Está en la página 1de 2

Entre el 16 y el 22 de febrero de 2000, se vivió una de las peores masacres de la historia

del país perpetrada por las autodefensas unidas de Colombia (AUC), en el corregimiento
del Salado, corazón de los Montes de María, Bolívar.

De las 1.982 masacres ocurridas en Colombia, entre 1980 y 2002, el 58% fueron
cometidas por los paramilitares, el centro nacional de memoria histórica estableció que
estos actos de barbarie del grupo armado ilegal dejo, 7.160 víctimas mortales.

Esta tragedia inicia el día 17 de febrero del 2000, en el camino hacia Carmen de Bolívar
cuando Edith Cárdenas y un profesor fueron asesinados, esto fue una alerta de que algo iba
a ocurrir en el corregimiento, el mismo día pasa un helicóptero advirtiendo lo que iba a
suceder.

El día 18 de febrero se empezaron a escuchar disparos por toda la zona, después de una
hora todo quedo en silencio, pensando que todo había pasado, pero no fue así, paso un
helicóptero que dentro de la inocencia se pensaba que era del ejército que arribaba como
salvador, sin embargo, el helicóptero comienza a disparar contra la población civil, eran los
paramilitares que llegaron al corregimiento a invadir sus casas, llenando a los habitantes de
miedo con sus armas, saquearon sus casas, alimentos, electrodomésticos, de igual forma, se
llevaron a todos sus habitantes a la cancha de futbol, separaron hombres de mujeres, a los
hombres los dejaron en la cancha, y las mujeres al frente de la casa cura.

Posterior a esto, los paramilitares empiezan a jugar al ¨30¨ o lotería e inician a asesinar,
torturar, degollar a los hombres al azar, cada vez que mataban a alguno celebraban con
gaitas y tambores.

En la audiencia de justicia y paz, algunos paramilitares vinculados a la masacre


señalaron como máximos responsables intelectuales a “Jorge 40” y Salvatore Mancuso,
quienes fueron condenados, un exintegrante de la armada nacional también fue hallado
responsable.

El gobierno pudo haber hecho más de lo que hizo más que un arreglo monetario, es la
transformación de las personas, la afectación psicológica, la gente no ha reconstruido el
tejido social, tiene recuerdos y acusa al estado por lo que paso, no hubo justicia de
reparación de verdad, hubo omisión, no se atendió en el momento oportuno, se llegó tarde.
El conflicto es histórico: Las masacres que han perpetrado paramilitares y guerrilleros
en diferentes zonas del país, son un claro ejemplo de la violencia sociopolítica asociada a la
implementación de diferentes tipos de violencias como herramientas de guerra, en el
contexto de un conflicto armado interno que ha dejado miles de víctimas en los últimos
cincuenta años. En los últimos años, diversas organizaciones han tratado de abordar el tema
desde una perspectiva más humana, más cercana a cada individuo, reconstruyendo la
memoria de las víctimas y analizando el conflicto armado como una problemática que nos
involucra a todos como ciudadanos.

Problema: El origen al conflicto tiene que ver con los desacuerdos frente a los procesos de
orden nacional que han contrastado con los componentes que prevalecen los intereses y
ambiciones de los grupos armados sobre el interés de la población. También toman la tierra
a la fuerza sin compasión alguna, desplazando a los campesinos y presionando de manera
violenta llegando a maltratándolos hasta en matarlos violentamente, por falta de autoridad
que son las que velan por la seguridad, el bienestar y paz de todos los miembros de una
sociedad.

El estado, quien brillo por la ausencia, llegando tarde cuando el daño estaba echo y no
dio seguimiento a las víctimas, para ir más allá de tener una ayuda económica, tener un
apoyo, moral psicológica, humanitario y poder volver a sus tierras no por sus propios
medios, sino con la ayuda de este.