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PROBLEMAS DE LA ADMINISTRACION DEL RIESGO Y LA IMPORTANCIA DE

IMPLEMENTAR UN SISTEMA DE GERENCIA DE RIESGO PARA LA TOMA DE


DECISIONES

FANNY COROMOTO BAUTISTA TORRES

Docente

CAMILO ERNESTO TINOCO BERNAL

FUNDACION UNIVERSITARIA DEL AREA ANDINA


ESPECIALIZACION EN GERENCIA FINANCIERA
DECISIONES FINANCIERAS BAJO RIESGO E INCERTIDUMBRE
Mayo 2021
PROBLEMAS DE LA ADMINISTRACION DEL RIESGO Y LA IMPORTANCIA DE
IMPLEMENTAR UN SISTEMA DE GERENCIA DE RIESGO PARA LA TOMA DE
DECISIONES

El desarrollo de la gestión de riesgo y las funciones claves relacionadas con el mismo, han

estado evolucionado de manera creciente a lo largo de los años. Existen diferentes riesgos

identificables como el crediticio, operativo, de liquidez, lavado de activos, financiamiento del

terrorismo entre otros, pero la dimensión y el impacto en cada industria es diferente; lo que

genera una preocupación creciente para hacer empresa. Hay áreas claves del mercado actual que

impactan en los negocios como es la tecnología, la complejidad normativa y la rápida evolución

de las necesidades del consumidor. Los cambios tecnológicos permiten que las empresas

proyecten reducir costos e implementen herramientas que permitan tener información confiable,

oportuna, integra y de fácil acceso cuando se requiera, la complejidad normativa hace que las

exigencias mientras más grande la empresa más expuesta este a demostrar la confiabilidad y

transparencia y por ultimo las necesidades del consumidor hacen exigente que las empresas

tengan un mayor estándar de calidad y servicios que ofrecer; haciendo de esta una empresa que

debe estar en constante cambio y/o transformación. Las empresas con prestigio y sostenibilidad,

deben tener además de la información financiera los reportes no financieros que hacen que una

empresa sea sostenible en el tiempo como es la información de reporte social, impacto ambiental,

clima laboral, entre otros. Los riesgos siempre han existido, lo que se ha sofisticado son los

mecanismo que los identifican y hoy en día, los empresarios ya están tomando conciencia de que

para hacer negocios se tienen que evaluar riesgos.


Contar con un plan de gestión de riesgos es algo que la mayoría de las organizaciones

deberían tener, debido a que esta es la forma en la que se protegen interna y externamente, de

todo aquello que se puedan presentar dentro de la compañía, ocasionando desequilibrio o

desajustes en algunos de los procesos que se llevan a cabo. Para evitar que este tipo de problemas

puedan alterar el normal funcionamiento dentro de la compañía se debe estructurar un método

de gestión de riesgos que evite que se puedan presentar, y en caso de que llegara a suceder no

afecte de manera directa o traiga mayores consecuencias. La gestión eficaz de los riesgos debe

estar basada en el tratamiento y el control primero preventivo y, posteriormente, detectivo, de tal

forma que conozcamos en todo momento el nivel de control que tenemos en las organizaciones y

vincular la toma de decisiones y estrategias al perfil de riesgos determinado por la empresa. La

mayor evolución de la gestión de los riesgos con que nos encontramos, es que la gestión de

riesgos empresariales abarca no solo la identificación y valoración de los riesgos, sino un

tratamiento de los riesgos basado en la evaluación cualitativa y cuantitativa vinculada con los

objetivos estratégicos de la organización. El administrador de una entidad debe desarrollar la

capacidad de ver el posible efecto de cada riesgo e implementar estrategias que conlleven a la

creación de una cultura de concientización del riesgo, desarrollar procesos para identificar y

controlar el riesgo, llevar a cabo auditorias de información no financiera e integrar estrategias de

riesgo y de negocio, con el fin de disponer de información relevante en todo momento y de

importancia para la toma de decisiones.

La toma de decisiones es una actividad inherente a la gestión de la empresa. Se han

desarrollado varias de estrategias y procesos que buscan ser un apoyo en la toma de decisiones,

por medio de la intervención y profundización, analizando los deferentes impactos que estos
producen dentro del desarrollo de cualquier actividad. Para gestionar y analizar los riesgos, se

deben realizar unos pasos específicos que ayudan a manejar la incertidumbre: primero que todo

debemos saber que es un problema potencial que puede ocurrir o no, pero dejando a un lado el

resultado; en realidad es fundamental identificarlo, segundo evaluar la probabilidad de que

ocurra; tercero estimar su impacto y establecer un plan de contingencia, en caso de que el riesgo

se materialice. (Bravo y Sánchez, 2009).

En el momento de tomar las decisiones, y en particular de establecer criterios con los que

adoptar un curso de acción, tres son las situaciones que se le pueden presentar al decisor: Tener

certeza de la decisión; este es el contexto ideal para la toma de decisiones, porque se tiene la total

seguridad sobre lo que va a ocurrir en el futuro. Desde un punto de vista estrictamente

económico se trata de elegir el curso de acción que va a proporcionar los mejores resultados de

acuerdo con el criterio establecido (beneficios, rentabilidad, cifra de ventas, entre otros). Otra

situación que se le presenta es la probabilidad de riesgo: esta situación se aproxima a las

situaciones habituales en la empresa. El decisor, bien porque se ha procurado información, bien

por su experiencia, puede asignar probabilidades a los estados de la naturaleza de los que

depende la efectividad de su decisión. De esta forma, puede valorar, al menos asociándolos a una

probabilidad, los resultados promedio de sus decisiones. Y tercero, la incertidumbre que es una

condición del mundo real en el cual hay una exposición a la adversidad, conformada por una

combinación de circunstancias del entorno, donde hay posibilidad de perder o ganar. En las

empresas el riesgo debe ser tenido en cuenta para evitar y prevenir en lo posible pérdida de

recursos. Es así, que existen herramientas administrativas ya probadas que sirven de apoyo para

la gestión y administración de los riesgos, como el ciclo PHVA (planear, hacer, verificar y
actuar), donde el ciclo va desde la planeación de la gestión hasta la retroalimentación de las

tareas ejecutadas.

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