Está en la página 1de 21

La experiencia del Círculo de Mujeres

de la Biblioteca Popular de Matheu


Equipo:
Susana Bernal
Tamara Fernández
Merlina Chocarro
María Luján Furrere
Patricia González
Daniela Brosio

Diseño editorial y redacción:


Merlina Chocarro

Licencia Creativa Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”


Prohibida la comercialización de la obra / Permitida su reproducción, citando la fuente.

Matheu, Partido de Escobar. Buenos Aires, ARGENTINA // Abril de 2020


Introducción 4

Conceptos
Autoestima 5
Relación violenta 6
Empatía 7
Sororidad 7

Dinámicas violentas
El círculo de violencia 8
La escalada de violencia 10
La violencia en cascada 10
La salida en espiral 11

Acompañamiento
Acompañar durante el primer tramo 12
1) Plan de emergencia 12
2) Ruta legal 14
3) Conformación de red 19

Cómo funciona un Círculo de Mujeres 20


4 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Introducción

Este libro pretende sumar herramientas para todas aquellas personas que
quieran aprender más acerca de cómo acompañar en situaciones de violencia
de género. Incluye algunos conceptos explicados de forma simple que pueden
dar claridad ante los relatos que nos confían las personas que acuden a
nosotrxs buscando apoyo.

También se sugiere una guía de cómo proceder ante una emergencia,


participando activamente para ayudar a la víctima de violencia a atravesar
el proceso que se desencadena cuando se denuncia una agresión, tengamos
en cuenta que esta guía corresponde al procedimiento que contempla la Ley
Nacional 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra las Mujeres (vigente en Argentina, en Abril de 2020).

En la Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América” funciona desde el año


2015 un espacio destinado a acompañar, asesorar y capacitar mujeres en
relación a sus derechos.

Acompañar es transmitir lo aprendido.


Cuando hacemos acompañamientos podemos transmitir aquello que fuimos
aprendiendo, compartir el conocimiento ayuda a las compañeras a decidir por
sí mismas. Los temas tratados aquí se pueden ir hablando de a poco en los
momentos de distensión que permita el proceso.

Luego de cinco años tejiendo redes entre compañeras hemos construido


un camino que tiene múltiples huellas, todas ellas muy valiosas, y que dan
cuenta de que cada una tiene su ritmo para recorrer los procesos, y que
acompañar es respetar esa particularidad, sin juzgar, sin reclamar.

Es nuestro deseo que este libro sirva para que otrxs se animen a replicar la
experiencia del Círculo de Mujeres, encontrando su propia forma de crear
y sostener redes que nos permitan construir relaciones que se base en el
respeto y la inclusión.
5 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Autoestima

Autoestima es el valor que nos damos a nosotrxs mismxs. Se construye


constantemente, y cambia durante nuestra vida. La autoestima se forja
desde que nacemos, se dice que la autoestima de alguien es baja cuando
esa persona cree merecer el maltrato, se automaltrata, se desvaloriza y
siente que “no sirve para nada” y no merece el amor o respeto de nadie. Pero
también es baja la autoestima de quienes por miedo al rechazo o el abandono
ejerce control y violencia sobre otrxs.

Las personas con autoestima baja han sufrido desde muy chicas por haber
sido maltratadas por uno o ambos padres, muy frecuentemente también han
sufrido abuso sexual, lo que les hace sentir culpa.

La autoestima nos permite ser independientes de la opinión ajena, y tomar


decisiones pensando en lo que creemos que es mejor para nosotrxs. Con
una autoestima sana logramos crecer en autonomía, que es la capacidad de
tomar decisiones teniendo como objetivo el bienestar propio.

En la infancia, y por el modelo pedagógico más frecuente de nuestra


sociedad, nuestra autoestima se moldea por las expectativas de lxs adultxs,
así aceptamos que somos como nos dicen y que tenemos los defectos y
virtudes que ellxs definen. En vez de una auto-estima se trata de una estima-
ajena. Cuando la autoestima se construye en relación a las expectativas
ajenas aprendemos a valorarnos ante lxs demás de diferente forma, siempre
comparándonos, a veces sintiéndonos inferiores, a veces superiores.

Es este modelo pedagógico el que hace que durante nuestro desarrollo


nos enfoquemos más en las expectativas ajenas que en las consecuencias
naturales de nuestras decisiones, perdemos de vista nuestra necesidad y la
reemplazamos por la necesidad de los demás, teniendo como único modelo
vincular el de sometedor/sometidx. Terminamos así colmando la necesidad
de lxs demás por nuestra necesidad de no sufrir la violencia que despliegan
cuando no lo hacemos.
6 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Lxs adultxs criadxs bajo este modelo son también lxs que no tienen registro
de los límites naturales de preservación y convivencia. Acostumbradxs al
castigo como límite, sólo se detienen ante las autoridades y las posibilidades
de penitencia (cárcel), no cuidan a otrxs ni cuidan de sí mismo. Son personas
que no conocen la vía del diálogo como resolución del conflicto porque en
su infancia no hubo diálogo basado en el respeto mutuo ni se le otorgaron
oportunidades de conocerse a sí mismo en su deseo y necesidad, en su lugar
se les exigió cumplir las expectativas de otrxs. Desconocen los límites sanos
de convivencia, en cambio reconocen los “buenos modales”, que no son más
que criterios impuestos muchas veces a fuerza de reprimir emociones.

Víctimas y victimarixs tienen su autoestima dañada.

Relación violenta

Una relación violenta se basa en la dominación y el sometimiento, viéndolo de


ese modo podemos reconocer la violencia en todas las formas y en todos los
vínculos: en la pareja, con los hijos, y en toda relación en que una de las partes
tiene poder y abusa de él sometiendo a lxs demás en lugar de usar ese poder
para el bien de todxs. Dentro de las relaciones violentas las hay con niveles
de menor a mayor agresión y riesgo de vida.

Existen varias formas de violencia, no sólo la agresión física. Existen formas


de violencia muy sutiles, como pueden ser las críticas constantes, los celos,
las burlas, etc. Es importante que podamos reconocer la violencia desde sus
formas más sutiles, porque es muy frecuente que las relaciones violentas
sean cada vez más violentas y riesgosas, y esos primeros indicadores suelen
estar desde el comienzo de la relación. Muchas veces confundimos posesión
con amor. Romantizamos la violencia, porque nuestra cultura así lo sostiene.
Por eso creemos que los celos y castigos son muestras de amor, por ejemplo.
Quien ama no agrede, nunca una agresión es “por tu bien”.
7 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Empatía

La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de la otra persona.


Es intentar sentir las emociones (miedos, por ejemplo) y entender las razones
(dependencia económica, por ejemplo) que llevan a la otra persona a actuar de
la forma que lo hace. Aclaremos que empatizar no se trata del famoso “si yo
fuera vos”, eso es querer que la otra persona actúe como lo haríamos nosotrxs,
cosa que es imposible porque las condiciones son particulares de cada unx.

Comprender a la otra persona y sus condicionantes evita que prejuzguemos


y discriminemos. Para poder acompañar es importante que podamos
diferenciar los valores y las creencias que nos mueven a tomar ciertas
decisiones, cuanto más ampliemos el conociemiento más nos acercarán a
nuestros valores las decisiones que llevemos adelante.

Sororidad

Es el equivalente femenino de “hermandad”. Nos sentimos hermanas porque


sabemos que a todas nos pasan casi las mismas cosas, ya que ser mujeres
en esta sociedad nos condiciona de forma similar, nos oprime, nos pone
en riesgo. Ejercemos sororidad cuando vemos a las demás mujeres como
compañeras en vez de competir entre nosotras, de esa forma dejamos de
estar aisladas y somos menos vulnerables.
La cultura machista fomenta la complicidad entre varones, a la vez que
también fomenta la competencia entre mujeres, nos inculca la desconfianza
hacia las demás, de forma que evitemos apoyarnos en otras mujeres y que
guardemos celosamente los problemas que podamos tener en la pareja,
fingimos que todo está bien, para que “la otra no aproveche”. Es la cultura
machista la que sostiene mitos tales como “la roba-maridos”, justificando
que los maridos no tienen ninguna responsabilidad en una infidelidad, por
ejemplo. Romper ese patrón que nos aísla es crucial para disminuir el riesgo
de sufrir violencia. Las mujeres sororas son nuestra mejor red de contención
y prevención.
8 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

DINÁMICAS VIOLENTAS

El círculo de Violencia

Las relaciones violentas tienen un ciclo repetitivo, el ritmo de esa repetición


es particular de cada pareja y se va modificando en el tiempo.
No es un ritmo constante, algunos acontecimientos (embarazos, nacimientos,
muertes de familiares, problemas económicos, etc.) alteran la velocidad
de repetición o bien alteran la intensidad de la descarga violenta, pero el
esquema es siempre el mismo:

Etapa Luna de Miel


Es la etapa inicial de la relación y la que reinicia posteriormente los ciclos.
Es el tiempo en que todo marcha bien, el agresor está relajado porque su
pareja se muestra completamente entregada a la relación.
En esta etapa abundan las demostraciones de amor típicas de conquista y
enamoramiento. Pero como el agresor es una persona insegura pronto su
autoestima empieza a aflorar.

Etapa Acumulación de tensión


Es el tiempo durante el cual “se va colmando la paciencia” del agresor, que
amenaza y advierte de lo que vendrá, por ejemplo: “te la estás buscando”, una
frase grabada durante nuestra infancia con la voz de nuestros padres, ¿será
por eso que es fácil confundir amenazas y celos con cuidado y amor?.

La tensión crece por la inseguridad que el agresor siente, nada de lo que haga
su víctima logra satisfacerlo.
Es importante entender que esa inseguridad no depende de lo que ocurra en
la pareja, es una condición previa.

El miedo a ser engañado, rechazado, comparado, etc. no puede ser aplacado


por lo que haga la otra persona, y en ese mismo sentido tampoco puede ser
9 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

provocado, por lo que no existe justificación para la violencia. Una persona


segura de sí misma no se siente provocada a nada, en cambio una persona
insegura se siente provocada por el más mínimo gesto.

Etapa Estallido
Es el ataque violento que descarga el agresor cuando se frustra su deseo
de control sobre la víctima, ese deseo puede verse imposibilitado porque
la víctima se opone/resiste o bien porque se somete a tal punto que no hay
resistencia y esto deja al agresor sin sensación de poder. En el estallido el
agresor “no controla” lo que hace, siente que tiene derecho a dañar y desata
su furia sin medir consecuencias.

Durante muchos años (y aún persiste la idea lamentablemente) se nombró a


los femicidios como “crímenes pasionales”, responsabilizando por sus actos a
“la pasión desmedida” que los femicidas sentían, es decir, quitándoles a ellos
la responsabilidad. Esta justificación previa que sostiene que se puede sufrir
tanto por amor que se pierde el control da lugar a la impunidad que portan los
violentos. Cuando no miden consecuencias es porque creen que no tiene que
haberlas, no porque pierden en ese momento la noción.

Etapa Arrepentimiento
Luego de la descarga el agresor evalúa lo que le conviene (las consecuencias
que la ley le impone y otras) y entonces promete cambios e intenta
reconquistar, aunque reconoce que fue violento responsabiliza a la víctima de
lo sucedido (“vos me ponés así”, “te advertí”, etc). La víctima acostumbrada
a creer que es su culpa y que no vale lo suficiente para merecer algo mejor
acepta las disculpas y promesas de cambio.

Vuelve la Luna de Miel…


Es decir que el ciclo vuelve a empezar.
10 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Escalada de violencia

El incremento de femicidios de esta última década se debe en gran parte a


que las mujeres hemos tomado el camino de la confrontación como forma de
“oponernos” a la violencia, y eso es una trampa, porque ser un oponente por
definición es estar disputando algo, y si ese algo es la dominación del otro el
final nunca será bueno, alguien saldrá lastimado.
Confrontar al violento no es salirse de la violencia.

Pensemos lo siguente: Si unx no quiere, dos no discuten. Es necesario un


equipo de al menos dos personas para una discusión. Por eso la mejor forma
de no discutir es.. no responder.

Para jugar al tenis se necesitan dos, esto significa que si yo mando la pelotita
al campo contrario y alguien me la devuelve yo puedo seguir jugando, pero si
nadie la devuelve no hay partido.

Violencia en cascada

Es lo que suele ocurrir con cada persona que recibe violencia: se desquita con
alguien más débil. Ser agredidxs no justifica que agredamos, se requiere de
mucha fortaleza para cambiar el enojo por acciones que nos sirvan. Salirse de
relaciones violenta implica también dejar de violentar a lxs más débiles.

Si se trata de nuestrxs hijxs entendamos que no serán chicxs para siempre,


y que en cuanto crezcan y se sientan superiores dejarán de respetarnos y
comenzarán a violentarnos, porque eso fue lo que aprendieron: el más fuerte
somete al más débil. Respeto no es sometimiento.
11 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

La salida en espiral

Cuando la mujer aprende a reconocerse en una relación violenta, o mejor


aún decide denunciar esa violencia, o irse de la casa, o cualquier medida
diferente a permanecer a la espera del arrepentimiento el círculo se quiebra
y empieza la espiral de salida. Esto no es por sí solo positivo, ya que puede
producirse una espiral negativa, recrudeciendo los ataques violentos llegando
al femicidio, es importante como acompañantes advertir esta situación sobre
todo con mujeres que participan activamente del intercambio violento.

Si el espiral es positivo entonces la mujer que ahora conoce el círculo de


la violencia podrá prever la próxima etapa y aunque no pueda evitarla el
hecho de ser consciente que está transitando un ciclo le dará una nueva
perspectiva, con el tiempo podrá no sólo prever lo que viene sino decidir si lo
evita. Las primeras medidas legales que se toman ante una denuncia apuntan
a evitar que el agresor continúe la dinámica del círculo de violencia.

Con los perímetros de exclusión se busca evitar el contacto del agresor


con la víctima, esto no siempre es totalmente posible porque existen vías
de comunicación que no pueden controlarse totalmente. Por lo general el
tiempo que dura la medida de impedimento de contacto alcanza el periodo
de “arrepentimiento” del agresor, por eso como acompañantes debemos
aprovechar ese tiempo para brindar asesoramiento y apoyo a la víctima.

Para salir de la violencia es necesario que el agresor no nos encuentre en el


camino circular que conocemos, si se acumula la tensión, hay que irse; si nos
han atacado, hay que irse; si se arrepienten, no hay que volver. En cuanto
volvamos al camino circular de la violencia se repetirá el ciclo.

Es muy importante explicar el funcionamiento del ciclo de la violencia desde


un primer momento, y tenemos que advertir acerca del espiral negativo desde
el principio si la mujer que acompañamos tiene la característica de confrontar.
12 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

ACOMPAÑAMIENTO

Acompañar durante el PRIMER TRAMO

El primer tramo es el tiempo que transcurre desde el momento en que la


compañera nos comunica su situación de violencia hasta el momento en
que se logra la medida de prevención que le dará aire para reorganizarse y
comenzar acciones a largo plazo para cambiar su vida.
Planteamos acá un protocolo de actuación de lxs acompañantes.

Protocolo de actuación del primer tramo:


1) Plan de emergencia
2) Ruta legal
3) Conformación de red

1) Plan de Emergencia

Suponiendo que contamos con un par de horas antes que el agresor regrese
al hogar tenemos que intentar llevar adelante estas tareas:

1.1) Asegurarnos que los documentos de la compañera y sus hijos, partidas de


nacimiento, libretas de vacunación, etc queden a salvo fuera del alcance del
agresor, también la escritura de la casa y demás documentos.
1.2) Guardar todo el dinero posible, ropa de abrigo, calzados, remedios,
mochilas del colegio y material de estudio.
1.3) Conseguir lugar donde dormir por dos días, en caso de que no se pueda
excluir del hogar al agresor.
1.4) Llevar la mercadería de la que se disponga.
13 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Estos pasos acompañan el momento en que la mujer decide denunciar al


agresor, si aún no piensa denunciar es bueno sugerirle que igualmente ponga
a salvo toda documentación y vaya guardando dinero, ropa y mercadería en
casa de alguna persona de su confianza.

Ante una situación urgente como es sacar de riesgo a una compañera


tenemos que discernir si los pasos que acá contamos son posibles.
A veces la salida inmediata de la casa, o evitar que regrese si ya salió es
necesario por sobre todas las cosas.
En caso de no lograr la exclusión del hogar del agresor o que la compañera
prefiera de acá en más instalarse en otro lugar se puede solicitar en la
denuncia que la policía acompañe hasta el interior del hogar a la compañera
para buscar sus cosas.

EVALUACIÓN DEL RIESGO:


Para saber el nivel de riesgo que corre la compañera hay que escucharla,
sin hacer demasiadas preguntas, percibir el miedo, si una persona que está
acostumbrada a vivir con cierto grado de violencia siente miedo es una
alarma gigante, significa que se está intensificando la agresión, podemos
decirle que notamos su miedo y que está totalmente justificado que lo sienta,
luego de eso hay que escuchar más, sin juzgar, empatizar, nombrar el dolor, la
tristeza, y entonces tal vez sugerir que para obtener un resultado distinto hay
que tomar una decisión diferente.
Nosotrxs como acompañantes también tenemos que prepararnos para
pasar muchas horas hasta poder descansar, es bueno que haya más de unx
compañerx involucrada, porque las próximas 72 horas luego de la denuncia
serán intensas.
14 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

2) Ruta legal

Regla general: Todo los escritos que se presenten ante una institución deben
estar por duplicado, quedándonos siempre con una copia firmada y sellada
donde conste fecha y autoridad que la recibe.

DENUNCIA:
Si bien la ley dice que podemos hacer la denuncia en la comisaría
corespondiente al domicilio de quien denuncia, la realidad es que
muchas veces a pesar de ello, nos derivan a la Comisaría de la Mujer.
Lamentablemente la aplicación de la ley siempre queda a merced de quienes
ocupan la función pública y su buen o mal desempeño, como acompañantes
tenemos que exigir su cumplimiento, pero no perder de vista que tenemos
como objetivo lograr que la compañera logre su voluntad.

En la comisaría “simplemente” toman la denuncia, y eso es justamente lo


que queremos que hagan, en algunos casos lxs agentes de policía opinan,
o intentan hacer su propia investigación (no es su función), y hasta a veces
sugieren cómo resolver “estos temitas”, nada de eso nos sirve, no nos
enojemos ni perdamos tiempo. Lo importante es que cuando acompañamos
a las mujeres a denunciar sepan que la denuncia es sólo una especie de
“inscripción” necesaria para empezar, el proceso judicial empieza cuando la
denuncia llega al Juzgado.

Sepamos que todas tenemos derecho a estar acompañadas durante la


denuncia; también tenemos derecho a presentar una denuncia previamente
escrita, que la denunciante debe firmar frente a la persona que nos toma la
declaración en la comisaría, muchas veces esto ayuda cuando la compañera
se siente intimidada o está nerviosa, también nos asegura que podamos dejar
asentado en detalle la situación para que nuestro pedido pueda ser evaluado
correctamente en el Juzgado.

Si estamos en horario hábil (Lunes a Viernes de 8 a 12 hs) podemos denunciar


directamente en el Juzgado (o Fiscalía) correspondiente al domicilio de
quien denuncia (algunos juzgados no toman denuncia aunque corresponde
por ley porque se ven sobrepasados para atender), en este lugar suele ser
15 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

mayor la espera pero ganamos un paso, es bueno saber esto y decidir qué
es mejor teniendo en cuenta el estado de ánimo y salud de la persona que
acompañamos.

EXAMEN PRECARIO:
En caso de que la compañera esté herida es prioridad conseguir atención
médica. Debemos pedir que se labre el examen precario, para que quede
asentado el estado de salud (tomar nota de quién atiende a la compañera,
fechas, horarios, registrar todo por las dudas).
El examen precario es un informe médico que deja asentado las lesiones
que la persona sufrió durante la agresión denunciada, es una prueba
“judicialmente válida”, siempre que sea emitido desde cualquier sala médica u
hospital del servicio público. También determina si se trata de heridas “leves”
o “graves”, lo que condiciona la ruta legal de la denuncia.

Es importante sacar fotos de las lesiones. Aunque son pruebas informales


todo ayuda. Y además ayuda tener registro de la gravedad del hecho para
que la compañera pueda dimensionar la situación, muchas veces cuando
van cicatrizando y desapareciendo las marcas se va diluyendo también la
conciencia del peligro al que estuvo expuesta.

¿JUZGADO O FISCALÍA?
Tanto la violencia de género como los delitos sexuales corresponden al fuero
penal (es decir son delitos penales). Las causas se tramitan en diferentes
órganos, dependiendo de varios factores. Según estos criterios se derivan las
denuncia a uno u otro:

En Fiscalía: Delitos sexuales / Agresiones con heridas de gravedad /


Agresiones y Amenazas por parte de personas que no pertenecen al entorno
familiar de la víctima / Desaparición de personas.
En Juzgado: Agresiones y Amenazas por parte de personas que pertenecen al
entorno familiar de la víctima.

¿NECESITAMOS ABOGADX?
No. En las causas penales lxs denunciantes NO necesitan abogadx, porque es
el Estado quien lleva adelante el proceso legal, el denunciado sí debe contar
16 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

con abogadx defensor que lo represente ante el Estado.

En cambio, sí es necesario tener abogadx para resolver la situación de lxs


hijxs. El acuerdo de tenencia, alimentos y regimen de visitas (cuestiones a
definir cuando los padres se separan) corresponden al fuero familiar. Si hay
denuncias por violencia o abuso sexual se debe exigir que se consideren los
delitos denunciados incluyendo y priorizando ese contexto a la hora de llegar
a un acuerdo (por ejemplo, impedir o limitar/condicionar visitas).

La “tenencia” de lxs hijxs establece con quién vivirán. Los “alimentos” define
la cuota mensual de dinero que quien no tenga la tenencia legal debe darle
a quien la tiene para solventar los gastos de manutención de lxs hijos. Las
“visitas” es el acuerdo que establece días, horarios, lugar y condiciones en que
se verán lxs hijxs con quien no tiene la tenencia legal.

ESTRATEGIA:
Es importante que el agresor no sepa que se está llevando a cabo la denuncia
hasta tener una orden judicial, lo ideal para resguardo de la compañera es
que no se comunique con el agresor, la ansiedad en esta etapa será inmensa,
nombremos las dudas, los miedos.
También es importante registrar el cansancio que tienen, comprenderlas,
decírselo, valorar el esfuerzo, mencionar a sus hijos, lo importante que es
para ellxs que su madre diga basta.
Durante el estadío en las instituciones debemos ser firmes hacia fuera y
suaves hacia nuestra compañera, seamos refugio.

ORDEN JUDICIAL:
Una vez hecha la denuncia se deriva al Juzgado o Fiscalía, a fin de que se
evalúe la situación y se tomen medidas a partir de lo denunciado, allí se
cotejan antecedentes, si hubo denuncias previas de violencia u otro tipo, todo
empieza a formar parte de un mismo expediente.

Durante el acompañamiento en el juzgado tenemos que asegurarnos que los


deseos de la compañera sean escuchados, y cuando notamos que algo no
entiende solicitar si ella no lo hace que se le explique con claridad.
17 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Tenemos que garantizar respeto por el tiempo y esfuerzo que esta mujer está
disponiendo.

La autoridad a cargo dictaminará las medidas que crea necesarias (en el


momento o al día siguiente), por lo general se dictamina un perímetro de
prohibición de acercamiento del agresor a la víctima y sus hijos durante cierto
tiempo (90, 180 días) y a cierta distancia (200, 500 mts), si el agresor convive
con la víctima se dicta además la exclusión del hogar, que significa que debe
irse de la casa para permitir que la víctima regrese al hogar.

EJECUCIÓN DE ORDEN JUDICIAL:


Las medidas son notificadas por la policía, es decir que del juzgado sale la
orden para la comisaría y de la comisaría nos citan para darnos la orden,
o bien la llevan al domicilio. Si corresponde una “exclusión del hogar” un
patrullero irá a la casa a notificar al agresor y le otorga al denunciado media
hora para que arme un bolso y se vaya, todo esto en presencia policial.

Otras veces no hay dónde notificar al agresor de la medida judicial (el caso
por ejemplo de ex parejas que ya no conviven y desconocemos su domicilio
actual), por lo que es importante hacer varia copias de la orden emitida y
repartirlas a vecinos y familiares, en cuanto aparece el agresor hay que llamar
de inmediato al 911 pidiendo urgente presencia policial porque un agresor
está violando el perímetro de acercamiento, cuando viene el móvil entonces
hay que darle una copia de la medida al agente (y tomar los datos del agente
a quien se le da la copia), es deber de la policía trasladarlo a la comisaría para
asentar la notificación.

CUMPLIMIENTO DE ORDEN JUDICIAL:


A partir de que el agresor es notificado cualquier acercamiento es una
violación a una orden judicial, se debe llamar a la policía si se lo ve cerca de
la compañera o de los lugares habituales de permanencia (aunque no esté
siendo agresivo), la policía debe detenerlo y demorarlo. Las prohibiciones
de acercamiento también son prohibiciones de “contacto”, es decir que el
agresor no puede comunicarse por ninguna vía con la denunciante, esto
incluye llamados, mails, chats, etc. Cualquier contacto debe ser notificado a
la policía, se deben guardar las pruebas.
18 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

RESPONSABILIDAD ESTATAL
Una vez denunciada la violencia el Estado queda involucrado directamente
en la situación, siendo el garante de que los derechos de todas las personas
implicadas sean respetados. Nos resulta importante mencionar esto porque
con esta perspectiva podemos colaborar a construir el cambio social que se
necesita para erradicar la violencia.

Nuestro rol como acompañantes suma valor en la medida en que nos


capacitemos en el conocmiento de leyes y protocolos y el funcionamiento de
los organismos del Estado. También sumamos articulando con movimientos
y organizaciones sociales que empoderan a las personas que pertenecen
a sectores marginados por el sistema, reconociendo que existen múltiples
factores transversales que condicionan los procesos.

Tengamos en cuenta que el acceso a la Justicia se ve limitado como


anteriormente dijimos por el mal desempeño de muchxs funcionarixs
públicxs que accionan según la posición social de quien denuncia y quien es
denunciado. Acompañando somos testigos de estas cuestiones, y muchas
veces el hecho de que “haya testigos” (o sea, pueda haber consecuencias,
misma lógica violenta) hace que las instituciones funcionen mejor.

No debe ser nuestro objetivo ser la compañía necesaria para garantizar la


función del Estado, si no empoderar a quien acompañamos para que conozca
sus derechos y exija las garantías, hasta tanto esto ocurra, seamos su apoyo.

El conocimiento es poder.
19 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

3) Conformación de Red

Una red de contención es un grupo de personas que durante esta primera


etapa prestarán apoyo de diferentes formas. Por lo general son amigas
íntimas o familiares que darán refugio para pasar las primeras noches y
cuidarán lxs chicxs mientras la compañera hace trámites legales.

Tenemos que escuchar con empatía a lxs que conforman la red, esta
situación también lxs atraviesa a ellxs, y serán más propensxs a colaborar si
reconocemos su compromiso y comprendemos las emociones que transitan,
muchxs estarán enojados con el agresor, pero algunxs también con la víctima,
acusándola de no haber escuchado sus advertencias.

No tenemos que dejar pasar que la familia es la red de apoyo pero también
es la cuna donde esta víctima se crió como tal, la violencia estará presente
en esta red, muchas veces las mujeres vuelven a sus casas con sus parejas
violentas porque quedándose en casas de familiares sufren la misma o peor
situación, lo ideal es conseguir que la compañera no tenga que abandonar su
casa, pero llegado el caso deberemos estar atentxs a las nuevas relaciones
de convivencia que se generan.

Establecida la red podemos acompañar la organización práctica necesaria


para esta nueva etapa, para que las rutinas vuelvan a funcionar, nunca
aconsejando ni pidiendo favores a nadie, más bien, y como en todo el proceso,
nombrando las emociones que circulan, intentando que nadie se comprometa
a algo que lx hace sentir mal. Muchas veces funciona positivamente dejar
asentado el tiempo por el cual alguien toma un compromiso, ejemplo: “tal
persona se encargará de llevar a lxs chicxs al colegio durante las próximas
dos semanas, luego habrá que reemplazarlo”.
20 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”

Cómo funciona un Círculo de Mujeres

Es un espacio de escucha y acompañamiento, puede incluir consultas


individuales o grupales con respecto a una situación específica.
Lo formamos mujeres y disidencias de la comunidad que organizándonos
podemos ayudar a otras y ser un nexo con las instituciones y organismos
públicos que tienen como tarea garantizar el cumplimiento de la Ley de
Protección Integral de las Mujeres.

Organizamos talleres con temáticas de interés de las integrantes, tanto


en la Biblioteca como en diferentes lugares de la comunidad: merenderos,
comedores, cooperativas, espacios comunitarios, escuelas de adultxs, etc.

Para las reuniones mensuales nos convocamos a través de las redes sociales
y la base de datos de la Biblioteca. Pueden asistir todas aquellas mujeres y
femenidades que quieran, ponemos un límite de edad: mayores de 16 años,
procuramos que todas puedan asistir con sus hijxs de ser necesario.

Tenemos como objetivo principal democratizar el acceso al conocimiento, por


eso es un espacio gratuito que además promueve la creación y difusión de lo
aprendido de la forma más didáctica posible.

Queremos que nuestros contenidos y actividades puedan replicarse por


quienes deseen seguir abriendo caminos.

EN 4 PASOS ARMAMOS LA REUNIÓN:


- Proponemos una temática.
- Proponemos material bibliográfico y multimedia de esa temática.
- Leemos y analizamos ese material, debatimos.
- Creamos herramientas para compartir el saber
21 ACOMPAÑAR EN CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Biblioteca Popular de Matheu “Nuestra América”