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Matemática: Numeración escrita.

Usar la numeración escrita supone enfrentar al alumno a situaciones donde tengan que producir e interpretar
escrituras numéricas, como también compararlas, ordenarlas, y operar con ellas para resolver diferentes problemas.

Conceptos erróneos que permanecen en el ideario colectivo:

 Los niños aprenden los números de uno en uno respetando el orden de la serie numérica.
 El conocimiento del valor posicional de cada cifra en términos de “unidades”, “decenas”, etcétera, se constituye
en el principal acceso válido para el aprendizaje de los números.
 Los errores que los niños cometen al leer o escribir los números se adjudican principalmente a una ausencia de
conocimientos.

Refutando las ideas anteriores…


1) Los niños no aprenden de uno en uno el orden de la serie

Por el contrario:

 Construyen diferentes criterios que les permiten comparar números aún desconociendo su denominación
convencional;

 Conocen la escritura convencional de los nudos y apoyándose en esos conocimientos, construyen nociones sobre
la escritura de los números para los intervalos entre ellos;

 Utilizan este conocimiento de los nudos y las relaciones que van estableciendo con la numeración hablada para
intentar escribir números cuya notación convencional desconocen

Construyen diferentes criterios que les permiten comparar números aún desconociendo su denominación
convencional

Conocen la escritura convencional de los nudos y apoyándose en esos conocimientos, construyen nociones sobre la
escritura de los números para los intervalos entre ellos.

Utilizan este conocimiento de los nudos y las relaciones que van estableciendo con la numeración hablada para
intentar escribir números cuya notación convencional desconocen.

Las ventajas de trabajar con intervalos más grandes: Las relaciones que los niños establecen entre los números escritos
surgen al realizar comparaciones entre lo que sucede en diferentes decenas, qué aspectos se reiteran y cuáles se
modifican. En consecuencia es precisamente trabajando con amplios intervalos de la serie numérica como se hace
posible construir dichos conocimientos.

¿Cuáles son las nuevas relaciones que los alumnos construyen a partir del trabajo global con las serie de números?

 Cada fila corresponde a una decena

 Cada columna tiene números terminados con la misma unidad

 En cada decena se repite el orden de las unidades (del 0 al 9)

 Luego de cada nueve cambia la decena (a una más grande)


 El orden de las decenas sigue el orden de las cifras (10, 20, 30 …)

Es fundamental que los niños puedan interactuar en las salas con distintos portadores de información numérica:

Los portadores numéricos deberían funcionar como fuente consulta constante por parte de los niños para poder
producir escrituras numéricas

2) Los niños no necesitan saber descomponer números en términos de decenas y unidades para poder
hipotetizar sobre ellos:

Por el contrario: Construyen relaciones independientemente de haber trabajado con la descomposición previa. Este es
uno de los motivos que explica cómo un alumno de inicial puede establecer relaciones entre los números sin haberlos
trabajado en términos de decenas y unidades, cuestiones que exceden el nivel.

3) Los errores que comenten los alumnos no se deben a ausencia de conocimiento:

Recordemos que: A diferencia de la enseñanza usual, consideramos que los errores no denotan falta de conocimiento,
sino un estado particular de conocimiento, en el camino hacia la apropiación progresiva del sistema de numeración.
Son el fruto de sus aproximaciones parciales a dicho sistema.

¿En qué se basan los errores que cometen los niños al escribir los números?

 Cambian la decena al nombrar o escribir un número de dos cifras (usan comodines)

 Esto se debe a que elaboran criterios acerca de que “los números de dos cifras se nombran parecido,
treinta, cuarenta, cincuenta…”

 Invierten las cifras al nombrar o escribir un número

 Pueden reconocer qué cifras lo componen (y que son dos) pero alternan el orden en su escritura
 Confunden el 60 con el 70

 Por la similitud en su denominación oral


 Escriben un número tal cual como suena

 Esto se debe a que se apoyan en la numeración hablada para intentar realizar sus primeras escrituras
simbólicas. (por ejemplo 308 para 38)

Los niños utilizan sus conocimientos sobre la numeración hablada para apoyarse en sus interpretaciones de las
escrituras numéricas y, recíprocamente se basan en sus conocimientos sobre el sistema de numeración para inferir
cuestiones respecto de la numeración oral.

¿Cómo iniciar a los niños en la escritura de números?

Si se les pide a los niños que anoten cuántos lápices hay en un tarro, lo más probable es que los niños comiencen con
otras representaciones para cuantificar colecciones. ¿Qué tipo de representaciones pueden realizar?

Tipos de representaciones:

REPRESENTACIONES PICTOGRÁFICAS
 Realizan intentos por representar algo similar a los objetos que tienen delante así como su cantidad. Dan cuenta
de la cantidad exacta dibujando de la manera más fiel posible cada objeto involucrado en la situación. Aún en los
casos en que tienen posibilidad de determinar el cardinal de la colección, pueden representar la cantidad exacta,
estableciendo una correspondencia término a término entre cada objeto y su dibujo.

 Los investigadores acuerdan que a los tres años de edad la mayoría de los niños puede recurrir a este tipo de
representaciones.

REPRESENTACIONES ICÓNICAS

 Como sucede en la representación pictográfica, dan cuenta de la cantidad de objetos estableciendo una relación
término a término, pero en este caso no hacen referencia al objeto en cuestión.
 Usar marcas con independencia de los objetos que representan, supone un avance muy importante en las
conceptualizaciones que permiten acceder a las representaciones matemáticas.

REPRESENTACIONES SIMBÓLICAS

 Recurren a los números convencionales para representar cantidades.


 En muchas ocasiones suelen coexistir este tipo de representaciones con las anteriores.

REPRESENTACIONES MIXTAS

Un niño irá avanzando en sus producciones escritas en la medida que como docentes los enfrentemos situaciones que
hagan progresar dichos conocimientos, planteándoles problemas que le permitan desafiar sus conocimientos y
proporcionarles nuevas formas de resolver.