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República bolivariana de Venezuela

Ministerio del poder popular para la defensa

Universidad nacional politécnica experimental de las fuerzas

Armadas nacional bolivariana (UNEFANB)

Núcleo aguasay – extensión san tome

Profesora: Bachiller:

Lic. Yecenia Santamaría Glorianny Márquez CI: 27.964.297

Junio, 2021

1.- Cambios que se producen en la edad senil.


¿Qué es ser una persona senil?

Perteneciente o relativo a la persona de avanzada edad en la que se advierte su


decadencia física.

¿Qué es envejecimiento?

La mayoría de especialistas en el tema definen el envejecimiento como las


transformaciones físicas, metabólicas, mentales y funcionales que se producen a
lo largo del tiempo, que  comportan una disminución de la capacidad de
adaptación a los cambios del entorno, y una mayor dificultad para mantener
estable el medio interno. Esto lleva a un aumento de la vulnerabilidad y de la
fragilidad.  Este proceso es continuo, irreversible e inevitable, de manera que al
final llega la muerte.

Envejecer no es una enfermedad, sino un cambio inseparable de la vida.

Cambios biológicos en personas mayores

Todas las células presentan cambios con el envejecimiento y por extensión


también los tejidos y órganos, ya que éstas los forman.

Con el paso de los años los órganos cambian de forma gradual y progresiva, con
una disminución de su función, es decir,  una pérdida de la capacidad para realizar
su trabajo, y con una menor reserva para realizar sus atribuciones más allá de las
necesidades habituales, de manera que ante un evento estresante (enfermedad,
cambios en el medio ambiente o en el ritmo de vida, etcétera) el organismo no
puede dar respuesta a un aumento de las necesidades corporales.  Asimismo,  la
recuperación del equilibrio interno del organismo se hace más difícil y requiere
más tiempo.

Cada individuo envejece de una forma única y a un ritmo individualizado.

Sistema esquelético

El envejecimiento también se refleja en los huesos y las articulaciones. Con el


tiempo su “desgaste” produce limitaciones en el movimiento y una fragilidad muy
propias de las personas ancianas.

El sistema esquelético lo componen los huesos, que confieren un punto de apoyo


a los músculos, así como protección a órganos vitales (por ejemplo, el cráneo
protege al cerebro, y las articulaciones, las uniones entre los huesos. De éstas las
hay fijas, que sólo son uniones simples entre dos huesos (por ejemplo, las del
cráneo), o móviles.
Sistema endocrino

El sistema endocrino también se ve afectado por el paso del tiempo, de manera


que las personas mayores también sufren un aumento o descenso de los efectos
de diversas hormonas.

El sistema endocrino lo componen múltiples glándulas que secretan unas


sustancias, las hormonas, que regulan otros muchos sistemas. Existen órganos
diferenciados cuya única función es producirlas, como el tiroides, mientras que
otros, como el páncreas, tienen una doble función (en este caso digestiva y
endocrina al ser el encargado de producir insulina).

Aparato respiratorio

Los cambios debidos al paso del tiempo en el sistema respiratorio son precoces,
más aún que los que ocurren en el aparato cardiovascular. Hay una disminución
de la elasticidad de los bronquios, así como una disminución de la movilidad del
tórax por las alteraciones esqueléticas y musculares; esto hace que el volumen de
aire movilizado por respiración sea menor.

También hay un aumento del tejido fibroso entre los alveolos, lo que dificulta el
paso del oxigeno a la sangre y del dióxido de carbono al aire espirado.

Asimismo, se producen cambios en el sistema de defensa, con una disminución


de los cilios en el árbol bronquial (las “escobas” que intentan expulsar las
partículas de suciedad que contiene el aire) y un aumento de la producción de
moco, lo que puede llegar a obstruir el paso del aire hacia los alveolos.

Por todo esto se observa que la función respiratoria de las personas mayores, aún
sin ser patológica, es diferente de la de los jóvenes. El volumen de aire movilizado
es menor y el intercambio de gases es menos eficiente; esto conlleva una menor
resistencia y capacidad de adaptación al ejercicio y una menor reserva funcional
para recuperarse tras su práctica. Por otro lado, las personas mayores son más
proclives a padecer infecciones tanto bacterianas como víricas.

Aparato cardiovascular

Elasticidad de las arterias

Con el paso del tiempo las arterias pierden elasticidad a causa del aumento del
grosor de la pared media muscular, lo que dificulta el paso de la sangre por el
estrechamiento del calibre del vaso y facilita el desarrollo de hipertensión arterial.
También se produce un depósito de grasas (colesterol) en la íntima, que se
calcifican formando placas, lo que aumenta el tamaño de la pared arterial y
empeora la rigidez.

En las venas lo cambios son escasos y tienen lugar básicamente en las


extremidades inferiores.  Debido a la delgadez de la capa media muscular las
venas sufren de manera importante el efecto del peso de la columna de sangre y
si no puede compensarse (con el movimiento de las piernas, por ejemplo)
aparecen las varices.

Cambios múltiples en el corazón

 Aumento del grosor de la pared del ventrículo izquierdo por aumento del
colágeno  y la grasa entre las células musculares, que disminuyen en
número.
 Aumento del grosor de la capa interna de todas las cavidades cardíacas.
 Aumento del grosor de las válvulas cardíacas, que además se calcifican.
 Disminución de las células “marcapasos” (las células cardíacas encargadas
de crear la electricidad que genera el latido del corazón), con fibrosis del
tejido de conducción del impulso eléctrico.

Piel

El envejecimiento de la piel es el cambio más evidente del paso del tiempo, de


manera que la imagen que tenemos de las personas mayores es en general con
canas y arrugas.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y uno de los más expuestos
a los efectos de los agentes externos.

Cambios sociales en personas mayores

Envejecimiento poblacional

Pero el envejecimiento poblacional no solo tiene consecuencias sobre la


economía, sino que también las tiene sobre las cargas de cuidados efectivos; es
decir, al haber más personas mayores, se asume que habrá más dependientes
que deberán recibir cuidados.

Otros aspectos demográficos a tener en cuenta en relación con la vejez son el


sexo y el estado civil. En la actualidad, entre los mayores de 65 años hay un millón
más de mujeres que de hombres y en los octogenarios la diferencia es aún mayor:
2 de cada 3 personas de más de 80 años de edad son mujeres. Con respecto al
estado civil, más del 50% de las mujeres mayores de 70 años son viudas y viven
solas, mientras que más del 75% de los varones de esta edad están casados y
viven con sus parejas.

La jubilación

La jubilación es aquel periodo en el cual, por convenio, a partir de una


determinada edad, las personas se retiran de la vida laboral activa. En España la
edad legal general de la jubilación son los 65 años, pero hay profesiones en las
que puede variar; por ejemplo, los mineros se pueden jubilar a los 50 años y en
cambio los catedráticos pueden alargar su vida activa hasta los 70.  Esto hace que
la edad media de la jubilación en nuestro país sea  a los 63 años. Actualmente se
está debatiendo la posibilidad de alargar la edad de jubilación a los 67 años

Así como estos se encuentras muchos otros cambios de que se producen en la


edad senil.

2.- Patologías en la edad senil

Enfermedad Cerebro Vascular (Ictus)


El Ictus es una de las enfermedades más comunes en personas mayores. Se trata
de una enfermedad cardiovascular que se origina cuando un vaso sanguíneo que
lleva la sangre al cerebro se rompe o se obstruye.
Esta enfermedad puede provocar que los mayores sufran una parálisis de forma
total o parcial, pierdan facultades motoras, el habla o incluso fallezcan.

Detectarlo a tiempo es de vital importancia para la supervivencia del mayor, por lo


que conocer sus síntomas es muy importante.
Síntomas más comunes y significativos: Si tenemos una persona mayor a nuestro
cuidado debemos estar atentos a una posible pérdida de fuerza en un brazo o un
lado del cuerpo, pérdida total o parcial de la visión, alteraciones en el habla y dolor
de cabeza intenso, vértigo o inestabilidad. Ante cualquiera de estos síntomas se
debe llamar a un médico de urgencias de forma inmediata.

Alzheimer
El Alzheimer o cualquier tipo de deterioro cognitivo son las enfermedades de las
temidas por los ancianos ya que preceden a una pérdida progresiva de la memoria
y sus funciones cerebrales, por ahora este tipo de enfermedades no tienen cura.
La principal causa de estas enfermedades degenerativas es el envejecimiento del
cerebro que provoca que las células nerviosas se vayan debilitando y atrofiando
algunas zonas del cerebro. Existen evidencias de que varios factores relacionados
con un estilo de vida saludable pueden tener un efecto en la reducción del riesgo
de padecer enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.
Artritis y Artrosis
La artritis, es una inflamación en las articulaciones que suele provocar hinchazón
articular. La artrosis, suele ser una consecuencia de un cuadro de artritis grave.
Casi todos los mayores la sufren, aunque suele ser más común en mujeres que en
hombres. En concreto, la artrosis aparece por la degeneración del cartílago
articular a causa de la edad, provocando dolor en el movimiento y dificultades
motoras.

Normalmente los mayores que la padecen pueden llevar una vida normal y
disminuir el dolor siguiendo un tratamiento basado en antiinflamatorios,
infiltraciones y rehabilitación.

Asimismo, los casos más extremos pueden ser tratados mediante cirugía,
sustituyendo las articulaciones dañadas por prótesis artificiales.

Párkinson
El Párkinson, al igual que el Alzheimer, es una enfermedad que principalmente
afecta a personas mayores, es también una enfermedad neurodegenerativa
producida por la pérdida progresiva de neuronas en la sustancia negra cerebral.

Generalmente, el Párkinson se reconoce por un trastorno del movimiento, pero


éste no es el único síntoma, sino que también provoca alternaciones cognitivas,
emocionales y funcionales. Diferentes estudios aseguran que hay técnicas de
estimulación mediante electrodos para reducir los síntomas, aunque todavía no
existe cura.

Osteoporosis
La osteoporosis aparece como consecuencia de la disminución y perdida de
minerales en los huesos, como puede ser el calcio.
Como consecuencia, los mayores tienen una mayor facilidad de sufrir fracturas,
principalmente de fémur, cadera, tobillos, muñecas, etc.

Esta enfermedad es más común en mujeres tras la menopausia debido a las


carencias hormonales. Para paliar sus efectos, se recomienda incluir en la dieta un
aporte extra de calcio y seguir una vida sana que incluya algo de deporte y dieta
mediterránea.

Hipertensión.
Es muy común que las personas mayores tengan la tensión arterial alta pero este
síntoma no debe tomarse a la ligera ya que la hipertensión arterial puede provocar
problemas cardíacos más serios.
Es importante por ello, tener hábitos de vida saludables y el control de la tensión
arterial es crucial alcanzada una edad avanzada.

Infarto de miocardio.
El infarto de miocardio es considerado una de las principales causas de muerte en
personas mayores. El colesterol, la hipertensión como hemos visto en el punto
anterior, el tabaquismo, la obesidad y la diabetes son factores de riesgo para sufrir
un infarto.

Trastornos del sueño

Los trastornos del sueño en ancianos son especialmente comunes.

Las personas de la tercera edad, a parte de los cambios en su metabolismo y la


posible aparición de enfermedades o patologías diversas, también suelen ver
cambios en su ciclo del sueño. Los mayores suelen tener un sueño más ligero y
menos profundo que los jóvenes.

Existen varios tipos de trastornos del sueño, pero los más comunes en personas
mayores de 60 años son el Insomnio y la Hipersomnia.

Para poder prevenir los trastornos del sueño es esencial establecer una rutina


horaria y adoptar buenos hábitos de sueño.

Fibromíalgia y Fatiga Crónica

La Fibromíalgia y la Fatiga Crónica son las patologías cada vez más comunes,


pero son las más incomprendidas de la actualidad. Muchos médicos no las
consideran una enfermedad, pero se olvidan de la dificultad del paciente de
sobrevivir día tras día con todos sus síntomas.

La mayoría de pacientes con Fibromíalgia y/o Fatiga Crónica se sienten


incomprendidos y acaban cayendo en depresión. Por ello, es muy importante que
estos pacientes reciban el mayor apoyo posible. Estas enfermedades afectan a
sus funciones motoras y no motoras y hacen el día a día interminable y muy
costoso. 

Muchos profesionales confunden estas enfermedades entre sí, ya que son


similares y pueden ir juntas. Ambas enfermedades están caracterizadas por el
dolor crónico y el agotamiento extremo, físico y mental. Sin embargo, es esencial
conocer sus diferencias para poder tratar al paciente adecuadamente.

El tratamiento de la Fatiga Crónica y de la Fibromíalgia se basa principalmente en


terapias y buenos hábitos de vida (ejercicio físico y dieta saludable).

Problemas auditivos y visuales

La edad suele desgastar de manera natural alguna de nuestras funciones


sensitivas. El oído puede desarrollar algún grado de sordera y la vista puede
desarrollar problemas visuales.

Es esencial que las personas mayores de 60 años mantengan una revisión


auditiva y visual anual para poder detectar este desgaste natural de los sentidos y
tratarlo con el tratamiento adecuado.

La sordera en personas mayores puede conllevar al aislamiento social, ya que


causa problemas de comunicación y comprensión. Es muy importante ayudar al
mayor a solucionar este problema con audífonos para mejorar su calidad de vida y
autoestima.

Las enfermedades visuales más comunes entre la tercera edad son:

o Vista cansada
o Glaucoma
o Miopía
o Cataratas
o Tensión Ocular
o Presbicia
 

Soledad y depresión en la tercera edad


La soledad se ha convertido en un problema de salud grave para nuestros
mayores. Las situaciones de soledad en personas de la tercera edad pueden
conllevar al aislamiento social y provocar tristeza o miedo. Todo esto no es lo más
grave, sino que la soledad es un factor riesgo para la aparición de la depresión u
otras enfermedades neurodegenerativas.

La depresión en ancianos puede agravarse y conllevar a la aparición de


la distimia, el peso constante de la tristeza.

Vivir solo durante la vejez puede convertirse en un gran desafío para afrontar el
día a día. La soledad; un oscuro rincón para nuestros mayores lleno de tristeza,
dificultades, miedo, inseguridad y falta de autoestima. 

Las familias deben ayudar mayores a no sentirse solos y hacerles ver que juegan
un papel importante en el hogar y en la sociedad. Los cuidadores a domicilio son
la mejor solución para darles a los mayores la compañía, la atención y el cariño
que necesitan cuando sus familiares no pueden atenderles.

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