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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

TRABAJO ACADÉMICO
“PROCESO POR DELITO DE EJERCICIO PRIVADO DE
LA ACCIÓN PENAL”

PRESENTADO POR:

MIRANDA RAMÍREZ, José Franck

DOCENTE:
Dra. ROSITA CRISTANCHI

CURSO:
DERECHO PROCESAL CIVIL

CICLO:
V

PUCALLPA – PERÚ
2020
INTRODUCCIÓN
En el campo de las afectaciones de los derechos patrimoniales de los
ciudadanos, la institución expropiatoria se sitúa como la más incisiva de las
prerrogativas administrativas y a su vez como una de las más sensibles al
sistema de garantías que consagra el Estado de Derecho.

El basto sentido conformador que ha adquirido la potestad expropiatoria está


en intima conexión con la actual concepción del derecho de propiedad y con los
principios que informan la regulación pública del orden económico que son
parámetros constitucionales que condicionan el ámbito de legitimidad de
intervención de potestades administrativas sobre el patrimonio de ciudadanos.

Es pues, que, la expropiación se erige dentro del contexto normativo como la


más penetrante de esas potestades, al imponer imperativamente la privación
singular de la propiedad privada o de derechos o intereses patrimoniales
legítimos, cuales quiera que fueran las entidades o personas a que
pertenezcan.

Junto a la preocupación por alcanzar los horizontes actuales de la expropiación


ha sido concebida la Ley bajo el signo de la eficacia. Se ha tenido en cuenta,
ante todo, que el imperativo del interés público que gobierna toda la institución
no se agota en la transmisión imperativa del derecho o bien expropiado, sino
que da por supuesto que esto ha de conseguirse en plazo que no perjudique la
oportunidad de la medida.

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LA EXPROPIACIÓN

I. DEFINICIÓN.

Expropiación es la transferencia forzosa del derecho de propiedad


privada, autorizada únicamente por ley expresa del Congreso en favor del
Estado, a iniciativa del Poder Ejecutivo, Regiones o Gobiernos Locales y
previo pago en efectivo de la indemnización justipreciada que incluya
compensación por el eventual perjuicio.

II. ANTECEDENTES

Anteriormente, el Código Procesal Civil establecía que, en la vía del


proceso abreviado, el procedimiento de expropiación era la vía idónea
para tramitar. Norma que obviamente está derogada. Ya no es un proceso
judicial de expropiación. Es un proceso netamente administrativo, como
vamos a ver a continuación. Y evidentemente tiene un contenido civil.

la Constitución de 1979, que establecía tres supuestos de aprobación: por


causales de necesidad y utilidad pública e interés social. Y aquí vale la
pena ponernos en el contexto. La Constitución del 1979 se da a la salida
del gobierno militar de Morales Bermúdez. Se cumplió con una Asamblea
Constituyente como un mecanismo de reinserción al sistema democrático y
en este proceso la Asamblea Constituyente dictó la Constitución.

El contexto económico de ese tiempo estaba marcado por una intervención


más fuerte del Estado. Había muchas empresas estatales que ejecutaban
una serie de actividades que ahora ya no se ejecutan. Había un predominio
del Estado en el desarrollo de actividades económicas y, en ese contexto,
teníamos un derecho de propiedad privada que en la Constitución era
cautelado con menos rigor que en la actual Constitución. Los privados y el
derecho de propiedad aparecen como un elemento subsidiario o
secundario.

La Constitución del 93 establece dos causales de expropiación, distintas


a las de la Constitución del 79: necesidad pública y seguridad nacional.

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El contexto de esta Constitución es que luego del golpe de Estado del 92,
lo mismo que en la del 79 (en el Perú normalmente las constituciones se
dan durante los gobiernos de facto, es como un mecanismo para volver, en
teoría, a gobiernos democráticos; no siempre es así, pero, supuestamente
es así), esta Constitución tiene un acercamiento mucho más intenso a la
protección de la propiedad privada. De hecho, nuestra Constitución actual
establece que estamos en una economía social de mercado. Y en un
régimen de economía de mercado pues la economía se mueve,
principalmente, a través del derecho de propiedad privada y de
transacciones que hacen los particulares. Para que una economía de
mercado funcione la propiedad privada tiene que estar bastante protegida..

III. LA LEY DE EXPROPIACIÓN.

El Estado a través de la Ley General de Expropiaciones Ley Nº 27117


además de ratificar las causales de su efectivización, ha definido a esta
institución como “…la transferencia forzosa del derecho de propiedad
privada, autorizada únicamente por ley expresa del Congreso en favor del
Estado, a iniciativa del Poder Ejecutivo, Regiones o Gobiernos Locales y
previo pago en efectivo de la indemnización justipreciada que incluya
compensación por el eventual perjuicio…”

Como podemos apreciar, dentro de nuestro contexto nacional, la


expropiación forzosa constituye una institución del Derecho público, y como
tal afecta la gestión de las carreteras en nuestro país. A pesar de que en
décadas pasadas la gestión de carreteras no obedecía a una política de
estado como la actual, la expropiación de terrenos para la ejecución de las
mismas ha venido dándose; un ejemplo de ello lo constituye la Ley Nº 8621
del 20 de Enero de 1938 aprobada por el Presidente Oscar Benavides,
mediante la cual se expropiaron terrenos de montaña y bosques no
cultivados al oriente de la cordillera de los andes a lo largo de las
carreteras construidas o que se construyeran con fondos fiscales.

Ley de Expropiaciones Peruana, que de cualquier modo ha sido, a nuestro


criterio, un acierto innegable de política legislativa que aún puede dar

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buenos frutos, eludió conscientemente los problemas capitales que la
expropiación plantea, no sólo cuando se pretende la actualización del
interés político, sin otras demoras que las inevitables, sino, sobre todo,
cuando una concepción más justa desde el punto de vista social de la
estructura económica, altera sensiblemente la base técnica de la
expropiación y los procedimientos valorativos de la indemnización.

Las normas excepcionales a las que se refiere la presente Ley serán de


aplicación siempre y cuando se acredite haber agotado las acciones del
trato directo a que se contrae el artículo 9 de la Ley General de
Expropiaciones, para cuyo efecto, la demanda que da inicio al proceso de
expropiación debe ir acompañada del documento que contenga la
propuesta del sujeto activo de la expropiación de adquisición de los
inmuebles afectados.[ CITATION SAL12 \l 10250 ]

IV. CARACTERÍSTICAS

En razón del concepto legal descriptivo de la expropiación, así como en


función de lo esgrimido, se derivan las siguientes características esenciales
de esta institución jurídica:

• Imperatividad: Basta la voluntad administrativa, formada según el


procedimiento legal, para producir el efecto expropiatorio. Esta nota,
destaca el carácter coactivo y unilateral de la transferencia que separa a
la expropiación de otras figuras traslativas de la propiedad.

• Procedimiento ad solemnitaten: El principio de legalidad convierte el


procedimiento expropiatorio en una garantía formal ineludible. Toda
actuación desarreglada, realizada sin observancia del procedimiento
legalmente establecido o prescindiendo de trámites o normas
esenciales del mismo es una vía expropiatoria que priva de legitimidad
a la actuación administrativa.

• Pago de Justiprecio: El precio no se entrega a cambio de la cosa


como pasa en la compra venta, sino como condición jurídica que
legitima la ocupación unilateral del bien.

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• Existencia de necesidad pública o causa de seguridad nacional: De
no existir éstas condiciones el procedimiento expropiatorio se frustra,
siendo la contrapartida del incumplimiento de esta carga el derecho de
reversión que asiste al expropiado; independientemente de las
sanciones administrativas, penales y civiles que pudieran emerger.

• Existencia de Sujetos activos y Pasivos: Generalmente el sujeto


activo de la expropiación es el Estado, resultandos sujetos pasivos tanto
los particulares así como entidades de Derecho Público. [ CITATION
ECH11 \l 10250 ].

V. EXPROPIACIONES DE INTERÉS SOCIAL

5.1. La reforma agraria, un hecho socialmente determinante en la historia


moderna del Perú.

5.2. Expropiaciones a favor de los asentamientos humanos. Porque en


una expropiación para un asentamiento humano se le priva de la
propiedad al propietario particular con el objeto de beneficiar a un
grupo social determinado, las personas que han invadido y ocupan ese
terreno de propiedad privada.

Entonces el interés social es un concepto muy gaseoso. Cualquier interés


mayor al individual puede ser interés social. Luego por interés social podría
expropiar casi por cualquier cosa. ¿Qué genera esto? Una propiedad
privada evidentemente desprotegida porque el Estado la pude privar en
cualquier momento. La Constitución del 93, que buscaba generar una
economía de mercado y un derecho de propiedad mucho más protegido,
deja de lado el interés social.

VI. CAUSALES QUE PLANTEA COMO SUPUESTO PARA EXPROPIAR

 Seguridad Nacional no hay mucho problema, por conflictos externos o


internos. Por terrorismo se puede expropiar. Si tenemos alguna guerra
con un país vecino también se puede expropiar.

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 Necesidad pública, normalmente este supuesto se ha vinculado con
obra pública, y de tal forma que la fórmula general “será de necesidad
pública aquel supuesto en que el Estado deba ejecutar alguna actividad
de impostergable necesidad, de extremada urgencia”. Y es que
normalmente las leyes en el Perú la vinculan a la ejecución de obra
pública.

VII. ¿QUÉ SE PAGA EN LA EXPROPIACIÓN?

El Decreto Legislativo 1366 del 23 de julio de 2018 ha introducido diversas


modificaciones al régimen legal de las expropiaciones para obras de
infraestructura, previsto originalmente en el Decreto Legislativo 1192 de
agosto de 2015. Uno de los cambios más importantes tiene que ver con el
reconocimiento explícito de que el monto a pagar comprende el valor del
bien, el daño emergente y el lucro cesante.

El artículo 4.12 modificado señala expresamente: Tasación: es la fijación


del valor del inmueble elaborada de conformidad con lo establecido en el
Reglamento Nacional de Tasaciones, y debe determinar:

i) el valor comercial del inmueble; y,

ii) una indemnización por el eventual perjuicio que incluya, en caso


corresponda, el daño emergente y lucro cesante.

Esto significa que la víctima de la expropiación debe recibir la


compensación por las ganancias frustradas como consecuencia de la
sustracción forzada. Si el propietario tenía celebrados arrendamientos
sobre el inmueble, los cuales no podrán continuar debido a la intervención
del Estado, se le deberá pagar las rentas esperadas.

Obviamente se compensan las frustraciones efectivas, y no solo la


esperanza derivada de una especulación. No es indemnizable la renta qué
el dueño creía que podía obtener si el predio se hubiese dado en
arrendamiento.

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Sin embargo, hay situaciones en las que la frustración debe abonarse aun
sin que medie un contrato vigente, por ejemplo, si al tiempo de conocerse
la expropiación el propietario había recibido una oferta en firme para el
arrendamiento o para la compra de frutos que el bien produce
habitualmente.

El reconocimiento explícito es saludable, pero lo cierto es que la


compensación integral es un mandato de la Constitución que señala que la
expropiación solo es posible previo pago en efectivo: “… de indemnización
justipreciada que incluya compensación por el eventual perjuicio”. Es
indemnización porque el propietario es víctima de una imposición. Se tata
de reparar todo el daño, poniendo al dueño en la misma situación que se
encontraba antes de la arremetida estatal. La ley no puede desconocer
este mandato.

En la misma línea, llama la atención, esta vez de modo negativo, que las
modificaciones hayan ratificado la posición del Estado en el sentido de no
pagar el daño moral (artículo 13.2).

Según la legislación ordinaria, si un propietario sufre daño a sus


sentimientos y afectos por la pérdida de su inmueble a causa de un agente,
tiene derecho a que se le abone el daño moral (artículo 1985 del Código
Civil).

Si el dueño es privado de un inmueble que guarda para el especial


significado, socialmente valioso, por su historia familiar o personal
demostradas, tiene derecho a una compensación.

VIII. TEORÍAS QUE FUNDAMENTAN LA EXPROPIACIÓN

8.1. TEORÍA DE LA FUNCIÓN SOCIAL

El iniciador de esta tesis fue [CITATION DUG04 \p 142 \l 10250 ] pág.


142, quien, en una conferencia dictada en Buenos Aires en 1911,
hace por primera vez referencia a la función social de la
propiedad y la desarrolla. En dicha conferencia, manifiesta que la
propiedad tiene una doble función: una función individual en la
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que el privado puede usar su propiedad para su beneficio propio;
y una función social en la que se establece que estos usos dados
a la propiedad deben ser coherentes con el bien común, en el
sentido de no dañar a nadie por el uso de su bien. Ambas
funciones deben convivir pacíficamente sin excesos de ningún
lado, de tal forma que se logre un equilibrio entre función
individual y función social. [CITATION EXP \p 26 \l 10250 ].

8.2. TEORÍA DE LOS FINES DEL ESTADO

El Estado moderno tiene como uno de sus fines esenciales


promover el bien común, [CITATION VIL56 \p 330 \l 10250 ] , en el caso
peruano nuestra constitución consagra en el artículo 44 como uno
de los deberes primordiales del Estado, la promoción del interés
general. Para lograrlo se deben satisfacer las necesidades que la
sociedad requiera, es por ello que en algunas ocasiones será
necesario realizar expropiaciones simplemente como medio para
lograr el bien común o interés general, nunca como fin en sí
mismo.

8.3. TEORÍA DEL DOMINIO EMINENTE

Esta teoría parte de la premisa que el Estado está en una relación


vertical respecto de los particulares, en el que el Estado es
superior, esta teoría es entendible desde el punto de vista
histórico, debido al contexto en el que se desarrolló; pues es de
origen feudal y por consiguiente vinculado a la soberanía
territorial, recibida por las monarquías de Inglaterra y Francia, en
el que el Estado tiene el indiscutible derecho de expropiar la
propiedad privada. [CITATION VIL561 \p 331 \l 10250 ]

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CONCLUSIONES

A mi parecer la expropiación es una apariencia, es una confiscación matizada o


enmascarada al darnos una imagen aparente de seguridad para los
propietarios.

En el campo de las afectaciones de los derechos patrimoniales de los


ciudadanos, la institución expropiatoria se sitúa como la más incisiva de las
prerrogativas administrativas y a su vez como una de las más sensibles al
sistema de garantías que consagra el Estado de Derecho.

El Derecho a la propiedad en el Perú constituye un derecho fundamental de la


persona consagrado constitucionalmente, sin embargo, éste se ejerce dentro
de los límites que establece la ley, no pudiéndose privar a nadie de su
propiedad sino, exclusivamente, por causa de seguridad nacional o necesidad
pública, declarada por ley, y previo pago en efectivo de indemnización
justipreciada que incluya compensación por el eventual perjuicio.

Al consagrar la expropiación por interés social y seguridad nacional, la


Constitución viene a incorporar jurídicamente una concepción que, habiendo
superado el agrio individualismo del sistema jurídico de la propiedad privada de
la economía liberal, viene a entender implícita, tras toda relación de dominio,
una función social de la propiedad.

Los procesos de expropiación solo serán pacíficos y eficientes si se cumple lo


que dice la Constitución en materia de reparación integral y real para las
víctimas de la sustracción forzada (valor del bien más indemnización). No se
trata solo inclinarse ante la carta magna, sino de evitar el reclamo que dilata la
ejecución de los proyectos.

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BIBLIOGRAFÍA

EXP. Nº 0008-2003-AI/TC.

DUGÜIT, L. (2004). Las Transformaciones Generales del Derecho Privado


desde el Código de Napoleón. Madrid: Librería Española y Extranjera de
Francisco Beltran - Príncipe 16.

ECHAIZ MORENO, D. (2011). La expropiación y la confiscación. Gaceta


Constitucional, N° 43, Julio,.

VILLEGAS BASAVILBASO, B. (1956). Derecho Administrativo . Buenos Aires:


Tomo VI, Limitaciones a la Propiedad, Tipográfica Editora Argentina.

VILLEGAS BASAVILBASO, B. (1956). Derecho Administrativo Tomo VI,


Limitaciones a la Propiedad. Argentina, Buenos Aires : Tipográfica
Editora.

VIZARRETA.V., S. G. (2012). El derecho a la propiedad en la jurisprudencia de


la Corte Interamericana de Derechos Humanos: Un ejemplo de
indivisibilidad e interdependencia de los Derechos Humanos. Lima:
Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

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