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ELECCIONES 2021 CLAUSTRO DE PROFESORXS

CARRERA DE SOCIOLOGÍA - UBA

DECLARACIÓN DEL BLOQUE


IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA – IZQUIERDA EN SOCIALES
La convocatoria a las actuales elecciones de claustro en Consejo Directivo, Juntas y Directores
de Carrera, en plena pandemia y en forma desdoblada del resto de los claustros, constituye un
salto antidemocrático que evidencia una situación de profunda crisis. Los dos sectores que hoy
pretenden disputar la gestión de la Facultad expresan espacios políticos que se han juntado y
separado según la ocasión. Auspiciados por el Rectorado o por el Ministerio de Educación, el
calendario electoral resuelto solo se explica por la especulación que un determinado resultado
en la elección del claustro de profesores no fracture las endebles alianzas entabladas por ambos
agrupamientos.
La actual Dirección de la Carrera de Sociología ha sido parte de este bochorno indefendible,
por el cual el resultado de la elección del nuevo Director/a se irá sabiendo en tres cuotas y para
cuando voten los estudiantes, estará escrutado el 66% del resultado. La elección directa de las
Direcciones de carrera, que esta decisión afecta gravemente, fue instaurada como respuesta a
una gran lucha democrática en nuestra carrera, con el protagonismo indiscutible del movimiento
estudiantil. Este atropello antidemocrático ha llevado a que quienes conformamos Imaginación
Sociológica y La Izquierda en Sociales, dos espacios políticos de larga tradición en la Carrera,
hayamos constituido un Bloque en función de enfrentar esta situación y por el funcionamiento
democrático de la Facultad y de nuestra carrera. Nos presentamos a la Dirección y Junta de
Carrera luego que fuera denegado el pedido que realizamos a la Junta Electoral de postergación
y unificación del calendario electoral hasta que las condiciones sanitarias lo permitan. A la vez,
acordamos llamar a votar en blanco o no votar, en las elecciones de Consejo Directivo del claustro
de profesores, donde uno y otro espacios “confrontados” que se referencian con distintos espacios
nacionales se confunden unos con otros, y defienden esta decisión antidemocrática y de manejos
ajenos a los intereses de docentes, estudiantes, no docentes y graduadxs de nuestra Facultad.
Estos métodos son funcionales a la combinación entre inmovilismo y ajuste que han
caracterizado la vida universitaria más allá de la pandemia, con devaluación de los salarios y
empeoramiento de las condiciones de trabajo y estudio. Esto, en un marco nacional, de aumento
de la pobreza y deterioro de las condiciones de vida para amplias capas de la población, -situación
que no pueden atribuirse meramente a la pandemia o al brutal ajuste de Juntos por el Cambio-
sino a una orientación social y política del gobierno que ha llevado a la continuidad de la caída
de los salarios frente a la inflación, que no vaciló en reprimir como en Guernica y este año no ha
implementado siquiera las medidas limitadas y paliativas como el IFE, mientras se reconoce una
deuda externa ilegal y fraudulenta.
Buscamos aportar a que la Sociología sea “una ciencia que incomoda” y no a la reproducción de
“ingenieros sociales” que actúen en función de la naturalización de los discursos dominantes. Una
sociedad donde unos pocos se apropian del grueso de la riqueza social y se hace uso irracional de
los recursos naturales es un mundo cada vez más invivible.
Desde la Carrera de Sociología no vamos a caer en la trampa de reducir los debates a las
disputas de poder despojadas de principios y proyectos. Las elecciones, por encima de todas
estas circunstancias, son una oportunidad de debate sobre los proyectos y propuestas que no
vamos a desdeñar.
La Carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires es un espacio público de formación
y producción de conocimiento sobre el mundo social y de intervención y disputa por los sentidos
desde los cuales se piensa nuestra sociedad. En lo mejor de su historia y como producto de la
confrontación de ideas, con rigor intelectual, producción de conocimiento crítico y potencia política,
ha sido capaz de cuestionar el sentido común y situarse en una posición de autonomía frente a los
poderes de turno. La historia de nuestra Carrera no ha sido ajena a las transformaciones políticas
y sociales del país que la han atravesado y han dejado huellas en la diversidad de tradiciones
y perspectivas que la constituyen. Su vitalidad política, tramada cada día por los estudiantes
y docentes que formamos parte de ella, ha constituido un verdadero espacio de creatividad y
resistencia en momentos de crisis social e institucional como la que estamos atravesando.
Sin embargo, observamos preocupados que la producción de conocimiento y el ejercicio de
nuestros derechos como trabajadorxs docentes se encuentran afectados negativamente por
las políticas que se vienen imponiendo en nuestra Facultad. Mecanismos de disciplinamiento
que se apoyan en la precarización laboral, la falta de nombramientos, de presupuesto y la
desigualdad de derechos políticos. Esta situación muchas veces se traduce en exigencias de
lealtades, en la imposición de líneas de investigación, en desigualdad en el acceso a becas,
concursos y nombramientos. La paradoja de la carrera es que leemos, investigamos y discutimos
sobre los fenómenos del “clientelismo”, pero pareciera que hay un “obstáculo” (más político que
epistemológico) para poner en discusión aquel específico de nuestro campo. No queremos
permanecer pasivos ante la imposición de una lógica que cercena nuestro ejercicio crítico y nos
fragmenta como sujeto colectivo.
Menos aún, cuando el especial momento de pandemia que vivimos, redobla la necesidad
de aportar una lectura crítica desde nuestra disciplina que aporte al encuentro de las mejores
respuestas para la preservación del conjunto. Sin embargo, tenemos que decir que el actual
desempeño de la Dirección de la carrera para promover el intercambio crítico sobre la enorme
crisis actual no ha estado a la altura del desafío.
Creemos que es, en los momentos de crisis social aguda, cuando más necesaria se vuelve la
perspectiva de una sociología “que incomode” a los poderes empresariales, políticos e ideológicos
del capitalismo actual: ¿O no es necesario un profundo cuestionamiento a la gestión de la vida y la
muerte de las poblaciones bajo los imperativos de las ganancias empresariales?; ¿O no asistimos
todxs azorados a la privatización de la ciencia mediante el monopolio de las patentes de las
vacunas por parte de las empresas multinacionales?; ¿O los escenarios dantescos de catástrofes
sanitarias que vimos en todo el mundo no reflejan que la degradación de la salud pública es un
producto de gestiones estatales atadas a los dictados de organismos internacionales de crédito
(como el FMI) y continuas políticas de ajuste fiscal? Para estar a la altura de esta coyuntura,
creemos que nos debemos un llamado a los “estados generales” de las Ciencias Sociales. Para
poder recoger, aún en nuestra diversidad, las mejores experiencias de nuestra Carrera y ponerlas
al servicio de la transformación social.
Nada de esto nos propusieron en esta convocatoria a elecciones del claustro de profesorxs,
irresponsablemente convocadas en un cuadro sanitario completamente desbordado, y que
se suma a la decisión de desoír e ignorar los pedidos de postergar las elecciones realizados
por diversos actores políticos de nuestra facultad, para cuando estén dadas las condiciones
sanitarias. Una muestra más del carácter burocrático y restringido de la democracia universitaria
actual. El interés de la Gestión de la Facultad, los oficialismos de las carreras y del Rectorado
está concentrado en las disputas internas un claustro minoritario que monopoliza el 50% del
Consejo Directivo y donde lxs consejerxs electos, decidirán, sin mediar consulta alguna previa ni
deliberación, el/la próximo/a Rector/a de la UBA. He allí toda la cuestión.
Una respuesta a estas cuestiones hoy se plasma en el bloque de confluencia entre Imaginación
Sociológica y La izquierda en Sociales. Lo hace en un espacio interclaustros de profesores,
docentes, graduadxs y estudiantes, agrupadxs y no agrupadxs, para intervenir en común en unas
elecciones que se presentan “desdobladas” y que vulneran derechos democráticos adquiridos,
pero en las cuales creemos que tenemos la obligación de defender la educación pública y
bregar por una Carrera participativa, rigurosa, solidaria y comprometida con los intereses de los
trabajadores y del pueblo argentino.
En lo específico de nuestra Carrera, consideramos que la regularización de la planta docente,
incluyendo a lxs docentes de las materias optativas, y respetando los derechos de lxs trabajadores,
es un paso indispensable para garantizar los derechos laborales del conjunto a la vez que reafirma
la valorización de las tradiciones teóricas y académicas por las que esta Carrera es reconocida.
También nos preocupan y ocupan las distintas formas de violencia de género que
sufrimos estudiantes, docentes y no docentes en la Facultad, y entendemos imprescindible
la implementación de un Protocolo contra la violencia de género cuente con una partida
presupuestaria acorde y con la participación de docentes, no docentes y estudiantes, para
garantizar los derechos de las víctimas.
Dentro de las prioridades de nuestra Carrera está la salarización de los docentes ad-honorem.
Para ello es necesario obtener los recursos presupuestarios, así como realizar una equitativa
distribución del mismo, de modo que todxs nuestrxs docentes cobren por su trabajo. En
Sociales, hay alrededor de 800 compañerxs ad honorem a quienes se les niegan los derechos
elementales de todo trabajador; salario, obra social, aportes jubilatorios y ART. Los responsables
de esta situación son los distintos gobiernos nacionales en el otorgamiento de las partidas
presupuestarias necesarias y las autoridades de la Universidad. La gestión de Mera se ha
adaptado sistemáticamente al desfinanciamiento de la educación pública y a las restricciones y
pedidos del Rectorado.
Nuestra Carrera tiene una tradición y una identidad fundadas en la investigación académica
que se expresa en la fuerte vinculación entre investigación y docencia. Es así que la formación en
investigación es una parte fundamental de la misma. El trayecto formativo correspondiente a la
investigación debe ser abordado con profundidad y firmeza ajustando los criterios que regulan las
horas de investigación y las acreditaciones correspondientes.
Proponemos promover la reflexión y el debate abierto en nuestra comunidad de profesorxs,
auxiliares docentes, graduadxs y estudiantxs a través de la difusión de los avances y resultados
de las investigaciones en el marco de actividades académicas colectivas regulares, como son
las Jornadas de Sociología, la realización de jornadas, Congresos y otras actividades que nos
propongan estudiantes y docentes de la carrera. Daremos continuidad a la Revista Entramados y
Perspectivas como un modo de hacer conocer la producción que se genera en nuestra Carrera y
en otras comunidades sociológicas del país, de la región y también a nivel internacional. Es nuestra
intención continuar trabajando para consolidar esa publicación como un espacio privilegiado de
circulación de conocimiento y de diálogos abiertos que expresen la riqueza de nuestras tradiciones
y las nuevas perspectivas. Se trata de una publicación institucional y respaldada por profesores e
investigadores de nuestra Facultad y de otras instituciones del país y del exterior.
Pretendemos impulsar una política de publicaciones que dé lugar a que nuestros estudiantes y
jóvenes graduadxs hagan conocer sus producciones. De la misma manera se utilizarán todos los
recursos tecnológicos para agilizar la comunicación y participación de la comunidad sociológica.
La Carrera de Sociología tiene una continua presencia pública gracias al trabajo de toda la
comunidad que la compone, que transcurre tanto en el marco de los espacios académicos
como en la forma de intervenciones sobre problemas sociales contemporáneos, a nivel local,
regional y global en distintos espacios. Aspiramos a generar ámbitos de difusión de estas
iniciativas a través de estrategias de articulación entre los trabajos de investigación de la
Carrera y los medios de información y comunicación sociales, dando mayor visibilidad a la
producción de conocimiento y la reflexión crítica sobre temas de agenda pública. Necesitamos
que la carrera de Sociología se organice para intervenir en los grandes problemas nacionales y
que se posicione públicamente, con independencia política de los gobiernos de turno, sobre las
diversas problemáticas sociales. Recuperando una vinculación con los sectores en lucha como
les trabajadores que luchan por sus salarios, les trabajadores desocupados e informales que
luchan contra el hambre y la miseria, las luchas anti-represivas, contra el extractivismo, por los
más amplios derechos de las mujeres, entre otras.
Consideramos que la Universidad de Buenos Aires se debe un proceso de discusión política
profunda a fin de avanzar en un proceso de democratización que permita una mayor participación
de todos los actores que integran la vida universitaria. En ese sentido, ninguno de los bloques
que se disputan actualmente la Facultad y gobiernan las Carreras ha hecho nada para promover
el claustro único docente. A pesar de incluirlo entre sus propuestas electorales, al momento de
ser gestión, no han avanzado en su implementación aun cuando es una atribución propia de la
facultad. Asimismo, nuestra universidad es la que impone las condiciones más restrictivas sobre
el claustro de profesorxs, negándose a implementar el claustro único, que ya existe en gran parte
de las universidades nacionales. Necesitamos transformar a fondo los estatutos restrictivos, en el
camino a democratizar todos los órganos de cogobierno.
En este sentido es indispensable impulsar la creación de un claustro único docente con
ciudadanía plena para todos sus miembros, la discusión sobre el carácter del claustro de graduadxs,
el incremento de la representación estudiantil, el otorgamiento de voz y voto para la representación
“no-docente”, e instancias interclaustros de participación y debate, entre otras muchas cuestiones
que se deben debatir y transformar para romper los mecanismos de disciplinamiento que se
apoyan en la precarización laboral, la falta de nombramientos, y de presupuesto y la desigualdad
de derechos entre los docentes.
Estas son algunas ideas básicas que animan nuestro trabajo para los próximos dos años con
la convicción que será con la participación activa de quienes integran los distintos claustros de
nuestra Carrera que lograremos una agenda que esté a la altura de los complejos tiempos que
enfrentamos. Ellas son apenas el comienzo de nuestra voluntad de entablar un diálogo profundo
y democrático con quienes legítimamente estén interesados en pensar el futuro de una Carrera de
Sociología dedicada a formar sociologxs con una actitud crítica fundamentada en el conocimiento
y una fuerte vocación de transformación social.

Buenos Aires, junio de 2021

BLOQUE
IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA – IZQUIERDA EN SOCIALES
Candidato a Director: Lucas Rubinich
Secretaria Académica: Paula Varela
Coordinadora técnica: Cecilia Dinius
Coordinador del Programa UBA XXII: Marcelo Langieri

Lista de profesores para la Carrera de Sociología


Gabriela Gómez Rojas / Alcira Daroqui
Paula Varela / Christian Castillo
Carlos Motto / Alejandra Oberti
Antonio Rosselló/ Pablo Heller
Silvia Guemureman/ Pablo Bonavena

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