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CENTRO DE INVESTIGACIONES PSIQUIÁTRICAS

PSICOLÓGICAS Y SEXOLÓGICAS DE VENEZUELA


NÚCLEO ARAGUA
MAESTRÍA: ORIENTACIÓN DE LA CONDUCTA

ACTITUD DE LOS PADRES Y REPRESENTANTES ANTE LAS


CONDUCTAS DISRUPTIVAS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DEL
PRE-ESCOLAR NACIONAL ESTADO GUÀRICO.

AUTORA: Milagros García

TUTORA:

MARACAY, SEPTIEMBRE 2019


CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

El marco teórico, la descripción de manera explícita de la investigación


sobre el campo donde este se ubica, con aportes anteriores que guardan
referencia al tema de investigación, estas se alinean a teorías e hipótesis en
el ramo de la investigación experimental y no experimental. De acuerdo a
Balestrini (2012), comprende:

La fundamentación teórica, determina la perspectiva de análisis, la


visión del problema que se asume en la investigación y de igual
manera muestra la voluntad del investigador, de analizar la
realidad objeto de estudio de acuerdo a una explicación pautada
por los conceptos, categorías y el sistema preposicional,
atendiendo a un determinado paradigma teórico (p. 91).

De acuerdo a lo expresado, un marco teórico bien estructurado tiene


que estar cotejado con el conocimiento previamente elaborado, por
consiguiente, se exponen a continuación en el presente capítulo los
antecedentes de la empresa, los antecedentes de la investigación, las bases
teóricas y las bases legales.

Antecedentes de la Investigación

Toda área del conocimiento ha sido investigada y los resultados de la


misma ha tenido algún aporte o influencia sobre otra, por lo que en el marco
teórico o referencial debe hacerse mención de los antecedentes de
investigación, que según la Universidad Pedagógica Experimental (UPEL,
2016), “ se refieren a la revisión de trabajos previos sobre el tema en estudio,
realizados en instituciones de educación superior” (p. 12), siendo así,
constituyen fuentes primarias, ya que aportan los datos del estudio, sean de
naturaleza numérica o verbal: muestra, población, categorías emergentes,
resultados y validaciones, entre otros. En este sentido, pueden ser trabajos
de grado, postgrado, trabajos de ascenso, resultados de investigaciones
institucionales, ponencias, conferencias, congresos, revistas especializadas.
Siendo así, se tiene los siguientes antecedentes de investigación:
A nivel internacional, cabe mencionar el estudio de Ovalles (2017),
quien en la Universidad Complutense de Madrid, España, presentó una
memoria para optar al grado de Doctor en Psicología Evolutiva titulado
“Estilos Educativos Familiares y Conductas Disruptivas en el
Adolescente. Aplicaciones Educativas”. La misma tenía como objetivo
señalar la relación entre estilos educativos familiares y las conductas
disruptivas de los adolescentes en el aula. El diseño de investigación fue de
tipo mixto (Cuanti-cualitativo). Se utilizó metodología cuantitativa por medio
del análisis estadístico, para determinar la correlación y la predicción entre
variables cuantificadas para establecer patrones de comportamiento.
Existieron cuatro tipos de poblaciones representadas en Adolescentes que
estudian de 1° a 4° de ESO en España; Padres y madres con hijos que
estudian los mismos niveles de la ESO en España; profesores de la ESO de
centros educativos de España; al igual que profesionales expertos en materia
de adolescentes, escuelas y familias de España.
Los resultados llevaron a la autora a concluir que existe una relación
directa significativa entre el estilo educativo familiar de control y las pautas
disciplinarias autoritarias y las conductas disruptivas y violentas en el aula,
donde en aquellos hogares en los cuales se utilizaba el castigo y se previene
a través del estilo educativo participativo y el diálogo la conducta del
estudiante modifica progresivamente.
El estudio resulta de importancia al exponer que las familias constituyen
un factor importante en la conducta de sus representados en el entorno, de
esta forma, aporta sus aspectos teóricos referenciales y los resultados donde
se exponen posibles indicadores a utilizar en la investigación.
Otro estudio a nivel internacional es el desarrollado por Quirós (2016)
como Trabajo final de graduación para optar por el grado de Maestría en
Psicopedagogía en la Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica titulado
“Conductas disruptivas de estudiantes del Ciclo de Transición que
afectan los procesos de enseñanza-aprendizaje. Escuela José Gonzalo
Acuña Hernández, Circuito Escolar Seis, Dirección Regional Educativa
Coto, año 2016”. Su propósito de este estudio es analizar las conductas
disruptivas de estudiantes del Ciclo de Transición, que afectan los procesos
de enseñanza y aprendizaje. Por lo tanto, se llevó a cabo una investigación a
partir de un enfoque cualitativo, mediante el paradigma fenomenológico con
características descriptivas o interpretativas. Se trabajó con un grupo de
cuatro estudiantes del Ciclo de Transición B, cuatro progenitores, cuatro
familiares cercanos de los niños y una docente de Educación Preescolar.
Para la recolección de datos se realizaron entrevistas
semiestructuradas con cuestionarios; uno para la docente de diez ítems, otro
para los padres de familia de nueve ítems y uno más para familiares
cercanos de los niños de ocho ítems. Además, se incluyó una observación
para los niños, la cual se utiliza para percibir las conductas que se presentan
en el aula y al aire libre; consta de once ítems. El análisis de esta
información se efectuó a través de la recolección de los datos que
proyectaron las entrevistas-cuestionarios aplicados a los sujetos de
información y la observación a los niños, con el fin de averiguar las diferentes
conductas disruptivas que presentan, sus causas y si influye el ambiente
familiar con el fin de sistematizar las indagaciones realizadas.
A partir del análisis de los resultados, se concluyó que a través de la
participación activa y directa de los padres de familia, la docente, familiares
de los niños y los estudiantes, se logró identificar las conductas disruptivas
que presentan los estudiantes, sus causas y la relación de estas y el
ambiente familiar en que viven.
La investigación de las conductas disruptivas que se presentan pone de
manifiesto la influencia de múltiples factores y la familia representa una pieza
clave en este aspecto ya que es la primera formadora en el nivel inicial de
estos individuos. Por lo tanto como aporte, se asumen las variables y
aquellos elementos teóricos como nuevas tendencias educativas para el
manejo de estas conductas desde una posición preventiva en el hogar.
En el ámbito nacional, también se encuentran estudios como el
realizado por Oliveros (2017) presentado ante la Universidad de Carabobo
como requisito para optar al Título de Magíster en Educación, Mención
Orientación y Asesoramiento, el mismo se tituló “Experiencia de
Conocimiento en el Abordaje de la Violencia Intrafamiliar en el
Encuentro Escuela- Comunidad: Un Programa de Orientación desde la
Investigación-Reflexión-Acción”. La intencionalidad es desarrollar una
experiencia de conocimiento en el marco de un programa de orientación-
acción-reflexión para el abordaje de la violencia intrafamiliar desde el
contexto escuela-comunidad en la promoción de la paz y la conciliación
familiar desde la Escuela Básica Estadal “Olimpia Barrios” del Municipio
Valencia Estado Carabobo.
En este sentido, bajo un enfoque cualitativo de Investigación-Acción
propuesto por Astorga y Vander Bijl (1990), se involucraron a los actores
sociales en la búsqueda reflexiva y de acción en la solución a sus problemas;
desde las fases de diagnóstico, planificación, ejecución, evaluación y
sistematización. En la recopilación de información se utilizó la entrevista de
sujetos participantes de la comunidad y la escuela. Luego se analizaron los
datos cualitativos empleando la técnica de categorización y de dicha
información se estructuró un programa de orientación para el abordaje de la
violencia intrafamiliar desde el contexto escolar; originando una experiencia
de conocimiento para la transformación de dicho fenómeno en la sociedad.
En cuanto a la relación con el estudio, en ambos se asume que los
padres y representantes influyen en la conducta de sus hijos o
representados, por lo que bajo las teorías que se exponen en la investigación
precedente se explica esta relación y por tanto se puede abordar la actitud
de éstos ante las conductas disruptivas que manifiestan los estudiantes.
Márquez (2016) como Trabajo de Grado Presentando ante la Dirección
de Postgrado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad
de Carabobo para Optar al Título de Magíster en Educación, mención
Orientación y Asesoramiento titulado “Orientación Educativa para el
Manejo de Conductas Agresivas en Estudiantes de Educación
Primaria”. El mismo tuvo como finalidad analizar el rol del docente desde la
orientación educativa en el manejo de las conductas agresivas en los
estudiantes de educación primaria de la Unidad Educativa Nacional Juan
Fernández de León del Municipio Guanare estado Portuguesa.
En tal sentido, la investigación se enmarca en una investigación de
campo, apoyada en un estudio descriptivo. La población estudiada fue
conformada por dieciocho (18) sujetos de educación primaria, seleccionando
como muestra finita a los dieciocho (18) docentes los cuales participaron en
el estudio, a quienes se les aplicó como técnica la encuesta, y como
instrumento un cuestionario tipo escala Likert, el mismo se procesó para su
confiabilidad con una prueba piloto aplicada a sujetos con características
similares a la muestra, se utilizó el coeficiente del Alpha de Cronbach.
Concluyendo que la orientación educativa que brindan los docentes ha
sido poco efectiva para mantener la disciplina en el aula, sin embargo, los
docentes reconocen que deben implementar el diálogo, técnica de conflicto y
de mediación, habilidades sociales, trabajo en equipo, que generando
mediaciones para que los estudiantes busquen alternativas para mejorar las
relaciones interpersonales fomentando el buen trato, el respeto, el
intercambio en participación comunes, y actividades en común, reforzando la
parte personal de los estudiantes de educación primaria.
La investigación guarda relación con el estudio en cuanto a que los dos
pretenden manifestar el contexto que involucran las conductas agresivas en
los estudiantes, como una acción generalizada en el ámbito educativo, por lo
que es importante desarrollar algunas acciones de orientación que sirvan de
apoyo para modificarlas, en donde esté previsto el rol del docente, el
asesoramiento tanto a los estudiantes como a sus representantes para
modificarlas.
También se tiene a Peña y Angulo (2014) presentado como trabajo en
la Universidad de Los Andes para optar al Título de Magister en
Administración Educacional acerca de “Conductas Disruptivas Presentes
En Estudiantes Del Tercer Año De Educación Media General”. El objetivo
que perseguía era estudiar las conductas disruptivas presentes en
estudiantes de Educación Media General. Para ello, llevó a cabo una
investigación descriptiva e interpretativa en la medida que aportaba una
descripción con base a las categorías que lo sustentan. La población estuvo
conformada por 11 docentes que dirigían actividades en una sección de
tercer año de Educación Media General y 27 estudiantes. Como técnicas de
recolección de datos se utilizó la observación y un cuestionario.
Los resultados llevaron a concluir que entre las conductas disruptivas
se identificaron dos tipos de violencia a) la violencia verbal b) la violencia
física. Como factores causales que los estudiantes viven la adolescencia, la
rebeldía, la falta de autoridad del docente al hacer caso omiso a situaciones
conflictivas lo que se traduce en anarquía, actos de indisciplina, distracciones
y efectos negativos en el aprendizaje de los discentes, el ambiente físico del
aula, así como la falta de involucramiento de los padres en el proceso
educativo de los padres.
El estudio está relacionado con la investigación ya que las conductas
disruptivas comprenden comportamientos comunes en las instituciones
educativas en la actualidad, y entre los factores incidentes, tal como
concluyen se encuentran los padres y representantes que deben participar e
intervenir en esta situación como apoyo para su corrección.

Bases Teóricas

Según Bavaresco (2012) las bases teóricas “tiene que ver con las
teorías que brindan al investigador el apoyo inicial dentro del conocimiento
del objeto de estudio, es decir, cada problema posee algún referente teórico”
(p. 98). Por lo que a continuación se exponen:

Familia

La familia, siempre ha existido y funcionado como una institución


social, al punto de ser considerada una célula vital para la sociedad.
Históricamente, es responsable de formar a los hombres y mujeres que
actuarán en el futuro como ciudadanos objetos de derechos y deberes. En su
seno es donde se instaura el proceso de socialización, se tejen los lazos
afectivos, las vivencias o experiencias del tiempo, espacio y lenguaje, así
como también se fomentan o generan todas las dimensiones humanas
necesarias para que el hombre viva en sociedad. Al respecto, Moles (2007)
señala que la familia es “un conjunto de personas (consanguíneas o no) que
cohabitan bajo un mismo espacio y en donde existe una unión e interacción
afectiva entre ellos regidos por determinadas jerarquías”. (p.222). Así pues,
la familia es la base fundamental de la sociedad conformada por un
conjunto de personas quienes establecen reglas de convivencia para lograr
una interacción funcional con todos los miembros que la conforman. De la
misma manera, la familia es la encargada de equilibrar los problemas que
sus integrantes puedan presentar en un momento dado dentro de su
contexto estructural o funcional. A propósito de esto, Éroles citado por Díaz
(2010) señala que la familia:

Es una unidad básica bio-psico-social con leyes y dinámicas


propias, que le permiten mantenerse en equilibrio y soportar
las tensiones y variaciones sin perder la identidad como grupo
primario de organización social, a través de la unidad, la
continuidad en el tiempo y el reconocimiento de la comunidad
que la rodea. (p. 3).

Por lo tanto, es de suma importancia el hecho de que se cumplan bien


los roles familiares, pues por sí misma se establecen las bases necesarias
para que todo ser humano pueda desarrollar su futura personalidad,
identidad y participación, logrando integrarse socialmente de manera
correcta a la vez que satisface las necesidades de amor, afecto y apoyo,
donde los roles y normas se conjugan en una relación de autoridad que
determina la toma de decisiones y las responsabilidades compartidas. Ahora
bien, actualmente la concepción de familia ha variado, se asume de manera
distinta a lo que tradicionalmente se conocía, inclusive varía dentro de una
misma sociedad o grupo social, todo dependerá de las relaciones parentales
que se produzcan en su seno y de la presencia e influencia del padre y la
madre. En este sentido, se entenderá en lo sucesivo como familia según
Mendoza (2012):

Al primer grupo que atiende y acompaña al niño y la niña en


su hogar, quienes satisfacen sus necesidades de
alimentación, salud, recreación, educación, seguridad,
comunicación y afecto. De allí que, la familia sea el núcleo
donde los individuos inician los procesos de socialización y
participación, dado que construyen los primeros vínculos de
las relaciones afectuosas, adquieren aprendizajes,
comportamientos y actitudes que responden a las prácticas de
crianza que reciben a diario en sus hogares. (p. 23).

Por lo tanto, si en la familia se fomenta un ambiente armónico que le


ofrezca a los niños y niñas las herramientas necesarias para desarrollar su
potencialidad en un clima de libertad y respeto, hacia su persona y la de los
demás, seguramente se convertirán en un adulto corresponsable, sano,
reflexivo, autónomo y exitoso, capaz de enfrentar los continuos desafíos de
la vida sin complejo alguno, ya que creció de la mano de valores sociales
indelebles y un trato humanizado.

Tipos y Funciones de la Familia

La familia es una institución históricamente cambiante, sólo en el


último cuarto de siglo se han ido acumulando grandes transformaciones
demográficas, sociales y culturales que han afectado a su configuración.
Aquí se examinaran tres estilos básicos de familia según la Escuela de
Padres (2012): 1. La familia nuclear, se describe como un agrupamiento
compuesto por el padre, la madre y los hijos tenidos en común, todos bajo el
mismo techo. 2. La familia extensa, incluye al resto de parientes y a varias
generaciones en estrecha relación afectiva y de convivencia. 3. Las familias
actuales, incluyen en la definición de familia los nuevos elementos que la
conforman y sobre todo la diversifican, como por ejemplo: - Además de a
través del matrimonio se ha ampliado el concepto de familia a uniones no
matrimoniales o consensuadas, también conocidas
como a la unión estable de hecho, dando lugar a la formación de nuevas
familias. - Uno de los progenitores puede faltar, quedándose entonces el otro
solo con los hijos; tal es el caso de las familias monoparentales, en las que
por muy diversas razones uno de los progenitores (frecuentemente la madre)
se hace cargo en solitario del cuidado de los hijos. - Los hijos del matrimonio
pueden llegar por la vía de la adopción, por la vía de las técnicas de
reproducción asistida o proveniente de otras uniones anteriores. - La madre,
ya sea en el contexto de una familia biparental o monoparental, no tiene
porqué dedicarse en exclusiva al cuidado de los hijos, sino que puede
desarrollar ya actividades laborales fuera del hogar. - El padre no tiene
porqué limitarse a ser un mero generador de recursos para la subsistencia de
la familia, sino que puede implicarse muy activamente en el cuidado y la
educación de los hijos. - El número de hijos se ha reducido drásticamente,
hasta el punto de que en muchas familias hay solamente uno. - Algunos
núcleos familiares se disuelven como consecuencia de procesos de
separación y divorcio, siendo frecuente la posterior unión con una nueva
pareja, constituyendo nuevas familias con la incorporación de los hijos de
ambos. Desde esta perspectiva, las funciones según la Escuela de Padres
(2012) que debe asumir la familia son: 1. El desarrollo emocional y de la
autoestima. La familia es el escenario donde el sujeto se construye como
persona adulta con una determinada autoestima y un sentido de sí mismo,
que le proporciona un cierto nivel de bienestar psicológico para enfrentarse a
la vida cotidiana, a los conflictos y situaciones estresantes. Dicho bienestar
está relacionado con la calidad de las relaciones de apego que las personas
adultas han tenido en su niñez. Es, por tanto, a través de la familia desde
donde se empieza a formar la idea que el individuo tiene de sí mismo
(autoconcepto) y la valoración de uno mismo que resulta de dicha idea
(autoestima). Así, se define la autoestima como la satisfacción personal del
individuo consigo mismo, la eficacia de su propio funcionamiento y una
actitud evaluativa de aprobación que siente hacia sí mismo. 2. La
maduración psicológica y el desarrollo de la personalidad. Elementos
considerados como herramientas básicas para la vida futura donde se
deberá afrontar retos, así como asumir responsabilidades y compromisos
que orientan a los adultos hacia una vida fructífera, plena de realizaciones y
proyectos e integrada en el medio social. 3. La transmisión de valores y de la
cultura. Aspectos que hace de puente entre el pasado (la generación de los
abuelos y anteriores) y hacia el futuro (la nueva generación: los hijos). Los
principales elementos de enlace entre las tres generaciones (abuelos, padres
e hijos) son, por una parte, el afecto y, por otra, los valores que rigen la vida
de los miembros de la familia y sirven de inspiración y guía para sus
acciones. 4. El apoyo emocional. Elemento vital para enfrentar diversas
vicisitudes por las que pasa el ser humano. La familia puede ser un “seguro
existencial” que permanece siempre a mano y un elemento de apoyo ante las
dificultades surgidas tanto fuera de la familia como dentro de ella.

Padres

Para ciertas personas, la familia puede ser considerada perfectamente


como un ente vivo, incluso se dice, que la familia es como una célula dentro
de un organismo mayor que es la sociedad. Por lo mismo, al ser
considerada, como una célula, ésta debe ser cuidada. Y esta célula, contiene
un núcleo, que son los padres. De allí que, la relación que mantengan los
padres será crucial, para la sobrevivencia de la familia. Al respecto, Tovar
(2007) señala que:

Es claro que cualquier quiebre matrimonial, perjudica


enormemente la relación de la familia, ya no seguirá siendo la
misma. Pero la obligación de aquellos padres separados, no
termina con su ruptura. Su amor y cuidado, asimismo como la
formación de los hijos e hijas, no termina ahí. Ya que ellos
continuarán necesitando de ambos, para transformarse en
personas integrales. Prioridad número uno, de todos los padres
de familia, para con sus hijos e hijas (p. 5).
De allí que, los padres tienen mucho que ver con proceso educativo
del niño y la niña, pues aprenden los afectos, habilidades, hábitos y valores
mínimos necesarios para comenzar una vida social. Es más, se cree que la
formación valórica que ofrecen los padres, es irremplazable. Dicha formación
no la aprenderá en el colegio o la universidad, sólo junto a sus padres, su
familia, siempre y cuando se constituya como un núcleo de amor, afecto y
comprensión.

Actitud

La actitud, comprende un constructo psicológico, una entidad mental y


emocional que hereda o caracteriza a una persona. La revisión documental,
lleva a encontrar varias definiciones de actitud. A título ilustrativo,
inicialmente, se puede citar la de Allport, la cual sigue teniendo la mayor
inclinación de aceptación, en Psicología-online (2019), dicho teórico dice que
es “un estado de disposición mental, organizado que ejerce una influencia
directa en el comportamiento de una persona en su día a día” (párr.5).
En el mismo portal, se hace referencia a Eagly y Chaiken, quienes
exponen que es “una tendencia psicológica que se expresa mediante la
evaluación de una entidad u objeto concreta, con cierto grado
de favorabilidad o desfavorabilidad” (párr.1). Por otra parte, se tiene que en
Psicoportal (2019), las actitudes son complejas y un estado adquirido a
través de las experiencias, es el “estado mental predispuesto de un individuo
con respecto a un valor y se precipita a través de una expresión receptiva
hacia una persona, lugar, cosa o evento que a su vez influye en el
pensamiento y la acción del individuo” (párr.3).
También cabe citar a Alcántara (2012), las actitudes “son el sistema
fundamental por el cual el ser humano determina su relación y conducta con
el medio ambiente. Son disposiciones para actuar de acuerdo o en
desacuerdo respecto a un planteamiento, persona, evento o situación
específica; dicha de la vida cotidiana” (p. 2).
Con base a lo expuesto, se puede decir que la actitud son las formas
habituales de pensar, sentir y comportarse de acuerdo a un sistema de
valores que se va configurando a lo largo de la vida a través de las
experiencias de vida y educación recibida; en este orden, es una
característica que puede variar según el contexto y, además, no se puede
observar de manera directa al tratarse de un estado interno de la persona,
siendo concebida como algo que media entre los aspectos del ambiente
externo (estímulos), y las reacciones de las personas (respuestas evaluativas
manifiestas).

Características de la actitud

En lo que respecta a las características de la actitud, la revisión de los


estudios de Alcántara (2010) y lo expuesto en Psicoportal (2019), podrían
enunciarse:
Las actitudes son adquiridas, son el resultado de las experiencias y del
aprendizaje que el individuo ha obtenido a lo largo de su historia de vida, que
contribuye a que denote una tendencia a responder de determinada manera
y no de otra.
Las actitudes son de naturaleza dinámica, es decir, pueden ser flexibles
y susceptibles a cambio, especialmente si tienen impacto en el contexto en el
que se presenta la conducta.
Las actitudes son impulsoras del comportamiento, son la tendencia a
responder o a actuar a partir de los múltiples estímulos del ambiente.
Las actitudes son transferibles, es decir, con una actitud se puede
responder a múltiples y diferentes situaciones del ambiente.
La actitud puede describirse como una tendencia a reaccionar positiva o
negativamente ante una persona o circunstancias. Así, los dos elementos
principales son esta tendencia o predisposición.
Son la combinación compleja de cosas que comúnmente se llama
personalidad, creencias, valores, comportamientos y motivaciones.
Puede caer en cualquier lugar a lo largo de un continuo de muy
favorable a muy desfavorable.
Todas las personas, independientemente de su estatus o inteligencia,
tienen actitudes.
Una actitud existe en la mente de cada persona.
Ayuda a definir la identidad, guiar las acciones e influir en cómo juzgar a
las personas.
Por otra parte, se tiene que La actitud tiene 3 implicaciones principales:
La actitud apunta siempre "hacia algo". Según Eagly y Chaiken,
cualquier cosa que se pueda convertir en objeto de pensamiento, también es
susceptible de convertirse en objeto de actitud.
Por ser un estado interno, actúa como mediador entre las respuestas de
la persona y su exposición a los estímulos del ambiente social.
La actitud es una variable latente: a ella subyacen procesos
psicológicos (proceso de categorización) y fisiológicos. Según Eagly y
Chaiken, la actitud no es ese proceso de categorización, sino su resultado.
Una vez llevado a término el proceso de categorización, lo que subsiste es
un estado interno evaluativo, es decir la actitud.

Rasgos de las Actitudes

En las actitudes, de forma general, Aigneren (2014), se pueden


distinguir los siguientes rasgos:
Dirección es la dirección de la actitud que puede ser positiva o negativa.
Magnitud es el grado de favorabilidad o desfavorabilidad con el que se
evalúa el objeto de la actitud.
Intensidad es la fuerza del sentimiento asociada con la actitud.
Centralidad se refiere a la preponderancia de la actitud como guía del
comportamiento del sujeto.

Tipos de actitudes

Una persona puede manifestar diferentes actitudes, a lo que en


Psicoportal (2019), independientemente de su naturaleza, las tipifica en tres
(03) grupos:
Positiva: Las personas que tienen una actitud positiva prestarán
atención a lo bueno, más que a lo malo en personas, situaciones, eventos,
entre otras. No considerarán un error o un fracaso como un obstáculo, sino
como una oportunidad, aprenden de los errores y avanzan en la vida. Loa
rasgos que representan una actitud positiva: confianza, optimismo, alegría /
felicidad, sinceridad, sentido de responsabilidad, flexibilidad, determinación,
confiabilidad, tolerancia, voluntad de adaptarse, humildad y diligencia.
Negativa: Las personas con una actitud negativa ignoran lo bueno y
prestan atención a lo malo en personas, situaciones, eventos, etc. Además,
es probable que se quejen de los cambios, en lugar de adaptarse al entorno
cambiante. Además, podrían culpar a los demás por su fracaso. Los rasgos
que representan una actitud negativa son: ira, odio, pesimismo, frustración,
duda, resentimiento, celos e inferioridad.
Neutral: Las personas con una actitud neutral no le dan suficiente
importancia a las situaciones o eventos, ignoran el problema, dejándolo para
que otra persona lo resuelva. Además, no sienten la necesidad de cambiar.
Sus rasgos incluyen: complacencia, indiferencia, desapego, sentimiento de
estar desconectado y no emocional.
Componentes de la actitud

Las actitudes son simplemente expresiones de lo que gusta o disgusta


de varias cosas, estas representan las evaluaciones, preferencias o rechazos
basados en la información que recibe. Es una tendencia generalizada a
pensar o actuar de cierta manera con respecto a algún objeto o situación, a
menudo acompañada por sentimientos. Es una predisposición aprendida a
responder de manera consistente con respecto a un objeto dado, esto puede
incluir evaluaciones de personas, problemas, objetos o eventos, tales
evaluaciones son positivas o negativas, pero a veces también pueden ser
inciertas.
Al respecto, en Psicoportal (2019), indican que muchos investigadores
sugieren que hay varios componentes diferentes que conforman las
actitudes. De esta forma, se tienen, aquellos que mencionan Ivancevich,
Konopaske y Matteson (2005), así como el aporte de acopio documental que
realizan Ubillos, Mayordomo y Páez (2015), al referirse al Modelo
Tridimensional. Este último, propuesto por McGuire, 1968, 1985; Breckler,
1984; Judd y Johnson, 1984; Chaiken y Stangor, 1987), siendo el más
generalizado.
Cognitivo: El componente cognitivo de las actitudes, se refiere a las
creencias, pensamientos y atributos que asociaríamos con un objeto. Es el
segmento de opinión o creencia de una actitud, se refiere a esa parte de la
actitud que se relaciona en el conocimiento general de una persona. La
actitud se forma cuando las creencias, la información, la cultura, los
conocimientos y los valores se relacionan con el criterio propio.
Es decir, se requiere de la flexibilidad del pensamiento para ir
adquiriendo o modificando la actitud de acuerdo con la situación en la que se
encuentre. Se puede llegar a pensar que en la forma más positiva de
expresar las actitudes, se pueden aprovechar más las aptitudes de
aprendizaje y la evolución favorable hacia la madurez.
Afectivo: El componente afectivo es el segmento emocional o de
sentimiento de una actitud, está relacionado con la declaración que afecta a
otra persona. Se trata de sentimientos o emociones que surgen sobre algo,
como el miedo o el odio. En otras palabras, se genera de un sentimiento
específico que nace de una impresión que antecede a la persona.
Conductual. El componente de conductual de una actitud consiste en
las tendencias de una persona a comportarse de una manera particular hacia
un objeto. Se refiere a esa parte que refleja la intención de una persona a
corto o largo plazo, por lo que constituye una predisposición a actuar de
forma específica.

Factores de una actitud

Siguiendo el orden de lo expuesto, y asumiendo que la actitud


comprende las creencias, sentimientos y tendencias de acción de un
individuo o grupo de individuos hacia objetos, ideas y personas,
estas implican algún conocimiento de una situación. Sin embargo, como lo
expone el portal de Psicología-online (2019), “el aspecto esencial de la
actitud se encuentra en el hecho de que se experimenta algún sentimiento
o emoción característicos y, como es de esperar, se asocia una tendencia
definida a la acción” (párr.. 11). De allí que este equipo de investigadores
afirme que existen una serie de factores que pueden influir en cómo y por
qué se forman las actitudes. Estos son:
Psicológico. La actitud de una persona está determinada por factores
psicológicos como ideas, valores, creencias, percepción, etc. Todos estos
tienen un papel complejo en la determinación de la actitud de una persona.
Los valores son ideales, principios rectores en la vida o metas
generales que las personas se esfuerzan por lograr. Las creencias son
cogniciones sobre el mundo: probabilidades subjetivas de que un objeto tiene
un atributo particular o que una acción conducirá a un resultado particular,
pueden ser patentemente e inequívocamente falsas.
Otro factor importante que afecta la actitud es el interaccionismo
simbólico, estos están llenos de símbolos poderosos y cargados de afecto
que pueden llevar a una percepción selectiva.
Sociales. Toda sociedad tiene la mayoría de las personas que prefieren
llevar una vida armoniosa, intentan evitar la fricción innecesaria de los
conflictos con las personas. Naturalmente, están inclinados a desarrollar
actitudes positivas hacia la mayoría de las personas y los problemas.
Las actitudes pueden facilitar y mantener nuestras relaciones con los
miembros de grupos valorados positivamente. Los roles sociales y las
normas pueden tener una fuerte influencia en las actitudes. Se relacionan
con la forma en que se espera que las personas se comporten en un rol o
contexto particular, las normas sociales involucran las reglas de la sociedad
sobre qué comportamientos se consideran apropiados.
Familia. La familia es la fuente más poderosa para la formación de
actitudes. Los padres, el hermano mayor o la hermana proporcionan
información sobre varias cosas. Las actitudes desarrolladas por un individuo,
ya sean positivas o negativas como resultado de la influencia familiar, son
muy poderosas y difíciles de cambiar.
Prejuicios. Una actitud puede implicar un prejuicio, en el que
prejuzgamos un problema sin dar consideración imparcial a toda la
evidencia. Los prejuicios son ideas o juicios preconcebidos donde se
desarrollan algunas actitudes hacia otras personas, objetos, entre ellos. Si se
tiene prejuicios contra una persona que está acusada de un delito, podemos
considerarlo culpable sin importar la evidencia, también podemos ser
perjudicados en favor de algo.
Experiencia personal. Para ser la base de las actitudes, las
experiencias personales han dejado una fuerte impresión, por lo tanto, la
actitud se formará más fácilmente cuando la experiencia personal involucra
factores emocionales, la apreciación será una experiencia más profunda y un
seguimiento más prolongado.
Medios de comunicación. Los medios de comunicación, como la
televisión, la radio, tienen una gran influencia en la configuración de las
opiniones y creencias de las personas. Hay nueva información sobre algo
que proporciona la base para el surgimiento de nuevas actitudes cognitivas
hacia ella.
Instituciones educativas y religiosas. Como sistema, las instituciones
educativas y religiosas tienen una fuerte influencia en la configuración de las
actitudes porque establecen la base de la comprensión y los conceptos
morales dentro del individuo. Entendiendo lo bueno y lo malo, la línea
divisoria entre algo que puede y no puede hacerse se obtiene del centro de
las instituciones educativas y religiosas.
Físicos. Los psicólogos clínicos generalmente han reconocido que el
físico, la salud y la vitalidad son factores importantes para determinar el
ajuste, y con frecuencia se ha encontrado que la desnutrición o la
enfermedad o los accidentes han interferido tan seriamente con el desarrollo
normal que se han producido graves trastornos del comportamiento.
Estado económico y ocupaciones. Las posiciones económicas y
ocupacionales también contribuyen a la formación de actitudes. Determinan,
en parte, nuestras actitudes hacia los sindicatos y la gerencia y nuestra
creencia de que ciertas leyes son “buenas” o “malas”. Nuestro trasfondo
socioeconómico influye en nuestras actitudes presentes y futuras.
Reflejan algo más que evaluaciones positivas o negativas: incluyen
otras características, como importancia, certeza, accesibilidad y
conocimiento asociado. Las actitudes son importantes en el estudio de
la psicología social porque influyen en la cantidad de atención y el tipo de
juicio que un individuo puede dar a un tema específico.
En general, se tiende a suponer que las personas se comportan de
acuerdo con sus actitudes, sin embargo, los psicólogos sociales han
descubierto que las actitudes y el comportamiento real no siempre están
perfectamente alineados.

Funciones de una actitud

Cualquier actitud particular puede satisfacer una o más funciones. La


función más importante, se dice en Psicoportal (2019), que “solo puede
determinarse si se la considera en relación con la persona que la posee y el
entorno en el que opera” (párr.. 9). En consecuencia, lo que aparentemente
es la misma actitud puede tener propósitos bastante diferentes dependiendo
de quién la tenga y de dónde o cuándo resulte relevante para ellos, estas
difieren en fuerza. En esta dirección, Bael (2013), citando a Young y Flügel
además del producto de sus indagaciones, señala algunas funciones de las
actitudes, siendo:
Ego – Defensiva. Se refiere a mantener actitudes que protegen nuestra
autoestima o que justifican acciones que nos hacen sentir culpables, esta
función involucra principios psicoanalíticos donde las personas usan
mecanismos de defensa para protegerse del daño psicológico. Los
mecanismos incluyen negación, represión, proyección, racionalización, entre
otras.
Valor expresivo. Mientras que las actitudes defensivas del ego se
forman para proteger la autoimagen de una persona, las actitudes de valor
expresivo permiten la expresión de los valores centrales de la
persona, tienden a establecer nuestra identidad y obtener nuestra aprobación
social, lo que nos muestra quiénes son y qué representan. Algunas actitudes
son importantes para una persona porque expresan valores que son parte
integral del autoconcepto de esa persona. Las actitudes de valor expresivo
están estrechamente relacionadas con nuestro autoconcepto.
Conocimiento. La función de conocimiento se refiere a la necesidad que
es consistente y relativamente estable, esto permite predecir qué es
probable que suceda, y así da una sensación de control. Algunas actitudes
son útiles porque ayudan a hacer que el mundo sea más comprensible,
ayudan a las personas a atribuir causas a los eventos y dirigen la atención
hacia las características o situaciones que probablemente sean útiles para
darles sentido. En consecuencia, ayudan a hacer que el mundo sea más
comprensible, predecible y conocible, conocer la actitud de una persona
ayuda a predecir su comportamiento.
Utilitaria. Las personas utilitarias adoptan actitudes que son gratificantes
y que les ayudan a evitar el castigo. En otras palabras, cualquier actitud que
se adopte en el propio interés de una persona se considera que cumple una
función utilitaria.

Actitud de los Padres y Representantes

Dado que los padres en definitiva son una gran influencia, sobre los
hijos, especialmente al formar su personalidad, se puede afirmar que la
actitud de los mismos los marcará para siempre. En este orden, su actitud es
decisiva durante su proceso de formación, específicamente en el ámbito
educativo, en el cual se ejerce la autoridad para resolver los conflictos o de
tomar decisiones. A lo que Ayala (2015), describe como estilos de padres,
caracterizando cada uno de ellos de la siguiente manera:
Autoritario. Los padres que ejercen un control férreo sobre sus hijos y
además lo hacen mediante la afirmación del poder (esto se hace así porque
lo digo yo) tienen un estilo educativo autoritario. La comunicación con los
hijos es por lo general pobre. En ocasiones se debe a que la comunicación
es escasa. Se trata de padres que no saben cómo hablar con sus hijos o
cómo ponerse a su nivel para poder mantener una conversación.
En otras familias, agrega Ayala (2015), existe abundante comunicación,
pero los datos que aporta el hijo son utilizados para poder ejercer un mayor
control sobre él. Esto, a la larga, termina provocando que los hijos no
cuenten nada o lo menos posible e incluso que oculten información por
miedo a la manipulación o las represalias.
En general, son padres poco afectuosos con sus hijos y que ejercen
una alta presión sobre los mismos para que asuman responsabilidades.
Aunque, en ocasiones, el elevado control les lleva al polo opuesto: se
sobreprotege a los niños sin dejarles experimentar por sí mismos.
Estos padres suelen criar niños obedientes, pero también muy
dependientes, poco alegres o espontáneos. Su sistema moral es rígido y
difícilmente generan un código de conducta propio. La autoestima suele ser
baja, son vulnerables a la tensión y fácilmente irritables.
Permisivo. El estilo permisivo se sitúa en el polo opuesto a los padres
autoritarios. El control que ejercen sobre los hijos es escaso o inexistente. La
comunicación con los hijos es buena y a veces, excesiva. Tratan a sus hijos
como iguales, haciéndoles cómplices de confesiones que no son adecuadas
para su edad y su capacidad de razonamiento.
Normalmente son afectuosos y no plantean a sus hijos tareas acordes
con su edad de las que puedan ir asumiendo la responsabilidad. 
Los niños criados en este ambiente tienen muchos problemas para las
interacciones sociales, ya que no cumplen unas normas estándar de
comportamiento, son poco persistentes y muy descontrolados. Tienen
muchas dificultades con el autocontrol y para asumir responsabilidades.
Poseen un pobre sistema moral o normativo.
En principio son niños más alegres que los criados en un ambiente
autoritario, pero a la larga la falta de control genera una baja autoestima, ya
que se enfrentan a tareas que sobrepasan sus capacidades. Cuando crecen
se convierten en adolescentes difíciles que transgreden las normas sociales
en busca de límites externos.
Democrático. El estilo democrático se refiere también a los padres con
elevado control, pero flexibles, que dan explicaciones a los niños acordes a
su edad. Son padres afectuosos, que piden a sus hijos que asuman
responsabilidades, también acordes a su capacidad.
La comunicación familiar es buena. Son padres preocupados que
ayudan a sus hijos en la toma de responsabilidades sirviéndoles de guía en
tareas cada vez más difíciles, pero dejando que sean ellos las que las
solventen. Este estilo genera niños con buenos niveles de autocontrol y
autoestima, capaces de persistir en tareas, hábiles para las relaciones
personales. Niños independientes, pero cariñosos con un sistema moral
propio.
A los anteriormente descritos, Guerri (2014), agrega el estilo indiferente.
Cuando el estilo educativo es indiferente, lo que ocurre es que el padre,
madre o educador no se implica demasiado en la educación del menor. le da
completa libertad a este para tomar sus propias decisiones. no suele recurrir
al castigo como herramienta educativa y las normas son muy laxas o
prácticamente inexistentes, muestra bajo afecto y bajo nivel de exigencia de
cara el menor.
Los padres con estilo indiferente son aquellos que: son poco cariñosos
mantienen bajos niveles de comunicación con sus hijos, no suelen poner
límites a sus hijos, existe poco control de su comportamiento, baja
disponibilidad y baja exigencia, no se implican en la educación de sus hijos,
ni implican afectivamente, para suplir su papel educativo les hacen regalos,
ya que es la manera más rápida y cómoda de tener contentos a los hijos,
están obsesionados o simplemente prefieren otras obligaciones, como por
ejemplo, las amistades o el trabajo y sus responsabilidades paternas son
mínimas, dejan a sus hijos hacer todo lo que quieren, ya que es la mejor
manera de que los hijos no los molesten.
Ante, estos estilos, Delgado (2019), refiere las siguientes actitudes:
Sobreprotección: La sobreprotección es una consecuencia negativa de
la búsqueda de lo mejor para los hijos. Todos los padres pretenden y quieren
lo mejor para sus hijos, que no sufran y sean felices, que no pasen por lo que
ellos han podido pasar. La mayoría de los padres en algún momento o
aspecto determinado han sobreprotegido o protegido en exceso a sus hijos.
Esto, en cierta medida, puede ser natural al ser humano. El peligro está en
que sea ésta la forma predominante o compulsiva de educar. Generalmente,
el resultado de una sobreprotección es la inseguridad y la falta de libertad.
Permisividad: Algunos padres se sienten desbordados por los
problemas de sus hijos e hijas. Les resulta difícil educarles y, en algunos
casos, el miedo a repetir el modelo autoritario en el que fueron criados deriva
en un exceso de permisividad. Los padres y madres deben establecer estas
normas de manera razonada, adaptarlas a cada edad y ser firmes en sus
decisiones. Si no se tiene un proyecto claro, es más fácil claudicar.
Rechazo La experiencia del rechazo puede producir varias
consecuencias psicológicas adversas tales como soledad, baja autoestima,
agresión, y depresión. También puede producir sentimientos de inseguridad
emocional y aumentar la sensibilidad ante rechazos posteriores. Una vez que
se produce el rechazo por los padres, el mismo tiende a permanecer estable
en el tiempo, y por lo tanto es difícil para el niño superarlo.

Conductas Disruptivas en Educación Inicial

La Educación Inicial o también denominado Preescolar, Fermín (2009)


comprende la

Atención de los niños y niñas desde su concepción hasta los 6


años. Su objetivo fundamental es contribuir con el desarrollo
infantil, para lo cual se requiere ofrecerle una atención integral en
un ambiente de calidad que favorezca su crecimiento y desarrollo
en los aspectos físico, cognitivos, socioemocionales,
psicomotrices y del lenguaje (p. 6)
En ella, se considera al niño o a la niña como un ser único, con
necesidades, intereses y características propias del momento en el que se
encuentra.
Los problemas de conducta en el escenario escolar es una realidad que
demanda una atención urgente por parte de los actores educativos. Cuando
se trata de niños en educación inicial, la intervención es aún más importante
por el efecto que una intervención adecuada puede tener en el desarrollo del
niño.
Acotando acerca de las conductas disruptivas, de acuerdo a López
(2017), son “todas aquellas pautas de conducta inapropiadas que pueden
amenazar la armonía del grupo a través de acciones hostiles o provocadoras
que incitan a la desorganización de las actividades grupales” (párr.5), lo que
puede interpretarse como todos los comportamientos que molestan o
interrumpen en la buena convivencia del grupo. Ejemplos de este tipo de
conductas son las dificultades para estar quieto y prestar atención a la clase,
la resistencia a las normas, la impulsividad o excesiva lentitud, las peleas con
los iguales, la falta de cooperación, entre otras. 
La disrupción, propiamente dicha dificulta el aprendizaje y las relaciones
interpersonales. Este tipo de conductas suelen ser producidas principalmente
por niños que quieren llamar la atención de sus compañeros o del adulto
referente y que tienen problemas de carencias de normas y/o afecto, muy
impulsivos, entre otras Se trata de tácticas para probar al adulto y tener
protagonismo entre los demás niños. 
En este orden, López (2017), señala que los factores desencadenantes
de dicha conducta  pueden ser muy variados, pero los agrupa en dos (02):
Factores externos a lo escolar: Como factores a comentar dentro de
este apartado, podemos encontrar los factores personales, familiares o de
sociedad. La familia es la unidad social básica donde el niño se va
desarrollando desde que nace; siendo esta la etapa que más incide en la
formación de la personalidad, y donde entra en juego todo el sistema afectivo
lo cual va hacer que el niño desarrolle una imagen de sí mismo y que se
valore o no como persona (autoestima). Cuando existe en el alumno
comportamientos inadecuados como son las acciones disruptivas, debemos
acudir a los familiares para informarnos como está funcionando la estructura
familiar, para identificar la situación actual en la que se encuentran, y por
ende el entorno en el que se desenvuelve el niño.
Es importante la relación familia-escuela ya que para regular la
conducta del alumno lo primordial seria el enlace entre ambas partes. El
acercamiento constante de los familiares a la escuela es de gran ayuda, por
tanto, la colaboración que ellos presten, hace que el niño o niña perciba un
proceso importante para poder normalizar su conducta.
De todas formas, no hay que menospreciar el hecho de factores
desencadenantes de conductas disruptivas a posibles trastornos de la
personalidad en el niño u otros factores de sociedad como un posible
bullying.
Factores internos a lo escolar: Como factores a comentar en este
apartado, dentro de la escuela los espacios reducidos, el poco lugar para el
recreo, la ausencia de normas claras de convivencia, la mala comunicación
escuela – familias, la mala organización del centro educativo, entre otros.
Son factores que pueden desencadenar una conducta disruptiva por parte
del alumnado. Es necesario estar al caso de cualquier situación que se dé en
el aula o en los lugares de recreo de los pequeños.  
Además, siempre hay que tener en cuenta que el mismo profesor y su
estilo docente, las metodologías expositivas con escasa participación de los
alumnos en el aula, las evaluaciones que se basan en la repetición y en la
memorística sin dar lugar al razonamiento, etc. Son también factores
desencadenantes de este tipo de conductas.
En cuanto a la actitud de los padres ante la conducta disruptiva de sus
hijos, Delgado (2019), refiere que, entre ellas se encuentran:
Siempre tienen una excusa a mano. Estos padres quieren eludir la
responsabilidad de sus hijos, por lo que no están dispuestos a reconocer que
han hecho algo indebido. Siempre tienen una buena explicación para lo
sucedido, para que su hijo no se vea obligado a ofrecer una disculpa.
Convierten a la víctima en agresor. En muchos casos, estos padres
se las ingenian para darle una vuelta de tuerca a la situación y convertir a la
víctima en agresor. No dudan en colocar la responsabilidad sobre el otro
niño, alegando que no fue su hijo quien dio pie al problema.
Se muestran ofendidos. En otros casos, estos padres adoptan una
actitud ofendida, afirman que no pueden creer lo que ha hecho su hijo e
incluso lo niegan, desacreditando a los otros adultos y obviando las pruebas.
Minimizan el hecho. Algunos padres pretenden resolver el problema
minimizando lo sucedido y afirmando que “es solo cosa de niños”. Al restarle
importancia al asunto lo pasan por alto, por lo que no reflexionan con su hijo
sobre lo ocurrido y este puede seguir campando a sus anchas.

Teoría que Sustenta la Investigación

Teoría del Condicionamiento Instrumental u Operante

El presente estudio se fundamenta en la Teoría del Conductismo


propuesta por Skinner en Moles (1994), titulada Condicionamiento
Instrumental u Operante, dado que la misma se ejerce como una técnica que
emplea refuerzos positivos como elemento fundamental para el control de la
conducta moldeándola a placer. Al respecto, Moles (1994) refiere que el
condicionamiento operante se da:
En función del manejo que se hace sobre el ambiente
circunscrito a una conducta determinada con el objeto preciso
de establecer relaciones antecedentes y consecuentes, es
decir, las condiciones ambientales discriminativas a facilitar la
aparición de la conducta y las contingencias posteriores que
facilitan su fortalecimiento y mantenimiento. (p. 44).

De tal manera que, el condicionamiento operante se da el aprendizaje


instrumental relacionado con los cambios contingentes a determinadas
conductas. A propósito de esto, dentro del aprendizaje instrumental
prevalece el modelamiento conductual, definido por Moles (1994) como el
“proceso de formación de una conducta” (p. 51). Así pues, dicho proceso se
ejecuta por medio de un procedimiento denominado “aproximaciones
sucesivas”, conocidas como técnicas para desarrollar conductas deseadas,
las cuales se presentan como estrategias efectivas que conllevan a la
adquisición de destrezas nuevas, ya sean intelectuales o motoras. Bajo este
marco de ideas, partiendo de la premisa de que las conductas son
aprendidas logrando moldear las deseadas, es importante para los efectos
de la investigación, poner en práctica refuerzos positivos. En este caso, tales
refuerzos sería una acertada praxis pedagógica para facilitar el proceso de
integración escolar de los niños y niñas con necesidades educativas
especiales al aula regular a fin de permitir favorecer la actitud ante dicha
integración de los padres y/o representantes de los estudiantes que no
presentan este tipo de condición. En la medida de que éstos observen que
los niños y niñas con necesidades educativas especiales pueden alcanzar
las mismas competencias, destrezas y habilidades académicas como
socioemocionales, además de interactuar plenamente con sus hijos en el
contexto escolar, ellos cambiaran progresivamente su actitud ante la
integración al aula de los mismos (as), obteniéndose así conductas
deseadas.
Teoría del Condicionamiento Clásico o Respondiente

La investigación se apoya en los parámetros de la Teoría del


Condicionamiento Clásico o Respondiente propuesta por Pavlov (1927),
quien realizó un exhaustivo estudio acerca del funcionamiento
neurofisiológico de las respuestas originadas en los organismos por cambios
ambientales y la posible adquisición de formas de respuestas ante
situaciones originariamente incapaces de provocarlas, según las cuales se
fundamentan en cuatro elementos básicos: estímulo incondicionado,
respuesta incondicionada, estímulo condicionado y respuesta condicionada.
De acuerdo a Moles (1994), el condicionamiento clásico:

Interviene en las conductas reflejas y dado que las conductas


emocionales presentan significativas manifestaciones de este
orden, en el aprendizaje de las conductas emocionales
interviene el paradigma del condicionamiento clásico, en
consecuencia en la modificación de conductas emocionales
no operativas, deberemos utilizar entre otros, procedimientos
fundamentados en este tipo de condicionamiento. (p.41).

Asimismo, refiere el autor que el condicionamiento clásico “sustentado


en la contigüidad temporal entre el estímulo que va a servir de condicionante
y el estímulo a condicionar, surgen dos grandes principios: extinción
experimental y contra condicionamiento” (p. 51). Ambos principios han sido
de gran utilidad para los casos clínicos conductuales puesto que se han
aplicado con éxito en el abordaje terapéutico de diversas conductas
emocionales. Aplicando esta teoría a la situación presentada por la actitud de
los padres y/o representantes de estudiantes regulares ante la integración al
aula de niños y niñas con necesidades educativas especiales, es notorio
señalar que cuando éstos se enteran de que sus hijos cursaran estudios con
dichos niños y niñas (estimulo Incondicionado), se producen una serie de
reflejos fisiológicos como la ansiedad y la molestia (respuestas
incondicionadas); y cuando ven que no pueden cambiar la situación a su
favor, se establece una asociación que los lleva a desconfiar de la capacidad
de los docentes para propiciar efectivamente la integración, dificultando el
proceso.

Asertividad

El CIPPSV a través del texto Formación de actitudes del orientador


FAOI (1991) lo define como “toda conducta aprendida que permite expresar
lo que se siente y/o piensa ante una situación/estimulo relación interpersonal
inhibiendo la respuesta de ansiedad y/o la respuesta agresiva”. (p.14). Para
Montesa (2003) La capacidad de una persona para expresar sentimientos,
aptitudes y capacidades socialmente aceptadas e identificadas con la
autoestima y el bienestar personal. Según Filomeno (2011) se entiende por
asertividad como “el estilo adecuado y propio que todos debemos desarrollar
y cultivar” (p. 1). Se trata que la persona demande sus derechos y respeta
los de los demás, toma en consideración sus necesidades como las de otros,
expresa sus pensamientos, sentimientos y creencias en forma directa, firme
y honesta sin ser agresivo ni ofender a los demás. Esta autora además
señala que existen 10 conductas afirmativas que pueden ayudar a ser
personas más asertivas: 1. Piense y hable de usted en forma positiva. 2.
Siéntase cómodo expresando cumplidos (afecto). 3. Acepte cumplidos sin
avergonzarse. 4. Exprésese directa y espontáneamente. 5. Pida lo que
quiere. 6. Establezca sus desacuerdos honestamente con comodidad. 7. Sea
capaz de decir “NO”. 8. Insista en un trato justo. 9. Manténgase en contacto
con amigos. 10. Inicie el primer paso en la formación de nuevas amistades.
Por su parte, Montane (2010) comenta que ser asertivo está muy relacionado
con la autoafirmación, con el valor que se concede uno mismo. Este valor, a
su vez, se interrelaciona con otros factores que lo modulan. Uno de los más
importantes es la pertenencia social y la conciencia inherente a esta realidad;
una realidad a la que se hallan sujetas todas las personas. El ser humano no
está solo y su comportamiento es indisociable de su entorno. Igualmente
plantea que La persona asertiva tiene la capacidad de defender las
convicciones y criterios propios y actuar en consecuencia, buscando siempre
la solución más eficaz y el modo más adecuado para llevarlo a efecto.

Enfoques que Sustentan la Investigación

Bianco en el texto FAO I (1991) propuso siete modelos o enfoques que


sustentan la doctrinaria base de la formación de actitudes.

A continuación se explican los modelos o enfoques que se vinculan con


la investigación:

Enfoque A Modelo Fisiológico versus la norma Sociocultural

Bianco en el texto FAO I (1991), en relación a este modelo indica: “Que


la persona desde que nace hasta que muere vive en continuo intercambio
entre su fisiología y la normativa sociocultural vigente ello le permite
desarrollarse personal y socialmente”. (p. 22). Este enfoque, según Bianco
en FAO I (1991) permite “analizar y diagnosticar una conducta dentro del
marco de lo fisiológico y el marco sociocultural, para luego estudiar sus
contingencias”. (p. 17). Relacionando este enfoque con la investigación se
puede ver que la integración de los niños con necesidades especiales al aula
es por lo general rechazada socialmente, en este caso por los padres y
representantes de estudiantes regulares.

Enfoque B: Criterio de Normalidad

Según Bianco citado por FAO I (1994), señala que dicho enfoque: “es
un constructo que significa el discernimiento de índole sociocultural que
alude a la posición que debe asumir la persona, o personas, para convivir en
un sistema social. Es el deber ser”. (p. 26). Este enfoque tiene por objetivo
según lo establece el CIPPSV (1994) “permitir al individuo conocer las
normas con las cuales se rige su entorno social y a su vez escoger el criterio
base de su desempeño ante un actor determinado” (p26), esto con la
finalidad de detectar si está manteniéndose o no dentro de la normativa
vigente.

Para la escuela Bianco el criterio de normalidad puede estar


determinado por la variable seleccionada como base de sustentación así se
tiene: La variable estadística que refiere que lo normal caracteriza a la
mayoría de las personas, las posiciones de los sujetos están referidas a una
norma y ella es dictada por el grupo. La variable tradicional establece que lo
normal va de acuerdo a las tradiciones por lo tanto puede ser cambiante. La
variable filosófica expresa que la normalidad o anormalidad estará sujetas a
ideas y principios, La variable legal establece que la normalidad está regida
por leyes y reglamentos que se encargan de establecer lo que es permitido y
lo que no lo es La variable ética establece que las normas y códigos éticos
delimitan el alcance conductual de la persona. La variable religiosa que
también tienen sus principios y normativas también define lo permitido y lo
prohibido La variable moral involucra la sublimación espiritual. Ahora bien
considerando todas estas variables se puede decir que la integración de los
niños con necesidades educativas especiales guarda relación con la variable
legal y la ética porque son las leyes, las normas y códigos éticos los que
prevalecen en este proceso de integración y deben ser cumplidos por los
padres y representantes.

Enfoque G: El Criterio de Toma de Decisiones.

Bianco citado por FAO I (1994), la toma de decisiones exigen tres


aspectos fundamentales: 1. Lo importante es tomar decisiones. 2. Conocer
que la decisión tomada no es la definitiva. 3. Debe ser una conducta habitual”
(p. 26). Por lo tanto las decisiones que tomen los padres deberían estar
orientadas hacia la búsqueda de evitar cualquier forma conflicto que pueda
originarse ante la situación y buscar siempre la mejor forma posible de
colaborar en este proceso de integración.

Bases Legales

   Palella y Stracruzzi (2012) indican que  las bases legales "son las
normativas jurídicas que sustenta el estudio desde la carta magna, las leyes
orgánicas, las resoluciones decretos entre otros" (p.55). En efecto son todos
aquellos artículos de la constitución, leyes orgánicas y decretos o resolución
que se enmarcan en nuestra investigación, dándole sustentación legal, de
modo que nos permita tener conocimiento de una visión jurídica de nuestra
indagación.
En este sentido, se hace referencia a aquellos aspectos contemplados
en el sistema normativo que se relacionan con el tema de esta investigación.
En primer lugar, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(CRBV, 1999), en su artículo 75 y 76:

Artículo 75. … Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a


vivir, ser criados o criadas y a desarrollarse en el seno de su
familia de origen. Excepcionalmente, cuando ello no sea posible o
contrario a su interés superior, tendrán derecho a una familia
sustituta, de conformidad con la ley. La adopción tiene efectos
similares a la filiación y se establece siempre en beneficio del
adoptado o la adoptada, de conformidad con la ley. La adopción
internacional es subsidiaria de la nacional.

Artículo 76. … El padre y la madre tienen el deber compartido e


irrenunciable de criar, formar, educar, mantener y asistir a sus
hijos e hijas, y éstos tienen el deber de asistirlos cuando aquellos
o aquellas no puedan hacerlo por sí mismos. La ley establecerá
las medidas necesarias y adecuadas para garantizar la efectividad
de la obligación alimentaria.

Conforme a lo expresado, los niños y niñas tienen el derecho a vivir y a


desarrollarse en el seno familiar además los padres tienen el deber
compartido e irrenunciable de criar, formar, educar, mantener y asistir a sus
hijos. En los mismos, está inherente que los elementos más relevantes
dentro del factor sociocultural del niño se encuentran la actitud de los padres
y representantes recayendo sobre ellos la responsabilidad de su
comportamiento y formación.
Así mismo, cabe agregar que en el siguiente artículo se establece:

Artículo 102 La Educación es un derecho humano y un deber


social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El
Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés
en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del
conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la
sociedad. (…) El estado, con la participación de las familias y la
sociedad, promoverá el proceso de educación ciudadana, de
acuerdo con los principios contenidos en esta Constitución y en la
Ley”.

Este articulo da a conocer las características y fines esenciales de la


educación, dentro de los cuales lo más importante es desarrollar la
personalidad del individuo convirtiéndolo en un ser apto para la vida en
sociedad y democracia.
En lo referido a la Ley Orgánica de Educación, el artículo 6º, de la
misma indica:

Todos tienen derecho a recibir una educación conforme con sus


aptitudes y aspiraciones, adecuada a su vocación y dentro de las
exigencias del interés nacional o local, sin ningún tipo de
discriminación por razón de la raza, del sexo, del credo, la
posición económica y social o de cualquier otra naturaleza. El
estado creará y sostendrá instituciones y servicios
suficientemente dotados para asegurar el cumplimiento de la
obligación que en tal sentido le corresponde, así como los
servicios de orientación, asistencia y protección integral al
alumno, con el fin de garantizar el máximo rendimiento social del
sistema educativo y de proporcionar una efectiva igualdad de
oportunidades educacionales.

Como se observa en las normativas legales señaladas la educación es


un sistema en el que prevalecen principios cuyo objetivos es la formación de
un ciudadano con valores, potencialidades, actitudes acordes con las
necesidades de una sociedad y por el bien general; los padres y
representantes constituyen un factor importante en el proceso de formación
de sus hijos.
Consecuente con lo anterior, la Ley Orgánica para la Protección de
Niños, Niñas y Adolescentes (2010), en su capítulo II Sobre los derechos,
garantías y deberes. La familia es responsable, de forma prioritaria,
inmediata e indeclinable, de asegurar a los niños(as) y adolescentes el
ejercicio y disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías. De igual
manera en los artículos 25, 26, y 27, de la citada Ley:

Artículo 25° Derecho a Conocer a sus Padres y a ser Cuidados


por Ellos. Todos los niños y adolescentes, independientemente de
cuál fuere su filiación, tienen derecho a conocer a sus padres y a
ser cuidados por ellos, salvo cuando sea contrario a su interés
superior.

Artículo 26° Derecho a ser Criado en una Familia. Todos los niños
y adolescentes tienen derecho a vivir, ser criados y desarrollarse
en el seno de su familia de origen. Excepcionalmente, en los
casos en que ello sea imposible o contrario a su interés superior,
tendrán derecho a vivir, ser criados y desarrollarse en una familia
sustituta, de conformidad con la Ley. Parágrafo Primero: Los niños
y adolescentes sólo podrán ser separados de la familia en los
casos en que sea estrictamente necesario para preservar su
interés superior, de conformidad con los requisitos y
procedimientos previstos en la Ley. Parágrafo Segundo: En
cualquier caso, la familia debe ofrecer un ambiente de afecto y
seguridad, que permita el desarrollo integral de los niños y
adolescentes.

Artículo 27° Derecho a Mantener Relaciones Personales y


Contacto Directo con los Padres. Todos los niños y adolescentes
tienen derecho a mantener, de forma regular y permanente,
relaciones personales y contacto directo con ambos padres, aun
cuando exista separación entre éstos, salvo que ello sea contrario
a su interés superior.

En los mismos, se estipula que los padres deben ofrecer un ambiente


de afecto y seguridad, que permita el desarrollo integral de los niños(as) y
adolescentes, propiciando en los mismos el libre y pleno desarrollo de su
personalidad. Conforme a lo anterior, puede plantearse que los problemas
conductuales que afectan al niño(a), generalmente se presentan o se
aprecian con frecuencia en el ambiente familiar.
Cuadro 1.
Mapa Operativo de Variable.
Objetivo General: Describir la actitud de los padres y representantes ante las conductas disruptiva de los
niños y niñas del Prescolar Nacional Estado Guárico. Palo Negro Estado Aragua.
Datos Sociodemográfico: sexo, edad, estado civil, nivel de instrucción, ocupación, conformación familiar,
número de hijos.
Objetivo Especifico Variable Dimensiones
Identificar el nivel de conocimiento que Conducta disruptiva Definición
poseen los padres y representantes “todas aquellas pautas de conducta Característica
acerca de las conductas disruptivas, inapropiadas que pueden amenazar la Tipo de conductas
armonía del grupo a través de
acciones hostiles o provocadoras que
incitan a la desorganización de las
actividades grupales” (López 2017)
Determinarla la actitud de los padres y Actitud Cognitiva
representantes “Es el agrado o desagrado hacia una Afectiva
persona objeto o hecho especifico que Conductual
se presenta como situación y estimulo”
(CIPPSV 1994)

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