Está en la página 1de 3

ALUMNA: ILARI DAIANA

LEGAJO: 17430/1

texto: James Daniel “Sindicato, burócratas y movilización” parte 1 y parte 2


Utilizar el siguiente cuestionario como guía de lectura y responderlo.

1- ¿Por qué causas resulto insostenible la posición de Lonardi frente a las organizaciones
sindicales peronistas?
La posición de Lonardi de lograr un acercamiento entre el gobierno militar no
peronista y el movimiento sindical peronista se volvió imposible se llevar a cabo. Su política
conciliadora fue perdiendo fuerza y acabó por desestimarse por completo.
Por qué falló la política conciliadora tal vez resida en la debilidad del ala nacionalista dentro
de las fuerzas armadas para controlar a los comandos civiles. También que los dirigentes
sindicales eran conscientes de ello, por lo que no quisieron desgastar su poder cediendo a las
exigencias del gobierno. Otro factor fue la limitación del poder sindical y la resistencia de la
militancia peronista (opuestos a la Revolución Libertadora) que limitaban las posibles
concesiones de los dirigentes sindicales; las manifestaciones y huelgas espontáneas y
desorganizadas fueron la visualización de esta oposición, que posteriormente se conocería
como “Resistencia Peronista”.

2- ¿Qué fue “la resistencia”? ¿por qué se conformó tan rápidamente?


“La resistencia” fue la forma de organización que encontraron, casi de manera
espontánea, los sindicatos y trabajadores para defenderse (las condiciones fabriles) de los
ataques que recibieron desde el gobierno, ya liderado por Aramburu, y de las patronales que
querían acabar con el poder que tenían las comisiones internas sobre el control del proceso
productivo del país. Las intervenciones de las fuerzas de Aramburu conjunto con los
empleadores fueron tan avasallantes que esta forma de resistencia generalizada se conformó
rápidamente y esta lucha confirmó la dominación peronista de la clase obrera.

3- ¿Cómo surgieron y qué relevancia tuvieron las 62 organizaciones? ¿Cuál fue su doble
desafío?
En 1957, se creó una Comisión Intersindical compuesta por los gremios normalizados
en pos de restablecer las elecciones libres en los sindicatos, reabrir la CGT, suspender las
trabas a la intervención en cuestiones sindicales y liberar a los encarcelados por actividades
gremiales.
La presencia de dicha comisión desanimó las esperanzas de la vieja dirigencia de
recuperar sus posiciones privilegiadas, y avivó el conflicto entre esta y la nueva generación
de líderes neoperonistas. La comisión permitió alcanzar cierto grado de coherencia
organizativa para las fuerzas peronistas dentro del ámbito gremial, puesto que la estructura
institucional posibilitó recibir las instrucciones del general Perón desde el exilio y organizar
los masivos votos en blanco.
Posteriormente, se fundan las 62 Organizaciones, entidad mayoritariamente
neoperonista que surgió del congreso de 1957 para normalizar la CGT. La entidad
representó para los gremialistas peronistas, la primera organización justicialista
completamente legal desde el derrocamiento de Perón, y la utilizarían para coordinar su
accionar y presionar al gobierno tanto en el campo sindical como en la esfera política más
general. Ese fue su doble desafío.

4- ¿Cuáles fueron los nuevos roles y las transformaciones del sindicalismo durante los años
de la presidencia de Frondizi?
Durante los primeros 8 meses del gobierno de Arturo Frondizi, los sindicatos hicieron
una tregua, pero, fortalecidos por la resistencia y su capacidad para sobrellevar la represión
militar, iniciaron una serie de huelgas al radical electo que con la aprobación de la ley de
asociaciones profesionales prometía una estabilidad dentro del movimiento sindical. Sin
embargo, esto duro poco, el anuncio del plan de estabilización provocó un descontento en el
movimiento y envenenó las relacionales laborales. De esta manera, los gremios volvieron a
ser intervenidos y la posición negociadora de los sindicatos quedó debilitada, lo que provocó
que los sindicatos peronistas vean a Frondizi como un traidor (ya que había llegado al poder
gracias a sus votos).
El año 1959 estuvo caracterizado por conflictos nacionales y huelgas generales, las
cuales culminaron en una reunión de las 62 Organizaciones en la cual se rechazó
explícitamente el plan desarrollista de Frondizi y se coordinaron como su principal opositor,
porque este no tenía en cuenta el nexo entre justicia social y desarrollo económico.
A partir de los números de huelgas en la década del `60, el autor habla de una
derrota de las capacidades de lucha de la clase obrera y el abandono paulatino de la
militancia y participación de miles de activistas. Además, la aplicación del Plan CONINTES en
marzo de 1960 amplió las capacidades de represión por parte de las fuerzas armadas y por
ende aumentó los casos de persecución y encarcelamiento.
El aumento de la resignación y la pasividad antecedieron a una creciente
burocratización, que significó un cambio en las relaciones entre líderes y bases, una menor
democracia interna y una mayor corrupción entre los dirigentes.
Las derrotas del sindicalismo y de la insurrección peronista propiciaron los objetivos
de integración esbozados por Frondizi; se comenzaba a optar por el pragmatismo y el
gobierno lentamente relajaba algunas de las restricciones del plan de estabilización y la
represión directa contra las huelgas.
Las transformaciones del gremialismo peronista, desde los puntos más radicalizados
de la Resistencia hasta la organización de una campaña electoral mediante las negociaciones
y en un marco legal, evidenciaron la primacía que los sindicatos peronistas ahora ejercían
sobre los demás sectores del movimiento. Si bien Perón había creado un aparato político para
reemplazar a los laboristas, esta estructura estuvo siempre en un segundo plano frente al
movimiento gremial; para la mayoría de los trabajadores el partido político tuvo una escasa
significación inmediata. Posteriormente y con la formal proscripción del partido, la resistencia
en las fábricas y los gremios esto se confirmó. Pero con las derrotas y desmoralización, la
emergente jerarquía sindical optó por una vía política y legal.

5- ¿Qué representó Augusto Vandor en la nueva configuración política y sindical? ¿Qué


factores permitieron la emergencia del vandorismo?
El vandorismo fue una práctica política. La figura de Augusto Vandor representó la
transformación de los sindicatos, desde una posición de antagonismo a otra de aceptación y
negociación dentro de los marcos legales. El “vandorismo” llegó a ser sinónimo del
pragmatismo y del empleo de su fuerza política y representatividad de los sindicatos como
único sector legal del peronismo para negociar con otros factores del poder, principalmente
dentro del gobierno o las fuerzas armadas. Gracias a las negociaciones entre los vandoristas,
(las 62 Organizaciones) y los independientes (los 32 sindicatos democráticos), la a CGT fue
reinaugurada en noviembre de 1962 y Vandor adquirió así, cada vez más poder desde su
posición como dirigente de las 62 Organizaciones, habiendo apartado en el proceso a los
coordinadores de la línea dura. Este fue uno de los factores de la emergencia del vandorismo.

6- ¿Cuáles fueron las casusas y las consecuencias del “doble juego” al que se refiere James?

Con el peronismo proscripto los sindicatos se convirtieron en los únicos


interlocutores válidos (en tanto que eran los únicos sectores legales del movimiento) de los
gobiernos que se hicieron cargo del país a partir de 1955. Vemos aquí lo que James llamó el
‘doble juego’ de representar a la clase obrera en su lucha por mejoras salariales y al
movimiento peronista en sus conflictos y maniobras con otras fuerzas políticas de la
Argentina. Se trata de un doble juego, político y gremial, que venían realizando desde 1955,
haría que el entrecruzamiento de la acción sindical y la acción política no fuera una
particularidad de la CGT de los Argentinos, sino una característica de la acción sindical del
período.