NOTA CLÍNICA

Plasticidad del sistema nervioso central y estrategias de tratamiento para la reprogramación sensoriomotora: comparación de dos casos de accidente cerebrovascular isquémico en el territorio de la arteria cerebral media
M.J. Díaz-Arribas a, P. Pardo-Hervás a, M. Tabares-Lavado b, M. Ríos-Lago c, F. Maestú d
PLASTICITY OF THE CENTRAL NERVOUS SYSTEM AND TREATMENT STRATEGIES FOR SENSORY AND MOTOR REPROGRAM: COMPARISON BETWEEN TWO CASES OF CEREBROVASCULAR DISEASE IN THE MIDDLE CEREBRAL ARTERY TERRITORY Summary. Introduction. Injury to the central nervous system causes a series of symptoms, which lead to a process of cerebral plasticity. Propioceptive and exteroceptive information processing from the outside to the brain, influence the development of neuroplasticity, which contributes to either the recovery or maintenance of sensory-motor alterations after a stroke. Case reports. Two patients with cerebrovascular accident in the left middle cerebral artery territory, one of them ischemic and the other hemorrhagic, whose sensory and motor therapy applied show big differences. Conclusions. Treatment strategies for functional rehabilitation following a cerebrovascular accident, must be established in relation to current hypotheses on cerebral neuroplasticity and central nervous system pathways, which shows less damage or better sensory motor response. The assessment of neurological signs and symptoms, can indicate which tracts show more or less damage and which ones show greater response to motor recovery treatment. Nevertheless, functional neuroimaging diagnosis provides us with the data in a more reliable way. Even so, among patients that show similar lesion zones, according to diagnosis of computerized tomography or magnetic resonance imaging, there exists a significant clinical variability among different cases, in which case we confirm, in reference to physical treatment, that there are no patients alike, or identical patients even if they have the same clinical diagnosis of the disease. [REV NEUROL 2006; 42: 153-8] Key words. Cerebrovascular accident. Functional reorganization. Motor activity. Neural pathways. Neuronal plasticity. Physical therapy (specialty).

INTRODUCCIÓN La acción que realiza el ser humano tiene como base una conducta sensitivomotora, coordinada y controlada por el sistema nervioso central (SNC). A través de la propiocepción y exterocepción [1], el SNC solicita a las estructuras del cuerpo para realizar una serie de funciones que den lugar a una acción [2]. Una de las patologías más frecuentes de alteración en las vías sensitivomotoras son los accidentes cerebrovasculares (ACV) producidos en la zona de la arteria cerebral media (ACM). Este tipo de lesiones provoca alteraciones morfofuncionales muy variadas, según diversos factores: la zona que abarca la lesión, el tipo de ACV (isquémico, hemorrágico, transitorio, etc.), el nivel de desarrollo del SNC de la persona antes del suceso, la edad, etc. Sin embargo, uno de los condicionantes principales para la mejora funcional de los pacientes es la mayor o menor afectación de las vías del SNC. Por medio de la exterocepción y propiocepción es posible facilitar o inhibir la actividad de las vías que presentan mejor respuesta al tratamiento de la función motora, en orden al proceso neuroplástico [3-5].
Aceptado tras revisión externa: 07.11.05. Departamento de Medicina Física y de Rehabilitación. Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología. Universidad Complutense de Madrid. b Centro de Fisioterapia Neurológica ENCEFIS. c Unidad de Daño Cerebral. Hospital Beata María Ana. d Departamento de Psicología Básica II. Centro de Magnetoencefalografía Dr. Pérez Modrego. Universidad Complutense de Madrid. Madrid, España. Correspondencia: Prof. María José Díaz Arribas. Departamento de Medicina Física y de Rehabilitación. Escuela de Enfermería, Fisioterapia y Podología. Universidad Complutense de Madrid. Apdo. Correos 2. E-28792 Miraflores de la Sierra (Madrid). Fax: +34 913 941 516. E-mail: mjdiazar@ med.ucm.es © 2006, REVISTA DE NEUROLOGÍA
a

Se exponen los casos de dos pacientes con ACV en la región de la ACM: uno isquémico y otro hemorrágico. En el primero de los casos, la vía corticoespinal presenta mayor capacidad de activación frente a otras vías que aparecieron en las pruebas de neuroimagen como directamente afectadas. En el segundo, la vía corticoespinal muestra una importante degeneración walleriana (DW) desde el primer momento. El objetivo del estudio será valorar cómo dos casos similares en la edad de las pacientes, la causa del ACV y el primer diagnóstico clínico de ambas, necesitan un tratamiento de rehabilitación funcional distinto, según las vías del SNC que, tras la lesión, tienen mayor y menor respuesta a la activación sensitivomotora. De igual manera, destacaremos la importancia del diagnóstico clínico por neuroimagen de cara a la identificación de las vías y las áreas del SNC que presentan mayor lesión [6]. Si bien los primeros signos y síntomas de ambas pacientes son muy semejantes, de acuerdo con el primer diagnóstico de ACV isquémico, evolucionando uno de ellos a ACV hemorrágico –confirmado mediante resonancia magnética (RM)–, los cuadros clínicos van a presentar una evolución posterior según las vías afectadas y el proceso neuroplástico. Por ello, el conocimiento previo de la afectación de las vías ayudará a establecer las estrategias de tratamiento adecuadas y la posterior valoración de la evolución de los pacientes.
CASOS CLÍNICOS Se revisaron las historias clínicas de ambas pacientes, diagnosticadas de ACV en la arteria cerebral media izquierda (ACMI), con los síntomas considerados propios de la afectación de la motoneurona superior [7]: musculatura hipotónica en la fase aguda con tendencia a la espasticidad a medida que evoluciona el cuadro clínico. Sobre ambas pacientes se plantean las dife-

REV NEUROL 2006; 42 (3): 153-158

153

con antecedentes de cardiopatía no controlada e hipertensión arterial. las ventanas y la matriz se realizan conforme a los parámetros estándares de los hospitales de España. se describe como ACV de perfil isquémico y de etiología cardioembólica. Tras la realización de una RM. rales. se espera una tendencia a la espasticidad–. lo que nos habla de una recu- DISCUSIÓN Valoración y líneas de tratamiento para la recuperación motora según la afectación de las vías del SNC de ambos casos El caso 1 inicia. clutar para mejorar su nivel de actividades y de participación según informe neurológico. que confirma el diagnóstico. rodeada de la característica zona de penumbra isquémica sin de este tipo de afectaciones. se evidencia una mejoría en el plano sensitivomotor y conductual. Diferencias en el planteamiento de las líneas de tratamiento para la recuperación motora. 2).J. Comparación del corte 10 de la primera tomografía axial computarizada craneal sin contraste realizada externos evidentes de afectación hemisférica cerebral izquierda. Pasada la fase de choque tisular. y había recibido flujo sanguíneo por debajo de 28 mL/100 g/min– en núcleos de la base y cápsula interna. Lejos de lo teóricamente esperado. lo primero que en la paciente aparece son los movimientos voluntarios de los dedos de la mano afecta –tanto en extensión como en flexión– y movilidad del pie –la musculatura flexora dorsal del pie es la primera en activarse–. aunque ya presentaba signos Figura 1. no se tratan las fases específicas de la valoración y el tratamiento de las funciones motoras. Distintos servicios de Neurología realizaron la primera valoración. a b Caso 1. tral de infarto –cambios histológicos provocados por una reducción del meses más tarde desde que se produjo el ACV. con técnicas específicas de terapia física neurológica. ET AL rentes líneas del tratamiento de recuperación funcional. Los datos relevantes que aporta la historia clínica son una valvulopatía mitral y tricúspide. Los datos relevantes de la exploración y valoración neurológica. la deambulación y el cambio de unas posturas a otras con la máxima participación y repetición por parte del paciente. excepto los cuidados posturales durante el ingreso hospitalario. 1). La TAC al caso 1 (a) y del mismo corte 48 horas después (b). son los antecedentes de hipertensión arterial y valvulopatía mitral reumática. antes de la realización de una RM. Destaca. Los datos más relevantes de la historia clínica. programación motora [14.15] en cada una de las pacientes. la primera valoración y tratamiento para la recuperación motora. y no había recibido anteriormente ningún otro tratamiento. en el que se puede apreciar la lesión en la región de la artea las 48 horas objetiva una zona cen. xia. DÍAZ-ARRIBAS. además. con signo de Babinski positivo. Mujer de 49 años de edad. La tomografía axial computarizada (TAC) inicial que se realiza a la paciente es normal. Para ello se utilizó la valoración y tratamiento según el concepto Bobath [18-20].17]. a los 55 años de edad. El caso 2 inicia el mismo proceso seis 154 REV NEUROL 2006. desviación de estructuras de la línea media ni signos de sangrado intracraDesde la valoración y el tratamiento intensivo inicial de reneal.ria cerebral media. se Los datos sensitivomotores relevantes en la exploración y valoración pudo apreciar clínicamente qué estructuras y funciones se enmédica neurológica [9-11] son los considerados propios de una lesión de la contraban más receptivas a la activación y cuáles se podían remotoneurona superior: musculatura hipotónica en la fase aguda –de la que. La base del planteamiento terapéutico se centra en las actualizaciones del funcionamiento en condiciones normales y tras un ACV que provoca un proceso neuroplástico posterior [8]. con compresión del ventrículo lateral izquierdo en el territohasta ese momento un tratamiento de fisioterapia no específico rio de la ACMI. se evidencian lesiones sugestivas de un gran infarto hemorrágico que afectaba a núcleos de la base y a la zona de la cápsula interna del lado izquierdo con un importante edema. Mujer que sufre un ictus tromboembólico de carácter isquémico en el territorio de la ACMI.M. Las funciones se evaluaron junto con las estructuras corpoCaso 2. una ausencia de flujo en la carótida interna (Fig. De este último método se realizaron actividades para la recuperación del equilibrio. Las separaciones entre los córtex. con doble lesión aórtica ligera y episodios de arritmias cardíacas. fueron similares a los que presentaba el caso 1: musculatura hipotónica en la fase aguda que evolucionaba hacia una hipertonía y exageración de los ROT. exageración de los reflejos tendinosos profundos (ROT) (pruebas de hiperrefledesde el plano sensitivomotor [16. un mes más tarde. En los datos del primer informe. con ausencia de flujo en las arterias carótida interna y cerebral media. se espera la evolución de la parálisis flácida inicial a una hipertonía de la musculatura antigravitatoria. 42 (3): 153-158 . que sufrió un ACV en el territorio de la ACMI en el mismo año y mes que el caso 1. así como algunas de las recomendaciones terapéuticas de métodos de tratamiento de reaprendizaje motor de Carr y Shepherd [16]. según las vías del SNC lesionadas y no lesionadas después del ACV Caso 1: paciente con ACV en la región de la ACMI cuyo sistema corticoespinal presenta un nivel de activación mayor que otras vías y estructuras Coincidiendo con la recuperación de las estructuras de la zona isquémica. con respecto a la función sensitivomotora que se realizó al inicio. Dados los objetivos del presente trabajo. recogidos el día de la lesión cerebral. clono) y signo de Babinski positivo [12]. Llamaba la atención la presencia de una marcada DW de la vía piramidal izquierda desde este primer momento [13] (Fig. en la zona de los núcleos de la base.

Unido a lo anterior. la independencia total en el cuarto de baño. como puede ser la predisposición genética de la paciente. Sin embargo. Los objetivos deben alcanzarse a través de una estrategia de tratamiento bien establecida. 42 (3): 153-158 155 . Esto ocasiona una falta de estabilidad proximal que se evidencia en una disminución de las reacciones posturales de equilibrio. la estabilidad en ambas cinturas y los movimientos de destreza motora que faltan tanto en la mano (no se daban movimientos selectivos y disociados) como en los pies (enlentecimiento en las reacciones de equilibrio de los pies). REV NEUROL 2006. donde el control ipsilateral del miembro superior se realiza a través de vías como la corticorreticuloespinal o la corticopropioespinal. no se obtienen resultados favorables al iniciar el tratamiento directo de la mano o el miembro superior en cuestión. Resonancia magnética del caso 2. La disartria también evoluciona favorablemente. el vestido y el aseo personal. Tampoco se consigue aumentar el tono de fondo postural [30]. se inicia una importante mejora rápida y espontánea asociada a la reabsorción del edema y de la hemorragia. La estrategia de tratamiento será fomentar el uso de la mano en actividades cotidianas para aumentar el tono de fondo postural de la cintura escapular y del tronco. especialmente la reacción de enderezamiento contra la gravedad. lo que puede coincidir con la lesión de los núcleos de la base y la DW de la vía corticoespinal medial. En este caso. ya que se inicia la deambulación. Todo ello apunta a una afectación mayor de estructuras relacionadas con las vías corticorubroespinal. En principio. esto sería un enfoque incorrecto del tratamiento de las funciones motoras. persiste un bajo tono postural [25] de ambas cinturas (escapular y pélvica). dada la extensión de la hemorragia en esta región. los núcleos basales más que con la afectación directa de la vía corticoespinal.PLASTICIDAD Y TRATAMIENTO MOTOR FUNCIONAL a b c Figura 2. donde se aprecia en la región medial del pedúnculo derecho una banda blanca bien definida que indica una alteración de la señal en las fibras del tracto piramidal antes de la decusación en las pirámides. cortes 8 y 9 en plano axial potenciado en T2. La flacidez del caso 2 es mayor de la apreciada en el caso 1. si se pretenden conseguir movimientos selectivos en los dedos de la mano [29]. sobre todo de cinturas escapular y pélvica. peración espontánea de la vía corticoespinal [21-23]. La situación del caso 2 podría corresponderse con las conclusiones de los estudios de Ziemann et al [31]. Se muestra la serie 4. el bajo tono postural del tronco puede verse influido por muchos factores. El tratamiento de reprogramación de la función sensitivomotora tendrá como objetivos recuperar este tono de fondo postural. Aun con la falta de selectividad en dichos movimientos. ni la actividad en las cinturas al tratar directamente el tronco y sus movimientos. así como de algunas de las vías que se enlazan con Caso 2: paciente con ACV en el territorio de la ACMI cuyo sistema corticoespinal presenta una degeneración walleriana desde el primer momento de la lesión Después de la estabilización hemodinámica de la paciente. que consiste en optimizar las zonas que la paciente activa mejor para lograr una función más normalizada [28]. vestibuloespinal y reticuloespinal. así como de la musculatura del tronco [26. lo que se pudo visualizar por imágenes de sus movimientos grabados anteriores a la lesión (Fig. En el informe de radiodiagnóstico se indica la degeneración walleriana de la vía piramidal izquierda. la situación funcional del caso 1 pasa de una valoración de grave dependencia a una valoración de dependencia moderada. según la escala de Barthel [24].27]. que en el caso 2 pueden encontrarse lesionadas a su paso por la cápsula interna. 3).

como la restricción del miembro superior no afectado [34] y el consiguiente tratamiento forzado del afectado. Se aprecia la progresiva activación de la musculatura estabilizadora de la cintura escapular a través de la facilitación del tono postural en el tronco y de la implicación intencional de la mano en actividades realizadas antes de la lesión. y lleva a las pacientes a normalizar las reacciones de equilibrio primeramente en el hemicuerpo sano. lo que indica una carencia de lo que podemos denominar ‘memoria cinestésica’. Tratamiento del caso 1. Estos movimientos causan un nuevo retraso en los logros funcionales que ya se habían conseguido en ambas pacientes. entrarían dentro de esta línea terapéutica. vestido. mediante los movimientos conservados del miembro superior. En su reincorporación. Estas alteraciones en el hemicuerpo no afectado podrían corresponderse con un segundo proceso de reorganización cerebral. en fases posteriores sucede al contrario. Esta circunstancia lleva a la paciente a una situación funcional como de dependencia grave según Barthel. en las actividades que implican transferencias (traslados de la silla a la cama o a de pie. tras un intervalo de 3-4 meses. Ésta puede alterarse por muchos factores. para después conseguirlas en el afectado. En este momento. trapecio superior. ya que interfieren en los movimientos normales principalmente del hemicuerpo no afecto. como son los desplazamientos o giros. también condicionará el planteamiento terapéutico. manifestados en grados diferentes en cada una de ellas. Líneas de tratamiento comunes de ambas pacientes en una fase más avanzada de la lesión Las primeras líneas de tratamiento que se han descrito se trazan por la valoración de la afectación de las vías tras la lesión. El último período del tratamiento motor se interrumpió en ambas pacientes. cuádriceps y soleo). ya que se desinhiben conexiones. se aprecia claramente una tendencia a la hipertonía en musculatura distal de miembro superior e inferior. 42 (3): 153-158 . donde se marca la diferencia entre la función de un hemicuerpo y del otro. mientras que con el caso 1 la estrategia de tratamiento se planteaba desde la provocación del aumento de tono postural en el tronco y cinturas. Puede apreciarse cómo se fomenta la estabilidad de la muñeca y el uso de la mano afectada. En este caso. que le hacen enfrentarse a la gravedad. La estrategia de tratamiento en estos casos pasa por la recuperación de la línea media dentro de la mayor normalidad. especialmente en actividades que implican la disociación de las cinturas escapular y pélvica. que el paciente manifiesta como ‘torpeza’ en el miembro superior. Por eso. se trabaja la estabilidad en cintura escapular. Las propuestas rehabilitadoras. Por ello.J. DÍAZ-ARRIBAS. ya que las alteraciones en el movimiento del hemicuerpo no afecto al cabo del tiempo. y se valora desde los primeros momentos un nivel 1+ en la escala de Ashworth de la musculatura antigravitatoria de los miembros (bíceps braquial. deambulación y subida y bajada de escaleras. de la misma manera que el daño 156 REV NEUROL 2006. Ambas pacientes percibieron una falta de equilibrio e inestabilidad. se observaron una serie de síntomas claros de hipersolicitación del hemicuerpo no afecto. y uno de los posibles es la afectación grave de los ganglios de la base y de la vía reticuloespinal. requieren tratamientos específicos. A diferencia del caso 1. higiene personal). el caso 2 no mantiene estable el tono postural axial conseguido en las sesiones de tratamiento. y por el bajo tono postural de la musculatura estabilizadora de las cinturas. que se pueden observar en este tipo de pacientes con una resolución incompleta de los problemas motores ocasionados por el ACV. ET AL Cuando el caso 2 inicia sus movimientos en la vida diaria. se siguió la misma línea terapéutica para ambos casos. ocupadas de la regulación del tono de fondo postural desde el que se realizarán los movimientos de los miembros [32. Si bien el caso 2 experimenta una evolución inicial más rápida que el caso 1 en fases más agudas por la regularización hemodinámica. y que interrumpen su actividad motora cotidiana. En conclusión.M. sin necesidad del uso de los movimientos selectivos de la mano o del pie (Fig. el proceso neuroplástico que se produce. sino que en fases más avanzadas de la lesión podemos encontrarnos etapas en que la línea de tratamiento tenga puntos comunes. y se fomentan actividades que faciliten el aumento de tono postural. y se priorizan vías alternativas del SNC en orden a restablecer las funciones perdidas. La afectación de la vía corticoespinal lateral se evidencia en la falta de inhibición de las reacciones asociadas de los flexores palmares de los dedos. por la necesidad de la implantación de válvulas cardíacas. sabemos que la terapia física induce cambios en la plasticidad cerebral [35. esta línea de recuperación funcional no puede aplicarse para el caso 2. 4). También en el miembro inferior esta dominancia se manifiesta con un cierto empuje desde el hemicuerpo sano hacia el afecto. por la carencia de actividad normal de dicha vía. Figura 3.36]. para limpiar los bordes de una ventana en un plano enfrentado a la gravedad. a medida que se evoluciona en el tiempo y la rehabilitación sensitivomotora avanza.). cintura pélvica y tronco a través de su tratamiento directo. que se manifiesta en las actividades bimanuales (alimentación.33]. etc. Si bien. causado por un desplazamiento de la línea media. no siempre el tratamiento de ambas pacientes va a ser diferente.

Madrid: Prentice-Hall. Jueptner M. 2004. Jessell T. Evolución del shock cerebral a la espasticidad: la plasticidad del SNC y la intervención del tratamiento fisioterápico [ponencia]. nervios craneales y nervios raquídeos. ed. REV NEUROL 2006. Mejorar el concepto Bobath. Barbay S. Celnik P. con la que se pretende un aumento de estabilidad del tronco (musculatura de la columna vertebral y abdominal incontrastarse con datos más preciferior. por la información que daño cerebral. Madrid: Elsevier. Irwin-Carruthers S. Nelles G. Diener HC. Rodríguez-García D. 38: 366-73. Maestú F. Friel KM. J Rehabil Med 2003. 2001. Functional relevance of cortical plasticity. J Neurol Neurosurg Psychiatry 1998. Rev Neurol 2004. Tramiento del caso 2. Muñoz-Céspedes JM. et al. Rev Neurol 2004. no sólo por los cambios biomecánicos que de su transmiten a través de las vías del SNC. Rodríguez-García PL. 2000. Técnicas clínicas para el examen físico neurológico I. Neuron 2002. Haines DE. 3. sino por los cambios en la funotras técnicas de reaprendizaje motor–. Rehabilitación de pacientes en el ictus. 10. Cohen LG. Aplicación de la neuroimagen funcional al estudio de la rehabilitación neuropsicológica. 17. Rothwell J. Neuronal plasticity: building a bridge from the laboratory to the clinic. 1997. 49: 239-46. Álvarez-Linera J. donde no se requieren los movimientos selectivos del pie. 39: 848-59. Rodríguez-García D. Función sensitiva. 4. Wallerian degeneration of the piramidal tract after a thrombotic stroke. Frost SB. 9. las funciones alteradas. Estas estrategias concretas tienen una base neurofisiológica de fondo que hace seleccionar aquella línea de tratamiento más adaptada a cada uno de los pacientes. presenta el la vez que vínculos entre la recuperación motora observada en paciente para su posterior recuperación [37]. 15. 14. se observa una actividad que realizaba la paciente antes de la lesión. etc. Christen Y. Jentzen W. 5. es relevante Ello permitirá establecer mejores hipótesis de tratamiento. Shepherd R. Rao DG. Madrid: I Congreso Internacional de la Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath. Técnicas clínicas para el examen físico neurológico II. Serán las técnicas de neuroimagen las que ayuden a cerebral o ciertas patologías y enfermedades en el SNC alteran precisar la lesión y su proceso de reorganización plástica según la información propioceptiva y exteroceptiva. Power M. Rodríguez-Pupo L. Rios-Lago M. Nudo RJ. 7. Lyons PR. Si bien una de las la clínica y los datos que nos aportan dichas técnicas. 2003. Madrid: Escuela Universitaria de Fisioterapia de la ONCE. Rev Neurol 2004. Etxarri J. 21-7. Albert T. De cara a la recuperación de los movimientos. 16. Arm training induced brain plasticity in stroke studied with serial positron emission tomography. Función motora y refleja.PLASTICIDAD Y TRATAMIENTO MOTOR FUNCIONAL pueden establecer diferentes estrategias y propuestas de tratamiento. Rev Neurol 2004. Plautz EJ. J Neurophysiol 2003. 20: 573-84. Neurociencia y conducta. Muller S. Técnicas clínicas para el examen físico neurológico III. el control de la información periférica aferente como una de las Vemos necesaria la intervención de un equipo multidiscipliprincipales guías de la reorganización de los movimientos [39]. Information provided by the skeletal muscle and associated neurons is necessary for proper brain development. la clínica aportará unos datos iniciales que han de Figura 4. Para valorar la eficacia terapéutica. nar que ayude a encauzar este proceso neuroplástico. 8. 13. Carr y Shepherd u tests sensitivomotores validados. Hamdy S. 34: 831-40. Neurochirurgie 2003. Kandel E. Organización general. Ortiz T. In Martín P. Paci M. Physiotherapy for spasticity. principalmente) y la cintura pélvica. Reorganization of remote cortical regions after ischemic brain injury: a potential substrate for stroke recovery. Int J Dev Neurosci 2002. Rodríguez-García PL. Chen R. 39: 966-71. p. en las que se considera ción y/o en la estructura del SNC. 6. Rodríguez-Pupo L. Hollander I. Rodríguez-García PL. sos de la lesión morfofuncional objetiva del SNC. 11. 42 (3): 153-158 157 . Un ejemplo de ello sería la restricción de los movimientos del brazo afecto [40]. 65: 944. Driving plasticity in human adult motor cortex is associated with improved motor function after brain injury. eds. Los resultados de la constante valoración y tratamiento en la clínica tienen su correlato con la mejora o empeoramiento de la actividad del SNC. Kablar B. Madrid: Elsevier España. Así se cuestiones más importantes es la valoración de qué funciones o abren nuevos caminos que permiten valorar la eficacia entre restricciones a la función pueden conducir a la reorganización diferentes técnicas de tratamiento motor en los pacientes con neuroplástica en seres humanos [38]. BIBLIOGRAFÍA 1. a conocer qué tipo de ACV. la estabilización del tronco a través de los movimientos de los miembros superiores e inferiores con una intencionalidad y atención. Berlin: Springer-Verlag. Rudnicki MA. X Jornadas de Fisioterapia de la EU de Fisioterapia de la ONCE: la hemiplejía. Yelnik A. 12. Principios de Neurociencia. Hobday D. 35: 2-7. 6 ed. 13: 1146-54. Schwartz J. el uso forzado de la extremidad superior [41]. Rodríguez-Pupo L. aplicación se deriven y que no siempre son medibles mediante Valoraciones funcionales –como Bobath. isquémico o hemorrágico. In Grafman J. 89: 3205-14. Rodríguez-García D. Fraser C. 39: 757-66. según se afecten más o menos las vías. El modelo de capacitación y facilitación [ponencia]. 2. Paúl-Lapedriza N. Neuroimage 2001. 1999. Carr J. Physiotherapy based on the Bobath concept for adults with post-stroke hemiplegia: a review of effectiveness studies.

Aun así. Heterogeneidad funcional del sistema piramidal: tractos corticobulbar y corticoespinal. Battaglia F. A lesão no sistema nervoso central provoca uma série de sintomas que desencadeiam todo um processo de plasticidade cerebral. 32: 1151-8. Clin Rehabil 2004. 1210-6. Vías neurales. Madrid: I Congreso internacional de la Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath. Introducción. Fisiología del movimiento [ponencia]. 37. et al. 2000. La valoración de los signos y síntomas neurológicos externos puede indicar qué vías presentan mayor afectación y cuáles presentan mayor respuesta al tratamiento en orden a la reprogramación motora. 38. 31. Actividade motora. La información propioceptiva y exteroceptiva procesada desde la periferia hasta el cerebro influye en el desarrollo de la neuroplasticidad. 36: 438-52. 36. Relatamos dois doentes com acidente vascular cerebral na região da artéria cerebral média esquerda. Gerhard H. The effectiveness of physical therapy methods (Bobath and motor relearning program) in rehabilitation of stroke patients. Furie KL. Sin embargo. Exp Brain Res 2002. A avaliação dos sinais e sintomas neurológicos externos pode indicar que vias apresentam maior dano e quais apresentam melhor resposta ao tratamento em relação à reprogramação motora. Plasticidade neuronal. Meichenbaum DP. 7: 264-77. Hilliard TS. Oddsson LI. Conclusiones. Arch Phys Med Rehabil 2003. existe una significativa variabilidad clínica entre unos casos y otros. Sem dúvida. Uhde I. Condiciones básicas para la recuperación de la mano [ponencia]. existe uma significativa variabilidade clínica entre uns casos e outros. 2001. Stroke 2000. Díaz MJ. Lynch-Ellerington M. 24. Md State Med J 1965. Liepert J. 39. Nambu A. Rehabilitation after stroke. Organization of nonprimary motor cortical inputs on pyramidal and nonpyramidal tract neurons of primary motor cortex: an electrophysiological study in the macaque monkey. Finklestein SP. Dijkhuizen RM. ed. DromericK AW. Treatment-induced cortical reorganization after stroke in humans. Motor cortex plasticity during forced-use therapy in stroke patients: a preliminary study. Dos pacientes con accidente cerebrovascular en la región de la arteria cerebral media izquierda. 21. Nelles G. Yassen Z. Tratamento físico (especialidade). Dissociation of the pathways mediating ipsilateral and contralateral motor-evoked potentials in human hand and arm muscles. 14: 61-5. A positron emission tomography study. Postural control system. Vias neurais. Curr Opin Neurobiol 1994. 30. entre pacientes que presentan zonas similares de lesión. Barthel DW. es el diagnóstico por imagen el que aporta estos datos con mayor fiabilidad. Actividad motora. Edwards DF. Arias JA. Rev Neurol 2001. 84: 968-72. Outcomes of the Bobath concept on upper limb recovery following stroke. Paeth B. Rallis N. 25. Reorganização funcional. 28. 16: 326-38. según diagnóstico por tomografía axial computarizada o resonancia magnética. Brock K. A informação proprioceptiva e esteroceptiva processada desde a periferia até ao cérebro tem influência no desenvolvimento da neuroplasticidade. X Jornadas de Fisioterapia de la EU de Fisioterapia de la ONCE: la hemiplejía. 595: 1-60. Ivanova TD. Madrid: I Congreso internacional de la Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath. Stroke 1999. 42: 153-8] Palabras clave. Weiller C. tratamiento. Leidner O. 2001. Medicine 2003. 31. 38-42. [REV NEUROL 2006. 100: 4289-92. Reorganización funcional. p. 31: 2984-8. Hahn M. Ishii K. Borg J. Casos clínicos. 2000. Krutulyte G. In Martín P. 29. La lesión en el sistema nervioso central provoca una serie de síntomas que desencadenan todo un proceso de plasticidad cerebral. PLASTICIDAD DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL Y ESTRATEGIAS DE TRATAMIENTO PARA LA REPROGRAMACIÓN SENSORIOMOTORA: COMPARACIÓN DE DOS CASOS DE ACCIDENTE CEREBROVASCULAR ISQUÉMICO EN EL TERRITORIO DE LA ARTERIA CEREBRAL MEDIA Resumen. 19. 42: 153-8] Palavras chave. Exp Brain Res 2004. Neurorehabil Neural Repair 2002. 155: 352-61. Graf S. Dodd KJ. Los estudios de la plasticidad en el sistema nervioso central y los enfoques terapéuticos [comunicación]. Mechanisms for postural equilibrium during standing. Linares R. Acta Physiol Scand Suppl 1990. Las estrategias de tratamiento para la recuperación funcional tras accidente cerebrovascular se han de establecer en relación con las hipótesis actuales en torno a la neuroplasticidad cerebral y las vías del sistema nervioso central que presentan menor afectación o mejor respuesta sensitivomotora. Imaging techniques show how the cortical reorganization is affected by training. et al.18: 888-98. 22. Benner T. 35. Massion J. Kelly PJ. casos. Canedo A. incluso bajo el mismo diagnóstico clínico de la enfermedad. 4: 877-87. Mochizuki G. 248: 315-21. como para a manutenção de alterações sensitivo-motoras posteriores à lesão. 33. Hallett M. 40. Forssberg H. Postural muscle activity during bilateral and unilateral arm movements at different speeds. Aruin AS. Casos clínicos. Ziemann U. Experiencias con el concepto Bobath: fundamentos. Does the application of constraint-induced movement therapy during acute rehabilitation reduce arm impairment after ischemic stroke? Stroke 2000. 26. Paeth-Rohlfs B. Motor Control 2003. 41. Carson RG. Role of peripheral afference during acquisition of a complex coordination task. Miltner WHR. et al. Control of voluntary trunk movements in man. Luke C. Kraft E. de maneira que pode contribuir tanto para a recuperação. cuja abordagem terapêutica sensitivo-motora apresenta grandes diferenças. Functional evaluation: the Barthel index. ainda que tenham o mesmo diagnóstico clínico da doença. 158 REV NEUROL 2006. 42 (3): 153-158 . o diagnóstico por imagens é o que fornece estes dados com maior fiabilidade. La vía piramidal: nuevas trayectorias. Plasticidad neuronal. não existem dois doentes iguais.J. Bauder H. Madrid: Escuela Universitaria de Fisioterapia de la ONCE. Accidente cerebrovascular. cuyo abordaje terapéutico sensitivomotor presenta grandes diferencias. Chang Y. Krisciunas A. Schaecheter JD. Reorganization of sensory and motor systems in hemiplegic stroke patients. por lo que afirmamos que respecto al tratamiento físico. DÍAZ-ARRIBAS. ET AL 18. 20. Garland SJ. Leonhardt G. 32. Mackey DC. Lawes N. no hay dos pacientes iguales. Mahoney FL. PLASTICIDADE DO SISTEMA NERVOSO CENTRAL E ESTRATÉGIAS DE TRATAMENTO PARA A REPROGRAMAÇÃO MOTORA-SENSORIAL: COMPARAÇÃO DE DOIS CASOS DE ACIDENTE VASCULAR CEREBRAL ISQUÉMICO NO TERRITÓRIO DA ARTÉRIA CEREBRAL MÉDIA Resumo. entre doentes que apresentam zonas idênticas de lesão. uno de tipo hemorrágico y otro de tipo isquémico. Weiller C. Palomar MA. Principios del tratamiento del mecanismo de control postural central [ponencia]. Ainda assim. J Physiol 1999. Muller S. 518: 895-906. Acidente vascular cerebral. Kimtys A. Stein J. Madrid: I Congreso internacional de la Asociación Española de Terapeutas formados en el Concepto Bobath. Madrid: Médica Panamericana. Borgheresi A. um de tipo hemorrágico e outro de tipo isquémico. 10: 58-68. Lakartidningen 2003. Motor recovery and cortical reorganization after constraint-induced movement therapy in stroke patients: a preliminary study. Shafqat S. Functional recovery following rehabilitation after hemorrhagic and ischemic stroke. 39: 889-95. Forner M. Taub E. Lindberg P. Cereb Cortex 2000. Rev Neurol 2003. 30: 1510-6. Conclusões. Tratamiento físico (especialidad). 2001. 23. J Neurol 2001. Smethurst CJ. Introdução.M. Tokuno H. de manera que puede contribuir tanto a la recuperación como al mantenimiento de alteraciones sensitivomotoras posteriores a la lesión. 144: 496-505. segundo o diagnóstico por tomografia axial computorizada ou ressonância magnética. [REV NEUROL 2006. The effect of changes in the body configuration on anticipatory postural adjustments. 34. por isso afirmamos no que diz respeito ao tratamento físico. Spiekermann G. Cuadrado ML. As estratégias de tratamento para a recuperação funcional após o acidente vascular cerebral devem estabelecer-se em relação às hipóteses actuais em torno da neuroplasticidade cerebral e as vias do sistema nervoso central que apresentam menor dano ou melhor resposta sensitivo-motora. Liepert J. 27. Jueptner M.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful