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República Argentina

Buenos Aires, mayo 29 de 2021

Con sincero asombro he conocido una supuesta noticia que no es tal. Se ha dicho así, que la
monografía final de la materia Seminario y Trabajo de Integración II (al que mediáticamente han
llamado “tesis”) a través de la cual obtuve mi licenciatura en periodismo fue resultado de una sucesión
de plagios.

Se ha escrito y ha hablado sobre un “descubrimiento” que en realidad nada descubre. Les ha


bastado con hacer click en cada enlace de referencia que yo misma exhibo con exhaustivo detalle en
aquella investigación académica. Notas de referencia y bibliografía con las web correspondientes, sin
ocultamiento alguno. Efectivamente, toda persona interesada que quiera acceder a mis fuentes las
encuentra de inmediato porque soy yo misma quien las muestra.

A pesar del dolor que me genera ser injustamente maltratada, no me extraña que quienes dicen
haber logrado alcanzar semejante “hallazgo”, nada digan y hasta silencien el contenido concreto de
aquella investigación. Y no me extraña, porque en la misma pude demostrar acabadamente, ítem por
ítem y tema por tema, parte por parte, que el Poder Ejecutivo de la Nación en el periodo 2003 a 2007,
confrontó las presiones de un grupo empresario mediático que a través de las mismas pretendió
condicionar a aquél gobierno. Solo quise dejar en evidencia que tras la máscara de la libertad de prensa,
alguien se creyó con derecho a co-gobernar sin haber sido elegido por el voto ciudadano.

Ése, y no otro, es el tema-eje que traté. Sobre ese contenido, abundante y demostrado, callan
deliberadamente quienes me difaman. Entiendo que así preservan los mismos intereses que yo
cuestiono en ese trabajo.

Por esas mismas razones dicen llamarse al asombro cuando en mi análisis trato de forma
complementaria la cuestión de la deuda externa, algo que mucho nos pesa a argentinos y argentinas.
Hasta fingen asombro cuando ven allí que abordo el tema. No deben querer, ante la penuria que nuestro
pueblo atraviesa cargando una deuda impagable, que se recuerde que fue el gobierno de Néstor
Kirchner el que logró cortar tamaño vínculo de sometimiento. Ver el presente siguiendo la perspectiva
histórica aumenta la real dimensión de aquella gestión de gobierno.

Además, como se puede observar desde el mismo título y a lo largo de todo el texto, siempre
utilicé y apliqué la metodología intertextual, que me otorgó diferentes técnicas y herramientas: tanto
intertextos como paratextos, refundición, apropiación, citas, etc. Fronteras y límites de escritura que
exhibo sin cesar, en cada renglón. Cada hipertexto y su recreación exhibe la suma de sus respectivos
hipotextos con total nitidez.

Para que se ilustren mejor mis críticos, les recomiendo acudir al Palimpsesto de Gerard
Genette, donde se describe con amplitud como valerse de tales recursos. También en La escritura y
sus fronteras, de Silvia Barei, pueden actualizar sus saberes. Si no les bastan, puede buscar en la web.
Desde sus puntos de vista acotados apenas a sistemas de investigación arcaicos, Virgilio habría
plagiado a Homero, Cervantes habría sido un plagiario de Las mil y una noches y Arlt lo sería de
Güiraldes y así sucesivamente. La palabrota ‘plagio’, señores, ni me roza siquiera.

Es evidente que intentan socavar mi fortaleza. Buscan alguna clase de debilidad y, como no
la encuentran, la inventan. A lo mejor confían en la ignorancia de quienes acceden a tamaños libelos
para mostrar alguna especie de vulnerabilidad que desearían encontrar. Hay lectores y espectadores
crédulos e ingenuos, claro.
En mi caso, soy una persona responsable y estudiosa. Lo hago callada y con la identidad
humilde de la que provengo y como vivo. Me veo en un sitio de protagonismo que no he buscado.
Siento una especie de orgullo que me fortalece al notar que mi trabajo de investigación está siendo
observado con lupa. Me reconforta el modo como los profesores evaluaron mis conclusiones
alcanzadas tras varios meses de trabajo. Estoy agradecida a la Universidad que lo validó y consideró
valioso como para compartirlo en la web poniéndolo al alcance de quienes quieran leerlo.

En cuanto a la duda sobre mi honestidad intelectual que se ha colocado en mentes crédulas y


sensibles, así como a la validez de mi titulación, son mentiras manifiestas, denotan una real malicia de
quienes solo persiguen el hecho cierto y objetivo de dañar a mi persona y en consecuencia al gobierno,
por lo que el camino legal me resulta el único apropiado.

Lic. Fabiola Yañez