previsto en el artículo 17 del Reglamento, dicho traslado no se
considerará como ocultación o apropiación en el sentido del artículo 4 de la Convención,
si el Comisario General certifica por escrito, previa consulta con el personal normal de
protección, que las circunstancias hacen necesario ese traslado.

87
43. Ley 397 de 1997 (agosto 07)

Por la cual se desarrollan los Artículos 70, 71 y 72 y demás Artículos concordantes de la


Constitución Política y se dictan normas sobre patrimonio cultural, fomentos y estímulos a
la cultura, se crea el Ministerio de la Cultura y se trasladan algunas dependencias

El Congreso de Colombia decreta

Título I
Principios fundamentales y definiciones

Artículo 1º.- De los principios fundamentales y definiciones de esta ley. La presente ley
está basada en los siguientes principios fundamentales y definiciones:
1. Cultura es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y
emocionales que caracterizan a los grupos humanos y que comprende, más allá de las
artes y las letras, modos de vida, derechos humanos, sistemas de valores, tradiciones y
creencias.
2. La cultura, en sus diversas manifestaciones, es fundamento- de la nacionalidad y
actividad propia de la sociedad colombiana en su conjunto, como proceso generado
individual y colectivamente por los colombianos. Dichas manifestaciones constituyen parte
integral de la identidad y la cultura colombianas.
3. El Estado impulsará y estimulará los procesos, proyectos y actividades culturales en un
marco de reconocimiento y respeto por la diversidad y variedad cultural de la Nación
colombiana.
4. En ningún caso el Estado ejercerá censura sobre la forma y el contenido ideológico y
artístico de las realizaciones y proyectos culturales.
5. Es obligación del Estado y de las personas valorar, proteger y difundir el Patrimonio
Cultural de la Nación.
6. El Estado garantiza a los grupos étnicos y lingüísticos, a las comunidades negras y
raizales y a los pueblos indígenas el derecho a conservar, enriquecer y difundir su
identidad y patrimonio cultural, a generar el conocimiento de las mismas según sus
propias tradiciones y a beneficiarse de una educación que asegure estos derechos.
El Estado colombiano reconoce la especificidad de la cultura caribe y brindará especial
protección a sus diversas expresiones.
7. El Estado protegerá el castellano como idioma oficial de Colombia y las lenguas de los
puebles indígenas y comunidades negras y raizales en sus territorios. Así mismo,
impulsará el fortalecimiento de las lenguas amerindias y criollas habladas en el territorio
nacional y se comprometerá en el respeto y reconocimiento de éstas en el resto de la
sociedad.
8. El desarrollo económico y social deberá articularse estrechamente con el desarrollo
cultural, científico y tecnológico. El Plan Nacional de Desarrollo tendrá en cuenta el Plan
Nacional de Cultura que formule el Gobierno. Los recursos públicos invertidos en
actividades culturales tendrán, para todos los efectos legales, el carácter de gasto público
social.
9. El respeto de los derechos humanos, la convivencia, la solidaridad, la interculturalidad,
el pluralismo y la tolerancia son valores culturales fundamentales y base esencial de una
cultura de paz.
10. El Estado garantizará la libre investigación y fomentará el talento investigativo dentro
de los parámetros de calidad, rigor y coherencia académica.
11. El Estado fomentará la creación, ampliación y adecuación de infraestructura artística y
cultural y garantizará el acceso de todos los colombianos a la misma.

88
12. El Estado promoverá la interacción de la cultura nacional con la cultura universal.
13. El Estado, al formular su política cultural, tendrá en cuenta tanto al creador, al gestor
como al receptor de la cultura y garantizará el acceso de los colombianos a las
manifestaciones, bienes y servicios culturales en igualdad de oportunidades, concediendo
especial tratamiento a personas limitadas física, sensorial y síquicamente, de la tercera
edad, la infancia y la juventud y los sectores sociales más necesitados.
Artículo 2º.- Del papel del Estado en relación con la cultura. Las funciones los servicios del
Estado en relación con la cultura se cumplirán en conformidad con lo dispuesto en el
Artículo anterior, teniendo en cuenta que el objetivo primordial de la política estatal sobre
la materia son la preservación del Patrimonio Cultural de la Nación y el apoyo y el
estímulo a las personas, comunidades e instituciones que desarrollen o promuevan las
expresiones artísticas y culturales en los ámbitos locales, regionales y nacional.
Artículo 3º.- El Ministerio de Cultura coordinará la acción del Estado para la formación del
nuevo ciudadano según lo establecido por los artículos l al 8 de la Ley 188 de 1995, Plan
Nacional de Desarrollo.

Título II
Patrimonio cultural de la Nación

Artículo 4º.- Definición de patrimonio cultural de la Nación. El patrimonio cultural de la


Nación está constituido por todos los bienes y valores culturales que son expresión de la
nacionalidad colombiana, tales como la tradición, las costumbres y los hábitos, así como
el conjunto de bienes inmateriales y materiales, muebles e inmuebles, que poseen un
especial interés histórico, artístico, estético, plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico,
ambiental, ecológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, científico,
testimonial, documental, literario, bibliográfico museológico, antropológico y las
manifestaciones, los productos y las representaciones de la cultura popular.
Las disposiciones de la presente ley y de su futura reglamentación serán aplicadas a los
bienes y categorías de bienes que siendo parte del Patrimonio Cultural de la Nación
pertenecientes a las épocas prehispánicas, de la Colonia, la Independencia, la República
y la Contemporánea, sean declarados como bienes de interés cultural, conforme a los
criterios de valoración que para tal efecto determine el Ministerio de Cultura.
Parágrafo 1º.- Los bienes declarados monumentos nacionales con anterioridad a la
presente ley, así como 105 bienes integrantes del patrimonio arqueológico, serán
considerados como bienes de interés cultural.
También podrán ser declarados bienes de interés cultural, previo concepto del Ministerio
de Cultura, aquellos bienes que hayan sido objeto de reconocimiento especial expreso por
las entidades territoriales.
Artículo 5º.- Objetivos de la política estatal en relación con cl patrimonio cultural de la
Nación. La política estatal en lo referente al patrimonio cultural de la Nación, tendrá como
objetivos principales la protección, la conservación, la rehabilitación y la divulgación de
dicho patrimonio, con el propósito de que éste sirva de testimonio de la identidad cultural
nacional, tanto en el presente como en el futuro.
Artículo 6º.- Patrimonio arqueológico. Son bienes integrantes del patrimonio arqueológico
aquellos muebles o inmuebles que sean originarios de culturas desaparecidas, o que
pertenezcan a la época colonial, así como los restos humanos y orgánicos relacionados
con esas culturas. Igualmente, forman parte de dicho patrimonio los elementos geológicos
y paleontológico relacionados con la historia del hombre y sus orígenes.
También podrán formar parte del patrimonio arqueológico los bienes muebles e inmuebles
representativos de la tradición identidad culturales pertenecientes a las comunidades
indígenas actualmente existentes, que sean declarados como tal por el Ministerio de

89
Cultura, a través del Instituto Colombiano de Antropología, y en coordinación con las
comunidades indígenas.
El particular que encuentre bienes arqueológicos deberá dar aviso inmediato a las
autoridades civiles o policivas más cercarías, las cuales tendrán como obligación informar
del hecho al Ministerio de Cultura, durante las veinticuatro (24) horas siguientes.
El Ministerio de Cultura determinará técnica y científicamente los sitios en que puede
haber bienes arqueológicos o que sean contiguos a áreas arqueológicas, hará las
declaratorias respectivas y elaborará el Plan Especial de Protección a que se refiere el
Artículo 10, numeral 3 de esta ley, en colaboración con las demás autoridades y
organismos del nivel nacional y de las entidades territoriales.
En el proceso de otorgamiento de las licencias ambientales sobre áreas declaradas como
Patrimonio Arqueológico, las autoridades ambientales competentes, consultarán con el
Ministerio de Cultura, sobre la existencia de áreas arqueológicas y los planes de
protección vigentes, para efectos de incorporarlos en las respectivas licencias.
El Ministerio de Cultura dará su respuesta en un plazo no superior a 30 días calendario.
Artículo 7º.- Consejo de Monumentos Nacionales. El Consejo de Monumentos Nacionales
es el órgano encargado de asesorar al Gobierno Nacional en cuanto a la protección y
manejo del Patrimonio cultural de la Nación.
El Gobierno Nacional reglamentará lo relativo a la composición, funciones y régimen de
sesiones del Consejo de Monumentos Nacionales.
Artículo 9º.- Del patrimonio cultural sumergido. Pertenecen al patrimonio cultural o
arqueológico de la Nación, por su valor histórico o arqueológico, que deberá ser
determinado por el Ministerio de Cultura, las ciudades o cementerios de grupos humanos
desaparecidos, restos humanos, las especies náufragas constituidas por las naves y su
dotación , y demás bienes muebles yacentes dentro de éstas, o diseminados en el fondo
del mar, que se encuentren en el suelo o subsuelo marinos de las aguas interiores, el mar
territorial, la plataforma continental o zona económica exclusiva, cualesquiera que sea su
naturaleza o estado y la causa o época del hundimiento o naufragio. Los restos o partes
de embarcaciones, dotaciones o bienes que se encuentren en circunstancias similares,
también tienen el carácter de especies náufragas.
Parágrafo 1º.- Toda exploración y remoción del patrimonio cultural sumergido, por
cualquier persona natural o jurídica; nacional o extranjera; requiere autorización previa del
Ministerio de Cultura, y de la Dirección General Marítima, DIMAR, del Ministerio de
Defensa Nacional, la cual será temporal y precisa.
Si en ejercicio de la autorización se produjere un hallazgo, deberá denunciarse el mismo
ante tal Dirección, con el fin de que ésta acredite como denunciante a quien lo haya
hecho, mediante acto reservado y debidamente motivado.
Si como consecuencia de la denuncia se produce el rescate en las coordenadas
geográficas indicadas por el denunciante, éste tendrá derecho a un porcentaje del valor
bruto de las especies náufragas que será reglamentado por el Gobierno Nacional, oído el
concepto del Consejo Nacional de Cultura. Para los contratos de rescate, el denunciante
debe ofrecer primero a la Nación los objetos que por derecho le pertenezcan, y sólo
después a otras entidades.
Parágrafo 2º.- los métodos utilizados para la exploración y remoción del patrimonio
cultural sumergido deben evitar su destrucción, con el fin de otorgar la mayor claridad
sobre el posible hallazgo y preservarla información cultural del mismo, aun si esto
implicara dejarlo en su sitio en espera de otros métodos y tecnologías que permitan su
rescate o estudió sin daño alguno. En cualquier caso, debe estar presente como
supervisor, un grupo de arqueólogos submarinos debidamente acreditados por el
Ministerio de Cultura.

90
Para efectos de lo previsto en este artículo, la Comisión de Especies Náufragos de que
trata el Decreto 29 de 1984, rendirá concepto previo a la Dirección General Marítima,
DIMAR, y obrará como organismo asesor del Gobierno en la materia.
Corresponderá al Ministerio de Cultura determinar el destino o uso de las especies
náufragas rescatadas, pudiendo celebrar convenios de administración entidades públicas
o privadas que tengan como una de sus actividades principales la ejecución de programas
culturales abiertos al público.
El Gobierno Nacional reglamentará lo dispuesto en este artículo.
3. Plan especial de protección. Con la declaratoria de un bien como de interés cultural se
elaborará un plan especial de protección del mismo por parte de la autoridad competente.
Para el caso específico del patrimonio arqueológico reconocido y prospectado en
desarrollo de la construcción de redes de transporte de hidrocarburos se entenderá como
«Plan Especial de Protección» el Plan de Manejo Arqueológico que hace parte del Plan
de Manejo Ambiental presentado al Ministerio del Medio Ambiente dentro del proceso de
obtención de la licencia ambiental.
Salida del país y movilización. Queda prohibida la exportación de los bienes muebles de
interés cultural. Sin embargo, el Ministerio de Cultura podrá autorizar su salida temporal,
por un plazo que no exceda de tres 3 años, con el único fin de ser exhibidos al público o
estudiados científicamente.
La salida del país de cualquier bien mueble que se considere como integrante del
patrimonio cultural de la Nación requerirá del permiso previo de los organismos
territoriales encargados del cumplimiento de la presente ley o del Ministerio de Cultura.
El bien objeto de la exportación o sustracción ilegal será decomisado y puesto a órdenes
del Ministerio de Cultura.
Así mismo, el Ministerio de Cultura y demás instituciones públicas, realizarán todos los
esfuerzos tendientes a repatriar los bienes de interés cultural que hayan sido extraídos
ilegalmente del territorio colombiano.
Artículo 13º.- Derechos de grupos étnicos. Los grupos étnicos asentados en territorios de
riqueza arqueológica conservarán los derechos que efectivamente estuvieren ejerciendo
sobre el patrimonio arqueológico que sea parte de su identidad cultural, para lo cual
contarán con la asesoría y asistencia técnica del Ministerio de Cultura.
Artículo 14º.- Registro nacional de patrimonio cultural. La Nación y las entidades
territoriales estarán en la obligación de realizar el registro del patrimonio cultural. Las
entidades territoriales remitirán periódicamente al Ministerio de Cultura, sus respectivos
registros, Con el fin de que sean contemplados en el Registro Nacional del Patrimonio
Cultural.
El Ministerio de Cultura reglamentará lo relativo al registro y definirá las categorías de
protección aplicables a los diversos tipos de bienes registrados, en coordinación con las
entidades territoriales.
Artículo 15º.- De las faltas contra el patrimonio cultural de la Nación. Las personas que
vulneren el deber constitucional de proteger el patrimonio cultural de la Nación, incurrirán
en las siguientes faltas
1. Si la falta constituye hecho punible por la destrucción o daño de los bienes de interés
cultural, o por su explotación ilegal, de conformidad con lo establecido en los Artículos
242, 246, 349, 370, 371 y 372 del Código Penal, es obligación colocar la respectiva
denuncia penal y, si hubiere flagrancia, colocar inmediatamente al retenido a órdenes de
la autoridad de policía más cercana, sin perjuicio de imponer las sanciones patrimoniales
aquí previstas.
2. Si la falta consiste en la construcción, ampliación, modificación, reparación o demolición
de un bien de interés cultural, sin la respectiva licencia, se impondrán las sanciones

91
previstas en el Artículo 66 de la ley 9a. de 1989, aumentadas en un ciento por ciento
(100%).
3. Si la falta consiste en la movilización de un bien mueble de interés cultural sin
autorización de la autoridad que lo declara como tal, se impondrá una multa de cincuenta
(50) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
4. Si la falta consistiere en adelantar exploraciones o excavaciones no autorizadas de
bienes arqueológicos, se impondrá multa de doscientos 200 a cuatrocientos 400 salarios
mínimos legales mensuales vigentes.
5. Si la falta contra un bien de interés cultural fuere realizada por un servidor público, ella
será tenida por falta gravísima, de conformidad con el Artículo 25 de la ley 200 de 1995.
Parágrafo 1º.- El Ministerio de Cultura, o la autoridad que éste delegue para la ejecución
de la presente ley, estará facultado para la imposición y cobro de las sanciones
patrimoniales previstas en el Artículo anterior.
Parágrafo 2º.- El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Cultura, además de las
entidades territoriales quedan investidos de funciones policivas para la imposición y
ejecución de medidas, multas y demás sanciones establecidas por la ley, que sean
aplicables según el caso.
Parágrafo 1º.- De la totalidad de los recursos destinados al fomento de la producción
Artículo 53º.- Conservación y restauración de las colecciones y sedes de los
museos. El Ministerio de Cultura fomentará y apoyará programas de conservación y
restauración de las colecciones que albergan los museos del país, así como en los casos
que sea necesario, programas de conservación, restauración, adecuación o ampliación de
los inmuebles que les sirven de sede, a través de los organismos especializados en el
área. Para ello creará y reglamentará as instancias de consulta, aprobación y control
necesarias para su desarrollo y procurará la vinculación de entidades y gobiernos
departamentales y municipales.
Artículo 54º.- Control de las colecciones y gestión de los museos públicos y privados. El
Ministerio de Cultura, a través del Museo Nacional, reglamentará la sistematización y
control de los inventarios de las colecciones de todos los museos del país. Así mismo,
desarrollará programas permanentes de apoyo a la gestión de los museos, y procurará la
creación de incentivos a las donaciones y contribuciones de mecenazgo para el
funcionamiento y desarrollo de los museos públicos y privados.
Artículo 59º.- Integración del Consejo Nacional de Cultura. El Consejo Nacional de Cultura
estará integrado por los siguientes miembros:
• El Ministro de Cultura, quien lo presidirá, o en su defecto el Viceministro.
• El Ministro de Educación Nacional, o en su defecto el Viceministro.
• El Director del Departamento de Planeación Nacional, o su delegado.
• Dos personalidades del ámbito artístico y cultural, nombradas por el señor
Presidente de la República, quienes serán sus representantes.
• Los presidentes de los Consejos Nacionales de las Artes y la Cultura en cada una
de las manifestaciones artísticas y culturales.
• Un representante de la comunidad educativa designado por la Junta Nacional de
Educación.
• Un representante de los fondos mixtos departamentales, distritales y municipales
de promoción de la cultura y las artes.
• Un representante de las asociaciones de casas de la cultura.
• Un representante de los secretarios técnicos de los consejos departamentales y
distritales de cultura.
• Un representante de los pueblos o comunidades indígenas, y/o autoridades
tradicionales.

92
• Un representante de las comunidades negras.
• Un representante del colegio máximo de las academias.
• Un representante de las agremiaciones culturales de discapacitados físicos,
psíquicos y sensoriales.
• Un representante de cada una de las expresiones culturales a que hace referencia
el Artículo 16 de la presente Ley, elegido por sus organizaciones.
• Un representante de la Fundación Manuel Cepeda Vargas para la Paz, la Justicia
Social y la Cultura.
La elección de los representantes mencionados de los numerales 7 al 11 se efectuará
según reglamentación que para tal efecto formule el Gobierno Nacional.
Salvo los funcionarios públicos de libre nombramiento y remoción, los demás miembros
tendrán, un período fijo de dos años. El Consejo Nacional de Cultura será convocado por
el Ministro de Cultura una vez cada semestre.
Artículo 83º.- Vigencia. Esta Ley rige a partir de la fecha de su sanción y deroga todas las
disposiciones que le sean contrarias.

República de Colombia - Gobierno Nacional


Dada en Barranquilla, a 7 de agosto de 1997.
El Presidente de la República,

93
44. Decreto 1834 de 1997 (julio 21)

Por medio del cual se aprueba la Reforma Estatutaria del Fondo de Promoción de la
Cultura.

El Presidente de la República de Colombia, en uso de sus facultades constitucionales y


legales, y en especial las conferidas por el artículo 2 del Decreto número 1090 de 1997,
decreta:

Reforma estatutos Fondo de Promoción de la Cultura


Capitulo Primero.
Nombre, formación, domicilio, duración, naturaleza y objeto

Artículo 1°. Nombre. La Fundación se denomina Fondo de Promoción de la Cultura.


Artículo 4°. Duración. La Fundación se creó con término indefinido y sólo perecerá en los
casos previstos por la ley o por los estatutos.
Artículo 5°. Naturaleza. La Fundación es una institución de utilidad común, constituida sin
ánimo de lucro, según las prescripciones del derecho privado, al cual se someterá en el
desempeño de todos sus actos.
Artículo 6°. Objeto. La Fundación tiene por objeto:
Contribuir al desarrollo de la cultura nacional en todas sus manifestaciones con el ánimo
de hacerla accesible a las clases populares y conservar, defender e incrementar el
patrimonio cultural, artístico y arqueológico del país.
Para tal fin, la Fundación podrá administrar y sostener museos de figuras precolombinas y
de otros objetos de arte, colaborar en cualquier forma en las investigaciones y
exploraciones arqueológicas, técnicamente desarrolladas en el territorio nacional; editar
libros colombianos o de autores extranjeros sobre Colombia, establecer directamente o
propiciar y auxiliar el establecimiento de bibliotecas públicas, desarrollar proyectos
audiovisuales y de televisión, adelantar ya sea por su propia cuenta o en colaboración o
por encargo del Estado o de entidades públicas o particulares, obras de adecuación,
remodelación y conservación de zonas urbanas revestidas de valor histórico o
arquitectónico, y en general celebrar y ejecutar en su propio nombre o por cuenta de
terceros o en participación con ellos, con arreglo a las normas de derecho privado, todos
los actos, contratos y operaciones sobre bienes muebles o inmuebles que sean
necesarios o convenientes para el logro de los fines indicados. En tal virtud, podrá
adquirir, enajenar, dar y tomar en arrendamiento bienes muebles e inmuebles, darlos en
prenda o hipotecarlos según el caso, girar, aceptar, descontar, endosar, ceder, protestar y
en general negociar toda clase de documentos o títulos de comercio y civiles, dar y recibir
dinero en préstamo, hacer y recibir donaciones y colaborar con otras personas o
entidades públicas o privadas que desarrollen actividades iguales o complementarias a
las suyas, todo con arreglo de la ley y a lo dispuesto en los estatutos. Así mismo, la
Fundación queda facultada para invertir sus recursos en cualquier empresa o actividad
lucrativa lícita, aun cuando sea ajena al objeto de la Fundación, siempre y cuando los
rendimientos que se obtengan se destinen a los fines indicados en estos estatutos.
Parágrafo. No obstante lo anterior, la Fundación no podrá realizar acto alguno que
implique disposición de aquellos bienes que constituyen patrimonio cultural o arqueológico
a través de enajenación a cualquier título, constitución de gravámenes, etc.

Dado en Santa Fe de Bogotá, D. C., a 21 de julio de 1997.


Ernesto Samper Pizano
El Ministro de Educación Nacional, Jaime Niño Díez.

94
45. Decreto 1970 de 1997 (agosto 7)

Por el cual se establece la estructura orgánica del Ministerio de Cultura y se distribuyen


sus funciones entre sus dependencias

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las facultades que le confiere


el artículo 67 de la Ley 397 de 1997, decreta

Capitulo I. De la Estructura Orgánica

Artículo 1º. De la Estructura Orgánica del Ministerio de Cultura. En desarrollo del artículo
67 de la Ley 397 de 1997, la Estructura Orgánica del Ministerio de Cultura será la
siguiente:
12. Unidades Administrativas Especiales
12.1 Instituto Colombiano de antropología
Capítulo II. De las Funciones de las Dependencias

Artículo 25. Unidades Administrativas Especiales. El Instituto Colombiano de


Antropología, ICAN, el Museo Nacional de Colombia y la Biblioteca Nacional, serán
Unidades Administrativas Especiales del Ministerio de Cultura. Las Unidades
Administrativas Especiales a que hace referencia el presente artículo, se organizan sin
personaría jurídica y para la más adecuada atención de sus programas, tendrán
autonomía para el manejo y administración de los bienes y recursos que se les asignen y
funcionarán con la planta de personal del Ministerio de Cultura.
Artículo 26. Instituto Colombiano de Antropología. El Instituto Colombiano de
Antropología, Ican, tendrá como objeto realizar funciones de carácter científico para
desarrollar, defender, preservar, conservar y difundir el patrimonio antropológico y
arqueológico del país. El Instituto Colombiano de Antropología para el cumplimiento de su
objeto ejercerá las siguientes funciones:
1. Realizar, asesorar y coordinar programas y proyectos de investigación en- materia de
antropología social y cultural, bioantropología, arqueología y lingüística.
2. Establecer y ejecutar las políticas, criterios técnicos y planes para el desarrollo, la
protección, la conservación, la investigación, la difusión y el manejo del patrimonio
arqueológico y etnográfico colombiano.
3. Prestar asesoría a los organismos de carácter público o privado en el diseño y
ejecución de estudios de impacto arqueológico y antropológico, y velar por el
cumplimiento de las recomendaciones que de ellas resulten.
4. Colaborar con la docencia antropológica, y velar por el cumplimiento de las
recomendaciones que de ellas resulten.
5. Fomentar y establecer programas de asesoría y consultorías a otras entidades o
personas que lo soliciten en los campos de su competencia.
6. Reglamentar las investigaciones antropológicas y arqueológicas que efectúen en el
país instituciones internacionales o investigadores extranjeros.
7. Difundir y publicar los resultados de sus investigaciones y apoyar los de otras entidades
e investigadores y conformar un centro de información que se constituya en el núcleo de
la red de información antropológica y arqueológica del país y estimular la conformación de
otros centros para que se vinculen a la red.
8. Conceptuar sobre los bienes que deban ser considerados como patrimonio
arqueológico y antropológico de la Nación.
9. Evaluar y divulgar el estado de la investigación antropológica y arqueológica,
auspiciando la discusión académica sobre el particular, en un ámbito interdisciplinario:

95
10. Establecer y mantener actualizado el registro del patrimonio arqueológico y
etnográfico del país, desarrollando y aplicando caracterizaciones técnicas adecuadas.
11. Las demás funciones que le asignen de acuerdo con su naturaleza.
Artículo 32. El presente decreto rige a partir de la fecha de su publicación.

Dado en Barranquilla, a 7 de agosto de 1997.


Ernesto Samper Pizano
El Director del Departamento Administrativo de la Función Pública, Edgar Alfonso
González Salas.

96
46. Decreto 3048 de 1997 (diciembre 23).

Por el cual se reglamenta la composición funciones y régimen de sesiones del Consejo de


Monumentos Nacionales y se dictan otras disposiciones.

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las atribuciones


constitucionales y legales, en especial de las que le confieren el numeral 11 del artículo
189 de la Constitución Política y el artículo 7º de la Ley 397 de 1997, decreta:

Artículo 1°. El Consejo de Monumentos Nacionales es el órgano encargado de asesorar al


Gobierno Nacional en la protección y manejo del patrimonio cultural de la Nación.
Artículo 2º. Modificado por el Decreto Nacional 1479 de 1999. El Consejo de Monumentos
Nacionales estará integrado de la siguiente forma:
1. El Viceministro de Cultura o su delegado, quien lo presidirá.
2. El Viceministro de Vivienda, Desarrollo Urbano y Agua Potable del Ministerio de
Desarrollo Económico.
3. El Viceministro del Medio Ambiente.
4. El Decano de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia.
5. El Presidente de la Academia Colombiana de Historia o su delegado.
6. El Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos o su delegado.
7. El Director del Instituto Colombiano de Antropología, ICAN.
8. Dos (2) expertos distinguidos en el ámbito de la conservación del patrimonio cultural
nombrados por el Ministro de Cultura, de lista presentada por el Consejo de Monumentos
Nacionales.
9. El Director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, quien participará en las reuniones
con voz pero sin voto.
A las sesiones del Consejo de Monumentos Nacionales podrán ser invitados con voz pero
sin voto, los funcionarios públicos y las demás personas que el Consejo estime
conveniente, con el fin de obtener una mayor ilustración de los diferentes temas que se
vayan a considerar.
Artículo 3º. Los expertos de que trata el numeral 8º del artículo anterior serán elegidos
para un período de dos (2) años y podrán ser reelegidos.
Artículo 4º. Funciones. Son funciones del Consejo de Monumentos Nacionales las
siguientes:
1. Elaborar y presentar al Ministro de Cultura la lista de candidatos de que trata el numeral
8 del artículo 2º del presente decreto.
2. Asesorar al Ministerio de Cultura, en el diseño de la política estatal del patrimonio
cultural, la cual tendrá como objetivos principales la protección, la conservación, la
rehabilitación y la divulgación de dicho patrimonio.
3. Asesorar al Ministerio de Cultura en la definición de las políticas, directrices y
regulaciones sobre conservación, preservación y uso de las áreas y los inmuebles
considerados patrimonio cultural a tener en cuenta en los planes de ordenamiento
territorial, conforme a la Ley 388 de 1997, así como lo relacionado con la destinación de
recursos provenientes de la participación en la plusvalía a favor de los municipios y
distritos previstos en la misma ley.
4. Orientar al Ministerio de Cultura en el diseño de las estrategias para la protección y
conservación del patrimonio cultural, que puedan incorporarse al Plan Nacional de
Desarrollo Económico y Social, a través del Plan Nacional de Cultura.
5. Recomendar al Ministerio de Cultura las políticas de intervención, conservación,
restauración, rehabilitación, adecuación, mantenimiento y movilización de monumentos y
bienes de interés cultural.

97
6. Asesorar al Ministerio de Cultura en la definición de criterios para la declaratoria de los
bienes de interés cultural.
7. Estudiar y emitir concepto previo al Ministerio de Cultura para efectos de la declaratoria
y de la revocatoria de declaratoria de monumentos nacionales y de bienes de interés
cultural de carácter nacional.
8. Definir las reglas sobre composición, funciones, régimen de sesiones y competencia de
los Centros Filiales en los Departamentos y Distritos.
9. Recomendar los lineamientos que deberán ser tenidos en consideración por las
Alcaldías Municipales, las Gobernaciones y los Territorios Indígenas, para efectuar las
declaratorias, para el manejo del patrimonio cultural y de los bienes de interés cultural, los
cuales deben enmarcarse en los principios de descentralización, autonomía y
participación de las entidades territoriales.
10. Establecer criterios para aplicar el principio de coordinación que debe emplearse en la
declaratoria y manejo de los bienes de interés cultural, entre los niveles nacional,
departamental, distrital, municipal y de los territorios indígenas y formular
recomendaciones sobre las declaratorias de carácter nacional de bienes del ámbito
territorial.
11. Apoyar al Ministerio de Cultura en la definición de los aspectos que deben incluirse en,
los planes específicos de protección de bienes de interés cultural.
12. Dictar su propio reglamento.
13. Las demás funciones que correspondan a su naturaleza de órgano asesor.
Artículo 8º. Revocatoria. La revocatoria de la declaratoria de monumentos nacionales o
bienes de interés cultural que hayan sido declarados como tales por el Ministerio de
Educación Nacional le corresponderá al Ministerio de Cultura, previo concepto del
Consejo de que trata este decreto.
Artículo 9º. Secretaría técnica y administrativa del Consejo de Monumentos Nacionales.
La secretaría técnica y administrativa será ejercida por la Dirección de Patrimonio del
Ministerio de Cultura.
Artículo 11. Transitorio. En tanto se efectúe la estructuración del Ministerio de Cultura,
continuará ejerciendo la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales de la
Subdirección de Patrimonio del Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, en liquidación.
Artículo 12. Vigencia. El presente decreto rige a partir de la fecha de su expedición y
deroga las disposiciones que le sean contrarias.

Dado en Santa Fe de Bogotá, D. C., a 23 de diciembre de 1997.


Ernesto Samper Pizano
El Ministro de Cultura,
Ramiro Eduardo Osorio Fonseca.

98
47. Sentencia C-191 de 1998

Referencia: Expediente D-1868


Actor: Danilo Devis Pereira
Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 9° (parcial) de la Ley 397 de 1997, "Por
la cual se desarrollan los artículos 70, 71 y 72 y demás artículos concordantes de la
Constitución Política y se dictan normas sobre patrimonio cultural, fomentos y estímulos a
la cultura, se crea el Ministerio de la Cultura y se trasladan algunas dependencias"
Magistrado Ponente:
Dr. Eduardo Cifuentes Muñoz
Santa Fe de Bogotá, D.C., mayo 6 de 1998.

La Sala Plena de la Corte Constitucional, integrada por su Presidente Vladimiro Naranjo


Mesa y por los Magistrados Antonio Barrera Carbonell, Eduardo Cifuentes Muñoz, Carlos
Gaviria Díaz, José Gregorio Hernández Galindo, Hernando Herrera Vergara, Carmenza
Isaza de Gómez, Alejandro Martínez Caballero, y Fabio Morón Díaz, en nombre del
pueblo y por mandato de la Constitución, ha pronunciado la siguiente Sentencia:

En el proceso de constitucionalidad contra el artículo 9° (parcial) de la Ley 397 de 1997,


"Por la cual se desarrollan los artículos 70, 71 y 72 y demás artículos concordantes de la
Constitución Política y se dictan normas sobre patrimonio cultural, fomentos y estímulos a
la cultura, se crea el Ministerio de la Cultura y se trasladan algunas dependencias"

I. Norma revisada

Ley 397 de 1997, Artículo 9°. - Del Patrimonio Cultural Sumergido. Pertenecen al
patrimonio cultural o arqueológico de la Nación, por su valor histórico o arqueológico, que
deberá ser determinado por el Ministerio de Cultura, las ciudades o cementerios de
grupos humanos desaparecidos, restos humanos, las especies náufragas constituidas por
las naves y su dotación, y demás bienes muebles yacentes dentro de éstas, o
diseminados en el fondo del mar, que se encuentren en el suelo o subsuelo marinos de
las aguas interiores, el mar territorial, la plataforma continental o zona económica
exclusiva, cualesquiera que sea su naturaleza o estado y la causa o época del
hundimiento o naufragio. Los restos o partes de embarcaciones, dotaciones o bienes que
se encuentren en circunstancias similares, también tienen el carácter de especies
náufragas.

II. Antecedentes

1. El Congreso de la República expidió la Ley 397 de 1997, "Por la cual se desarrollan los
artículos 70, 71 y 72 y demás artículos concordantes de la Constitución Política y se
dictan normas sobre patrimonio cultural, fomentos y estímulos a la cultura, se crea el
Ministerio de la Cultura y se trasladan algunas dependencias", la cual fue publicada en el
Diario Oficial N° 43.102 de agosto 7 de 1997.
2. El ciudadano Danilo Devis Pereira demandó, en forma parcial, el artículo 9° de la Ley
397 de 1997, por considerarlo violatorio del artículo 101 de la Constitución Política.
3. Mediante escrito fechado el 6 de noviembre de 1997, el apoderado del Ministerio de
Cultura defendió la constitucionalidad de la norma acusada.
4. El representante judicial del Departamento Administrativo de la Presidencia de la
República, por medio de memorial fechado el 6 de noviembre de 1997, solicitó la
declaratoria de exequibilidad de la disposición demandada.

99
5. El Procurador General de la Nación, mediante concepto fechado el 1° de diciembre de
1997, solicitó a esta Corporación declarar la exequibilidad de la norma acusada.

III. La demanda

El demandante considera que la expresión "la plataforma continental", contenida en el


artículo 9° de la Ley 397 de 1997, es violatoria del artículo 101 de la Constitución Política,
en cuyo inciso primero se establece que "los límites de Colombia son los establecidos en
los tratados internacionales aprobados por el Congreso, debidamente ratificados por el
Presidente de la República, y los definidos por los laudos arbitrales en que sea parte la
Nación". Indica que la Ley 9ª de 1961 incorporó al derecho interno colombiano la
Convención sobre la Plataforma Continental, suscrita en Ginebra el 29 de abril de 1958,
en cuyo artículo II-1 se establece que "el Estado ribereño ejerce derechos de soberanía
sobre la plataforma continental a los efectos de su exploración y explotación de sus
recursos naturales". Esta misma norma, en su numeral 4°, entiende por "recursos
naturales" los recursos minerales, los recursos no vivos del lecho del mar, los órganos
vivos pertenecientes a especies sedentarias, es decir, "aquellos que en el período de
explotación están inmóviles en el lecho del mar o en su subsuelo, o sólo pueden moverse
en constante contacto físico con dicho lecho o subsuelo". Así mismo, el libelista pone de
manifiesto que la limitación al ejercicio de la soberanía nacional en la plataforma
continental, contenida en el Convenio antes mencionado, fue ratificada por la legislación
nacional cuando en el artículo 10° de la Ley 10 de 1978 se dispuso que "la soberanía de
la Nación se extiende a su plataforma continental para los efectos de la exploración y
explotación de los recursos naturales". Con base en lo anterior, el actor considera que "no
obstante que la Convención de Ginebra de 1958 (en concordancia con el artículo 101 de
la Constitución), determina que Colombia ejerce soberanía sobre su plataforma
continental sólo para efectos de la exploración y explotación de sus recursos naturales, en
la norma acusada se desconocen esos límites o restricciones, definidos por un tratado
internacional, y se declara que pertenecen al patrimonio cultural o arqueológico de la
Nación bienes que se encuentran en su plataforma continental, que no son recursos
naturales, conforme a la definición que de tales recursos trae el numeral 4° del artículo II
de la misma Convención". En este orden de ideas, considera que las especies náufragas
yacentes en el fondo del mar se encuentran por fuera de los alcances de la soberanía que
ejerce el Estado colombiano sobre la plataforma continental, como quiera que las normas
de la Convención de Ginebra de 1958 sólo autorizan a los Estados a ejercer esa
soberanía sobre los recursos naturales, "como minerales, plantas, peces, etc., que sí
pueden adjudicarse, reservarse, dejarse a apropiación individual, etc.". Según el
demandante, en el presente caso debe darse aplicación al principio de prevalencia del
derecho internacional sobre el derecho interno, el cual se encuentra consagrado en los
artículos 26 y 27 de la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados, suscrita el 23
de mayo de 1969, e incorporada por Colombia a su ordenamiento jurídico interno
mediante la Ley 32 de 1985. En su opinión, el mencionado principio de prevalencia se
encuentra expresamente consagrado en el inciso primero del artículo 101 de la Carta
Política, en relación con los límites territoriales del Estado colombiano. Por otra parte,
señala que el antecedente inmediato de la norma acusada se encuentra en el artículo 4°
de la Ley 26 de 1986, el cual, al referirse a las especies náufragas, limitaba la soberanía
de la Nación sobre éstas a aquellas que se encontrasen en las aguas interiores, el mar
territorial y la zona económica exclusiva, todo de conformidad con las disposiciones de la
Ley 10 de 1978. El actor anota que "el artículo 9° de la Ley 397 de 1997, por el contrario,
incluyó la plataforma continental en la declaración de pertenencia de tales bienes, y
simplemente la extendió a los que se encuentren en su suelo o subsuelo, 'cualquiera que

100
sea su naturaleza', como textualmente lo expresa. Al desconocer la limitación a la
soberanía y jurisdicción del Estado sobre su plataforma continental, impuesta por la
convención de Ginebra de 1958, la norma acusada violó el artículo 101 de la Carta
política, según el cual los límites de Colombia son los establecidos en los tratados
internacionales aprobados por el Congreso, y debidamente ratificados por el Presidente
de la República". Igualmente, el libelista manifiesta que el consentimiento del Estado
ribereño para la realización de investigaciones científicas en su plataforma continental, al
que se refiere el artículo V-8 de la Convención de Ginebra de 1958, el cual sólo puede ser
negado con base en las causales que allí se enuncian en forma taxativa, refuerza el
planteamiento según la soberanía de los Estados sobre su plataforma continental es de
carácter restringido. Por último, agrega que la delimitación de las fronteras de un Estado
es una materia que pertenece a la órbita del derecho internacional público, pese a estar
regulada por normas constitucionales. Por esta razón, las estipulaciones de carácter legal
que modifiquen los límites de un Estado fijados en virtud de tratados internacionales son
inocuas, como quiera que éstos no pueden ser modificados por la voluntad unilateral de
aquél.

VII. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Constitucional resuelve:

Declarar exequible la expresión "la plataforma continental" contenida en el artículo 9° de


la Ley 397 de 1997.

Vladimiro Naranjo Mesa


Presidente

101
48. Decreto 2667 de 1999 (diciembre 24)

Por el cual se modifica la estructura del Instituto Colombiano de Cultura Hispánica

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las facultades constitucionales


y legales otorgadas por el numeral 16 del artículo 189 de la Constitución Política y el
artículo 54 de la Ley 489 de 1998, decreta:

Artículo 1º. Modificación de la estructura del Instituto Colombiano de Cultura Hispánica.


Modificase la estructura del Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, establecimiento
público del orden nacional, adscrito al Ministerio de Cultura, el cual asumirá las funciones
desempeñadas por el Instituto Colombiano de Antropología, ICAN, Unidad Administrativa
Especial sin personería jurídica, del Ministerio de Cultura, bajo la denominación de
Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
Artículo 2º. Naturaleza Jurídica. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia es un
establecimiento público del orden nacional, adscrito al Ministerio de Cultura dotado de
personería jurídica, con patrimonio independiente, autonomía administrativa y financiera y
de carácter científico. La sede principal del Instituto será la ciudad de Santa Fe de Bogotá
D. C.
Artículo 3º. Objeto. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia tendrá por objeto el
fomento, la realización, la publicación y la divulgación de investigaciones antropológicas,
arqueológicas, históricas y sobre el patrimonio cultural de la Nación.
Artículo 4º. Funciones. Son funciones del Instituto Colombiano de Antropología e Historia,
las siguientes:
1. Establecer los criterios científicos y técnicos y planificar el desarrollo de la investigación
en los campos de la antropología social, arqueología, bioantropología, lingüística
aborigen, historia colonial, etnohistoria y patrimonio arqueológico y etnográfico
colombiano.
2. Difundir y publicar los resultados de sus investigaciones.
3. Fomentar, asesorar y apoyar las investigaciones en las áreas afines al Instituto que
efectúen instituciones e investigadores nacionales y extranjeros.
4. Prestar asesoría científica a los organismos de carácter público o privado en el diseño y
ejecución de estudios de impacto cultural, arqueológico y antropológico.
5. Promover, desarrollar y divulgar la investigación científica sobre los trabajos realizados
por la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.
6. Emitir concepto acerca de los bienes que deban ser considerados como patrimonio
arqueológico y antropológico de la Nación.
7. Adelantar los procesos técnicos de las bibliotecas Cervantes y de Antropología y
prestar el servicio al público en los temas de su especialidad.
8. Mantener actualizado el registro del patrimonio arqueológico y etnográfico Nacional,
desarrollando y aplicando metodologías y programas actualizados.
9. Velar por la conservación y el mantenimiento de los parques arqueológicos cuya
custodia le sea encargada, como espacios depositarios de bienes de interés cultural.
10. Promover mecanismos de integración y apoyo a las universidades nacionales e
internacionales que trabajen en áreas del ámbito de su competencia.
11. Efectuar declaratorias de áreas de potencial arqueológico en el territorio nacional.
12. Evaluar y divulgar el estado de la investigación antropológica, arqueológica y
etnohistórica, auspiciando la discusión académica sobre el particular, en un ámbito
interdisciplinario.
13. Las demás funciones que le sean asignadas de acuerdo con su naturaleza.

102
Artículo 5º. Órganos de Dirección y Administración. La dirección y administración del
Instituto Colombiano de Antropología e Historia estará a cargo de un Consejo Directivo y
del Director General quien será agente del Presidente de la República y ejercerá la
representación legal.
Artículo 6º. Estructura. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia tendrá la
siguiente estructura:
1. Consejo Directivo
2. Dirección General
2.1 Oficina Jurídica
2.2 Oficina de Planeación
2.3 Oficina de Control Interno
3. Subdirecciones Generales
3.1 Subdirección Científica
3.2 Subdirección Administrativa y Financiera
4. Órganos de Asesoría y Coordinación
4.1 Comité de Coordinación del Sistema de Control Interno
4.2 Comisión de Personal.
Artículo 7º. Integración del Consejo Directivo. El Consejo Directivo del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia, estará integrado de la siguiente manera:
1. El Ministro de Cultura o su delegado, quien lo presidirá.
2. Dos (2) miembros designados por el Presidente de la República, expertos en el campo
de acción del Instituto, con sus respectivos suplentes.
3. El Director del Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología
Francisco José de Caldas, Colciencias o su delegado.
4. Un delegado de la Agencia Colombiana de Cooperación Internacional o de la
dependencia que haga sus veces.
5. El Rector de la Universidad Nacional de Colombia o su delegado.
6. Un experto en el campo de acción del Instituto elegido por el Consejo Directivo de una
terna presentada por el Ministro de Cultura.
Parágrafo 1º. Los miembros designados por el Presidente de la República lo serán para
un período de dos (2) años.
Parágrafo 2º. El Director General del Instituto participará en el Consejo Directivo, con
derecho a voz pero sin voto. El mismo ejercerá la Secretaría Técnica del Consejo.
Artículo 8º. Funciones del Consejo Directivo. Son funciones del Consejo Directivo del
Instituto, las siguientes:
1. Formular, a propuesta del representante legal, la política general del organismo, los
planes y programas que, conforme a la Ley Orgánica de Planeación y a la Ley Orgánica
de Presupuesto, deben proponerse para su incorporación a los planes sectoriales y a
través de estos al Plan Nacional de Desarrollo.
2. Formular a propuesta del representante legal, la política de mejoramiento continuo de la
entidad, así como los programas orientados a garantizar el desarrollo administrativo de la
entidad.
3. Conocer las evaluaciones semestrales de ejecución presentadas por la administración
de la entidad.
4. Proponer al Gobierno Nacional las modificaciones de la estructura orgánica que
considere pertinentes y adoptar los estatutos internos de la entidad y cualquier reforma
que a ellos se introduzca de conformidad con lo dispuesto en los actos de creación o
reestructuración.
5. Aprobar el proyecto de presupuesto anual del respectivo organismo.
6. Las demás que le señalen la Ley y los estatutos internos.
Artículo 9º. Funciones del Director General. Son funciones del Director General:

103
1. Dirigir, coordinar, vigilar y controlar las actividades del Instituto y la ejecución de sus
programas y proyectos.
2. Proponer al Consejo Directivo la política general del organismo y los planes y
programas que procuren incorporarse a los planes sectoriales y, a través de estos, al Plan
Nacional de Desarrollo.
3. Proponer al Consejo Directivo la política de mejoramiento continuo de la entidad.
4. Coordinar las acciones de intercambio con otras entidades nacionales o extranjeras en
las materias propias del Instituto.
5. Llevar la representación legal de la entidad.
6. Suscribir los contratos de acuerdo con las normas legales vigentes.
7. Nombrar y remover el personal de acuerdo con las disposiciones legales vigentes en la
materia.
8. Fijar los derechos a cargo de los usuarios por la enajenación y utilización de servicios,
derivados del objeto del Instituto cuando así se requiera.
9. Asistir a las reuniones de los organismos en los cuales deba participar o nombrar su
representante.
10. Rendir informes generales o periódicos y particulares al Presidente de la República y
al Ministro de Cultura, sobre las actividades desarrolladas, la situación general del
Instituto y las medidas adoptadas que puedan afectar el curso de la política del gobierno.
11. Organizar y reglamentar áreas funcionales de gestión o grupos de trabajo para la
adecuada atención de los asuntos propios de las dependencias del Instituto.
12. Las demás funciones que le sean asignadas en los correspondientes estatutos.
Artículo 13. Funciones de la Subdirección Científica.
1. Dirigir y coordinar la ejecución de los proyectos de investigación en materia de
antropología social y cultural, bioantropología, arqueología, lingüística, historia y
etnohistoria.
2. Orientar y realizar las publicaciones de los resultados de las investigaciones
adelantadas.
3. Establecer los criterios científicos para el desarrollo de las investigaciones que realice
el Instituto.
4. Vincularse a los procesos investigativos de carácter científico que efectúen instituciones
internacionales o investigadores científicos diferentes a la entidad, previa consideración y
evaluación del interés cultural que ellos revistan.
5. Prestar asesoría científica a los organismos de carácter público o privado en el diseño y
ejecución de estudios de impacto cultural, arqueológico y antropológico.
6. Interactuar con la docencia científica.
7. Orientar y realizar el registro del patrimonio arqueológico y etnográfico del país,
desarrollando y aplicando caracterizaciones técnicas adecuadas.
8. Velar por la conservación y el mantenimiento de los parques arqueológicos cuya
custodia le sea encargada, como espacios depositarios de bienes de interés cultural.
9. Las demás funciones que se le asignen de acuerdo con la naturaleza de la
dependencia.
Artículo 27. Vigencia. El presente decreto rige a partir de su publicación y deroga el
Decreto 1125 de 1999 y las demás disposiciones que le sean contrarias.

Dado en Santa Fe de Bogotá a 24 de diciembre de 1999.


Andrés Pastrana Arango
El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Juan Camilo Restrepo Salazar.
El Ministro de Cultura, Juan Luis Mejía Arango.

104
49. Decisión 460 de 2000

Sobre la Protección y Recuperación de Bienes Culturales del Patrimonio Arqueológico,


Histórico, Etnológico, Paleontológico y Artístico de la Comunidad Andina

El Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, decide:

Artículo 1.- La presente Decisión tiene como fin el promover políticas y normas comunes
para la identificación, registro, protección, conservación, vigilancia y restitución de los
bienes que integran el patrimonio cultural de los países de la Comunidad Andina; así
como para diseñar y ejecutar acciones que impidan la importación, exportación y
transferencia ilícita de los mismos ante los Países Miembros y a Terceros.
Artículo 2.- En concordancia con la Convención de la UNESCO, aprobada por la
Conferencia General en su Decimosexta Reunión el 14 de noviembre de 1970, en París,
para efectos de la presente Decisión, por bienes culturales se entiende aquellos bienes
que, por razones religiosas o profanas, revisten importancia para la arqueología, la
prehistoria, la historia, la literatura, el arte o la ciencia y que pertenecen a alguna de las
categorías enumeradas a continuación:
a) Colecciones y ejemplares raros de zoología, botánica, mineralogía o anatomía; y los
objetos de interés paleontológico;
b) Los bienes relacionados con la historia, con inclusión de la historia de las ciencias y de
las técnicas, la historia militar y la historia social, así como con la vida de los dirigentes,
pensadores, sabios y artistas nacionales y con los acontecimientos de importancia
nacional;
c) El producto de las excavaciones y exploraciones arqueológicas terrestres y
subacuáticas (tanto autorizadas como clandestinas) y de los descubrimientos
arqueológicos;
d) Los elementos procedentes de la desmembración de monumentos artísticos o
históricos y de lugares de interés arqueológico;
e) Objetos culturales tales como inscripciones, monedas, sellos, grabados, artefactos,
herramientas, instrumentos musicales antiguos;
f) Material etnológico constituido por objetos rituales, artefactos utilitarios simbólicos e
instrumentos musicales autóctonos;
g) Los bienes de interés artístico tales como:
- Cuadros, pinturas y dibujos hechos sobre cualquier soporte y en cualquier material;
- Producciones originales de arte estatuario;
- Grabados, estampas y litografías originales;
- Conjuntos y montajes artísticos originales en cualquier material;
h) Manuscritos raros e incunables, libros, documentos y publicaciones antiguos de interés
especial (histórico, artístico, científico, literario, etc.) sueltos o en colecciones;
i) Sellos de correo, sellos fiscales y análogos, sueltos o en colecciones;
j) Archivos históricos, incluidas las fotografías, fonografías y cinematografías;
k) Objetos y ornamentos de uso litúrgico, tales como: Cálices, patenas, custodias,
copones, candelabros, estandartes, incensarios, vestuarios y otros.
Artículo 3.- Los bienes culturales a que se refiere el artículo anterior no distinguen sobre la
propiedad de los mismos ya que los que pertenecen a personas naturales o jurídicas de
carácter privado también se incluyen, siempre que los Estados Partes así lo consideren,
registren y cataloguen.
Artículo 4.- Los bienes descritos en los artículos precedentes serán objeto de la mayor
protección a nivel comunitario, y se considerarán ilícitas su exportación e importación,
salvo que el Estado al que pertenecen autorice su exportación para los fines de promover

105
el conocimiento de las culturas de cada país en el entendido que promover la cooperación
entre los países andinos para el mutuo conocimiento y aprecio de sus bienes culturales
debe constituirse en una herramienta imprescindible para el desarrollo de las relaciones
bilaterales y comunitarias.
Artículo 5.- Los Países Miembros se obligan a establecer en su territorio los servicios
adecuados de protección del patrimonio cultural, dotados de personal competente para
garantizar eficazmente las siguientes funciones:
a) Elaboración de leyes y reglamentos que permitan la protección del patrimonio cultural y
especialmente reprimir el tráfico ilícito de bienes culturales;
b) Establecer y mantener actualizada una lista de los principales bienes culturales,
públicos y privados, cuya exportación constituiría un empobrecimiento considerable del
patrimonio cultural de los países;
c) Ejercer programas educativos para estimular y desarrollar el respeto al patrimonio
cultural de todos los países;
d) Difundir eficazmente entre los Países Miembros de la Comunidad Andina todo caso de
desaparición o robo de un bien cultural.
Artículo 6.- Los Países Miembros se comprometen a:
a) Intercambiar información destinada a identificar a quienes, en el territorio de uno de
ellos, hayan participado en el robo, importación, exportación o transferencia ilícita de
bienes culturales y documentales, conforme la relación del artículo 2; así como en
conductas delictivas conexas;
b) Intercambiar información técnica y legal relativa a los bienes culturales que son materia
de robo y tráfico ilícito, así como capacitar y difundir dicha información a sus respectivas
autoridades aduaneras y policiales, de puertos, aeropuertos y fronteras, para facilitar su
identificación y la aplicación de medidas cautelares y coercitivas que correspondan en
cada caso.
Artículo 7.- A solicitud expresa de uno de los Países Miembros, el otro o los otros
emplearán los medios legales a su alcance para recuperar y devolver, desde sus
territorios, los bienes culturales y documentales que hubiesen sido robados o exportados
ilícitamente del territorio del País Miembro requirente.
Las solicitudes de recuperación y devolución de bienes culturales y documentales de uno
de los Países Miembros, previa acreditación de origen, autenticidad y de denuncia por las
autoridades competentes, deberán ser formalizados por la vía diplomática, de lo cual se
informará para objeto de registro a la Secretaría de la Comunidad Andina.
Artículo 8.- Los gastos inherentes a los servicios para la recuperación y devolución
mencionados serán sufragados por el País Miembro requirente.
Artículo 9.- Se otorgará exoneración total de gravámenes aduaneros y de otros recargos
aduaneros equivalentes, sean de carácter fiscal, monetario, cambiario o de otra
naturaleza, durante el proceso de recuperación y devolución de los bienes culturales y
documentales hacia el país de origen, en aplicación de lo dispuesto en la presente
Decisión.

Dada en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia, a los veinticinco días del mes de
mayo de mil novecientos noventa y nueve.

106
50. Ley 599 de 2000 (24 de julio)

Código Penal Colombiano

El Congreso de Colombia decreta:

Artículo 156. Destrucción o utilización ilícita de bienes culturales y de lugares de culto. El


que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, sin justificación alguna basada en
imperiosas necesidades militares y sin que previamente haya tomado las medidas de
protección adecuadas y oportunas, ataque y destruya monumentos históricos, obras de
arte, instalaciones educativas o lugares de culto, que constituyan el patrimonio cultural o
espiritual de los pueblos, [debidamente señalados con los signos convencionales] 35, o
utilice tales bienes en apoyo del esfuerzo militar, incurrirá en prisión de cuarenta y ocho
(48) a ciento ochenta (180) meses y multa de doscientos sesenta y seis punto sesenta y
seis (266.66) a mil quinientos (1500) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Poder Público
Andrés Pastrana Arango

107
51. Ley 685 de 2001

Por la cual se expide el Código de Minas y se dictan otras disposiciones.

Artículo 35º. Zonas de minería restringida. Podrán efectuarse trabajos y obras de


exploración y de explotación de minas en las siguientes zonas y lugares, con las
restricciones que se expresan a continuación:
c. En las zonas definidas como de especial interés arqueológico, histórico o cultural
siempre y cuando se cuente con la autorización de la autoridad competente;
Artículo 36º. Efectos de la exclusión o restricción. En los contratos de concesión se
entenderán excluidas o restringidas de pleno derecho, las zonas, terrenos y trayectos en
los cuales, de conformidad con los artículos anteriores, está prohibida la actividad minera
o se entenderá condicionada a la obtención de permisos o autorizaciones especiales.
Esta exclusión o restricción no requerirá ser declarada por autoridad alguna, ni de
mención expresa en los actos y contratos, ni de renuncia del proponente o concesionario
a las mencionadas zonas y terrenos. Si de hecho dichas zonas y terrenos fueren
ocupados por obras o labores del concesionario, la autoridad minera ordenará su
inmediato retiro y desalojo, sin pago, compensación o indemnización alguna por esta
causa. Lo anterior, sin perjuicio de las actuaciones que inicien las autoridades
competentes en cada caso cuando a ello hubiere lugar.

Rama Ejecutiva del Poder Público

108
52. Decreto 833 de 2002

Por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 397 de 1997 en materia de Patrimonio


Arqueológico Nacional y se dictan otras disposiciones.

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de sus facultades constitucionales


y legales, en especial de las que le confieren el artículo 189, numeral 11, de la
Constitución Política y la Ley 397 de 1997, decreta:

Capítulo I
Disposiciones generales

Artículo 1°. Terminología utilizada. Para los efectos de este decreto se entiende por:
1. Contexto arqueológico. Conjunción estructural de información arqueológica asociada
a los bienes muebles o inmuebles de carácter arqueológico.
2. Información arqueológica. Datos y elementos de carácter inmaterial, científico e
histórico sobre el origen, valores, tradiciones, costumbres y hábitos que dan valor no
comercial y sentido cultural a los bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico.
3. Bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico. Bienes materiales
considerados como arqueológicos en razón de su origen y época de creación, de acuerdo
con los tratados internacionales aprobados por el país y con la legislación nacional.
4. Concepto de pertenencia al patrimonio arqueológico. Concepto técnico y científico
emitido por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia para los efectos que se
requieran, a través del cual se establece técnica y científicamente que un bien o conjunto
de bienes determinados son de carácter arqueológico.
5. Deterioro del contexto arqueológico por intervención indebida. Cualquier acción
humana no autorizada por la autoridad competente con los fines de carácter científico,
cultural y demás previstos en la ley, acción que produce irreparable afectación o pérdida
de la información arqueológica. Entre otras, son constitutivas de este deterioro, la
exploración, excavación, extracción, manipulación, movilización del contexto arqueológico
no autorizados previamente, o la desatención de los planes especiales de manejo
arqueológico.
6. Exploración de carácter arqueológico. Acciones de búsqueda, prospección,
investigación o similares de carácter arqueológico debidamente autorizadas en el territorio
nacional, por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia o por las entidades que
dicho instituto delegue.
7. Excavación de carácter arqueológico. Acciones de movimiento o remoción de tierras
con fines arqueológicos debidamente autorizadas en el territorio nacional, por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia o por las entidades que dicho Instituto delegue.
8. Intervención material de zonas de influencia arqueológica. Cualquier acción con
capacidad de afectar el contexto arqueológico existente en una zona de influencia
arqueológica.
9. Zona de influencia arqueológica. Área precisamente determinada del territorio
nacional, incluidos terrenos de propiedad pública o particular, en la cual existan bienes
muebles o inmuebles integrantes del patrimonio arqueológico, zona que deberá ser
declarada como tal por la autoridad competente a efectos de establecer en ellas un plan
especial de manejo arqueológico que garantice la integridad del contexto arqueológico.
10. Plan de manejo arqueológico. Concepto técnico de obligatoria atención emitido o
aprobado por la autoridad competente respecto de específicos contextos arqueológicos,
bienes muebles e inmuebles integrantes de dicho patrimonio o zonas de influencia

109
arqueológica, mediante el cual se establecen oficiosamente o a solicitud de sus
tenedores, los niveles permitidos de intervención, condiciones de manejo y planes de
divulgación.
11. Profesionales acreditados en materia arqueológica. Profesionales, con experiencia,
conocimientos o especialización en el campo de la arqueología, aprobados por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia en eventos de realización de exploraciones o
excavaciones de carácter arqueológico, o por el Ministerio de Cultura o la autoridad que
este delegue para la realización de acciones de intervención sobre este patrimonio.
Artículo 2°. Autoridades competentes. Para todos los efectos contemplados en este
decreto, son autoridades competentes:
1. El Ministerio de Cultura respecto de las funciones que le asigna la Ley 397 de 1997
las cuales pueden delegarse en los términos de la misma.
2. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia respecto de las funciones que
directamente le atribuyen las Leyes 163 de 1959 y 397 de 1997, los Decretos 264 de
1994, 2667 de 1999, en particular las de autorizar exploraciones o excavaciones de
carácter arqueológico, llevar el registro de los bienes integrantes del patrimonio
arqueológico, declarar de carácter arqueológico bienes muebles e inmuebles
representativos de la tradición e identidad culturales de las comunidades indígenas
actualmente existentes y conceptuar sobre los bienes pertenecientes al patrimonio
arqueológico, las que le atribuye este decreto y las que le sean delgadas por el Ministerio
de Cultura de conformidad con lo previsto en la Ley 397 de 1997.
3. Las autoridades del orden territorial o de los grupos étnicos, las entidades de
carácter técnico, cultural o universitario, que sean delegadas por el Ministerio de Cultura o
por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, en este último caso sólo respecto
de las funciones que directamente le atribuyen a dicho Instituto las normas vigentes.
Parágrafo. En todos los casos en los cuales en este decreto se utilice el término
“autoridad competente” se entenderá referido al Ministerio de Cultura o a la entidad que
éste delegue. Las autoridades de investigación y sanción de carácter penal, policivo y
aduanero, ejercen las facultades que la ley y los actos vigentes les confieren.
Artículo 3°. Integración del patrimonio arqueológico. Los bienes muebles e inmuebles de
carácter arqueológico, la información arqueológica y/o en general el contexto arqueológico
integran el patrimonio arqueológico, el cual pertenece a la Nación, es inalienable,
imprescriptible e inembargable.
De conformidad con el artículo 4° de la Ley 397 de 1997, los bienes integrantes del
patrimonio arqueológico son bienes de interés cultural que hacen parte del patrimonio
cultural de la Nación. En condición de bienes de interés cultural además de las
previsiones constitucionales sobre su propiedad, inalienabilidad, imprescriptibilidad e
inembargabilidad, son objeto del régimen de protección y estímulo previsto en la referida
ley o en las normas que la modifiquen.
Quien por cualquier causa o título haya entrado en poder de bienes integrantes del
patrimonio arqueológico, tiene la condición civil de tenedor. La tenencia de estos bienes
podrá mantenerse voluntariamente en quien haya entrado en ella, o ser autorizada de
acuerdo con lo previsto en este decreto.
Los derechos de los grupos étnicos sobre el patrimonio arqueológico que sea parte de su
identidad cultural y que se encuentre en territorios sobre los cuales aquellos se asienten,
no comportan en ningún caso excepción a la disposición constitucional sobre su
inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad.
Artículo 4°. Conceptos técnicos y científicos de pertenencia de bienes al patrimonio
arqueológico. Los bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico no requieren
ninguna clase de declaración pública o privada para ser considerados como integrantes
del patrimonio arqueológico. El concepto de pertenencia de un bien o conjunto de bienes

110
determinados al patrimonio arqueológico no tiene carácter declarativo, sino de
reconocimiento en materia técnica y científica para determinados efectos previstos en las
normas vigentes.
Ninguna situación de carácter preventivo, de protección, promoción, conservación o de
orden prohibitorio o sancionatorio previstas en la Constitución Política, la ley o los
reglamentos de cualquier naturaleza en relación con los bienes integrantes del patrimonio
arqueológico, requiere la existencia de un previo concepto de pertenencia de los bienes
objeto de la situación de que se trate a dicho patrimonio.
En ningún caso la inexistencia de la declaratoria de una zona de influencia arqueológica,
o la inexistencia de un plan de manejo arqueológico, faculta la realización de alguna clase
de exploración o excavación sin la previa autorización del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia.
Para los efectos de este decreto, considerase el territorio nacional como un área de
potencial riqueza en materia de patrimonio arqueológico. Sin perjuicio de lo anterior, las
zonas de influencia arqueológica deberán ser previamente declaradas por la autoridad
competente.
Artículo 5°. Objetivos de la política estatal en relación con el patrimonio arqueológico. La
política estatal en lo referente al patrimonio arqueológico, tendrá como objetivos
principales la protección, la conservación, la rehabilitación, divulgación y recuperación de
dicho patrimonio, con el propósito de que éste sirva de testimonio de la identidad cultural
nacional tanto en el presente como en el futuro.
Artículo 6°. Bienes pertenecientes a la época colonial. A los bienes muebles e inmuebles
pertenecientes a la época colonial que hubieren sido declarados o lo sean con
posterioridad a la vigencia de este decreto como monumentos nacionales o como bienes
de interés cultural, se les aplicarán las disposiciones del artículo 11 de la Ley 397 de
1997.

Capítulo II
Manejo de bienes integrantes del patrimonio arqueológico
Título I

Encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico


Artículo 7°. Encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El encuentro de
bienes integrantes del patrimonio arqueológico no tiene para ningún efecto el carácter civil
de invención, hallazgo o descubrimiento de tesoros.
Artículo 8°. Información sobre encuentro fortuito de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico. De conformidad con el artículo 6°, inciso 3, de la Ley 397 de 1997, quien de
manera fortuita encuentre bienes integrantes del patrimonio arqueológico deberá dar
aviso inmediato a las autoridades civiles o policivas más cercanas, las cuales tienen como
obligación informar el hecho al Ministerio de Cultura dentro de las veinticuatro (24) horas
siguientes al recibo del aviso.
Recibida la información por el Ministerio de Cultura ésta será inmediatamente trasladada
al Instituto Colombiano de Antropología e Historia a efectos de realización de los estudios
técnicos, trámites y decisión de las medidas aplicables de acuerdo con lo reglamentado
en este decreto. Los estudios técnicos pueden realizarse directamente por dicho Instituto
o a instancias suyas por autoridades locales, instituciones o particulares especializados.
El aviso de que trata el inciso primero de este artículo puede darse directamente por quien
encuentre los bienes, al Instituto Colombiano de Antropología e Historia cuando ello sea
posible.
Las actividades que hayan originado el encuentro fortuito de bienes integrantes del
patrimonio arqueológico serán inmediatamente suspendidas para lo cual, de ser

111
necesario, se acudirá al concurso de la fuerza pública.
Artículo 9°. Puesta de bienes integrantes del patrimonio arqueológico a disposición del
Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Quien encuentre bienes integrantes del
patrimonio arqueológico y los haya conservado en tenencia, los pondrá en inmediata
disposición del Instituto Colombiano de Antropología e Historia para su registro.
Una vez registrados, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia decidirá con base
en las características de los bienes de que se trate y con base en la existencia de
elementos de información arqueológica que dichos bienes conserven, si los deja en
tenencia voluntaria de quien fortuitamente los haya encontrado o si los conserva
directamente o a través de instituciones especializadas.

Título II
Autorización de excavaciones, exploraciones y actos de intervención de carácter
arqueológico

Artículo 10. Exploración, excavación de carácter arqueológico. Ningún acto de exploración


o excavación en relación con bienes integrantes del patrimonio arqueológico podrá
realizarse en el territorio nacional, incluidos los predios de propiedad privada, sin la previa
autorización del Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
Toda acción de exploración, excavación o intervención de bienes integrantes del
patrimonio arqueológico que se encuentre en zonas en las cuales se hallen asentadas
comunidades indígenas podrá realizarse previa consulta con la comunidad indígena
respectiva y autorización de la autoridad competente. La consulta y coordinación a que se
refiere este artículo se realizará de acuerdo con los procedimientos dispuestos en las
normas vigentes o en las que se modifiquen en materia de consulta a las comunidades
indígenas.
Artículo 11. Fines de la exploración o excavación de carácter arqueológico. La exploración
o excavación de carácter arqueológico se autorizará de considerarse pertinente, con fines
de investigación cultural y científica, con finalidades de conservación del contexto
arqueológico o con los demás previstos en las normas vigentes. La exploración o
excavación de que trata este artículo deberá efectuarse por profesionales acreditados en
materia arqueológica.
El Instituto Colombiano de Antropología e Historia reglamentará mediante acto de
contenido general los requisitos que deberán acreditarse para la autorización de estas
actividades, así como las formas de intervención permitidas y las informaciones que
deberán suministrársele.
Artículo 12. Encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico durante
actividades de exploración o excavación de carácter arqueológico. Al encuentro de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico durante actividades de exploración o excavación
de carácter arqueológico se aplicará lo dispuesto en los artículos 80 y 9° de este decreto,
sin embargo la actividad de exploración o excavación de carácter arqueológico podrá
continuarse previa autorización del Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
Artículo 13. Autorización de actos de intervención material sobre zonas de influencia
arqueológica. Todo acto de intervención material sobre zonas de influencia arqueológica
debe ser previamente autorizado por la autoridad competente, bajo la supervisión de
profesionales en materia arqueológica.

Título III
Registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico

Artículo 14. Registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Compete al

112
Instituto Colombiano de Antropología e Historia llevar un registro de bienes integrantes del
patrimonio arqueológico, el cual tendrá propósitos de inventario, catalogación e
información cultural. El registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico se
mantendrá actualizado y se integrará al Registro Nacional del Patrimonio Cultural que
administra el Ministerio de Cultura.
El Instituto Colombiano de Antropología e Historia reglamentará de manera acorde con el
Registro Nacional del Patrimonio Cultural, la forma, requisitos, elementos, informaciones y
demás atributos necesarios a efectos de mantener un adecuado registro.
El Instituto Colombiano de Antropología e Historia realizará el registro de que trata este
artículo de manera oficiosa o a solicitud de tenedores de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico.
En ningún caso el registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, cuya
tenencia se mantenga radicada en quien haya entrado por alguna causa en la misma,
conferirá derechos dé prohibido ejercicio sobre los respectivos bienes, según lo previsto
en la Constitución Política, en las normas vigentes y en el presente decreto.
Artículo 15. Término máximo para el registro de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico. Establécese un término máximo de un (1) año a partir de la vigencia de este
decreto para que quienes hayan entrado por cualquier causa en tenencia de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico los registren ante el Instituto Colombiano de
Antropología e Historia.
Mediante este registro el tenedor de bienes integrantes del patrimonio arqueológico podrá
continuar en tenencia voluntaria de los mismos. De su lado, los tenedores de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico cuyo registro haya sido efectuado con
anterioridad a la vigencia de este decreto podrán continuar en tenencia voluntaria de los
mismos.
Artículo 16. Registro de bienes en tenencia voluntaria. En todos los actos de registro de
bienes integrantes del patrimonio arqueológico, cuya tenencia se mantenga en quien haya
entrado por alguna causa en la misma, se dejará constancia de dicha tenencia en
condición voluntaria por el tenedor, del régimen de prohibiciones y protección
constitucional y legalmente establecido, de la imposibilidad de realizar actos de
intervención material sin la previa autorización de la autoridad competente, del
compromiso del tenedor de responder por la conservación, cuidado y guarda del bien de
que se trate bajo su exclusiva costa, así como de los demás elementos de información
que estime necesarios el Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
La tenencia voluntaria de bienes integrantes del patrimonio arqueológico que se conceda
a partir del vencimiento del plazo previsto en el artículo 15 de este decreto cesará a
solicitud de la autoridad competente, mediante el requerimiento escrito de devolución del
respectivo bien a su tenedor voluntario autorizado.

Capítulo III
Disposiciones finales

Artículo 17. Actos sobre bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Los bienes
integrantes del patrimonio arqueológico se encuentran fuera del comercio y son
intransferibles a cualquier título por su tenedor.
No podrá quien mantenga su tenencia, realizar su exportación o salida del país sin el
previo permiso de la autoridad competente.
Artículo 18. Faltas contra bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Sin perjuicio del
deber de formular denuncia que asiste a los funcionarios públicos en conocimiento de
infracción a la legislación existente, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia
formulará las denuncias de carácter penal y policivo, por la comisión de las infracciones

113
penales o policivas de las que tenga conocimiento.
Artículo 19. Decomiso material de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El
decomiso de bienes integrantes del patrimonio arqueológico consiste en el acto en virtud
del cual quedarán en poder de la Nación tales bienes, ante la ocurrencia de uno
cualquiera de los siguientes hechos:
1. Cuando los bienes de que se trate no se encuentren registrados, una vez vencido el
término previsto en el artículo 17 de este decreto.
2. Cuando sobre el respectivo bien se haya realizado cualquier acto de enajenación
proscrito por la Constitución Política.
3. Cuando el respectivo bien haya intentado exportarse, sin el permiso de la autoridad
competente o con desatención del régimen de exportación.
4. Cuando el respectivo bien se haya obtenido a través de cualquier clase de
exploración o excavación no autorizados por el Instituto Colombiano de Antropología e
Historia.
5. Cuando el respectivo bien sea objeto de recuperación con ocasión de su exportación
o sustracción ilegales.
6. Cuando no se atendiere el requerimiento de la autoridad competente para su
devolución voluntaria a la Nación, cuya tenencia hubiere sido autorizada a partir del
término previsto en el artículo 15 de este decreto en virtud de encuentro fortuito de esta
clase de bienes, encuentro de los mismos dentro de exploraciones o excavaciones de
carácter arqueológico o encuentro de bienes dentro del desarrollo de estudios de impacto
arqueológico.
Parágrafo. El decomiso no constituye forma de readquisición de bienes que se encuentren
en manos de particulares.
Artículo 20. Decomiso definitivo de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El
Ministerio de Cultura o la autoridad que éste delegue, con el concurso que se requiera de
las autoridades policivas, así como las autoridades aduaneras en lo de su competencia,
realizarán el decomiso material en los casos determinados en el artículo anterior.
El Ministerio de Cultura está investido de facultades de policía de conformidad con el
parágrafo 2° del artículo 15 de la Ley 397 de 1997.
En todos los casos, una vez efectuado el decomiso material, el Ministerio de Cultura o la
autoridad que éste delegue iniciará actuación administrativa de modo acorde con la Parte
Primera y demás pertinentes del Código Contencioso Administrativo a efectos de decidir a
través de acto administrativo motivado el decomiso definitivo de los bienes de que se trate
o la procedencia de mantener la tenencia material voluntaria del bien de que se trate en
quien por alguna causa hubiere entrado en su tenencia en el evento de que durante la
actuación administrativa se demuestre la inexistencia de la correspondiente causal que
hubiere originado el decomiso material.
Dentro de la misma actuación administrativa, se decidirá sobre la imposición de las
sanciones pecuniarias previstas en el artículo 15, numerales 2 a 4, de la Ley 397 de 1997.
Artículo 21. Delegaciones. Las delegaciones que de conformidad con lo previsto en el
artículo 15, parágrafo 1°, de la Ley 397 de 1997, hubiere efectuado el Ministerio de
Cultura con anterioridad a la vigencia de este decreto, continuarán vigentes hasta tanto se
decida su modificación o conclusión según las normas legales sobre la materia.
Artículo 22. Réplicas de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. A partir de los
seis (6) meses posteriores a la vigencia de este decreto, toda réplica, copia o imitación de
bienes integrantes del patrimonio arqueológico que pretenda comercializarse o
exportarse, podrá contener un sello en bajo relieve y en lugar visible hecho durante su
proceso de producción o elaboración, en el que se lea la palabra “REPLICA”, mediante el
cual se acreditará a efectos de evitar interferencias no indispensables, que los respectivos
elementos no son integrantes del patrimonio arqueológico.

114
En cualquier caso de duda por adquirentes o autoridades nacionales, se acudirá al
concepto del Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
El Ministerio de Cultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia promoverán
ante la Superintendencia de Industria y Comercio la aplicación de lo previsto en este
artículo.
Artículo 23. Aplicación de disposiciones legales. Las disposiciones de este decreto son
reglamentarias y complementarias de la Ley 397 de 1997. Lo no reglamentado en este
decreto se seguirá de conformidad con dicha ley y demás disposiciones legales vigentes.
Artículo 24. Modifícase el numeral 7 del artículo 2° del Decreto 3048 de 1997,
modificado por el Decreto 1479 de 1999, el cual quedará así:
“7. El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia”.
Artículo 25. Vigencia y derogatorias. El presente decreto rige a partir de su publicación en
el Diario Oficial, modifica en lo pertinente el artículo 2° del Decreto 3048 de 1997,
modificado por el Decreto 1479 de 1999, y deroga las disposiciones que le sean
contrarias, así como las que en particular se relacionan a continuación: Decreto 904 de
1941, salvo en los artículos 1° y 2°; Decreto 264 de 1963, salvo los artículos 1°, 2°, 4°, 5°,
9°, 16; Decreto 1397 de 1989, salvo los artículos 1° y 7°.

Dado en Bogotá, D. C., a 26 de abril de 2002.


Andrés Pastrana Arango
La Ministra de Cultura, Araceli Morales López

115
53. Decreto Reglamentario 2290 de 2003

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las facultades constitucionales


y legales, en especial las que le confiere el numeral 11 del artículo 189 de la Constitución
Política de Colombia y el artículo 7º de la Ley 397 de 1997, decreta:

Artículo 1º. Modifícase el artículo 2º del Decreto 3048 de 1997, el cual quedará así:
"Artículo 2º. El Consejo de Monumentos Nacionales estará integrado de la siguiente
forma:
1. El Ministro de Cultura o su delegado, quien lo presidirá.
2. El Ministro de Comercio, Industria y Turismo o su delegado.
3. El Ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial o su delegado.
4. El Decano de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia.
5. El Presidente de la Academia Colombiana de Historia o su delegado.
6. El presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos o su delegado.
7. El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia "ICANH".
8. Cuatro (4) expertos distinguidos en el ámbito de la conservación del Patrimonio Cultural
designados por el Ministro de Cultura.
9. El Director de la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura, quien participará en
las sesiones con voz pero sin voto.
A las sesiones del Consejo de Monumentos Nacionales podrán ser invitados con voz pero
sin voto, los funcionarios públicos y las demás personas que el Consejo estime
conveniente, con el fin de obtener una mayor ilustración sobre los temas sometidos a su
consideración".
Artículo 2º. El presente decreto rige a partir de su publicación, modifica en lo pertinente el
artículo 2º del Decreto 3048 de 1997 y deroga el artículo 1º del Decreto 1479 de 1999.

Dado en Bogotá, D. C., a 12 de agosto de 2003.


Álvaro Uribe Vélez
La Ministra de Cultura,
María Consuelo Araújo Castro.

116
54. Sentencia C-474 de 2003

Referencia: expediente D-4342


Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 9° (parcial) de la Ley 397 de 1997.
Actora: Bibiana Patricia Ortegón Amador
Magistrado Ponente: Dr. Eduardo Montealegre
Bogotá, D.C., diez (10) de junio de dos mil tres (2003).
La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus atribuciones
constitucionales y de los requisitos y trámites establecidos en el Decreto 2067 de 1991, ha
proferido la siguiente Sentencia:

I. Antecedentes

En ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, la ciudadana Bibiana Patricia


Ortegón Amador demanda el artículo 9° (parcial) de la Ley 397 de 1997. Cumplidos los
trámites constitucionales y legales propios de los procesos de constitucionalidad, la Corte
Constitucional procede a decidir acerca de la demanda en referencia.
II. Texto objeto de revisión.

Ley 397 de 1997. Artículo 9o. Del patrimonio cultural sumergido. Pertenecen al patrimonio
cultural o arqueológico de la Nación, por su valor histórico o arqueológico, que deberá ser
determinado por el Ministerio de Cultura, las ciudades o cementerios de grupos humanos
desaparecidos, restos humanos, las especies náufragas constituidas por las naves y su
dotación, y demás bienes muebles yacentes dentro de éstas, o diseminados en el fondo
del mar, que se encuentren en el suelo o subsuelo marinos de las aguas interiores, el mar
territorial, la plataforma continental o zona económica exclusiva, cualesquiera que sea su
naturaleza o estado y la causa o época del hundimiento o naufragio. Los restos o partes
de embarcaciones, dotaciones o bienes que se encuentren en circunstancias similares,
también tienen el carácter de especies náufragas.
Parágrafo 1o. Toda exploración y remoción del patrimonio cultural sumergido, por
cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera, requiere autorización previa del
Ministerio de Cultura, y de la Dirección General Marítima, DIMAR, del Ministerio de
Defensa Nacional, la cual será temporal y precisa.
Si en ejercicio de la autorización se produjere un hallazgo, deberá denunciarse el mismo
ante tal Dirección, con el fin de que ésta acredite como denunciante a quien lo haya
hecho, mediante acto reservado y debidamente motivado.
Si como consecuencia de la denuncia se produce el rescate en las coordenadas
geográficas indicadas por el denunciante, éste tendrá derecho a un porcentaje del valor
bruto de las especies náufragas que será reglamentado por el Gobierno Nacional, oído el
concepto del Consejo Nacional de Cultura.
Para los contratos de rescate, el denunciante debe ofrecer primero a la Nación los objetos
que por derecho le pertenezcan, y sólo después a otras entidades.

III. La demanda

La demandante considera que la expresión acusada viola los artículos 63, 70 y 72 de la


Constitución. Para la ciudadana, cuando el artículo acusado estipula que el denunciante
del hallazgo de especies naufragas tiene derecho a un porcentaje de su valor bruto,
desconoce que estas especies son parte del patrimonio cultural y arqueológico de la
Nación, que son bienes culturales con protección Estatal, inalienables, imprescriptibles e

117
inembargables. Según su parecer, el aparte acusado permite que estos bienes sean
disponibles, pues faculta a cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera,
autorizada previamente para la exploración y remoción del patrimonio cultural, a que
denuncie el hallazgo, y si se produce el rescate de las especies náufragas, tenga derecho
a un porcentaje del valor bruto de las mismas. Para la demandante, el Patrimonio Cultural
de la Nación es parte de los bienes y valores culturales reflejo de la idiosincrasia e
identidad de la sociedad colombiana. Por tanto, no puede crear ni satisfacer intereses
particulares, pues su destinación es de carácter general y de beneficio común. Para la
ciudadana, el aparte demandado no está enmarcado dentro del mandato constitucional
del artículo 71, el cual establece el deber del Estado de crear incentivos y estímulos
especiales para las personas e instituciones que desarrollen y fomenten la ciencia, la
tecnología y las demás manifestaciones culturales, pues la ley parcialmente acusada no
tiene como motivación el fomento o desarrollo cultural. La hipótesis establecida por la
norma, es que, si con ocasión de una exploración y remoción del patrimonio cultural, son
halladas y rescatadas especies naufragas, puede generarse el derecho a un porcentaje
del valor bruto de éstas. Lo anterior viola los artículos 72 y 63 de la Carta, pues los bienes
que pertenecen al Estado no son disponibles. La actora argumenta que el patrimonio
cultural de la nación, al ser parte integral de los bienes del Estado, es testimonio de la
identidad cultural de la Nación y tiene una especial destinación hacia la comunidad. Por
tanto, según su parecer, permitir que las personas que denuncian un hallazgo y tengan
derecho a un porcentaje respecto de las mismas es inconstitucional, pues desdibuja la
especial destinación de interés social y cultural que tiene este patrimonio, ya que se
estaría satisfaciendo y beneficiando intereses privados, violando el especial carácter de
patrimonio cultural, inalienable, inembargable e imprescriptible, establecido por la
Constitución Nacional en sus artículos 63 y 72.

VII. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Sala Plena de la Corte Constitucional de la República de


Colombia, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,
resuelve:

Primero: Declarar inexequible la expresión acusada "que será reglamentado por el


Gobierno Nacional" contenida en el inciso tercero del parágrafo primero del artículo 9° de
la Ley 397 de 1999.
Segundo: Declarar exequible la expresión acusada "éste tendrá derecho a un porcentaje
del valor bruto de las especies náufragas", contenida en el inciso tercero del parágrafo
primero del artículo 9° de la Ley 397 de 1999, en el entendido de que el porcentaje a que
tiene derecho el denunciante, no puede ser pagado, total o parcialmente, con las especies
náufragas que integran el patrimonio arqueológico y cultural nacional.
Eduardo Montealegre
Presidente

118
55. Decisión 588 de 2004

Sustitución de la Decisión 460 sobre la protección y recuperación de bienes del patrimonio


cultural de los Países Miembros de la Comunidad Andina.

Artículo 1. A los fines de la presente Decisión, las expresiones que se indican a


continuación tendrán la acepción que para cada una de ellas se señala: Conservación:
Disciplina que está involucrada con la protección y la preservación del buen estado de
subsistencia e integridad del patrimonio cultural mueble e inmueble, el cual, por motivos
de su significado histórico, artístico o sus cualidades científicas, posee un valor
reconocido y de especial interés para la sociedad. Patrimonio arqueológico: Conjunto de
manifestaciones culturales constituidas por espacios, estructuras u objetos y en general
restos de cultura material, producidos o generados por sociedades de humanos del
pasado, los cuales aportan información de valor histórico. Este tipo de manifestaciones
culturales abarca la siguiente tipología: manifestaciones de arqueología industrial, sitios
funerarios, áreas asociadas, antiguas unidades de producción, construcción en piedra o
tierra, manifestaciones de arte rupestre, ruinas, sitios de batalla, sitios subacuáticos, entre
otros. Patrimonio cultural: Se entiende por patrimonio cultural la apropiación y gestión de
las manifestaciones materiales e inmateriales heredadas del pasado, incluyendo los
valores espirituales, estéticos, tecnológicos, simbólicos y toda forma de creatividad, que
los diferentes grupos humanos y comunidades han aportado a la historia de la
humanidad. Patrimonio cultural mueble: Comprende los objetos arqueológicos, históricos,
artísticos, etnográficos, tecnológicos, religiosos y aquellos de origen artesanal o folklórico
que constituyen bienes o colecciones importantes para las ciencias, la historia del arte y la
conservación de la diversidad cultural del país. Patrimonio cultural intangible: Comprende
las manifestaciones y los valores culturales y los significados sociales contenidos en la
música y las artes del espectáculo; el lenguaje y la literatura; las tradiciones orales, la
toponimia, los festivales folklóricos y de toda naturaleza, los ritos y las creencias; el arte
culinario y la medicina tradicional, entre otros conocimientos y tecnologías tradicionales,
que la comunidad haya reconocido como recurrentes y válidas para identificación y
expresión cultural. Patrimonio documental: Está constituido por la documentación
existente en los archivos de todas las reparticiones y organismos de los Estados, en los
archivos históricos, notariales, eclesiásticos, así como en los archivos particulares en
general, aun en aquellos de origen privado que sirvan de fuente de información para
estudios históricos de desarrollo cultural, social, económico, jurídico o religioso.
Patrimonio industrial: Es todo aquel sistema de producción por medios mecánicos y en
serie activados por energía, cuyo origen no sea humano, vestigios tangibles e intangibles
surgidos en torno a la industria, siendo éstos de diversos orígenes ya sea de determinada
fuerza motriz (hidráulica, eólica, vapor, entre otras) o definida por tipo de producción
(textiles, minería, entre otras). Patrimonio paleontológico: Restos o huellas de especies
animales o vegetales extintos, fosilizados o en proceso de mineralización o bien
conservados en sustancias tales como: ámbar, petróleo o turbera. Incluyen restos de las
especies, sus improntas, coprolitos (excremento petrificado), polen antiguo y las
colecciones de testigo, es decir cilindro con muestras estratigráficas obtenidas mediante
barrenos. País(es) Miembro(s): Cada uno de los Países Miembros de la Comunidad
Andina.

Capítulo II - Del objetivo

Artículo 2. La presente Decisión tiene como fin el promover políticas, mecanismos y


disposiciones legales comunes para la identificación, registro, protección, conservación,

119
vigilancia, restitución y repatriación de los bienes que integran el patrimonio cultural de los
Países Miembros, así como para diseñar y ejecutar acciones conjuntas que impidan la
salida, extracción, ingreso, tránsito internacional o transferencia ilícitos de los mismos
entre los Países Miembros y terceros países.

Capítulo III - Del Ámbito de Aplicación

Artículo 3.- Para efectos de la presente Decisión, por bienes culturales patrimoniales se
entiende aquellos bienes que, por razones religiosas o profanas, revisten importancia para
la arqueología, la historia, la literatura, el arte y la ciencia y que pertenecen a alguna de
las categorías enumeradas a continuación: a) Colecciones y ejemplares de zoología,
botánica y anatomía, así como de mineralogía y objetos paleontológicos; b) Los bienes
relacionados con la historia de cada País Miembro que contengan una protección
especial, con inclusión de la historia de las ciencias y de las técnicas, la historia militar y la
historia social, así como con la vida de los dirigentes, pensadores, sabios y artistas
nacionales y con los acontecimientos de importancia nacional; c) El producto de las
excavaciones y exploraciones arqueológicas terrestres y subacuáticas, tanto autorizadas
como clandestinas, y de los descubrimientos arqueológicos; d) Los elementos
procedentes de la desmembración de monumentos artísticos o históricos y de lugares de
interés arqueológico; e) Antigüedades tales como inscripciones, monedas, grabados,
artefactos, herramientas, instrumentos musicales antiguos; f) Material etnológico
constituido por objetos rituales, artefactos utilitarios simbólicos e instrumentos musicales
autóctonos; g) Los bienes de interés artístico tales como: - Cuadros, pinturas y dibujos
hechos sobre cualquier soporte y en cualquier material; - Producciones originales de arte
estatuario; - Grabados, estampas y litografías originales; - Conjuntos y montajes artísticos
originales en cualquier material; h) Manuscritos raros e incunables, libros, documentos y
publicaciones antiguos de interés especial histórico, artístico, científico y literario, sueltos
o en colecciones; i) Sellos de correo, sellos fiscales y análogos, sueltos o en colecciones;
j) Archivos históricos, incluidas las fotografías, fonografías y cinematografías; k) Objetos y
ornamentos de uso litúrgico, tales como: cálices, patenas, custodias, copones,
candelabros, estandartes, incensarios, vestuarios y otros; l) Objetos, documentos y
cualquier soporte relacionados con el patrimonio inmaterial: poesía, ritos, folklore, modos
de vida, medicina tradicional, religiosidad popular y tecnologías tradicionales, lenguas,
modismos regionales y locales, música, danzas religiosas y bailes festivos, mitos y
leyendas y otros que tengan interés para la identidad cultural de cada país; m) Bienes
producto del ingenio individual o colectivo de nacionales de los Países Miembros y que
hayan sido creados en su territorio por nacionales de otros países o por apátridas que
residen en él; y n) Todo objeto declarado de interés cultural de cada nación.
Artículo 4.- Los bienes culturales referidos en el artículo precedente independientemente
de su titularidad pública o privada, serán objeto de la mayor protección a nivel
comunitario, y se considerarán ilícitas su salida, extracción, ingreso o tránsito
internacional, salvo que el País Miembro al que pertenecen autorice su salida transitoria
para los fines de promocionar y difundir el patrimonio cultural de cada País Miembro; o
para efectos de restauración o tratamiento especializado de los bienes culturales que lo
conforman, así como para fines de investigaciones científicas. Ningún bien perteneciente
al Patrimonio Cultural del País Miembro, que haya salido temporalmente con los fines
especificados anteriormente, podrá permanecer fuera de él por un lapso mayor que el
autorizado, salvo en casos de fuerza mayor, debidamente justificados o por prórroga del
plazo. Considerando la naturaleza especial de los bienes culturales que forman parte del
patrimonio cultural de los Países Miembros, la carga de la prueba, sobre la propiedad de

120
los mismos, corresponderá a quien los extraiga del país de origen y los trafique
inobservando las disposiciones legales sobre la materia.

Capítulo IV - De las Disposiciones Comunes a todos los Países Miembros

Artículo 5.- Los Países Miembros se obligan a establecer en su territorio los servicios
adecuados de protección del patrimonio cultural, dotados de personal competente para
garantizar eficazmente las siguientes funciones: a) Elaborar normas legales, leyes y
reglamentos que aseguren la protección del patrimonio cultural y especialmente el control
y sanción del tráfico ilícito de bienes culturales; b) Establecer y mantener actualizada una
lista de los principales bienes culturales, públicos y privados, cuya comercialización dentro
y fuera del país de origen constituiría un empobrecimiento considerable del patrimonio
cultural de los Países Miembros; c) Establecer y ejecutar programas educativos para
estimular y desarrollar el respeto al patrimonio cultural de todos los países; d) Establecer y
mantener actualizado un registro de anticuarios con los sistemas de control y verificación
necesarios, para evitar el empobrecimiento del patrimonio cultural de los Países
Miembros; e) Fortalecer los sistemas de control, en cuanto a importación y exportación de
bienes culturales, para evitar el ingreso y salida ilegal del patrimonio de los Países
Miembros; y, f) Difundir eficazmente entre los Países Miembros de la Comunidad Andina
todo caso de desaparición o robo de un bien cultural.
Artículo 6.- Los Países Miembros se comprometen a: a) Intercambiar información
destinada a identificar a quiénes, en el territorio de cada País Miembro, hayan participado
en el saqueo, robo, extracción, ingreso o transferencia ilícita de bienes culturales,
conforme a la relación señalada en el artículo 2; así como en conductas delictivas
conexas; b) Intercambiar información técnica y legal relativa a los bienes culturales que
son materia de saqueo, robo o tráfico ilícito, así como capacitar y difundir dicha
información a sus respectivas autoridades aduaneras y policiales, de puertos, aeropuertos
y fronteras, para facilitar su identificación y la aplicación de medidas cautelares y
coercitivas que correspondan en cada caso; c) Proteger las piezas incautadas, adoptando
las medidas necesarias para su adecuada conservación, en tanto se realice la
repatriación al País Miembro de origen que lo solicite; y d) Armonizar los principios
fundamentales de las Leyes Nacionales de Protección del Patrimonio Cultural.
Artículo 7.- Los Países Miembros se comprometen a imponer sanciones a: a) Las
personas naturales o jurídicas responsables del saqueo, salida o extracción ilícita, ingreso
o tránsito internacional ilícito, o comercialización ilícita, en el territorio de cualquier País
Miembro, así como de la transferencia ilegal de bienes culturales; b) Las personas
naturales o jurídicas que adquieran o comercialicen a sabiendas bienes culturales
saqueados, robados, extraídos o ingresados ilícitamente al territorio de cualquier País
Miembro; c) Las personas naturales o jurídicas que participen en conspiraciones
internacionales para obtener, extraer o ingresar a cualquier País Miembro, así como
transferir bienes culturales por medios ilícitos.

Capítulo V - Del Procedimiento de Recuperación y Devolución de Bienes Culturales

Artículo 8.- A solicitud expresa de uno de los Países Miembros, los demás Países
Miembros emplearán los medios legales a su alcance para recuperar y devolver, desde
sus territorios, los bienes culturales y documentales que hubiesen sido saqueados,
robados o extraídos ilícitamente del territorio del País Miembro requirente, o cuando se
haya vencido el plazo de permanencia fuera del país otorgado por el País Miembro
correspondiente. Las solicitudes de recuperación y devolución de bienes culturales de uno
de los Países Miembros, previa acreditación de origen, autenticidad y de denuncia por las

121
autoridades competentes, deberán ser formalizados por la vía diplomática, de lo cual se
informará para objeto de registro a la Secretaría General de la Comunidad Andina.
Artículo 9.- En caso de existir controversias o dudas sobre la procedencia de los bienes
recuperados, corresponde al Comité Andino de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Bienes
Culturales, emitir opinión técnica no vinculante sobre la procedencia y propiedad de las
piezas en discusión.
Artículo 10.- Se otorgará exoneración total de gravámenes aduaneros y de otros recargos
aduaneros equivalentes, sean de carácter fiscal, monetario, cambiario o de otra
naturaleza, durante el proceso de recuperación y devolución de los bienes culturales y
documentales hacia el País Miembro de origen, en aplicación de lo dispuesto en la
presente Decisión.

Capítulo VI - De la Posición Externa Conjunta

Artículo 11.- Las Misiones Diplomáticas de los Países Miembros ante terceros países
desarrollarán acciones conjuntas que faciliten la reclamación y repatriación en beneficio
de los bienes culturales patrimoniales de cualquiera de los Países Miembros de la
Comunidad Andina.

Capítulo VII - Del Comité Andino de Lucha Contra El Tráfico Ilícito de Bienes Culturales

Artículo 12.- Se crea el Comité Andino de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes
Culturales, que tendrá las siguientes funciones. a) Coadyuvar a la aplicación de la
presente Decisión; b) Emitir opinión técnica no vinculante sobre los temas referidos a la
Protección y Recuperación de Bienes del Patrimonio Cultural de los Países Miembros de
la Comunidad Andina ante el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, la
Comisión o la Secretaría General de la Comunidad Andina; c) Identificar, analizar,
formular y recomendar la adopción de proyectos y acciones sistemáticas de ejecución
conjunta, de asistencia técnica y de intercambio informativo para el proceso de integración
en materia de Protección y Recuperación de Bienes del Patrimonio Cultural de los Países
Miembros de la Comunidad Andina; d) Fortalecer la cooperación interinstitucional y
promover la armonización de las legislaciones nacionales relativas a la Protección y
Recuperación de los Bienes del Patrimonio Cultural de los Países Miembros de la
Comunidad Andina; e) Sugerir medidas para el perfeccionamiento de la legislación
pertinente interna de cada País Miembro y su armonización a nivel comunitario; f) Emitir
opinión técnica no vinculante respecto al origen, propiedad y procedencia de los bienes
culturales recuperados; g) Proponer las medidas y acciones para la modernización y
automatización de los sistemas de Protección y Recuperación de Bienes del Patrimonio
Cultural de los Países Miembros de la Comunidad Andina; y h) Ejercer las demás
funciones que le encomiende el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores y
atender las solicitudes que le presente la Secretaría General de la Comunidad Andina. El
Comité se reunirá ordinariamente al menos una vez al año, o extraordinariamente cuando
lo solicite su Presidencia, el Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, la
Secretaría General de la Comunidad Andina, o, por lo menos, dos Países Miembros. El
Comité actuará de conformidad con lo dispuesto en la normativa comunitaria aplicable,
especialmente lo previsto en el Reglamento de la Comisión de la Comunidad Andina.
Artículo 13.- El Comité Andino de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales
estará conformado por un representante titular y un representante alterno. Cada País
Miembro designará sus Representantes y los acreditará ante la Secretaría General de la
Comunidad Andina, por medio del respectivo Ministerio de Relaciones Exteriores.
Asimismo, las delegaciones podrán estar conformadas por el número de asesores que los

122
Países Miembros dispongan. Para cada una de las reuniones del Comité, el Ministerio de
Relaciones Exteriores de cada País Miembro acreditará un Jefe de Delegación quien
asumirá la respectiva vocería. Los Comités Técnicos Nacionales de Lucha contra el
Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, establecidos en cada País Miembro, actuarán como
organismos consultivos de los Países Miembros.
Artículo 14.- La Secretaría General de la Comunidad Andina desempeñará las funciones
de Secretaría Técnica del Comité Andino de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes
Culturales.
Artículo 15.- La presente Decisión entrará en vigencia a partir de la fecha de su
publicación en la Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena.

Disposición Final

Artículo 16.- Se deroga la Decisión 460 del Consejo Andino de Ministros de Relaciones
Exteriores, mediante la cual se aprobó el régimen de “Protección y Recuperación de 493
Bienes Culturales del Patrimonio Arqueológico, Histórico, Etnológico, Paleontológico y
Artístico de la Comunidad Andina”.

Disposiciones Transitorias

Primera. - A efecto de dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente Decisión, los Países


Miembros se comprometen a simplificar sus respectivos procedimientos de restitución de
bienes culturales patrimoniales. Los Países Miembros comunicarán a la Secretaría
General de la Comunidad Andina, a más tardar dentro de los 90 días calendario a partir
de la entrada en vigencia de la presente Decisión, las acciones adoptadas sobre el
particular.
Segunda. - El Comité Andino de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, a
más tardar el 31 de mayo de 2005, homologará, sobre la base de los Modelos
contemplados en los Anexos I y II de la presente Decisión, los documentos relativos a la
Declaración Juramentada de No Transportar Bienes Culturales Patrimoniales fuera de
algún País Miembro de la Comunidad Andina; y a la Certificación de Bienes No
Pertenecientes al Patrimonio Cultural de la Comunidad Andina.
Tercera. - El Comité Andino de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, a más
tardar el 31 de mayo de 2005, elevará al Consejo Andino de Ministros de Relaciones
Exteriores una Recomendación relativa a la factibilidad de crear un Fondo Común para la
recuperación y repatriación de bienes culturales patrimoniales de la Comunidad Andina a
su País Miembro de origen.

Dada en la ciudad de Quito, República del Ecuador, a los diez días del mes de julio del
año dos mil cuatro.

123
56. Sentencia C-668 de 2005

Demanda de inconstitucionalidad contra la expresión "Para los contratos de rescate, el


denunciante debe ofrecer primero a la Nación los objetos que por derecho le pertenezcan,
y sólo después a otra entidades" contenida en el inciso final del parágrafo 1º del artículo
9º de la Ley 397 de 1997 "Por la cual se desarrollan los artículos 70, 71 y 72 y demás
artículos concordantes de la Constitución Política y se dictan normas sobre patrimonio
cultural, fomentos y estímulos a la cultura, se crea el Ministerio de Cultura y se trasladan
algunas dependencias".
Actor: Álvaro José Rodríguez Vargas
Magistrado Ponente: Dr. Álvaro Tafur Galvis
Bogotá D.C., 28 de junio de 2005
La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus atribuciones
constitucionales y de los requisitos y trámites establecidos en el Decreto 2067 de 1991, ha
proferido la siguiente sentencia:

I. Antecedentes

En ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, el ciudadano Álvaro José


Rodríguez Vargas presentó demanda contra la expresión "Para los contratos de rescate,
el denunciante debe ofrecer primero a la Nación los objetos que por derecho le
pertenezcan, y sólo después a otra entidades", contenida en el inciso final del parágrafo
1º del artículo 9 de la Ley 397 de 1997 "Por la cual se desarrollan los artículos 70, 71 y 72
y demás artículos concordantes de la Constitución Política y se dictan normas sobre
patrimonio cultural, fomentos y estímulos a la cultura, se crea el Ministerio de Cultura y se
trasladan algunas dependencias". Mediante auto del 1° de diciembre de 2004, el
Magistrado Sustanciador admitió la demanda y dispuso correr traslado de la misma al
Procurador General de la Nación para que rindiera el concepto de rigor, ordenó fijar en
lista las expresiones acusadas para garantizar la intervención ciudadana, y se comunicó
la iniciación del proceso al señor Presidente de la República y al Presidente del Congreso
de la República, así como también a los Ministros del Interior y de Justicia, de Cultura y de
Transporte, y a la Dirección General Marítima -DIMAR- del Ministerio de Defensa
Nacional, a fin de que, de estimarlo oportuno, conceptuaran sobre la constitucionalidad de
las norma acusada.

II. Norma demandada

Ley 397 de 1997. Artículo 9o. Del Patrimonio Cultural Sumergido. Pertenecen al
patrimonio cultural o arqueológico de la Nación, por su valor histórico o arqueológico, que
deberá ser determinado por el Ministerio de Cultura, las ciudades o cementerios de
grupos humanos desaparecidos, restos humanos, las especies náufragas constituidas por
las naves y su dotación, y demás bienes muebles yacentes dentro de éstas, o
diseminados en el fondo del mar, que se encuentren en el suelo o subsuelo marinos de
las aguas interiores, el mar territorial, la plataforma continental1 o zona económica
exclusiva, cualesquiera que sea su naturaleza o estado y la causa o época del
hundimiento o naufragio. Los restos o partes de embarcaciones, dotaciones o bienes que
se encuentren en circunstancias similares, también tienen el carácter de especies
náufragas. Parágrafo 1o. Toda exploración y remoción del patrimonio cultural sumergido,
por cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera, requiere autorización previa
del Ministerio de Cultura, y de la Dirección General Marítima, DIMAR, del Ministerio de
Defensa Nacional, la cual será temporal y precisa. Si en ejercicio de la autorización se

124
produjere un hallazgo, deberá denunciarse el mismo ante tal Dirección, con el fin de que
ésta acredite como denunciante a quien lo haya hecho, mediante acto reservado y
debidamente motivado. Si como consecuencia de la denuncia se produce el rescate en
las coordenadas geográficas indicadas por el denunciante, éste tendrá derecho a un
porcentaje del valor bruto de las especies, … oído el concepto del Consejo Nacional de
Cultura. Para los contratos de rescate, el denunciante debe ofrecer primero a la Nación
los objetos que por derecho le pertenezcan, y sólo después a otras entidades.

III. La demanda

El demandante afirma que el último inciso del parágrafo primero del artículo 9 de la Ley
397 de 1997 vulnera los artículos 63, 70 y 72 de la Constitución Política. Afirma el actor
que el inciso acusado viola el artículo 63 constitucional, toda vez que si todos los bienes
que integran el patrimonio arqueológico sumergido pertenecen por derecho propio e
inalienable a la Nación, es inconstitucional que la expresión acusada establezca la
posibilidad de su oferta al Estado mismo o a cualquier entidad pública o privada, pues ello
implica una evidente contradicción frente a lo previsto por el Constituyente, que calificó
dichos bienes con el carácter de inalienables, imprescriptibles e inembargables, lo que
implica que es imposible disponer de su propiedad, incluso por el Estado mismo, puesto
que son parte de la cultura y de la identidad nacional, y sin que exista posibilidad alguna
de que sean sustraídos de tal destino específico. En esos términos, considera que: "¿La
preservación de la integridad del patrimonio arqueológico sumergido, en todas las etapas
de su localización y rescate es parte integral de la formación de la identidad nacional, por
ello permitir que parte de ese patrimonio pueda ser ofrecido por el denunciante a otras
entidades, que pueden ser públicas o privadas, cuando la Nación, es indiscutiblemente
dueña del mismo, por derecho superior, (¿), conduce por lo menos eventualmente, a un
detrimento del bien cultural inalienable, vulnerando consigo el artículo 70 de la
Constitución¿". Así mismo, estima que el inciso acusado es ambiguo, pues contiene
conceptos "etéreos", no definidos por la misma norma y que por ausencia de
interpretación legal "generan incertidumbre dentro del régimen jurídico que regula el
patrimonio cultural y arqueológico sumergido en Colombia". Advierte que no se explica: "¿
¿por qué razón el legislador extendió la participación de la figura del ¿denunciante¿ al
desarrollo de la etapa del contrato de rescate? más aún, no se entiende ¿por qué, para
los contratos de rescate, el legislador le estipuló al denunciante ¿como obligación legal-
que debe ofrecer?, y ¿por qué no debe ofrecer el rescatista?, y lo anterior no tiene
sustento en tanto que el ¿denunciante¿, al ser reconocido por un acto administrativo, y al
poner en conocimiento de la autoridad competente las coordenadas dentro de las cuales
puede hallarse un naufragio, -sus derechos y efectos jurídicos- de conformidad con el
régimen normativo aplicable, queda condicionado a que se rescate dicho patrimonio
sumergido dentro de las coordenadas por él suministradas, pero no se extiende más allá
de eso¿". En ese entendido, señala que el inciso acusado es inconstitucional al extender
los derechos del denunciante, permitiendo que por medio del contrato de rescate se haga
propietario de unos objetos que conforman el patrimonio cultural sumergido de la Nación.
Para fundamentar esta afirmación, el actor cita apartes de la sentencia C-474 de 2003.
Considera que se puede dar otra posible interpretación a la expresión acusada, en cuyo
caso las razones de la inconstitucionalidad de la norma serían otras, pues se
fundamentarían en las respuestas a las siguientes preguntas: "¿ ¿Qué es lo que debe
ofrecer el denunciante?, más aún ¿Cuál es la razón objetiva, de orden constitucional o
legal? por qué el denunciante debe ofrecer a la Nación objetos que por derecho le
corresponden?, es decir, de conformidad con la lógica común, el denunciante, al ofrecer
primero a la Nación los objetos que por derecho le pertenezcan, ¿recibe algo a cambio o

125
en retribución de ese ofrecer?, y lo anterior, es razonable en el sentido de pensar que si
cualquier persona ofrece a otra, cualquier bien o servicio, necesariamente debe recibir
una contraprestación o ¿qué sentido tendría para el oferente ¿que en este caso, por
mandato de la ley es el denunciante- hacer el ofrecimiento?...". En esos términos, el
demandante manifiesta que de entenderse el tenor literal del precepto acusado en el
sentido de que para los contratos de rescate, el denunciante debe ofrecer a la Nación los
objetos que por derecho le pertenezcan, y luego a otras entidades, para así obtener a
cambio o en contraprestación los gastos causados y sufragados por el denunciante, para
la localización, ubicación, recuperación y rescate del patrimonio cultural y arqueológico
sumergido, se vulneraría igualmente lo previsto en los artículos 63 y 72 de la Constitución
Nacional. Precisa que el patrimonio cultural sumergido, no es una categoría autónoma,
sino que de conformidad con lo previsto en el artículo 9º de la Ley 397 de
1997: "¿¿Pertenece al patrimonio cultural o arqueológico de la Nación, por su valor
histórico o arqueológico, que deberá ser determinado por el Ministerio de la Cultura¿, ello
implica necesariamente, que el patrimonio cultural sumergido, está supeditado a los
efectos jurídicos señalados expresamente por el Constituyente y por el legislador, a las
categorías del Patrimonio Cultural de la Nación, si estamos en presencia del Patrimonio
Cultural Sumergido, por su valor histórico, determinado por el Ministerio de la Cultura, o al
Patrimonio Arqueológico de la Nación, si estamos en presencia del Patrimonio
Arqueológico Sumergido, por su valor arqueológico, determinado por el Ministerio de
Cultura¿". Recuerda que de conformidad con lo previsto en el artículo 72 constitucional, el
patrimonio cultural de la Nación está bajo la protección del Estado, tal como lo señaló la
Corte Constitucional en Sentencia C-366 de 2000, y como lo prevé el artículo 5º de la
Convención sobre Tráfico Ilícito del Patrimonio Cultural. Así mismo, manifiesta que de
conformidad con lo previsto en los artículos 70 y 333 de la Constitución Nacional, es
obligación del Estado y de las personas valorar, proteger y difundir el Patrimonio Cultural
de la Nación, y además anota el demandante que el alcance de la libertad económica lo
determina la ley cuando así lo exijan el interés social, el ambiente y el patrimonio cultural
de la Nación. Sobre el particular cita un aparte de la sentencia C-624 de 1998. Finalmente
el demandante afirma que esta Corporación en la sentencia C-474 de 2003, incurrió en un
error en su parte motiva, en la medida en que equiparó las categorías de Patrimonio
Cultural de la Nación y Patrimonio Arqueológico de la Nación, como si se tratara de dos
categorías de bienes que fueran sinónimas, con el mismo régimen de inembargabilidad,
imprescriptibilidad e inalienabilidad, efectos jurídicos que por disposición expresa del
Constituyente de 1991 y de conformidad con lo previsto en el artículo 72 superior, se
reservaron únicamente a las categorías constitucionales del Patrimonio Arqueológico de
la Nación, y a los demás bienes culturales que conforman la identidad nacional. Al
respecto cita el aparte pertinente del citado fallo.

VII. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Sala Plena de la Corte Constitucional, administrando justicia


en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución, resuelve:
Declarar inexequibles las expresiones "Para los contratos de rescate, el denunciante debe
ofrecer primero a la Nación los objetos que por derecho le pertenezcan, y sólo después a
otra entidades", contenida en el inciso final del parágrafo 1º del artículo 9º de la Ley 397
de 1997.

Manuel José Cepeda Espinosa


Presidente

126
57. Decreto 2406 de 2005

Por el cual se crea la Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial.

Artículo 1°. Creación. Créase la Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial,


que integre las distintas entidades involucradas en el manejo, cuidado y protección del
patrimonio cultural y natural de la Nación, y que evalúe y conceptúe sobre las nuevas
propuestas de inscripción de bienes en la Lista de Patrimonio Mundial.
Artículo 2°. Conformación. La Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial,
estará conformada de la siguiente manera: El Ministro de Relaciones Exteriores o su
delegado. El Ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial o su delegado. El
Ministro de Cultura o su delegado, quien la presidirá. El Director del Instituto Colombiano
de Antropología e Historia.
Parágrafo Primero. A las sesiones de la Comisión podrán asistir funcionarios de las
entidades que la conforman y que estén relacionados de manera directa con las funciones
que desarrollará, con voz pero sin voto.
Parágrafo Segundo. Igualmente podrán asistir en calidad de invitados permanentes, el
Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Cooperación de Unesco o su delegado y
el Presidente de Icomos Colombiano.
Parágrafo Tercero. La Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial podrá
invitar a sus reuniones a funcionarios de entidades públicas o instituciones privadas, para
consultarles sobre cuestiones determinadas.
Artículo 3°. Funciones. La Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial, tendrá
las siguientes funciones: Promover una política estatal articulada e integral para el manejo
de los bienes inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial, la cual tendrá como objetivos
principales la identificación, protección, conservación y divulgación del patrimonio cultural
y natural de la Nación. Desarrollar acciones para implementar en el ámbito nacional el
Gran Programa de Cultura de Unesco, en relación con la preservación y promoción del
Patrimonio Mundial. Velar por el cumplimiento a cabalidad, de la aplicación de la
Convención de Patrimonio Mundial y de otros recursos normativos de Unesco, en el
territorio colombiano. Propiciar el compromiso de la ciudadanía en la aplicación de la
Convención de Patrimonio Mundial, fomentando así la asimilación como suyos de los
bienes que conforman el patrimonio cultural y natural, por parte de esta. Apoyar procesos
de gestión y participación de la comunidad y de la empresa privada para lograr la
incorporación del patrimonio cultural y natural en la dinámica social y así garantizar su
sostenibilidad. Velar por el cumplimiento de los compromisos locales, adquiridos por las
entidades nacionales, departamentales, distritales, municipales, y de los territorios
indígenas, para el mantenimiento y conservación los bienes inscritos en la Lista de
Patrimonio Mundial. Actuar como articulador entre la Unesco (Centro de Patrimonio
Mundial), la Nación y las Entidades Territoriales, para el manejo de los bienes del
patrimonio cultural y natural. Estudiar, evaluar y conceptuar sobre las solicitudes de
asistencia técnica y financiera internacional, que pretendan realizar en los bienes del
patrimonio cultural y natural. Estudiar, evaluar y conceptuar respecto de las candidaturas
que Colombia presente ante la Unesco, con el objeto de inscribir bienes del patrimonio
cultural y bienes del patrimonio natural, en la Lista de Patrimonio Mundial. Estudiar,
evaluar y conceptuar sobre los informes periódicos que elaboren las entidades que
manejan el patrimonio cultural y natural, para ser presentados ante la Unesco.
Artículo 4°. Régimen de sesiones: Reuniones. La Comisión Intersectorial Nacional de
Patrimonio Mundial se reunirá, ordinariamente una vez cada bimestre y
extraordinariamente cuando sea convocado por su Presidente o por dos (2) o más de sus
miembros. Parágrafo. Citaciones: Las convocatorias a las sesiones de la Comisión, se

127
realizarán por la Secretaría Técnica, con diez (10) días de antelación y con la misma se
remitirá a los integrantes, el orden del día a tratar y copia del acta de la reunión
inmediatamente anterior.
Artículo 5°. Quórum: La Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial podrá
sesionar válidamente con la asistencia de mínimo tres (3) de sus miembros.
Artículo 6°. Actas: De las sesiones de la Comisión se levantarán actas que deben ser
firmadas por el Presidente y el Secretario Técnico, las cuales serán numeradas en orden
cronológico.
Artículo 7°. Secretaría Técnica: La Comisión Intersectorial Nacional de Patrimonio Mundial
tendrá una Secretaría Técnica, ejercida por el Director de Patrimonio del Ministerio de
Cultura.
Artículo 9°. El presente Decreto rige a partir de la fecha de su publicación.

Presidencia de la República

128
58. Decreto Reglamentario 737 de 2006

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de las facultades constitucionales


y legales, en especial las que le confiere el numeral 11 del artículo 189 de la Constitución
Política de Colombia y el artículo 7º de la Ley 397 de 1997, decreta:

Artículo 1º. Modifícase el numeral 7 del artículo 2º del Decreto 3048 de 1997, el cual
quedará así:
"Artículo 2º. El Consejo de Monumentos Nacionales estará integrado de la siguiente
forma:
(…)
7. El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH, o su
delegado".
Artículo 2º. El presente decreto rige a partir de su publicación, modifica en lo pertinente el
numeral 7 del artículo 2º del Decreto 3048 de 1997 y deroga el numeral 7 del artículo 1º
del Decreto 2290 de 2003.

Dado en Bogotá, D. C., a 10 de marzo de 2006.


Álvaro Uribe Vélez
La Ministra de Cultura,
Elvira Cuervo de Jaramillo.

129
59. Ley 1130 de 2007

Por medio de la cual se aprueba el "Segundo Protocolo de la Convención de La Haya de


1954 para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado" hecho en
La Haya el veintiséis (26) de marzo de mil novecientos noventa y nueve (1999).

Capítulo 1 - Introducción

Artículo 1º. Definiciones. A los efectos del presente Protocolo: a. Por “Parte” se entenderá
un Estado Parte en el presente Protocolo; b. Por “bienes culturales” se entenderán los
bienes culturales definidos en el artículo 1o de la Convención; c. Por “Convención” se
entenderá la Convención para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto
Armado, adoptada en La Haya el 14 de mayo de 1954; d. Por “Alta Parte Contratante” se
entenderá un Estado Parte en la Convención; e. Por “protección reforzada” se entenderá
el sistema de protección reforzada establecido en los artículos 10 y 11; f. Por “objetivo
militar” se entenderá un objeto que por su naturaleza, ubicación, finalidad o utilización,
contribuye eficazmente a la acción militar y cuya destrucción total o parcial, captura o
neutralización ofrece en las circunstancias del caso una ventaja militar definida; g. Por
“ilícito” se entenderá realizado bajo coacción o de otra manera, en violación de las reglas
aplicables de la legislación nacional del territorio ocupado o del derecho internacional; h.
Por “Lista” se entenderá la Lista Internacional de Bienes Culturales bajo Protección
Reforzada establecida con arreglo al apartado b) del párrafo 1o del artículo 27; i. Por
“Director General” se entenderá el Director General de la Unesco; j. Por “Unesco” se
entenderá la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura; k. Por “Primer Protocolo” se entenderá el Protocolo para la Protección de los
Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado adoptado en La Haya el 14 de mayo de
1954;
Artículo 2º. Relación con la Convención. El presente Protocolo complementa a la
Convención en lo relativo a las relaciones entre las Partes.
Artículo 3º. Ámbito de aplicación. 1. Además de las disposiciones que se aplican en
tiempo de paz, el presente Protocolo se aplicará en las situaciones previstas en los
párrafos 1o y 2o del artículo 18 de la Convención y en el párrafo 1o del artículo 22. 2. Si
una de las partes en un conflicto armado no está obligada por el presente Protocolo, las
Partes en el presente Protocolo seguirán obligadas por él en sus relaciones recíprocas.
Asimismo, estarán obligadas por el presente protocolo en sus relaciones con un Estado
parte en el conflicto que no esté obligado por él, cuando ese Estado acepte sus
disposiciones y durante todo el tiempo que las aplique.
Artículo 4º. Relaciones entre el capítulo 3 y otras disposiciones de la convención y del
presente protocolo. Las disposiciones del Capítulo 3 del presente Protocolo se aplicarán
sin perjuicio de: a. La aplicación de las disposiciones del Capítulo I de la Convención y del
Capítulo 2 del presente Protocolo; b. La aplicación de las disposiciones del Capítulo II de
la Convención entre las Partes del presente Protocolo o entre una Parte y un Estado que
acepta y aplica el presente Protocolo con arreglo al párrafo 2o del artículo 3o, en el
entendimiento de que si a un bien cultural se le ha otorgado a la vez una protección
especial y una protección reforzada, sólo se aplicarán las disposiciones relativas a la
protección reforzada.

Capítulo 2 - Disposiciones Generales Relativas a la Protección

Artículo 5º. Salvaguardia de los bienes culturales. Las medidas preparatorias adoptadas
en tiempo de paz para salvaguardar los bienes culturales contra los efectos previsibles de

130
un conflicto armado conforme al artículo 3o de la Convención comprenderán, en su caso,
la preparación de inventarios, la planificación de medidas de emergencia para la
protección contra incendios o el derrumbamiento de estructuras, la preparación del
traslado de bienes culturales muebles o el suministro de una protección adecuada in situ
de esos bienes, y la designación de autoridades competentes que se responsabilicen de
la salvaguardia de los bienes culturales.
Artículo 6º. Respeto de los bienes culturales. A fin de garantizar el respeto de los bienes
culturales de conformidad con el artículo 4o de la Convención: a. Una derogación fundada
en una necesidad militar imperativa conforme al párrafo 2o del artículo 4o de la
Convención sólo se podrá invocar para dirigir un acto de hostilidad contra un bien cultural
cuando y durante todo el tiempo en que: i. Ese bien cultural, por su función, haya sido
transformado en un objetivo militar; y ii. No exista otra alternativa prácticamente posible
para obtener una ventaja militar equivalente a la que ofrece el hecho de dirigir un acto de
hostilidad contra ese objetivo; b. Una derogación fundada en una necesidad militar
imperativa conforme al párrafo 2o del artículo 4o de la Convención sólo se podrá invocar
para utilizar bienes culturales con una finalidad que pueda exponerles a la destrucción o al
deterioro cuando y durante todo el tiempo en que resulte imposible elegir entre esa
utilización de los bienes culturales y otro método factible para obtener una ventaja militar
equivalente; c. La decisión de invocar una necesidad militar imperativa solamente será
tomada por el oficial que mande una fuerza de dimensión igual o superior a la de un
batallón, o de menor dimensión cuando las circunstancias no permitan actuar de otra
manera; d. En caso de ataque basado en una decisión tomada de conformidad con el
apartado a) se debe dar aviso con la debida antelación y por medios eficaces, siempre y
cuando las circunstancias lo permitan.
Artículo 7º. Precauciones en el ataque. Sin perjuicio de otras precauciones exigidas por el
derecho internacional humanitario en la conducción de operaciones militares, cada Parte
en el conflicto debe: a. Hacer todo lo que sea factible para verificar que los objetivos que
se van a atacar no son bienes culturales protegidos en virtud del artículo 4o de la
Convención; b. Tomar todas las precauciones factibles en la elección de los medios y
métodos de ataque para evitar y, en todo caso, reducir lo más posible los daños que se
pudieran causar incidentalmente a los bienes culturales protegidos en virtud del artículo
4o de la Convención; c. Abstenerse de decidir un ataque cuando sea de prever que
causará incidentalmente daños a los bienes culturales protegidos en virtud del artículo 4o
de la Convención, que serían excesivos en relación con la ventaja militar concreta y
directa prevista; y d. Suspender o anular un ataque si se advierte que: i. El objetivo es un
bien cultural protegido en virtud del artículo 4o de la Convención; ii. Es de prever que el
ataque causará incidentalmente daños a los bienes culturales protegidos en virtud del
artículo 4o de la Convención, que serían excesivos en relación con la ventaja militar
concreta y directa prevista.
Artículo 8º. Precauciones contra los efectos de las hostilidades. En toda la medida de lo
posible, las Partes en conflicto deberán: a. Alejar los bienes culturales muebles de las
proximidades de objetivos militares o suministrar una protección adecuada in situ; b.
Evitar la ubicación de objetivos militares en las proximidades de bienes culturales.
Artículo 9º. Protección de bienes culturales en territorio ocupado. 1. Sin perjuicio de las
disposiciones de los artículos 4o y 5o de la Convención, toda Parte que ocupe total o
parcialmente el territorio de otra Parte prohibirá e impedirá con respecto al territorio
ocupado: a. Toda exportación y cualquier otro desplazamiento o transferencia de
propiedad ilícitos de bienes culturales; b. Toda excavación arqueológica, salvo cuando
sea absolutamente indispensable para salvaguardar, registrar o conservar bienes
culturales; c. Toda transformación o modificación de la utilización de bienes culturales con
las que se pretenda ocultar o destruir testimonios de índole cultural, histórica o científica.

131
d. Toda excavación arqueológica, transformación o modificación de la utilización de
bienes culturales en un territorio ocupado deberá efectuarse, a no ser que las
circunstancias no lo permitan, en estrecha cooperación con las autoridades nacionales
competentes de ese territorio ocupado.

Capítulo 3 - Protección Reforzada

Artículo 10º. Protección reforzada. Un bien cultural podrá ponerse bajo protección
reforzada siempre que cumpla las tres condiciones siguientes: a. Que sea un patrimonio
cultural de la mayor importancia para la humanidad; b. Que esté protegido por medidas
nacionales adecuadas, jurídicas y administrativas, que reconozcan su valor cultural e
histórico excepcional y garanticen su protección en el más alto grado; y c. Que no sea
utilizado con fines militares o para proteger instalaciones militares, y que haya sido objeto
de una declaración de la Parte que lo controla, en la que se confirme que no se utilizará
para esos fines.
Artículo 11º. Concesión de la protección reforzada. 1. Cada Parte someterá al Comité una
lista de los bienes culturales para los que tiene intención de solicitar la concesión de la
protección reforzada. 2. La Parte bajo cuya jurisdicción o control se halle un bien cultural
podrá pedir su inscripción en la Lista que se establecerá en virtud del apartado b) del
párrafo 1o del artículo 27. Esta petición comprenderá toda la información necesaria
relativa a los criterios mencionados en el artículo 10. El Comité podrá invitar a una Parte a
que pida la inscripción de ese bien cultural en la Lista. 3. Otras Partes, el Comité
Internacional del Escudo Azul y otras organizaciones no gubernamentales con la
competencia apropiada podrán recomendar al Comité un bien cultural específico. En ese
caso, el Comité podrá tomar la decisión de invitar a una Parte a que pida la inscripción de
ese bien cultural en la Lista. 4. Ni la petición de inscripción de un bien cultural situado en
un territorio, bajo una soberanía o una jurisdicción que reivindiquen más de un Estado, ni
la inscripción de ese bien perjudicarán en modo alguno los derechos de las partes en
litigio. 5. Cuando el Comité reciba una petición de inscripción en la Lista informará de ella
a todas las Partes. En un plazo de sesenta días, las Partes podrán someter al Comité sus
alegaciones con respecto a esa petición. Esas alegaciones se fundarán exclusivamente
en los criterios mencionados en el artículo 10. Deberán ser precisas y apoyarse en
hechos. El Comité examinará esas alegaciones y proporcionará a la Parte que haya
pedido la inscripción una posibilidad razonable de responder antes de que se tome la
decisión. Cuando se presenten esas alegaciones al Comité, las decisiones sobre la
inscripción en la Lista se tomarán, no obstante lo dispuesto en el artículo 26, por mayoría
de las cuatro quintas partes de los miembros del Comité presentes y votantes. 6. Al tomar
una decisión sobre una petición, el Comité procurará solicitar el dictamen de
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, así como el de expertos
particulares. 7. La decisión de conceder o negar la protección reforzada sólo se puede
basar en los criterios mencionados en el artículo 10. 8. En casos excepcionales, cuando el
Comité ha llegado a la conclusión de que la Parte que pide la inscripción de un bien
cultural en la Lista no puede cumplir con el criterio del párrafo b) del artículo 10, podrá
tomar la decisión de conceder la protección reforzada siempre que la Parte solicitante
someta una petición de asistencia internacional en virtud del artículo 32. 9. Desde el
comienzo de las hostilidades, una Parte en el conflicto podrá pedir, por motivos de
urgencia, la protección reforzada de los bienes culturales bajo su jurisdicción o control,
sometiendo su petición al Comité. El Comité transmitirá inmediatamente esta demanda a
todas las Partes en el conflicto. En ese caso, el Comité examinará urgentemente las
alegaciones de las Partes interesadas. La decisión de conceder la protección reforzada
con carácter provisional se tomará con la mayor rapidez posible y, no obstante lo

132
dispuesto en el artículo 26, por mayoría de las cuatro quintas partes de los miembros del
Comité presentes y votantes. El Comité podrá conceder la protección reforzada, a la
espera del resultado del procedimiento normal de concesión de dicha protección, siempre
que se cumpla con las disposiciones de los párrafos a) y c) del artículo 10. 10. El Comité
concederá la protección reforzada a un bien cultural a partir del momento en que se
inscriba en la Lista. 11. El Director General notificará sin espera al Secretario General de
las Naciones Unidas y a todas las Partes toda decisión del Comité relativa a la inscripción
de un bien cultural en la Lista.
Artículo 12º. Inmunidad de los bienes culturales bajo protección reforzada. Las Partes en
un conflicto garantizarán la inmunidad de los bienes culturales bajo protección reforzada,
absteniéndose de hacerlos objeto de ataques y de utilizar esos bienes o sus alrededores
inmediatos en apoyo de acciones militares.
Artículo 13º. Pérdida de la protección reforzada. 1. Los bienes culturales bajo protección
reforzada sólo perderán esa protección: a. Cuando esa protección se anule o suspenda
en virtud del artículo 14; o b. Cuando y durante todo el tiempo en que la utilización del
bien lo haya convertido en un objetivo militar. 2. En las circunstancias previstas en el
apartado b) del párrafo 1o, ese bien sólo podrá ser objeto de un ataque: a. Cuando ese
ataque sea el único medio factible para poner término a la utilización de ese bien
mencionado en el apartado b) del párrafo 1o; b. Cuando se hayan tomado todas las
precauciones prácticamente posibles en la elección de los medios y métodos de ataque,
con miras a poner término a esa utilización y evitar, o en todo caso reducir al mínimo, los
daños del bien cultural. c. Cuando, a menos que las circunstancias no lo permitan, por
exigencias de legítima defensa inmediata: i. El ataque haya sido ordenado por el nivel
más alto del mando operativo; ii. Se haya dado un aviso con medios eficaces a las fuerzas
adversarias, instándolas a poner un término a la utilización mencionada en el apartado b)
del párrafo 1o; y iii. Se haya concedido un plazo razonable a las fuerzas adversarias para
regularizar la situación.
Artículo 14º. Suspensión y anulación de la protección reforzada. 1. Cuando un bien
cultural no satisfaga alguno de los criterios enunciados en el artículo 10 del presente
Protocolo, el Comité podrá suspender o anular su protección reforzada retirándolo de la
Lista. 2. En caso de violaciones graves del artículo 12 por utilización de bienes culturales
bajo protección reforzada en apoyo de una acción militar, el Comité podrá suspender la
protección reforzada de esos bienes. Cuando esas violaciones sean continuas, el Comité
podrá excepcionalmente anular su protección reforzada retirándolo de la Lista. 3. El
Director General notificará sin demora al Secretario General de las Naciones Unidas y a
todas las Partes en el presente Protocolo toda decisión del Comité relativa a la
suspensión o anulación de la protección reforzada de un bien cultural. 4. Antes de tomar
una decisión de esta índole, el Comité ofrecerá a las Partes la posibilidad de que den a
conocer sus pareceres.

Capítulo 4 - Responsabilidad Penal y Jurisdicción

Artículo 15º. Violaciones graves del presente protocolo. 1. Cometerá una infracción en el
sentido de este Protocolo toda persona que, deliberadamente y en violación de la
Convención o del presente Protocolo, realice uno de los siguientes actos: a. Hacer objeto
de un ataque a un bien cultural bajo protección reforzada; b. Utilizar los bienes culturales
bajo protección reforzada o sus alrededores inmediatos en apoyo de acciones militares; c.
Causar destrucciones importantes en los bienes culturales protegidos por la Convención y
el presente Protocolo o apropiárselos a gran escala; d. Hacer objeto de un ataque a un
bien cultural protegido por la Convención y el presente Protocolo; e. Robar, saquear o
hacer un uso indebido de los bienes culturales protegidos por la Convención, y perpetrar

133
actos de vandalismo contra ellos. 2. Cada Parte adoptará las medidas que sean
necesarias para tipificar como delitos, con arreglo a su legislación nacional, las
infracciones indicadas en el presente artículo, y para sancionar esas infracciones con
penas adecuadas. Al hacer esto, las Partes se conformarán a los principios generales del
derecho y del derecho internacional, comprendidas las normas que hacen extensible la
responsabilidad penal individual a personas que no han sido autoras directas de los actos.
Artículo 16º. Jurisdicción. 1. Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 2o, cada Parte
adoptará las medidas legislativas necesarias para establecer su jurisdicción respecto de
las infracciones indicadas en el artículo 15, en los siguientes casos: a. Cuando la
infracción se haya cometido en el territorio de este Estado; b. Cuando el presunto autor
sea un nacional de este Estado; c. Cuando se trate de las infracciones indicadas en los
apartados a) a c) del primer párrafo del artículo 15, en caso de que el presunto autor esté
presente en el territorio de este Estado; 2. Con respecto al ejercicio de la jurisdicción, y sin
perjuicio de lo dispuesto en el artículo 28 de la Convención: a. El presente Protocolo no
excluye que se pueda incurrir en responsabilidad penal individual ni que se ejerza la
jurisdicción en virtud del derecho nacional e internacional aplicable, y tampoco afecta al
ejercicio de la jurisdicción en virtud del derecho internacional consuetudinario; b. Excepto
en el caso en que un Estado que no es Parte en el presente Protocolo pueda aceptarlo y
aplicar sus disposiciones con arreglo al párrafo 2o del artículo 3o, los miembros de las
fuerzas armadas y los nacionales de un Estado que no es Parte en el presente Protocolo,
salvo aquellos de sus nacionales que sirven en las fuerzas armadas de un Estado que es
Parte en el presente Protocolo, no incurrirán en responsabilidad penal individual en virtud
del presente Protocolo, que además no impone ninguna obligación relativa al
establecimiento de jurisdicción con respecto a esas personas ni a su extradición.
Artículo 17º. Procesamiento. 1. La Parte en cuyo territorio se comprobase la presencia del
presunto autor de una de las infracciones enunciadas en los apartados a) a c) del párrafo
1o del artículo 15, si no extradita a esa persona, someterá su caso sin excepción alguna
ni tardanza excesiva a las autoridades competentes para que la procesen con arreglo a
un procedimiento conforme a su derecho nacional o, si procede, a las normas pertinentes
del derecho internacional. 2. Sin perjuicio, llegado el caso, de las normas pertinentes del
derecho internacional, a toda persona contra la que se instruya un procedimiento en virtud
de la Convención o del presente Protocolo se le garantizará un tratamiento equitativo y un
proceso imparcial en todas las etapas del procedimiento con arreglo al derecho nacional e
internacional, y en ningún caso se le proporcionarán menos garantías de las que
reconoce el derecho internacional.
Artículo 18º. Extradición. 1. Las infracciones indicadas en los apartados a) a c) del párrafo
1o del artículo 15 se reputarán incluidas entre las que dan lugar a extradición en todo
tratado de extradición concertado entre Partes con anterioridad a la entrada en vigor del
presente Protocolo. Las Partes se comprometen a incluir tales infracciones en todo
tratado de extradición que concierten posteriormente entre sí. 2. Cuando una Parte que
subordine la extradición a la existencia de un tratado reciba una solicitud de extradición de
otra Parte con la que no tenga concertado un tratado de extradición, la Parte intimada
podrá, a su elección, considerar que el presente Protocolo constituye la base jurídica para
la extradición con respecto a las infracciones indicadas en los apartados a) a c) del
párrafo 1o del artículo 15. 3. Las Partes que no subordinen la extradición a la existencia
de un tratado reconocerán las infracciones indicadas en los apartados a) a c) del párrafo
1o del artículo 15 como casos de extradición entre ellas, con sujeción a las condiciones
estipuladas en la legislación de la Parte requerida. 4. De ser necesario, a los fine s de la
extradición entre Partes se considerará que las infracciones indicadas en los apartados a)
a c) del párrafo 1o del artículo 15 se han cometido no sólo en el lugar en que se

134
perpetraron, sino también en el territorio de las Partes que hayan establecido su
jurisdicción de conformidad con el párrafo 1o del artículo 16.
Artículo 19º. Asistencia judicial recíproca. 1. Las Partes se prestarán la mayor asistencia
posible en relación con cualquier investigación, proceso penal o procedimiento de
extradición relacionados con las infracciones indicadas en el artículo 15, comprendida la
asistencia con miras a la obtención de las pruebas necesarias para el procedimiento de
que dispongan. 2. Las Partes cumplirán las obligaciones que les incumban en virtud del
párrafo 1o de conformidad con los tratados u otros acuerdos de asistencia judicial
recíproca que existan entre ellas. A falta de esos tratados o acuerdos, las Partes se
prestarán esa asistencia de conformidad con su legislación nacional.
Artículo 20º. Motivos de rechazo. 1. A los fines de la extradición, las infracciones indicadas
en los apartados a) a c) del párrafo 1o del artículo 15, y a los fines de la asistencia judicial
recíproca, las infracciones indicadas en el artículo 15 no serán consideradas delitos
políticos, delitos conexos a delitos políticos ni delitos inspirados en motivos políticos. En
consecuencia, no se podrá rechazar una petición de extradición o de asistencia judicial
recíproca formulada en relación con una infracción de ese carácter por el único motivo de
que se refiere a un delito político o un delito inspirado en motivos políticos. 2. Ninguna
disposición del presente Protocolo se interpretará en el sentido de que imponga una
obligación de extraditar o de prestar asistencia judicial recíproca, si la Parte requerida
tiene motivos fundados para creer que la petición de extradición por las infracciones
indicadas en los apartados a) a c) del párrafo 1o del artículo 15 o la petición de asistencia
judicial recíproca en relación con las infracciones del artículo 15 se han formulado con el
fin de procesar o sancionar a una persona por motivos de raza, religión, nacionalidad,
origen étnico u opiniones políticas, o que el hecho de acceder a la petición podría
perjudicar la situación de esa persona por cualquiera de esos motivos.
Artículo 21º. Medidas relativas a otras violaciones. Sin perjuicio de lo dispuesto en el
artículo 28 de la Convención, cada Parte adoptará las medidas legislativas,
administrativas o disciplinarias que puedan, ser necesarias para que cesen los siguientes
actos, cuando sean perpetrados deliberadamente: a. Toda utilización de bienes culturales
en violación de la Convención o del presente Protocolo; b. Toda exportación y cualquier
otro desplazamiento o transferencia de propiedad ilícitos de bienes culturales desde un
territorio ocupado en violación de la Convención o del presente Protocolo;

Capítulo 5 - Protección de los Bienes Culturales en los Conflictos Armados de Carácter no


Internacional

Artículo 22º. Conflictos armados de carácter no internacional. 1. El presente Protocolo se


aplicará en caso de conflicto armado que no tenga carácter internacional y que se haya
producido en el territorio de una de las Partes. 2. Este Protocolo no se aplicará en
situaciones de disturbios y tensiones internos, como por ejemplo tumultos, actos de
violencia aislados y esporádicos y otros actos de carácter similar. 3. No se invocará
ninguna disposición del presente Protocolo con miras a menoscabar la soberanía de un
Estado o la responsabilidad que incumbe a un gobierno de mantener o restablecer por
todos los medios legítimos la ley y el orden en el Estado o de defender la unidad nacional
y la integridad territorial del Estado. 4. Ninguna disposición de este Protocolo
menoscabará la prioridad de jurisdicción de una Parte en cuyo territorio se produzca un
conflicto armado de carácter no internacional con respecto a las violaciones indicadas en
el artículo 15. 5. No se invocará ninguna disposición del Presente protocolo como
justificación para intervenir directa o indirectamente, sea cual fuere el motivo, en el
conflicto armado o en los asuntos internos o externos de la Parte en cuyo territorio se
haya producido ese conflicto. 6. La aplicación del presente Protocolo a la situación

135
mencionada en el párrafo 1º no producirá efecto alguno sobre el estatuto jurídico de las
partes en conflicto. 7. La Unesco podrá ofrecer sus servicios a las partes en conflicto.
Artículo 29º. El fondo para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto
armado. 1. Por el presente artículo se crea un Fondo para los siguientes fines: a.
Conceder ayuda financiera o de otra clase en apoyo de medidas preparatorias o de otro
tipo que se hayan de adoptar en tiempo de paz con arreglo, entre otros, al artículo 5o, al
párrafo b) del artículo 10 y al artículo 30; b. Conceder ayuda financiera o de otra clase en
relación con medidas de emergencia y medidas provisionales o de otro tipo que se hayan
de adoptar con miras a la protección de bienes culturales en periodos de conflicto armado
o de reconstrucción inmediatamente posteriores al fin de las hostilidades con arreglo,
entre otros, al párrafo a) del artículo 8o. 2. De conformidad con las disposiciones del
Reglamento Financiero de la Unesco, el Fondo se constituirá con carácter de fondo
fiduciario. 3. Los recursos del Fondo sólo se utilizarán para los fines que el Comité decida
con arreglo a las orientaciones definidas en el apartado c) del párrafo 3o del artículo 23. El
Comité podrá aceptar contribuciones que hayan de ser destinadas exclusivamente a un
determinado programa o proyecto, a condición de que haya decidido ejecutar ese
programa o proyecto. 4. El Fondo constará de los siguientes recursos: a. Contribuciones
voluntarias aportadas por las Partes; b. Contribuciones, donaciones o legados aportados
por: a. Otros Estados; b. La Unesco u otras organizaciones del sistema de las Naciones
Unidas; c. Otras organizaciones intergubernamentales o no gubernamentales; d.
Organismos públicos o privados, o particulares; c. Todo interés que devenguen los
recursos del Fondo; d. Fondos recaudados mediante colectas e ingresos procedentes de
actos organizados en beneficio del Fondo; y e. Cualesquiera otros recursos autorizados
por las orientaciones aplicables al fondo.

Capítulo 7 - Difusión de la Información y Asistencia Internacional

Artículo 30º. Difusión. 1. Las Partes procurarán servirse de todos los medios apropiados, y
en particular de programas de educación e información, para fomentar el aprecio y el
respeto de los bienes culturales por parte del conjunto de sus poblaciones. 2. Las Partes
difundirán lo más ampliamente posible el presente Protocolo, tanto en tiempo de paz
como en tiempo de conflicto armado. 3. Toda autoridad militar o civil que en tiempo de
conflicto armado esté encargada de aplicar el presente Protocolo habrá de tener pleno
conocimiento de su texto. Con este fin, las Partes: a. Incorporarán a sus reglamentos
militares orientaciones e instrucciones relativas a la protección de los bienes culturales; b.
En colaboración con la Unesco y las organizaciones gubernamentales y no
gubernamentales pertinentes, prepararán y llevarán a cabo programas de formación y
educación en tiempo de paz; c. Por conducto del Director General, se comunicarán
recíprocamente información relativa a las leyes, disposiciones administrativas y medidas
adoptadas en relación con los apartados a) y b); d. Por conducto del Director General, se
comunicarán lo antes posible recíprocamente las leyes y disposiciones administrativas
que adopten para garantizar la aplicación del presente Protocolo.
Artículo 31º. Cooperación internacional. En casos de graves violaciones del presente
Protocolo, las Partes se comprometen a actuar conjuntamente por conducto del Comité o
por separado, en colaboración con la Unesco y las Naciones Unidas y de conformidad con
la Carta de las Naciones Unidas.

Capítulo 8 - Aplicación del Presente Protocolo

136
Artículo 38º. Responsabilidad de los estados. Ninguna disposición del presente Protocolo
respecto de la responsabilidad penal de las personas afectará a la responsabilidad de los
Estados conforme al derecho internacional, comprendida la obligación de reparación.
Artículo 44º. Entrada en vigor en situaciones de conflicto armado. Las situaciones
previstas en los artículos 18 y 19 de la Convención determinarán que las ratificaciones,
aceptaciones, aprobaciones o adhesiones del presente Protocolo depositadas por las
partes en conflicto antes o después de haberse iniciado las hostilidades o la ocupación,
surtan efecto inmediato. En esos casos, el Director General enviará, por la vía más rápida,
las notificaciones previstas en el artículo 46.

Rama Ejecutiva del Poder Público

137
60. Decreto 1313 de 2008 (abril 23)

Por el cual se reglamenta el artículo 7° de la Ley 397 de 1997, modificado por el


artículo 4° de la Ley 1185 de 2008, relativo al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. El
Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de sus facultades constitucionales y
legales, en especial de las que les confieren los artículos 189, numeral 11 de la
Constitución Política y 4° de la Ley 1185 de 2008, decreta:

Artículo 1°. Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. De conformidad con el artículo 4° de


la Ley 1185 de 2008, modificatorio del artículo 7° de la Ley 397 de 1997, el Consejo
Nacional de Patrimonio Cultural es el órgano encargado de asesorar al Gobierno Nacional
en cuanto a la salvaguardia, protección y manejo del patrimonio cultural de la Nación.
El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural se integra de la siguiente forma:
1. El Ministro de Cultura o su delegado, quien lo presidirá.
2. El Ministro de Comercio, Industria y Turismo o su delegado.
3. El Ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial o su delegado.
4. El Decano de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia o su
delegado.
5. El Presidente de la Academia Colombiana de Historia o su delegado.
6. El Presidente de la Academia Colombiana de la Lengua o su delegado.
7. El Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos o su delegado.
8. Un representante de las Universidades que tengan departamentos encargados del
estudio del patrimonio cultural.
9. Tres (3) expertos distinguidos en el ámbito de la salvaguardia o conservación del
patrimonio cultural designados por el Ministro de Cultura.
10. El Director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia o su delegado.
11. El Director del Instituto Caro y Cuervo o su delegado.
12. El Director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, quien participará en las sesiones
con voz pero sin voto y ejercerá la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Patrimonio
Cultural.
Parágrafo 1°. El Consejo podrá invitar a sus deliberaciones a funcionarios públicos, o a
particulares representantes de las agremiaciones u organizaciones sectoriales, así como
a las demás personas y sectores de la sociedad civil que estime necesario, de acuerdo
con los temas específicos a tratar, quienes participarán con voz pero sin voto.
Parágrafo 2°. Los representantes señalados en los numerales 8 y 9 de este artículo serán
designados para períodos de 2 años, prorrogables.
Estos podrán ser removidos antes del vencimiento del término para el cual fueron
designados o elegidos, cuando falten de manera consecutiva a tres (3) sesiones del
Consejo, sin justa causa debidamente comprobada o cuando omitan cumplir con las
funciones previstas en la ley o en este decreto.
La remoción será efectuada mediante acto que emita el Ministerio de Cultura. Si se tratare
del representante previsto en el numeral 8 se efectuará una nueva convocatoria en los
términos previstos en este decreto.
Parágrafo 3°. En la designación de los expertos por el Ministro de Cultura se tendrá en
cuenta la diversidad regional.
Artículo 2°. Funciones. Son funciones del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, las
siguientes:
1. Asesorar al Ministerio de Cultura, en el diseño de la política estatal relativa al
patrimonio cultural de la Nación, la cual tendrá como objetivos principales la salvaguardia,
protección, recuperación, conservación, sostenibilidad y divulgación del mismo, con el

138
propósito de que sirva de testimonio de la identidad cultural nacional, tanto en el presente
como en el futuro.
2. Proponer recomendaciones al Ministerio de Cultura en el diseño de las estrategias para
la protección y conservación del patrimonio cultural de la Nación que puedan incorporarse
al Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, a través del Plan Nacional de Cultura.
3. Recomendar, sin interferir con la facultad legal exclusiva del Ministerio de Cultura, los
bienes materiales de naturaleza mueble o inmueble que podrían ser incluidos en la Lista
Indicativa de Candidatos a Bienes de Interés Cultural del ámbito nacional, para los
propósitos descritos en el artículo 5° de la Ley 1185 de 2008, numeral 1, modificatorio del
artículo 8° de la Ley 397 de 1997.
4. Estudiar y emitir concepto previo al Ministerio de Cultura para efectos de las decisiones
que este Ministerio deba adoptar en materia de declaratorias y revocatorias relativas a
bienes de interés cultural del ámbito nacional.
La declaratoria de un bien o conjunto de bienes como de interés cultural del ámbito
nacional, así como la revocatoria de tales declaratorias deberá contar con el concepto
previo favorable del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural según lo establecido en la
Ley 1185 de 2008.
5. Estudiar y emitir concepto previo al Ministerio de Cultura respecto de si el bien material
del ámbito nacional declarado como Bien de Interés Cultural requiere o no, del Plan
Especial de Manejo y Protección –PEMP– y, conceptuar sobre el contenido del respectivo
PEMP. El concepto de que trata este numeral tendrá carácter obligatorio para el Ministerio
de Cultura.
6. Recomendar, sin interferir con la facultad legal exclusiva del Ministerio de Cultura, las
manifestaciones que podrían llegar a ser incluidas en la Lista Representativa de
Patrimonio Cultural Inmaterial, prevista en el artículo 8° de la Ley 1185 de 2008, mediante
el cual se adicionó el artículo 11-1 a la Ley 397 de 1997.
7. Estudiar y conceptuar a solicitud conjunta del Ministerio de Cultura y el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia, sobre la inclusión de manifestaciones en la Lista
Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial, y sobre el Plan de Salvaguardia
propuesto para el respectivo caso, entendiéndose que dicho Plan debe estar orientado al
fortalecimiento, revitalización, sostenibilidad y promoción de la respectiva manifestación.
La inclusión de una manifestación en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural
Inmaterial y el Plan de Salvaguardia que necesariamente deberá adoptarse para el efecto,
deberá contar en todos los casos con el concepto previo favorable del Consejo Nacional
de Patrimonio Cultural.
8. Asesorar al Ministerio de Cultura en los aspectos que este solicite relativos a la
regulación, reglamentación, manejo, salvaguardia, protección, recuperación,
conservación, sostenibilidad y divulgación del patrimonio cultural de la Nación.
9. Recomendar si lo estima procedente, lineamientos que pudieran ser tenidos en
consideración en el ámbito departamental, municipal, de los territorios indígenas y de las
comunidades negras de que trata la Ley 70 de 1993, para efectos de manejo del
patrimonio cultural y los bienes de interés cultural en las respectivas jurisdicciones, sin
perjuicio de las competencias que la Ley 1185 de 2008 le atribuye con exclusividad a las
autoridades en las jurisdicciones mencionadas y a los Consejos Departamentales y
Distritales de Patrimonio Cultural.
10. Recomendar criterios para la aplicación del principio de coordinación que debe
emplearse en la declaratoria y manejo de los Bienes de Interés Cultural y para la inclusión
de Manifestaciones en las Listas Representativas de Patrimonio Cultural Inmaterial en los
diferentes ámbitos territoriales.
11. Formular al Ministerio de Cultura propuestas sobre planes y programas de
cooperación en el ámbito nacional e internacional que pudieran contribuir a la

139
salvaguardia, protección, recuperación, conservación, sostenibilidad y divulgación del
patrimonio cultural de la Nación y apoyar en la gestión de tales mecanismos de
cooperación.
12. Las demás funciones que correspondan a su naturaleza de organismo asesor.
Artículo 3°. Elección del representante de las universidades. El representante de las
universidades a que se refiere el numeral 8 del artículo 1° de este decreto será designado
por un término de dos (2) años.
Para la elección de este representante se seguirá el siguiente procedimiento:
1. La Dirección de patrimonio del Ministerio de Cultura efectuará una Convocatoria
mediante la publicación de un aviso en un diario de amplia circulación nacional y en la
página web del Ministerio de Cultura.
2. Las universidades que cuenten con programas de pregrado, o programas superiores
como posgrado, especialización, maestría u otros superiores al nivel de pregrado en
áreas que defina la convocatoria y que tengan relación con el estudio, investigación y
demás relativas al patrimonio cultural de la Nación, según la convocatoria y requisitos de
acreditación que defina el Ministerio de Cultura, propondrán sus candidatos en el término
máximo de cinco (5) días hábiles a partir de la convocatoria.
La propuesta de candidatos será recibida y consolidada por la Dirección de Patrimonio del
Ministerio de Cultura.
3. Dentro de los tres (3) días hábiles siguientes al plazo descrito en el numeral anterior, la
Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura publicará la lista de candidatos que
cumplan con los requisitos exigidos a efectos de que por vía electrónica o mediante
documento escrito, las universidades aceptadas por reunir los requisitos exigidos, emitan
su voto.
4. La emisión del voto se efectuará máximo en los tres (3) días hábiles siguientes al plazo
descrito en el numeral anterior.
5. El representante elegido, deberá expresar mediante escrito dirigido a la Dirección de
Patrimonio del Ministerio de Cultura en los tres (3) días hábiles siguientes, si acepta la
designación.
Parágrafo 1°. En caso de que fracase la elección en dos convocatorias consecutivas, el
Ministerio de Cultura efectuará la correspondiente designación.
Parágrafo 2°. El representante de las universidades en ejercicio cumplirá sus actividades
hasta que se designe el nuevo representante elegido.
Artículo 4°. Reuniones. El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural se reunirá una vez
dentro de cada bimestre calendario anual y extraordinariamente cuando sea convocado
por su presidente o por tres (3) o más de sus miembros.
Artículo 10. Consejos Departamentales y Distritales de Patrimonio Cultural. Los Consejos
Departamentales y Distritales de Patrimonio Cultural que se creen de conformidad con el
artículo 4° de la Ley 1185 de 2008, modificatorio del artículo 7° de la Ley 397 de 1997,
cumplirán dentro de las jurisdicciones y respecto de los bienes y manifestaciones que
dicha ley les asigna, funciones análogas a las establecidas en el artículo 2° de este
decreto y se sujetarán a lo aquí señalado en materia de no pago de honorarios.
Parágrafo 1°. En la composición de los Consejos Departamentales y distritales de
Patrimonio Cultural deberá garantizarse la participación diversa y técnica que determina el
parágrafo 1° del artículo 4° de la Ley 1185 de 2008, modificatorio del artículo 7° de la Ley
397 de 1997.
Parágrafo transitorio. Durante el tiempo que transcurra hasta la integración de los
Consejos Departamentales y Distritales de Patrimonio Cultural, el cual no podrá superar el
plazo máximo de seis (6) meses a partir de la vigencia de la Ley 1185 de 2008,
continuarán operando los Consejos Filiales de Monumentos Nacionales de jurisdicción

140
departamental o Distrital en donde los hubiere, y cumplirán en ese lapso las funciones
previstas en esta ley.
Artículo 11. Vigencia. El presente decreto rige a partir de la fecha de su publicación,
regula en forma integral la organización, competencias y funcionamiento del Consejo
Nacional de Patrimonio Cultural y deroga los Decretos 3048 de 1997 y 2290 de 2003
y 737 de 2006, así como cualquier otro relativo al Consejo de Monumentos Nacionales y
centros filiales.

Dado en Bogotá, D. C., a 23 de abril de 2008.


Álvaro Uribe Vélez
La Ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno Zapata.

141
61. Ley 1185 de 2008 (marzo 12)

Por la cual se modifica y adiciona la Ley 397 de 1997 – Ley General de Cultura – y se
dictan otras disposiciones. El Congreso de Colombia decreta:

Artículo 1°. Modifíquese el artículo 4 de la Ley 397 de 1997 el cual quedará, así:
"Artículo 4°. Integración del patrimonio cultural de la Nación. El patrimonio cultural de la
Nación está constituido por todos los bienes materiales, las manifestaciones inmateriales,
los productos y las representaciones de la cultura que son expresión de la nacionalidad
colombiana, tales como la lengua castellana, las lenguas y dialectos de las comunidades
indígenas, negras y creoles, la tradición, el conocimiento ancestral, el paisaje cultural, las
costumbres y los hábitos, así como los bienes materiales de naturaleza mueble e
inmueble a los que se les atribuye, entre otros, especial interés histórico, artístico,
científico, estético o simbólico en ámbitos como el plástico, arquitectónico, urbano,
arqueológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, testimonial, documental,
literario, bibliográfico, museológico o antropológico.
a) Objetivos de la política estatal en relación con el patrimonio cultural de la Nación. La
política estatal en lo referente al patrimonio cultural de la Nación tendrá como objetivos
principales la salvaguardia, protección, recuperación, conservación, sostenibilidad y
divulgación del mismo, con el propósito de que sirva de testimonio de la identidad cultural
nacional, tanto en el presente como en el futuro. Para el logro de los objetivos de que trata
el inciso anterior, los planes de desarrollo de las entidades territoriales y los planes de las
comunidades, grupos sociales y poblacionales incorporados a estos, deberán estar
armonizados en materia cultural con el Plan Decenal de Cultura y con el Plan Nacional de
Desarrollo y asignarán los recursos para la salvaguardia, conservación, recuperación,
protección, sostenibilidad y divulgación del patrimonio cultural;
b) Aplicación de la presente ley. Esta ley define un régimen especial de salvaguardia,
protección, sostenibilidad, divulgación y estímulo para los bienes del patrimonio cultural de
la Nación que sean declarados como bienes de interés cultural en el caso de bienes
materiales y para las manifestaciones incluidas en la Lista Representativa de Patrimonio
Cultural Inmaterial, conforme a los criterios de valoración y los requisitos que reglamente
para todo el territorio nacional el Ministerio de Cultura. La declaratoria de un bien material
como de interés cultural, o la inclusión de una manifestación en la Lista Representativa de
Patrimonio Cultural Inmaterial es el acto administrativo mediante el cual, previo
cumplimiento del procedimiento previsto en esta ley, la autoridad nacional o las
autoridades territoriales, indígenas o de los consejos comunitarios de las comunidades
afrodescendientes, según sus competencias, determinan que un bien o manifestación del
patrimonio cultural de la Nación queda cobijado por el Régimen Especial de Protección o
de Salvaguardia previsto en la presente ley. La declaratoria de interés cultural podrá
recaer sobre un bien material en particular, o sobre una determinada colección o conjunto
caso en el cual la declaratoria contendrá las medidas pertinentes para conservarlos como
una unidad indivisible. Se consideran como bienes de interés cultural de los ámbitos
nacional, departamental, distrital, municipal, o de los territorios indígenas o de las
comunidades negras de que trata la Ley 70 de 1993 y, en consecuencia, quedan sujetos
al respectivo régimen de tales, los bienes materiales declarados como monumentos,
áreas de conservación histórica, arqueológica o arquitectónica, conjuntos históricos, u
otras denominaciones que, con anterioridad a la promulgación de esta ley, hayan sido
objeto de tal declaratoria por las autoridades competentes, o hayan sido incorporados a
los planes de ordenamiento territorial. Así mismo, se consideran como bienes de interés
cultural del ámbito nacional los bienes del patrimonio arqueológico;

142
c) Propiedad del Patrimonio Cultural de la Nación. Los bienes del patrimonio cultural de la
Nación, así como los bienes de interés cultural pueden pertenecer, según el caso, a la
Nación, a entidades públicas de cualquier orden o a personas naturales o jurídicas de
derecho privado. Los bienes que conforman el patrimonio arqueológico pertenecen a la
Nación y se rigen por las normas especiales sobre la materia.
Parágrafo. Se reconoce el derecho de las iglesias y confesiones religiosas de ser
propietarias del patrimonio cultural que hayan creado, adquirido con sus recursos o que
estén bajo su legítima posesión. Igualmente, se protegen la naturaleza y finalidad religiosa
de dichos bienes, las cuales no podrán ser obstaculizadas ni impedidas por su valor
cultural. Al tenor del artículo 15 de la Ley 133 de 1994, el Estado a través del Ministerio de
Cultura, celebrará con las correspondientes iglesias y confesiones religiosas, convenios
para la protección de este patrimonio y para la efectiva aplicación del Régimen Especial
de Protección cuando hubieran sido declarados como de interés cultural, incluyendo las
restricciones a su enajenación y exportación y las medidas para su inventario,
conservación, restauración, estudio y exposición".
Artículo 2°. El artículo 5 de la Ley 397 de 1997 quedará, así:
"Artículo 5°. Sistema Nacional de Patrimonio Cultural de la Nación. El Sistema Nacional
de Patrimonio Cultural de la Nación está constituido por el conjunto de instancias públicas
del nivel nacional y territorial que ejercen competencias sobre el patrimonio cultural de la
Nación, por los bienes y manifestaciones del patrimonio cultural de la Nación, por los
bienes de interés cultural y sus propietarios, usufructuarios a cualquier título y tenedores,
por las manifestaciones incorporadas a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural
Inmaterial, por el conjunto de instancias y procesos de desarrollo institucional,
planificación, información, y por las competencias y obligaciones públicas y de los
particulares, articulados entre sí, que posibilitan la protección, salvaguardia, recuperación,
conservación, sostenibilidad y divulgación del patrimonio cultural de la Nación.
Son entidades públicas del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural de la Nación, el
Ministerio de Cultura, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, el Archivo
General de la Nación, el Instituto Caro y Cuervo, el Consejo Nacional de Patrimonio
Cultural, los Consejos Departamentales y Distritales de Patrimonio Cultural y, en general,
las entidades estatales que a nivel nacional y territorial desarrollen, financien, fomenten o
ejecuten actividades referentes al patrimonio cultural de la Nación. El Sistema Nacional de
Patrimonio Cultural estará coordinado por el Ministerio de Cultura, para lo cual fijará las
políticas generales y dictará normas técnicas y administrativas, a las que deberán
sujetarse las entidades y personas que integran dicho sistema".
Artículo 3°. El artículo 6 de la Ley 397 de 1997 quedará, así:
"Artículo 6°. Patrimonio Arqueológico. El patrimonio arqueológico comprende aquellos
vestigios producto de la actividad humana y aquellos restos orgánicos e inorgánicos que,
mediante los métodos y técnicas propios de la arqueología y otras ciencias afines,
permiten reconstruir y dar a conocer los orígenes y las trayectorias socioculturales
pasadas y garantizan su conservación y restauración. Para la preservación de los bienes
integrantes del patrimonio paleontológico se aplicarán los mismos instrumentos
establecidos para el patrimonio arqueológico. De conformidad con los artículos 63 y 72 de
la Constitución Política, los bienes del patrimonio arqueológico pertenecen a la Nación y
son inalienables, imprescriptibles e inembargables. El Instituto Colombiano de
Antropología e Historia, ICANH, podrá autorizar a las personas naturales o jurídicas para
ejercer la tenencia de los bienes del patrimonio arqueológico, siempre que estas cumplan
con las obligaciones de registro, manejo y seguridad de dichos bienes que determine el
Instituto. Los particulares tenedores de bienes arqueológicos deben registrarlos. La falta
de registro en un término máximo de 5 años a partir de la vigencia de esta ley constituye
causal de decomiso de conformidad con el Decreto 833 de 2002, sin perjuicio de las

143
demás causales allí establecidas. El ICANH es la institución competente en el territorio
nacional respecto del manejo del patrimonio arqueológico. Este podrá declarar áreas
protegidas en las que existan bienes de los descritos en el inciso 1° de este artículo y
aprobará el respectivo Plan de Manejo Arqueológico, declaratoria que no afecta la
propiedad del suelo.
Parágrafo 1°. Quien de manera fortuita encuentre bienes integrantes del patrimonio
arqueológico, deberá dar aviso inmediato al Instituto Colombiano de Antropología e
Historia o la autoridad civil o policiva más cercana, las cuales tienen como obligación
informar del hecho a dicha entidad, dentro de las veinticuatro (24) horas siguientes al
encuentro. Los encuentros de bienes pertenecientes al patrimonio arqueológico que se
realicen en el curso de excavaciones o exploraciones arqueológicas autorizadas, se
informarán al Instituto Colombiano de Antropología e Historia, en la forma prevista en la
correspondiente autorización. Recibida la información, el Instituto Colombiano de
Antropología e Historia, definirá las medidas aplicables para una adecuada protección de
los bienes pertenecientes al patrimonio arqueológico y coordinará lo pertinente con las
autoridades locales. Si fuere necesario suspender en forma inmediata las actividades que
dieron lugar al encuentro de esos bienes, podrá acudirse a la fuerza pública, la cual
prestará su concurso inmediato.
Parágrafo 2°. El patrimonio arqueológico se rige con exclusividad por lo previsto en este
artículo, por el Decreto 833 de 2002, y por las disposiciones de esta ley que
expresamente lo incluyan".
Artículo 4°. Modifíquese el artículo 7 la Ley 397 de 1997 el cual quedará así:
"Artículo 7°. Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. A partir de la vigencia de la
presente ley, el Consejo de Monumentos Nacionales se denominará Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural, y será el órgano encargado de asesorar al Gobierno Nacional en
cuanto a la salvaguardia, protección y manejo del patrimonio cultural de la Nación.
a) Integración del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. El Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural estará integrado de la siguiente forma:
1. El Ministro de Cultura o su delegado, quien lo presidirá.
2. El Ministro de Comercio, Industria y Turismo o su delegado.
3. El Ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial o su delegado.
4. El Decano de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia o su
delegado.
5. El Presidente de la Academia Colombiana de Historia o su delegado.
6. El Presidente de la Academia Colombiana de la Lengua o su delegado.
7. El Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos o su delegado.
8. Un representante de las Universidades que tengan departamentos encargados del
estudio del patrimonio cultural.
9. Tres (3) expertos distinguidos en el ámbito de la salvaguardia o conservación del
patrimonio cultural designados por el Ministro de Cultura.
10. El Director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia o su delegado.
11. El Director del Instituto Caro y Cuervo o su delegado.
12. El Director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, quien participará en las sesiones
con voz pero sin voto y ejercerá la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Patrimonio
Cultural.
El Gobierno Nacional establecerá las funciones del Consejo Nacional de Patrimonio
Cultural y reglamentará lo pertinente al régimen de sesiones, período, quórum y
honorarios de los miembros de dichos Consejos, así como lo relacionado con las
Secretarías Técnicas de los mismos y sus funciones. Del mismo modo podrá, mediante
decreto, ampliar la representación de otras entidades estatales o sectores privados, a

144
efectos de contar con expertos en el manejo integral del patrimonio cultural de carácter
material e inmaterial;
Artículo 11. Régimen Especial de Protección de los bienes de interés cultural. Los bienes
materiales de interés cultural de propiedad pública y privada estarán sometidos al
siguiente Régimen Especial de Protección:
1. Plan Especial de Manejo y Protección. La declaratoria de un bien como de interés
cultural incorporará el Plan Especial de Manejo y Protección -PEMP-, cuando se requiera
de conformidad con lo definido en esta ley. El PEMP es el instrumento de gestión del
patrimonio cultural por medio del cual se establecen las acciones necesarias para
garantizar su protección y sostenibilidad en el tiempo. Para bienes inmuebles se
establecerá el área afectada, la zona de influencia, el nivel permitido de intervención, las
condiciones de manejo y el plan de divulgación que asegurará el respaldo comunitario a la
conservación de estos bienes. Para bienes muebles se indicará el bien o conjunto de
bienes, las características del espacio donde están ubicados, el nivel permitido de
intervención, las condiciones de manejo y el plan de divulgación que asegurará el
respaldo comunitario a la conservación de estos bienes. El Ministerio de Cultura
reglamentará para todo el territorio nacional el contenido y requisitos de los Planes
Especiales de Manejo y Protección y señalará, en dicha reglamentación, qué bienes de
interés cultural de la Nación, de los declarados previamente a la expedición de la presente
ley, requieren de adopción del mencionado Plan y el plazo para hacerlo.
1.4. Plan de Manejo Arqueológico. Cuando se efectúen las declaratorias de áreas
protegidas de que trata el artículo 6° de este Título, se aprobará por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia un Plan Especial de Protección que se denominará
Plan de Manejo Arqueológico, el cual indicará las características del sitio y su área de
influencia, e incorporará los lineamientos de protección, gestión, divulgación y
sostenibilidad del mismo. En los proyectos de construcción de redes de transporte de
hidrocarburos, minería, embalses, infraestructura vial, así como en los demás proyectos y
obras que requieran licencia ambiental, registros o autorizaciones equivalentes ante la
autoridad ambiental, como requisito previo a su otorgamiento deberá elaborarse un
programa de arqueología preventiva y deberá presentarse al Instituto Colombiano de
Antropología e Historia un Plan de Manejo Arqueológico sin cuya aprobación no podrá
adelantarse la obra.
1.5. Prevalencia de las normas sobre conservación, preservación y uso de las áreas e
inmuebles consideradas patrimonio cultural de la Nación. De conformidad con lo
preceptuado en los numerales 2 del artículo 10 y 4° del artículo 28 de la Ley 388 de 1997
o las normas que los sustituyan, las disposiciones sobre conservación, preservación y uso
de las áreas e inmuebles de interés cultural constituyen normas de superior jerarquía al
momento de elaborar, adoptar, modificar o ajustar los Planes de Ordenamiento Territorial
de municipios y distritos.
2. Intervención. Por intervención se entiende todo acto que cause cambios al bien de
interés cultural o que afecte el estado del mismo. Comprende, a título enunciativo, actos
de conservación, restauración, recuperación, remoción, demolición, desmembramiento,
desplazamiento o subdivisión, y deberá realizarse de conformidad con el Plan Especial de
Manejo y Protección si este fuese requerido. La intervención de un bien de interés cultural
del ámbito nacional deberá contar con la autorización del Ministerio de Cultura o el
Archivo General de la Nación, según el caso. Para el patrimonio arqueológico, esta
autorización compete al Instituto Colombiano de Antropología e Historia de conformidad
con el Plan de Manejo Arqueológico. La intervención solo podrá realizarse bajo la
supervisión de profesionales en la materia debidamente registrados o acreditados ante la
respectiva autoridad. La autorización de intervención que debe expedir la autoridad
competente no podrá sustituirse, en el caso de bienes inmuebles, por ninguna otra clase

145
de autorización o licencia que corresponda expedir a otras autoridades públicas en
materia urbanística. Quien pretenda realizar una obra en inmuebles ubicados en el área
de influencia o que sean colindantes con un bien inmueble declarado de interés cultural,
deberá comunicarlo previamente a la autoridad que hubiera efectuado la respectiva
declaratoria. De acuerdo con la naturaleza de las obras y el impacto que pueda tener en
el bien inmueble de interés cultural, la autoridad correspondiente aprobará su realización
o, si es el caso, podrá solicitar que las mismas se ajusten al Plan Especial de Manejo y
Protección que hubiera sido aprobado para dicho inmueble. El otorgamiento de cualquier
clase de licencia por autoridad ambiental, territorial, por las curadurías o por cualquiera
otra entidad que implique la realización de acciones materiales sobre inmuebles
declarados como de interés cultural, deberá garantizar el cumplimiento del Plan Especial
de Manejo y Protección si este hubiere sido aprobado.
3. Exportación. Queda prohibida la exportación de los bienes muebles de interés cultural.
Sin embargo, el Ministerio de Cultura, en relación con los bienes muebles de interés
cultural del ámbito nacional, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia respecto
de los bienes arqueológicos y el Archivo General de la Nación respecto de los bienes
documentales y archivísticos, podrán autorizar su exportación temporal, por un plazo que
no exceda de tres (3) años, con el único fin de ser exhibidos al público o estudiados
científicamente. Tratándose de bienes de interés cultural del ámbito territorial, con
exclusión de bienes arqueológicos, esta autorización estará a cargo de las alcaldías y las
gobernaciones, según corresponda. La autorización podrá otorgarse hasta por el término
de tres (3) años prorrogables por una vez, cuando se trate de programas de intercambio
entre entidades estatales nacionales y extranjeras. El Ministerio de Cultura y demás
entidades públicas, realizarán todos los esfuerzos tendientes a repatriar los bienes de
interés cultural que hayan sido extraídos ilegalmente del territorio colombiano.
Artículo 9°. El artículo 14 de la Ley 397 de 1997 quedará así:
"Artículo 14. Inventario de Bienes del Patrimonio Cultural y Registro de Bienes de Interés
Cultural. En relación con los bienes del patrimonio cultural y los bienes de interés cultural,
se establecen las siguientes obligaciones y competencias:
1. Inventario de bienes del patrimonio cultural. Como componente fundamental para el
conocimiento, protección y manejo del patrimonio cultural, corresponde al Ministerio de
Cultura definir las herramientas y criterios para la conformación de un inventario del
patrimonio cultural de la Nación, en coordinación con las entidades territoriales. Este
inventario, por sí mismo, no genera ningún gravamen sobre el bien, ni carga alguna para
sus propietarios, cuando los haya.
2. Registro de bienes de interés cultural. La Nación, a través del Ministerio de Cultura y de
sus entidades adscritas (Instituto Colombiano de Antropología e Historia y Archivo
General de la Nación), así como las entidades territoriales, elaborarán y mantendrán
actualizado un registro de los bienes de interés cultural en lo de sus competencias. Las
entidades territoriales, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia y el Archivo
General de la Nación, remitirán anualmente al Ministerio de Cultura, Dirección de
Patrimonio, sus respectivos registros con el fin de que sean incorporados al Registro
Nacional de Bienes de Interés Cultural. El Ministerio de Cultura reglamentará lo relativo al
registro".
Artículo 10. El artículo 15 de la Ley 397 de 1997 quedará así:
"Artículo 15. De las faltas contra el patrimonio cultural de la Nación. Las personas que
vulneren el deber constitucional de proteger el patrimonio cultural de la Nación, incurrirán
en las siguientes faltas:
Las que constituyen conducta punible:
1. Si la falta constituye hecho punible por la destrucción, daño, utilización ilícita, hurto o
receptación de bienes materiales de interés cultural, o por su explotación ilegal, de

146
conformidad con lo establecido en los artículos 156, 239, 241-13, 265, 266-4 y 447 de la
Ley 599 de 2000 Código Penal, o los que los modifiquen o sustituyan es obligación
instaurar la respectiva denuncia penal y, si hubiere flagrancia, colocar inmediatamente al
retenido a órdenes de la autoridad de policía judicial más cercana, sin perjuicio de
imponer las sanciones patrimoniales aquí previstas.
Las que constituyen faltas administrativas y/o disciplinarias:
3. Si la falta consistiere en adelantar exploraciones o excavaciones no autorizadas de
bienes arqueológicos se impondrá multa de doscientos (200) a quinientos (500) salarios
mínimos legales mensuales vigentes por parte del Instituto Colombiano de Antropología e
Historia.
6. Los bienes del patrimonio arqueológico son decomisables en forma definitiva por el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia y se restituirán a la Nación, ante la
realización de cualquier acto de enajenación, prescripción o embargo proscrito por el
artículo 72 de la Constitución Política, o ante la ocurrencia de cualquiera de los eventos
previstos en el artículo 19 del Decreto 833 de 2002, mediante el procedimiento previsto en
el artículo 20 del mismo decreto. En el caso de los bienes del patrimonio arqueológico
decomisados, se dará aplicación a lo previsto en el Decreto 833 de 2002 y demás
disposiciones que lo complementen o modifiquen.
Parágrafo 1°. El Ministerio de Cultura, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia,
el Archivo General de la Nación y las entidades territoriales en lo de su competencia,
quedan investidos de funciones policivas para la imposición y ejecución de medidas,
multas, decomisos definitivos y demás sanciones establecidas esta la ley, que sean
aplicables según el caso.
Parágrafo 2°. Para decidir sobre la imposición de las sanciones administrativas y/o
disciplinarias y de las medidas administrativas previstas en este artículo, deberá
adelantarse la actuación administrativa acorde con la Parte Primera y demás pertinentes
del Código Contencioso Administrativo".
Artículo 11. El artículo 16 de la Ley 397 de 1997 quedará así:
"Artículo 16. De la acción de cumplimiento sobre los bienes de interés cultural. El efectivo
cumplimiento de las leyes o actos administrativos que tengan relación directa con la
protección y defensa de los bienes que conforman el patrimonio cultural de la Nación,
podrá ser demandado por cualquier persona a través del procedimiento establecido para
la acción de cumplimiento en la Ley 393 de 1997 o en las disposiciones que la modifiquen
o sustituyan".
Artículo 26. Vigencia y derogatorias. La presente ley rige a partir de la fecha de su
promulgación, deroga los artículos 3°, 6°, 8°, 9°, 11, 13, 15, 16, 17, 18, 20, 21, 22, 23, 24,
25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33 y 34 de la Ley 163 de 1959; modifica los artículos 151 a
159 del Decreto-ley 1355 de 1970; modifica los artículos 1° a 9° del Decreto-ley 2055de
1970; modifica el Título II de la Ley 397 de 1997, salvo los artículos 9°, 12 y 13, y modifica
y adiciona los artículos 40, 49, 56, 60 y 62 de la Ley 397 de 1997.

Dada en Bogotá, D. C., a 12 de marzo de 2008.


Álvaro Uribe Vélez
El Ministro de Hacienda y Crédito Público,
Oscar Iván Zuluaga Escobar.
La Ministra de Cultura,
Paula Marcela Moreno Zapata.

147
62. Decreto 763 de 2009 (marzo 10)

Por el cual se reglamentan parcialmente las Leyes 814 de 2003 y 397 de 1997 modificada
por medio de la Ley 1185 de 2008, en lo correspondiente al Patrimonio Cultural de la
Nación de naturaleza material.

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de sus facultades constitucionales


y legales, en especial de las que le confieren el artículo 189, numeral 11 de la
Constitución Política, y en desarrollo de las Leyes 397 de 1997, modificada por la Ley
1185 de 2008 y 814 de 2003, decreta:

Artículo 1. Objeto. El presente decreto reglamenta parcialmente la Ley 397 de 1997,


modificada por la Ley 1185 de 2008, y la Ley 814 de 2003, en lo pertinente al Patrimonio
Cultural de la Nación de naturaleza material y al Régimen Especial de Protección de los
Bienes de interés Cultural.
Artículo 4. Competencias institucionales públicas. Para los fines de este decreto, son
entidades públicas del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural de la Nación, el Ministerio
de Cultura, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, el Archivo General de la
Nación, el Instituto Caro y Cuervo, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, los
Consejos Departamentales y Distritales de Patrimonio Cultural, los departamentos, los
distritos y municipios, las autoridades indígenas, las autoridades de que trata la Ley 70 de
1993 y, en general, las entidades estatales que a nivel nacional y territorial desarrollan,
financian, fomentan o ejecutan actividades referentes al Patrimonio Cultural de la Nación.
Sin perjuicio de otras atribuciones específicas que les asignen la Constitución Política u
otras disposiciones legales, las actuaciones públicas que se establecen en la Ley 1185 de
2008 y en el presente decreto en relación con los bienes del Patrimonio Cultural de la
Nación y con los Bienes de Interés Cultural, cuya sigla es -BIC-, son las enumeradas en
este artículo. En consonancia con lo anterior, cuando en este decreto se hace alusión a la
competencia de la "instancia competente" o "autoridad competente" en cada caso se
entenderá referida a las siguientes atribuciones específicas:
2. Del Instituto Colombiano de Antropología e Historia
Al Instituto Colombiano de Antropología e Historia le compete aplicar con exclusividad en
todo el territorio nacional el Régimen Especial del Patrimonio Arqueológico, así como las
funciones que le asigna la Ley 397 de 1997, modificada por la Ley 1185 de 2008 en
relación con dicho patrimonio, las cuales se describen en el Título IV de este decreto.

Titulo. IV- Patrimonio arqueológico

Artículo 54. Régimen especial del patrimonio arqueológico. El patrimonio arqueológico se


rige con exclusividad por lo previsto en los artículos 63 y 72 de la Constitución Política, en
lo pertinente por los artículos 12 y 14 de la Ley 163 de 1959, por el artículo 6° de la Ley
397 de 1997, modificado por el artículo 3° de la Ley 1185 de 2008 y demás normas
pertinentes, el artículo 1° del Decreto 1397 de 1989, así como por lo establecido en el
decreto 833 de 2002 y las disposiciones del presente Título. Las demás disposiciones de
este decreto le serán aplicables al Patrimonio Arqueológico sólo cuando expresamente lo
señalen.
Artículo 55. Autoridad competente. De Conformidad con el artículo 6° de la Ley 397 de
1997, modificado por el artículo 3° de la Ley 1185 de 2008 y las demás normas
pertinentes de dicha ley, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICANH– es la
única entidad facultada por las disposiciones legales para aplicar el régimen de manejo
del patrimonio arqueológico tanto en el nivel nacional, como en los diversos niveles

148
territoriales. Sin perjuicio de otras competencias previstas en disposiciones legales o
reglamentarias o de cualquier otra que corresponda al manejo del patrimonio arqueológico
en todo el territorio nacional, en particular le compete al ICANH:
1. Autorizar a las personas naturales o jurídicas para ejercer la tenencia de los bienes
muebles del patrimonio arqueológico, siempre que estas cumplan con las obligaciones de
registro, manejo y seguridad de dichos bienes que determine el ICANH.
2. Llevar el registro de bienes arqueológicos muebles en tenencia de terceros.
3. Elaborar y mantener actualizado el registro de bienes arqueológicos, Áreas
Arqueológicas Protegidas y sus Áreas de Influencia, y remitirlo anualmente al Ministerio
de Cultura - Dirección de Patrimonio, de conformidad con el numeral 2, artículo 14 de la
Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 9° de la Ley 1185 de 2008.
4. Declarar, cuando proceda, Áreas Arqueológicas Protegidas y, si fuera el caso, delimitar
el Área de Influencia respectiva, declaratoria que no afecta la propiedad del suelo.
5. Aprobar los Planes de Manejo Arqueológico para las Áreas Arqueológicas Protegidas,
los cuales incluirán las Áreas de Influencia si las hubiere. Sobre los bienes arqueológicos
muebles dados en tenencia, podrá exigir y aprobar dicho Plan de Manejo Arqueológico.
6. Recibir los avisos que cualquier persona esté en la obligación de llevar a cabo, con
ocasión del encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, y definir las
medidas aplicables para una adecuada protección de dichos bienes.
7. Autorizar el desarrollo de prospecciones, exploraciones o excavaciones de carácter
arqueológico.
8. Aprobar los Planes de Manejo Arqueológico en los proyectos de construcción de redes
de transporte de hidrocarburos, minería, embalses, infraestructura vial, así como en los
demás proyectos y obras que requieran licencia ambiental, registros o autorizaciones
equivalentes ante la autoridad ambiental, y definir las características de los Programas de
Arqueología Preventiva en estos casos, de conformidad con el numeral 1.4, artículo 11 de
la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008.
9. Autorizar intervenciones de bienes del patrimonio arqueológico, Áreas Arqueológicas
Protegidas y Áreas de Influencia, de conformidad con los Planes de Manejo Arqueológico
que existieren, y registrar o acreditar los profesionales que podrán realizar las
intervenciones respectivas, según lo dispone el numeral 2, artículo 11 de la Ley 397 de
1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008.
10. Autorizar, cuando proceda y hasta por el término legal máximo, la exportación
temporal de bienes arqueológicos, de conformidad con el numeral 3, artículo 11 de la Ley
397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008.
11. Aplicar el régimen de sanciones de su competencia, según lo previsto en el artículo 15
de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008.
Parágrafo 1°. En caso de ser necesario, el ICANH podrá delegar el ejercicio de las
competencias que le atribuyen la ley y los actos reglamentarios, de conformidad con los
precisos parámetros de la Ley 489 de 1998.
Parágrafo 2°. Para el ejercicio de las competencias asignadas por la ley y enunciadas en
el presente artículo, el ICANH podrá establecer las acreditaciones, requisitos
documentales y aspectos técnicos que sean pertinentes dada la naturaleza del patrimonio
arqueológico.
Parágrafo 3°. Lo previsto en este artículo modifica lo establecido en el artículo 2° del
decreto 833 de 2000. Para todos los efectos de dicho decreto la autoridad competente es
el ICANH.
Parágrafo 4°. El Programa de Arqueología Preventiva es la investigación científica dirigida
a identificar y caracterizar los bienes y contextos arqueológicos existentes en el área de
aquellos proyectos, obras o actividades que requieren licencia ambiental, registros o

149
autorizaciones equivalentes ante la autoridad ambiental o que, ocupando áreas mayores a
una hectárea, requieren licencia de urbanización, parcelación o construcción.
El propósito de este programa es evaluar los niveles de afectación esperados sobre el
patrimonio arqueológico por la construcción y operación de las obras, proyectos y
actividades anteriormente mencionados, así como formular y aplicar las medidas de
manejo a que haya lugar para el Plan de Manejo Arqueológico correspondiente.
Artículo 56. Áreas Arqueológicas Protegidas y Áreas de Influencia. De conformidad con el
artículo 6° de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 3° de la Ley 1185 de 2008, el
ICANH, podrá declarar áreas protegidas en las que existan bienes arqueológicos, sin que
dicha declaratoria afecte la propiedad del suelo, si bien este queda sujeto al Plan de
Manejo Arqueológico que apruebe dicha entidad.
Las Áreas Arqueológicas Protegidas declaradas o que declare el ICANH serán áreas
precisamente determinadas del territorio nacional, incluidos terrenos de propiedad pública
o particular, en las cuales existan bienes muebles o inmuebles integrantes del patrimonio
arqueológico, a efectos de establecer en ellas un Plan de Manejo Arqueológico que
garantice la integridad del contexto arqueológico.
La declaratoria de Áreas Arqueológicas Protegidas podrá hacerse oficiosamente por el
ICANH. En este caso, el ICANH elaborará previamente el Plan de Manejo Arqueológico
correspondiente, el cual deberá ser socializado ante las autoridades territoriales, las
comunidades indígenas y las comunidades negras de que trata la Ley 70 de 1993, que
tengan jurisdicción sobre el Área. El ICANH podrá atender las sugerencias hechas por las
autoridades e incorporarlas al Plan de Manejo Arqueológico correspondiente.
También podrá solicitarse la declaratoria de Áreas Arqueológicas Protegidas por las
entidades territoriales, las comunidades Indígenas y las comunidades negras de que trata
la Ley 70 de 1993 cuando dichas áreas se encuentren dentro de su jurisdicción. Esta
solicitud, que podrá ser individual o conjunta entre las señaladas autoridades, deberá
adjuntar el Plan de Manejo Arqueológico correspondiente para aprobación del ICANH,
para cuya realización podrá solicitar la información que el ICANH tenga sobre el Área, así
como su asistencia en la formulación del Plan. En estos casos la obligación de socializar
el Plan de Manejo Arqueológico será de la entidad o comunidad que lo haya propuesto.
Parágrafo 1°. Para los efectos del decreto 833 de 2000, cuando se alude a zonas de
Influencia arqueológica se entenderá referirse al término "Áreas Arqueológicas
Protegidas"
Parágrafo 2°. Para los efectos pertinentes, las áreas de conservación arqueológica, los
parques arqueológicos nacionales y aquellos BIC de carácter nacional que hayan sido
declarados como tal en virtud de su importancia arqueológica, serán considerados como
Áreas Arqueológicas Protegidas. El ICANH deberá elaborar el Plan de Manejo
Arqueológico si no existiere, en un plazo máximo de diez (10) años contados a partir de la
expedición del presente decreto.
Parágrafo 3°. De conformidad con el numeral 1.4, artículo 11 de la Ley 397 de 1997,
modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008, efectuada la declaratoria de un Área
Arqueológica Protegida, el ICANH podrá establecer un Área de Influencia adyacente, cuya
finalidad es servir de espacio de amortiguamiento frente a las afectaciones que puedan
producirse por la construcción u operación de obras, proyectos o actividades que se
desarrollen en el perímetro inmediato de las mismas. La determinación precisa de la
extensión de las Áreas de Influencia, así como los niveles permitidos de intervención,
deberán establecerse en el Plan de Manejo Arqueológico del área protegida.
Parágrafo 4°. El ICANH reglamentará las acreditaciones, requisitos documentales y
aspectos técnicos para solicitar la declaratoria de Áreas Arqueológicas Protegidas.

150
Artículo 57. Tipos de intervención sobre el patrimonio arqueológico. Son tipos de
intervenciones sobre el patrimonio arqueológico, las cuales requieren autorización del
ICANH:
1. Intervenciones en desarrollo de investigaciones de carácter arqueológico que impliquen
actividades de prospección, excavación o restauración.
Previo al inicio de las actividades, el interesado deberá presentar un proyecto de
investigación ante el ICANH.
2. Intervenciones en proyectos de construcción de redes de transporte de hidrocarburos,
minería, embalses, infraestructura vial, así como en los demás proyectos, obras o
actividades que requieran licencia ambiental registros o autorizaciones equivalentes ante
la autoridad ambiental, o que ocupando áreas mayores a una hectárea requieran licencia
de urbanización, parcelación o construcción.
Previo al inicio de las obras o actividades, el interesado deberá poner en marcha un
Programa de Arqueología Preventiva que le permita en una primera fase formular el Plan
de Manejo Arqueológico correspondiente. Como condición para iniciar las obras, dicho
Plan deberá ser aprobado por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Sin
prejuicio de lo anterior, para cada una de las fases del Programa de Arqueología
Preventiva que impliquen actividades de prospección o excavaciones arqueológicas, el
interesado deberá solicitar ante el ICANH la respectiva autorización de intervención.
3. Intervenciones en proyectos, obras o actividades dentro de Áreas Arqueológicas
Protegidas y Áreas de influencia, las cuales deberán hacerse acorde con el Plan de
Manejo Arqueológico aprobado.
Previo al inicio de intervenciones materiales u obras, el solicitante deberá tener en cuenta
los niveles permitidos de Intervención y los lineamientos previstos en el Plan de Manejo
Arqueológico que acompañó la declaratoria del Área Arqueológica Protegida y la
determinación del área de Influencia si la hubiere, o el Plan de Ordenamiento Territorial
cuando este hubiere incorporado debidamente los términos del correspondiente Plan de
Manejo Arqueológico. Las intervenciones u obras a que se refiere este numeral se
refieren a cualquiera que requiera o no licencia ambiental, como acciones de parcelación,
urbanización o construcción.
4. Intervenciones de bienes muebles de carácter arqueológico que se encuentran en
calidad de tenencia legal.
La persona natural o jurídica que en calidad de tenedora legal se encuentre en poder de
bienes muebles del patrimonio arqueológico y requiera adelantar actividades de
conservación o restauración de los mismos, deberá solicitar previamente al ICANH la
autorización de intervención. Para la obtención de esta autorización el ICANH podrá
solicitar la presentación de un Plan de Manejo Arqueológico ajustado a las características
del bien o bienes muebles a intervenir.
Parágrafo 1°. Las intervenciones descritas en los numerales 1 a 3, sólo podrán realizarse
bajo la supervisión de profesionales en materia arqueológica debidamente acreditados
ante el ICANH.
Parágrafo 2°. El ICANH reglamentará las acreditaciones, requisitos documentales y
aspectos técnicos necesarios para solicitar y expedir las autorizaciones de intervención
sobre el patrimonio arqueológico y podrá definir términos de referencia mínimos para la
realización de los Programas de Arqueología Preventiva y la elaboración y aplicación de
los Planes de Manejo Arqueológico.
Artículo 58. Complementariedad. En todos los casos en los cuales el Área Arqueológica
Protegida se superponga en todo o en parte, con una zona declarada como área natural
protegida, el Plan de Manejo Arqueológico deberá tener en cuenta los lineamientos
establecidos en la declaratoria correspondiente. Para esto, las entidades encargadas del

151
manejo de los temas, deberán establecer formas de colaboración y cooperación que les
permitan articular los Planes de Manejos respectivos.
Artículo 59. Incorporación de los Planes de Manejo Arqueológico en los Planes de
Ordenamiento Territorial. En virtud de lo dispuesto en la Ley 388 de 1997, y en el artículo
11 de la Ley 397 de 1997, modificado por el 7° de la Ley 1185 de 2008, los Planes de
Ordenamiento Territorial de las entidades territoriales en las cuales existan Áreas
Arqueológicas Protegidas declaradas, deberán incorporar los respectivos Planes de
Manejo Arqueológico. Las entidades territoriales en las cuales existan Áreas
Arqueológicas Protegidas, deberán informar a la respectiva Oficina de Instrumentos
Públicos, a efectos de que esta incorpore en los folios de matrícula inmobiliaria las
anotaciones correspondientes a la existencia de Planes de Manejo Arqueológico en los
predios cubiertos por la declaratoria, y deberán reportar al ICANH sobre estas solicitudes.
Artículo 60. Cambio de tenencia de bienes arqueológicos. Los tenedores autorizados de
bienes arqueológicos que hubieran efectuado su registro ante el ICANH, podrán solicitarle
el cambio del tenedor, a condición de que el tercero interesado sea una persona natural o
jurídica, pública o privada que demuestre las condiciones necesarias para la
conservación, manejo, seguridad y divulgación de los bienes arqueológicos de que se
trata. Una vez reunida la información necesaria, el ICANH podrá autorizar el cambio.
Artículo 61. Decomiso material de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Para
los efectos de decomiso material de bienes arqueológicos por falta de registro de aquellos
que se encuentren en tenencia de cualquier persona, según lo previsto en el artículo 19,
numeral 1, del Decreto 833, el término concedido por el artículo 6° de la Ley 397 de 1997,
modificado por el artículo 3° de la Ley 1185 de 2008 es de 5 años contados a partir de la
fecha de promulgación de la Ley el 12 de marzo de 2008.

Titulo. VIII
Faltas contra el patrimonio cultural

Artículo 80. Aplicación inmediata e información al Ministerio de Cultura. Las autoridades


competentes descritas en el Título I de este decreto, que cuentan con facultades para
imposición de las sanciones administrativas a que se refiere el artículo 15 de la Ley 397
de 1997, modificado por el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008, darán aplicación a las
disposiciones y principios de la actuación administrativa acorde con la Parte Primera y
demás pertinentes del Código Contencioso Administrativo.
La Imposición de sanciones por parte de las autoridades territoriales, el Archivo General
de la Nación, o el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, en lo de sus
respectivas competencias, se informará al Ministerio de Cultura en cada caso puntual de
sanción.
La información contendrá cuando menos:
1. Nombre de la persona a quien se impone la sanción.
2. Bien de Interés Cultural sobre el cual se cometió la falta.
3. Sanción adoptada.
Artículo 81. Decomiso material y definitivo. El decomiso material de un BIC por cualquiera
de las causales previstas en el artículo 15 de la Ley 397 de 1997, modificado por el
artículo 10 de la Ley 1185 de 2008, consiste en el acto de aprehensión del bien, el cual
podrá efectuarse por las autoridades de Policía o las demás dependencias del Estado
debidamente facultadas por la ley de manera oficiosa o a Instancias de cualquiera de las
autoridades competentes según lo señalado en el Título I de este decreto.
Los bienes decomisados materialmente por cualquiera de las causales establecidas en
dicha ley serán puestos a disposición de la autoridad competente prevista en el Título I de

152
este decreto, a efectos de que la misma inicie la actuación administrativa tendiente a
decidir si se realiza o no el decomiso definitivo y en su caso la sanción a adoptar.
Artículo 82. Vigencia y derogatorias. Este decreto rige a partir de la fecha de su
publicación, modifica el artículo 2° del Decreto 833 de 2000, los artículos 5°, 17, y los
numerales 6 del artículo 16, 3 del artículo 19, todos del Decreto 352 de 2004, el
artículo 10 del Decreto 358 de 2000, y en lo pertinente el artículo 1° del Decreto 1313 de
2008; y deroga los artículos 5° del Decreto 2291 de 2003, y los artículos 7°, 24, 25, 33, 34,
numeral 2 y parágrafos 35, 38, 41, 46 del Decreto 358 de 2000.

Dado en Bogotá, D. C., 10 de marzo de 2009


Álvaro Uribe Vélez. El Ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga. El Ministro de Ambiente,
Vivienda y Desarrollo Territorial, Juan Lozano Ramírez, La Ministra de Cultura, Paula
Marcela Moreno Zapata

153
63. Decreto 2515 de 2009

Por el cual se modifica el decreto 2268 de 2002.

Artículo 1°. El artículo 1° del decreto 2268 de 2002 quedará así: “Artículo 1°. La Comisión
de Antigüedades Náufragas estará adscrita al Ministerio de Cultura y quedará integrada
por las siguientes personas: - El Ministro de Relaciones Exteriores o su delegado. - El
Ministro de Cultura o su delegado, quien la presidirá. - El Director del Departamento
Administrativo de la Presidencia de la República o su delegado. - El Secretario Jurídico de
la Presidencia de la República o su delegado. - El Director de la Dirección General
Marítima, Dimar. - Cuatro (4) Expertos designados por el Presidente de la República.
Parágrafo. La Comisión tendrá un Secretario que será designado por la misma”.
Artículo 2°. Se adiciona el siguiente artículo: “Artículo 2°. El Secretario convocará a las
reuniones de la Comisión de manera regular, por lo menos una vez al mes. El Director del
Departamento Administrativo de la Presidencia de la República también podrá convocar a
la Comisión cuando lo considere necesario”.
Artículo 3°. Se adiciona el siguiente artículo: “Artículo 3°. Además de los integrantes de la
Comisión, podrán participar invitados permanentes o no permanentes, que impulsen los
resultados del Comité, de acuerdo con lo que el Director Administrativo de la Presidencia
de la República considere necesario”.
Artículo 4°. El presente decreto rige a partir de su expedición y modifica el decreto 2268
de 2002.

Presidencia de la República

154
64. Ley 1304 de 2009 (junio 3)

Por medio de la cual se aprueba el “Convenio de UNIDROIT sobre los Bienes Culturales
Robados o Exportados Ilícitamente”, firmado en Roma el 24 de junio de 1995. El
Congreso de la República, visto el texto que a la letra dice:

Los estados partes en el presente convenio, han aprobado las disposiciones siguientes:

Capítulo I - Campo de Aplicación y Definición

Artículo 1
El presente Convenio se aplicará a las demandas de carácter internacional:
a) De restitución de bienes culturales robados;
b) De devolución de bienes culturales desplazados del territorio de un Estado contratante
en infracción de su derecho que regula la exportación de bienes culturales con miras a la
protección de su patrimonio cultural (en adelante denominados “bienes culturales
exportados ilícitamente”).
Artículo 2
A los efectos del presente Convenio por bienes culturales se entiende los bienes que, por
razones religiosas o profanas, revisten importancia para la arqueología, la prehistoria, la
historia, la literatura, el arte o la ciencia, y que pertenecen a alguna de las categorías
enumeradas en el anexo al presente Convenio.

Capítulo II - Restitución de los Bienes Culturales Robados

Artículo 3
1) El poseedor de un bien cultural robado deberá restituirlo.
2) A los efectos del presente Convenio, se considera robado un bien cultural obtenido de
una excavación ilícita, o de una excavación lícita pero conservado ilícitamente, si ello es
compatible con el Derecho de Estado donde se ha efectuado la excavación.
3) Toda demanda de restitución deberá presentarse en un plazo de tres años a partir del
momento en que el demandante haya conocido el lugar donde se encontraba el bien
cultural y la identidad de su poseedor y, en cualquier caso, dentro de un plazo de
cincuenta años desde el momento en que se produjo el robo.
4) Sin embargo, una demanda de restitución de un bien cultural que forme parte
integrante de un monumento o de un lugar arqueológico identificado, o que pertenezca a
una colección pública, no estará sometida a ningún plazo de prescripción distinto del
plazo de tres años a partir del momento en que el demandante haya conocido el lugar
donde se encontraba el bien cultural y la identidad del poseedor.
5) No obstante lo dispuesto en el párrafo precedente, todo Estado contratante podrá
declarar que una demanda prescribe en un plazo de 75 años o en un plazo más largo
previsto en su derecho. Una demanda presentada en otro Estado contratante, de
restitución de un bien cultural desplazado de un monumento de un lugar arqueológico o
de una colección pública situada en un Estado contratante que haya hecho esa
declaración, prescribirá en el mismo plazo.
6) La declaración a que se hace referencia en el párrafo precedente se hará en el
momento de la firma, la ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión.
7) A los efectos del presente Convenio por “colección pública” se entiende todo conjunto
de bienes culturales inventariados o identificados de otro modo que pertenezcan a:
a) Un Estado contratante;
b) Una colectividad regional o local de un Estado contratante;

155
c) Una institución religiosa situada en un Estado contratante; o,
d) Una institución establecida con fines esencialmente culturales, pedagógicos o
científicos en un Estado contratante y reconocida en ese Estado como de interés público.
8) Además, la demanda de restitución de un bien cultural sagrado o que revista una
importancia colectiva perteneciente a una comunidad autóctona o tribal y utilizado por ella
en un Estado contratante para uso tradicional o ritual de esa comunidad estará sometida
al plazo de prescripción aplicable a las colecciones públicas.
Artículo 4
1) El poseedor de un bien cultural robado, que deba restituirlo, tendrá derecho al pago, en
el momento de su restitución, de una indemnización equitativa a condición de que no
supiese o hubiese debido razonablemente saber que el bien era robado y de que pudiese
demostrar que había actuado con la diligencia debida en el momento de su adquisición.
2) Sin perjuicio del derecho del poseedor a la indemnización prevista en el párrafo
precedente, se hará todo lo razonablemente posible para que la persona que ha
transferido el bien cultural al poseedor, o cualquier otro cedente anterior, pague la
indemnización cuando ello sea conforme al derecho del Estado en el que se presentó la
demanda.
3) El pago de la indemnización al poseedor por el demandante, cuando ello se exija, no
menoscabará el derecho del demandante a reclamar su reembolso a otra persona.
4) Para determinar si el poseedor actuó con la diligencia debida, se tendrán en cuenta
todas las circunstancias de la adquisición, en particular la calidad de las partes, el precio
pagado, la consulta por el poseedor de cualquier registro relativo a los bienes culturales
robados razonablemente accesible y cualquier otra información y documentación
pertinente que hubiese podido razonablemente obtener, así como la consulta de
organismos a los que podía tener acceso o cualquier otra gestión que una persona
razonable hubiese realizado en las mismas circunstancias.
5) El poseedor no gozará de condiciones más favorables que las de la persona de la que
adquirió el bien cultural por herencia o de cualquier otra manera a título gratuito.

Capítulo III - Devolución de los Bienes Culturales Exportados Ilícitamente

Artículo 5
1) Un Estado contratante podrá solicitar al tribunal o cualquier otra autoridad competente
de otro Estado contratante que ordene la devolución de un bien cultural exportado
ilícitamente del territorio del Estado requirente.
2) Un bien cultural, exportado temporalmente del territorio del Estado requirente, en
particular con fines de exposición, investigación o restauración, en virtud de una
autorización expedida de acuerdo con su derecho que regula la exportación de bienes
culturales con miras a la protección de su patrimonio cultural y que no haya sido devuelto
de conformidad con las condiciones de esa autorización, se considerará que ha sido
exportado ilícitamente.
3) El tribunal o cualquier otra autoridad competente del Estado requerido ordenará la
devolución del bien cultural cuando el Estado requirente demuestre que la exportación del
bien produce un daño significativo con relación a alguno de los intereses siguientes:
a) La conservación material del bien o de su contexto;
b) La integridad de un bien complejo;
c) La conservación de la información, en particular de carácter científico o histórico,
relativa al bien;
d) La utilización tradicional o ritual del bien por una comunidad autóctona o tribal, o que el
bien reviste para él una importancia cultural significativa.

156
4) Toda demanda presentada en virtud del párrafo 1 del presente artículo deberá ir
acompañada de cualquier información de hecho o de derecho que permita al tribunal o a
la autoridad competente del Estado requerido determinar si se cumplen las condiciones
de los párrafos 1 a 3.
5) Toda demanda de devolución deberá presentarse dentro de un plazo de tres años a
partir del momento en que el Estado requirente haya conocido el lugar donde se
encontraba el bien cultural y de la identidad del poseedor y, en cualquier caso, en un
plazo de cincuenta años a partir de la fecha de la exportación o de la fecha en la que el
bien hubiese debido devolverse en virtud de la autorización a que se hace referencia en el
párrafo 2 del presente artículo.
Artículo 6
1) El poseedor de un bien cultural que haya adquirido ese bien después de que este ha
sido exportado ilícitamente tendrá derecho, en el momento de su devolución, al pago por
el Estado requirente de una indemnización equitativa, a condición de que el poseedor no
supiese o hubiese debido razonablemente saber, en el momento de la adquisición, que el
bien se había exportado ilícitamente.
2) Para determinar si el poseedor sabía o hubiese debido razonablemente saber que el
bien cultural se había exportado ilícitamente, se tendrán en cuenta las circunstancias de la
adquisición, en particular la falta del certificado de exportación requerido en virtud del
derecho del Estado requirente.
3) En lugar de la indemnización, y de acuerdo con el Estado requirente, el poseedor que
deba devolver el bien cultural al territorio de ese Estado, podrá optar por:
a) Seguir siendo el propietario del bien; o,
b) Transferir su propiedad, a título oneroso o gratuito, a la persona que elija siempre que
esta resida en el Estado requirente y presente las garantías necesarias.
4) Los gastos derivados de la devolución del bien cultural de conformidad con el presente
artículo correrán a cargo del Estado requirente, sin perjuicio de su derecho a hacerse
reembolsar los gastos por cualquier otra persona.
5) El poseedor no gozará de condiciones más favorables que las de la persona de la que
adquirió el bien cultural por herencia o de cualquier otro modo a título gratuito.
Artículo 7
1) Las disposiciones del presente Capítulo no se aplicarán cuando:
a) La exportación del bien cultural no sea más ilícita en el momento en que se solicite la
devolución, o;
b) El bien se haya exportado en vida de la persona que lo creó o durante un período de
cincuenta años después del fallecimiento de esa persona.
2) No obstante lo dispuesto en el apartado b) del párrafo precedente, las disposiciones del
presente Capítulo se aplicarán cuando el bien cultural haya sido creado por un miembro o
miembros de una comunidad autóctona o tribal para uso tradicional o ritual de esa
comunidad y el bien se deba devolver a esa comunidad.

Capítulo IV - Disposiciones Generales

Artículo 8
1) Se podrá presentar una demanda fundada en los Capítulo II o III ante los tribunales o
ante cualesquiera otras autoridades competentes del Estado contratante en el que se
encuentre el bien cultural, así como ante los tribunales u otras autoridades competentes
que puedan conocer del litigio en virtud de las normas en vigor en los Estados
contratantes.
2) Las partes podrán convenir someter el litigio a un tribunal u otra autoridad competente,
o a arbitraje.

157
3) Las medidas provisionales o preventivas previstas por la ley del Estado contratante en
que se encuentre el bien podrán aplicarse incluso si la demanda de restitución o de
devolución del bien se presenta ante los tribunales o ante cualesquiera otras autoridades
competentes de otro Estado contratante.
Artículo 9
1) El presente Convenio no impide a un Estado contratante aplicar otras normas más
favorables para la restitución o devolución de los bienes culturales robados o exportados
ilícitamente, distintas de las que se estipulan en el presente Convenio.
2) El presente artículo no deberá interpretarse en el sentido de que crea una obligación de
reconocer o de dar fuerza ejecutiva a la decisión de un tribunal o de cualquier otra
autoridad competente de otro Estado contratante que se aparte de lo dispuesto en el
presente Convenio.
Artículo 10
1) Las disposiciones del Capítulo II se aplicarán a un bien cultural que haya sido robado
después de la entrada en vigor del presente Convenio con respecto al Estado en el que
se presenta la demanda, a condición de que:
a) El bien haya sido robado en el territorio de un Estado contratante después de la
entrada en vigor del presente Convenio con respecto a ese Estado; o,
b) El bien se encuentre en un Estado contratante después de la entrada en vigor del
presente Convenio con respecto a ese Estado.
2) Las disposiciones del Capítulo III se aplicarán solo a un bien cultural exportado
ilícitamente después de la entrada en vigor del Convenio con respecto al Estado
requirente así como con respecto al Estado en el que se presenta la demanda.
3) El presente Convenio no legitima en modo alguno una actividad ilícita de cualquier tipo
que se llevara a cabo antes de la entrada en vigor del presente Convenio o que quedara
excluida de la aplicación del Convenio en virtud de los párrafos 1) o 2) del presente
artículo, ni limita el derecho de un Estado o de otra persona a presentar fuera del marco
del presente Convenio, una demanda de restitución o de devolución de un bien robado o
exportado ilícitamente antes de la entrada en vigor del presente Convenio.

Capítulo V - Disposiciones Finales

Artículo 11
1) El presente Convenio quedará abierto a la firma en la sesión de clausura de la
Conferencia diplomática con miras a la aprobación del proyecto de Convenio de Unidroit
sobre la restitución internacional de los bienes culturales robados o exportados
ilícitamente y quedará abierta a la firma de todos los Estados en Roma hasta el 30 de
junio de 1996.
2) El presente Convenio estará sometido a la ratificación, aceptación o aprobación de los
Estados que lo han firmado.
3) El presente Convenio quedará abierto a la adhesión de todos los Estados que no son
signatarios, a partir de la fecha en que quede abierto a la firma.
4) La ratificación, aceptación, aprobación o adhesión serán objeto a estos efectos del
depósito de un instrumento en buena y debida forma ante el depositario.
Artículo 12
1) El presente Convenio entrará en vigor el primer día del sexto mes siguiente a la fecha
del depósito del quinto depósito de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión.
2) Para todo Estado que ratifique, acepte o apruebe el presente Convenio o se adhiera a
él después del depósito del quinto instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o
adhesión, el Convenio entrará en vigor con respecto a ese Estado el primer día del sexto

158
mes siguiente a la fecha del depósito del instrumento de ratificación, aceptación,
aprobación o adhesión.
Artículo 13
1) El presente Convenio no deroga los instrumentos internacionales que vinculan
jurídicamente a un Estado contratante y que contengan disposiciones sobre las materias
reguladas por el presente Convenio, a menos que los Estados vinculados por esos
instrumentos formulen una declaración en contrario.
2) Todo Estado contratante podrá concertar con uno o con varios Estados contratantes
acuerdos para facilitar la aplicación del presente Convenio en sus relaciones recíprocas.
Los Estados que hayan concertado acuerdos de ese tipo transmitirán copia de ellos al
depositario.
3) En sus relaciones mutuas los Estados contratantes, miembros de organizaciones de
integración económica o de entidades regionales, podrán declarar que aplicarán las
normas internas de esas organizaciones o entidades y que no aplicarán, por tanto, en
esas relaciones las disposiciones del presente Convenio cuyo ámbito de aplicación
coincida con el de esas normas.
Artículo 14
1) Todo Estado contratante que abarque dos o varias unidades territoriales, posean o no
estas sistemas jurídicos diferentes aplicables a las materias reguladas por el presente
Convenio, podrá, en el momento de la firma o del depósito de los instrumentos de
ratificación, aceptación, aprobación o adhesión, declarar que el presente Convenio se
aplicará a todas sus unidades territoriales o únicamente a una o varias de ellas y podrá en
todo momento sustituir esa declaración por otra nueva.
2) Esas declaraciones se notificarán al depositario y designarán expresamente las
unidades territoriales a las que se aplica el Convenio.
3) Si en virtud de una declaración formulada de conformidad con este artículo, el presente
Convenio se aplica a una o varias de las unidades territoriales de un Estado contratante,
pero no a todas, la mención:
a) Del territorio de un Estado contratante en el Artículo 1 se refiere al territorio de una
unidad territorial de ese Estado;
b) Del tribunal u otra autoridad competente del Estado contratante o del Estado requerido
se refiere al tribunal u otra autoridad competente de una unidad territorial de ese Estado;
c) Del Estado contratante en el que se encuentra el bien cultural a que se alude en el
párrafo 1 del Artículo 8 se refiere a la unidad territorial del Estado en el que se encuentre
el bien;
d) De la ley del Estado contratante en el que se encuentre el bien a que se alude en el
párrafo 3 del Artículo 8 se refiere a la ley de la unidad territorial de ese Estado donde se
encuentre el bien; y,
e) De un Estado contratante a que se alude en el Artículo 9 se refiere a una unidad
territorial de ese Estado.
4) Si un Estado contratante no hace ninguna declaración en virtud del párrafo 1 de este
artículo, el presente Convenio se aplicará al conjunto del territorio de ese Estado.
Artículo 15
1) Las declaraciones hechas en virtud del presente Convenio en el momento de la firma
están sujetas a confirmación cuando se proceda a su ratificación, aceptación o
aprobación.
2) Las declaraciones, y la confirmación de las declaraciones, se harán por escrito y se
notificarán oficialmente al depositario.
3) Las declaraciones surtirán efecto en la fecha de entrada en vigor del presente
Convenio con respecto al Estado declarante. No obstante, las declaraciones de las que

159
haya recibido notificación el depositario oficialmente después de esa fecha surtirán efecto
el primer día del sexto mes siguiente a la fecha de su depósito ante el depositario.
4) Todo Estado que haga una declaración en virtud del presente Convenio podrá en
cualquier momento retirarla mediante notificación oficial dirigida por escrito al depositario.
Esa retirada surtirá efecto el primer día del sexto mes siguiente a la fecha del depósito de
la notificación.
Artículo 16
1) Todo Estado contratante deberá, en el momento de la firma, ratificación, aceptación,
aprobación o adhesión, declarar que las demandas de devolución o restitución de bienes
culturales presentadas por un Estado en virtud del Artículo 8 podrán sometérsele según
uno o varios de los procedimientos siguientes:
a) Directamente ante los tribunales u otras autoridades competentes del Estado
declarante;
b) Por intermedio de una o varias autoridades designadas por ese Estado para recibir
esas demandas y transmitirlas a los tribunales u otras autoridades competentes de ese
Estado;
c) Por vía diplomática o consular.
2) Todo Estado contratante podrá también designar a los tribunales u otras autoridades
competentes para ordenar la restitución o la devolución de los bienes culturales de
conformidad con las disposiciones de los Capítulos II y III.
3) Toda declaración hecha en virtud de los párrafos 1 y 2 del presente artículo podrá ser
modificada en cualquier momento por una nueva declaración.
4) Las disposiciones de los párrafos 1 a 3 del presente artículo no derogarán las
disposiciones de los acuerdos bilaterales y multilaterales de ayuda mutua judicial en las
materias civiles y comerciales que puedan existir entre los Estados contratantes.
Artículo 17
Todo Estado contratante, en un plazo de seis meses a partir de la fecha del depósito de
su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión, remitirá al depositario
una información por escrito en uno de los idiomas oficiales del Convenio sobre la
legislación que regula la exportación de bienes culturales. Esta información se actualizará,
si procede, periódicamente.
Artículo 18
No se admitirá reserva alguna aparte de las expresamente autorizadas por el presente
Convenio.
Artículo 19
1) El presente Convenio podrá ser denunciado por cualquiera de los Estados Partes en
todo momento a partir de la fecha en la que entre en vigor con respecto a ese Estado
mediante el depósito de un instrumento a estos efectos ante el depositario.
2) Una denuncia surtirá efecto el primer día del sexto mes siguiente a la fecha del
depósito del instrumento de denuncia ante el depositario. Cuando en el instrumento de
denuncia se indique un período más largo para que la denuncia surta efecto, esta surtirá
efecto a la expiración del período indicado después del depósito del instrumento de
denuncia ante el depositario.
3) Sin perjuicio de esa denuncia, el presente Convenio seguirá siendo aplicable a toda
demanda de restitución o de devolución de un bien cultural presentada antes de la fecha
en que la denuncia surta efecto.
Artículo 20
El Presidente del Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado
(UNIDROIT) podrá convocar, periódicamente o a petición de cinco Estados contratantes,
un comité especial a fin de que examine el funcionamiento práctico del presente
Convenio.

160
Artículo 21
1) El presente Convenio se depositará ante el Gobierno de la República Italiana.
2) El Gobierno de la República Italiana:
a) Comunicará a todos los Estados signatarios del presente Convenio o que se hayan
adherido a él y al Presidente del Instituto Internacional para la Unificación del Derecho
Privado (Unidroit):
i) Toda firma nueva o todo depósito de ratificación, aceptación, aprobación o adhesión y la
fecha de esa firma o depósito;
ii) Toda declaración, efectuada en virtud de las disposiciones del presente Convenio;
iii) La retirada de cualquier declaración;
iv) La fecha de entrada en vigor del presente Convenio;
v) Los acuerdos previstos en el Artículo 13;
vi) El depósito de cualquier instrumento de denuncia del presente Convenio, así como la
fecha en la que se efectúe ese depósito y la fecha en la que surta efecto la denuncia;
b) Transmitirá copia certificada del presente Convenio a todos los Estados signatarios y a
todos los Estados que se adhieran a él, y al Presidente del Instituto Internacional para la
Unificación del Derecho Privado (Unidroit);
c) Desempeñará cualquier otra función que incumba habitualmente a los depositarios.

En fe de lo cual los plenipotenciarios infrascritos, debidamente autorizados, han firmado el


presente Convenio. Hecho en Roma, el veinticuatro de junio de mil novecientos noventa y
cinco, en un solo original, en los idiomas francés e inglés, siendo los dos textos
igualmente auténticos.

Anexo
a) Las colecciones y ejemplares raros de zoología, botánica, mineralogías, anatomía y los
objetos de interés paleontológico;
b) Los bienes relacionados con la historia, con inclusión de la historia de las ciencias y de
las técnicas, la historia militar y la historia social, así como con la vida de los dirigentes,
pensadores, sabios y artistas nacionales y con los acontecimientos de importancia
nacional;
c) El producto de las excavaciones (tanto autorizadas como clandestinas) o de los
descubrimientos arqueológicos;
d) Los elementos procedentes de la desmembración de monumentos artísticos o
históricos y de lugares de interés arqueológico;
e) Antigüedades que tengan más de cien años, tales como inscripciones, monedas y
sellos grabados;
f) El material etnológico;
g) Los bienes de interés artístico tales como:
i) Cuadros, pinturas y dibujos hechos enteramente a mano sobre cualquier soporte y en
cualquier material (con exclusión de los dibujos industriales y de los artículos
manufacturados decorados a mano);
ii) Producciones originarias de arte estatuario y de escultura en cualquier material;
iii) Grabados, estampas y litografías originales;
iv) Conjuntos y montajes artísticos originales en cualquier material;
h) Manuscritos raros e incunables, libros, documentos y publicaciones antiguos de interés
especial (histórico, artístico, científico, literario, etc.) sueltos o en colecciones.
i) Sellos de correo, sellos fiscales y análogos, sueltos o en colecciones;
j) Archivos, incluidos los fonográficos, fotográficos y cinematográficos;
k) Objetos de mobiliario que tengan más de cien años e instrumentos de música
antiguos.

161
Decreta:

Artículo 1°. Apruébase el “Convenio de UNIDROIT sobre los Bienes Culturales Robados o
Exportados Ilícitamente”, firmado en Roma el 24 de junio de 1995.
Artículo 2°. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 1° de la Ley 7ª de 1944, el
“Convenio de UNIDROIT sobre los Bienes Culturales Robados o Exportados Ilícitamente”,
firmado en Roma el 24 de junio de 1995, que por el artículo 1° de esta ley se aprueba,
obligará al país a partir de la fecha en que se perfeccione el vínculo internacional respecto
del mismo.
Artículo 3°. La presente ley rige a partir de la fecha de su publicación.

Rama Ejecutiva del Poder Público - Presidencia de la Republica


Álvaro Uribe Vélez
El Ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo Perdomo.
La Ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno.

162
65. Resolución 0983 de 2010 (mayo 20)

Por la cual se desarrollan algunos aspectos técnicos relativos al Patrimonio Cultural de la


Nación de naturaleza material.

La Ministra de Cultura, en uso de sus atribuciones constitucionales y legales, en especial


de las que le confieren las leyes 397 de 1997, 489 de 1998 y 1185 de 2008, así como el
decreto Ley 1746 de 2003 y los Decretos 1313 de 2008 y 763 de 2009, resuelve:

Capítulo V
Exportación Temporal de BIC

Artículo 20. Autorización de exportación temporal de BIC. La autorización de exportación


de BIC se expedirá por el Ministerio de Cultura respecto de los BIC del ámbito nacional y
los declarados por autoridades indígenas y afrodescendientes.
El ICANH y el AGN expedirán la autorización sobre los objetos arqueológicos y bienes de
archivo declarados BIC, respectivamente. Se reglamentará de manera especial el manejo
de las exportaciones para bienes de archivo declarados BIC; entre tanto serán de
aplicación los preceptos de este capítulo concernientes a la disciplina archivística,
entendiéndose que conforme a la normatividad de archivos, por razones legales, también
se permite la exportación temporal por el término aquí definido.
Las gobernaciones y las alcaldías distritales y municipales otorgarán esta autorización
respecto de los bienes que hubieran sido declarados como BIC en sus respectiva
jurisdicciones, con sujeción a los requisitos que se especifican en esta resolución dentro
de los límites señalados en el numeral 3, artículo 11, de la Ley 397 de 1997, modificado
por el artículo 7° de la Ley 1185 y reglamentada por el artículo 52 de Decreto 763 de
2009. Estas instancias carecen de competencia para autorizar exportaciones temporales
de bienes arqueológicos y de bienes de archivo declarado como BIC o bienes declarados
por las autoridades indígenas y afrodescendientes.
Artículo 21. Exportación temporal. Las exportaciones temporales de BIC serán
autorizadas mediante acto administrativo, y no podrán exceder los tres (3) años.
Parágrafo. La restricción de salida temporal prevista en el parágrafo del artículo 297 del
Decreto 2685 de 1999, será aplicable con exclusividad a los bienes declarados BIC.
Artículo 22. Fines de la exportación temporal. En consonancia con el numeral 3, artículo
11, de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008, la
exportación temporal de BIC podrá autorizarse, con exclusividad para los siguientes fines.
1. Exhibición al público o estudio científico.
2. Programas de intercambio entre entidades nacionales estatales y extranjeras, caso en
el cual, a solicitud del interesado, puede prorrogarse la autorización hasta por tres (3)
años.
Artículo 23. Requisitos. La autorización de exportación temporal de BIC podrá otorgarse
previo cumplimiento de los siguientes requisitos y aporte de documentación e información
por el solicitante:
1. Motivo de la exportación temporal: Se explicará el fin de la misma, que deberá estar
acorde con las finalidades especificadas en el artículo anterior.
2. Descripción: Se anexará relación, documentación y descripción suficiente de los bienes
a exportar, incluidas las referencias sobre las fichas de registro de los respectivos BIC y
fotografías de tamaño 9 x 12 cms. en fondo de un sólo tono.
3. Destino: Se especificará país, ciudad y dirección de destino del bien.
4. Solicitante: Propietario, empresa de mudanzas o Sociedad de Intermediación
Aduanera, SIA, que tramita el permiso, con el teléfono, fax, dirección y correo electrónico.

163
5. Identificación: Documento de identidad de la persona, o NIT de la empresa o SIA que
solicita el permiso. En el caso de personas jurídicas, esta identificación deben
corresponder al representante legal de la respectiva entidad y a la identificación de la
entidad con su NIT.
6. Invitación: Si se trata de una exportación con fines de exhibición al público o programas
de intercambio deberá anexarse carta de intención de la entidad invitante o convenio
suscrito con la misma.
En el caso de procesos técnicos o estudios científicos deberá anexarse comunicación e
identificación amplia de la entidad receptora o realizadora de los trabajos técnicos o
científicos.
Sólo excepcionalmente se aceptará que esta clase de trabajos o estudios sean
adelantados en el exterior por personas naturales, caso en el cual se deberá acreditar su
reconocimiento y experticia.
7. Celebración de contrato estatal. Previa a la expedición del acto administrativo que
autorice la exportación temporal por motivos de exhibición, se celebrará convenio o
contrato estatal regido por la Ley 80 de 1993 y sus normas reglamentarias o
modificatorias, entre el autorizado y la instancia competente para expedir la autorización,
en el que se especifiquen, como mínimo, las obligaciones del autorizado respecto del
cuidado, conservación y mantenimiento del BIC; la obligación de reimportación dentro del
término que hubiera solicitado y, en todo caso, dentro del término máximo legal, así como
la constitución de una garantía de cumplimiento que se tasará en un 10%, como mínimo,
del valor comercial del BIC si tal valor fuere atribuible, o sobre un monto mínimo de
cuarenta (40) salarios mínimos legales mensuales vigentes, si tal valor del BIC no fuera
tasable.
Por tratarse de un contrato estatal, el mismo será liquidado a su finalización y en caso de
incumplimiento procederán todos los actos y actuaciones previstas en la Ley 80 de 1993 o
las normas que la sustituyan o modifiquen, sin perjuicio de las sanciones por la violación
al Régimen Especial de Protección de los BIC.
Lo previsto en este numeral no será exigible cuando se trate de autorizaciones entidades
estatales nacionales propietarias de BIC.
8. Comisario. En los casos de autorización por razón de exhibición al público con
intercambio entre entidades estatales cuando se trate de BIC de propiedad de entidades
públicas, estos deberán viajar en compañía de un comisario. En el convenio o acuerdo
respectivo se definirán las condiciones de viaje y permanencia del mismo.
Para BIC de propiedad privada, lo aquí contemplado podrá pactarse directamente a
voluntad por su propietario.
9. Seguro clavo a clavo. En todos los casos, cuando se trate de BIC de propiedad de
entidades públicas, éstos deberán asegurarse durante la exportación temporal mediante
una póliza de seguro clavo a clavo, cuyo beneficiario será la nación o la entidad pública
propietaria del respectivo BIC. Si el valor del BIC no fuere tasable, e valor de la cobertura
del seguro no podrá ser inferior a cien (100) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
En el caso de BIC de propiedad privada, lo aquí contemplado podrá pactarse
directamente a voluntad por su propietario, caso en el cual el beneficiario deberá ser la
instancia competente que otorga la autorización.
10. Exigencias aduaneras. Una vez cumplidos los requisitos anteriores, el solicitante
deberá cumplir las exigencias del Régimen Aduanero, en particular del artículo 297 y
pertinentes del Decreto 2685 de 1999, incluida la constitución de la Garantía de
Reimportación.
Parágrafo 1°. Los requisitos establecidos en este artículo se aplican, de preferencia, sobre
cualquier otro acto que expida o haya expedido el Ministerio de Cultura sobre
exportaciones temporales de BIC.

164
Parágrafo 2°. En el evento en que se solicite prórroga de la autorización para los casos de
intercambio entre entidades estatales nacionales y extranjeras, la entidad estatal nacional
deberá justificar la necesidad de ampliar el plazo inicial. Se deberá acreditar nuevamente
el cumplimiento de los requisitos fijados en este artículo, en el que fuera pertinente.
Parágrafo 3°. El Ministerio de Cultura podrá publicar en su página web requisitos
especiales que complementen los establecidos en este artículo, cuyo cumplimiento
deberá ser verificado por la instancia competente de otorgar la autorización.
Artículo 24. BIC propiedad de diplomáticos. La autorización de exportación temporal de
BIC de propiedad de diplomáticos representantes del país en el exterior, con
independencia de la instancia competente que hubiera efectuado la declaratoria, estará
exclusivamente a cargo del Ministerio de Cultura.
Del mismo modo, autorizar la exportación temporal de BIC para sedes de las
representaciones diplomáticas de Colombia en el exterior es competencia exclusiva de
Ministerio de Cultura.
Parágrafo. Para las autorizaciones de que trata este artículo no será necesario cumplir
con el requisito de celebrar contrato en la forma prevista en el numeral 7, artículo 21 de
esta resolución.
Artículo 25. Acto de autorización. La autorización de exportación temporal de BIC se hará
por la instancia competente, mediante acto administrativo en el que se especificará como
mínimo.
1. Identificación del acto que declaró el respectivo bien como BIC.
2. Identificación del propietario o tenedor del BIC, domicilio y datos de contacto.
3. Descripción del cumplimiento de todos y cada uno de los requisitos exigidos.
4. Explicación detallada de las actividades para las cuales se autoriza la exportación
temporal.
5. Descripción del estado actual de conservación del BIC.
6. Plazo máximo por el que se autoriza la exportación temporal.
7. Descripción del régimen sancionatorio en casos de violación, así como de los efectos
del incumplimiento del convenio o contrato celebrado, en la parte resolutiva.
8. Obligación del autorizado en el sentido de informar a la autoridad que concede la
autorización, sobre la reimportación del BIC.
9. Obligación de cumplir cualquier otro requisito de carácter aduanero.
Parágrafo. A más tardar el 30 de junio de cada año, las instancias competentes que
hubieran autorizado exportaciones temporales de BIC, informarán esa circunstancia al
Ministerio de Cultura en su carácter de rector del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural,
SNPC, y con propósitos de actualización del inventario de bienes de Patrimonio Cultural
de la Nación. Para el efecto enviarán copia de los actos de autorización. El incumplimiento
de esta obligación será comunicado a la Procuraduría General de la Nación para lo de su
competencia.

Capítulo IX
Delegaciones y disposiciones finales

Artículo 38. Delegación de funciones. Se delega el ejercicio de las siguientes funciones:


3. En el Director del ICANH
a) Autorizar, mediante resolución, cuando proceda en los casos previstos en la Ley 397
de 1997, modificada por la Ley 1185 de 2008, y acorde con el Decreto 763 de 2009 y con
esta resolución, la exportación temporal de bienes arqueológicos de propiedad de
diplomáticos acreditados por Colombia en el exterior o aquellos con destino a sedes
diplomáticas del país en el exterior.

165
b) Autorizar, en los casos que proceda, los comodatos con entidades privadas sin ánimo
de lucro de reconocida idoneidad o celebrar con estas convenios o contratos de que trata
el artículo 10 de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 6° de la Ley 1185 de 2008,
respecto de bienes arqueológicos, sin perjuicio de su facultad de autorizar la tenencia de
los mismos a particulares o entidades públicas y privadas.

Dada en Bogotá, D. C., a 20 días de mayo de 2010.


La Ministra de Cultura,
Paula Marcela Moreno Zapata

166
66. Resolución 069 de 2012

Por la cual se revoca un acto administrativo y se crea el Comité de Parques

El Director del Instituto Colombiano de Antropología

Resuelve

Artículo 1°: Crease el Comité de Parques Arqueológicos para asesorar el manejo del
patrimonio en estos espacios depositarios de bienes de interés cultural.
Artículo 2º: El Comité de Parques estará integrado por:
Serán integrantes del Comité de Parques con voz y voto los siguientes:
1. El Director General del ICANH
2. El Subdirector Científico
3. El Subdirector Administrativo y Financiero
4. El Jefe de Planeación
5. Los Coordinadores de Área de los grupos de trabajo del ICANH (Arqueología,
Antropología Social, Historia y Patrimonio)
Artículo 3°: Concurrirán como invitados al Comité de Parques:
1. El responsable del área de Comunicaciones
2. El Jefe de la Oficina Jurídica
3. Los responsables de la coordinación de cada uno de los Parques.
Artículo 4°: El Comité de Parques será presidido por el Director General, en ausencia
temporal de éste asumirá el Subdirector Científico.
Artículo 5°: La secretaría técnica del Comité de Parques será ejercida por el coordinador
del grupo de patrimonio antropológico y arqueológico.
Artículo 6°: El comité sesionará de manera ordinaria el último jueves de cada mes y
extraordinariamente cuando sea necesario previa convocación por parte de la Secretaría
Técnica.
Parágrafo. En caso de no ser necesario desarrollar el Comité de manera ordinaria la
Secretaría Técnica lo comunicará a los miembros del comité y dejará la respectiva
constancia.
Artículo 7°: Quórum. El Comité sesionará con todos sus miembros con derecho a voto y
las decisiones se adoptarán por mayoría simple.
Artículo 8°: El Comité tiene las siguientes funciones:
a) Formular la política general para el manejo ele los parques arqueológicos como
depositarios de bienes de Interés cultural.
b) Asesorar la formulación y ejecución de los planes de manejo y programas de
conservación, investigación, divulgación y administración de los parques
arqueológicos.
c) Sugerir los candidatos para ejercer la coordinación en cada uno de los Parques
arqueológicos, cuya designación hará el Director.
d) Realizar el seguimiento a los proyectos y recursos asignados a parques en el plan
operativo anual de la entidad.
e) Decidir sobre las propuestas de convenios interadministrativos hechas por
entidades del Estado y particulares (nacionales y extranjeros) que busquen
contribuir a su conservación.
f) Decidir sobre situaciones especiales planteadas por los actores presentes en el
área de influencia de los parques o por de (sic) entidades públicas, privadas o no
gubernamentales que afecten o puedan afectar el normal desarrollo de las
actividades previstas.

167
Artículo 9°: el Presidente del Comité tiene las siguientes funciones:
a) Presidir las sesiones del Comité.
b) Establecer la agenda para cada sesión, disponiendo su comunicación a los
miembros del Comité a través de la Secretaría Técnica.
e) Proponer hacer uso del voto dirimente en caso necesario.
d) Gestionar el apoyo administrativo o de otras instancias que requiera el Comité.
Artículo 10°: El Secretarlo Técnico del Comité tiene las siguientes funciones:
a) Convocar, a solicitud del Presidente, a las sesiones ordinarias y extraordinarias del
Comité.
b) Preparar la agenda para cada sesión, disponiendo su comunicación al Presidente y
los demás miembros del Comité.
c} Conducir la revisión de las propuestas y temas presentados al Comité.
d) Redactar el acta de cada sesión, dejando constancia de los acuerdos y decisiones
adoptados en ella.
e) Realizar el seguimiento y supervisión del cumplimiento de los compromisos para la
siguiente sesión.
f) Realizar las comunicaciones oficiales respecto a decisiones del Comité.
g) Conformar el archivo correspondiente a las acciones del Comité.
Artículo 11°: Los demás miembros del Comité tienen las siguientes funciones:
a) Concurrir a las sesiones del Comité y participar en las deliberaciones para el
mejor
logro de los acuerdos.
b) Participar en la formulación política general para el manejo de los parques
arqueológicos.
c) Vigilar el cumplimiento de la Política de manejo de los parques arqueológicos y el
desarrollo de los diferentes programas proyectos y las decisiones tomadas por el
Comité.
d) Participar en las decisiones respecto a las Iniciativas que pasaran a formulación de
proyectos en la vigencia actual o siguiente.
e) Canalizar iniciativas editoriales dirigidas al Comité.
f) Servir previa designación como par académico evaluador de algunos de los
proyectos presentados.
g) Actuar técnica y éticamente en el manejo de la información y documentación
sometida al comité.
Artículo 12º: la presente Resolución rige a partir de la fecha y revoca la Resolución No.
161 de 2001.

Dada en Bogotá, D.C. a los 08 días de mayo de 2012


Fabian Sanabria, Director

168
67. Resolución 123 de 2012

Por la cual se establece la política de Parques administrados por el ICANH

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Resuelve

Primero. Adopción de la política de parques. Establézcase como política de parques la


incorporada en la presente Resolución, cuya ejecución será a partir de su expedición y
comunicación; las modificaciones de ser necesarias, se harán de acuerdo a los cambios
y/ o necesidades de cada caso, y por aprobación del respectivo Comité de Parques
creado mediante Resolución No. 069 de 2012.
Segundo. Los Planes de Manejo de Protección para los parques que se encuentran bajo
administración del ICANH tendrán como mínimo los siguientes componentes:
a. Componente de conservación y preservación
• Identificación, georreferenciación y contextualización histórica del sitio y
sus áreas de influencia
• Inventario de bienes y mapa de riesgos
• Labores ordinarias de conservación
• Programas de preservación
b. Componente de investigación arqueológica
• La investigación desarrollada
• El estado de las investigaciones en curso
La investigación Inter y Transdisciplinaria que se debe promover
• El estado del arte de las publicaciones fruto de las investigaciones desarrolladas
c. Componente ambiental
• Elementos geológico-climáticos
• Estudios de suelos, de flora y fauna
• Estudios bio-antrópicos
• Medidas de manejo ambiental
d. Componente socio-cultural y de difusión
• Mapa de actores sociales
• Caracterización y diagnóstico de relaciones interculturales
• Requerimientos para una adecuada difusión, promoción y divulgación a escalas local,
nacional e internacional
• Programa de turismo cultural sustentable (estudio y aplicación de capacidad de carga)
e. Componente administrativo y financiero
• Infraestructura física y capacidad instalada
• Recursos humanos y técnicos
• Estados financieros con proyecciones específicas
• Situación legal del parque
Tercero. Los Planes de Manejo Arqueológico tendrán las siguientes etapas:
a, Formulación
b. Consolidación
c. Aprobación
d. Ejecución
e. Actualización
Parágrafo primero: Cada uno de los componentes deberá desarrollarse por parte de la
Subdirección Científica y la Dirección del ICANH, con la asesoría del Comité de Parques.

169
Parágrafo segundo: La ejecución y actualización de los Planes de Manejo de Protección
se realizarán por periodos de cuatro (4) años, cada uno.
Cuarto. Se delegará a un responsable para cada una de las etapas descritas en el artículo
anterior, el cual podrá ser el Coordinador del respectivo Parque o la persona
que el Director del ICANH designe para tal fin.
Quinto. La presente Resolución rige a partir de su expedición.

Dada en Bogotá, D.C. a los 11 días del mes de septiembre de 2012.

FABIAN SANABRIA
Director General

170
68. Ley 1675 de 2013 (julio 30)

Por medio de la cual se reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la Constitución Política


de Colombia en lo relativo al Patrimonio Cultural Sumergido

El Congreso de Colombia decreta:

Capítulo I - Definiciones

Artículo 1°. Objeto de la ley. La presente ley tiene por objeto establecer las condiciones
para proteger, visibilizar y recuperar el Patrimonio Cultural Sumergido, establecido en el
artículo 2° de la presente ley, así como ejercer soberanía y generar conocimiento
científico sobre el mismo.
Artículo 2°. Del Patrimonio Cultural Sumergido. El Patrimonio Cultural Sumergido, de
conformidad con lo previsto en los artículos 63 y 72 de la Constitución Política, hace parte
del patrimonio arqueológico y es propiedad de la Nación. Sin perjuicio de lo dispuesto en
el artículo 6° de la Ley 397 de 1997, el Patrimonio Cultural Sumergido está integrado por
todos aquellos bienes producto de la actividad humana, que sean representativos de la
cultura que se encuentran permanentemente sumergidos en aguas internas, fluviales y
lacustres, en el mar territorial, en la zona contigua, la zona económica exclusiva y la
plataforma continental e insular, y otras áreas delimitadas por líneas de base. Hacen parte
de este patrimonio los restos orgánicos e inorgánicos, los asentamientos, cementerios y
toda evidencia física de grupos humanos desaparecidos, restos humanos, las especies
náufragas constituidas por las naves o artefactos navales y su dotación, sus restos o
partes, dotaciones o elementos yacentes dentro de estas, cualquiera que sea su
naturaleza o estado, y cualquiera sea la causa de la inmersión, hundimiento, naufragio o
echazón. En consonancia con lo anterior, los bienes declarados como pertenecientes al
Patrimonio Cultural Sumergido estarán sujetos al régimen establecido en la Constitución
Política, al Régimen Especial de Protección y a las disposiciones particulares fijadas en la
Ley 397 de 1997, modificada por la Ley 1185 de 2008, y en la normatividad vigente para
el patrimonio arqueológico, así como a las disposiciones especiales establecidas en la
presente ley.
Parágrafo. No se consideran Patrimonio Cultural Sumergido los bienes hallados que sean
producto de hundimientos, naufragios o echazones que no hayan cumplido 100 años a
partir de la ocurrencia del hecho, los cuales se regulan por las normas del Código de
Comercio y los artículos 710 y concordantes del Código Civil en cuanto a su salvamento,
y por las demás normas nacionales e internacionales aplicables. Tampoco se consideran
aquellos bienes hallados en hundimientos, naufragios o echazones que hayan cumplido
más de 100 años a partir de su ocurrencia, y que no reúnan las condiciones para ser
considerados pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido.
Artículo 3°. Criterios aplicables al Patrimonio Cultural Sumergido. Para efectos de la
presente ley, se aplicarán los siguientes criterios:
Representatividad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, por la que resultan
significativos para el conocimiento y valoración de particulares trayectorias y prácticas
socioculturales que hacen parte del proceso de conformación de la nacionalidad
colombiana, en su contexto mundial.
Singularidad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, que los hace únicos o escasos en
relación con los demás bienes conocidos, relacionados con las particulares trayectorias y
prácticas socioculturales, de las cuales dichos bienes son representativos.

171
Repetición: Cualidad de un bien o conjunto de bienes muebles por la cual resultan
similares, dadas sus características, su condición seriada y por tener valor de cambio o
fiscal, tales como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas en bruto.
Estado de conservación: Grado de integridad de las condiciones físicas de los materiales,
formas y contenidos originales que caracterizan a un bien o conjunto de bienes muebles e
inmuebles, incluidos los contextos espaciales en los que se encuentran.
Importancia científica y cultural: Potencial que ofrece un bien, o conjunto de bienes
muebles o inmuebles, de aportar al mejor conocimiento histórico, científico y cultural de
particulares trayectorias y prácticas socioculturales que hacen parte del proceso de
conformación de la nacionalidad colombiana, en su contexto mundial.
De acuerdo con los anteriores criterios y lo establecido en el artículo 2° no se
considerarán Patrimonio Cultural Sumergido:
1. Las cargas comerciales constituidas por materiales en su estado bruto, cualquiera sea
su origen, tales como perlas, corales, piedras preciosas y semipreciosas, arenas y
maderas.
2. Los bienes muebles seriados que hubiesen tenido valor de cambio o fiscal tales como
monedas y lingotes.
3. Las cargas industriales.

Capítulo II - Actividades sobre el patrimonio cultural sumergido

Artículo 4°. Actividades sobre el Patrimonio Cultural Sumergido. Se autorizan las


siguientes actividades, bajo estas definiciones y con estas consideraciones:
1. Exploración. Toda acción científica, debidamente autorizada, que se desarrolle para
buscar y localizar bienes del Patrimonio Cultural Sumergido, cualquiera sea el método que
se utilice para ello, bien con buzos, naves (sumergibles o no) o cualquier otro sistema o
recurso tecnológico especializado, siempre y cuando no se realice sobre dichos bienes
intervención, alteración o modificación de sus condiciones físicas ni del contexto en que
se hallen. La entidad o persona autorizada en los términos previstos en esta ley deberá
informar al ICANH, al Ministerio de Cultura y a la Dirección General Marítima sobre el
resultado de la exploración, y en especial sobre la localización precisa y georreferenciada
y sobre las características de los hallazgos. En todos los casos en los cuales se realicen
acciones de exploración, la Armada Nacional deberá adelantar labores de vigilancia.
2. Intervención. Además de lo señalado en el régimen general del patrimonio arqueológico
y para bienes de interés cultural, se considera intervención toda acción científica,
debidamente autorizada, encaminada a su conocimiento y conservación, que se realice
sobre el Patrimonio Cultural Sumergido, que tenga como finalidad el cambio en la
ubicación de los bienes que lo constituyen, su remoción, extracción o cualquier otra
modificación de las condiciones físicas o del contexto donde se hallen.
3. Aprovechamiento económico. Actividades debidamente autorizadas a través de las
cuales los bienes del Patrimonio Cultural Sumergido generan ingresos económicos
mediante la exhibición, o divulgación al público, sea in situ o en infraestructuras culturales
como museos, o cualquier clase de establecimiento cultural. La información recuperada
durante las etapas de exploración e intervención, incluidos el registro en cualquier medio y
soporte, entre ellos la fotografía y demás semejantes, podrán ser parte del
aprovechamiento económico de quien realice estas actividades.
La información producida y el conocimiento generado durante cualquiera de estas
actividades será propiedad de la Nación.
Para las actividades de aprovechamiento económico se hará inclusión social y económica
de las comunidades aledañas a la zona, particularmente en proyectos de carácter cultural
y turístico.

172
4. Preservación. Cualquier actividad relacionada con el Patrimonio Cultural Sumergido,
debe preservar el contexto arqueológico, garantizar la planimetría del yacimiento y
disponer de un plan de manejo arqueológico que permita el máximo aprovechamiento de
la información arqueológica, así como su difusión y socialización.
Artículo 5°. Conservación y curaduría. El Estado, por intermedio del Ministerio de Cultura,
el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) y la Dirección General Marítima
(Dimar), adoptará las medidas técnicas necesarias para la preservación de todos los
bienes hallados, recuperados o extraídos durante cualquiera de las fases descritas en el
artículo 4° de la presente ley. Se podrá autorizar la tenencia de dichos bienes a personas
naturales o jurídicas que garanticen la curaduría de los bienes patrimoniales y desarrollen
la difusión pública de dicho patrimonio.
Artículo 6°. Métodos utilizables sobre el Patrimonio Cultural Sumergido. Los métodos
utilizados para la exploración, recuperación o explotación del Patrimonio Cultural
Sumergido deben priorizar la conservación y garantizar el menor deterioro posible para lo
cual deberán valerse de las técnicas y procedimientos arqueológicos internacionalmente
reconocidos y aceptados. Todo proceso de intervención deberá recuperar la mayor
cantidad de información contenida en el contexto arqueológico.
Artículo 7°. Hallazgo fortuito de bienes pertenecientes al patrimonio cultural
sumergido. Quien de manera fortuita encuentre bienes que forman parte del Patrimonio
Cultural Sumergido, en el curso de las veinticuatro (24) horas siguientes del regreso a
tierra deberá dar aviso inmediato a la autoridad civil o marítima más cercana, y estas a su
vez deberán dar aviso inmediato al Instituto Colombiano de Antropología e Historia
(Icanh). Los hallazgos de bienes pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido que se
realicen en el curso de las actividades descritas en este artículo, o en cualquiera otra no
contemplada en esta ley, se informarán al Instituto Colombiano de Antropología e Historia
(Icanh), entidad que adoptará las medidas previstas en esta ley con el concurso
inmediato, si fuera necesario de la Fuerza Pública y demás autoridades.
Artículo 8°. Declaratoria de áreas arqueológicas protegidas en los territorios marinos. El
Ministerio de Cultura, previo concepto favorable del Consejo Nacional de Patrimonio
Cultural, podrá declarar áreas arqueológicas protegidas en las zonas marinas a las que se
refiere el artículo 2° de la presente ley, con las facultades y obligaciones que de ello se
derivan en materia de planes de manejo arqueológico, de acuerdo con lo dispuesto en el
numeral 1.4 del artículo 11 de la Ley 397 de 1997, modificado por la Ley 1185 de 2008.
Para las correspondientes sesiones del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, donde
se trate esta temática, se invitará a la Dirección General Marítima (Dimar), que para este
aspecto tendrá voz y voto. El Ministerio de Cultura, por intermedio de la Dirección de
patrimonio, y conjuntamente con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia
(Icanh), deberán coordinar con la Dirección General Marítima (Dimar) la elaboración de
los planes de manejo arqueológico referidos a áreas arqueológicas protegidas en las
áreas marinas, para cubrir aquellos asuntos que son de competencia de la Dimar, de
acuerdo con la ley y los reglamentos. Los proyectos que afecten el suelo o subsuelo de
las áreas marinas descritas en el artículo 2° de la presente ley, cuando impliquen el
otorgamiento de licencia o autorización por otras autoridades públicas, se sujetarán a las
disposiciones generales en materia de planes de manejo arqueológico y programas de
arqueología preventiva, al tenor de lo consignado en el numeral 1.4 del artículo 11 de la
Ley 397 de 1997, modificado por la Ley 1185 de 2008, previa aprobación del Ministerio de
Cultura.
Artículo 9°. Evaluación del impacto ambiental y autorización de la autoridad
ambiental. Cuando se pretenda adelantar cualquiera de las actividades descritas en el
artículo 4° de esta ley, deberá contarse con el respectivo estudio de impacto ambiental,
plan de manejo ambiental y la autorización de la respectiva autoridad ambiental.

173
Capítulo III - Autorizaciones y régimen de contratación

Artículo 10. Autorizaciones y contratos relacionados con el Patrimonio Cultural


Sumergido. Las autorizaciones para realizar actividades sobre el Patrimonio Cultural
Sumergido, sea que impliquen o no expectativas económicas para quien las lleva a cabo,
las otorgará el Ministerio de Cultura. Los contratos relacionados con el Patrimonio Cultural
Sumergido los celebrará el Ministerio de Cultura, en nombre de la Nación, mediante el
procedimiento de licitación pública previsto en la Ley 80 de 1993 o las normas que la
sustituyan o modifiquen, cumpliendo adicionalmente los requisitos jurídicos, técnicos o de
otra naturaleza establecidos en la presente ley y los que se establezcan en el reglamento
que para tal efecto expida el Gobierno Nacional. El Instituto Colombiano de Antropología e
Historia1 (Icanh) mediante convenio con otras entidades gubernamentales que estén en
capacidad técnica y económica, y tengan el suficiente conocimiento histórico, podrá
adelantar las actividades referidas al Patrimonio Cultural Sumergido de que trata el
artículo 4° de esta ley; de tal manera que el Estado Colombiano tenga la primera opción
para adelantar estas actividades.
Artículo 11. Contratos de exploración, intervención y/o aprovechamiento económico. El
Ministerio de Cultura podrá contratar, mediante el procedimiento de licitación pública
previsto en la Ley 80 de 1993, o las normas que la sustituyan o la modifiquen, con
entidades expertas, la realización de una o todas las actividades previstas en el artículo 4°
de esta ley.
Artículo 12. Cumplimiento de disposiciones. Las personas o entidades que pretendan
celebrar con el Ministerio de Cultura contratos relacionados con el Patrimonio Cultural
Sumergido deberán cumplir las disposiciones vigentes en relación con el desarrollo de
actividades marítimas en aguas jurisdiccionales colombianas.
Artículo 13. Procedimientos contractuales. El régimen contractual relacionado con el
Patrimonio Cultural Sumergido, además de lo previsto en la Ley 80 de 1993, o las normas
que la sustituyan o modifiquen, deberá observar procedimientos internacionalmente
aceptados para acometer los trabajos de alta especificidad técnica de que trata la
presente ley.
Artículo 14. Administración de los bienes y materiales extraídos. El contratista deberá
entregar al Ministerio de Cultura la totalidad de los materiales que sean extraídos. El
Ministerio de Cultura levantará el respectivo inventario técnico, realizará la clasificación de
los bienes y presentará informe al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, quien
expedirá la resolución, de acuerdo con los criterios establecidos en el artículo 3° de esta
ley, de los hallazgos que constituyan o no Patrimonio Cultural de la Nación.
Para cada una de las actividades previstas en el artículo 4° de esta ley, el Ministerio de
Cultura definirá las instituciones de reconocida trayectoria, del ámbito nacional o
internacional, que acompañarán la correspondiente actividad.
Artículo 15. Valor del contrato y remuneración del contratista. Para determinar la
remuneración del contratista en aquellos casos en que se haya contratado la actividad de
la exploración separadamente de la intervención, se tendrán en cuenta las siguientes
reglas:
1. Cuando se contrate la fase exploratoria, el contratista asumirá integralmente el riesgo
de la actividad, por lo cual en caso de no hacerse un hallazgo, no habrá lugar a
compensación económica alguna.
2. En los hallazgos que estén constituidos por bienes y materiales que no hagan parte del
Patrimonio Cultural de la Nación, definidos en el artículo 3° de la presente ley, se
remunerará al contratista hasta con el 50% del valor de los bienes que no constituyen
Patrimonio Cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura podrá optar por

174
pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas que no constituyan
Patrimonio Cultural de la Nación o con su valor en dinero. En este último caso, el valor de
los bienes se establecerá mediante un sistema de peritaje internacional aceptado de
común acuerdo por las partes.
3. Si de la actividad de la exploración se determina que el hallazgo está constituido
exclusivamente, o hasta en un 80%, por bienes que hagan parte del Patrimonio Cultural
de la Nación, la remuneración del contratista con quien se haya contratado únicamente la
intervención se determinará previamente teniendo en cuenta la dificultad técnica, las
condiciones océano-atmosféricas del área, las condiciones hidrostáticas, las técnicas que
se utilizarán, los equipos tecnológicos con que se ejecutará, la transferencia de tecnología
y la importancia cultural y arqueológica del Patrimonio Cultural Sumergido. En todo caso,
la remuneración al contratista no superará el cincuenta por ciento (50%) del valor
equivalente a las especies rescatadas. El valor de los bienes se establecerá mediante un
sistema de peritaje internacional aceptado de común acuerdo por las partes.
4. Cuando se liciten conjuntamente las actividades de que trata el artículo 4° de la
presente ley, se remunerará al contratista hasta con el50% del valor de los bienes que no
constituyen Patrimonio Cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura podrá
optar por pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas que no
constituyan Patrimonio Cultural de la Nación o con su valor en dinero. En este último
caso, el valor de los bienes se establecerá mediante un sistema de peritaje internacional
aceptado de común acuerdo por las partes.
Artículo 16. Publicidad de los procesos contractuales. Sin perjuicio de realizar las
publicaciones necesarias para la adecuada divulgación del proceso contractual, con el fin
de asegurar la participación en el proceso de selección para adelantar la contratación de
actividades sobre Patrimonio Cultural Sumergido, se podrán realizar también
publicaciones en medios especializados que permitan divulgar el objeto y las
características principales de la convocatoria.
Artículo 17. Iniciativa privada. El Ministerio de Cultura, cuando lo considere conveniente,
podrá contratar, de conformidad con la Ley 1508 de 2012, las actividades previstas en el
artículo 4° de la presente ley. En este caso, el particular deberá manifestar su interés
presentando la investigación histórica respectiva, la factibilidad técnica y financiera, y la
evaluación de su impacto ambiental, debiéndose acreditar en todo caso que se cuenta
con experiencia suficiente en las actividades relacionadas con el Patrimonio Cultural
Sumergido. Adicionalmente, en la manifestación de interés solicitará al Ministerio de
Cultura la apertura del respectivo proceso de contratación en el cual tendrá derecho a
participar. Para efectos de la celebración de contratos, el Gobierno delimitará las áreas
sobre las que pueden realizarse procesos de contratación. Todos los datos sobre
coordenadas y, en general, sobre la ubicación material de los elementos del Patrimonio
Cultural Sumergido, tendrán carácter reservado. Esta disposición es extensiva a la
información que sobre la materia reposa actualmente en las entidades competentes.
Artículo 18. Destinación presupuestal. Al menos un diez por ciento (10%) del producto
neto que reciba el Estado colombiano por concepto de las actividades de
aprovechamiento económico descritas en esta ley, así como por la comercialización de
bienes que no pertenecen al Patrimonio Cultural Sumergido, será destinado a los
presupuestos generales del Ministerio de Cultura y del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (Icanh).
Artículo 19. Diferencias contractuales. Las diferencias contractuales que surjan en
desarrollo de los contratos previstos en la presente ley se someterán exclusivamente a la
jurisdicción colombiana.
Artículo 20. Competencias de la Dirección General Marítima (Dimar). La Dirección
General Marítima (Dimar) ejercerá vigilancia y control de las actividades marítimas que

175
desarrollen los contratistas, según sus atribuciones y competencias. De igual manera, la
Dirección General Marítima (Dimar) mantendrá la función de otorgar las autorizaciones en
los asuntos que son de su competencia y que, sin oponerse a lo establecido en esta ley,
se requieran para poder desarrollar o ejercer las actividades o suscribir los contratos para
exploración, intervención o aprovechamiento económico del Patrimonio Cultural
Sumergido. La información que en consonancia con la legislación vigente tenga carácter
reservado por razones de soberanía y defensa nacional, entre otras, será preservada por
la Dirección General Marítima (Dimar).

Capítulo IV - Faltas contra el patrimonio cultural sumergido

Artículo 21. Faltas contra el Patrimonio Cultural Sumergido. El régimen de faltas


administrativas contra el Patrimonio Cultural Sumergido se regirá por lo dispuesto en el
artículo 15 de la Ley 397, modificado por el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008.
Para estos efectos adiciónase un tercer parágrafo al artículo 15 de la Ley 397 de 1997,
modificado por el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008, con el siguiente contenido:
“Parágrafo 3°. Las faltas administrativas que tengan ocurrencia sobre bienes del
Patrimonio Cultural Sumergido serán sancionadas por el Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (Icanh), dichas sanciones, según el caso, se impondrán entre diez
mil (10.000) hasta un millón (1.000.000) de salados mínimos legales diarios vigentes.
El Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) se abstendrá de sancionar a las
personas jurídicas cuyos trabajadores u operarios hayan incurrido en la falta
administrativa, a menos de que se demuestre la existencia de culpa grave o dolo en las
acciones de aquellas relacionadas con los hechos que constituyen la falta.
Quien sea sancionado quedará inhabilitado por un término de veinte (20) años para
futuras autorizaciones o contratos de exploración, intervención o aprovechamiento
económico de que trata esta ley. Este impedimento se aplicará tanto al sancionado como
a aquellas empresas de las cuales este sea socio, directivo, empleado o miembro del
equipo humano que participe en la respectiva actividad autorizada o contratada.
Lo anterior, sin perjuicio de las acciones penales pertinentes o de las sanciones de
competencia de la Dirección General Marítima (Dimar)”.
Artículo 22. Adiciónase a la Ley 599 de 2000 un título y un artículo así:
Título VIII-a - de delitos contra el patrimonio cultural sumergido
Artículo 269-1. Delitos contra el Patrimonio Cultural Sumergido. El que por cualquier
medio o procedimiento, sin autorización de la autoridad competente, explore, intervenga,
aproveche económicamente, destruya total o parcialmente bienes pertenecientes al
Patrimonio Cultural Sumergido, incurrirá en prisión de uno (1) a seis (6) años y multa de
hasta mil doscientos (1.200) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
En iguales penas incurrirá quien por cualquier medio compre o venda los bienes que
conforman el Patrimonio Cultural Sumergido.
Parágrafo. Cuando se incurra sucesivamente en cualquiera de los verbos rectores de este
delito, la pena prevista se aumentará hasta en las tres cuartas partes”.

Capítulo V - Vigencia y derogatorias

Artículo 23. Vigencia y derogatorias. La presente ley rige a partir de la fecha de su


promulgación, regula de manera integral el manejo del Patrimonio Cultural Sumergido y
deroga el artículo 9° de la Ley 397 de 1997 y la Ley 26 de 1986.

Dada en Bogotá D.C., a los 30 días del mes de julio del año 2013.
Juan Manuel Santos

176
El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas
La ministra de Justicia y del Derecho, Ruth Stella Correa
El Ministro de Defensa Nacional, Juan Carlos Pinzón
La Ministra de Cultura, Mariana Garcés

177
69. Sentencia C-264 de 2014

Referencia: expediente D- 9878


Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 3 (parcial) de la Ley 1675 de 2013 “por
medio de la cual se reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la Constitución Política en lo
relativo al patrimonio cultural sumergido.”
Demandante: Juan Manuel Santos Arango y otros
Magistrado Ponente: Alberto Rojas Ríos
Bogotá, D.C., 29 de abril de 2014

La Sala Plena de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus atribuciones constitucionales


y con el cumplimiento de los requisitos y trámites establecidos en el Decreto 2067 de
1991, profiere la siguiente Sentencia

I.- Antecedentes

1. En ejercicio de la acción pública consagrada en el artículo 241 de la Constitución


Política, los ciudadanos Andrés de Zubiría Samper (D-9871), y Juan Manuel Santos
Arango, Federico Lewin Pinzón, Camilo Valdivieso León, Andrés Caro Borrero y Diego
Mauricio Olarte Rincón (D-9878) presentaron por separado demanda de
inconstitucionalidad contra los artículos 2 (parcial) y 3 (parcial) y 15 (parcial) de la Ley
1675 de 2013 “por medio de la cual se reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la
Constitución Política en lo relativo al patrimonio cultural sumergido.”
2. El 11 de septiembre de 2013, el despacho inadmitió la demanda correspondiente al
expediente D-9871, por considerar que no cumplía con los requisitos establecidos en el
artículo 2 del Decreto 2067 de 1991, y admitió la demanda correspondiente al expediente
D 9878, presentada por Juan Manuel Santos Arango y otros.
3. Respecto a la demanda (D-9871) inadmitida, se otorgó un término de tres días para
corregirla, lo cual no hizo, según constancia emitida por la Secretaría General de la
Corporación el diecinueve (19) de septiembre de 2013, en donde certifica que el auto de
inadmisión de la demanda fue notificado por estado número 132 del trece (13) de
Septiembre de 2013, siendo el término de ejecutoria para la corrección de la demanda los
días 16, 17 y 18 de septiembre de 2013. De allí, que ante la no presentación de la
contestación de la demanda en los días señalados, dicho termino haya vencido en
silencio.

II.- Norma demandada

Ley 1675 de 2013 (julio 30)


Artículo 3. Criterios aplicables al Patrimonio Cultural Sumergido:
Para efectos de la presente ley, se aplicarán los siguientes criterios:
Representatividad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, por la que resultan
significativos para el conocimiento y valoración de particulares trayectorias y prácticas
socioculturales que hacen parte del proceso de conformación de la nacionalidad
colombiana, en su contexto mundial.
Singularidad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, que los hace únicos o escasos
en relación con los demás bienes conocidos, relacionados con las particulares
trayectorias y prácticas socioculturales, de las cuales dichos bienes son representativos.
Repetición: Cualidad de un bien o conjunto de bienes muebles por la cual resultan
similares, dadas sus características, su condición seriada y por tener valor de cambio o
fiscal, tales como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas en bruto.

178
Estado de conservación: Grado de integridad de las condiciones físicas de los materiales,
formas y contenidos originales que caracterizan a un bien o conjunto de bienes muebles
e inmuebles, incluidos los contextos espaciales en los que se encuentran.
Importancia científica y cultural: Potencial que ofrece un bien, o conjunto de bienes
muebles o inmuebles, de aportar al mejor conocimiento histórico, científico y cultural de
particulares trayectorias y prácticas socioculturales que hacen parte del proceso de
conformación de la nacionalidad colombiana, en su contexto mundial.
De acuerdo con los anteriores criterios y lo establecido en el artículo 2 no se considerarán
patrimonio cultural sumergido:
1. Las cargas comerciales constituidas por materiales en su estado bruto, cualquiera sea
su origen, tales como perlas, corales, piedras preciosas y semipreciosas, arenas y
maderas.
2. Los bienes muebles seriados que hubiesen tenido valor de cambio o fiscal tales como
monedas y lingotes.
3. Las cargas industriales.

III.- La demanda

Los demandantes consideran que los numerales 1 y 2 del artículo 3 de la Ley 1675 de
2013, establecen una presunción de derecho que contradice los mandatos
constitucionales de protección al patrimonio cultural y arqueológico de la Nación al
establecer que: “(l)as cargas comerciales constituidas por materiales en su estado bruto,
cualquiera sea su origen, tales como perlas, corales, piedras preciosas y semipreciosas,
arenas y maderas.(…) [y] Los bienes muebles seriados que hubiesen tenido valor de
cambio o fiscal tales como monedas y lingotes”, no pertenecen al patrimonio cultural
sumergido. Derivando de su análisis la siguiente cuestión: ¿Vulnera el legislador al
establecer una presunción de derecho que descarta de forma automática ciertos bienes
que no serán considerados como parte del patrimonio cultural sumergido, las
obligaciones constitucionales de protección y acceso al patrimonio arqueológico y cultural
de la Nación consignados en los artículos 8, 63 y 72 de la Carta Política?
Los accionantes responden afirmativamente al problema jurídico que proponen,
afirmando que: Así las cosas resulta extraña la exclusión de los bienes contenidos en los
numerales demandados del Patrimonio Cultural Sumergido, no porque su pertenencia al
Patrimonio Cultural Sumergido sea discutible, sino justamente porque hacen caso omiso
al posible debate y, a priori, deciden que esos bienes no pertenecen al Patrimonio
Cultural Sumergido. La tajante exclusión supone una presunción de derecho y una
limitación apriorística de bienes que bien podrían ser Patrimonio Cultural Sumergido al
tener un valor arqueológico especial, pero serían excluidos del uso y goce de todos los
colombianos gracias a la disposición demandada.
Lo anterior supone una evasión al mandato constitucional fijado por el Constituyente al
Legislador en la medida que, al reglamentar las disposiciones constitucionales, el
Legislador ignoró el propósito del Constituyente al cerrar el debate alrededor del posible
valor cultural y arqueológico que los bienes contenidos en los numerales demandados
pudiesen significar y por el contrario, tomó el sencillo camino de la presunción de
derecho. Sin embargo, y es por esto que la norma adolece de inconstitucionalidad, si el
propósito de la protección especial otorgada al Patrimonio Arqueológico es aquel de
promover la cultura y la investigación arqueológica, entonces resulta obvio que para
excluir un bien de dicha protección constitucional debería anteceder un análisis serio de
su potencial cultural y/o arqueológico. Como se colige de lo anterior, al vulnerar la misma
naturaleza del Patrimonio Arqueológico se estaría vulnerando el derecho a la cultura que
éste está destinado a promover”.

179
El segundo problema jurídico que plantea la demanda, se fundamenta en el cambio de
legislación en materia de protección del patrimonio cultural sumergido. De acuerdo con
los demandantes, la disposición contenida en el artículo 3 de la Ley 1675 de 2013 es más
restrictiva que lo dispuesto en el artículo 9º de la Ley 397 de 1997, según el cual:
Pertenecen al patrimonio cultural o arqueológico de la Nación, por su valor histórico o
arqueológico, que deberá ser determinado por el Ministerio de Cultura, las ciudades o
cementerios de grupos humanos desaparecidos, restos humanos, las especies náufragas
constituidas por las naves y su dotación, y demás bienes muebles yacentes dentro de
éstas, o diseminados en el fondo del mar, que se encuentren en el suelo o subsuelo
marinos de las aguas interiores, el mar territorial, la plataforma continental o zona
económica exclusiva, cualesquiera que sea su naturaleza o estado y la causa o época del
hundimiento o naufragio. Los restos o partes de embarcaciones, dotaciones o bienes que
se encuentren en circunstancias similares, también tienen el carácter de especies
náufragas.
Entienden que la legislación demandada es más restrictiva, en la medida que el artículo 9
de la Ley 397 de 1997 no excluía los bienes seriados como lo hace directamente el nuevo
precepto, convirtiéndose este cambio en una vulneración al principio de progresividad en
la protección de los derechos económicos, sociales y culturales, establecido en
instrumentos internacionales de Derechos Humanos que hacen parte del bloque de
constitucionalidad. Al respecto afirman:
El artículo citado establece que, en todos los casos, el valor histórico o arqueológico,
previamente determinado por el Ministerio de Cultura es el criterio que hace que un bien
pertenezca o no al Patrimonio Arqueológico de la Nación. Como se puede ver, los bienes
muebles seriados o aquellos que están constituidos por materias en bruto, no se
encontraban excluidos del Patrimonio Arqueológico per se; su exclusión se admitía, pero
sólo después de que el Ministerio de Cultura lo determinase.
El artículo demandado, al excluir del Patrimonio Arqueológico de la Nación bienes que
antes –en virtud de una ley anterior- podrían haber sido parte de éste, está yendo en
contra del Principio de Progresividad, puesto que, de una u otra manera, está
estrechando el ámbito de aplicación del derecho a la cultura establecido en los artículos
2°, 44, 70 y 93 de la Constitución Política. Este retroceso, como la Corte ha establecido,
se debe presumir inconstitucional, y, por lo tanto, debe declararse la inexequibilidad de
los numerales demandados puesto que supone una violación de los artículos 2°, 44, 63,
70 y 93 así como al Principio de Progresividad”.
Es así como, según los demandantes, el segundo problema jurídico que debe resolver la
Corte es: ¿Al expedir el artículo 3º de la Ley 1675 de 2013 que excluye a priori del
patrimonio cultural sumergido bienes que no eran excluidos por la normativa anterior
aplicable a la materia, contravino el legislador el principio de no regresividad en la
protección del derecho de acceso a la cultura consignado en el artículo 70 de la
Constitución Política?
En cuanto al tercer problema que plantea la demanda, los demandantes cuestionan la
constitucionalidad del criterio de repetición definido en el inciso 4º del artículo 3 de la Ley
1675 de 2013 como la “cualidad de un bien o conjunto de bienes muebles por la cual
resultan similares, dadas sus características, su condición seriada y por tener valor de
cambio o fiscal, tales como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas en bruto.
Exponen los accionantes que el mencionado criterio, cuyo propósito es ser aplicable al
patrimonio cultural sumergido, tiene como elemento esencial el de la “similitud”, el cual
obedece a criterios económicos y no de protección cultural. En ese orden de ideas,
plantean el siguiente problema jurídico: ¿Excluir un objeto del Patrimonio Cultural
Sumergido basado por similitud (sic) con otros objetos es contrario al mandato
constitucional de protección del Patrimonio Arqueológico de la Nación, contenido en los

180
artículos 8º, 63 y 72 de la Constitución Política? El cual pretenden sea resuelto por la
Corte teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
La norma demandada supone entonteces, que un objeto no sería Patrimonio Cultural
Sumergido cuando se encuentren inventariados como tal varios objetos que sean
similares a éste. Sin embargo, como se denota de la exposición realizada, el
Constituyente no contempló la limitación cuantitativa que ahora promulga el Legislador,
sino por el contrario optó por la representatividad que pueda tener un objeto para una
cultura determinada. Así las cosas se denota que uno de los criterios fijados por el
Legislador para determinar si un objeto sería digno de pertenecer al Patrimonio
Arqueológico de la Nación es contrario a la finalidad que contempló el Constituyente a la
hora de establecer una protección especial para estos bienes, toda vez que la finalidad
del Patrimonio Arqueológico es aquella de promover la cultura como ya se ha
mencionado.
En últimas, lo que el Legislador plantea es que la similitud como base para excluir este
tipo de bienes del régimen especial se relación (sic.) con criterios puramente económicos
como lo son el valor de cambio o fiscal de éstos, olvidando que es precisamente su valor
cultural, histórico y científico lo que los diferencia del resto de bienes. En este sentido, el
Legislador olvida no sólo la protección del Patrimonio Arqueológico de la Nación, dando
primacía indebida e injustificada al valor económico sobre el valor cultural de los
bienes, sino que además, contraviene el mandato constitucional consagrado en los
artículos 63 y 72 de la Carta, al contravenir la obligación del Estado de proteger el
Patrimonio Arqueológico de la Nación. Por lo anterior, encontramos acá que el criterio
fijado por el Legislador para determinar si un objeto sería digno de pertenecer al
Patrimonio Cultural Sumergido, es contrario a la Constitución y la protección que ésta
otorga a esa clase de bienes, pues el valor de éstos no reside en su significancia
económica como lo sugiere la Ley al traer a colación su valor cambiario o fiscal, sino más
bien en criterios históricos y culturales que reflejan la importancia que estos objetos
tienen para la Nación y la gente.
Lo que el Legislador parece dejar a un lado, pero que resulta evidente desde años atrás
para arqueólogos e historiadores es el enorme valor que tienen los bienes tomados en su
conjunto, pues es ésta la única manera en la que se puede lograr entender una cultura
desde sus cimientos. Al plasmar el criterio de Repetición en esta Ley, se permite que una
gran parte de la historia de las culturas colombianas quede en manos particulares,
corriendo el peligro de quedar perdida en el tiempo, sin estudios que demuestren el valor
que eventualmente pueden llegar a tener éstos. En contraste con esto, una mirada al
artículo 70 de la Constitución Política nos lleva precisamente en una dirección contraria,
al consagrar el deber del Estado de promover y fomentar el acceso a la cultura de todos
los ciudadanos en igualdad de condiciones.
Así las cosas, en concordancia con lo anterior, la Repetición utilizada en esta norma deja
un (sic.) lado el hecho que es precisamente la repetición de los objetos y el estudio de
éstos en conjunto el que agrega representatividad y valor cultural a ciertos bienes que,
tomados de manera individual, quizás no tengan tanta significancia o revelen tantas
características de culturas antiguas. El error consiste entonces en tomar este carácter
seriado o repetido como un defecto, ignorando que es tal vez un elemento que le agrega
mucho valor al momento de estudiar una cultura. Por ello, encontramos que el Legislador,
al olvidar el valor que el conjunto de bienes puede significar para el estudio cultural e
histórico de la Nación, permitiendo que estos se escapen a manos de particulares, incurre
en un error que contraviene los postulados del artículo 70 de la Carta, en el sentido de
que torna en irrealizable el deber constitucional del Estado de garantizar el acceso a la
cultura de todos los colombianos.

181
Decisión
En mérito de lo expuesto, la Corte Constitucional de la República de Colombia,
administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,

Resuelve
Primero. - Declarar inexequible los numerales 1 y 2 del artículo 3º de la Ley 1675 de
2013.
Segundo. - Declarar exequible el criterio de repetición contenido en el inciso cuarto del
artículo 3º de la Ley 1675 de 2013.

Luis Ernesto Vargas, Presidente


María Victoria Calle, Magistrado

182
70. Sentencia C-553 de 2014

Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 1º, el parágrafo del artículo 2º, el


inciso 4º del artículo 3º y el numeral 2º del artículo 15 de la Ley 1675 de 2013 Por medio
de la cual se reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la Constitución Política de
Colombia en lo relativo al Patrimonio Cultural Sumergido.
Magistrado Ponente: Jorge Ignacio Pretelt
Bogotá, D.C., 23 de julio de 2014

La Sala Plena de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus atribuciones constitucionales


y en cumplimiento de los requisitos y trámites establecidos en el Decreto 2067 de 1991,
ha proferido la presente sentencia con fundamento en los siguientes,

1. Antecedentes

En ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, los ciudadanos Carlos Alberto


Baena López y Manuel Antonio Virgüez Piraquive, demandaron la constitucionalidad del
artículo 1º, el parágrafo del artículo 2º, el inciso 4º del artículo 3º y el numeral 2º del
artículo 15 de la Ley 1675 de 2013 Por medio de la cual se reglamentan los artículos 63,
70 y 72 de la Constitución Política de Colombia en lo relativo al Patrimonio Cultural
Sumergido. La demanda fue radicada con el número D-9966.

1.1. Normas demandadas

Ley 1675 de 2013 - Por medio de la cual se reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la
Constitución Política de Colombia en lo relativo al Patrimonio Cultural Sumergido

Artículo 1o. Objeto de la ley. La presente ley tiene por objeto establecer las condiciones
para proteger, visibilizar y recuperar el Patrimonio Cultural Sumergido, establecido en el
artículo 2o de la presente ley, así como ejercer soberanía y generar conocimiento
científico sobre el mismo.
Artículo 2o. Del patrimonio cultural sumergido. El Patrimonio Cultural Sumergido, de
conformidad con lo previsto en los artículos 63 y 72 de la Constitución Política, hace parte
del patrimonio arqueológico y es propiedad de la Nación. Sin perjuicio de lo dispuesto en
el artículo 6o de la Ley 397 de 1997, el Patrimonio Cultural Sumergido está integrado por
todos aquellos bienes producto de la actividad humana, que sean representativos de la
cultura que se encuentran permanentemente sumergidos en aguas internas, fluviales y
lacustres, en el mar territorial, en la zona contigua, la zona económica exclusiva y la
plataforma continental e insular, y otras áreas delimitadas por líneas de base. Hacen
parte de este patrimonio los restos orgánicos e inorgánicos, los asentamientos,
cementerios y toda evidencia física de grupos humanos desaparecidos, restos humanos,
las especies náufragas constituidas por las naves o artefactos navales y su dotación, sus
restos o partes, dotaciones o elementos yacentes dentro de estas, cualquiera que sea su
naturaleza o estado, y cualquiera sea la causa de la inmersión, hundimiento, naufragio o
echazón.
En consonancia con lo anterior, los bienes declarados como pertenecientes al Patrimonio
Cultural Sumergido estarán sujetos al régimen establecido en la Constitución Política, al
Régimen Especial de Protección y a las disposiciones particulares fijadas en la
Ley 397 de 1997, modificada por la Ley 1185 de 2008, y en la normatividad vigente para
el patrimonio arqueológico, así como a las disposiciones especiales establecidas en la
presente ley.

183
Parágrafo. No se consideran Patrimonio Cultural Sumergido los bienes hallados que sean
producto de hundimientos, naufragios o echazones que no hayan cumplido 100 años a
partir de la ocurrencia del hecho, los cuales se regulan por las normas del Código de
Comercio y los artículos 710 y concordantes del Código Civil en cuanto a su salvamento,
y por las demás normas nacionales e internacionales aplicables. Tampoco se consideran
aquellos bienes hallados en hundimientos, naufragios o echazones que hayan cumplido
más de 100 años a partir de su ocurrencia, y que no reúnan las condiciones para ser
considerados pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido.
Artículo 3o. Criterios aplicables al patrimonio cultural sumergido. Para efectos de la
presente ley, se aplicarán los siguientes criterios:
Representatividad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, por la que resultan
significativos para el conocimiento y valoración de particulares trayectorias y prácticas
socioculturales que hacen parte del proceso de conformación de la nacionalidad
colombiana, en su contexto mundial.
Singularidad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, que los hace únicos o escasos
en relación con los demás bienes conocidos, relacionados con las particulares
trayectorias y prácticas socioculturales, de las cuales dichos bienes son representativos.
Repetición: Cualidad de un bien o conjunto de bienes muebles por la cual resultan
similares, dadas sus características, su condición seriada y por tener valor de cambio o
fiscal, tales como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas en bruto.
Estado de conservación: Grado de integridad de las condiciones físicas de los materiales,
formas y contenidos originales que caracterizan a un bien o conjunto de bienes muebles
e inmuebles, incluidos los contextos espaciales en los que se encuentran.
Importancia científica y cultural: Potencial que ofrece un bien, o conjunto de bienes
muebles o inmuebles, de aportar al mejor conocimiento histórico, científico y cultural de
particulares trayectorias y prácticas socioculturales que hacen parte del proceso de
conformación de la nacionalidad colombiana, en su contexto mundial.
De acuerdo con los anteriores criterios y lo establecido en el artículo 2o no se
considerarán Patrimonio Cultural Sumergido:
1. Las cargas comerciales constituidas por materiales en su estado bruto, cualquiera sea
su origen, tales como perlas, corales, piedras preciosas y semipreciosas, arenas y
maderas.
2. Los bienes muebles seriados que hubiesen tenido valor de cambio o fiscal tales como
monedas y lingotes.
3. Las cargas industriales.
Artículo 15. Valor del contrato y remuneración del contratista. Para determinar la
remuneración del contratista en aquellos casos en que se haya contratado la actividad de
la exploración separadamente de la intervención, se tendrán en cuenta las siguientes
reglas:
1. Cuando se contrate la fase exploratoria, el contratista asumirá integralmente el riesgo
de la actividad, por lo cual en caso de no hacerse un hallazgo, no habrá lugar a
compensación económica alguna.
2. En los hallazgos que estén constituidos por bienes y materiales que no hagan parte del
Patrimonio Cultural de la Nación, definidos en el artículo 3o de la presente ley, se
remunerará al contratista hasta con el 50% del valor de los bienes que no constituyen
Patrimonio Cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura podrá optar por
pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas que no
constituyan Patrimonio Cultural de la Nación o con su valor en dinero. En este último
caso, el valor de los bienes se establecerá mediante un sistema de peritaje internacional
aceptado de común acuerdo por las partes.

184
3. Si de la actividad de la exploración se determina que el hallazgo está constituido
exclusivamente, o hasta en un 80%, por bienes que hagan parte del Patrimonio Cultural
de la Nación, la remuneración del contratista con quien se haya contratado únicamente la
intervención se determinará previamente teniendo en cuenta la dificultad técnica, las
condiciones océano-atmosféricas del área, las condiciones hidrostáticas, las técnicas que
se utilizarán, los equipos tecnológicos con que se ejecutará, la transferencia de
tecnología y la importancia cultural y arqueológica del Patrimonio Cultural Sumergido. En
todo caso, la remuneración al contratista no superará el cincuenta por ciento (50%) del
valor equivalente a las especies rescatadas. El valor de los bienes se establecerá
mediante un sistema de peritaje internacional aceptado de común acuerdo por las partes.
4. Cuando se liciten conjuntamente las actividades de que trata el artículo 4o de la
presente ley, se remunerará al contratista hasta con el 50% del valor de los bienes que
no constituyen Patrimonio Cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura
podrá optar por pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas
que no constituyan Patrimonio Cultural de la Nación o con su valor en dinero. En este
último caso, el valor de los bienes se establecerá mediante un sistema de peritaje
internacional aceptado de común acuerdo por las partes”.

1.2. La demanda

Los demandantes señalan que el artículo 1º, el parágrafo del artículo 2º, el inciso 4º del
artículo 3º y el numeral 2º del artículo 15 de la Ley 1675 de 2013, vulneran los artículos
1º, 2º, 8º, 63 y 72 de la Constitución Política, formulando tres (3) cargos específicos de
constitucionalidad:
1.2.1. Cargo respecto del artículo 1º y el parágrafo del artículo 2º
Los accionantes expresan que el concepto de patrimonio sumergido contemplado en el
parágrafo del artículo 2º y en el artículo 1º de la Ley 1675 de 2013 vulnera los artículos 2,
8, 63, 70 y 72 de la Constitución Política por los siguientes motivos:
1.2.1.1. Señalan que el parágrafo del artículo 2º excluye del patrimonio sumergido “los
bienes hallados que sean producto de hundimientos, naufragios o echazones que no
hayan cumplido 100 años a partir de la ocurrencia del hecho”, lo cual afecta el patrimonio
cultural de la Nación que no tenga esa antigüedad.
1.2.1.2. Manifiestan que el artículo 1º reitera esta exclusión al remitirse al concepto de
patrimonio sumergido consagrado en el artículo segundo de la misma Ley:
La presente ley tiene por objeto establecer las condiciones para proteger, visibilizar y
recuperar el Patrimonio Cultural Sumergido, establecido en el artículo 2o de la presente
ley, así como ejercer soberanía y generar conocimiento científico sobre el mismo.
1.2.1.3. Afirman que en virtud de las normas señaladas el Estado pierde su capacidad de
ejercer soberanía sobre bienes que hacen parte el patrimonio cultural que no haya
cumplido cien (100) años desde el hundimiento, los cuales quedan sometidos a la oferta y
demanda del mercado bajo las normas del Código del Comercio y del artículo 710 del
Código Civil, desnaturalizando su esencia representativa, lo cual vulnera los artículos 2, 8
y 72 de la Constitución Política que exigen la protección del patrimonio cultural.
1.2.1.4. Aducen que los bienes del patrimonio cultural sumergido que se encuentren en el
rango menor de cien (100) años deben protegerse y con la expedición de la Ley 1675 de
2013 perdieron su estatus de inalienables, imprescriptibles e inembargables, vulnerando
lo dispuesto en los artículos 63 y 72 de la Constitución.
1.2.1.5. En este sentido, exponen que los bienes hallados en hundimientos o echazones
que no hayan cumplido más de cien (100) años a partir de su ocurrencia y que no reúnan
las condiciones para ser considerados pertenecientes al patrimonio cultural sumergido
deben de la misma forma ser protegidos por el Estado en virtud de la obligación

185
contenida en el artículo 63 Superior en conexidad con el artículo 8º, teniendo en cuenta
que la Constitución como medida de protección da el carácter de inalienable con el fin de
sacarlos del comercio.
1.2.1.6. Manifiestan que las normas demandadas soslayan la identidad cultural al permitir
la circulación de los bienes en el mercado, los cuales salen del haber del Patrimonio de la
Nación, desconociéndose la prevalencia del interés general consagrada en el artículo 1º
de la Constitución.
1.2.1.7. Expresan que no considerar patrimonio sumergido los bienes hallados que sean
producto de hundimientos, naufragios o echazones que no hayan cumplido cien (100)
años a partir de la ocurrencia del hecho, así como permitir su regulación por normas de
carácter privado y comercial implica desconocer los lineamientos señalados por la
UNESCO en la Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de
2001.
1.2.2. Cargo frente al inciso 4º del artículo 3º
Los demandantes consideran que el inciso 4º del artículo 3º de la Ley 1675 de 2013
vulnera los artículos 8º, 63, 70 y 72 de la Constitución Política por los siguientes motivos:
1.2.2.1. Señalan que de acuerdo al criterio de repetición consagrado en el inciso 4º del
artículo 3º, los objetos que hubiesen obtenido algún tipo de valor cambiario, seriado o
repetido no serán tenidos en cuenta para protegerlos como patrimonio cultural sumergido,
estableciendo así una restricción numérica a los objetos bajo este criterio.
1.2.2.2. En este inciso, el criterio de repetición que utiliza el legislador tiene como fin
excluir los objetos así considerados de la calidad de patrimonio cultural sumergido. De
esta forma, los bienes muebles que resultan similares por su condición seriada tales
como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas por tener una condición de
repetición saldrán del espectro que cobijaría la protección del Estado a los objetos
declarados como patrimonio cultural sumergido.
1.2.2.3. Manifiestan que de la norma citada y a su vez de lo expuesto por el Consejo de
Estado se concluye que el legislador al establecer una diferenciación entre los bienes que
son patrimonio cultural de la Nación y se encuentran en la superficie con aquellos que se
encuentran sumergidos incurre en un error de grandes proporciones, pues el
Constituyente en los artículos 63, 70 y 72 no hace referencia a ninguna distinción y
simplemente y de manera general exige la protección del patrimonio cultural sin
determinar si el mismo se encuentra en la superficie o bajo las aguas.
1.2.2.4. Afirman que se excluyen de la definición de patrimonio sumergido los hallazgos
de piedras preciosas semipreciosas y el oro en lingotes o monedas, lo cual contradice
normas que de común acuerdo se establecieron en el ICOMOS según el cual: “el
patrimonio arqueológico representa la parte de nuestro patrimonio material, para la cual
los métodos de la arqueología nos proporcionan la información básica. Engloba todas las
huellas de la existencia del hombre y se refiere a los lugares donde se ha practicado
cualquier tipo de actividad humana, a las estructuras y los vestigios abandonados de
cualquier índole, tanto en la superficie, como enterrados, o bajo las aguas, así como al
material relacionado con los mismos”.
1.2.2.5. Aducen que según el Concepto 1491 del 12 de junio de 2003 del Consejo de
Estado, las especies náufragas hacen parte del patrimonio cultural de la Nación sin hacer
ninguna diferenciación y sin importar la localización de los bienes.
1.2.2.6. Por lo anterior, concluyen que siendo un bien repetido o no seriado o con algún
valor fiscal en cualquier época y que se encuentre sumergido aun así gozara de la
declaratoria de patrimonio cultural de la Nación debido a que la protección constitucional
no establece una especial diferenciación, por lo tanto las especies náufragas deben
regirse por las mismas reglas de las que se encuentren en la superficie.

186
1.2.2.7. En este sentido, afirman que el inciso 3º del artículo 3º de la Ley 1675 de 2013
debería ser declarado inexequible por violar la Constitución Política en sus artículos 2º,
8º, 63, 70 y 72, por cuanto el criterio de repetición no permite el acceso pleno de los
ciudadanos a los principios y valores establecidos en la Carta como es el acceso a la
cultura y a la preservación de la identidad nacional y cultural.
1.2.3. Cargo frente al numeral 2º del artículo 15
Los actores aducen que el numeral 2º del artículo 15 de la Ley 1675 de 2013 contraría el
mandato dispuesto en el artículo 8º constitucional que establece la obligación del Estado
de proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación y vulnera lo dispuesto en los
artículos 63, 70 y 72 de la Constitución Política:
1.2.3.1. Plantean que una remuneración a través de pagos realizados con bienes que por
su naturaleza son inalienables y tienen valor cultural pese a no haber cumplido cien (100)
años a partir de la ocurrencia del hecho desconoce los artículos 8º, 63, 70 y 72 de la
Constitución.
1.2.3.2. Manifiestan que el artículo 8º de la Constitución establece que “es obligación del
Estado y de las personas proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación”, por lo
cual establecer una remuneración mediante la entrega de bienes que por su naturaleza
son inalienables y tienen valor cultural pese a no haber cumplido cien (100) años, resulta
claramente contrario a lo establecido en los artículos 8, 63, 70 y 72 de la Constitución y a
la línea jurisprudencial que sobre la materia señaló la Corte Constitucional en la
Sentencia C – 125 de 2011: La Nación colombiana cuenta con una inmensa riqueza
cultural conformada con bienes tangibles e intangibles, entre los que se cuenta piezas
elaboradas por nuestros ancestros, elementos que deben ser protegidos de actividades
delictuales o de transferencias ilícitas empleadas en desmedro de un patrimonio que
hace parte integral de nuestra identidad.
1.2.3.3. Afirman que el artículo 63 de la Constitución Política establece que “los bienes de
uso público, los parques naturales, las tierras comunales de grupos étnicos, las tierras de
resguardo, el patrimonio arqueológico de la Nación y los demás bienes que determine la
ley, son inalienables, imprescriptibles e inembargables”, mientras que el artículo 72
señala que “el patrimonio arqueológico y otros bienes culturales que conforman la
identidad nacional, pertenecen a la Nación y son inalienables, inembargables e
imprescriptibles”; por lo cual, el patrimonio cultural de la Nación no podría ser entregado a
particulares como remuneración por la realización de un hallazgo.
1.2.3.4. Indican que la facultad del Ministerio de Cultura de pagar la remuneración por la
intervención o la exploración con bienes que por definición del parágrafo del artículo 2º de
esta misma ley establece que no son parte del Patrimonio Cultural de la Nación es una
situación abiertamente inconstitucional y contraria a lo establecido en los artículos 70 y 72
de la Constitución.
1.2.3.5. Exponen que la posibilidad de que objetos que hacen parte de la riqueza cultural
de la Nación pasen a manos privadas menoscaba abiertamente el derecho que tienen
todos los ciudadanos de acceder a esa riqueza cultural que se encuentra sumergida, lo
cual es contrario a lo determinado por el artículo 70 Superior y a las normas que hacen
parte del bloque de constitucionalidad, como los tratados y convenios que Colombia ha
suscrito y ratificado sobre la materia como la Declaración Universal de Derechos
Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
En este sentido, manifiesta que el artículo quince del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales exige la conservación, el desarrollo y la difusión de la
cultura, lo cual es desconocido por la norma demandada:
1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a:
a) Participar en la vida cultural;
b) Gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones;

187
c) Beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le
correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea
autora.
2. Entre las medidas que los Estados Partes en el presente Pacto deberán adoptar para
asegurar el pleno ejercicio de este derecho, figurarán las necesarias para la
conservación, el desarrollo y la difusión de la ciencia y de la cultura.
3. Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a respetar la indispensable
libertad para la investigación científica y para la actividad creadora.
4. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen los beneficios que derivan del
fomento y desarrollo de la cooperación y de las relaciones internacionales en cuestiones
científicas y culturales.

Decisión
Con fundamento en las consideraciones precedentes, la Sala Plena de la Corte
Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la
Constitución,

Resuelve:
Primero. - Declarar exequible por los cargos analizados en la presente sentencia el
parágrafo del artículo 2º y el artículo 1º de la Ley 1675 de 2013.
Segundo. - Declarar exequible por los cargos analizados en la presente sentencia el
numeral 2º del artículo 15 de la ley 1675 de 2013.
Tercero. - declarar estarse a lo resuelto en la sentencia C - 264 de 2014 que declaró
exequible el inciso 4º del artículo 3º de la de la Ley 1675 de 2013.

Luis Ernesto Vargas, Presidente


Martha Victoria Sáchica, Secretaria General

188
71. Sentencia C-572 de 2014

Asunto: Demanda de inconstitucionalidad en contra de los artículos 3 y 15 (parcial) de la


Ley 1675 de 2013, “Por medio de la cual se reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la
Constitución Política de Colombia en lo relativo al Patrimonio Cultural Sumergido”
Actor: Juan Francisco Lozano Ramírez
Magistrado Ponente: Gabriel Mendoza Martelo
Bogotá D. C., treinta 30 de julio de 2014.

La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus atribuciones


constitucionales y de los requisitos y el trámite establecidos en el Decreto 2067 de 1991,
ha proferido la siguiente Sentencia

I. Antecedentes

En ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, establecida en los artículos 241 y


242 de la Constitución Política, el ciudadano Juan Francisco Lozano Ramírez demandó
parcialmente los artículos 3 y 15 de la Ley 1675 de 2013, “por medio de la cual se
reglamentan los artículos 63, 70 y 72 de la Constitución Política de Colombia en lo relativo
al Patrimonio Cultural Sumergido”. Mediante Auto de veintiuno (21) de enero de 2014, el
Magistrado Sustanciador decidió admitir la demanda, dispuso su fijación en lista y,
simultáneamente, corrió traslado al señor Procurador General de la Nación para los
efectos de su competencia. En la misma providencia ordenó comunicar la iniciación del
proceso al Congreso de la República, al Ministerio de Justicia y Derecho, al Ministerio de
Hacienda y Crédito Público, al Ministerio de Defensa Nacional, al Ministerio de Cultura y a
la Secretaría Jurídica de la Presidencia de la República para que, si lo estimaban
conveniente, intervinieran dentro del proceso con el propósito de impugnar o defender la
exequibilidad de las disposiciones acusadas. Además, invitó al Presidente de la Academia
Colombiana de Jurisprudencia y a los decanos de las Facultades de Derecho de las
Universidades de Antioquia, del Atlántico, del Rosario, Externado de Colombia, del Norte,
Pontificia Javeriana, del Sinú, Sergio Arboleda, del Valle y Autónoma de Bucaramanga,
para que intervinieran dentro del proceso, con la finalidad de rendir concepto sobre la
constitucionalidad de las disposiciones demandadas. Una vez cumplidos los trámites
previstos en el artículo 242 de la Constitución Política y en el Decreto 2067 de 1991, la
Corte Constitucional procede a decidir acerca de la demanda de la referencia.

II. Los textos demandados

Ley 1675 de 2013


Capítulo I
Definiciones

Artículo 3. Criterios aplicables al Patrimonio Cultural Sumergido: Para efectos de la


presente ley, se aplicarán los siguientes criterios:
Representatividad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, por la que resultan
significativos para el conocimiento y valoración de particulares trayectorias y prácticas
socioculturales que hacen parte del proceso de conformación de la nacionalidad
colombiana, en su contexto mundial.
Singularidad: Cualidad de un bien o conjunto de bienes, que los hace únicos o escasos en
relación con los demás bienes conocidos, relacionados con las particulares trayectorias y
prácticas socioculturales, de las cuales dichos bienes son representativos.

189
Repetición: Cualidad de un bien o conjunto de bienes muebles por la cual resultan
similares, dadas sus características, su condición seriada y por tener valor de cambio o
fiscal, tales como monedas, lingotes de oro y plata o piedras preciosas en bruto.
Estado de conservación: Grado de integridad de las condiciones físicas de los materiales,
formas y contenidos originales que caracterizan a un bien o conjunto de bienes muebles e
inmuebles, incluidos los contextos espaciales en los que se encuentran.
Importancia científica y cultural: Potencial que ofrece un bien, o conjunto de bienes
muebles o inmuebles, de aportar al mejor conocimiento histórico, científico y cultural de
particulares trayectorias y prácticas socioculturales que hacen parte del proceso de
conformación de la nacionalidad colombiana, en su contexto mundial.
De acuerdo con los anteriores criterios y lo establecido en el artículo 2 no se considerarán
patrimonio cultural sumergido:
1. Las cargas comerciales constituidas por materiales en su estado bruto, cualquiera sea
su origen, tales como perlas, corales, piedras preciosas y semipreciosas, arenas y
maderas.
2. Los bienes muebles seriados que hubiesen tenido valor de cambio o fiscal tales como
monedas y lingotes.
3. Las cargas industriales
Artículo 15. Valor del contrato y remuneración del contratista. Para determinar la
remuneración del contratista en aquellos casos en que se haya contratado la actividad de
la exploración separadamente de la intervención, se tendrán en cuenta las siguientes
reglas:
1. Cuando se contrate la fase exploratoria, el contratista asumirá integralmente el riesgo
de la actividad, por lo cual en caso de no hacerse un hallazgo, no habrá lugar a
compensación económica alguna.
2. En los hallazgos que estén constituidos por bienes y materiales que no hagan parte del
patrimonio cultural de la Nación definidos en el artículo 3° de la presente ley, se
remunerará al contratista hasta con el 50% del valor de los bienes que no constituyen
patrimonio cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura podrá optar por
pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas que no constituyan
patrimonio cultural de la Nación o con su valor en dinero. En este último caso, el valor de
los bienes se establecerá mediante un sistema de peritaje internacional aceptado de
común acuerdo por las partes.
3. Si de la actividad de la exploración se determina que el hallazgo está constituido
exclusivamente, o hasta en un 80%, por bienes que hagan parte del patrimonio cultural de
la Nación, la remuneración del contratista con quién se haya contratado únicamente la
intervención se determinará previamente teniendo en cuenta la dificultad técnica, las
condiciones océano-atmosféricas del área, las condiciones hidrostáticas, las técnicas que
se utilizarán, los equipos tecnológicos con que se ejecutará, la transferencia de tecnología
y la importancia cultural y arqueológica del patrimonio cultural sumergido. En todo caso, la
remuneración al contratista no superara el cincuenta por ciento (50%) del valor
equivalente a las especies rescatadas. El valor de los bienes se establecerá mediante un
sistema de peritaje internacional aceptado de común acuerdo por las partes.
4. Cuando se liciten conjuntamente las actividades de que trata el artículo 4. ° de la
presente ley, se remunerará al contratista hasta con el 50% del valor de los bienes que no
constituyen patrimonio cultural de la Nación. En este caso el Ministerio de Cultura podrá
optar por pagar esta remuneración hasta con el 50% de las especies rescatadas que no
constituyan patrimonio cultural de la Nación o con su valor en dinero. En este último caso,
el valor de los bienes se establecerá mediante un sistema de peritaje internacional
aceptado de común acuerdo por las partes.

190
III. La demanda

El demandante considera que las expresiones objeto de censura constitucional,


contenidas en los artículos 3° y 15 de la Ley 1675 de 2013 contravienen lo dispuesto en
los artículos 8°, 63, 70 y 72 de la Constitución Política.
Señala que en el artículo 8° de la Carta Fundamental, el constituyente no indicó qué
elementos componen la riqueza cultural de la Nación, que después denominó patrimonio
cultural, por consiguiente, es inconstitucional que el legislador consagre, en los apartes
acusados, un criterio subjetivo para determinar qué forma parte dicho patrimonio y qué no,
ello con el fin de establecer el valor de la remuneración que recibirá el contratista que
adelante la exploración del patrimonio cultural sumergido.
Así mismo, considera que las riquezas culturales que se encuentren en los naufragios no
deben desestimarse por criterios arbitrarios de singularidad y repetición, pues sería tanto
como afirmar que solo una de las pirámides de Egipto debe ser protegida.
De igual manera, el actor transcribe apartes de la Sentencia C-434 de 2010 en la que se
definen que elementos constituyen el Patrimonio Cultural de la Nación “sin limitarlo”. Así
las cosas, utilizar el criterio de repetición para excluir de la protección a alguna pieza que
se encuentre dentro de un seriado, atenta contra el patrimonio y destruye la guarda y
conservación de objetos que hoy son imposibles de conseguir, encontrar o reemplazar.
Sostiene que las disposiciones acusadas favorecen a los cazatesoros, pues reciben un
“jugoso” e indebido beneficio económico por aquellos elementos que, siendo riqueza
cultural de la Nación, pierden su valor al aplicar los criterios de repetición y de
singularidad.
Señala que, en varias oportunidades, se refirió al caso del Galeón San José, en el Senado
de la República con el fin de advertir que, de aprobarse los apartes acusados, se perdería
la riqueza cultura de la Nación y se ocasionaría un severo detrimento patrimonial, pues si
el caza tesoros Sea Search Armada acertó en las coordenadas del Galeón San José, la
mitad de lo que contiene, que no sea patrimonio cultural de la Nación, les pertenecería, es
decir, las monedas y los lingotes de oro.
Advierte que el legislador aplica de forma contradictoria los criterios de repetición y
singularidad, pues no tiene en cuenta que cada una de esas piezas, sin importar su
repetición, tiene un inmenso valor patrimonial, una historia, que la hace singular dentro de
una serie. Considerar el patrimonio cultural de la Nación como mercancía de canje
vulnera el espíritu de la Constitución Política de 1991, desconoce el derecho colectivo de
los colombianos a conocer su historia y a reconocer su identidad. En conclusión, el
patrimonio cultural de la Nación no es divisible.
Por otra parte, indica que los apartes demandados desconocen los artículos 63 y 72
constitucional porque permiten que bienes que por su naturaleza son inalienables sean
entregados a particulares. Al respecto, refiere que en Sentencia C-474 de 2003 la Corte
Constitucional señaló que los bienes que integran el patrimonio arqueológico y cultural de
la Nación son inalienables y por lo tanto no pueden ser negociados, ni vendidos, ni
donados, ni permutados. La recompensa que se pague a particulares por hallazgos de
especies naufragas será la de un porcentaje del valor que resulte de cuantificar las
especies rescatadas.
De igual manera, afirma que en Sentencia C-668 de 2005 esta Corporación señaló que
los bienes que forman parte del Patrimonio arqueológico y cultural de la Nación no
requieren de ningún tipo de declaración como tal para tener el carácter de bienes
inalienables, inembargables e imprescriptibles.
A pesar de la prohibición constitucional, las normas atacadas establecen que se pagará al
contratista que adelante la exploración del patrimonio cultural sumergido con un

191
porcentaje de las especies rescatadas, por lo que el legislador excedió su libertad de
configuración legislativa.
Del mismo modo, sostiene que los apartes acusados violan el artículo 70 de la
Constitución Política al permitir que se entreguen a particulares piezas que forman parte
del Patrimonio Cultural de la Nación, pues impide que todos los colombianos puedan
apreciarlas como fundamento de su nacionalidad.
De conformidad con lo expuesto, el ciudadano Juan Francisco Lozano Ramírez solicita a
esta Corporación que declare la inexequibilidad de las disposiciones acusadas.

VII. Decisión
En mérito de lo expuesto, la Sala Plena de la Corte Constitucional de la República de
Colombia, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,

Resuelve:
Primero. - En relación con los apartes demandados del artículo 3º de la Ley 1675 de 2013:
-Estarse a lo resuelto en la Sentencia C-264 de 2014 que declaró exequible el criterio de
repetición contenido en el inciso 4º.
-Estarse a lo resuelto en la Sentencia C-264 de 2014 que declaró inexequible el numeral
2º.
-Inhibirse de emitir pronunciamiento de fondo respecto del criterio de singularidad
contenido en el inciso 3º, por ausencia de cargo de inconstitucionalidad.
Segundo. - En relación con los apartes demandados del artículo 15 de la Ley 1675 de
2013:
-Estarse a lo resuelto en la Sentencia C-553 de 2014 que declaró exequible el numeral 2º.
-Inhibirse de emitir pronunciamiento de fondo respecto del numeral 3º, por ineptitud
sustancial de la demanda, debida al incumplimiento del requisito de certeza.
-Declarar exequible el numeral 4º, por los cargos analizados en la presente sentencia.

Luis Ernesto Vargas, Presidente


María Victoria Calle, Magistrada

192
72. Decreto 1698 de 2014 (septiembre 05)

Por medio del cual se reglamenta la Ley 1675 de 2013

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de sus atribuciones


constitucionales y legales, en especial aquellas que le confiere el numeral 11 del artículo
189 de la Constitución Política, decreta:

Capítulo I - Alcance

Artículo 1°. Alcance. La presente reglamentación no aplica a los bienes que en espacios
terrestres se encuentren por debajo del nivel freático. Tampoco aplica a aquellos bienes
que se encuentren en áreas o terrenos de bajamar. Los bienes que hayan sido extraídos
de aguas marinas, lacustres o fluviales antes de la expedición de la Ley 1675 de 2013, se
regirán por las normas generales asociadas al Patrimonio Cultural de la Nación.
Artículo 2°. Actividades que no requieren autorizaciones especiales. Las actividades de
buceo recreativo y deportivo no requieren de autorizaciones específicas, siempre que no
intervengan los contextos del patrimonio cultural sumergido. Lo anterior sin perjuicio de la
licencia que otorga la Dirección General Marítima a las empresas dedicadas a la actividad
de buceo.

Capítulo II - Instituciones relativas al patrimonio cultural sumergido

Artículo 3°. Propiedad del patrimonio cultural sumergido. La Nación es la propietaria del
Patrimonio Cultural Sumergido. En ningún caso una autorización o contrato de
exploración o de intervención generará derechos de propiedad u otros derechos para el
beneficiario de la licencia o el contratista, sobre los bienes y contextos arqueológicos del
Patrimonio Cultural Sumergido, en los términos del artículo 1° del Decreto 833 de 2002.
Artículo 4°. Registro nacional de bienes del patrimonio cultural sumergido. El Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), en colaboración con la Dirección General
Marítima (Dimar) llevará el Registro Nacional de los bienes del patrimonio cultural
sumergido, los cuales se documentarán científica y técnicamente, así como las áreas
donde estos se encuentren. La Armada Nacional vigilará especialmente dichas áreas.
Artículo 5°. Información sobre bienes del Patrimonio Cultural Sumergido. Toda autoridad
civil que sea informada de la existencia de bienes y contextos relacionados con el
Patrimonio Cultural Sumergido, deberá remitir dicha información de manera inmediata al
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y a la Dirección General Marítima
(Dimar).
Artículo 6°. Reglamentación técnica de las naves y artefactos navales. La Dirección
General Marítima (Dimar) establecerá la reglamentación técnica que deben cumplir las
naves y artefactos navales que intervengan en las actividades de que trata el
artículo 4° de la Ley 1675 de 2013, definirá aspectos relativos a tripulación, a equipos de
investigación y a las competencias de los inspectores, de acuerdo con lo previsto en el
Decreto-ley 2324 de 1984 y el Decreto 5057 de 2011, o las normas que los modifiquen,
adicionen o sustituyan.
Artículo 7°. Vigilancia y control. La Armada Nacional ejercerá vigilancia y control, en la
medida de sus capacidades, sobre los contextos arqueológicos y los bienes sumergidos
consignados en el Registro Nacional de los Bienes del Patrimonio Cultural Sumergido a
fin de garantizar su integridad.

193
Artículo 8°. Comisión de Antigüedades Náufragas. La Comisión de Antigüedades
Náufragas creada por el Decreto 29 de 1984, continuará ejerciendo las funciones como
cuerpo consultivo del Gobierno Nacional en esta materia.

Capítulo III - De Programas de Arqueología Preventiva

Artículo 9°. Hallazgos fortuitos de patrimonio cultural sumergido. Será considerado como
hallazgo fortuito, todo aquel producido por fuera de una actividad científica debidamente
autorizada, que se desarrolle para buscar y localizar bienes del Patrimonio Cultural
Sumergido, cualquiera sea el método o sistema o recurso tecnológico especializado que
se utilice para ello. Quien encuentre un hallazgo fortuito debe informarlo en el curso de las
veinticuatro (24) horas siguientes del regreso a tierra a la autoridad civil o marítima más
cercana, quien debe informarlo inmediatamente al Instituto Colombiano de Antropología e
Historia (ICANH) o a la Dirección General Marítima (Dimar).
Artículo 10. Programa de Arqueología Preventiva. Las intervenciones en el lecho
submarino o subacuático en desarrollo de permisos, licencias o contratos con la Nación o
con organismos nacionales, con fines distintos a la investigación del patrimonio cultural
sumergido, deben contar con un programa de arqueología preventiva, que garantice la
exploración y prospección del área de intervención y que en el evento de encontrar bienes
del Patrimonio Cultural Sumergido permita tomar las medidas necesarias para su
preservación. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) debe establecer
los requisitos de dichos programas.
Artículo 11. Formulación de Plan de Manejo. El resultado del programa de arqueología
preventiva es el plan de manejo. Si el programa de arqueología preventiva define que
para garantizar la protección de un hallazgo el responsable de la operación deberá
realizar actividades específicas, este deberá obtener autorización por parte del Ministerio
de Cultura.
En la solicitud de autorización respectiva deberá:
11.1. Presentar un proyecto de protección.
11.2. Señalar la metodología de investigación arqueológica.
11.3. Realizar la prospección completa del área que será intervenida, visual o por
sensores remotos, de acuerdo al caso.
11.4. Presentar la valoración y análisis de datos de la prospección.
11.5. Identificación y registro de los bienes del Patrimonio Cultural Sumergido hallados.
11.6. Plan de manejo para la conservación de los bienes pertenecientes al patrimonio
cultural sumergido.
11.7. Señalar el arqueólogo competente en medios acuáticos responsable del proyecto.
En todo momento, las autoridades públicas podrán realizar visitas de seguimiento a fin de
garantizar la debida aplicación del plan de manejo.
Parágrafo. Cuando el titular de licencias o contratos con la Nación o con organismos
nacionales para realizar intervenciones en el lecho submarino o subacuático desee
realizar las actividades de exploración, intervención, aprovechamiento económico,
conservación y/o curaduría del Patrimonio Cultural Sumergido, con recursos ciento por
ciento (100%) particulares, deberá suscribir el respectivo contrato con el Ministerio de
Cultura para lo cual se seguirá el procedimiento señalado en el presente decreto.
Artículo 12. Aprobación del Plan de Manejo. El plan de manejo que resultare del programa
de arqueología preventiva será aprobado por el Ministerio de Cultura, previo visto bueno
del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), exclusivamente si se
demuestra que queda garantizada la integridad física de los bienes patrimoniales y la
debida recolección de datos del contexto arqueológico.

194
Artículo 13. Seguimiento a programas de arqueología preventiva. En todo momento, las
autoridades públicas podrán realizar visitas de seguimiento a fin de garantizar la debida
aplicación del plan de manejo preventivo para bienes y contextos del patrimonio cultural
sumergido. Los costos asociados al seguimiento y supervisión por parte del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima (Dimar),
deberán ser cubiertos por los responsables del programa de arqueología preventiva.

Capítulo IV - Exploración

Artículo 14. Autorización de exploración. Toda exploración en aguas marinas, lacustres o


fluviales que tenga por objeto la identificación de contextos y objetos pertenecientes al
Patrimonio Cultural Sumergido, debe tener autorización o contrato suscrito por el
Ministerio de Cultura.
Artículo 15. Capacidad Estatal de exploración y demás actividades sobre el patrimonio
sumergido. El Ministerio de Cultura podrá autorizar al Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH), para realizar actividades de exploración, intervención,
aprovechamiento económico, conservación y curaduría de los bienes pertenecientes o
asociados al patrimonio cultural sumergido. Para tal efecto el Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH) podrá suscribir convenios con otras entidades
gubernamentales que cuenten con capacidad técnica, económica y conocimiento histórico
para realizar dichas actividades referidas al Patrimonio Cultural Sumergido.
Artículo 16. Requisitos de las propuestas. Toda persona que participe o proponga como
originador un proceso de contratación pública sobre Patrimonio Cultural Sumergido
deberá acreditar como mínimo ante el Ministerio de Cultura:
16.1. Datos básicos
16.1.1. Nombre o Razón social del solicitante.
16.1.2. Arqueólogo subacuático coordinador del proyecto.
16.1.3. Personal o equipo de conservación del proyecto.
16.1.4. Demostración de la experiencia, capacidad técnica e idoneidad para realizar las
actividades que propone.
16.1.5. Polígonos georreferenciados del área para la que tiene interés en explorar
16.2. Equipo científico.
El equipo científico que se conformará para ejecutar el proyecto el cual deberá demostrar
idoneidad en materia de patrimonio cultural sumergido, en temas náuticos y de
actividades subacuáticas.
16.3. Fuentes documentales.
Señalar las fuentes documentales históricas que acreditan el soporte científico de su
propuesta y los antecedentes náuticos del área de exploración.
16.4. Plan de investigación que debe contener:
16.4.1. La metodología general de trabajo con un cronograma asociado. Se deberá
señalar para las actividades de investigación, de campo y de laboratorio los tiempos
respectivos y los especialistas a cargo de cada actividad, con su respectiva identificación.
16.4.2. Las técnicas y los procedimientos a desarrollar en cada una de las actividades de
exploración, con su debida justificación. Igualmente se deberá incluir el listado de los
equipos propuestos para ser utilizados en las distintas actividades, en donde se garantice
que la tecnología empleada es la adecuada para realizar exploraciones no intrusivas que
permitan la documentación del contexto arqueológico.
16.4.3. Informe detallado de los recursos financieros dispuestos por el solicitante o sus
financiadores, para apoyar los trabajos propuestos.
16.4.4. El esquema completo de la operación autorizada en términos de navegación, de
tiempos, patrones de búsqueda, equipos a utilizar: acústicos, magnéticos u otros.

195
16.5. Equipo de exploración.
El Equipo de exploración debe acreditar los siguientes parámetros:
16.5.1. Experiencia en supervisión de trabajos de campo en arqueología subacuática.
16.5.2. Experiencia de campo y entrenamiento en técnicas de prospección subacuática y
conocimientos generales sobre la teoría y aplicación de la tecnología de sensores
remotos.
16.5.3. Experiencia y entrenamiento en el manejo, recuperación e interpretación de
información histórica, tecnología de navegación y arquitectura naval.
16.5.4. Experiencia en el diseño y ejecución de proyectos de arqueología subacuática.
16.5.5. Disponer de equipos de sensores remotos en ambientes acuáticos, articulados a
la exploración y evaluación de patrimonio cultural sumergido.
16.6. Proyecto de exploración.
El proyecto de exploración deberá cumplir con los siguientes requisitos mínimos:
16.6.1. Desarrollar un diseño de investigación con procedimientos adecuados para su
total implementación.
16.6.2. Analizar la información de sensores remotos y generar una interpretación escrita
de estos resultados.
16.6.3. Contar con la presencia de arqueólogos marítimos, navales o afines al frente de
las tareas de campo, durante la exploración.
16.6.4. Llevar el adecuado registro de los datos durante la exploración, de acuerdo con
los lineamientos y disposiciones del Instituto Colombiano de Antropología e Historia
(ICANH)
16.6.5. Aceptar la supervisión del proyecto por parte del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima (Dimar) directamente o
mediante peritos y presentar los informes necesarios para documentar el proceso, por
medio de reportes de avance, incluyendo hallazgos, resultados parciales de los sensores
remotos y de la investigación histórica.
16.6.6. Llevar una bitácora detallada de todos los aspectos del proyecto, la cual debe
estar disponible cuando las autoridades lo estimen conveniente.
Artículo 17. Prohibición especial. Las actividades de exploración se enmarcan dentro de la
aplicación de acciones no intrusivas que no implican intervención, alteración o
modificación de sus condiciones físicas ni del contexto del sitio en que se hallan los
bienes, tales como remoción de partes, cortes o desplazamientos. Los contratos pueden
autorizar la toma de muestras en la exploración.
Artículo 18. Área máxima de exploración. El área máxima sobre la cual se expedirá una
autorización de exploración sobre el Patrimonio Cultural Sumergido será determinada por
el Ministerio de Cultura y la Dirección General Marítima (Dimar) mediante un Polígono
georreferenciado.
Artículo 19. Duración de las autorizaciones. Las autorizaciones o contratos, en el marco
de la fase de exploración, tendrán una duración máxima de un (1) año, que podrá ser
prorrogado hasta por un tiempo igual al inicial, por una sola vez.
Para que proceda la prórroga deberá acreditarse la inversión de al menos el 50% de las
inversiones programadas en la fase de exploración.
Artículo 20. Exclusividad del polígono. El Ministerio de Cultura se abstendrá de suscribir
contratos de exploración en los polígonos ya asignados durante el tiempo en que exista
otro contrato. No se otorgará más de un contrato o licencia de exploración en el mismo
periodo de tiempo a una persona.
Artículo 21. Permisos ante la Dirección General Marítima (Dimar). Cada una de las naves
o artefactos navales vinculados al proyecto deberá contar con los respectivos certificados
y permisos expedidos por la Dirección General Marítima (Dimar).

196
Artículo 22. Garantía de Cumplimiento. Sin perjuicio de las garantías ordenadas por la ley
o los reglamentos para la contratación pública, quien obtenga la autorización para la
exploración deberá otorgar pólizas de seguros, garantía bancaria o patrimonio autónomo
de acuerdo con lo previsto en el Decreto 1510 de 2013 o las normas que lo modifiquen,
adicionen o sustituyan, que garanticen el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la
autorización o contrato.
Artículo 23. Cesión de autorizaciones. En virtud de la especialidad de los contratos o
autorización de exploración del patrimonio cultural sumergido, queda prohibida su cesión
total o parcial a terceros, sin previa autorización escrita del Ministerio de Cultura.
Artículo 24. Informe. Toda exploración deberá presentar al término de esta un informe al
Ministerio de Cultura que contenga, como mínimo:
24.1. La metodología y descripción de su aplicación en campo. El informe debe estar
debidamente documentado con evidencias fílmicas y fotográficas.
24.2. Los resultados brutos de los procedimientos que involucren sonares, radares,
scanner, u otros sensores remotos.
24.3. Descripción por cuadrantes de toda el área explorada, caracterizando cada
cuadrante.
24.4. Ubicación georreferenciada de todas las anomalías detectadas, haciendo énfasis
en aquellas que puedan o estén relacionadas con evidencias de actividad humana del
pasado y con contextos susceptibles de ser considerados como de patrimonio cultural
sumergido.
24.5. Batimetría de los cuadrantes en donde se produzcan hallazgos, a fin de ubicarlos en
un mapa topográfico o hidrográfico.
24.6. El estudio de magnetometría.
24.7. Descripción de los perfiles estratigráficos del sitio en donde se encuentran los
hallazgos de probables yacimientos arqueológicos.
24.8. Descripción del hallazgo: Objetos, materiales en términos de calidad y cantidad
aparente.
24.9. Caracterización del contexto: distribución de materiales, relación entre ellos, dispo-
sición en el fondo.
Artículo 25. Incorporación al Registro Nacional de los Bienes del Patrimonio Cultural
Sumergido. Los bienes que se encuentren como resultado de la exploración serán
incorporados al Registro Nacional de los Bienes del Patrimonio Cultural Sumergido, pero
se mantendrá reserva sobre su ubicación en los términos del artículo 17 de la Ley 1675
de 2013.

Capítulo V - Intervención en Patrimonio Cultural

Artículo 26. Definición de prioridades. Oída la Comisión de Antigüedades Náufragas, el


Ministerio de Cultura debe evaluar las características e importancia de los naufragios o
contextos arqueológicos sumergidos, haciendo énfasis en su localización, estado de
conservación, registro gráfico y fotográfico e información histórica disponible, definiendo
prioridades y posibilidades para la intervención. El Ministerio de Cultura debe dar prioridad
a los Procesos de Contratación sobre bienes del Patrimonio Cultural Sumergido que estén
amenazados o en inminente riesgo de destrucción por factores naturales o humanos, y
puede tomar las medidas necesarias para su preservación prioritaria.
Artículo 27. Requisitos para la contratación. El Ministerio de Cultura solo contratará
intervenciones en bienes y contextos espaciales inscritos en el Registro Nacional del
Patrimonio Cultural Sumergido. Los contratos de intervención deben cumplir con los
siguientes requisitos, además de los previstos para la actividad de exploración:
27.1. Informe de la Exploración aprobado por el Ministerio de Cultura.

197
27.2. Plan de investigación que señale:
27.2.1. La metodología general y específica con base en magnetometría, perfiles y
materiales de trabajo, con un cronograma asociado.
27.2.2. Técnicas y procedimientos a desarrollar en cada momento de la intervención, con
justificación.
27.2.3. Lista de los equipos propuestos para ser utilizados para la intervención en donde
se garantice la tecnología necesaria para realizar excavaciones controladas que permitan
la documentación del contexto arqueológico.
27.2.4. Plan de extracción de materiales. (Métodos, instrumentos y procesos).
27.2.5. Aceptación de la obligación del pago de los supervisores asignados por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), por la Dirección General Marítima
(Dimar), o los peritos designados por ellos.
27.2.6. Programa de conservación que involucre la totalidad de objetos asociados al
contexto arqueológico. Este programa debe incluir:
27.2.6.1. Laboratorios de restauración y áreas de conservación.
27.2.6.2. Métodos y técnicas de desplazamiento a centros de restauración y
conservación.
27.2.6.3. Procedimientos a desarrollar en los objetos del contexto arqueológico
intervenido, diferenciados por materia, dimensiones y cualidades arqueológicas.
27.2.6.4. Propuesta de almacenamiento.
El Contratista debe estar a cargo del transporte, almacenamiento, seguros, conservación
y restauración del material recuperado en los términos del respectivo contrato, así como
de cualquier costo adicional relacionado con estas actividades.
Artículo 28. Descripción completa del yacimiento arqueológico. Toda intervención en
Patrimonio Cultural Sumergido debe realizar la planimetría completa del yacimiento
arqueológico, en donde se deberá registrar el conjunto de bienes asociados, su
disposición y su estructura.
Artículo 29. Disposiciones especiales. Cuando se realice una intervención sobre el
Patrimonio Cultural Sumergido, se debe garantizar la presencia del Arqueólogo de campo
responsable. Las actividades de buceo deberán regirse por los estándares de seguridad
profesional para actividades subacuáticas. Todo procedimiento de buzos sobre Patrimonio
Cultural Sumergido deberá garantizar la integridad física de los participantes. El
contratista es el único responsable por las operaciones que se realizan amparadas por su
contrato.
Artículo 30. Prácticas prohibidas o limitadas. Con el fin de preservar el contexto
arqueológico, en las intervenciones en Patrimonio Cultural Sumergido, queda prohibida:
30.1. La utilización de explosivos.
30.2. Los Procesos de extracción que incluyan los siguientes procedimientos:
30.2.1. Deflectores de flujo.
30.2.2. Dragado mecánico con cucharas que superen los parámetros autorizados por el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).
30.2.3. Utilización de dragalinas, dragas de almeja, dragas de cabezal de corte.
30.2.4. Las mangas de succión o dragas de aire no podrán ser utilizadas para la
extracción de materiales. Su uso está restringido a las partículas suspendidas y remoción
de sedimentos.
30.2.5. En el caso en que los pecios sean embarcaciones o medios de transporte, no se
podrá en ningún caso destruir la integridad de las estructuras de las naves.
30.2.6. Las demás que determine el Consejo Nacional de Patrimonio.
Artículo 31. Programa de conservación. Ninguna intervención podrá ser realizada sin que
exista un programa específico de conservación.

198
Artículo 32. Integridad física y su conservación. Ningún material del Patrimonio Cultural
Sumergido podrá ser objeto de exploración, intervención, aprovechamiento económico y
conservación, sin que se realicen los procedimientos técnicos necesarios para garantizar
su integridad física y su conservación en medios atmosféricos. El contratista es
responsable de las modificaciones de los lechos marinos y de las acumulaciones de
tierras o deshechos que se pudiesen producir durante la intervención. Se deberán
garantizar en todo caso medidas para no obstaculizar la navegación o cualquier otro uso
del espacio acuático.

Capítulo VI - Uso y Derechos sobre Imágenes Asociadas al Patrimonio Cultural


Sumergido

Artículo 33. Propiedad de imagen. Las imágenes generadas en el proceso de exploración


y de intervención sobre el Patrimonio Cultural Sumergido son propiedad de la Nación, sin
perjuicio de los derechos morales adquiridos por las personas autorizadas.
Artículo 34. Reserva de imagen. Las imágenes obtenidas, cualquiera que sea su
procedimiento (luz, sonar, eléctrica u otros) serán manejadas de manera restrictiva por el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima
(Dimar).
Artículo 35. Derechos de explotación de la imagen. En el respectivo contrato se
determinará el valor de los Derechos de explotación (reproducción, distribución,
comunicación pública, divulgación o transformación) de las imágenes que se hubiesen
generado durante los procesos de exploración e intervención sobre los bienes y contextos
asociados al Patrimonio Cultural Sumergido. Así mismo fijará el valor a pagar para el uso
y aprovechamiento económico de las imágenes de los bienes del Patrimonio Cultural
Sumergido que se encuentren inmersos, se extraigan para su conservación o sean
destinados para difusión y puesta en valor social.
Artículo 36. Derechos de imagen. Quienes hubiesen obtenido imágenes de contextos del
Patrimonio Cultural Sumergido podrán utilizar libremente sus registros en publicaciones
académicas y científicas, previa autorización del Instituto Colombiano de Antropología e
Historia (ICANH).
Artículo 37. Cesión de imagen. El Ministerio de Cultura podrá ceder derechos de
utilización de imagen, como parte de la retribución financiera a los contratistas en los
procesos de exploración, intervención, aprovechamiento económico, conservación y/o
curaduría sobre el Patrimonio Cultural Sumergido.

Capítulo VII - Bienes Extraídos

Artículo 38. Custodia de los bienes del Patrimonio Cultural Sumergido. La totalidad de los
bienes extraídos de contextos sumergidos serán conservados en los términos del
respectivo contrato, bajo la supervisión y custodia del Ministerio de Cultura. El Ministerio
de Cultura podrá designar áreas de almacenamiento separado para bienes voluminosos o
de lento tratamiento de conservación, siempre que se garantice el acceso y el monitoreo
de dichos bienes.
Artículo 39. Inventarios y documentación de los bienes puestos en custodia. El contratista,
con la supervisión y custodia del Ministerio de Cultura, procederá a inventariar, referenciar
y documentar técnicamente y de manera individual cada uno de los objetos extraídos. Los
resultados del procedimiento técnico de inventarios serán presentados al Consejo
Nacional de Patrimonio Cultural, este evaluará la inclusión o no de cada uno de los
objetos presentados como Bienes del Patrimonio Cultural Sumergido de acuerdo con los
criterios descritos en la Ley 1675 de 2013.

199
Artículo 40. Bienes no pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido. Los bienes que
no sean considerados como bienes del Patrimonio Cultural Sumergido, serán objeto de
peritaje internacional aceptado de común acuerdo por las partes. El peritaje permitirá
adjudicarle un valor comercial a cada uno de los objetos, de manera ponderada y
equitativa, que podrá usar el Ministerio de Cultura para aplicar las fórmulas incluidas en
cada contrato para el posible pago por procesos de exploración, preservación,
intervención, aprovechamiento económico, conservación y curaduría. El Ministerio podrá
disponer económicamente de los bienes que no sean considerados como bienes del
Patrimonio Cultural Sumergido, mediante subasta u otros mecanismos apropiados. Los
recursos que se recauden tendrán la destinación señalada en el artículo 18 de la Ley
1675 de 2013.

Capítulo VIII - Tenencia y Uso de los Bienes Pertenecientes al Patrimonio Cultural


Sumergido

Artículo 41. Propiedad y Tenencia del Patrimonio Cultural Sumergido. Los bienes
pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido son propiedad de la Nación. La tenencia
por particulares de bienes extraídos de contextos arqueológicos de Patrimonio Cultural
Sumergido está permitida y se rige por la reglamentación que para tal fin establezca el
Ministerio de Cultura, bajo lo dispuesto en la Ley 1185 de 2008 y el Decreto 763 de 2009.
Artículo 42. Tenencia de bienes arqueológicos pertenecientes al Patrimonio Cultural
Sumergido. Sin perjuicio de lo previsto en las Leyes 397 de 1997 y 1185 de 2008, el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) realizará el registro de los bienes
arqueológicos pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido que se entreguen en
tenencia y definirá los sujetos y las condiciones en las cuales se entregarán y
preservarán.

Capítulo IX - Áreas Arqueológicas Protegidas

Artículo 43. Áreas arqueológicas protegidas. El Ministerio de Cultura, previo concepto


favorable del Consejo Nacional del Patrimonio Cultural, podrá declarar áreas
arqueológicas protegidas en zonas que se encuentren en aguas internas, fluviales y
lacustres, en el mar territorial, en la zona contigua, la zona económica exclusiva y la
plataforma continental e insular, y otras áreas delimitadas por líneas de base, donde
existan indicios serios de la existencia de bienes del patrimonio cultural sumergido. Para
tal efecto, en la sesión del mencionado Consejo, se invitará a la Dirección General
Marítima (Dimar), con voz y voto. La delimitación deberá hacerse señalando coordenadas
específicas de las áreas arqueológicas protegidas sobre las que pueden realizarse los
procesos de contratación para la adecuada exploración, intervención, aprovechamiento
económico, conservación y/o curaduría del patrimonio cultural sumergido.
Artículo 44. Plan Especial de Manejo y Protección. Cuando se efectúen las declaratorias
de áreas arqueológicas protegidas se aprobará por medio del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH), un plan especial de manejo y protección, de conformidad
con la Ley 397 de 1997, 1185 de 2008 y el Decreto Reglamentario 763 de 2009, el cual
indicará el área afectada y su área de influencia, los niveles permitidos de intervención e
incorporará los lineamientos de manejo para la protección, gestión, divulgación y
sostenibilidad del mismo.

Capítulo X - Contratación

200
Artículo 45. Contenido mínimo de los Documentos del Proceso. Los Documentos del
Proceso de Contratación en el marco de las actividades de exploración, intervención y
aprovechamiento económico del Patrimonio Cultural Sumergido, deben contener, además
de los requisitos establecidos en el Decreto 1510 de 2013 y las normas que lo modifiquen,
adicionen o sustituyan la siguiente información:
45.1. Identificación del área geográfica objeto del contrato, utilizando el sistema de
localización utilizado ordinariamente por la Dirección General Marítima (Dimar).
45.2. Definición clara de la actividad o actividades objeto del contrato de acuerdo con la
definición consignada en el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013.
45.3. La remuneración del contratista teniendo en cuenta los parámetros definidos en el
artículo 15 de la Ley 1675 de 2013.
45.4. Plazo del contrato y cronograma detallado de actividades.
45.5. Mecanismos de auditoría y control.
45.6. Términos y condiciones en las cuales el contratista hará la transferencia tecnológica
de los métodos y procedimientos utilizados para cumplir las actividades objeto del
Proceso de Contratación.
45.7. Términos y condiciones para la promoción y divulgación científica del hallazgo.
Artículo 46. Asociaciones público-privada de iniciativa pública. El Ministerio de Cultura
puede utilizar el instrumento de las asociaciones público-privadas de iniciativa pública
para adelantar las actividades previstas en el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013 siempre
que el Ministerio de Cultura cuente con estudios técnicos y científicos suficientes que
señalen la posible existencia de Patrimonio Cultural Sumergido y para el efecto debe
someterse a lo previsto en la Ley 1508 de 2012 y las normas que la modifiquen, adicionen
o sustituyan. El Ministerio de Cultura puede utilizar el sistema de precalificación en las
asociaciones público-privadas de iniciativa pública.
Artículo 47. Asociaciones público-privada de iniciativa privada. Los particulares que
cuentan con información científica, técnica e histórica suficiente sobre el Patrimonio
Cultural Sumergido el cual haya sido informado al Instituto Colombiano de Antropología e
Historia (ICANH), pueden presentar al Ministerio de Cultura una iniciativa de asociación
público-privada de iniciativa privada para adelantar una, varias o todas las actividades
previstas en el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013.
Artículo 48. Admisibilidad de las asociaciones público-privadas de iniciativa privada. Las
asociaciones público-privadas de iniciativa privada no son admisibles cuando (a) La
actividad de exploración de que trata el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013 requiere
recursos del presupuesto nacional o la asunción de riesgos de cualquier naturaleza por
parte de la Nación; y (b) Desconozcan las reglas de remuneración del contratista
establecidas en el artículo 15 de la Ley 1675 de 2013.
En todos los demás casos son aplicables las reglas de la Ley 1508 de 2012 y sus
decretos reglamentarios, o las normas que modifiquen, adicionen o sustituyan a la
Ley 1508 de 2012 y a sus decretos reglamentarios.
Artículo 49. Prefactibilidad. La prefactibilidad en los proyectos de iniciativa privada debe
ajustarse a lo establecido en el artículo 16 del presente decreto y ofrecer la realización por
su cuenta y riesgo de todas las actividades de exploración, preservación, intervención,
aprovechamiento económico, conservación y curaduría de los bienes del Patrimonio
Cultural Sumergido. El Ministerio de Cultura, previo concepto del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH) y de la Dirección General Marítima (Dimar), debe aprobar
o improbar la prefactibilidad presentada por el originador en un plazo no mayor a tres (3)
meses contados a partir de la presentación del proyecto, plazo que se suspenderá cuando
el Ministerio de Cultura solicite aclarar o complementar información relativa al estudio de
prefactibilidad.

201
Artículo 50. Factibilidad y Exploración. En las asociaciones público-privadas de iniciativa
privada, el paso de prefactibilidad a factibilidad trae consigo la autorización para explorar
el Patrimonio Cultural Sumergido, en las condiciones que fije el Ministerio de Cultura, las
cuales deben incluir la delimitación del área geográfica objeto de autorización y el plazo
para la exploración. La factibilidad es el resultado de la exploración.
Artículo 51. Viabilidad de la Oferta. El Ministerio de Cultura con base en el informe de
exploración, el cual debe cumplir con lo establecido en el artículo 24 del presente decreto,
debe determinar la procedencia o viabilidad de la iniciativa, y en caso positivo aprobar los
términos del contrato y determinar el valor de la inversión realizada para la exploración. Si
el Ministerio de Cultura no considera conveniente autorizar la factibilidad de la iniciativa
privada, puede comprar los estudios presentados o simplemente desechar la propuesta
del originador.
Artículo 52. Aplicación de las normas del sistema de contratación pública y de las
asociaciones público-privadas. El Ministerio de Cultura aplicará las normas del sistema de
contratación pública y de las asociaciones público-privadas en el trámite de las iniciativas
públicas y privadas relacionadas con el Patrimonio Cultural Sumergido.
Artículo 53. Convenios con personas extranjeras de derecho público. El Ministerio de
Cultura puede celebrar convenios con personas extranjeras de derecho público para
realizar labores científicas que permitan la exploración de determinadas áreas
submarinas, para la exploración, intervención, conservación y curaduría del Patrimonio
Cultural Sumergido. En cualquier caso la intervención de entidades públicas de otros
estados deberá ser coordinada con la Dirección General Marítima (Dimar) y el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).

Capítulo XI - Vigencia

Artículo 54. Vigencia. Este decreto rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga
todas las disposiciones anteriores que le sean contrarias.

Dado en Bogotá D.C., a los 05 días del mes de septiembre del año 2014
Juan Manuel Santos
El Ministro de Defensa Nacional, Juan Carlos Pinzón Bueno.
La Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba.

202
73. Resolución 15 de 2015 (30 de enero)

Instituto Colombiano de Antropología e Historia


Por el cual crea y se implementa el Registro Nacional de Arqueólogos

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia - ICANH en


atención a lo dispuesto por los artículos 63 y 72 de la Constitución Política de Colombia y
en uso de sus atribuciones legales, en especial las conferidas por la Ley 397 de 1997,
modificada por la Ley 1185 de 2008 y sus Decretos Reglamentarios 833 de 2002, 763 de
2009, lo dispuesto en el Decreto 2667 de 1999 artículo 9, resuelve

Primero: Registro Nacional de Arqueólogos. Créase el Registro Nacional de Arqueólogos


RNA- y establézcanse los requisitos para su acreditación.
Segundo: Objeto del registro de arqueólogos. El Registro Nacional de arqueólogos tendrá
como objeto llevar el registro y control de las personas naturales que podrán explorar,
intervenir y supervisar los actos de intervención al patrimonio arqueológico en el territorio
nacional. Además tendrá por objeto permitir el acceso a la información sobre los
profesionales y su idoneidad en materia Arqueológica.
Tercero: Requisitos. Para Proceder al registro por el ICANH como arqueólogo se deberá
cumplir al menos uno de los siguientes requisitos:
1. Ser profesional con título de pregrado, maestría, doctorado en arqueología otorgado
por una institución universitaria debidamente acreditada ante el Ministerio de Educación
Nacional de Colombia o que hubiese sido otorgado por una universidad del exterior
reconocida por el Ministerio de Educación Nacional.
2. Ser profesional con título de pregrado en antropología otorgado por una institución
universitaria debidamente acreditada ante el Ministerio de Educación Nacional.
3. Ser profesional con título de pregrado distinto a arqueología otorgado por una
institución universitaria debidamente acreditada ante el Ministerio de Educación Nacional.
4. Profesionales que hubiesen recibido previa y formalmente autorizaciones de
intervención en patrimonio arqueológico como titulares por parte del ICANH y que para la
obtención de dichas autorizaciones no hayan incurrido en conductas punibles.
Parágrafo primero. Para el segundo caso adicionalmente deberá acreditarse haber
presentado trabajo de grado en Arqueología y/o haber cursado y aprobado, al menos,
cinco cursos intensivos, cada uno con una duración mínima de cuarenta y cinco horas (45
horas), para un mínimo total de doscientas veinticinco horas (225 horas), cursos que
deberán estar directamente asociados a materias de arqueología. En cualquier caso el
ICANH estudiará particularmente cada solicitud.
Parágrafo segundo. Para el tercer evento deberá acreditarse adicionalmente el ejercicio
de actividades propias de la Arqueología no menor a 5 años y/o la publicación de al
menos dos (2) artículos o un (1) libro con carácter científico en materias de arqueología,
los cuales deberán ser relacionados con el correspondiente ISBN o ISSN y fecha de
publicación. El ICANH estudiará particularmente cada solicitud
Cuarto: De la realización del registro de arqueólogos. El ICANH deberá realizar el
Registro de los profesionales que acrediten tener conocimientos y/o experiencia en
materia de la Arqueología conforme lo dispuesto anteriormente. El registro se hará de
manera gradual y será a título gratuito. Para la realización y actualización del Registro de
Arqueólogos, el ICANH, utilizará el protocolo que deberá incluir al menos la siguiente
información: Nombre y apellidos del profesional de arqueología, antropología u otras
especialidades, documento de identidad, domicilio y nacionalidad, correo electrónico en el
que autoriza recibir notificaciones.

203
Parágrafo. El Registro Nacional de Arqueólogos se realizará en línea de conformidad con
el procedimiento adoptado en el SIGAP
Quinto: Consolidación de la información. La información ingresada por los solicitantes y
subida en el módulo de registro del sistema de Geoparques será consolidada en una base
de datos que permita su accesibilidad, según el protocolo definido por el ICANH. La
información que contiene el registro es pública.
Sexto: De la acreditación. Todo profesional inscrito en el registro Nacional de Arqueólogos
-RNA- podrá ser acreditado por el ICANH mediante carnet que así lo certifique. Para ello
el solicitante deberá asumir el costo de emisión y envió del documento. En 2015 el costo
total es de ciento quince mil pesos m/cte. ($115.000.oo.). El documento entregado por el
ICANH contará con la identificación del arqueólogo, sus nombres, el número de
identificación, cedula de ciudadanía o de extranjería y expresamente Certifica que el
Profesional poseedor de la acreditación, se encuentra inscrito en el registro Nacional de
Arqueólogos.
Octavo: Aceptación de condiciones. Los solicitantes aceptan incondicionalmente y en su
totalidad los términos y condiciones establecidos por el ICANH para la realización del
registro y eventual acreditación, incluyendo la información del registro la que será pública
de acuerdo con lo establecido en la Ley de Transparencia.
Noveno: Causales de pérdida de la acreditación. Serán causales de pérdida de la
acreditación:
• No comunicar al ICANH posibles afectaciones al patrimonio Arqueológico de que tengan
conocimiento en el ejercicio de su profesión.
• Realizar intervenciones Arqueológicas sin la debida autorización del ICANH.
• Intervenir bienes Arqueológicos sin el cumplimiento de los procedimientos y lineamientos
establecidos por la entidad.
Décimo: Consejo Nacional de Cultura. Los arqueólogos registrados y acreditados por el
ICANH, adquieren el derecho de elegir y a ser elegidos como delegado del gremio de
arqueólogos ante el Consejo Nacional de Cultura.
Décimo primero: De la vigencia. La presente Resolución rige a partir de la publicación en
el Diario Oficial y deroga las disposiciones que le sean contrarias.

Dada en Bogotá a los 30 días de enero de 2015


Director General

204
74. Resolución 112 de 2015

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, en uso de sus


atribuciones legales, en especial de las que le confieren el artículo 9 del Decreto 2667 de
1999 en sus numerales 1, 5, 8, y 11, así como de las que le otorgan la Ley 397 de 1997
modificada por la Ley 1185 de 2008, resuelve

Primero. Créase el Plan de Servicios con Sensores Remotos como el conjunto de


servicios ofrecidos por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia — ICANH a
instituciones de carácter público y privado, nacional y extranjero de acuerdo a las
especificaciones y condiciones del presente acto administrativo.
Segundo. Serán objetivos del Plan de Servicios con Sensores Remotos:
1. Establecer los criterios científicos y técnicos y planificar el desarrollo de la investigación
en los campos de la antropología social, arqueología, bioantropología, lingüística
aborigen, historia colonial, etnohistoria y patrimonio arqueológico y etnográfico
colombiano.
2. Difundir y publicar los resultados de sus investigaciones.
3. Fomentar, asesorar y apoyar las investigaciones en las áreas afines al Instituto que
efectúen instituciones e investigadores nacionales y extranjeros.
4. Prestar asesoría científica a los organismos de carácter público o privado en el diseño y
ejecución de estudios de impacto cultural, arqueológico y antropológico.
5. Evaluar y divulgar el estado de la investigación antropológica, arqueológica y
etnohistórica, auspiciando la discusión académica sobre el particular, en un ámbito
interdisciplinario.
Tercero. Téngase como definiciones en la prestación del Plan de Servicios con
Sensores Remotos las siguientes, entre otras:
1. Sensores remotos: Entiéndase sensores remotos como el uso de equipos de alta
tecnología para la inspección de los suelos sin necesidad de remover o excavar el
terreno.
2. Georadar de penetración terrestre (gpr) de la casa fabricante GSSI modelo sir 3000:
Equipo especializado de alta tecnología para la prestación del Plan de Servicios con
Sensores Remotos cuya metodología empleada se basa en la elaboración de tramos
reticulados con interlineados de 1 y máximo 2 metros para la prospección de subsuelo
adaptados a un sistema de medición científica arqueológica. El postproceso se realiza
mediante el software Radan 7, y otros de similares características ofrecidos en el
mercado, en donde se efectuará el análisis de radagramas de perfiles del suelo y cuyo
producto final es un mapa digital con su respectivo informe arqueológico detallado
(interpretaciones).
3. Magnetómetro g-856ax de la casa fabricante Geometrics: Equipo especializado de alta
tecnología para la prestación del Plan de Servicios con Sensores Remotos en cuya
prospección de magnetometría se definirán retículas de diversos tamaños adecuadas a
las condiciones del terreno y de acuerdo a las necesidades arqueológicas. Cada unidad
de prospección estará formada por transectos ("líneas) con unas lecturas de interlineados
cada uno o dos metros en donde se medirán las variaciones del campo magnético
(resolución de 0.1 a 0.02 nanoTeslas) con dos sensores separados verticalmente,
localizados a alturas de 160 y 180 cm de altura sobre el piso y que se almacenan en una
computadora para su posterior postproceso en laboratorio con los software Mag-map
2000 y surfer 10 y otros de similares características ofrecidos en el mercado. En el
producto final se entregará un mapa magnético del sitio con su respectiva interpretación y
resultados arqueológicos.

205
4. Metro lineal: Para el presente acto administrativo será entendido como la unidad de
medida sobre la cual se establece el cobro del servicio de análisis de laboratorio, cada
metro lineal consta de la medición de CIEN (100) centímetros tomados de manera recta
en una intersección de puntos seguidos.
Cuarto. Procedimiento: Para llevar a cabo una cotización y solicitud dentro del Plan de
Servicios con Sensores Remotos, se deberá:
1. Presentar solicitud por escrito a la Dirección General del ICANH con los soportes que
se consideren necesarios para sustentar la petición, y que contenga las delimitaciones de
los sitios en los cuales se solicita la actividad, las fechas y el tipo de actividad o servicio a
realizar según lo señalado en la presente Resolución.
2. Indicar el equipo o los equipos que se desean utilizar, así como las especificaciones
técnicas y metodológicas para llevar a cabo la ejecución del proyecto. Así como los
resultados técnicos y científicos que se pretenden al finalizar el proyecto.
3. A partir de la solicitud radicada ante el ICANH, la Dirección General del ICANH emitirá
cotización de los servicios demandados después de verificar la disponibilidad de los
equipos especializados, dicha cotización contendrá las especificaciones de la prestación
del servicio, las fechas previstas para la misma y la tarifa estipulada según este acto
administrativo. En caso de que la solicitud hecha al ICANH no cumpla con los parámetros
técnicos y científicos para su ejecución, el ICANH elaborará una sugerencia respecto a las
mejores opciones para la realización del proyecto de acuerdo a su criterio técnico y
científico.
4. Si la institución o persona jurídica a la que se dirige la cotización del ICANH considera
viable la adquisición del servicio dentro del Plan de Servicios con Sensores Remotos,
deberá informar mediante escrito radicado a la Dirección General del ICANH.
5. Una vez aprobado el proyecto según lineamientos técnicos y metodológicos del ICANH,
se generará una respectiva cuenta de cobro dirigida a la entidad solicitante del servicio de
acuerdo a la Cláusula Sexta del presente acto administrativo.
6. Una vez dirigida la respectiva cuenta de cobro y sea entregada a la Dirección General
del ICANH copia de la consignación de acuerdo a lo establecido en esta Resolución, se
realizará la ejecución del Plan de Servicios con Sensores Remotos en las fechas
concordadas por las partes.
Quinto. Obligaciones: La Dirección General del ICANH deberá:
1. Cumplir con la normativa vigente de protección de patrimonio arqueológico de la
nación.
2. Emitir cotización y cuenta de cobro de la prestación del servicio una vez verificadas las
condiciones generales del mismo concordadas con la parte solicitante.
3. El Director General en el análisis de cada caso en concreto determinará
recomendaciones y obligaciones de la parte que solicita el servicio.
4. La Dirección del ICANH designará a los funcionarios idóneos del ICANH para la
ejecución y seguimiento de los servicios requeridos. Realizando el acompañamiento
constante de los funcionarios que se asignen.
5. Verificar que los sitios o los posibles yacimientos arqueológicos se encuentren en el
estado en el que el solicitante del servicio indique.
6. Una vez finalizadas las actividades de prospección del servicio, el ICANH deberá en un
mínimo de quince (15) días hábiles entregar el respectivo informe al solicitante, dicho
plazo dependerá de las hectáreas que involucre la prestación del servicio.
7. Retirar los equipos de alta tecnología del sitio objeto del servicio una vez finalizada la
fase de campo de prospección.
Obligaciones por parte de los organismos o personas de carácter público o privado
solicitantes del servicio:

206
1. Presentar con la solicitud del servicio los insumos necesarios sobre las condiciones del
terreno, tales como cartografías, imágenes audiovisuales y los demás determinados por la
Dirección General para caso en concreto.
2. Cumplir con la normativa vigente de protección de patrimonio arqueológico de la
nación.
3. Acatar las recomendaciones y obligaciones que considere el Director General o su
delegado en la aprobación de la respectiva prestación del servicio.
4. Abstenerse de manipular, impedir o realizar algún tipo de intervención sin previa
autorización durante el proceso del respectivo plan de servicios según los lineamientos de
la Dirección General del ICANH.
5. Contar con las respectivas autorizaciones para el efectivo ingreso de los funcionarios
del ICANH a los sitios objeto de estudio.
6. Remitir copia de la consignación realizada según cláusula séptima del presente acto
administrativo de manera previa a la prestación del servicio.
Sexto. Tarifas de prestación de los servicios: El Plan de Servicios con Sensores Remotos
consta de dos tipos de servicios prestados por el ICANH de manera indivisible y con
unidades de medidas distintas para cada caso, determinando un valor total del servicio
según las siguientes especificaciones:
a. Trabajo de Campo: Consiste en la realización del recorrido técnico del terreno objeto
del servicio por parte del funcionario idóneo, trabajo que será medido en la unidad de
tiempo día, estableciendo para cada día un valor de un millón ochocientos mil pesos
m/cte. ($ 1.800.000) para el año 2015, valor que será incrementado en una suma igual por
cada día de trabajo del funcionario del ICANH.
b. Análisis de Laboratorio Arqueológico: Consiste en el análisis de la información recogida
mediante los días de Trabajo de Campo, según literal anterior; dicha muestra de
laboratorio será medida en metros lineales, estableciendo como por cada metro lineal el
valor de veintiún pesos m/cte. ($ 21) para el año 2015.
Parágrafo: En caso de requerirse desplazamiento fuera de la ciudad de Bogotá, se
cobrará un cargo adicional al valor de la tarifa equivalente a un millón de pesos m/cte.
($1.000.000), independientemente del lugar de donde se requiera realizar el trabajo de
campo.
Octavo. Vigencia: La presente Resolución rige a partir de su publicación.

207
75. Resolución 114 de 2015

Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Por la cual se establece el carácter de confidencialidad de los documentos relacionados


con el patrimonio cultural sumergido

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia en uso de sus


facultades legales, en especial las conferidas por los numerales 1, 5 y 11 del artículo 9 del
Decreto número 2667 de 1999 y atendiendo lo dispuesto en los artículos 63, 60 y 72,
reglamentados en lo relativo al Patrimonio Cultural Sumergido por la Ley 1675 del 30 de
julio de 2013, en concordancia con lo consagrado en el decreto número 1698 del 5 de
septiembre de 2014, así como lo dispuesto en el artículo 19 de la Ley 1712 de 2014,
resuelve:

Primero: Será de carácter público reservado la documentación que sobre patrimonio


Cultural Sumergido se expida por el ICANH y por aquellas entidades públicas o privadas
involucradas en la intervención de este patrimonio y de la que tenga conocimiento el
Instituto, siempre y cuando cumpla con los requisitos de reserva establecida por la
normatividad vigente.
Segundo: La documentación relacionada en el numeral anterior, será de exclusivo manejo
del Director General del ICANH, quien será responsable de su debida reserva.

Dado en Bogotá a 1 de junio de 2015


Director General, Ernesto Montenegro.

208
76. Decreto 1080 de 2015

Por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector Cultura, el
Presidente de la República de Colombia en ejercicio de las facultades que le confiere el
numeral 11 del artículo 189 de la Constitución Política decreta:

Parte IV Patrimonio Cultural Material


Título I - Bienes de interés cultural -BIC-

Artículo 2.4.1.11. Objetos de valor artístico e histórico. Se consideran objetos de valor


artístico o histórico los enumerados en el Tratado celebrado entre las Repúblicas
Americanas en la Séptima Conferencia Panamericana, al cual adhirió Colombia por medio
de la Ley 14 de 1936, salvo lo dispuesto en la Ley 1675 de 2013 sobre Patrimonio Cultural
Sumergido, así: 1. De la época precolombina: las armas de guerra o utensilios de labor,
las obras de alfarería, los tejidos, las joyas y amuletos, los grabados, diseños y códices,
los equipos, los trajes, los adornos de toda índole y en general todo objeto mueble que
por su naturaleza o procedencia muestre que proviene de algún inmueble que
auténticamente pertenece a aquella época histórica;

Parte VI Patrimonio Arqueológico


Título I Objetivos, terminología, integración y régimen legal

Artículo 2.6.1.1. Objetivos de la política estatal en relación con el patrimonio arqueológico.


La política estatal en lo referente al patrimonio arqueológico tendrá como objetivos
principales la protección, la conservación, la rehabilitación, divulgación y recuperación de
dicho patrimonio, con el propósito de que éste sirva de testimonio de la identidad cultural
nacional tanto en el presente como en el futuro. (Decreto 833 de 2002; Artículo 5) de 2015
Artículo 2.6.1.2. Terminología Utilizada. Para los efectos de este Decreto se entiende por:
1. Contexto arqueológico. Conjunción estructural de información arqueológica asociada a
los bienes muebles o inmuebles de carácter arqueológico. 2. Información arqueológica.
Datos y elementos de carácter inmaterial, científico e histórico sobre el origen, valores,
tradiciones, costumbres y hábitos que dan valor no comercial y sentido cultural a los
bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico. 3. Bienes muebles e inmuebles de
carácter arqueológico. Bienes materiales considerados como arqueológicos en razón de
su origen y época de creación, de acuerdo con los tratados internacionales aprobados por
el país y con la legislación nacional. 4. Concepto de pertenencia al patrimonio
arqueológico. Concepto técnico y científico emitido por el Instituto Colombiano de
Antropología e Historia, ICANH para los efectos que se requieran, a través del cual se
establece técnica y científicamente que un bien o conjunto de bienes determinados son de
carácter arqueológico. 5. Deterioro del contexto arqueológico por intervención indebida.
Cualquier acción humana no autorizada por la autoridad competente con los fines de
carácter científico, cultural y demás previstos en la ley, acción que produce irreparable
afectación o pérdida de la información arqueológica. Entre otras, son constitutivas de este
deterioro, la exploración, excavación, extracción, manipulación, movilización del contexto
arqueológico no autorizados previamente, o la desatención de los planes especiales de
manejo arqueológico. 6. Exploración de carácter arqueológico. Acciones de búsqueda,
prospección, investigación o similares de carácter arqueológico debidamente autorizadas
en el territorio nacional, por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia o por las
entidades que dicho instituto delegue. 7. Excavación de carácter arqueológico. Acciones
de movimiento o remoción de tierras con fines arqueológicos debidamente autorizadas en
el territorio nacional, por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICAHN o por

209
las entidades que dicho Instituto delegue. 8. Intervención material de Áreas Arqueológicas
Protegidas. Cualquier acción con capacidad de afectar el contexto arqueológico existente
en una Área Arqueológica Protegida. 9. Áreas Arqueológicas Protegidas. Área
precisamente determinada del territorio nacional, incluidos terrenos de propiedad pública
o particular, en la cual existan bienes muebles o inmuebles integrantes del patrimonio
arqueológico, zona que deberá ser declarada como tal por la autoridad competente a
efectos de establecer en ellas un plan especial de manejo arqueológico que garantice la
integridad del contexto arqueológico. 10. Plan de manejo arqueológico. Concepto técnico
de obligatoria atención emitido o aprobado por la autoridad competente respecto de
específicos contextos arqueológicos, bienes muebles e inmuebles integrantes de dicho
patrimonio o Áreas Arqueológicas Protegidas, mediante el cual se establecen
oficiosamente o a solicitud de sus tenedores, los niveles permitidos de intervención,
condiciones de manejo y planes de divulgación. 11. Profesionales acreditados en materia
arqueológica. Profesionales, con experiencia, conocimientos o especialización en el
campo de la arqueología, aprobados por el Instituto Colombiano de Antropología e
Historia en eventos de realización de exploraciones o excavaciones de carácter
arqueológico, o por Ministerio de Cultura o la autoridad que delegue para la realización de
acciones de intervención sobre este patrimonio. (Decreto 833 de 2002; Artículo 1)
Artículo 2.6.1.3. Integración del Patrimonio Arqueológico. Los bienes muebles e inmuebles
de carácter arqueológico, la información arqueológica y/o en contexto arqueológico
integran el patrimonio arqueológico, el cual pertenece a la Nación, es inalienable,
imprescriptible e inembargable. De conformidad con el artículo la Ley 397 de 1997,
modificado por artículo 1° de Ley 1185 de 2008 los integrantes del patrimonio
arqueológico son bienes de interés cultural que hacen parte del patrimonio cultural de la
Nación. En su condición de bienes de interés cultural las previsiones constitucionales
sobre su propiedad, inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad, son objeto del
régimen de protección y estímulo previsto en la referida ley o en normas que la
modifiquen. Quien por cualquier causa o título haya entrado en poder de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico, tiene la condición civil de tenedor. La tenencia de
estos bienes podrá mantenerse voluntariamente en quien haya entrado en ella, o ser
autorizada de acuerdo con lo previsto en este decreto. Los derechos de los grupos étnicos
sobre el patrimonio arqueológico que sea parte de su identidad cultural y que se
encuentre en territorios sobre los cuales aquellos se asienten, no comportan en ningún
caso excepción a disposición constitucional sobre su inalienabilidad, imprescriptibilidad e
inembargabilidad. (Decreto 833 de 2002; Artículo 3)
Artículo 2.6.1.4. Régimen legal del patrimonio arqueológico. El patrimonio arqueológico se
rige con exclusividad por lo previsto en los artículos 63 y 72 de la Constitución Política, en
lo pertinente por los artículos 12 y 14 de la 163 de 1959, por el artículo 6 de la ley 397 de
1997, modificado por artículo 3 de la ley 1185 de 2008 y demás normas pertinentes, así
como por lo establecido en presente Decreto en el capítulo correspondiente al patrimonio
arqueológico. Las demás disposiciones de este decreto le serán aplicables al Patrimonio
Arqueológico sólo cuando expresamente lo señalen.

Titulo 11 Áreas arqueológicas protegidas, áreas de influencia y tipos de intervención

Artículo 2.6.2.1. Áreas Arqueológicas Protegidas y áreas de influencia. De conformidad


con el artículo 6° de la ley 397 de 1997, modificado por el artículo 3° de la ley 1185 de
2008, el ICANH podrá declarar áreas protegidas en las que existan bienes arqueológicos,
sin que dicha declaratoria afecte la propiedad del suelo, si bien éste queda sujeto al Plan
de Manejo Arqueológico que apruebe dicha entidad. Las Áreas Arqueológicas Protegidas
declaradas o que declare el ICANH serán áreas precisamente determinadas del territorio

210
nacional, incluidos terrenos de propiedad pública o particular, en las cuales existan bienes
muebles o inmuebles integrantes del patrimonio arqueológico, a efectos de establecer en
ellas un Plan de Manejo Arqueológico que garantice la integridad del contexto
arqueológico. La declaratoria de Áreas Arqueológicas Protegidas podrá hacerse
oficiosamente por el ICANH. En este caso, el ICANH elaborará previamente el Plan de
Manejo Arqueológico correspondiente, el cual deberá ser socializado ante las autoridades
territoriales, las comunidades indígenas y las comunidades negras de que trata la ley 70
de 1993, que tengan Jurisdicción sobre el Área. El ICANH podrá atender las sugerencias
hechas por las autoridades e incorporarlas al Plan de Manejo Arqueológico
correspondiente. También podrá solicitarse la declaratoria de Áreas Arqueológicas
Protegidas por las entidades territoriales, las comunidades Indígenas y las comunidades
negras de que trata la Ley 70 de 1993 cuando dichas áreas se encuentren dentro de su
jurisdicción. Esta solicitud, que podrá ser individual o conjunta entre las señaladas
autoridades, deberá adjuntar el Plan de Manejo Arqueológico correspondiente para
aprobación del ICANH, para cuya realización podrá solicitar la Información que el ICANH
tenga sobre el Área, así como su asistencia en la formulación del Plan. En estos casos la
obligación de socializar el Plan de Manejo Arqueológico será de la entidad o comunidad
que lo haya propuesto.
Parágrafo 1°. Para todos los efectos, cuando se alude a zonas de influencia arqueológica
se entenderá referirse al término Áreas Arqueológicas Protegidas.
Parágrafo 2°. Para los efectos pertinentes, las áreas de conservación arqueológica, los
parques arqueológicos nacionales y aquellos BIC de carácter nacional que hayan sido
declarados como tal en virtud de su importancia arqueológica, serán considerados como
Áreas Arqueológicas Protegidas. El ICANH deberá elaborar el Plan de Manejo
Arqueológico si no existiere, en un plazo máximo de diez (10) años contados a partir del
10 de marzo de 2009.
Parágrafo 3° De conformidad con el numeral 1.4, artículo 11° de la ley 397 de 1997
modificado por el artículo 7° de la ley 1185 de 2008, efectuada la declaratoria de un Área
Arqueológica Protegida, el ICANH podrá establecer un Área de Influencia adyacente, cuya
finalidad es servir de espacio de amortiguamiento frente a las afectaciones que puedan
producirse por la construcción u operación de obras, proyectos o actividades que se
desarrollen en el perímetro inmediato de las mismas. La determinación precisa de la
extensión de las Áreas de Influencia, así como los niveles permitidos de intervención,
deberán establecerse en el Plan de Manejo Arqueológico del área protegida.
Parágrafo 4° El ICANH reglamentará las acreditaciones, requisitos documentales y
aspectos técnicos para solicitar la declaratoria de Áreas Arqueológicas Protegidas.
(Decreto 763 de 2009; Artículo 56)
Artículo 2.6.2.2. Tipos de intervención sobre el patrimonio arqueológico. Son tipos de
intervenciones sobre el patrimonio arqueológico, las cuales requieren autorización del
ICANH;
1. Intervenciones en desarrollo de investigaciones de carácter arqueológico que impliquen
actividades de prospección, excavación o restauración. Previo al inicio de las actividades,
el interesado deberá presentar un proyecto de investigación ante el ICANH.
2. Intervenciones en proyectos de construcción de redes de transporte de hidrocarburos,
minería, embalses, infraestructura vial, así como en los demás proyectos, obras o
actividades que requieran licencia ambiental registros o autorizaciones equivalentes ante
la autoridad ambiental, o que ocupando áreas mayores a una hectárea requieran licencia
de urbanización, parcelación o construcción. Previo al inicio de las obras o actividades, el
interesado deberá poner en marcha un Programa de Arqueología Preventiva que le
permita en una primera fase formular el Plan de Manejo Arqueológico correspondiente.
Como condición para iniciar las obras, dicho Plan deberá ser aprobado por el Instituto

211
Colombiano de Antropología e Historia ICANH. Sin prejuicio de lo anterior, para cada una
de las fases del Programa de Arqueología Preventiva que impliquen actividades de
prospección o excavaciones arqueológicas, el interesado deberá solicitar ante el ICANH la
respectiva autorización de intervención.
3. Intervenciones en proyectos, obras o actividades dentro de Áreas Arqueológicas
Protegidas y Áreas de Influencia, las cuales deberán hacerse acorde con el Plan de
Manejo Arqueológico aprobado. Previo al inicio de intervenciones materiales u obras, el
solicitante deberá tener en cuenta los niveles permitidos de Intervención y los
lineamientos previstos en el Plan de Manejo Arqueológico que acompañó la declaratoria
del Área Arqueológica Protegida y la determinación del área de Influencia si la hubiere, o
el Plan de Ordenamiento Territorial cuando éste hubiere incorporado debidamente los
términos del correspondiente Plan de Manejo Arqueológico. Las intervenciones u obras a
que se refiere este numeral se refieren a cualquiera que requiera o no licencia ambiental,
como acciones de parcelación, urbanización o construcción.
4. Intervenciones de bienes muebles de carácter arqueológico que se encuentran en
calidad de tenencia legal. La persona natural o jurídica que en calidad de tenedora legal
se encuentre en poder de bienes muebles del patrimonio arqueológico y requiera
adelantar actividades de conservación o restauración de los mismos, deberá solicitar
previamente al ICANH la autorización de intervención. Para la obtención de esta
autorización el ICANH podrá solicitar la presentación de un Plan de Manejo Arqueológico
ajustado a las características del bien o bienes muebles a intervenir.
Parágrafo 1°. Las intervenciones descritas en los numerales 1 a 3, sólo podrán realizarse
bajo la supervisión de profesionales en materia arqueológica debidamente acreditados
ante el ICANH.
Parágrafo 2°. El ICANH reglamentará las acreditaciones, requisitos documentales y
aspectos técnicos necesarios para solicitar y expedir las autorizaciones de intervención
sobre el patrimonio arqueológico y podrá definir términos de referencia mínimos para la
realización de los Programas de Arqueología Preventiva y la elaboración y aplicación de
los Planes de Manejo Arqueológico. (Artículo 57 Decreto 763 de 2009)
Artículo 2.6.2.3. Complementariedad. En todos los casos en los cuales el Área
Arqueológica Protegida se superponga en todo o en parte, con una zona declarada como
área natural protegida, el Plan de Manejo Arqueológico deberá tener en cuenta los
lineamientos establecidos en la declaratoria correspondiente. Para esto, las entidades
encargadas del manejo de los temas, deberán establecer formas de colaboración y
cooperación que les permitan articular los Planes de Manejos respectivos. (Decreto 763
de 2009; Artículo 58)
Artículo 2.6.2.4. Incorporación de los Planes de Manejo Arqueológico en los Planes de
Ordenamiento Territorial. En virtud de lo dispuesto en la ley 388 de 1997, y en el
artículo 11° de la ley 397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la ley 1185 de 2008, los
Planes de Ordenamiento Territorial de las entidades territoriales en las cuales existan
Áreas Arqueológicas Protegidas declaradas, deberán incorporar los respectivos Planes de
Manejo Arqueológico. Las entidades territoriales en las cuales existan Áreas
Arqueológicas Protegidas, deberán informar a la respectiva Oficina de Instrumentos
Públicos, a efectos de que ésta incorpore en los folios de matrícula inmobiliaria las
anotaciones correspondientes a la existencia de Planes de Manejo Arqueológico en los
predios cubiertos por la declaratoria, y deberán reportar al ICANH sobre estas solicitudes.
(Decreto 763 de 2009; Artículo 59)
Artículo 2.6.2.5. Autorización de actos de intervención material sobre Áreas Arqueológicas
Protegidas. Todo acto de intervención material sobre Áreas Arqueológicas Protegidas
debe ser previamente autorizada por la autoridad competente, bajo la supervisión de
profesionales en materia arqueológica. (Decreto 833 de 2002; Artículo 13)

212
Artículo 2.6.2.6. Exploración y excavación de carácter arqueológico. Ningún acto de
exploración o excavación en relación con bienes integrantes del patrimonio arqueológico
podrá realizarse en el territorio nacional, incluidos los predios de propiedad privada, sin la
previa autorización del Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Toda acción de
exploración, excavación o intervención de bienes integrantes del patrimonio arqueológico
que se encuentre en zonas en las cuales se hallen asentadas comunidades indígenas
podrá realizarse previa consulta con la comunidad indígena respectiva y autorización de la
autoridad competente. La consulta y coordinación a que se refiere este artículo, se
realizará de acuerdo con los procedimientos dispuestos en las normas vigentes o en las
que se modifiquen en materia de consulta a las comunidades indígenas. (Decreto 833 de
2002; Artículo 10)
Artículo 2.6.2.7. Fines de la exploración o excavación de carácter arqueológico. La
exploración o excavación de carácter arqueológico se autorizará de considerarse
pertinente, con fines de investigación cultural y científica, con finalidades de conservación
del contexto arqueológico o con los demás previstos en las normas vigentes. La
exploración o excavación de que trata este artículo deberá efectuarse por profesionales
acreditados en materia arqueológica. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia,
ICANH, reglamentará mediante acto de contenido general los requisitos que deberán
acreditarse para la autorización de estas actividades, así como las formas de intervención
permitidas y las informaciones que deberán suministrársele. (Decreto 833 de 2002;
Artículo 11)
Artículo 2.6.2.8. Encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El
encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico no tiene para ningún efecto
el carácter civil de invención, hallazgo o descubrimiento de tesoros. (Decreto 833 de 2002;
Artículo 7)
Artículo 2.6.2.9. Información sobre encuentro fortuito de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico. De conformidad con el artículo 6º, inciso 3, de la Ley 397 de 1997
modificado por el artículo 3° de la Ley 1185 de 2008, quien de manera fortuita encuentre
bienes integrantes del patrimonio arqueológico deberá dar aviso inmediato a las
autoridades civiles o policivas más cercanas, las cuales tienen como obligación informar
el hecho al Ministerio de Cultura dentro de las veinticuatro (24) horas siguientes al recibo
del aviso. Recibida la información por el Ministerio de Cultura ésta será inmediatamente
trasladada al Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH a efectos de
realización de los estudios técnicos, trámites y decisión de las medidas aplicables de
acuerdo con lo reglamentado en este decreto. Los estudios técnicos pueden realizarse
directamente por dicho Instituto o a instancias suyas por autoridades locales, instituciones
o particulares especializados. El aviso de que trata el inciso primero de este artículo
puede darse directamente por quien encuentre los bienes, al Instituto Colombiano de
Antropología e Historia, ICANH cuando ello sea posible. Las actividades que hayan
originado el encuentro fortuito de bienes integrantes del patrimonio arqueológico serán
inmediatamente suspendidas para lo cual, de ser necesario, se acudirá al concurso de la
fuerza pública. (Decreto 833 de 2002; Artículo 8)
Artículo 2.6.2.10. Los monumentos muebles no son tesoros. Los monumentos muebles a
que se refiere la Ley 163 de 1959, no están cobijados por la noción de tesoros prevista en
el artículo 700 del Código Civil, salvo lo dispuesto en la Ley 1675 de 2013 sobre
Patrimonio Cultural Sumergido. En consecuencia, a ellos no se aplican los artículos 701 a
709 y 712 del Código Civil, ni las normas que los subrogan. (Decreto 139 7 de 1989;
Artículo 1)
Artículo 2.6.2.11. Condición civil de tenedor. Tiene la condición civil de tenedor, quien por
cualquier causa o título haya entrado en poder de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico. La tenencia de estos bienes podrá mantenerse voluntariamente en quien

213
haya entrado en ella, o ser autorizada de acuerdo con lo previsto en este Decreto.
(Decreto 833 de 2002; Artículo 3 inciso 3)
Artículo 2.6.2.12. Encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico durante
actividades de exploración o excavación de carácter arqueológico. Al encuentro de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico durante actividades de exploración o excavación
de carácter arqueológico se aplicará lo dispuesto en las leyes 397 de 1997 y 1185 de
2008 y en sus disposiciones reglamentarias sin embargo la actividad de exploración o
excavación de carácter arqueológico podrá continuarse previa autorización del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia, ICANH. (Decreto 833 de 2002; Artículo 12)
Artículo 2.6.2.13. Los bienes del patrimonio arqueológico no requieren declaración. Los
bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico no requieren ninguna clase de
declaración pública o privada para ser considerados como integrantes del patrimonio
arqueológico. El concepto de pertenencia de un bien o conjunto de bienes determinados
al patrimonio arqueológico no tiene carácter declarativo, sino de reconocimiento en
materia técnica y científica para determinados efectos previstos en las normas vigentes.
Ninguna situación de carácter preventivo, de protección, promoción, conservación o de
orden prohibitorio o sancionatorio previstas en la Constitución Política, la ley o los
reglamentos de cualquier naturaleza en relación con los bienes integrantes del patrimonio
arqueológico, requiere la existencia de un previo concepto de pertenencia de los bienes
objeto de la situación de que se trate a dicho patrimonio. En ningún caso la inexistencia
de la declaratoria de una Área Arqueológica Protegida o la inexistencia de un plan de
manejo arqueológico, faculta la realización de alguna clase de exploración o excavación
sin la previa autorización del Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Para los
efectos de este Decreto, considérese el territorio nacional como un área de potencial
riqueza en materia de patrimonio arqueológico. Sin perjuicio de lo anterior, las Áreas
Arqueológicas Protegidas deberán ser previamente declaradas por la autoridad
competente. (Decreto 833 de 2002; Artículo 4)
Artículo 2.6.2.14. Registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Compete al
Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH llevar un registro de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico, el cual tendrá propósitos de inventario,
catalogación e información cultural. El registro de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico se mantendrá actualizado y se integrará al Registro Nacional del Patrimonio
Cultural que administra el Ministerio de Cultura. El Instituto Colombiano de Antropología e
Historia, ICANH, reglamentará de manera acorde con el Registro Nacional del Patrimonio
Cultural, la forma, requisitos, elementos, informaciones y demás atributos necesarios a
efectos de mantener un adecuado registro. El Instituto Colombiano de Antropología e
Historia, ICANH realizará el registro de que trata este artículo de manera oficiosa o a
solicitud de tenedores de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. En ningún caso
el registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, cuya tenencia se mantenga
radicada en quien haya entrado por alguna causa en la misma, conferirá derechos dé
prohibido ejercicio sobre los respectivos bienes, según lo previsto en la Constitución
Política, en las normas vigentes y en el presente decreto. (Decreto 833 de 2002; Artículo
10)
Artículo 2.6.2.15. Término máximo para el registro de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico. Se fija un término máximo de cinco años, contados a partir de la fecha de
promulgación de la Ley 1185 de 2008, o sea, a partir del 12 de marzo de 2008 para que
quienes hayan entrado por cualquier causa en tenencia de bienes integrantes del
patrimonio arqueológico los registren ante el Instituto Colombiano de Antropología e
Historia, ICANH. Mediante este registro el tenedor de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico podrá continuar en tenencia voluntaria de los mismos. De su lado, los
tenedores de bienes integrantes del patrimonio arqueológico cuyo registro haya sido

214
efectuado con anterioridad a la vigencia de este decreto podrán continuar en tenencia
voluntaria de los mismos. (Decreto 833 de 2002 artículo 15, en concordancia con artículo
61 del Decreto 763 de 2009 y el inciso cuarto del artículo 6 de la Ley 397 de 1997,
modificado por el artículo 3 de la Ley 1185 de 2008)
Artículo 2.6.2.16. Registro de bienes en tenencia voluntaria. En todos los actos de registro
de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, cuya tenencia se mantenga en quien
haya entrado por alguna causa en la misma, se dejará constancia de dicha tenencia en
condición voluntaria por el tenedor, del régimen de prohibiciones y protección
constitucional y legalmente establecido, de la imposibilidad de realizar actos de
intervención material sin la previa autorización de la autoridad competente, del
compromiso del tenedor de responder por la conservación, cuidado y guarda del bien de
que se trate bajo su exclusiva costa, así como de los demás elementos de información
que estime necesarios el Instituto Colombiano de Antropología e Historia. La tenencia
voluntaria de bienes integrantes del patrimonio arqueológico que se conceda a partir del
vencimiento del plazo de cinco años establecido en el artículo 3 inciso 4° de la Ley 1185
de 2008, cesará a solicitud de la autoridad competente, mediante el requerimiento escrito
de devolución del respectivo bien a su tenedor voluntario autorizado. (Decreto 833 de
2002, Artículo 16)
Artículo 2.6.2.17. Cambio de tenencia de bienes arqueológicos. Los tenedores
autorizados de bienes arqueológicos que hubieran efectuado su registro ante el ICANH,
podrán solicitarle el cambio del tenedor, a condición de que el tercero interesado sea una
persona natural o jurídica, pública o privada que demuestre las condiciones necesarias
para la conservación, manejo, seguridad y divulgación de los bienes arqueológicos de que
se trata. Una vez reunida la información necesaria, el ICANH podrá autorizar el cambio.
(Decreto 763 de 2009, Artículo 60)
Artículo 2.6.2.18. Obras indígenas prehistóricas. Declárense perteneciente al "Monumento
Nacional Bien de Interés Cultural del Alto Magdalena y San Agustín", los monumentos y
objetos arqueológicos, como templos, sepulcros y sus contenidos, estatuas, cerámicas,
utensilios, joyas, piedras labradas o pintadas, ruinas y demás obras indígenas
prehistóricas que se conozcan, aparezcan o sean descubiertas en cualquier lugar de la
República. (Decreto 904 del 15 de mayo de 1941, Artículo 1)
Artículo 2.6.2.19. Prohibición de intervención. Como de conformidad con el artículo 1° de
la Ley 103 de 1931 los objetos a que se refiere el artículo anterior son de utilidad pública,
queda terminantemente prohibido destruir, reparar, ornamentar, cambiar de lugar o
destinar a un fin particular, ninguno de dichos edificios, monumentos u objetos sin la
previa autorización del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH. (Decreto
904 del 15 de mayo de 1941, Artículo 1)
Artículo 2.6.2.20. Réplicas de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Toda
réplica, copia o imitación de bienes integrantes del patrimonio arqueológico que pretenda
comercializarse o exportarse, podrá contener un sello en bajo relieve y en lugar visible
hecho durante su proceso de producción o elaboración, en el que se lea la palabra
"replica", mediante el cual se acreditará a efectos de evitar interferencias no
indispensables, que los respectivos elementos no son integrantes del patrimonio
arqueológico. En cualquier caso de duda por adquirentes o autoridades nacionales, se
acudirá al concepto del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH. El
Ministerio de Cultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH.
promoverán ante la Superintendencia de Industria y Comercio la aplicación de lo previsto
en este artículo. (Decreto 833 de 2002, Artículo 22)
Artículo 2.6.2.21. Faltas contra bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Sin
perjuicio del deber de formular denuncia que asiste a los funcionarios públicos en
conocimiento de infracción a la legislación existente, el Instituto Colombiano de

215
Antropología e Historia, ICANH formulará las denuncias de carácter penal y policivo, por
la comisión de las infracciones penales o policivas de las que tenga conocimiento.
(Decreto 833 de 2002, Artículo 18)
Artículo 2.6.2.22. Decomiso material de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El
decomiso de bienes integrantes del patrimonio arqueológico consiste en el acto en virtud
del cual quedarán en poder de la Nación tales bienes, ante la ocurrencia de uno
cualquiera de los siguientes hechos:
1. Cuando los bienes de que se trate no se encuentren registrados dentro del término de
cinco años concedido por el artículo 6° de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo
3° de la Ley 1185 de 2008 contados a partir de la fecha de promulgación de la ley es
decir, el 12 de marzo de 2008.
2. Cuando sobre el respectivo bien se haya realizado cualquier acto de enajenación
proscrito por la Constitución Política.
3. Cuando el respectivo bien haya intentado exportarse, sin el permiso de la autoridad
competente o con desatención del régimen de exportación.
4. Cuando el respectivo bien se haya obtenido a través de cualquier clase de exploración
o excavación no autorizados por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
5. Cuando el respectivo bien sea objeto de recuperación con ocasión de su exportación o
sustracción ilegales.
6. Cuando no se atendiere el requerimiento de la autoridad competente para su
devolución voluntaria a la Nación, cuya tenencia hubiere sido autorizada a partir del 12 de
marzo de 2008 y en virtud de encuentro fortuito de esta clase de bienes, encuentro de los
mismos dentro de exploraciones o excavaciones de carácter arqueológico o encuentro de
bienes dentro del desarrollo de estudios de impacto arqueológico.
Parágrafo. El decomiso no constituye forma de readquisición de bienes que se encuentren
en manos de particulares. (Decreto 833 de 2002, Artículo 19)
Artículo 2.6.2.23. Decomiso definitivo de bienes integrantes del patrimonio
arqueológico. El Ministerio de Cultura o la autoridad que éste delegue, con el concurso
que se requiera de las autoridades policivas, así como las autoridades aduaneras en lo de
su competencia, realizarán el decomiso material en los casos determinados en el artículo
anterior. El Ministerio de Cultura está investido de facultades de policía de conformidad
con el parágrafo 2° del artículo 15 de la Ley 397 de 1997. En todos los casos, una vez
efectuado el decomiso material, el Ministerio de Cultura o la autoridad que éste delegue
iniciará actuación administrativa de modo acorde con la Parte Primera y demás
pertinentes del Código Contencioso Administrativo a efectos de decidir a través de acto
administrativo motivado el decomiso definitivo de los bienes de que se trate o la
procedencia de mantener la tenencia material voluntaria del bien de que se trate en quien
por alguna causa hubiere entrado en su tenencia en el evento de que durante la actuación
administrativa se demuestre la inexistencia de la correspondiente causal que hubiere
originado el decomiso material. Dentro de la misma actuación administrativa, se decidirá
sobre la imposición de las sanciones pecuniarias previstas en el artículo 15, numerales 2
a 4, de la Ley 397 de 1997 modificado por el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008. (Decreto
833 de 2002, Artículo 20)
Artículo 2.6.2.24. Única autoridad competente y funciones. De conformidad con el artículo
6° de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 3° de la Ley 1185 de 2008, y los
demás artículos pertinentes de dicha ley y por delegación del Ministerio de Cultura, el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH es la única entidad facultada por
las disposiciones legales para aplicar el régimen de manejo del patrimonio arqueológico
tanto en el nivel nacional, como en los diversos niveles territoriales. Sin perjuicio de otras
competencias previstas en disposiciones legales o reglamentarias o de cualquier otra que

216
corresponda al manejo del patrimonio arqueológico en todo el territorio nacional, en
particular le compete al ICANH:
1. Autorizar a las personas naturales o jurídicas para ejercer la tenencia de los bienes
muebles del patrimonio arqueológico, siempre que éstas cumplan con las obligaciones de
registro, manejo y seguridad de dichos bienes que determine el ICANH.
2. Llevar el registro de bienes arqueológicos muebles en tenencia de terceros.
3. Elaborar y mantener actualizado el registro de bienes arqueológicos, Áreas
Arqueológicas Protegidas y sus Áreas de Influencia, y remitirlo anualmente al Ministerio
de Cultura - Dirección de Patrimonio, de conformidad con el numeral 2, artículo 14° de la
Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 9° de la Ley 1185 de 2008.
4. Declarar, cuando proceda, Áreas Arqueológicas Protegidas y, si fuera el caso, delimitar
el Área de Influencia respectiva, declaratoria que no afecta la propiedad del suelo.
5. Declarar de carácter arqueológico bienes muebles e inmuebles representativos de la
tradición e identidad culturales de las comunidades indígenas actualmente existentes.
6. Conceptuar sobre los bienes pertenecientes al patrimonio arqueológico.
7. Aprobar los Planes de Manejo Arqueológico para las Áreas Arqueológicas Protegidas,
los cuales incluirán las Áreas de Influencia sí las hubiere. Sobre los bienes arqueológicos
muebles dados en tenencia, podrá exigir y aprobar dicho Plan de Manejo Arqueológico.
8. Recibir los avisos que cualquier persona esté en la obligación de llevar a cabo, con
ocasión del encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, y definir las
medidas aplicables para una adecuada protección de dichos bienes.
9. Autorizar el desarrollo de prospecciones, exploraciones o excavaciones de carácter
arqueológico.
10. Aprobar los Planes de Manejo Arqueológico en los proyectos de construcción de
redes de transporte de hidrocarburos, minería, embalses, infraestructura vial, así como en
los demás proyectos y obras que requieran licencia ambiental, registros o autorizaciones
equivalentes ante la autoridad ambiental, y definir las características de los Programas de
Arqueología Preventiva en estos casos, de conformidad con el numeral 1.4., artículo 11°
de la ley 397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008.
11. Autorizar intervenciones de bienes del patrimonio arqueológico, Áreas Arqueológicas
Protegidas y Áreas de Influencia, de conformidad con los Planes de Manejo Arqueológico
que existieren, y registrar o acreditar los profesionales que podrán realizar las
intervenciones respectivas, según lo dispone el numeral 2, artículo 11° de la ley 397 de
1997, modificado por el artículo 7° de la ley 1185 de 2008.
12. Autorizar, cuando proceda y hasta por el término legal máximo, la exportación
temporal de bienes arqueológicos, de conformidad con el numeral 3, artículo 11 ° de la
Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008.
13. Aplicar el régimen de sanciones de su competencia, según lo previsto en el artículo
15° de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 10° de la Ley 1185 de 2008.
Parágrafo 1°. En caso de ser necesario, el ICANH podrá delegar el ejercicio de las
competencias que le atribuyen la ley y los actos reglamentarios, de conformidad con los
precisos parámetros de la Ley 489 de 1998.
Parágrafo 2° Para el ejercicio de las competencias asignadas por la ley y enunciadas en
el presente artículo, el ICANH podrá establecer las acreditaciones, requisitos
documentales y aspectos técnicos que sean pertinentes dada la naturaleza del patrimonio
arqueológico.
Parágrafo 3°. El Programa de Arqueología Preventiva es la investigación científica dirigida
a Identificar y caracterizar los bienes y contextos arqueológicos existentes en el área de
aquellos proyectos, obras o actividades que requieren licencia ambiental, registros o
autorizaciones equivalentes ante la autoridad ambiental o que, ocupando áreas mayores a
una hectárea, requieren licencia de urbanización, parcelación o construcción. El propósito

217
de este Programa es evaluar los niveles de afectación esperados sobre el patrimonio
arqueológico por la construcción y operación de las obras, proyectos y actividades
anteriormente mencionados, así como formular y aplicar las medidas de manejo a que
haya lugar para el Plan de Manejo Arqueológico correspondiente. (Decreto 763 de 2009
artículo 55, en concordancia con el numeral 2 del artículo 2 del Decreto 833 de 2002)
Artículo 2.6.2.25. Colocación de bienes integrantes del patrimonio arqueológico a
disposición del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH. Quien encuentre
bienes integrantes del patrimonio arqueológico y los haya conservado en tenencia, los
pondrá en inmediata disposición del Instituto Colombiano de Antropología e Historia,
ICANH para su registro. Una vez registrados, el Instituto Colombiano de Antropología e
Historia, ICANH, decidirá con base en las características de los bienes de que se trate y
con base en la existencia de elementos de información arqueológica que dichos bienes
conserven, si los deja en tenencia voluntaria de quien fortuitamente los haya encontrado o
si los conserva directamente o a través de instituciones especializadas. (Decreto 833 de
2002, Artículo 9)
Artículo 2.6.2.26. Actos sobre bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Los bienes
integrantes del patrimonio arqueológico se encuentran fuera del comercio y son
intransferibles a cualquier título por su tenedor. No podrá quien mantenga su tenencia,
realizar su exportación o salida del país sin el previo permiso de la autoridad competente.
(Decreto 833 de 2002 Artículo 17)

Parte VII - Patrimonio cultural sumergido


Título I - Alcance

Artículo 2. 7 .1.1. Alcance. La presente reglamentación no aplica a los bienes que en


espacios terrestres se encuentren por debajo del nivel freático. Tampoco aplica a aquellos
bienes que se encuentren en áreas o terrenos de bajamar. Los bienes que hayan sido
extraídos de aguas marinas, lacustres o fluviales antes de la expedición de la Ley 1675 de
2013, se regirán por las normas generales asociadas al Patrimonio Cultural de la Nación.
(Decreto 1698 de 2014, Artículo 1)
Artículo 2.7.1.2. Actividades que no requieren autorizaciones especiales. Las actividades
de buceo recreativo y deportivo no requieren de autorizaciones específicas, siempre que
no intervengan los contextos del patrimonio cultural sumergido. Lo anterior sin perjuicio de
la licencia que otorga la Dirección General Marítima a las empresas dedicadas a la
actividad de buceo. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 1)

Capítulo I - Instituciones relativas al patrimonio cultural sumergido

Artículo 2.7.1.1.1. Propiedad del patrimonio cultural sumergido. La Nación es la propietaria


del Patrimonio Cultural Sumergido. En ningún caso una autorización o contrato de
exploración o de intervención generará derechos de propiedad u otros derechos para el
beneficiario de la licencia o el contratista, sobre los bienes y contextos arqueológicos del
Patrimonio Cultural Sumergido, en los términos del artículo 1° del Decreto 833 de 2002.
(Decreto 1698 de 2014, Artículo 3)
Artículo 2.7.1.1.2. Registro nacional de bienes del patrimonio cultural sumergido. El
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), en colaboración con la Dirección
General Marítima (Dimar) llevará el Registro Nacional de los bienes del patrimonio cultural
sumergido, los cuales se documentarán científica y técnicamente, así como las áreas
donde estos se encuentren. La Armada Nacional vigilará especialmente dichas áreas.
(Decreto 1698 de 2014, Artículo 4)

218
Artículo 2.7.1.1.3. Información sobre bienes del Patrimonio Cultural Sumergido. Toda
autoridad civil que sea informada de la existencia de bienes y contextos relacionados con
el Patrimonio Cultural Sumergido, deberá remitir dicha información de manera inmediata
al Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y a la Dirección General
Marítima (Dimar). (Decreto 1698 de 2014, Artículo 5)
Artículo 2.7.1.1.4. Reglamentación técnica de las naves y artefactos navales. La Dirección
General Marítima (Dimar) establecerá la reglamentación técnica que deben cumplir las
naves y artefactos navales que intervengan en las actividades de que trata el artículo 4°
de la Ley 1675 de 2013, definirá aspectos relativos a tripulación, a equipos de
investigación y a las competencias de los inspectores, de acuerdo con lo previsto en el
Decreto-ley 2324 de 1984 y el Decreto 5057 de 2011, o las normas que los modifiquen,
adicionen o sustituyan. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 6)
Artículo 2. 7.1.1.5. Vigilancia y control. La Armada Nacional ejercerá vigilancia y control,
en la medida de sus capacidades, sobre los contextos arqueológicos y los bienes
sumergidos consignados en el Registro Nacional de los Bienes del Patrimonio Cultural
Sumergido a fin de garantizar su integridad. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 7)
Artículo 2.7.1.1.6. Comisión de Antigüedades Náufragas. La Comisión de Antigüedades
Náufragas creada por el Decreto 29 de 1984, continuará ejerciendo las funciones como
cuerpo consultivo del Gobierno Nacional en esta materia. (Decreto 1698 de 2014, Artículo
8)

Capítulo II - Programas de Arqueología Preventiva

Artículo 2.7.1.2.1. Hallazgos fortuitos de patrimonio cultural sumergido. Será considerado


como hallazgo fortuito, todo aquel producido por fuera de una actividad científica
debidamente autorizada, que se desarrolle para buscar y localizar bienes del Patrimonio
Cultural Sumergido, cualquiera sea el método o sistema o recurso tecnológico
especializado que se utilice para ello. Quien encuentre un hallazgo fortuito debe
informarlo en el curso de las veinticuatro (24) horas siguientes del regreso a tierra a la
autoridad civil o marítima más cercana, quien debe informarlo inmediatamente al Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) o a la Dirección General Marítima
(Dimar). (Decreto 1698 de 2014, Artículo 9)
Artículo 2.7.1.2.2. Programa de Arqueología Preventiva. Las intervenciones en el lecho
submarino o subacuático en desarrollo de permisos, licencias o contratos con la Nación o
con organismos nacionales, con fines distintos a la investigación del patrimonio cultural
sumergido, deben contar con un programa de arqueología preventiva, que garantice la
exploración y prospección del área de intervención y que en el evento de encontrar bienes
del Patrimonio Cultural Sumergido permita tomar las medidas necesarias para su
preservación. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) debe establecer
los requisitos de dichos programas. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 10)
Artículo 2.7.1.2.3. Formulación de Plan de Manejo. El resultado del programa de
arqueología preventiva es el plan de manejo. Si el programa de arqueología preventiva
define que para garantizar la protección de un hallazgo el responsable de la operación
deberá realizar actividades específicas, este deberá obtener autorización por parte del
Ministerio de Cultura. En la solicitud de autorización respectiva deberá:
1. Presentar un proyecto de protección.
2. Señalar la metodología de investigación arqueológica.
3. Realizar la prospección completa del área que será intervenida, visual o por sensores
remotos, de acuerdo al caso.
4. Presentar la valoración y análisis de datos de la prospección.
5. Identificación y registro de los bienes del Patrimonio Cultural Sumergido hallados.

219
6. Plan de manejo para la conservación de los bienes pertenecientes al patrimonio cultural
sumergido.
7. Señalar el arqueólogo competente en medios acuáticos responsable del proyecto.
En todo momento, las autoridades públicas podrán realizar visitas de seguimiento a fin de
garantizar la debida aplicación del plan de manejo.
Parágrafo. Cuando el titular de licencias o contratos con la Nación o con organismos
nacionales para realizar intervenciones en el lecho submarino o subacuático desee
realizar las actividades de exploración, intervención, aprovechamiento económico,
conservación y/o curaduría del Patrimonio Cultural Sumergido, con recursos ciento por
ciento (100%) particulares, deberá suscribir el respectivo contrato con el Ministerio de
Cultura para lo cual se seguirá el procedimiento señalado en el presente decreto. (Decreto
1698 de 2014, Artículo 11)
Artículo 2.7.1.2.4. Aprobación del Plan de Manejo. El plan de manejo que resultare del
programa de arqueología preventiva será aprobado por el Ministerio de Cultura, previo
visto bueno del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), exclusivamente
si se demuestra que queda garantizada la integridad física de los bienes patrimoniales y la
debida recolección de datos del contexto arqueológico. (Decreto 1698 de 2014, Artículo
12)
Artículo 2.7.1.2.5. Seguimiento a programas de arqueología preventiva. En todo momento,
las autoridades públicas podrán realizar visitas de seguimiento a fin de garantizar la
debida aplicación del plan de manejo preventivo para bienes y contextos del patrimonio
cultural sumergido. Los costos asociados al seguimiento y supervisión por parte del
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima
(Dimar), deberán ser cubiertos por los responsables del programa de arqueología
preventiva. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 13)

Capítulo III - Exploración

Artículo 2.7.1.3.1. Autorización de exploración. Toda exploración en aguas marinas,


lacustres o fluviales que tenga por objeto la identificación de contextos y objetos
pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido, debe tener autorización o contrato
suscrito por el Ministerio de Cultura. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 14)
Artículo 2.7.1.3.2. Capacidad Estatal de exploración y demás actividades sobre el
patrimonio sumergido. El Ministerio de Cultura podrá autorizar al Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH), para realizar actividades de exploración, intervención,
aprovechamiento económico, conservación y curaduría de los bienes pertenecientes o
asociados al patrimonio cultural sumergido. Para tal efecto el Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH) podrá suscribir convenios con otras entidades
gubernamentales que cuenten con capacidad técnica, económica y conocimiento histórico
para realizar dichas actividades referidas al Patrimonio Cultural Sumergido. (Decreto 1698
de 2014, Artículo 15)
Artículo 2.7.1.3.3. Requisitos de las propuestas. Toda persona que participe o proponga
como originador un proceso de contratación pública sobre Patrimonio Cultural Sumergido
deberá acreditar como mínimo ante el Ministerio de Cultura:
1. Datos básicos
1.1. Nombre o Razón social del solicitante.
1.2. Arqueólogo subacuático coordinador del proyecto.
1.3. Personal o equipo de conservación del proyecto.
1.4. Demostración de la experiencia, capacidad técnica e idoneidad para realizar las
actividades que propone.
1.5. Polígonos georreferenciados del área para la que tiene interés en explorar.

220
2. Equipo científico.
El equipo científico que se conformará para ejecutar el proyecto el cual deberá demostrar
idoneidad en materia de patrimonio cultural sumergido, en temas náuticos y de
actividades subacuáticas.
3. Fuentes documentales.
Señalar las fuentes documentales históricas que acreditan el soporte científico de su
propuesta y los antecedentes náuticos del área de exploración.
4. Plan de investigación que debe contener:
4.1. La metodología general de trabajo con un cronograma asociado. Se deberá señalar
para las actividades de investigación, de campo y de laboratorio los tiempos respectivos y
los especialistas a cargo de cada actividad, con su respectiva identificación.
4.2. Las técnicas y los procedimientos a desarrollar en cada una de las actividades de
exploración, con su debida justificación. Igualmente se deberá incluir el listado de los
equipos propuestos para ser utilizados en las distintas actividades, en donde se garantice
que la tecnología empleada es la adecuada para realizar exploraciones no intrusivas que
permitan la documentación del contexto arqueológico.
4.3. Informe detallado de los recursos financieros dispuestos por el solicitante o sus
financiadores, para apoyar los trabajos propuestos.
4.4. El esquema completo de la operación autorizada en términos de navegación, de
tiempos, patrones de búsqueda, equipos a utilizar: acústicos, magnéticos u otros.
5. Equipo de exploración.
El Equipo de exploración debe acreditar los siguientes parámetros:
5.1. Experiencia en supervisión de trabajos de campo en arqueología subacuática.
5.2. Experiencia de campo y entrenamiento en técnicas de prospección subacuática y
conocimientos generales sobre la teoría y aplicación de la tecnología de sensores
remotos.
5.3. Experiencia y entrenamiento en el manejo, recuperación e interpretación de
información histórica, tecnología de navegación y arquitectura naval.
5.4. Experiencia en el diseño y ejecución de proyectos de arqueología subacuática.
5.5. Disponer de equipos de sensores remotos en ambientes acuáticos, articulados a la
exploración y evaluación de patrimonio cultural sumergido.
6. Proyecto de exploración.
El proyecto de exploración deberá cumplir con los siguientes requisitos mínimos:
6.1. Desarrollar un diseño de investigación con procedimientos adecuados para su total
implementación.
6.2. Analizar la información de sensores remotos y generar una interpretación escrita de
estos resultados.
6.3. Contar con la presencia de arqueólogos marítimos, navales o afines al frente de las
tareas de campo, durante la exploración.
6.4. Llevar el adecuado registro de los datos durante la exploración, de acuerdo con los
lineamientos y disposiciones del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).
6.5. Aceptar la supervisión del proyecto por parte del Instituto Colombiano de Antropología
e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima (Dimar) directamente o mediante
peritos y presentar los informes necesarios para documentar el proceso, por medio de
reportes de avance, incluyendo hallazgos, resultados parciales de los sensores remotos y
de la investigación histórica.
6.6. Llevar una bitácora detallada de todos los aspectos del proyecto, la cual debe estar
disponible cuando las autoridades lo estimen conveniente. (Decreto 1698 de 2014,
Artículo 16)
Artículo 2.7.1.3.4. Prohibición especial. Las actividades de exploración se enmarcan
dentro de la aplicación de acciones no intrusivas que no implican intervención, alteración

221
o modificación de sus condiciones físicas ni del contexto del sitio en que se hallan los
bienes, tales como remoción de partes, cortes o desplazamientos. Los contratos pueden
autorizar la toma de muestras en la exploración. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 17)
Artículo 2.7.1.3.5. Área máxima de exploración. El área máxima sobre la cual se expedirá
una autorización de exploración sobre el Patrimonio Cultural Sumergido será determinada
por el Ministerio de Cultura y la Dirección General Marítima (Dimar) mediante un Polígono
georreferenciado. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 18)
Artículo 2.7.1.3.6. Duración de las autorizaciones. Las autorizaciones o contratos, en el
marco de la fase de exploración, tendrán una duración máxima de un (1) año, que podrá
ser prorrogado hasta por un tiempo igual al inicial, por una sola vez. Para que proceda la
prórroga deberá acreditarse la inversión de al menos el 50% de las inversiones
programadas en la fase de exploración. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 19)
Artículo 2.7.1.3.7. Exclusividad del polígono. El Ministerio de Cultura se abstendrá de
suscribir contratos de exploración en los polígonos ya asignados durante el tiempo en que
exista otro contrato. No se otorgará más de un contrato o licencia de exploración en el
mismo periodo de tiempo a una persona. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 20)
Artículo 2.7.1.3.8. Permisos ante la Dirección General Marítima (Dimar). Cada una de las
naves o artefactos navales vinculados al proyecto deberá contar con los respectivos
certificados y permisos expedidos por la Dirección General Marítima (Dimar). (Decreto
1698 de 2014, Artículo 21)
Artículo 2.7.1.3.9. Garantía de Cumplimiento. Sin perjuicio de las garantías ordenadas por
la ley o los reglamentos para la contratación pública, quien obtenga la autorización para la
exploración deberá otorgar pólizas de seguros, garantía bancaria o patrimonio autónomo
de acuerdo con lo previsto en el Decreto 1510 de 2013 o las normas que lo modifiquen,
adicionen o sustituyan, que garanticen el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la
autorización o contrato. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 22)
Artículo 2. 7 .1.3.10. Cesión de autorizaciones. En virtud de la especialidad de los
contratos o autorización de exploración del patrimonio cultural sumergido, queda prohibida
su cesión total o parcial a terceros, sin previa autorización escrita del Ministerio de
Cultura. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 23)
Artículo 2.7.1.3.11. Informe. Toda exploración deberá presentar al término de esta un
informe al Ministerio de Cultura que contenga, como mínimo:
1. La metodología y descripción de su aplicación en campo. El informe debe estar
debidamente documentado con evidencias fílmicas y fotográficas.
2. Los resultados brutos de los procedimientos que involucren sonares, radares, scanner,
u otros sensores remotos.
3. Descripción por cuadrantes de toda el área explorada, caracterizando cada cuadrante.
4. Ubicación georreferenciada de todas las anomalías detectadas, haciendo énfasis en
aquellas que puedan o estén relacionadas con evidencias de actividad humana del
pasado y con contextos susceptibles de ser considerados como de patrimonio cultural
sumergido.
5. Batimetría de los cuadrantes en donde se produzcan hallazgos, a fin de ubicarlos en un
mapa topográfico o hidrográfico.
6. El estudio de magnetometría.
7. Descripción de los perfiles estratigráficos del sitio en donde se encuentran los hallazgos
de probables yacimientos arqueológicos.
8. Descripción del hallazgo: Objetos, materiales en términos de calidad y cantidad
aparente.
9. Caracterización del contexto: distribución de materiales, relación entre ellos, disposición
en el fondo. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 24)

222
Artículo 2.7.1.3.12. Incorporación al Registro Nacional de los Bienes del Patrimonio
Cultural Sumergido. Los bienes que se encuentren como resultado de la exploración
serán incorporados al Registro Nacional de los Bienes del Patrimonio Cultural Sumergido,
pero se mantendrá reserva sobre su ubicación en los términos del artículo 17 de la Ley
1675 de 2013. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 25)

Capítulo IV - Intervención en patrimonio cultural

Artículo 2.7.1.4.1. Definición de prioridades. Oída la Comisión de Antigüedades


Náufragas, el Ministerio de Cultura debe evaluar las características e importancia de los
naufragios o contextos arqueológicos sumergidos, haciendo énfasis en su localización,
estado de conservación, registro gráfico y fotográfico e información histórica disponible,
definiendo prioridades y posibilidades para la intervención. El Ministerio de Cultura debe
dar prioridad a los Procesos de Contratación sobre bienes del Patrimonio Cultural
Sumergido que estén amenazados o en inminente riesgo de destrucción por factores
naturales o humanos, y puede tomar las medidas necesarias para su preservación
prioritaria. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 26)
Artículo 2.7.1.4.2. Requisitos para la contratación. El Ministerio de Cultura solo contratará
intervenciones en bienes y contextos espaciales inscritos en el Registro Nacional del
Patrimonio Cultural Sumergido. Los contratos de intervención deben cumplir con los
siguientes requisitos, además de los previstos para la actividad de exploración:
1. Informe de la Exploración aprobado por el Ministerio de Cultura.
2. Plan de investigación que señale:
2.1. La metodología general y específica con base en magnetometría, perfiles y
materiales de trabajo, con un cronograma asociado.
2.2. Técnicas y procedimientos a desarrollar en cada momento de la intervención, con
justificación.
2.3. Lista de los equipos propuestos para ser utilizados para la intervención en donde se
garantice la tecnología necesaria para realizar excavaciones controladas que permitan la
documentación del contexto arqueológico.
2.4. Plan de extracción de materiales. (Métodos, instrumentos y procesos).
2.5. Aceptación de la obligación del pago de los supervisores asignados por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), por la Dirección General Marítima
(Dimar), o los peritos designados por ellos.
2.6. Programa de conservación que involucre la totalidad de objetos asociados al contexto
arqueológico. Este programa debe incluir:
2.6.1. Laboratorios de restauración y áreas de conservación.
2.6.2. Métodos y técnicas de desplazamiento a centros de restauración y conservación.
2.6.3. Procedimientos a desarrollar en los objetos del contexto arqueológico intervenido,
diferenciados por materia, dimensiones y cualidades arqueológicas.
2.6.4. Propuesta de almacenamiento.
El Contratista debe estar a cargo del transporte, almacenamiento, seguros, conservación
y restauración del material recuperado en los términos del respectivo contrato, así como
de cualquier costo adicional relacionado con estas actividades. (Decreto 1698 de 2014,
Artículo 27)
Artículo 2.7.1.4.3. Descripción completa del yacimiento arqueológico. Toda intervención
en Patrimonio Cultural Sumergido debe realizar la planimetría completa del yacimiento
arqueológico, en donde se deberá registrar el conjunto de bienes asociados, su
disposición y su estructura. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 28)
Artículo 2.7.1.4.4. Disposiciones especiales. Cuando se realice una intervención sobre el
Patrimonio Cultural Sumergido, se debe garantizar la presencia del Arqueólogo de campo

223
responsable. Las actividades de buceo deberán regirse por los estándares de seguridad
profesional para actividades subacuáticas. Todo procedimiento de buzos sobre Patrimonio
Cultural Sumergido deberá garantizar la integridad física de los participantes. El
contratista es el único responsable por las operaciones que se realizan amparadas por su
contrato. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 29)
Artículo 2.7.1.4.5. Prácticas prohibidas o limitadas. Con el fin de preservar el contexto
arqueológico, en las intervenciones en Patrimonio Cultural Sumergido, queda prohibida:
1. La utilización de explosivos.
2. Los Procesos de extracción que incluyan los siguientes procedimientos:
2.1. Deflectores de flujo.
2.2. Dragado mecánico con cucharas que superen los parámetros autorizados por el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).
2.3. Utilización de dragalinas, dragas de almeja, dragas de cabezal de corte.
2.4. Las mangas de succión o dragas de aire no podrán ser utilizadas para la extracción
de materiales. Su uso está restringido a las partículas suspendidas y remoción de
sedimentos.
2.5. En el caso en que los pecios sean embarcaciones o medios de transporte, no se
podrá en ningún caso destruir la integridad de las estructuras de las naves.
2.6. Las demás que determine el Consejo Nacional de Patrimonio. (Decreto 1698 de
2014, artículo 30)
Artículo 2.7.1.4.6. Programa de conservación. Ninguna intervención podrá ser realizada
sin que exista un programa específico de conservación. (Decreto 1698 de 2014, Artículo
31)
Artículo 2.7.1.4.7. Integridad física y su conservación. Ningún material del Patrimonio
Cultural Sumergido podrá ser objeto de exploración, intervención, aprovechamiento
económico y conservación, sin que se realicen los procedimientos técnicos necesarios
para garantizar su integridad física y su conservación en medios atmosféricos. El
contratista es responsable de las modificaciones de los lechos marinos y de las
acumulaciones de tierras o deshechos que se pudiesen producir durante la intervención.
Se deberán garantizar en todo caso medidas para no obstaculizar la navegación o
cualquier otro uso del espacio acuático. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 32)

Capítulo V - Uso y derechos sobre imágenes asociadas al patrimonio cultural sumergido

Artículo 2.7.1.5.1. Propiedad de imagen. Las imágenes generadas en el proceso de


exploración y de intervención sobre el Patrimonio Cultural Sumergido son propiedad de la
Nación, sin perjuicio de los derechos morales adquiridos por las personas autorizadas.
(Decreto 1698 de 2014, Artículo 33)
Artículo 2.7.1.5.2. Reserva de imagen. Las imágenes obtenidas, cualquiera que sea su
procedimiento (luz, sonar, eléctrica u otros) serán manejadas de manera restrictiva por el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima
(Dimar). (Decreto 1698 de 2014, Artículo 34)
Artículo 2.7.1.5.3. Derechos de explotación de la imagen. En el respectivo contrato se
determinará el valor de los Derechos de explotación (reproducción, distribución,
comunicación pública, divulgación o transformación) de las imágenes que se hubiesen
generado durante los procesos de exploración e intervención sobre los bienes y contextos
asociados al Patrimonio Cultural Sumergido. Así mismo fijará el valor a pagar para el uso
y aprovechamiento económico de las imágenes de los bienes del Patrimonio Cultural
Sumergido que se encuentren inmersos, se extraigan para su conservación o sean
destinados para difusión y puesta en valor social. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 35)

224
Artículo 2.7.1.5.4. Derechos de imagen. Quienes hubiesen obtenido imágenes de
contextos del Patrimonio Cultural Sumergido podrán utilizar libremente sus registros en
publicaciones académicas y científicas, previa autorización del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia (ICANH). (Decreto 1698 de 2014, Artículo 36)
Artículo 2.7.1.5.5. Cesión de imagen. El Ministerio de Cultura podrá ceder derechos de
utilización de imagen, como parte de la retribución financiera a los contratistas en los
procesos de exploración, intervención, aprovechamiento económico, conservación y/o
curaduría sobre el Patrimonio Cultural Sumergido. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 37)

Capítulo VI - Bienes extraídos

Artículo 2.7.1.6.1. Custodia de los bienes del Patrimonio Cultural Sumergido. La totalidad
de los bienes extraídos de contextos sumergidos serán conservados en los términos del
respectivo contrato, bajo la supervisión y custodia del Ministerio de Cultura. El Ministerio
de Cultura podrá designar áreas de almacenamiento separado para bienes voluminosos o
de lento tratamiento de conservación, siempre que se garantice el acceso y el monitoreo
de dichos bienes. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 38)
Artículo 2.7.1.6.2. Inventarios y documentación de los bienes puestos en custodia. El
contratista, con la supervisión y custodia del Ministerio de Cultura, procederá a inventariar,
referenciar y documentar técnicamente y de manera individual cada uno de los objetos
extraídos. Los resultados del procedimiento técnico de inventarios serán presentados al
Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, este evaluará la inclusión o no de cada uno de
los objetos presentados como Bienes del Patrimonio Cultural Sumergido de acuerdo con
los criterios descritos en la Ley 1675 de 2013. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 39)
Artículo 2.7.1.6.3. Bienes no pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido. Los bienes
que no sean considerados como bienes del Patrimonio Cultural Sumergido, serán objeto
de peritaje internacional aceptado de común acuerdo por las partes. El peritaje permitirá
adjudicarle un valor comercial a cada uno de los objetos, de manera ponderada y
equitativa, que podrá usar el Ministerio de Cultura para aplicar las fórmulas incluidas en
cada contrato para el posible pago por procesos de exploración, preservación,
intervención, aprovechamiento económico, conservación y curaduría. El Ministerio podrá
disponer económicamente de los bienes que no sean considerados como bienes del
Patrimonio Cultural Sumergido, mediante subasta u otros mecanismos apropiados. Los
recursos que se recauden tendrán la destinación señalada en el artículo 18 de la Ley
1675 de 2013. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 40)

Capítulo VII - Tenencia y uso de los bienes pertenecientes al patrimonio cultural


sumergido

Artículo 2.7.1.7.1. Propiedad y Tenencia del Patrimonio Cultural Sumergido. Los bienes
pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido son propiedad de la Nación. La tenencia
por particulares de bienes extraídos de contextos arqueológicos de Patrimonio Cultural
Sumergido está permitida y se rige por la reglamentación que para tal fin establezca el
Ministerio de Cultura, bajo lo dispuesto en la Ley 1185 de 2008 y el Decreto 763 de 2009.
(Decreto 1698 de 2014, Artículo 41)
Artículo 2.7.1.7.2. Tenencia de bienes arqueológicos pertenecientes al Patrimonio Cultural
Sumergido. Sin perjuicio de lo previsto en las Leyes 397 de 1997 y 1185 de 2008, el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) realizará el registro de los bienes
arqueológicos pertenecientes al Patrimonio Cultural Sumergido que se entreguen en
tenencia y definirá los sujetos y las condiciones en las cuales se entregarán y
preservarán. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 42)

225
Título II - Áreas arqueológicas protegidas

Artículo 2.7.2.1. Áreas arqueológicas protegidas. El Ministerio de Cultura, previo concepto


favorable del Consejo Nacional del Patrimonio Cultural, podrá declarar áreas
arqueológicas protegidas en zonas que se encuentren en aguas internas, fluviales y
lacustres, en el mar territorial, en la zona contigua, la zona económica exclusiva y la
plataforma continental e insular, y otras áreas delimitadas por líneas de base, donde
existan indicios serios de la existencia de bienes del patrimonio cultural sumergido. Para
tal efecto, en la sesión del mencionado Consejo, se invitará a la Dirección General
Marítima (Dimar), con voz y voto. La delimitación deberá hacerse señalando coordenadas
específicas de las áreas arqueológicas protegidas sobre las que pueden realizarse los
procesos de contratación para la adecuada exploración, intervención, aprovechamiento
económico, conservación y/o curaduría del patrimonio cultural sumergido. (Decreto 1698
de 2014, Artículo 43)
Artículo 2.7.2.2. Plan Especial de Manejo y Protección. Cuando se efectúen las
declaratorias de áreas arqueológicas protegidas se aprobará por medio del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), un plan especial de manejo y protección,
de conformidad con la Ley 397 de 1997, 1185 de 2008 y el Decreto Reglamentario 763 de
2009, el cual indicará el área afectada y su área de influencia, los niveles permitidos de
intervención e incorporará los lineamientos de manejo para la protección, gestión,
divulgación y sostenibilidad del mismo. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 44)

Título III - Contratación

Artículo 2.7.3.1. Contenido mínimo de los Documentos del Proceso. Los Documentos del
Proceso de Contratación en el marco de las actividades de exploración, intervención y
aprovechamiento económico del Patrimonio Cultural Sumergido, deben contener, además
de los requisitos establecidos en el presente decreto y las normas que lo modifiquen,
adicionen o sustituyan la siguiente información:
1. Identificación del área geográfica objeto del contrato, utilizando el sistema de
localización utilizado ordinariamente por la Dirección General Marítima (Dimar).
2. Definición clara de la actividad o actividades objeto del contrato de acuerdo con la
definición consignada en el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013.
3. La remuneración del contratista teniendo en cuenta los parámetros definidos en el
artículo 15 de la Ley 1675 de 2013.
4. Plazo del contrato y cronograma detallado de actividades.
5. Mecanismos de auditoría y control.
6. Términos y condiciones en las cuales el contratista hará la transferencia tecnológica de
los métodos y procedimientos utilizados para cumplir las actividades objeto del Proceso
de Contratación.
7. Términos y condiciones para la promoción y divulgación científica del hallazgo.
(Decreto 1698 de 2014, Artículo 45)
Artículo 2.7.3.2. Asociaciones público-privada de iniciativa pública. El Ministerio de Cultura
puede utilizar el instrumento de las asociaciones público-privadas de iniciativa pública
para adelantar las actividades previstas en el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013 siempre
que el Ministerio de Cultura cuente con estudios técnicos y científicos suficientes que
señalen la posible existencia de Patrimonio Cultural Sumergido y para el efecto debe
someterse a lo previsto en la Ley 1508 de 2012 y las normas que la modifiquen, adicionen
o sustituyan. El Ministerio de Cultura puede utilizar el sistema de precalificación en las
asociaciones público-privadas de iniciativa pública. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 46)

226
Artículo 2.7.3.3. Asociaciones público-privada de iniciativa privada. Los particulares que
cuentan con información científica, técnica e histórica suficiente sobre el Patrimonio
Cultural Sumergido el cual haya sido informado al Instituto Colombiano de Antropología e
Historia (ICANH), pueden presentar al Ministerio de Cultura una iniciativa de asociación
público-privada de iniciativa privada para adelantar una, varias o todas las actividades
previstas en el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 47)
Artículo 2.7.3.4. Admisibilidad de las asociaciones público-privadas de iniciativa
privada. Las asociaciones público-privadas de iniciativa privada no son admisibles cuando
(a) La actividad de exploración de que trata el artículo 4° de la Ley 1675 de 2013 requiere
recursos del presupuesto nacional o la asunción de riesgos de cualquier naturaleza por
parte de la Nación; y (b) Desconozcan las reglas de remuneración del contratista
establecidas en el artículo 15 de la Ley 1675 de 2013. En todos los demás casos son
aplicables las reglas de la Ley 1508 de 2012 y sus decretos reglamentarios, o las normas
que modifiquen, adicionen o sustituyan a la Ley 1508 de 2012 y a sus decretos
reglamentarios. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 48)
Artículo 2.7.3.5. Prefactibilidad. La prefactibilidad en los proyectos de iniciativa privada
debe ajustarse a lo establecido en el artículo 16 del presente decreto y ofrecer la
realización por su cuenta y riesgo de todas las actividades de exploración, preservación,
intervención, aprovechamiento económico, conservación y curaduría de los bienes del
Patrimonio Cultural Sumergido. El Ministerio de Cultura, previo concepto del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y de la Dirección General Marítima
(Dimar), debe aprobar o improbar la prefactibilidad presentada por el originador en un
plazo no mayor a tres (3) meses contados a partir de la presentación del proyecto, plazo
que se suspenderá cuando el Ministerio de Cultura solicite aclarar o complementar
información relativa al estudio de prefactibilidad. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 49)
Artículo 2.7.3.6. Factibilidad y Exploración. En las asociaciones público-privadas de
iniciativa privada, el paso de prefactibilidad a factibilidad trae consigo la autorización para
explorar el Patrimonio Cultural Sumergido, en las condiciones que fije el Ministerio de
Cultura, las cuales deben incluir la delimitación del área geográfica objeto de autorización
y el plazo para la exploración. La factibilidad es el resultado de la exploración. (Decreto
1698 de 2014, Artículo 50)
Artículo 2.7.3.7. Viabilidad de la Oferta. El Ministerio de Cultura con base en el informe de
exploración, el cual debe cumplir con lo establecido en el artículo 24 del presente decreto,
debe determinar la procedencia o viabilidad de la iniciativa, y en caso positivo aprobar los
términos del contrato y determinar el valor de la inversión realizada para la exploración. Si
el Ministerio de Cultura no considera conveniente autorizar la factibilidad de la iniciativa
privada, puede comprar los estudios presentados o simplemente desechar la propuesta
del originador. (Decreto 1698 de 2014, Artículo 51)
Artículo 2.7.3.8. Aplicación de las normas del sistema de contratación pública y de las
asociaciones público-privadas. El Ministerio de Cultura aplicará las normas del sistema de
contratación pública y de las asociaciones público-privadas en el trámite de las iniciativas
públicas y privadas relacionadas con el Patrimonio Cultural Sumergido. (Decreto 1698 de
2014, Artículo 52)
Artículo 2.7.3.1.9 Convenios con personas extranjeras de derecho público. El Ministerio
de Cultura puede celebrar convenios con personas extranjeras de derecho público para
realizar labores científicas que permitan la exploración de determinadas áreas
submarinas, para la exploración, intervención, conservación y curaduría del Patrimonio
Cultural Sumergido. En cualquier caso la intervención de entidades públicas de otros
estados deberá ser coordinada con la Dirección General Marítima (Dimar) y el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (lCANH). (Decreto 1698 de 2014, Artículo 53)

227
Título IV - Comisión de Antigüedades Náufragas

Artículo 2.7.4.1. La Comisión de Antigüedades Náufragas estará adscrita al Ministerio de


Cultura y quedará integrada por las siguientes personas:
- El Ministro de Relaciones Exteriores o su delegado.
- El Ministro de Cultura o su delegado, quien la presidirá.
- El Director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República o su
delegado.
- El Secretario Jurídico del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República
o su delegado.
- El Director de la Dirección General Marítima - Dimar.
- Cinco (5) Expertos designados por el Presidente de la República
Parágrafo. La Comisión tendrá un secretario que será designado por la misma. (Decreto
498 de 2011, Artículo 1)

Dado en Bogotá, D.C., a los 26 días del mes de mayo del año 2015
Mariana Garcés Córdoba
Ministra de Cultura

228
77. Ley 1801 de 2016 (Julio 29)

Por la cual se expide el Código Nacional de Policía y Convivencia

El Congreso de la República decreta:

Artículo 115. Comportamientos contrarios a la protección y conservación del patrimonio


cultural. Además de lo establecido en el artículo 15 de la Ley 397 de 1997 modificado por
el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008, los siguientes comportamientos atentan contra el
patrimonio cultural y por lo tanto no deben efectuarse:
1. No dar aviso inmediato a las autoridades del hallazgo de bienes del patrimonio
arqueológico o no dar aviso sobre bienes de interés cultural y patrimonio cultural
adquiridos ilícitamente por terceros, de conformidad con las normas sobre la materia.
2. Incumplir las disposiciones sobre conservación, preservación y uso de las áreas e
inmuebles de interés cultural de acuerdo con las leyes nacionales y los Planes Especiales
de Manejo y Protección (PEMP) aprobados por el Ministerio de Cultura o la autoridad
competente, normas que son de superior jerarquía a los Planes de Ordenamiento
Territorial.
3. Intervenir, en los términos establecidos por el numeral segundo del artículo 11 de la Ley
397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008, un bien de interés
cultural o patrimonio arquitectónico, sin la respectiva licencia o autorización de la
autoridad que hubiere efectuado la declaratoria o sin la asesoría en restauración de
personal autorizado para ello.
4. Destruir, dañar, dar utilización ilícita o explotación ilegal a bienes materiales de interés
cultural.
5. Exportar bienes de interés cultural sin la autorización de la autoridad cultural
competente, sustraerlos, disimularlos u ocultarlos del control aduanero, o no reimportarlos
en el término establecido en la autorización de exportación temporal.
6. Llevar a cabo, permitir o facilitar exploraciones, excavaciones o cualquier tipo de
intervención de bienes arqueológicos sin la autorización requerida para ello.
7. Omitir o no llevar a cabo las acciones necesarias de adecuado mantenimiento que le
competan al poseedor, tenedor o propietario de un inmueble o mueble declarado como
Bien de Interés Cultural, de tal forma que esto lleve a un deterioro de la estructura del
inmueble y puesta en riesgo de los valores culturales, históricos, arquitectónicos,
arqueológicos, patrimoniales, culturales, urbanísticos o paisajísticos del inmueble.
Parágrafo 1°. La autoridad de Policía que conozca la situación remitirá el caso a la
autoridad cultural que haya realizado la declaratoria de Bien de Interés Cultural, la cual
impondrá y ejecutará las medidas establecidas en las normas vigentes que regulan la
materia, las que las adicionen o modifiquen, y sus Decretos Reglamentarios.
Parágrafo 2°. Frente a los comportamientos en que se vean involucrados bienes
arqueológicos, la autoridad de Policía que conozca de la situación remitirá el caso al
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que impondrá y ejecutará las
medidas establecidas en las normas vigentes que regulan la materia, las que las
adicionen o modifiquen, y sus decretos reglamentarios.
Parágrafo 3°. Quien incurra en uno o más de los comportamientos antes señalados, será
objeto de la aplicación de las siguientes medidas correctivas, sin perjuicio de las medidas
establecidas en la normatividad específica

229
78. Decreto 1530 de 2016

El Presidente de la República de Colombia, en ejercicio de sus facultades constitucionales


y legales, y en particular las que le confiere el numeral 11 del artículo 189 de la
Constitución Política, las Leyes 397 de 1997 y 1185 de 2008, decreta:

Artículo 1°. Se modifica el numeral 2 del artículo 2.6.2.2 del Decreto Único Reglamentario
del Sector Cultura 1080 de 2015, el cual quedará de la siguiente manera:
“2. Intervenciones en proyectos de construcción de redes de transporte de hidrocarburos,
minería, embalses, infraestructura vial, así como en los demás proyectos, obras o
actividades que requieran licencia ambiental, registros o autorizaciones equivalentes ante
la autoridad ambiental, o que ocupando áreas mayores a una hectárea requieran licencia
de urbanización, parcelación o construcción. Previo al inicio de las obras o actividades, el
interesado deberá poner en marcha un Programa de Arqueología Preventiva que le
permita determinar la existencia de bienes o contextos arqueológicos en el área de
influencia de aquellos proyectos, obras o actividades; así como identificar y caracterizar
los hallazgos que se encuentren y evaluar los niveles de afectación esperados sobre el
patrimonio arqueológico para formular el correspondiente Plan de Manejo Arqueológico.
Como condición para iniciar las obras, dicho Plan deberá ser aprobado por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH). Sin prejuicio de lo anterior, las
actividades del Programa de Arqueología Preventiva y del Plan de Manejo Arqueológico,
que impliquen actividades de intervención sobre contextos o bienes arqueológicos, el
interesado deberá solicitar ante el ICANH la respectiva autorización de intervención”.
Artículo 2°. Se modifica el parágrafo 1° del artículo 2.6.2.2 del Decreto Único
Reglamentario del Sector Cultura 1080 de 2015, el cual quedará de la siguiente manera:
“Parágrafo 1°. Las intervenciones descritas en los numerales 1 a 3 solo podrán realizarse
bajo la supervisión de profesionales idóneos para desarrollar las actividades propuestas
en materia arqueológica”.
Artículo 3°. Se modifica el parágrafo 2° del artículo 2.6.2.2 del Decreto Único
Reglamentario del Sector Cultura 1080 de 2015, el cual quedará de la siguiente manera:
“Parágrafo 2°. El ICANH reglamentará los parámetros para evaluar la idoneidad de los
profesionales, así como los requisitos documentales y aspectos técnicos necesarios para
solicitar y expedir las autorizaciones de intervención sobre el patrimonio arqueológico y
podrá definir términos de referencia mínimos para la realización de los Programas de
Arqueología Preventiva y la elaboración y aplicación de los Planes de Manejo
Arqueológico”.
Artículo 4°. Se modifica el artículo 2.7.1.2.2 del Decreto Único Reglamentario del Sector
Cultura 1080 de 2015, el cual quedará de la siguiente manera:
“Artículo 2.7.1.2.2. Programa de Arqueología Preventiva. Los proyectos de construcción
de redes de transporte de hidrocarburos, minería, embalses, infraestructura vial, así como
en los demás proyectos y obras que requieran licencia ambiental, registros o
autorizaciones equivalentes ante la autoridad ambiental y que afecten el suelo o subsuelo
en aguas internas, fluviales y lacustres, en el mar territorial, en la zona contigua, la zona
económica exclusiva y la plataforma continental e insular, y otras áreas delimitadas por
líneas de base con fines distintos a la investigación del patrimonio cultural sumergido,
deben contar con un programa de arqueología preventiva que garantice la exploración y
prospección del área de intervención y que en el evento de encontrar bienes del
patrimonio cultural sumergido permita tomar las medidas necesarias para su
preservación. El Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) debe establecer
los requisitos de dichos programas”.

230
Artículo 5°. Se modifica el artículo 2.7.1.2.3 del Decreto Único Reglamentario del Sector
Cultura 1080 de 2015, el cual quedará de la siguiente manera:
“Artículo 2.7.1.2.3. Formulación de Plan de Manejo Arqueológico. El resultado del
programa de arqueología preventiva es el Plan de Manejo Arqueológico, en el cual se
establecerán los niveles permitidos de intervención, condiciones de manejo y planes de
divulgación. Si el Programa de Arqueología Preventiva sugiere la existencia de bienes o
contextos arqueológicos en el área del proyecto, obras o actividades y define que para
garantizar la protección de un hallazgo el responsable de la operación deberá realizar
actividades específicas, este deberá formular el respectivo Plan de Manejo Arqueológico,
el cual deberá ser aprobado por el Ministerio de Cultura previo visto bueno del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) como condición para iniciar las obras.
En la solicitud de autorización respectiva deberá:
1. Presentar un proyecto de protección.
2. Señalar la metodología de investigación arqueológica.
3. Realizar la prospección completa del área que será intervenida, visual o por sensores
remotos, de acuerdo al caso.
4. Presentar la valoración y análisis de datos de la prospección.
5. Identificación y registro de los bienes del Patrimonio Cultural Sumergido hallados.
6. Plan de manejo para la conservación de los bienes pertenecientes al patrimonio cultural
sumergido.
7. Presentar el personal técnico responsable del proyecto que cuente con idoneidad para
adelantar las actividades propuestas.
Para los proyectos a que hace referencia el artículo 2.7.1.2.2, cuando como resultado del
Programa de Arqueología Preventiva no se hayan detectado evidencias arqueológicas, el
Plan de Manejo Arqueológico contemplará únicamente la socialización del protocolo para
el manejo de hallazgos fortuitos. No obstante, si durante la ejecución de las obras se
presentare un hallazgo fortuito, se procederá conforme al artículo 2.7.1.2.1. del presente
decreto y será obligación del interesado formular y ejecutar las medidas de manejo
correspondientes para garantizar la protección del patrimonio cultural sumergido, que en
todo caso deberán ser aprobadas por el Ministerio de Cultura previo visto bueno del
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH)”.
Artículo 6°. Vigencia y derogatorias. El presente decreto rige a partir de la fecha de su
publicación en el Diario Oficial y modifica el numeral 2 y los parágrafos 1° y 2° del artículo
2.6.2.2 y los artículos 2.7.1.2.2 y 2.7.1.2.3 del Decreto Único Reglamentario del Sector
Cultura 1080 de 2015.

Dado en Bogotá, D. C., a 29 de septiembre de 2016.


Juan Manuel Santos
La Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba.

231
79. Resolución 083 (20 abril 2016)

Por la cual se deroga la resolución No. 015 de 2015 y se implementa el Registro Nacional
de Arqueólogos

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia - ICANH, en


ejercicio de sus atribuciones legales y en especial las que le confiere los artículos 63 y 72
de la Constitución Política de Colombia, reglamentados por la ley 1675 de 2013 y en uso
de sus atribuciones legales, en especial las conferidas por la Ley 397 de 1997,
reglamentada parcialmente por los Decretos Nacionales 833 de 2002 y 763 de 2009,
modificada por la Ley 1185 de 2008 y el Decreto Único Reglamentario del sector Cultura
1080 del 2015, así mismo de lo dispuesto en el artículo 78 de la Ley 489 de 1998 y el
artículo 9 del Decreto 2667 de 1999, resuelve:

Primero: Deróguese la resolución No. 015 de 2015, por la cual se crea y se implementa el
registro nacional de arqueólogos.
Segundo: Impleméntese el Registro Nacional de Arqueólogos -RNA- para inscribir a
profesionales, con el fin de recibir la acreditación por parte del ICANH, para autorizarlos a
intervenir el patrimonio arqueológico de la nación y a su vez hacer parte de una base de
datos de arqueólogos.
Tercero: Establézcanse los requisitos, el objeto y definiciones necesarias para la
implementación del "Registro Nacional de Arqueólogos":
Parágrafo primero. Objeto: el RNA tendrá como objeto consolidar una base de datos para
llevar el registro y control de las personas naturales que por su formación académica y/o
experiencia profesional podrán realizar actividades de intervención y supervisión respecto
al patrimonio arqueológico de la Nación, debidamente autorizadas por el ICANH. Además,
podrá permitir el acceso a la información parcial sobre los profesionales y su idoneidad en
materia arqueológica cumpliendo con la protección, principios y exigencias previstas en la
legislación vigente aplicable respecto al tratamiento de datos.
(a) Registro: Actividad realizada por el profesional al ingresar información en la plataforma
tecnológica "Registro Nacional de Arqueólogos", con el propósito de:
• Demostrar los estudios y experiencia profesional con la que cuenta. Con el fin de realizar
la correcta intervención sobre bienes pertenecientes al patrimonio arqueológico y/o la
ejecución de estudios en arqueología en el país, y así obtener la acreditación por parte del
ICANH.
• Hacer parte de una base de datos nacional de arqueólogos, en donde se incluirá
información parcial del registro (Nombre y apellidos, municipio de domicilio, teléfono y
correo electrónico, en el que puede autorizar a recibir notificaciones para adelantar los
trámites a que haya lugar con el ICANH, además de la relación de las autorizaciones de
intervención arqueológica expedidas a su nombre y su estado, para que sea consultada
por el público, según el protocolo previsto por el ICANH). Lo anterior dando fiel
cumplimiento a la normatividad vigente frente a la V protección de datos.
Parágrafo: Cuando la información aportada para el registro y acreditación no sea veraz o
de ella surjan hechos que requieran de especial investigación, el ICANH determinará el
retiro inmediato del profesional. en el proceso de registro y acreditación, cualquiera que
sea la etapa en que se encuentre, sin perjuicio de las acciones civiles, penales y
disciplinarias que se pudieren derivar.
(b) Acreditación: La acreditación es el resultado de la evaluación del cumplimiento de los
requisitos solicitados por el ICANH en el artículo cuarto de la presente resolución. En este
proceso se verifica la formación académica y experiencia profesional que lo facultan para
adelantar intervenciones sobre el patrimonio arqueológico de la nación, atendiendo a las

232
calidades especiales de los bienes y manifestaciones del patrimonio cultural; procurando
protección, recuperación, sostenibilidad y divulgación de los mismos. Una vez se haya
surtido el procedimiento de evaluación, el ICANH expedirá acto administrativo mediante el
cual otorgue o niegue acreditación al profesional, dicho acto deberá ser debidamente
notificado.
(e) Certificación: Documento de identificación contenido en un carné expedido por el
ICANH, con el cual se certifica que el profesional está debidamente acreditado. Esta
actividad no es de carácter obligatorio. La expedición del mismo, se adelantará a solicitud
del interesado, teniendo en cuenta los valores pecuniarios que implican la emisión y envió
del mismo.
Parágrafo primero. En ningún caso el carácter de registrado y/o acreditado por el ICANH,
exime a los profesionales de cumplir con el procedimiento para el otorgamiento de
Autorizaciones de Intervención arqueológica o de cualquier otra actividad que requiera
previa autorización del ICANH como máxima autoridad respecto al patrimonio
arqueológico de la nación.
Cuarto: Son requisitos para la obtención de la acreditación, los siguientes:
1. Ser profesional titulado en arqueología o haber realizado la especialización, maestría
y/o doctorado en arqueología.
2. Ser profesional titulado en antropología o haber realizado la especialización, maestría
y/o doctorado en antropología y haber presentado la tesis o trabajo de grado en
arqueología.
3. Ser profesional titulado en antropología y haber cursado y aprobado no menos de cinco
(5) asignaturas asociadas con arqueología, con una duración mínima de cuarenta y ocho
horas (48) cada una, las cuales deberán ser certificadas.
4. Ser profesional en otras ciencias sociales y/o humanas y haber ejercido actividades
propias de la arqueología en un tiempo no menor a cinco (5) años.
5. Ser profesional en otras ciencias sociales y/o humanas y haber publicado al menos un
(1) libro o dos (2) capítulos de libros o dos (2) artículos de carácter científico en materia de
arqueología.
Parágrafo primero. El profesional en arqueología deberá cumplir por lo menos un requisito
de los anteriormente mencionados, para dar inicio al trámite de acreditación ante el
ICAHN.
Parágrafo segundo. Los títulos relacionados anteriormente, debieron ser otorgados por
una Institución Universitaria debidamente acreditada ante el Ministerio de Educación
Nacional - MEN - en Colombia. En los casos que el grado hubiese sido otorgado por una
universidad del exterior el título deberá haber surtido el trámite de convalidación ante el
Ministerio de Educación Nacional - MEN.
Parágrafo tercero: En el caso del requisito enunciado en el numeral segundo para los
niveles de especialización, maestría o doctorado se debe haber cursado la línea o énfasis
en arqueología.
Parágrafo cuarto: Con el fin de dar cumplimiento al requisito establecido en el numeral
segundo y tercero de la presente resolución, a continuación, se mencionan las
definiciones pertinentes que están fundamentadas en la ley 1185 de 2008, que faculta al
ICANH como entidad reguladora en los casos que se requiere intervenir el patrimonio
arqueológico de la nación.
Tesis o trabajo de grado en arqueología: Refiere a aquella investigación científica que
resuelve una pregunta del campo de conocimiento de la arqueología y que implicó
actividades de campo y/o laboratorio.
Asignatura asociada con arqueología: Curso que tiene un contenido académico vinculado
al estudio de procesos sociales pasados utilizando teorías, métodos y técnicas de
arqueología.

233
Parágrafo quinto: Para cumplir con el requisito previsto en el numeral cuarto, se entenderá
como actividades propias de la arqueología, las labores desarrolladas en el marco de
autorizaciones de intervención arqueológicas de las cuales haya sido titular. Para calcular
el tiempo de experiencia indicado, se tendrán en cuenta las fechas de inicio y finalización
de dichas autorizaciones.
Parágrafo sexto: Para la acreditación de la publicación de un libro se deberá relacionar:
Título del libro, editorial, año e ISBN, debidamente soportado con la página legal.
Parágrafo séptimo: Para la acreditación de la publicación de un capítulo de un libro, este
deberá relacionar: Título del libro, título del capítulo, editorial, año. ISBN y mencionar las
páginas que corresponden al capítulo realizado por el profesional. Para este caso, se hará
necesario subir en la plataforma del -RNA- la página legal y el capítulo a que hace
referencia.
Parágrafo octavo: Para la acreditación de la publicación de un artículo, este deberá
relacionar: Nombre de la revista, año, volumen y número de la publicación, título del
artículo, ISSN de la revista.
Quinto: El registro de los profesionales que soliciten su acreditación se hará por única vez,
de manera gradual y será a título gratuito; el tratamiento de la información se realizará
según lo previsto en la legislación vigente relacionada con la protección de datos Ley
1581 de 2012 y su Decreto Reglamentario 1377 de 2013.
Sexto: Los profesionales podrán realizar el registro y solicitar al ICANH la acreditación en
cualquier momento, para lo cual se deberá diligenciar en el aplicativo establecido -RNA-
los datos solicitados y aportar de manera veraz y electrónica los documentos e
información que acrediten el cumplimiento de los requisitos establecidos en la presente
resolución. La información suministrada estará sujeta a verificación.
Parágrafo: Para realizar el registro y posterior solicitud de acreditación, el ICANH pondrá a
disposición del profesional el "manual para realizar vía web la inscripción al registro
nacional de arqueólogos" que podrá ser consultado en la página web
http://www.icanh.gov.co/
Séptimo: La información ingresada por los profesionales en el aplicativo -RNA- será
consolidada en una base de datos de carácter público que permita un acceso parcial de la
información y estará conformada por los siguientes datos: Nombre y apellidos, municipio
de domicilio, teléfono y correo electrónico, en el que puede autorizar a recibir
notificaciones para adelantar los trámites a que haya lugar con el ICANH, además de la
relación de las autorizaciones de intervención arqueológica expedidas a su nombre y su
estado. Esta información contará con el debido tratamiento de datos adoptado por la
normatividad vigente Ley 1581 de 2012 y su Decreto Reglamentario 1377 de 2013.
Octavo: El Registro Nacional de Arqueólogos -RNA- se realizará vía web, de conformidad
con el procedimiento adoptado por el SIGAP. El procedimiento "Registro Nacional de
Arqueólogos" estará constituido por cuatro (4) etapas que consistirán en:
1. Recepción de solicitud: El profesional deberá ingresar en el aplicativo -RNA- la
información y documentación requerida; cumplido esto puede solicitar la acreditación. El
ICANH notificará por correo electrónico el recibido de la solicitud y enviará la información
y documentos registrados a revisión en un término de (3) tres días hábiles contados a
partir del día siguiente del recibido de la notificación del inicio del trámite. En el caso que
los documentos y/o información aportada en el aplicativo -RNA- no estén completos, se
requerirá al profesional por medio del correo electrónico registrado, para que complete la
solicitud o allegue los documentos a que haya lugar, en un término de (5) cinco días
hábiles, a partir del recibido de fa comunicación, so pena de entenderse desistida la
solicitud de acreditación.
2. Evaluación y calificación: Una vez realizado por parte del profesional el registro
completo, se contará con (15) quince días hábiles, para que el CANH realice la revisión de

234
la información, verificando el cumplimiento de uno los requisitos que prevé el numeral
cuarto de esta resolución.
3. Resultado y comunicación: Una vez vencido este término, se emitirá el correspondiente
acto administrativo por parte del ICANH, donde se establece si se le otorga o no la
acreditación al profesional: de igual forma se establecerán los términos para efectuar el
pago del certificado de acreditación (carné) si el profesional así lo quisiere. Dicho acto
administrativo contará con los recursos establecidos en la ley 1437 de 2011.
4. Costo y obtención del carné: De manera opcional, el profesional podrá recurrir a la
obtención del certificado de acreditación (carné) que contará con los nombres, apellidos,
tipo y número de documento de identificación, el número de registro que le corresponde
dentro de los profesionales acreditados por el ICANH, y la fecha de expedición del
certificado (carné). Su emisión y envió tendrá un valor equivalente al 20% de (1) un
S.M.M.L.V., que deberá ser pagado a nombre del Instituto Colombiano de Antropología e
Historia -ICANH, a través de la cuenta corriente No. 05106930-0 del Banco de Bogotá.
Una vez efectuada la consignación, se deberá aportar el soporte en el aplicativo -RNA-. El
ICANH, verificará el pago y procederá a emitir el carné, que será enviado a la dirección
aportada en el registro, dentro de los siguientes (20) días hábiles contados a partir del día
siguiente en que se verifique el pago del mismo.
Parágrafo primero. El carné es un documento de identificación de carácter personal e
intransferible. El mismo contará con una vigencia vitalicia, salvo que se encuentre en el
evento de suspensión de la acreditación constituida por el incumplimiento de la legislación
vigente y/o los procedimientos establecidos por el ICANH para la intervención y protección
del Patrimonio Arqueológico Colombiano.
Parágrafo segundo: En caso de extravió del carné que certifica la acreditación, el
profesional deberá solicitar la reexpedición por medio escrito o electrónico al ICANH, y
deberá aportar la denuncia de perdida y/o robo hecha bajo la gravedad de juramento ante
la autoridad pertinente. Igualmente, deberá asumir el costo de la emisión y envió del
duplicado que corresponderá al 10% del S.M.L.M.V.
Noveno: Notificación de la acreditación. Cumplidos los requisitos establecidos en la
presente resolución se procederá a otorgar la acreditación mediante acto administrativo
suscrito por el Director General del ICANH. El precitado acto administrativo será notificado
de manera electrónica según lo previsto en el Código de procedimiento administrativo y
de lo contencioso administrativo - Ley 1437 de 2011 o de manera personal si el
profesional lo requiere en la dirección aportada en el registro.
Parágrafo. La notificación electrónica se realizará utilizando el servicio de correo
electrónico certificado. Esta notificación cuenta con la misma validez jurídica y probatoria
de un correo certificado por medio físico.
Decimo: Política de protección de datos. Los profesionales que se registren en el
aplicativo -RNA- podrán aceptar los términos y condiciones establecidos en la política de
protección de datos que se relaciona a continuación: "El profesional usuario del aplicativo
"Registro Nacional de Arqueólogos" -RNA- (en adelante titular) autoriza expresamente a
través del sitio Web, a que la información registrada sea objeto de una "base de datos", la
cual será de propiedad exclusiva del Instituto Colombiano de Antropología e Historia -
ICANH con NIT.830.067.892-2 y domicilio en la Calle 12 número 2- 41 de la Ciudad de
Bogotá D.C, quien será el responsable del tratamiento de los mismos. Adicionalmente, el
titular autoriza al ICANH para que consolide una base de datos de arqueólogos que
incluya información parcial como: Nombre y apellidos, municipio de domicilio, teléfono y
correo electrónico, además de la relación de las autorizaciones de intervención
arqueológica expedidas a su nombre y su estado, para que sea consultada por el público
en general. De acuerdo con la normatividad vigente sobre protección de datos, articulo 15
de la Constitución Política de Colombia, Ley Estatutaria 1266 de 2008 y su Decreto

235
Reglamentario No. 2952 de 201 O, Ley Estatutaria 1581 de 2012 y su Decreto
reglamentario No. 1377 de 2013, sentencias C-1011 de 2008, C-748 de 2011, C - 86 de
2014 y demás disposiciones que las complementen o modifiquen, el Instituto Colombiano
de Antropología e Historia, le informa a los titulares que los datos proporcionados que se
puedan requerir o se puedan obtener con ocasión a la inscripción en el aplicativo -RNA- e
integrados en las bases de datos cumplen con la protección, principios y exigencias
previstas en la legislación vigente aplicable. Que la recolección y tratamiento
automatizado de los datos de los titulares, tiene como finalidad en primera instancia
obtener y revisar la información para otorgar la acreditación de los profesionales y
además actualizar la base de datos de arqueólogos. El ICANH no acepta ni trata datos
personales de menores de (18) años de edad. El ICAHN se reserva el derecho a modificar
la presente política para adaptarla a novedades legislativas o jurisprudenciales, así como
a prácticas del sector público.
Décimo primero: Suspensión de la acreditación. El profesional que incurra en cualquiera
de las causales establecidas por el ICANH para la suspensión de la acreditación, se le
impondrá la prohibición de realizar intervenciones sobre el Patrimonio Arqueológico de la
Nación, por el término señalado en el acto administrativo que así lo decida. Esta
suspensión será el resultado de una investigación realizada por el ICANH, según lo
contenido en la resolución donde se establecen las causales, objetivos, criterios y
términos para ello.
Décimo segundo: Consejo Nacional de Cultura. Los arqueólogos acreditados por el
ICANH, adquieren el derecho, a elegir y a ser elegido como representantes del sector de
arqueología ante el Consejo Nacional de Cultura.
Décimo tercero: Régimen de transición. Durante el tiempo que conlleve el trámite de
registro y acreditación, el profesional podrá solicitar autorización de intervención
Arqueológica sin necesidad de que el ICANH haya decidido sobre su acreditación.
Transcurridos (3) tres meses a partir de la expedición de la presente resolución, solo
podrá solicitar autorización de intervención quien se encuentre acreditado por el ICANH.
Décimo cuarto: Registro Honoris Causa: La derogación de la resolución No. 015 de 2015,
no afecta el reconocimiento honoris causa como primeros arqueólogos acreditados en
atención a toda una vida profesional y al inmenso aporte en la investigación, protección y
divulgación del patrimonio Arqueológico que el ICANH realizo y concedió al Dr. Gonzalo
Correal Urrego y al Dr. Héctor Llanos Vargas a quienes les corresponde los números de
registro y acreditación 001 y 002 respectivamente y estarán exentos de los pagos
pecuniarios establecidos en la presente resolución.
Décimo quinto: De la vigencia. La presente resolución rige a partir de la publicación en el
diario oficial y en la página web oficial del ICANH http://www.icanh.gov.co/ deroga las
disposiciones que le sean contrarias.

Dada en Bogotá a los 20 días de abril de 2016


Ernesto Montenegro
Director ICANH

236
80. Resolución 285 de 2016

Por la cual se crea el Parque Arqueológico e Histórico de Santa María la Antigua del
Darién en el Departamento del Chocó

El Director del Instituto Colombiano de Antropología

Resuelve

Primero: Crear el Parque Arqueológico e Histórico de Santa María de la Antigua del


Darién, en el municipio de Unguía, en el departamento del Chocó, el cual será
conformado por el área comprendida por los predios propiedad del ICANH e identificados
con matrícula inmobiliaria No. 180-9950, 180-26753, 180-40557 y 180-40558 y por el
predio de propiedad de la Alcaldía de Unguía, Chocó de matrícula inmobiliaria No. 180-
38574.
Segundo: La administración, mantenimiento, protección, conservación y difusión del
Parque Arqueológico e Histórico de Santa María de la Antigua del Darién será encargada
al Instituto Colombiano de Antropología e Historia - ICANH, quien cumplirá con las
funciones establecidas en el Decreto 2667 de 1999 sobre el mismo como un espacio
depositario de bienes de interés cultural.
Tercero: La presente resolución rige a partir de su publicación en el diario oficial.

Dada en Bogotá a los 12 días de diciembre de 2016

Ernesto Montenegro
Director

237
81. Decreto 555 de 2017 (marzo 30)

Por el cual se corrigen unos yerros en la Ley 1801 de 2016 por la cual se expide el Código
Nacional de Policía y Convivencia

El Presidente de la República de Colombia, en uso de sus facultades constitucionales y


legales, en especial de las conferidas en el numeral 10 del artículo 189 de la Constitución
Política y el artículo 45 de la Ley 4ª de 1913, decreta:

Artículo 9°. Corríjase el artículo 115 de la Ley 1801 de 2016, el cual quedará así:
“Artículo 115. Comportamientos contrarios a la protección y conservación del patrimonio
cultural. Además de lo establecido en el artículo 15 de la Ley 397 de 1997 modificado por
el artículo 10 de la Ley 1185 de 2008, los siguientes comportamientos atentan contra el
patrimonio cultural y por lo tanto no deben efectuarse:
1. No dar aviso inmediato a las autoridades del hallazgo de bienes del patrimonio
arqueológico o no dar aviso sobre bienes de interés cultural y patrimonio cultural
adquiridos ilícitamente por terceros, de conformidad con las normas sobre la materia.
2. Incumplir las disposiciones sobre conservación, preservación y uso de las áreas e
inmuebles de interés cultural de acuerdo con las leyes nacionales y los Planes Especiales
de Manejo y Protección (PEMP) aprobados por el Ministerio de Cultura o la autoridad
competente, normas que son de superior jerarquía a los Planes de Ordenamiento
Territorial.
3. Intervenir, en los términos establecidos por el numeral segundo del artículo 11 de la Ley
397 de 1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008, un bien de interés
cultural o patrimonio arquitectónico, sin la respectiva licencia o autorización de la
autoridad que hubiere efectuado la declaratoria o sin la asesoría en restauración de
personal autorizado para ello.
4. Destruir, dañar, dar utilización ilícita o explotación ilegal a bienes materiales de interés
cultural.
5. Exportar bienes de interés cultural sin la autorización de la autoridad cultural
competente, sustraerlos, disimularlos u ocultarlos del control aduanero, o no reimportarlos
en el término establecido en la autorización de exportación temporal.
6. Llevar a cabo, permitir o facilitar exploraciones, excavaciones o cualquier tipo de
intervención de bienes arqueológicos sin la autorización requerida para ello.
7. Omitir o no llevar a cabo las acciones necesarias de adecuado mantenimiento que le
competan al poseedor, tenedor o propietario de un inmueble o mueble declarado como
Bien de Interés Cultural, de tal forma que esto lleve a un deterioro de la estructura del
inmueble y puesta en riesgo de los valores culturales, históricos, arquitectónicos,
arqueológicos, patrimoniales, culturales, urbanísticos o paisajísticos del inmueble.
Parágrafo 1°. La autoridad de policía que conozca la situación remitirá el caso a la
autoridad cultural que haya realizado la declaratoria de Bien de Interés Cultural, la cual
impondrá y ejecutará las medidas establecidas en las normas vigentes que regulan la
materia, las que las adicionen o modifiquen, y sus Decretos Reglamentarios.
Parágrafo 2°. Frente a los comportamientos en que se vean involucrados bienes
arqueológicos, la autoridad de policía que conozca de la situación remitirá el caso al
Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que impondrá y ejecutará las
medidas establecidas en las normas vigentes que regulan la materia, las que las
adicionen o modifiquen, y sus decretos reglamentarios.
Parágrafo 3°. Quien incurra en uno o más de los comportamientos antes señalados, será
objeto de la aplicación de las siguientes medidas correctivas, sin perjuicio de las medidas
establecidas en la normatividad específica:

238
Numeral 1 - Participación en programa comunitario o actividad pedagógica de convivencia
Numeral 2 - Suspensión temporal de actividad.
Numeral 3 - Suspensión temporal de actividad y Multa General tipo 2.
Numeral 4 - Suspensión temporal de actividad; Participación en programa comunitario o
actividad pedagógica de convivencia; Multa General tipo 4.
Numeral 5 - Decomiso; Suspensión temporal de actividad y Multa General tipo 2.
Numeral 6 - Suspensión temporal de actividad; Participación en programa comunitario o
actividad pedagógica de convivencia; Multa General tipo 2.
Numeral 7 - Multa General tipo 4; Suspensión temporal de actividad.

Presidencia de la República

239
82. Resolución 139 de 2017

Por la cual se establece el procedimiento del Registro Nacional de Arqueólogos.

El Director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Resuelve

Artículo primero: Objeto. Establézcase el procedimiento del "Registro Nacional de


Arqueólogos" mediante el cual los profesionales podrán solicitar ante el ICANH la
evaluación de su idoneidad en arqueología, para adelantar intervenciones al Patrimonio
Arqueológico de la Nación y su respectivo registro en la base de datos del aplicativo.
Artículo segundo: Registro. Para los efectos previstos en la presente resolución
entiéndase que el registro corresponde a la actividad mediante la cual el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia - ICANH, incorpora en la base de datos del
Registro Nacional de Arqueólogos a aquellos profesionales que obtuvieron un resultado
positivo en la evaluación de requisitos que demuestran su idoneidad en arqueología.
Parágrafo primero: En ningún caso el carácter de registrado por parte del Instituto
Colombiano de Antropología e Historia - ICANH-, exime a los profesionales de cumplir a
cabalidad con el procedimiento establecido por la entidad, para el respectivo otorgamiento
de Autorizaciones de Intervención Arqueológica o de cualquier otra actividad que requiera
previa autorización del Instituto, facultado legalmente como máxima autoridad en el
territorio nacional en materia de protección al Patrimonio Arqueológico.
Parágrafo segundo: Cuando la información aportada por el profesional en el módulo del
Registro Nacional de Arqueólogos no sea veraz o de ella surjan hechos que requieran de
especial investigación, el ICANH determinará el retiro inmediato del profesional cualquiera
que sea la etapa en que se encuentre, sin perjuicio de la suspensión o exclusión del
registro o de las acciones civiles, penales y disciplinarias que se pudieren derivar.
Artículo tercero: Requisitos. El profesional interesado en solicitar el registro en la base del
"Registro Nacional de Arqueólogos -RNA" deberá cumplir con al menos uno de los
siguientes requisitos:
1. Título profesional en arqueología.
2. Título profesional en antropología y título de especialización o maestría o doctorado en
arqueología.
3. Título profesional en antropología y título de especialización o maestría o doctorado en
antropología, y haber presentado la tesis o trabajo de grado en arqueología. Para los
niveles de especialización o maestría o doctorado, se deberá haber cursado la línea o
énfasis en arqueología.
4. Título profesional en antropología y haber cursado y aprobado no menos de cinco (5)
asignaturas asociadas con arqueología, con una duración mínima de cuarenta y ocho
horas (48) cada una, las cuales deberán ser certificadas por la respectiva Universidad
donde se cursó; adicionalmente debe haber presentado la tesis o trabajo de grado en
arqueología.
5. Título profesional en antropología y tener experiencia en actividades propias de la
arqueología en un tiempo no menor a (5) cinco años y haber publicado al menos un (1)
libro o dos (2) capítulos de libros o dos (2) artículos de carácter científico en materia de
arqueología.
Parágrafo primero. Los títulos relacionados anteriormente, debieron ser otorgados por una
Institución Universitaria debidamente acreditada ante el Ministerio de Educación Nacional
- MEN - en Colombia. En los casos que el grado hubiera sido otorgado por una

240
universidad del exterior, el título deberá haber surtido el trámite de convalidación ante el
Ministerio de Educación Nacional - MEN.
Parágrafo segundo. Con el fin de dar cumplimiento al requisito establecido en el numeral
tercero y cuarto del presente artículo, a continuación se precisan las definiciones que el
ICANH ha realizado con base en los fundamentos que debe contener el presente
requisito:
• Tesis o trabajo de grado en arqueología: Refiere a aquella investigación científica que
resuelve una pregunta del campo de conocimiento de la arqueología y que implicó
actividades de campo o laboratorio.
• Asignatura asociada con arqueología: Curso que tiene un contenido académico
vinculado al estudio de procesos sociales pasados utilizando teorías, métodos o técnicas
de arqueología.
Artículo cuarto: Criterios para cumplir con al menos (1) de los requisitos para evaluar la
idoneidad en arqueología. Teniendo en cuenta el cumplimiento de al menos un requisito
establecido en el artículo tercero del presente acto administrativo, el profesional deberá
atender los siguientes criterios e ingresarlos en el aplicativo "Registro Nacional de
Arqueólogos":
A) Título profesional: Para acreditar un título profesional en la modalidad de pregrado o
posgrado, se deberá adjuntar copia en formato PDF de manera legible del diploma o del
acta de grado.
B) Tesis o trabajo de grado: Para acreditar que la línea tomada por el profesional se
realizó con énfasis en arqueología, se deberá adjuntar en formato PDF certificado
expedido por la respectiva Institución universitaria donde se realizó el pregrado o
posgrado donde se especifique el título de la tesis o trabajo de grado. Esta información
contará con la debida confidencialidad por parte del ICANH.
C) Asignatura con énfasis en arqueología: Teniendo en cuenta la modalidad establecida
por el Ministerio de Educación para créditos académicos, esto es el cumplimiento de (48)
horas en cada asignatura con énfasis en arqueología, se deberá adjuntar copia del
respectivo certificado de asignaturas cursadas expedido por la respectiva Universidad
donde se cursó, donde se verifique la modalidad e intensidad horaria de por lo menos (5)
asignaturas que deben dar como resultado en su totalidad el cumplimiento de mínimo
(240) horas.
D) Publicaciones: Atendiendo lo establecido por la Cámara Colombiana del libro y por
entidades internacionales que regulan las publicaciones, se deberá adjuntar:
-Para un libro se deberá diligenciar en los campos del aplicativo: Título del libro, editorial,
año e ISBN.
-Para un capítulo de un libro se deberá diligenciar en los campos del aplicativo: Título del
libro, título del capítulo, editorial, año, ISBN. Para este caso, se hará necesario adjuntar
en el módulo del -Registro Nacional de Arqueólogos-, el índice.
-Para un artículo se deberá diligenciar en los campos del aplicativo: Nombre de la revista,
año, volumen y número de la publicación, título del artículo, ISSN de la revista y
finalmente se deberá adjuntar en el módulo del -Registro Nacional de Arqueólogos-, el
índice.
E) Experiencia en arqueología: Se entenderá como experiencia en arqueología, las
labores que se hayan desarrollado en el marco de Autorizaciones de Intervención
Arqueológica de las cuales haya sido titular o auxiliar. Para calcular el tiempo de
experiencia indicado se tendrán en cuenta las fechas de inicio y finalización de dichas
autorizaciones. Además de lo anterior, se deberá atender lo siguiente:
-Experiencia como titular de una Autorización: Para validar la experiencia adquirida como
titular en una autorización de intervención arqueológica el profesional deberá indicar en el
módulo del "Registro Nacional de Arqueólogos" el Número de la Autorización, el título, las

241
fechas de inicio y finalización. El ICANH corroborará la información suministrada en los
respectivos expedientes de cada autorización que el profesional enuncie en las que fue
titular.
-Experiencia como auxiliar de una Autorización: Para validar la experiencia adquirida
como auxiliar en una autorización de intervención arqueológica el profesional deberá
indicar en el módulo del "Registro Nacional de Arqueólogos" el Número de la Autorización,
el título y las fechas de inicio y finalización. El ICANH corroborará la información
suministrada en los respectivos expedientes de cada autorización que el profesional
enuncie en las que participó.
Parágrafo primero: Para realizar el registro el ICANH pondrá a disposición del profesional
el "Manual para realizar. vía web la inscripción al Registro Nacional de Arqueólogos "y el
respectivo "Video tutoría/ para acceder al Registro Nacional de Arqueólogos" que podrán
ser consultados en la página web oficial del Instituto a través del link:
http://www.icanh.gov.co/.
Artículo quinto. Condiciones que debe cumplir el profesional que acceda al "Registro
Nacional De Arqueólogos". Para el debido diligenciamiento en el módulo "Registro
Nacional de Arqueólogos", el profesional deberá tener en cuenta las siguientes reglas
básicas que guiarán el proceso de registro y asegurarán el éxito en su proceso ante el
ICANH:
-Los documentos que serán aportados en el módulo del "Registro Nacional de
Arqueólogos" deberán estar en formato PDF y el nombre del archivo no deberá contar con
tildes o caracteres especiales.
-Es indispensable aportar un correo electrónico válido, pues allí se remitirán
comunicaciones y se surtirán notificaciones de ser el caso a lo largo del proceso de
registro.
Artículo sexto. Procedimiento para el ingreso o presentación de la información. El
procedimiento se realizará a través del módulo destinado para ello: "Registro Nacional de
Arqueólogos -RNA"- y estará constituido por las siguientes etapas que consistirán en:
1. Recepción de solicitud: El profesional deberá ingresar directamente al portal del
aplicativo -RNA- a través del link ubicado en la página oficial del Instituto en la sección
"Registro Nacional de Arqueólogos".
En este módulo deberá diligenciar los siguientes datos básicos:
a) Nombres y apellidos.
b) Tipo y número de documento de identificación. Para la identificación del profesional, se
requerirá que se adjunte copia del documento en formato PDF de manera legible por
ambas caras y se deberá atender lo siguiente:
Ciudadano colombiano: Se identificará con cedula de ciudadanía expedida por la
Registraduría Nacional del Estado Civil, la cual se validará con la cedula amarilla con
hologramas. También se podrá identificar con los (3) tipos de contraseñas expedidos por
la Registraduría Nacional del Estado Civil, como comprobante de solicitud de trámite de
documento de identidad.
Ciudadano extranjero: Se identificará con cedula de extranjería cuya utilización debe
coincidir con la visa otorgada o pasaporte vigente o el carné expedido por la Dirección del
protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores vigente.
c) Municipio de domicilio, dirección de residencia y la dirección de correo electrónico
donde acepta recibir notificaciones pertinentes del proceso de registro.
d) Adjuntar en medio magnético en el módulo del "Registro Nacional de Arqueólogos -
RNA" copia de los soportes que den cumplimiento al menos de uno de los requisitos
establecidos en el artículo tercero de la presente resolución.

242
2. Envió de la solicitud para evaluación. Cuando el profesional considere que ha realizado
el debido y completo diligenciamiento en el módulo del "Registro Nacional de
Arqueólogos" podrá enviar al ICANH la solicitud para su respectiva etapa de evaluación.
Artículo séptimo. Procedimiento que realiza el ICANH para analizar y evaluar las
solicitudes de registro. El siguiente es el procedimiento y los términos establecidos por
parte del Instituto frente a las solicitudes enviadas por los profesionales que accedan al
registro en la base de datos. Este procedimiento se realizará en quince (15) días hábiles,
término en el cual se surtirán las siguientes etapas:
Revisión de solicitudes. El ICANH contará con tres (3) días para revisar la solicitud,
contados a partir del día siguiente de su recepción en el aplicativo "Registro Nacional de
Arqueólogos".
Evaluación técnica y jurídica de la solicitud. Una vez revisada la información registrada, el
ICANH contará con diez (10) días hábiles para realizar la evaluación técnica y jurídica de
la solicitud.
Resultado de la evaluación: Posteriormente, cuando el ICANH haya verificado que el
peticionario cumple con los aspectos legales y técnicos, enviará la decisión de la
evaluación a través del correo electrónico aportado, en un término de (2) días hábiles. El
resultado de esta evaluación evidencia si el solicitante cuenta con la idoneidad en
arqueología y por tal razón se encuentra registrado o no en el "Registro Nacional de
Arqueólogos".
Parágrafo: Atendiendo lo previsto en el artículo 17 de la Ley 1755 de 2015 cuando el
lCANH constate que la solicitud está incompleta o que el peticionario deba realizar una
gestión de trámite a su cargo, necesaria para continuar con el trámite de la evaluación, se
requerirá al profesional dentro de los diez (10) días siguientes a la fecha de radicación
para que la complete en el término máximo de un (1) mes. A partir del día siguiente en
que el interesado aporte los documentos o informes requeridos, se reactivará el término
para resolver la petición.
Artículo octavo. Gratuidad del registro. El registro de los profesionales, se hará por única
vez y será a título gratuito. Esta gratuidad se entenderá como la exención de cualquier
pago pecuniario en todo el proceso para el profesional que acceda al módulo del "Registro
Nacional de Arqueólogos".
Artículo decimo. Acceso del público a la base de datos del Registro Nacional de
Arqueólogos. El público en general podrá acceder a la base de datos de arqueólogos a
nivel nacional del "Registro Nacional de Arqueólogos -RNA -"donde podrá visualizar la
siguiente información parcial de cada profesional registrado: Nombres y apellidos,
municipio de domicilio y correo electrónico, además de la relación de las autorizaciones
de intervención
arqueológica expedidas a su nombre y el respectivo estado de cada una de ellas. Lo
anterior, se realiza dando fiel cumplimiento a la normativa vigente frente a la protección de
datos establecidos en la Ley 1581 de 2012 y el Decreto Reglamentario 1377 de 2013 y
según los términos aceptados por los profesionales que así lo autoricen.
Artículo decimo primero. Consejo Nacional de cultura. Los arqueólogos registrados en la
base de datos del "Registro Nacional de Arqueólogos - RNA", adquieren el derecho a
elegir y a ser elegidos como representantes del sector de arqueología ante el Consejo
Nacional de Cultura.
Artículo décimo segundo. Implementación del Registro Nacional de Arqueólogos. El
registro de los profesionales será realizado de manera gradual. Transcurridos (6) seis
meses desde la expedición del presente acto administrativo será requisito indispensable
encontrarse registrado en la base de datos del aplicativo para solicitar Autorizaciones de
Intervención Arqueológica.

243
Artículo decimotercero. Vigencia. La presente resolución rige a partir de su publicación en
el diario oficial y deroga la resolución No. 083 de 2016 y las demás disposiciones que le
sean contrarias.

Dada en Bogotá a los 28 días de junio de 2017.

Ernesto Montenegro

244
83. Ley 1882 de 2018 (enero 15)

Por la cual se adicionan, modifican y dictan disposiciones orientadas a fortalecer la


Contratación Pública en Colombia, la ley de infraestructura y se dictan otras
disposiciones.

El Congreso de Colombia decreta:

Artículo 3°. Adiciónese el siguiente inciso al numeral 2 del artículo 11 de la Ley 397 de
1997, modificado por el artículo 7° de la Ley 1185 de 2008 así:
Cuando se trate de proyectos de infraestructura la intervención a la que hace referencia el
presente artículo deberá ser asumida por el concesionario o contratista encargado del
proyecto quien para el efecto será el titular del permiso de intervención que otorgue el
Instituto Colombiano de Antropología e Historia. No obstante, será obligación del
concesionario o contratista contar con un profesional idóneo quien deberá hacer el
acompañamiento al Plan de Manejo Arqueológico, bajo los parámetros que hayan sido
definidos previamente por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Los
proyectos que se encuentran en ejecución al momento de expedición de la presente
norma y definida la gestión en cabeza del profesional registrado, el contratista o
concesionario podrá optar por mantener la responsabilidad en cabeza de dicho
profesional o adoptar la solución a que hace referencia el presente artículo.
Artículo 21. Vigencia. Esta ley rige a partir de su promulgación, los procesos y
procedimientos que se encuentren en curso se surtirán de acuerdo con las normas con
las cuales se iniciaron.

Dada en Bogotá, D. C., a 15 de enero de 2018.


Juan Manuel Santos
El Ministro de Hacienda y Crédito Público,
Mauricio Cárdenas

245
84. Decreto 138 de 2019 (febrero 6)

Por el cual se modifica la Parte IV “Patrimonio Arqueológico” del Decreto 1080 de 2015

El Presidente de la República de Colombia,

DECRETA:

Artículo primero: Modifíquese la Parte VI "Patrimonio Arqueológico" del Decreto 1080 de


2015, Decreto Único Reglamentario del Sector Cultura que quedará así:

PARTE VI
PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO
TITULO I
RÉGIMEN LEGAL

Artículo 2.6.1.1. Del patrimonio arqueológico. El patrimonio arqueológico es propiedad de


la Nación, es inalienable, inembargable e imprescriptible. Los bienes integrantes del
patrimonio arqueológico son de interés cultural que hacen parte del patrimonio cultural de
la Nación.
Artículo 2.6.1.2. Régimen jurídico especial del patrimonio arqueológico. El patrimonio
arqueológico se rige por lo previsto en los artículos 63 y 72 de la Constitución Política de
Colombia, por los artículos 1, 12 y 14 de la Ley 163 de 1959, por el artículo 6 la ley de
1997, modificado por artículo 3 de la ley 1185 de 2008 Y demás normas pertinentes,
como por lo establecido en el presente Decreto.
Artículo 2.6.1.3. Objetivos de la política estatal en relación con el patrimonio arqueológico.
La política en lo referente al patrimonio arqueológico tendrá como objetivo principal
garantizar la identidad cultural y territorial de la nación colombiana tanto en el presente
como en el futuro. Con fin se adelantarán procesos de gestión relacionados con la
protección, conservación, investigación, divulgación y recuperación de este patrimonio.
Artículo 2.6.1.4. Integración del patrimonio arqueológico. Hacen parte del patrimonio
arqueológico, todos aquellos bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico y sus
contextos arqueológicos.
Para efectos del presente Decreto se entiende por:
1. Bienes muebles de carácter arqueológico: Objetos completos o fragmentados que
han perdido su vínculo de uso con el proceso social de origen, situados en contexto o
extraídos, cualquiera que sea su constitución material.
2. Bienes inmuebles de carácter arqueológico: Sitios arqueológicos,
independientemente de su nivel conservación, tales como afloramientos y abrigos
rocosos, paneles rupestres, así como los vestigios y demás construcciones que han
perdido su vínculo de uso con el proceso de origen.
3. Contexto arqueológico: Conjunción estructural de información arqueológica
asociada a los bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico.
Artículo 2.6.1.5. Los bienes del patrimonio arqueológico no requieren declaratoria. Los
bienes muebles e inmuebles de carácter arqueológico no requieren una declaratoria
pública o privada adicional a la contenida en la constitución y la ley para ser considerados
como integrantes del patrimonio arqueológico. El concepto de pertenencia de un bien o
conjunto de bienes determinados al patrimonio arqueológico no tiene carácter declarativo,
sino reconocimiento técnico y científico para los efectos previstos en las normas vigentes.
Ninguna situación de carácter preventivo, de protección, promoción, conservación o de
orden prohibitorio o sancionatorio previstas en la Constitución Política, la ley o los

246
reglamentos de cualquier naturaleza en relación con los integrantes del patrimonio
arqueológico, requiere la existencia de un previo concepto de pertenencia de los bienes al
patrimonio arqueológico.
Artículo 2.6.1.6. Ámbito de protección. Para efectos de este Decreto, considérese el
territorio nacional como un área de potencial riqueza en materia de patrimonio
arqueológico. Sin perjuicio de lo anterior, las Áreas Arqueológicas Protegidas deberán ser
previamente declaradas por la autoridad competente.
En ningún caso la inexistencia de la declaratoria de una Área Arqueológica Protegida o la
inexistencia de un plan de manejo arqueológico, faculta la realización de alguna clase de
exploración o excavación arqueológica sin la previa autorización del Instituto Colombiano
de Antropología e Historia, en adelante ICANH.
Artículo 2.6.1.7. Autoridad competente. El ICANH es la única entidad facultada por las
disposiciones legales para aplicar el régimen manejo del patrimonio arqueológico tanto en
el nivel nacional, como en los territoriales.
Ningún acto de exploración o intervención en relación con bienes integrantes patrimonio
arqueológico podrá realizarse en el territorio nacional, incluidos predios propiedad privada,
sin la previa autorización del ICANH.
Parágrafo 1°, En caso de ser necesario, el ICANH podrá delegar el ejercicio de las
competencias que le atribuyen la ley y los actos reglamentarios, de conformidad con
precisos de la Ley 489 1998.
Parágrafo 2°. Las solicitudes que se realicen en cumplimiento de lo establecido en la
Parte VI "Patrimonio Arqueológico", serán atendidas por el lCANH teniendo en cuenta los
términos previstos en la Ley 1437 de 2011, Código Procedimiento Administrativo y de lo
Contencioso Administrativo.
Parágrafo transitorio. Para el ejercicio de competencias asignadas por la Ley y
enunciadas en el presente artículo, el ICANH deberá establecer los trámites y
procedimientos técnicos que sean necesarios para la protección del patrimonio
arqueológico. Para dicho efecto, deberá expedir la reglamentación pertinente dentro de
seis (6) meses siguientes a la expedición del presente Decreto.
Artículo 2.6.1.8. Obligaciones frente al patrimonio arqueológico. Quien de manera fortuita
encuentre bienes integrantes del patrimonio arqueológico deberá dar aviso inmediato a
las autoridades civiles o de policía más cercanas, las cuales tienen como obligación
informar el hecho al ICANH dentro las veinticuatro (24) horas siguientes al recibo del
aviso. De igual forma, cualquier autoridad pública que sea informada de un encuentro
fortuito de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, deberá dar traslado de la
información al ICANH.
Parágrafo 1°. El encuentro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico no tiene
para ningún efecto, el carácter civil de invención, hallazgo o descubrimiento de tesoros.
Parágrafo 2°. Quien realice un hallazgo de los que trata el presente artículo, deberá dar
aplicación al "Protocolo de manejo hallazgos fortuitos de patrimonio arqueológico", que
será expedido por el ICANH en un plazo máximo de seis (6) meses a partir la publicación
del presente Decreto.
Artículo 2.6.1 Obligaciones las autoridades públicas. Las entidades territoriales están
obligadas a adoptar las medidas necesarias para contribuir al manejo adecuado tendiente
a la protección del patrimonio arqueológico situado en sus respectivas circunscripciones.
En caso de existir Planes de Manejo Arqueológico aprobados por el lCANH se deberán
acoger las medidas allí señaladas.

247
TITULO II
REGISTRO Y TENENCIA DE PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO

Artículo 2.6.2.1. Propiedad del patrimonio arqueológico. La propiedad del patrimonio


arqueológico es de la Nación. Ninguna persona natural o jurídica puede endilgarse la
propiedad sobre un bien arqueológico.
Los derechos de los grupos étnicos sobre el patrimonio arqueológico que sea parte de su
identidad cultural y que se encuentre en territorios sobre cuales aquellos se asienten, no
comportan en ningún caso excepción a la disposición constitucional sobre su
inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad.
Artículo 2.6.2.2. Registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Compete al
ICNAH (sic) llevar el registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, el cual
tendrá propósitos de inventario, catalogación e información cultural.
El registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico se mantendrá actualizado y
se realizará de manera oficiosa o por solicitud de persona interesada. Este registro parte
del Registro Nacional del Patrimonio Cultural.
Artículo 2.6.2.3. Tenencia del patrimonio arqueológico. Toda persona natural o jurídica,
que cumpla con las condiciones establecidas por el ICANH, podrá adquirir la condición de
tenedor de bienes arqueológicos.
La tenencia de bienes arqueológicos autorizada por el lCANH mediante acto
administrativo y en las condiciones que allí sean señaladas.
En ningún caso el registro de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, cuya
tenencia se mantenga radicada en quien haya entrado por alguna causa en la misma,
conferirá derechos de propiedad sobre los respectivos bienes, según lo previsto en la
Constitución Política, en las normas vigentes y en el presente Decreto.
Artículo 2.6.2.4. Solicitud de tenencia de bienes arqueológicos. Las personas naturales o
jurídicas podrán solicitar la tenencia de bienes arqueológicos que hagan parte del registro
de bienes integrantes del patrimonio arqueológico, garantizando el cumplimiento de
condiciones señaladas en el artículo 112 de la Ley 1801 de 2016 y la 1185 de 2008.
Artículo 2.6.2.5. Cambio de tenencia de bienes arqueológicos. Los tenedores autorizados
de bienes arqueológicos podrán solicitar el cambio del tenedor, a condición que el tercero
interesado sea una natural o jurídica, pública o privada que demuestre condiciones
necesarias para la conservación, manejo, y divulgación los bienes arqueológicos de que
se trate. Una vez reunida la información necesaria, el ICANH podrá autorizar el cambio.
Artículo 2.6.2.6. Identificación de pertenencia al patrimonio arqueológico. En caso de duda
y/o controversia, la pertenencia de un mueble o inmueble al patrimonio arqueológico de la
Nación será determinada por eI ICANH, de acuerdo con criterios técnicos y científicos que
para el efecto establezca dicha entidad.
Artículo 2.6.2.7. Réplicas de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. Por solicitud
de un particular, el lCANH podrá expedir certificado de réplica, copia o imitación de bienes
integrantes del patrimonio arqueológico. Las réplicas, copias o imitaciones no se
entenderán pertenecientes al patrimonio arqueológico colombiano.
Artículo 2.6.2.8. Autorización de salida del país de bienes del patrimonio arqueológico. El
ICANH podrá autorizar la salida del país de bienes arqueológicos, siempre que se inscriba
en el ámbito de la investigación y la divulgación. El ICANH fijará aspectos técnicos
generales para que procedan dichas autorizaciones, en cumplimiento lo dispuesto por la
Ley y sin perjuicio de las regulaciones aduaneras.

248
TITULO III
AREAS ARQUEOLÓGICAS PROTEGIDAS

Artículo 2.6.3.1. Figuras de ordenamiento territorial para la protección del patrimonio


arqueológico. Áreas que contienen de manera excepcional cuantitativa y cualitativamente,
bienes arqueológicos en el territorio nacional y que son objeto de reconocimiento por
alguna entidad territorial.
Las declaratorias de ordenamiento territorial para la protección arqueológica se
denominan como Area Arqueológica Protegida, y son competencia del ICANH.
Artículo 2.6.3.2. Áreas arqueológicas protegidas y áreas de influencia. El Area
Arqueológica Protegida está constituida por el área afectada y su área de influencia y está
definida polígonos debidamente georreferenciados.
Parágrafo 1°. El área de influencia tiene como finalidad servir de espacio de
amortiguamiento frente a las afectaciones que puedan producirse por la construcción u
operación de obras, proyectos o actividades en el perímetro inmediato de las mismas.
Parágrafo 2°. El Plan de Manejo Arqueológico aprobado por ICANH, será el instrumento
de gestión territorial en el área declarada y en el área de influencia, que garantice la
integralidad del contexto arqueológico.
Parágrafo 3°. La declaratoria de área arqueológica protegida no modifica en ningún caso
la propiedad pública o privada del suelo y del subsuelo.
Artículo 2.6.3.3. Competencia para la declaratoria de arqueológicas protegidas. En todo
el territorio nacional, el ICANH podrá declarar áreas arqueológicas protegidas y aprobar el
Plan de Manejo Arqueológico correspondiente.
La declaratoria de Areas Arqueológicas Protegidas podrá hacerse:
a. Oficiosamente por eI ICANH.
b. Por solicitud de una entidad territorial
c. Por solicitud de los grupos o comunidades étnicas reconocidas por el Ministerio del
Interior, siempre que el área de la declaratoria se encuentre dentro de su jurisdicción.
El ICANH evaluará la pertinencia de la solicitud de declaratoria.
Artículo 2.6.3.4. Plan de Manejo Arqueológico. Toda declaratoria de área arqueológica
protegida debe estar acompañada de un Plan de Manejo Arqueológico. En todo caso la
declaratoria deberá incluir los polígonos georreferenciados y los niveles de intervención
en uno de ellos. Esta información deberá hacer parte del Plan de Manejo Arqueológico.
El ICANH establecerá los lineamientos del Plan de Manejo Arqueológico que garanticen la
protección de la integridad de los bienes y contextos arqueológicos. De la misma manera
hará seguimiento a su ejecución.
El Plan de Manejo Arqueológico deberá ser socializado por la entidad o comunidad que lo
proponga a fin de incorporar las iniciativas de la población, sin detrimento de los principios
y objetivos de la declaratoria.
Parágrafo: Cuando se proyecte la declaratoria de Areas Arqueológicas Protegidas y su
correspondiente Plan de Manejo Arqueológico, el ICANH deberá garantizar la
participación coordinada de las entidades públicas y autoridades territoriales con fin de
identificar las actividades que cuenten con autorizaciones, permisos y/o licencias en la
zona de eventual declaración. Para cumplir con dicha participación coordinada, se deberá
establecer la respectiva mesa interinstitucional presidida por ICANH quien deberá
convocar a las entidades públicas y autoridades territoriales con jurisdicción y
competencia en el área.
Artículo 2.6.3.5. Complementariedad. En todos los casos en los cuales el área
arqueológica protegida se superponga, en todo o en parte, con una zona declarada como
Área Protegida del Sistema Nacional de Areas Protegidas-SINAP o con ecosistemas
estratégicos o con un bien de interés cultural, el Plan de Manejo Arqueológico debe

249
armonizarse de acuerdo con el régimen legal y el plan de manejo o instrumento del área
protegida o ecosistema estratégico y el régimen propio del bien de interés cultural a través
de la mesa interinstitucional de que trata el artículo anterior.
Parágrafo: Cuando el área protegida arqueológica se encuentre al interior de las áreas
protegidas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas o de ecosistemas estratégicos, el
lCANH deberá generar recomendaciones en torno a la protección del patrimonio
arqueológico de la nación a la autoridad administradora del área protegida, quien a su vez
deberá incorporar en el plan de manejo ambiental de dicha área protegida siempre y
cuando las mismas no riñan con el régimen de usos de la mencionada área protegida.
Artículo 2.6.3.6. Incorporación de los Planes de Manejo Arqueológico en los Instrumentos
de Ordenamiento Territorial. En virtud de lo dispuesto por la Ley 388 de 1997 y en artículo
11 de la Ley 397 de 1997, modificado por artículo 7 de la Ley 1185 de 2008, los
Instrumentos de Ordenamiento Territorial de las entidades territoriales en las cuales
existan áreas arqueológicas protegidas declaradas, deberán incorporar los respectivos
Planes de Manejo Arqueológico.
Las entidades territoriales en las cuales existan áreas arqueológicas protegidas deberán
informar a la respectiva Oficina de Instrumentos Públicos a efecto de que ésta incorpore
en los folios de matrícula inmobiliaria las anotaciones correspondientes a la existencia de
Planes Manejo Arqueológico en los predios cubiertos por la declaratoria y deberán
reportar al ICANH sobre estas solicitudes.

TITULO IV
INTERVENCIÓN SOBRE EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO

Artículo 2.6.4.1. Intervención sobre el patrimonio arqueológico. Se considera como


intervención sobre el patrimonio arqueológico, toda acción técnicamente desarrollada por
un profesional idóneo que modifica la integridad física de los bienes muebles, inmuebles,
los contextos o las áreas arqueológicas protegidas.
Artículo 2.6.4.2. Tipos de intervención sobre el patrimonio arqueológico. Son tipos de
intervención sobre el patrimonio arqueológico y, en consecuencia, requieren autorización
del ICANH, los siguientes:
1. Intervenciones de investigación arqueológica: Intervenciones en el desarrollo de
investigaciones de carácter arqueológico que impliquen actividades de prospección,
excavación, análisis o restauración y no se circunscriben a un Programa de Arqueología
Preventiva.
2. Intervenciones en el marco de Programas de Arqueología Preventiva:
Intervenciones que se realizan en el marco del desarrollo de un Programa de Arqueología
Preventiva, y que se regirán por lo establecido en el Título V del presente Decreto.
3. Intervenciones en desarrollo de proyectos o actividades que no requieren licencia
ambiental: Intervenciones sobre el patrimonio arqueológico en el desarrollo de proyectos o
actividades que no requieren licencia ambiental, registros o autorizaciones equivalentes y
que son el resultado de hallazgos fortuitos durante su planeación, construcción, operación
o mantenimiento.
4. Intervenciones de conservación o restauración sobre bienes de carácter
arqueológico. En las intervenciones de bienes de carácter arqueológico, la persona que
adelante las actividades de conservación o restauración de los mismos, deberá obtener
previamente del lCANH la autorización de intervención.
Artículo 2.6.4.3. Autorización de intervención sobre el patrimonio arqueológico. El ICANH
establecerá los requisitos para cada tipo de intervención y responderá en un plazo de
quince (15) días hábiles con posterioridad a la recepción de la correspondiente solicitud.

250
Para las intervenciones que se realicen en el marco de Programas de Arqueología
Preventiva se tendrá en cuenta lo dispuesto en el parágrafo del artículo 2.6.5.3.
Tratándose de las intervenciones 2 y 3 del artículo anterior, se entenderá como
profesional idóneo el profesional en arqueología que se encuentre registrado ante el
ICANH en el "Registro Nacional de Arqueólogos".
Artículo 2.6.4.4. Obligaciones del profesional autorizado. El profesional que hubiese sido
autorizado por el ICANH de conformidad con el artículo anterior, para intervenir el
patrimonio arqueológico, deberá en todo caso:
1. Aplicar metodologías y procedimientos técnicos adoptados por la disciplina
arqueológica sin perjuicio de la conservación de los bienes y el registro del contexto
arqueológico.
2. Cumplir los plazos, actividades y demás requerimientos que hayan sido
autorizados para la intervención.
3. Independientemente del tipo de autorización otorgada, el profesional deberá
presentar al ICANH para su aprobación el informe de la intervención realizada, para dar
cierre a la autorización de intervención.

TITULO V
PROGRAMA DE ARQUEOLOGIA PREVENTIVA

Artículo 2.6.5.1. Programa de Arqueología Preventiva. El Programa de Arqueología


Preventiva es el conjunto de procedimientos de obligatorio cumplimiento cuyo fin es
garantizar la protección del patrimonio arqueológico.
Artículo 2.6.5.2. Ámbito de aplicación. El Programa de Arqueología Preventiva deberá
formularse y desarrollarse en:
1. Todos los proyectos que requieran licencia ambiental, registros o autorizaciones
equivalentes.
2. Aquellos en los que titulares de proyectos o actividades así lo soliciten.
Se circunscribe espacialmente dentro de los polígonos resultantes de las coordenadas
presentadas al ICANH. Dentro de estos polígonos se deberán implementar las
intervenciones arqueológicas que se aprueben en el marco del Programa.
Parágrafo: El titular del proyecto deberá contar con un profesional idóneo, inscrito en el
Registro Nacional de Arqueólogos, para adelantar las actividades que impliquen
potenciales intervenciones arqueológicas.
Artículo 2.6.5.3. Fases para implementar el Programa de Arqueología Preventiva. El
Programa de Arqueología Preventiva involucra en su implementación las siguientes fases:
1. Registro.
2. Diagnóstico y prospección.
3. Aprobación del Plan de Manejo Arqueológico.
4. Implementación del Plan de Manejo Arqueológico.
5. Arqueología pública.
Parágrafo. Las intervenciones arqueológicas que se deban adelantar para dar
cumplimiento al Programa de Arqueología Preventiva se aprobarán en el mismo trámite
que regula el presente Título. Tratándose de las intervenciones que se puedan efectuar
durante el diagnóstico y la prospección, dicha autorización se entenderá realizada con la
aprobación del registro, y tratándose de la fase la implementación del Plan de Manejo
Arqueológico, la autorización se entenderá realizada con la aprobación del mismo.
Artículo 2.6.5.4. Registro. Toda persona, natural o jurídica, que requiera implementar un
Programa de Arqueología Preventiva en correspondencia con el artículo 2.6.5.2. del
presente título, deberá solicitar el registro del mismo ante eI ICANH.

251
Esta solicitud de registro contendrá información precisa del proyecto y de su titular, que
implica una caracterización de los polígonos sobre los cuales se formulará el Plan de
Manejo Arqueológico.
Verificada la información aportada y de acuerdo a sus competencias legales, el ICANH
expedirá un acto administrativo donde se aprueba el registro del Programa de
Arqueología Preventiva dentro de un término no mayor de quince (15) días hábiles,
conforme a lo dispuesto en el parágrafo 2 del artículo 2.6.1.7. del presente Decreto. Este
acto administrativo tendrá vigencia hasta la finalización del proyecto, previo cumplimiento
de las obligaciones previstas en el presente Decreto.
Parágrafo 1°. El acto administrativo que aprueba el registro de un Programa de
Arqueología Preventiva es el único documento que da cumplimiento al numeral 8 del
artículo 2.2.2.3.6.2. del Decreto 1076 del 2015.
Parágrafo 2°. El Programa de Arqueología Preventiva podrá tener dentro de los polígonos
registrados en la fase de registro varios Planes de Manejo Arqueológico asociados y
presentados por el titular, de acuerdo con el desarrollo del proyecto.
Artículo 2.6.5.5. Fase de diagnóstico y prospección. Tiene como objetivo identificar y
caracterizar los bienes arqueológicos que se encuentran en el área del proyecto, evaluar
los impactos previsibles y proponer las medidas de manejo correspondientes en el área
donde se adelantarán actividades susceptibles de afectar el patrimonio arqueológico, de
acuerdo con los términos de referencia que expida el ICANH.
Teniendo en cuenta que el objeto de esta etapa es recolectar la información que servirá
de base para la formulación del Plan de Manejo Arqueológico, durante su ejecución se
deberá suministrar al ICANH información a través del medio idóneo establecido para ello,
con el objeto de que este realice seguimiento al desarrollo de la misma. El ICANH, de
considerarlo pertinente, podrá pronunciarse sobre las actividades desarrolladas por el
titular, quien no requerirá autorización adicional alguna para ejecutar las actividades de
diagnóstico y prospección. En todo caso, la información que se debe recolectar y
suministrar en esta fase deberá estar completa para la aprobación del Plan de Manejo
Arqueológico.
Artículo 2.6.5.6. Fase de aprobación del Plan de Manejo Arqueológico. Los datos
obtenidos durante la fase de diagnóstico y prospección deben permitir la formulación de
un Plan de Manejo Arqueológico para aprobación del ICANH, que garantice la protección
de los bienes muebles e inmuebles y el registro del contexto arqueológico.
Parágrafo. La aprobación del Plan de Manejo Arqueológico por parte del lCANH se
realizará dentro de un término no mayor de quince (15) días hábiles, conforme a lo
dispuesto en el parágrafo 2 del artículo 2.6.1.7. del presente Decreto. Dicha aprobación
permite implementar las siguientes fases del Programa de Arqueología Preventiva y sin
ésta el titular del proyecto no podrá dar inicio a las obras.
Artículo 2.6.5.7. Fase de implementación del Plan de Manejo Arqueológico. El Plan de
Manejo Arqueológico deberá ser ejecutado conforme fue aprobado por el ICANH y podrá
implicar una o las siguientes actividades: a) actividades de verificación y monitoreo; b)
actividades de excavación y rescate; c) actividades de laboratorio y análisis
especializados.
El ICANH precisará en los términos de referencia que expedirá el contenido y periodicidad
de los informes de avance, así como los términos del informe final.
Artículo 2.6.5.8. Fase de arqueología pública. Se refiere al conjunto de actividades y de
productos que ofrezcan a la comunidad científica y a la población en general los
resultados generados por la intervención en el patrimonio arqueológico de la Nación, y
garanticen la tenencia legal y el destino de los bienes intervenidos, de acuerdo con lo
establecido en el "Protocolo de manejo de bienes arqueológicos".

252
Artículo 2.6.5.9. Titularidad y obligaciones. El titular del Programa de Arqueología
Preventiva será la persona natural o jurídica interesada en adelantar el proyecto de que
trata el artículo 2.6.5.1. del presente Titulo, quién deberá formularlo, ejecutarlo y
finalizarlo.
El titular del Programa de Arqueología Preventiva, se obliga a:
a. Implementar todas las fases que involucra la ejecución del Programa de
Arqueología Preventiva.
b. Acoger los requerimientos realizados por el ICANH en el marco del seguimiento a
la ejecución del Programa de Arqueología Preventiva autorizado.
c. Contar con un profesional idóneo que se encuentre debidamente inscrito en la
base de datos del "Registro Nacional de Arqueólogos", quien será el responsable de las
intervenciones arqueológicas en el marco del Programa de Arqueología Preventiva,
conforme los parámetros técnicos autorizados por eI ICANH.
d. Entregar al ICANH información veraz y completa sobre las intervenciones del
patrimonio arqueológico, en los informes parciales, Plan de Manejo Arqueológico e
informe final.
e. Gestionar ante el ICANH el registro y tenencia temporal de materiales
arqueológicos obtenidos a lo largo del Programa de Arqueología Preventiva. Para dicho
efecto, el titular deberá aplicar el "Protocolo de manejo de bienes arqueológicos", de
acuerdo con las características de los bienes arqueológicos recuperados, que no
implicará para el titular del Programa un tiempo de tenencia obligatorio superior a seis (6)
meses, siempre y cuando acredite que agotó las etapas contempladas en el mencionado
Protocolo.
f. Suministrar los recursos necesarios para el adecuado desarrollo de las
actividades arqueológicas incluidas en el Programa de Arqueología Preventiva.
Parágrafo 1°. Toda modificación, aumento, disminución o suspensión de los términos del
Programa de Arqueología Preventiva, deberá ser aprobado por el ICANH dentro de los
quince (15) días siguientes a la solicitud que se realice para dicho efecto, siempre y
cuando ésta cumpla con los requisitos.
Parágrafo 2°. El titular del Programa de Arqueología Preventiva deberá comunicar al
ICANH el cambio de los profesionales idóneos responsables de la realización del
Programa, si hubiese lugar.
Artículo 2.6.5.10. Cesión del Programa de Arqueología Preventiva. La cesión del
Programa de Arqueología Preventiva implica el cambio de titularidad y la permanencia de
las obligaciones adquiridas previamente.
El ICANH podrá rechazar la cesión en caso de que el cedente se encuentre en
incumplimiento del Programa de Arqueología Preventiva o el nuevo titular no cumpla con
los requerimientos establecidos en el presente título.
Parágrafo. Cuando la cesión se pretenda realizar sobre un área parcial del polígono
registrado, se deberá aplicar la totalidad del Programa de Arqueología Preventiva en el
área sobre la cual se realizó la cesión.

TITULO VI
RÉGIMEN SANCIONATORIO

Artículo 2.6.6.1. Régimen sancionatorio. El ICANH aplicará las sanciones


correspondientes por la comisión de faltas administrativas contra el patrimonio
arqueológico establecidas en la Ley 397 de 1997, de acuerdo con el procedimiento
establecido en el Código Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo.
Lo anterior, sin perjuicio de las consecuencias penales y policivas a que haya lugar de
conformidad con las conductas punibles y querellables establecidas en el Código Penal y

253
en el Código de Nacional de Policía que se desprendan de las afectaciones al patrimonio
arqueológico.
Artículo 2.6.6.2. Obligación de denuncia. El ICANH formulará las denuncias de carácter
penal y policivo sobre conductas de las que tenga conocimiento que afecten el patrimonio
arqueológico.
Artículo 2.6.6.3. Suspensión de actividades que puedan afectar el patrimonio
arqueológico.
El ICANH podrá ordenar la suspensión inmediata de las actividades que puedan afectar el
patrimonio arqueológico o que se adelanten sin la respectiva autorización, para lo cual las
autoridades de policía quedan obligadas a prestar su concurso inmediato a efectos de
hacer efectiva la medida que así se ordene.
Artículo 2.6.6.4. Decomiso material de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El
decomiso de bienes integrantes del patrimonio arqueológico consiste en el acto en virtud
del cual quedarán en dominio y custodia de la Nación tales bienes, ante la ocurrencia de
cualquiera de los siguientes hechos:
1. Cuando los bienes de que se trate se encuentren en poder de particulares y no se
encuentren inscritos en el Registro Nacional de bienes Arqueológicos.
2. Cuando sobre el respectivo bien se haya realizado cualquier acto de enajenación
proscrito por la Constitución Política.
3. Cuando el respectivo bien haya intentado exportarse, sin el permiso de la
autoridad
competente o con desatención del régimen de salida temporal.
4. Cuando el respectivo bien se haya obtenido a través de cualquier clase de
exploración o excavación no autorizados por el ICANH.
5. Cuando el respectivo bien sea objeto de incautación par parte la autoridad de
policía.
6. Cuando no se cumpla los requerimientos de tenencia establecidas en presente
Decreto.
Parágrafo. El decomiso no constituye forma de readquisición de bienes que se encuentren
en manos de particulares.
Artículo 2.6.6.5. Decomiso definitivo de bienes integrantes del patrimonio arqueológico. El
ICANH, con el concurso que se requiera de las autoridades policivas, así como de las
autoridades aduaneras en lo de su competencia, realizara el decomiso material en los
casos determinadas en el artículo anterior.
EI ICANH está investido de facultades de policía de conformidad con el parágrafo 1 del
artículo 15 de la Ley 397 de 1997.
En todos los casos, una vez efectuado el decomiso material, el ICANH iniciará la
actuación administrativa con el Código de Procedimiento Administrativo y de la
Contencioso Administrativo a efectos de decidir a través de acto administrativa motivado
el decomiso definitivo de los bienes de que se trate o la procedencia de mantener la
tenencia material voluntaria del bien de que se trate en quien por alguna causa hubiere
entrado en su tenencia, en el evento de que durante la actuación administrativa se
demuestre la inexistencia de la correspondiente causal que hubiere originado el decomiso
material.
Dentro de la actuación administrativa, se decidirá sobre la imposición de las sanciones
pecuniarias previstas en el artículo 15 de la Ley 397 de 1997 modificada par el artículo 10
de la Ley 1185 de 2008.
Artículo segundo. Plataforma Tecnológica: El ICANH implementará una plataforma
tecnológica para la gestión eficiente los trámites establecidos en el presente Decreto.
Para garantizar una introducción adecuada de la misma, podrá establecer un proceso

254
gradual en su aplicación. Sin embargo, deberá garantizar la posibilidad de agotar el
trámite en físico para las personas que así lo soliciten.
Artículo tercero. Ajuste de procedimientos, términos de referencia y protocolos. El ICANH
deberá ajustar sus procedimientos de conformidad con lo establecida en el presente
Decreto. También deberá expedir los términos de referencia y protocolos que regulen el
trámite del Programa Arqueología Preventiva en un plazo no mayor de seis (06) meses,
contados a partir de la publicación del presente Decreto. Mientras los términos de
referencia son expedidos seguirá presentándose la información y tramitándose conforme
a las directrices existentes.
Para la formulación de dichos términos y protocolos deberá permitir la participación de las
entidades e instancias interesadas, en correspondencia con el artículo 2.1.2.1.23. del
Decreto 1081 de 2015, adicionado por el artículo 5 del Decreto 270 de 2017.
Artículo cuarto. Régimen de transición y vigencia. El presente Decreto entrará en vigencia
desde la fecha de su publicación y modifica la Parte VI del Decreta 1080 de 2015, Decreto
Único Reglamentario del Sector Cultura. No obstante, se tendrán en cuenta las siguientes
disposiciones transitorias para su implementación:
• Los proyectos o actividades que no requieran licencia ambiental, registros a
autorizaciones equivalentes y que a la fecha tengan asociada una autorización de
intervención arqueológica, deberán entregar informe de lo desarrollado, a fin de dar por
finalizada la obligación contraída.
• Los proyectos o actividades que no requieran licencia ambiental, registros a
autorizaciones equivalentes y que cuentan con un Plan de Manejo Arqueológico
autorizado por el ICANH que contemple actividades de rescate e intervenciones deberán
cumplirse a cabalidad.
• Los tramites en curso pueden ser objeto de desistimiento por parte del interesado,
cuando en virtud del presente Decreto ya no estén obligados a adelantarlos.
De manera general, los trámites que se encuentran en curso les será aplicable el nuevo
procedimiento. Sin embargo, el interesado podrá elegir si actualiza su trámite a los nuevos
lineamientos, o lo finaliza bajo la normativa bajo la cual lo inició.

Dado en Bogotá a los 6 días de febrero de 2019


Iván Duque Márquez
Ministros del Despacho

255
85. Decreto 2106 de 2019 (noviembre 22)

Por el cual se dictan normas para simplificar, suprimir y reformar trámites, procesos y
procedimientos innecesarios existentes en la administración pública

El Presidente de la República de Colombia decreta:

CAPITULO XII
Cultura

Artículo 131. Programa Arqueología Preventiva. Modificase el numeral 1.4, adicionase el


numeral 1.6 al numeral 1 y modificase el inciso séptimo del numeral 2 del artículo 11 de la
Ley 397 de 1997, así:

Artículo 11. Régimen Especial de Protección de los bienes de interés cultural.


1. Plan de Manejo Arqueológico. Cuando se efectúen las declaratorias de áreas
protegidas de que trata el artículo 6° de este Título, se aprobará por el Instituto
Colombiano de Antropología e Historia un Plan Especial de Protección que se denominará
Plan de Manejo Arqueológico, el cual indicará características del sitio y su área de
influencia, e incorporará los lineamientos de protección, gestión, divulgación y
sostenibilidad del mismo.

1.6. Programa de Arqueología Preventiva. Los titulares de proyectos, obras o actividades


que requieran licenciamiento ambiental o estén sujetos a la aprobación de Planes de
Manejo Ambiental deberán presentar un Programa de Arqueología Preventiva al Instituto
Colombiano de Antropología e Historia, y que tiene por objeto garantizar la protección del
patrimonio arqueológico ante hallazgos arqueológicos en el área del proyecto, obra o
actividad. Sin la aprobación del Programa no podrán adelantarse las obras.

En el marco del programa de arqueología preventiva el titular será responsable entregar


la información arqueológica identificada durante el desarrollo del proyecto, obra o
actividad si la hubiere, al Instituto Colombiano de Antropología e Historia para el ejercicio
de sus competencias. No podrá ser responsabilidad del titular del programa desarrollar
actividades propias de proyectos de investigaciones arqueológicas.

El Instituto Colombiano de Antropología e Historia deberá identificar en el territorio


nacional las áreas con diferente potencial arqueológico y con base en esa información
podrá establecer obligaciones diferenciadas en el marco del Programa de Arqueología
Preventiva.

2. (.. . )
Cuando se trate de proyectos, obras o actividades que requieran licenciamiento ambiental
o estén sujetos a la aprobación de Planes de Manejo Ambiental, la autorización para la
intervención a la que hace referencia el presente artículo se realizará en el marco de la
aprobación del Programa de Arqueología Preventiva y será responsabilidad de la persona
natural o jurídica interesada en adelantar el proyecto, quien podrá ser el concesionario,
contratista, entre otros. El titular deberá contar con un profesional idóneo quien deberá
hacer el acompañamiento a las fases del Programa de Arqueología Preventiva en los
términos que el Gobierno nacional determine. Los proyectos que se encuentran en
ejecución al momento de expedición de la presente norma y definida la gestión en cabeza

256
del profesional registrado, el titular podrá optar por mantener la responsabilidad en cabeza
de dicho profesional o adoptar la solución a que hace referencia el presente artículo.

Dado en Bogotá a 22 de noviembre de 2019

Iván Duque Márquez


Presidente

Los ministros del despacho

257
86. Resolución 188 de 2019

Por medio de la cual se modifica el artículo 3 ° de la Resolución No. 139 de 2017

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Resuelve:

PRIMERO: Modifíquese el artículo 3° de la Resolución No. 139 de 2017 el cual quedará


así:
Artículo Tercero: Requisitos. El profesional interesado en solicitar el registro en la base del
"Registro Nacional de Arqueólogos - RNA" deberá cumplir con al menos uno de los
siguientes requisitos:
1. Título profesional en nivel de pregrado o maestría o doctorado en arqueología.
2. Título profesional en antropología y título de especialización en arqueología.
3. Título profesional en antropología y título de especialización o maestría o doctorado en
antropología, y haber presentado la tesis o la opción de grado en arqueología. Para los
niveles de especialización o maestría o doctorado, se deberá haber cursado la línea o
énfasis en arqueología.
4. Título profesional en antropología y haber cursado y aprobado no menos de cinco (5)
asignaturas asociadas con arqueología, con una duración mínima de cuarenta y ocho (48)
horas cada una, las cuales deberán ser certificadas por la respectiva Institución
Universitaria donde se cursó; adicionalmente debe haber presentado y aprobado su tesis
o la opción de grado en arqueología.
5. Título profesional y tener experiencia en actividades propias de la arqueología en un
tiempo no menor a cinco (5) años y haber publicado al menos un (1) libro o dos (2)
capítulos de libros o dos (2) artículos de carácter científico en materia de arqueología.
Parágrafo primero: Los títulos relacionados anteriormente, debieron ser otorgados por una
Institución Universitaria debidamente acreditada ante el Ministerio de Educación Nacional
-MEN- en Colombia. En los casos que el grado hubiera sido otorgado por una Universidad
del exterior, el titulo deberá haber surtido el trámite de convalidación ante el Ministerio de
Educación Nacional - MEN.
Parágrafo segundo: Con el fin de dar cumplimiento al requisito establecido en el numeral
tercero, cuarto y quinto del presente artículo, a continuación, se precisan las definiciones
que el ICANH ha realizado con base en los fu11datnentos que debe contener el presente
requisito:
Opción de grado en arqueología: Refiere a aquella modalidad académica aprobada por la
Institución Universitaria do1:1de se cursó y aprobó el pregrado o posgrado. Esta opción
debe evidenciar que se realizaron actividades del campo de conocimiento de la
arqueología y que implicaron actividades de campo o laboratorio las cuales deben ser
debidamente certificadas por la Institución Universitaria donde se cursó.
Asignatura asociada con arqueología: Curso que tiene un contenido académico vinculado
al estudio de procesos sociales pasados utilizando teorías, métodos o técnicas de
arqueología.
• Experiencia en actividades propias de la arqueología: Se entenderá como experiencia en
actividades propias de la arqueología como aquella labor que se pueda verificar en los
expedientes asociados a las Autorizaciones de Intervención Arqueológica en calidad de
auxiliar y/ o titular de las mismas. Adicionalmente, se validará la experiencia en labores
académicas en arqueología que certifiquen las Instituciones Universitarias.
SEGUNDO: Las demás disposiciones contenidas en la Resolución No. 139 de 2017 no se
modifican ni adicionan y mantienen su vigencia.

258
TERCERO: La presente resolución rige a partir de su publicación en el Diario Oficial y
modifica únicamente el artículo tercero (3°) de la Resolución No. 139 de 2017.

Dada en Bogotá a los 21 días del mes de agosto del 2019.

Ernesto Montenegro

259
87. Resolución 297 de 2019

Por la cual se adopta el formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud de
registro de que trata el artículo 2.6.5.4.del Decreto 138 de 2019, que modificó el Decreto
1080 de 2015, Decreto Único Reglamentario del Sector Cultura y el formato para la
verificación de la documentación requerida

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Resuelve:

Artículo primero: Adoptar el formulario a través del cual toda persona natural o jurídica
interesada, llevará a cabo la solicitud de registro de que trata el artículo 2.6.5.4.del
Decreto 138 de 2019, que modificó et Decreto 1080 de 2015, Decreto Único
Reglamentario del Sector Cultura.
Artículo segundo: De acuerdo con lo establecido en et inciso séptimo del numeral 2 del
artículo 11 de la Ley 397 de 1997, modificado por el artículo 131 del Decreto 2106 de
2019, se podrá llevar a cabo et cambio de titularidad de un Programa de Arqueología
Preventiva en curso, para que sea responsabilidad de la persona natural o jurídica
interesada en adelantar el proyecto, obra o actividad, quien podrá ser el concesionario, el
contratista, entre otros.
Para dicho efecto, podrá solicitar el registro del Programa de Arqueología preventiva a
través del formulario que se adopta a través del presente acto administrativo.
El Instituto Colombiano de Antropología e Historia, en el acto administrativo que apruebe
el registro, indicará las medidas de transición que aplican al proyecto, obra o actividad en
específico, de conformidad con la etapa de ejecución el Programa en que se encuentre el
solicitante.
Artículo tercero: Adoptar el formato para la verificación de la documentación requerida
para llevar a cabo el registro de que trata el artículo 2.6.5.4.del Decreto 138 de 2019, que
modificó el Decreto 1080 de 2015, Decreto Único Reglamentario del Sector Cultura.
Artículo cuarto: El formulario de solicitud de registro y el formato de verificación adoptados
mediante el presente acto administrativo, hacen parte integral del mismo.
Artículo quinto: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación y
deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.
Artículo sexto: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá a 05 de diciembre de 2019

Nicolas Loaiza

260
88. Resolución 041 de 2020

Por la cual se modifica la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, en el sentido de


adoptar la nueva versión del formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud de
registro de que trata el artículo 2. 6. 5. 4. del Decreto 1080 de 2015, modificado por el
Decreto 138 de 2019, así como el formato de verificación correspondiente

El Director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Resuelve:

Artículo primero. Modificar la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, en el sentido


de adoptar la nueva versión del formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud
de registro de que trata el artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015, modificado por el
Decreto 138 de 2019, así como el formato de verificación correspondiente.
Artículo segundo. El formulario de solicitud de registro y el formato de verificación
adoptados mediante el presente acto administrativo, hacen parte integral del mismo.
Artículo tercero: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación
y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias. En consecuencia, a partir de la
fecha las solicitudes de registro se tramitarán mediante el formulario adoptado con el
presente acto administrativo.
Artículo cuarto: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá a 13 de febrero de 2020

Nicolas Loaiza

261
89. Resolución 065 de 2020

Por la cual se acogen los términos de referencia para el desarrollo de la fase de


diagnóstico y prospección del Programa de Arqueología Preventiva de que trata el artículo
2.6.5.5.del Decreto 138 de 2019, que modificó el Decreto 1080 de 2015, Decreto Único
Reglamentario del Sector Cultura

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia

Resuelve

Artículo primero: Acoger los términos de referencia para el desarrollo de la fase de


diagnóstico y prospección del Programa de Arqueología Preventiva de que trata el artículo
2.6.5.5.del Decreto 138 de 2019, que modificó el Decreto 1080 de 2015, Decreto Único
Reglamentario del Sector Cultura, contenidos en el documento anexo a la presente
Resolución, el cual hace parte integral de la misma.
Artículo segundo: El desarrollo de la fase de diagnóstico y prospección con sujeción a los
términos de referencia contenidos en esta Resolución, no limita de manera alguna la
facultad que tiene el ICANH de solicitar al interesado la información adicional que se
considere indispensable, a pesar de que la misma no esté contemplada en los términos
de referencia.
Artículo tercero: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación
y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.
Artículo cuarto: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá a 05 de marzo de 2020

Nicolas Loaiza

262
90. Resolución 134 de 2020

Por la cual se modifica el artículo segundo de la Resolución 065 del 05 de marzo de 2020

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia - ICANH

Resuelve:

Artículo primero: Modificar el artículo segundo de la Resolución 065 del 05 de marzo de


2020, que
quedará así:

Artículo segundo: El desarrollo de la fase de diagnóstico y prospección con


sujeción a los términos de referencia acogidos con la presente Resolución, no
limita de manera alguna la facultad que tiene el ICANH de proteger el
patrimonio arqueológico. Para dicho efecto podrá, excepcionalmente, solicitar
al interesado información que considere indispensable, en circunstancias no
previstas en los términos de referencia y previa justificación técnica.

Artículo segundo: Los demás aspectos de la Resolución 065 del 05 de marzo de 2020 Por
la cual se acogen los términos de referencia para el desarrollo de la fase de diagnóstico y
prospección del Programa de Arqueología Preventiva de que trata el artículo 2.6.5.5.del
Decreto 138 de 2019, que modificó el Decreto 1080 de 2015, Decreto Único
Reglamentario del Sector Cultura continúan vigentes y sin modificación alguna.
Artículo tercero: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación
y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.
Artículo cuarto: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá D.C. a los dieciséis (16) días del mes de abril de 2020.

Nicolas Loaiza

263
91. Resolución 193 de 2020

Por la cual se modifica la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, modificada por la
Resolución 041 de 13 de febrero de 2020, en el sentido de adoptar la versión digital del
formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud de registro de que trata el artículo
2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015 y se establecen otras disposiciones

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH-

Resuelve:

Artículo primero. Modificar la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, modificada por
la Resolución 041 de 13 de febrero de 2020, en el sentido de adoptar la versión digital del
formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud de registro del Programa de
Arqueología Preventiva de que trata el artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015,
modificado por el Decreto 138 de 2019.
Artículo segundo. El siguiente enlace para acceder al formulario digital a través del cual se
llevará a cabo la solicitud de registro del Programa de Arqueología Preventiva se
publicará en la página web de la entidad para acceso de todos los interesados:

https://www.icanh.gov.co/nuestra_entidad/grupos_investigacion/arqueologia/programa_ar
queologia_preventiva/resoluciA_n_297_5_diciembre_2019_19275

Artículo tercero: El registro del Programa de Arqueología preventiva de que trata el


artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015, modificado por el Decreto 138 de 2019, no
deberá ser modificado cuando se trate de cambios menores al Programa de Arqueología
Preventiva.
Se entiende por cambios menores al Programa de Arqueología Preventiva:
1. Realineamientos del trazado de proyectos lineales siempre que estos se localicen
dentro del polígono general.
2. Cambios en la localización de los polígonos específicos registrados, siempre que estos
se localicen dentro del polígono general.
3. Cambios en la forma de los polígonos específicos registrados.
4. Ampliación o reducción del tamaño de los polígonos específicos registrados.
5. Cambios en la metodología a implementar en las distintas fases del Programa.
6. Cambios en los cronogramas del Programa y del proyecto, obra o actividad.
7. Cambios de profesional en arqueología líder del Programa.
8. Cambio de nombre del proyecto.
Parágrafo: La información aportada por el titular con respecto a las circunstancias antes
descritas será parte del expediente del Programa de Arqueología Preventiva y tendrá
como finalidad el seguimiento al desarrollo del mismo.
Artículo cuarto: En caso de presentarse cambios menores a un Programa de Arqueología
Preventiva registrado en el marco de lo dispuesto en el artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080
de 2015, modificado por el Decreto 138 de 2019, será necesario que el titular allegue una
comunicación al ICANH informando el cambio junto con la información pertinente que
justifique la modificación, así como los siguientes documentos:
• Si se trata de los cambios 1, 2, 3 o 4 del artículo cuarto de la presente resolución, se
deberán entregar los Shape Files correspondientes utilizando los archivos Shape File y la
plantilla de “Metadato” disponibles en el Modelo de datos para arqueología que se
encuentra en la página web del ICANH
https://www.icanh.gov.co/index.php?idcategoria=19275

264
siguiendo las instrucciones del diccionario de datos geográficos.

• Si se trata de la modificación 7 se deberá adjuntar oficio debidamente firmado por el


nuevo profesional en arqueología líder, aceptando su vinculación al Programa de
Arqueología Preventiva.
Artículo quinto: El registro del Programa de Arqueología preventiva de que trata el artículo
2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015, modificado por el Decreto 138 de 2019, deberá ser
modificado mediante acto administrativo cuando se trate de cambios mayores al
Programa de Arqueología Preventiva.
Se entiende por cambios mayores al Programa de Arqueología Preventiva, aquellos que
implican modificaciones en las obligaciones y responsabilidades del titular del Programa
frente a los polígonos registrados, por lo cual deben ser informados al ICANH por el titular
y se debe esperar pronunciamiento de la autoridad modificando la Resolución de
aprobación del registro. Estos cambios son:
1. Cambios del polígono general.
2. Inclusión de nuevos polígonos específicos.
3. Exclusión de polígonos específicos registrados.
4. Cambio de titular del Programa.
Artículo sexto: En caso de presentarse cambios mayores a un Programa de Arqueología
Preventiva registrado en el marco de lo dispuesto en el artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080
de 2015, modificado por el Decreto 138 de 2019, será necesario que el titular allegue una
comunicación al ICANH informando el cambio junto con la información pertinente que
justifique la modificación.
• Si se trata de las modificaciones 1, 2 o 3 se deberán entregar los Shape Files
correspondientes utilizando los archivos Shape File y la plantilla de “Metadato” disponibles
en el Modelo de datos para arqueología que se encuentra en la página web del ICANH
https://www.icanh.gov.co/index.php?idcategoria=19275 siguiendo las instrucciones del
diccionario de datos geográficos.
• Para la modificación 3, también será necesario informar las intervenciones
arqueológicas realizadas (si aplica).
• Para la modificación 4, será necesario diligenciar nuevamente el formulario de solicitud
de registro junto con los anexos correspondientes que permitan identificar al nuevo titular
y el marco de las obligaciones que asume ante la entidad.
Artículo séptimo: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación
y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias. En consecuencia, a partir de la
fecha las solicitudes de registro se tramitarán mediante el formulario adoptado con el
presente acto administrativo.
Artículo octavo: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá a los cinco (05) días del mes de mayo de 2020.

Nicolas Loaiza

265
92. Resolución 301 de 2020

Por la cual se modifica parcialmente la Resolución 193 del 05 de mayo de 2020

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH-

Resuelve:

Artículo primero. Modificar el artículo quinto de la Resolución 193 del 05 de diciembre de


2019 “Por la cual se modifica la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, modificada
por la Resolución 041 de 13 de febrero de 2020, en el sentido de adoptar la versión digital
del formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud de registro de que trata el
artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015 y se establecen otras disposiciones” que
quedará así:

Artículo quinto: El registro del Programa de Arqueología preventiva de que


trata el artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015, modificado por el Decreto
138 de 2019, deberá ser modificado mediante acto administrativo cuando se
trate de cambios mayores al Programa de Arqueología Preventiva.
Se entiende por cambios mayores al Programa de Arqueología Preventiva,
aquellos que implican modificaciones en las obligaciones y responsabilidades
del titular del Programa frente a los polígonos registrados, por lo cual deben
ser informados al ICANH por el titular y se debe esperar pronunciamiento de la
autoridad modificando la Resolución de aprobación del registro. Estos cambios
son:
1. Cambios del polígono general.
2. Inclusión de nuevos polígonos específicos.
3. Exclusión de polígonos específicos registrados.
4. Cambio de titular del Programa.
Parágrafo. Cuando los cambios indicados en el numeral 2 se realicen sobre
polígonos específicos nuevos, que no cuenten con Autorizaciones de
Intervención o Planes de Manejo Arqueológico aprobados, el titular podrá dar
inicio a las actividades de la fase de diagnóstico y prospección previa
comunicación al ICANH, sin necesidad de esperar la modificación del acto
administrativo que aprobó el Registro, que posteriormente será notificada por
el ICANH.

Artículo segundo. Modificar el artículo sexto de la Resolución 193 del 05 de diciembre de


2019 “Por la cual se modifica la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, modificada
por la Resolución 041 de 13 de febrero de 2020, en el sentido de adoptar la versión digital
del formulario a través del cual se llevará a cabo la solicitud de registro de que trata el
artículo 2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015 y se establecen otras disposiciones” que
quedará así:

Artículo sexto: En caso de presentarse cambios mayores a un Programa de


Arqueología Preventiva registrado en el marco de lo dispuesto en el artículo
2.6.5.4. del Decreto 1080 de 2015, modificado por el Decreto 138 de 2019,
será necesario que el titular allegue una comunicación al ICANH informando el
cambio junto con la información pertinente que justifique la modificación.

266
Si se trata de las modificaciones 1, 2 o 3 se deberán entregar los Shape Files
correspondientes utilizando los archivos Shape File y la plantilla de “Metadato”
disponibles en el Modelo de datos para arqueología que se encuentra en la
página web del ICANH https://www.icanh.gov.co/index.php?idcategoria=19275
siguiendo las instrucciones del diccionario de datos geográficos.
• Para la modificación 2, si se trata de polígonos de programas en curso, se
deberán relacionar las Autorizaciones de Intervención o Planes de Manejo
Arqueológico aprobados.
• Para la modificación 3, también será necesario informar las intervenciones
arqueológicas realizadas (si aplica).
• Para la modificación 4, será necesario diligenciar nuevamente el formulario
de solicitud de registro junto con los anexos correspondientes que permitan
identificar al nuevo titular y el marco de las obligaciones que asume ante la
entidad.

Artículo tercero: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación


y modifica parcialmente la Resolución 193 del 05 de diciembre de 2019 “Por la cual se
modifica la Resolución 297 del 05 de diciembre de 2019, modificada por la Resolución
041 de 13 de febrero de 2020, en el sentido de adoptar la versión digital del formulario a
través del cual se llevará a cabo la solicitud de registro de que trata el artículo 2.6.5.4. del
Decreto 1080 de 2015 y se establecen otras disposiciones”.
Artículo octavo: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá a los veintidós (22) días del mes de mayo de 2020.

Nicolas Loaiza

267
93. Resolución 1108 de 2020

Por la cual se adopta la versión digital del formulario a través del cual se llevarán a cabo
las solicitudes relacionadas con las fases 2 a 5 del Programa de Arqueología Preventiva"

El Director General del Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH-

Resuelve:

Artículo primero. Adoptar la versión digital del formulario a través del cual se llevarán a
cabo las solicitudes relacionadas con las fases 2 a 5 del Programa de Arqueología
Preventiva de que tratan los artículos 2.6.5.5. a 2.6.5.8. del Decreto 1080 de 2015,
modificado por el Decreto 138 de 2019.
Artículo segundo. En el siguiente enlace se podrá acceder al formulario digital a través del
cual se llevarán a cabo las solicitudes relacionadas con las fases 2 a 5 del Programa de
Arqueología Preventiva, que se publicará en la página web de la entidad para acceso de
todos los interesados:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSccr-R3y98pBcdSB4SbaMP6PIoo-
h3ZoaAhzfW8Boaz-fGUbg/viewform
Artículo tercero: El presente acto administrativo rige a partir de la fecha de su publicación.
A partir de dicha fecha el uso del formulario adoptado mediante el presente acto
administrativo para las solicitudes relacionadas con las fases 2 a 5 del Programa de
Arqueología Preventiva será facultativo. Sin embargo, a partir del 15 de febrero de 2021 el
uso del formulario será obligatorio, por lo que solo se recibirán solicitudes relacionadas
con las fases 2 a 5 del Programa de Arqueología Preventiva a través del mismo.
Artículo cuarto: Contra el presente acto administrativo no proceden los recursos de la vía
administrativa en los términos del artículo 75 de la Ley 1437 de 2011.

Dada en Bogotá a los veintiocho (28) días del mes de diciembre de 2020.

Nicolas Loaiza

268