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UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA DEPARTAMENTO DE BIOLOGIA

IMPRESIONES EN UN DIARIO NATURALISTA

1. OBJETIVOS

Por: Luís Juan Rubiano O.

Profesor Dpto. Biología

1. Observar y describir elementos de la vida silvestre liquénica y muscinal a lo largo de un recorrido de campo.

2. Describir poblaciones (plantaciones) exóticas (eucaliptos y cipreses) y su interrelación con la vida silvestre en áreas protegidas

3. Registrar las observaciones en un Diario de tipo naturalista.

4. Analizar e interpretar las relaciones entre los factores abióticos y las formas de vida de las comunidades vegetales

Los itinerarios de campo son un magnífico recurso didáctico que permite alcanzar objetivos encaminados a:

Entender el medio como elemento integrador de distintos enfoques y disciplinas.

Comprender las interrelaciones entre diferentes elementos del medio.

Fomentar el respeto hacia el medio y favorecer el cambio de actitudes.

Potenciar la creatividad y recursividad.

DISCIPLINAS INTEGRADAS

Ecología - Lenguaje y Literatura - Artes - Paisaje

Conceptos que debe reforzar el estudiante: (1):; (2): Formas de vida de la vegetación; (3): Ecosistemas naturales e

intervenidos; (4): Adaptaciones de la vegetación al medio ambiente; (5):; (6): Cobertura vegetal y uso del suelo; (7)

Descripción literaria y científica; (8): Técnicas de dibujo de árboles individuales y conjuntos de árboles.

2. MARCO TEORICO

Los itinerarios de campo constituyen un buen método para aprender y sensibilizar “en” y “con” el medio natural. Son

muy adecuados para salidas cortas en donde se recopila información puntual y secuencial que genera conclusiones

importantes de tipo global.

Un naturalista es una persona que estudia la naturaleza a través de la observación directa del medio físico, las plantas y

los animales. Los naturalistas invierten por lo general mucho tiempo en el campo y casi siempre registran sus

observaciones en un lenguaje que varía desde los bocetos, dibujos, pinturas y fotos, hasta la poesía y la prosa. Sus

motivos son personales, entre ellos, el placer de aprender sobre la naturaleza, interés científico, amor al arte de escribir

o pintar o simplemente la satisfacción de salir al campo.

Hoy día disfrutamos leyendo sobre experiencias y observaciones de autores que se han fascinado directamente con las

maravillas del medio natural. Henry David Thoreau, Walt Whitman, Enos Mills, Jhon Muir y más recientemente Edward

Abbey y Annie Dillard, entre otros, han transmitido y perpetuado sus vivencias por medio de la palabra escrita, llevando

consigo un pequeño diario con el que discurren caminos, mares, valles, selvas y montañas.

El principal propósito de esta actividad es lograr que los estudiantes elaboren su propio diario y adquieran práctica para

registrar observaciones y experiencias de índole científica y actitudinal.

3. METODOLOGIA

Los estudiantes harán una caminata a un sitio que presente áreas silvestres y con diverso grado de intervención. Un

buen ejemplo lo constituyen los cerros cercanos a Bogotá en cuyo recorrido es posible realizar observaciones

naturalistas y registrarlas en un diario o cuaderno de campo.

MATERIALES

Cuaderno o libreta de campo, hojas sueltas tamaño carta, planillero, lápiz o portaminas, lápices de colores, botiquín,

lupa, navaja, bolsas plásticas o de papel, brújula, botas pantaneras, ropas impermeables, agua potable (cantimplora),

gorro o visera, papel higiénico, bolsa plástica para basura, reloj, mapas, fiambre, morral pequeño, navaja multiuso

pequeña. Opcional: cámara fotográfica, binóculos, altímetro.

Antes de entrar en detalle sobre las características y orientaciones metodológicas para el presente itinerario, se deben

tener en cuenta las siguientes normas:

No arrojar basuras durante el recorrido.

No salir de los caminos indicados para pasear o curiosear.

No aislarse o intentar cortar camino de forma solitaria.

Recolectar sólo en caso de que sea necesario y siempre bajo la inspección de una persona idónea. Recuerde que la mayoría de áreas silvestres cercanas a Bogotá, son reservas protectoras de aguas.

No hacer ruido; no llevar radios.

No hacer fogatas.

No utilizar la vegetación o la fauna para juegos o actividades que puedan lesionarla.

En los recorridos por los cerros cercanos a la capital, el estudiante tendrá oportunidad de conocer varios lugares

interesantes, entre ellos:

a) Caminos de herradura

A lo largo de estos caminos es posible observar biotipos corticícolas (vegetación epifita sobre cortezas de árboles o

mojones), rupícolas (musgos y líquenes sobre rocas) y humÍcolas (los mismos biotipos sobre humus o suelo).

Musgos sobre rocas Líquenes sobre corteza de árbol b) Plantaciones forestales Las plantaciones de árboles

Musgos sobre rocas

Musgos sobre rocas Líquenes sobre corteza de árbol b) Plantaciones forestales Las plantaciones de árboles son

Líquenes sobre corteza de árbol

b) Plantaciones forestales Las plantaciones de árboles son de gran importancia por la protección que brindan al suelo, evitando su erosión; por servir de refugio a otras plantas (hierbas, epífitas y parásitas) y a un gran número de animales (aves, murciélagos, ranas, etc.) y por ser un recurso maderero que, bien manejado, puede perpetuarse para siempre.

Las plantaciones arbóreas a lo largo de los caminos de los cerros circunvecinos a la capital corresponden principalmente a especies exóticas de cipreses (Cupresus lusitánica, Cupresus macrocarpa) y eucaliptos (Eucalyptus globulus). Las plantaciones de cipreses, cuando son antiguas, se encuentran en equilibrio con el entorno y comparten su hábitat con innumerables epífitas (bromelias, líquenes, musgos), observándose, a nivel del suelo, una extensa y suave alfombra de musgos (Leptodontium sp, Pleurocium schreberii). Las de eucaliptos, no presentan casi especies asociadas, debido al descascaramiento de la corteza y a la toxicidad de las hojas que cubren el suelo.

Al lado de las plantaciones crecen otras especies exóticas, como las acacias (Acacia melanoxilon, Acacia decurrens) y nativas de gran belleza como los encenillos (Weinmannia tomentosa), los canelos de páramo (Drimys granatensis) y los laureles (Ocotea spp,). Sobre sus cortezas, en las cercas de piedra o madera y en las rocas del camino, proliferan los líquenes, algas y musgos.

También son importantes los pastos (v.gr. el kikuyo Pennisetum clandenstinum), la paja (Poa annua), las moras (Rubus bogotensis), las orejuelas (Lachemilla pectinata) y la exótica europea Digitalis purpúrea, de flores acampanuladas color fucsia.

c) En barbechos (cultivos de papa abandonados) son dominantes los chites o guardarocíos (Hypericum).

de papa abandonados) son dominantes los chites o guardarocíos ( Hypericum ). Seto de cipreses Plantación

Seto de cipreses

de papa abandonados) son dominantes los chites o guardarocíos ( Hypericum ). Seto de cipreses Plantación

Plantación de eucaliptos

4. TOMA DE DATOS Durante el recorrido se tomarán notas escritas y bocetos sobre las características del paisaje y de la vegetación; también de las formas, tonalidades (o colores), texturas, calidad de luz-sombra, sensaciones táctiles, visuales, olfativas, impresiones, emociones, recuerdos, etc., guiándose de las notas señaladas a continuación. Léanlas atentamente. El objeto es que al final Uds. puedan describir, reunir, organizar, sintetizar y expresar toda la información de la salida de campo en un solo texto literario o ‘diario de excursión’, intercalando sus bocetos o dibujos. Para dicha práctica se tendrán en cuenta tres aspectos fundamentales:

I. La descripción escrita o literaria

II. La descripción científica

III. La descripción pictórica

I. DESCRIPCION LITERARIA DE UN LUGAR

La primera etapa en la elaboración de un diario naturalista comienza con la remembranza de las emociones e inquietudes en los días anteriores a la excursión. Algunas veces tales excursiones pueden durar varios días, otras, semanas o meses y en ocasiones, años (recuérdese, por ejemplo, las célebres excursiones de Humboldt o Caldas). Para personas de gran sensibilidad, la totalidad de su vida constituye un “diario” en el que cada día transcurre como un acontecimiento grandioso, diferente y lleno de emociones (véanse, entre otros, el conocido “Diario ilustrado sobre la naturaleza, de Edith Holden, o Walden o la Vida en los bosques de H. Thoreau).

La excursión a los cerros orientales cercanos a Bogotá tiene medio día de duración y es un buen ejemplo de cómo orientar sus paseos, caminatas e, inclusive, sus desplazamientos rutinarios de la casa al sitio de trabajo o estudio.

En primer lugar abran su mente a lo que pretenden describir mediante el examen atento de sus diversos matices. Ello implica un acto reflexivo de interrogación y conocimientos en el que deben participar todos los sentidos. Hay que procurar discernir con precisión las formas y los colores, los sabores, los olores, los ruidos y las impresiones táctiles. Uds. pueden ayudarse formulando preguntas como:

¿Qué veo? ¿A qué o a quién se parece? ¿Qué me recuerda? ¿Cómo es? ¿A qué sabe? ¿A qué huele? ¿Aromático, fragante, perfumado, acre, fétido? ¿Qué sonido o ruido produce? ¿Es armónico, una resonancia, un susurro, un murmullo, un chillido, una estridencia, un chasquido, un crujido, un traqueteo, una detonación, un silbido, un eco? ¿Qué sensación o impresión produce al tocarlo? ¿Suavidad, aspereza, blandura, dureza, finura, tosquedad, tersura?

Un determinado lugar puede ser descrito de muy diversos modos por distintas personas. Todo depende del punto de vista que el autor adopte para hacerlo. Y un escritor puede describir un mismo lugar desde distintos puntos de vista. No existe, por tanto, una descripción que pueda considerarse correcta con exclusión de las demás.

La descripción es una forma de hacer visible para el lector lo que el observador percibe por los sentidos. El propósito es ofrecer, de una manera muy personal, un cuadro de lo que se observa. Es decir, en toda descripción estará siempre presente nuestro punto de vista. Aunque no se pretenda, al representar a una persona o a una cosa por medio del lenguaje, estamos revelando cómo entendemos nosotros a esa persona u objeto.

Antes de comenzar a describir hay que decidir el propósito que se persigue, para poder adoptar el punto de vista que más convenga. ¿Qué clase de descripción intentarán ustedes?: ¿objetiva?, ¿subjetiva? o ¿una combinación de ambas? ¿Necesitarán una descripción del lugar en su totalidad o bastará con una descripción parcial que incluya sólo los detalles necesarios para crear un ambiente, una atmósfera o un efecto que interese resaltar?

Una vez adoptado el punto de vista, piensen en la manera que más se les facilite para organizar su composición. Entre las normas que deben tener en cuenta, una de las principales es la ‘sencillez de propósitos’. Recuerden que los grandes maestros de la literatura exponen sus ideas en un lenguaje que pueden entender hasta los niños. Con un estilo sencillo se puede lograr que el lector, poco a poco, se sumerja en el mundo imaginario del narrador. Para ello se necesita, desde luego, que el tema sea ameno y bien tratado, y tenga la densidad suficiente para que el lector, una vez sumergido en la lectura, no pueda ver su propio mundo real.

Es recomendable escribir en borrador, con la disposición permanente de reflexionar sobre la obra, para así poder revisarla y agregarle o suprimirle lo necesario. Por lo regular, los errores de técnica que no se advierten a primera vista, pueden ser descubiertos en una lectura posterior.

En estas primeras incursiones “literarias”, es donde comienza a perfilarse el estilo de cada persona. El estilo puede definirse como “la manera inconfundible y propia que tiene cada persona de expresar su pensamiento por intermedio del lenguaje”. El estilo requiere de la originalidad y la naturalidad, es decir, que el autor se manifieste como es, sin afectaciones, sin inventos ni artificios, ni vanidades, y que lo que escriba sea, en consecuencia, un sello y una revelación de su personalidad. La afectación destruye el estilo; emplear palabras rebuscadas, sin necesidad, sólo sirve para levantar una barrera entre el escritor y el lector. La utilización de términos debe servirse de un proceso tan natural, tan espontáneo, que quien lea la obra literaria ni siquiera se de cuenta de esa naturalidad. Es regla que todo aquel que escribe con un lenguaje rebuscado, está propiciando, sin quererlo, falta de crédito a lo que escribe.

Qué estilo seguir? La respuesta es: el que encuadre milimétricamente, sin esfuerzo ni presión, dentro de su personalidad; de allí que haya tantos estilos cuantos escritores hay en el mundo literario. Procuren no abusar de los adjetivos. Existe la tendencia a usar adjetivos que dicen muy poco por ser de significación muy general: "maravilloso", "bonito", "encantador", por ejemplo. Evítenlos, al igual que las frases afectadas y las expresiones artificiales: "el cielo azul", "la verde hierba".

II. LA DESCRIPCION CIENTIFICA En ella se destacan aspectos cualitativos y cuantitativos de los individuos, poblaciones, comunidades y/o ecosistemas, recurriendo a un lenguaje objetivo y preciso. Es necesario conocer un mínimo del lenguaje técnico pertinente y haber leído artículos o publicaciones sobre el tema. Para que el texto no se vuelva pesado es recomendable mezclar las notas con apuntes de índole literaria.

III. LA DESCRIPCION PICTORICA

El árbol en el paisaje

Si el árbol aislado requiere una simplificación, una síntesis previa, mucho más la necesitan los grupos de árboles. los árboles no impidan ver el bosque es, para los dibujantes, una absoluta obligación.

Que

En el conjunto de un paisaje lo que verdaderamente importa es la totalidad; el efecto general considerado como un todo. Los elementos que haya dentro del mismo tendrán que estar dibujados con el menor número posible de líneas o manchas. Esto no lo pierdan nunca de su memoria. No hay nada peor que un paisaje en el cual todos y cada uno de

sus elementos componentes se han tratado en detalle. La imagen de este paisaje estará tan recargada de líneas que no habrá quien lo aguante.

Siempre que Uds. deseen dibujar un paisaje donde el bosque, el seto, la arboleda o el matorral tengan un papel importante o secundario, tendrán que pasar por la experiencia de dibujar conjuntos de vegetación. Las características de resolución de estos conjuntos son similares a las que mencionamos para los árboles solos. Pero con un aspecto nuevo: puesto que lo que se dibuja son grupos de plantas, y lo que importa es la totalidad de ese conjunto y no la resolución de cada especie en concreto, la síntesis y la economía de medios en la representación del paisaje debe ser menor que cuando se dibujan especies sueltas.

debe ser menor que cuando se dibujan especies sueltas. Tomado de Antonino, 1987. El terreno En

Tomado de Antonino, 1987.

El terreno En el dibujo, este término se refiere a las diversas calidades en los tipos de tierra: arenosa, pedregosa, pantanosa, etc.

En principio se puede decir que las tierras se presentan como una superficie lisa. Pero al fijarse mejor se puede observar que dentro de esa extensión lisa existen altibajos, pequeñas lomas o protuberancias, cambios de nivel y en el interior de los bosques, el llamado “capote” o “mantillo” constituido por las hojas que caen de los árboles o por tapetes de musgos, equisetos y/o colas de caballo. Estos elementos, son precisamente los que permiten un buen apoyo para caracterizar determinados tipos de terrenos.

La composición artística En dibujo y pintura se llama composición a la técnica o arte de situar y entonar los distintos elementos de una obra dentro del espacio del cuadro, de modo que los resultados, tanto tonales como formales, proporcionen una visión

armónica y rítmica, grata para la mirada del espectador. Cuando se dibujan paisajes, no se realiza una composición en

el sentido estricto de la palabra. El paisaje se encuentra “establecido” ante sus ojos y es evidente que no es posible

cambiar de lugar una cordillera o un grupo de árboles a fin de “arreglar” la perspectiva para obtener el paisaje perfecto

que ustedes desean. Componer, entonces, equivale a elegir. Ante sus ojos, a campo abierto, se presenta una extensión amplísima de terreno. Supongan que dentro de esa extensión, les interesa, por ejemplo, un grupo de árboles

a orillas de un camino. Si se ponen dibujar el grupo de árboles, sin más ni más, desde donde lo ven cuando llegan a

ese lugar, es posible que la composición falle en algún sitio. Será interesante que den unas cuantas vueltas en torno al motivo que les interesa, buscando el punto de vista compositivo más interesante.

Para elegir el fragmento concreto que van a tomar como modelo, será muy útil un “marco de cartón”, o bien que se ayuden con los dedos índices y pulgares de cada mano, colocándolos a manera de marco para realizar el encuadre.

Lo importante, a este respecto, es no pintar paisajes por el simple hecho de dibujar. Entonces obtendrán los clásicos

trabajos con río, casa y montaña al fondo, que no expresan nada. El paisaje que ustedes pinten debe obedecer a

alguna causa, a alguna necesidad de expresión de su personalidad. Si esto es así, y además dominan un mínimo de

técnicas, no necesitarán pensar mucho en problemas de composición. Los dibujos que hagan les saldrán bien con su

curiosidad, sensibilidad e interés.

CUESTIONARIO

Investiguen y respondan las siguientes preguntas:

Qué diferencias encuentra entre la manera de observar y enumerar los árboles con la observación y enumeración (conteo) de musgos y líquenes?

Discuta las similitudes y diferencias entre especies plantadas (o sembradas) y especies silvestres

¿Por qué son importantes los páramos y bosques andinos para ciudades como Bogotá? ¿Que son ecosistemas estratégicos?

BIBLIOGRAFIA

Chinery, Michael. 1979. Guía práctica ilustrada para los amantes de la naturaleza: cómo observar, estudiar, coleccionar, conservar y explorar la fauna y la flora de la ciudad y del campo con fascinantes trabajos y experimentos. Ed. Blume. Barcelona

Holden, Edith. 1990. Diario ilustrado sobre la naturaleza. Ed. Folio S. A

Barcelona, España.

Serafini, M.T. 1993. Como redactar un tema. Ed. Paidós, Barcelona, España.

Montes, L. y P. Eguiluz. 1996. El cerro, frontera abierta. Ed. Santillana, Santafé de Bogotá, Colombia.

Antonino, José. 1987. Dibujando el paisaje. Ed. CEAC. Barcelona, España

Reyes, Pedro (Ed.). 1995. El páramo, un ecosistema de alta montaña. Editorial Códice Ltda. Santafé de Bogotá.

Salgado - Laboriu, Maria L. (Ed.).1979. El medio ambiente páramo. Ediciones Centro de estudios avanzados, Mérida, Venezuela.

Bernaldez, F.G. 1981. Ecología y Paisaje. Ediciones H. Blume, Madrid, España.

Márquez, G. C. 1996. Ecosistemas Estratégicos. Fondo FEN Colombia, Santa Fe de Bogotá, Colombia.