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LA CREACIÓN
YORUBA
Un vínculo con la verdad
Raisel Tejeda
Martínez
Producciones
Obba Shekere
Prólogo

Ser traslucido en una conversación religiosa es difícil, creo que serlo con uno
mismo es peor en cuanto a criterio propio con respecto a la Fe se refiere. Es
difícil transmitir una idea vinculada a la Fe y mucho más aceptarla si no se
cree. Un espíritu me enseño una vez que la Fe del hombre es poca. Aquí les
brindo algunas descripciones de nuestro comienzo celestial yoruba hasta la
creación de lo que hoy somos.
Para aquellos ateos o incrédulos, aborisa (devotos o creyentes), aleyos
(neófitos o iniciados), Iworos (religiosos consagrados) en general, ser religioso
es un alto grado de conciencia que se va creando consigo mismo, es un
compromiso, una palabra, un trato al que no puedes faltar. Es nuestro espejo
conductual, es nuestra forma de vida y los parámetros por los cuales nos
guiamos para hacernos más amena nuestra existencia, es el amor hacia uno
mismo y es el mismo amor que profesamos hacia los demás.
Todas las religiones son verdaderas y respetables, la Osha e IFA corroboran
eso. Siempre hemos buscado una guía espiritual desde los comienzos de los
tiempos y lo seguiremos haciendo. Solo estando en peligro eminente el ser
humano es capaz de cambiar buscando la salvación, retornando a sus
principios. Después guiamos a nuestras descendencias bajo una fe crecida
basada en nuestra propia experiencia, sin darnos cuentas que ellos también
necesitan sus propios demonios para crecer en espíritu y creer nuestra
realidad. Por eso es importante trasmitir y no imponer esta verdad.
Solo estando en la oscuridad vamos en busca de la luz.
El autor
La Creación
Génesis Yoruba
En los comienzos de la creación según cuenta la liturgia yoruba de IFA en unos
de sus libros u Odun llamado Osa-Oggunda, la primera palabra dicha por
Olodumare (dios supremo de la creación) fue Hoo-ro Hoo-ro como diciendo
que vacío, que hueco siento en mí. Así comenzó el proceso de creación. Hoo-
ro con el tiempo se convirtió en Oro y este no significa hueco sino más bien
vibrar, rogar, sagrado, llamado, cielo, espíritu o deidad, etc. Cuando
Olodumare comenzó su proceso de creación, entendió que era necesario una
fuerza intermediaria entre su gran energía y cualquier cosa que él creara, para
lograr que esta sobreviviera. Así surgieron Imo (conocimiento), Oye
(entendimiento)y Ogbon (sabiduría) quienes por orden de Olodumare volaron
en busca de un lugar donde vivir; pero pasado el tiempo regresaron zumbando
como abejas y alegaron que no habían encontrado el sitio adecuado.
Olodumare se los tragó y después de un tiempo decidió librarse de ellos por el
zumbido que producían. Entonces ordenó a los tres que descendieran (ro) con
su zumbido (hoo); es por eso que los tres cuerpos celestiales son conocidos
como hoo-ro u Oro. Su descenso se vio acompañado de relámpagos y truenos.
La materia sólida existente se derritió como gelatina. Durante un tiempo, Oro
permaneció en el aire como un gran huevo y no se derritió, pero entonces cayó
a la tierra y al romperse produjo un sonido: LA. En su nuevo estado Oro se
identifica como Elá; es decir, la explicación de la naturaleza de Olodumare y de
toda su creación. Ela es madre de Orunmila, orisha que representa la
sabiduría, es el sabio de esta religión e intérprete del oráculo de IFA. Tanto la
ciencia como las religiones concuerdan que todo surgió de la nada en
milésimas de segundos. Olodumare paso de ser un ser inactivo a uno activo
haciendo que emanará de él una deidad llamada Olofin (poseedor del castillo o
reino) este era su propio lado activo y le dejo un propósito, la creación del
universo y Olodumare que en sus comienzos se llamó Akamara, después de
crear a Olofin, volvió a su descanso eterno. Vale destacar que en la diáspora
cubana o afrocubana cuando se habla de Olodumare u Olofin se habla de la
misma deidad, aunque no representen lo mismo. Y estos dos ligados a Olorun
(sol, fuente de vida entidad creada por Olofin) conforman la trilogía yoruba.
Como en el cristianismo viene siendo el padre, el hijo y el espíritu santo, bueno
más menos algo así, aunque no del todo y porqué digo esto.
Olofin creo a un ser llamado Olosi (el Diablo) hecho a su forma y semejanza
hermoso y bello, inteligente, fuerte y audaz, con poderes de creación e
inmortal. Fue el primero en habitar la Tierra Aiye y se la dio como su reino
mientras Olofin seguía su creación celestial y demás deidades. Este sería su
reino siempre y cuando respetara las leyes divinas de verlo a él como el
supremo y nunca cuestionar sus órdenes. Olosi o El Diablo fue la primera
deidad corrupta por Eshu. Este comenzó a realizar su propia creación,
monstros que se devoraban unos a otros y desconocían la existencia de Olofin
u Olodumare porque este se la negaba. A modo de síntesis Aiye se volvió un
caos a lo que existencia se refería. Toda creación hecha para él por Olofin se
volvió triste gris peligrosa e inhabitable para la futura creación, Eda Morin (la
humanidad), a la cual todos los Orishas y deidades incluyendo Olosin debían
servir, cosa a lo que Olosi se opuso con el pretexto de que éllos eran deidades
superiores y que nosotros deberíamos servirles a ellos, por lo que crea una
anarquía en contra del supremo. A Olofin no le gusto su actitud y decidió
destruirlo quemando todo a su paso. Olosi es quemado junto a todo lo demás,
pero no pudo ser destruido por haberlo hecho inmortal, y este se retiró a las
entrañas de la tierra dejando a Eshu Abita como su representante en la tierra.
La tierra había muerto no quedaba nada que sustentara vida en ella y asi
pasaron muchos años en lo que se terminaba de ajustar la creación celestial.
De Olofin emanó Obatala una representación de este mismo, pero a un grado
inferior encargado de crear a los seres humanos (bogbo niyan) y a la Tierra
(Aiye) por mandato celestial y a su vez representarlo en la misma. Obatala fue
la última deidad creada por Olofin u Olodumare pero con toda su experiencia
acumulada lo cual hacía de Obatala el mayor de todos y jefe de toda la
creación por mandato del altísimo, Obatala es único capaz de sustituir a Olofin
en el concilio divino si este no estaba debido a sus demás creaciones por el
universo, llegando Obatala a considerarse el padre de todos los Orishas en la
tierra, más no de los irumoles. También es la única deidad que no fue corructa
por Eshu. Obatala es el único irunmọlẹ quien posee abá (ideas) y aṣhẹ
(bendición de logros o poder del logro). Cada Irumole fue creado con sus
propias características, virtudes y defectos y con su propio propósito. Olofin
creo el dia y la noche, la vida y la muerte para que nadie volviera hacer
inmortal en este mundo y así rendir cuentas de sus actos frente a él cuándo le
tocara regresar al cielo (Ara Orun). Creo los astros, las estrellas (Irawo), la
Luna (Oshupua), los sistemas planetarios, el sistema solar, creo el tiempo y el
espacio, la bipolaridad, que las cosas estuviesen separada y unidas al mismo
tiempo, los 4 puntos cardinales, los 4 elementos primarios de la creación
(agua, tierra, fuego y aire), que todo tuviese un pasado, un presente y un futuro
y así; el génisis del tiempo y la creación para la nueva tierra y todo esto con
ayuda de Obatala, Oduduwa, Orunmila como figuras principales y demás
deidades según sus propocitos. Cuando no existía nada, solo estaba Akámara
(Olodumare) con su idea de creación y la oscuridad, morada de Eshu
(equilibrio dinámico de la creación, dueño y señor de la oscuridad); Olodumare
comprendió que necesitaba de luz y puso en marcha su creación todo esto
bajo su alto grado de vibración. Eshu no fue creado por Olodumare, más vive
entre sus creaciones como uno más influenciando en ellas de forma negativa y
tergiversando su propósito o para lo que fueron creadas (el bien). Eshu no
tiene poder de creación más puede manipular la misma a su antojo si no se le
sacrifica. Ese fue el trato hecho con Olodumare con el fin de dejarlo crear con
su luz sobre su vasto territorio la oscuridad y he aquí su historia:
Aima (Lo primitivo)

La oscuridad total, lo Primitivo; el reino de Eshu.


Una capa translúcida encima de la oscuridad era el enclave que contenía los
cimientos de una existencia que sobrevendría.
Dentro del enclave transparente existía el núcleo de luz, aire, agua, espacio,
morada y reino de Olodumare [Dios].
En la plenitud de los tiempos, Olodumare ordenó a la luz que brotara
pronunciando: o no yoo y de esa forma Él iluminó la totalidad de lo Primitivo.
Toda la oscuridad del reino de Eshu fue iluminada, él levantó la cabeza para
indagar.
- ¿Quién eres?
Y de la luz brotó una voz:
- Yo soy Olodumare, la oscuridad que nos rodea no proporciona la base para la
plenitud de la existencia. Por esa razón yo creé la luz, para que la vida pueda
florecer y embellecer.
Eshu le respondió:
- Yo poseía la inmensa mayoría del espacio, esta era toda oscuridad excepto la
parte ínfima que usted ocupaba. Acepto que la oscuridad no conduce al
desarrollo orgánico de la vida (esto explica por qué Eshu no tiene capacidades
creativas), sin embargo, prometo moverme libremente bajo la brillantez de la
luz.
A lo cual Olodumare accedió y acto seguido Olodumare continuó con su labor
creadora: plantas, animales y divinidades se multiplicaban. Eshu aprovechó
esa oportunidad única para dictar sus famosas proclamaciones:
- Cualquier tipo de vegetación que florezca bajo el brillo de luz, se convertirá en
mi terreno de labor y cualquier ser que se cree en la inmensidad del espacio,
se convertirá en mi sirviente y asistente.

Esta historia lo cuenta el Odun Ogbe-Di.y así de esta forma entro en juego la
bipolaridad donde uno no puede vivir sin la otro. No hay luz sin oscuridad,
mañana sin noche, claro sin oscuro, bueno sin malo, bien sin el mal, etc. Y con
el espacio-tiempo todo se vuelve un ciclo, un acontecimiento a repetir un
proceso evolutivo de perfección.
Muchas espiritualidades surgieron de Olofin u Olodumare. Espiritualidades
mayores y menores, 400 deidades de la derecha (irunmole oyi cotun) y 200
deidades de la izquierda (igbamole oyi cosi). Donde Obatala dueño y
constructor de todas las cabezas, es el más grande de todas por ser la
representación del mismo Dios en la Tierra(Aiye). De los 400+1(eshu) irumole
solo 200 decidieron bajar. Al principio de la creación de Aiye todo era gas
tóxico y una masa de minerales calientes a tal alto grado que la litosfera era
inestable para la existencia de Eda Morin (la humanidad) su último proyecto.
Por lo tanto, esta no había sido creada aun para nosotros. Olofin decide
encomendar un trabajo a cada uno de sus hijos las deidades, los que
conocemos hoy en día como orishas de este panteón yoruba con el objetivo de
solucionar el problema de la creación en el cielo (Oro u Orun) y le entrega a
cada uno de ellos 5 objetos y que lo utilizaran con sabiduría durante su misión.
Solo uno de ellos fue por adivinación a los sacerdotes celestiales para ver que
podía hacer y para no fracasar en su encomienda, Orunmila. Esta es la
historia.

Divinosfera

En todas las historias de Ifá, Orunmila hace gala de su inteligencia para


resolver cualquier problema que advierta el oráculo, porque es capaz de aplicar
sabiamente el conocimiento y la comprensión; esta cualidad convierte a
Orunmila en la deidad que representa a la sabiduría dentro de la cosmología
yorubá.
Una historia recogida de las tradiciones yorubá explica que este poder fue
adquirido por Orunmila gracias a que salió victorioso de una prueba a que
fueron sometidas todas las deidades por Olodumare, quien sabía que la única
forma de resistir la embestida de Echu era emplear la sabiduría, y la siguiente
historia de Ifá nos narra ese momento trascendente.
Olodumare simboliza la inteligencia con cinco materiales diferentes: la tiza
blanca, la nuez de cola, el polvo del árbol Osun, la tela blanca, y la pimienta de
caimán.
Después que Olodumare concluyó el proceso de la Creación, Eshu provocó el
recalentamiento de los suelos de la Divinosfera. Ante la envergadura del
problema, Olodumare envió al bosque, una a una, a cada deidad con los cinco
elementos que simbolizan a la inteligencia, pero sin revelarles cómo usarlos,
para buscar caracoles terrestres en lo que parecía una empresa quimérica
sabiendo bien que Eshu los abordaría. Efectivamente, Eshu imposibilitó el
cumplimiento de la misión a todas hasta que llegó el turno a Orunmila de
probar suerte. Antes de cumplir con su misión, Orunmila buscó consejo en el
oráculo que prescribió llevara con él los cinco elementos que Olodumare le
entregó.
Tan pronto como Orunmila se puso en camino, Eshu, tal y como había hecho
con los otros, le siguió la pista. Se transfiguró en cinco criaturas diferentes para
suplicarle a Orunmila que se deshiciera de los cinco obsequios divinos. En el
momento en el que se desprendió del último, que era la pimienta de caimán,
Eshu se le apareció con su verdadera identidad y le preguntó qué estaba
buscando. Orunmila le confió que estaba cumpliendo una misión de Olodumare
para refrescar los suelos de la Divinosfera.
Eshu se percató que Olodumare había descubierto sus maquinaciones y como
recibió de Orunmila los cinco objetos divinos, decidió no entorpecer su
búsqueda; le dijo que mirase hacia la esquina del bosque y se reveló ante
Orunmila una gran cantidad caracoles; tomó dieciséis de ellos y regresó a casa
para informar el cumplimiento de su misión.
Después de recibir los cinco regalos que Olodumare le dio a Orunmila, y los
caracoles que fueron ofrecidos en sacrificio, Eshu, inmediatamente,
desapareció la onda calorífica que él había provocado para recalentar los
suelos de la Divinosfera y todo volvió a ser fresco como antes.
Cuando Olodumare le pidió a Orunmila que revelara cómo había podido
conseguir los caracoles mientras los demás habían fallado, él contó cómo en
cinco ocasiones diferentes, se le habían acercado cinco criaturas para
convencerlo de que se desprendiera de los obsequios que Olodumare le había
entregado, y que él no vaciló en entregarlos. Orunmila añadió que fue
precisamente después perder el último de los cinco regalos, que una extraña
criatura le preguntó qué estaba buscando y lo ayudó a obtener los caracoles;
los otros recordaron rápidamente que ellos también habían sido abordados por
criaturas parecidas, pero no creyeron que fuera prudente deshacerse de los
obsequios que habían recibido de su Padre.
En ese instante Olodumare confesó a todas las deidades que,
deliberadamente, se abstuvo de decirles qué hacer con los obsequios para
comprobar la iniciativa de cada cual. Y añadió, que nadie logra satisfacer un
deseo sin ceder algo por él, y que a quien le es dado mucho, también se le
pide mucho. Si uno necesita tener éxito, debe estar preparado para
deshacerse de una inversión equivalente en materiales, tiempo, paciencia,
etcétera.
Así fue como Olodumare enseñó a las divinidades la importancia del sacrificio.
La expiación hecha para atemperar los calientes suelos de la Divinosfera fue el
primer sacrificio que se hizo alguna vez.
Por poseer la inteligencia para utilizar su iniciativa con efectividad, Olodumare
proclamó a Orunmila como la deidad de la sabiduría. Esa es la razón por la
que, hasta el día de hoy Orunmila se apoya en la doctrina de las ofrendas, con
la que siempre puede lograr sus objetivos y desviar las perspectivas de peligro
que impone Eshu. Esa es también su recomendación para todos los seres
humanos.
Después que la Divinosfera fue restaurada y todo volvió a la normalidad, los
seguidores de las divinidades se empezaron a multiplicar, debido a que la
creación es un proceso que nunca acaba el cielo o como se le conoce en
yoruba Ara Orun comenzó a tener sobrepoblación. Olodumare se da cuenta de
esto y decide crear la tierra de forma habitable y enviar sus primeros
pobladores.

La primera población de la Tierra

El cuerpo literario de Ifá revela que las primeras creaciones de Olodumare


fueron las divinidades. Después Obatala moldeó al hombre con la arcilla que
Ikú (la deidad de la Muerte) buscó por mandato supremo. Cuando llegó el
momento de dar el aliento de vida a los seres humanos, Olodumare ordenó a
todas las divinidades que cerraran los ojos, pero Orunmila solamente se cubrió
el rostro con las manos.
Olodumare descubrió la estrategia de Orunmila y le hizo señas para que se
mantuviera atento, pues un hecho de tal trascendencia merecía un testigo.
Esta es la razón por la cual a Orunmila se le llama Eleri Ikpin o Eleri Oricha (el
testigo de la Creación de Olodumare), así se convirtió en la única deidad capaz
de conocer y cambiar nuestro destino.
Transcurrió el tiempo, llegó un momento en que los cielos estaban
superpoblados, por lo que Olodumare decidió crear un nuevo lugar para que
vivieran las divinidades y los seres humanos; ese lugar fue la Tierra (Aiye).
Para comenzar el poblamiento de la Tierra, Olodumare ordenó a su sirvienta
Arugba que informara a cada una de las divinidades que debían prepararse
para un trabajo especial en compañía de sus seguidores. Las deidades no
fueron por adivinación antes de emprender la misión encomendada, solo
Orunmila buscó el consejo de Ifá, quien le advirtió que dispusiera comida en
abundancia para agasajar y atender con sumo respeto a un visitante.
Avanzada la noche, Arugba visitó a Orunmila para trasmitirle el mensaje de
Olodumare; pero atendiendo el consejo de Ifá, le insistió en que cenara
primero. El hábito de servir alimentos y atender de manera reverente es el
reflejo de cómo Orunmila sirvió y atendió a Arugba, la misteriosa visitante.
Después de saciar su apetito, Arugba le comunicó que Olodumare requería de
su presencia temprano en la mañana en el Palacio Divino; también le aconsejó
que solicitara cuatro favores especiales al Padre Supremo: permiso para viajar
con el camaleón, la gallina multicolor, la cadena y el bolso especial propiedad
de Olodumare. La utilidad de estos animales y objetos la comprendería llegado
el momento. Halagada por la forma en que fue atendida por Orunmila, Arugba
le pidió su anuencia (consentimiento) para acompañarlo en la misión.

A la mañana siguiente, Olodumare anunció a las divinidades el encargo de


poblar la Tierra y las autorizó para que tomaran del Palacio Divino todo lo que
quisieran. Además, Olodumare ordenó a las divinidades y sus seguidores
poblar la Tierra bajo el cumplimiento estricto de dos principios fundamentales:
cuando estuvieran lejos de Él, ninguno podía usurpar el papel de Creador del
Universo; cada mañana, al comenzar los trabajos en la Tierra, todos debían
rendirle debido tributo como Padre Eterno. El segundo principio está
relacionado con el respeto al semejante, la conocida regla de oro: no le hagas
a otro lo que no quieras que te hagan a ti. De ahí se desprende todo un
comportamiento social: no matarás; no robarás; no mentirás, ni seducirás a la
mujer de otro, o cualquier otra acción que pudiera provocar dolor y sufrimiento.
Ellos debían refrenar el deseo de venganza, pues las desavenencias debían
resolverse en el Consejo de las divinidades. Siempre debían tener presente la
regla de que cualquier acción que perjudicara la divinidad de su semejante, la
suya sería castigada con una fuerza diez veces superior. Olodumare terminó
su discurso con una máxima: el secreto del éxito está en escuchar siempre la
voz silenciosa de la Paciencia (Suuru).

Tras estas recomendaciones, las deidades quedaron libres y escogieron a


voluntad los bienes con los que viajarían a la Tierra. Estos elementos,
seleccionados en tan memorable momento, forman parte de la energía de que
disponen las divinidades y son, al mismo tiempo, las cualidades que las
distinguen. Constituyen, además, parte de los símbolos y atributos que usan
sus seguidores en las ceremonias de iniciación.
Orunmila fue el último en dirigirse al Palacio de Olodumare para escoger su
patrimonio y, según el consejo de Arugba, hizo el pedido. Así mismo tomó un
caracol y cuatro plantas: el plátano, el maíz, el ñame y el llantén.
Orunmila guardó todos estos materiales en el bolso mágico, donde cabía todo
tipo de objeto, grande o pequeño, y además podía salir de él cualquier cosa
que se necesitase en el momento preciso.
Finalmente, las divinidades y sus seguidores emprendieron el camino y, al
llegar a la Tierra, descubrieron que no había terreno donde establecerse, solo
existía una palma, el árbol de la vida (igi akoko), suspendida en el espacio, con
sus raíces sin tener donde afianzarse, en medio de un inmenso océano
La tradición oral yoruba cuenta que cuando Orunmila arribó al árbol de la vida
vio que todas las deidades habían permanecido en el lugar. Entonces, Arugba
le indicó que dirigiera la abertura del caracol en dirección al agua, pues este
contenía la muestra de suelo que se expandiría hasta formar el terreno donde
poner los pies y caminar. Inmediatamente, en la base del árbol de la vida
comenzó a asentarse el suelo. Acto seguido, Arugba le aconsejó a Orúnmila
que depositara sobre la tierra a la gallina multicolor para que extendiera con
sus patas el suelo recién colocado. Desde entonces las gallinas no han dejado
de escarbar y esparcir la tierra.
Después que el terreno se había extendido lo suficiente, Arugba advirtió a
Orunmila que utilizara al camaleón para comprobar si era posible caminar
sobre el suelo. El camaleón anduvo cautelosamente, con temor a hundirse,
pero la superficie se mantuvo estable. Así han permanecido hasta ahora los
camaleones: cautelosos y precavidos.
La palma sagrada o árbol de la vida está presente cuando se realiza la
adivinación con el oráculo de Ifá, sus semillas sagradas (llamadas también
nueces de palma (Ikines en yoruba) son los vehículos para conocer el pasado,
presente y futuro.
Después de esparcido el terreno y el árbol sagrado con sus raíces en él, las
divinidades comenzaron a descender por sus ramas y Orunmila, seguro ya de
la firmeza del suelo, lo hizo también. Comenzó entonces a sembrar las cuatro
plantas que había traído del Palacio Divino y se entretuvo de manera tal, que
las divinidades raptaron a Arugba del bolso mágico. La presencia de Arugba,
como única mujer en la misión, había creado muchos problemas entre las
divinidades porque todas lucharon por retenerla y esta lucha provocó que cada
divinidad revelara lo peor de sí.
Orunmila regresó al Cielo para contarle a Olodumare que en la Tierra nadie
cumplía con las leyes divinas, por ello Olodumare envió a la más poderosa de
las divinidades, Eleniní, a verificar las noticias de Orunmila. Cuando la deidad
del infortunio llegó a la Tierra comprobó que Orunmila tenía toda la razón. No
obstante, cuando las divinidades regresaron al Cielo y le pidieron a Olodumare
(ashé), para facilitar que los siervos mortales les sirvieran y para provocar los
incidentes que ellas consideraran necesarios, Olodumare les concedió los
favores solicitados. Después le pidieron que enviara dinero a la Tierra para
negociar entre ellas. Olodumare prometió que les haría llegar el dinero.
Todas las divinidades retornaron a la Tierra, cada una con sus seguidores.
Orunmila fue en busca de adivinación y le revelaron que no se apresurara para
tomar el dinero que sería enviado a la Tierra y que no se protegiera de la lluvia.
Además, antes de abandonar el Cielo, debía sacrificar un chivo a Eshu, así
eludiría los problemas que dicha deidad había prometido crear al resto de las
divinidades. Orunmila realizó el sacrificio como correspondía.
Después que las divinidades tomaron el camino hacia la Tierra, Echu desató el
cordón de la lluvia en el Cielo y provocó un aguacero que duró tres años, esto
impidió a las divinidades llegar a su destino a tiempo. Orúnmila por su parte,
continuó viaje, sin buscar protección de la lluvia, hasta que llegó al pie del árbol
de la vida donde construyó una cabaña.
Las divinidades ya estaban próximas a la Tierra cuando la lluvia cesó;
entonces se encontraron con un vidente que les sugirió hacer sacrificios al pie
del árbol de la vida, base de sus existencias, si querían cumplir con su destino
y asentarse con tranquilidad. Como ya Orunmila se había establecido
confortablemente en una cómoda casa al pie del árbol de la vida, se benefició
con las ofrendas de todas sus compañeras. Pasado un tiempo, la cotorra avisó
que una gran cantidad de dinero (cauries) se precipitaba desde el Cielo.
Enteradas las divinidades, fueron en busca del dinero sin prepararse
previamente. Los servidores de ellas perecieron por la avalancha de cauries
(dinero)

Orunmila, intrigado, fue por adivinación. Ifá le advirtió que cualquiera que se
acercara al dinero con avaricia estaba condenado a morir, pues el dinero es un
fenómeno hambriento y aquel que desee disfrutar del beneficio del dinero,
primero tendrá que alimentarlo.
Como Orunmila siempre actuaba atendiendo las ordenanzas de Ifá, hizo
ofrendas al dinero y siguió los consejos para adquirirlo; por ello se convirtió en
la única deidad que triunfó, hizo al dinero su servidor. Por eso se dice que:
Orula se sienta sobre el dinero y, siempre, el altar de Ifá se adorna con cauries.
Debido a los conflictos que se produjeron en la Tierra, a raíz de la llegada del
dinero, Olodumare envió a Ikú para que regresara al Cielo con los
transgresores de las leyes divinas; pero este falló, solo tuvo éxito en eliminar a
los seguidores de las divinidades. Olodumare encargó la misión a Eleniní,
quien partió con su bolso divino, a cumplir la tarea que Ikú había dejado
inconclusa.
En la Tierra, Orunmila descubrió la catástrofe que se aproximaba gracias a su
sesión de adivinación diaria y se preparó para recibir con honores a Eleniní,
quien complacida con el reconocimiento entregó a Orunmila la autoridad sobre
el resto de las divinidades. Pero finalmente, Orunmila y las demás divinidades
debieron retornar al Cielo a través del árbol de la vida. Cuando estuvieron a
salvo, Olodumare zafó el cordón de la lluvia que lo inundó todo y consumió el
mundo, (Diluvio Universal). Así terminó el primer intento de poblar la Tierra,
debido al desorden y la falta de unión.
La historia del diluvio se recoge en el Odun Baba Otrupo Meyi. La historia
(Pataki) de como el dinero bajo a la Tierra se recoge en el Odun Oshe Meyi y
con respecto a la parte de la creación con la gallina y el montículo de tierra hay
otra versión por la Osha donde es Obatala el creador de Aiye. el que realiza
esto guiado por Olofin y donde la historia revela que Obatala se quedó dormido
por beber vino de palma y Oduduwa termino su misión tomando los
instrumentos sagrados quedando este como dueño y señor de la Tierra(Aiye) y
Obatala dueño del cielo y supremo entre los orishas. Otra habla que fue
Oraniyan el que lo hizo en el Odun Oyekun Meyi. Con esto no quiero caer en
discrepancia de cuál es o no verdadera, solo son versiones de una misma
historia, una misma idea, una misma visión. El objetivo de esto es que sepan
cómo se fue acoplando la creación con la llegada de los Orisha y Bogbo Niyan
(la humanida). Por eso les expongo estas historias sacada del corpus de IFA.

Este pataki es del Odun Oggunda Meyi donde cuenta el segundo intento por
poblar la tierra y porqué es que se logra.

El segundo y último intento

Ya en el Cielo, las divinidades se justificaron ante Olodumare, argumentaron


que aquel primer intento de poblar la Tierra había fracasado debido a que
«hubo demasiadas manos en un mismo plato». Olodumare decidió dar una
segunda oportunidad. Eleniní propuso que fuera Oggún el primero en intentar
la tarea, por ser la deidad mayor y de más alto rango en el Cielo. Este aceptó
la encomienda y partió con doscientos seguidores entre hombres y mujeres.
Por este hecho a Oggún se le considera el descubridor del camino del
Universo. Sin embargo, Oggún, por su carácter egocéntrico y contrario al
sacrificio, no se preocupó de ir por adivinación y así prever los problemas que
podían acecharlo en su misión, ni siquiera previó con qué iba a alimentar a sus
seguidores.
Atravesaron las siete colinas antes del límite con el Cielo. Luego, la zona gris
donde habitan los imere (seres que solo vienen al mundo por corto tiempo) y
finalmente la zona de oscuridad total hasta llegar a la Tierra. Sin demora, la
expedición comandada por Oggún comenzó a trabajar preparando caminos;
pero llegó el momento en que, extenuados, sus seguidores exigieron comida.
Oggún les orientó que cortaran palos de los arbustos de los alrededores y se
los comieran, pues no tenía otra cosa que ofrecerles.
Varios días después, la mitad del grupo había muerto de hambre y el resto
estaba muy débil. A Oggún no le quedó otro remedio que regresar al Cielo con
los sobrevivientes e informar a Olodumare de su fracaso.
Como segunda opción fue llamado Olokun para que marchara a la Tierra con
las mismas órdenes y disponibilidades recibidas por Oggún; pero también
desatendió el sacrificio y partió sin realizar los preparativos elementales para
lograr el éxito. Al llegar al mundo, alimentó a sus hombres solamente con agua
y, como consecuencia, tuvo que emprender el regreso y declararse incapaz de
cumplir el encargo divino. Olodumare convocó entonces a un gran número de
deidades, pero todas rehusaron la misión por miedo al fracaso. Ante tal
circunstancia, Olodumare pidió a Orunmila que hiciera uso de su sabiduría
para realizarla. Este aceptó. Inmediatamente, Orunmila se dirigió a los
ancianos celestiales en busca de consejo. Según el oráculo, debía ganarse el
favor de Eshu con la ofrenda de un chivo. Satisfecho por el obsequio, Eshu le
advirtió a Orunmila que viajara a la Tierra con muestras de los animales y
plantas útiles para la supervivencia. Después de reunir todo lo necesario,
Orunmila partió con sus seguidores, pero olvidó las sugerencias de Oggún y
Olokun como mayores. Eshu aprovechó esta negligencia para ridiculizarlos y
hacerles saber que Orunmila triunfaría donde ellos habían fracasado, porque
había hecho los sacrificios necesarios, mientras ellos lo ignoraron y sentenció:
El perro solo sigue a aquellos que lo tratan de manera benevolente.

A Oggún le produjo tanta ira la revelación que dispuso bloquear el camino


hacia la Tierra con un tupido bosque. Al llegar a ese obstáculo, Orunmila y sus
seguidores debieron detenerse. El ratón se ofreció para trazar una senda, pero
por su tamaño, la vía que abriría no permitía el paso de los demás integrantes
de la comitiva. Ante tal disyuntiva, Orunmila envió por Oggún para que lo
ayudara, quien, complacido, lo reprendió por no dirigirse a él con anterioridad.
Orunmila se disculpó y le explicó que él había enviado a Eshu para informarle.
Oggún recordó la visita de Eshu y resolvió limpiar la ruta que permitiría
continuar el viaje. No obstante, le hizo prometer a Orunmila que alimentaría a
sus hombres con lo mismo que él utilizó en su fallida gestión de poblar la
Tierra. Orunmila aceptó respetuosamente y continuó la marcha.
Olokun, por su parte, también se sentía agraviado e impidió el paso de
Orunmila con un enorme río. Se repitió la historia: Orunmila escuchó la
amonestación y también le explicó que había enviado a Eshu con la noticia.
Rápidamente Olokun secó el río para facilitar la vía y le pidió a Orunmila que al
llegar a la Tierra alimentara a sus seguidores con agua. Con estos dos
mandatos continuó Orunmila su travesía y penetró en el mundo. Los
obstáculos colocados por Oggún y Olokun tienen relación con las dificultades
que deben enfrentarse antes de obtener el éxito en cualquier empresa a la que
el hombre se lance.
El lugar donde se asentaron era un espeso bosque y sin demora, Orunmila y
sus hombres se construyeron sus viviendas, acomodaron los animales y
plantaron las semillas que habían traído del Cielo. Durante la noche, Eshu hizo
que las plantas frutaran y los animales se multiplicaran. De esta forma se
resolvía la supervivencia de los exploradores del nuevo mundo que se
levantaba.
Al amanecer, Orunmila reunió a sus seguidores y para cumplir con lo
prometido a Oggún y a Olokun, repartió palos y agua para comenzar el día.
Luego, Orúnmila alimentó cuidadosamente a sus seguidores con todos los
comestibles traídos del Cielo y que gracias al sacrificio a Eshu se habían
reproducido.
Orunmila había cumplido con su misión, por eso viajó al Cielo y proclamó ante
Olodumare el triunfo de su empresa. A partir de ese momento comenzó el
éxodo de las divinidades y sus seguidores a la Tierra.
Nota: Otra versión de esta historia más cercana a la realidad yoruba, nos
cuenta que fue lo que paso con respecto a esta genealogía espiritual y su
descenso Aiye.

Olodumare decidió enviarlos a la Tierra. Los Irunmoles son incontables, pero


aparte de ellos, un número considerable fue elegido por Olodumare para que
viniese a la Tierra a inspeccionar, y probablemente asesorar sobre cómo
podría hacerse habitable para los hombres. Sin embargo, algunos vinieron a la
tierra por voluntad propia. De todos ellos, Obatala es el más potente y de
mayor rango. El manto de liderazgo automáticamente le cayó encima. La
descripción de sus atributos físicos y otros epítetos que le dio a sus seguidores
y apoyado por muchos versos de Ifá es la prueba de ello. En uno de esos
versos, ha sido descrito como un gigante cuyo paso que él da, le costaría a un
hombre común y corriente hacerlo en 800 años, aunque la mayoría de las
deidades que vinieron del cielo poseyendo un atributo físico u otros que los
hacen especiales, los de Obatala se destacan sobre los atributos de ellos. Y
así recibió el empoderamiento y la instrucción de Olodumare. Acerca del viaje,
les comunicó a todos y cada uno en la ciudad del cielo haciendo los
preparativos para viajar. Como todo, desde la morada de Olodumare el exigía
una planificación, Todos los Irunmole apartaron una fecha para partir,
preparando todo lo que se necesite durante el largo viaje a la Tierra, cuya
frontera con el cielo nunca ha sido explorado antes por nadie en la ciudad de
los Cielos. Antes del día determinado, Orunmila hizo una adivinación para
preguntar sobre cómo sería el viaje para ellos. Obatala también llamó a uno de
los sacerdotes en el cielo, el que le hizo una adivinación quien le recomendó
ofrecer sacrificio para que todas las cosas que él estaba yendo hacer en la
Tierra fuesen exitosas. Obatala se negó hacer el sacrificio ya que el fuñe
enviado por el mismo Olodumare para que fuese su encargado en la tierra;
“Olodumare conoce todo sobre el lugar a donde yo me dirijo, por lo que no lo
hago por iniciativa propia. No necesito ofrecer sacrificio; ya que Olodumare me
habría dicho entonces que encontraría algún percance en el camino”. Obatala
mantuvo lo que dijo. Se le olvidó que estaba cambiando de residencia y que él
tenía que valerse por sí mismo.
Oduduwa también estaba entre los demás viajeros por lo que tuvo la intención
de ir a una adivinación. Él fue aconsejado ofrecer sacrificio con 200 palomas,
200 pollos, 200 camaleones, ratas, pescados, un montón de cadenas que
Oggún haría para él, y también ofreciera sacrificio a los cielos para que
estuviesen con él. Este fue el mismo sacrificio prescrito por Obatala cuando él
se rehusó hacerlo. Oduduwa ofreció todos los sacrificios, pero olvidó uno en
particular que consistía en hacer oraciones a los cielos para su propia
protección. Mientras tanto Obatala recibió algunos implementos por parte de
Olodumare para que los llevase consigo en el viaje, ya que los mismos los iba
a necesitar para cubrir sus propias necesidades tan pronto llegase a la tierra.
El llevaba todos esos artículos incluyendo otros que llevaba en su bolso. Uno
de estos es el “Àse ilè”, un poder que haría que la tierra que estaba llena de
agua se solidificara cubriéndose de tierra. En el día señalado, el llamó todas
las deidades que habían sido seleccionadas para viajar con él incluyendo a
Orunmila, Oduduwa, Oggún, etc. para que se pusiesen en formación para
iniciar el viaje. Obatala, siendo una persona con gran poder, nadie se atrevía
adelantarlo. Todo el mundo tenía que seguir sus pasos. Después de que todos
habían caminado durante un largo tiempo, Obatala le dio mucha sed, y justo en
ese momento vio una palmera que nunca antes había sido nombrada. Él tomó
su largo "Òpá Òòsà", su bastón, y lo empujó con fuerza bajo la base de las
semillas y ordenó al árbol que extrajera su vino dulce para que el bebiera.
Instantáneamente, el vino corría a través de su Òpá hacia la boca de Obatala.
Él bebió tanto hasta que se emborrachó y cayó en un sueño profundo. El
sueño era tan profundo que todas las otras deidades veían como “baba”
roncaba. Mientras esperaban a que se despertara, como nadie podía hacerse
cargo, excepto los que fuesen ordenados por Olodumare, Olófin Oduduwa
recordó que él tenía que ofrecer ebbo en el cielo. El decidió regresar para
hacerlo. El busco a sus Babaláwos, quienes le dieron la "cadena", que él
ofreció como sacrificio después de haber sido rociado con Iyerosun de la
adivinación de Ifá, y la mitad de cada uno de pollos, palomas y camaleones.
También le dijeron que colocara el ebbo en un sitio alto. Cuando el mismo lo
colocó, vio algo que se parecía a lo que Olodumare le había dado a Obatala.
Lo recogió y decidió volver a casa de Olódùmarè, por lo que le informó sobre la
borrachera que tenía “Baba”. Tan pronto como Olodumare vio a Oduduwa, se
disgustó al verlo ahí también. Pero Oduduwa, con gran ansiedad, le explicó lo
que vio cuando estaba colocando el ebbo. El sacó dicho contenido y se la
enseño a Olodumare. Cuando Olodumare lo vio, exclamó, lamento que
Obatala haya olvidado una de las cosas más importantes que se le dio.
Rápidamente informó a Oduduwa sobre el viaje a la tierra y le ordenó relevar a
Obatala y recuperar todos los demás artículos que se le habían dado a él.
También le dijo que encabece la delegación. Cuando Oduduwa llegó a donde
él dejó a Obatala, que aún dormía, con todas las otras deidades. Sin mayor
pérdida de tiempo, Oduduwa anunció a los demás que el manto se le había
dado a él para llevar la tropa a la tierra. Recuperó el contenido de los bolsillos
de Obatala, y se dirigió a la frontera, pasando por el frente de todos los demás
y agarrando su saco.
Cuando llegaron a la frontera, el lugar donde nadie había estado nunca,
Oduduwa miró con asombro sobre la forma en que estaba hecha la separación
entre el cielo y la tierra. Se quedó quieto por un largo tiempo tratando de
averiguar qué hacer primero. Cuando Orunmila se dio cuenta de que Oduduwa
no sabía qué hacer, se le acercó y le comentó sobre hacer una adivinación
sobre el mundo oscuro de abajo.

Obara Meyi fue el Odun que salió en la adivinación:


Ìmòrìmo sàán kàá El Babalawo de Àjàlórun Hizo adivinación para Orunmila
Cuando Ifá estaba viniendo del cielo a la tierra Al llegar a la frontera que divide
el cielo de la tierra. La oscuridad envolvía a la tierra A él se le aconsejó ofrecer
sacrificio para que la luz llegara a la tierra Orunmila escuchó hablar del
sacrificio Él lo hizo, por lo tanto, brille y permítame ver Ìmòrìmosàán Brille y
permítame ver El culto de Ifá no es un culto secreto Brille y permítame ver
Ìmòrìmosàán Brille y permítame ver Ifá no es un culto de tinieblas Brille y
permítame ver Ìmòrìmosàán Brille y permítame ver

Otro verso Oshe Oyeku corrobora esto:


El pájaro negro en el lado derecho Hin El pájaro blanco en el lado izquierdo
Hin
Fueron los que hicieron adivinación para Orunmila en el día que iba a fundar la
Tierra Hin Los pájaros negros vuelan por el mundo Hin Los pájaros blancos
vuelan por debajo de la tierra Hin Por lo tanto la luz, es mi luz Hin Luz, date
prisa e ilumina rápidamente a lo largo del lado derecho Hin Arde rápidamente
hacia la izquierda Hin En 16 puntos que se enciende el lugar de Ifá Hin En la
primera oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la
segunda oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la
tercera oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la cuarta
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la quinta
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la sexta
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la séptima
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la octava
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la novena
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la décima
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la décimo primera
oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la décimo
segunda oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la
décimo tercera oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la
décimo cuarta oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la
décimo quinta oportunidad encendemos la luz, pero no ilumina nada Hin En la
décimo sexta oportunidad encendemos la luz, iluminando la noche Hin.
¿Cómo vemos nuestra tierra? Es con mucha facilidad que nosotros vemos
nuestra tierra. Es con mucha facilidad que nosotros vemos nuestra tierra.
Tan pronto se hiciera el sacrificio, la luz apareció desde abajo y los aplausos
fueron para Orunmila, quien empleo a Ifá para lograr una tarea que nunca se
había hecho anteriormente.
Cuando Oduduwa trató de ver por debajo de la tierra, notó una corriente de
agua como había sido informado por Olodumare. Por lo que llamó al océano
"Òkun Àjárá", (el océano que no tiene principio ni fin). Con la instrucción que le
dio de los elementos que él tenía al momento que ofreció el sacrificio y que
encontró en la bolsa de Obatala, se le cayó el primer "Ashe" dentro del océano.
En un ruido sin precedentes, todo comenzó a moverse, trayendo arriba la tierra
desde la parte inferior formando la playa. En cuestión de segundos, una
extensión de tierra se había formado. Y a partir de la adivinación que fue hecha
antes de que todo estaba listo para irse, Orunmila había sido advertido de que
la persona real que conduzca la tropa a la tierra no podría ser Obatala, y que
Orunmila debe ofrecer toda la ayuda necesaria para que a todos le vayan bien.
También se le aconsejó a guardar silencio, para que pudiera ser de ayuda a la
deidad elegida para dirigir. Orunmila por lo tanto, le dijo a Oduduwa que las
palomas y gallinas que le dio su Babalawo las colocara sobre la faz de la tierra,
para que comenzaran a extender la arena en toda el área. En cuestión de
segundos, Orunmila le dijo a la paloma, ya que podría volar más rápido que el
pollo. La paloma empezó a trabajar, pero no fue lo suficientemente rápido.
Después se le dijo al pollo que se uniera a la faena para que, en pocos
minutos, extendiera la arena a un nivel que cubriera el mar, sin estar seguros
de que la arena estuviese formada lo suficientemente fuerte para contener el
peso de un hombre, se mandó a buscar a un camaleón para que fuese a ver la
consistencia de la arena. El camaleón rápidamente descendió, viendo cada
grano de arena, pisándola con un ritmo cauteloso, supervisando toda la zona.
Oduduwa pidió la "cadena", con la que había hecho ebbo, la cual envolvió en
su cintura y pasó por debajo de su axila para que todas las otras deidades
descendieran a la tierra de ella. A medida que aterrizaban en la arena
expandida por los pollos y palomas, moviéndose hacia delante, atrás, derecha
e izquierda. El vio que todo estaba plano, consistente y extenso. Oduduwa
estaba tan pensativo en lo que descubrió, que él no se acordaba de que las
otras deidades estaban buscando la manera de pasar por encima de él.
Mientras tanto, la fiebre de anticipación se había apoderado de la mayoría de
las deidades. Ajé, una mujer fue la primera en preguntarle. ¿Puedo ir y ver lo
que está pasando? Oduduwa le respondió con una pregunta:" ¿tu serias mi
devota? "Ajé respondió en sentido afirmativo. Ajé posteriormente descendió y
por lo tanto era la segunda persona en venir a la tierra después de Oduduwa.
Esto da fe a lo que dictan las diferentes religiones, que los dos primeros seres
en la Tierra debieron haber sido un hombre y una mujer. Con Oduduwa y Ajé
en la tierra, las demás deidades decidieron atar el resto de la "cadena" al árbol
"Arère" en la frontera entre la Tierra y el Cielo. Òggún fue la tercera persona en
descender, siendo una persona muy valiente y también porque se le asignó el
deber de despejar el camino para las otras deidades como lo que podríamos
llamar el "Ingeniero de la Seguridad". Después de Òggún, uno tras otro, los
dioses bajaron y comenzaron a inspeccionar la Tierra y su campo. La "cadena"
se mantuvo en el cielo por un largo tiempo después de esto.
Nota a modo de curiosidad: Esta historia sobre la gran masa de la tierra
parece tener algunas similitudes con la teoría del "Pangea y Gondwanaland",
que se define en el Diccionario de Oxford como: “Se cree que ha existido un
súper continente en el hemisferio sur en los tiempos del Paleozoico, que
incluye una masa de tierra en la presente África. S. América, Australia,
Antártida y la Península de la India. Además, estas masas de tierra, existen
hoy en día”, Según los científicos, fue después de que la ruptura, bajo algunas
propiedades químicas, físicas y de los factores ambientales que las masas de
tierra se separaron y se convirtieron en el mundo actual que tenemos ahora en
nuestro tiempo moderno. Si la regla por los geólogos que "el terreno plano, la
tierra más antigua" es juzgada como cualquier cosa, entonces el verso de Ifá
en verdad puede ser revelador sobre el hecho de que el pueblo yoruba pudo
haber sido el primer pueblo en la Tierra. Los geólogos clasifican la masa de
tierra en Nigeria como uno de los tres terrenos más viejos en la tierra, la
topografía circundante de Ilé Ife cumple con esas características.

Aquí le dejo otro pataki de lo que le paso a Obatala una vez que fue despojado
de sus funciones terrenales por Oduduwa por no querer sacrificar y no utilizar
la inteligencia (Orunmila).

COMPENSANDO A OBATALA

Pero no debemos olvidarnos de Obatala, que estaba profundamente dormido,


mientras que todas estas cosas estaban sucediendo. Se despertó mucho
después de la salida del resto del grupo, mirando a su alrededor con asombro,
¿dónde están los otros? Preguntándole a sus devotos que estaban a su
alrededor. "Habían ido todos a la ciudad de la Tierra y Oduduwa fue el que
sacó el contenido de su bolsa”, respondió uno de sus hombres. Obatala estaba
enojado. Pero él decidió ir primero y ver Olodumare. El observó todo desde
lejos, Él sabía lo que había ocurrido y le dijo a Obatala que se sentara. Él lo
hizo entrar en razón sobre el cambio de liderazgo y que él, Obatala, fue el que
causó el problema desde el principio. "Usted se negó a ofrecer el sacrificio
prescrito, lo cual fue el comienzo de sus problemas ", dijo Olodumare, Obatala
se tranquilizó, y reflexiono sobre el costo que tuvo que pagar por consumir
algunos tragos de vino de palma", él compuso su mente y dijo que más nunca
lo bebería otra vez. Po lo que se convirtió en un tabú para todos sus devotos
desde ese día hasta hoy. Sin embargo, Olodumare, que se sabe que siempre
algo de dolor extremo se tornará a la alegría extrema, llamó a Obatala, y le dio
un nuevo oficio: la institución de moldear las cabezas de los niños que entran a
la Tierra. Ese era el deber de Olodumare antes, pero fue asignado a Obatala
para compensarlo por la pérdida de liderazgo ante Oduduwa. Obatala tiene
este oficio hasta nuestros días. Obatala moldeará las cabezas, y luego le
llevará todo a Olodumare para que le dé el aliento de vida para que el bebé
proceda ir a la Tierra.

Este es el orden de la bajada de los orisha a la tierra según el Odun Okana-


Juani donde también se habla de la creación de la tierra.
El primero OBATALA el segundo EGGUN, el tercero ORI, el cuarto
ORUNMILA, el quinto OGGUN, el sexto SHANGO, la séptima OSHUN, la
octava OYA, la novena YEMAYA, el décimo INLE, el decimoprimero AAWON,
el duodécimo SAMPANA, y el último de todos fue ELEWA.
Estos fueron los primeros orisha en pisar Aiye cuando aún la humanidad no
estaba creada. Poco a poco fueron bajando todos para vivir y recoger a través
de sus vivencias y experiencias todo el conocimiento necesario que nos haría
falta para sobre vivir en este mundo y así no cometer los mismos errores que
ellos cometieron y vivir toda su fortuna y buena aventura siendo siempre
obediente, teniendo buen carácter (Iwa Pele) y mucha paciencia (Suuru).

Muchos de estos pasaron a vivir en algunos lugares de la naturaleza ejemplo:


 Elewa en las encrucijadas
 Oggun, Oshosi,Ikoli bogbo, Akibo, Obalugun, Uya, Oranuyan, Oloibo, Aroni
se fueron a vivir a los montes.
 Oshun, Oyan, Oya, Otin, Yemoya, Yewa, Idi, Obba Nani, Ayana se fueron a
vivir en rios.
 Erinle, Ode, Logunede, Molu, Ibu Alamo se fueron a vivir en ríos.
 Olokun se fue a vivir al fondo del mar.
 Olona se acentó en las lagunas.
 Olosa en los ríos
 Ozain en la hiervas
 Orumila en la palma de inkin
 Obatala en el algodonero
 Yanzan en el delta del Rio Niger
 Oshumare en el arcoíris
 Oninle dentro de tierra
 Orisha Oke en una montaña
 Saponna en el polvo de la tierra caliente
 Shango en la atmósfera
 Oggue en un bananero
 Nana Buruku en el barro del pantano
 Oroiña en el fuego del volcán
 Aje Shalunga en los cauris(dinero)
 Dada en las verduras
 Orisha Oko se acento en las praderas
 Oromu en los desiertos
 Orona Apanada en la huella de Oggun
 Araba en la ceiba(Araba)
 Ori en las cabezas
 Aya en las vidas silvestres
 Oye en las cavernas
 Alggayu en el descampanado
 Oloimeri en los termiteros
 Oduduwa en el barro de lluvia
 Ibelli en una palma
 Ayan en la madera
 Iyamase en las costas
 Aramife en el fuego
 Alawede en los metales
 Korinkoto en las semillas

Este es el asentamiento de algunos orishas antes de la llegada del ser


humano a Aiye(tierra). Con su llegada muchos cambiaron de lugar ejemplo:

 Alawede se reubicó en la herrería


 Korincoto y Orisha Oko se fueron a vivir a las tierras cultivadas
 Oro Ona Panada en las calles y los caminos
 Oya, Yewa, Obba Nani y Sakuana a los cementerios
 Aña en los tambores
 Yemaya a la superficie de los mares
 Alggayu al volcán
 Shango a la palma
 Obatala a las montañas
 Egbe en un bananero
 Eshu en toda la creación

Los orishas son energías que se entrelazan unas con otras y el resultado de
esas uniones dieron paso a las disímiles variedades de especies que existen.
Así mismo pasa con nosotros los seres humanos. Estamos compuestos de
esas energías donde unas abundan más que otras creando nuestro propio
carácter e identidad. Siempre resalta una en específico que nos hace saber de
qué Orisha somos seguidores o quien es nuestro Orisha Alaba tori (Ángel de la
Guarda). Con esto les digo que ellos también viven en nosotros y todos bajo el
mando de Orí (el orisha o espíritu personal de cada cual), él es el que
determina cuando necesitamos de Orisha. Aquí le dejo algunos ejemplos:
 Obatala en Eleda (coronilla o mollera de la cabeza) donde se hacen las
consagraciones, en el cerebro, en los glóbulos blancos, las hormonas, la
saliva y el semen, en los huesos.
 Eggun en la medula pineal entre el cerebro y el cerebelo
 Ori en la cabeza, el estómago y los pies
 Orunmila en la frente (lóbulo frontal)
 Oggun en las fibras de hierros que conforman los huesos, el corazón y
el hierro de la sangre, el riñón (glándulas suprarrenales), tendones, y
nervios.
 Shango en los glóbulos rojos de la sangre, en los aminoácidos que son
los bloques de las proteínas, en el hidrógeno que conforma el oxígeno,
en la próstata, sistema reproductor (varón), médula ósea, es la fuerza
vital que hace funcionar al ser, etc.
 Alggayu es el que controla el calor que necesita el torrente sanguíneo
para un buen funcionamiento del mismo.
 Oroiña en la grasa parda, encargada de crear el calor que necesita el
cuerpo para dormir y su evolución
 Azojuano en las defensas del organismo o sistema inmunológico y la
piel.
 Oshun vive en el color de los huesos, en los órganos reproductores
femeninos, en las plaquetas encargada de mantener la fluidez o
coagulación de la sangre por el torrente sanguíneo, en el potasio
encargada de mantener el agua dentro de la célula, en la glucosa, en la
grasa o colesterol, órganos digestivos, sistema de eliminación, zona
púbica (hembra).
 Oya en los pulmones, sistema respiratorio, membranas mucosas y en la
entrada de la vagina
 Yemaya en la barriga, en el agua que conforma el organismo, en la
placenta, útero, hígado, pechos, nalgas, en el oxígeno de la sangre.
 Orisha Oko en las proteínas que es la base de toda estructura molecular
y la piel.
 Olokun en el estómago, las vacterias y los nitratos provenientes de las
proteinas de animales y vegetales que generan el amoníaco para
completar el ciclo del hidrógeno que junto a Yemaya y Oya conforman el
oxígeno
 Ibellis en los brasos y pierna
 Oduduwa en la espiritualidad
 Elewa las venas que recorren todo el cuerpo y en los pies
 Eshu en el cerebelo, la nuca, el sistema nervioso central, parasimpático
y la niña del ojo.
Los Orishas bajaron a la tierra en grupo de 7. El primero fue Obatala trayendo
consigo la luz y el poder de creación para que todo pudiera subsistir, Oggun
bajo y creo los cimientos manipulando los minerales creando grandes orificios
en la tierra. Olokun vino y conformó los océanos. Orisha Oko levanto la tierra
del fondo de los mares. Yemaya perfiló las costas y mantuvo el equilibrio
Tierra-Mar brindando la mayor cantidad de oxígeno para hacer al mundo
habitable, creando también las grutas y ríos subterráneos de los cuales Oshun
tomo posesión y dio lugar a los ríos, manantiales y a todas las aguas dulces.
Oroiñá domino los fuegos centrales de la esfera terrestre y mantuvo el control
de los volcanes. Shango creo la atmósfera protegiendo así a Aiye(tierra) de los
rayos de Olorun o cualquier energía o cuerpo celestial que pudiera ocasionar
daño a la misma; también las nubes con sus cargas eléctricas encargada de
transportar a Omi (agua) del cielo a la tierra como la mayor fuente de vida que
existe y fue el que dividió la tierra existente creando así los continentes.

Posteriormente bajaron otros grupos de entidades mayores y menores que


ayudaron a seguir conformando la tierra y dieron origen a su rotación, a sus
estaciones según la posición del planeta, a la variedad incalculable de
especies tanto animal como vegetal, a la Luna y su influencia en las mareas.
Los días y las noches, etc. Esta construcción duro miles de años hasta que
todo estuvo listo para la creación del ser humano.
Después de que Oggun hiciera el esqueleto por mandato de Obatala, este con
la arcilla que le dio Iku (la muerte) obtenida a través de Orisha Oko conformó al
ser humano y le dio forma utilizando la energía y el ashe de los demás orishas
para confeccionarlo, creando de último la cabeza y colocándosela. Una vez
terminado el ser humano se lo llevo antes Olofin para que este le diera su
aliento de vida llamada Emi (hija de Olofin alojada en los pulmones). Así pedir
su deseo terrenal del cual Orunmila es testigo e ir a casa de Ajala el
constructor de cabeza (iwa) y escoger uno antes de venir a la tierra a cumplir
su misión.
A modo de entendimiento es bueno que resaltar que los orishas no siempre
tuvieron nuestra forma. Nosotros somos el resultado de un largo periodo y
proceso evolutivo. Los Orishas vivieron todas las etapas de la creación, por
eso hay historias donde Shango, fue un bufalo, una piedra de rayo, un tigre,
una palma, representa la sangre en el cuerpo y fue el 3er Rey del Imperio de
Oyó. Para poder venir a la tierra, obligatoriamente tuvieron que pasar del
mundo espiritual al mundo terrenal y al morir en este plano, pasan de nuevo al
mundo espiritual como espíritus divinizados, de ahí la frase, ¨Iku Lobi Osha(el
muerto pario al santo). Por lo antes mencionado ellos son nombrados
elementos de la naturaleza. Sería imprudente que durante una consulta pensar
que el concejo de Shango pueda venir solo como humano.
Este pataki recoge el primer asentamiento humano donde fue Obatala el
primero en bajar como tal, el Odun Odi-Fun cuenta esta historia.

- El árbol sagrado.

En una fértil llanura, al lado del oriente, Olodumare plantó un huerto


universalmente conocido como el jardín de las hierbas de Ozain y en él puso a
Obatala para que viviera en él y lo cuidara y se alimentara de aquel huerto.
Obatala como hombre. Olodumare hizo nacer todo árbol delicioso a la vista y
bueno para comer, también el árbol de la vida en el centro del huerto, y el árbol
de la ciencia del bien y el mal. De allí salía un río para regar el huerto, que se
repartía en cuatro brazos. El primero llamado Peson el cual rodeaba toda la
tierra de Evila donde hay oro fino y piedras preciosas y aromas. El segundo río
se llamaba Guijon y rodeaba la tierra de Cus. El tercero es el Tigris y es el que
corre al Oriente de Asiria y el cuarto río es el Eufrates. Olodumare puso a
Olofin para gobernar la tierra y le dijo: -"El hombre para alimentarse comerá de
todos los árboles que aquí hay, excepto del árbol de la ciencia del bien y del
mal, ya que el día que de ese árbol comiera, se morirá sin remedio. Pasado
algún tiempo, Olodumare pensó que no era bueno que el hombre estuviera
sólo en la tierra, ya que debía tener alguna compañía y también le debería dar
nombre a todo lo que había sobre la tierra, las plantas, los animales, pájaros,
bestias y entonces Olofin por mandato de Olodumare, hizo caer en un profundo
sueño al hombre (Obatala) y de una de sus costillas, formar la mujer. Entonces
Obatala dijo que debía llamarse Varona, porque del varón ha sido tomada, por
lo tanto, en el futuro dejará el hombre a sus padres para unirse a la mujer y
serán una sola carne y resultó que Obatala y su mujer estaban desnudos y no
se avergonzaban. Sucedió que un día llegó la serpiente hasta donde estaba la
mujer y le dijo: Para que nunca mueras tienes que comer del árbol de la vida
eterna del que Olofin les ha prohibido comer. La mujer, tentada, fue a donde el
árbol, picada por la curiosidad y tomó una de aquellas frutas y comió de ella y
le dio de comer a su hombre y enseguida a ambos se le abrieron los ojos y se
avergonzaron, ya que estaban desnudos y tomando hojas de la higuereta se
taparon sus partes con taparrabos. Cuando se aparecía por allí Olofin, ambos
se ocultaban lejos de la vista de éste entre los ramajes del bosque, pero
entonces el hombre fue llamado y se presentó y cuando le preguntaron que
dónde estaba, respondió: Estaba en el huerto y tuve miedo ya que estoy
desnudo y por eso me escondí. Enseguida, Olofin le preguntó: ¿Quién te
enseñó que tú estabas desnudo? El hombre le respondió que la mujer.
Entonces Olofin le dijo: Has comido del árbol que se les ordenó que no
comieran". Entonces Obatala fue condenado por Olofin cargando la culpa y
Olofin le dijo: Higos y espinas recogerás, tendrás que trabajar y serás mortal. Y
le dijo a la mujer: Por haber oído los consejos de la serpiente, que te convidó a
comer de esos frutos prohibidos, parirás con dolor y vivirás en la incesante
lucha con el hombre y después permanecerás bajo su imperio y dominio.
El tema es mucho más amplio, pero hasta aquí les dejos este ensayo de la
creación exhortándolos a que se sigan superando como seguidores de esta
Religión Yoruba.

Epílogo

Como pueden ver esta historia tiene relación con la de Adán y Eva del
cristianismo y la creación del hombre, los cuales también aparecen en nuestros
libros, al igual que la similitud de otras historias contadas anteriormente. Esto
deja demostrado que todos somos hermanos y todos conocemos la palabra de
Olodumare o Dios, aunque pertenezcamos a diferentes culturas religiosas y
eso lo cuenta el Odun Baba-Ejiogbe en su Historia La Dispersión de los
Idiomas y por el cristianismo en La Torre de Babel. Con estas comparaciones
no pienso justificar esta bella religión, solo trato de hacer ver a todo aquel que
la desacredita, que Olodumare es un Árbol infinito de conocimiento, amor y
vida; que sus ramas son las religiones y sus frutos son el crecimiento espiritual
de todos aquellos que las practiquen. Si este es el camino que escogiste para
crecer entonces hazlo bien, para que puedas formar correctamente a los
nuevos retoños del camino y nuestras tradiciones no mueran o se tergiversen
en el menor de los casos. Un pueblo sin historia es un pueblo muerto.