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PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS POLITICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES


MAESTRIA EN ESTUDIOS POLITICOS

FORMATO DE PRESENTACION PROTOCOLO EXPOSICIONES

1. IDENTIFICACIÓN DEL PROTOCOLO: Alumna: Eugenia Arboleda


Balbín. 32.142.414. Jon Elster. El cemento de las sociedades, las
paradojas del orden social. Publicado en 1989 por Editorial Gedisa.
España.

2. BREVE REFERENCIA BIBLIOGRAFICA DEL AUTOR: JON ELSTER Nació


en Noruega en 1940. Es un teórico social y político que ha publicado
trabajos sobre filosofía de las ciencias sociales y teoría de la elección
racional. Es miembro destacado del marxismo analítico y un crítico de la
economía neoclásica y de la teoría de la elección pública, basándose
para ello en consideraciones comportamentales y psicológicas. Obtuvo
su doctorado en la universidad de la Sorbona, con una tesis sobre
Leibniz dirigida por Raymond Aron. Estudió también en la École Normale
Supérieure. Ha sido profesor, entre otras universidades, en las de París,
Oslo y Chicago. En 2005 fue elegido miembro del Collège de France.

Actualmente es profesor en Robert K. Merton de Ciencias Sociales, con


especialización en ciencia política y filosofía en la Universidad de
Columbia. Elster ha centrado su trabajo en la teoría de la elección
racional, la teoría de la justicia distributiva y la historia del pensamiento
social -fundamentalmente en Marx y Tocqueville-. En la actualidad sus
investigaciones se centran en el estudio de la justicia retroactiva y
transicional en países que en fechas recientes salieron de regímenes
totalitarios o autoritarios. Elster ha dedicado gran parte de su reflexión a
analizar la racionalidad y la irracionalidad en la acción social, desde la
perspectiva del "individualismo metodológico”.
Obras:
2010. la explicación del comportamiento social: más tuercas y tornillos
para las ciencias sociales. Gedisa
2007. Rendición de cuentas. La justicia transicional en perspectiva
histórica. Katz Editores.
2002.Ulises y las sirenas: estudios sobre racionalidad e irracionalidad.
F.C.E.
2002. Alquimias de la mente: la racionalidad y las emociones. Paido
Ibérica.
2002. Ulises desatado: estudios sobre racionalidad, compromiso y
restricciones. Gedisa.
2001. Sobre las pasiones: emoción, adicción y conducta humana. Paidos
Ibérica.
1996. Egonomics: análisis de la interacción entre racionalidad, emoción,
preferencias y normas sociales en la economía de la acción individual y
sus desviaciones. Gedisa.
1995. Psicología política. Gedisa.
1995. Justicia local: de qué modo las instituciones distribuyen
bienesescasos y cargas necesarias. Gedisa.
1991. Domar la suerte. Paidos Ibérica.

3.TESIS PRINCIPAL DEL TEXTO: las normas sociales, además de


garantizar el funcionamiento racional de una sociedad, aseguran que los
mecanismos que rigen las relaciones entre los individuos no se
desintegren en el desorden y el caos y se mantengan dentro de los
límites de la lógica y el sentido común. A partir de las reglas de la
casualidad –cemento de las sociedades- que determinan y aseguran el
orden físico, el autor pone en discusión las condiciones del mundo social,
para preguntarse los motivos por los cuales una sociedad permanece
integrada y no se disuelve mediante la guerra y la anarquía. El autor
examina las decisiones individuales dentro de unos patrones estables y
permanentes y la interacción con los comportamientos corporativos que,
fundamentados en normas sociales irracionales, sostienen la integridad
de una sociedad.

4. DEVENIR ARGUMENTATIVO: el presente texto parte de la


desilusión en cuanto al poder de la razón, tanto en el nivel de los actores
sociales como del investigador de las ciencias sociales, de las cuales
sostiene que deberían ser entendidas a partir del concepto mecanismo,
antes que el de una teoría, considerando que estas distan años luz de la
fase en la cual sería posible formular regularidades, similares a leyes
naturales sobre la conducta humana, la idea entonces es, concentrarnos
en mecanismos pequeños y de medianas dimensiones para considerar la
acción humana, mecanismos plausibles, modos frecuentemente
observados en que ocurren las cosas. En sí, la idea es dar cuenta no
sólo del individuo racional sino también de sus pasiones e impulsos que
lo arrojan en direcciones poco predecibles

En esa medida el autor hace una indagación por el problema de la


acción colectiva y la inquietud generada entre decisión racional y
normas sociales. También se da cuenta de la relación que hay entre el
individuo y la racionalidad colectiva y entre el interés del individuo y las
normas sociales, las cuales por ser heredadas y petrificadas restringen y
guían las conductas individuales, lo cual lo hace cercano a los
neoinstitucionalistas, en tanto las normas son emitidas por instituciones
formales e informales.

Por individualismo metodológico, Elster entiende la doctrina que en


principio explica todos los fenómenos sociales (su estructura y sus
cambios) sólo en términos de individuos, que cuentas con ciertas
característica, metas y creencias, contrario al individualismo esta el
colectivismo metodológico o el holismo que explican el comportamiento
humano por medio de los agregados sociales, no son incompatibles en la
medida que cada uno refleja aspectos distintos de las realidades
sociales: los individuos toman decisiones en relación con sus
preferencias y conocimientos pero no son soberanos pues no escapan de
las normas que los rodean y que se
van sedimentando históricamente.

Y lo anterior lo manifiesta haciendo un análisis de una de las más


persistentes ruptura en las ciencias sociales en cuanto a la oposición
entre el homo economicus y el homo sociologicus, el primero se adapta
a las circunstancias cambiantes, siempre buscando mejorar su situación,
mientras es segundo es insensible a las circunstancias, manteniendo la
conducta prescrita, aun si nuevas y aparentemente mejores opciones
aparecen frente a él, el primero es caricaturizado como autocontenido,
un átomo asocial mientras que el segundo es el juguete sin conciencia
de las fuerzas sociales o el ejecutor pasivo de los patrones heredados.

Aquellos que insisten en que toda acción humana puede ser explicada
por medio de la racionalidad son calificados de “hiperracionales” porque
son capaces de reconocer las limitaciones y fronteras de la racionalidad,
manteniendo “la creencia irracional en la omnipotencia de la razón” La
conducta racional es según Elster no es una constante en el
comportamiento de los humanos que son prisioneros tanto de sus
propias emociones y pasiones como de la reglamentación del entorno
social.

Es importante considerar que el autor define el orden social de dos


maneras, como conductas regulares y predecibles y como conductas
cooperativas, de las cuales resalta tres ventajas que son aplicables a
todas las sociedades: promueve más fuertes lazos emocionales,
suministra sanciones más efectivas al incumplimiento de promesas y
aumenta el autointerés de largo plazo. El desorden aparece entendido
como imposibilidad de predecir expresado en la visión de la vida que
tiene Macbeth, esto es, la vida concebida como “ruido y furia, cuento
contada por un idiota y que nada significa” o como conducta no
cooperativa, a la manera de Hobbes, donde los hombres se enfrentan
como lobos entre si y lleva una “vida solitaria, pobre, cruel y corta”

5. CONCLUSIONES Y CRÍTICAS: la revisión de Jon Elster me reconcilio


con mi formación profesional porque las lecturas propuestas hasta el
momento no habían considerado el componente de cultura o como lo
propone el autor, acciones colectivas, y la determinación que esta
ejerce sobre los individuos, en este texto la racionalidad es considerada
menos racional, en la medida que se le da peso o por lo menos se
considera que las actuaciones individuales responden a unas normas o
pautas de comportamiento socialmente establecidas, que finalmente
son las directas responsables de permitir o no la actuación de las
personas, porque visto desde este punto de vista, el hombre jamás
podrá pensarse libre, será siempre preso de la sociedad que lo
determina y de sus propias emociones, que como plantea Elster,
distorsionan la búsqueda de objetivos racionales.

Considerando lo planteado en el devenir argumentativo, es pertinente


pensar desde esta perspectiva en el ejercicio político y las implicaciones
que estas tienen sobre el electorado, nos ayuda a comprender de
manera más clara los roles que los diferentes actores tienen en la
sociedad y explica como el comportamiento delimita algunas acciones
que no son entendidas racionalmente, lo interesante de esta lectura es
que complejiza el ser humano, no lo considera estático y sus decisiones
están determinadas por sus valores y su subjetividad.