BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY

Una aproximación a sus realidades.

Biodiversidad del Paraguay, una aproximación a sus realidades / Danilo A. Salas-Dueñas; Juan Francisco Facetti, Editores. —1ra ed.— Fundación Moisés Bertoni, USAID, GEF/BM. 2007

255 p. ilus. 1. Biodiversidad 4. Cultura 7. Flora 10. Patrones de uso 13. Contaminación 2. Paraguay 5. Salud 8. Cobertura 11. Suelos 3. Conceptos 6. Fauna 9. Valoración económica 12.Conservación

ISBN: 978-99953-48-00-7

Todos los contenidos del presente libro están sujetos a derechos de propiedad intelectual e industrial de la Fundación Moisés Bertoni o de los terceros, autores de los diversos capítulos. Toda explotación, reproducción, distribución, transformación o comunicación pública sobre dichos contenidos debe ser autorizada expresamente por la Fundación Moisés Bertoni. o por el tercero titular de los derechos afectados. Sólo se confiere el derecho de reproducir una copia privada siempre que dicho derecho se ejercite según los principios de la buena fe y que en todo caso se mantenga inalterado en la eventual copia privada el «copyright» y demás datos identificativos de los derechos de la Fundación Moisés Bertoni y de terceros titulares de los mismos sobre tales contenidos, así como que se realice sin fines comerciales y exclusivamente con fines educativos. © Fundación Moisés Bertoni, Paraguay. 2007 Fundación Moisés Bertoni, Procer Carlos Arguello 208, Asunción- Paraguay Casilla de Correo: 714

El contenido es solo responsabilidad de los autores y en ningún momento compromete a la Fundación Moisés Bertoni, ni a los donantes u otras instituciones involucradas en el mismo.

Agradecimientos: La Fundación Moisés Bertoni, agradece a los diversos autores de este libro, por sus aportes y compromiso con el mismo a modo de donación; igualmente agradece a todas las personas e instituciones que han apoyado este emprendimiento que tiene un fin completamente educativo.

Esta publicación ha sido posible a través del apoyo proveído por la Oficina de Medio Ambiente, Bureau de Paraguay, de la Agencia del Gobierno Americano para el Desarrollo Internacional, bajo los términos del Acuerdo No. 526-A-00-04-00034-00. Las opiniones expresadas aquí son las del/os autor/es y no necesariamente reflejan la visión de la Agencia del Gobierno Americano para el Desarrollo Internacional; igualmente se contó con el aporte proveído por el proyecto GEF/BM – Paraguay: Conservación y uso sostenible de la biodiversidad en Mbaracayú (TF051577).

Contenido

Introducción ................................................................. 5 Presentación ................................................................. 7 Prefacio ......................................................................... 8 Biodiversidad, conceptos básicos Danilo A. Salas-Dueñas .............................................. 9 Contexto geográfico general Lucia Bartrina ............................................................. 25 Diversidad cultural y biodiversidad. El caso las comunidades indígenas Ramon Foguel. .......................................................... 33 Suelos del Paraguay. Diversidad y origen de los suelos del país. Enrique Gonzalez Erico ........................................... 47 Ecosistema y salud. El impacto de las alteraciones ambientales en las enfermedades transmitidas por vectores Antonieta Rojas de Arias ......................................... 57 Cambios en el paisaje: evolución de la cobertura vegetal en el Paraguay María del Carmen Fleytas ....................................... 77 Diversidad Vegetal en el Paraguay María Fátima Mereles H. ......................................... 89 Diversidad de anfibios y reptiles en Paraguay Pier Cacciali ............................................................. 109 Diversidad de Aves en Paraguay Myriam Velázquez ................................................. 119

Diversidad de Mamíferos en Paraguay Miguel Morales ....................................................... 133 Valoración socio-económica y ambiental de las aves Cristina Morales & Rebecca Zarza ....................... 151 Patrones de uso de los mamíferos del Paraguay: Importancia sociocultural y económica. Jose Luis Cartes ....................................................... 167 Recursos Hídricos del Paraguay Fernando Américo Larroza & Sandra Farina ....................................................... 187 Estrategias para la Conservación de la Biodiversidad, Áreas Silvestres Protegidas René Palacios Feltes ................................................ 207 Conclusiones Sobre el Estado de la Contaminación Ambiental del Paraguay Juan Francisco Facceti ............................................. 223 Cartografía y Sistemas de Información Geográfica en Paraguay María Laura Rodríguez Yakisich .......................... 235 Glosario..................................................................... 243 Los autores................................................................ 251

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Introducción I
Presentar un libro es siempre una tarea muy agradable y más aun en un contexto como el de nuestro país en donde lastimosamente aún no es muy común que un grupo de personas, con un enfoque multidisciplinario hagan el esfuerzo de bajar al papel una serie de ideas y descubrimientos producto de años de experiencia. En realidad, cuando uno se pone a analizar el fantástico trabajo que muchas personas y organizaciones están realizando en el campo del desarrollo sostenible, se da cuenta de la enorme riqueza en conocimientos y prácticas que se tiene en el país y el importante impacto que se está generando a partir de acciones concretas y cotidianas. Sin embargo, un déficit que se percibe es justamente la falta de sistematización de estos aprendizajes, una actividad central en esto que podemos llamar como Gestión del Conocimiento. Por ello, este aporte que hacemos desde la Fundación Moisés Bertoni busca también mostrar un camino y entusiasmar a tantos otros «productores del conocimiento» a que se atrevan a plasmar por escrito todo lo que han aprendido en los muchos años de investigaciones y prácticas. Este libro presenta una visión sistémica de la biodiversidad en el Paraguay, como no podía ser de otra manera cuando hablamos de desarrollo sostenible. Y es que justamente en la medida que podamos ir comprendiendo que miradas parciales y en compartimentos estancos solo ahondan los problemas del desarrollo, podremos ir encontrando caminos o modelos alternativos desde una visión mucho mas amplia e integral. Por ello, diversos colaboradores presentan sus trabajos desde diferentes perspectivas que abarcan lo económico, socio-cultural y ambiental; lo que damos en llamar la triple línea de resultados en todo proceso de desarrollo. Siempre que como sociedad podamos ir generando valor en este triple nivel, podremos ir avanzando hacia estadios más avanzados y sostenibles de desarrollo, un deseo –estamos seguros- compartido por todos. Todos somos responsables en alguna medida de contribuir con dicha generación de valor y esta es hoy nuestra contribución concreta en este sentido. Que lo disfruten……. Yan Speranza Director Ejecutivo Fundación Moisés Bertoni

5

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Presentación P
Es que para un estudio serio de la naturaleza, y mucho más desde el punto de vista en que yo me había puesto, la vida en un centro de población, ni cerca de él, es de muy poco provecho. No es recogiendo datos incoherentes de todas partes, ni recorriendo campos y cruzando bosques apuradamente, ni siguiendo las vías fluviales o terrestres más frecuentadas, con el afán de observar en continua oposición con el deseo de volver a las delicias de un cómodo hogar, no es así como se penetran los secretos de los seres que pueblan, por lo común, las grandes soledades. Natura, la bella celosa, oculta sus primores a quien no se dedica fielmente y con toda el alma a su admiración, en el teatro mismo de los triunfos¨ Moisés S. Bertoni, Las plantas usuales del Paraguay y países limítrofes; introducción, nomenclatura y diccionario de los géneros botánicos. Laino-Guaraní, Asunción, M. Brossa, 1914, pp3-4. Son diversos los avances que hemos tenido en el conocimiento de la biodiversidad desde cuando fueron escritas estas reflexiones, mas no necesariamente estos han estado de la mano con los procesos de información al público para su conocimiento, por lo que desde la concepción de este libro se determinó el darle un carácter educativo; si bien, por tratarse de un libro sobre biodiversidad, podría haberse realizado una obra llena de hermosas fotografías de diversos elementos de la riqueza del Paraguay, se acordó hacer un esfuerzo mas complejo como era el de dar la visión mas completa y amplia de la biodiversidad; por lo que en torno a este material se han reunido diversos científicos conocedores de las distintas facetas de la realidad paraguay y la han plasmado. Desde el concepto original, se vio la necesidad de hacer aproximaciones actualizadas de la biodiversidad desde las diversas concepciones modernas que se tienen al respecto, es por lo que no se limita a simplemente hacer listados o revisiones de lo que conocemos y lo que tenemos, sino que en cada capítulo los diversos autores han plasmado profundas reflexiones de cómo estos conocimientos, han marcado y aún marcan el destino de nuestro País. Por esto, este libro no solamente es funcional para las personas que requieren de la información básica de lo que poseemos como nación, si no que igualmente señala pautas sobre los grandes problemas, así como algunos elementos que necesitamos resolver para lograr un desarrollo sostenible del país. Paraguay, cuenta con los talentos humanos e institucionales, muchos de los cuales han sorteado diversos inconvenientes para dedicar sus vidas al conocimiento y entendimiento de la biodiversidad, como una forma de contribuir al desarrollo del país sin comprometer el patrimonio de las futuras generaciones. En esta búsqueda de un modelo de desarrollo, son publicaciones como esta las que son fundamentales en la construcción de la patria soñada por todos. Danilo A. Salas-Dueñas Coordinador de Programas Fundación Moisés Bertoni

7

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Prefacio P
El presente libro, es el resultado de los aportes voluntarios de un importante grupo de profesionales que han dedicado varios meses para producir una serie de capítulos que manteniendo elevados estándares de calidad técnica sea de fácil comprensión por parte de diversos sectores de la población paraguaya, con el objeto de llevar de forma entendible y agradable información sobre la diversidad biológica o biodiversidad y sus procesos especialmente en el Paraguay, entendiendo claramente que somos parte de la misma biodiversidad. Si bien, el termino biodiversidad ya hace parte del vocabulario regular de muchas personas, es igualmente uno de los términos menos comprendidos y paradójicamente con mayores repercusiones sobre lo que somos como nación y las perspectivas que tenemos a futuro. El hombre es producto de la biodiversidad, del mismo modo que todo el medio en el que se encuentra inmerso, es por este motivo que se han desarrollado diversos acercamientos al tema, produciendo un material que cumple una importante función educativa y que llena en parte un vació que se tiene en términos de información y una deuda que la sociedad se tiene con la naturaleza. El tema de la biodiversidad, su uso y conservación, hace muchos años dejo de ser tema exclusivo de ciertos círculos intelectuales o de los llamados ¨ambientalistas¨ para pasar a ser un tema de la sociedad en general, pues es no solo un tema de conocimiento y armonía, sino también de responsabilidades y supervivencia. La humanidad ha comprendido en los últimos tiempos que los problemas generados en relación a la diversidad biológica no conocen de fronteras o continentes y que es algo que va más allá de una simple obligación moral. Este libro, busca mostrar como la diversidad biológica y cultural son partes de la identidad de las personas y como las complejas relaciones de estas dos hacen que se pueda generar un desarrollo sostenible por lo que el aspecto educativo del presente libro es decisivo. Se ha buscado que el libro se transversalice en términos de temporalidad, y referenciación de sitios. En el caso de la temporalidad respondiendo a los cambios históricos que han afectado tanto a los recursos como a los paraguayos, con el objeto de entender el origen de muchas de las situaciones y en el caso de la referenciación buscando dar puntos de reseña de lugares o sitios que permitan entender a los lectores con mayor fácilidad. Por lo anterior, se busca hacernos reflexionar sobre el pasado para aprender de las lecciones que deberíamos aplicar en el presente en búsqueda de un mejor futuro.

8

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

LA BIODIVERSIDAD, CONCEPTOS BÁSICOS
DANILO ARTURO SALAS-DUEÑAS, BIOL. Fundación Moisés Bertoni Procer Argüello 208. Asunción, Paraguay dsalas@mbertoni.org.py / danilosalas@gmail.com
Resumen
Los tres niveles de biodiversidad (específica, genética y ecosistémica) tal como los conocemos hoy son el resultado de tres grandes extinciones naturales, ocurridas durante la historia del planeta. Sin embargo, con la aparición del hombre y su capacidad para colonizar y modificar todos los ambientes existentes se está generando un acelerado proceso de extinción que supera cualquier previsión al respecto. Los procesos evolutivos sociales, culturales y biológicos que el hombre ha sufrido desde el periodo neolítico con unas 480 generaciones de humanos hasta la actualidad, han tenido un importante impacto en la mayoría de las especies. Sin embargo, en los últimos dos siglos se ha producido un acelerado proceso de pérdida de la biodiversidad, lo que conlleva diversas consecuencias y pone en riesgo la existencia del hombre, ya que se calcula la pérdida diaria de unas 100 especies. El hecho de que sólo conocemos un poco menos del cinco por ciento de todo lo existente, hace de esta pérdida un fenómeno aún mas crítico para el futuro de la raza humana y del mismo planeta. En las mismas 24 horas en las que han desaparecido 100 especies de animales y vegetales del planeta, se han derribado unas 50.000 hectáreas de selvas tropicales y consumido unos 22 millones de toneladas de petróleo con lo que se han liberado a la atmósfera unas 100 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. A lo largo del capítulo se desarrollan diversos conceptos relacionados con la biodiversidad o diversidad biológica, así como las causas y consecuencias de las acciones humanas sobre la misma y sus implicaciones para la permanencia de la vida en el planeta. Palabras Claves: Biodiversidad, Extinción, Pérdida, Mecanismos, Causas, Funciones

¿Que llamamos Biodiversidad?
Para entender el tema de la pérdida de biodiversidad lo primero que debemos hacer es ponernos de acuerdo a qué se llama diversidad biológica o comúnmente biodiversidad. La diversidad biológica es la variedad de formas de vida y adaptaciones de los organismos al ambiente. Esta también se llama biodiversidad y constituye la gran riqueza de muchos países. Durante toda la historia de la tierra, desde la aparición de la vida hasta la actualidad, los organismos que han existido han sido muy variados, al evolucionar o cambiar continuamente en nuevas especies al tiempo que otras se han ido extinguiendo. Todos los seres vivos que actualmente habitan la tierra son el producto de la evolución y de la extinción de millones de especies. Se calcula que en la actualidad solo existe alrededor del 1% de la totalidad de especies

que habitaron alguna vez la tierra. Por lo tanto, se puede decir que la extinción es un proceso natural, donde unas especies desaparecen para dar paso a otras siendo los cambios que el hombre está provocando al ambiente los que están acelerando el ritmo de extinción poniendo en peligro su misma existencia. Es importante saber que hay diferentes tipos de diversidad biológica, la Diversidad Específica es la que vemos fácilmente en las especies, es la que permite que cuando vemos dos animales como un mono y un tatú, nos podamos dar cuenta que son especies diferentes. Otro de los tipos de diversidad es la Diversidad Genética que es la que hace que los individuos de la misma especie sean diferentes permitiendo la existencia de variedades y razas dentro de la misma especie. Esta diversidad es la que permite y facilita la adaptación a medios cambiantes y su evolución. Es sumamente importante en la agricultura y la ganadería, permitiendo que tengamos variedades del mismo cultivo o razas de animales que se adaptan a los ambientes según nuestras necesidades. 9

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Los seres vivos se han diversificado y adaptado a los ambientes, formando complejos de relaciones tanto con los otros seres vivos como con los no vivos, que conocemos como ecosistemas. Es por esto que la diversidad de especies es el reflejo de la Diversidad de Ecosistemas, ante lo cual es claro que no podemos conservar las especies si no conservamos los ecosistemas. Es por está razón, que la principal causa de la desaparición de especies actualmente es el resultado de la destrucción de los ecosistemas. Durante los últimos 20 siglos, la naturaleza ha retrocedido ante el avance de los asentamientos humanos, pero es solamente en los últimos dos siglos que se ha acelerado el proceso de destrucción de la biodiversidad. Actualmente el 83% de la superficie de la tierra es influenciado directamente por los seres humanos (Last of the wild project, 2002). Los problemas que resultan de la pérdida de animales, plantas y hábitats son algo que se reconoce relativamente desde hace muy poco tiempo, tanto que algunos se niegan aún a reconocer los problemas que se han generado por las acciones humanas en términos de perdida de los recursos existentes.

Perdida de la Biodiversidad.
Pero, ¿de qué se está hablando cuando se dice que se están perdiendo especies animales y vegetales? Para poder tratar de responder a esta pregunta, primero tenemos que saber cuanto es lo que se tiene. Acá se encuentra con el primer inconveniente, aunque parezca asombroso a pesar de estar en el siglo XXI, no se sabe cuantas especies de seres vivos comparten la tierra. Los cálculos mas conservadores sugieren la existencia de unas cinco (5) millones de especies, mientras que otros cálculos llegan hasta 50 millones, cálculos mas moderados son unos 30 millones, pero en este momento solo se puede decir lo que se conoce con certeza, es decir solo han sido catalogadas 1.700.000 especies. De éstas solo un poco menos del 5% son conocidas relativamente bien, del resto solo se sabe que existen pero no se tienen mas que simples datos de que han sido colectadas y catalogadas. Lo que se sabe con certeza es que actualmente por diversas razones, muchas de ellas humanas, se pierden alrededor de 100 especies diarias (Wilson, E. 2002). Este ritmo de extinciones solo es similar a las tres grandes extinciones de las que se tienen registros. La primera gran extinción, se produjo hace unos 250 millones de años, y determinó el final del periodo Pérmico; por ser las más antigua es de la que menos registros e información se tiene, en especial con respecto a las causas de esta gran extinción.

10

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Sin embargo, los paleontólogos consideran que fue producida por un lento pero constante cambio en la temperatura del planeta y del nivel del mar causado, a su vez, por la unión en un sólo supercontinente de las fuerzas de deriva continental (Pangea). Para el momento en que los continentes se volvieron a separar más del 90% de las especies había desaparecido, poniendo fin a muchas formas de vida marina y terrestre originadas a lo largo de 200 millones de años (Broswimmer,F.J. 2002). La segunda gran extinción, es de hace unos 200 millones de años, en el momento en que la vida en la tierra había logrado establecer comunidades marinas y terrestres. Terminó con gran número de animales, especialmente dinosaurios, los cuales estaban recientemente evolucionados, grandes animales similares a yacarés y algunos parecidos a pequeños mamíferos. La mayoría de estos animales conjuntamente con los arrecifes de coral desaparecieron como resultado de varias series de catástrofes ambientales que ocurrieron a lo largo de unos 100.000 años o algo menos de tiempo. Las dos principales causas son el choque de un meteorito de unos cinco a diez kilómetros de diámetro contra la tierra en lo que hoy es Québec (Canadá) y la erupción de grandes cantidades de lava en lo que actualmente se conoce como el Amazonas. Adicionalmente, se produjo un drástico cambio del clima que logró crear las condiciones para que se produjera una segunda gran extinción dejando el camino libre para que los pocos animales sobrevivientes, especialmente dinosaurios crecieran y se multiplicaran hasta la tercera gran extinción. La tercera gran extinción masiva, ocurrió hace unos 65 millones de años y terminó con casi la totalidad de los dinosaurios y varios millones de otras especies acuáticas y terrestres. Al igual que en la segunda gran extinción, las causas fueron la combinación de diversos fac-

tores, especialmente cambios climáticos, y una repentina variación en los niveles de los mares. Pero el punto final de esta gran extinción fue nuevamente un meteorito de unos 10 kilómetros que chocó con la tierra en la zona conocida como Yucatán (México), produciendo un gran incendio de la mayor parte de la superficie terrestre, acompañado de gigantescas olas y miles de toneladas de gases venenosos. Todo esto generó tanto humo, polvo y otras partículas en el aire que toda la tierra estuvo varios meses totalmente cubierta generando una oscuridad total, se calcula que sólo un poco menos del 50% de todas las especies existentes del planeta fue capaz de sobrevivir a esto. Luego de la estabilización posterior a esta tercera gran extinción, las especies nuevamente se multiplicaron generando la diversidad actual, en la cual se ha iniciado hace unos pocos miles de años un acelerado proceso de extinción que no se percibe tan fácilmente como las anteriores extinciones, y es especialmente acelerada por las diversas actividades humanas. Algunos cálculos señalan una tasa de extinción antes que apareciera el hombre de una especie al año por cada millón de especies existentes (1/1.000.000), y luego de la aparición del hombre, se calcula la extinción de unas mil especies al año por cada millón de especies existentes (1.000/1.000.000) o sea que diariamente se pierden no menos de cien especies, muchas de las cuales con grandes potenciales para solucionar muchos de los actuales problemas del hombre. Por ejemplo, si bien solo el 5% de todas las plantas del mundo ha sido investigado por sus propiedades farmacológicas, un 40% de todas las recetas médicas en el mundo se basa en sustancias naturales procedentes o sintetizadas a partir de especies vegetales o animales, siendo la mayoría originaria de los trópicos (Broswimmer,F.J. 2002).

11

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Papel de la humanidad en la pérdida de la biodiversidad.
Pero esta actual situación que encamina a un desastre, se puede entender como el resultado de tres etapas. La primera ocurrió hace unos 60,000 mil años con el desarrollo del lenguaje por parte de los humanos conocidos como Homo sapiens sapiens, por su capacidad de pensar y lo que generalmente llamamos cultura, es decir la intencionalidad consciente que le permitió generar numerosos artefactos para funciones o tareas específicas, crear grupos y estructurarse socialmente, con lo que pudo organizarse para colonizar todos los continentes y terminar con buena parte de la megafauna existente hasta ese entonces, hace unos 35.000 años. La segunda etapa fue la implementación de la agricultura sedentaria la que culminó hace unos 10.000 años. Al haber involuntariamente extinguido la mayor parte de los grandes animales (megafauna) y tener un gran

aumento de población, se generó una crisis de alimentos que llevo al hombre a adaptarse a vivir en lugares que reunían de forma permanente las condiciones para sobrevivir, por lo que socialmente se dieron cambios generando primeramente una jerarquía estricta entre las personas, una marcada división del trabajo y una desigualdad social, y a generar y perfeccionar nuevas herramientas logrando grandes innovaciones tecnológicas dándose las condiciones para dominar el orden natural de las cosas. La tercera fase, fue la aparición de la llamada modernidad en la cual se observa una creciente división y especialización del trabajo, un modelo de producción llamado capitalista de acumulación y la aparición del estado-nación; generándose una gran demanda por productos extraídos especialmente de la naturaleza. Para entender más este proceso de actividades humanas recientes y sus responsabilidades en los cambios de la diversidad biológica se las puede agrupar en tres grandes momentos.

1. Antes del año 1.500 (conquista del mundo, colonización terrestre y expansión militar de los imperios)
Fuego: Quema de tierras para caza de animales y cocción de alimentos Caza, recolección y carroñeo: extinción de la megafauna (grandes herbívoros como mamuts, mastodontes, perezosos gigantes terrestres, osos de las cavernas, rinocerontes peludos y otros grandes animales) Domesticación de plantas y animales, intensificación de la agricultura y el comercio Comercio y tráfico costero Formación de grandes imperios: Persa, romano, mongol entre otros, con considerable expansión de los sistemas de comunicación y transporte Guerras de largo alcance y expansión militar, establecimiento de Economías de Mercado como Venecia 2. Del año 1.500 al año 1800 (Primera modernidad propiamente dicha, capitalismo mercantil, primer colonialismo) Exploración, descubrimiento y colonización por los europeos de otros territorios y continentes: Intercambio América-Europa. Establecimiento de nuevas economías de mercado y centros comerciales: tales como Amsterdam y Londres, que favorecieron la globalización de los intercambios mercantiles Revolución de los hábitos alimenticios: incremento del uso del té, café, yerba mate, chocolate, arroz, azúcar, patatas, maíz, ganado vacuno y ovino Introducción internacional de especies exóticas por medio de las actividades de las sociedades de aclimatación, los jardines botánicos y zoológicos, así como con fines agrícolas, forestales, pesqueros y ornamentales Migración de mano de obra a gran escala

12

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

3. Desde el año 1.800 a la actualidad (auge de la modernidad, modernidad tardía y postmodernidad, revolución industrial, auge del colonialismo, imperialismo, carrera armamentista, liberalismo económico, fractura global, expansión demográfica, internet) Rápida mejora de los sistemas de transporte: carreteras, ferrocarriles y canales de navegación Producción industrial a gran escala y aparición de las compañías multinacionales: cadenas y líneas de producción en fábricas, filiales de empresas en diversos lugares del mundo. Construcción de grandes obras de ingeniería para riego y energía hidroeléctrica: Itaipú y Yacyretá entre otras. Agricultura química de gran insumo, pesquería y silvicultura mecanizadas Guerras mundiales y desplazamiento de poblaciones humanas Deforestación tropical y proyectos de reforestación Reforestación de tierras áridas con especies exóticas Incremento de la urbanización y creación de hábitats caracterizados por especies cosmopolitas Liberación de organismos genéticamente modificados y ecotoxínas sintéticas, bioacumulación Cambio climático antropogénico y destrucción de la capa de ozono

Mecanismos humanos de aceleración de la pérdida de biodiversidad.
Estos impactos de las diversas actividades humanas en la biodiversidad se pueden agrupar en una serie de mecanismos que son las principales formas en que las actividades humanas han acelerado el proceso de pérdida de la diversidad. a) Destrucción de hábitats a gran escala, en la actualidad no existe ningún hábitat terrestre o marino que no hay sido modificado por actividades humanas. Se calcula que solo queda aproximadamente el 10% de los principales hábitats terrestres preexistentes a la aparición del hombre en la tierra. b) Especies introducidas (bioinvasoras), aún en las áreas protegidas de muchos lugares del mundo uno de los principales problemas es la aparición de especies exóticas que compiten y desplazan a las nativas. A continuación se dan algunos ejemplos:

Porcentaje de capturas de salmón y trucha autóctonos de los grandes lagos en 1900 Porcentaje de capturas de salmón y trucha autóctonos de los grandes lagos en 1966, tras la contaminación e introducción de la lamprea de mar, depredadora de especies autóctonas de estos lugares Porcentaje de cosechas destruidas por plagas en la Europa medieval Porcentaje de cosechas destruidas por plagas en el mundo actual

82%

0,2% 30% 35% a 42%

c) Sobreexplotación de especies animales y vegetales, armamentos sofisticados, tecnologías de recolección hipereficientes, sofisticados sistemas de trasporte que llevan alimentos en pocas horas a cientos de miles de kilómetros, gran presión sobre poblaciones silvestres por demanda sobredimensionada.

13

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Actualmente, un poco más de una docena de frutas (manzanas, frutillas, bananas, duraznos, etc.) predomina en el consumo mundial. Sin embargo, se calculan unas 3.000 frutas en los trópicos, de los cuales unas 200 se consumen regularmente en algunos lugares (Departamento de Estado de los E.E.U.U. s.f.), con una demanda tan alta especialmente de frutos no domesticados sino ofertados directamente de los bosques, haciendo que algunos de los mismos estén en peligro de desaparecer pues la demanda no permite que haya reposición de los árboles nativos ya que casi la totalidad de los frutos existentes se recolecta y comercializa. d) Contaminación del suelo, agua y atmósfera. La Organización Mundial de la Salud cree que si se reducen los niveles de un tipo de contaminante, las partículas en suspensión de diámetro inferior a 10 micrómetros, la cifra anual de fallecidos en las ciudades contaminadas podría descender hasta un 15%. Igualmente calculaba para el año 2004, que la contaminación del aire y del agua, y otros peligros medioambientales conexos, mataban cada año en todo el mundo más de tres millones de niños menores de cinco años (WHO, 2006). El problema es tan grave que la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas pide a los gobiernos que reduzcan al menos en dos terceras partes la mortalidad de los niños menores de cinco años antes del final de 2015. El agua sucia causa diarrea y mata, según se estima, a 1,8 millones de personas en todo el mundo. De ellos, 1,6 millones son niños menores de cinco años; igualmente el 86% de las aguas residuales urbanas de América Latina y el Caribe y el 65% de las de Asia se vierten sin tratar en ríos, lagos y mares. Del mismo modo, alrededor de un millón de niños mueren cada año por causa de enfermedades provocadas por la contaminación del aire en sus hogares. Se debe recordar que en el caso de la Región Metropolitana de Asunción, solo el 56% de la población cuenta con alcantarillado sanitario, y en el resto del país la cobertura es de solamente el 6% de la población (Facetti,J.F. 2002) e) Agricultura y silvicultura industriales, en las que se hace empaque y distribución de grandes volúmenes de productos muchos de los cuales responden solo a insumos considerados no prioritarios

Causas de las acciones humanas que han acelerado el proceso de pérdida de la biodiversidad.
Los anteriores mecanismos agrupan la mayoría de las formas en que se genera la pérdida de la biodiversidad como resultado de una serie de diversas actividades humanas, las cuales se han implementado con mayor fuerza en los últimos dos siglos, estos mecanismos son el resultado de unas causas que se han compilado en unos pocos puntos (WRI/IUCN/UNEP, 1992): • Ritmo insostenible de crecimiento de la población humana y agotamiento de los recursos naturales. El continuo crecimiento de la población humana significa la existencia de más consumidores que demandan una creciente cantidad de productos y bienes provenientes de los ecosistemas, o que requieren la transformación de ecosistemas para ser criados o sembrados, luego ser extraídos para satisfacer las demandas. La población Humana crece a un ritmo sumamente elevado (ver tabla 1) • Reducción continua de la gama de productos y bienes comercializados procedentes de la agricultura o silvicultura e introducción de especies exóticas en la agricultura, la silvicultura y la pesca. La cantidad de variedades que se cultivaban en los Estados Unidos antes de 1904 y ya no están presentes ni en la agricultura comercial ni en ningún lugar donde se hayan almacenado las semillas fluctúa entre el 81% en el caso del tomate y mas del 90% en el caso de los guisantes y las coles. Igualmente ocurre en otros lugares como en China donde en 1949 se tenían unas 10.000 variedades de trigo en sus cultivos, pasando a ser solamente 1.000 en el año 1970. Lo mismo ocurre con el maíz en México, donde actualmente solo se tiene el 30% de las variedades que se tenían en los años 1930 (Tuxill,J. s.f.). Para entender un poco la importancia de esta pérdida de diversidad de variedades, podemos ver un ejemplo; en los años 70, el virus conocido como del raquitismo herboso atacó las variedades asiáticas de arroz de alto rendimiento. Sólo se halló un gen resistente a esta enfermedad en una población de arroz silvestre de Uttar Pradesh (India) con lo que se solucionó el problema de este virus evitando la muerte de millones de personas. Sin embargo, esta población de arroz silvestre nunca ha podido ser hallada nuevamente lo que es un claro ejemplo de la importancia de la diversidad y de mantener las variedades silvestres, pues son fundamentales para lograr la seguridad alimentaria. Ver en la tabla 2 el impacto del monocultivo en diversos aspectos del desarrollo y la biodiversidad.

14

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 1. Crecimiento de la Población Mundial Población Mundial 1,000 millones 2,000 millones 3,000 millones 4,000 millones 5,000 millones 6,000 millones Proyecciones de población futura 7,000 millones 8,000 millones 9,000 millones 2013 (14 años después) 2028 (15 años después) 2054 (26 años después) Alcanzadas en 1804 (toda la historia de la humanidad) 1927 (123 años después) 1960 (33 años después) 1974 (13 años después) 1987 (13 años después) 1999 (12 años después)

Fuente: Adaptado de United Nations Population Division, The word at six billion

Tabla 2. IMPACTO DEL MONOCULTIVO Variedades de espárrago cultivadas en E.E.U.U. en 1903 Variedades sobrevivientes en los años 80 después de que la llegada del monocultivo a gran escala provocara una eliminación gradual de la diversidad genética Variedad de Maíz dulce cultivadas en E.E.U.U. en 1903 Variedades sobre vivientes en los años 80, sin incluir variedades modernas Número de empleos por 10.000 hectáreas de cultivos diversificados de Hawai Número de empleos en la misma cantidad de tierra utilizada para una plantación de pulpa de papel Cantidad de peces marinos y camarones de cultivo alimentados con harina de pescado en 1996 Cantidad de peces marinos transformados en harina de pescado en relación con lo anterior. Cantidad de peces capturados por persona en todo el mundo y vendidos para consumo humano en 1996 Cantidad por persona de erizos marinos, esponjas y otros organismos marinos capturados junto con los peces y desechados Cantidad gastada en producir los alimentos consumidos en E.E.U.U. en 1966 (precio de origen) Cantidad gastada en comercializarlos
Fuente: tomado de Broswimmer,F,J. 2002.

46 1 307 12 1.800 60 1.000.000 de Ton. 5.000.000 de Ton. 16 Kg 200 Kg 126.000 millones de dólares 421.000 millones de dólares

15

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Sistemas económicos y políticos que no valoran el medio ambiente y sus recursos Los actuales sistemas políticos y sus subordinados Tabla 3 Tópico Salvaguardar cada uno de los 25 puntos más importantes de biodiversidad a nivel mundial (Hot Spots). Costos anuales en Millones de dólares

sistemas económicos priorizan los gastos y consumo de diversas fuentes dejando de lado los aspectos relacionados con la biodiversidad. (Tabla 3).

Observaciones Inversión no implementada ni prevista de ser implementada en ninguno de los 25 lugares, a pesar del consenso sobre la importancia de los mismos. (1) Costo calculado para implementar un programa mundial de lucha contra la degradación de la tierra. A pesar del consenso mundial de la importancia de esta acción no se ha logrado reunir los recursos. (2) Costo anual adicional calculado para conseguir el acceso en todos los países en desarrollo.(3) (3) (3) (3) (3)

5.000

Combatir la degradación de la tierra.

6.000

Educación Básica para todos. Venta de cosméticos en EE.UU. Consumo de Helados en Europa. Perfumes en Europa y EE.UU. Alimentos para Mascotas en Europa y EE.UU. Bebidas alcohólicas en Europa. Gastos militares.

6.000 8.000 11.000 12.000 17.000

105.000 1.118.000

(3) Gastos para 2005, Lo que equivale a 173 dólares por persona en todo el mundo. (4)

(1)BBC News (2)Djauhari Oratmangun e I. Gede Ngurah Swajaka, 2001.(3)Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 1998.(4)Instituto Internacional para la Paz de Estocolmo, 2006

En la tabla 3, se ven algunos de los gastos que pueden ser considerados superfluos por parte de gobiernos y comunidades pero que podrían solucionar diversos problemas de conservación de la biodiversidad. Igualmente, mecanismos creados para lograr un crecimiento conjuntamente con un mejoramiento del ambiente no se han implementado, tal es el caso de la llamada agenda 21. Este es un mecanismo para lograr el desarrollo sostenible; su origen data de diciembre de 1989 con la aprobación por parte de la ONU en una conferencia sobre el medio ambiente y el desarrollo, conocida como Cumbre de Río o Cumbre de la Tierra, llevada a cabo del 3 al 14 de junio de 1992 en Río de

Janeiro, en donde representantes de 179 gobiernos acordaron adoptar un programa de trabajo para combatir las causas fundamentales de la insostenibilidad del desarrollo y la crisis ambiental, identificadas en 1987 por la Comisión mundial sobre ambiente y desarrollo (WCED). Esta comisión señalaba a la pobreza de los países del sur y al consumismo extremo de los países del norte como los orígenes de estos problemas. Es bueno recordar que EEUU asistió pero no firmó ningún compromiso al respecto. La Agenda 21 ha tenido ajustes y actualizaciones, con la conferencia denominada Río+5, en junio de 1997 en la sede de la ONU en Nueva Cork. Posteriormente

16

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

se adoptó una agenda complementaria denominada Metas de Desarrollo del Milenio (Millenium Development goals), con énfasis particular en las políticas de globalización y en la erradicación de la pobreza y el hambre, aprobadas por 199 países en la 55ª Asamblea de la ONU, celebrada en septiembre del 2000; y la más reciente, la Cumbre de Johannesburgo, reunida en esta ciudad de Sudáfrica del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002. A pesar de existir los mecanismos éstos no se implementan por diversas razones, especialmente de índole económica, que paradójicamente son unos de los elementos claves en la propia agenda.

• Desigualdad en la propiedad y el acceso a los recursos, entre ellos los beneficios del uso y la conservación de la biodiversidad
Las dos mil personas más ricas del mundo doblaron su riqueza neta de 1994 a 1998, superando el billón de dólares. Los activos totales de las tres personas más ricas son superiores al Producto Interno Bruto (PIB) consolidado del conjunto de los países más pobres del mundo, con 600 millones de habitantes.

la industria farmacéutica, la cual viene utilizando muchos de los documentos públicos de investigaciones en los que se indican o señalan pistas sobre posibles usos con potencial para esta industria, basando sus posteriores programas de investigación en estos conocimientos previos, siendo muy raros los casos donde se hace un reconocimiento económico a las comunidades o grupos que generaron el conocimiento inicial. De los 25 principales medicamentos vendidos en 1997 por las compañías farmacéuticas, 11 de ellos representaron el 42% de sus ventas siendo productos naturales o derivados de estos productos con una venta de 17.500 millones de dólares. Igualmente entre el 10% y el 50% de los productos más importantes de las 14 empresas farmacéuticas del mundo provienen de productos naturales o derivados de los mismos. (Sarah, A.L; Kerry,T.K. 2002)

• Conocimiento insuficiente y utilización ineficaz de las informaciones (deficiencias en el conocimiento y sus aplicaciones)
A pesar de los esfuerzos de científicos por conocer la biodiversidad del mundo, es muy grande el vacío que se tiene al respecto. Por dar solo un ejemplo, se considera que el Amazonas es uno de los lugares en que más se han realizado investigaciones en los últimos 50 años por diversos grupos de investigadores de todo el mundo. Sin embargo, se han detectado varios centenares de áreas de 15.000 km2, equivalentes a un grado de longitud por un grado de latitud, en las cuales nunca se han

Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con el 19% de la población mundial, representan el 71% del comercio mundial de bienes y servicios, el 58% de las inversiones extranjeras directas y el 91% de todos los usuarios de Internet. En estos países está la totalidad de los grandes grupos económicos que están impulsando las fusiones y concentraciones de riProporción de la renta mundial entre ricos y pobres queza, determinando en buena medida Relación Ricos/Pobres gran parte de la destinación de los recursos que podrían ser invertidos en la conservación de la biodiversidad. En 1998 el mercado mundial de plaguicidas estaba monopolizado en un 85% por diez compañías con un volumen de 31.000 millones de dólares en ventas. Del mismo modo, en 1993 solo diez compañías eran responsables del 84% de las inversiones mundiales en investigación y desarrollo controlando más del 80% de las patentes concedidas en los países en desarrollo; es decir a partir de recursos de países con alta biodiversidad se ha generado la mayor parte de los avances científicos mundiales generando bienestar directo a las empresas situadas en países de la OCDE. Un ejemplo de la inequidad en el tema de los beneficios derivados del conocimiento de la biodiversidad lo tenemos en

3/1 1820

7/1 1870

11/1 1913

30/1 1960

32/1 1970

44/1

59/1 1989

60/1 1990

61/1 1995

64/1 1997

66/1 1998

Datos tomados de PNUD, 1999

17

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

realizado ningún tipo de colecta botánica. Es decir que estamos aún muy lejos de conocer al menos que es lo que existe, por no hablar del uso y potencial de las especies que se encuentran en estos lugares. En el tema botánico, no solo se tiene un déficit en el tema de existencia de información, sino también un problema metodológico ya que muchos de los estudios utilizan sus propios sistemas tanto de muestreo como de análisis de la información lo que no permite que sean comparables entre si, aumentando los problemas de utilización y comparación de la información. (Berry,P.E, 2002)

dad o simplemente se rigen por sistemas como el norteamericano que se basa en un sistema completamente de competencia comercial.

Impacto de la perdida de la biodiversidad en la humanidad.
Vistas las causas de la perdida de la biodiversidad puede surgir la pregunta: ¿Por qué es importante esta pérdida de la biodiversidad para la gente?, es decir ¿qué significa el que estemos perdiendo a un ritmo tan acelerado tantas plantas y animales? Para explicar en parte esto se debe pensar cuantas especies usan los humanos de manera habitual en su vida diaria, la respuesta puede variar mucho pero existe un consenso de que son aproximadamente unas 40.000 especies de plantas, animales, microbios y hongos (Eldredge,N. s.f.). Debemos recordar que igualmente existen algunas especies que conviven con nosotros, como es el caso de la bacteria Escherichia coli, que vive en colonias de varios millones de individuos en nuestro intestino y es un factor vital para la digestión, es decir su ausencia en nuestro intestino genera diversos problemas digestivos. Igualmente, la respuesta está dada en la medida que entendamos lo importante que es para nuestra supervivencia la biodiversidad. Esta puede ser considerada bajo cuatro grandes categorías. (ver tabla 4)

• Sistemas legales e institucionales que promueven la explotación no sostenible.
Es bueno recordar como hasta hace muy poco, muchas de las legislaciones latinoamericanas consideraban que áreas de bosques que no fueran explotadas eran considerados como no productivas o incultas, y que para ser consideradas como utilizadas se debía hacer una conversión de la cobertura del mismo. Es decir que la extracción sostenible de productos no era considerada como una forma de uso; igualmente grandes áreas de humedales fueron y son actualmente convertidas para actividades ¨productivas¨ dado que no se reconoce el papel crucial que éstos tienen en el ciclo del agua y en el suministro de este elemento a muchas comunidades. Aún en la actualidad ministerios de agricultura y ganadería de diversos países destinan recursos para convertir estas áreas en sistema productivos como ellos mismos los definen. Del mismo modo, en gran cantidad de países del tercer mundo, no existen determinaciones sobre derechos de propiedad en el caso de los usos de biodiversi-

Bienes y servicios producidos en cada uno de los niveles de biodiversidad.
Del mismo modo, podemos ver como cada uno de los tres niveles de la biodiversidad, producen o generan diversos tipos de Bienes y servicios.

Tabla 4. Beneficios de la biodiversidad CATEGORIA Bienes Servicios Información Psicoespiritual
Modificado de: Salas, D. 2004

EJEMPLO Alimentos, medicinas, combustibles. Polinización, reciclado, filtrado de agua. Ingeniera genética, biología aplicada, ciencia pura. Belleza estética, inspiración religiosa, conocimiento científico

18

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Recursos genéticos • Materia prima • Materia prima y producción de alimentos • Polinización • Control biológico • Productos farmacéutico • Productos químicos

Diversidad de las especies

Genes

• Regulación de gases • Regulación del clima • Regulación de disturbios atmosféricos • Regulación hídrica (control de inundaciones) • Oferta y calidad del agua • Retención de sedimentos y control de eroción • Formación de suelos • Materia prima y producción de alimentos • Tratamientos de residuos • Reciclaje • Recreación cultural • Belleza escénica • Especies, genes dentro

Especies
Diversidad entre especies

Diversidad de ecosistemas donde habitan las especies
Funciones de la Biodiversidad.
Al mismo tiempo, cada una de las formas de biodiversidad que puede ser incluida en las anteriores categorías, interactúa con otras y con el medio natural conforTabla 5. Funciones de la Biodiversidad Funciones de regulación Proporcionan sostén para la actividad económica y el bienestar humano mediante: • Protección frente a influencias ambientales dañinas • Regulación del clima • Protección de las cuencas hidrográficas y retención de las aguas • Prevención de la erosión y protección del suelo • Almacenamiento y reciclado de desechos industriales y domésticos. • Almacenamiento y reciclado de materias orgánicas y nutrientes minerales • Mantenimiento de la diversidad biológica y genética • Control biológico • Lugar de cría y alimentación para especies migratorias Funciones de producción Proporcionan los recurso básicos tales como: • • • • • • • • • • • Oxígeno Alimentos, agua potable y nutrientes Agua para diversos usos Tejidos y vestidos Materiales para construcción y materias primas para manufacturas Energía y combustibles Minerales Recursos medicinales Recursos bioquímicos Recursos genéticos Recursos ornamentales mando ecosistemas, los que tienden a cumplir una serie de diversas funciones que igualmente podemos resumir en cuatro categorías.(Ver Tabla 5)

Ecosistemas

19

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 5. Funciones de la Biodiversidad Funciones de apoyo Proporcionar espacio y un entorno adecuado para, entre otras cosas: • Vivienda • Agricultura, silvicultura, pesca, acuicultura • Industria • Proyectos de ingeniería tales como presas o carreteras. • Ocio • Conservación de la naturaleza • Etc. Es decir que el hombre depende de la biodiversidad tanto como es parte de ella, los problemas que se generan con la pérdida de la biodiversidad afectan igualmente a los seres humanos, por eso es importante no solo conocerla sino también entenderla y usarla sosteniblemente para el beneficio de todos. Funciones de información Proporcionan beneficios estéticos, culturales y científicos mediante: • Información estética • Información religiosa y espiritual • Inspiración cultural y estética • Información educativa y científica • Etc.

ciones que estamos realizando a nivel ecosistémico y que tiene impacto global. No se debe olvidar que el cambio climático no es más que el efecto de los gases llamados de invernadero sobre la atmosfera, al impedir que buena parte de la radiación solar que originalmente salía al espacio pueda hacerlo en los mismos niveles previos al gran auge de las industrias; por lo que la temperatura ha ido ascendiendo paulatinamente, lo que conlleva en un aumento de la frecuencia y amplitud de eventos considerados catastróficos, dado el impacto de

Cambio Climático, un tema aparte.
El cambio climático si bien hace parte de los procesos de modificación de las condiciones ambientales existentes a nivel global, merece un comentario especial, pues el mismo es el reflejo de muchas de las modifica1,600 —

Sequías Epidemias Temperaturas extremas Hambrunas
800 —

1,200 —

Inundaciones Plagas de insectos Derrumbes Marejadas / temporales Incendios forestales Tormentas de viento
0— 1,950-1959 1,900-1969 1,970-1979 1,850-1989 1,990-2001

400 —

Frecuencia de desastres relacionados con el clima (tomado de Harvard Business Review, Marzo 2007)
20

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

los mismos sobre diversos recursos y vidas humanas. Si bien, algunos de los gases de invernadero siempre han estado presentes en la atmósfera, el problema está dado en los actuales niveles de concentración de los mismos. Si no fuera por la existencia de estos gases en la formación de la atmósfera, se tendría una temperatura media de -18oC, es decir el planeta sería una gran esfera congelada, con la aparición de la atmósfera, gracias en buena medida a algunos gases generados por volcanes, océanos y el mismo suelo, se llegó a un temperatura promedio de 13oC para el planeta, con la cual se generaron las condiciones originales que dieron origen a la vida tal y como se conoce. Actualmente la temperatura ha aumentado a unos 15oC en los últimos dos siglos especialmente como resultado de la llamada revolución industrial, que ha liberado grandes cantidades de diversos gases espe-

cialmente producto de los combustibles fósiles (carbón y petróleo). Igualmente, se han generado varios grupos de nuevos gases que no existen en la naturaleza, y que tienen un gran impacto en el clima, al punto de algunos de estos estarán hasta 50,000 años en la atmósfera causando problemas como es el caso de los Clorofluorocarbonados, originalmente incorporados de disolventes, refrigerantes, agentes propulsores de espuma y propelentes de aerosoles, si bien estos gases ya no se usan, el efecto de los mismos perdurará. (Salas-Duenas, 2001) Para tener una mejor idea del impacto del cambio climático, se debe ver el gráfico de frecuencia de desastres relacionado con el clima, el cual ilustra claramente como la frecuencia de los fenómenos que consideramos catástrofes es mayor incluyendo la amplitud de los mismos.

Relaciones entre servicios ecosistémicos y bienestar humano CONSTITUYENTES DEL BIENESTAR Seguridad • Seguridad personal • Seguridad de acceso a los recursos • Seguridad frente a desastres Materiales básicos para una buena vida Sustento adecuado Suficientes alimentos nutritivos Refugio Acceso a bienes

SERVICIOS ECOSISTEMICOS Provisión • Alimento • Agua dulce • Madera y fibra • Combustible •… Soporte Regulación • Regulación del • Ciclo de nuclima trientes • Regulación de •Formación inundaciones de suelo • Regulación de • Producción enfermedades primaria • Purificación de •… agua Cultural • Estético • Espiritual • Educativo • Recreativo VIDA - BIODIVERSIDAD Colores de las flechas Potencial de mediación por factores socioeconómicos

• • • •

Salud • Fuerza • Sensación de bienestar • Acceso a aire y agua pura Relaciones Sociales • Cohesión social • Respeto mutuo • Habilidad de ayudar a otros • …

Libertad de elección y acción Oportunidad de ser capaz de alcanzar lo que un individuo vale siendo y haciendo

Grosor de las flechas Intensidad de las relaciones entre los servicios de los ecosistemas y el bienestar humano. Débil Medio Fuerte

Tomado y modificado de: Millennium Ecosystem Assessment, 2005.

21

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Indicadores del estado ambiental en el Paraguay.
Si bien este capítulo está enfocado a nivel mundial, es bueno recordar que muchas de las causas y consecuencias de la pérdida de la biodiversidad las vivimos diariamente en el Paraguay y que sólo de nuestra decisión depende la supervivencia de los nuestros. Para entender mejor el estado ambiental se recomienda verse la tabla 1 del capítulo Conclusiones sobre estado de la contaminación ambiental del Paraguay, incluido en este libro. Igualmente, para entender como a pesar de todo los procesos y acciones que hemos tenido en el país este ¨desarrollo¨ que hemos logrado, lamentablemente no se refleja en los indicadores de desarrollo humano, diseñados por los organismos internacionales, por lo que

seguramente se debe a que el modelo de desarrollo que se ha implementado no ha incorporado la sostenibilidad del mismo como esencial de desarrollo, por lo cual la base de todo el desarrollo que es la biodiversidad (bosques y animales) se ha deteriorado sin que haya de alguna manera beneficiado de forma eficiente y equitativa a todos sus habitantes (tabla 7). Igualmente para tener una mejor idea del estado actual de la biodiversidad en el Paraguay, se debe ver el capítulo denominado: Conclusiones sobre el estado de la contaminación ambiental en el Paraguay, incluido en este libro. Agradecimientos: Un especial agradecimiento a Marisel Maldonado, por su apoyo, revisión y sugerencias.

Tabla 7. Comparación de Indicadores de Desarrollo Humano Índice de Desarrollo Humano Índice de Desarrollo Humano (IDH) Índice de Esperanza de Vida Estimada Indicador de Actividad Económica (IAE) per Cápita Índice del Indicador de Actividad Económica (IAE) Alfabetización de Adultos Asistencia actual Bruta Combinada Índice de Educación
Fuente: PNUD, EGEEC, UNA 2005

1992 0,723 0,726 4925 0,650 0,900 0,552 0,793

2002 0,751 0,762 4610 0,639 0,929 0,655 0,851

REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS:
• Barrantes, G; Castro,E. 1999. Generación de ingresos mediante el uso sostenible de los servicios ambientales de la biodiversidad en Costa Rica. Consultoría para el Programa Conjunto INBio- SINAC. P.29 • BBC News en: http/news6.thdo. bbc.co.uk./hi/english/sci/tech/ tech7newsid %ef65300/ 653894.stm • Berry,P.E. 2002. Diversidad y endemismo en los bosques neotropicales de bajura. En: Ecología y Conservación de Bosques Neotropicales. Manuel R. Guariguata, Gustavo H.Kattan, Editores. 1ª ed., Cartago (Costa Rica): Ediciones LUR, 2002 • Broswimmer,F.J. 2002. Ecocicidio, Breve historia de la extinción en masa de las especies. Londres. Tra22

ducción primera edición Noviembre 2005. Edt.Oceano. Madrid 318pp. • Departamento de estado de los EE.UU. s.f. Bosques: Los paraísos amenazados de nuestro planeta. En Biodiversidad, en una planeta cambiante. Oficina de programas de información internacional. Departamento de estado de los EE.UU. • Djauhari Oratmangun e I. Gede Ngurah Swajaka, 2001. Reality and ambitions of word summit on sustainability, Jakarta Post, 14/04/2001. • Eldredge,N. s.f. Por qué es importante la biodiversidad. En Biodiversidad, en una planeta cambiante. Oficina de programas de información internacional. Departamento de estado de los EE.UU. • Facetti,J.F. 2002. Estado ambiental del Paraguay. Pre-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

sente y futuro. ENAPRENA-GTZ-SEAM. Asunción. Diciembre. • Instituto Internacional para la Paz de Estocolmo Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), 2006 en: http://www.sipri.org/contents/ webmaster/databases • Last of the wild project. 2002. Center for International Earth Science Information Network (CIESIN) at Columbia University. Copyright© 1997-2002. The Trustees of Columbia University in the City of New York en: http://www.ciesin.columbia.edu/ wild_areas/ • Millennium Ecosystem Assessment, 2005. Ecosystems and Human Well-Bening. A report of the Ecosystem Assessment: Syntesis. Island Press, Washington,D.C. • Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 1998. Human Development Report 1998. http:/ /hdr.undp.org/reports/global/1998/en/ • PNUD, Human Development Reports. 1999 en: http://www.unige.ch/iued/wsis/ DEVDOT/ 02056.HTM • PNUD, EGEEC, UNA 2005.Atlas de Desarrollo Humano Paraguay. Versión 1. Programa de computación. SYSMap.Exe • Salas-Duenas,D. 2001. Guía básica para entender el cambio climático y su impacto en el Paraguay. Fundación Moisés Bertoni. The Summit Charitable Foundation, INC. • Salas-Dueñas,D. 2004 Principios de la Valoración Económica de Humedales. IV Jornadas Iberoameri-

canas Sobre Enfoques Integrados de la Problemática del Agua. En: El Agua en Iberoamerica. Calidad del agua y manejo de los ecosistemas acuáticos. Editores:Fernández,C.A; Fernández,R.L; Di Risio,D.C. Cyted XVII. Aprovechamiento y Gestión de Recursos Hídricos.Buenos Aires, Octubre 2004. • Sarah, A.L; Kerry,T.K. 2002 Linking Biodiversity prospecting and forest conservation En: Selling forest environmental services: market-based mechanisms for conservation and development. Edited by Stefano Pagiola, Joshua Bishop, and Natasha Landell-Mills. Earthscan Publications Ltd. London. • Tuxill,J. S.f. Para apreciar los beneficios de la diversidad de las plantas. En Biodiversidad, en una planeta cambiante. Oficina de programas de información internacional. Departamento de estado de los EE.UU. • United Nations Population Division, The word at six billion (ESA/P/WP.154) en: http:// www.un.org/esa/population/publications/sixbillion/ • Wilson,E. 2002. The Diversity of Life, W.W. Norton, New York • WHO, 2006. Word Human Organization en http:// www.who.int/mediacentre /news/releases/2006 / pr52/es/index.html • WRI/IUCN/UNEP,1992. Global Biodiversity Strategy: Guidelines for action to save, study and use Earth’s biotic wealth sustainably and equitably en: http://pubs.wri.org/ pubs_pdf.cfm?PubID=2550

23

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

CONTEXTO GEOGRÁFICO GENERAL
LUCIA BARTRINA Fundación Moisés Bertoni lbartrina@mbertoni.orgp.py

Paraguay, ubicado en el corazón de Sudamérica, entre las latitudes 19º 18‘y 27º 30‘y las longitudes 54º 19‘ y 62º 38‘oeste del meridiano de Greenwich, es uno de los cinco países más pequeños en superficie, con 406.752 km2. Su población, según datos del 2005, alcanza los 6.347.884, con una densidad poblacional de 14 hab/km2. El río Paraguay divide al país en dos regiones: la Oriental, con el 39 % del territorio, con una extensión de 159.827 km y el 97% de la población y la Occidental o Chaco, con el 61 % del territorio, una superficie de 246.925 km y apenas el 3% de la población. Estas regiones además de presentar asimetrías tan marcadas en relacionado a la demografía, también poseen diferencias en relación a su topografía, geología, suelos, clima y vegetación. La mayor parte de la región Oriental posee un relieve ligeramente ondulado, con elevación que varía entre 50 y 750 metros sobre el nivel del mar, sus mayores sistemas orográficos las cordilleras de Amambay, Mbaracayú, Ybytyrusú y Caaguazú. El punto más alto es Cerro Pero (Cerro Tres Kandu), con 842 metros, ubicado en el IV Departamento del Guairá. La región Occidental tiene una elevación media de 130 m sobre el nivel del mar y su máxima altura llega esporádicamente a 300 m y constituye una llanura plana, de formación aluvional de leve declive desde los contrafrentes andinos. La pendiente de esta vasta planicie a los largo de más de 550 kilómetros es sólo del 1%, desde su punto más septentrional hacia el río Paraguay, conteniendo alturas aisladas que no pertenecen a ningún sistema, como Cerro León,

Chovoreca y Jara y más cerca del río Paraguay el Olimpo, Celina, Confuso, Galván, Siete Cabezas y Desolación. Geológicamente el país se encuentra asentado sobre dos formaciones diferentes: el escudo Brasileño y la Depresión Andina, correspondiéndose en gran parte

REPUBLICA DEL PARAGUAY PERFIL AMBIENTAL PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA
SECRETARIA TECMICA DE PL.ANIFICACION

Escala 0 40 80 120 160 km

ZONAS DE VIDA De Holdridge
Fuente: Estudio Ecológico de los Bosques de lo Región Oriental del Paraguay. (FAO) —1969.

25

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

con las regiones ya mencionadas. La región Oriental es más diversa en su origen, con formaciones originadas en el Mesozoico, Paleozoico e inclusive del Agnostozoico, una de las formaciones más antiguas, mientras que la totalidad del territorio chaqueño, con pocas excepciones, corresponde a estratos del Terciario, con edades geológicas relativamente recientes de entre dos y 65 millones de años (DBEnvironnement, 1999). El Este de la región oriental está dominado por suelos rojos de alta fertilidad, en el Norte suelos de origen más bien calcáreo y en el Sur se presentan suelos aluviales, con cierta fertilidad. El Chaco, sin embargo, se caracteriza por suelos sedimentarios de color grisáceo, arenososarcillosos y algo salobres, debido a la presencia en sedimentos de sales evaporíticas (principalmente Yeso), que por su solubilidad dan origen a aguas salobres o saladas. Paraguay, con sus ríos principales el Paraguay y el Paraná, forma parte de la Cuenca del Río de la Plata, una de las de mayor envergadura en territorio Sudamericano, por la extensión de la cuenca, por los caudales que conduce y por los recursos naturales que posee. El país también cuenta con varios acuíferos, algunos compartidos como el Guaraní – en la región Oriental - y el Yrenda – en la región occidental, y otros menores, aunque no menos importantes como el Patiño, que abastece de agua a casi un tercio de la población total. El clima se extiende de Tropical húmedo (Aw) en toda la región occidental y la parte Noroeste de la región oriental a Templado lluvioso (Cfa) en la parte Este de la región oriental. Definido, en general, por primaveras y veranos calurosos y húmedos, otoños templados y húmedos e inviernos fríos y secos. Las precipitaciones son abundantes en la mayor parte del país, aunque las mismas se distribuyen irregularmente en el tiempo y en el espacio. La precipitación total anual media presenta una gran variación espacial; con máximas en el Sureste de país, con precipitaciones entre 1500 y 1800 mm al año, mientras que las precipitaciones más bajas se registran en la zona Oeste y Noroeste de la región occidental, con valores normales que van de 400 a 700 mm, observándose un aumento gradual de las precipitaciones desde el Noroeste del Chaco paraguayo hacia el Sureste de la región oriental (Grassi, 2002). La temperatura media anual es de 22,5 °C; el promedio en verano es de 26,1 ºC y en invierno de 20,8 ºC. También de características tropicales es la amplitud térmica mensual. La diferencia entre el mes más frío y el más cálido se sitúa en torno a los 10 °C. En el Gran Chaco y otros puntos de la Región Occidental las temperaturas medias pueden llegar 37,8 ºC. Paraguay es considerado como un área de transición o de ecotono (Acevedo, 1998). Su biogeografía ha sido estudiada en varias ocasiones, utilizándose diver26

sas metodologías y parámetros para su definición, lo que ha derivado en clasificaciones biogeográficas ricas en terminologías, nomenclaturas y también en disparidades y contradicciones (ENPAB, 2003). Paraguay se halla ubicado en el Neotrópico, ecorregión terrestre que incluye, el Caribe, Centroamérica, y América del Sur (a excepción de una pequeña zona de bosques patagonicos que corresponden a la región Antártica), conteniendo los mayores bosques tropicales (la selva húmeda tropical y subtropical) en relación a las otras ecozonas y caracterizada por su gran diversidad y cantidad de especies endémicas (31 familias de aves, el doble de cualquier otra ecozona). Bertoni (1907) describe para el Paraguay las siguientes formaciones vegetales: Formación Chapadense, extiendiendose sobre la región del río Apa y las partes altas del Amambay; la Formación Guaranítica, que ocupa la mayor parte del Paraguay oriental, toda la región del centro, al Norte la vertiente occidental de la cordillera de Amambay, todo el Este, además de la costa izquierda del Alto Paraná Medio y la región del Guairá; la Formación Mesopotámica: abarca principalmente la región sur del país, en la región oriental, mientras que para la región Occidental, describe la Formación Chaqueña, que se extiende sobre todo el Chaco paraguayo. Robert Chodat (1916), luego de un viaje de recolección al Paraguay en 1914, publica el resultado de esa misión bajo el título de «La végétation du Paraguay», describiendo los diferentes paisajes del Paraguay, además de los estudios taxonómicos de varias familias. Denomina a las regiones fitogeográficas como Campos, Campos cerrados, Selvas, Selvas ribereñas y Chaco paraguayo. En 1945, Rojas y Carabia publicaron un mapa de vegetación con las siguientes denominaciones: Vegetación del Chaco, y Sabanas, Vegetación halofítica, Bosques tropicales, Bosques subtropicales, Vegetación xerofítica, y Lagunas (Cabrera, 1973). En dicha publicación, Cabrera y Willink realizan una aproximación a la Biogeografía de Latinoamérica, diferenciando las divisiones de la región Neotropical en Dominios y Provincias, describiendo la vegetación del Paraguay como parte de los dominios Amazónico y Chaqueños, la primera dividida en dos Provincias, la del Cerrado y la Paranaense, mientras que la segunda como parte de la Provincia chaqueña. Estos autores incluyen parte de la llanura de influencia del río Paraguay como perteneciente al Chaco Siguiendo la clasificación de las zonas de vida de Holdridge (1969), el Paraguay se adecua a las características del Bosque húmedo Templado cálido (BhTc), en la región oriental y parte de la occidental (aproximada-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

mente entre las isoyeta 1100 -1200), y el Bosque seco Templado cálido (BsTc) de la región occidental. Una zona de vida es el espacio vital que ofrece a una especie las condiciones que requiere para desarrollarse En 1975, Lucas Tortotelli en su documento Formaciones Forestales y maderas del paraguay, identificó nueve formaciones forestales, cinco para la región Oriental, la Selva de Alto Paraná, la Selva Central, los Bosques del Norte, el Parque del río Paraguay y la Sabana arbolada Oriental; y cuatro para la región Occidental, el Bosque Chaqueño, el Parque Chaqueño, la Sabana Arbolada Chaqueña y el Monte Occidental. En el 1978, Hueck clasifica al Chaco, en Bosque seco del Chaco central y Vegetación del pantanal; mientras que Esser (1982) dividió al Chaco paraguayo en Bosque verde en época lluviosa, Bosque seco, Matorral de monte alto, Vegetación de superficies arenosas del Chaco Boreal, Algarrobales y Vegetación de salitrales. Mientras que Adámoli (1985) identifica nueve unidades ecológicas para el Chaco Paraguayo, describiendolas como subregiones ecológicas tales como la Depresión oriental con depósitos fluviales sobreimpuestos, Bosques/ Pajonales/Pantanos, Llanura de inundación del río Pilcomayo, Paleocauces colmatados, Planicie chaqueña antigua con modelo paleofluvial, Planicie chaqueña antigua no disecada, Médanos / Mantos arenosos, Cañadas boreales y Llanura suculentas y espinosas y Formación de inundación del río Paraguay. Sobre la base de los trabajos de Udvardy en el 1975, se identifica tres regiones biogeográficas para el país: El bosque lluvioso brasileño, separado de los bosques de la cuenca del Amazonas y rodeado por bosques secos y sabanas en las áreas bajas y por bosques nublados subtropicales en las laderas de montañas; los campos cerrados y el gran chaco, identificando también numerosas formaciones de praderas naturales. Más recientemente, Acevedo et al. (1990) realizaron la clasificación ecológica de la Región Oriental, dividiéndola seis ecorregiones, circunscriptas por límites naturales, representados por divisorias de cuencas, tipos de suelos y distribución de especies vegetales. Las ecoregiones descriptas fueron: Aquidabán, Amambay, Alto Paraná, Selva Central, Litoral Central y Ñeebucu. De acuerdo con la metodología empleada por el Centro de Datos para la Conservación, el Chaco paraguayo presenta los siguientes ecosistemas: Ecosistema forestal o Bosque, Ecosistema matorral, Ecosistema sabana, Ecosistema rupestre y Ecosistema palustre. La Carrera de Ingeniería Forestal, en 1991 describió la vegetación y uso de la tierra de la región occidental en las siguientes categorías: Formación bosque predominante caducifolio de sequía, denso y abierto (quebrachal de quebracho blanco y samu’u), Formación

bosque semicaducifolio (quebrachal de quebracho blanco, quebrachal de quebracho colorado, quebrachal de quebracho colorado en isletas, palo santal y labonal, bosque en galería), Formación matorral predominantemente caducifolio (matorral de médanos, matorral de salinar), Formación matorral semicaducifolio (matorral de inundación), Formación sabana (espartillar, palmares de karanda’y), Formación herbácea húmeda (esteros y embalsados) y Uso agropecuario. Para la región oriental, en un mapa de uso de la tierra, describió las siguientes formaciones vegetales: Bosque alto degradado, Bosque continuo, Bosque residual en isla, Pradera alta, Pradera inundable y Pradera inundada (FIA/ CIF/GTZ, 1991). La Fundación Chaco y Geosurvey (1992), a través de un convenio con la Subsecretaría de Estado de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SSERNMA), regionalizó al Chaco paraguayo en doce unidades ecológicas denominadas biomas: Llanura de inundación del río Paraguay, Pozo azul, Laguna salada, Punta riel, Fortín Torres, Alto Paraguay, Agua dulce, Nueva Asunción, Picada 108, Fortín Ochoa, Chaco central y Llanura de inundación del río Pilcomayo. La Dirección de Ordenamiento Ambiental (DOA), en su proyecto Sistema ambiental del Chaco (DOA, 1998), presenta una clasificación preliminar de la vegetación del Chaco paraguayo: Bosque de quebracho colorado, Bosque xerofítico, Bosque xerofítico modificado, Bosque sobre meseta, Bosque sobre ladera, Bosque inundable (algarrobal, labonal, palmar, paloblancal y bosque inundable modificado), Bosque xerofítico cerrado, Bosque de vallesia y algarrobo, Matorral (Matorral sobre dunas, Matorral sobre dunas modificado, Matorral abierto), Espartillar (Cerrado, Saladar, Vegetación acuática y Pastizal). Dinerstein et al. 1995 realizan un aproximación a las eco-regiones terrestres de América Latina y el Caribe, con la idea de establecer prioridades de conservación. Paraguay estaría inmerso en cinco bioregiones: el Chaco Seco, el Pantanal, Chaco húmedo, Cerrado, y Bosques Atlántico. Guyra Paraguay, en el 2005, a las ecorregiones más usualmente mencionadas, Chaco Seco y húmedo, el Pantanal, Cerrado, y Bosques Atlántico, adiciona las Sabanas de la Mesopotamia Sudamericana. Destaca además, que las divisiones entre ecorregiones mencionadas no son en realidad un límite definido sino que están conformadas por zonas de transición más o menos extensas, en muchos casos parches de hábitat correspondientes al paisaje típico de una ecorregión se encuentran dentro de otra, las líneas de separación se presentan en los mapas como indicativas. 27

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En el año 2005, con unión de cuatro prestigiosas organizaciones, The Nature Conservancy, Fundación Vida Silvestre Argentina, Fundación para el Desarrollo Sustentable del Chaco y Wildife Conservation Society Bolivia, se lleva adelante el proyecto «Evaluación Ecorregional del Gran Chaco Americano», que busca sistematizar la información existe de esta región, diagnosticar su situación actual, unificar criterios y establecer prioridades de conservación. En este proceso se identificaron, para todo el Gran Chaco, 53 Sistemas Ecológicos Terrestres, agrupados en 44 complejos de Sistemas Ecológicos, así como 12 Unidades Ecológicas de Drenajes y 51 Sistemas Ecológicos Acuáticos. En Paraguay, fueron mapeados un total de 16 Complejos de Sistemas Ecológicos, de los cuales cuatro son de ocurrencia exclusiva para el país, y 7 unidades Ecológicas de Drenajes, con 21 Sistemas ecológicos Acuáticos, tres de los cuales son de ocurrencia exclusiva para el país. A continuación se enumeran y describe brevemente cada una de las ecorregiones mencionadas, con información basada en Dinerstein et al., 1995; WWF, 2005, y Olson et al., 2001.

b. Chaco (NT0210)
Ubicación: Tercio Noroccidental de Paraguay (y áreas limítrofes de Brasil), sudeste de Bolivia y noroeste de Argentina. Superficie: 609,600 km2. Características/particularidades: La temperatura media anual en el Chaco Paraguayo oscila alrededor de los 26° C y la precipitación no alcanza los 1000 mm. El Chaco incluye varios hábitats, aunque predominan la sabana, los bosques espinosos y las áreas de transición entre ambos. Dada su ubicación alberga tanto aves migratorias Australes como Neotropicales. Estado de conservación: Vulnerable. A pesar de que existen numerosas áreas protegidas en la región, éstas están poco conectadas, y hay pocas reservas en el sector oriental en Paraguay, el sector occidental de Bolivia y el sur y centro del Chaco argentino. La mayor parte de la región está alterada por el pastoreo, especialmente en Argentina.

c. Chaco Húmedo (NT0708).
Ubicación: Noreste de Argentina, centro de Paraguay y pequeñas áreas del sudoeste de Brasil. Superficie: 334,800 km2. Características/particularidades: Esta región es un mosaico de ecosistemas, combinando bosques con sabana. La temperatura media anual varía de norte a sur de 23 a 18° C. La precipitación varía entre 1300 mm anuales en el este a 750 mm en el oeste. La vegetación consiste en bosques xenófilos mezclados con sabanas con palmeras. Dada la heterogeneidad del ambiente, la fauna presente es muy diversa. Estado de conservación: Vulnerable. La caza y la explotación de plantas son la principal amenaza. La ecorregión ha sido moderadamente modificada por la ganadería. Existen numerosas reservas naturales con diversos grados de protección y uso.

a. Bosques interiores de Paraná-Paraiba (NT0150). (También denominado Bosque Atlántico del Alto Paraná, cuya sigla utilizada comúnmente es BAAPA).
Ubicación: Se extiende a lo largo del sur de Brasil, el oeste de Argentina y Paraguay. Superficie: 483,800 km2. Características/particularidades: Esta ecorregión es descripta como un Bosque subtropical, conocido, además, como Selva paranaense o Selva misionera, representa las porciones más grandes del bosque atlántico semi-deciduo brasilero. La región actúa como un corredor para la migración de especies entre bosques húmedos y semi-deciduos, y entre los bosques atlánticos y el Cerrado. Por esta razón la riqueza de especies es alta, aunque existen pocos endemismos. Estado de conservación: Crítico/Amenazado. Sólo persiste el 5% del bosque original y las áreas protegidas solo cubren 1866 km2. La extracción maderera, la agricultura y la caza amenazan a los pequeños parches de bosque que persisten. La vegetación remanente es representada por 17211 km2 de bosques semi-deciduos. Los bloques más grandes (300 a 1000 km2) son áreas protegidas públicas, pero la mayor parte de la región está conformada por miles de remanentes de entre 0.01 y 1 km2 rodeados por pasturas y áreas agrícolas.

d. Cerrado (NT0704).
Ubicación: Centro de Brasil, incluye Bolivia y Paraguay. Superficie: 1,916,900 km2. Características/particularidades: El Cerrado es la mayor sabana de Sudamérica y la más rica del mundo. En las mesetas entre los 500 y 1700 m de altitud el paisa-

28

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

je es dominado por vegetación de cerrado, una vegetación de sabana que cubre el 95% de la región, con franjas de bosques de galería a lo largo de ríos y arroyos. En las depresiones, entre los 100 y 500 m, distintos tipos de vegetación (bosques de galería, bosques tropicales secos, humedales y todos los tipos de cerrado) se distribuyen en mosaico. En Paraguay, ocupa áreas discontinuas comparativamente pequeñas en forma de mosaico sobre topografías suavemente onduladas con suelos arenosos que generalmente pueden verse entre las plantas (Basualdo y Soria, 2002). A lo largo de su extensión la fisonomía de la vegetación cambia, desde un campo abierto («campo limpo»), a un bosque cerrado alto («cerradão»): El clima es tropical y estacional. El período seco coincide con el invierno. Las precipitaciones anuales varían entre 1250 y 2000 mm, y la temperatura entre 20° y 26° C. El Cerrado alberga una biota muy particular, con miles de especies endémicas. La biodiversidad del cerrado es extraordinaria: al menos10400 especies de plantas vasculares 780 de peces, 180 de reptiles, 113 de anfibios, 837 de aves y 195 de mamíferos, la mayoría restringidas al Cerrado. El porcentaje de endemismos varía de 4% en aves a 50% en plantas vasculares. El Cerrado es además un teatro único donde especies de los bosques Sudamericanos más importantes (Amazónicos y Atlánticos) y de los hábitats secos más importantes de Sudamérica se ponen en contacto. Es la segunda más extensa ecorregión de Sudamérica (The Nature Conservancy, 2001). Estado de conservación: Vulnerable. Cerca del 67% del Cerrado ha sido severamente modificado o convertido, mientras que sólo el 1% de su superficie está protegida en parques o reservas. El Cerrado es la nueva frontera agrícola, con proyectos de desarrollo financiados por agencias multilaterales de crédito que favorecen la creación de pasturas y plantaciones de soja, maíz y arroz. La agroindustria constituye la principal amenaza para esta ecorregión.

inundaciones masivas que tienen lugar durante la temporada de lluvias. El 78 % del área puede quedar sumergida. El clima tropical semi-húmedo es dominado por un patrón altamente estacional de lluvias, con más de 100 mm de lluvias mensuales entre Noviembre y Marzo, seguido de un invierno mucho más seco en el que la temperatura puede caer a 0° C. En las áreas más bajas el Pantanal está cubierto por miles de lagos, cochas y charcos permanentes y semipermanentes de entre unos pocos metros y decenas de km de diámetro. Estos a menudo están cubiertos de la comunidad de plantas flotantes más diversa del mundo. A mayores elevaciones el hábitat de cerrado va desde una sabana arbolada con algunos arbustos a un bosque de sabana con cobertura arbórea casi completa, lo que hace que el área esté menos expuesta a inundaciones que a incendios. Mientras que el nivel de endemismos es bajo (menos de 5% para la mayoría de los taxa), la abundancia de aves, reptiles y mamíferos lo convierte en un sitio de relevancia como reservorio de biodiversidad. Estado de conservación: Crítico/Amenazado. A pesar de que la ganadería no es intensa, provoca algún grado de modificación en el hábitat. La mayor parte del Pantanal está en estado casi prístino y conserva la mayor parte de su biota. Las principales amenazas actualmente son los pesticidas y la actividad minera, con la consecuente contaminación de los cursos de agua. La caza también es un factor importante. Menos del 3 % del Pantanal está incluido en áreas protegidas, el resto son áreas privadas. Probablemente la mayor amenaza para el futuro es la construcción de la Hidrovía Paraguay-Paraná. Este ecosistema es de gran importancia para aves palustres y migratorias, así como para una gran diversidad de peces (Guyra Paraguay, 2001).

f. Sabana mesopotámica del Cono Sur (NT0909).
Ubicación: Noroeste de Argentina, incluye las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Superficie: 77,600 km2. Características/particularidades: La ecorregión consiste en un mosaico de hábitats que incluye praderas estacionalmente inundadas, humedales, montes y bosques de galería. Constituye un área de endemismo de aves (EBA), con tres especies endémicas. Estado de conservación: Vulnerable. La región está principalmente amenazada por la destrucción y degradación del hábitat natural por las actividades agropecuarias y ganaderas, el sobrepastoreo es un problema frecuente. 29

e. Pantanal (NT0907).
Ubicación: Centro de Sudamérica, cerca de los límites de Brasil, Bolivia y Paraguay, entre los 16 y 20° S. La mayor parte de la ecorregión ocurre en Brasil, como llanura de inundación del Río Paraguay y tributarios. Superficie: 171,100 km2. Características/particularidades: El Pantanal es el mayor humedal de Sudamérica, y el más grande del mundo que no ha sido modificado sustancialmente por la acción humana. El terreno es esencialmente llano, y varía entre los 75 y 200 m de altitud, lo que sumado a las suaves pendientes de los ríos en la región provoca las

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Región Occidental del Paraguay Mapa de Ecorregiones

A VI LI BO

PABLO LA GERENZA

IL AS BR

FUERTE OLIMPO

EUGENIO A GARAY LA VICTORIA

MARISCAL ESTIGARRIBIA MENNO BOQUERON PINAZCO MENNO HAYES NAULAN BOQUERON PEDRO P. PEÑA FERNHEIN HAYES NEULAND HAYES MENNO BOQUERON

AR GE NT IN A

MENNO HAYES POZO COLORADO

Fuente: Global 200: Ecorregiones prioritarias para la conservación global. Olson, D.M. y E . Dinerstein. División distrital Ecorregiones Chaco Seco Chaco Húmedo Pantanal

VILLA HAYES

JOSE FALCON

BENJAMIN ACEVAL

30

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Región Oriental del Paraguay mapa de Ecorregiones

División distrital Ecorregiones Bosque Atlántico del Alto Paraná Cerrado Chaco Húmendo

Fuente: Global 200: Ecorregiones prioritarias para la conservación global. Olson, D.M. y E . Dinerstein.

31

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

DISTRITO

Nº Dist. DISTRITO

Nº Dist. DISTRITO

Nº Dist.

Asunción Concepción Belén Horqueta Loreto San Carlos San Lazaro Yby Yaú Vallemí San Pedro del Ycuamandiyú Antequera Choré General Aquino Itacurubí del Rosario Lima Nueva Germania San Estanislao San Pablo Tacuatí Unión 25 de Diciembre Villa del Rosario General Resquín Yataity del Norte Guayaibí Capiibary Santa Rosa del Aguaray Caacupé Altos Arroyos y Esteros Atyrá Caraguatay Emboscada Eusebio Ayala Isla Pucú Itacurubí de la Cordillera Juan de Mena Loma Grande Mbocayaty del Yhaguy Nueva Colombia Piribebuy Primero de Marzo San Bernardino Santa Elena Tobati Valenzuela San Jose Obrero Villarrica Borja Troche Coronel Martínez Felix Perez Cardozo General Garay Colonia Independencia Itape Iturbe Jose Fassardi Mbocayaty Natalicio Talavera Dumi San Salvador Yataity Dr. Botrell Paso Yobai Coronel Oviedo Caaguazú Carayao Cecilio Baez Santa Rosa del Mbutuy Juan Manuel Frutos Repatriación Nueva Londres San Joaquín

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72

San Jose de los Arroyos Yhu J. Eulogio Estigarribia R I 3 Corrales Raul A. Oviedo Jose Domingo Ocampos Mariscal López La Pastora 3 de Febrero Simon Bolivar Vaquería Caazapá Abai Buena Vista Dr. Moises Bertoni General Higinio Morinigo Maciel San Juan Nepomuceno Tavai Yegros Yuty Encarnación Bella Vista Sur Cambyreta Capitán Meza Capitán Miranda Nueva Alborada Carmen del Paraná Coronel Bogado Carlos A. López Natalio Fram Artigas General Delgado Hohenau Jesús Leandro Oviedo Obligado Mayor Otado San Cosme y Damián San Pedro del Paraná San Rafael del Paraná Trinidad Edelira Tomas Romero Pereira Alto Vera La Paz Yatytay San Juan del Paraná Pirapó Itapua Poty San Juan Bautista Ayolas San Ignacio San Miguel San Patricio Santa María Santa Rosa Santiago Villa Florida Yabebyry Paraguarí Acahay Caapucú Caballero Carapeguá Escobar La Colmena Mbuyapey Pirayú Quiindy Quyquyho

73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144

Roque González Sapucai Tebicuarymi Yaguarón Ybycuí Ybytymí Ciudad del Este Presidente Franco Domingo Martínez de Irala Juan León Mallorquín Hernandarias Itakyry Juan E Oleary Dacunday Yguazú Los Cedrales Minga Guazú San Cristobal Santa Rita Naranjal Santa Rosa del Monday Minga Porá Mbaracayú San Alberto Iruda Areguá Capiatá Fernando de la Mora Guarambaré Itá Itauguá Lambaré Limpio Luque Mariano Roque Alonso Nueva Italia Demby San Antonio San Lorenzo Villa Elisa Villeta Ypacarai Ypane Saldivar Pilar Alberdi Cerrito Desmochados General Díaz Guazu Cua Humaita Isla Umbu Laureles Mayor Martínez Paso de Patria San Juan de Ñembucú Tacuaras Villa Franca Villa Oliva Villalbín Pedro Juan Caballero Bella Vista Norte Capitán Bado Salto del Guairá Corpus Cristhi Curuguaty Ygatimí Itanará Ypejhu Caballero Alvarez Katuete La Paloma Nueva Esperanza

145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217

32

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

DIVERSIDAD CULTURAL Y BIODIVERSIDAD El caso las comunidades indígenas
RAMÓN FOGUEL Investigador Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios (CERI) ceri@cmm.com.py
Resumen
Las comunidades indígenas que conocen a fondo las leyes de la naturaleza, dependen de la biodiversidad, y en esa medida han logrado su preservación por siglos; las sinergias entre naturaleza y cultura se expresan con claridad en las comunidades indígenas y sus territorios, y puede asumirse que sin diversidad cultural la preservación de la biodiversidad no sería posible. En el manejo agroforestal el temity —destacado por la diversidad de especies— se combina con plantas perennes frutales y medicinales, y a los conocimientos y prácticas relacionados al manejo de la naturaleza se asociaban los patrones de asentamiento, técnicas y materiales de construcción, y equipamiento doméstico peculiares. En esa visión integradora las creencias y prácticas religiosas no puede separarse del manejo de la naturaleza, y las creencias sobre la creación apuntan a leyes naturales básicas. La situación de las comunidades indígenas no es uniforme, en el contexto actual, aunque la situación varía de una región a otra y de una etnia a otra, una nota común es el proceso de pauperización que degrada el estilo de vida; al debilitarse las relaciones comunitarias —con su correlato de menos relaciones sociales y menos densas— es mayor la incidencia de la indigencia y los desvalidos quedan más vulnerables. Para el futuro es importante pensar en dar a las tierras Indígenas el mismo trato legal que a las reservas, o áreas protegidas. Palabras Claves: Cultura, biodiversidad, indígenas, manejo.

La relación desaprovechada
Conforme a datos últimos de las áreas protegidas, en las que se busca preservar la biodiversidad, la superficie de las mismas en todo el país representan 7.501.771 has., de las cuales el 96% comprende el subsistema bajo dominio público (Cuadro Nº 1); conforme a la ley las zonas de amortiguamiento de estas áreas deben constituir espacios de desarrollo y de preservación de la biodiversidad. Por diversas circunstancias estas zonas no constituyen espacio de desarrollo ni de preservación de la biodiversidad. Con frecuencia los que deberían estar involucrados en la preservación de los recursos más bien echan mano a ellos para lucrar. En el otro extremo están las comunidades indígenas que conocen a fondo las leyes de la naturaleza, dependen de la biodiversidad, y en esa medida han logrado su preservación por siglos; las sinergias entre naturaleza y cultura se expresan con claridad en

Cuadro Nº 1. Distribución de áreas protegidas (Fogel, Ramón. La cuestión socioambiental en el Paraguay. CERI. 2006) Tipo de dominio Subsistema bajo dominio Público Subsistema bajo dominio Privado Subsistema bajo dominio Entes Autárquicos Total de superficie de Áreas Protegidas Sup.has 7.267.529 187.587 46.655 7.501.771 33

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Areas Protegidas por Subsitemas SINASIP
Subsistema bajo dominio Privado; 187.587; 3% Subsistema bajo dominio Entes Autarticos; 46.655; 1%

Subsistema bajo dominio Público; 7.267.529; 96% Subsistema bajo dominio Público Subsistema bajo dominio Privado Subsistema bajo dominio Entes Autarticos

Las comunidades indígenas y sus territorios, y puede asumirse que sin diversidad cultural la preservación de la biodiversidad no sería posible. Las grandes inequidades, sin embargo, bloquean un apoyo importante y eficiente para el etnodesarrollo de estas poblaciones, y como resultado sufren hoy agudos procesos de empobrecimiento, que las condicionan negativamente para el cumplimiento de esta función de preservar los recursos naturales. • Conocimiento tradicional y manejo de la biodiversidad Entre los Guaraní, que muestran la riqueza de las culturas indígenas lo central es su religión, que permea diversas esferas, y regula tanto el manejo de la naturaleza como el de las relaciones sociales comunitarias. Los seres sobrenaturales dan protección al orden establecido ya desde la creación, a los que debe orarse por las noches, iniciaron la creación de la tierra con la ayuda de sus hijos; en los relatos son mencionados también otros seres sobrenaturales. Así entre los Mbya Ñanderú y Ñamandú (Dios del Sol), Karai Ru Ete (Dios del Fuego), Yakaira Ru Ete (Dios de la primavera) y Tupá Ru Ete (Dios de la lluvia) En su sistema de creencias resalta el alcance religioso de la naturaleza; así, el maino i (colibri), corporización de un demiurgo, es valorado en la medida que sustentó a Nuestro Padre Namandú y bendice ya en el vientre materno a los que serán líderes; el rocío ychapy recha y las flores del lapacho tajy poty son tan importantes como el urukure’a i (lechuza), que produce las tinieblas, y la avispa celestial cavy ju, mensajeros de los líderes religiosos. 34

Los protoguaraní, se destacaron por su horticultura avanzada; de fuentes etnohistóricas, así como lingüísticas y arqueológicas, se desprende que estos indígenas tenían un conocimiento denso de su ambiente, sus componentes y sus interacciones. El conocimiento en cuestión llega al nivel de detalles, tales como los efectos del rocío en plantas y animales; fue notable el manejo de las propedades genéticas, tanto de cultivos anuales como de especies perennes, que lograron los Guaraní. Los alimentos y la materia prima empleados cotidianamente eran extraídos, con prácticas sostenibles, de la vegetación y de la fauna que generosamente daban sus frutos, sin menoscabo de su productividad futura. La agricultura de roza se basaba en el cultivo de la mandioca y el maíz, la batata y el poroto que habían domesticado; la introducción y multiplicación de nuevas especies fue un componente importante del manejo de la naturaleza en las nuevas áreas que ocuparon en su expansión colonizadora. En el manejo agroforestal el temity —destacado por la diversidad de especies— se combina con plantas perennes frutales y medicinales, y a los conocimientos y prácticas relacionados al manejo de la naturaleza se asociaban los patrones de asentamiento, técnicas y materiales de construcción, y equipamiento doméstico peculiares. Los conocimientos y prácticas referidos eran inseparables de la organización social guaraní, que se basaba en la familia extensa; en este agrupamiento cada habitación albergaba a una familia extensa. El te’yï ru, que articulaba el grupo doméstico, vivía con sus parientes bajo un mismo techo; cada parcialidad estaba compuesta por una cantidad variable de familias nucleares, que oscilaba entre veinte y cien. A su vez un

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

grupo local o tekoha, unido por parentesco y relaciones de reciprocidad, podía estar constituido por más de un te’yï.

La reconstitución de estrategias de explotación de los ecosistemas que encararon los monteses, luego de la experiencia de la conquista y la colonia, no pudo repetirse una vez desencadenado el sistema depredatorio de explotación de los recursos naturales, desde inicios de la década del setenta de este siglo; luego de la declinación de los obrajes que explotaban la yerba y la madera los Monteses perdieron su nicho, toda vez que en el nuevo estilo de desarrollo los nuevos agentes económicos compiten por los mismos recursos con los indígenas, pero aún en esas circunstancias logran la reproducción de su visión integradora y concepción religiosa de la naturaleza En esa visión los componentes básicos de la naturaleza: el agua, el sol, el aire y la tierra —incluyendo los montes— están integrados el uno al otro, y se necesitan recíprocamente. Ellos son una misma cosa y están destinados a crear y mantener la vida. Las normas de manejo del agua, y de los otros recursos naturales y las normas religiosas son la misma cosa; desde el momento que la religión no constituye una esfera separada de la vida el que usa indebidamente los recursos naturales se está apartando de las normas religiosas. El pensamiento de los Guaraní, establece estrechas relaciones entre los distintos elementos de la naturaleza (el agua en sus diversos estados, los suelos, las superficies boscosas y las poblaciones biológicas), y entre estos elementos y la acción del hombre. Se trata de una visión que integra los procesos naturales y los socio-culturales, y en ella las formas de explotación sostenible de ecosistemas están estrechamente ligados a mecanismos comunitarios. Nadie puede usar en su exclusivo provecho el agua ni los bosques, así como nadie puede invocar su propiedad. La norma que establece que la conservación de recursos está más allá del interés de individuos se corresponde con aquella que establece la apropiación comunal de los recursos de la tierra y los recursos naturales que le corresponden. En esa visión integradora las creencias y prácticas religiosas no puede separarse del manejo de la naturaleza, y las creencias sobre la creación apuntan a leyes naturales básicas. En ese pensamiento Nuestro Primer Gran Creador hizo la tierra y estableció las leyes para el funcionamiento de la naturaleza, incluyendo el agua, los suelos y el viento que refresca la tierra; sus hijos completaron la creación y la preservan hasta hoy. Así, Jasy que muere y revive cada día ilumina por las noches para que los animales silvestres se alimenten, mien35

Guanacos chaqueños

Este modo de ser guaraní resistió el paso de siglos debido a su naturaleza prescriptiva tal que tiende a perpetuar el orden social establecido; en esa cultura se valora los acontecimientos por su ajuste, por una parte con el orden vigente, y por otra, con el estilo de vida aprobado, ya en los orígenes de la creación por los fundadores de la etnia. Esto explica porque los Guaraní reprodujeron por más de tres mil años las características básicas de su cultura hasta el gran impacto de la invasión europea; el gran cambio asociado a la experiencia de la conquista y la colonia implicó nuevos significados y modificaciones en las pautas de asentamiento y de organización social; pero en lo referido al sentido de identidad las situaciones críticas fortalecieron el ñande reko.. En el caso de los Monteses las estrategias de captación de recursos fueron reconstituidas, pero las mismas finalmente, en las últimas tres décadas, ya no pueden reproducirse; por otra parte los portadores de estas culturas enfrentan terribles problemas que dificultan el desarrollo de estrategias adaptativas.

Medanos del Chaco

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

tras Pa’i Kuára que hizo los árboles nos envía el invierno cada año. En realidad cada planta tiene su protector como lo tienen el trueno y el agua.El Gran Creador y sus hijos nos dejaron las plantas y los animales para hacer posible la vida, y para que los cuidemos. Luego nos enviaron sus oraciones. Para Ramoi Papa el dejar de escuchar sus oraciones será señal que en la tierra ya no existen sus hijos, y entonces acabará con el mundo. En esa visión la tierra no es una mercancía, sino el espacio que permite la subsistencia, y la reproducción de la cultura, que tiene componentes religiosos importantes; estas ideas se reflejan en las concepciones sobre el tekohá (lugar donde se desarrolla la cultura) . La tierra, así como el agua y el sol, no puede ser apropiada individualmente, ya que pertenece a todos; así, en relación al agua, nuestro informante señala con respecto a las normas que regulan el uso del agua que sólo si el arroyo tiene un gran caudal se puede represarlo para uso privado, ya que el Creador cuando envía la lluvia no lo destina a determinados individuos. Los Guaraní humanizan la naturaleza y su manejo se incorpora a las creencias y prácticas religiosas. En realidad estos indígenas se comunican simultáneamente con las plantas y con los seres sobrenaturales. Así, cuando el enfermo desea aprovechar las propiedades medicinales del Yvyrajekyty, y curarse en dos días, debe hablar con la planta, y en su comunicación debe expresar: «me quiero curar, sácame de la enfermedad, fortaléceme en mi modo de ser».

El Jakaira, un gran remedio y que solo florece en el rocío, debe ser tenido en cuenta en la danza-oración; si se destruye el bosque, ya no florece el Jacaira y el mundo se destruye. En esa visión si destruimos el monte nos enemistamos con el Creador, ya que en el bosque viven los animales tanto el armadillo (tatú) como el kuatí (coati), el kure-ka’aguy (Jabalí), el venado y el mboreví (Tapirus terrestris); estos animales para que se reproduzcan necesitan de frutas silvestres tales como el Guaporoity (myciciaria Baporeti), y el Guavira pytä (Capomanesia Xanthocarpa), y cuando ya no pueden alimentarse se extinguen. La humanización de las plantas se proyecta en las prácticas agrícolas de estos indígenas que incorporan el manejo de la naturaleza a su vida religiosa. En el caso de los cultivos anuales su germinación y desarrollo supone la práctica de rituales, en algunos de los cuales participa toda la comunidad; se entiende que los frutos de la tierra deben ser útiles a todos. Cuando la planta y su protector sobrenatural (herekuá) no escuchan más la plegaria, entonces el protector del cultivo «lo alza» lo elimina, y así algunas especies se van extinguiendo tal como el Hakua, el Makuku y el Mandyju Katu. Si los insectos y otras plagas atacan los cultivos es porque nos apartamos de las viejas leyes que establecen como debemos manejar la naturaleza. En el caso del maíz se invoca a Jakaira para que cuide el cultivo; se lo bendice y en la danza-oración se recuerda como cultivarlo y usarlo posteriormente para la producción de chicha y como alimento en las comidas, y para compartirlo con vecinos y parientes. La plegaria o mborahéi «Avati kyry» esta dedicada al maíz, que es el cultivo principal; la misma se realiza cuando la cosecha esta lista de modo que germinen los otros cultivos. La plegaria debe ser escuchada por el maíz, especialmente por la variedad mas importante, el Avati Puku o Avati Ruvicha que es muy bueno para la chicha y es el primero que debe ser sembrado.

Procesamiento del Yvy’a para consumo

36

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La situación actual de las poblaciones indígenas
La situación de las comunidades indígenas no es uniforme, y varía según etnias y regiones. En la Región Oriental, las etnias de la familia lingüística guaraní, con exclusión de los Aché, constituyen culturas neolíticas que tradicionalmente desarrollan la agricultura. En contraste, los paleoindios del Chaco constituyen básicamente culturas de cazadores-recolectores. El Cuadro Nº 2 muestra la distribución de la población de 86.540 indígenas de 20 etnias, pertenecientes a cinco familias lingüísticas. Atendiendo a la distribución por etnias y departamentos (Cuadro Nº 3), en el Chaco, la mayor concentración se observa en el Departamento Boquerón, en el

que predominan los Nivaklé; las mayores concentraciones en la Región Oriental, se dan en Amambay y Caaguazú, departamentos en los que predominan los Pái Tavytera y los Mbya Guaraní respectivamente. En la Región Occidental o Chaco la biodiversidad se corresponde con la coexistencia de diversos actores, pertenecientes a por lo menos 18 colectividades etnoculturales (brasileños, mennonitas, paraguayos criollos) además de las etnias nativas. Esta diferenciación etnocultural se corresponde con una marcada diferenciación social, consistente con una estructura social muy polarizada, comprendiendo en su parte superior colectividades con estándares de consumo de primer mundo, mientras la base de esa estructura está constituida por colectividades pauperizadas.

Cuadro Nº 2 Paraguay: Población Indígena por Región, Según Etnia, 2002 Familia Lingüística Etnia Total País 86.540 1. Guaraní Guaraní Occidental Aché Ava Cuaraní Mbya Pái Tavytera Guaraní Ñandeva 2. Lengua Maskoy . . Toba Maskoy Lengua Enlhet Norte Lengua Enlhet Sur Sanapaná Toba Angaite Guaná 3. Matako Mataguayo 4. Zamuko Nivaclé Maka Manjui Ayoreo Chamakoko Ybytoso Chamakoko Tomáraho 5. Guaikuru No Indígena Toba Qom 2.155 1.190 13.430 14.324 13.132 1.984 756 7.221 5.844 2.271 1.474 3.694 242 12.028 1.282 452 2.016 1.468 103 1.474 559 RegiónOriental 43.849 129 1.190 13.419 14.324 13.132 7 4 115 30 51 10 90 84 44 1.033 2 53 132 286 Región Occidental 42.691 2.026 11 1.977 752 7.106 5.814 2.220 1.464 3.604 158 11.984 249 452 2.014 1.415 103 1.342 273

37

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Cuadro Nº 3 Paraguay: Población Indígena por Departamento Según Etnia, 2002

Las relaciones con la naturaleza, y más específicamente las formas de manejo, apropiación y uso de los recursos naturales, se diferencian de colectividad etnocultural en colectividad etnocultural; de hecho los indígenas dependen para su sobrevivencia de esos recursos y han domesticado algunas especies, sufren los procesos de degradación y perciben claramente, con base en su contacto directo con la naturaleza, el deterioro y la destrucción de la biodiversidad. Los pueblos indígenas están agrupados en 14 etnias pertenecientes a 5 familias lingüísticas; a su vez las etnias reconocen agrupamientos menores según parcialidades, cada una de ellas con identidad cultural propia. La diferenciación social se observa también entre las etnias indígenas; así, los Guarayos, mucho mas aparaguaya 38

dos por su temprana relación con el ejército, están relativamente asimilados al medio urbano chaqueño, en el otro extremo Se ubican los más destribalizados, ya «indios genéricos», que han perdido la lengua de la etnia y constituyen colectividades marginales, como los pobladores del barrio Obrero de Puerto Casado. Estas poblaciones indígenas chaqueñas están incorporadas a 14 organizaciones indígenas. Las características básicas de las etnias según área de residencia y tipo de hogar pueden observarse en la distribución del Anexo Nº 1 obtenida a partir del procesamiento de datos del Censo de Población y Viviendas de 2002.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En Alto Paraguay la población indígena es pequeña ya que está constituida por 3.198 indígenas que Conforman 601 hogares; básicamente son las dos etnias de la familia lingüística Zamuco, los Ayoreos y los Chamacocos, además de los Maskoy de la familia lingüística Lengua Maskoy; la tercera parte de esta etnia reside en áreas urbanas. En dos colectividades debido al avanzado estado de destribalización coexisten diversas etnias. Los Chamacocos así como los Ayoreos son aliados importantes para preservar la biodiversidad; los mismos sin embargo debido a su descalificación sistemática no se expresan con firmeza, pero la situación ciertamente puede alterarse con un proceso de empoderamiento adecuado. Un caso especial es el de los Ayoreos silvícolas, quienes aún sin la capacidad de formular sus demandas a instancias externas, son los más sensibles a los procesos de depredación del Chaco, y están indicando que ya no es posible seguir viviendo en la selva, debido a los procesos de degradación que vienen de la mano con las topadoras, calificadas por ellos como monstruos a los que ya no pueden enfrentar. Estos indígenas tienen una lectura directa de los procesos ambientales, y en esa medida son involucrados indispensables a la hora de identificar estos procesos de degradación.

Boquerón tiene una población de 19.909 indígenas que constituyen 3.117 hogares pertenecientes básicamente a seis etnias, pertenecientes a cuatro familias lingüísticas; en este caso ciertamente la bio-diversidad está estrechamente asociada a la diversidad cultural, que define un diferencial positivo del departamento de Boquerón. Una peculiaridad de estas etnias está dada por la alta proporción de su población que habitan centros urbanos, a saber Nivacle 25,2 %,y Enlhet Norte 24,4 %.

Cuadro Nº 4 Paraguay: Cantidad de comunidades indígenas por tenencia de tierra, según etnias, 2002 Familia Linguistica Etnia
Comunidad

Con Tierra Propia

Con tierra sin título

Sin tierra sin título

Total
1. Guaraní Guaraní Occidental Aché Ava Cuaraní Mbya Pái Tavytera Guaraní Ñandeva . . Toba Maskoy Lengua Enlhet Norte Lengua Enlhet Sur Sanapaná Toba Angaite Guaná Nivaclé Maka Manjui Ayoreo Chamakoko Ybytoso Chamakoko Tomáraho Toba Qom

412
6 6 110 138 57 4 7 5 17 3 10 1 25 3 1 8 5 1 5

223
4 5 61 57 42 1 5 2 9 2 5 16 1 1 5 3 4

90
1 18 45 7 2 2 1 4 1 3 1 4 1 -

95
1 1 30 36 6 1 2 4 2 5 1 3 2 1

2. Lengua Maskoy

3. Matako Mataguayo 4. Zamuko

5. Guaikuru

39

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En el Bajo Chaco la población indígena asciende a 19.857 personas que residen en 3.802 viviendas y pertenecen básicamente a siete etnias, pertenecientes a tres familias linguisticas. En siete asentamientos coexisten tres etnias que incluyen a la etnia de los Guaná en avanzado proceso de extinción como cultura diferenciada, ya que en todo el país apenas llegan al centenar de familias y en el Chaco a 51 familias. En la Región Oriental además de los Maká, originalmente chaqueños, están asentadas las etnias del tronco Guaraní, a saber Mbya, Pai Tavytera y Avá Guaraní, los Aché, también de esta familia lingüística, son originariamente cazadores – recolectores, y por su reducida población y el tipo de poblamiento enfrentan dificultades para su reproducción como cultura diferenciada. Las etnias del tronco Guaraní son las que impusieron su lengua al vencedor y actualmente sobreviven no sólo en Paraguay, ya que también se los encuentra en los países vecinos de Argentina y Brasil; estas etnias que estuvieron en la fusión de razas y culturas en nuestra región, y aunque con dificultades, reproducen hasta hoy su modo de ser. Tienen un aporte a la conservación de la biodiversidad que es reconocido. En cuanto al carácter rural o urbano de los asentamientos, sólo los Maka residen en áreas urbanas en un 77%, aunque últimamente los Mbya Guaraní afectados por procesos de descomposición también se van urbanizando, aunque sin desarrollar estrategias adaptativas como los Maká.

Los mas aferrados a sus tradiciones son los Mbya Guaraní y los Pai Tavytera, que se caracterizan por su firme rechazo a toda forma de dominación externa y a menoscabos de su autonomía. Hasta hoy los Pai tavytera y los Mbya mantienen rasgos específicos de la cultura de la etnia conservando la memoria de rituales que provienen de tradiciones precolombinas, rituales en los que se recuerda las leyes de la naturaleza y de las relaciones Prestando atención a la distribución por departamentos observamos que las mayores concentraciones se dan en Amambay, Canindeyu y Caaguazú. En Amambay predomina marcadamente los Pai Tavytera, mientras en Canindeyu son los Ava Chiripá los que más contribuyen a su población; estos son los mas aparaguayados entre los indígenas del tronco Guaraní asentados en la región oriental; en su gran mayoría estos indígenas estuvieron en contacto desde la colonia con la organización de la administración colonial española en los Tava Guaraní o con las Reducciones. En Caaguazú en cambio predominan los Mbya Guaraní, que en las últimas décadas estuvieron siendo desplazados de sus tierras ancestrales, quedando en espacios reducidos y con recursos degradados; la consecuencia es la pauperización aguda de estas comunidades, al punto que muchos de sus niños mendigan comida en los centros urbanos de la región.

40

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En el contexto actual, aunque la situación varía de una región a otra y de una etnia a otra, una nota común es el proceso de pauperización que degrada el estilo de vida; al debilitarse las relaciones comunitarias —con su correlato de menos relaciones sociales y menos densas— es mayor la incidencia de la indigencia y los desvalidos quedan más vulnerables. Ante tantos fracasos, con relativa frecuencia los indígenas parecen encontrar refugio en el alcohol; la descomposición social va asociado a un proceso de deculturación, pero aun en los casos, en los cuales la música y el baile de los paraguayos reemplazó a las manifestaciones culturales propias, conservan rasgos de la cultura de la etnia. En una situación contradictoria de los indígenas contemporáneos, coexiste la pobreza material severa con la riqueza de su identidad étnica, que permanece más en algunos grupos locales que en otros. Los intentos por revertir la situación, sin embargo, deben partir de una idea de las causas de los males, y en esa medida, resulta pertinente un esfuerzo explicativo, y en este sentido es importante comenzar afirmando que la descomposición de los indígenas se origina en las relaciones con los distintos sectores de la sociedad nacional, y están más íntegros cuando están más aislados. En la estructura social, estos indígenas se insertan en posición subordinada en un sistema racializado basado en jerarquías que generan relaciones sociales entre los componentes, de modo tal que los actores situados en posiciones superiores determinan la conducta y la suerte de los grupos peor situados. En este sistema, a mayor proximidad entre colectividades étnicas, los conflictos interétnicos son mas intensos, en la medida que la competencia por recursos se vuelve más abierta, tal como se observa entre los Mbyá y los campesinos sin tierra. A la inversa, los conflictos son menos abiertos en la medida que el actor dominante tenga mayor control sobre la forma y el resultado de la relación; las oposiciones se dan a diversos niveles y varía con el tiempo, según sean los intereses objetivos, relativos a tierras —con frecuencia degradadas—, madera y suelos arables. Desde el punto de vista organizativo la situación entre los grupos locales también varía, pero en general las unidades territoriales se van fragmentando y los liderazgos religiosos se debilitan. En un proceso paralelo, a medida que se fragmentan los grupos locales, los caciques pierden reconocimiento interno ante su impotencia para reparar agravios, y por involucrarse con cierta frecuencia en la venta de madera y arriendo de tierras arables; aun en el caso de los líderes religiosos —que pierden influencia de cara a los líderes políticos— el conocimiento de la palabra profética se ve contrarrestada por su intervención en los negocios; con líderes debilitados o sin ellos la estabilidad de los asentamientos se debilita y la descomposición se torna más visible. Muchos grupos locales, actualmente no tienen autonomía, o la tienen muy menguada, en la medida que están subordinados a grupos externos cuyas imposicio-

nes no pueden resistir, y con frecuencia los significados y las interpretaciones de los procesos que les afecta son impuestos desde afuera —en algunos casos incluso a misioneros—. Puede afirmarse que en la mayoría de los casos los grupos locales no pueden tomar decisiones que sean respetadas por agentes externos y que puedan producir resultados intencionales. En ese proceso las comunidades y/o colectividades que constituyen desprendimientos de grupos mayores, y en ese carácter obtuvieron personería jurídica, y hoy constituyen grupos relativamente atomizadas llegan, en Caaguazú a veinte y uno, de estas quince son Mbya Guaraní, cuatro son asentamientos mixtos Mbya Guaraní – Avá Guaraní, y una es Avá Guaraní. De estas comunidades y/o colectividades locales, 7 tienen 10 o menos familias y 5 tienen entre 19 y 11 familias. Vale decir, 12 colectividades no llegan a las 20 exigidas por la Ley vigente para ser reconocidas como comunidad; solamente 9 grupos locales constituyen propiamente comunidades1. Esta atomización se origina en la expulsión compulsiva de los Mbya de sus tierras por parte de campesinos invasores. Tal como en Ypachi y Paraje Pucú. La primera comunidad tiene una población 75 familias que incluyen nuevos pobladores que vinieron de Joyby que se habían trasladado a raíz de la ocupación de sus tierras por parte de campesinos paraguayos; la población total es de 331 indígenas, y la cantidad de ranchos habitados 75. En cuanto a tenencia de la tierra la comunidad tiene derechos de ocupación sobre 1003 has. separadas por el Arroyo Yguazú que tiene crecientes importantes; aún cuando las tierras de la comunidad están delimitadas, 400 has. han sido ocupadas por campesinos y corresponden a los mejores suelos de la colonia. De las 400 has., que les queda a los indígenas 150 has. son esterales. El mayor problema que enfrenta la comunidad es la invasión de campesinos en su territorio y la impotencia ante la falta de respuesta a sus pedidos de asistencia legal; esto se proyecta en expulsión de población, con el consiguiente debilitamiento de los mecanismos comunitarios. Paraje Pukú es otro caso ilustrativo, su población está constituida por 42 familias que totalizan 133 indígenas. La comunidad estuvo ocupando 1075 ha., que estaban tituladas a nombre del Banco Nacional de Fomento y que fue desafectada por Ley Nº 2654 del 28 de julio del 2.005; esta Ley trasfiere al INDERT para que regularice asentamientos indígenas y campesinos. A la fecha esta colonia indígena está invadida por campesinos que reivindican ya 700 ha., y día a día están penetrando mas, tratándose de unas 130 familias que consEl requisito de un tamaño demográfico mínimo para ser considerada comunidad indígena ciertamente es razonable, en la medida en que comunidades muy pequeñas no son autosuficientes y no pueden ser atendidas adecuadamente por políticas sociales, sobre todo en materia de educación. Varias de estas colectividades fueron desmembrándose luego de recibir su reconocimiento como comunidad, con personería jurídica.
1

41

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

truyen sus ranchos precarios, Una activista de una ONG, consiguió un desalojo en agosto del 2.005, pero los campesinos reingresaron 1 mes después. En cuanto a estrategias adaptativas el grupo hasta ahora no ha podido responder a la invasión campesina que ya van tomando mas de las 2/3 partes de las tierras de la comunidad, incluyendo las mejores tierras, lo que implica un proceso de destrucción intensa de sus recursos forestales. En el contexto ilustrado la comunidad indígena grande en volumen demográfico y tierra es Arroyo GuazúGuayagbi, con una población es de 79 hogares, que totalizan 349 indígenas; la comunidad tiene 1803 has tituladas a nombre de la comunidad; los casos referidos muestran la situación actual de las comunidades indígenas en el Dpto. de Caaguazú; en este sentido puede señalarse como primer factor de degradación de estas comunidades el despojo sistemático de sus tierras y territorios del que son objeto, por parte de invasores campesinos, que como primera medida desmontan de forma completa la parte ocupada expulsando a los indígenas y reduciendo la superficie en poder de ellas. Debe anotarse también que en algunas comunidades ciertos Indígenas corruptos facilitan el tráfico de rollos por parte de agentes externos que se dedican a ese menester, lo cual también degrada estas tierras Indígenas; sin embargo a pesar de estos procesos, en estas comunidades se observa diversidad de especies en mayor medida que en el resto de las tierras. Retomando la caracterización a nivel nacional y atendiendo a la tenencia de tierra de estas comunidades indígenas (Cuadro Nº 4) debe tenerse en cuenta que de las 412 comunidades 185 no tienen tierra propia, de los cuales 45 están en la región occidental o chaco y 140 en la región oriental2. En materia no se trata solo de conocer la condición jurídica de las parcelas ocupadas por las comunidades o colectividades locales, en propiedad o no regularizadas, sino también interesa el tamaño de éstas, que con frecuencia son marcadamente insuficien-

tes además de sus suelos arenosos muy desgastados; la fragmentación extrema de las comunidades indígenas, resultan en parte de políticas pasadas del INDI francamente inadecuadas, que le llevó legalizar ocupaciones de muy pequeñas fracciones, tan pequeñas como de 24 has. Mientras el Dpto. de Caaguazú muestra el despropósito de políticas indigenistas y de gestión ambiental que permite la depredación de las tierras Indígenas, en Canindeyú puede observarse el contraste entre los territorios indígenas y las tierras controladas por otros sectores. En el gráfico Nº 1 se observan la ubicación de las comunidades indígenas, y en la imagen satelital presentada en el gráfico Nº 2 puede observarse la cobertura forestal de estas comunidades, lo que está indicando el potencial de la alianza con estas comunidades en los planes de preservación de la biodiversidad. También en Canindeyú en las comunidades indígenas existen algunos Indígenas que permiten la explotación ilegal de maderas, por parte de traficantes de rollos, pero al igual que en otros departamentos, aún así las tierras Indígenas tienen mayor diversidad de especies que explotaciones del entorno.

A modo de conclusión.
Retomando las primeras formulaciones, debe señalarse que a pesar del saqueo sistemático de los recursos naturales de las comunidades Indígenas, por el debilitamiento extremo de las mismas, producto del abandono secular de estas comunidades por parte de las políticas públicas, siguen hasta hoy preservando diversas especies, algunas de las cuales esas mismas culturas han domesticado. Para el futuro es importante pensar en dar a las tierras Indígenas el mismo trato legal que a las reservas, o áreas protegidas, con objeto de penalizar a los traficantes de madera, y proporcionando recursos adecuados para el etno desarrollo de estas comunidades, de modo que guarde proporción con su contribución a la conservación de la biodiversidad, ya que no se trata de aprovechar la debilidad de estas poblaciones para pedirles gratuitamente que preserven la biodiversidad.

La propiedad de la tierra, cuando la tienen, es comunitaria, así como su apropiación. Los grupos locales o comunidades son reconocidas por la Ley, que les otorga personería jurídica.
1

42

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
• DGEEC, 2002. Censo Indígena. • Foguel, Ramón, 2006. La Cuestión Socio-ambiental en el Paraguay CERI. Asunción. • Fogel, Ramón, 1998. Mbyá Rekove – CERI - Universidad Nacional de Pilar UNP. Asunción. • Meliá, Bartolomeu sj. «Los pueblos indígenas en el

Paraguay y la Modernidad», artículo publicado en Acción, Revista Paraguaya de reflexión y diálogo, Nº 265 CEPAG, Julio 2006. • Rehnfeldt, Marilín. «Los Estados nacionales y los pueblos indígenas» artículo publicado en Acción, Revista Paraguaya de reflexión y diálogo, Nº 265 CEPAG, Julio 2006. • Roa Bastos, Augusto, 1978. Culturas Condenadas Mexico.

Grafico Nº 1 Ubicación de Comunidades Indígenas en Cuenca Alta del Jejuí.

43

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Grafico Nº 2 Cobertura de la Tierra Departamento de Canindeyú

44

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Anexo Nº 1. Etnias de la Región Occidental según Área de residencia y tipo de hogar Población viviendas colectivas con personas presentes Tipo de hogar Area de residencia urbana-rural, etnia, sexo y relación de parentesco con el jefe
Población total

Hogar multipersonal familiar Nuclear
Hogar Unipersonal

Incompleto

Guaraní Occidental Población Total Guaraní-Occidental - Área Urbana Población Total Guaraní-Occidental - Área Rural Población Total Guaraní Ñandéva Población Total Toba Maskoy Población Total Toba Maskoy - Área Urbana Población Total Toba Maskoy - Área Rural Población Total Enlhet Norte Población Total Enlhet Norte - Área Urbana Población Total Enlhet Norte -Área Rural Población Total Enxet Sur Población Total Sanapaná Población Total Toba 2.264 10 770 746 24 1.438 46 6.069 27 1.605 1.51 95 4.148 289 5.17 20 1.99 1.962 28 3.119 41 1.737 7 689 664 25 1.016 25 6.907 27 2.679 2.626 53 4.135 66 504 4 174 162 12 322 4 252 7 32 19 13 213 756 11 206 181 25 535 4 1.980 5 870 837 33 1.093 12 1.531 13 491 460 31 959 68 692 3 122 115 7 467 100 2.223 16 613 575 38 1.426 168

Total

Fuete: Censo de Población y Viviendas 2002

Completo

Extendido

Compuesto

45

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Población viviendas colectivas con personas presentes Tipo de hogar Hogar multipersonal familiar
Hogar Unipersonal

Nuclear
Incompleto Completo Extendido Compuesto

Población total

Población Total Angaité Población Total Guaná Población Total Nivaklé Población Total Nivaclé - Área Urbana Población Total Nivaclé - Área Rural Población Total Manjui Población Total Ayoreo Población Total Ybytoso Población Total Toba-Qom Población Total

1.402

12

469

Total

Area de residencia urbana-rural, etnia, sexo y relación de parentesco con el jefe

456

13

911

10

3.664

9

1.194

1.151

43

2.388

73

252

5

107

101

6

137

3

11.851

72

3.721

3.572

149

7.847

211

3.008

8

759

697

62

2.161

80

8.843

64

2.962

2.875

87

5.686

131

487

3

182

180

2

302

-

2.007

10

674

671

3

1.238

85

1.433

9

494

466

28

869

61

1.482

63

821

666

155

560

38

Fuete: Censo de Población y Viviendas 2002

46

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

SUELOS DEL PARAGUAY Diversidad y origen de los suelos del país
ENRIQUE GONZALEZ ERICO Ing. Agr. (PhD en Suelo) egerico7@yahoo.com
Resumen
El término suelo, como uno de los componentes del medio ambiente, se refiere al cuerpo natural que ocupa la porción más externa de la corteza terrestre, en contacto directo con la atmósfera, y que es capaz de dar soporte físico y proveer nutrientes minerales a las plantas superiores. La ciencia que estudia el suelo desde el punto de vista del crecimiento de las plantas es la Edafología (del Griego, edaphos: suelo), pero la palabra suelo pasó al idioma castellano como derivado de la palabra latina solum, que también significa suelo. Por definición toda la parte emergente de los océanos, que son los continentes, es suelo, descontando aquellas áreas donde no pueden crecer plantas, como las masas rocosas de las montañas, los glaciares, las dunas móviles, los cuerpos de agua y salitrales. El Paraguay, por carecer de los mismos (excepto cuerpos de agua) puede considerar a todo su territorio, como suelo. El suelo que observamos a nuestro alrededor ha llevado muchísimo tiempo, varios miles de años, en formarse y adquirir las características y propiedades que hoy tiene. La formación de los suelos depende de varios factores. En primer lugar cualquier suelo ha sido primero una roca sólida formada en épocas geológicas anteriores, y sobre la cual han venido actuando numerosos agentes de descomposición, como el agua, los gases de la atmósfera, los organismos vivos y sus restos. Estos agentes han actuado en forma conjunta y continúa a través de los años, rompiendo y pulverizando las rocas, liberando elementos químicos para formar nuevos compuestos y aportando restos orgánicos (humus). Las partículas de suelo, como la arena, el limo y la arcilla son los remanentes de aquella roca inicial. Las mismas, con el humus, albergan los elementos químicos esenciales para la nutrición de todas las plantas y por extensión a los animales que se alimentan de ellas, contribuyendo así con la formación de compuestos más complejos, iniciados por la fotosíntesis. Como resultado de estas interacciones y teniendo en cuenta la gran diversidad de materiales geológicos (rocas y minerales) que existe en el planeta, se produjo una gran diversidad de tipos de suelos, cada una con características propias. El Paraguay posee una gran variedad de materiales geológicos, que ha dado lugar a una diversidad de suelos muy notoria. Todos estos suelos han sido clasificados e inventariados considerando las dos regiones naturales del país, la oriental y la occidental o chaco. Los Mapas de Suelos del Paraguay presentados en este capítulo agrupan los suelos de acuerdo a la fisiografía general donde se encuentran y a sus orígenes geológicos. Estos mapas están basados en mapas de suelos y geológicos publicados anteriormente, cuyas referencias se mencionan en dichos mapas y en la sección Bibliografía. Palabras Claves: Suelo, mapa, fisiografía, geología, edafología.

El Paraguay en dos cuencas geológicas.
Las dos regiones naturales del país pertenecen a cuencas geológicas bien diferenciadas: la región oriental forma parte de la gran cuenca geológica del Paraná, mientras que la región occidental o chaco se encuentra en la porción más boreal de otra gran cuenca geológica, la del chaco, denominado chaco paranaense. En la Figura 1 se presentan las dos cuencas geológicas y la ubicación del país en las mismas. El desarrollo geológico y geomorfológico de estas cuencas dio como resultado condiciones edáficas (de suelo) muy variadas y que con los gradientes climáticos de precipitación y temperatura, acomodaron diferentes ecosistemas. Por su ubi-

cación centro sur en el continente sudamericano y por encontrarse en dos cuencas geológicas de características muy diferentes, el territorio paraguayo se constituye en el lugar de encuentro de varios ecosistemas, como el Bosque Atlántico del Alto Paraná, el Cerrado, Bosques altos de la Selva Central, los campos bajos y humedales del Pantanal Chaqueño, los de la ribera del río Paraguay y los del Ñeembucú , las extensas sabanas hidromórficas del chaco deprimido y el bosque xerófito chaqueño, entre los principales. En la región oriental se encuentra el borde más occidental de la cuenca geológica del Paraná. Este borde sigue una línea de flexura situado al este del curso actual del río Paraguay, pudiéndose considerar a este 47

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

río como la línea divisoria entre la cuenca geológica del Paraná y la cuenca geológica del Chaco, aunque porciones del Chaco penetra ligeramente en la región oriental y viceversa. En la Figura 1 se presentan también los límites de la cuenca hidrográfica del río de la Plata, formada los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay. La línea de la cuenca geológica es diferente a la línea de la cuenca hidrográfica, ilustrando así la diferencia entre cuenca geológica y cuenca hidrográfica. El territorio nacional se encuentra como partido en partes casi iguales por las dos cuencas geológicas, lo que explica la división del país en sus dos regiones naturales: oriental y occidental. La descripción de los suelos que se realiza a continuación sigue esa separación de sus regiones naturales.

suelo rocoso y muchas veces con afloraciones de rocas y piedras en superficie. En muchas áreas, se han talado los árboles para implantar cultivos agrícolas o pasturas para cría de animales, a pesar de la poca profundidad del suelo y de la pendiente muy inclinada, superior al 15 %, que aceleran los procesos de erosión de los suelos, constituyendo así uno de los impactos ambientales más severos en esta fisiografía. Lomadas Son ondulaciones del terreno con pendientes suaves a moderadas y drenaje natural hacia los valles y planicies aledañas. Es la fisiografía más extensa de la región oriental y donde se hallan asentadas la mayor parte de las poblaciones humanas, los cultivos agrícolas y pasturas cultivadas. La vegetación de las lomadas era en casi toda su extensión bosque alto, que actualmente cuenta con escasa representatividad por la masiva deforestación experimentada en las últimas décadas. Por su importancia, se detallan los principales suelos identificados en esta fisiografía, agrupados por su origen geológico. Suelos derivados de rocas graníticas Las rocas graníticas se presentan en dos zonas de la región oriental: en el norte, en el complejo basal del río Apa y en el Grupo de la Serranía de San Luís, y en el sur, en el complejo basal del río Tebicuary, Villa Florida y Caapucú. Existe también granito en otras zonas del valle de Ypacarai, pero son muy aisladas. Constituyen las rocas y suelos más antiguos del país, y datan del precámbrico e inicio del cámbrico. Forman las salientes más occidentales de la gran cuenca geológica del Paraná en nuestro territorio. En el mapa de suelo se los puede ubicar en el norte del Departamento de Concepción y en el Departamento de Paraguari, al sur de la ciudad de Quiindy. Los suelos se clasifican como Leptosoles cuando son poco profundos, con afloraciones rocosas y piedras en superficie, y como Arenosoles cuando son arenosos en por lo menos un metro de profundidad. Si la profundidad es menor a un metro se los clasifican como Regosoles. Los Leptosoles, Arenosoles y Regosoles se suelen presentar asociados en el paisaje, es decir, existen áreas de Leptosoles, seguidos inmediatamente de Arenosoles o Regosoles a tal punto que es difícil delimitarlos en el mapa de suelo. Gran parte de estos suelos se encuentra cubierta por vegetación del tipo Cerrado o por praderas de gramíneas (campos altos). Se los utiliza en ganadería del tipo extensiva. Los suelos son muy pobres en nutrientes minerales, especialmente fósforo y calcio. En animales vacunos, sin suplemento de estos minerales, aparecen enfermedades como raquitismo y osteoporosis. Son los suelos más pobres del país en cuanto a disponibilidad de nutrientes minerales para las plantas.

Leyenda del Mapa de Fisiografía y Suelos de la Región Oriental.
El mapa de la Figura 2 orienta al lector al considerar la fisiografía de la región oriental en primer lugar y el origen geológico de los suelos, en segundo lugar. El mapa ha sido adaptado del Mapa de Reconocimiento de Suelos de la Región Oriental (López, O. et al, 1995) al Sistema de Leyenda Revisada de Suelos de la FAO (Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas), del año 1990, que es la clasificación oficial de los suelos del mundo. Se utilizó como base, las unidades cartográficas del Mapa Geológico del Paraguay (Fúlfaro, V.J. y D. Alvarenga, 1986). Por fisiografía se entiende el relieve natural que tiene el terreno, como ser serranía, lomada, valle y planicie, cuyo orden se sigue a continuación. Serranías Son elevaciones escarpadas del terreno, con alturas variables, que van de los 250 a un poco más de 800 metros sobre el nivel del mar. Se presentan en forma de cordones de cerros (serranía propiamente dicha) o de cerros aislados. Se caracterizan por la abundante afloración rocosa o por suelos de muy poca profundidad. En el mapa de suelos se presentan las serranías con las principales afloraciones y tipos de suelos derivados de los períodos geológicos que hubo en el país, como granito, calizas, el grupo de materiales paleozoicos (desde el ordovicico al pérmico), las areniscas de la formación Misiones y el basalto. Si bien las serranías y cerros aislados pueden estar constituidos por afloraciones de rocas y fragmentos de ellas, casi siempre es posible encontrar suelos poco profundos, generalmente de unos pocos centímetros que permite el crecimiento de plantas, incluso árboles de mediano porte, dando una vista panorámica de bosque denso a nuestro sistema de serranías. Los suelos que se desarrollaron en estas condiciones se los clasifican como Leptosoles, o sea suelos rasos (poco profundos) con sub48

Suelos derivados de rocas calcáreas
Se los encuentran exclusivamente en la zona noreste del Departamento de Concepción, en el vértice formado por los ríos Apa y Paraguay. Están en lomadas

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

con pendientes de inclinación suave, formando suelos de color negro o gris oscuro, clasificados como Chernozem, palabra que proviene del idioma ruso y que significa suelo de color ceniza. El color es el resultado de las propiedades químicas de la roca combinado con un abundante sistema de raíces, cuya descomposición da un contenido alto de materia orgánica en la primera camada, que tiene unos 25 a 30 centímetros de profundidad. Son suelos fértiles para uso agrícola, aunque su utilización está limitada algunas veces por condiciones de drenaje lento del agua de lluvia. Se encuentra cubierta por vegetación de gramíneas y bosques de altura media.

nados. Existen dos subtipos de suelo derivados de esta arenisca: los de baja fertilidad son muy pobres y con problema de acidez, tienen como vegetación predominante las gramíneas, en campos altos, como los encontrados en el Departamento de Misiones, y aquellos suelos de mayor fertilidad natural, sin problema de acidez, que se caracterizan por tener una vegetación de bosque alto. Estos bosques están incluidos como una forma del Bosque Atlántico del Alto Paraná, que eran muy extensos en los Departamentos de Canindeyú, Alto Paraná, Caaguazú, Caazapá e Itapúa. La importancia de estos suelos es que derivan de la roca que dio lugar al sistema del acuífero Guaraní, uno de los acuíferos de relevancia en la reserva de agua dulce del planeta. Como estos suelos se encuentran directamente sobre dicho acuífero, el manejo de los suelos es de importancia para la conservación y evitar su contaminación.

Suelos derivados de rocas paleozoicas
Si bien las rocas calcáreas pertenecen también a la era paleozoica, se incluyen en esta agrupación los suelos derivados de rocas que van desde el ordovicicosilúrico al pérmico. Todos los suelos están situados en la franja centro-oeste de la región oriental, desde el río Apa hasta un poco más al sur del río Tebicuary, como puede observarse en el mapa de suelo. Predominan en superficie materiales geológicos derivados de roca arenisca, generando suelos de textura arenosa (areno francosa, franco arenosa y franco arcillo arenosa), profundos, bien drenados y de colores marrones claros a rojo amarillentos. Se los clasifican en varios tipos de suelos, principalmente Acrisoles, Lixisoles, Luvisoles (también conocidos como Podzólicos Rojo Amarillentos y Podzólicos Rojo Oscuros, en clasificaciones más antiguas), y están caracterizados por la presencia de un subsuelo de color más rojizo y un incremento importante del contenido de arcilla. En los lugares donde no existen diferencias significativas en el contenido de arcilla en el perfil del suelo, los suelos se clasifican como Cambisoles, pudiendo mantener el color rojizo en todo el subsuelo. Ocupan una gran extensión y son los suelos utilizados en la agricultura del pequeño productor. Originalmente estaba ocupado por una vegetación de bosque alto, típico de la zona central. Escasos remanentes de este bosque permanecen sobre estos suelos. A fin de diferenciar los suelos de esta era geológica muy extensa, se los subdividió en suelos derivados de rocas paleozoicas del ordovicico-silúrico por un lado, y carbonífero-pérmico, del otro. Los primeros se sitúan más hacia el centro oeste de la región oriental, mientras que los segundos se extienden desde el Departamento de Concepción hasta un poco por debajo del río Tebicuary, en el Departamento de Itapúa.

Suelos derivados de rocas alcalinas intrusivas
No ocupan una gran extensión en la región oriental, encontrándose entre Escobar y Sapucai en el Departamento de Paraguarí. Se los clasifica también como Chernozem, al igual que los suelos derivados de rocas calcáreas; poseen un color negro o gris oscuro y muy buena cantidad de materia orgánica. Se los utiliza en cultivos intensivos de alfalfa.

Suelos derivados de rocas basálticas
Ocupan estos suelos una gran extensión de la región oriental, se sitúan en una franja de unos 50 km de ancho a lo largo del rio Paraná, desde el río Carapá en el Departamento de Canindeyú hasta más abajo de Encarnación en el Departamento de Itapúa. Además se presentan en menor proporción en la zona de Pedro Juan Caballero y Capitán Bado. En el resto de la región oriental, aparecen en forma de cerros o diques de roca, como los cerros de Tacumbú y Ñemby. Se los clasifican en dos tipos de suelo: Nitisoles y Ferralsoles. Aunque la diferencia a simple vista no es perceptible, los Nitisoles son suelos muy fértiles, sin problemas de acidez, mientras que los Ferralsoles son suelos menos fértiles y en muchos casos con serios problemas de acidez, necesitando entonces la aplicación de materiales que neutralicen esta acidez, como la cal agrícola. Muchas veces estos suelos también aparecen asociados en el paisaje.

Suelos derivados de Areniscas Misiones
Estos suelos ocupan la posición central de la región oriental, extendiéndose desde el norte, cerca del río Apa hasta el sur, en los Departamento de Misiones e Itapúa. Los suelos se clasifican también como Acrisoles y Lixisoles y las diferencias con los suelos derivados del paleozoico se dan en niveles mas detallados de clasificación. Son de textura areno francosa a franco arenosa en todo el perfil, formando suelos profundos y bien dre-

Suelos derivados de rocas cretácicas
El cretácico superior en la región oriental se caracterizó por la formación de areniscas en dos zonas distantes una de otra. La primera de estas zonas se conoce como formación geológica de Acaray, localizado en el Departamento de Canindeyú, a lo largo de la Ruta Nº 10 - Las Residentas. Los suelos que se originaron de esta formación pueden ser areno francosos y franco areno49

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

sos en todo el perfil, siendo utilizados en pasturas cultivadas o bien pueden aumentar el contenido de arcilla en el subsuelo, dando lugar a buenos suelos agrícolas, que son utilizados actualmente en agricultura mecanizada de soja, maíz y trigo. Ambos suelos son clasificados como Acrisoles, Lixisoles y Luvisoles pero difieren de los demás suelos con esta clasificación en un nivel más detallado. La segunda de las áreas con suelos derivados de rocas del cretácico superior se encuentra ubicada en la zona central, entre Asunción y las ciudades de Paraguari, al sureste y Arroyos y Esteros al noreste. Corresponde a la formación geológica de Patiño, con suelos derivados de rocas de areniscas, con textura franco arenosa en superficie y franco arcillo arenosa e incluso arcillo arenosa en el subsuelo. Originalmente estaban cubiertos con vegetación de bosque alto, pero actualmente están casi totalmente deforestados para uso agropecuario y uso urbano. Se los clasifican también como Acrisoles, Lixisoles y Luvisoles diferenciándose solo en un nivel de mayor detalle de clasificación. Esta formación geológica alberga el Acuífero Patiño, uno de los más importantes acuíferos regionales, que abastece de agua a la zona central.

suelo. La napa freática corresponde a la parte más superior del acuífero.

Suelos de mosaico de campos bajos inundables y Humedales
Constituyen la continuación del campo bajo poco inundable en cuanto a posición topográfica en el terreno. Se inundan con relativa facilidad, por recibir todo el volumen de agua del drenaje de las partes más altas. Se clasifican en Gleisoles propiamente dicho, cuando se trata de campos bajos inundables y en Tierras Misceláneas cuando se trata de Humedales, porque resulta imposible cavar una calicata para el estudio del perfil del suelo de los humedales. En la elaboración del mapa de suelo ha sido muy difícil separar los campos bajos inundables de los humedales en muchas zonas, por lo que ambas unidades se delinean como una asociación en forma de mosaico. • Humedales Los humedales son clasificados como tierras misceláneas. Se encuentran todo el año con un espejo de agua sobre su superficie o con saturación permanente del suelo, aún en períodos de sequías prolongadas. • Fluvisoles Son los suelos formados en las riberas de cursos de agua importantes, como los ríos Paraguay y Tebicuary en la región oriental y el Pilcomayo en la región occidental. Se formaron por los aportes y deposiciones periódicas de los materiales aluviales transportados por estos cursos de agua, lo que se refleja en la variedad de las sucesivas camadas de suelo que se van acumulando. El contenido de la materia orgánica es, asimismo, muy variable de una camada a la otra. No son suelos estables para el uso agrícola, por el peligro constante de inundaciones, y se encuentra con vegetación de gramíneas y especies de lugares húmedos. Se los utiliza en ganadería extensiva. • Cuerpos de Agua Constituyen los cursos de agua como los ríos y arroyos y las masas más estáticas como los lagos y lagunas naturales o artificiales (represas). • Área Urbana Son los espacios de terreno ocupados por edificaciones y poblaciones humanas, de tal manera que no dejan más lugar para actividades agropecuarias.

Planicies y Valles
Las planicies y valles son terrenos planos a casi planos que reciben las aguas de drenaje de los lugares altos, que son las lomadas y serranías. El valle se encuentra flanqueado por lugares más altos y es más estrecho que largo, mientras que la planicie, llamado también llanura, es una superficie extensa tanto de ancho como de largo, más alejado de los lugares altos. Un ejemplo de planicie es el Departamento de Ñeembucú, con sus inmensos campos bajos y humedales. Los suelos formados en estos lugares provienen de materiales transportados por corrientes de agua y depositados en el lugar por acción de la gravedad, y se los denomina sedimentos aluviales. Los suelos derivados de materiales aluviales son de varios tipos, atendiendo a que provienen de materiales geológicos y de suelos muy variados. Para una mayor practicidad, estos suelos se agruparon en las siguientes categorías según su posición topográfica en el relieve.

Suelos de campos bajos poco inundables
Son lugares planos a casi planos, ocupando el nivel topográfico inmediatamente por debajo de las lomadas. Generalmente no se inundan, salvo en épocas de lluvias e inundaciones extraordinarias, pero aún así, por breve periodo de tiempo, no mayores de dos a tres días. Por esta característica, los ganaderos le suelen llamar también campo alto. Se encuentra con vegetación de gramíneas e islas de bosque de alturas bajas y medias. Los suelos se clasifican como Luvisoles gleicos o bien como Gleisoles, indicando los términos oleico y gleisoles, la fluctuación de la napa freática durante el año y la oxi-reducción de las camadas superficiales de 50

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Leyenda del Mapa de Suelos de la Región Occidental
Las características físicas de la región occidental o chaco paraguayo son muy diferentes a las de la región oriental, a tal punto que a pesar de poseer el 61 % de la superficie del país alberga sólo alrededor del 2 % de la población humana y produce el 3 % de los cultivos agrícolas. Es, sin embargo, una gran productora de ganado bovino y mantiene aún masas continuas de bosque xerófito. En la Figura 1, se observa que el chaco paraguayo se encuentra totalmente en la parte boreal de la gran cuenca geológica del chaco paranaense. Esta cuenca geológica tiene límites difusos, determinada por la propia naturaleza de una cuenca muy extensa geográficamente, formada por activos períodos geológicos. Es una región que no ha sido estudiada con el detalle de la región oriental, pero se ha adquirido ciertos conocimientos que permite su caracterización. Su fisiografía general corresponde a una vasta planicie o llanura, cuya pendiente general pasa desapercibida al ojo humano, salvo en determinadas zonas hacia la frontera con Bolivia. La inclinación de esta planicie se dirige hacia el río Paraguay, colector común de las aguas de los cursos de agua existentes. A pesar de su aparente uniformidad, es posible distinguir varias subregiones (Mapa de Subregiones del Chaco, 1986), con características de suelo relacionadas a su pasado geológico y su fisiografía actual. La descripción que se realiza a continuación corresponde a la Figura 3, y es una adaptación del Mapa de Suelos de la Región Occidental (Hoffman, R. et al, 1999) y del Mapa Geológico del Paraguay (Fúlfaro,V.J. y D. Alvarenga, 1986)

Son las áreas más bajas topográficamente, con cotas de 100 metros o menos sobre el nivel del mar. Los suelos desarrollados en estas condiciones son de texturas muy finas, arcillosas y limosas, con estructuras masivas, que impide o hace muy difícil la penetración del agua de lluvia en el perfil, por lo que después de las lluvias el agua queda estancada sobre el suelo, formando espejos de agua. En períodos de sequías, los suelos adquieren una gran dureza y compactación. El principal suelo formado en esta área es el Solonetz, el más extenso geográficamente de todo el chaco. Se caracteriza por tener un subsuelo muy arcilloso y un contenido alto de sodio intercambiable, lo que le confiere al suelo características de permeabilidad muy pobre y de difícil laboreo, como arada y rastreada. También se encuentran suelos clasificados como Gleisoles y Planosoles, en menor proporción. La vegetación característica de toda esta extensa subregión es la de mosaico o asociación de vegetación bosque –sabana hidromórfica de Copernicia alba – vegetación hidrófila (Mereles, M.F., 1999). • Disectada y derrames aluviales Corresponde a un área ligeramente más alta topográficamente que la anterior unidad, con cotas de 120 a 140 metros sobre el nivel del mar. No es un área muy extensa y se distinguen suelos más profundos como los Luvisoles y Cambisoles, aunque en los lugares de drenaje aparecen otra vez los Gleisoles. Los Luvisoles se caracterizan por tener una camada de suelo superficial de textura más arenosa que descansa sobre un subsuelo de textura ligeramente más arcillosa. Los Cambisoles, en cambio, no tienen diferencia de textura significativa entre las distintas camadas de suelo. Estos suelos pueden mantener ya una vegetación de bosque xerófito y marcan el inicio de esa vegetación en el chaco central.

Planicie de inundación de los ríos Paraguay y Pilcomayo.
Los suelos formados en las riberas de estos dos ríos son también Fluvisoles, que se inundan periódicamente con las crecidas estacionales de estos dos ríos. Existen además suelos clasificados como Gleisoles, que se caracterizan por la presencia de unas motas de colores grises y anaranjados en los horizontes superiores, debido a condiciones de oxi-reducción, lo que indica la fluctuación de la napa freática. El origen geológico de estos suelos es del cuaternario más reciente. • Planicie Deprimida Subhúmeda Es un área muy extensa, ocupa lo que se denomina el Bajo Chaco, en el léxico común. Pertenecen al período cuaternario, en cuanto a su origen geológico, o sea es de formación reciente. Dentro de esta gran extensión se pueden diferenciar dos áreas, que son: • Con anegamiento temporal.

Planicie con paleocauces del Chaco Central
Es una extensa zona que abarca la parte central del chaco, caracterizada por la presencia de paleocauces o antiguos cauces de ríos (paleo, antiguo), hoy ya desaparecidos, que dejaron sus huellas en el terreno, como depósitos de suelo de material arenoso, clasificado como Regosoles. Estos son los suelos con propiedades agrícolas en el chaco, para los cultivos de algodón, maní, sorgo, tártago, sésamo que son plantados en esta región. Además se presentan los Luvisoles y Cambisoles, similares a los encontrados en la unidad anterior, con presencia de sales de calcio en el subsuelo. Son suelos de mayor profundidad efectiva, lo que permite el desarrollo de una vegetación de bosque xerófito. Una gran porción de este bosque ha sido habilitado para uso agropecuario, principalmente de pasturas cultivadas para ganadería de carne y leche en las colonias del chaco central.

51

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Planicie antigua disectada
Esta subregión se encuentra situada en la porción más septentrional y geológicamente más antigua del chaco paraguayo. Las cotas topográficas están entre las más altas de todo el chaco, con alturas que superan los 300 metros sobre el nivel del mar. Los períodos geológicos abarcan el silúrico y carbonífero en el paleozoico, el cretácico en el mesozoico, y el terciario/cuaternario. Desde el punto de vista de los suelos, se clasifican en Luvisoles, Cambisoles y Regosoles, como grupos principales de suelo. También se encuentra con vegetación de bosque xerófito y en la parte más alta con una vegetación parecida a la del bosque de la selva central de la región oriental, aunque con árboles de porte más bajos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• FAO- UNESCO. Mapa de Suelos del Mundo. Leyenda Revisada. 1990. Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas. Reporte Nº 60, 119 pag. Roma, Italia • Fúlfaro, V. J. y D. Alvarenga. 1986. Mapa Geológico del Paraguay. Gobierno de la República del Paraguay/ Organización de las Naciones Unidas. • Hoffman, R., A. Medina, F. Barboza y F. Farias. 1999. Mapa de Suelos de la Región Occidental. Proyecto Sistema Ambiental del Chaco. Ministerio de Agricultura y Ganadería/ Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales (BGR). • Huespe, H.M., Spinzi, L.A., Curiel de Enciso, M.A. y Henninger, J. 1991. Vegetación y Uso de la Tierra de la Región Occidental del Paraguay (Chaco). Universidad Nacional de Asunción, Facultad de Ingeniería Agronómica/ Misión Forestal Alemana (GTZ). • López, O., González, E., de Llamas, P. A., Molinas, A. S., Franco, E. S., Garcia, S., Ríos, E.O. 1995. Mapa de Reconocimiento de Suelos de la Región Oriental. Proyecto de Racionalización del Uso de la Tierra. Ministerio de Agricultura y Ganadería/ Banco Mundial. • Mapa de Subregiones del Chaco. 1986. Proyecto Chaco. Comisión Nacional de Desarrollo Regional Integrado del Chaco. Gobierno del Paraguay/ Organización de Estados Americanos. • Mapa de Ubicación del Sistema Acuífero Guaraní. Proyecto para la Protección Ambiental y Desarrollo Sostenible del Sistema Acuífero Guaraní, 2003-2007. GEF/ BANCO MUNDIAL/ OEA. • Mereles, M.F. 1999. Mapa de Vegetación de la Región Occidental. Proyecto Sistema Ambiental del Chaco. Ministerio de Agricultura y Ganadería/ Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales (BGR). • Taller de Planificación de Áreas Protegidas en el Gran Chaco Americano, organizado por la FAO y la Comisión Nacional de Desarrollo Regional Integrado del Chaco Paraguayo. Noviembre 1985. • Wiens, F. Suelo, subsuelo, agua y vegetación. El desarrollo geológico del chaco paraguayo. 1995. Memoria del Primer Seminario Ecochaco 95 y Décimo Quinta Reunión Grupo Chaco, Pág. 30-33.

Medanos y mantos arenosos
Es una formación única y novedosa, ubicada en la porción noroeste del chaco, que aunque cubre una extensión de solo alrededor del 4 % del territorio chaqueño (Huespe, H. et al, 1991), tiene una gran influencia en el régimen de las aguas subterráneas, ya que debajo de estos médanos y mantos arenosos se encuentra localizado el acuífero Yrendá, con aguas de calidad para consumo humano. Los suelos se clasifican como Arenosoles, que como el propio nombre lo indica, son muy arenosos y profundos, dándole al paisaje el aspecto de dunas, similar a los desiertos, aunque estrictamente se lo considera como una zona semiárida, porque la precipitación supera los 500 mm al año, en promedio. La vegetación es de matorral con arbustos y árboles aislados predominantemente caducifolio de sequía.

Lomadas de arenisca
Es un área muy pequeña para la dimensión del chaco, situada entre la ciudad de Villa Hayes y Benjamín Aceval. Las lomadas son similares a las encontradas en la región oriental, así como el material de roca arenisca que allí se encuentra y que dieron origen a los suelos. Se los clasifican como Acrisoles, similares a los suelos de la zona central de la región oriental. Se cultiva caña dulce en casi toda la zona rural. Originariamente estaba cubierto con bosques altos, con las mismas especies de la zona central de la región oriental, pero en la actualidad ya no existe dicho bosque.

Cordillera de Cerro León
Es el sistema de serranía más importante de todo el chaco, que también tiene otros cerros, como Cabrera, Chovoreca, Galván, etc.. Esta cordillera se encuentra en forma solitaria dominando el paisaje del centro norte del chaco. Geológicamente son rocas antiguas (del paleozoico inferior), con afloraciones rocosas y suelos poco profundos, clasificados como Leptosoles.

52

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 1

53

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 2

54

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Mapa de Sub-regiones y Grupos Principales de Suelo Región Occidental del Paraguay

Leyenda
Sub-regiones Chaqueñas Planicie de inundación de los ríos Paraguay y Pilcomayo Planicie deprimida sub-húmeda Con anegamiento temporario Disectada y derramos aluviales Planicie con paleocauces del Chaco Central Planicie antigua disectada Medanos y mantos arenosos Lomada de arenisca Formación Cerro León Basada en: a) Mapa de Suelo dela Región Occidental del Paraguay. 1991. MAG-BGR /Modificado por el Dr. Enrique González Enea. b) Mapa Geológica del Paraguay. 1986. Gobierno del Paraguay - Naciones Unidas. e) Mapa de Sub-regianes. 1986. Proyecte Chaco. Gobierno del Paraguay! OEA Solonetz, Gleisoles y Planosoles Luvisoles, Gleisoles y Cambisoles Luvisoles. Cambisoles y Rigosoles Rigosolas, Luvisclas y Cambisoles Arenosoles Acrisoles Laptosoles Grupas Principales de Suelo Fluvisoles y Gleisoles.

Figura 3

55

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ECOSISTEMA Y SALUD El impacto de las alteraciones ambientales en las enfermedades transmitidas por vectores
ANTONIETA ROJAS DE ARIAS, PHD APPL. ZOOL. Organización Panamericana de Salud-Paraguay Edificio El Faro, entrepiso. Av. Mariscal López casi Estados Unidos Asunción Paraguay ariasa@par.ops-oms.org

Resumen
Un enfoque ecosistémico es aquel que evalúa ampliamente la manera en que el funcionamiento y la productividad de un determinado ecosistema se ve afectado por la forma en que el ser humano lo utiliza. Las poblaciones humanas interactúan con su ambiente a través de los más simples intercambios de materia y energía, hasta los más complejos mecanismos de relación. Es pues la forma de utilización y no su relacionamiento per se lo que puede ocasionar choques deteriorantes de poblaciones que accidental o gradualmente llegan a establecer estos vínculos. En la medida en que este acercamiento extraiga de las poblaciones elementos básicos que dañen el equilibrio de sus sistemas de producción, ambos mostrarán a corto o mediano plazo los perjuicios derivados de su interdependencia. En el siguiente capítulo tiene como propósito relatar las evidencias de cómo estas vinculaciones, enmarcadas dentro de importantes cambios climáticos y ambiéntales, impactan sobre el ecosistema y la salud humana. El abordaje desde una perspectiva local de las enfermedades transmitidas por vectores, será usado como ejemplo de la sensibilidad de las mismas al cambio climático, a la deforestación y al deterioro ambiental y mostrarán el impacto social y de salud que sufren las poblaciones expuestas al riesgo de contraerlas. Se pretende a través de estos ejemplos aumentar la conciencia del lector acerca de la necesidad fundamental de contar con una comprensión sobre las conexiones entre el bienestar ecosistémico y la salud humana. Especial destaque se dará a la malaria y la enfermedad de Chagas, como enfermedades sensibles a la variabilidad climática y a las condiciones ambientales, respectivamente. Finalmente, el lector irá de la mano de estas evidencias hasta caer en cuenta que la salud de las poblaciones humanas va más allá del contexto biomédico y sí, hacia una perspectiva compleja de relaciones sociales y ambientales. Palabras claves: ecosistema, salud, cambio climático, enfermedades transmitidas por vectores, enfoque ecosistémico.

«Existen importantes y cercanos vínculos entre las enfermedades en las poblaciones humanas y los sistemas económicos que gobiernan las vidas de sus comunidades. Una teoría señala que muchas de las afecciones humanas son el resultado de un choque entre dos sistemas económicos el de la especie humana y el de los animales patogénicos predominantemente de naturaleza microscópica» Francesc Lujosa

57

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

a. Introducción
El bienestar de los seres humanos y su salud no pueden ser entendidos ni observados separadamente del ambiente donde están inmersos. El nivel de relación es tan estrecho que todo aquello que puede ser amenazante para la salud de los individuos es parte importante de los ecosistemas. La relación que se establece entre ambos puede resumirse en una palabra: interdependencia, ya que es imposible alterar una parte del ecosistema sin que la otra no se vea afectada. El reto reside entonces, en mantener la salud del ecosistema y por ende de todos los seres vivos, incluyendo en este contexto a los seres humanos. La falta de desarrollo—incapacidad para hacer frente a peligros naturales y/o falta de acceso a recursos ambientales esenciales y el desarrollo insostenible— deterioro ecosistémico- son las principales amenazas del menoscabo ambiental (WRI 1998). Por lo tanto el modo de abordaje que tendrán las poblaciones con diferente nivel de desarrollo es desconocido, pero será definitivamente desigual (Sunyer et al. 2003). Existen cada vez más indicios donde la degradación ambiental esta ligada al resurgimiento y expansión de las enfermedades transmisibles. A nivel mundial las enfermedades transmisibles representan el 31% de los Años de Vida Ajustados en Función de la Discapacidad (AVAD) (WHR, 2002). Enfermedades como la malaria son responsables de la muerte de millones de personas cada año, principalmente entre las poblaciones más pobres en los países en desarrollo, mientras que la brecha del desarrollo (asociado a pobreza y deterioro ecosistémico) es incrementada por el poco aporte del gasto mundial (10%) dedicado a las enfermedades que causan el 90% de la carga mundial de morbilidad (Foro Mundial para Investigación en Salud, 2002). Los agentes patógenos de estas enfermedades infecciosas de importancia humana que se propagan entre los animales (zoonosis), o indirectamente por la transmisión vectorial (enfermedades transmitidas por insectos, roedores, caracoles), son influidos altamente por las condiciones ecológicas. Su propagación, dependiente de la transmisión de sus agentes, ya sea por el agua, aire o por vectores, son a su vez dependientes de las condiciones ambientales y sociales (WHO, 2005). El termino enfermedades infecciosas incluye procesos muy complejos, iniciados por microorganismos (parásitos, virus o bacterias) los cuales, comparten con otros seres vivos, algunas propiedades consideradas dentro de este contexto como negativas y que le permiten perpetuarse. Esto significa que necesitamos considerar su ciclo de vida per se, en su maravilloso proceso de interacción con su ambiente, indistintamente de sus 58

propiedades patogénicas, aunque estas sean las que más atraigan la atención de muchos por los impactos que conllevan a la salud y al ambiente. El siglo XX nos ha dejado un saldo negativo al comparar los grandes avances tecnológicos y los pobres esfuerzos por mejorar el nivel de vida de las poblaciones. Las intervenciones antropogénicas han sido de tal magnitud que han causado ya daños irreversibles al planeta, impactando sobre los procesos físicos y biológicos de los ecosistemas. Es así que dentro de este contexto el binomio salud-enfermedad ha manifestado claras modificaciones (WHO, 2005) Por consiguiente y enmarcado dentro de la realidad anteriormente descrita, el propósito del siguiente capitulo es analizar el impacto del ecosistema en la salud humana evaluando desde una perspectiva local las enfermedades transmitidas por vectores, como ejemplo de variabilidad causada por el cambio climático, la deforestación, y el deterioro ambiental y social que sufren las poblaciones expuestas al riesgo de contraerlas. Este estudio también tiene como propósito aumentar la conciencia del lector acerca de la necesidad fundamental de contar con una comprensión sobre las conexiones entre el bienestar ecosistémico y la salud humana. Además proporciona los resultados recientes que establecen los nexos entre el cambio ambiental y la salud de grupos poblacionales del Paraguay expuestos al riesgo de enfermedades impactadas por los cambios ambientales y del ecosistema, a través de ejemplos concretos evaluados a nivel país.

b. Las enfermedades transmitidas por vectores y el cambio climático.
En el ecosistema natural existen varios componentes de cuyo relacionamiento con el ser humano resultan los comprometimientos de salud de éste. Por lo tanto, en el ambiente natural se presentan biotopos claramente definidos, donde se establecen biocenosis que incluyen al ser humano como huésped de agentes etiológicos y a ciertos artrópodos, que como vectores, van a transmitir el agente patógeno a nuevos individuos susceptibles. Las enfermedades transmitidas por vectores son un grupo de infecciones producidas por un número muy amplio de parásitos y virus, y se transmiten principalmente por mosquitos hematófagos; sin embargo, también hay otra variedad de artrópodos (chinches, pulgas, ácaros) involucrados en la transmisión de ciertas infecciones. La ocurrencia de estas enfermedades esta sujeta a una serie de factores entre los cuales están el clima y los cambios ambientales, los cuales afectan los vectores que causan su variabilidad y estacionalidad.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

A continuación se abordarán los aspectos relativos a estas enfermedades en el contexto de salud enfermedad, la acción directa del clima, los escenarios que se observan en nuestro país y los aportes de las herramientas de los modelos predictivos que se usan en algunas de ellas.

llo son más vulnerables a los cambios sociales o de origen climático que los países desarrollados, debido a las limitaciones en capital, a las pobres inversiones en prevención y a su gran dependencia de los recursos naturales como anteriormente se mencionara.

b.1 Las enfermedades transmitidas por vectores y el binomio salud-enfermedad
En el proceso de colonización, el ser humano determina y organiza su espacio geográfico y ecológico. La enfermedad integra estos espacios y evoluciona en la medida que ellos se transforman, ya sea por la influencia directa del ser humano o por factores externos a éstos. Estas características corresponden al denominado ecosistema de tipo exportador, donde la dependencia del ser humano a su ambiente es muy marcada (Forattini, 1976). En el marco de este concepto ecológico, la salud es definida como la perfecta y continua adaptación del organismo (en nuestro contexto, el ser humano) a su ambiente (Wylie, 1970 citado por Ferriolli Filho, 1985). En este proceso de adaptación el ser humano convive con vectores y agentes etiológicos que luchan por mantener el equilibrio de sus sistemas. Un quiebre en este frágil equilibrio, desplaza la balanza hacia resultados patogénicos muchas veces irreversibles. El proceso salud-enfermedad esta sustentado por una serie de factores que pueden agruparse en 4 divisiones primarias: medio ambiente (incluyendo los vectores), estilo de vida, biología humana y el sistema organizativo de la atención de salud. En este concepto se acentúan los factores del medio ambiente y del huésped por sobre el agente etiológico (Argentina, 1999). Alteraciones en el medio ambiente, debidas a la variabilidad del clima o al debilitamiento de las estructuras sanitarias, por ejemplo, pueden determinar cambios en el proceso salud-enfermedad de los grupos poblacionales expuestos al riesgo de enfermedades en especial aquellas transmitidas por vectores. Así, poblaciones que sufren drásticas anomalías climáticas (ej.: inundaciones, sequías) se ven expuestas a brotes epidémicos que pueden afectar las comunidades asentadas o agravar su situación ante desplazamientos humanos de características migratorias. Si éstas van aunadas a la pobre infraestructura de los servicios de salud, puede perdurar lo suficiente para alterar definitivamente el proceso dinámico salud-enfermedad existente en poblaciones con características socioculturales definidas. Cabe señalar que, para garantizar la armonía entre los distintos factores del proceso salud enfermedad y alcanzar la salud, es fundamental que exista justicia social, con vistas a que se logre la equidad en los ecosistemas donde están inmersas las poblaciones humanas. Sin embargo, en líneas generales, los países en desarro-

b.2 El cambio climático y sus factores preponderantes
El cambio climático global se ha convertido en un problema ambiental. Los Modelos de Circulación General (GCM) vislumbran un aumento de la temperatura media que oscila entre 1 y 3.5°C (media estimada en 2°C). Estos modelos predicen también un incremento del 7 al 15% en las precipitaciones, lo cual será insuficiente para cubrir las demandas de agua que ocasionará la subida de las temperaturas. Sin embargo, las predicciones de la lluvia todavía no son suficientemente consistentes y pueden variar apreciablemente dentro de las áreas consideradas, introduciendo gran incertidumbre en cuanto a la ocurrencia de periodos de sequía o de lluvias, más intensos que los actuales. El cambio climático global traerá consigo riesgos sustanciales para la salud humana. Millones de personas pueden ser afectadas, por lo que el Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ha anticipado que la mayoría de los impactos podrían ser adversos. El cambio climático hará crecer el riesgo de la mortalidad por excesivo calor, además de mayores grados de contaminación urbana (Carter et al., 1994; McMichael et al., 1995). La incidencia de las enfermedades infecciosas, las cuales aún lideran las causas de mayor fatalidad en el mundo, puede también incrementarse (WHO, 1990). El cambio climático puede también deteriorar aún más la calidad del aire y aumentar los niveles de polen y esporas en la atmósfera, los cuales pueden exacerbar las enfermedades respiratorias, el asma y los desordenes alérgicos. El calentamiento del clima, combinado con un aumento en las precipitaciones, puede originar una importante dispersión de vectores tales como mosquitos, que pueden ocasionar enfermedades infecciosas. El paludismo o malaria es probablemente la más preocupante de todas, pues es la que con más facilidad pudiera expandirse con temperaturas más altas, y porque hoy afecta a 270 millones de personas en todo el mundo. Modelos matemáticos de riesgo sugieren que más de 620 millones de personas entrarán en riesgo de contraer malaria en los países en vías de desarrollo para el año 2050 y para el 2100 esta cifra podría incrementarse a un billón de personas. Así, la población expuesta a malaria podría incrementarse en un tercio, lo cual significa de 50 a 80 millones de casos más al año, asumiendo que no ocurran cambios en el sector salud (Sutherst RW, 1993). 59

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Un aumento en las precipitaciones puede aumentar la calidad y el número de los criaderos de mosquitos, garrapatas, caracoles etc., así como también la densidad de vegetación y los abrigos como depósitos de alimentos o mala disposición de residuos sólidos para roedores vectores de hantavirus y para el Aedes aegypti, (Ñati ú) mosquito vector del dengue (Githeko et al., 2000). Otro factor importante es el cultivo y la degradación de la tierra. Los esfuerzos actuales para combatir el recalentamiento del planeta al reducir la emisión de gases verdes, no toman en cuenta la sustancial contribución a este fenómeno que hace el uso de la tierra al cambio climático. A pesar que a nivel global los cambios son pequeños, la deforestación en un espacio dado puede cambiar los modelos locales de precipitación y desencadenar otras perturbaciones de climas, ocasionando indirectamente un aumento en la población de mosquitos o desplazamiento de las poblaciones a nuevos hábitat. La reducción de las emisiones de gas de efecto invernadero y la reducción al mínimo de la pér-

dida de los bosques y otros ecosistemas son las medidas propuestas para disminuir el recalentamiento del planeta (LULUCF, 2000). Cabe también señalar que los mosquitos y otros insectos vectores están aumentando su resistencia a los insecticidas y que las vacunas no existen o no son tan efectivas como se esperaba. Los cambios de temperatura pueden afectar la incidencia de esta enfermedad de diferentes maneras: Por encima de 20°C, el tiempo entre la ingesta de sangre infectada por el vector y su capacidad de transmitirlo se acorta, por lo que la enfermedad puede expandirse más rápidamente (PAHO, 1998; Githeko et al., 2000). Es importante también saber que las altas temperaturas pueden aumentar los promedios de densidad y de picaduras de los mosquitos, aumentado por ende la capacidad vectorial, al reducir el periodo de incubación extrínseca, a pesar que disminuye la supervivencia tanto para vectores como para los agentes causantes de la enfermedad (IPCC, 1995; Githeko et al., 2000). (Figura .1)

Figura 1. Temperaturas Críticas para el Desarrollo Vectorial y Parasitario de la malaria Temperatura mínima para el vector Temperatura óptima para el vector

8 9 10............................................... 14 15 16 17 18 19............................ 25 26 27.............................. 40 Temperatura mínima para el parásito Temperatura máxima para la sobre vivencia de parásitos y mosquitos
Fuente: El tiempo, el Clima y la Salud (McMichael,J y Kovats, S)

b.3 Los escenarios epidemiológicos en el Paraguay
De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, la vulnerabilidad de las poblaciones humanas a los cambios de clima varía y va de acuerdo a las circunstancias ambientales, recursos sociales y estatus de salud pre-existentes. Dentro de este panorama, las naciones subdesarrolladas llevan la peor parte, en virtud de su deficiente infraestructura de salud, la falta de recursos financieros y la escasez de personal con la preparación necesaria para enfrentar estas contingencias (WHO, 2005). Paraguay no se exime de esta situación, pues sufre un deterioro en los índices epidemiológicos básicos a medida que aumentan los niveles de pobreza y de ruralidad y donde los rangos de instruc-

ción son más bajos, lo cual se enfatiza en la población campesina e indígena del país. En el período 1994-2005 se incrementaron los niveles de pobreza extrema en la población paraguaya que vive en zonas urbanas, de acuerdo con un estudio de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos. La DGEEC atribuye las causas de ese incremento en la etapa analizada, a la disminución de los ingresos en términos reales y el empeoramiento de la desigualdad en la distribución de los ingresos. Entre 1999 y 2004 hubo un aumento de la pobreza en Paraguay (33,7% a 39,2%) y de la extrema pobreza (15,5% a 17,1%). Sin embargo, en el área rural la pobreza disminuyó levemente (de 42 % a 40,1 %), mientras que en el Área urbana se incrementó en más de 10 puntos porcentuales (de 26,7 % a 38,4%) (DGEEC, 2004) (Tabla 1).

60

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 1. Porcentaje de la población que se encuentra en situación de pobreza en el Paraguay 1995-2005 Área/Status de Pobreza Urbana Pobreza extrema 7,5 Pobres no extremos 15,9 Total 23,1 Rural Pobreza extrema 28,9 Pobres no extremos 13,7 Total 42,5 Totales Pobreza extrema 17,3 Pobres no extremos 14,8 Total 32,1 15,5 18,2 33,7 15,6 18,3 33,9 21,7 24,6 46,4 20,1 21,3 41,4 17,1 22,1 39,2 15,5 22,7 38,2 26,5 15,4 42.0 25,6 15,7 41,2 31,1 19,4 50,5 28,7 14,7 43,4 22,8 17,3 40,1 20,8 15,8 36,6 6,1 20,6 26,7 7,1 20,5 27,6 14,6 28,6 43,2 13,4 26,4 39,8 12,8 25,7 38,4 11,6 27.8 39,4 Años 97/98 99 2000/01 2002 2003 2004 2005

Fuente: DGEEC. Anuario 2004 (Cuadro 5).

En el contexto nacional el deterioro de la situación de salud es atribuido a la falta de saneamiento ambiental, la falta de cobertura de los servicios educativos, la ineficiencia y la inequidad de los servicios físicos humanos y financieros. Dos de las enfermedades transmitidas por mosquitos más prevalentes en el país luego de la malaria, son el dengue y las leishmaniosis, las cuales ilustran claramente su exacerbación, relacionada a los cambios ambientales entre otros factores. Paraguay hasta el año 1988-89 no declaraba casos de dengue, es a partir de este bienio donde ocurre la primera y extensa epidemia, con circulación de dengue 1, registrándose 41.990 casos expandidos por todo el territorio. Posterior a este brote no se reportaron casos por un periodo de 10 años. Para el año 2000, se registraron un número importante de casos de dengue, inicialmente en Asunción, y sus alrededores, que más tarde se extendió a varios puntos del país, afectando sobre todo a municipios fronterizos como Ciudad del Este, Horqueta, Pedro Juan Caballero y Encarnación, entre los más importantes; se notificaron 27.147 casos con estimaciones de hasta 300.000, provenientes de 16 de los 17 departamentos del Paraguay. Actualmente se presentan brotes epidémicos de la enfermedad cada año y ya circulan los serotipos 1, 2 y 3; no obstante el bajo número de casos, la densidad vectorial fue y es preocupante. El Aedes aegypti esta ampliamente distribuido por todo el país y a pesar de existir campañas de concienciación sobre la necesidad de destrucción de criaderos, la sensibilización de la población es aún baja al comparar los índices de infestación encontrados en los centros urbanos (SENEPA, 2003/04).

Las leishmaniosis en el Paraguay son endémicas. Las principales zonas donde ocurre la Leishmaniosis tegumentaria (LTA), se ubican en los departamentos de San Pedro, Alto Paraná y Canindeyú, en los lugares donde todavía se encuentran áreas de bosques tropicales húmedos. Sin embargo a principios del año 2004 se registró el primer brote peri-urbano de LTA, en el distrito de J. Augusto Saldivar, del departamento Central. Así puede considerarse que el patrón de infección está sufriendo cambios, relacionadas con la pérdida del bosque original de zonas rurales o periurbanas; sin embargo, siguen existiendo varios reservorios y vectores como Lutzomyia intermedia var. neivai (Karachá, flebótomo) principal transmisor de la LTA en dichos lugares. Con relación a la Leishmaniosis visceral (LV), su vector es la Lutzomyia longipalpis (Karachá) y su principal reservorio es el perro. Esta variedad afecta principalmente a niños pequeños y desnutridos, en especial a los menores de 4 años (74%) y a personas con inmunodepresión. Presenta una alta letalidad (17%), que puede incrementarse aun más en personas no tratadas. El 90% de los casos provienen del departamento Central y de la capital (distrito de Asunción), si bien se han detectado casos humanos en los departamentos de Concepción, Amambay y San Pedro. Entre los principales factores que mantienen las leishmaniosis en forma endémica están los ambientales, tales como la intensidad de la deforestación que ocurre actualmente en el país, la precariedad de las viviendas y la proximidad de las mismas a los focos enzoóticos de la enfermedad, sin embargo el proceso de deforestación está ocasionando ya brotes urba61

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

nos como se mencionara anteriormente. Además es importante señalar que los regimenes de lluvia y los hábitos de los vectores involucrados son también determinantes en el aumento de la transmisión (SENEPA, 2003/04). Por consiguiente, la situación del medio ambiente y de los recursos naturales forma parte de los factores condicionantes del perfil de salud en el país. Los niveles de deforestación en el periodo 1984-1991 han sido alarmantes, aunados a niveles de pobreza que han ido en aumento en los departamentos endémicos para malaria y las leishmaniosis; a saber, Canindeyú, Caaguazú, San Pedro, con énfasis en las figuras de deforestación para el departamento de Itapúa (Tabla 2). En general, existe una acelerada pérdida de la biodiversidad y un profundo deterioro de los ecosistemas, a tal punto que no existe más de un millón de hectáreas de bosques conservados en la región oriental del país. Para pro-

fundizar en este tema ver el Capitulo Cambios en el Paisaje: evolución de la cobertura vegetal en la Región Oriental del Paraguay. Incluido en este mismo libro. El proceso de erosión de los suelos y la excesiva salinización de la región occidental constituyen serios problemas en la fertilidad del suelo y el acceso al agua (Paraguay, 1997). Por lo tanto, las inversiones para proteger a la población de la transmisión de las enfermedades transmitidas por vectores, deberían volcarse hacia un aumento en la sanitación, la detección y/o el tratamiento precoz de los infectados y el uso de herramientas preventivas. Estas inversiones deberían ser mucho más efectivas e integradoras; debería tenderse a una modificación de los estilos de vida y de las conductas de los seres humanos que son sin lugar a dudas la ser clave en este proceso.

Tabla 2 Deforestación en los Departamentos de la Región Oriental del Paraguay en el periodo 1984-91, según Hogares con al Menos 1 Necesidad Básica Insatisfecha (NBI) en 2002 Departamento Concepción San Pedro Cordillera Guairá Caaguazú Caazapá Itapúa Misiones Paraguari Central Ñeembucú Canindeyú Deforestación(Ha) 100.673 333.080 10.537 22.461 180.477 129.076 308.812 5.192 5.639 4.056 1.063 301.538 Total de hogares con menos de 1 NBI 23.164 41.694 22.683 53.697 53697 17.885 12.700 12.706 27.943 126.962 11.226 19.656

b.4 La estacionalidad de las enfermedades y los modelos predictivos
En América del Sur, el cambio climático ha exacerbado las enfermedades transmitidas por vectores, las estadísticas muestran un aumento en las cifras de malaria, oncocercosis, y leishmaniosis, las cuales son transmitidas por diferentes vectores, como consecuencia de intensas sequías o inundaciones ocasionadas por el Niño-oscilación Austral (Tabla 3).

Se ha atribuido el aumento de casos de malaria en la Argentina al desplazamiento de vectores desde Paraguay como consecuencia de las intensas lluvias asociadas a la oscilación austral de 1991-1992; además, los cambios ocurridos en las zona meridional de América del Sur podrían permitir la expansión del mosquito Anopheles darlingi (Ñati ú acuá), vector principal de la malaria, hacia el Cono Sur. Por lo tanto el número de personas expuestas al riesgo de contraer la malaria pasaría de 25 millones en el 2020 a 50 millones en el 2080 (Burgos JJ et al., 1994; Curto de casas & Carcavallo, 1995, 1996 citados por Githeko et al., 2000)

62

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Fuente: OPS, 2001

En el último decenio, los desastres naturales que ha sufrido el Paraguay han afectado un sinnúmero de familias, tanto en la región occidental como en la región oriental. La más afectada desde 1991 hasta la fecha ha sido la parte occidental, con períodos prolongados de inundaciones y sequías. En el verano de 1998, como consecuencia del Evento El Niño - Oscilación del Sur (ENOS) se impuso la evacuación y relocalización de al menos 70 000 personas que vivían en la ribera del río Paraguay. El área de desplazamiento se extendió desde Concepción, al norte, hasta Alberdi y Pilar, al sur. Se hizo necesario establecer campamentos que, por sus condiciones precarias, pusieron en alerta a los servicios de salud, ante el inminente riesgo de epidemias como cólera, hepatitis, fiebre tifoidea y dengue (Páez et. al., 1999). Otros autores reconocen el carácter estacional de enfermedades tales como las infecciones respiratorias agudas, cuya recrudescencia invernal es evidente (Campuzano de Rolón, 1985).

Estudios realizados en el país han demostrado que la malaria se ve afectada por los cambios de estacionalidad y de clima, pero la presentación de estos escenarios depende de la intensidad de las epidemias y de los cambios que pudieran ocurrir durante cada periodo en particular, sin embargo se le ha atribuido a las variaciones de temperatura un rol importante en estos cambios (Rojas de Arias et al., 2000). Para la malaria, se reconoce la presencia de un patrón estacional correlacionado con la época de las lluvias. Las características climáticas del territorio nacional constituyen un factor propicio para la transmisión. La presencia de Anopheles sp en el área malárica es una constante, sobre todo en abril - mayo y septiembre octubre, meses en los que ocurren las dos variaciones estacionales observadas en la distribución anual de los casos (Figura 2).

63

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 2 Comparación entre casos de malaria y numero de anofeles capturados, por mes en zonas endémicas del Paraguay

Según Páez et al. (1999) entre los factores que han favorecido el repunte en el número de enfermos están las variaciones climáticas. Por otro lado, el ENOS podría ser un factor que explique la situación epidémica que sufrieron los departamentos del centro - este del país (Caaguazú, Guairá, Canindeyú y Alto Paraná) durante el período 1999-2000, aunque no han sido desarrollados estudios de causa - efecto en este sentido. En Paraguay la malaria es endémica y las zonas de más alto riesgo se encuentran entorno a la zona de influencia de la represa de Itaipú y del lago Iguazú en el departamento de Caaguazú. No se conocían estudios sobre el cambio climático y enfermedades transmitidas por vectores en el Paraguay, sin embargo en un estudio reciente realizado por el equipo de Cambio Climático del país, en los departamentos de Alto Paraná y Canindeyú, han mostrado que el paludismo es vulnerable a los cambios climáticos. Se espera que para

el año 2010 el aumento de los casos de malaria sea de 82% con relación a los casos de la línea de base utilizada, la cual correspondió a los años 1966-1975. Aún con vigilancia e intervenciones para cortar la transmisión del parásito, se espera que el número de casos aumente considerablemente (Rojas de Arias, 2002). (Figura 3) El sistema de pronóstico es un conjunto de modelos que analizan las variables meteorológicas en series temporales y determinan un índice climático, construido con la señal obtenida de la descomposición de las series temporales. Paraguay cuenta actualmente con un modelo de pronóstico de casos de malaria, este modelo contiene un enfoque metodológico el cual permite modelar los cambios en el tiempo que se manifiesta la enfermedad, pues en general ésta no presenta una variación constante, la cual es inducida por factores externos que modulan su comportamiento (Rojas de Arias, 2002).

64

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Fig. 3. Proyección de la materia en el Paraguay para el 2010, con o sin intervención epidemologica respecto a la línea base y condiciones actuales.
Promedio mensual de casos de malaria en cada variante

Fig. 3: Proyección de la malaria en el Paraguay para el 2010, con y sin intervención epidemiológica respecto a línea base y condiciones actuales.
L. Base C. Actuales Proyección-1 Proyección-2

Fuente: Rojas de Arias A, 2000. Primera Comunicación sobre Cambio Climático en el Paraguay Sector salud. PNUD. SEAM.

El índice denominado Índice de Bultó está conformado por los promedios mensuales de las temperaturas máximas y mínimas, humedad relativa, precipitación, presión atmosférica, radiación global, duración solar y tensión de vapor, todas de la estación meteorológica de la Usina de Itaipú; además se incluyó el índice ENOS (Figura 4). Las variables epidemiológicas corresponden a los datos mensuales de malaria del periodo 1991-1999, de los departamentos de Alto Paraná y Canindeyú. El modelo de pronóstico puede emitirse con

dos meses de antelación y puede ser ajustado mensualmente. De este análisis resulta un canal endémico para malaria que contiene el comportamiento de la enfermedad en los últimos 9 años en los departamentos de Alto Paraná y Canindeyú, donde se demarcan para todos los meses del año las zonas de alarma, seguridad y éxito, además de las líneas correspondientes a los casos reales y pronosticados de cada año en particular (Rojas de Arias, 2002).

Fig. 4: Comportamiento de las condiciones climáticas según el índice de bulto para el 2010. Alto Paraná, Paraguay

Valor del indice lb1

IB1-L.Base IB1-C.Actuales IB1-2010

Fuente: Rojas de Arias, A. 2002. Primera Comunicación sobre Cambio Climático

65

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

c. Un hecho palpable malaria y pobreza.
El 90% de los casos de malaria en el mundo se encuentran en África, en el Sub-Sahara y casi todas las muertes son causadas por el parásito Plasmodium falciparum. Después del P. falciparum, el Plasmodium vivax es el parásito con mayor número de casos. Se estima que entre 70 a 80 millones de casos causados por P. vivax ocurren por año, el 80% fuera de África y 10 a 15% ocurren en América Latina. A pesar que la infección por P. vivax no causa una significante mortalidad, ésta contribuye a la morbilidad malárica entre poblaciones de todos los grupos de edad en los continentes afectados.

El daño de la malaria causada por P. vivax ha sido subestimado y poco estudiado en su contexto clínico y de implicaciones económicas; sin embargo recientemente, varios artículos de revisión han mostrado el impacto económico y social que la malaria por vivax tiene en el ámbito de los países más afectados. En estos artículos se ha llegado a considerar que donde ha prosperado la malaria las sociedades humanas han prosperado cada vez menos, destacando una serie de correlaciones entre factores concomitantes con la malaria que la ligan indefectiblemente a la pobreza (Luke & Sachs. 2001; Malaney, 2003; PAHO, 2005) (Figura 5)

Figura 5. Distribución de la malaria en el mundo para el año 2003

A nivel mundial en los últimos 20 años los casos de malaria se han duplicado, lo cual ha sido atribuido a muchas causas, entre ellas las migraciones en regiones de transmisión, modificaciones en las practicas agrícolas, la construcción de represas, la debilidad de los sistemas de salud, la deforestación, los cambios climáticos, el fenómeno del Niño y la resistencia a las drogas e insecticidas entre otros (NHI, 2002). Los efectos de la degradación de los servicios de los ecosistemas en poblaciones, a menudo no son palpables porque se dispone de instituciones y recursos económicos que los mitigan. Sin embargo, los impactos 66

físicos o sociales de la degradación de esos servicios pueden agudizar la pobreza en países mas pobres afectando el crecimiento económico de sus vecinos, desencadenando desplazamientos y conflictos migratorios importantes. Los procesos de producción agrícola como sistemas de regadíos tecnológicamente desarrollados y las grandes extensiones de tierra cultivadas producen el desplazamiento de poblaciones pobres, aumentando su pobreza. Este desplazamiento los expone al riesgo de adquirir enfermedades infecciosas, generadas por la degradación del ecosistema. Así por ejemplo en el Paraguay existen importantes contingentes de poblaciones indígenas que han sido desplazados por las grandes

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

plantaciones de soja, que se mueven a lo largo de las fronteras de los departamentos de Caaguazú, Canindeyú y Alto Paraná, lugar donde se detectan los brotes intermitentes de malaria (SENEPA, 2003/04).

se desató una epidemia que logró controlarse en agosto del 2000 Como consecuencia de esta masiva intervención se visualizó la real dispersión de la malaria en el país, que lejos de estar controlada, mas bien era subestimada, dispersándose silenciosamente en los 7 departamentos anteriormente señalados más el departamento de Caazapá, con diferentes niveles de riesgo según la proporción y vulnerabilidad de población afectada y al ecosistema circundante. Actualmente, se observa una importante reducción en el número de casos de malaria con relación al año 2000 (97% menos), presentando en los últimos dos años un promedio no mayor a 500 casos al año. Los departamentos mas prevalentes son Alto Paraná, y Caaguazú donde se diagnostican más del 80% de los casos (Figura 6).

c.1 La situación de la malaria en el país.
Durante los años cincuenta el 90% del Paraguay era área palúdica (Conly, 1975), luego de cuatro campañas de intenso rociado las zonas de riesgo quedan reducidas a 7 departamentos (Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú, San Pedro, Guairá, Concepción y Amambay) y 27 distritos dispersos en estos departamentos. El 98% de los casos de malaria en el país son causados por P. vivax, los casos diagnosticados con P. falciparum son esporádicos e importados generalmente del Brasil o del África. El número de casos notificados disminuyó en un 89% entre 1989 y 1997. Sin embargo a partir de 1998

Figura 6. Distribución de la malaria según el riesgo de transmisión Paraguay – 2005

FUENTE: Secc. Estadística - SENEPA

67

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En Paraguay se asume que entre los factores que favorecieron el repunte en el número de casos a fines de los noventa se encuentran: el debilitamiento de la estructura de los puestos de notificación en las zonas de riesgo, el aumento de portadores sanos y la falta de insumos disponibles para mantener en funcionamiento el sistema. Hasta 1999 las estrategias de control se centraron en el combate al vector, siendo que desde 1982 la Conferencia Mundial había modificado esta estrategia y la había orientado hacia el diagnóstico oportuno y el tratamiento precoz, con el apoyo de estrategias integradas y focalizadas según exposición al riesgo. Si bien en la actualidad las normativas fijadas son acordes con las iniciativas internacionales, existe un gran vacío en la información con relación al comportamiento de la población en áreas maláricas y a los múltiples factores que la potencian, no obstante el número reducido de casos que se ha alcanzado en los últimos 5 años, ha abierto la perspectiva de un abordaje del control con miras a una eliminación de la transmisión.

Existen otros indicadores que han sido previamente utilizados para comparar la situación de carencia de diferentes contingentes poblacionales como es el caso del índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) (DGEEC, 1995) Por otro lado, las frecuencias que presentan las enfermedades infecciosas han permitido la construcción de índices que miden su aparición en tiempo y lugar con relación a la población expuesta; en el caso particular de la malaria, existe el Índice Parasitario Anual (IPA), que mide el número de casos de malaria por mil habitantes en diferentes niveles geográficos (SENEPA, 2003/04). En un intento por correlacionar estos indicadores a nivel departamental podemos observar en la tabla 4 los indicadores por departamentos, los cuales se encuentran ordenados en forma ascendente según su IDH. Los departamentos más endémicos del país tradicionalmente han sido Alto Paraná, Canindeyú y Caaguazú, de hecho en la epidemia de 1999 se atribuyó a los dos primeros la gran dispersión de casos que ocurriera a nivel del área de transmisión, sin embargo Alto Paraná es el departamento con mayor IDH y con menor porcentaje de NBI, a pesar de estar ubicado entre los 4 departamentos con mayor IPA. Estos tres departamentos presentan serias alteraciones ecológicas en sus regiones, ocasionadas por la construcción de la represa de Itaipú y el lago Iguazú respectivamente, las cuales dificultan su control e impactan efectivamente sobre las poblaciones expuestas en las zonas de riesgos. San Pedro es el segundo departamento con el más bajo IDH, sin embargo es considerado de bajo riesgo para malaria desde el 2001. Por otro lado, los departamentos de Canindeyú y Amambay con bajos índices de IDH presentaban IPA elevados según la clasificación estipulada para el país para el año 2001. Actualmente el número de casos en estos departamentos es bastante reducido.

c.2 Los Índices Parasitarios de malaria y de Desarrollo Humano.
El Programa de desarrollo de las Naciones Unidades define al Desarrollo Humano como un proceso por el cual se logra la ampliación de las oportunidades de las personas y el mejoramiento de la calidad de vida, para aumentar con ello las capacidades humanas. Es así que este indicador (Índice de Desarrollo Humano) refleja no solo los logros a nivel de bienestar sino también el uso que la gente hace de las nuevas oportunidades (Paraguay 2003). Para una evaluación del grado de desarrollo humano se ha establecido un índice que permite medir el grado relativo comparado de desarrollo de todos los países, utilizando una metodología única que incorpora los logros y los medios (Paraguay 2003).

Tabla 4. Estadística Descriptiva y Coeficientes de Correlación de Índices Maláricos y Socioeconómicos de Once Departamentos Endémicos del Paraguay. Estadística Descriptiva Media Error típico Mediana Desviación estándar Varianza de la muestra Rango Mínimo Máximo Suma IPA 2001 1,00 0,49 0,31 1,54 2,36 5,18 0,00 5,18 11,1 IPA 2002 0,88 0,41 0,17 1,36 1,85 4,53 0,00 4,53 9,71 IDH 0,69 0,01 0,69 0,02 0,00 0,07 0,66 0,74 7,61 NBI-1 78,67 0,99 78,9 3,29 10,84 12,80 72,07 84,87 865,40 NBI-2 22,64 0,58 23,10 1,93 3,72 6,56 18,72 25,28 249,06

Coeficientes de Correlación: IPA 2001/IDH: -0.48; IPA 2001/NBI: 0.20; IPA 2002/IDH: -0.37; IPA 2002/NBI: 0.63; IDH/NBI:0.73; IBH/NBI-2: -0.05.

68

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Podríamos considerar a este nivel de análisis que la distribución de la malaria no es uniforme dentro de los departamentos y existen dentro de ellos zonas de gran impacto malárico que afecta no sólo su salud sino su rendimiento socioeconómico. Sería necesario entonces, llegar a un nivel de análisis distrital e identificar los bolsones de transmisión que muestran las inequidades en atención por parte del programa y el impacto que esta patología puede llegar a ocasionar en las poblaciones afectadas. El escenario epidemiológico de transmisión no se circunscribe a indicadores generales sino más bien a determinantes epidemiológicos locales que propician y mantienen los niveles endémicos de la malaria. En una encuesta realizada en el año 2002, a 401 personas que viven en zonas de transmisión de malaria en los departamentos de Caaguazú y Alto Paraná se pudo constatar que estas personas dejan de trabajar un promedio de 12.7 ± 13.4 días al infectarse, siendo el 49.3 % de ellos agricultores en su propia chacra, los cuales dedican a la misma un promedio de 8.4± 1.7 horas diarias (Rojas e Arias, datos no publicados). Los costos de desplazamiento, alimentación y medicación cuando se encontraban infectados alcanzaron un promedio de 156.622 Gs cifra que corresponde al 12% del salario anual de estos individuos (1.282.814 Gs), consumiendo los ingresos de que pueden disponer estas familias pobres. Estos cálculos reflejan sólo los costos del entrevistado, pero cabe señalar que 37% de ellos manifestaron que al menos una persona bajo su dependencia también ya había sufrido de malaria. La focalización aquí realizada a partir de indicadores de salud prevalentes en estas regiones ha permitido someramente identificar el impacto sobre el ahorro o el ingreso que tiene esta patología en departamentos con IDH relativamente altos.

La tuberculosis, es también una enfermedad ligada a la pobreza que coexiste con la malaria en el país. En la tabla 5 pueden también observarse las incidencias de tuberculosis en todas las formas por cada 100.000 habitantes de departamentos que también presentan casos de malaria. La comparación de este índice con los relativos a malaria y al IDH y NBI, arroja resultados muy interesantes, inclusive con correlaciones de mayor magnitud que las mostradas por los indicadores de malaria, mostrados en la misma tabla. Esto puede deberse a que TB es una patología crónica, cuyo lapso de aparición puede ser muy largo para que sea percibido por el paciente. Por ejemplo, la correlación entre incidencia de TB, al menos una NBI y el IPA 2002 tienen una muy buena correlación positiva de 0.70 y 0.84 respectivamente. Sin embargo con el IDH esta correlación es inversamente proporcional y débil de -0.47. Para los indicadores de IPA 2001 y NBI 2, son bastante débiles (Tabla 5). La tuberculosis al igual que la malaria es una patología que se ha considerado estrechamente ligada a la pobreza y sirve como indicador de salud para medir exclusión en poblaciones pobres, sin embargo cuando este indicador se intenta correlacionar con otros donde la salud es medida en forma indirecta, los niveles de variabilidad aumentan en forma importante, dejando su variación sujeta a otros factores. La migración es un factor que aumenta la propagación tanto de la malaria como de la TB, no sólo por convertir a las poblaciones en dispersores del agente etiológico, sino por estimular un tratamiento intermitente que puede ocasionar multiresistencia. En Tailandia se ha estimado que los costos directos de la TB entre los países pobres se aproximan al 15% del ingreso familiar por individuo infectado, dato muy próximo al identificado para malaria y mencionado más arriba.

Tabla 5. Índices Parasitarios Anuales y Socioeconómicos según Departamentos endémicos para malaria y tuberculosis en el Paraguay DPTOS CANINDEYU SAN PEDRO AMAMBAY CAAZAPA GUAIRA CAAGUAZU ITAPUA PARAGUARI CORDILLERA MISIONES A.PARANA TB¨* 37.0 31.0 73.0 38.9 35.4 25.8 22.2 19.4 42.2 17.9 24.8 IPA 2001 5,18 0,31 1,88 1,44 0,17 0,88 0,03 0,00 0,01 0,01 1,14 IPA 2002 1,29 0,00 4,53 1,73 0,17 1,14 0,10 0,00 0,00 0,00 0,75 IDH 0,66 0,67 0,67 0,68 0,68 0,69 0,69 0,70 0,71 0,72 0,73 NBI-1 (%) 78,88 81 84,87 80,5 79,28 80,29 75,28 77,16 77,99 78,08 72,07 NBI-2 (%) 21,66 21,89 21,44 23,10 23,99 23,10 20,93 24,53 25,28 24,42 18,72

Coeficientes de Correlación: IPA 2001/IDH: -0.48; IPA 2001/NBI: 0.20; IPA 2002/IDH: -0.37; IPA 2002/NBI: 0.63; IDH/NBI:-0.73; IBH/NBI-2: -0.05; IPA 2001/ TB: 0.35: IPA 2002/TB: 0.84: NBI-1/TB: 0.70, NBI-2/TB: -0.08: IDH/TB: -0.47. *: Incidencia de TB por 100.000 habitantes en el 2000.

69

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Enfermedades como la malaria y la tuberculosis puede llevar a las familias a la pobreza, inclusive puede hacer variar el comportamiento en el hogar, los niños pueden dejar la escuela e inclusive sustituir a los padres infectados en la obligación de traer el pan familiar. En el caso particular de la TB existe la exclusión social causada por el estigma que la acompaña (OPS, 2003). Desde el año 2004 el Paraguay cuenta con un Proyecto de cinco años para el fortalecimiento de los servicios de salud con el propósito de reducir la tuberculosis. Este fondo esta financiado por el Fondo Global

de Ginebra y pretende alcanzar la meta que el país se ha fijado para el 2015, dentro de los compromisos adquiridos con las metas del Milenio. Desde el año 2000 el Programa Nacional de Control de Paludismo del Paraguay, con fondos nacionales, se encuentra abocado a la drástica disminución de los casos, alcanzado para el año 2005 una reducción de más del 90% (Figura 7). A partir de este año existe un Plan de Contingencia para la Eliminación de la Malaria en el territorio nacional, siendo ésta uno de las pocas metas a ser alcanzadas dentro de los objetivos del milenio, que Paraguay podrá mostrar al mundo en el 2015.

Figura 7. Distribución del la malaria en el Paraguay según el índice parasitario anual (IPA), 2005

IPA 0.001 o 0.09 0.1 o 0.9 1.0 o 1.9 2.0 o 5.0 sin casos

FUENTE: Secc. Estadística - SENEPA

d. Perspectivas de control con un abordaje ecosistemico.
d.1 Enfoques ecosistémicos.
La forma como actualmente se esta haciendo uso de los servicios que presta el ecosistema y cómo se va modificando el ambiente en pos de un desarrollo 70

económico acelerado será muy difícil de revertir, dejando a generaciones futuras con daños sin precedentes en los sistemas físicos y biológicos. Dada la complejidad de estos problemas se requiere de enfoques alternativos que integren los aspectos socioeconómicos con los biofísicos (WRI, 2000). A fines del siglo XX se da el reconocimiento de los sistemas de los ecosistemas desde un abordaje holistico, incluyendo el equilibrio de

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

los bienes y los servicios con las metas políticas, ambientales y socioeconómicas, la formulación de efectivas políticas públicas y la participación comunitaria en la gestión de los ecosistemas. Esta perspectiva caracteriza los enfoques de este siglo conjuntamente con el Programa de NNUU para tomadores de decisiones, para las respuestas a las necesidades de información sobre los cambios que ocurren en los ecosistemas y el bienestar humano a diferentes niveles de afectación (MEA, 2005). En la actualidad existen dos claras líneas del enfoque ecosistémico para abordar la salud humana. Uno, denominado el Abordaje de la Salud de los Ecosistemas (ASE), el cual destaca la forma de medición de los signos y síntomas del ecosistema y de cómo estos cambios pueden afectar la salud humana (Rapport, 1998; Aron & Patz, 2001; Jorgensen et al., 2005). El otro enfoque, el Abordaje Ecosistémico en Salud (AES), valora la perspectiva local y de construcción colectiva y la forma como los cambios en el ecosistema afectan la salud de la comunidad, potenciando las demandas y la toma de decisiones locales (Kay et al., 1999; Lebel, 2003, Waltner-Toews, 2004). El ASE basa su enfoque en el modelo biomédico integrando una serie de dimensiones e indicadores biofísicos, socioeconómicos y de salud y monitoreando sus variaciones y desequilibrios, tiene como propósito identificar los riesgos de deterioro en el ecosistema, que pueden afectar la salud humana. En cambio la AES parte de la premisa que las manifestaciones de la enfermedad y la salud ocurren en contextos socioecológicos complejos caracterizando los ecosistemas como sistemas holárquicos abiertos y autos organizados, priorizando la construcción colectiva de las informaciones. Independientemente del abordaje, ambos modelos establecen la relación ambiente-salud; no obstante, es la focalización estratégica que se plantean la que puede facilitar la consecución en mayor o menor grado de la sostenibilidad.

tiples mecanismos, lo cual caracteriza los determinantes de la endemia en diferentes ambientes geográficos (Montenegro, 1985; Da Silva, 1986). En el Cono Sur, la caracterización del espacio geográfico de la endemia chagásica en las comunidades endémicas muestra un perfil ligado a la agricultura, a la pequeña ganadería y a la economía de subsistencia, a la pequeña propiedad (cuando es propia), al bajo ingreso familiar, a la precariedad de la vivienda y a su múltiple uso (como habitación y depósito de la cosecha), al hacinamiento, a la falta de ordenamiento del peridomicilio y fundamentalmente la presencia del Triatoma infestans en densidades relativamente altas y con tasas de infección a T. cruzi, bastante elevadas. Existe pues un elevado grado de dependencia del ecosistema artificial formado por el ser humano, con la domesticación de especies animales y vegetales en su entorno, lo que provoca un aumento en el interrelacionamiento de estas variables, en estas biocenosis relativamente aisladas. Es por eso, que el tipo de vivienda, el abastecimiento de agua y la disposición de excretas son más bien de características individuales. De allí parte la contaminación ambiental con la consecuente ocurrencia de enfermedades como las gastrointestinales, las parasitosis, la domiciliación intensa de artrópodos (vinchucas y otras plagas) y la presencia de roedores y marsupiales (comadrejas) que aumentan la posibilidad de transmisión de otras enfermedades infecciosas además de la tripanosomiasis americana, como son la leptospirosis, la leishmaniosis visceral, pestes y otras virosis. El grado de deterioro (o de conservación) de la organización del ecosistema se traduce en cierto grado de empobrecimiento y como consecuencia en la salud de las poblaciones. El carácter estrictamente domiciliado del vector hace de la vivienda el ambiente ideal donde se lleva a cabo la transmisión con su mayor intensidad. La devastación ambiental y la mala habitación son los determinantes que sirvieron de transición entre el ciclo silvestre y el doméstico, donde se incluyen especies de triatominos, reservorios domésticos y sinantrópicos que mantienen la dinámica de transmisión peri e intradomiciliar. En ambos determinantes los cambios ocurridos y las características adquiridas son el producto de cambios socioeconómicos y políticos importantes que han delimitado las características de la endemia chagásica (schofield, 1985). Los materiales de construcción por sí mismos no son determinantes para la transmisión; es el uso y el acabado de los mismos dentro de la vivienda lo que genera las condiciones propicias para la domiciliación y el establecimiento de la transmisión. Estas condiciones propicias están ligadas a aspectos sociales como las pautas culturales (acumulación de objetos en domicilio y peridomicilio como la leña, el uso múltiple de los 71

d.2 La visión ecosistémica de la enfermedad de Chagas.
La enfermedad de Chagas era primitivamente una enzootia que circulaba exclusivamente entre animales silvestres y transmitida por insectos hematófagos de la familia Reduvidae y subfamilia Triatominae (triatominos, comúnmente llamados vinchucas) también silvestres (WHO, 1991). Cuando el ser humano entró en los focos naturales y alteró el equilibrio de sus ecosistemas posibilitó la invasión al domicilio. La domiciliación de alguna de las especies infectadas por el parásito Trypanosoma cruzi, agente causante de la enfermedad, llevan a éste a ecotopos artificiales, donde se establece el ciclo domiciliar conformado por el ser humano y animales domésticos; este transporte puede efectuarse por múl-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

compartimientos de la vivienda, el culto religioso con numeroso objetos en las paredes entre otros), el arraigo y las condiciones socioeconómicas de los individuos ligados a la ocupación, la producción familiar y al ingreso (Días et al., 1994). El comunidades libres de triatominos, el establecimiento de un nuevo foco vectorial, puede expandirse por numerosos mecanismos que dependerán de la densidad de triatominos que alcance la nueva vivienda, los contactos vecinales y el grado de organización que se establezca en el peridomicilio (Cécere et al, 1996). Simultáneamente la dispersión puede ser también de parásitos por los nuevos inmigrantes, al infectar sus colonias de triatominos o ser infectados en la dinámica de transmisión establecida por infección de estos vectores con animales locales infectados, adquiridos por el grupo familiar o reservorios sinatrópicos que se aproximen a la vivienda. La migración temporal puede ser dispersante de parásitos o vectores a otros lugares o la incorporación a ciclos estables en el lugar de residencia permanente del migrante temporal (Rojas de Arias, 1995). La domiciliación de los triatominos es un fenómeno primariamente biológico, pues tiene su origen ligado a factores intrínsecos de las poblaciones y a los factores extrínsecos, responsables por influenciar en el proceso evolutivo de las especies (Gomes, 1986). Sin embargo, el proceso de domiciliación ha sido interpretado de varias maneras. Para algunos se trata de un proceso de selección natural, para otros, dado que los triatominos son hematófagos dependen de la ocurrencia de los lugares de abrigo y de la presencia de vertebrados para su alimento; así la domiciliación ocurriría por falta de fuentes naturales de alimentación (Forattini et a., 1979). El peridomicilio con sus animales domésticos, se le ha propuesto una doble función, una como fuente de triatominos para la infestación domiciliar y otra como barrera al suministrarles alimento a los triatominos impidiendo su ingreso al domicilio. No obstante, esta situación va ligada a las especies involucradas en el proceso y a la condición de la vivienda. El peridomicilio es mencionado por varios autores como el lugar de origen de las reinfestaciones domiciliares luego de rociamientos químicos en forma masiva (Cécere et al., 1996, 1997). En el entorno domiciliar, la destrucción de la vegetación residual aumenta la cantidad de lugares (árboles secos) que favorecen la sobreviviencia y dispersión de los triatominos potencialmente vectores secundarios de la enfermedad, inclusive se ha atribuido al aprovechamiento del terreno con el cultivo de pasturas, ser un factor de sobreviviencia y dispersión para el Triatoma sordida, basando esta aseveración en que ese proceso propicia el aumento de lugares o puentes que se establecen entre la vegetación residual y el medio artifi72

cial, apoyando el proceso de dispersión de este triatomino eficientemente (Forattini et al., 1979, Forattini et al., 1984). Dada la poca identificación de focos silvestres de T. infestans hasta la fecha (con excepción de los mencionados para Bolivia), su re-infestación puede ocurrir por focos residuales luego del rociamiento o por transporte pasivo de otras comunidades infestadas. Además, una vez eliminado de su ecotopo otras especies, pueden presionar para ocuparlo (Forattini et al., 1980). No obstante es importante señalar que existen otras especies de triatominos domiciliados que transmiten la enfermedad y especies en proceso de domiciliación que pueden definitivamente instalarse en peridomicilios y domicilios por presiones ambientales que lo favorezcan y por condiciones que propicien su albergue En síntesis, la complejidad del ambiente donde se inserta la vivienda y su peridomicilio, por sus estructuras, fuentes de alimentación diversas; su falta de ordenamiento, (lo cual complica la detección de triatominos en el mismo), además de la poca residualidad de los insecticidas, hace de este complejo entorno a la vivienda, una fuente de constante re-infestación domiciliar de difícil intervención. La eliminación o control de los vectores puede lograse con un control integrado y sostenible, para ello se requiere de las intervenciones de rociado y de herramientas que permitan la detección precoz de su presencia, incorporación además un ordenamiento ambiental en el contexto de la vivienda, la movilización y la participación de la comunidad en una vigilancia entomológica que se centre en el entorno de vida familiar y en el uso adecuado del ambiente que la rodea.

d.3 Hacia una interdisciplinaridad y cultura ecológicamente sostenible en el control de las enfermedades infecciosas
Cuando los límites entre disciplinas se van haciendo cada vez más borrosos y comienzan a producirse el acercamiento entre ciencias relativamente distantes en su aporte al conocimiento, se generan una serie de tensiones cuando se pretende mirar en conjunto un objeto de estudio. Este es el caso de las ciencias biomédicas, las ambientales y las ciencias sociales. El principal problema se centra en las escalas, o sea las aproximaciones técnico-conceptuales que usan estas disciplinas para llevar su objeto de estudio a una dimensión manejable. Las más destacadas serían el tiempo y el espacio, pero al entrar a tallar el término ambiente cuyas escalas se remontan a millones de años, se desencadenan los conflictos interdisciplinarios ya que en la biomedicina y la sociología los rangos son mucho menores, (Reboratti, 2001). En cada disciplina el observador para

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

abordar el objeto de estudio, debe establecer un instrumento conceptual que le permita conocer su objeto, estos instrumentos son las escalas o dimensiones o categorías dimensionales. En el proceso de interdisciplinaridad los objetos y los problemas que parecían exclusivos de una disciplina comienzan a ser compartidos con otras y a crearse dimensiones que permitan el análisis y conceptualización para cada nivel. Surgen así una serie de términos compartidos que permiten entrar en el proceso metodológico de la interdisciplinaridad. Así, las escalas son construcciones sociales basadas en sistemas interrelacionados que tienen dimensiones distintas y dinámicas diferentes. Sólo a través de nuestra propia capacidad de hallar los puntos de contacto y las explicaciones cruzadas, se podrá construir el proceso de acontecimientos importantes de una situación dada, abordando las dimensiones ínter disciplinares de una manera crítica (Reboratti, 2001 El nuevo paradigma de biocomplejidad es sustentado por esta interdisciplinaridad y basado en la interacción del ser humano y los sistemas naturales El abordaje de la biocomplejidad se centra en la necesidad de afrontar las enfermedades emergentes o re-emergentes dentro de una perspectiva holística, que incorpora los aspectos sociales, así como también las dimensiones físicas, químicas y biológicas que dinamizan los sistemas de nuestro planeta (Wilcox & Colwell, 2005), por lo tanto los abordajes ínter disciplinares permiten identificar la dinámica de las enfermedades mas allá del aspecto biomédico y si desde una perspectiva social, y ambiental. El binomio seres humanos-sistemas naturales amplía al de salud-enfermedad y es fundamental para el desarrollo de las ciencias de la sostenibilidad en el control de las enfermedades infecciosas. Una alta sostenibilidad ambiental significa que la ocupación humana no interfiere en los procesos ecológicos esenciales para el pleno funcionamiento del ecosistema. Una alta sostenibilidad se verifica en una ocupación que no degrada el ambiente, no provoca alteraciones microclimáticas, no contamina, no destruye hábitat, no explota recursos naturales renovables mas allá de su capacidad de regeneración, ni resulta en extinciones de especies (Lima & Pozzobon, 2005). En síntesis, la humanidad se dirige hacia una cultura ecológicamente sostenible, asumiendo esta como un modo de vida que cubre las necesidades de las generaciones actuales sin poner en peligro el legado ecológico de las generaciones futuras; a través de la conservación de los recursos finitos, la reducción de los residuos y el control del crecimiento de la población mundial.

e. Breve mirada al futuro
Los principales cambios epidemiológicos en los escenarios de las enfermedades transmitidas por vectores se encuentran en un proceso de grandes transformaciones ecológicas y socioeconómicas que han marcado la historia latinoamericana en la segunda mitad del siglo XX. La modernización de la tecnología agropecuaria, las grandes construcciones de represas, y modernas vías de acceso, que ha conllevado a la deforestación extensiva, migraciones rural-urbanas, descentralizaciones político administrativas etc., han definitivamente desarrollado a grupos poblaciones mejorando su nivel de vida en términos de renta y vivienda. Sin embargo han generado otros grupos de desplazados socioeconómicos expuestos a los riesgos de transmisión de las enfermedades endémicas como la malaria y las leishmaniosis, restringidas en bolsones de intensa transmisión o a eventuales brotes de arbovirosis según sean los cambios ocasionados en los ambientes ecogeográficos. Por lo tanto, en la medida que los programas de control de las enfermedades transmitidas por vectores mantengan sus distintas estrategias de abordaje en funcionamiento, la tendencia será hacia una disminución progresiva de las tasas de incidencia. La ausencia de vigilancia de estas enfermedades con una franca orientación ecosistémica, podrá generar recuperaciones de poblaciones de insectos domiciliados o establecerse un proceso lento de ocupación de ecotopos artificiales por especies secundarias y selváticas en general. La ausencia de permanentes medidas de prevención y conservación ambiental, y de una adecuada vigilancia epidemiológica podrán permitir brotes en zonas donde se haya eliminado la circulación de los agentes etiológicos transmitidos por mosquitos u otros vectores al ser humano, si las condiciones de transmisión ambientevector-ser humano hacen propicia su instalación. El paradigma de la biocomplejidad se hará imperativo para el abordaje de las enfermedades infecciosas, ya que la interacción de los seres humanos y los sistemas naturales del planeta deberán tender hacia una sostenibilidad ecológica, que redimirá los desaciertos del desarrollo tecnológico que ha alcanzado la humanidad en nuestros días.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Acosta N. 2003. El Paludismo en Paraguay. Monografía presentada para la aprobación del curso de Postgrado sobre Enfermedades Tropicales, Regionales y Emergentes, Universidad de Salta, Argentina. • Argentina. Ministerio de Salud Pública y Acción Social. Instituto Nacional de Epidemiología «Dr. 73

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Juan H. Jara». Curso de Epidemiología General. Epidemiología: Usos y Perspectivas. Módulo 1. Mar del Plata; 1999. p.95. • Aron JL and Patz JA (Eds). Ecosystem change and public health: a global perspective. Baltimore. Johns Hopkins University Press. 2001. • Attaram A. 2005. An Immeasurable Crisis? A critism of the Millennium Development Goals and why they cannot be measured. PLoS medicine October 2005 Vol.2.Issue 10,e318. www.plosmedixine.org • Briceño-león R. 1990. La casa enferma. Sociología de la enfermedad de Chagas. Fondo Editorial Acta Científica Venezolana. Consorcio de Ediciones Capriles CA. Caracas, Venezuela. • Bucher EH & CJ Schofield. 1981. Economic Assault on Chagas disease. New Scientific 29: 321-325. • Bucher EH & CJ Schofield. 1984. Uso de la tierra y enfermedad de Chagas. Pub. 8 Centro de Zoología Aplicada 3-13. Facultad de Ciencias Exactas Físicas y naturales. Universidad de Córdoba, Argentina. • Campuzano de Rolón, A. Infecciones respiratorias Agudas. En: Temas de Pediatría. JJ Bestard Ed. Edit. EFACIM, Asunción; 1985.p.572-645. • Carter TR, Parry ML, Harasawa M, Nishioka S.IPCC Technical Guidelines for Assessing Climate Change Impacts and Adaptations. Intergovernmental Panel on Climate Change.University Collage London UK; 1994 CCER-1015-94. P.59. • Cécere ME, RE Gurtler, R Chuit & JE Cohen. 1997. Effects of chickens on the prevalence of infestation and population density of T. infestans in rural houses of north-west Argentina. Medical and Veterinary Entomology 11: 383-388. • Cécere ME, RE Gurtler, D Canale & JE Cohen. 1996. El papel del peridomicilio en la eliminación del T. infestans de las comunidades rurales argentinas. Boletin de la Oficina Sanitaria Panamericana 121(1): 1-10. • Centro de Tecnología Apropiada (CTA/UC). 1992. Uso de la tierra y materiales alternativos en la construcción. Centro de publicaciones Universidad Católica. Asunción-Paraguay. 372pp. • Conly G. 1975. The impact of malaria on economic development. A case study. Pan American Health Organization, Scientific Pub. N° 297. Washington DC. • Da Silva LJ. 1986. Desbravamento, agricultura y doenca: A doenca de Chagas no Estado de Sao Paulo. 74

Cadernos de Saúde Pública RJ 2(2): 124-140. • Dias JCP.1984. Acute Chagas disease. Memorias do Instituto Oswaldo Cruz 79:85-91. • Dias JPC. 1987. Control of Chagas disease in Brazil. Parasitology Today 3(11): 336 341. • Dias JCP, R Briceño-León & R Storino. 1994. Aspectos sociales económicos políticos, culturales y psicológicos En: Enfermedad de Chagas Storino & Milei Edts. Cap. 26 527-548. Ed. Mosby-Doyma. Argentina. • Dirección General de Estadística Encuestas y Censos (DGEEC). Necesidades Básicas Insatisfechas. Atlas Paraguay 1995. Asunción, Paraguay. • Dirección General de Estadística Encuestas y Censos (DGEEC). Medición de la Pobreza Encuesta Permanente de Hogares 2004. Publicaciones DGEEC. 21pp. • Diotaiuti L & Texeira Pinto C. 1991. Suceptibilidade biologica do Triatoma sordida e Triatoma infestans a deltametrina e lambdacyhalotrina em condicoes de campo. Revista da Sociedade Brasileira de Medicina Tropical 24(3): 151155. • Ferriolli Filho, F. Doencas infecciosas com focos naturais, con especial referencia a doenca de Chagas. Textos de Apoio Epidemiología I. Programme de Educacao Continuada da Escola Nacional de Saude Publica. Rio de Janeiro, noviembre, 1985. 151-56 • Ferro EA, Rojas de Arias A, Ferreira ME, Simancas L, Ríos S, Rosner JM. 1995. Effect of lambdacyhalothrin on Triatoma infestans. Memorias do Instituto Oswaldo Cruz 90(3):415-419. • Forattini OP. 1976. Epidemiologia Geral. Ed. Blucher Ltda. USP-Sao Paulo. 259pp. • Forattini OP, O Alves, E da Rocha e Silva & EX Rabello 1979. Aspectos ecologicos da Tripanossomiase Americana. Revista de Saúde Pública. SP 13: 220-234. • Forattini OP. 1980. Biogeografía, origem e distribucao da domiciliacao de triatominos no Brasil. Revista de Saúde Pública. SP 14:365-79. • Forattini OP, EX Rabello, OA Ferreira, E da Rocha e Silva & JL Ferreira 1984. Aspectos ecológicos da tripanossomiase Americana XXI. Comportamento de especies silvestres na re-infestacao do intra y peridomicilio. Revista de Saúde Pública. SP 18:195-208. • Foro Mundial de la Investigación en Salud 2000. (Global Forum for Health Research. The 10/90 Report on Health Research 2000). 155 pp., 2000

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Githeko AK, SW Lindsay, UE Confalonieri, JA Patz. 2001. El cambio climático y las enfermedades transmitidas por vectores. Boletín de la Organización Mundial de la Salud. Recopilación de artículos Nro 4: 72-82. • Gomes de Castro A. 1986. Mecanismos e significado epidemiológico da domiciliacao. Revista de Saúde Pública 20(3): 385-390. • González-Terlaz S. 1989. Creencias y comportamientos de los campesinos venezolanos frente a la enfermedad de Chagas Social Sciences and Tropical Disease III (8):22. • Global Forum for Health Research. 2002. The 10/90 Report on Health Research 2001-2002. • Guillén G, Díaz R, Jemio A, Cassab A, Texeira Pintos C, Schofield CJ. 1997. Chagas disease vector control in Tupiza, Sourthern Bolivia. Memorias do Instituto Oswaldo Cruz 92(1): 1-8. • Gurtler, RE., Petersen, RM., Cécere MC, Schweigmann NJ, Chuit R, Gualtieri JM. & WisniveskyColli C. 1994. Chagas disease in Northwest Argentina: Risk of domestic re-infestation by Triatoma infestans after a single communitywide application of deltamethrin. Transactions of the Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene 88: 2730. • IPCC. 2000. Land Use, Land-Use Change, and Forestry. Special Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Robert T. Watson, Ian R. Noble, Bert Bolin, N. H. Ravindranath, David J. Verardo and David J. Dokken (Eds.). Cambridge University Press, UK. pp 375 • Jorgensen SE, Xu FL, Salas F, Marques JC. 2005. Application of indicators for Ecosystem Health Assessment. In: Jorgensen SE, Costanza R, Xu FL. Editors. Handbook of ecological indicators for assessment of ecosystem health. London, CRC Press. • Kay JJ, Regier HA, Boyle M, Francis G. 1999. An ecosystem approach for sustainability addressing the challenge of complexity. Futures 31: 721-742. • Lebel J. 2003. Health. An ecosystem approach. Ottawa. International Development Research Centre. 84pp. • Lima D & Pozzobon J. 2005. Amazonía socioambiental. Sustentabilidad ecológica e diversidad social. Estudos Avanzados 19(54): 447-54. • Luke J & Sachs J. 2001. The economic burden of malaria CMH Working Paper Series N° WG1:10.

• LULUCF/IISD. 2000. Earth Negotiations Bulletin A Reporting Service for Environment and Development Negotiations. http://www.iisd.ca/climate/ cop6/tech_ws/lulucf/ • Malaney P. 2003. Micro-Economic Approaches to evaluating the Burden of Malaria. Working Papers N° 99 April. Center for International Development at Harvard University. • McMichael AJ, Ando M,Carcavallo R, et al. Human Population Health. In IPCC Working Group IISecond Assessment Report. Geneva: World MeterologicalOrganisation/United Nations Environment Programme, 1995. • MEA, 2005. Ecosystems and Human Well-being: Synthesis. Millenium Ecosystem Assessment. Island Press, Washington, DC. • Millennium Ecosystem Assessment. Overview. http://www.millenniumassessment.org. • Montenegro RA. 1985. El estudio del sistema Enfermedad de Chagas. En: Factores biológicos y ecológicos de la Enfermedad de Chagas Tomo I. Cap. III. 21-30. OPS/OMS. MSPyAS. Argentina. • NHI. News release. Vivax Malaria Research: 2002 and beyond. www.nih.gov/news/pr/feb2002/fic0.8htm • OPS/OMS. Salud Crecimiento Económico y Reducción de la Pobreza. Informe del grupo de trabajo. Primera Comisión sobre Macroeconomía y Salud 112pp WDC, 2003. • OPS/OMS/MSPyBS/DGEEC. Exclusión Social en Salud 32pp. Asunción Paraguay, 2003. • Ordoñez-Iriarte JM, ME Gómez, JI Sánchez, C Fernández-Aguado, R López & JB Ferrer. 2004. El medio Ambiente y su Impacto en la Salud: Riesgos tradicionales, nuevos riesgos. Gaceta Sanitaria 2004 (Suppl 1): 222-33. • Paez M, Almirón, M & Figueroa, R. Enfermedades Emergentes y Re-emergentes. Un nuevo modelo de vigilancia epidemiologica para el Paraguay. Dirección general de Epidemiología MSPyBS/ IICS/ OPS, Asunción; 1999.p.50. • PAHO. Malaria status and trends. http:/ 165,158,1.110/English/hcp/hctmail03.htm • Rapport D. 1998. Need for a new paradigm. In: Rapport D, Costanza R, Epstein PR, Guadet C, Levins

75

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

R, editors. Ecosystem Health. London Blackwell Science Inc., 3-17. • Reboratti C. 2001. Una cuestión de escala: sociedad, ambiente, tiempo y territorio. Sociologías Nro 5. • PAHO/OPS 2005. El paludismo y la pobreza. Revista Panamericana de Salud Pública 18(6): 450. • Paraguay. Informe Nacional sobre desarrollo Humano 2003. PNUD. Paraguay. ID. DGEEC. Asunción, Paraguay. 186pp • Rojas de Arias A. 1995. Evaluation of Chagas Control Techniques in Paraguay. Thesis. School of Biological Sciences University of Wales. 262pp. • Rojas de Arias A. Chagas disease in Paraguay. PAHO/HCP/HCT/72/96. • Rojas de Arias A. E Ferro, ME Ferreira, L Simancas 1999. Chagas disease vector control through different intervention modalities in endemic localities of Paraguay. Bulletin of the World Health Organization. 77(4): 331-9. • Rojas de Arias A. 2002. Primera Comunicación sobre Cambio Climático en el Paraguay. Sector Salud. Secretaría del Ambiente/PNUD. • Roll Back Malaria. Economic cost of malaria. www.who.int/inf.sp/eu/informationsheet • Sachs J & Malaney P. 2002. The economic impact and social burden of malaria. Nature 415: 680-685. • SENEPA. Coordinación Técnica de Programas. 2003, 2004. Programa Nacional de Control del Paludismo. Documento mimeografiado, 35pp. • Schofield CJ. 1982. Eradication of T. infestans. A new regional Programme for Southern Latina America. Annales de Saúde Belge de Medicina Tropical 72 (Suppl) 69-70. • Schofield CJ. 1982. The problem of Chagas disease vector control In: Perspectives in Trypanosomiasis Research, Ed. J.R. Baker, Research Studies Press, Chichester, U.K. pp. 7184. • Schofield CJ. 1985. Control of Chagas disease vectors. British Medical Bulletin. 41(2): 187194. 33 • Schofield CJ & Bucher EA. 1986. Industrial contribution to desertification in South America. TREE 1(3): 78-80.

• Schofield CJ & Dias JCP. 1991. A cost-benefit analysis of Chagas’ disease control. Memorias del Instituto Oswaldo Cruz, 86(3): 285-295 • Schofield CJ. 1994. Triatominae. Biology & Control. Eurocommunica Publications. West Sussex, UK. 80pp. • Sistema Naciones Unidas. Visión de la Situación del Paraguay. Documento mimeografiado. 87pp. 2001. • Sunyer J, Ribas-filó N, Bouso l. Mediambient I desigualtatsen salut. En: Borrell C, Benach J, Coordinators. Les desigualtats en la salut a Catalunya. Barcelona. Mediterránea 2003; 283-302. • Waltner-Toews D. 2004. Ecosystem sustainability and health. A practical approach. Cambridge. Cambridge University Press. • Wilcox BA & Colwell RR. 2005. Emerging and reemerging infectious diseases: Biocomplexity as an interdisciplinary paradigm. Ecohealth 2, 1-14. • Winch PJ. Lloyd LS., Hoemeke L, Leontsini L. 1994. Vector control at the household level: an analysis of its impact on women. Acta Tropica 56: 327-339. • World Health Organization 1991. Report on Chagas’ disease. Report of a WHO Expert Committee. Serie 811. Geneva. • World Health Organization 2002. The World Health Report 2002 - Reducing Risks, Promoting. Healthy Life. World Health Organization, Geneva http:/ /www.who.int/whr/2002/en/ • World Health Organization 2003. The World Health Report 2003 – Shaping the Future. World Health Organization, Geneva. http://www.who.int/whr/ 2003/en/ • World Health Organization. 2005. Millennium Ecosystem Assessment. Ecosystems and human well-being: health synthesis. Geneva. • WRI 1998. A Guide to the Global Environment. Environmental Change and Human Health. World Resources 1998-1999, Oxford University Press, New York. • WRI 2000. World resources 200-2001. People and ecosystems. The fraying web of life. Washington. United Nations. Development Programme, United Nations Environment Programme. World Bank. World Resources Institute.

76

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

CAMBIOS EN EL PAISAJE Evolución de la cobertura vegetal en la Región Oriental del Paraguay
María del Carmen Fleytas Fundación Moisés Bertoni Prócer Carlos Arguello 208 c/ Quesada Asunción, Paraguay mfleytas@mbertoni.org.py
Resumen
El presente capítulo ilustra sobre la evolución que ha tenido la cobertura vegetal en Paraguay, con especial atención a la Región Oriental, y a la vez proporciona un breve análisis de las causas y consecuencias de este fenómeno. Considerando siempre al medio ambiente como un sistema en el cual todos sus elementos están estrechamente relacionados, donde los cambios en uno sólo de estos componentes afecta inmediatamente a los demás, se puede entender la razón por la cual los cambios en la cobertura vegetal del país repercuten en varias esferas de la vida humana en las zonas donde ocurren. La principal tendencia identificada a través de este estudio es la dramática disminución de la superficie boscosa ocurrida particularmente a partir de 1945. Entre 1945 y 1997, el 76.3% de la cobertura boscosa original de la Región Oriental, fue convertido a tierras para la producción agropecuaria, en el marco de sucesivos hechos históricos que permitieron esta debacle ambiental.

Palabras claves: Evolución, cobertura vegetal, Paraguay

Introducción
Sin lugar a dudas, se puede afirmar que desde la época de la colonia hasta el presente, el avance de la población en zonas rurales y la expansión de la frontera agrícola y ganadera se han desarrollado a expensas de los bosques en Paraguay. La agricultura es un medio de utilización del suelo que modifica la cubierta vegetal de manera directa (en el caso de tierras arables y de cultivos permanentes), mientras que los campos de pastoreo la modifican de manera indirecta (Facetti, 2002). Para analizar el proceso de la continua depredación, que ha llevado a nuestros bosques al borde del exterminio, se presenta seguidamente una apretada síntesis de ciertos hechos dentro de la historia del Paraguay que contribuyeron con estas lamentables estadísticas. Antes de iniciar este viaje por el tiempo, se deben manejar algunos conceptos importantes. En primer lugar, es importante saber que el Paraguay forma parte del bioma Bosque Atlántico, uno de los bosques tropicales con mayor peligro de desaparición en el mundo, quedando actualmente sólo el 7,4% de su cobertura forestal original. El bioma Bosque Atlántico está comprendido por 15 ecorregiones. De estas, una de ellas, el Bosque Atlántico Alto Paraná (BAAPA), es la que abarca Argentina, Brasil y Paraguay, y aún habiendo sufrido una salvaje depredación especialmente en las últimas décadas, es la ecorregión que mantiene la mayor cantidad de remanentes forestales entre las ecorregiones del Bosque Atlántico. En Paraguay, el BAAPA ocupa la mayor extensión del territorio nacional entre las ecorregiones representadas, abarcando parte de 10 departamentos de la Región Oriental del Paraguay.

77

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

BOSQUE ATLANTICO DEL ALTO PARANA EN PARAGUAY

Porcentaje de superficie de los departamentos comprendidos en el BAAPA

Para el 2003 sólo quedaba el 13,4% de la superficie original del BAAPA en el país, (Di Bitetti, Placci y Dietz 2003), lo cual representa escasamente 1.115.300 has. Como dato ilustrativo al respecto, entre 1945 y 1985, se estima que la tasa media de deforestación solamente en la Región Oriental fue de 123.000 has anuales, llegando en el periodo entre 1984 y 1991 a casi 300.000 ha/año (FAO, 2000; tomado de datos de la Carrera de Ingeniería Forestal - UNA, 1994).

A continuación se analizarán diferentes épocas de la historia del Paraguay, cuyas circunstancias y acontecimientos fueron marcando el rumbo y la pérdida de la biodiversidad.

La colonia
El aprovechamiento de los bosques durante la época de la Colonia, especialmente hacia la segunda mitad

78

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

del siglo XVIII, se había acentuado por el desarrollo propio de la época. La Real Hacienda española permitía la explotación de madera en los obrajes de Trinidad y Jesús, (ambas eran reducciones jesuíticas del Departamento de Itapúa) para producir balsas de guerra, además en los bosques de Trinidad. Así mismo permitió explotaciones aisladas en los bosques de Alto Paraná. Las maderas preferidas eran el pino y el cedro. El virrey Santiago de Liniers, no concebía el agotamiento de los bosques, afirmando que la riqueza forestal desde la Costa del Paraná hasta el Salto Grande «podía proveer de madera a la Europa entera» (Pastore, 1972). Los bosques, las aguas y los frutos silvestres de todo el territorio eran comunes a los habitantes de la provincia. Cada pueblo, villa o ciudad tenía un campo comunal de una legua y más de superficie, para el uso común de sus habitantes (Compilación de las Leyes de las Indias; Libro IV, Título XII, leyes V, VII, VIII y IX).

de la yerba mate y la madera. El Paraguay, obligado por las circunstancias de la época, abandonó los mercados externos de estos dos productos, permitiendo que el Brasil los ocupara fácilmente. Al perder a sus consumidores de Argentina, Uruguay, Chile y Perú, tanto la producción nacional de yerba como la de madera disminuyeron ostensiblemente. Si bien, y tal como en tiempos de la colonia, las aguas, los bosques y las frutas silvestres eran comunes a todos los habitantes, posibilitando su recolección, extracción y/o utilización del lugar más cercano o conveniente a sus intereses, el aislamiento internacional, sumado a las drásticas medidas de sanidad animal (en 1836, una repentina plaga de garrapatas originada al parecer por la entrada ilegal de bovinos por el puerto de Encarnación, motivó que el Dictador ordenara el sacrificio inmediato de todo ganado bovino, equino, ovino o porcino que portara los parásitos), derivaron en el desinterés de los habitantes por la posesión y explotación de las tierras. Esta coyuntura, en cierta medida, mantuvo a niveles bajos la deforestación de la época, pese al régimen prácticamente irrestricto de extracción que existía. La abundancia de riquezas naturales con que Francia dejó el país a su muerte, es citada por autores como Chiavenatto (1980), como uno de los motivos que llevaron posteriormente a los países vecinos a declarar la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.

La era Francia
Tras la Independencia del Paraguay en 1811, sobrevino la Dictadura del Dr. Gaspar Rodríguez de Francia. En esta época, que comprende el periodo entre 18141840, todas las tierras que habían pertenecido a la Corona Española, así como las de dominio de la Iglesia y las confiscadas a particulares, por motivos políticos u otros, pasaron a pertenecer al Estado (Rengger y Longchamp, 1828, citado por Galeano, 2001). Para marzo de 1826, el Estado era dueño del 70% del total de las tierras de la República, incluyendo más de la mitad del territorio de la región Oriental, y toda la Región occidental. La mayor parte de estas tierras recuperadas por el Estado fueron arrendadas a precios módicos, «con la obligación de ser cultivadas las que tenían condición para ello y las montuosas debían de ser pobladas con hacienda de cría» (El dictador del Paraguay, 1957). Esto llevó a un acelerado éxodo hacia el campo. Pero lejos de aumentar la producción en forma notoria, y como la política del Dictador era contraria a la exportación, y enfocada en cambio al aislamiento nacional, cada familia se limitaba a la producción de auto consumo. La migración ocurría para evitar en lo posible cualquier contacto o relación con Francia y sus agentes (Rengger y Longchamp, 1828, citado por Martínez Cuevas, 1987). Si bien no hubo aumento en la producción agrícola, la consecuencia originada de esta migración interna al campo, fue sin duda el crecimiento del hato ganadero nacional. Se calcula que durante el gobierno del Dr. Francia, el Paraguay llegó a contar con cerca de 6.000.000 de vacunos y gran cantidad de equinos y ovinos (Ortiz, 1950, citado por Martínez Cuevas, 1987). Los mismos próceres de la Independencia, como Fulgencio Yegros, Mariano Molas y otros, se dedicaban a la cría de ganado. La política de aislamiento comercial de Rodríguez de Francia produjo marcados efectos en las industrias

La administración de los López
A la muerte del Dictador Francia, Carlos Antonio López asumió la Presidencia de la República, la cual según el mismo describía, era un país disoluto, cuyos habitantes en su mayoría habían emigrado o perdido la voluntad de producir y progresar, desalentados por el aislamiento en el que estaba sumido el país. López buscó revertir esta situación, abriendo nuevamente las fronteras del Paraguay al comercio, lo que convirtió la exportación de bienes en un renovado aliciente para la producción nacional. En 1846, y alertado por la ambición política de los países vecinos, que aún resistían reconocer la independencia del Paraguay, el presidente López declaró de propiedad del Estado todas las maderas de construcción naval y las plantas de yerba mate, independientemente de la propiedad de la tierra, solucionando con ello dos problemas para la defensa nacional: la falta de fondos para adquirir materia prima, e impedir a la vez la compra de madera nacional por los demás países, posibles enemigos en caso de una guerra. En 1848, mediante otro decreto, se concreta la posesión por parte del Estado de todas las fuentes principales de riqueza del país, declarando de propiedad del Estado los bienes, derechos y acciones de los 79

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

21 pueblos indígenas ubicados en territorio nacional. Los mismos quedaron así despojados de sus tierras (tanto comunales como privadas) y sus ganados. El patrimonio indígena comprendía extensas superficies de tierras de pastoreo y de cultivo, grandes bosques de yerbatales y de madera de construcción, y no menos de 200.000 cabezas de ganado vacuno y caballar. Con esta medida, para 1849 el Estado se había adjudicado casi la totalidad de las tierras de la región Oriental, y unas 300.000 cabezas de ganado. Ya no eran de uso comunitario de todos los habitantes, los bosques, frutas y agua. El Estado permitía el corte de maderas de los bosques fiscales previo pago del precio de las mismas. La yerba mate paraguaya se convirtió en una de las principales fuentes de ingreso del Estado por su exportación, así como la madera.

unos pocos connacionales, que eran los únicos que podían satisfacer las exigencias de la ley. Se debe notar aquí que dentro de este periodo, se sanciona la Constitución de 1870, ingresando el Paraguay a la época constitucional, donde de gobiernos personalistas como los de Francia y López, férreos defensores de la propiedad fiscal de los recursos naturales (tierra, bosque y yerbales), se transita a un régimen liberal, donde se consagra la vigencia de la propiedad privada, pasando las antiguas tierras fiscales a manos de empresas privadas y terratenientes extranjeros. Como dato ilustrativo sobre la magnitud del proceso, sólo la empresa Carlos Casado se quedó con 5,6 millones de has. en el Chaco, mientras que en la Región Oriental, solamente 3 corporaciones de capital internacional adquirieron más de 5 millones de hectáreas: La Industrial Paraguaya, más de 2.5 millones; el francés, Domingo Barthe, compró 1.875.000 has., de selva virgen en el Alto Paraná, donde estableció una plantación de yerba de 12.000 has., además de dedicarse a la ganadería y la explotación maderera; y el tercer latifundio de mayor importancia en la Región Fronteriza Oriental era el de la Matte Larangeira (mas tarde Isnardi, Alvez & Co.), una compañía de yerba de origen brasilero que en, 1902, compró 800.000 has., de tierra en los alrededores de los Saltos del Guairá en el Departamento actual de Canindeyú. Entre las 4 empresas, ya poseían cerca del 30% del territorio paraguayo. El resultado fue la conformación de un sistema de latifundios forestales, con hegemonía anglo-argentina en la propiedad de la tierra, que habría de resultar en una explotación depredatoria de los bosques y yerbales paraguayos. Los latifundios de la época se dividían principalmente en los destinados a la explotación forestal, que ocupaban las zonas más alejadas de la capital; y los destinados a la explotación ganadera, que se concentraban en la zona Central, con los departamentos Cordillera, Paraguari, Guairá, Caazapá y Central. En esta zona llegó a concentrarse hasta el 80% de la población y las explotaciones agrícolas y pecuarias del país, produciéndose, por otro lado, un despoblamiento de las zonas de producción forestal. Se impusieron límites a la expansión de la frontera agrícola, consolidándose en cambio la expansión de las estancias ganaderas y de las empresas dedicadas a la explotación yerbatera- forestal o la especulación inmobiliaria de largo plazo (Herken, 1984). Fue en esta época que grupos de inmigrantes se instalaron dedicándose a una colonización agrícola y pecuaria intensiva en zonas donde hasta hoy mantienen una cierta hegemonía; los mennonitas en el Chaco, los alemanes, eslavos y ucranianos en Itapúa. En otros casos, se dedicaron a la explotación extractiva de tanino, quebracho, yerba mate, madera, y en unos pocos, a la ganadería extensiva primaria.

La guerra del 70
Durante el periodo de la Guerra de la Triple Alianza, los abundantes productos agropecuarios y frutos del bosque jugaron un importante rol en la alimentación de las tropas; maíz, banana, mandioca, miel, yerba mate y carne, mantenían en alto la fortaleza física de los soldados. Asimismo, las maderas eran utilizadas para complementar la fabricación de armas de guerra, que se realizaba principalmente en la Fundición de Hierro de la Rosada (Ybycuí), pero no a escala suficiente, ya que el Paraguay va a la guerra con numeroso armamento obsoleto, llevando incluso a Francisco Solano López a ordenar en el último momento la importación de 100.000 fusiles modernos de Europa, los cuales jamás llegaron al país. Tampoco se contaba con suficientes cañones o barcos de guerra (Chiavenatto, 1980). Ante una tardía reacción, y la indiscutible superioridad numérica de los aliados, en una guerra a todas luces dispareja, se produjo un verdadero genocidio, donde tanto el capital humano como las reservas y actividades productivas del país quedaron notablemente diezmados, tardando décadas en reponerse.

La post guerra: 1870 – 1883
Tras la devastadora Guerra de la Triple Alianza, el Paraguay quedó sumido en la pobreza humana y material. Para hacer frente a los agudos problemas financieros, el Gobierno debió recurrir a diversas fuentes de ingresos: una de las más importantes fue la venta de tierras. Por una Ley emitida el 4 de Noviembre de 1875, se autorizó al Poder Ejecutivo a la venta de tierras fiscales en todo el territorio de la República. Sucesivas leyes, en 1883 y 1885, abrieron la posibilidad de que la estructura de la propiedad territorial, favoreciera la concentración de la tierra en manos de unos pocos. Como la superficie mínima de enajenación era relativamente grande, se atrajo a interesados extranjeros y 80

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El efecto que estos hechos tuvieron sobre la cobertura boscosa, especialmente de la Región Oriental fue más bien ambiguo, ya que el periodo de la post guerra se caracterizó por una lenta progresión de la frontera agrícola, atribuible, entre otros factores, a la limitada demanda de productos agrícolas (por la escasa población remanente); la precaria capacidad de almacenamiento de la pequeña familia campesina; y la débil participación del Estado para promover la producción. Pero por otro lado, los capitalistas extranjeros que detentaban la mayor parte de las tierras de nuestro territorio, sometían las mismas a una incesante depredación forestal, especialmente de yerba mate (Ilex paraguariensis) y quebracho (Aspidosperma quebracho-blanco) a efectos de su exportación.

instalación de colonias rurales en zonas que hasta entonces, habían permanecido mayormente incultas, por haber sido destinados a latifundios forestales y yerbateros, como los departamentos de Caaguazú, Alto Paraná, San Pedro, Canindeyú, Itapúa y Concepción Esto dio lugar a una agricultura predominantemente extractiva en toda la nueva zona colonizada (Borda et al, 1990; Campos, 1982; Fogel, 1989). A principios de la década del 60, aproximadamente el 45,5% de la población del país se concentraba en la llamada Zona Central, comprendida por los departamentos Central, Paraguari, Cordillera, Guairá y Caazapá, y que en conjunto representaban solo el 7,2% del territorio nacional (DGEEC, 1982, citado por Kleinpenning y Zoomers, 1987). La característica principal de la tenencia de la tierra en ese entonces era la desigual distribución de las superficies de tierra explotables, concentrándose el 58% de la tierra de la Región Central en manos de solo 239 empresas agrícolas con 1000 o más has de superficie. La superficie restante se dividía entre pequeñas explotaciones mayormente de menos de 5 a levemente superiores a 20 hectáreas. El Gobierno, alarmado por la alta concentración de la población en la zona Central del país, decidió estimular la colonización de nuevas áreas del territorio nacional. Para ello se concretó la formulación, en 1963, del nuevo Estatuto Agrario, el cual establecía a su vez la creación del Instituto de Bienestar Rural, para el cumplimiento de sus objetivos. El Estatuto establecía entre otros puntos, que la colonización es un instrumento fundamental de la política agraria en dos sentidos: uno, como forma de poblar el interior del país, transformando las tierras incultas en explotaciones racionales, para lograr la mejor distribución de la población rural y su mayor bienestar económico y social; y dos, para obtener el aumento y la mejora de la producción agropecuaria (Estatuto Agrario, Capítulo IX, Art. 38). Los objetivos que el IBR proclamaba eran: a) la modificación substancial de la estructura de la distribución de las tierras a beneficio de pequeños propietarios, b) la incorporación progresiva de las colonias recientemente creadas al proceso de desarrollo nacional y c) la extensión física de la «frontera económica». El análisis del funcionamiento del programa de colonización del IBR sugiere que los dos primeros objetivos no se lograron, lo que posibilitó la colonización brasilera de la Región Fronteriza Oriental en forma masiva, y a través de ello sí se pudo alcanzar el tercer objetivo. Para aplicar su política de colonización, el Estado utilizó tres mecanismos: • La sostenida ampliación de la red vial; • la aplicación dirigida de los privilegios de La Ley de Inversiones; 81

Principios del siglo XX
Tras las facilidades que se brindaron a los capitales extranjeros, grandes empresas industriales se instalaron en el país. En el Chaco, principalmente para la tala de quebracho, y extracción del tanino (utilizado en la industria del cuero), y en diferentes regiones del país, grandes estancias ganaderas. En principio, la Industrial Paraguaya y Barthe centralizaron la explotación forestal y yerbatera en el Alto y Bajo Paraná con mucho éxito, tanto que iniciaron incluso procesos de yerbales artificiales, debido a la gran demanda. Para 1912, sin embargo, la yerba mate paraguaya ya iba perdiendo paulatinamente su mercado externo, ante la feroz competencia de la producción brasileña y argentina. La agricultura, por otro lado, aún no se recuperaba desde la Guerra Grande. En cambio el auge ganadero y forestal empezaba a hacerse más fuerte, impulsando el mejoramiento de la infraestructura de comunicaciones. Por citar un ejemplo, con la construcción de un ferrocarril desde Concepción a Horqueta, y de un muelle sobre el Río Paraguay, la zona norte del país vio facilitado el embarque de madera. Entre 1918 y 1919, se estimaba que el 70% de los rollizos de madera y madera aserrada importados al Río de la Plata desde países sudamericanos provenía del Paraguay (Schurz, 1920). Las décadas del 50 y 60: El Régimen autoritario, el Estatuto Agrario y la colonización en los ejes norte y este. Durante el gobierno del General Alfredo Stroessner (1954 – 1989), el proceso colonizador tuvo una fuerte expansión, traducida fundamentalmente en un importante avance de la frontera agrícola, destinada a descomprimir la fuerte presión campesina sobre la tierra en la región Central del país. El propio régimen había reconocido la falta de acceso a la tierra como uno de los principales problemas sociales, y los grupos campesinos que la reclamaban eran cada vez más numerosos. La mejor salida parecía ser un proceso colonizador con

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• La colonización a través del recientemente creado Instituto de Bienestar Rural. La idea central era la desconcentración de la zona Central mediante el fomento de la colonización fuera de la misma, es decir, estimular la expansión horizontal. Se ofrecería a los pequeños campesinos de la zona Central, ocupar nuevas áreas, escasamente pobladas y con suelos fértiles, en dos ejes principales: El Eje Norte en los Departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay; y el Eje Este, abarcando Caaguazú, Alto Paraná y Canindeyú. Se inició la construcción y mejoramiento de rutas hacia las regiones fronterizas del este, lo que coincidió además con que la colonización agrícola del sur del Brasil se desplazó hacia el oeste, abarcando incluso los departamentos fronterizos del Paraguay. Pero en lugar de aprovechar el momento político para realizar una gran transformación en el régimen de tenencia de tierras, con base en la expropiación, permuta o donación de los latifundios particulares, el Estado apeló a sus recursos inmobiliarios, distribuyendo la mayor parte de las tierras fiscales aún existentes en ese momento. Además, no se optó por la intensificación y cambio del sistema productivo, sino por la expansión horizontal de las actividades agrícolas, sin acompañamiento de cambios en la estructura de la tenencia de la tierra, ni en los sistemas y métodos productivos. Tres características esenciales determinaron las modalidades de ocupación del espacio boscoso o «virgen» en el Paraguay oriental y de la formación de las relaciones sociales en la franja pionera (Souchaud, 2005), entre finales de 1960 y principios de 1970: a) El carácter espontáneo de la colonización: los colonos se lanzan a la conquista de un espacio boscoso virgen de muy baja densidad humana, sin tener un plan de colonización bien definido. b) El origen social de los colonos: En gran parte originarios del Sur de Brasil, son esencialmente pequeños productores campesinos, pobres y con técnicas productivas bastante rudimentarias. Los migrantes practicaban una agricultura de tumba y quema de reducida productividad, habilitaban una parcela de algunas pocas hectáreas para cultivarlas inmediatamente, y destinar la producción para el autoconsumo. c) El régimen de tenencia de la tierra en la franja oriental de Paraguay: inclusive en los espacios de colonización la tierra no es un bien común. En las regiones donde predomina el cultivo de soja, la mayoría de los propietarios son brasileros. Como resultado, entre 1960 y 1981, el área cultivada en el país aumentó en un 391%. La abundancia de recur82

sos de entonces se oponía al escaso apoyo para el aumento de la productividad de las fincas, por lo que el campesino que recibía un pedazo de tierra, adoptó la estrategia de «ganarle tierra al monte», con la aplicación masiva de rozados, y la consecuente deforestación. La política de colonización, si bien fue beneficiosa en la medida en que mejoró la distribución poblacional y logró la expansión de la frontera agrícola, al hacerlo sin una política agraria integral, resultó en una grave deforestación, donde los campesinos, sin acceso a créditos para producir, ni tecnología adecuada, acosados por el déficit de almacenamiento de los productos y la falta de caminos, limitaron su superficie trabajada a minifundios de no más de 5 has por finca, y se dedicaron a una irracional explotación de los bosques como fuente adicional de sustento. Como consecuencia de esta situación, ya en 1975 empiezan los abandonos por parte de los colonos, de las tierras recibidas (Pappalardo, 1990), y la posterior búsqueda de nuevas tierras para su asentamiento, donde nuevamente practicarán el sistema ya citado de obtención de ingresos.

Un capítulo aparte: la inmigración brasileña.
Entre 1962 y 1982, la población conjunta de los departamentos de Amambay, Canindeyú, Alto Paraná, Caaguazú e Itapúa, aumentó en un 266%, pasando de 334.000 habitantes a unos 890.000, compuestos en un gran porcentaje por inmigrantes brasileños. En grupos cada vez más numerosos, traspasaron el Paraná, asentándose en su inmensa mayoría en los Departamentos de Alto Paraná y Canindeyú, y en menor escala, en Itapúa. Eran grupos expulsados por la modernización capitalista excluyente de los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, y atraídos por los bajos costos de la tierra y la muy flexible política inmigratoria paraguaya, que favorecieron su masiva llegada. La consecuencia casi lógica fue la alarmante deforestación que sufrieron los bosques a causa del desmonte para habilitar tierras agrícolas. Ya en ese entonces, la soja ocupaba el principal puesto entre los cultivos de exportación, y el área ocupada por ese cultivo a nivel nacional, que en 1963 representaba solo unas 7.300 has, pasó a 567.800 has en la zafra 1982-1983, de las cuales un 96% se ubicaba en los cinco departamentos ya citados. En 1945, el 75% de la superficie de Amambay, Canindeyú, Caaguazú y Alto Paraná estaba cubierta por bosques subtropicales, disminuyendo a sólo 51% en 1976. No sólo han sido desmontadas las áreas aptas para cultivo, sino también las ubicadas sobre lomadas o próximas a ríos y arroyos (World Bank, 1978, 1979, citado por Kleinpenning y Zoomers, 1987).

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El boom de la inmigración brasileña es un fenómeno que persiste hasta el día de hoy, y se puede considerar un factor clave dentro de lo que significó el eje de Colonización Este en la disminución de la cobertura boscosa de la región Oriental. Entre 1981 y 1991, la cantidad de productores agropecuarios brasileños en todo el territorio nacional tuvo un aumento del 70,5%, pasando de unos 9.311 a 15.879, siendo que en el mismo periodo, la cantidad de productores agropecuarios de nacionalidad paraguaya en nuestro territorio aumentó solo en un 21,5%. De estos 15.879, el 50,8% se sitúa entre las 10 y 50 has de superficie de explotación agropecuaria, en tanto que el 53,8% de los paraguayos que pasaron a engrosar el sector productivo nacional se ubican preferentemente en fincas de entre 1 a 10 has. La lectura de este hecho indica dos cosas: los brasileños que llegaron a nuestro territorio contaban con mayor capital que los propios connacionales, lo que redundó en la compra de mayores superficies de terreno que estos. Y por otro lado, hace suponer que las prácticas agropecuarias brasileñas implican principalmente explotaciones más extensivas que las paraguayas. Otro dato interesante es que del total de brasileños que entraron al sector agropecuario en el periodo 19911992, el 48,9% se ubicó en el Departamento de Alto Paraná, y el 27,1% en el de Canindeyú, justamente las dos zonas del país en donde hay (o había) mayores extensiones de bosque nativo. La década del 70: El caso del algodón, la soja y las represas hidroeléctricas, podemos identificar dos circunstancias claves en la historia paraguaya reciente: los buenos precios internacionales de la soja y el algodón, por un lado, y por otro, la construcción de la represa de Itaipú, iniciada en 1.975. Si bien ambas coyunturas ayudaron a un extraordinario crecimiento de la economía paraguaya, permitiendo que el país tenga una de las mayores tasas de crecimiento de América Latina, aumentando de 12,2% en 1970 a 26,8% en 1980, ocasionaron al mismo tiempo una expansión sin precedentes de la frontera agrícola y daños a los ecosistemas cuyas consecuencias son irreversibles hasta hoy (Nikiphoroff, 1994). Es lógico el impacto que la construcción de una represa tiene sobre el paisaje y la vida silvestre. Si bien el proyecto de la hidroeléctrica contemplaba desde un principio, numerosas medidas de mitigación, tales como reubicación de la fauna regional, preservación de la fauna ictícola, y otros, para construir la represa se inundaron grandes superficies de bosques. Además de la obvia desaparición de ecosistemas que quedan bajo las aguas, especialmente los ribereños, donde cada uno de estos ecosistemas, si bien están representados en otras zonas del país, son irremplazables por su singularidad (Cartes (ed.) 2005).

Por otro lado, los pobladores de la zona afectada fueron obligados a reubicarse en otros lugares, muchos de ellos hasta entonces no habilitados para poblaciones humanas, con lo cual la modificación del paisaje fue inevitable En cuanto al algodón, debemos entender primeramente que es el principal producto agrícola exportable de la llamada economía campesina, producido principalmente en pequeñas parcelas por operadores-dueños que cultivan de una forma muy tradicional, con mano de obra familiar intensiva para cultivo y recolección, y muy bajo grado de incorporación de tecnología mejorada (semillas, fertilizantes, maquinarias); el Gobierno normalmente subsidia las semillas y una pequeña suma para costos de producción. Al alcanzar precios interesantes a principios de los 70, la población campesina se volcó fuertemente a la producción de este rubro. Como ejemplo, sólo en dos departamentos, San Pedro y Caaguazú, se cultivó el 33% de la superficie total de algodón en 1984. Entre 1972 y 1978, el 44% de la inversión extranjera en la Región Fronteriza Oriental se destinó a la agricultura y a la explotación de la madera, sectores dominados por las empresas privadas brasileras (Nickson, 2005).

Los 80 y los 90: La transición a la democracia
A inicios de los 80, coincidentemente, los dos acontecimientos que había marcado el repunte económico en los años 70, fueron llegando a su fin. Los precios internacionales de los commodities (mercaderías), algodón y soja, declinaron considerablemente, por repercusiones de la economía mundial, y la construcción de las hidroeléctricas estaba en fase de terminación. Aún así, la superficie destinada a cultivos agrícolas seguía aumentando, en el caso del algodón, por ejemplo, pasó de 242.883 has en 1981 a 414.691 has en 1991, registrando un aumento del 70,7%. Los departamentos de San Pedro, con 78.234 has., y Caaguazú con 80.011 has, eran los de mayor superficie cultivada en 1991. En cuanto a la soja, pasó de 396.902 has en 1981, a ocupar 552.657 has en 1991, con un aumento del 39,2%. Los principales Departamentos en explotar este rubro en 1991 fueron Itapúa, con una superficie cultivada de 210.523 has, y Alto Paraná, con 228.504 has. En este escenario, resurgieron todos los antiguos problemas agrarios: demanda de tierras, desempleo, etc. Sumado a ello, el precio de la tierra había aumentado, y sólo como referencia, entre 1975 y 1986 se incrementó en un 66%. El Censo Agropecuario de 1991 demuestra que la concentración de la tierra en manos de unos pocos seguía siendo una realidad latente en el Pa83

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

raguay. Las explotaciones de menos de 20 has representaban el 83% de las explotaciones censadas, pero ocupaban sólo el 6,2% de la superficie total del país. Esto dio origen a otro fenómeno, que viene a sumarse a la actividad agropecuaria a gran escala como responsable de la explotación irracional de los bosques. Al no haber más tierras fiscales para distribuir, y ante la inexistencia de fondos estatales para comprar tierras privadas y redistribuirlas a los campesinos, estos iniciaron la ocupación de propiedades privadas, bajo el pretexto de su «improductividad». Especialmente acentuados tras la caída de la Dictadura en 1989, las organizaciones de campesinos autodenominados «sin tierra», más identificados con la agitación social que con la ayuda sincera al sector social menos favorecido, han invadido propiedades privadas con extensas áreas de monte, lo cual tuvo dos consecuencias igualmente graves sobre la cobertura boscosa: aún antes de ser expropiadas o siquiera desocupadas por sus legítimos dueños, estos grupos campesinos procedían a la tala indiscriminada de especies maderables de algún valor. Y por otro lado, previendo este tipo de situaciones, los terratenientes procedieron a tumbar bosques en forma masiva, en el pensamiento de que así evitarían las invasiones a sus propiedades.

Se observa especialmente un aumento significativo en los departamentos de Canindeyú y Caazapá, donde la superficie cultivada de soja se ha prácticamente triplicado entre 1996 y 2001, pasando de 84.113 has. a 238.000 has. en Canindeyú, y de 22.000 a 65.000 has en Caazapá. Solo el departamento de Amambay registra una baja (Dirección General de Estadísticas Encuestas y Censos, 2003). En 2002 se estima que el crecimiento en superficie del cultivo de soja fue del orden del 132,1% con respecto a 1991, habiendo alcanzado 1.282.855 has. (Encuesta Agropecuaria por Muestreo 2001/2002) En cambio, como ya citamos anteriormente, para el 2003 sólo quedaban 1.115.300 has, el 13,4% de la superficie original del BAAPA en el país, que representaba aproximadamente 8.300.000 has. Mucha de esta disminución de superficie se debe a la indiscriminada extensión de la frontera agrícola, mayormente para cultivo de soja. Al considerar el efecto de la expansión sojera en la destrucción del escaso remanente de bosques, debe tenerse presente que la expansión en cuestión se da no sólo a costa de superficie boscosa, sino también de parcelas campesinas en asentamientos y sobre suelos destinados a la ganadería. Asimismo, en la ponderación del impacto ambiental de la deforestación, debe tenerse presente que ésta implica pérdida de la biodiversidad; perdiéndose valiosas especies de plantas y animales en forma irreversible cada año (Fogel, 2005).

Panorama actual del uso de la tierra
En el 2001, la soja ocupaba ya el 44 % de la tierra arable en Paraguay. Fomentada por los buenos precios internacionales, en el 2004 la producción de soja llega a 1,9 millones de has., mucho más de la mitad de la superficie cultivada en el Paraguay, lo que representa el 2 % del cultivo mundial. El crecimiento anual del área bajo cultivo es superior al 8,5 % anual y se da a costa de la economía campesina, y en beneficio básicamente de productores brasileños. Los principales departamentos productores de soja en 2000/2001 han sido Alto Paraná (530.000 has), seguido de Itapúa (356.000 has) y de Canindeyú (238.000 has) (Ministerio de Agricultura y Ganadería, 2001). Estos tres departamentos totalizan el 84% de la superficie cultivada de soja y el 83% del conjunto de la producción paraguaya, pero no representan más del 11% de la superficie del territorio nacional.

84

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tendencias futuras
Desde el mes de Noviembre de 2004, entró en vigencia la Ley 2524/04, también conocida (y mal llamada) como Ley de Deforestación Cero, ya que lo que prohíbe es «realizar actividades de transformación o conversión de superficies con cobertura de bosques, a superficies destinadas a! aprovechamiento agropecuario en cualquiera de sus modalidades; o a superficies destinadas a asentamientos humanos (Art. 2º - Ley 2524/04). Más recientemente fue promulgada la Ley 3139/06, que prorroga la vigencia de la 2524/04 por 2 años más. De acuerdo con los hallazgos de la organización World Wildlife Fund (WWF) Paraguay, este cuerpo legal ha probado ser una herramienta invaluable para disminuir el acelerado ritmo de deforestación al que está sometido todo el país. La citada organización realiza en forma mensual el monitoreo satelital de la deforestación, mediante el uso de imágenes satelitales, que son analizadas con un soft-

ware de información geográfica (SIG). Este software permite detectar los cambios en el uso de la tierra dentro en un periodo determinado de tiempo. Cuando estos cambios corresponden a desmontes, la superficie de los mismos es calculada en forma precisa por medio de dicha herramienta informática. De esta forma, se obtiene la superficie total de las áreas boscosas que fueron transformadas a uso agropecuario. Este procedimiento ha permitido notar que tras la aplicación de la ley 2524/ 04, la tasa de deforestación en Paraguay pasó de ser una de las más altas del mundo, a estar entre las menores. Según los datos manejados por la organización, se deforestó únicamente un 15% de lo que se deforestaba anteriormente, obteniéndose un 85% de efectividad. Varias acciones se han tomado para encontrar la forma de diversificar la actividad productiva sin seguir destruyendo el BAAPA. En ese sentido se han aprobado recientemente leyes que pueden ser vitales para el objetivo de conservar lo que queda de bosque en el país, siendo la Ley Nº 3001/2006, de Valoración y Retribución de los Servicios Ambientales, una de las más importantes.

Tasas de deforestación - Región Oriental del Paraguay (Fuente: WWF Paraguay). Entre 1945 y 1985 Entre 1968 y 1976 Entre 1984 y 1991 Entre 1989 y 2001 Tasa estimada para el 2002 Tasa registrada para el 2005 Superficie desmontada (en hectáreas) Departamento San Pedro Canindeyú Alto Paraná Caazapa Amambay Caaguazú Concepción Itapúa Guaira Paraguari TOTAL De 1984 a 1991 1) Tasa anual 47.583 43.077 66.245 18.439 20.771 25.782 14.382 44.116 3.209 1.968 285.572 Diciembre, 2004 a Junio, 2006 2) Tasa anual 8.816 5.766 1.512 1.469 1.083 922 439 190 149 28 20.374
2) WWF y Guyra Paraguay

123.000 ha/año 212.000 ha/año 1) Cerca de 300.000 ha/año 2) 112.960 ha/año 3) 110.000 ha/año 4) Menos de 20.000 ha/año 5)

Fuentes: 1) FAO (Ortiz, R.), 2000; de Carrera de Ingeniería Forestal, 1994.

85

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La misma contempla la generación de incentivos económicos para conservar y proteger los bosques en aquellas propiedades que posean una superficie mayor al 25% de cobertura forestal natural. Se prevé aplicar mecanismos financieros para motivar aquellas actividades que contribuyan con la conservación y protección de los bosques, la preservación de la biodiversidad, la captación de carbono, el cuidado de suelos y de recursos hídricos. Otro importante avance para hacer efectiva la Ley 3139/ 06 (prórroga de la 2524/04) es la reciente habilitación del Registro único forestal en el Servicio Forestal Nacional, según Resolución MAG N° 84 del 21/02/07. Este registro permitirá no solo conocer en forma actualizada datos sobre los remanentes boscosos, sino que servirá como instrumento clave para la aplicación de las medidas compensatorias e incentivos que prevé la ley 3001/2006. Una iniciativa muy importante es la que lleva adelante la organización WWF Paraguay, denominada «Pacto Social para la Conservación del Bosque Atlántico del Alto Paraná», cuyo objetivo es la concertación de varios sectores (productores, madereros, organizaciones rurales e indígenas, ONGs, entre otras), para la conservación del BAAPA en la Región Oriental del país. Existen además alternativas como la identificada por un estudio realizado por la organización Guyrá Paraguay en 2005, el cual detectó la existencia de más de 60.000 has. de tierra en barbecho o en descanso en sólo dos cuencas; la del Monday y la del Acaray, en la Región Oriental. Su rehabilitación y utilización abre una importante posibilidad de expansión de cultivos agrícolas sin tocar los bosques.

sión desordenada ha significado la pérdida de más del 87% de la cobertura boscosa original del territorio paraguayo. Si bien el objeto de este capítulo es describir el proceso que atravesó y atraviesa la cobertura boscosa original del país, no está demás enumerar algunas recomendaciones identificadas por varios autores, tendientes a controlar y disminuir el ritmo de la deforestación en el territorio: • Promover la diversificación productiva (en contraposición al monocultivo de soja) y la introducción de tecnología moderna que permita elevar el nivel de productividad por superficie cultivada. • Monitorear en forma constante y regular el estado de la cobertura boscosa. En este sentido, la colaboración de las organizaciones no gubernamentales es invaluable, ya que poseen las herramientas informáticas más adecuadas para este trabajo, colaborando así con la autoridad de aplicación de las leyes ambientales para la toma de decisiones. • Apoyar la realización de proyectos que tengan por objetivo la restauración del paisaje degradado, y especialmente los proyectos que incluyan la interconexión de remanentes boscosos, para permitir la viabilidad ecológica de los mismos. Esto incluye el nivel transnacional, considerando que el BAAPA se extiende igualmente por Argentina y Brasil. • Fortalecer el marco legal que regula los procesos productivos en el país. En ese sentido es clave continuar el trabajo de reglamentación de las últimas leyes promulgadas a favor del ambiente, para posibilitar su aplicación efectiva, y seguir avanzando en toda iniciativa intersectorial que combine los intereses de varios segmentos para llegar a un desarrollo sostenible con respeto al medio ambiente.

Algunas conclusiones
El desarrollo agrícola en Paraguay históricamente ha sido extensivo, basado en la expansión de la frontera agrícola y la deforestación (Banco Mundial, 1994). Pero actualmente, se está llegando al límite, quedando poca superficie de tierra por desmontar, lo que hubiera sido totalmente diferente si la distribución de tierras a los campesinos hubiese estado acompañada desde un principio por medidas para el control de la fertilidad de los suelos y la erosión, y una masiva asistencia técnica para difundir el empleo de variedades agrícolas de mayor rendimiento por hectárea que las empleadas hasta hoy. La agricultura es sin duda uno de los principales motores de la economía nacional, pero su expan86

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Banco Mundial. 1994. Paraguay. Agricultural Sector Review. Washington D.C.: The World Bank. • Bozzano, B. E. y J. H. Weik, 1992. El avance de la deforestación y el impacto económico. Asunción, Paraguay: Proyecto de planificación del manejo de los recursos naturales. MAG/GT-GTZ. Asunción. • Carter. Michael y Luis A. Galeano, 1995. Campesinos, tierra y mercado. Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos – Land Tenure Center (Universidad de Wisconsin). Ediciones y Arte: Asunción. 202 p.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Chiavenatto, Julio José, 1980. Genocidio Americano: A Guerra do Paraguai. Brasiliense: Sao Paulo. 208 p. • Construyendo el futuro agrario del Paraguay: Estrategia para el Desarrollo Humano Agro-Rural, 1997 – MAGBM-PNUD. Ediciones y Arte: Asunción. 258 p. • Di Bitetti, M. S., G. Placci y L. A. Dietz, 2003. A Biodiversity Vision for the Upper Paraná Atlantic Forest Ecoregion: Designing a Biodiversity Conservation Landscape and Setting Priorities for Conservation Action. World Wildlife Fund (WWF), Fundación Vida Silvestre Argentina: Washington D.C. • Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC). Censo Nacional de Población y Viviendas 1982. Cifras provisionales. Ministerio de Hacienda: Asunción. • El Bosque Atlántico en Paraguay: Biodiversidad, Amenazas y Perspectivas, 2005. Editado por José Luis Cartes. Asociación Guyrá Paraguay / Conservation International – Center for Applied Biodiversity Science. Asunción. 236 p. • El Dictador del Paraguay, 1957. Buenos Aires: Ayacucho. • Enclave sojero, merma de soberanía y pobreza, 2005. Compilado por Ramón Fogel y Marcial Riquelme. Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios. • Encuesta Agropecuaria por Muestreo 2001/2002 – Dirección de Censos y Estadísticas Agropecuarias (MAG) • Facetti, Juan Francisco, 2002. Estado Ambiental del Paraguay: Presente y Futuro. Proyecto ENAPRENA (Secretaría del Ambiente – GTZ). Asunción. • Fogel, 2005 Efectos socioambientales del enclave sojero. En: Enclave sojero: merma de soberanía y pobreza, 2005 • Kleinpenning, J.M.G y E.B. Zoomers, 1987. Degradación Ambiental en América Latina: El Caso de Paraguay, en Tijdschrift voor Economische en Sociale Geografie, Amsterdam. pp 242-250. • Martínez Cuevas, Efraín, 1987. La ganadería en el Paraguay: Desde la Conquista hasta la Guerra Grande. La Rural Ediciones: Asunción. 229 p. • Morley, Samuel y Rob Vos, 2001. Pobreza y creci-

miento dual en Paraguay. En: Pobreza y cambio social. Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos. Editado por: Luis Galeano y Domingo Rivarola. Asunción. • Nebel, Bernard J., 1999. Ciencias ambientales. Ecología y desarrollo sostenible, 6ª ed. Prentice Hall: México. 720 p. • Nickson, 2005 Colonización brasilera en la Región Oriental del Paraguay. En: Enclave sojero: merma de soberanía y pobreza, 2005. • Nikiphoroff, Basilio, 1994. El subdesarrollo Rural paraguayo – La problemática algodonera. Fundación Moisés Bertoni – Intercontinental: Asunción, 1994. 244 p. • Ortiz, José Concepción, Febrero de 1950.La ganadería en el Paraguay, Revista de la Cámara de Comercio Argentina-Paraguaya. Asunción. • Pappalardo, Conrado, 1990. Estrategias y Políticas de Desarrollo Rural Tomo I – Asunción. • Pasado y Presente de la Realidad Social Paraguaya Volumen III: La cuestión agraria en Paraguay, 2001. Editado por el Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos. Coordinador Académico: Luis A. Galeano. 983 p. • Pastore, Carlos, 1972. La lucha por la tierra en Paraguay. Editorial Antequera: Montevideo, 526 p. • Rengger y Longchamp, 1828. Ensayos históricos sobre la Revolución del Paraguay y el gobierno dictatorial del Doctor Francia. Paris: Imprenta de Moreau. • Schurz, W.L., 1920. Paraguay. A commercial handbook. Special Agents Series, Nº 199. Department of Commerce, Washington. • Souchaud, 2005 Dinámica de la agricultura de exportación paraguaya y el complejo de la soja: una organización del territorio al estilo brasileño. En: Enclave sojero: merma de soberanía y pobreza, 2005. • World Bank, 1978. Paraguay. Regional Development in Eastern Paraguay. A World Bank Country Study. Washington: The World Bank. • World Bank, 1979. Paraguay. Economic Memorandum. A World Bank Country Study. Washington: The World Bank.

87

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

LA DIVERSIDAD VEGETAL EN EL PARAGUAY
MARÍA FÁTIMA MERELES H.

Organización para la Conservación de la Naturaleza, WWF. fmereles@sce.cnc.una.py

Resumen
Se describen las principales formaciones vegetales del Paraguay, con sus especies características, su distribución y el número aproximado de especies vegetales que habitan en el país. Se menciona la importancia de dicha diversidad respecto a los diversos usos que le da la población, además de las diferentes causas de amenazas que poseen las mismas. Finalmente se mencionan los principales centros de conocimientos de la diversidad vegetal en Paraguay y la importancia de sus registros. Palabras claves: Vegetación, Biodiversidad, Formaciones vegetales

Generalidades
El Paraguay, país mediterráneo, cuenta con aprox. 408.000 km2 de superficie, dividida en dos regiones naturales muy características: la región Oriental, con unos 240.000 km2 y la Occidental o Chaco con unos 260.000 km2 de superficie, separadas por el río Paraguay. Ambas regiones naturales presentan características climáticas similares en el área de influencia del mismo río, a lo largo de su recorrido, pero a medida que las distancias hacia el Este y Oeste van en aumento, los valores de precipitación y temperaturas medias se hacen más específicos para cada región. Los valores climáticos son los que regulan los grandes tipos de formaciones vegetales presentes en cada una de las regiones naturales y las características de los suelos, sustrato de la flora terrestre, determina cuales son las especies dominantes, frecuentes y abundantes para cada formación vegetal. Las características geomorfológicas e hidrográficas del territorio en general, como la falta de grandes cadenas montañosas y la presencia de grandes pótamos que rodean a sus fronteras, hacen que la diversidad vegetal de Paraguay se vea influenciada por la flora de otras provincias biogeográficas y biomas regionales como la de Amazonia, la del Cerrado, la de la Mata Atlántica y las regiones pre-andinas.

El Paraguay cuenta con aproximadamente 6500 a 7000 especies de la flora vascular; ello incluye a las Dicotiledóneas, Monocotiledóneas y Pteridófitas; otros autores sugieren otras cantidades, tales como: 8000 y hasta 13000 especies para los mismos grupos. Las principales formaciones vegetales presentes en el Paraguay acorde con los cambios de clima y tipos de suelos, se conocen las siguientes formaciones vegetales:

Los bosques
Se denominan así en cuanto las especies que conforman estas formaciones superan los 5 m de altura; en su estructura vertical, aparecen escasamente estratificado, con no más de 3-4 estratos de vegetación, llegando el dosel primario o mayor a unos 25 m de altura como máximo y solamente en algunos remanentes; en la mayor parte de ellos, la altura de los árboles del primer dosel ya no sobrepasa los 15-18 m. En su estructura horizontal se presentan varias formas de vida, como ser: herbaceas varias, arbustos, lianas, epífitas y árboles; según el sitio geográfico en donde se encuentran, pueden ser:

Sub-húmedos y semicaducifolios.
Los que se desarrollan con una precipitación que no superan los 1700 m de precipitación, sobre suelos francos a franco-arenosos y pierden sus hojas en forma par89

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

cial o a veces total, a los efectos de la floración; se estima que más del 50% de las especies leñosas pierden sus hojas al menos una vez en el año; poseen entre 3 a 4 estratos de vegetación, con lianas y epífitas en su interior. Aparecen en el centro de la región Oriental y los actuales remanentes representativos, son: la «Reserva de Recursos Manejados Yvyturusu» y el «Parque Nacional Ybycui»; ambas reservas se encuentran ubicadas en el centro de la región Oriental, la primera en el Departamento de Guairá y la segunda en el de la Cordillera. Las especies preponderantes en este bosque, Pueden verse en la tabla 1. Tabla 1. Nombre científico Albizia niopoides Allophylus edulis Anadenanthera colubrina var. Cebil Apuleia leiocarpa Astronium balansae Chloroleucon tenuiflorus Cordia glabrata Copaifera langdorsfii Eugenia uniflora Guarea kunthiana Jacaratia spinosa Patagonula americana Peltoforum dubium Protium heptaphyllum Sorocea bonplandii Tabebuia heptaphylla Xylopia brasiliensis Este bosque es muy conocido con el nombre vernacular de «quebrachal con quebracho colorado» aludiendo a la presencia dominante del «quebracho colorado», Schinopsis balansae, propia del bosque y Mereles (1998) como «bosque sub-húmedo semi caducifolio». Los bosques mencionados se encuentran ubicados en los barrancos altos en la margen derecha de la región Occidental, desde la localidad de Bahía Negra hasta aproximadamente Villa Hayes y se extiende hacia el oeste. Los árboles en este bosque llegan a unos 25 m de altura, bastante denso y con abundantes lianas, con un sotobosque a veces anegable por lluvias o inundables por las crecidas de algunos ríos que cruzan estas formaciones. Esta formación es una transición entre las formaciones xeromorfas del Chaco más seco y los bosques más húmedos de la región Oriental, Mereles (1998). Sus especies características, están en la tabla 2. 90

Los bosques sub-húmedos y semi-caducifolios también se desarrollan en la región Occidental o Chaco, a lo largo del litoral del río Paraguay hacia el Este y en la mesopotamia del río Paraguay con el Pilcomayo, con precipitaciones que llegan hasta 1400 mm en el área de inundación del río Paraguay; el sustrato es completamente diferente, dominando el arcilloso, por lo que las especies preponderantes del bosque también lo son; algunos autores como Holdridge (1969) lo denomina: «bosque templado seco»; Morello & Adámoli (1974) como: «bosque denso monoespecífico» y Spichiger & al. (1991) como «bosque xeromesófilo».

Nombre vernacular «ibyrá jhú» «cocú» «curupa’y curú» « ibyrá peré» «urunde’y» « tataré» «petereby morotí» «cupa’y» «ñangapiry» « yrupé rupá» «jacarati’á» « guayaybí» « ibyrá pytá» « ibyrá ysy» «ñandypa’í» «lapacho, tajy» « ibyrá catú»

Los bosques húmedos y semi caducifolios
Son aquellos que se desarrollan entre 1700 y 2000 mm de precipitación media anual; son los denominados «bosques paranaenses» o «bosque atlántico del Alto Paraná», de los que restan sino remanentes boscosos, entre los que sobresalen: la «Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú», en el Departamento de Canindeyu, los bosques de la «Reserva de Recursos Manejados San Rafael», entre los Departamentos de Caazapá e Itapúa y los del «Parque Nacional Caazapá», en el Departamento del mismo nombre, así como otras reservas particulares, en la región Oriental Se caracterizan por tener entre 4-5 estratos de vegetación, con abundantes lianas y epífitas. Muy similar a los bosques sub-húmedos, pero con una mayor densidad de la vegetación y donde aproximadamente el 30% de las especies leñosas son deciduales Mereles (2004). Ambos bosques comparten especies leñosas características, como casi todas las mencionadas más arriba, algunas resultan más representativas para el bosque húmedo. Ver Tabla 3.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla. 2 Nombre científico Astronium urundeuva Caesalpinia paraguariensis Diplokeleba floribunda Enterolobium contortisiliquum Gleditsia amorphoides Microlobius foetidus spp paraguensis Patagonula americana Peltophorum dubium Phyllostylon rhamnoides Schinopsis balansae Syagrus romanzoffiana Tabebuia heptaphylla Nombre vernacular «urunde’y» «guayacán» «palo piedra» «timbó» «espina de corona» «ibyrá né» «guajaybí» «ibyrá pytá» «palo lanza» «quebracho colorado» «pindó» «lapacho, tajy»

Tabla 3. Nombre científico Alsophilla cuspidata Balfourodendron riedelianum Cedrela tubiflora Cordia trichotoma Chrisophyllum gonocarpum Didimopanax morototoni Euterpe edulis Holocalyx balansae Machaerium stipitatum Miltonia flavescens Myrocarpus frondosus Ocotea puberula Oncidium pumilum Syagrus romanzoffiana Tabebuia heptaphylla Nombre vernacular «chachí» «guatambú» «cedro» «peterevy» «agua’í» «amba’y guasú» « palmito» «ibyrá pepé» «ysapu morotí» «ca’í pacobá» «incienso» «laurel guaycá» «pindó» «lapacho, tajy»

Bosques higrófilos ribereños y bosques anegables.
Son formaciones ligadas al agua, sea de las inundaciones o de las lluvias; según el caso, se desarrollan a lo largo de los grandes pótamos, (Paraná, Paraguay), ríos de menor caudal, arroyos y otros cuerpos de agua, permanentes o temporarios como las lagunas, los riachos y las aguadas varias. En algunos casos, como en el Chaco, los bosques anegables por lluvias se ubican en las depresiones del terreno, con suelos por lo general muy ricos en arcillas; entre estos se encuentran a los que se los denomina comúnmente con los nombres de: «palo

bobales» con dominancia de «palo bobo», «chañarales», con dominancia del «chañar», «labonales», con dominancia del «labón», entre otros, (Mereles, 2004). Las depresiones con estas formaciones particulares se encuentran distribuidas en casi todo el territorio chaqueño. Las especies se caracterizan porque soportan cierto grado de asfixia en los suelos, originados por las inundaciones temporales a las que se encuentran sometidas. Algunas especies son plásticas y comunes en ambas regiones naturales, en tanto que otras tienen preferencia marcada por algún tipo de sustrato, como los que se encuentran en la región Occidental. Son típicas las especies que pueden verse en la Tabla 4.

91

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 4. Nombre científico Albizia inundata Aporosella chacoensis Calycophyllum multiflorum Celtis pubescens Crataeva tapia Chloroleucon tenuiflorus Chrysophyllum marginatum Croton urucurana Cynometra bauhinifolia Enterolobium contortisiliquum Eritrina crista-galli Geoffroea decorticans Geoffroea spinosa Inga verna spp affinis Inga uruguensis Ocotea dyospirifolia Phyllostylon rhamnoides Prosopis ruscifolia Salix humboldtiana var. martiana Senna scabriuscula Tabebuia nodosa Tessaria integrifolia Sapium haematospermum Vitex megapotamica Vochysia tucanorum Nombre vernacular «timbóý» «palo blanco» «yuasy’y» «payaguá naranja», «yacaré pito» «tataré» «pycasú rembi’ú» «sangre de drago» «timbó» «ceibo» « chañar » «ingá» «laurel» «palo lanza» «vinal», «viñal» «sauce criollo» «labón» «palo bobo» «curupica’y» «tarumá» «cuati’y»

Bosques xeromorfos:
Se desarrollan únicamente en la región Occidental o Chaco, con precipitaciones cuyo rango variable va entre los 500 a 800 mm o más de precipitación anual, sobre suelos arcillosos, muy duros y estructurados en seco. La estructura vertical es la de un bosque con 3-4 especies en el dosel superior, las que llegan a alcanzar unos 20 m de altura; el segundo estrato es el más rico en especies, conocido vulgarmente con el nombre de «maTabla 5. Nombre científico Acanthosyris falcata Achatocarpus praecox Aspidosperma quebracho-blanco Bougainvillea campanulata Bumelia obtusifolia Caesalpinia paraguariensis Capparis retusa Capparis salicifolia Capparis speciosa Capparis tweediana Castela coccinea

torral», el que llega a unos 10-12 m como máximo y donde se concentran las especies típicas de bosque xeromorfo del Chaco. Su sotobosque se caracteriza por ser muy ralo, con preponderancia de algunas especies suculentas y muy espinosas. Los Parques Nacionales «Teniente Agripino Enciso» y «Defensores del Chaco», en la región Occidental, son muy buenos referentes de este tipo de formaciones y se encuentran en el norte de la misma región, en los Departamentos de Boquerón y Alto Paraguay. Las especies típicas, se pueden ver en la tabla 5. Nombre vernacular «yvá he’é» «quebracho blanco» «palo negro» «guayacán» «poroto de monte» «payaguá naranja» «falsa sandía», «sacha sandía» «duraznillo»

92

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Ceiba insignis Cercidium praecox Cnidoscolus vitifolius Cordia bordasii Jacaratia corumbensis Mimosa detinens Mimoziganthus carinatus Prosopis kuntzei Quiabentia pflanzii Ruprechtia triflora Schinopsis quebracho colorado Stetsonia coryne Trithrinax schyzophylla Ziziphus mistol Como se mencionó, las especies responden a los cambios en los suelos; esto ocurre en el bosque xeromorfo cuando los suelos se vuelven más arenosos, y la formación presenta algunas especies típicas del piedemonte boliviano y noroeste argentino, Prado & Gibbs (1993), así como del bosque chiquitano, Navarro & MalTabla 6. Nombre científico Acosmium cardenasii Aloysia virgata Anadenanthera colubrina var. cebil Anadenanthera peregrina Amburana cearensis Aspidosperma triternatum Athyana weimannifolia Caesalpinia peltophoroides Cassearia gossypiosperma Chloroleucon chacoense Cochlospermun tetraporum Helietta apiculata ....................... Luehea divaricata Philodendron undulatum Pisonia zapallo Pseudobombax argentinum Schinus fasciculata Tabebuia impetiginosa Terminalia argentea

«palo borracho», «samu’hú blanco» «verde olivo», «brea» «rosa del Chaco» «yby’á»

«guaimí piré» «quebracho colorado» «cardón» «carandilla» «mistol», «mbocayá’í» donado (2002); el sotobosque es más denso, con una disminución sustancial de las suculentas; prácticamente desaparecen algunas especies, aparecen otras y algunas permanecen, evidenciando su plasticidad. Las especies preponderantes, son las siguientes: (ver Tabla 6.)

Nombre vernacular

«curupa’y» «curupaý curú» «trébol»

«pata de buey’í» «ca’á ovetí» «guembé»

«lapacho colorado»

Los Cerrados
Constituyen formaciones vegetales de tipo sabanoideo, que se desarrollan sobre suelos muy sueltos, arenosos, ácidos, con isletas de árboles que se agrupan cada tanto, dejando grandes espacios ocupados por hierbas, por lo general rizomatozas, sufruticosas y frecuentemente también algunas palmeras, acaules o no, propias de este tipo de formación. Las islas de árboles y arbustos, que no sobrepasan los 3-4 m de altura sino

excepcionalmente, pueden ser más densas, conformando los denominados «cerradones» o cerrados transicionales con las formaciones boscosas, en donde la vegetación arbórea domina sobre los campos, o más abiertas, conformando los denominados «campos cerrados», en donde los campos con herbazales dominan sobre la vegetación leñosa. Frecuentemente, muchas especies herbáceas presentan xilopodios, rizomas, bulbos y otros órganos subte93

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

rráneos y las leñosas y arbustivas poseen cortezas suberificadas y tallos tortuosos, lo que ayuda a las especies a soportar elevadas temperaturas durante las quemas de los cerrados. Estas formaciones aparecen en los departamentos de: Amambay, Canindeyú, Concepción, San Pedro y Cordillera, en la región Oriental y en el departamento de Alto Paraguay en la región Occidental, como un manchón sobre el derrame arenoso procedente de la Serranía de la Sierra de Chiquitos, en Bolivia. Los ParTabla 7 Nombre científico Allagoptera leucocalyx Anacardium humile Annona amambayensis Annona dioica Butia paraguayensis Calliandra brevicaulis Caryocar brasiliense Cochlospermum regium Commiphora leptophloeos Eriotheca gracilipes Gomphrena macrocephala Helicteres guazumaefolia Hymenaea coubaril Jacaranda decurrens Magonia pubescens Mandevilla polhyana Macrosiphonia petraea Mimosa dolens Pavonia edouardii Pseudobombax tomentosum Riedeliella graciliflora Senna paradyction Sida cerradoensis Simira sampaioana Sterculia striata Syagrus petraea Tabebuia ochracea Taccarum weddelianum Viguiera linearifolia Zeyheria tuberculosa Zornia crinita

ques Nacionales «Cerro Corá» y «San Luís», en el norte de la región Oriental y el Parque Nacional «Río Negro», en la región Occidental, son los principales referentes de esta formación. La «Reserva de Mbaracayú» posee el cerrado de «Aguará Nú», muy representativo, Marín y al. (1998); el mismo se encuentra ubicado al interior de la Reserva de Mbaracayú. Las especies representativas de los «cerrados» y «cerradones», son las siguientes: (ver Tabla 7.)

Nombre vernacular «yata’í poñy» «caju’ra» «araticú ñu» «yataí» «niño azoté» « aguará yu’á» « mandyjú sayjú» «rosa del campo» «carová’í» «eiruzú ca’á»

«coquillo» «tajy say’yú» «árnica del campo», «falsa árnica»

Las sabanas
Son formaciones muy frecuentes en Paraguay y de hecho, las formaciones de «cerrados» son consideradas sabanas. Constituyen grandes superficies de herbazales con leñosas agrupadas en islas o leñosas aisladas; se desarrollan en ambas regiones naturales del país; según los tipos de suelos imperantes y la intervención antropica, las sabanas pueden ser: palmares, (con sue94

los hidromórficos o no), de espartillares, sabana parque, entre las comunes.

Sabanas sobre médanos
Se desarrollan hacia el Noroeste del Chaco, en el área denominada « de los médanos», ubicadas al Noroeste de la región Occidental, en el Departamento de Alto Paraguay, donde la morfología predominante del

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

terreno es la de los médanos, con crestas de varios metros de altura, típicos de la zona y formados por arenas eólicas provenientes de los ríos Grande y Parapití, en Bolivia; son suelos típicamente arenosos, siendo la precipitación en esta área, una de las más bajas del país: 400 mm/año. Se trata de una formación caduTabla 8. Nombre científico Acacia aroma Agonandra excelsa Aspidosperma pyrifolium Bauhinia argentinensis Caesalpinia coluteifolia Caesalpinia stuckertii Gymnocalycium megate Heliotropium dunaense Jacaranda mimosifolia Opuntia quimilo Chloroleucon chacoense Schinopsis cornuta Senna chlorochlada Sacoila argentina Stachytarpheta sp Ximenia americana

cifolia donde las especies no pasan los 5 m de altura, constituyendo una cobertura muy discontinua, (Mereles, 2005). El Parque Nacional «Médanos del Chaco» posee las formaciones representativas de estas formaciones. Las especies características pueden verse en el Tabla 8.

Nombre vernacular «aromita» «pata de buey»

«jacarandá», «caroba» «quimilo» «quebracho colorado»

Sabanas de espartillares
Se desarrollan sobre los sedimentos aluviales, (arenas y arcillas), que se encuentran en los paleocauces colmatados del Chaco, especialmente en el centro de la región Occidental; la denominación de «espartillar» viene de un nombre vernacular dado a una especie de

gramínea que se desarrolla como dominante en el estrato herbáceo, en estos espartillares: Elionurus muticus. Su fisionomía es la de una sabana con árboles aislados sobre un tapíz dominado por el «espartillar» y otras especies de herbaceas, caracterizadas por ser rizomatosas, a veces con xilopodios y hojas coriáceas o pubescentes. Las especies pueden verse en la Tabla 9.

Tabla 9. Nombre científico Astronium fraxinifolium Cnidoscolus albomaculatus Craniolaria integrifolia Evolvolus sericeus Jacaranda mimosifolia Lobelia xalepensis Mimosa chacoensis Pterogyne nitens Schinopsis cornuta Tabebuia aurea Waltheria indica Zornia gemella Nombre vernacular «urunde’y»

«jacarandá», «caroba» «yvapovó» «quebracho..... «paratodo»

95

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Sabanas palmares
constituyen ambientes ya modificados antropicamente y muy típicos del centro de la región Oriental y cuyos suelos friables, muy sueltos, muy arenosos y áciTabla 10. Nombre científico Acrocomia aculeata Buddleja stachyoides Clhoris polydactyla Cyperus diffusus Fimbristylis complanata Hyptis mutabilis Rhynchelitrum repens Schyzachyrium condensatum Senecio grisebachii Setaria parvifolia Solanum sisymbrifolium

dos, ya han sido utilizados por el hombre, (Mereles, 2004). Consta de un solo estrato de vegetación superior, acompañado de herbaceas propias de suelos modificados, con abundantes gramíneas. Las especies que aparecen en esta formación, pueden verse en la Tabla 10.

Nombre vernacular «mbocayá»

«capi’í» «agosto poty» «pasto» «nuatí pytá»

Sabanas hidromórficas
De Copernicia alba, «carandá’y»: se desarrollan sobre suelos muy estructurados y duros en seco, arcillosos, anegables, inundables y salobres, siendo los periodos de inundación muy variables. La especie leñosa y única en el estrato superior, a condición de que no hubiera modificación antropica, es la palmera Copernicia alba, acompañada de un rico estrato herbáceo, con especies que pueden soportar asfixia en los suelos por un periodo corto. Son propias del bajo Chaco o Chaco húmedo y todo el litoral del río Paraguay, sobre ambas márgenes, aunque en algunas áreas de la región Oriental aún

permaneces, como formaciones relictuales, debido a las modificaciones hechas por el hombre; algunos de estos sitios son: las inmediaciones del lago Ypoá, del lago Ypacarai, y el departamento de Caaguazú, con varios afloramientos, así como algunas áreas nórdicas del Chaco, como «palmar de las islas» y «palmar cué», entre otras. Las especies características, pueden verse en la Tabla 11. Si la morfología del palmar es accidentada y permite la formación de pequeñas depresiones que se inundan por más tiempo, aparecen otras especies del tipo acuáticas radicantes tales como las vista en la tabla12.

Tabla 11. Nombre científico Canna glauca Cleome spinosa Copernicia alba Diodia kuntzei Eleocharis elegans Eleocharis montana Pfaffia glomerata Phyla reptans Rhynchospora scutellata Setaria geniculata Solanum spinosum Nombre vernacular «achira» «caranda’y»

96

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 12. Nombre científico Cyperus giganteus Thalia geniculata Typha domingensis Schoenoplectus californicus Nombre vernacular «pirí» «peguajh’o» «totora» «pirí» Sur, González, entre otras del Chaco); estas se encuentran ubicadas en el Central-Este del Chaco, en los Departamentos de Boquerón y Presidente Hayes, (Mereles, 2004) ; su vegetación está constituida por un matorral que no supera los 2.5 m de altura, bastante achaparrado y con especies caracterizadas por tener hojas crasas y caedizas, que soportan el contenido alto de sal, el que a su vez se halla sujeto a las precipitaciones zonales; rodeando a esta formación y con la costra de sal presente, aparece solo una especie, que es la que se encuentra muy bien adaptada a dicho ambiente. Las especies preponderantes, pueden verse en la Tabla 13.

Sabanas de saladares
Los salares son propios del territorio del Chaco y afloran especialmente hacia en centro-este de la región; probablemente tengan un origen endorreico; sus suelos son bastante blandos cuando húmedos, caracterizado por la presencia de abundante sal en el suelo, la que a veces forma una costra de 1-2 cm de espesor. Los salares por lo general constituyen áreas de inundación temporaria y se encuentran cerca de algún cuerpo de agua, (lagunas, riachos, otros, tales como: laguna Capitán, Ganso, Inmakata, General Díaz, Salada, Morocha, Rojas Silva, Placenta y los riachos San Carlos, Yacaré Norte y Tabla 13. Nombre científico Cyclolepis genistoides Grabowskia duplicata Heterostachys ritteriana Heliotropium procumbens Holmbergia tweedii Lophocarpinia aculiatifolia Lycium cuneatum Maytenus vitis-idaea Sarcocornia perennis Sesuvium portulacastrum Tillandsia diaguittensis

Nombre vernacular «palo azul»

«lengua yuky»

Los humedales
Son ecosistemas sumamente dinámicos, caracterizados por la presencia de agua, estancada o corriente y con límites difíciles de definir; para el Paraguay, ya han sido abordadas diferentes descripciones para los tipos de vegetación, (Mereles, 2004), los que tienen relación con el tipo de aguas, (lóticas o lénticas). Dado que ya se hizo mención de los «bosques de ribera» y las «sabanas hidromórficas», caracterizados ambos como humedales, se describe a la vegetación de los ambientes acuáticos propiamente dichos, comúnmente conocidos con el nombre de: «vegetación acuática».

La vegetación de los esteros y los saltos de agua:
Están relacionadas directamente con el agua como sustrato único y las especies características no pueden

prescindir del agua para sobrevivir; las mismas pueden tener varios hábitos de vida: flotantes sobre la masa de agua, radicantes y con agua cubriendo la base del del vegetal, inmersa dentro del cuerpo de agua, etc. Las especies que se encuentran debajo de los saltos o «cataratas», se caracterizan por tener sus raíces fotosintéticas, (siempre verdes), sus hojas siempre aplanadas semejantes a musgos o hepáticas, con los tallos casi siempre muy cortos y fuertemente adheridos a las rocas, frecuentemente formando cojines, muy variables morfológicamente. Algunas de las especies de los ambientes mencionados, son las siguientes: (Ver Tabla 14.) Cialdella & Brandbyge, 2001, Croat & Mount, 1988; Degen & Mereles, 1999, De Stefano & al, 2001; Haynes & Holm-Nielsen, 1998; Horn, 1987; Mereles, 1989; Mereles & Degen, 1993; Tur, 1990 y 1999.

97

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 14. Nombre científico Apinagiaguairaensis Begonia cucullata var. cucullata Callitriche deflexa Canna glauca Ceratopteris pteridoides Costus arabicus Cyperus giganteus Drosera communis Eichhornia azurea Eichhornia crassipes Eleocharis montana Eryngium floribundum Heteranthera limosa Heteranthera reniformis Heteranthera zozterifolia Hydrocleys modesta Hydrocleys nymphoides Laurembergia tetrandra Lemna minor Limnocharis flava Mayaca sellowiana Mourera aspera Muehlembeckia sagittifolia Myriophyllum aquaticum Nymphaea gardneriana Nymphoides humboldtiana Pistia stratiotes Podostemun atrichum Podostemun undulatum Polygonum punctatum Polygonum stelligerum Pontederia cordata var. cordata Pontederia subovata Potamogeton striatus Rhynchospora globosa Rumex obovatus Schoenoplectus californicus Thalia geniculata Thalia multiflora Tibouchina gracilis Tristicha trifaria Typha domingensis Typha latifolia Utricularia foliosa Victoria cruziana Xyris jupicai Nombre vernacular

«agrial» «cahira de agua» «lechuga de agua» «cana brava» «pirí» «mbororé» «camalote», «aguapé puru’á» «junquillo» caraguata’í» «aguapé mir’i» «aguapé’í» «aguapé cinta»

«lenteja de agua» «tatú py’’a» «juapecá pytá» «mil hojas» «ninfea» «repollito de agua»

«caá tai» «caá tai» «aguapé apó» «aguapé aysy» «guembé’y mí» «capi’í kysé» «pirí» «peguajhó» «peguajhó» «tataré’í» «totora» «totora» «yacaré yrupé «membyveí ja»

98

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Los usos de los vegetales
El uso de las plantas acompaña a la historia del hombre mismo; desde hace cientos de anos, el hombre ha domesticado a los vegetales con el objeto de utilizarlos, siendo la utilización más común la alimentaria, seguida de las medicinales y las empleadas para las construcciones de sus viviendas. En Paraguay, las diferentes etnias de aborígenes pre-colombinos, han empleado siempre a los vegetales en los ritos de iniciación, como sahumerios, como medicinales y como alimenticias. Para profundizar en este aspecto se sugiere ver el capítulo Diversidad Cultural y Biosidversidad. El uso de los vegetales por los diversos habitantes del Paraguay pre colonial, en ambas regiones naturales del país, es muy variado, acorde con las plantas que existían en los medios en los que ellos se desarrollaban. Así, los nativos utilizaban diversas plantas para tratar las mismas afecciones, para las construcciones y como alimenticias; por ejemplo, las «tacuaras» o «bambúes», Guadua sp, se utilizan en las construcciones pero únicamente en la región Oriental porque en el Chaco no se desarrollan estas plantas; sin embargo, en este territorio, una de las especies más utilizadas en las construcciones ancestrales por los nativos es el «carandá’y» Copernicia alba, puesto que la especie es muy abundante. Muchas de las especies medicinales utilizadas por los chaquenos, difieren completamente de las utilizadas en la región Oriental. El rescate de la información acerca del empleo de los vegetales en el Paraguay fue y sigue siendo un trabajo aún no acabado; así, algunos autores han mencionado los diferentes usos de las plantas en el país, especialmente desde la óptica de la medicina: Arenas & Moreno Azorero, 1976; Arenas, 1981; Gatti, 1985; González Torres, 1992; Basualdo & Soria, 1996; Marín & al., 2000; Mereles & Degen, 1994; otros han estudiado a las plantas utilizadas por las diversas etnias: Arenas, 1981, Schmeda Hirschmann, 1993, 1994 y 1998, entre otros. Hoy día, el problema que se plantea en el Paraguay es el de la sostenibilidad de las especies; hasta cuándo serán viables las mismas? De qué factores depende para que las especies utilizadas sean sostenibles en el tiempo? Esto se plantea especialmente con aquellas especies de uso alimenticio y medicinal y naturalmente, el maderero. La sostenibilidad es un factor que depende de las condiciones intrínsecas de la especie como de factores extrínsecos; entre los primeros se mencio-

na la plasticidad de las mismas a los rápidos cambios de hábitat que sufren, debido a los desequilibrios antrópicos acelerados, la rapidez de su crecimiento, la capacidad de generar la cantidad suficiente de semillas para su dispersión, entre otras. Los factores extrínsecos están relacionados con el hombre y todo lo que éste realice y que afecte al vegetal; de hecho, es su principal amenaza.

Las especies madereras: usos y amenazas
La madera (leño), de los árboles es uno de los bienes más preciados del hombre, el que las emplea masivamente para las construcciones y mueblería, pero también utiliza otras partes del árbol como alimento, (frutos en general) y como medicinal, (cortezas y hojas). En la región Oriental algunas especies madereras son muy conocidas por su buena calidad sea en la fabricación de muebles como para la construcción; son especies propias de los bosques de la región. Si bien en Paraguay se tienen los conocimientos generales de las principales especies, se desconocen otros muy importantes, como las tasas de crecimientos anuales, los diámetros mínimos de extracción perjudicial, (diámetros ecológicos, no comerciales) y otros datos cuantitativos a la hectárea, indispensables para un uso sostenible; considerando estos elementos, podemos afirmar que algunas de causas de las amenazas a algunas de las especies forestales del país, son las siguientes: • Carencia de investigaciones cuantitativas practicadas en superficies mínimas, (ha), para determinar cuánto es el número promedio de especies útiles • La carencia de planes reales de ordenación, para la realización de un uso sostenible de la especie • Falta de estudios de regeneración in situ de las especies más utilizadas y con riesgo de desaparición en Paraguay • Cambios acelerados del uso del suelo, (agropecuario), el que ha puesto en riesgo a algunas especies muy valiosas • Ausencia de mecanismos de control eficaces para detener el tráfico permanente de la madera no aserrada, (rollos) • Falta de mecanismos de protección legal para la exportación de la madera y derivados de algunas especies de muy lento crecimiento • Falta de valor agregado a la madera Otra de las causas probablemente desconocida sea la utilización de las cortezas de algunos árboles con fines medicinales, las que se extraen en forma indiscriminada para su comercialización en los mercados nacionales e internacionales. 99

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

A modo de ejemplo, se mencionan las especies, sus usos y sus riesgos de amenaza en el país. Ver la tabla 15.

las especies medicinales y constituyen una amenaza para las mismas. Las principales amenazas, son las siguientes:

Las especies medicinales: usos y amenazas para su conservación
El principal problema de las especies medicinales en el país, es su uso indiscriminado, sin ningún control ni reglas claras; como el caso de las especies maderables, los estudios cuantitativos también están ausentes. Algunas de estas prácticas están presentes en el uso de Tabla 15. Grados de amenaza Nombre científico Amburana cearensis Aspidosperma polyneuron Astronium fraxinifolium Ballfourodendron riedelianum Bulnesia sarmientoi Nombre vernacular «trébol» «peroba» «urunde’y pará» «guatambú»

Modificación de hábitats o cambios de uso del suelo:
Están dados por la deforestación en grandes superficies, con fines de uso ganadero o agrícola; esta práctica afecta a todas las especies no solamente las forestales; es la primera causa de la desaparición de las mismas.

Uso mueblería construcción construcción mueblería Construcción, aceite esencial

Amenaza deforestación deforestación deforestación deforestación «palo santo» deforestación, sobreexplotación de la especie deforestación deforestación deforestación deforestación

Cedrela fissilis Cordia trichotoma Myrocarpus frondosus Prosopis nigra Protium heptaphyllum Tabebuia aurea Tabebuia heptaphylla Schinopsis balansae

«cedro» «petereby» «incienso» «algarrobo negro» «ibyrá ysy» «paratodo» «lapacho», «tajy»

mueblería mueblería construcción mueblería y construcción exudado del leño corteza construcción

deforestación deforestación

«quebracho colorado» durmientes p/ ferrocarril

La utilización de los órganos subterráneos de la planta
Es una práctica bastante común; las partes utilizadas son raíces o rizomas, (tallos subterráneos) o indirectamente la corteza de la raíz; en general, la extracción es directa de la naturaleza, sin cultivos previos, práctica que amenaza seriamente a la especie. La siguiente lista da una idea de las especies cuya parte utilizada es la subterránea, Basualdo & al. (2003). (Ver Tabla 16.) Algunas especies rizomatosas aclimatadas, son muy agresivas en su medio y colonizan rápidamente suelos

modificados; en el caso de Costus arabicus y Hedychium coronarium, (las «cana brava») cuya parte utilizada es el rizoma y con las que puede realizarse un manejo sostenible sin problemas. En otros casos, las especies son de hábito arbustivoa arbóreo y de crecimiento bastante lento, con el agravante de que son muy requeridas en el mercado nacional; éste el caso de Maytenus ilicifolia, («cangorosa»), cuya parte utilizada es la corteza de la raíz. Debido a esto, la misma ya se encuentra con un rango de amenaza.

100

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 16. Nombre científico Boerhavia paniculata Bromelia serra Cayaponia espelina Cissampelos pareirae Costus arabicus Dioscorea campestris Hedychium coronarium Herreria montevideensis Ipomoea carnea spp fistulosa Jatropha isabellii Kyllinga odorata Macfadyena unguis-cati Maytenus ilicifolia Paspalum vaginatum Pfaffia glomerata Passiflora coerulea Rhynchosia edulis Smilax campestris Senna occidentalis Solanum sisymbrifolium Stevia entrerriensis Syagrus romanzoffiana Trimezia martii Urera baccifera Viguiera linearifolia (*): especies exóticas aclimatadas en Paraguay. Nombre vernacular «ca’á rurupé» «caraguatá» «tayuyá» «kaapeva» «caña brava» (*) «mecho acá» «flor de caña» (*) «zarzaparrilla» «mandyjurá» «yaguá rová» «capií catí» «mbaracayá puapé» «cangorosa» «capi’í pé po’í» «batatilla» «mburucuya’í» «urusú he’é» «yuá peká» «taperyvá jhú» «ñuatí pytá» «charrúa ca’á» «pindó» «ruibarbo» «pynó guasú» «falsa árnica del campo»

La utilización de las cortezas de los árboles sin planes de manejo:
Las cortezas de algunas especies arbóreas son muy apreciadas en la medicina popular para tratar diversas afecciones; las cortezas tienen una función de protección muy importante en la planta, a tal punto que su extracción indiscriminada o mala extracción, puede ser causa de la muerte del vegetal. En una extracción sosteTabla 17. Nombre científico Anadenanthera colubrina var. cebil Aspidosperma quebracho-blanco Bulnesia sarmientoi Caesalpinia paraguayensis Erithryna crista-galli Helietta apiculata Jacaranda mimosifolia Myrocarpus frondosus Peltophorum dubium Picrasma crenata Prosopis alba Protium heptaphyllum Sapium haematospermum Tabebuia aurea Tabebuia impetiginosa

nible de las cortezas se deberá considerar el número de extracciones que puede sufrir la especie y cual es el método más apropiado de extracción; esto mismo sirve para la extracción de los exudados, látex y aserrín de los tallos. En general, estas prácticas no se llevan a cabo y las partes son comercializadas sin ningún tipo de manejo. Algunas de estas especies, son: Mereles & Degen. Basualdo & al, (2003). (Ver Tabla 17.)

Nombre vernacular «curupaý curú» «quebracho blanco» «palo santo» «guayacán» «ceibo» «ibyrá oví» «jacarandá», «caroba» «incienso» «ybyrá pytá» «palo amargo» «algarrobo blanco» «ibyrá ysy» «curupica’y» «paratodo» «lapacho colorado» 101

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La entrada permanente de especies no conocidas como medicinales al mercado.
La incorporación de nuevas especies no conocidas como medicinales y comercializadas como tales, probablemente tenga su origen en el interés comercial de ampliar el mercado a otras especies. Esta práctica obviamente aumenta el número de potenciales especies en peligro para el futuro. Algunas de estas, pueden verse en la tabla 18. Tabla 18. Nombre científico Kyllinga brevifolia Senecio grisebachii

Utilización de las especies endémicas.
Las especies endémicas son aquellas que son propias de un país, región, localidad o simplemente de un hábitat determinado, confinado a éste. Obviamente, no existen en otras partes y eso las vuelve muy vulnerables; la pérdida de sus hábitats y el uso indiscriminado constituyen una amenaza a su existencia. El uso indiscriminado de algunas especies y la pérdida de sus hábitats, ha llevado a la extinción en el hábitat natural de las mismas a Stevia rebaudiana, («ka’á he’é»).

Nombre vernacular «capi’í cati» «agosto poty»

El uso sostenible de las especies vegetales
El uso sostenible de una especie puede definirse como la forma de uso mediante el cual la misma y por lo tanto las poblaciones, se mantienen en el tiempo; el uso sostenible depende de las características intrínsecas de la especie, como por ejemplo, su forma de reproducción y constituye un proceso que se inicia con el conocimiento de la misma, su biología, ecología y posterior cuantificación de las poblaciones en el medio en el cual se desarrolla. Muchas especies requieren de medios de reproducción artificiales, (cultivos), para llegar a la sostenibilidad; en otros casos, las características del vegetal la hacen proclives a un uso sostenible en forma natural. Los órganos de reproducción vegetativos como los estolones o los rizomas, constituyen características esenciales para que una especie pueda ser utilizada en forma sostenible desde su medio natural, sin la necesidad de cultivos artificiales; estas formas de reproducción vegetativa son muy comunes en las especies acuáticas, muchas de las cuales, por la misma razón, no producen flores, (órganos reproductores de la planta); cuando el órgano utilizado es aéreo, como el caso de las hojas, una planificación acertada puede hacer de la especie muy sostenible en el tiempo, en su medio natural. Otras razones pueden hacer de las especies vegetales muy sostenibles en su medio o no. La pérdida, fragmentación y consecuente aislamiento de los diferentes hábitats, constituye una de las principales amenazas a las especies vegetales y la vida silvestre en general, en el caso de las especies terrestres; en el caso de las acuáticas, muy probablemente sea la contaminación de las aguas lóticas y el drenaje de los esteros. Todo ello viene como consecuencia de la falta 102

de un ordenamiento territorial que sirva para precautelar superficies mínimas de los hábitats naturales de las especies y las conexiones entre sí, denominados «corredores ecológicos»; las delimitaciones y rigidez en el manejo de las áreas denominadas de «amortiguamiento», que son las que protegen a las áreas núcleo o protegidas propiamente dichas, constituye un punto vulnerable para las especies de la vida silvestre, en general. Dos especies de uso sostenible en su medio natural A continuación se dan a conocer dos especies, una acuática y otra terrestre, muy utilizadas directamente desde su medio, en el Paraguay: Schoenoplectus californicus, «pirí», Cyperaceae El «pirí» es una planta acuática que habita en las costas de las aguas estancadas como estanques, lagunas y lagos poco profundos. Se caracteriza por ser completamente áfila y con grandes rizomas, lo que hace que se reproducen en forma vegetativa muy rápidamente, invadiendo grandes espacios. Al llegar a 1 m de altura o más, se cortan las partes aéreas de la planta, (conocida como tallo) y se deja el rizoma enterrado en el lodo del fondo, el que, al poco tiempo, hace emerger nuevamente la parte aérea; este proceso de corta permite regenerar a la planta infinitas veces, en forma sostenible. Los «pirizeros» o personas que cosechan el «pirí», «parcelan» a las poblaciones en forma completamente empírica, y van cosechando los «tallos». Una vez en tierra, los dejan secar completamente y luego los llevan a la venta. Sus usos se diversifican cada vez más; como esteras, cortinas, alfombras, etc.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Bromelia hieronymi,»caraguatá», Bromeliaceae. El «caraguatá» es una planta terrestre, estolonífera, que habita en las áreas xerófitas del Chaco, en donde domina el sotobosque del bosque xeromorfo y las áreas sub-húmedas de la región Oriental, invadiendo vastos espacios. Sus hojas muy fibrosas que nacen desde la base y se disponen en forma de roseta abierta, son muy utilizadas por las diferentes etnias de aborígenes para realizar los hilos de «caraguatá» a partir de las hebras y con ellos confeccionar los diferentes tejidos de innumerables usos. La recolección es absolutamente irregular y las especies se mantienen en el tiempo gracias a su reproducción muy particular, por medio de los estolones. Con los hilos se confeccionan bolsos, alfombras, cintos, etc.

camente, a hacer frente a ataques de virus y bacterias, para dotarles nuevamente de lo que se denomina el «vigor genético». Los recursos fitogenéticos silvestres son muy buscados por los fitogenéticos del mundo, para utilizarlos en los denominados «bancos de germoplasma» y constituyen verdaderos tesoros de la botánica en los países en donde estos se desarrollan. Algunas especies consideradas recursos fitogenéticos silvestres que habitan en Sudamérica y en Paraguay, son: el «maíz», Zea maiz y Zea spp, Poaceae), «maní», Arachis hipogea y otras especies de Arachis, (Fabaceae), «arroz», Oryza sativa y otras especies de Oryza spp, (Poaceae), «mandioca», Manihot spp, (Euphorbiaceae), «ají», Capsicum spp, (Solanaceae), etc.

Las colecciones de las plantas
La distribución de las plantas en el planeta no es al azar y responde a las situaciones climáticas así como a los tipos de suelos sobre los que se instalan, de manera que la misma se encuentra muy regulada por los factores abióticos; por ello, las plantas son indicadoras de las condiciones climáticas de una localidad, región, país, en un tiempo dado, etc.; las especies siguen su curso evolutivo de la «especiación», es decir, el nacimiento de especies nuevas, así como la extinción de otras, sea por causas naturales o antrópicas. El registro de la flora es una tarea practicada por los botánicos desde centurias atrás; los sitios en donde se depositan las colecciones se denominan «Herbarios», de manera que estos se constituyen en registros de la flora de una localidad, país, una región, y en algunos casos, del mismo planeta. Los Herbarios no solo constituyen importantes puntos de referencia acerca de las floras del mundo sino que además son grandes centros de investigación en varias áreas de la Botánica, incluida la Biología Molecular de las plantas. Son conocidos mundialmente algunos Herbarios, por acoger colecciones importantes del mundo, desde al menos 300 anos o más; los Herbarios se reconocen internacionalmente por sus acrónimos, siendo cada uno de ellos descriptos en el denominado «Index Herbariorum» o índice de los Herbarios del mundo; como ejemplos de los grandes, se citan en los Estados Unidos de América, a los Herbarios de New York, New York Botanical Garden Herbarium, (NY), el de St. Louis, Missouri Botanical Garden, (MO); en Gran Bretaña, el de Kew, Royal Botanic Garden, (K) y el del British Museum, (BM); en Suiza al de Ginebra, Conservatoire et Jardín Botaniques, (G); en Francia al Jardín del Plantes de París, (P), en Argentina, al del Instituto Miguel Lillo, de Tucumán, (LIL), al Instituto de Botánica Darwinion, de San Isidro, Provincia de Buenos Aires, (SI), al del Instituto de Botánica del Nordeste, de Corrientes, (CTES), entre otros. 103

La conservación ex situ
Se denomina «conservación ex situ» a una manera muy particular de conservar a las especies vegetales: se trata de mantenerlas vivas en viveros, jardines botánicos y otra suerte de maneras en las que los vegetales puedan reproducirse fuera de su hábitat. Se opone a la «conservación in situ» o en su propio hábitat, que es la forma ideal de conservar a una especie. El deterioro de los hábitats y posterior desaparición de muchas especies vegetales del planeta, ha hecho de que muchas de ellas precisen de un lugar apropiado para su conservación; algunas de ellas con rango de amenazas variables, se mantienen gracias a la conservación ex situ; entre estas se mencionan a varias especies de las familias Orchidaceae y Cactaceae, muy solicitadas por parte de los coleccionistas y muy amenazadas por la pérdida de sus hábitats, los recursos fitogenéticos, así como algunas especies que sobreviven únicamente gracias al cultivo en los jardines botánicos como: Gingko biloba y Araucaria araucana, especies con un sistema de reproducción muy primitivo y que han desaparecido de su ambiente natural, entre otras.

Los recursos fitogenéticos
Constituyen verdaderos recursos, en muchos casos aún desconocidos, que posee el hombre para hacer frente al devenir alimenticio que le depara el futuro. Son especies silvestres, «parientes» de algunas ya aclimatadas por el hombre y mejoradas genéticamente, para hacer frente al hambre. Su condición de especies silvestres las sitúa como vulnerables ante toda actividad humana, con el serio riesgo en muchos casos, de desaparecer. Son los «parientes silvestres» los que, de alguna manera, ayudan a aquellas ya muy erosionadas genéti-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En el Paraguay, algunos Herbarios antiguos, como el del Jardín Botánico de Asunción, uno de los más reconocidos en la década de 1290 al 35, pasó a la categoría de «Herbario Histórico», por guardar únicamente colecciones históricas; su acrónimo es (AS). Otro Herbario Histórico de reciente creación es el de la Sociedad Científica del Paraguay, que guarda colecciones particulares de célebres y altruistas estudiosos de las Ciencias Naturales del Paraguay como: el Dr. Andrés Barbero, Moisés Bertoni, entre otros. Los Herbarios activos son aquellos que siguen guardando colecciones actuales y sus instituciones mantienen un número de investigadores botánicos, los que se dedican a las investigaciones en el área de Taxonomía botánica y afines; actualmente dos son los más reconocidos: el de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción, (FCQ) y el del Museo Nacional de Historia Natural, de la Secretaría del Ambiente, PY.

también a grandes catástrofes naturales.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
• Arenas, P. & R. Moreno Azorero 1976. • Arenas, P. 1981. Etnobotánica Lengua-Maskoy. Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Buenos Aires. 358 pp. • Cialdella, A. M. & J. Branbrydge 2001. Polygonaceae. IN: Spichiger, R. & L. Ramella (eds.), Flora del Paraguay 33. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missour Bot. Gard. 106 pp. • Croat, T. B. & D. Mount 1988. Araceae. IN: Spichiger, R. (ed.), Flora del Paraguay. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 47 pp. • Degen, R. & F. Mereles 1999. Typhaceae. IN: Spichiger, R. & L. Ramella (eds.), Flora del Paraguay 28. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 15 pp. • De Stefano, R., Mereles, F. & L. Martínez 2001. Droseraceae. IN: Spichiger, R. & L. Ramella (eds.), Flora del Paraguay 35. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 15 pp. • Font Quer, P. (1985). Diccionario de Botánica. Ed. Labor S. A. Barcelona, España. • Gatti, C. 1985. Enciclopedia Guaraní-Castellano de Ciencias Naturales y Conocimientos Paraguayos. 330 pp. Arte Nuevo Editores, Asunción. • González Torres, D. 1992. Catálogo de Plantas Medicinales (y alimenticias útiles) utilizadas en Paraguay. Asunción, Paraguay. • Holdridge, L. 1967. Ecología basada en zonas de vida. Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (IICA). San José, 216 pp. • Horn, C. N. 1987. Pontederiaceae. IN: Spichiger, R., Flora del Paraguay. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 28 pp. • Marín, G., Jiménez, B., Pena-Chocarro, M. & S. Knapp 1998. Plantas comunes del Mbaracayú. Una guía de las Plantas de la reserva Natural del Bosque Mbaracayú, Paraguay. The Natural History Museum, London, Darwin Initiative & Fundación Moisés Bertoni para la Conservación de la Naturaleza, 172 pp. • Marín, G., Jiménez, B., Pena-Chocarro, M. & S. Knapp 2000. Plantas Medicinales de la Comunidad Indí-

Los esfuerzos del hombre en la protección de la flora.
El aumento poblacional que conlleva al mismo tiempo el aumento de las tierras labradas y las ocupaciones a gran escala, (urbanizaciones), ha sido la mayor causa de la pérdida de la biodiversidad, en el mundo. En un intento por resguardar los recursos vivientes, entre ellos, la flora, el hombre también ha venido haciendo un esfuerzo por lograr ese objetivo; uno de ellos es el de las creaciones de las Areas de Reservas, de diferentes categorías, que, de alguna manera proponen la conservación y protección de las especies que se encuentran al interior de las mismas. En el Paraguay se conocen los denominados: Parques Nacionales, las Reservas de Recursos Manejados, los Monumentos Naturales, las Reservas Privadas, etc., que, de alguna manera, han dado resultados positivos en la protección de la biodiversidad local. Otro de los esfuerzos constituyen las reuniones cumbres de los gobiernos y de la sociedad civil, denominadas «Cumbre de la Tierra», las que han hecho realidad algunas Convenciones Internacionales tendientes a la protección del Patrimonio Natural, como lo son El Convenio de la Diversidad Biológica o Convención de Biodiversidad, (CBD), la Convención del Tráfico Internacional de Especies Silvestres, (CITES), más antigua que la anterior y la Convención sobre el Cambio Climático. Esta última pareciera que no tiene repercusión directa sobre los recursos naturales; sin embargo, como se mencionó antes, el clima es el gran regulador de los grandes biomas del planeta y es muy importante conocer su evolución, dado que la destrucción de los biomas y posterior desaparición de las especies que la componen, no solo es una cuestión antrópica sino se deben 104

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

gena Ava Katueté, Tekoha Ka’aguy Ryapu. Fundación Moisés Bertoni para la Conservación de la Naturaleza y Darwin Iniciative. 73 pp. • Mereles, F. 1989. Mayacaceae. IN: Spichiger, R. (ed.), Flora del Paraguay. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 11 pp. • Mereles, F. & R. Degen 1993. Menyanthaceae. IN: Spichiger, R. & L. Ramella, Flora del Paraguay 20. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 14 pp. • Mereles, F. & R. Degen 1993. Haloragaceae. IN: Spichiger, R. & L. Ramella (eds.), Flora del Paraguay 19. Conserv. Jard. Bot. • Mereles, F. & R. Degen (1994). Leñosas de uso popular en el Chaco boreal. Ka’aguy. Rev. Forestal del Paraguay 1: 14-19. • Mereles, F. (1998). Vegetación del Chaco. IN: Kruck, W. (ed.), Proyecto Sistema Ambiental del Chaco: Iventario, Evaluación y Recomendaciones para la Protección de los Espacios Naturales de la Región Occidental. Tomo I: Informe Final. Dirección de Ordenamiento Ambiental, DOA, SubSecretaría de Estado de Recursos Naturales y Medio Ambiente, SSERNMA, Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG y Bundesanstalt fur Geowissenschaften und Rohstoffe, BGR, Alemania. 69 pp. • Mereles, F. 1998. Etude de la flore et de la végétation de la mosaique foret-savanne palmeraie dans le Chaco boreal, Paraguya. Tesis NN 2000. Faculté des Sciences, Université de Geneve, Suisse. • Mereles, F. (2004). Principales tipos de vegetación. IN: Salas, D., Mereles, F. & A. Yanosky (eds.), Humedales del Paraguay. Convención RAMSAR, Fundación Moisés Bertoni, Comité Nacional de Humedales, Proyecto WWF/)01/PAR2, Servicio de Pasca y Vida Silvestre de los Estados Unidos de América. 67-88 pp.

• Morello, J. & J. Adamoli 1974. La Vegetación de la Argentina: las grandes unidades de vegetación y ambientes del Chaco argentino II. Vegetación y ambiente en la Provincia del Chaco. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA, ser. Fitogeográfica 13: 40-45. • Navarro, G. & M. Maldonado 2002. Geografía Ecológica de Bolivia. Vegetación y Ambientes Acuáticos. Ed. Centro de Ecología Simon I. Patino, departamento de difusión. Cochabamba, Bolivia. 719 pp. • Prado, D. & P. GIBBS 1993. Patterns of species distribution in the dry seasonal forest in South America. Ann. Missouri Bot. Gard. 80(4) : 902-927. • Schmeda Hirschmann, G. 1993. Magic and medicinal plants of the Ayoreos of the Chaco boreal (Paraguay). J. Etnopharmacol. 39: 105-111. • Schmeda Hirschmann, G. 1994. Plant as an Ayoreo salt source in the Paraguayan Chaco. Econ. Bot. 48: 252-258. • Schmeda Hirschmann, G. 1998. Etnobotánica Ayoreo. Contribución al estudio de la flora y vegetación del Chaco. XI. Candollea 53(1): 1-50. • Spichiger, R., Ramella, L., Palese, R. & F. Mereles 1991. Proposición de la leyenda para la cartografía de las formaciones vegetales del Chaco paraguayo. Contribución al estudio de la flora y la vegetación del Chaco. III. Candollea 46(2): 541-564. • Tur, N. M. 1990. Potamogetonaceae. IN: Spichiger, R. & L. Ramella (eds.), Flora del Paraguay. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 15 pp. • Tur, N. M. 1999. Podostemaceae. IN: Spichiger, & L. Ramella, (eds.), Flora del Paraguay 29. Conserv. Jard. Bot. Geneve & Missouri Bot. Gard. 35 pp.

105

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

DIVERSIDAD DE FAUNA EN PARAGUAY: ANFIBIOS, REPTILES, AVES Y MAMÍFEROS
Resumen
En este capítulo se presenta un análisis del estado del conocimiento de la diversidad de fauna paraguaya, con énfasis en los grupos anfibios, reptiles, aves y mamíferos. La diversidad de anfibios y reptiles de Paraguay es poco conocida. Si bien existe un buen conocimiento de la riqueza, con un número aproximado de 77 y 157 especies respectivamente, la información en cuanto a su distribución es escasa y menos conocimiento existe aún sobre las interacciones ecológicas. El grupo de los reptiles es mucho más diverso, tanto en formas como grupos taxonómicos. Paraguay no cuenta con un gran número de endemismos debido a su ubicación ecorregional, existiendo al menos unas cinco especies que podrían ser consideradas restringidas al país. El Cerrado y el Bosque Atlántico son las ecorregiones con mayor número de endemismos. Las aves, constituyen uno de los grupos mejor estudiados y son consideradas buenos indicadores de la calidad del hábitat. La mayor parte de los trabajos realizados en Paraguay se han enfocado en relevamientos rápidos e inventarios, con el fin de generar información útil para la identificación de sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad en general. Existe un consenso en cuanto a la riqueza de aves de Paraguay. El número de especies asciende a 708 y es actualizado permanentemente en base a los nuevos registros y descubrimientos. Paraguay no posee ninguna especie endémica, sin embargo, existen endemismos a nivel de las ecorregiones, siendo el Bosque Atlántico, la región con mayor número de especies endémicas. Paraguay ocupa el lugar número 26 dentro de los 50 países con mayor número de especies globalmente amenazadas, con 27 especies. A nivel nacional, esta cifra asciende a 163. Una especie, Mergus octosetaceus (pato serrucho) se considera probablemente extinta en Paraguay y en cuanto a las especies exóticas, pueden contabilizarse unas cinco especies. Con respecto a la mastofauna no existe un consenso en cuanto a la riqueza de especies, variando entre 156 y 167 especies, según el autor. La mayoría de las especies tienen una distribución amplia en el país, existiendo un bajo porcentaje de especies restringidas a una determinada ecorregión. Sin embargo, a diferencia de las aves, Paraguay posee dos especies endémicas al país. Con respecto al estado de conservación de la mastofauan paraguaya, 36 especies se encuentran con problemas de conservación a nivel local y 19 a nivel global. Los análisis realizados a nivel global han demostrado que las principales amenazas para la conservación de la biodiversidad son la destrucción del hábitat, la sobre-explotación de especies y la invasión de especies exóticas. A pesar del esfuerzo realizado, tanto por investigadores nacionales y extranjeros, la biodiversidad de Paraguay es aún poco conocida. Palabras claves: Anfibios, reptiles, mamíferos, aves, peces, biodiversidad, fauna de Paraguay, especies amenazadas, especies endémicas, especies exóticas, conservación, riqueza específica, distribución, amenazas.

Introducción general
A pesar del esfuerzo realizado por investigadores nacionales y extranjeros, la biodiversidad de Paraguay, es aún poco conocida. Desde 1830 se han realizado investigaciones sobre invertebrados de manera esporádica en la región sudamericana, incluyendo el Paraguay. Uno de los valiosos aportes al conocimiento de este grupo, fue el realizado por investigadores suizos, quienes desde la década de 1980 han publicado numerosos trabajos sobre especies paraguayas. Entre ellos se pueden citar a Bahert (1984); Baker y Vaucher (1985), Petter (1984) y otros. Desde 1981, el Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay, se encuentra elaborando una lista de los invertebrados del Paraguay disponibles en su colección. (Enaprena 1995). Los primeros trabajos sobre ictiofauna o fauna de peces del Paraguay se remontan a fines del siglo XIX. Una de las primeras descripciones sobre peces del Paraguay fue realizada por Eigenmann y Kennedy (1903).

107

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La herpetofauna paraguaya, empezó a hacerse conocida con anterioridad. Una de las primeras especies descritas del país, fue la conocida víbora de la cruz (Botrhops alternatus) o yarara aká kuruzu, por los doctores Duméril, Bibron & Duméril (1854). Sin embargo, en 1862 Edward Drinker Cope dio a conocer la primera lista de anfibios y reptiles del Paraguay, la que fuera tomada como base para futuros trabajos. En este trabajo, E. D. Cope describió una gran cantidad de anfibios y reptiles hasta el momento desconocidos. Las primeras investigaciones sobre vertebrados, se iniciaron hacia 1780, con los viajes realizados por el naturalista español Félix de Azara al Río Paraguay y a la cuenca del Río de la Plata. Como resultado de estos viajes, el naturalista publicó varios trabajos sobre las aves y mamíferos del Paraguay. Digno es de mencionar también, el valioso aporte realizado por Moisés S. Bertoni y Arnaldo Winkelried Bertoni, quienes contribuyeron al conocimiento sobre taxonomía y distribución de la avifauna paraguaya. Con respecto a la riqueza de especies, se estima que existe en Paraguay, unos 1.600 géneros de invertebrados (ENAPRENA 1995) incluyendo unas 100.000 especies (SEAM 2006) . Con respecto a los peces, el libro de colecciones del MNHNPy cita 189 especies de peces (Mandelburguer, 1996), otros creen que contiene 450 especies (Lowe-McConnel, 1975), pero se carecen de publicaciones actuales y completas sobre el total de especies para el país. Trabajos recientes, como el de Toledo-Piza et al. (2001), citan 173 especies para la cuenca alta del Río Paraguay, incluyendo al Río Apa y Riacho La Paz. El Fishbase Proyect publica en la internet 235 especies para el país («Fishbase 2003» www.fishbase.org) y la considera incompleta (Vera, 2004). La SEAM reconoce de 230-250 especies (SEAM 2006). La diversidad específica de anfibios varía de 63 a 75 y la de reptiles de 132 a 150 (SEAM 2006) aunque este número varía constantemente con el descubrimiento de nuevas especies.

Para el grupo Aves, la bibliografía más reciente cita 708 especies. (Guyra Paraguay 2005; Del Castillo y Smith 2006, inéd). De acuerdo a la información publicada más reciente, la riqueza taxonómica de mamíferos varía según la fuente consultada: 163 especies (Gamarra de Fox y Martin 1996), 167 especies (Neris et al. 2002), y 156 especies (Myers et al. 2002). En SEAM 2006, se citan una cifra variable entre 163 a 175. (SEAM 2006). Si bien el inventario de especies se inició hace más de 250 años, en la actualidad, no existe un catálogo unificado de especies. Los ejemplares colectados durante los trabajos de inventarios se encuentran dispersos en museos e instituciones. Se estima que existen unos 350.000 especimenes de flora y fauna de flora y fauna, principalmente depositados en museos e instituciones extranjeras. En Paraguay, las colecciones de especimenes, se encuentran depositadas en varios museos: el Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay (MNHNP), en el museo Schade de la Facultad de Ciencias Agrarias (UNA), el Instituto Agronómico Nacional (IAN), en el Museo de Historia Natural del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, en las entidades Binacionales de Itaipú y Yacyretá y en el Depto. de Biología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN). Las colecciones más importantes de fauna y flora en el exterior se encuentran en el Museo Argentino de Ciencias Naturales y en el Museo de la Plata, Argentina, Museo de Historia Natural de Londres, Museo de Historia Natural de Ginebra, Museo de Historia Natural de Michigan, Museo de la Universidad de Texas-Tech, entre otros. Los mamíferos y aves son los taxones que han sido más estudiados hasta la actualidad por lo cual estos grupos se desarrollarán en el presente capítulo, adicionándose también los reptiles y anfibios.

108

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

DIVERSIDAD DE ANFIBIOS Y REPTILES EN PARAGUAY
PIER CACCIALI SOSA, BIOL Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay, Sección 1, Campus Universitario. San Lorenzo, Asunción, Paraguay De Las Llanas 2044 Asunción, Paraguay pier_caccciali@yahoo.com

Introducción
Como se mencionó en el Capítulo inicial, la Biodiversidad no solo incluye el número de especies de un determinado lugar, sino que más bien es la variedad y variabilidad de formas, a nivel genético, específico y ecosistémico, y los procesos e interacciones entre los mismos. Las especies de un determinado lugar, tan solo son llamados flora en el caso de las plantas; y fauna en el de los animales. La fauna de anfibios y reptiles (herpetozoos) de un área determinada, se denomina herpetofauna. Por todo esto, la biodiversidad de anfibios y reptiles del Paraguay, comprende la variedad y variabilidad genética de las especies de herpetozoos de los ecosistemas encontrados en Paraguay. En Capítulos presedentes se refieren las regiones naturales con las que cuenta la superficie del territorio paraguayo. Adentro de estas regiones biogeográficas, se encuentran los ecosistemas; dentro de los cuales se hallan los hábitats. Los animales que ocupan un ecosistema dado, no se distribuyen homogéneamente dentro del mismo, ya que la mayoría de las especies habitan determinados hábitats. Cada Ecorregión tiene características particulares que las distinguen entre sí. Tales características están determinadas por factores como la precipitación pluviométrica, temperatura, relieve del terreno, distribución y disponibilidad hídrica, presión ambiental, corrientes eólicas y una multitud más de agentes físicos ambientales; que en su mayoría están regidos por el movimiento tectónico de los continentes. Por lo tanto, cada Ecorregión tiene una representación biótica particular, producto de su historia evolutiva. Estas regiones naturales, que no responden a delimitaciones políticas, pueden resultar más similares en su fisonomía cuanto más emparentados estén evolutivamente. La similitud no necesariamente debe ser sinónimo de cercanía o proximidad, ya que existe el caso del Amazonas, que comparte una historia biótica con el Bosque Atlántico presente en nuestro país. Se pueden encontrar gran cantidad de lagartijas y serpientes que comparten caracteres similares, producto de una vicarianza no muy lejana (Pleistocénica). Por otro lado, el Dominio Chaqueño (compartido por Argentina, Bolivia y Paraguay) está ligado históricamente a la Caatinga brasilera; los cuales están separados por la basta extensión que ocupa el Cerrado. Uno de los casos más destacables en este respecto, es la presencia de el gekónido Lygodactylus wetzeli en la zona más seca del Chaco paraguayo (Norman, 1994; Aquino et al., 1996) (muy abundante en la zona del Parque Nacional Defensores del Chaco); mientras que su pariente L. klugei, se distribuye en la Caatinga brasilera (Vanzolini, 1974; Vanzolini et al., 1980). Ambos entornos comparten características xerófilas y probablemente también una historia evolutiva (Prado, 2000). Por todo lo expresado anteriormente, y como bien lo formularon Brown y Lomolino (1998) «el tiempo y el espacio son factores clave al momento de evaluar la diversidad biológica». Sin embargo, en Paraguay se carece por completo de registros fósiles que nos «hablen» de las características de la herpetofauna en el pasado (Báez Presser et al., 2004). De hecho en toda Sudamérica son escasos los hallazgos paleontológicos de reptiles (mucho más de anfibios) por lo que no se tiene

109

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

un mínima certeza, en ninguna parte del continente, de cómo se comportaba la herpetofauna con su entorno (Estes y Báez, 1985; Albino, 1994; Albino, 1995). Los eventos evolutivos revisten una importancia extrema, ya que «modelan» las formas de vida de la tierra, modelando el ambiente en el que estas se desarrollan. Estos eventos de «modelado» de la vida, comienzan con la aparición del primer ser biótico, hace aproximadamente 4.000 a 3.500 millones de años (Angela y Angela, 1999; Crisci et al., 2000). Esta es una de las razones por las cuales es importante la conservación de la Biodiversidad. La Biodiversidad que conocemos en la actualidad, es el resultado de millones de años de evolución lenta y constante. Al perjudicar o dañar el ambiente o algún hábitat en particular, estamos truncando las ramas actuales del complejo árbol evolutivo de la vida. La recuperación de la Biodiversidad en un sitio en donde esta haya sido alterada, puede durar millones de años; y debido a que el azar juega un rol fundamental en el equilibrio ecológico, es probable que nunca vuelva a su estado original. Para conservar la Diversidad Biológica se han planteado muchas estrategias. Algunas de ellas apuntan a preservar el hábitat de una especie que esté en peligro de extinción, otras a proteger a especies cuyo ámbito de hogar abarca el hábitat en el que se desarrollan otras especies; o incluso la protección a nivel del paisaje. Esto último es lo más frecuente en Paraguay, y consiste en la protección y conservación de muestras representativas de ecosistemas; protegiendo así a las especies que habitan en ese ambiente. Por ejemplo, el Parque Nacional Cerro Corá, protege 12.037 has. del Cerrado, ubicado en el Departamento de Amambay. Este ecosistema desde el

punto de vista de la conservación de anfibios y reptiles, es sumamente importante, ya que en él se localizan varias especies endémicas; principalmente lagartijas de la familia Gymnophthalmidae. También se pueden encontrar anfibios y reptiles endémicos del Chaco seco en el Parque Nacional Defensores del Chaco, los cuales presentan adaptaciones fisiológicas al ambiente seco. Por ejemplo, el caso más conocido, es de Phyllomedusa sauvagii referida vulgarmente con el nombre de «monito» o «ju’í pakova». Esta rana arborícola produce una secreción cutánea de naturaleza viscosa compuesta de ceras y grasas, la cual esparce por todo su cuerpo, frotándola con la ayuda de sus miembros anteriores y posteriores (Blaylock et al., 1976). Esto evita la deshidratación. Otra forma de evitar la deshidratación en este ambiente es la eliminación de deshechos nitrogenados en la orina, en forma de ácido úrico lo cual requiere poca cantidad de agua (Norman, 1994). Este fenómeno se ve en otros anfibios simpátricos; mientras que la mayoría de anfibios de ambientes húmedos produce urea como forma de excreción de los residuos nitrogenados. Por último, cabe destacar la adaptación de los anfibios de la subfamilia Ceratophryidae. Estos animales, conocidos con el nombre de «escuerzos» o «Kururú Chiní», se adaptan a prolongados períodos de sequía enterrándose en el fango y valiéndose de un capullo formado por secreciones glandulares de origen dérmico, que evita la evaporación del agua de su cuerpo (McClanahan et al., 1976). Durante este período, la tasa metabólica del anfibio decrece considerablemente, por lo cual el consumo de oxígeno es menor (McClanahan et al., 1983). Al emerger del capullo, tras el comienzo de las lluvias, el escuerzo utiliza el capullo como alimento (Cei, 1979; Norman, 1994). En el caso de los reptiles, las adaptaciones son menores, ya que la gruesa cubierta dérmica formada por escamas; es un importante protector contra el calor y la deshidratación. De todos modos, algunas lagartijas y serpientes, buscan refugios húmedos y frescos para pasar las temporadas de sequía (Talbot, 1978; Norman, 1994). Durante estos períodos, el nivel de mortalidad de anfibios y reptiles asociados fuertemente al agua, es alto. Últimamente también se han encontrado gran cantidad de endemismos de anfibios y reptiles del Bosque Atlántico del Alto Paraná, en la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú y Parque Nacional San Rafael, las cuales constituyen las más grandes Áreas Silvestres Protegidas del Paraguay, que preservan una muestra de dicho am-

Fig. 1. Chaunus schneideri. Este es el sapo o kururú común que se encuentra en los jardines de las casas. Habita en casi todo el país. Autor: Alberto Esquivel.

110

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

biente. En el Bosque Atlántico, debido a que es una selva húmeda poblada por gran cantidad de arbustos y árboles, hay un número importante de especies de reptiles adaptados a los hábitos arbustivos y arborícolas. No presentan mayores adaptaciones, ya que este ambiente no presenta factores ambientales y climáticos tan hostiles como se observa en el Chaco seco. Dentro de una misma área protegida o de cualquier superficie definida por límites políticos o naturales, puede haber una gran diversidad de ambientes. Debido a esta variedad de influencias, la respuesta de una misma especie puede manifestarse también de diversas maneras. Esto es importante porque provoca que se mantenga una pequeña heterogeneidad genómica, fisiológica y morfológica que promueve la variabilidad genética en una especie. En Paraguay existen muchas especies que debido a su gran variabilidad genética y fenotípica, ocasionan confusiones taxonómicas. Por ejemplo, una especie de serpiente (Apostolepis dimidiata) puede poseer mucha variación en la lepidosis cefálica así como en la coloración dorsal, por lo que Lema (1978) pensó que cada forma pertenecía a una especie diferente. Posteriormente se demostró que se trata de variación intraespecífica (Lema, 1993). Casos similares ocurrieron con nuestro sapo común o Kururú (Chaunus schneideri), o con la anaconda o Kurijú (Eunectes notaeus), entre otros. Pero el caso más extremo de variación intraespecífica encontrado en Paraguay, se da con la serpiente denominada Mboi Capitán (Liophis poecilogyrus). Esta culebra presenta una variedad de formas tan compleja que resulta sumamente difícil estudiarlas. Dixon y Markezich (1992) establecieron, tras un minucioso estudio, que esta especie cuenta con algunas subespecies; de las cuales tres están presentes en nuestro país: L. p. caesius, L. p. schotti y L. p. sublineatus. A pesar de ello, es complicado establecer parámetros para el reconocimiento subespecífico, debido al alto grado de variación y solapamiento de caracteres. Para mantener esta variabilidad intraespecífica es importante que la especie posea una distribución amplia. Transpolando esto al caso particular de las Área Silvestres Protegidas de Paraguay; cuando más grande el área de reserva, mayor será el grado de variabilidad intraespecífica que tendrá la especie dentro de la misma. Por lo general, cuando una población de animales o plantas se ve diezmada, y limitada a una pequeña distribución, el resultado es una alta probabilidad de extinción de la especie.

Fig. 2. Leptodactylus laticeps. Se le llama kururú pytá o rana coralina por los colores. Se cree que es venenosa, pero únicamente causa un poco de ardor si su piel contacta con alguna mucosa o alguna herida. Autor: Mónica Rumbo,

Afortunadamente para el caso de anfibios y reptiles, el ámbito de hogar de los mismos es pequeño en comparación a otros grupos de animales de mayor tamaño y que tienen una tasa de dispersión significativamente mayor. Dentro de un área relativamente pequeña, las poblaciones de herpetozoos pueden mantenerse, donde perecerían animales de mayor masa, a causa de la endogamia y la deriva génica. Esto es un factor que se debe tener presente al momento de implementar planes para la protección de la Biodiversidad. La diversidad genética (o genodiversidad) es una parte primordial de la diversidad biológica, por ende también es importante su protección. La destrucción del hábitat, no posee una incidencia directa sobre la diversidad de anfibios y reptiles (por lo menos no en la mayoría de los casos); sin embargo puede tener acciones indirectas. Por ejemplo, en el cerrado, el zorro de crin o Aguará Guazú (Chrysocyon brachyurus) es un importante controlador de las poblaciones de pequeños vertebrados en el cerrado. Debido a que es un animal grande, con un amplio ámbito de hogar, sus poblaciones se ven seriamente afectadas por la destrucción del hábitat. La ausencia de depredadores naturales (en este caso el zorro de crin) sobre las poblaciones de pequeños reptiles en el cerrado o en cualquier otro ecosistema, pueden resultar adversas; ya que la sobrepoblación en un área dada, conlleva a problemas intraespecíficos por superar la capacidad de carga de dicha área. El resultado de esto puede ser la extinción de alguna especie, debida por lo general a epizootias. Finalmente cabe mencionar que la diversidad de anfibios y reptiles de Paraguay, aun es poco conocida. Si bien se conoce bastante bien el número de especies presentes en el país no se conoce claramente la distribución de cada taxón en particular; y prácticamente nada se sabe sobre las interacciones de estos con el entorno en el que habitan. 111

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Sin duda una gran parte de la Biodiversidad del Paraguay se ha perdido, involucrando a anfibios y reptiles, debido a la presión que el hombre ejerce sobre los ecosistemas, para modificarlo a su conveniencia; o bien sustrayendo del mismo los recursos naturales. La cacería comercial de anfibios y reptiles en Paraguay ha venido mermando debido a mayores controles por parte de personal calificado y de los entes responsables. Sin embargo el daño ya se hizo y es necesario conservar y entender lo mejor posible las interacciones de la flora y fauna del país con su medio natural, antes que los fragmentos de bosques nativos se reduzcan exclusivamente a las Áreas Silvestres Protegidas.

Diversidad Genética
La genodiversidad incluye la variedad y variabilidad encontrada en el genoma de todo ser vivo. Esta diversidad es una de las más difíciles de estudiar, ya que los análisis de ADN son todavía costosos, y se usan fundamentalmente para comprender las relaciones filogenéticas entre los organismos y poder inferir una historia evolutiva. Sin embargo como es sabido, una parte importante del ADN de los seres vivos contiene los genes que codifican las proteínas estructurales y funcionales, las cuales modelan la anatomía y la fisiología del organismo. Por lo tanto el resultado de la información genética puede verse reflejada en el fenotipo del organismo (color, tamaño, forma, etc.). En este sentido el fenotipo de los anfibios es mucho más variable que el de los reptiles, el cual es más constante. Gran parte de las variaciones cromáticas de los anfibios se debe a los cromatóforos de la piel (células que contienen el pigmento). También algunos geckos presentan variación de color debido a los movimientos de los pigmentos dentro de las células cromáticas. Pero la especie de reptil con mejor adaptación al mimetismo cromático en Paraguay, es Polychrus acutirostris, llamado vulgarmente «falso camaleón» con distribución en casi todo el territorio paraguayo. Es necesario reconocer los cambios de coloración, de los patrones de color constantes en un organismo determinado, con el fin de reconocer realmente los caracteres variables; ya que esto puede reflejar su variabilidad genética.

Fig. 4. Oxyrhopus guibei. Es una falsa yarará que habita principalmente en el Bosque Atlántico del Alto Paraná. Nótese el detalle de los ojos rojos, el cual es una característica del género Oxyrhopus. Autor: Alberto Esquivel.

Según Heywood (1995) la diversidad genética comprende nucleótidos, genes, cromosomas, individuos y poblaciones. En pocas palabras, los elementos de diferenciación intraespecífica. En Paraguay, estos elementos nunca fueron bien muestreados; por lo que es muy poco lo que se sabe acerca de la variación genética de las especies de anfibios y reptiles de Paraguay. Posiblemente una de las especies mejor estudiadas en cuanto a su morfología genética sea Odontophrinus americanus. La razón es que la especie cuenta con poblaciones que poseen comúnmente 22 cromosomas (número diploide), y otras en donde el número normal es de 88 (número tetraploide), o sea cuatro veces más cromosomas que el normal (Ruiz y Beçak, 1976; Salas et al., 2000). Así mismo, la poliploidía también está presente en otros géneros de anfibios anuros como Ceratophrys (Mercadal y Barrio, 2002). Dentro de la familia Hylidae, se conoce bien el cariotipo de Hypsiboas semiguttatus, el cual está constituido por 24 cromosomas, sin excepciones (Ananias et al., 2004). Los hílidos ubicados en el género Dendropsophus, presentan 30 cromosomas (Faivovich et al., 2005). El caso de los reptiles es aun menos estudiado, ya que solo se conoce claramente el cariotipo de Anisolepis longicauda procedente del complejo de la Isla Yacyreta. El mismo demostró tener un 2n igual a 36 (Hernando, 1995). Este número es el típico de los iguanóideos (Gorman et al., 1967), aunque el número cromosómico del género Polychrus puede variar entre 20 y 30 (Gorman, 1973).

Diversidad Específica
Fig. 3. Lepidobatrachus sp. En Paraguay existen tres especies, y es muy difícil diferenciarlas a simple vista. Está totalmente adaptado a los ambientes xerófilos del Chaco paraguayo. Autor: Frederick Bauer.

Este es un elemento clave en lo concerniente a diversidad biológica, ya que es lo más ampliamente utilizado para «medir» la Biodiversidad de un determina-

112

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

do lugar, así como también para conocer el estado de conservación, las afinidades biogeográficas y las relaciones bióticas de un determinado ecosistema o área. También es usada para proponer planes de manejo y acciones de conservación. El conocimiento de la herpetofauna paraguaya empezó a difundirse por medio de trabajos de naturalistas europeos o norteamericanos. Si bien las primeras alusiones a especies de nuestro país comenzaron a mediados del Siglo XVIII y primera mitad del Siglo XIX, fue en 1862 cuando se realizó la primera divulgación científica que trataba exclusivamente sobre la herpetofauna del Paraguay. Este fue el trabajo de Cope (1862) quién registró 15 especies de anfibios y 45 especies de reptiles. Desde entonces se han efectuado otras contribuciones al conocimiento de nuestra herpetofauna; y se incrementó considerablemente el número de especies conocidas en Paraguay. Antes de llegar al conocimiento de las especies, se debe comprender todo lo que implica una especie como grupo taxonómico. Una especie es un grupo de organismos que comparten alguna (una como mínimo) característica particular, que es producto de un cambio en el ambiente y una posterior adaptación como respuesta al cambio; por medio de la selección natural. Durante este proceso, una especie puede dar como resultado a dos especies diferentes, filogenéticamente emparentadas por haber compartido una historia evolutiva en común. Es por eso que un grupo puede albergar a subgrupos, o en términos taxonómicos; una familia alberga a los géneros que constituyen los subgrupos. En Paraguay, la diversidad específica de anfibios y reptiles, es de aproximadamente 77 y 157 especies respectivamente; aunque este número varía constantemente con el descubrimiento de nuevas especies, o con la invalidación de otras. Las especies de anfibios de Paraguay, se encuentran agrupadas en cuatro familias de

anuros: Bufonidae (2 géneros y 10 especies), Hylidae (7 géneros y 28 especies), Microhylidae (3 géneros y cuatro especies) y Leptodactylidae (11 géneros y 33 especies). Por otro lado, las familias de Cecilias o Gimnofiones (Anfibios ápodos) de Paraguay, poseen una sola especie cada una. Dentro de la Familia Bufonidae, se encuentra el género Chaunus, que contiene siete de las 10 especies de la Familia. Este género posee su representante más típico que es el C. schneideri, conocido como Sapo común o Kururú. Este último nombre tomado del guaraní, le fue aplicado regionalmente, y es por eso que en muchas Provincias argentinas, se lo conoce también con ese nombre; y en inglés se ganó el apelativo de Kururu toad. Este animal se distribuye en casi todo el Paraguay, y es muy común a lo largo de su distribución. El otro género de esta Familia, está constituido por pequeños sapitos negros llamados Toky tosyry que pertenecen al género Melanophryniscus. Estos pequeños sapitos negros, si bien se distribuyen en gran parte del territorio nacional, son mucho más frecuentes en el sur y este. La Familia Microhylidae, posee representantes poco diversificados; mientras que Leptodactylidae es una familia con dos grupos grandes de ranas. En primer lugar se encuentran las ranas comunes, de los géneros Adenomera y Leptodactylus, que si bien presentan gran variedad de colores, son de formas muy homogéneas. Sin embargo, a esta familia también pertenecen los llamados Escuerzos o Kururú chiní en guaraní; los cuales fueron referidos anteriormente, de distribución básicamente chaqueña. Otra curiosidad observada en esta Familia son los géneros Eupemphix y Physalaemus, los cuales presentan ranas con glándulas inguinales de coloración negra, las cuales usan como despliegue defensivo; ya que se asemejan a ojos grandes. Esto es utilizado para intimidar a los posibles predadores. Pero la mayor diversidad de formas, se observa en la Familia Hylidae. Sus integrantes presentan formas de muy pequeño tamaño (e.g. Dendropsophus nanus, D. minutus) y otras muy grandes (e.g. Hypsiboas faber, Itapotihyla langsdorffii). A excepción de D. nanas que es abundante en todo el país, las demás especies mencionadas se encuentran principalmente en el este y sur de la Región Oriental. También la coloración presenta mucha variación, incluso a nivel intraespecífico. Posiblemente las adaptaciones más grandes, pueden ser observadas en los géneros Pseudis y Lysapsus, los cuales presentan una vida completamente acuática (se encuentran en las cuencas de los ríos más importantes del país), con una anatomía especializada para eso como son los ojos en posición bien dorsal (como los Caimanes y Cocodrilos) y la membrana interdigital completamente desarrollada en las extremidades posteriores. Otra curiosidad de esta familia es que la larva o renacuajo, tiene un tamaño que supera con creces al de los individuos adul113

Fig. 5. Crotalus durissus. Esta víbora es conocida con el nombre de mboi chini o cascabel. Es causante de varios accidentes ofídicos aunque en muy pocas ocasiones resultan fatales. Autor: Alberto Esquivel.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

tos; llegando hasta el doble del tamaño, por lo que durante la ontogenia del renacuajo, su cuerpo se contrae alcanzando el tamaño de los adultos. El grupo de los reptiles, es aun mucho más diverso, tanto en formas como en grupos taxonómicos. Mientras que los anfibios de Paraguay, solo están representados por dos Ordenes; los reptiles lo están por tres (Crocodilia, Squamata y Quelonia) y 20 familias. En el caso de los reptiles, los integrantes de las familias, no presentan formas tan heterogéneas como los anfibios. Sus características son más constantes. De las 157 especies de reptiles existentes en el territorio nacional, se pueden desatacar a los Caimanes o Yacarés dentro del Orden Crocodilia, los cuales evolutivamente se encuentran bastante distanciados del resto de los reptiles; ya que comparten una historia evolutiva más estrechamente ligada a las aves; con las cuales forman el grupo de los Arcosauromorfos. El Orden Squamata o escamosos, está formado por los subordenes de las serpientes, los lagartos, y las lagartijas-gusano. Estas últimas son animales fosoriales conocidos como Yvyjá, que muy comúnmente surgen a la superficie en jardines; y son totalmente inofensivos. Similares en apariencia externa son las serpientes que se agrupan en siete Familias, tres de las cuales son llamadas serpientes ciegas, debido a que carecen de ojos y presentan todo el cuerpo cubierto por pequeñas escamas uniformes. Estas Familias son Anomalepidae, Leptotyphlopidae y Typhlopidae. El resto de las serpientes son las más conocidas. Dentro de estas están las siguientes Familias: Boidae, compuesto por las boas y anacondas, conocidas comúnmente como Mboi ro’y (Boa costrictor), Kurijú (Eunectes notaeus) y Mboi jaguá (E. murinus); Colubridae, que constituye la familia más diversa entre las cuales se pueden destacar Mboi capitán (Liophis poecilogyrus), Ñacaniná (Hydrodynastes gigas), Ñacaniná hü (Clelia spp.), Ñanduriré (Sibynomorphus spp.) y Mboi hovy (Philodryas spp.); Elapidae con un solo género (Micrurus spp.) conocidas como Mboi chumbé o Corales; y Viperidae o víboras verdaderas, entre las cuales en Paraguay se encuentra el género Bothrops conocidas como Yararás y Kyryry’o, y el género Crotalus llamada comúnmente Mboi chini o Víbora de cascabel. En el mismo orden, se encuentran las lagartijas, constituído por una gran variedad de formas como lo son la Iguana o Tejú Leon (Iguana iguana), Tejú pytã (Tupinambis rufescens), Tejú guazú (T. merianae), Tejú asajé o Tejú hovy (Teius spp. Ameiva ameiva), Tejú yacaré (Dracaena paraguayensis), Tejú lelé (Homonota fasciata), Tejú tará (Tropidurus spp.) y Amberé (Mabuya spp.). Por último, el Orden Quelonia en Paraguay está representado por tres familias de tortugas, tanto terrestres (Familia Testudinidae) como acuáticas (Familia Chelidae). La otra familia 114

Fig. 6. Apostolepis assimilis. Esta es una serpiente muy poco conocida debido a que pasa la mayor parte de su vida debajo de la tierra. En guaraní recibe el nombre de mboi tata, por su llamativa coloración rojo ladrillo. Autor: Freddy Ramírez.

(Kinosternidae) tiene características intermedias, ya que si bien pasa gran parte de su vida en el agua, se desenvuelve muy bien en tierra; prefiriendo terrenos fangosos

Diversidad de Ecosistemas
Paraguay no cuenta con gran número de endemismos en lo que concierne a la herpetología. La razón es que se halla en un punto de encuentro entre cinco grandes Regiones Biogeográficas como lo son el Chaco Húmedo y Seco, el Pantanal, el Cerrado y el Bosque Atlántico del Alto Paraná. Además, la superficie del país no es tan grande como para poder abarcar toda la corología de una especie. Por el contrario, generalmente las especies poseen distribuciones bastante mayores. Sin embargo, existen especies con distribuciones bastante reducidas, que se encuentran solo en el país; ellas son el sapo de Cope (Chaunus diptychus) del noroeste del país, y las ranas Scinax trachytorax del Río Apa y Phrynopus parkeri del sur, en el caso de los anfibios y las Falsas corales Phalotris nigrilatus de San Pedro y Simophis rohdei del centro de la Región Oriental, en el de los reptiles. Además, la lagartija Colobosaura kraeppelini parece ser endémica del país de la costa del Río Paraguay; aunque su estatus taxonómico no es seguro. Por el contrario, existen otras especies con gran distribución en el territorio de la república, cuya presencia abarca casi todas las Ecorregiones como es el caso del sapo común (C. schneideri), la rana enana (D. nanas), la rana del zarzal (H. raniceps), la rana lechera (Trachycephalus venulosus), la rana de piscina (Scinax fuscovarius), la rana chaqueña (Leptoadctylus chaquensis) y la rana de vientre pintado (Leptodactylus podicipinus) entre los anfibios y la Mboi capitán (L. poecilogyrus), la falsa yarará (Waglerophis merremi), la cascabel (Crotalus durissus), el Mboi pepé (Ophiodes intermedius), el Teyu asayé (Ameiva

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ameiva), la lagartija verde (Cnemidophorus ocelifer) y y el lagarto overo o Teyu guazu (T. merianae) entre los reptiles. A continuación se destacan algunas especies de anfibios y reptiles características de las Ecorregiones del Paraguay. • Pantanal: Es la ecorregión menos representada en el Paraguay. Las especies que están asociadas a este tipo de ecosistema, presentan algunas adaptaciones como buenos hábitos natatorios, ya que esta ecorregión está sometida a periódicas inundaciones. Dos especies de anfibios sumamente característicos de esta ecorregión son las ranas boyadoras chica (Lysapsus limellus) y grande (Pseudis paradoxa), debido a sus hábitos acuáticos. Es muy frecuente encontrarlos en el río, entre camalotes. También entre camalotes es muy frecuente encontrar a la lagartija de Schreibers (Cercosaura shreibersii) alimentándose de insectos, y la serpiente acuática Helicops leopardinus que basa su dieta principalmente en peces. Además se encuentra la Anaconda del sur o Kuriyú (Eunectes notaeus) asociada tanto a camalotes, como a la rivera de los ríos. También son frecuentes la culebra escombrera (Leptodeira annualata) y la yarará Bothrops moojeni. Finalmente, cabe mencionar que es muy característica de la zona alta de esta ecorregión la Iguana común o Tejú leon (Iguana iguana), que por lo general se la puede observar posada sobre árboles al costado de los causes de los ríos. • Chaco Seco: Si bien las características tanto físicas como climáticas hacen que esta ecorregión sea adversa para las necesidades básicas del ser humano, presenta una muy peculiar fauna cuya fisiología está adaptada a las extremas sequías que se pueden apreciar en algunas zonas. Entre los anfibios más llamativos y característicos, se pueden mencionar a los escuerzos como Ceratophryis cranwelli, Lepidobatra-

chus lavéis y Chacophrys pierotti, además algunas ranas del género Leptodactylus entre las que se destacan L. gracilis, L. laticeps y L. elenae. Un caso muy particular, referido anteriormente es el de la rana «monito» (P. sauvagii), encontrada en esta ecorregión. Entre los reptiles, se destaca la serpiente falsa coral ñata (Lystrophis pulcher), la Mboi hovy (Liophis guentheri), la culebra Liophis sagitiffer, la culebra ñata (Philodryas baroni), Philodryas psammophideus, la Ñanduriré (Sibynomorphus lavillai) y el Kyryry’o (Bothrops diporus) esta última entre las venenosas. También se pueden encontrar algunas especies de lagartijas como Liolaemus chacoensis, Tropidurus spinulosus, Homonota fasciata y Lygodactylus wetxeli. Estos dos últimos son gekónidos de piel muy fina que para evitar la deshidratación se valen de los refugios en donde pasan las temporadas de inactividad. Por último, se debe mencionar a una especie típica de este ambiente, y de alto valor comercial como lo es el Teyu pytã (Tupinambis rufescens). • Chaco Húmedo: Existen muchas especies que se distribuyen a ambos lados del Chaco Húmedo y Seco, sin llegar a ser características de uno de los dos tipos de ecorregiones. Sin embargo, la mayoría, se puede encontrar en ambas ecorregiones, pero con un mayor grado de afinidad por alguna de las dos. Por ejemplo, algunas especies carismáticas como la Boa o Mboi ro’y (Boa constrictor), el Caimán o Yakare (Caiman yacare), se encuentran en ambas ecorregiones, pero presentan una tendencia hacia el Chaco Húmedo. Por el contrario, las tortugas terrestres Chelonoidis carbonaria y Chelonoidis chilensis, sumamente requeridas como mascotas, se distribuyen a ambos lados del Chaco; pero son más típicas de los montes xéricos del Chaco Seco. Sin embargo, esto puede ser debido a la mayor presión antrópica ejercida sobre el Chaco Húmedo. Las especies de anfibios más típicos del Chaco Húmedo, son el sapo granuloso (Chaunus granulosus), las ranas Dendropsophus punctatus, Scinax nasicus y Scinax acuminatus de la Familia Hylidae y Leptodactylus bufonius y Leptodactylus latinasus de la Familia Leptodactylidae. En esta ecorregión, se pueden mencionar una gran cantidad de reptiles característicos. Las lagartijas más comunes son Stenocercus caducus, Tropidurus guarani, y el Teyu guazu o Lagarto overo (T. merianae). También se puede destacar el yvy’ja o lagartija-gusano Amphisbaena camura; y entre los ofidios a los leptotiflópidos Leptotyphlops melanotermus y L. unguirostris, a las culebras Apostolepis ambiniger, Hydrodynastes gigas, Liophis jaegeri, Tantilla melanocephala y Thamnodynastes chaquensis. Esta gran ecorregión también alberga especies ponzoñosas como la víbora de la cruz o Yarara aka kuruzu (Bothrops alternatus) y las serpientes de coral o Mboi chumbe (Micrurus baliocoryphus y M. frontales).

Fig. 7. Ameiva ameiva. Es una de las lagartijas más comunes del país, y está principalmente activa durante el mediodía, por lo que recibe el nombre de teju asaje o teju hovy en alusión a su color. Autor: Pier Cacciali.

115

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Entre las especies más típicas del Bosque Atlántico del Alto Paraná, se puede destacar la ocurrencia de ranas como Hypsiboas albopunctatus, Hypsiboas faber, D. minutus y Dendropsophus caingua. Además reptiles como las serpientes Helicops infrataeniatus, Oxyrhopus petola, Tomodon dorsatus, Micrurus corallinus y Bothrops jararaca; lagartijas-gusano como Amphisbaena mertensi y Cercolophia roberti y para finalizar la lagartija arborícola Tropidurus torquatus y la lagartija verde Kentropyx viridis.
Fig. 8. Liolaemus azarai. Esta lagartija corre serio riesgo de extinción en el país, debido a que únicamente en nuestro país está presente en el remanente de la Isla Yacyretá. Autor: Luciano Ávila.

Agradecimientos
A Norman Scott, Santiago Carreira y Andrés Rinderknecht por facilitar material bibliográfico. A Mónica Rumbo, Luciano Ávila, Fredy Ramírez, Alberto Esquivel y Frederick Bauer por las fotografías. A Pablo Correa por la ayuda durante el procesamiento digital de las imágenes. A la World Wildlife Found y la Fundación Packard por la beca que me permitió profundizar en el conocimiento de la Biodiversidad y la conservación de la misma.

• Cerrado: Esta región cuenta con algunos componentes del Bajo Chaco o Chaco Húmedo y del Bosque Atlántico del Alto Paraná, en los sitios de contacto con ellos. Algunas especies que se pueden encontrar aquí son las ranas Hipsiboas albopuntatus, Dendropsophus minutus y Dendropsophus rubicundula y en cuanto a los reptiles, se destacan la lagartija-gusano Amphisbaena leeseri, la serpiente Phimophis guerini y la lagartija verde Teius teyou. Sin embargo, esta ecorregión es de suma importancia, ya que junto con el Bosque Atlántico del Alto Paraná, presentan una gran diversidad de especies endémicas. Entre los anfibios más típicos de la zona, se puede citar al sapo amarillo (Chaunus ictericus) y la rana D. rubicundula. También se puede destacar la presencia de otras ranas como Physalaemus centralis y Eupemphix nattereri. Entre las serpientes se encuentran Apostolepis dimidiata y Chironius flavolineatus. Además Acevedo et al. (1990) destacaron la presencia de del caiman Paleosuchus palpebrosus en esta ecorregión. Sin embargo, uno de los valores más altos con que cuenta el Cerrado desde el punto de vista herpetológico, es la diversidad de lagartijas de la Familia Gymnophthalmidae, en la cual la mayoría de las especies son muy raras, y por lo tanto se desconoce casi por completo su biología. Entre los registros más importantes de esta Familia, en esta ecorregión, se destacan Bachia breslaui, Cercosaura ocellata y Colobosaura modesta. • Bosque Atlántico del Alto Paraná: Esta, junto con la anterior, se encuentra entre las regiones más diversas del mundo (Myers et al., 2000). Al igual que las otras zonas, esta posee una gran zona de transición con el Chaco Húmedo, debido al amplio margen de contacto. En esta zona de transición, se destaca la presencia de Pseudopaludicola falcipes entre los anfibios y Erythrolamprus aesculapii, Liophis miliaris, Liophis reginae, Bothrops jararacussu y Micrurus altirostris entre las serpientes. Además, las lagartijas Stenocercus caducus y Tropidurus guarani y el lagarto Tupinambis duseni. 116

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Acevedo, C.; J. Fox; R. Gauto; T. Granizo; S. Keel; J. Pinazo; L. Spinzi; W. Sosa; y V. Vera. 1990. Áreas Prioritarias para la Conservación en la Región Oriental del Paraguay. Centro de datos para la conservación. Asunción. • Albino, A. 1994. Estado actual del registro de escamados extinguidos de América del sur y sus implicancias paleoambientales. Cuad. Herpetol. 8(1): 146-154. • Albino, A. 1995. Descripción del más antiguo Viperidae (Serpentes) de América del sur. Stud. Geol. Salmanticensia 31: 11-21. • Ananias, F.; P. C. A. Garcia y S. M. Recco-Pimentel. 2004. Conserved karyotypes in the Hyla pulchella species group (Anura, Hylidae). Hereditas 140: 42-48. • Angela, P. y R. Angela. 1999. La Extraordinaria Historia de la Vida. Grijalbo Mandadori, Barcelona. • Aquino, A. L., N. Scott y M. Motte. 1996. Lista de anfibios y reptiles del Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay. En pp.: 332-396. (Romero, O., ed.) Colecciones de Flora y Fauna del Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay, Subsecretaría de Estado de Recursos del Medio Ambiente, Ministerio de Agricultura y Ganadería, Asunción. • Báez Presser, J. L.; E. Buongermini; V. O. Fillipi; V. Fernández Crossa; A. B. Báez Almada; P. R. Zarza Lima y O. Oporto Migone. 2004. Algunos antece-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

dentes paleontológicos del Paraguay. Bol. Mus. Nac. Hist. Nat. Parag. 15(1-2): 95-110. • Blaylock, L. A.; R. Ruibal y K. Platt-Aloia. 1976. Skin structure and wiping behaviour of Phyllomedusinae frogs. Copeia 1976(2): 283-295. • Brown, J. H. y M. V. Lomolino. 1998. Biogeography, 2nd ed. Sinauer Associates, Sunderland. • Cei, J. M. 1979. Amphibians of Argentina. Monitore Zoologico Italiano, Universita degli Studi di Firenze. • Crisci, J. V., L. Katinas y P. Posadas. 2000. Introducción a la teoría y práctica de la Biogeografía Histórica. Sociedad Argentina de Botánica, Buenos Aires. • Dixon, J. y A. Markezich. 1992. Taxonomy and geographic variation of Liophis poecilogyrus (Wied) from South America (Serpentes: Colubridae). The Texas Journal of Science 44(2): 131-164. • Estes, R. y A. Báez. 1985. Herpetofauna of North and South America during the late Cretaceous and Cenozoic: Evidence for interchancge?. En pp.: 139-197. (Stehli, F. y D. Webb, eds.) The Great American biotic interchange, Plenum Press, New York. • Faivovich, J.; C. Haddad; P. Garcia; D. Frost; J. Campbell y W. Wheeler. 2005. Systematic review of the frog family hylidae, with special reference to Hylinae: Phylogenetic analysis and taxonomic revision. Bull. Amer. Mus. Nat. Hist. 294: 1-240. • Gorman, G. 1973. The chromosomes of the Reptilia, a cytotaxonomic interpretation. En pp.: 349-424. (Chiarell, A. E. y E. Capanna, eds.) Cytotaxonomy and vertebrate evolution. Academic Press, London. • Gorman, G.; L. Atkins y T. Holzinger. 1967. New karyotypic data on 15 genera of lizards in the family iguanidae, with discussion of taxonomic and cytological implications. Citogenetics 6: 286-289. • Hernando, A. 1995. Nota sobre el cariotipo de Anisolepis longicauda (Boulenger, 1891) (Polychrotidae) de la Isla Yacyreta, Paraguay. Facena 11: 113-114. • Heywood, V. 1995. Global Biodiversity Assessment. Cambridge University Press, Cambridge. • Lema, T. de. 1978. Novas espêcies de opistoglifontes do gênero Apostolepis Cope 1861 do Paraguai (Ophidia: Colubridae: Colubrinae). Com. Mus. Cien. PUCRGS 18/19: 1-49.

• Lema, T. de. 1993. Polimorfismo em Apostolepis dimidiata (Jan, 1862) com a invalidação de Apostolepis villaricae Lema, 1978 e Apostolepis barrioi Lema, 1978 (Serpentes: Colubridae: Xenodontinae: Elapomorphini). Acta Biol.. Leopoldensia 15(1): 35-52. • McClanahan, L. Jr.; V. H. Shoemaker y R. Ruibal. 1976. Structure and function of the cocoon of a ceratophryd frog. Copeia 1976(1): 179-185. • McClanahan, L. Jr.; R. Ruibal y V. H. Shoemaker. 1983. Rate of cocoon formation and its physiological correlates in a ceratophryd frog. Physiol. Zool. 56(3): 430-435. • Mercadal de Barrio, I.T. y A. Barrio. 2002. Tetraploidía en Ceratophrys (Anura, Leptodactylidae), análisis del registro fósil. Iheringia, Sér. Zool. 92 (3):17-31. • Myers, N.; R. Mittermeier; C. Mittermeier; G. da Fonseca y J. Kent. 2000. Biodiversity hotspots for conservation priorities. Nature, 403: 853-858. • Norman, D. 1994. Anfibios y Reptiles del Chaco Paraguayo, Tomo I. Ed. San José, Asunción. • Prado, D. E. 2000. Seasonally dry forests of tropical South America: from forgotten ecosystems to a new phytogeographic unit. Edinb. J. Bot. 57(3): 437-461. • Ruiz, I. R. y W. Beçak. 1976. Further studies on polyploid amphibians. V. C-banding in diploid and tetraploid species of Odontophrynus. Chromosoma 54: 69-74. • Salas, N. E.; C. Steinlein y M. Schmid. 2000. Karyotype of Odontophrynus achalensis (Anura, Leptodactyidae). Amphibia-Reptilia 21: 495-498. • Talbot, J. J. 1978. Ecological notes on the Paraguayan Chaco herpetofauna. J. Herpetol. 12(3): 433-435. • Vanzolini, P. E. 1974. Ecological and geographical distribution of lizards in Pernambuco, northeastern Brazil (Sauria). Pap. Av. Zool. 28: 61-90. • Vanzolini, P. E.; A. M. Ramos-Costa y L. Vitt. 1980. Repetis das Caatingas. Academia Brasileira de Ciências, Río de Janeiro.

117

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

DIVERSIDAD DE AVES EN PARAGUAY
MYRIAM VELÁZQUEZ Fundación Moisés Bertoni Prócer Carlos Arguello 208 Asunción, Paraguay mvelazquez@mbertoni.org.py

Introducción
Las aves son consideradas uno de los grupos mejor preparados para ajustarse a las condiciones de vida más diversas que existen en el planeta, inclusive en aquellas más hostiles. Las diferentes adaptaciones a los ambientes incluyen una gran variedad, ya que existen, por ejemplo, aves acuáticas que viven exclusivamente en agua dulce como las los patos y gallinetas y otras adaptadas a los ambientes salobres como los flamencos. Otras aves se mantienen exclusivamente en bosques y selvas subtropicales y tropicales como los surucuas y otras prefieren los pastizales o cerrados como algunos inambues y el ñandú guazu. Las aves desempeñan un papel importante en la economía humana, por su papel en el mantenimiento de la funcionalidad de los ecosistemas y por su utilización directa como aves domésticas u ornamentales. Ciertos tipos de aves contribuyen también a las condiciones de higiene y a la salud de las poblaciones humanas, como varias aves carroñeras, por ejemplo los yryvues, que se alimentan principalmente de cadáveres y otras rapaces nocturnas, como los cabures o lechuzas que se alimentan de roedores transmisores de enfermedades. Las aves son indicadores útiles de la biodiversidad global, principalmente porque ocupan casi todos los ecosistemas terrestres, son relativamente fáciles de reconocer y monitorear y han sido bien estudiadas. La avifauna de Paraguay era poco conocida hasta hace algunos años. En 1995 se publicó la primera revisión sobre el estado y distribución de 645 especies en Paraguay (Hayes 1995). En 2004, se publicó una segunda revisión, modificando en 685 el número de aves presentes en Paraguay (Guyra Paraguay 2004) . Esta cifra se modificó recientemente, alcanzando un total de 708 (Guyra Paraguay 2005; Del Castillo y Smith 2006, inéd). En estas 708, se encuentran representadas 67 familias distribuidas en 23 órdenes. La mayor parte de las especies son residentes, que habitan nuestro país durante todo el año. Sin embargo, una proporción (30 % aproximadamente) son migratorias, es decir son especies que llegan a Paraguay provenientes de otros países con el fin de reproducirse, de invernar o bien son visitantes ocasionales en paso migratorio hacia otras regiones o países.

a. Biogeografía
La Biogeografía es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos y la Ornitogeografía se refiere a la distribución de las aves en particular. Los criterios que se utilizan para realizar una clasificación en zonas ornitogeográficas suelen coincidir con los diferentes tipos de vegetación ya que las aves presentan una distribución que suele estar muy relacionada a la presencia de determinado tipo de comunidades vegetales. Según la clasificación global de Dinerstein (1995), en Paraguay se encuentran representadas cuatro ecorregiones: el Bosque Atlántico del Interior (o Bosque Atlántico del Alto Paraná), el Cerra-

do, las sabanas del Chaco o Chaco seco, el Chaco húmedo y el Pantanal. En Lowen et al. (1995) se menciona que existiría una quinta ecorregión: los pastizales del sur de Paraguay, denominados aquí «Pastizales Mesopotámicos».

Bosque Atlántico Alto Paraná
El Bosque Atlántico es una de las ecorregiones con mayor biodiversidad biológica del mundo y una de las más amenazadas a nivel global. Incluye un complejo de subregiones, de las cuales el Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA) ocurre en Paraguay. 119

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Antiguamente, este bosque se extendía por la Región Oriental, desde la orilla del Río Paraná hasta el extremo este del Depto. Concepción y el límite entre los Deptos. Itapúa y Misiones (Guyra Paraguay 2005). La vegetación predominante del BAAPA es el bosque subtropical semideciduo. La mayor parte de los bosques ya fueron explotados para la extracción de madera o están compuestos por una vegetación secundaria. (Di Bitetti et al. 2003). De las ecorregiones presentes en Paraguay, es la que contiene mayor número de especies de aves endémicas, (especies exclusivas de esta ecorregión y que no se encuentran en ninguna otra) y especies con problemas de conservación a nivel global (Guyra Paraguay 2005). En Paraguay ocurren 79 endemismos (Guyra Paraguay 2005; Brooks et al. 1999) a esta región y de éstas, 23 especies están en algún grado de amenaza a nivel mundial. El Bosque Atlántico se caracteriza por tener una estructura vertical que posibilita la existencia de una variedad de hábitats que favorece la diversidad de aves. Así, en el estrato alto se puede observar al Guyra campana (Procnias nudicollis) , o también la Tacuarita blanca (Polioptila lactea), el Sai o Mielerito azul (Conisrostrum speciosum) y el Guyra vera o Saíra dorada (Hemithraupis guira) formando bandadas mixtas. En el estrato medio tiránidos

como la Mosqueta media luna (Phylloscartes eximius) y la Mosqueta oreja negra (Phylloscartes paulistus), tucanes como el Tukâ pakova (Baillonius bailloni), y en el estrato bajo o sotobosque formicáridos como el Tovakusu (Chamaneza campanisona), el Mokói tyapíriru (Corythopis delalandi), entre otros. A su vez, los estratos pueden variar en su composición y estructura, lo cual aumenta la diversidad de hábitats y con ello la diversidad de aves. Así, en un sotobosque compuesto principalmente por bambúceas, se pueden encontrar al Chupadientes (Conopophaga linneata), el Takuari (Drymophila malura) y especies muy raras y amenazadas como el Katatáu (Sporophila falcirostris), el Corbatita oliváceo (S. frontalis) y el Afrechero plomizo (Haplospiza unicolor).

Cerrado
El Cerrado ocupa el centro de Brasil, ingresando a Paraguay en los Deptos. de Concepción, Amambay, San Pedro, Canindeyú y Caaguazú. (Guyra Paraguay 2005). Es la segunda ecorregión en superficie de América del Sur y una de las mayores asociaciones de sabanas con bosques y constituye un ecosistema de especial interés por la diversidad biológica que alberga y por estar amenazado a nivel global. El cerrado es un complejo de ecosistemas que engloba pastizales, (campos limpio), campos sujos, campos cerrados y cerrado, y bosques o cerradones. Cada tipo de hábitat se caracteriza por el porcentaje de cobertura de leñosas (arboreas y arbustivas) y gramíneas y su composición específica. Según la clasificación de especies endémicas del Cerrado de Da Silva (1997), en Paraguay ocurren once especies endémicas (Guyra Paraguay 2005), de las cuales cuatro están amenazadas. Especies típicas del cerrado son el Ynambu’i pytâ (Nothura minor), el Tangara ñu (Neothraupis fasciata), el Pepitero de corbata (Saltator atricollis) y el Yvyja’u moroti (Eleothreptus candicans).

Pastizales mesopotámicos
Esta ecorregión comprende la planicie del río Uruguay en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, en Argentina, extendiéndose por Uruguay, sur de Brasil y en Paraguay, en los Deptos. Itapúa y Misiones.

Fig.1 Chauna torquata- Chahâ-Especie típica del chaco húmedo. Autor: Fredy Ramírez

120

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Los ambientes acuáticos del Chaco Húmedo contienen una singular diversidad de aves: se pueden observar a la mayoría de los representantes de la familia Ardeidae o garzas como el Guyratî (Ardea alba), la Garcita blanca (Egretta thula), el Hoko guasu (Ardea cocoi), la Garza bruja (Nycticorax nycticorax), Cigueñas (Ciconia maguari y Mycteria americana) y el Chahâ (Chauna torquata). En el Chaco Seco el tipo de vegetación predominante son los bosques de tipo xerófilo. (Guyra Paraguay 2005). El Arapasu guasu (Drymornis bridgesii), el Arapasu ñu (Xiphocolaptes major), el Gallito copetón (Rhinocrypta lanceolata) y el Pepitero chico (Saltatricula multicolor) son especies típicas de estos ambientes. Entra las especies amenazadas de los bosques secos se encuentra el carpintero Ypekû hû (Dryocopus schulzi) y en las lagunas saladas el Flamenco (Phoenicopterus chilensis). Los humedales son sitios de concentración de especies migratorias o playeritos del género Calidris, entre otros.

Fig. 2 Culicivora caudacuta-Tachurí coludo. Especie amenazada de los Pastizales y el Cerrado. Autor: Fredy Ramírez

Pantanal
Se encuentra ubicado en la cuenca del Alto Paraguay, con una superficie de 133.465 km2 abarcando territorio en Brasil, Paraguay y Bolivia. Aunque el pantanal se encuentra principalmente en el Mato Grosso occidental brasileño (85%), una pequeña porción se sitúa en Paraguay (5%) en el Depto Alto Paraguay. Se caracteriza por la presencia de grandes extensiones de humedales, como sabanas inundables, lagunas y esteros. Estos hábitats son propicios para la concentración de especies acuáticas como el Mbigua (Phalacrocorax olivaceus), el Mbaguari (Ciconia maguari), el Jabiru (Jabiru mycteria), la Garza blanca (Ardea alba) y la Garcita blanca (Egretta thula) (Idea 2002).

Esta ecorregión puede ser considerada como una vasta y continua planicie en la que se alternan paisajes planos y relieves ondulados. Se caracteriza por un conjunto de tipos de ecosistemas principalmente herbáceos, cuyo rasgo distintivo es que su composición florística está dominada por gramíneas. (Guyra Paraguay 2005). Ente la especies más conspicuas que caracterizan a esta ecorregión se pueden mencionar: Ñandu guasu (Rhea americana), los inambúes Ynambu guasu (Rynchotus rufescens) y el Ynambu’i (Nothura maculosa). Al menos unas cinco especies de aves que habitan los pastizales se encuentran amenazados a nivel global: Yetapá de collar (Alectrurus risora), la Cachirla dorada (Anthus nattereri), el Chopî sa’yju (Xanthopsar flavus), Capuchino corona gris (Sporophila cinnamomea) y el Capuchino de collar (S. zelichi), entre otras.

b. Estado de conservación de las aves en Paraguay
La pérdida de hábitat es la principal amenaza para la supervivencia de las especies, afectando a unas 1008 especies en todo el mundo. De éstas, un 74% se encuentran amenazadas por la explotación no sostenible de los bosques tropicales y por la habilitación de tierras forestales para la agricultura. La segunda causa de declinación de las poblaciones es la explotación directa por el hombre, a través de la cacería y el comercio para ave de jaula. La mayoría de las especies afectadas por la cacería son las que pertenecen al grupo de los no-passeriformes, siendo muchos de ellos conspicuos y de gran tamaño. Algunas familias son particularmente sensibles a esta amenaza, como los loros y papagayos, aves muy populares como mascota. 121

Chaco
El gran Chaco Americano es una ecorregión boscosa de excepcional biodiversidad que se extiende por Argentina, Paraguay, Bolivia y una pequeña porción de Brasil, ocupando más de 1.000.000 km2. Esta ecorregión presenta una gran variedad de climas y relieves que originan una amplia diversidad de ambientes: pastizales, esteros y sabanas, secas e inundables, bañados, salitrales, ríos, diversidad de bosques y arbustales. (The Nature Conservancy et al., 2005).

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Las invasiones de especies exóticas han causado sino todas, la mayor parte de las extinciones desde 1800. Estas extinciones ocurrieron en islas que no poseían defensas naturales contra la introducción de predadores como gatos y roedores, de competidores herbívoros y de plantas exóticas que invadieron y modificaron los hábitats naturales. (BirdLife International 2004). Para determinar el grado de amenaza de una especie, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, estableció una serie de categorías y criterios, a partir de los cuales se puede evaluar el estado de conservación de un taxón. Esta clasificación es utilizada a nivel internacional y en los últimos años, se ha adoptado como base para definir el estado de conservación a nivel regional y nacional. El último análisis a nivel global (utilizando la Versión 3.1 de los criterios de la UICN) ha demostrado que el 12% de las especies de aves esta amenazada de extinción. Más de 1000 (85% del total) están amenazadas por pérdida de hábitat y degradación Desde 1800, se han extinguido 103 especies y otras 182 se encuentran actualmente a un paso de la extinción. Las especies amenazadas se concentran en el Neotrópico y sudeste de Asia, reflejando la riqueza relativa de especies y los altos niveles de endemismos en estas regiones. Paraguay ocupa el sitio número 26 dentro de los 50 países con mayor número de especies globalmente amenazadas, siendo Brasil e Indonesia los países que con mayor número de especies (114) (BirdLife International 2004).

Las categorías de la UICN, a partir de las cuales se puede evaluar el estado de un taxón son: • Ex: cuando no hay duda razonable de que el último individuo ha muerto. • EW: extinta en estado silvestre: cuando la especie solamente sobrevive en cautiverio o como una especie naturalizada fuera de su rango de distribución. • CR: cuando enfrenta un riesgo extremadamente alto de extinción en la naturaleza. • EN: cuando enfrenta un riesgo muy alto de extinción en la naturaleza. • VU: cuando enfrenta un riesgo alto de extinción en la naturaleza. • NT: cuando habiendo sido evaluada para los criterios anteriores, no califica para ninguno de ellos, pero es probable que sea clasificada bajo algunos de las categorías anteriores en un futuro cercano. En Paraguay, en el contexto global, existen 27 especies amenazadas a nivel global (5 En peligro crítico, 5 En peligro y 17 vulnerables) y 33 especies en la categoría Casi Amenazada, totalizando entonces 60 especies en alguna categoría de amenaza (Tabla1). De estas 60 especies, 23 son endémicas del Bosque Atlántico y 4 son endémicas del Cerrado. El estado de las especies a nivel global no necesariamente refleja el estado de la especie a nivel nacional, ya que una especie en una categoría de amenaza menor a nivel mundial, podría estar a una categoría mayor de amenaza, por causas de origen local. Por ejemplo, el águila harpía (Harpia harpyja) está clasificada como Casi Amenazada a escala global, estando sus fortalezas en países más al norte como Venezuela, sin embargo, en Paraguay, la especie es sumamente rara, razón por la cual esta clasificada como En Peligro crítico. A nivel nacional, la Secretaría del Ambiente (SEAM) publicó en 2006, la resolución 524/06 clasificando a las especies según su categoría de amenaza a nivel nacional. Esta lista es el resultado de talleres realizados con técnicos de la SEAM, de la Universidad Nacional de Asunción, Organizaciones No Gubernamentales, Entidades Binacionales y se basó en los criterios de la UICN, versión 3.1. Según esta resolución, en Paraguay se encuentran 16 especies En peligro crítico, 30 En peligro y 67 son clasificadas como Vulnerable (Tabla1). A continuación, se describen las especies que se encuentran amenazadas a nivel global y que también son endémicas del Bosque Atlántico y el Cerrado, por ser las dos ecorregiones con mayor biodiversidad y mayor grado de amenaza. Para la descripción del estado de las

Fig. 3 Yvyja’u moroti (Eleothreptus candicans)

122

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

especies se utilizó principalmente la publicación de BirdLife International (2004), donde se realiza un análisis del estado de conservación de las aves del mundo.

Nothura minor (Ynambu’i pytä)
En los últimos años, la especie ha sido registrada en unos pocos sitios a lo largo de su extenso rango en el centro y sur de Brasil. En Paraguay, ha sido recientemente registrada en el noreste del país, en los cerrados del Depto. de San Pedro (Barnett et al. 2004). Sin embargo, la densidad de la especie es baja en estos sitios conocidos, estando ausente en una gran superficie de hábitat disponible y con las condiciones adecuadas para la especie. Esta especie habita los pastizales del cerrado caracterizados por una cobertura continua de gramíneas o pastos altos. La rápida conversión de su hábitat por la agricultura mecanizada, la ganadería intensiva, las especies exóticas invasoras, el uso de pesticidas, las altas frecuencias de quemas no controladas amenazan la supervivencia de la especie (BirdLife International 2004)

Argentina. Existen registros de bandadas de 100 ejemplares a principios del siglo XX, pero los registros posteriores a 1980 incluyen registros de no más de tres ejemplares. Esto indica una extrema declinación, estando su rango de hábitat actualmente muy fragmentado. Esta especie habita los bosques húmedos o Bosque Atlántico, prefiriendo los bordes de bosque. Se la encuentra asociada a especies de bambúceas, presentando algún tipo de movimiento estacional relacionado a la floración de las mismas. La fragmentación de los bosques, asociado a sus requerimientos altamente específicos de hábitat, la convierten en una especie susceptible a la extinción.

Amazona pretrei (Charao)
Esta especie se encuentra confinada actualmente a unas pocas localidades del sudeste de Brasil. En Argentina y en Paraguay (Deptos. Canindeyú, Alto Paraná e Itapúa) ocurre en forma ocasional. Habita los bosques ribereños restringiéndose a las regiones del Río Paraná con presencia de Kuri’y (Araucaria angustifolia). Existe una fuerte asociación con este árbol, del cual se alimenta a partir de su semillas. La pérdida del hábitat por la deforestación y la captura para su comercio como mascota son las principales causas de la disminución de su población.

Pipile jacutinga (Jacutinga)
Las poblaciones de la Jacutinga, han sufrido una marcada declinación en Brasil, Paraguay y Argentina, y se encuentra virtualmente extinta en el norte y sur de su rango. Originalmente era una especie abundante en la Región Oriental, pero la pérdida de su hábitat y la presión de caza han ocasionado que la especie haya desaparecido en una gran parte del rango de su distribución y que actualmente sólo existan pequeñas poblaciones que están confinadas a áreas protegidas. La especie se encontraba ampliamente distribuida en Paraguay, en los Deptos. de Amambay, Canindeyú, Alto Paraná, Caaguazú, Itapúa, pero los estudios recientes revelan que su distribución se encuentra actualmente localizada en unos pocos sitios. Las estimaciones actuales arrojan una cifra de 870-1,515 de individuos, de los cuales unos 600 corresponderían a la Reserva Natural del Bosque Mbaracayu. (Clay et al. en prensa). Es una especie de los bosques altos, de ribera y zona de nacientes y barreros. Las principales amenazas para la supervivencia de la especie son la destrucción de los bosques por la deforestación y la cacería ilegal.

Amazona vinacea (Loro vinoso)
Es una especie endémica del Bosque Atlántico del sudeste de Brasil, este de Paraguay y noreste de Argentina. La especie ha desaparecido de la mayoría de las localidades donde se la había registrado históricamente. En Paraguay, existen muy pocos registros de Concepción y Caazapá, habiendo desaparecido casi totalmente de los Deptos. de Amamabay, Caaguazú, Itapúa y Guairá. Los sitios clave para la especie en Paraguay son el complejo de reservas de Itaipú Binacional en el Depto. Alto Paraná y la Reserva Natural Itabó en el Depto. Canindeyú, estimándose en 220 individuos la población en Paraguay. (Cockle et al., 2007). Está asociada a bosques de Araucaria angustifolia (kuri’y), o a bosques húmedos con abundantes epífitas y bambúceas y bosques secundarios. La pérdida del hábitat, la fragmentación y el comercio como mascota han producido una rápida declinación de la población. 123

Claravis godefrida (Pararu)
Es una especie rara en el sudeste de Brasil. Han habido pocos registros en el este de Paraguay, en el Depto. Canindeyú y en el norte de la provincia de Misiones,

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Dryocopus galeatus (Ypekû akä mirä)
La especie se encuentra restringida al sur de Brasil, este de Paraguay, (Deptos. Amambay, San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Alto Paraná, Caazapa, Paraguari e Itapua), y norte de Argentina. Si bien existen numerosos sitios donde se ha registrado a la especie en Paraguay, no se puede concluir que es una especie común del Bosque Atlántico (Obs. pers.). La principal amenaza para la especie es la elevada tasa de deforestación en todo su rango de distribución.

La población ha sufrido un proceso de declinación numérica debido a la deforestación y a la fuerte presión de trampeo, particularmente en Brasil, donde es frecuente su comercialización como ave de jaula. La especie tiene sus fortalezas en el norte y hacia el este-noreste de la Región Oriental, en los Deptos. San Pedro y Canindeyú, siendo más bien rara hacia el sur de la región oriental, en el Depto. Itapúa. La deforestación y la conversión del hábitat para la agricultura han afectado en forma histórica el hábitat. La urbanización, la industrialización, la expansión de la frontera agrícola, la colonización y la construcción de rutas son las fuentes de las amenazas actuales.

Platyrinchus leucoryphus (Picochato chico)
Ocurre a bajas densidades en bosque atlántico primario y secundario en el sudeste de Brasil, este de Paraguay, (Deptos. de Canindeyú, Caazapa e Itapúa) y noreste de Argentina, (provincia de Misiones). Las poblaciones conocidas son menos numerosas de lo que se había estimado previamente y es probable que sigan disminuyendo debido al acelerado proceso de deforestación y la pérdida de hábitat a lo largo de su rango de distribución.

Sporophila frontalis (Corbatita oliváceo)
En los últimos años la distribución de esta especie se ha fragmentado en el sudeste de Brasil, con unos pocos registros en el noreste de Argentina y este de Paraguay. La población se ha reducido drásticamente durante la última centuria (1900) y actualmente es más frecuente en jaulas como animal de mascota que en la naturaleza. La deforestación y pérdida de su hábitat, asociado a su alta dependencia de bambúceas y a la captura como ave de jaula son las causas de la declinación de la especie.

Procnias nudicollis (Guyra campana)
El Guyra campana se distribuye por el este de Brasil, noreste de Argentina (provincia de Misiones, con un registro en Corrientes y este de Paraguay). En Brasil y Paraguay es relativamente común, mientras que en Argentina es una especie rara.

Sporophila falcirostris (Corbatita picudo)
Es una especie rara en el Bosque Atlántico del sudeste de Brasil, este de Paraguay y noreste de Argentina. La mayoría de los registros se refieren a un solo ejemplar o a unos pocos individuos para una determinada localidad, por lo cual podría suponerse que la especie ha sido siempre de rara frecuencia. Esta especie de hábitos nómades y especialista de bambuzales prefiere el estrato medio y alto de bosques secundarios, o bosques secundarios o bordes de bosque. La extensa deforestación ha fragmentado su hábitat, aumentando las distancias físicas y temporales entre los hábitats con bambúceas, de las cuales depende para su alimentación y nidificación.

Especies extintas en Paraguay
La UICN establece que una especie se considera extinta cuando no existe duda razonable de que el último individuo ha muerto.

Fig. 4. Pipile jacutinga (Jakutinga o Yacutinga)

124

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Las especies exóticas invasoras han sido la causa de muchas extinciones de especies, particularmente en islas que no poseían defensas contra predadores o competidores introducidos, o bien por la invasión de especies vegetales que reemplazaron su hábitat natural o por la introducción de patógenos y parásitos. Para prevenir las extinciones se necesita poseer un mejor conocimiento de las especies amenazadas, acciones legales efectivas y un uso sostenible de los recursos En Paraguay, es posible que el Pato serrucho (Mergus octosetaceus) se haya extinguido a nivel nacional. La especie aún sobrevive en Brasil y Argentina, donde se la ha registrado recientemente.

ciones autosostenibles se las denomina especies establecidas. Finalmente, algunas de estas especies consiguen avanzar sobre ambientes naturales, con lo cual se convierten en invasoras. La Convención de Diversidad Biológica define: una especie invasora «es una especie introducida que prospera sin ayuda directa del ser humano y amenaza a hábitats naturales o seminaturales fuera de su área de distribución» y como consecuencia tiene impactos económicos, sociales y medioambientales. Las especies exóticas pueden transformar la estructura de los ecosistemas y afectar a las especies nativas que los componen, restringiendo su distribución o excluyéndolas, ya sea directamente compitiendo con ellas por los recursos, o indirectamente cambiando la forma en que los nutrientes se reciclan Las especies exóticas invasoras, están categorizadas como la segunda causa de la pérdida de biodiversidad en el mundo (Matthews 2005). En Paraguay, se encuentran registradas cinco especies exóticas de aves. Tres de ellas se encuentran establecidas: la Garcita bueyera (Bubulcus ibis), la Paloma casera (Columba livia) y el Gorrión (Passer domesticus).

Mergus octosetaceus
Es el único representante de este género en Sudamérica. El hábitat de esta especie se restringe a arroyos selváticos de aguas transparentes y límpidas, con abundante vegetación costera con rápidos pedregosos sin presencia humana permanente. (Chebez 1999). La especie ocurre en el sudeste de Brasil, en muy bajas densidades y en unas pocas localidades disjuntas, en la provincia de Misiones, Argentina. En Paraguay, Bertoni (1901) comenta que la especie habitaba los pequeñas arroyos y corrientes de la margen paraguaya del río Paraná, en el Depto. Alto Paraná. Sus observaciones datan de 1891. La deforestación y la contaminación de ríos y la construcción de represas que han inundado extensas superficies, con la consiguiente eliminación del hábitat propicio para la especie, son las causas principales de la desaparición de esta especie. La especie aún sobrevive, en pequeños números en Brasil y Argentina. (BirdLife International 2004). La única localidad exacta conocida en Paraguay es el río Carapá, en las proximidades de Catueté, en el Depto. Canindeyú donde se observó un ejemplar en 1984, constituyendo éste, el último registro conocido para la especie en el país. (Scott and Carbonell 1986, N. López Kochalka verbally 1990 in Collar et al. 1992).

Especies de aves exóticas en Paraguay Struthio camelus - Avestruz
Esta especie, originaria de África, se introdujo en Paraguay con el fin de cría y comercialización. No se poseen datos oficiales sobre el estado actual de esta especie.

Bubulcus ibis- Garcita bueyera
Originaria de África, Asia y Europa. En Chile, compite por el alimento con aves nativas (Jaksic, 1998). En la isla de Hawai preda los nidos y se alimenta de los pollos de la especie nativa Himantopus mexicanus (Stone y Anderson, 1998). La especie está ampliamente distribuida en Paraguay. B. ibis es hospedador de garrapatas, las cuales podrían introducir y diseminar enfermedades asociadas.

c. Especies exóticas
Una especie exótica o introducida es aquella que procede de otra región u hábitat. Esta definición suele coincidir con las fronteras políticas de un país, sin embargo el desplazamiento de organismos dentro de un mismo país también puede ocasionar impactos negativos iguales o aún más grandes que la importación de una nueva especie a un país. La proporción de especies exóticas o introducidas que logra establecerse formando pobla-

Columba livia- Paloma casera
De las aves, esta paloma, originaria de Europa es considerada la plaga urbana número uno, a nivel mundial. Esta ampliamente distribuida en América del Sur, con grandes concentraciones en ciudades ocasionando daños a las estructuras edilicias, debido a los efectos corrosivos de sus excrementos. También supone una 125

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

amenaza para la salud humana ya que transmite enfermedades como ornitosis y la histoplasmosis y otras que afectan a las aves de corral y a la fauna silvestre (Matthews 2005).

Passer domesticus- Gorrión
Esta especie es autóctona de Eurasia y norte de África. Actualmente está ampliamente distribuida y totalmente establecida en el continente americano. Sin embargo, su distribución está restringida a las áreas urbanas ya que depende de ellas para su alimentación. Es vector de enfermedades como la toxoplasmosis (http: www.institutohorus.org.br). Se encuentra ampliamente distribuida en Paraguay, asociado a las zonas urbanas. El gorrión compite con otras especies de aves por los sitios de nidificación, desplazando agresivamente de su territorio a los individuos que intentan anidar allí.

conservation in the Cerrado Región, South American. Biodiversity and Conservation 6: 535-450. • Di Bitetti, M. S., Placci, G; y Dietz, L. A. 2003 Una visión de biodiversidad para la ecorregión del Bosque Atlántico de Alto Paraná. Diseño de un paisaje para la conservación de la Biodiversidad y prioridades para las acciones de conservación. Washington, D. C. World Wildlife Fund. • Dinerstein, E.; D. M. Olson;D.J. Graham; A. L. Webster; S. A. Primm; M. P. Bookbinder y G. Ledec 1995. A conservation Assesment of the terrestrial ecoregions of Latin American and the Caribbean. Washington D. C. : The International Bank for reconstruction and Development/The World Bank. • ENAPRENA 1995. Documento base sobre biodiversidad. Proyecto Estrategia Nacional para la Protección de los Recursos Naturales (ENAPRENA) SSERNMA/MAG-GTZ. Asunción, Paraguay. • Global Invasive Species Database. WWW.ISSG.org/ database • Guyra Paraguay (2004). Lista comentada de las de Paraguay. Annotated checklist of the brds of Paraguay. Asunción, Paraguay. • Guyra Paraguay (2005). Atlas de las Aves de Paraguay. Asunción, Paraguay. • Hayes F. E. 1995. Status, distribution and biogeography of the birds of Paraguay. American Birding Association. Monographs in Filed Ornithology No. 1). • Idea 2002. Pantanal Paraguay. Asunción. Paraguay. • Jaksic, F. M. 1998. Vertebrate invaders and their ecological impacts in Chile. Biodiversity and Conservation 7, 1427±1445 (1998). • Matthews S. 2005. Sudamérica invadida. El creciente peligro de las especies exóticas invasoras. GISP: Programa Mundial sobre especies invasoras, 80 pp. • Stone, C. P., and S. J. Anderson. 1988. Introduced Animals in Hawaii’s Natural Areas. Vertebrate Pest Conference Proceedings collection: Proceedings of the Thirteenth Vertebrate Pest Conference. University of Nebraska. • SEAM. 2006. Resolución Número 524/06: Por la cual se aprueba el listado de las especies de Flora y Fauna amenazadas del Paraguay.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• BirdLife International, 2004.Threatened Birds of the world 2004. CD ROM. Cambridge, UK: BirdLife International. • Barnett, J. M., J. Klavins; H. del Castillo; Rob. P. Clay. 2004. Nothura minor (Tinamidae), a globally threatened Cerrado species new to Paraguay. • Idea 2002. Pantanal Paraguay. Asunción Paraguay. • Bertoni, A. de W. (1901) Aves nuevas de Paraguay: catálogo de las Aves de Paraguay. An. Cient. Paraguay 1, ser. 1:1-26. • Collar N. J.; L. P. Gonzaga; N. Krabbe; A. Madroño Nieto; L. G. Naranjo; T. A Parker III y D. C. Wege 1992. Threatened Birds of the Americas. The ICBP/ IUCN Red Data Book. Cambridge, U.K. • Cockle,K.;G.Capuzzi;A.Bodrati;R.Clay;H.del Castillo; M. Velázquez; J. I. Areta,; N. Fariña y R. Fariña. 2007. Distribution, abundance and conservation of Vinaceus Amazons ( Amazona Vinacea) in Argentina and Paraguay. J. Field Ornithol. 78 (1): 21-39.. • Chebez, C. C. (1999). Los que se van. Especies argentinas en peligro. Ed. Albatros. Buenos Aires. Argentina. • Da Silva, J. C. M. (1997). Endemic bird species and

126

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• SEAM. 2006. Conservación de la Diversidad Biológica en el Paraguay: una propuesta de la Secretaria del Ambiente para la Guía de Acciones. Volumen 1: Conservación in situ, exsitu y Usos Sostenibles de la Biodiversidad. • SEAM. 2006. Conservación de la Diversidad Biológica en el Paraguay: una propuesta de la Secretaria del Ambiente para la Guía de Acciones. Volumen 2: Evaluación y Seguimiento de la Conservación de la Biodiversidad incluida la taxonomía y Comunidades Indígenas: Mantenimiento de Conocimientos y Prácticas Tradicionales para la Biodiversidad. • The Nature Conservancy (TNC) , Fundación Vida Silvestre (FVSA), Fundación para el Desarrollo Sustentable del Chaco (desde el Chaco) y Wildlife Conservation Society Bolivia (WCS) . 2005. Evaluación Ecorregional del Gran Chaco Americano /Gran Chaco Americano Ecoregional Assessment. Buenos Aires. Fundación Vida Silvestre Argentina. • UICN (2004). 2004 IUCN Red List of threatened species. www.redlist.org.

127

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla1: Especies amenazadas y endémicas de Paraguay Nombre Cientifico Rhea americana Tinamus solitarius Crypturellus obsoletus Nothura minor Taoniscus nanus Phoenicopterus chilensis Anhima cornuta Neochen jubata Sarkidiornis melanotos Mergus octosetaceus Vultur gryphus Accipiter poliogaster Accipiter superciliosus Leucopternis polionota Harpyhaliaetus coronatus Morphnus guianensis Harpia harpyja Spizaetus ornatus Spizaetus tyrannus Pipile cumanensis Pipile jacutinga Crax fasciolata Odontophorus capueira Laterallus xenopterus Aramides saracura Numenius borealis Tryngites subruficollis Columba speciosa Claravis godefrida Geotrygon montana Geotrygon violacea Nombre Común Ñandu guasu o Ñandu Ynambu kagua o Macuco Ynambu apeky’a o Tataupá rojizo Ynambu’i pytâ, Ynambu’i loma o Perdiz menor Ynambu karape o Perdiz petisa Guarimbo pytâ o Flamenco Añuma, Tapakâre o Chajá real Guanana o Ganso de monte Ype tî apu’a o Pato ganso Chimbe, Mbiguatî o Pato serrucho Yryvu o Cóndor Taguato’i o Azor grande Taguato’i ka’aguy o Azor chico Taguato morotî o Aguilucho blanco Taguato hovy apiratî o Águila coronada Apakaní, Yryvutinga o Águila monera Taguato ruvicha o Águila harpía Taguato apiratî o Águila crestuda real Hu’i ruhutî o Águila crestuda negra Jaku petî o Pava campanilla Jakutinga o Yacutinga Mytû o Pava pintada Uru, Uru uru o Urú Ñahana’i o Burrito guarani Sarakura, Ypaka’a ka’aguy o Saracura Chululu’i o Campesino Chululu’i o Playerito canela Pykasu mbatara o Paloma trocal Pararu o Palomita morada Jeruti pytâ o Paloma montera castaña Jeruti pirângâ o Paloma montera violácea EN CR CR CR NT VU CR VU VU CR CR X CR VU EN NT EN NT NT CR NT EN VU CR VU CR CR VU EN VU EN VU VU VU X X X X NT EN CR VU VU NT CR
Global Nac Cerr Ba

NT NT EN VU CR CR X X X

Anodorhynchus hyacinthinus Gua’a hovy o Papagayo azul Anodorhynchus glaucus Ararâ, Gua’a hovy o Papagayo violáceo

128

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Nombre Cientifico Ara ararauna Ara chloropterus Primolius maracana Pyrrhura frontalis Pionopsitta pileata Amazona pretrei Amazona vinacea Otus atricapillus Pulsatrix koeniswaldiana Strix huhula Strix hylophila

Nombre Común Kaninde, Gua’a sa’yju o Papagayo amarillo Gua’a pytâ o Papagayo rojo Marakana o Maracaná afeitado Chiripepe, Arivaja o Chiripepé cabeza verde Tu’î guembe o Lorito cabeza roja Chorao o Charao Parakáu keréu o Loro vinoso Kavure o Lechucita Urukure’a mini o Lechuzón mocho chico Suinda hû o Lechuza negra Suinda ka’aguy o Lechuza listada Yvyja’u mbatara o Atajacaminos cola manchada Yvyja’u moroti o Atajacaminos ala blanca Ybyya’u tuju o Atajacaminos de pantano Urutau o Guaimingue guasu o Urutaú coludo Mainumby ruguaitî o Ermitaño escamado Mainumby hû o Picaflor negro Mainumby hovyû o Picaflor verde Mainumby o Picaflor cola castaña Mainumby o Picaflor de antifaz Suruku’a o Surucuá Marakana yvyguy, Jiru o Yeruvá Chakuru guasu o Chacurú grande Tukâ pôka o Arasarí chico Tukâ pakova o Arasarí banana Tukâ’i o Tucán pico verde Ypekû ne’i o Carpinterito cuello canela Ypekû ne’i o Carpinterito Kurutu’i o Carpintero arco iris Ypekû para o Carpinterito barrado Ypekû hovy o Carpintero verde Ypekû akâ mirâ o Carpintero cara canela Ypekû hû o Carpintero negro

Global

Nac

Cerr

Ba

CR EN NT VU X X VU VU CR X X X EN VU NT VU VU EN NT EN EN EN X X X X X X X VU VU NT VU X X X X CR X X NT VU NT VU VU X X X X X

Caprimulgus maculicaudus Eleothreptus candicans Eleothreptus anomalus Nyctibius aethereus Phaethornis eurynome Florisuga fusca Stephanoxis lalandi Thalurania glaucopis Leucochloris albicollis Trogon surrucura Baryphthengus ruficapillus Notharchus swainsoni Selenidera maculirostris Baillonius bailloni Ramphastos dicolorus Picumnus temminckii Picumnus albosquamatus Melanerpes flavifrons Veniliornis spilogaster Piculus aurulentus Dryocopus galeatus Dryocopus schulzi

129

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Nombre Cientifico Campephilus robustus Dendrocincla turdina Lepidocolaptes falcinellus Lepidocolaptes fuscus

Nombre Común Ypekû guasu ka’aguy o Carpintero grande Arapasu hovy o Trepador pardo Arapasu pini o Chinchero escamado Arapasu’i o Chinchero enano Ypekû juru karapâ o Picapalo oscuro Andarín Tacuarero Turu kue o Pijuí corona rojiza Chikli hovy o Pijuí ceniciento Kurutie hovy o Curutié oliváceo Havía kapi’i kua o Espartillero enano Kiete, Guyra kerai o Titiri Titiri o Titiri ceja blanca Ka’a’i guyra o Ticotico cabeza negra Ka’a’i guyra akâhû, Titiri o Ticotico rojo Ka’a’i guyra pytâ, Titiri o Ticotico ocráceo chico Tiatui o Ticotico ojo blanco Arapasu’i râ o Picolezna estriado Arapasu’i râ o Picolezna rojizo Mborevi pochigua o Raspahojas Macuquiño o Macuquito Mbatara para o Batará goteado Chororo o Batará pintado Akâ botô o Batará copetón Mbatara o Batará ala roja Takuari pytâ o Tiluchí colorado Takuari o Tiluchí estriado Mbatara’i o Tiluchí enano Mbatara chioro o Batará negro Tovakusu, Uru’i, Guyra vava o Tovaca Guyra vaka, Tovakusu o Chululú pintado Chululu’i o Chululú chico Tokotoko o Chupadientes

Global

Nac

Cerr

Ba

VU VU EN VU EN NT NT EN X

X X X X X

Campylorhamphus falcularius Geobates poecilopterus Clibanornis dendrocolaptoides Synallaxis ruficapilla Synallaxis cinerascens Cranioleuca obsoleta Spartonoica maluroides Syndactyla rufosuperciliata Anabacerthia amaurotis Philydor atricapillus Philydor dimidiatus Philydor rufus Hylocryptus rectirostris Heliobletus contaminatus Xenops minutus Sclerurus scansor Lochmias nematura Hypoedaleus guttatus Mackenziaena leachii Mackenziaena severa Thamnophilus torquatus Drymophila rubricollis Drymophila malura Terenura maculata Pyriglena leucoptera Chamaeza campanisona Grallaria varia Hylopezus nattereri Conopophaga lineata

X X

VU VU NT X NT EN VU EN X X X VU VU VU VU VU X X X EN EN X X VU VU VU VU EN X X X X X X X X X

130

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Nombre Cientifico Melanopareia torquata Phyllomyias burmeisteri Phyllomyias virescens Phyllomyias reiseri Culicivora caudacuta Polystictus pectoralis

Nombre Común Guyra’i ñu o Gallito nuca canela Tachuri o Mosqueta pico curvo Tachuri o Mosqueta corona oliva Tachuri o Mosqueta de Reiser Guyra’i ñu o Tachurí coludo Tachuri o Tachurí canela

Global

Nac

Cerr

Ba

VU VU VU

X

X X

VU NT NT NT

VU

Pseudocolopteryx dinellianus Doradito pardo Euscarthmus rufomarginatus Guyra ka’i o Tachurí Mionectes rufiventris Phylloscartes eximius Phylloscartes ventralis Phylloscartes paulistus Phylloscartes sylviolus Myiornis auricularis Hemitriccus diops Ramphotrigon megacephala Platyrinchus leucoryphus Alectrurus tricolor Alectrurus risora Muscipipra vetula Tityra semifasciata Schiffornis virescens Piprites chloris Antilophia galeata Manacus manacus Chiroxiphia caudata Phibalura flavirostris Pyroderus scutatus Procnias nudicollis Oxyruncus cristatus Cyanocorax cristatellus Atticora melanoleuca Thryothorus leucotis Tachuri o Ladrillito Karichu o Mosqueta media luna Karichu o Mosquetita Karichu o Mosqueta oreja negra Karichu o Mosquetita cara canela Taî’i o Mosqueta enana Mosqueta de anteojos Picochato cabezón Jurupe o Picochato chico Jetapa’i o Yetapá chico Guyra jetapa, Jetapa’i o Yetapá de collar Viudita coluda Tuere’i o Tueré Tiotoi, Bailarín oliváceo o Flautín Bailarín verde Guyra purû, Soldadito o Bailarín negro Tangaratî, Jaguarete nambi o Bailarín blanco Saraki hovy o Bailarín azul Anambe jetapa o Tesorito Jaku toro, Guyra toro o Yacutoro Guyra póng, Guyra campana o Pájaro campana Juru akua o Picoagudo Aka‘e ñu o Urraca campestre Mbyju’i o Golondrina de collar Kuruvi guasu o Ratona vientre rojo

X NT VU VU NT NT EN VU X X X VU EN VU VU VU EN EN VU X VU VU VU X VU X NT EN VU VU EN VU VU VU EN X X X X X X X

131

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Nombre Cientifico Polioptila lactea Turdus subalaris Anthus hellmayri Anthus nattereri Hylophilus poicilotis

Nombre Común Tacuarita blanca Korochire chiâ, Havía Ñakyrâ o Zorzal plomizo Guyra tape o Cachirla pálida Guyra tape o Cachirla dorada Chivi akâ pytâ o Chiví coronado Mboropi o Arañero silbón Sai hovy o Tangará arcoiris Tietê o Tangará alcalde Teî teî o Tangará picudo Sai rusu o Frutero imperial Tie pytâ, Havía sa’yju o Fueguero morado Mborevi ro’a, Jurundi o Frutero coronado Bandoleta Pioro o Frutero cabeza castaña Tangara ñu o Tangará banda blanca Havía tyvyta hovajuva o Pepitero de corbata Guaranichinga o Pepitero negro Apysa hû o Cachilo de antifaz Guyra‘i hû ka‘aguy o Espiguero negro Achi’ija o Reinamora enana Pichochô, Katatáu o Corbatita oliváceo Katatáu, Pichochô o Corbatita picudo Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino garganta café Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino pecho blanco Guyra juru tu’î o Capuchino de collar Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino castaño Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino corona gris

Global

Nac

Cerr

Ba

NT

VU VU VU

X X

VU

EN VU X X VU X X

Basileuterus leucoblepharus Tangara seledon Euphonia pectoralis Euphonia chalybea Stephanophorus diadematus Habia rubica Tachyphonus coronatus Cypsnagra hirundinacea Pyrrhocoma ruficeps Neothraupis fasciata Saltator atricollis Saltator fuliginosus Coryphaspiza melanotis Tiaris fuliginosa Amaurospiza moesta Sporophila frontalis Sporophila falcirostris Sporophila ruficollis Sporophila palustris Sporophila zelichi Sporophila hypochroma Sporophila cinnamomea

NT

VU VU VU

X

X VU X NT VU X EN VU EN VU NT VU VU NT EN CR NT VU VU EN CR VU CR EN X X X X

Referencias:
Global: estado de conservación a escala global, según la clasificación de la UICN y BirdLife International 2004. Nac: estado de conservación a escala nacional, en base a la resolución de la SEAM 524/06 y siguiendo los criterios de la UICN. BA: especie endémica de Bosque Atlántico Cerr: especie endémica del Cerrado Categorías: CR: En Peligro crítico, EN: En Peligro, VU: Vulnerable, NT, Casi Amenazada 132

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Diversidad de Mamíferos en Paraguay
Miguel A. Morales Protected Areas Management Advisor People, Protected Areas and Conservation Corridors Conservation International (CI) mamorales@conservation.org

a. Introducción
Los primeros mamíferos aparecieron sobre la faz de la tierra durante la última parte del Periodo Triásico, hace aproximadamente 200 millones de años (Gould y McKay 2004), cuando la mayor parte de las masas terrestres estaban aún conectadas entre sí. Hacia el final del Periodo Cretáceo, cuando los dinosaurios se extinguieron de manera repentina cerca de 65 millones de años atrás, los mamíferos se diversificaron ocupando los nichos ecológicos que quedaron vacantes (Gould y McKay 2004; Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Los mamíferos vivientes actuales (Clase Mammalia) pueden ser descriptos de manera general como vertebrados de sangre caliente que alimentan a su prole con leche secretada por las glándulas mamarias de las hembras, tienen el cuerpo cubierto de pelo, tres huesos en el oído medio y bocas provistas de dientes (Gould y McKay 2004). Aunque los mamíferos modernos tienen en común las características citadas arriba, la Clase Mammalia contiene una increíble variedad de formas y tamaños, los cuales habitan una amplia diversidad de nichos ecológicos (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). La especie más pequeña de mamífero es el murciélago hocico de cerdo (Craseonycteridae thonglongyai) de Tailandia, que mide 33 mm de largo y pesa no más de 2 grs. (Hulva y Horacek 2002) y la más grande la ballena azul (Balaenoptera musculus) con 30,5 metros de largo y un peso de 150 toneladas (Mizroch, Rice, y Breiwick 1984). A excepción del interior de la Antártica, los mamíferos habitan virtualmente cada hábitat existente en la tierra: bosques templados y tropicales, sabanas, desiertos y tundras. Este éxito evolutivo se debe a que los mismos desarrollaron una gran variedad de adaptaciones fisiológicas, morfológicas y de historias de vida, tales como termorregulación, sistemas de locomoción y hábitos alimenticios, que les han permitido colonizar, explotar y sobrevivir en los más diversos ecosistemas terrestres (Gould y McKay 2004). Así, los mamíferos modernos incluyen especies de hábitos voladores, cavícolas, terrestres, acuáticos, anfibios, etc., con dietas insectívoras, frugívoras, nectarívoras, folívoras, herbívoras, carnívoras, piscívoras, hematófagas, omnívoras y/o carroñeras. En base a características de su desarrollo embrionario, los mamíferos modernos se dividen en tres grupos principales: los Monotremas, también conocidos como Prototerios, son mamíferos primitivos que se reproducen por medio de huevos e incluyen a los equidnas y ornitorrincos (restringidos en la actualidad a la región zoogeográfica Australiana; los Marsupiales o Metaterios que paren crías en un estado embrionario temprano, los que completan su desarrollo en un repliegue dérmico en forma de bolsa (marsupio) ubicada en el abdomen materno; y los Placentarios o Euterios que completan el desarrollo fetal dentro del útero de las hembras, al que se relacionan por medio de un complejo órgano denominado placenta (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Se estima que en la tierra existen en la actualidad aproximadamente unas 4.629 especies de mamíferos descriptos para la ciencia (Wilson y Reeder 1993), clasificados en 26 órdenes y 136 familias (Gould y McKay 2004; Cole, Reeder, y Wilson 1994). De éstos, 11 órdenes , 50 familias y 1.116 especies ocurren en la región zoogeográfica Neotropical (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000; Baker 1991), donde Paraguay se encuentra ubicado. En esta región ocurren alrededor de 25% de todas las especies de mamíferos conocidos en el mundo, 38% de los cuales son endémicos a la misma (Cole, Reeder, y Wilson 1994). La riqueza de mamíferos de la región Neotropical es solamente sobrepasada por la Etiópica, donde existen unas 52 familias (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Pero estos números son preliminares, ya que cada año se describen nuevas especies de mamíferos para la 133

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ciencia. A manera de ejemplo se cita que entre 1992 y 1999 fueron descubiertas 57 nuevas especies de mamíferos (de los órdenes Didelphimorphia, Paucituberculata, Insectivora, Chiroptera, Primates y Rodentia) para la región Neotropical; un promedio de un nuevo género y ocho nuevas especies por año (Patterson 2000).

b. Origen de la mastofauna sudamericana
Durante el Periodo Triásico cuando los primeros mamíferos surgieron, unos 200 millones de años atrás, los continentes que hoy conocemos como Sudamérica, África, Antártica, India y Australia formaban parte del supercontinente del sur denominado Gondwana (Marshak 2001). Sudamérica y África comenzaron a separarse alrededor de 100 millones de años atrás (Periodo Cretáceo), moviéndose principalmente en sentido oeste. Una vez completada ésta separación, Sudamérica permaneció aislada de cualquier otra masa terrestre hasta la formación del Istmo de Panamá, unos 3 millones de años atrás (Periodo Terciario). La formación de este

puente terrestre entre Norte y Sudamérica terminó con el largo aislamiento de estos continentes y permitió el activo intercambio de sus faunas, las que por millones de años habían evolucionado aisladamente (Marshall 1988). Este evento, conocido como «El Gran Intercambio Americano» (denominación originada en la literatura de habla inglesa con el nombre de «Great American Interchange»), duró unos 2 millones años e involucró numerosos taxones adaptados a una gran diversidad de hábitats (Webb 1976). La interconexión de Norte y Sudamérica a través del Istmo de Panamá puso en marcha el intercambio activo de especies de mamíferos de ambos continentes, el cual resultó en una importante reestructuración de la fauna sudamericana. Se estima que alrededor de 34 familias sudamericanas migraron a Norteamérica, mientras que unas 47 familias norteamericanas arribaron a Sudamérica, utilizando el puente terrestre de mesoamericano en ambas direcciones (Cuadro 1) (Marshall 1988). Muchas de estas familias se encuentran extintas en la actualidad.

CUADRO 1 Familias de mamíferos terrestres participantes del «Gran Intercambio Americano» ORDEN
§

Familia

Descripción *

Origen ¶

Situación **

MARSUPIALIA Didelphidae XENARTHRA Mylodontidae Megatheriidae Glyptodontidae Myrmecophagidae Dasypodidae INSECTIVORA Soricidae NOTOUNGULATA Toxodontidae CARNIVORA Canidae Felidae Mustelidae Procyonidae Ursidae PROBOSCIDEA Gomphotheriidae Zarigüeyas Perezoso gigante Perezoso gigante Gliptodonte Osos hormigueros Armadillos Musarañas Toxodontes Caninos Felinos Mustélidos Prociónidos Osos Mastodontes Sudamérica# Sudamérica Sudamérica Sudamérica Sudamérica Sudamérica Holoártico Sudamérica Holoártico Holoártico Holoártico Holoártico Holoártico Holoártico Viviente Extinta Extinta Extinta Viviente Viviente Viviente Extinta Viviente Viviente Viviente Viviente Viviente Extinta

134

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ARTIODACTYLA Cervidae Camelidae Tayassuidae PERISSODACTYLA Equidae Tapiridae RODENTIA Erethizontidae Hydrochoeridae Sciuridae Cricetidae LAGOMORPHA Leporidae

Ciervos y venados Camellos y llamas Pecaríes Equinos Tapires Puercoespines Capibara Ardillas Ratones, ratas Conejos y liebres

Holoártico Holoártico Holoártico Holoártico Holoártico Sudamérica# Sudamérica# Holoártico Holoártico Holoártico

Viviente Viviente Viviente Extinta Viviente Viviente Viviente Viviente Viviente Viviente

FUENTE: elaboración propia, basado en Marshall 1988 y MacFadden 2006NOTAS: Nomenclatura basada en Gould y McKay 2004 y Carlinni y Tonni, 2000* Nombre genérico basado en Carlinni y Tonni, 2000 y elaboración propia. Se refiere al origen de la familia al momento del «Gran Intercambio Americano». Las especies que emigraron del sur al norte son clasificadas como de origen sudamericano; las que emigraron de norte a sur son clasificadas como de origen holoártico (región comprendida por Norteamérica y Eurasia)** Viviente: familia con especies actuales; Extinta: Familias sin especies vivientes en la actualidad en Sudamérica Familias llegadas a Sudamérica provenientes originalmente de Gondwana o África

Los taxones provenientes del norte experimentaron una explosiva diversificación en Sudamérica (Marshall 1988). La competencia ejercida por los taxones «invasores» del norte tuvo consecuencias negativas para la fauna autóctona, con excepción de los Xenarthra (osos hormigueros, armadillos y perezosos), primates cébidos (monos del Nuevo Mundo), quirópteros (murciélagos) y roedores caviomorfos (capibaras, pacas, puercoespines y especies afines) (Eisenberg 1999; MacFadden 2006; Marshall 1988). Los taxones de mamíferos terrestres norteños que se establecieron exitosamente en el sur y que persisten hasta la actualidad ocuparon los nichos carnívoros (Orden Carnivora: felinos, caninos, prosciónidos, úrsidos y mustélidos), herbívoros (Orden Perissodactyla: tapires; Orden Artiodactyla: pecaríes, cérvidos y camélidos) y una variedad de otros niveles tróficos llenados por los insectívoros y roedores no-caviomorfos (Orden Rodentia: ratas, ratones, lagomorfos y ardillas) (Eisenberg 1999; Marshall 1988). Es importante señalar que los taxones que ya existían en Sudamérica antes del «Gran Intercambio Americano» y no considerados como autóctonos, tales como los primates y roedores caviomorfos, arribaron probablemente de África a través de los numerosos intercambios faunísticos previos a este evento. El origen de los quirópteros es ampliamente debatido y actualmente es considerado como desconocido (MacFadden 2006). Los taxones sudamericanos que emigraron al norte no corrieron la misma suerte, ya que la mayoría de ellos no se diversificó ni sobrevivió hasta el presente. Muy pocas especies de los órdenes Marsupialia (marsupiales), Xenarthra (armadillos y osos hormigueros) y

Rodentia (puercoespines) persisten hasta la actualidad en Norteamérica (MacFadden 2006; Marshall 1988). Por lo tanto, se puede afirmar que la fauna sudamericana actual es el resultado de complejos procesos de dispersión, especiación, diversificación y extinción que tuvieron lugar durante millones de años. Se estima que alrededor del 50% de las familias y géneros que actualmente habitan Sudamérica descienden de taxones emigrados de Norteamérica (Marshall 1988). Los cambios climáticos y la sobreexplotación de origen antropogénico (consecuencia de la llegada del Homo sapiens) se cree contribuyeron considerablemente en procesos de extinción de la antigua megafauna sudamericana (Eisenberg 1999).

c. Diversidad de especies de mamíferos en Paraguay
Debido a que el Paraguay no cuenta con un inventario completo de su flora y fauna, el conocimiento de su diversidad biológica es aún preliminar (SEAM/PNUD/ GEF 2003) y probablemente se encuentra entre la menos conocida en Sudamérica (Neris 1998). Sin embargo, los mamíferos y aves son los taxones que han sido más estudiados hasta la actualidad (SEAM/PNUD/GEF 2003). El estado del conocimiento de la mastofauna paraguaya a través del tiempo es descrito en detalles por Myers, Taber, y Gamarra de Fox (2002). Estos autores resaltan el hecho que no fue sino hasta recientemente, mediados de la década de 1970, que los estudios sobre la riqueza taxonómica de mamíferos se intensificó y sistematizó. 135

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Aunque la riqueza taxonómica de mamíferos de Paraguay a nivel de órdenes y familias está bastante consensuada entre los mastozoólogos, no ocurre lo mismo con la riqueza de especies. De acuerdo a la información publicada más reciente, la riqueza taxonómica de mamíferos se encuentra entre los siguientes rangos: 9 órdenes , 31 familias y 163 especies (Gamarra de Fox y Martin 1996), 9 órdenes , 29 familias y 167 especies (Neris et al. 2002), 9 órdenes , 30 familias y 156 especies (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002). Considerando la riqueza de especies, los órdenes mejor representados en Paraguay son Chiroptera con 49 especies (31,2%) y Rodentia con 44 especies (28,0%); seguidos en orden decreciente por Carnivora con 18 especies (11,7%), Marsupialia con 15 especies (9,6%),

Xenarthra con 14 especies (8,9%), Artiodactyla con 10 especies (6,4%), Primates con 5 especies (3,2%), y Perissodactyla y Lagomorpha con una especie (0,6%) cada uno (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Cartes 2006) (Figura 1). A nivel sudamericano, Paraguay ocupa el décimo lugar entre 13 países considerados, en cuanto a riqueza específica se refiere (estimación basada en Ceballos, G., y J. A. Simonetti. 2002). Brasil es el país más diverso a nivel específico, con 534 especies; seguido por Colombia, Ecuador, Perú y Argentina, con 436, 362, 361 y 356 especies respectivamente. Los paises con menor riqueza de especies son Chile, Guyana Francesa y Uruguay (Ceballos y Simonetti 2002) (Figura 2).

FIGURA 1 Riqueza de especies por orden Mamíferos del Paraguay
Chiroptera R o d e n t i a Carnivora

Órdenes

Marsupialia Xenarthra Artiodactyla P r i m a t e s Perissodactyla Lagomorpha

FUENTE: elaboración propia, basado en Myers, P., A. Taber, y I. Gamarra de Fox. 2002. Una especie de ardilla (Familia Sciuridae) se adiciona a la lista de estos autores.

FIGURA 2 Riqueza de especies por país - Sudamérica Brasil Colombia Ecuador Perú Argentina Venezuela Bolivia Guayana Surinan Paraguay Chile Guayana Francesa Uruguay

FUENTE: elaboración propia, basado en Ceballos, G., y J. A. Simonetti. 2002

136

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Esta riqueza específica relativamente baja para el Paraguay podría explicarse por los siguientes factores biogeográficos: a) relativa baja superficie territorial (406.752 km2); b) carácter mediterráneo, por lo que su mastofauna carece de especies marinas; c) localización latitudinal en el centro-sur de Sudamérica, entre los meridianos 54o 19’ y 62o 38’ oeste, y los paralelos 18o 18’ y 27o 30’ sur. Es conocido que, en sentido general, la riqueza taxonómica de la fauna y la flora terrestres aumenta a medida que la latitud decrece (Kaufman 1995; Acevedo 1998). La gran distancia del Ecuador le confiere al país un carácter subtropical, donde naturalmente existe una menor riqueza de especies. La combinación de la localización latitudinal y baja superficie territorial hace que dentro del mismo país, el gradiente latitudinal norte-sur sea limitado. Adicionalmente, a nivel continental, el extremo sur de Sudamérica (el Cono Sur a partir de los 15 o al sur) tiene las características de una península, en donde la riqueza de especies disminuye mucho más rápidamente con el incremento de la latitud (Redford y Eisenberg 1992; Eisenberg 1999); y d) topografía relativamente homogénea, alejado de los mayores accidentes geográficos y ortográficos del continente, con rangos altitudinales de que no favorece la existencia de una alta diversidad de especies (Stevens 1992). Sin embargo, las limitaciones impuestas por la mediterraneidad y la falta de gradientes latitudinales y altitudinales podría estar contrarrestada por el relativamente gran gradiente de precipitación dentro del país (más que nada en sentido este-oeste) y la ubicación transicional del Paraguay en relación a 4 grandes ecorregiones (Chaco, Bosque Atlántico del Alto Paraná, Campos Cerrados y Pantanal), lo que propiciaría la existencia de gran heterogeneidad de paisajes y ecosistemas.

te inferiores a los euterios (Gould y McKay 2004). Familia Didelphidae (Cuicas, zarigüeyas o falsas comadrejas[es], (las especies de este orden son frecuente y erróneamente llamadas comadrejas. Las comadrejas verdaderas pertenecen al orden Carnivora, familia Mustelidae); mykuré [gua]) Esta familia incluye a 63 especies que ocupan diversos nichos ecológicos, salvo altas elevaciones y desiertos, las cuales se distribuyen ampliamente desde Canadá hasta sur de la Argentina. En Paraguay se citan entre 14 y 15 especies en su mayoría nocturnas, de hábitos arbóreos, acuáticos y/o terrestres; y dietas omnívoras, carnívoras, insectívoras y/o frugívoras (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000; Redford y Eisenberg 1992; Neris 1998).

Orden Xenarthra (xenartros)
Este antiguo grupo está restringido del Nuevo Mundo. Los registros fósiles sugieren que las primeras especies aparecieron en el Paleoceno tardío, unos 60 millones de años atrás. En la actualidad el orden contiene 29 especies que incluye a los osos hormigueros, perezosos y armadillos (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Familia Myrmecophagidae (Osos hormigueros y osos meleros [es]; yurumí y caguaré [gua]) Las especies de esta familia se encuentran especializadas para alimentarse casi exclusivamente de hormigas y termitas. Habitan bosques y sabanas tropicales y subtropicales (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). En Paraguay ocurren 2 especies de esta familia (Neris 1998; Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002). Familia Bradypodidae (perezosos [es]; aó-aó [gua]) Incluye a los perezosos de tres dedos, especies casi exclusivamente arborícolas y de dieta estrictamente folívora. En Paraguay se ha documentado la presencia de una sola especie, Bradypus variegatus (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Neris 1998). Familia Dasypodidae (armadillos, quirquinchos y pichiciegos [es]; tatú [gua] Las especies de esta familia se diferencian de los demás miembros del orden Xenarthra porque sus cuerpos están cubiertos de corazas. Esta es familia más diversa de los xenartros vivientes, con unas 20 especies que se distribuyen desde los Estados Unidos de Norteamérica hasta el sur de la Argentina (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). En Paraguay se han registrado 11 especies de armadillos. La mayoría de ellos se alimentan de hormigas y termitas, son nocturnos y tienen hábitos fosoriales (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Neris 1998). 137

d. Órdenes y familias de mamíferos de Paraguay
Dado que el conocimiento de la diversidad taxonómica a nivel de especies se encuentra aún en debate, presentamos a continuación una breve descripción de los órdenes y familias descriptas para el país. La nomenclatura taxonómica se basa en: Vaughan, T., J. Ryan, y N. Czaplewski. 2000, y Myers, P., A. Taber, y I. Gamarra de Fox. 2002. Los nombres en español están seguidos de la forma abreviada [es], mientras que los nombres locales en guaraní por [gua].

Orden Didelphimorphia (Marsupiales)
Es uno de los tres órdenes de metaterios o marsupiales del Nuevo Mundo (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Los marsupiales se caracterizan por parir crías en estado embrionario que completan su desarrollo en el marsupio materno; tener el primer dedo de la mano es oponible; carecer de garras; y tener capacidad craneana, temperatura corporal y metabolismo ligeramen-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Orden Primates (primates no humanos y el hombre)
Este orden posee unas 200 especies que incluyen a lemures, monos, simios no humanos y el hombre (Gould y McKay 2004) distribuidas mayormente en las áreas tropicales y subtropicales del mundo (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). En Paraguay se han registrado 5 especies de primates pertenecientes a 2 familias (Neris 1998; Gamarra de Fox y Martin 1996). Familia Callitrichidae (monos tamarinos y titíes [es]; ca’i [gua]) Esta familia se encuentra restringida al Nuevo Mundo (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000; Gamarra de Fox y Martin 1996). Las especies de esta familia se encuentran entre las más pequeñas de primates, son diurnos y están altamente adaptadas para la vida arbórea, aunque no poseen colas prensiles (Redford y Eisenberg 1992). En territorio paraguayo ocurre solamente una especie (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Neris 1998). Familia Cebidae (monos [es]; ca’i, carayá [gua]) Al igual que la familia anterior, los cébidos están restringidos al Nuevo Mundo; poseen miembros largos, uñas curvadas, colas prensiles y el pulgar del pié no es oponible (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Se conocen 4 especies de cébidos para el Paraguay (Neris 1998), cuatro de ellos diurnos y uno nocturno.

Fig. 1 Cebus apella (Mono caí) Autor: Fredy Ramírez

Orden Chiroptera (quirópteros)
Este orden incluye a los murciélagos o mbopí, los únicos mamíferos voladores verdaderos. Habitan todos los continentes, excepto la Antártica y las partes más frías del Ártico (Gould y McKay 2004; Redford y Eisenberg 1992). Se conocen unas 977 especies para la ciencia, siendo el segundo orden más numeroso a nivel mundial luego del de los roedores. La gran mayoría de los quirópteros son nocturnos y utilizan la ecolocación de alta frecuencia como medio de navegación (Gould y McKay 2004). En Paraguay se tiene registrada la ocurrencia de entre 48-49 especies (Lopez-Gonzalez 2004; Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002), aunque se estima que existirían muchas más (Neris 1998). Se cita 1 especie de murciélago saquero (Familia Emballonuridae), 1 especie de murciélago oreja de embudo (Familia Natalidad), 2 especies de murciélagos pescadores (Familia Noctilionidae), 17 especies de murciélagos filostomidos (Familia Phyllostomidae), 13 especies de murciélagos vespertilionidos (Familia Vespertilionidae), y 15 especies de murciélagos molosidos (Familia Molossidae) (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002).

Orden Carnivora (carnívoros)
Incluye a una gran diversidad de especies con variada características pero que provienen de un ancestro común. Los carnívoros están adaptados para la predación de otros vertebrados (Gould y McKay 2004) e inmigraron de Norteamérica luego de la formación del Istmo de Panamá (Redford y Eisenberg 1992). En Paraguay se conocen 4 familias.

Fig. 2 Panthera onca. (Yaguarete) Reserva Natural del Bosque Mbaracayú. Miguel Morales

138

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Familia Felidae (gatos silvestres, ocelote, puma y jaguar [es]; mbaracayá, yaguarundí, tirica, yaguarete’i, puma, yaguareté [gua]) En ésta familia se encuentran especies con una alta especialización para la predación, con rostro corto adaptado para poderosas mordidas, colmillos largos, visión aguda y miembros anteriores muy fuertes y provistos de uñas retractiles (Gould y McKay 2004; Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Se conocen 7 especies de felinos en Paraguay (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Neris 1998).. Familia Canidae (perros, zorros y lobos [es]; yaguá, aguara’i, aguará guasú [gua]) Aquí se incluyen a los perros, zorros y lobos. Los cánidos tienen un rostro largo que alberga a un complejo y refinado sistema olfativo, colmillos largos, miembros con pies digitígrados y uñas no retractiles (Redford y Eisenberg 1992). La mayoría de las especies están adaptadas a una dieta carnívora, aunque algunas pueden ser altamente omnívoras (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Se registran 4 especies de cánidos en Paraguay (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Neris 1998). Familia Mustelidae (nutrias verdaderas, hurones, martas y zorrinos [es]; lobopé, yaguapé, mbaracayá eirá y yaguané[gua]) Esta familia agrupa a una gran diversidad de especies de distribución cosmopolita, que ocupan varios hábitats y que son reconocidos por el cuerpo largo, patas relativamente cortas y rostro corto (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Se conoce que 5 especies ocurren en Paraguay (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002). Familia Procyonidae (mapache u osito lavador y coatíes [es]; aguarapopé y coatí [gua]) Las especies de esta familia son reconocidos por el cuerpo de tamaño pequeño o medio, cola relativamente larga, cara corta con orejas erectas, patas plantígradas con uñas curvas y dieta generalmente omnívora (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). En Paraguay ocurren 2 especies (Neris 1998), una de coatí y una de aguarapopé.

gestivo posee un ciego de gran tamaño que actúa como cámara fermentadora, esencial para la digestión de una dieta altamente herbívora. Aquí se incluyen los equinos (caballos, asnos y cebras), rinocerontes y tapires (Redford, Taber, y Simonetti 1990; Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). Familia Tapiridae (tapires [es]; mboreví [gua]) Los tapires habitan en la actualidad zonas tropicales y subtropicales del Nuevo Mundo y Malasia. Se caracterizan por el cuerpo fuerte y pesado de alrededor de 230 kg., patas relativamente cortas con cuatro dedos delanteros y tres traseros, y una corta probóscide (Redford, Taber, y Simonetti 1990; Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). En Paraguay se registra una especie de tapir (Neris 1998).

Orden Artiodactyla (ungulados de dedos pares)
Se agrupan aquí a los ungulados cuyas extremidades terminan en número par de dedos, con alta especialización del aparato digestivo para la dieta herbívora y alta biomasa. El orden agrupa especies tanto de rumiantes como no rumiantes (Gould y McKay 2004). Familia Tayassuidae (pecaríes [es]; cure’i, tañycatí y taguá [gua]) Es una familia restringida al Nuevo Mundo e incluye a los pecaríes. Los mismos se caracterizan por los caninos modificados en forma de colmillos, cuatro dedos en las patas anteriores y tres en las posteriores y estómago dividido en tres cámaras, aunque no son rumiantes (Redford y Eisenberg 1992). En Paraguay se conocen 3 especies de pecaríes (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002). El taguá (Catagonus wagneri), era considerado extinto hasta que en la década de 1970 fue redescubierto para la ciencia (Neris 1998). Familia Camelidae (llamas, vicuñas y guanacos [es]; guasú cacá [gua]) Incluye rumiantes primitivos, adaptados a zonas áridas y semiáridas, con pezuñas digitígradas y ausencia de cuernos en la cabeza (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000; Redford y Eisenberg 1992). En Paraguay se conoce solamente una especie, el guanaco, que habita las zonas mas secas del chaco paraguayo (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002). Familia Cervidae (ciervos y venados [es]; guasú, guasú pucú y guasutí [gua]) 139

Orden Perissodactyla (ungulados de dedos impares)
Este orden agrupa a los ungulados (cuadrúpedos con pezuñas o cascos) cuyas extremidades terminan en número impar de dedos. El aparato di-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Agrupa a rumiantes cuya principal característica es la presencia de astas (sin cobertura córnea) que caen y se reemplazan en ciclos generalmente anuales (Gould y McKay 2004). Se conocen 6 especies para el Paraguay (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002).

Orden Lagomorpha (conejo, liebres y picas)
Las especies de este orden se caracterizan por tener cuatro incisivos superiores y dos inferiores que crecen continuamente, patas digitígradas, colas extremadamente cortas o ausentes, labio superior partido y dieta estrictamente herbívora (Gould y McKay 2004; Redford y Eisenberg 1992). Familia Leporidae (conejo [es]; tapití [gua]) Son lagomorfos con orejas relativamente largas, patas posteriores más largas que las anteriores y la cola es reducida y peluda (Redford, Taber, y Simonetti 1990). En Paraguay se conoce solamente una especie de esta familia (Neris 1998), conocida localmente con el nombre de tapití.

Orden Rodentia (roedores)
Es el orden más diverso, representando alrededor de 43% de todos los de mamíferos conocidos a nivel mundial. Son animales cosmopolitas que habitan casi todos hábitats conocidos de la tierra, cuyas mandíbulas superior e inferior con compleja articulación para la masticación, y que contienen solamente un par de dientes incisivos que crecen permanentemente (Vaughan, Ryan, y Czaplewski 2000). En Paraguay se tiene confirmada la presencia de unas 44 especies (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002), número que podría ser aún bastante preliminar e incompleto. Las familias de roedores del Paraguay incluyen 1 especie de ardilla (Familia Sciuridae), 24 de ratones (Familia Muridae), 2 de puercoespines, coendú o cui’i (Familia Erethizontidae), 1 de vizcacha (Familia Chinchillidae), 3 de cuis o apere’a y maras (Familia Caviidae), 1 de agutí o acutí (Familia Dasyproctidae), 1 de paca o acutipak (Familia Agoutidae), 4 de tuco tucos (Familia Ctenomydae), 5 de ratas espinosas (Familia Echymidae), 1 especie de falsa nutria o quyyá (Familia Myocastoridae), 1 de capibara o carpincho (Familia Hydrochoeridae) (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002; Neris 1998).

e. Distribución ecorregional de los mamíferos en Paraguay
Debido a la posición biogeográfica del Paraguay, en un área de gran transición o ecotono entre ecorregiones, la mayoría de las especies de mamíferos se distribuyen ampliamente y no están restringidos a una sola ecorregión. Más estudios son necesarios para entender con mayor detalle la biogeografía de los mamíferos en Paraguay. Los datos disponibles en la actualidad dan cuenta de la distribución de mamíferos en la región oriental y occidental, las cuales ocupan parte de ecorregiones actualmente reconocidas como unidades biogeográficas separadas. Así la región oriental incluye al Chaco seco, el Chaco húmedo y el Pantanal, mientras que la región oriental posee porciones del Boque Atlántico del Alto Paraná, los Campos Cerrados y del Chaco húmedo. A continuación se presenta un resumen de las especies restringidas a las ecorregiones Chaco seco (basado principalmente en Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002) y Bosque Atlántico del Alto Paraná (basado en Fragano, F., y R. Clay. 2005), con mención de aquellas se estima habitan preferentemente el Pantanal, el Chaco húmedo y el Cerrado (basado en los conocimientos del autor).

Chaco seco:
Ésta ecorregión es la más seca del país y está dominada por bosques xerofíticos bajos, con abundancia de cactáceas. Ocupa el oeste y centro de la Región Occidental (Clay, De Egea, y Del Castillo 2005). El Chaco seco es particularmente rico en roedores (Familia Rodentia) y armadillos (Familia Dasypodidae) restringidos a esa ecorregión (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002). Entre los primeros se incluyen 3 especies de ratones silvestres (Akodon toba, Andalgalomys pearson y Pseudory-

Fig.3 Dasyprocta azarae (Akuti sa´y ju) Especie amenazada del Bosque Atlántico Autor: Miguel Morales

140

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

zomys simplex), un ratón espinoso (Proechimys longicaudatus), la vizcacha (Lagostomus maximus), el apere’a gris o cuis gris (Galea musteloides), el tapití bolí o conejo de palo (Dolichotis salinicola), y al menos 3 especies de tucotuco (Ctenomys boliviensis, Ctenomys conoveri y Ctenomys dorsalis). Entre los armadillos, el tatú poyu’i o quirquincho chico (Chaetophractus vellerosus), el tatu aí chaqueño (Cabassous chacoensis), el tatú poyu’i o quirquincho grande (Chaetophractus villosus), y el tatú ciego o pichiciego (Chlamyphorus retusus) estarían limitados al Chaco seco. Otras especies con distribución restringida a esta ecorregión incluyen 2 especies de monos, el el ca’i pochy y el ca’i ygáu (Callithrix argentata, Familia Callithricidae; y Callicebus donacophilus, Familia Cebidae); una especie de murciélago de cola libre (Eumops dabbeni, Familia Molossidae); el perezoso de tres dedos o aó-aó (Bradypus variegatus, Familia Bradypodidae); el guanaco (Lama guanicoe, Familia Camelidae) que habita las dunas vegetadas de la porción más oeste del chaco paraguayo; y el taguá o pecarí chaqueño (Catagonus wagneri, Familia Tayassuidae). El único registro de una especie de ardilla para el Paraguay (Sciurus spadiceus, Familia Sciuridae), se conoce para esta ecorregión (Cartes 2006). Las áreas silvestres más extensas del Paraguay se encuentran en el Chaco seco, sobretodo en la porción norte del mismo, en la frontera con Bolivia. Este hecho ha llevado a la comunidad conservacionista internacional a reconocer al Chaco seco paraguayo-boliviano como uno de los últimos sitios salvajes (originalmente denominado «The Last of the Wild» por Sanderson et al. 2000) del Cono Sur de Sudamérica (Sanderson et al. 2002). Debido a su gran extensión y buen estado de conservación, el Chaco seco es considerado como un área importante para la conservación del jaguar o yaguareté (Panthera onca, Familia Felidae) a nivel regional (Sanderson et al. 2000) y probablemente para otras especies como el tatú carreta o armadillo gigante (Priodontes maximus, Familia Dasypodidae) y el mboreví o tapir (Tapirus terrestres, Familia Tapiridae).

ridae y Echimydae), y 3 especies de mykuré (Familia Didelphidae) (Fragano y Clay 2005). Los registros más recientes del yaguá yvyguy o perro vinagre (Speothos venaticus, Familia Canidae) y de la pororoca, guazu’i o corzuela enana (Mazama nana, Familia Cervidae) en Paraguay han sido reportados para esta ecorregión, aunque no estarían restringidos a ella.

Chaco húmedo y Pantanal
El Chaco húmedo o Bajo chaco es un mosaico de extensas sabanas de palma karanda’y (Copernicia alba, Familia Arecaceae), humedales, esteros, bosques en islas y bosques en galerías que abarca la porción sudeste de la llanura chaqueña y los departamentos de Ñeembucu y Cordillera; mientras que la porción del Pantanal en territorio paraguayo se localiza en la porción este del departamento Alto Paraguay hasta la desembocadura del Río Apa en el departamento de Concepción. Incluye bosques sub-húmedos medios, humedales, lagunas y bosques inundables (Clay, De Egea, y Del Castillo 2005). En conjunto forman un extenso paisaje de humedales que desde el punto de vista de la fauna de mamíferos no presenta especies únicas o restringidas a ellas. Sin embargo, los ambientes acuáticos favorecen la presencia de especies tales como el guasú pucú o ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus, Familia Cervidae), el carpincho o capibara (Hydrochaeris hydrochaeris, Familia Hydrochaeridae), el quyyá, coipo o falsa nutria (Myocastor coypus, Familia Myocastoridae), y la rata los pantanos (Holochilus brasiliensis, Familia Muridae). Los bosques en isla y en galería son hábitats de los ca’i pyharé o mono nocturno y el carayá o mono aullador (Aotus azarai y Alouatta caraya, Familia Cebidae). Los registros más recientes para el ariraí o nutria gigante (Pteronura brasiliensis, Familia Mustelidae) son en el Río Negro, localizado en el Pantanal paraguayo.

Bosque Atlántico del Alto Paraná
El bosque semi-deciduo subtropical domina el paisaje de esta ecorregión. Originalmente cubría la mayor parte de la Región Oriental (Clay, De Egea, y Del Castillo 2005). Es la ecorregión que recibe mayor precipitación anual y donde se estima existe la más alta diversidad biológica del país (Acevedo 1998). Es rica en especies de murciélagos (Orden Chiroptera), roedores (Orden Rodentia) y marsupiales (Orden Marsupialia), con distribución restringida a esta ecorregión. Entre los murciélagos se citan 3 especies (Artibeus fimbriatus, Chiroderma doriae, Familia Phyllostomidae; y Myotis ruber, Familia Vespertilionidae). Entre los roedores y marsupiales que estarían restringidos a esta ecorregión se incluyen alrededor de 7 especies de ratones arroceros, ratones subterráneos y ratones espinosos (Familia Mu-

Fig.4 Tapirus terrestres (Mborevi) Especie amenazada. Reserva Natural del Bosque Mbaracayú. Miguel Morales

141

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Campos Cerrados
Esta ecorregión esta compuesta de un mosaico de ambientes que incluye pastizales, sabanas, bosques secos, bosques en galerías y humedales (Clay, De Egea, y Del Castillo 2005). La porción de los Campos Cerrados en Paraguay constituye la distribución más austral de la ecorregión global, ingresando principalmente en los departamentos de Concepción, Amambay, San Pedro, Canindeyú y Caaguazú. Algunas especies propias de estos ecosistemas, pero no restringidas, incluyen al yurumí u oso hormiguero y el caguaré u oso melero (Myrmecophaga trydactyla y Tamandua tetradactyla, Familia Myrmecophagidae), el aguará guasú (Chrysocyon brachyurus, Familia Canidae) y el guasutí o ciervo de las pampas (Ozotoceros bezoarticus, Familia Cervidae).

tres últimas observadas por el autor en el Chaco seco y Chaco húmedo. El impacto de las mismas en la biota nativa no ha sido reportado hasta el presente.

Amenazas y estado de conservación
Varias son las amenazas a la supervivencia a largo plazo de las especies de mamíferos en Paraguay. La causa y efecto de las mismas se discute en mayor detalle en el capítulo: Conclusiones sobre estado de la contaminación ambiental del paraguay, igualemtne incluido en este libro. Se estima que las principales causas que ponen en peligro las especies de mamíferos son, en orden de importancia, la destrucción y transformación del hábitat (deforestación, cambio del uso de la tierra y construcción de obras de infraestructura), la sobre-explotación de especies con valor económico (cacería de subsistencia, deportiva y comercial), el estrés ambiental (contaminación del suelo, agua y aire, tala selectiva, salinización del suelo y agua), y la introducción de especies exóticas e invasoras que compiten por los recursos e introducen enfermedades foráneas en las poblaciones silvestres (SEAM/PNUD/GEF 2003). A nivel nacional, la Secretaría del Ambiente (SEAM) ha elaborado y publicado una lista actualizada de las especies de flora y fauna amenazadas en Paraguay. Teniendo en cuenta esta lista, existirían un total de 36 mamíferos con algún tipo de problemas de conservación (SEAM 2006) (Cuadro 2 y Anexo 1). Este número representa un 22,9% (alrededor de un cuarto) de las especies de mamíferos del Paraguay (Figura 3) El orden con el mayor número de especies amenazadas es Chiroptera, con 12 especies (24,5% del total de quirópteros de Paraguay); seguido por Rodentia, con 7 especies (18,2% de las especies de roedores del país). Unas 5 especies de Artiodactyla se encuentran amenazadas, lo que representa un alarmante 50% de las especies de artiodáctilos conocidos en el país. Las especies amenazadas de Carnivora son 5, representando un 27,8% de los carnívoros del país. Los marsupiales, xenartros, y primates tienen 3, 2 y 1 especies amenazadas, que representan 20%, 14,3% y 20% de los mamíferos nativos, respectivamente. Los órdenes monoespecíficos Lagomorpha y Perissodactyla no cuentan con especies amenazas a nivel local. De acuerdo la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en el Paraguay existen 2 especies en peligro de extinción (EN=endangered), 12 especies casi amenazadas (NT= Near Threatened), y 5 especies vulnerables (VU= Vulnerables) (IUCN 2006) (Anexo 1).

Endemismos
El Paraguay como unidad política no posee, dentro de sus límites, abruptos cambios topográficos que creen el aislamiento necesario para la evolución de especies endémicas. Solamente dos especies de mamíferos pueden ser considerados endémicos del país. El tuco-tuco chaqueño (Ctenomys dorsalis, Familia Ctenomidae) y el hocicudo espinoso (Oxymycterus delator, Familia Muridae) que habitan el Chaco seco y el Bosque Atlántico del Alto Paraná respectivamente (Myers, Taber, y Gamarra de Fox 2002).

Especies migratorias
El conocimiento sobre las especies migratorias en Paraguay es aún incompleto. Se estima que 3 especies de mamíferos realizan desplazamientos regionales por lo que podrían ser considerados como especies migratorias: el murciélago de cola libre (Tadarida brasiliensis, Familia Molossidae), el guanaco (Lama guanicoe, Familia Camelidae) y la nutria gigante (Pteronura brasiliensis, Familia Mustelidae) (SEAM/DGPCB/ CDC 2002).

Especies exóticas e invasoras
Aunque las especies exóticas e invasoras no han sido bien estudiadas en el país, se conoce la presencia de al menos 6 especies de mamíferos no nativos del Paraguay: las ratas europeas (Rattus rattus y Rattus norvegicus), el ratón doméstico (Mus musculus) todos pertenecientes a la familia Muridae; el chancho alzado o cerdo doméstico feral (Sus domesticus, Familia Suidae); el sagua’a o ganado doméstico feral (Bos taurus, Familia Bovidae) y el búfalo de agua (Familia Bovidae). Estas 142

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

CUADRO 2Número de especies amenazadas a nivel localOrganizado por órdenes Orden Estado de conservación Peligro Marsupialia Xenarthra Chiroptera Primates Carnivora Artiodactyla Perissodactyla Rodentia Lagomorpha Total Crítico(PC) 0 0 2 0 1 0 0 2 0 5 En Peligro(EP) 1 1 4 1 1 3 0 6 0 17 Vulnerable(VU) 2 1 6 0 3 2 0 0 0 14 Total 3 2 12 1 5 5 0 8 0 36

FUENTE: elaboración propia, basado en SEAM 2006

FIGURA 3 Número total de especies y de especies amenazadas en Paraguay

FUENTE: elaboración propia, basado en SEAM 2006 y Myers, P., A. Taber, y I. Gamarra de Fox. 2002

143

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Acevedo, C. 1998. La diversidad biológica del Paraguay: una visión general. La Diversidad Biológica en Iberoamérica, Vol. III. Compilador G. Halffer, 3-37. Vol. III. Veracrúz, Méexico: CYTED - Programa Iberoamérica de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, Instituto de Ecología. • Baker, R. 1991. The Classification of Neotropical Mammals: A Historical Résumé. Latin American Mammalogy: history, biodiversity, y conservation. Editores M. Mares, y D. Schmidly, 468 p. Norman, Oklahoma (USA): University of Oklahoma Press. • Carlini, A. A. y E. P. Tonni. 2000. Mamíferos Fósiles del Paraguay. Buenos Aires, Argentina: Cooperación Técnica Paraguayo-Alemana. Proyecto Sistema Ambiental del Chaco-Proyecto Sistema Ambiental Región Oriental. Artes Gráficas. Artes Gráficas, San Miguel. • Cartes, J. L. (jlcartes@guyra.org.py). 30 June 2006. «RE: Ardilla en el chaco.» E-mail para Miguel A. Morales (mamorales@wisc.edu). • Ceballos, G., y J. A. Simonetti. 2002. Diversidad y Conservación de Mamíferos Neotropicales. México, D.F., Móxico: CONABIO, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. • CITES, Convention on International Trade of Endangered Species. 2006. «CITES Species Database. Listed Species: Paraguay.» Sitio Web, [accesado Julio 5, 2006]. Disponible en http://www.cites.org/ eng/resources/species.html. • Clay, R.; J. De Egea, y H. Del Castillo. 2005. Ecorregiones de Paraguay. Atlas de las Aves de Paraguay. Compiladores H. Del Castillo, y R. Clay, p. 10-13. Asunción: Asociación Guyra Paraguay. • Cole, F. R.; D. M. Reeder y D. E. Wilson. 1994. A Synopsis of Distribution Patterns y the Conservation of Mammal Species. Journal of Mammalogy 75, no. 2: 266-76. • Del Castillo H. y P. Smith 2006. Gaviotín golondrina Sterna hirundo. Una nueva especie documentada para Paraguay. • Eisenberg, J. F. 1999. La Fauna Contemporánea de Mamíferos de América del Sur. Manejo y Conservación de la Fauna Silvestre en América Latina. Editores T. Fang, O. Montenegro, y R. E. Bodmer, 3-14. La Paz, Bolivia: Editorial - Instituto de Ecología.

• Fragano, F. y R. Clay. 2005. Biodiversidad del Bosque Atlántico del Alto Paraná en Paraguay. El Bosque Atlántico en Paraguay. Editor J. L. Cartes, pp. 6187. Asunción, Paraguay: Asociación Guyra Paraguay; Conservation International (CI) - Center for Applied Biodiversity Science (CABS). • Gamarra de Fox, I. y A. Martin. 1996. Mastozoología. Colecciones de Flora y Fauna del Museo de Historia Natural del Paraguay. Editor O. Romero, 573 pp. San Lorenzo, Paraguay: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Sub-secretaría de Estado de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SSRNMA), Dirección de Parques Nacionales y Vida Silvestre (DPNVS). • Gould, E. y G. McKay. 2004. Encyclopedia of Mammals. San Francisco, California (USA): Fog City Press. Hulva, P. y I. Horacek. 2002. Craseonycteris Thonglongyai (Chiroptera : Craseonycteridae) Is a Rhinolophoid: Molecular Evidence From Cytochrome B. Acta Chiropterologica 4, no. 2: 107-20. • IUCN. 2006. «The Red List of Threatened Species. Expert Search: Mammalia> Paraguay> All evaluated (excluding Least Concern).» Sitio Web, [accesado Abril, 2006]. • Kaufman, D. M. 1995. Diversity of New-World Mammals - Universality of the Latitudinal Gradients of Species y Bauplans. Journal of Mammalogy 76, no. 2: 322-34. • Lopez-Gonzalez, C. 2004. Ecological Zoogeography of the Bats of Paraguay. Journal of Biogeography 31, no. 1: 33-45. • MacFadden, B. J. 2006. Extinct Mammalian Biodiversity of the Ancient New World Tropics. Trends in Ecology & Evolution 21, no. 3: 157-65. • Marshak, S. 2001. Earth: Portrait of a Planet. New York, USA: W. W. Norton & Company, Inc. • Marshall, L. G. 1988. Ly Mammals y the Great American Interchange. American Scientist 76, no. 4: pp. 380-388. • Mizroch, S. A.; D. W. Rice y J. M. Breiwick. 1984. The Blue Whale, Balaenoptera-Musculus. Marine Fisheries Review 46, no. 4: 15-19. • Myers, P.; A. Taber; y I. Gamarra de Fox. 2002. Mamíferos de Paraguay. Diversidad y Conservación de los Mamíferos Neotropicales. Editores G. Ceballos, y J. A. Simonetti, pp. 453-502. México D.F., México: CONABIO.

144

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Neris, N.; Colmán. F.; E. Ovelar; N. Sukigara y N. Ishii. 2002. Guía de Mamíferos Medianos y Grandes del Paraguay: Distribución, Tendencia Poblacional y Utilización. Asunción: Secretaría del Ambiente (SEAM), Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). • Neris, N. N. 1998. Los Mamíferos de Paraguay. La Diversidad Biológica en Iberoamérica, Vol. III. Compilador G. Halffer, 51-64. Vol. III. Veracrúz, Méexico: CYTED - Programa Iberoamérica de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, Instituto de Ecología. Patterson, B. D. 2000. Patterns y trends in the discovery of new Neotropical mammals. Diversity y Distribution 6: 145-51. • Redford, K. H. y J. F. Eisenberg. 1992. Mammals of the Neotropics: The Southern Cone (Volume 2 - Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay). Chicago, USA: The University of Chicago Press. • Redford, K. H.; A. Taber; y J. A. Simonetti. 1990. There is More to Biodiversity than the Tropical RainForests. Conservation Biology 4 , no. 3: 328-30. • Sanderson, E.; K. Redford; C. B. Chetkiewicz; R. A. Medellin; A. Rabinowitz, J. Robinson; y A. Taber. 2000. Planning to Save a Species: the Jaguar as a Model. Conservation Biology 16, no. 1: 58-72. • Sanderson, E. W.; M. Jaiteh; M. A. Levy; K. H. Redford; A. V. Wannebo y W. Woolmer. 2002. The

Human Footprint y the Last of the Wild. Bioscience 52, no. 10: 891. • SEAM. 2006. Resolución Número 524/06: Por la cual se aprueba el listado de las especies de Flora y Fauna amenazadas del Paraguay. • SEAM/DGPCB/CDC. 2002. Reporte Nacional sobre el Convenio de Especies Migratorias (CMS). Dirección General de Protección y Conservación de la Biodiversidad DGPCB y Centro de Datos para la Conservación CDC Secreatría del Ambiente (SEAM), 20 p. • SEAM/PNUD/GEF. 2003. Estrategia Nacional y Plan de Acción de Biodiversidad del Paraguay (ENPAB). Asunción, Paraguay: Secretaría del Ambiente (SEAM), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Global Environment Facility (GEF). Stevens, G. C. 1992. The Elevational Gradient in Altitudinal Range - an Extension of Rapoport Latitudinal Rule to Altitude. American Naturalist 140, no. 6: 893-911. • Vaughan, T.; J. Ryan y N. Czaplewski. 2000. Mammalogy, 4th Edition. Toronto, Canada: Brooks Cole. Webb, D. 1976. Mammalian Faunal Dynamics of the Great American Interchange. Paleobiology 2: 220-234. • Wilson, D. E. y D. M. Reeder. 1993. Mammal Species of the World. Washington, DC: Smithsonian Institution Press.

145

146
Especie Nombre común SEAM1 UICN 2 CITES3 Caluromys lanatus Monodelphis sorex Thylamys macrura Didelphis aurita Micoureus demerare Metachirus nudicaudatus Bradypus variegatus Myrmecophaga tridactyla Cabassous chacoensis Cabassous tatouay Chlamyphorus retusus Dasypus hybridus Priodontes maximus Tolypeutes matacus Peropteryx microtes Natalus stramineus Macrophyllum macrophyllum Tonatia bidens Tonatia brasiliense Tonatia silvicola Anoura caudifera Armadillo Tatú carreta o armadillo gigante Tutú bolita Muerciélago canino cola larga Murciélago oreja de embudo Falso vampiro pata larga Murciélago oreja redonda Murciélago oreja redonda Murciélago oreja redonda Falso vampiro hocicudo Armadillo cola desnuda Pichiciego chaqueño Yurumí, oso hormiguero Armadillo chaqueño de cola desnuda Aó-aó, peresozo de tres dedos Jupatí o zorra morena Angujá guakí o comadrejita grande gris VU EP VU EP EP EP VU VU VU VU PC Myruré o comadreja orejuda VU Mycuré o comadrejita cola corta EP LR NT NT NT NT VU NT Mycuré o colicorto rojizo EP VU Mycuré o comadreja lanuda EP LR II II III I -

Anexo 1Lista de especies de mamíferos amenazadosa nivel local (SEAM), nivel global (UICN y CITES)

Orden

Familia

Marsupialia

Didelphidae

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Marsupialia

Didelphidae

Marsupialia

Didelphidae

Marsupialia

Didelphidae

Marsupialia

Didelphidae

Marsupialia

Didelphidae

Xenathra

Bradypodidae

Xenathra

Myrmecophagidae

Xenathra

Dasypodidae

Xenathra

Dasypodidae

Xenathra

Dasypodidae

Xenathra

Dasypodidae

Xenathra

Dasypodidae

Xenathra

Dasypodidae

Chiroptera

Emballonuridae

Chiroptera

Natalidae

Chiroptera

Phyllostomidae

Chiroptera

Phyllostomidae

Chiroptera

Phyllostomidae

Chiroptera

Phyllostomidae

Chiroptera

Phyllostomidae

Orden

Familia

Especie

Nombre común

SEAM1 UICN 2

CITES3

Chiroptera Platyrrhinus lineatus Vampiressa pusilla Histiotus macrotes Especie Histiotus velotus Myotis ruber Callitrix argentata Alouatta caraya Aotus azarai Callicebus donacophilus Cebus apella Chrysocyon brachyurus Cerdocyon thous Pseudalopex gymnocercus Speothos venaticus Herpailurus yaguarondi Leopardus pardalis Leopardus tigrinus Oncifelis colocolo Oncifelis geoffroyi Panthera onca Ca’i ygáu Ca’i Paraguay, mono capuchino Aguará guasú o lobo de crin Aguara’i, zorro de monte Aguara cha’i, zorro de las pampas Yaguá yvyguy Yaguarundí Yaguarete’i, ocelote, gato onza Tirica Gato del pajonal Tirica Jaguar, yaguareté Ca’i mirikiná, mono nocturno Carayá, mono aullador negro Ca’i eléctrico Murciélago acanelado de Azara VU EP EP VU VU Murciélago orejón tropical PC Nombre común SEAM Murciélago orejón grande EP UICN NT VU NT NT NT NT Murciélago frutero de oreja amarilla VU CITES II II II II II II II II I I, II I, II II I, II I Murciélago de listado de Geoffroy III

Phyllostomidae

Chiroderma doriae

Murciélago de ojos grandes

EP

-

-

Chiroptera

Phyllostomidae

Chiroptera

Phyllostomidae

Chiroptera

Vespertiniolidae

Orden

Familia

Chiroptera

Vespertiniolidae

Chiroptera

Vespertiniolidae

Primates

Callitrichidae

Primates

Cebidae

Primates

Cebidae

Primates

Cebidae

Primates

Cebidae

Carnivora

Canidae

Carnivora

Canidae

Carnivora

Canidae

Carnivora

Canidae

Carnivora

Felidae

Carnivora

Felidae

Carnivora

Felidae

Carnivora

Felidae

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Carnivora

Felidae

Carnivora

Felidae

147

148
Especie Nombre común SEAM1 UICN 2 CITES3 Puma concolor Leopardus wiedii Nasua nasua Lontra longicaudis Pteronura brasiliensis Conepatus humboldtii Eira barbara Lama guanicoe Blastocerus dichotomus Mazama americana Mazama nana Ozotoceros bezoarticus Catagonus wagneri Pecari tajacu Especie Tayassu pecari Tapirus terrestris Sciurus sp. Oxymycterus delator Bibimys chacoensis Agouti paca Taguá Cure’i, pecarí de collar Nombre común Tañycatí, pecarí labiado Mboreví o tapir Ardilla Ratón hocicudo negro Rata acuática Acutipak, paca Guasú pytá o corzuela roja Pororoca o corzuela enana Guasutí o ciervo de las pampas Guasú cacá o guanaco Guasú pucú o ciervo de los pantanos Mbaracayá eirá, hurón mayor Yaguapé, huroncito EP VU VU EP EP SEAM EP EP EP Ariraí o nutria gigante PC Lobopé o nutria de río Cuatí, coati DD EN VU DD DD NT EN UICN VU Tirica, Margay VU Puma NT I, II I, II III I I II III II I III I I II, III CITES II II III
BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Orden

Familia

Carnivora

Felidae

Carnivora

Felidae

Carnivora

Procyonidae

Carnivora

Mustelidae

Carnivora

Mustelidae

Carnivora

Mustelidae

Carnivora

Mustelidae

Artiodactyla

Camelidae

Artiodactyla

Cervidae

Artiodactyla

Cervidae

Artiodactyla

Cervidae

Artiodactyla

Cervidae

Artiodactyla

Tayassuidae

Artiodactyla

Tayassuidae

Orden

Familia

Artiodactyla

Tayassuidae

Perisodactyla

Tapiridae

Rodentia

Sciuridae

Rodentia

Muridae

Rodentia

Muridae

Rodentia

Agoutidae

Orden

Familia

Especie

Nombre común

SEAM1 UICN 2

CITES3

Rodentia Ctenomys paraguayensis Ctenomys pilarensis Euryzygomatomys spinosus Clyomys laticeps Kannabateomys amblyonyx Sphigurus spinosus Cui’i, puerco espín Rata tacuarera PC Ratón espinoso EP LR Ratón espinoso PC LR Tuco-tuco EP III Tuco-tuco EP -

Dasyproctidae

Dasyprocta azarae

Acutí sa’yyú o agutí de Azara

-

VU

III

Rodentia

Ctenomydae

Rodentia

Ctenomydae

Rodentia

Echymyidae

Rodentia

Echymyidae

Rodentia

Echymyidae

Rodentia

Erethizontidae

FUENTE: elaboración propia basado en SEAM 2006, UICN 2006 y CITES 2006Categorías de amenazas a nivel nacional (Secretaría del Ambiente, SEAM 2006)PC= En Peligro Crítico de Extinción;EP= En Peligro de ExtinciónVU= Vulnerable Categorías de amenazas a nivel global (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN 2006)EN= Endangered (en peligro)VU= Vulnerable (vulnerable)NT= Near Threatened (casi amenazado)LC= Lower Concern (no amenazado)DD= Data Deficient (datos insuficientes)Categorías de CITES (Convención Internacional sobre el Trafico de Especies Amenazadas, CITES 2006)Apéndice I= especies que no pueden ser comercializadas internacionalmenteApéndice II= especies que necesitan permiso de exportación o re-exportación para ser comercializadas internacionalmenteApéndice III= especies que necesitan permisos del país de origen y el de destino para ser comercializadas internacionalmente

1

Secretaría del Ambiente de Paraguay (explicación de categorías al pié del cuadro)

2

Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (ídem

3

Convención Internacional sobre Comercio de Especies Amenazadas (ídem)
BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

149

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Valoración socio-económica y ambiental de las aves
CRISTINA MORALES REBECCA ZARZA Asociación Guyra Paraguay Coronel Rafael Franco 381 casi Leandro Prieto Asunción - Paraguay *Coordinadora Programa Especies cristinam@guyra.org.py. Msc. ** rebeccazarza@gmail.com

Resumen
La relación del hombre con las aves data desde los albores de su existencia. En la cultura nativa, los rituales espirituales, el uso medicinal y alimenticio reflejan la antigua relación entre estas dos entidades. El valor de la biodiversidad en general, y de las aves dentro de esta, puede ser clasificado en dos tipos principales, el intrínseco o inherente y el utilitario o instrumental. El valor intrínseco de las aves, uno de los más difíciles de medir es aquel que poseen por el simple hecho de existir. Entre los valores utilitarios, se considera que las aves son una de las fuentes de alimentación principales de la humanidad, son empleadas en las investigaciones de la salud humana, constituyen una vía para la dispersión de semillas, la polinización de especies plantas nativas y de cultivos agrícolas. Son además indicadores de calidad ambiental, fuente de recursos genéticos, recreación y se encuentran fuertemente arraigadas a la cultura paraguaya. Es indudable que estas funciones son de vital importancia para el funcionamiento de los ecosistemas, así como para las actividades socioeconómicas y culturales del hombre. Palabras claves: aves, valoración, biodiversidad,

Breve reseña histórica
La relación del hombre con las aves data desde los albores de su existencia. El hombre de las cavernas pintó aves en las piedras, revelando su interés hacia estas criaturas al menos 22 mil años atrás, y probablemente mucho antes (Welty 1975); sin duda atraído por la belleza de sus colores, el misterio de sus migraciones, la melodía de sus cantos y el mágico poder de su vuelo. En la cultura de los pueblos nativos del Paraguay, el conocimiento de los valores espirituales, medicinales y alimenticios reflejan la antigua relación entre estas dos entidades; relación que ha ido tomando distintas formas a lo largo de nuestra historia. En las culturas Guaraní, Guaicurú, Zamuco, Maskoy y Mataco, las aves han constituido la base de la alimentación y de las indumentarias cotidianas y de rituales (Pallestrini y Perasso 1988, Castex 1968, Hill and Hawkers 1983). Para algunas de estas culturas, en el principio de la creación, todos los seres, incluyendo las aves formaban parte de un solo pueblo. En las leyendas de origen Guaraní, las historias de hombres que se transforman en aves como castigo o recompensa de sus actos, son las más comunes, tal es el caso del urutaú o guaimingué, el karau, el kuarahy memby y el sai hovy entre otros. Las plumas poseen también un importante significado para la mayoría de las tradiciones nativas, así, los adornos plumarios indican la jerarquía de una persona o su estado de paz o guerra. Sin embargo la importancia de las aves en la vida del hombre alcanza su mayor expresión en la cultura Ayoreo; para este grupo el centro de su creencia mítico-religiosa es la diosa Assonja (Zanardini 2003), un ave nocturna perteneciente a la familia de los ybyjau, en la que se confía la buena caza, lluvia, abundante cosecha y salud. 151

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Con la inserción del hombre nativo a las nuevas culturas, el uso de las aves y de los adornos plumarios fueron desplazándose del ritual y ornamental, hacia el comercio de artesanías y venta de animales vivos para mascotas. Actualmente, las actividades relacionadas al comercio pueden observarse en los centros poblados de todo el país, donde se ofrecen recuerdos elaborados con plumas, así como la venta de aves vivas que se ofrecen como animales de compañía, entre las más populares se citan los pichones de loros, lechuzas, teros, piriritas, tucanes y chajas. A lo largo de la historia, las aves han influenciado la vida del hombre y del mismo modo, el hombre ha sido el responsable del destino de muchas especies de aves. La caza, ya sea para el consumo de subsistencia, la venta de mascotas y artículos plumarios, incluyendo la caza deportiva, ha venido desarrollándose de forma habitual en Paraguay durante el último siglo sin ningún tipo de regulación ni planificación, hecho que ha repercutido en forma negativa en las poblaciones de muchas especies. En la actualidad, por el impacto del comercio ilegal y la destrucción del hábitat, el 15% (108 especies) de las 707 especies de aves que se distribuyen en el país están amenazadas de extinción, incluidas cuatro actualmente extintas en la región, tal es el caso del gua’a hovy (Anhodorynchus glaucus), el campesino (Numenius borealis), el pato serrucho (Mergus octosetaceus) y havia hû (Platycichla flavipes). Reconociendo esta situación, diversas instancias ambientales del gobierno impusieron varias medidas para conservar las especies, entre ellas la promulgación de leyes que regulan su uso y que ratifican convenios internacionales de conservación. Sin embargo, el manejo de las aves, así como de otros vertebrados como un medio para asegurar la conservación y el beneficio socioeconómico, no constituye una ciencia nueva. Las culturas precolombinas de América se distinguieron por la administración de la fauna. En el imperio de los Incas la cacería colectiva alcanzó una perfección que supera los programas actuales de conservación (Ojasti 2000) y ya seis mil años atrás se recomendaba: «Si yendo por un camino encontrares algún nido de pájaros..., y a la madre cobijando los pollitos o los huevos, no la tomarás con los hijos, sino que la dejarás que se vaya, contentándote con llevar los hijos, para que te vaya bien a ti y vivas largo tiempo»
Deuteronomio 22:6

herente y el utilitario o instrumental (Callicot 2006). El valor intrínseco es el valor que poseen de los seres vivientes por el simplemente hecho de existir. Las especies en su conjunto representan la riqueza y diversidad genética de los ecosistemas y forman parte del patrimonio natural de los países y del mundo (Ojasti 2000). Este valor, muy difícil de medir, ha sido objeto de controversia, razón por la cual muchos conservacionistas han optado por fundamentar el valor de la biodiversidad desde un punto de vista puramente utilitario. El valor utilitario es aquel que las especies poseen para alcanzar otros fines, más específicamente para el beneficio del hombre, y puede ser dividido en cuatro categorías: bienes, servicios, información y espiritual. En la tabla 1 se presentan algunos ejemplos del valor que poseen las aves para el beneficio del hombre y en el anexo 1, se presentan algunas especies de aves del Paraguay y los valores que poseen.

a. Bienes
Las aves en la alimentación: es probable que el hombre haya utilizado los huevos y la carne de las aves en su alimentación, desde el inicio de su existencia sobre la tierra. Evidencias arqueológicas sugieren que la gallina común o casera (Gallus gallus) fue domesticada en la India aproximadamente en el año 3200 A.C. (Wood-Gush, 1964), constituyendo actualmente, junto a otras aves de corral como los patos y pavos, uno de los rubros alimenticios más importantes de la humanidad. Según la FAO, en el año 2005, la producción de carne avícola mundial fue estimada en 81 millones de toneladas. Con relación a las aves silvestres, se tiene conocimiento de su cría para el consumo de carne y huevos en América del Sur, ya en los tiempos de la colonización. Según el Padre Sánchez Labrador (Castex 1968) en las pampas de Buenos Aires se criaban los ñandúes por los años 1700 para la obtención de carne y huevos y en Paraguay las familias criollas acostumbraban a mantener en cautiverio pavos de monte mytu o jacu y perdices, principalmente para la producción de huevos. Es probable que entre los distintos valores, el principal de las aves sea su aporte nutricional para la población rural, la cual se realiza a través de la caza de subsistencia. Este tipo de caza que se realiza para el sustento familiar, está legítimamente reconocida por la Ley 96/ 92 de Vida Silvestre y debe ser realizada previa autorización, a excepción de los territorios indígenas, donde se practica libremente.

Valores de las aves
El valor de la biodiversidad en general, puede ser clasificado en dos tipos principales, el intrínseco o in152

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 1. Cuatro categorías de valores utilitarios que ofrecen las aves. Categoría 1. Bienes 2. Servicios 3. Información 4. Espiritual Entre las aves de caza para el autoconsumo, se destacan según el tipo de comunidad natural que habitan, las de bosque como los pavos de monte (jaku, mytu, ynabú guasú) las palomas, en especial la pykazuró, y algunos ynambúes. En ambientes de pastizales se destacan las perdices, y en los esteros, las aves acuáticas, principalmente patos y gallaretas. La caza de subsistencia está ampliamente extendida en el territorio paraguayo y es la de más difícil control. Estas propiedades han contribuido a la desaparición y reducción drástica de las poblaciones de varias especies, entre ellas el jakuapeti (Pipile jacutinga), el mytu (Crax fasciolata), el jaku (Penelope superciliaris), el ynambu guasu (Rynchotus rufescens), el ynambu kagua (Tinamus solitarius) y el pato bragado (Cairina moschata). Propiedades medicinales de las aves: las aves han estado principalmente relacionadas al arte culinario y artesanal. Más que la utilización de artículos plumarios en rituales de cura chamanísticos, relativamente poco se conoce sobre las virtudes de las aves en el tratamiento de dolencias. La noción actual que se tiene del tema se basa, más que nada, en la tradición de los grupos indígenas de permanecer en el bosque consumiendo únicamente especies silvestres como tratamiento eficaz para varios tipos de dolencias tanto físicas como espirituales. Es también conocido entre las familias rurales el uso de la grasa de gallina para el alivio de la sinusitis y de su caldo para combatir la gripe. Los tratados sobre las propiedades medicinales de las aves son escasos y en muchos casos no poseen sustento científico. En forma anecdótica se resume a aquí el trabajo realizado por el Padre Sánchez Labrador (Castex 1968) en su obra «Peces y Aves del Paraguay Ilustrado», en la cual se menciona las virtudes de algunas especies de aves para el tratamiento de las dolencias humanas durante el siglo XVII. • Ñandú: su grasa alivia dolores musculares y la cáscara del huevo disuelve piedras de los riñones. • Jacu: su carne es beneficiosa para cualquier enfermedad de toda edad, especial para la epilepsia y convulsiones, su grasa resuelve los tumores y disipa los dolores del catarro. • Paloma casera: su carne contiene mucha sal y grasa, tiene propiedades diuréticas, la sangre fresca y aún Ejemplos Alimento, medicina Dispersión de semillas, Polinización Indicadores de calidad ambiental, recursos genéticos Belleza estética, recreación y cultural caliente alivia las llagas de los ojos, aplicándola encima. Sus plumas quemadas sanan la «tiricia» (ictericia) y son buenas para el mal de piedra y la disuria (síntoma típico de infección urinaria baja: cistitis y uretritis). Especial para controlar los menstruos abundantes. Ynambues: su carne es muy nutritiva, especial para los convalecientes de alguna enfermedad, pero más especialmente para las enfermedades respiratorias y para tratar la depresión. Su hiel aplicada en los ojos alivia las cataratas. Su médula, tuétanos y sesos sirven para curar la tiricia. El sahumerio (humo que produce una materia aromática que se quema) de las plumas se utiliza para tratar la epilepsia, los ataques de histeria de las mujeres, así como los cólicos. La perdiz asada y condimentada con zumo de naranja agria es buena para aliviar la diarrea. Aca’e o urracas: la carne de las urracas se utiliza para el tratamiento de la epilepsia, la manía y la melancolía. La aplicación directa de sus cenizas, alivia el dolor de ojo. Habías o zorzales: asada con las bayas del arrayán o «ibabiyu» (posiblemente guabiju) es un remedio eficaz para curar la disentería. Su estiércol mezclado con vinagre quita las manchas de la piel. Yrybus: su estiércol seco y bebido es beneficiosa para los melancólicos.

b. Servicios
Las aves forman parte del paisaje natural como un recurso que se destaca por su valor ecológico, como dispersores y polinizadores. Es indudable que estas funciones son de vital importancia para el funcionamiento de los ecosistemas. Dispersión de semillas: el éxito en la germinación de las semillas de las plantas con flores, depende en gran medida del servicio que proveen los dispersores de semillas. En los bosques tropicales, las semillas que no son dispersadas, caen en al suelo bajo sus progenitores y tienen una baja probabilidad de sobrevivir. Muchas especies de animales contribuyen a la dispersión de las semillas, entre ellas se encuentran las aves frugívoras; estas son elementos claves en la diseminación de semillas en todos los tipos de ecosistemas. Las aves eliminan las semillas a través de su tracto digestivo a 153

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

grandes distancias, asegurando su germinación y la sobrevivencia de la planta hasta la edad de fructificación; ya que las semillas pueden germinar solo lejos de sus progenitores. La eliminación de las especies dispersoras en un ecosistema puede ser catastrófica. Los resultados van desde la desaparición de los grandes árboles, la reducción de la fructificación y de la producción de semillas en la población, la desaparición de la especie y la consecuente reducción de la diversidad. La dispersión de las semillas contribuye además a la regeneración natural de áreas degradadas. El sai hovy (Thraupis sayaca), el havia morotî (Turdus leucomelas), el korochire (Turdus rufiventris) y el sai (Dacnis cayana) se encuentran relacionadas al transportarse de semillas de plantas nativas entre fragmentos forestales. Este tipo de restauración es la mejor opción económica de reforestación. Entre las especies consideradas como mejores dispersoras de semillas en hábitats de bosques se encuentran los tucanes: tukâ sa’yju (Pteroglosus castanotis), tukâ pocâ (Selenidera maculirostris), tukâ pakova (Bailonius bailloni), tukâ’i (Ramphastos dicolorus) y el tukâ guasu (Ramphastos toco). El palmito (Eutherpes edulis), así como varias otras especies comerciales de palmas se benefician del servicio de transporte que prestan los tucanes. Otras especies que contribuyen a la dispersión y germinación de las semillas del palmito y el pindó (Syagrus romanzoffiana) son los pavos de monte yacutinga (Pipile jacutinga) y el jaku hû (Penélope obscura). Polinización: La polinización es uno de los servicios ambientales fundamentales para la preservación y mantenimiento de los ecosistemas naturales. Más de 100.000 especies de diferentes animales, incluyendo abejas, moscas, mariposas, aves y murciélagos entre otros, ofrecen el servicio sin costo económico. Las especies polinizadoras son necesarias para la producción de frutas y semillas de cultivos agrícolas y de especies silvestres. Entre las más importantes dentro del grupo de las aves se encuentran los picaflores (Trochilidae), considerados como los más especializados y efectivos. Estas aves, se alimentan de néctar y tienen un metabolismo muy acelerado, por lo que tienen que visitar gran cantidad de flores para satisfacer su requerimiento energético. En esta interacción, la planta se beneficia del ave obteniendo un servicio de transporte del polen. En Paraguay se conocen 17 especies de picaflores que cumplen la importante función de polinización.

nas características comunes, entre ellas, la rareza, restricción a ciertos tipos de ambientes o áreas (endemismo) y sensibilidad a cambios del ambiente. La sensibilidad de las especies a los disturbios del hábitat, como alteración, fragmentación o a la caza irracional, puede apreciarse en el hecho de que las especies indicadoras son las primeras en volverse raras, o desaparecer, aunque también puede ocurrir lo contrario y especies nuevas pueden colonizar las áreas alteradas. En el anexo se listan las especies indicadoras de ambientes específicos. Varios grupos de fauna y flora han sido propuestas como indicadores de salud ambiental por ser sensibles a cambios ambientales, entre estas, las aves poseen características que las hace indicadores biológicos ideales. Stotz y colaboradores (1996) describen tales características, algunas de las más importantes se presenta brevemente a continuación: 1. Comportamiento conspicuo: la mayoría de las aves son diurnas de comportamiento conspicuo, por lo tanto pueden ser fácilmente estudiadas. Las especies de áreas abiertas como los jilgueros, suirirí, horneros, pájaros carpinteros y rapaces son fáciles de observar. Los que habitan el bosque como los surucuá y pájaros carpinteros y los parientes del che oro para cantan o vocalizan constantemente o forman ruidosas bandadas de varias especies (fruteros o tangaras, espineros) que facilita su observación. 2. Identificación rápida y segura: no se necesitan especialistas para identificarlas, con un corto entrenamiento y práctica se identifican la mayoría de las especies, además están disponibles una gran cantidad de guías que facilitan la identificación de las aves. 3. Amplio conocimiento: las aves representan el grupo taxonómico más estudiado y conocido a nivel mundial. Una gran cantidad de información sobre identificación, distribución geográfica, ecología están disponibles en formatos de guías. 4. Diversidad y especialización ecológica: el grado de especialización de las aves a los distintos tipos de hábitats hace de ellas excelentes indicadoras biológicas. Casi todos los ambientes tropicales poseen comunidades de aves distintas con numerosas especies especialistas endémicas. 5. Alta sensibilidad a los disturbios: la respuesta de las aves a los disturbios (tala selectiva, aparición de claros en los bosques) o fragmentación varía entre las especies. Algunas de ellas reducen sus poblaciones, se extinguen, mientras que otras son atraídas por los cambios ocurridos, un ejemplo común de la última son las palomas en el chaco central, cuyas poblaciones aumentaron a consecuencia de la transformación del hábitat nativo a campos agrícolas.

c. Información
Indicadores de calidad ambiental: algunos organismos son utilizados para identificar áreas que necesitan ser conservadas o para identificar en forma temprana alteraciones que ocurren al ambiente. Tales organismos conocidos como especies indicadoras poseen algu-

154

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Recursos genéticos: Según el Convenio de Diversidad Biológica, se considera recurso genético a los materiales de origen animal, vegetal, microbio u otro, que contiene unidades funcionales de herencia y poseen un valor actual o potencial, en este sentido cada gen de cada especie es un almacén de información. Características deseables para mejorar o crear nuevos medicamentos se encuentran en los genes, por tanto se puede decir que la información genética es en otros términos un bien potencialmente económico. Salvaguardar la biodiversidad es un tema común en lo que respecta a los recursos genéticos de las aves. Los progenitores silvestres o parientes silvestres de las aves domésticas como la gallina roja de la selva (Gallus gallus) en Asia y del pavo doméstico (Meleagris gallopavo gallopavo) en Norteamérica son conservados en áreas protegida a fin de salvaguardar la especie y su diversidad. En Paraguay, a pesar de que sus poblaciones se han reducido por la cacería indiscriminada, aún existen importantes poblaciones del pato bragado (Cairina moschata), pariente silvestre del pato casero conocido como muscovy, el cual fue domesticado inicialmente en el Brasil. El objetivo de la conservación de los recursos genéticos es el mantenimiento de la integridad genética de una especie.

Otro grupo de gran valor para los aficionados a la caza deportiva, son los patos silvestres. Por su tamaño, el pato bragado (Cairina moschata) es el más codiciado, así como las especies de suibibí (Dendrocygna sp.) por su velocidad y tamaño apropiado. La caza deportiva desmedida, así como la caza de autoconsumo irracional, sumada a la destrucción del hábitat, han disminuido drásticamente las poblaciones de estas especies, en especial del pato bragado, que actualmente se encuentra amenazado a nivel nacional. Por último, los Inambúes (Tinamidae), también conocidos como perdices por su parecido a las perdices del continente europeo (aunque no poseen ninguna relación con este grupo), constituye otro grupo codiciado por los cazadores deportivos. La cacería de perdices representa un antiguo un arte, base para el desarrollo de una raza especial de perros, los llamados «perdigueros». Las prácticas de caza de aves generan importantísimos ingresos para la economía de los países en donde la actividad está reglamentada. En Paraguay la caza de palomas, promueve un intenso comercio de servicios, que incluye a los vendedores de municiones y armas, agentes de turismo, hotelería y grupos locales que actúan como asistentes de caza y obtienen ingresos extras durante la temporada de caza. La tenencia de mascotas, también constituye una antigua práctica en todo el mundo. Por la belleza de sus formas y colores, su melodioso canto y la capacidad para adaptarse al cautiverio, las aves son por esencia los mejores animales de compañía. Los loros principalmente, los gua’a (Anordorhynchus hyacinthinus, Ara ararauna, A. chloropterus) y el loro común (Amazona aestiva), así como el tucán (Ramphastos toco) el canario Paraguay (Sicalis flaveola), los cardenales (Paroaria coronata y P. capitata) y las especies del grupo de aves conocidas como guyra tape (Sporofila sp.) figuran entre las especies más codiciadas y cotizadas en el mercado de mascotas. El comercio de mascotas desarrollado bajo estrictos programas de control y basados en el conocimiento científico puede promover la conservación de las aves y así como de los ambientes que habitan. Sin embargo el intenso tráfico nacional e internacional a la que han estado sometidas las especies ha llevado a la extinción de muchas aves en sus áreas de origen en todo el mundo. Turismo de observación de aves: El turismo de naturaleza o ecoturismo se basa en la recreación a través de la contemplación de la riqueza biológica de un sitio o región y constituye una de las formas más difundidas de uso amigable de los recursos naturales. Entre sus variantes, la observación de aves es una de las más practicadas en el mundo. La observación de aves requiere de un mínimo de equipos y entrenamiento y los riesgos que implica el avistaje son mínimos. Esta actividad está favorecida por el hecho que existen en cada rincón 155

d. Valor Espiritual
Belleza escénica y recreación: en esta categoría se destacan la caza deportiva, el mascotismo y el turismo de observación de aves. Todas, actividades dirigidas a satisfacer las necesidades recreativas y de contemplación de la humanidad. La cacería deportiva de la fauna silvestre y entre ellas las aves ha sido la base para la creación de áreas protegidas. En varias regiones de Europa zonas de caza estaban destinadas únicamente para que los reyes y la nobleza se dedicaran a la caza de aves y mamíferos, como las perdices y zorros. Posteriormente estas áreas tomaron otro perfil, convirtiéndose en zonas de protección de fauna. En la actualidad muchas áreas protegidas alrededor del mundo poseen programas de caza deportiva para manejar poblaciones que son muy abundantes, o como fuente de ingreso para el mantenimiento del área. Muchos países de Europa ingresan divisas en concepto de turismo cinegético como el caso de España con 122.000.000 $ al año (Belton 1994). En Paraguay, las únicas especies cuya caza deportiva se autoriza desde el año 1997 en la zona del chaco central son las palomas pykazuro (Columba picazuro) y la torcaza (Zenaida auriculata). Si bien se concibe la caza de estas especies como un medio de control al daño que causan a los cultivos de sorgo y maíz, es bien conocido que la caza no es garantía para disminuir las poblaciones de especies superabundantes, a niveles tan bajos que no entren en conflicto con las actividades humanas.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

del mundo una amplia diversidad de ambientes con una avifauna particular interesante para los amantes de las aves. En Paraguay el turismo de observación de aves es aun incipiente, debido a la falta de observadores de aves y principalmente a la escasa promoción de turismo en el país. A pesar de estas limitaciones, existe una demanda interesante de personas que desean visitar los ambientes de Paraguay y su rica avifauna. Las ecoregiones más interesantes para observar aves son el Bosque Atlántico, el Cerrado, el Pantanal y el Chaco Seco. En estas regiones se encuentran especies únicas como el Pájaro Campana (Prognias nudicollis), el ybyja’u morotî (Eleothreptus candicans), el Chopí sahyju, (Xanthopsar flavus), el yetapá chico (Alectrurus tricolor) y el yetapá de collar (Alectrurus risora), el carpintero negro (Dryocopus schulzi), y el Ynambú apiratî (Eudromia formosa). Más información sobre programas de turismo de observación de aves puede encontrarse en la página www.guyra.org.py Cultural, Rituales mágicos y religiosos: Desde la época del hielo, pinturas artísticas de aves en las cavernas, sugieren que formaron parte de las creencias, mitos, leyendas, religión, arte y folklore del hombre. En el antiguo Egipto, el hombre cabeza de halcón, representó al dios supremo del sol, mientras que un hombre cabeza de ibis era el dios de la luna. En la religión cristiana, la paloma simboliza del Espíritu Santo, así como un emisario de la paz alrededor del mundo. Para los indígenas Ayoreo, el alma de los difuntos reside en asosna, ave nocturna, diosa de la naturaleza. Por esta razón ellos no consumen aves en sus alimentos. Para la mayoría de las culturas indígenas las aves poseen poderes sobrenaturales. Los artículos plumarios relacionados a prácticas chamanísticas y religiosas son la constante entre las culturas indígenas del país y en otras partes del mundo. Para ellas, las aves, como las rapaces y lechuzas (Falconiformes, Strigiformes) poseen poderes mágicos que son transmitidos a quienes lo utilizan. Las plumas utilizadas en las vestimentas y adornos indígenas indican la jerarquía de quienes la portan. Las más utilizadas en los adornos plumarios son los del ñandú, inambú, cigüeñas, garzas, loros, águilas, lechuzas y surucuá. Las aves también se encuentran entre los principales actores de las leyendas guaraníes, interpretadas en cantos y danzas. Entre las más populares se citan el Shoguy música tradicional que relata la leyenda de un niño indígena que muere tras caer de un árbol, pero el amor de su madre lo transforma en un ave azul como el cielo, el sai hovy (Traupis sayaca). Entre las danzas típicas 156

se encuentre el Chopí una antigua y típica danza del folcklore guaraní en el que el hombre corteja a la mujer utilizando las técnicas de cortejo del chopí (Gnorimopsar shopí) y, conocida mundialmente su música y danza, Pájaro Campana recrea en el arpa el canto del guyra pong o Pájaro Campana (Prognias nudicollis) ave nacional del Paraguay. El comportamiento de las aves fue utilizado también por los guaraníes para augurar el futuro. Así, unas plumas de cabureí (Glaucidium brasilianum) aseguran éxito en el amor para quien lo porte; escuchar el grito del syndá o lechuza de campanario (Tito alba) presagia la muerte de un familiar o conocido; el canto del pitogué (Pitangus sulfuratus) anuncia el estado de gravidez de la mujer; una visita inesperada es presagiada por el canto del chochi (Tapera naevia) y la lluvia puede pronosticarse con el canto incesante del ypaka’a (Aramides ypecaha). Centenares de otras creencias y relatos guaraníes se basan en las aves.

Uso sostenible de las aves
El uso de la vida silvestre es una actividad que se realiza desde el inicio de la humanidad. Sin embargo, en el siglo XX, la caza desmedida de la fauna provocó la extinción de varias especies y generó la toma de conciencia de la humanidad sobre la necesidad de conservar los recursos y utilizarlos de una forma que no ponga en peligro la sobrevivencia de las especies y al mismo tiempo asegure su utilización a largo plazo, filosofía conocida como uso sostenible. Según la concepción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN 1994), el uso sostenible es «un uso que no reduce el futuro uso potencial ni perjudica la viabilidad a largo plazo de la especie utilizada o de otras especies, y que es compatible con el mantenimiento a largo plazo de la viabilidad del ecosistema que sostiene o depende de la especie utilizada», en otras palabras, se refiere al aprovechamiento de los recursos de forma que la extracción no supere la capacidad de reproducción de la especie, a fin de asegurar su existencia y sus hábitats a largo plazo. Este concepto está contemplado en los convenios internacionales de conservación de la diversidad biológica y ha sido adoptado en varios países como un modelo que, aplicado correctamente puede redundar en beneficios ambientales, sociales y económicos. Por ejemplo la caza controlada de grandes mamíferos en Sudáfrica, ha permitido disminuir la pobreza y la marginalidad de varias comunidades locales (Huges 2001) y en Argentina, el uso sostenible del loro hablador (Amazona aestiva), ha contribuido al alivio de la pobreza en comunidades indígenas y criollas, así como a la adquisición y protección de nuevas áreas protegidas, donde se conserva la especie y la biodiversidad en general.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En Paraguay, los programas de uso sostenible de la vida silvestre, se inician con la creación de la Oficina CITES (Convención Internacional sobre el Tráfico de Especies Amenazadas de Fauna y Flora) en 1991 en cumplimiento de la ratificación realizada. Convención Internacional CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Silvestres Amenazadas de Extinción), fue creada en 1973 a fin de mitigar el impacto causado por el comercio ilegal a las poblaciones silvestres de animales y vegetales. Esta convención, se basa en la regulación del comercio internacional, utilizando listas de especies incluidas en los apéndices I y II. El Apéndice I incluye las especies amenazadas de extinción, cuyo comercio está prohibido a fin de no poner en peligro mayor su supervivencia y se autoriza solamente bajo circunstancias excepcionales. En el Apéndice II se incluyen a todas las especies que no se encuentran en peligro de extinción, pero podrían llegar a esa situación a menos que su comercio esté sujeto a una reglamentación estricta que evite la utilización incompatible con su supervivencia. Al inicio se realizaron varios acuerdos de cooperación con instituciones internacionales y nacionales para realizar investigaciones sobre las especies que podían ser utilizadas de forma racional. De esta forma se establecieron varios programas para el uso sostenible de reptiles como el Teju guasu (Tupinambis spp.), el yacare hu (Caiman yacare), y la curiyu (Eunectes notaeus). A partir de 1998, se abrió un nuevo rubro en la exportación legal de las especies silvestres, con la demanda de individuos vivos para el comercio de mascotas o para satisfacer la demanda de animales vivos para zoológicos en el exterior. Las aves constituyeron uno de los recursos con más demanda en este tiempo. Con relación a las aves, uno de los principales proyectos desarrollados fue el Programa de manejo del Loro Hablador (Amazona aestiva), con el apoyo del gobierno argentino y de la Comunidad Europea. El programa tubo como objetivo probar y adaptar las metodologías utilizadas con éxito en Argentina en el contexto nacional. El proyecto consistió básicamente en asegurar primero que el número de individuos extraídos de la naturaleza, no ponía en riesgo la sobrevivencia de la especie, que las técnicas utilizadas no dañaban el hábitat ni a las aves y que las ganancias eran justas y se distribuían en forma equitativa. Entre los años 1998 y 2002 fueron autorizados el uso sostenible de 217 especies de la fauna silvestre paraguaya, incluidos 154 especies de aves. Sin embargo, ante la inestabilidad política que afectaba al país y directamente a la SEAM, la ausencia de la reglamentación de

la Ley de Vida Silvestre, el cierre de la Oficina CITES en Paraguay y la ausencia de una política de Vida Silvestre dio como resultado que en abril de 2003, la Comunidad Europea prohibiera las importaciones de loro hablador (Amazona aestiva) y tucanes (Ramphastos toco) desde Paraguay. Al poco tiempo la Secretaría del Ambiente tomó la determinación de establecer una pausa en el uso de la vida silvestre, la cual está en vigencia hasta el momento. La filosofía del uso sostenible se basa en que los programas de aprovechamiento deben estar diseñados en forma tal a asegurar que el ingreso por la utilización de la fauna sea reinvertido en la protección de áreas, fiscalización de la caza y desarrollo de investigaciones. Según los datos recabados en el año 2003 de la Secretaría del Ambiente y del Sistema Sofía de Aduanas, sólo entre los años 2000 y 2002, la Secretaría del Ambiente ingresó en promedio 57.141,4 $ anuales en concepto de cánones por expedición de permisos de exportación, guías de traslado e inscripciones. Esto representó el 26% del presupuesto del 2002 y el 16, 5% de las ganancias del sector comercial. El uso de la vida silvestre ha movido 861.847,4$ en 3 años (2000 al 2002) y sin embargo los beneficios para la conservación no han sido tangibles. Claramente la vida silvestre ha subvencionado el crecimiento de económico de un pequeño sector productivo con poco o ningún compromiso hacia la conservación de las especies y sus hábitats. Manejar los recursos vivos, como las aves, implica generar estrategias de uso que aseguren la conservación de la especie a largo plazo y la estabilidad de las sociedades humanas que de ellas dependen (Marín y Delgado 1998). El manejo debe incluir al menos cuatro etapas, 1) generar información científica que indique la cantidad del recurso que puede ser extraido sin comprometer su conservación, 2) desarrollar un plan de manejo y 3) difundir la información para que los usuarios la conozcan y 4) revisar y, de ser necesario adaptar o modificar el plan con la información recabada durante el proceso. Es necesario considerar que un programa de conservación para las aves debe abarcar aspectos de investigación, fiscalización, desarrollo económico y organización social, enmarcados en una política y estrategia de conservación de la vida silvestre, con el objetivo de alcanzar la sustentabilidad del recurso.

Agradecimientos
A Hugo del Castillo por su valiosa contribución sobre los aspectos de turismo de observación de aves. A la Asociación Guyra Paraguay por su apoyo con la base de datos

157

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
• Belton W.1994. Aves do Río Grande do Sul. Distribucao e biologia. Edt. Unisinos. Sao Paulo, Brasil. • Castex, M.N. ed. (1968) Sánchez Labrador: Peces y aves del Paraguay Natural Ilustrado, 1767. Buenos Aires, Argentina: Compañia General Fabril Editora, S.A. • Huges, G.R. 2001. The Natal Parks Board experience in Southern Africa; en Ardenson, T.L. y A. James (eds): The politics end economics of park management. Political Economy Forum: 31-41. Rowman and Littlefield. • Guyra Paraguay (2004). Lista comentada de las Aves de Paraguay. Annotated checklist of the Birds of Paraguay. Artes Gráficas Zamphirópolos S. A. Asunción. • Marín V.; L. Delgado. La Antártica. Ecología, Recursos y sustentabilidad. Edit. Universitaria. Santiago de Chile, Chile. Pp. 90. • Ojasti J.;F. Dallmeier (editores). 2000. Manejo de Fauna Silvestre Neotropical. SI/MAB. Series #5. Smithsonian Institution/MAB Biodiversity Program, Washington D.C. • Parker, T.A. III; Stotz, D.F. & Fitzpatrick, J.W. 1996. Ecologycal and distributional databases. In Neotropical birds: Ecology and Conservation: 113-436. Stotz, D.F., Fitzpatrick, J.W., Parker III, T.A. & Moskovits, D.K. (Eds). Chicago: University of Chicago Press: Chicago and London. • Wood-Gush, D. 1964. Domestication. In. Thomson, A. L. (ed). A New Dictionary of Birds. Mc. GrawHill Book Company. New York.

158

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Anexo 1: Ejemplos de principales usos de las aves silvestres: 1. Arte Plumario, 2. Uso de huevos, 3. Cacería de subsistencia, 4. Cacería deportiva, 5. Polinizadores, 6. Dispersores de Semillas, 7. Indicadoras de Bosque Atlántico, 8. Recreación, 9. Mascotas, Zoológicos NOMBRE CIENTÍFICO NOMBRES COMUNES TIPO DE USO

RHEIDAE Rhea americana TINAMIDAE Tinamus solitarius Crypturellus obsoletus Crypturellus undulatus Crypturellus parvirostris Crypturellus tataupa Rhynchotus rufescens Nothoprocta cinerascens Nothura boraquira Nothura minor Nothura maculosa Eudromia formosa ARDEIDAE Tigrisoma lineatum Syrigma sibilatrix Ardea cocoi Ardea alba Egretta thula Egretta caerulea Bubulcus ibis Butorides striata Pilherodius pileatus Nycticorax nycticorax THRESKIORNITHIDAE Phimosus infuscatus Plegadis chihi Theristicus caerulescens

ÑANDU, AVESTRUCES Ñandu guasu o Ñandu YNAMBU, PERDICES Ynambu kagua o Macuco Ynambu apeky’a o Tataupá rojizo Ynambu kogoe o Tataupá listado Ynambu chororo o Tataupá chico Ynambu tataupa o Tataupá Ynambu guasu o Martineta Ynambu sîsî o Perdiz de monte Ynambu boli o Perdiz chaqueña Ynambu’i pytâ, Ynambu’i loma o Perdiz menor Ynambu’i o Perdiz chica Ynambu apiratî o Copetona HOKO, GARZAS Hoko pytâ o Hocó colorado Kuarahy mimby, Flauta del sol o Garza silbadora Hoko guasu o Garza mora Guyratî o Garza blanca Itaipyte o Garcita blanca Hoko’i hovy o Garza azul Hoko’i vaka o Garcita bueyera Hoko’i o Garcita azulada Hoko sa’yju o Garza real Tajasu guyra o Garza bruja KARÂU’I, KURUKÁU, AJAJAI, CUERVILLOS, BANDURRIAS Karâu’i rova pytâ o Cuervillo cara pelada Karâu’i o Cuervillo de cañada Kurukáu hovy o Bandurria mora 8, 9 8, 9 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 1, 8, 9 2, 3, 4, 7 2, 3, 4 2, 3, 4 2, 3, 4 1, 2, 3, 4 2, 3, 4 2, 3, 4 2, 3, 4 2, 3, 4 1, 2, 3, 4 3, 4 1, 2, 3

159

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

NOMBRE CIENTÍFICO Theristicus caudatus Mesembrinibis cayennensis Platalea ajaja CICONIIDAE Mycteria americana Ciconia maguari Jabiru mycteria PHOENICOPTERIDAE Phoenicopterus chilensis ANHIMIDAE Chauna torquata ANATIDAE Dendrocygna bicolor Dendrocygna viduata Dendrocygna autumnalis Coscoroba coscoroba Anas bahamensis Callonetta leucophrys Netta peposaca Amazonetta brasiliensis Sarkidiornis melanotos Cairina moschata ACCIPITRIDAE Rostrhamus sociabilis Harpagus diodon Ictinia plumbea Geranospiza caerulescens Buteogallus urubitinga Buteogallus meridionalis Busarellus nigricollis Geranoaetus melanoleucus Harpyhaliaetus coronatus Buteo magnirostris

NOMBRES COMUNES Kurukáu para o Bandurria Tapikuru o Tapicurú Ajajai, Guyratî pytâ o Espátula rosada TUJUJU, CIGÜEÑAS Tujuju kangy o Tuyuyú Mbaguari o Cigüeña Jabiru, Tuyuyú cuartelero o Yabirú FLAMENCOS Guarimbo pytâ o Flamenco CHAHÂ, CHAJÁES Chahâ o Chajá YPE, PATOS, GANSOS, CISNES Ype suiriri pytâ o Pato silbón colorado Ype suiriri o Pato silbón cara blanca Ype suiriri pepotî o Pato silbón ala blanca Guyratî ete guasu o Coscoroba Ype ruguái akua o Pato gargantilla Ype ajúra hû o Patito arroz Ype pepo sakâ o Cresta rosa Ype kutiri, Alita azul o Patillo Ype tî apu’a, Pato boli o Pato ganso Ype guasu o Bragado TAGUATO, HALCONES, ÁGUILAS, MILANOS Taguato jatyta o Caracolero Taguato’i hovy o Milano de corbata Sui sui o Milano plomizo Taguato hovy o Gavilán patas largas Yryvutinga, Taguato hû o Águila negra Taguato pytâ o Aguilucho colorado Taguato akâtî o Gavilán de estero Taguato hovy o Águila mora Taguato hovy apiratî o Águila coronada Yndaje o Taguató

TIPO DE USO 8, 9 8, 9 1, 8, 9

9 9 9

1, 8, 9

1, 3, 9

3, 4 3, 4 3, 4 3 3 3, 4 3, 4 1, 3, 4 3, 4 1, 3, 4

1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9

160

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

NOMBRE CIENTÍFICO

NOMBRES COMUNES

TIPO DE USO 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9

Buteo brachyurus Harpia harpyja Spizastur melanoleucus Spizaetus ornatus FALCONIDAE Caracara plancus Milvago chimachima Milvago chimango Herpetotheres cachinnans Micrastur ruficollis Micrastur semitorquatus Falco sparverius Falco femoralis CRACIDAE Ortalis canicollis Penelope superciliaris Pipile jacutinga Crax fasciolata ODONTOPHORIDAE Odontophorus capueira RALLIDAE Gallinula chloropus Fulica leucoptera CARIAMIDAE Cariama cristata CHARADRIIDAE Vanellus chilensis COLUMBIDAE Patagioenas picazuro Patagioenas maculosa Zenaida auriculata Columbina talpacoti

Taguato o Aguilucho cola corta Taguato ruvicha o Águila harpía Taguato o Águila viuda Taguato apiratî o Águila crestuda real KARA KARA, TAGUATO, HALCONCITOS Y CARANCHOS Kara kara o Carancho Kiri kiri, Kirincho o Chimachima Kara kara chai o Chimango Makagua, Guaikuru o Guaicurú Toky kapata, Toto’i o Halcón palomero Têi têi, Toky kapata o Halcón montés Kiri kiri’i o Halconcito Kiri kiri guasu o Halcón plomizo JAKU, PAVAS DE MONTE Jaku karaguata o Charata Jaku po’i o Pava de monte chica Jakutinga, Jaku apetî o Yacutinga Mytû o Pava pintada URU, CODORNICES Uru, Uru uru o Urú ÑAHANA, YPAKA’A, GALLINETAS, BURRITOS Ñahana o Polla negra Jakami apetî o Gallareta chica SARÎA, SARÍAS Sarîa pytâ o Saría patas rojas TETEU, MBATUI, TEROS Y CHORLOS Tetéu o Tero tero PYKASU, JERUTI, PALOMAS Pykasuro o Paloma turca Apykasu, Pykasu para o Paloma manchada Mbairari o Torcaza Pyku’i pytâ o Tortolita colorada

1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9

1, 2, 3 1, 2, 3 1, 2, 3 1, 2, 3

7

3 3

9

1, 2, 9

3, 4 1, 9 3, 4 3, 4

161

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

NOMBRE CIENTÍFICO

NOMBRES COMUNES

TIPO DE USO 3, 4 3, 4

Columbina picui Leptotila verreauxi Leptotila rufaxilla PSITTACIDAE Anodorhynchus hyacinthinus Ara ararauna Ara chloropterus Primolius auricollis Primolius maracana Aratinga acuticaudata Aratinga leucophthalmus Aratinga aurea Nandayus nenday Pyrrhura devillei Pyrrhura frontalis Pyrrhura molinae Myiopsitta monachus Forpus xanthopterygius Brotogeris chiriri Pionopsitta pileata Pionus maximiliani Amazona aestiva Amazona vinacea CUCULIDAE Guira guira Crotophaga ani TYTONIDAE Tyto alba STRIGIDAE Megascops choliba Pulsatrix koeniswaldiana Bubo virginianus

Pyku’i o Tortolita Jeruti o Yerutí Jeruti pytâ’i o Yerutí colorada GUA’A, TU’Î, MARAKANA, LOROS Y COTORRAS Gua’a hovy o Papagayo azul Kaninde, Gua’a sa’yju o Papagayo amarillo Gua’a pytâ o Papagayo rojo Marakana ajura sa’yju o Maracaná cuello dorado Marakana o Maracaná afeitado Ñendai, Marakana o Maracaná cabeza azulada Arua’i, Marakana o Maracaná ala roja Tu’î apyteju, Marakana o Maracaná frente naranja Ñandái o Ñanday Arivaya, Chiripepe o Chiripepé ala anaranjada Chiripepe, Arivaja o Chiripepé cabeza verde Chiripepe o Chiripepé cabeza parda Tu’î karanda’y o Cotorrita Mbembéi o Viudita Tu’î chyryry o Catita chiriri Tu’î guembe o Lorito cabeza roja Maitaka o Loro choclero Parakáu, Paragua o Loro hablador Parakáu keréu o Loro vinoso CHOCHI, TUJAKUE, TINGASU, ANOS, PIRIRITAS, CHOCHIES Piririgua o Piririta Ano o Anó chico SUINDA, LECHUZA DE CAMPANARIO Suinda o Lechuza de campanario ÑAKURUTÛ, KAVURE, URUKUREA, BÚHOS Y LECHUZAS Kavure o Lechucita Urukure’a mini o Lechuzón mocho chico Ñakurutû guasu o Búho

1, 9 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 1, 9 9 1, 9 9 9 7, 9 1, 7, 9 1, 9 9

9 3

9

1, 9 7 9

162

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

NOMBRE CIENTÍFICO

NOMBRES COMUNES

TIPO DE USO 1, 9 1, 8, 9

Glaucidium brasilianum Athene cunicularia CAPRIMULGIDAE Eleothreptus candicans NYCTIBIIDAE Nyctibius aethereus RAMPHASTIDAE Pteroglossus castanotis Selenidera maculirostris Baillonius bailloni Ramphastos dicolorus Ramphastos toco TROCHILIDAE Phaethornis eurynome Phaethornis pretrei Campylopterus macrourus Florisuga fusca Colibri serrirostris Anthracothorax nigricollis Chrysolampis mosquitus Stephanoxis lalandi Chlorostilbon aureoventris Thalurania furcata Thalurania glaucopis Hylocharis sapphirina Hylocharis chrysura Leucochloris albicollis Polytmus guainumbi Agyrtria versicolor Heliomaster furcifer Calliphlox amethystina TROGONIDAE Trogon surrucura

Kavure’i o Caburé Urukurea chichi o Lechucita vizcachera YVYJA’U, ATAJACAMINOS Yvyja’u morotî o Atajacaminos ala blanca URUTAU, URUTAÚES Urutau o Guaimingue guasu o Urutaú coludo TUKÂ, TUCANES Tukâ sa’yju o Arasarí fajado Tukâ pôka o Arasarí chico Tukâ pakova o Arasarí banana Tukâ’i o Tucán pico verde Tukâ guasu o Tucán grande MAINUMBY, PICAFLORES Mainumby ruguaitî o Ermitaño escamado Mainumby ruguaitî o Ermitaño canela Mainumby jetapa o Picaflor tijereta Mainumby hû o Picaflor negro Mainumby o Colibrí mediano Mainumby o Picaflor vientre negro Mainumby o Colibrí rubí Mainumby apiratî o Picaflor copetón Mainumby hovyû o Picaflor verde Mainumby o Picaflor zafiro Mainumby o Picaflor corona violácea Mainumby o Picaflor cola castaña Kuarahy áva o Picaflor bronceado Mainumby pyti’a morotî o Picaflor garganta blanca Mainumby o Picaflor de antifaz Mainumby o Picaflor esmeralda Mainumby jetapa o Picaflor de barbijo Mainumby michiete, Picaflor amatista SURUKUA, SURUCUÁES Suruku’a o Surucuá

8

7

9 8 7, 8 9 1, 9

5, 7 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5 5

7 163

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

NOMBRE CIENTÍFICO

NOMBRES COMUNES

TIPO DE USO

PICIDAE Dryocopus galeatus Dryocopus schulzi Campephilus robustus DENDROCOLAPTIDAE Xiphocolaptes albicollis FURNARIIDAE Anabacerthia amaurotis Philydor atricapillus Philydor lichtensteini Philydor rufum Automolus leucophthalmus THAMNOPHILIDAE Hypoedaleus guttatus Terenura maculata FORMICARIIDAE Chamaeza campanisona TYRANNIDAE Phyllomyias burmeisteri Myiopagis caniceps Mionectes rufiventris Phylloscartes paulista Phylloscartes sylviolus PIPRIDAE Schiffornis virescens Piprites chloris Antilophia galeata Manacus manacus Chiroxiphia caudata Pipra fasciicauda COTINGIDAE Procnias nudicollis CORVIDAE 164

YPEKÛ, CARPINTEROS Ypekû akâ mirâ o Carpintero cara canela Ypekû hû o Carpintero negro Ypekû guasu ka’aguy o Carpintero grande ARAPASU, TREPADORES Y CHINCHEROS Jety o Trepador garganta blanca KURUTIE, PIJUI, OGARAITY, HORNEROS, ESPINEROS Y OTROS Titiri o Titiri ceja blanca Ka’a’i guyra o Ticotico cabeza negra Ka’a’i guyra pytâ, Titiri o Ticotico ocráceo chico Ka’a’i guyra pytâ o Ticotico ocráceo grande Tiatui o Ticotico ojo blanco MBATARA, BATARAES Y TILUCHIES Mbatara para o Batará goteado Mbatara’i o Tiluchí enano TOVAKUSU, TOVACAS Y CHULULÚES Tovakusu, Uru’i, Guyra vava o Tovaca ANAMBE, JETAPA, PITOGUE, MONJITAS, PITOGUES, etc. Tachuri o Mosqueta pico curvo Fiofío ceniciento Tachuri o Ladrillito Karichu o Mosqueta oreja negra Karichu o Mosquetita cara canela BAILARINES O SALTARINES Tiotoi, Bailarín oliváceo o Flautín Bailarín verde Guyra purû, Soldadito o Bailarín negro Tangaratî, Jaguarete nambi o Bailarín blanco Saraki hovy o Bailarín azul Tangara pytâ o Bailarín naranja YAKUTORO, GUYRA PONG, YACUTORO, PÁJARO CAMPANA Guyra póng, Guyra campana o Pájaro campana AKA’Ê, URRACAS 9 8 8 8 8 8 8 7 7 7 7 7 7 7 7 7 7 7 7 7 7 7, 8 8 8

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

NOMBRE CIENTÍFICO

NOMBRES COMUNES

TIPO DE USO 9 9

Cyanocorax cyanomelas Cyanocorax chrysops TURDIDAE Turdus rufiventris Turdus leucomelas Turdus amaurochalinus EMBERIZIDAE Euphonia chlorotica Thraupis sayaca Habia rubica Saltator coerulescens Saltator similis Saltator aurantiirostris Paroaria coronata Paroaria capitata Saltatricula multicolor Sporophila collaris Sporophila lineola Sporophila caerulescens Sporophila hypoxantha Sporophila ruficollis Sporophila palustris Sporophila zelichi Sporophila hypochroma Sporophila cinnamomea Sicalis flaveola Zonotrichia capensis

Aka’ê hû o Urraca morada Aka’ê para o Urraca KOROCHIRE, ZORZALES Korochire o Havía pytâ o Zorzal colorado Korochire o Havía morotî o Zorzal alas canelas Korochire, Havía korochire o Zorzal mandioca SAI, CHOVY, TANGARÁES Y FRUTEROS Ñandesy, Lui lui, Vivi o Tangará Sai hovy, Chovy, Celestino o Chogüí Tie pytâ, Havía sa’yju o Fueguero morado Havía tyvyta o Pepitero gris Havía tyvyta hovy o Pepitero verdoso Havía tyvyta o Pepitero de collar Guyra tiri, Tie guasu paroarâ o Cardenal Akâ pytâ o Cardenilla Vira vira o Pepitero chico Guyra juru tu’î o Corbatita dominó Guyra juru tu’î para o Corbatita overo Guyra juru tu’î o Corbatita Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino canela Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino garganta café Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino pecho blanco Guyra juru tu’î o Capuchino de collar Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino castaño Guyra juru tu’î pytâ o Capuchino corona gris Tuju, Chui, Jilguero o Canario paraguay Chesyhasy, San Francisco o Bendito Sea

6 6 6

6 6 6, 7 6 6 6 6 6 6 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9 9

165

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

PATRONES DE USO DE LOS MAMÍFEROS DEL PARAGUAY Importancia sociocultural y económica
JOSÉ LUIS CARTES Coordinador del Programa de Conservación de Sitios Asociación Guyra Paraguay Cnel. Rafael Franco 381, C.C, 1132, Asunción, Paraguay. jlcartes@guyra.org.py
Resumen
El uso de los mamíferos tiene una fuerte raíz histórica en Paraguay, principalmente arraigada en las tradiciones indígenas, muchas veces adoptadas por la sociedad moderna. Los múltiples usos posibles que se dan son en total nueve: alimentación, mascotismo, elaboración de artesanías, rituales/religiosos, cacería, usos simbólicos, medicinales, comerciales, y finalmente para tracción o transporte. Los grupos más pobres como los indígenas y campesinos, viven gracias a un importante nivel de obtención de proteínas de la carne silvestre, principalmente de los chanchos, venados y roedores. Los niveles sociales más altos, como las sociedades urbanas, utilizan la fauna más como medio de entretenimiento o de forma más abstracta, desconociendo los aspectos ecológicos de las mismas. Económicamente el uso actual de la fauna es importante pero no es incorporado dentro del esquema socioeconómico. Actualmente, a pesar de las prohibiciones legales, el nivel de cacería y consumo es alto, y no se enmarca en un contexto de sostenibilidad. El concepto de sostenibilidad exige sistemas basados en el conocimiento profundo de las poblaciones silvestres o en su defecto en el desarrollo de modelos de áreas «fuente» y áreas «sumideros». Al respecto, existen experiencias válidas que pueden servir de base para una regulación del uso de fauna, en especial en sus aspectos de cacería y comercio. Palabras claves: Mamíferos, Mammalia, caza, usos de fauna, usos indígenas.

Introducción
La cultura paraguaya se compone básicamente de elementos aportados por una extensa colonización española y de un amoldamiento propio de la cultura básica indígena. Otro factor interesante de mencionar es el largo proceso de la post-independencia donde el «mestizo» paraguayo pudo afianzar una cultura propia, debido a factores como el intenso entrecruzamiento y el gran «encierro» geográfico y cultural de ésa época (sólo rota por los gobiernos de los López, y aún así muy favorecido por el idioma guaraní y la situación de pobreza de la post guerra de 1870). Dentro de este contexto el uso de los mamíferos, y de toda la biodiversidad nacional, comprende una parte muy importante dentro de este proceso cultural. Estos enunciados muchas veces son difíciles de ser aceptados por la sociedad en general. Sin embargo aspectos relativos a los usos y costumbres, comenzando por el idioma guaraní, por el extensivo uso de hierbas medicinales, la yerba mate, las «rondas de tereré», y cierta afinidad al consumo de carne y productos silvestres evidencian estas afirmaciones. Partiendo de estos principios podemos entonces empezar a examinar la importancia de la fauna paraguaya, en este caso particular los «mamíferos», en el desarrollo social de nuestra gente, tanto en sus etapas históricas como en la actualidad. Y para ello debemos

167

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

abordar primeramente un brevísimo resumen de los mamíferos paraguayos y la relación histórica que tiene nuestra sociedad con este importante grupo de la biodiversidad nacional. Mucha gente dirá que le resulta muy difícil ver una clara relación con los mamíferos, más aún si hablamos de los mamíferos silvestres y en especial la gente que vive en las ciudades. Sin embargo es comprobado el gran consumo de carne vacuna, uno de los principales pilares de la economía alimenticia y fuente primaria de proteínas. Claro que la ganadería, basada en la cría de variedades o razas de lo que se conoce como «Vaca» (Bos taurus), representa un uso de una especie originaria de Europa, y cuyas costumbres fueron muy practicadas por los primeros colonizadores españoles que gustaban de las distintas formas de consumo de carne vacuna. Al parecer, ese gran apego de los pobladores rioplatenses, e incluso del MERCOSUR, al consumo del popular «Asado» es una clara herencia de la colonización Ibérica. Y todo esto sin olvidar de todos los demás productos derivados de la ganadería que van desde otros tipos de alimentos como: los «lácteos», que incluye el alimento básico integral: la leche, y otros como los distintos tipos de quesos y yogurt. Otro gran grupo alimenticio de costumbre muy típica en nuestra región comprende las distintas vísceras y órganos internos. Productos no alimenticios comprenden los cueros curtidos y, en nuestro país particularmente, los cuernos, muy populares en artesanías para «el tereré». Pero podemos ver ciertos aspectos que van más allá de la noble vaca, que ciertamente sustentó y aún sustenta gran parte de nuestra alimentación básica y también el desarrollo de la colonización y nuestra socioeconomía. Estos aspectos tienen por lo general raíces culturales bien indígenas, por lo que algunos puntos serán explicados en mayor detalle en el apartado correspondiente al uso indígena. Y particularmente debemos introducir algunos aspectos muy particulares que pueden facilitar enormemente la discusión pretendida en este capítulo. Estos conceptos incluyen a: los mamíferos, al «uso», la sostenibilidad, y conceptos muy técnicos relativos a la disciplina orientada al estudio, conservación y manejo de poblaciones animales que justamente se denomina «dinámica de poblaciones».

aprendizaje), d) el desarrollo de escamas y pelos, y e) el desarrollo de «dientes verdaderos», de complejas estructuras y variedades. De hecho todos estos factores implican que los mamíferos alcanzaron prácticamente el mayor grado evolutivo, en relación a los otros grupos de fauna, ya que para esto deben desarrollar organismos (anatomía y fisiología) y comportamientos muy complejos. Claro que es imposible incluir a todos los mamíferos dentro de estas características básicas pero básicamente esto define al 90% de ellos. Existen algunas excepciones como los «marsupiales» (o mykure), que carecen de un desarrollo embrionario completamente interno, y los edentados o desdentados (osos hormigueros, perezosos y armadillos) que carecen de dientes verdaderos. En Paraguay se conoce la existencia de un máximo de 167 especies diferentes de mamíferos silvestres (Ver Capitulo Diversidad de Mamíferos en Paraguay, incluido en este libro), o sea los que originariamente proceden naturalmente de esta región, aparte de unas 10 especies exóticas o que son originarias de otras regiones del mundo y fueron introducidas con fines de usos domésticos o de forma accidental (e.g. las ratas [Rattus norvergicus] que ya vinieron con los primeros barcos). Es importante conocer algunas terminologías especiales en relación a los mamíferos como por ejemplo la «Mastozoología» o ciencia que se dedica al estudio de los mamíferos (Masto: mamas, Zoos: fauna, Logos: tratado, estudio). No existen muchos materiales que resuma una descripción completa de todos los mamíferos del Paraguay. Para una muy buena introducción pueden referirse al capítulo Diversidad de Mamíferos en Paraguay que hace parte de este libro. Sin embargo existen algunas fuentes que pueden ayudar al interesado a conocer más acerca de nuestra mastofauna. Por ejemplo la guía de mamíferos de Mbaracayú (Esquivel 2001) y la guía de mamíferos medianos y grandes (Neris et al. 2002) son buenos materiales de referencia. Otros materiales como el libro de los mamíferos de la Argentina (Parera 2002), de los bosques tropicales (Emmons 1999), u otros en inglés (Nowak 1991, Redford y Eisenberg 1992), también son muy buenos pero contienen nuestra mastofauna dentro de un contexto más amplio. Estos materiales actualmente se consiguen en la plaza comercial o en el Centro de Documentació de la Fundación Moisés Bertoni.

Los mamíferos
Comprende el grupo de fauna que representa a los animales que tienen a) un desarrollo embrionario interno, para lo cual desarrolla estructuras especiales como el útero, b) una gran inversión en el cuidado y desarrollo de sus crías una vez nacidas, que implica una alimentación «láctea» (gracias a las glándulas mamarias), c) un largo proceso de aprendizaje (gran capacidad de 168

Uso de los mamíferos y «Sostenibilidad»
El concepto de uso se refiere en este caso a cualquier forma de aprovechamiento de un animal o sus partes, ya sea como base alimenticia (carne, partes), vestimentas (cueros, lana), medicinales (partes) o capacidades propias del animal como medio de transportación o de tracción (carros, cabalgar, arar), y otros valores más éticos o morales como medios de recreación, artesanías o creencias religiosas o cosmogónicas.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El uso entonces se refiere al obtener provecho de alguna forma, pero el uso «sostenido» implica un factor temporal: aprovechar a través de un periodo de tiempo determinado. Entonces éste se refiere a que el nivel de uso debe optimizarse de manera a que se mantenga igual, o incluso aumente, a lo largo del tiempo. Cuando se refiere al uso óptimo se intenta limitar la «extracción» masiva de un recurso de fauna, a un nivel cuyo desarrollo y crecimiento poblacional pueda compensar la parte extraída (que dependerá de los atributos de cada especie, en cada ecosistema en particular). Entonces, un uso no sostenido viene a ser lo que se conocería localmente como «depredación» o «uso irracional» de modo a que la extracción es tan alta que la población indefectiblemente se extinguirá.

Breves Referencias Históricas
Antes de la llegada de los españoles, los patrones de uso de los mamíferos estaban exclusivamente relacionados a la extracción de la fauna silvestre por las poblaciones indígenas. Estos usos indígenas comprendían básicamente la fuente primaria de alimentación, la obtención de cueros para prendas de vestir y partes para ceremonias religiosas. Las formas de uso en general eran muy similares entre las distintas etnias, aunque presentando ciertas pequeñas diferencias. Las similitudes básicamente se centraban en las técnicas y artes de cacería, y las diferencias se basaban principalmente en las preferencias de cacería, creencias religiosas y tabúes. A la llegada de los españoles en el siglo XVI se comienza una verdadera revolución en la visión del uso de la fauna silvestre, con la incorporación de nuevas herramientas (principalmente el hierro) y especialmente el caballo (Equus caballus), a lo que se suma el establecimiento de una forma muy particular de relación comercial «Indígenas con Españoles» . Básicamente la conquista española en Paraguay fue bastante dificultosa en sus comienzos. Nuestra historia nos muestra una continua trama de rebeliones y guerras con los pueblos indígenas que costó mucho tiempo dominar a los españoles. Un ejemplo de esto comprenden los temidos «Guaikurúes» o mejor dicho «Mbayáes», quienes conformaron una «sociedad ecuestre» con los caballos asilvestrados. Esta raza chaqueña, gracias al uso del caballo dominó la situación del avance de la conquista con sus continuas guerras y ataques a los nuevos emplazamientos españoles. Pero los mismos Mbayáes también veían con grandes ventajas a las poblaciones españolas de donde podían aprovisionarse de diversas cosas como telas, hierros y herramientas, e incluso raptar jóvenes para luego pedir «rescates». El modo más usual (y pacífico, aunque siempre de manera desconfiada) de relacionarse fue a través del «trueque» intercambiando las herramientas y otros enseres por carne silvestre (como chanchos y venados). Otro factor de gran «revolución» alimenticia fue el desarrollo de la ganadería. Inicialmente en Paraguay, la producción extensiva de vacas recién se inició con la llegada de los Jesuitas, quienes instauraron un sistema de haciendas como parte de sus reducciones. La ganadería implicó el cambio del consumo masivo de la carne silvestre por carne vacuna como fuente primaria de proteínas. No obstante, siempre se mantuvo un cierto gusto por la carne silvestre, siempre casi apuntando a las mismas especies de mamíferos como: chanchos, venados, y distintos grandes roedores (varias especies a detallar adelante).

Dinámica poblacional
Esta es la disciplina que se dedica al estudio de la demografía natural de las poblaciones de especies silvestres de fauna en general. Como todo estudio demográfico implica el estudio y conocimiento profundo de los atributos particulares de las poblaciones correspondientes a una especie determinada bajo una situación determinada, ya sea la época estacional y el tipo de ecosistema donde vive «la población». En este sentido cada población puede tener una tasa de natalidad propia, una tasa de mortalidad propia y así una capacidad determinada de crecimiento poblacional. En cada ecosistema en particular existen factores (disponibilidad de alimentos, competencia, depredación, parasitismo y otras causas de mortalidad) que pueden determinar un límite específico al crecimiento poblacional que se puede entender como la «capacidad de carga» que posee dicho sistema, es decir al nivel de equilibrio mortalidad/natalidad de una población. Esta disciplina es muy importante ya que se necesita conocer estos parámetros para establecer los cupos de extracción de una especie determinada para una localidad determinada. Entonces, luego de esta breve introducción general se va a tratar de delinear algunos aspectos básicos que se refiere al uso de los mamíferos que se realizó históricamente, y que se realiza actualmente. Estos aspectos nos ayudarán a establecer una serie de patrones de utilización de la fauna silvestre departe de la sociedad en general, y así mismo ayudará a saber al menos las necesidades de conocimientos y esfuerzos conjuntos que debemos aplicar responsablemente para poder alcanzar un sistema de uso sostenible de tan importante recurso natural. Si bien se enfocará particularmente a la fauna silvestre, debido a la importancia del papel de los mamíferos en la vida cotidiana de la sociedad, también se harán breves menciones sobre los mamíferos exóticos o no originarios de esta región.

169

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Un interesante detalle es la incorporación de la palabra «mariscar» en la cultura paraguaya. Esto data de la época de la colonia, cuando muchos de los españoles que vinieron a colonizar, aún mantenían sus modos y costumbres alimenticias. Éstos, muy afectos a la «paella mediterránea» y otros platos que llevaban mariscos como componentes esenciales, se veían en una encrucijada al estar tan lejos del mar. Sin embargo ellos mandaban a los indígenas y otros a buscar «mariscos» al río (almejas, camarones y peces), actividad que era aprovechada tanto para pescar como para cazar. Con el tiempo el concepto de «mariscar» más bien se relacionó a las partidas de cacería (comprendiendo caza de aves, reptiles y mamíferos). Ya después de la colonia, otro factor importante en el mantenimiento de la costumbre de consumo de carnes silvestres, fue el gran empobrecimiento producido por la guerra de 1870. Después de esta cruel guerra, el país quedó reducido prácticamente a ruinas, por lo que las únicas políticas implantadas para poder recuperar la economía fue la masiva venta de las tierras del estado. Con ello, grandes empresas transnacionales interesadas en la extracción de yerba mate de los montes y de algunas especies de madera compraron prácticamente la mayor parte del territorio nacional. El esquema de trabajo de estas grandes empresas se basaba en un sistema de «contrato / adelanto / endeudamiento» en los mismos almacenes de la empresa del cual los empleados nunca podían salirse. Entonces los «Mensú» (o «mensualeros») como se les conocía por el sistema de pago mensual, se veían obligados a cazar para poder comer algo digno. De hecho, el trabajo de estos hacheros, o cosechadores de yerba, siempre se realizó en medios muy propicios para la cacería como las profundas selvas de la región oriental o los quebrachales chaqueños. Hoy en día al parecer el consumo masivo de productos comerciales parece haber reemplazado en su totalidad a la carne silvestre. Sin embargo, el gran paradigma de la pobreza social versus la riqueza de ciertos grupos sociales también se refleja en el uso de la fauna. La gran pobreza reinante en esta época todavía conduce y mantiene los sistemas de consumo proteico basado en carnes silvestres. Esto especialmente en el medio rural, y más especialmente en el grupo más pobre: los indígenas. Los grupos campesinos tampoco desprecian una buena oportunidad para cazar algún animal silvestre. También en las ciudades llega a comercializarse algún animal silvestre como venados o carpinchos (Hydrochaeris hydrochaeris), e incluso en notas periodísticas pasadas se llegó a denunciar incendios provocados en Ñu Guazú para la caza de «apere’a» (Cavia aperea). En el otro extremo, los medios y tecnologías disponibles sumados al bajo control fiscal hace que los grupos más adinerados puedan organizar fácilmente supuestos «Safaris» bajo el lema «vamos al Chaco».

Independientemente del alcance social que puedan tener estos factores, solamente comprenden unos pocos ejemplos del cómo históricamente el uso de fauna silvestre (mayormente expresado en la caza y el consumo de carne) tiene fuertes raíces históricas. Quizás la influencia es tan fuerte que hasta varios nombres geográficos guardan relación con la fauna (y no exclusivamente con mamíferos). Ejemplos de ello tenemos a Guazu Cua, Ciervo Cua, Capi’ibary (Kapi’i yva= carpincho o H. hydrochaeris). Algunos trabajos que nos pueden ayudar sobre referencias históricas podemos encontrar en Azara (1998), Du Graty (1862) y González Torres (2002).

Usos indígenas
Los indígenas corresponden a los grupos que por definición dependen casi totalmente del uso de la fauna silvestre. Como ya se había mencionado, existen algunos aspectos muy similares, especialmente en las técnicas de cacerías utilizadas por las distintas etnias. Por ejemplo, los indígenas «Cazadores – recolectores» (no cultivadores, o que cultivan sólo determinadas épocas del año), suelen utilizar el sistema de «acecho y persecución» de la presa. Sin embargo los indígenas cultivadores suelen emplear más los sistemas basados en trampas. En el primer grupo tenemos a casi varias etnias del Chaco y a los Aché como el grupo «cazador – recolector» por excelencia. En el segundo grupo tenemos principalmente a las etnias guaraníes. Existe mucha bibliografía antropológica que trata el tema del uso de fauna en general, como la excelente recopilación antropológica realizada por José Zanardini (2003), específicamente en la sección correspondiente a alimentación y cacería (Bórmida y Califano 2003). Otra excelente referencia sobre las distintas culturas maqueñas, históricas y actuales se pueden encontrar en la gran obra de Métraux (1996). Aparte de estos trabajos, escogidos entre muchos otros, también existe un único trabajo con enfoque científico ecológico perteneciente a Hill y Padwe (2000), donde se enfoca con mucho criterio la sustentabilidad de la cacería Aché.

Consumo y alimentación
Los cazadores – recolectores generalmente presentan un patrón de comportamiento bastante nómada, en la búsqueda de las regiones de mejor caza. Éstos muchas veces son reconocidos por sus costumbres bastantes silvícolas, como el caso de los Ayoreos y los Aché (Fig. 1). Estos tienen una diversidad de creencias y cosmovisiones que influyen directamente en el uso de los recursos. Generalmente, las culturas basadas en la caza y recolección son mucho más primitivas que las que se basan principalmente en sistemas agrícolas. A este respecto, los Aché se corresponde a un grupo que culturalmente aún se mantiene en la «edad de piedra», cuyas

170

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

tecnologías y artes se basan exclusivamente en la naturaleza. La mayoría de las tribus chaqueñas no son estrictamente «silvícolas» ya que muchas de ellas se dedican a la agricultura en determinadas épocas del año, recogiendo frutos, granos y tubérculos silvestres para su cultivo (de forma bastante primitiva). Los principales usos de estos grupos están orientados a las necesidades alimenticias. Las etnias chaqueñas se dedican al acecho, persecución y caza de animales como: el tagua (Catagonus wagneri), el kure’i (Pecari tayacu), y el tañyka ti o «jabalí» (Tayassu pecari), y jurumi (Myrmecophaga tridactyla), mborevi o tapir (Tapirus terrestris), y jaguarete (Panthera onca) ya sea para consumo o para usos de sus partes. Los Ayoreos tienen fuertes creencias al respecto de lo que comen y por sobre todo al contacto con la sangre de los animales, y por ésos motivos los adultos guerreros solamente consumen carne de tañyka ti, jurumi y tatu carreta (Priodontes maximus) para el consumo, preferentemente cazados sólo con mazos, y jaguarete, tirika (Oncifelis geoffroyi), mborevi, y algunos monos para uso de sus cueros en prendas y adornos, que pueden ser cazados con armas punzates, de lejos, los animales más cazados y consumidos comprenden los chanchos y venados. Cabe acotar que cuando se habla en este capítulo de «chanchos» siempre se hace referencia a las especies silvestres (principalmente kure’i y tañyka ti) y «venados» cuando se refiere a ambas especies de venados comunes: guasuvira (Mazama gouazoupira) y guasu pyta (Mazama americana). Existen otras preferencias, muchas veces determinadas también por la necesidad de «capturar más con menor esfuerzo», para el caso de caza de tapires por ejemplo, que brinda una excelente provisión de carne por un buen tiempo. Pocas tribus son poco selectivas al elegir sus presas, como el caso de los Matacos quienes consumen todo tipo de animal. Las mayores variaciones se basan en creencias y tabúes como las siguientes: 1. La creencia de que uno adquiere el carácter del animal que consume: por eso los guerreros Abipones por ejemplo consumían hasta los ínfimos restos del jaguarete, Los Mataco ancianos podían comer armadillos (varias especies) pero los jóvenes no lo hacían por temor a volverse perezosos. Animales como la oveja (Ovis aries), tortugas y gallinas siempre eran despreciadas. 2. Mitos basados en relatos tradicionales y creencias propias: los Mocovíes consumían con avidez la médula ósea del venado, sin embargo vedada a los jóvenes. Los Mataco jamás consumían chanchos por temor al dolor de muelas (el comportamiento usual de los chanchos silvestre consiste en castañear sus colmillos). Muchas tribus creen

que el hígado de cualquier animal descompone los dientes. Los toba piensan que la carne del kure’i y del cerdo doméstico (Sus scrofa) causan úlceras en la nariz. Los Ayoreos también tiene una gran aversión al contacto con la sangre de cualquier animal por lo que, al menos los cazados para consumo, no usan armas punzantes. 3. Necesidad de prestigio basado en creencias religiosas. Los Ayoreos por ejemplo poseen una escala de demostración del «valor» del guerrero, base de su estructura social, en el orden de «caza» siguiente: personas – jaguarete – vaca (a la que no distinguen de entre los animales silvestres). Sin embargo, cabe resaltar que, las mayores variaciones que se dan entre tribus y entre mismos clanes o grupos familiares de una tribu se dan por una necesidad estrictamente alimenticia. Por ello generalmente la selectividad de presas disminuye notablemente en los grupos más pobres y miserables quienes ven en cualquier animal una oportunidad de alimentarse. Por otra parte los Aché comprenden un grupo muy bien documentado gracias a una larga experiencia de investigaciones realizadas en la Reserva del Bosque Mbaracayú, Canindeyú. En este sitio se demostró en más de diez años de toma de datos que los Aché consumen mayormente (en orden de prioridad): tatu hu (Dasypus novemcinctus), akutipak (Agouti paca), ka’i (Cebus apella), mborevi, tañyka ti, koati (Nasua nasua), los venados y el kure’i. Todas estas especies en conjunto representan el 94,5% de toda la biomasa consumida en 16 años de estudio, reflejando ciertas «preferencias alimenticias» (Tablas 1 y 2). Claro que esto no quiere decir que los Aché no coman otras especies pudiéndose encontrar en su dieta hasta incluso el 24% de toda la mastofauna conocida para la Reserva (24 especies).

Figura 1. Los Aché comprenden uno de los grupos sociales que viven en dependencia directa de la cacería de animales. Foto. Archivo FMB.

171

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 1. Vertebrados cosechados por los cazadores Aché (ordenados de mayor a menor biomasa) durante el periodo 1980 a 1996 cuyo aporte fue superior al 0,4 % de la biomasa total. Extraído de la Tabla 5-2, Hill y Padwe (2000) con modificaciones. Especie Tatu hu Akutipak Ka’i Mborevi Tañyka ti Koati Venados Kure’i Tatu ai Akuti sayju Individuos cazados 1.500 390 889 9 55 261 27 27 24 26 Peso medio 3,8 6,7 2,3 177 24,9 3,5 25,8 16,3 5,4 2,7 Kg totales 5.750 2.630 2.033 1.593 1.370 903 697 441 130 70 % del Tot. Cazado 42,8 11,1 25,4 0,3 1,6 7,5 0,8 0,8 0,7 0,7 % Biomasa 35,2 16,1 12,5 9,8 8,4 5,5 4,3 2,7 0,8 0,4

Nota: Tatu ai= Cabassous tatouay; Akuti sayju= Dasyrocta azarae.

Las formas típicas de cacería de estos grupos cazadores recolectores se basan principalmente en la emboscada, acecho o persecución del animal presa. Las armas utilizadas para dar muerte comprenden mazos, lanzas y flechas de distinto tipos. Está comprobado que ante el acceso a nuevas tecnologías estas tribus se adaptan fácilmente utilizando, por ejemplo, restos de hierro abandonados (especialmente los silvícolas del Chaco), herramientas de metal (hacha, palas) y las armas de fuego. También resultan frecuentes en el Chaco los sistemas de cacería colectiva, con grupos de cazadores que van rodeando a las presas estrechando el círculo hasta dar muerte con mazos. Anteriormente estos sistemas también se aplicaban con caballos, lo que daba una mayor eficacia (Mbayáes). Otra técnica usual de cacería en el Chaco comprenden las quemas provocadas para ahuyentar a los animales hasta cierto punto, donde daban captura con mazos, o para recoger los restos chamuscados o consumirlos en el acto. Las etnias más avanzadas y que desarrollan sistemas agrícolas basados en la «roza» tienen casi el mismo

patrón de consumo y preferencias. Difieren bastante en los sistemas de caza utilizados, dedicándose más a la instalación de trampas que revisan con cierta periodicidad. Entre las trampas más frecuentes se encuentran: (a) los «ñuha» o trampas de lazo, con cordeles tensados para que al dispararse enlace a presas pequeñas; (b) los «mombe» o trampas de «caída» que consisten en la construcción de supuestos «refugios» cebados donde los animales al entrar disparan un mecanismo que derrumba el refugio, cayendo sobre él una gran cantidad de troncos pesados que le dan muerte; (c) trampas jaula, donde se construyen jaulas cónicas de ramas para pequeños animales (generalmente aves), o jaulas muy complejas con puertas movedizas que caen al entrar el animal y (d) trampas pozo, donde se combinan con técnicas como el acorralamiento para que el animal caiga en un pozo encubierto, profundo y generalmente con agua, donde se le da muerte al animal. Estas trampas son muy frecuentes en las etnias guaraníes y varias etnias chaqueñas.

Tabla 2. Cosecha de vertebrados, por intervalos de tiempo, que contribuyeron en más del 1% de toda la biomasa cosechada por los cazadores Aché desde 1980 a 1996. Extraído de la Tabla 5-3, Hill y Padwe (2000) con modificaciones. % de toda la biomasa de vertebrados cosechados Especie Tatu hu Akutipak Ka’i Mborevi Tañyka ti Koati Venados Kure’i %Totales= 172 1980 13,5 10,8 20,7 0,0 22,8 15,1 10,6 2,2 95,9 1981-85 23,9 13,0 20,6 0,0 15,6 6,5 8,1 5,6 93,2 1994-95 43,1 18,2 9,5 12,3 3,9 4,3 1,8 2,3 95,4 1995-96 43,9 18,3 6,4 18,1 2,0 2,1 1,6 1,3 93,8 Total 35,2 16,1 12,5 9,8 8,4 5,5 4,3 2,7 94,5

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La preparación de los alimentos también adquiere muchas formas, pero usualmente el modo más típico y sencillo es el de arrojar al animal en su totalidad directamente sobre el fuego para que elimine todos los parásitos externos y el pelo, para luego consumirlo en su totalidad. Otras formas más avanzadas comprenden cocción en las brasas, cocción en hornos de tierra y carnes secadas y ahumadas. Muchas tribus, especialmente las chaqueñas utilizan condimentos como la sal de salitrales, cenizas de ciertas raíces y las pimientas silvestres o «ky’yi» (Para conocer sobre algunas de las especies botánicas de estas sabanas de saladares, se recomienda ver el Capítulo La Diversidad vegetal en el Paraguay).

y tiras de cuero para sujetar otros ornamentos (como plumas, latones, cuentas de vidrio, etc.). Los Aché son muy afectos al uso de collares hechos con dientes de las diversas especies que cazan, entre ellas aguara’i, ka’i (Cebus apella) y los chanchos propios de su región.

Usos ceremoniales
Otros usos que dan los Ayoreos, y en este caso la mayoría de las etnias chaqueñas, se basan en sus prácticas ceremoniales. Un caso notable consiste en el paso de la niñez a la adultez, para lo cual el joven debe cazar un jaguarete con sus propias manos, con la ayuda del grupo de amigos. Las vestimentas ceremoniales también tienen un fuerte componente de fauna mamífera, como por ejemplo los gorros hechos de cuero de gatos manchados o tirika (Oncifelis geoffroyi). La música indígena tiene un fuerte uso en ceremonias religiosas y de chamanismo en general. Algunos instrumentos musicales son mucho menos frecuentes y generalmente están basados en copias o influencias recibidas de las tribus andinas, excepto por las matracas, cascabeles y el arco musical. Los instrumentos generalmente se basan en material vegetal, pero los de origen animal comprenden: (a) las matracas hechas de pezuñas de venados y cabras que se fijan a largos palos que ejecutan las mujeres (Mataco, Lengua, Ashluslay, Toba, Pilagá). Este mismo principio se usa para las pulseras de tobillo y matracas en los cintos. Estas pezuñas también se usan a modo de sonajeros para los bebés de uso muy extendido; (b) El «clarinete» nativo, es un instrumento precolombino (Abipón) que se fabrica con una boquilla de junco con una lengüeta que se inserta actualmente en el cuerno de una vaca, y anteriormente en la cola de un armadillo o en una calabaza; (c) Pitos hechos con pequeños cráneos de roedores al que se le obturan todas las aberturas menos el «foramen mágnum»; (d) arcos musicales, hechos con dos arcos de madera cuya cuerda está hecha de cerdas de caballo que se friccionan a modo de violín, el débil sonido sólo es escuchado por el ejecutante ya que sostiene uno de los arcos entre sus dientes. Una ceremonia muy particular comprende la «nominación» entre los Aché. La forma de asignar nombres entre los Aché se basa en la opción de consumo de un animal cazado (que también pueden ser aves o reptiles) que realiza la mujer ya en su etapa de embarazo (Hill y Hurtado 1996). Así todos los nombres propios Aché guardan una estrecha relación con la fauna.

Vestimentas y prendas
También en muchas tribus del Chaco se utilizan diversas partes del animal para prendas de vestir, adornos o herramientas. Por ejemplo se pueden generar herramientas de uso diario con ciertas partes del animal, como la utilización de partes duras para puntas de flecha o lanzas (huesos). Por ejemplo los Abipones utilizaban un hueso particular de la garra del aguara’i (Cerdocyon thous) a modo de «punta frágil» que se insertaba en el rival y le causaba fuertes infecciones. Las lanzas también usualmente tenían la punta hecha de hueso o de asta de guasuvira, e incluso sus jabalinas o arpones muchas veces tenían estas puntas «separables» atadas al mango con una fuerte cuerda (Mocovíes, Matacos, Payaguáes). Ciertas tribus (Abipones) usan ciertas armaduras o petos hechos de cueros duros de chanchos o de tapir, e incluso de jaguarete con las manchas hacia el oponente. Otras «armas», «juguetes» o implementos de caza posibles son: boleadoras hechas de piedras envueltas en cuero (Lenguas), «puños de hierro» que consistían en bandas de cuero para las manos en el caso de las peleas entre mujeres y garras para el boxeo masculino (Payaguáes). Los cueros también son muy utilizados para la fabricación de prendas de vestir que tienen la función de ornamentos o de protección como: anchos cintos para cubrir y proteger el estómago (Toba, Ashluslay), y chaquetas de piel de jaguarete para ornamento (Toba, Mbayá). En épocas de frío se cubrían con mantas de piel para protegerse (actualmente reemplazadas por el algodón y la lana de oveja) hechas con varias partes de: kyja (Myocastor coypus), lobope (Lontra longicaudis), guasuvira, guasupyta, aguara’i y aguara cha’i (Pseudalopex gymnocercus), a modo de utilizarlas con la parte peluda hacia el cuerpo. Las polleras también eran hechas con piel de venado y actualmente de cabras (Capra hircus). Aunque raros, los calzados mocasines hechos de cueros resistentes eran utilizados para cruzar el suelo caliente o terrenos espinosos (Toba, Lengua y Maka). Otras prendas menores de origen animal se usaban para ornamentos como aros (usualmente de fragmentos de cuernos), pulseras

Animales domésticos y «mascotas»
La principal mascota indígena se corresponde al animal doméstico por excelencia: el perro (Canis familiaris) al que generalmente le tienen a maltraer, porque son mal alimentados, pero para ellos sería una grave 173

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ofensa que alguien intente matarlos. Los Pilagá y Matacos utilizaban al perro como animal de caza. Los Abipones y Mabyáes apreciaban más a sus perros que a miembros de otras tribus. Los animales de ganado preferentemente se basan en caballos, ovejas (Ovis aries) y cabras. Los caballos fueron históricamente importantes para el desarrollo de sociedades ecuestres como los «Abipón» y los «Mbaya». Actualmente no es muy frecuente que los indígenas se dediquen al mantenimiento de ganado. También existe la costumbre de mantener a ciertas crías de animales silvestres capturados vivos, como chanchos, monos, tapires, venados, y otros. Incluso en varias etnias se le proporciona un cuidado maternal a estas «mascotas» dándole leche materna.

que suelen utilizarse además como juguetes. Las etnias locales presentan una gran aptitud para estas manualidades logrando capturar la esencia de las especies en sus imágenes, e incluso algunas (como los Aché) decoran la figura con pirograbados rústicos de representaciones de su gente en salidas de caza por la selva (Fig. 2).

Usos campesinos
Los usos campesinos, si bien muchas veces se tratan de comunidades muy pobres que incluso co-existen con comunidades indígenas vecinas, difieren bastante en el patrón general de uso ya que se basan más simplemente en sus preferencias alimenticias e incluso como parte de un «pasatiempo». Aunque los animales mayormente consumidos también corresponden a los chanchos, venados y armadillos, las únicas bases que orientan este consumo se basan en el «gusto» (gourmet) y en la disponibilidad del alimento. De hecho, son estas especies de mamíferos las que son relativamente abundantes en casi todo el territorio del país. Claro que siempre existen excepciones a la regla, y constantemente los relatos de los cazadores campesinos refieren a la presa referida, ya sea por el gusto, por su dificultad de caza o por simple preferencia. Las comunidades campesinas generalmente mantienen sus tradiciones «mariscadoras», y por ello son fieles depositarios de conocimientos empíricos sobre la fauna. Esto se refleja de varias maneras ya sea por el conocimiento de: sus huellas, sus costumbres alimenticias, sus comportamientos y hasta ciertas necesidades fisiológicas como el consumo de sal por los ungulados (i.e. animales con pezuñas) que los hace excelentes rastreadores. Claro que estos conocimientos son difícilmente equiparables a los indígenas, aunque muchas veces se pueden encontrar campesinos con igual o incluso más aptitud o, contrariamente, también indígenas que no conocen casi nada de fauna por su alto grado de transculturización. Los usos campesinos básicamente apuntan a la satisfacción de necesidades alimenticias, elaboración de artesanías, recreación y para usos medicinales. Como para volver a generalizar podemos resumir estas áreas en: consumo de carnes silvestres, uso de cueros y partes y obtención de medicinas. Sin embargo existen muy pocos estudios relacionados al uso de la fauna realizada por los campesinos y comunidades paraguayas rurales.

Otros usos
Existen usos que precisamente no tiene al animal como sujeto, sino más bien como una referencia simbólica o valor espiritual. Bajo este aspecto particular la representación de animales en figuras de distintas maderas (representaciones zoomórficas) es un valor muy frecuente en la cultura nativa. Si bien no son exclusivas de los mamíferos, éstos sí comprenden un importante grupo de sus representaciones con especies como: chanchos, monos, koati, jurumi, kaguare (Tamandua tetradactyla), gatos silvestres, mborevi y armadillos por citar los mamíferos más frecuentes ya que también se representan aves, peces y reptiles. Si bien, ancestralmente esta actividad no comprendía una tradición cultural, fue gradualmente introducida por agencias y antropólogos que trabajan a favor de estas etnias. De hecho, el fin principal de este uso «moral» o «abstracto representativo» es el comercio, aun-

Figura 2. Representación zoomórfica Aché de Arroyo Bandera en madera de cedro. Nótese los pirograbados de escenas selváticas en el cuerpo del «mborevi» y el notable acabado.

174

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Consumo y Alimentación
Una visión amplia sobre este tema nos proporciona el libro de Neris y colaboradores (Neris et al. 2002), que basaron sus resultados en entrevistas realizadas en todo el territorio nacional. Según las entrevistas realizadas, muchas de las cuales también corresponden a comunidades indígenas pero en menor grado (43 de 209 sitios), son 22 las especies que son cazadas para consumo (alimentación). Entre estas especies el guasuvira (Mazama gouazoupira) resultó ser la especie más utilizada (Fig. 3), seguida del kure’i y tañyka ti. Otras especies que se mencionaron ser utilizadas por encima del 30% de los sitios fueron: tatu hu, carpincho y akutipak como se puede observar en la tabla 3. Estos resultados nos señalan al menos dos cosas: (a) que no se respeta el estado de amenaza del animal, incluyéndose entre las presas a animales muy amenazados como tagua (Catagonus wagneri), guasupuku (Blastocerus dichotomus) y guasuti (Ozotocerus bezoarticus) por citar algunos, y (b) no existe un parámetro muy claro acerca del «gourmet» salvo, las especies más mencionadas, ya que es conocido el «mal sabor» de algunas especies referidas lo que induce a un estado de «extrema pobreza» que no selecciona mucho a sus presas (e.g. el guasuti se caracteriza por un hediondo olor que hace incomible su carne).

Fig.3. El guasuvira representa, junto al kure’i, el tañyka ti y el guasupyta, una de las presas preferidas de cacería en el campo.

Tabla 3. Listado de las especies que se mencionaron como «cazadas para consumo» en las dos regiones del país (según Neris et al.2002). Especie Tatu hu Tatu poju Tatu bolita Jurumi Karaja Ka’i Puma Jaguarete Koati Mborevi Tagua Región ROr - ROcc ROr - ROcc ROcc ROcc ROr ROr ROcc ROcc ROr – ROcc ROr – ROcc ROcc Especie Kure’i Tañyka ti Guasupuku Guasu pyta Guasuvira Guasuti o venadillo Vizcacha Carpincho Akuti sayju Akutipak Tapiti Región ROr – ROcc ROr – ROcc ROr ROr – ROcc ROr - ROcc ROr – ROcc ROcc ROr – ROcc ROr ROr ROr - ROcc

Notas: ROr= Región Oriental, ROcc= Región Occidental. Especies correspondientes: tatu poju: Euphractus sexcinctus; tatu bolita: Tolypeutes matacus, Karaja: Alouatta caraya, Puma: Puma concolor, Guasupuku: Blastocerus dichotomus; Guasuti o venadillo: Ozotocerus bezoarticus; Vizcacha: Lagostomus maximus; Tapiti: Sylvilagus brasiliensis.

Otro estudio más específico fue realizado para analizar los patrones de cacería de un club de caza y pesca de una finca de Caazapá, con el objeto de analizar la sostenibilidad de esta actividad. Este análisis fue realizado por la Fundación Moisés Bertoni en el periodo 1996 – 2000 en el marco del desarrollo del Programa de Iniciativas Privadas de Conservación, y nos servirá de

una buena base documentada acerca del uso de fauna para consumo por comunidades rurales de condición económica asalariada, dependientes de una empresa agropecuaria. Para cuestiones de análisis resulta importante saber que la cantidad de miembros activos de este club promediaba en 20 y el área aproximada de acción se refería a unas 15.000 hectáreas. 175

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En los cuatro años de estudio, de una comunidad campesina de Caazapá, los patrones de cacería de un club de caza y pesca demostraron que tres especies de mamíferos conforman el 81% de la cosecha total, en términos de cantidad de individuos, que son en orden de importancia: el kure’i, el tañyka ti y el tatu hu. Entre el 8 al 6% se encuentran el akutipak, el koati y los venados. A estas siete especies se suman otras dos especies que fueron cazadas ocasionalmente: el carpincho y el mborevi (Tabla 3). Si analizamos la cosecha como número de ejemplares cazados durante los 12 meses del año, tenemos que en promedio se obtiene unos 5 a 15 individuos por mes alcanzando una media anual de 80 piezas. La tendencia de mayor cosecha está en la época que va de mayo a septiembre y la época de baja cosecha de octubre a abril, aunque esto se relacionó más a la disponibilidad de tiempo libre (según el cronograma agrícola que seguían). En términos de kilogramos cosechados se realizó un cálculo aproximado, de acuerdo al peso estimado por los cazadores y también comparando con datos de

otras regiones para establecer un peso promedio por especie. En definitiva se calculó que en total se cosecharon 5.523,5 kilogramos de carne silvestre. La tendencia de los kilogramos cosechados fue similar a la obtenida con la cantidad resultando casi el mismo orden de preferencias (Tabla 4). Los periodos de máxima cosecha ocurrieron entre abril y agosto, y los periodos de baja cosecha entre septiembre a marzo. Los meses de menor cosecha fueron octubre y noviembre y el promedio anual osciló entre 932 a 1.810 kilogramos. Las técnicas reconocidas de caza en nuestro ambiente rural básicamente se basan en el «identificación de puntos de paso o concentración - espera – cacería». Para esta estrategia generalmente recurren a la identificación de los puntos de pasos frecuentes de animales, ya sea cruzando un sendero o camino (como un puente), la construcción de una atalaya o «sobrado», generalmente muy simple hechas de tres o cuatro ramas cruzadas a modo de arco, y a la espera con un arma de fuego sentados sobre su atalaya. Las armas de fuego más populares son los rifles calibre 22 (de municiones muy baratas) o las escopetas (de mejor certeza de tiro).

Tabla. 3 Total de individuos cazados por especie en un club de caza y pesca de Caazapá. Especie Kure’i Tañyka ti Tatu hu Akutipak Koati Guasu Totales Año 1 52 21 24 6 7 6 116 Año 2 14 15 14 3 2 7 55 Año 3 26 20 17 4 2 3 72 Año 4 27 17 11 11 8 3 77 TOTAL 119 73 66 24 19 19 320 indiv. Media anual 29,75 18,00 17,00 6,00 4,75 4,75 80 indiv. Desvío Estándar % del Total 15,9 2,7 5,5 3,5 3,2 2,0 37 23 21 8 6 6

Tabla 4. Kilogramos promediados por especie (de acuerdo a datos bibliográficos), por año de cosecha y en total. Kg totales Especie Tañyka ti Kure’i Tatu hu Akutipak Koati Guasu Totales Año 1 703,5 847,6 91,2 40,2 24,5 103,7 1.810,7 Año 2 502,5 228,2 53,2 20,1 7,0 121,0 932,0 Año 3 670,0 423,8 79,8 87,1 31,5 121,0 1.413,2 Año 4 837,5 309,7 49,4 73,7 28,0 69,2 1.367,5 Total 2.713,5 1.809,3 273,6 221,1 91,0 415,0 5.523,5 Media anual 678,4 452,3 68,4 55,3 22,8 103,7 1.380,9 STD 137,8 275,5 20,3 30,6 10,9 24,5 % 49,1 32,8 5,0 4,0 1,6 7,5

176

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Los puntos de concentración con mayores rastros de cazadores corresponden a aguadas, puentes en rutas y en la zona boscosa a los «barreros» o lamederos de animales. En caso de falta de barreros, es muy usual, en la región oriental, que se instalen «cebos» generalmente con bolsas de sal humedecidas. También es muy frecuente que el cazador salga a la búsqueda de su presa caminando por bordes de bosques y senderos en zonas de mucha vida silvestre. Esto generalmente lo realizan temprano por la mañana. Es también usual que en cualquier recorrida la gente lleve su arma de fuego, ya sea a moto, bicicleta o cualquier automotor, «por si acaso». Muy raras veces usan trampas ya que generalmente lo hacen a modo de distracción y para comer alguna presa silvestre de su gusto. Las trampas generalmente son usadas para cosecha de especies de importancia comercial, y actualmente no hay mucho movimiento comercial de este tipo. Las trampas más comunes se corresponden bastante a las de tecnología indígena (ñuha, mombe, trampa pozo). Otras son muy conocidas en las ferreterías, como las trampas «cepos» o distintas «armadillas» (i.e. «trampa» del portugués) de acero. No suelen utilizar al perro si es que no está estrictamente entrenado a asustar al animal y hacerlo correr hacia el cazador. Es más frecuente el uso de perros en caza menor de aves (patos y perdices) o en ciertos cazadores comerciales (carpincheros, por ejemplo). La preparación de la carne depende mucho de la presa, ya que básicamente de acuerdo al contenido de grasa y a la intensidad del «sabor» de la carne. Este sabor varía entre especies y entre individuos de una misma especie, y entre épocas. Por ejemplo, los buenos cazadores saben las épocas de «celo» o de reproducción que es cuando los animales tienen un fuerte olor por sus secreciones glandulares («pyti’u») y saben que esos animales no pueden ser consumidos. Por cierto, los animales silvestres tienen un sabor muy fuerte por lo que las preparaciones generalmente necesitan de un fuerte adobe con especias. Por ello es muy usual la cocina a la «cazuela», especialmente los armadillos, o animales de carne magra como los venados y agutíes. Otros suelen cocinar a las brasas a modo de «asado» (chanchos), y en general se acostumbra secar la carne en tiras y cocinarlas al estilo «chastaka». Otros sin embargo prefieren cocinar croquetas y empanadas con fuertes condimentos como pimientas, comino y ajo, dado el fuerte gusto de la carne.

tido resultan muy frecuentes las aplicaciones medicinales de productos obtenidos con la cacería. Por ejemplo siempre se tiene la creencia que las grasas de los animales son buenos remedios para diversas dolencias. Referencias históricas nos cuentan sobre usos medicinales como las uñas del tapir, que reducidas a polvo se creía que curaba la epilepsia, la secreción odorífera del jagua ne o zorrino (Conepatus chinga), se atribuía como remedio contra jaquecas, o su hígado secado a la sombra y hecho polvo, utilizado como potente «sudorífero» o para la hepatitis. Otras creencias antiguas refiere a uno de los animales más raros y amenazados del país: el guausuti, venadillo o venado de las pampas que se pensaba que sus piedras «bezoares» (nódulos gástricos que se formaban por la ingesta de pelos y deposiciones de sales) curaban las dolencias estomacales. Referencias actuales nos señalan que el «aceite de carpincho» (extraído al baño maría y no a través de frituras) se cree que es una buena cura para el asma, la piel de tapití (Sylvilagus brasiliensis) quemada y hecha polvo contra hemorragias y como cicatrizantes. Así mismo, en muchas partes se cree que la orina de los venados son antivenenos contra mordeduras de serpientes. En general, Neris y colaboradores (2002) señalan unas 20 especies como utilizables para medicina. Resalta en este estudio la baja tasa de respuestas positivas acerca de este tipo de uso, y que las especies que superaron las cinco referencias están: tatu hu, tatu poju, ka’i, carpincho, guasuvira, koati, jaguarete, puma y mborevi. La mayor cantidad de referencias indicaron al carpincho como el más utilizado. En la tabla 5 se pueden observar las aplicaciones medicinales mencionadas. Lamentablemente no se detallan las partes y la forma de uso, pero sí se pueden mencionar las principales aplicaciones como: tos, heridas, picaduras de serpientes, dolor y reuma. Al respecto de los usos medicinales cabe acotar que no existen estudios científicos que avalen la veracidad de estos usos. Generalmente, se corresponden más a antiguas «creencias» más que al valor medicinal en sí mismo. Incluso puede reflejar un uso empírico a modo de convicción personal. Por ejemplo, en la tabla 5 se mencionaron las respuestas donde se refería algún tipo de uso. Si bien, corresponde a una utilización de hecho, existen muchos «1» que corresponden solamente a una de 388 personas que utiliza la especie para la dolencia mencionada.

Usos medicinales
La caza campesina generalmente está orientada al buen aprovechamiento del animal. En este sen-

177

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 5. Número de respuestas a entrevistas relacionadas con el uso medicinal para cada especie. Extraído de Neris et al. 2002 con modificaciones.

Aplicación

388 Nota: las especies usadas que tenían menos de cinco referencias para usos y aplicaciones fueron eliminadas. No obstante se consideran los totales de referencias por dolencia (columna a la derecha) según el trabajo original. Las especies eliminadas comprenden: akutipak, karaja, guasu puku, aguara guasu, guasu pyta, jurumi, tapiti, tañyka ti, kure’i y tatu bolita. Entre las aplicaciones que corresponden a una de estas especies y que también fueron eliminadas están: «anticonceptivo» y «embarazos» que corresponden a usos del jurumi.

Usos artesanales
Las artesanías también suelen ser muy frecuentes, aunque no de mucha importancia para los productos silvestres. Las cornamentas de ciervos y venados suelen ser muy vistosas y utilizadas para adornar casas y hasta restaurantes. También estos cuernos (que realmente son «astas» por su sólida estructura ósea) suelen usarse como mango de puñales y cuchillos. Los tapices de cueros con pelos también se suelen guardar como trofeos, en especial de los animales cazados de jaguarete y puma (Puma concolor). Las patas también son utilizadas ocasionalmente como mango de puñales. Otros usos tienen connotaciones mucho más prácticas como el uso de cueros resistentes (como el de los chanchos) para elaboración de accesorios protectores (pechera del caballo, polainas, monteras). El cuero del guasu puku o ciervo 178 de los pantanos (Blastocerus dichotomus) es muy reconocido por su plasticidad y resistencia con el que se fabrican lazos y cordeles. El cuero curtido del carpincho es muy apreciado (al menos en Argentina) para la elaboración de prendas finas incluso moviendo un interesante mercado que si se ajusta a criterios sustentables puede ser bastante bueno.

Animales domésticos y «mascotas»
El «mascotismo» de mamíferos silvestres no es algo muy frecuente de encontrar en las comunidades campesinas. No obstante, algunas especies pueden usualmente observarse como mascota, como por ejemplo: ka’i (Cebus apella), karaja (Alouatta caraya), chanchos, venados, koatíes y algunos gatos silvestres menores (varias especies).

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Ningún animal doméstico proviene de la fauna silvestre local (al menos en mamíferos) y la principal especie la comprende el perro. También es posible ver gatos domésticos, pero por su carácter altamente vagabundos son casos más raros. Los animales domésticos comprenden en orden de frecuencia: caballo, chancho, vaca, cabra (especialmente hacia el Chaco árido), oveja (especialmente hacia el sur). Esto tiene enorme variación de acuerdo a la mayor o menor pobreza de las comunidades rurales (las más pobres, sólo con perros, las más acomodadas al menos con perro, caballo, vaca y chancho). Los animales domésticos como es sabido son utilizados como medio de transporte (caballo), animales de tiro (bueyes, caballos), carnes y productos lácteos (vaca, chancho, cabra, oveja, caballo), cueros, prendas y artesanías (todas las especies).

dad. Pero una regla general de los cazadores más serios y hasta por qué no decirlo, profesionales, apunta a los mismos gustos generales: chanchos, venados, roedores (carpinchos, agutíes) en lo que respecta a mamíferos. Entonces es de esperar que son más bien los gustos personales sobre gustos o dificultades las que dominan el momento de decidir qué animal cazar. Generalmente los cazadores deportivos serios son más bien muy específicos al respecto de sus presas preferidas y así mismo gustan de la naturaleza, son muy buenos conocedores de la historia natural y comportamiento de la fauna, y consideran esta actividad al aire libre como un buen «relax». Contrariamente a los «buenos cazadores» existen los denominados «cazadores improvisados u oportunistas» que son muy pocos profesionales y ocasionan un fuerte impacto por la depredación que realizan. Generalmente éstos son muchos más frecuentes que los anteriores y realizan sus expediciones de cacería como un pretexto para un total desenfreno y abuso de alcohol. Estos «cazadores» se caracterizan por: (a) no conocen mucho sobre fauna, (b) abusan de armas y equipamientos inadecuados para la actividad, (c) disparan a «cualquier cosa», y (d) realizan matanzas innecesarias sacando poco o ningún provecho extra de los animales cazados. Dentro de este último grupo se puede incluir a varias (si no ¡Todas!) bases militares del Chaco, que aprovechándose de los medios bélicos y bajo el argumento de no poseer las provisiones mensuales adecuadas, se dedican muy asiduamente a la cacería furtiva.

Las sociedades urbanas
Las sociedades urbanas comprenden el grupo más especial de este análisis ya que son comunidades humanas que se relacionan muy poco a un ambiente natural. Por ende, este grupo (los «citadinos») es el que menos conoce sobre la historia natural de las especies de fauna silvestre. Esto implica varias consecuencias, y la más importante es que este grupo tiene una mayor afinidad a las especies exóticas o introducidas. Es decir, la gente de la ciudad conoce más de tigres, leones y elefantes africanos que sobre la fauna que le circunda. A este respecto son los medios masivos de comunicación los que más influyen sobre el conocimiento y la percepción de la fauna, y justamente muchas veces estos medios no disponen de materiales «nacionales» para poder divulgar mejor el conocimiento sobre nuestra biodiversidad. No obstante, incluso las sociedades urbanas tienen un cierto nivel de uso de los mamíferos silvestres, ya sea de forma directa o traducida en valores morales. Estos usos morales o éticos muchas veces alcanzan niveles muy superiores que en los otros grupos. Hasta la fecha no existe un estudio detallado acerca de este tema, pero se buscará analizar brevemente algunos factores de usos relacionados a la fauna silvestre.

Mascotas y animales domésticos
Tanto los perros como los gatos domésticos son las principales mascotas en este sector social. Es muy poco usual que en las ciudades se puedan tener mascotas silvestres por su comportamiento imprevisible o por sus fuertes olores que suelen ser muy molestos. No obstante, existe un nivel bastante importante de mascotas silvestres y generalmente se utilizan especies muy inadecuadas que después de un tiempo suelen convertirse en «animales problemas» ya que van adquiriendo un comportamiento muy agresivo. Sobre este punto vale la pena mencionar que todo animal silvestre siempre seguirá siendo salvaje y siempre, bajo determinadas circunstancias, se sentirán agredidos o en peligro y por ende atacarán incluso a sus dueños. En este grupo podemos citar al puma y al jaguarete, que son retenidos como mascotas cuando se tratan de las crías, pero al crecer se convierten en un peligro muy grande. Pero no sólo los grandes gatos son muy peligrosos para tenerlos de mascotas sino también: monos (ka’i), gatos silvestres de distintos tamaños (diferentes especies), y venados (especialmente los machos). Al respecto de las mascotas también existen cierta afinidad de tener animales exóticos inusuales como conejos (Oryctolagus cuniculus), originarios de Europa, cobayos (Cavia porcellus), originarios de los Andes, y «hámsters» (Mesocricetus auratus), originarios del Asia menor, que son los casos más usuales. También se dan casos muy extraordinarios como monos tropicales (varias especies de monos titíes de Brasil), incluso ratones de laboratorio y hasta, por qué no, leones 179

La «cacería» deportiva
Uno de los principales usuarios directos de la fauna silvestre arraigados a las ciudades comprende a los «cazadores deportivos». Es bien conocido que desde las ciudades se realizan viajes de «safaris», de forma muy particular y poco regulada, compuesto generalmente por grupos de amigos que van a áreas silvestres a pasar el tiempo de esta forma. De ahí el viejo término conocido «¡vamos pues al Chaco!» (expresión idiomática popular), pero no es el Chaco la única región sujeta a esta actividad ya que se conoce que grupos de cazadores de Ciudad del Este, Saltos del Guairá, Pedro Juan Caballero, Concepción y Bella Vista norte hacen expediciones a remanentes forestales de la región oriental. Resulta muy difícil establecer cuales son las especies más utilizadas de fauna ante la carencia de datos sobre esta activi-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

africanos (Panthera leo). El comportamiento de las sociedades citadinas en este punto es muy imprevisible.

Usos simbólicos o figurativos
Las nuevas tendencias de conservación, que se incluyen hasta en el currículum escolar primario y básico, impulsan a un constante aumento del valor y del uso simbólico de las especies silvestres. Esto básicamente se traduce en que la gente de la ciudad está dispuesta a realizar acciones o inversiones para poder conservar especies silvestres en sus hábitats, muchas veces muy lejanos a los centros urbanos. En este sentido generalmente la gente se apropia mucho de animales carismáticos generalmente exóticos como los delfines (varias especies), el oso panda (Ailuropoda melanoleuca), el oso polar (Ursus arctos) y los grandes gatos de Asia y África, como el tigre (Panthera tigris), león, leopardo (Panthera pardus) y el chita o guepardo (Acinonyx jubatus). Un ejemplo nacional de este tipo de uso lo representa el tagua que pasó a ser una especie símbolo para varias ediciones del rally del Chaco, en especial en la década de los 90, a modo de campaña en contra de la cacería furtiva. Esta misma especie fue elegida como la mascota de la edición de la Copa América 1999 (Fig. 4). Pero no sólo se aplica en el ámbito de la conservación. También es muy frecuente encontrar mucha afinidad con figuras zoomórficas que se utilizan para la decoración de la casa. Estas figuras pueden ser de arte moderno o de orígenes étnicos provenientes de muchas partes del mundo o de las etnias nacionales (ver usos indígenas) o de artesanos nacionales, como los populares «animalitos» que se fabrican de troncos de aromita o maderas similares con fines de comercialización. Otro uso muy común en nuestra sociedad y aunque también utilizado formalmente entre indígenas o de manera similar en las sociedades rurales, es el de utilizar las características animales para fijar ciertos apodos o «marcantes» a los amigos. En este aspecto nos resultará muy fácil encontrar varios «ka’i», «mono», «tatu bolita», «mbarakaja», «kavaju», «kure», y «rata» entre nuestros conocidos que generalmente se corresponden muy bien a comportamientos o características físicas a estas especies.
Figura 4. Un ejemplo de utilización simbólica fue la mascota de la Copa América 99, el «Tagua».

de carne silvestre muy valorada por los ciudadano orientales, especialmente. También es conocido que en el interior del país se suele realizar acopio de carnes, en especial de akutipak, para la venta a centros urbanos del Brasil (acopiadores brasileños que recorren los bosques de Canindeyú y San Pedro). El comercio de los mamíferos silvestres siempre está relacionado con alguno de los usos mencionados anteriormente. No obstante, anteriormente existía un comercio internacional bastante importante de pieles, que se encargaba del acopio y exportación de pieles de varias especies como: lobope (Lontra longicaudis), nutrias gigantes o arira’i (Pteronura brasiliensis), jaguarete, gatos manchados (varias especies), zorros (varias especies), incluso chanchos y venados. Por una tendencia mundial más conservacionista el mercado de pieles está muy deprimido al punto de ser muy poco rentable y el nivel de comercialización es casi nulo. En la Argentina existe un pequeño mercado artesanal basado en cueros de carpincho para marroquinería fina.

Clasificación general del uso de los mamíferos
En las presentaciones previas se realizó un breve análisis del uso de los mamíferos, desde las sociedades más dependientes de los recursos naturales hasta lo que se podría considerar sociedades «modernizadas», muy pocos relacionadas a los recursos naturales. Pero la intención básica de esta presentación justamente fue la de buscar los puntos comunes entre actores sociales tan diferentes entre sí. Entonces los usos de los mamíferos silvestres a los que nos referimos se pueden agrupar en las áreas resumidas en la Tabla 6:

Usos comerciales
Los centros urbanos son centros de acopio y comercialización de todo tipo de productos, entre los que se pueden encontrar animales vivos, carnes, cueros y partes. La ciudad no escapa a la preferencia del consumo de carnes silvestres de la gente que muy atareada por sus responsabilidades no pueden salir a cazar. En algunas esquinas de la ciudad de Asunción se pueden encontrar a gente que vende pescados y ocasionalmente carnes de carpincho, chanchos silvestres o venados. Es sabido que Ciudad del Este es un gran centro de comercialización 180

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 6. Resumen del tipo de diferentes usos de mamíferos realizados por los diferentes actores sociales.

181

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Estos son todos los tipos que actualmente comprende la gran gama de usos de la mastofauna en el Paraguay. Cabe acotar que los usos expresados en la tabla no son excluyentes entre sí, pudiéndose dar dos o tres tipos de uso sobre un mismo animal. Por ejemplo, un animal utilizado como mascota, también lo puede ser destinada a la alimentación o transporte, como el caso de los caballos. O también, puede darse que un tipo de uso sea condicional de otro, como por lo general lo es la cacería, que es el medio de obtención básico de la carne y cueros silvestres. Justamente, en relación a los animales silvestres, los usos más frecuentes observados en nuestro medio comprende la alimentación, cuyo medio básico de obtención de la materia prima es la cacería de subsistencia.

al menos no podemos saber si lo son o no. Hasta la fecha solamente la cacería de subsistencia hecha por indígenas es la única actividad de caza de mamíferos permitida bajo la legislación nacional, siempre y cuando tenga el permiso del propietario (en caso de cazar en tierras privadas). Todos los demás usos (de cacería o comerciales) no están permitidos y tampoco existen estudios o experiencias que puedan dirigir y avalar un uso «criterioso» y sustentable a largo plazo. Existe solamente un estudio científico sobre este tema, que fue realizado para estudiar la dinámica de la cacería Aché en la Reserva del Bosque Mbaracayú (Hill y Padwe 2000). En este estudio, que llevó años de toma de datos, se estima que la mayoría de las presas cazadas Aché son sosteniblemente cosechadas, siempre y cuando las condiciones de control a la cacería furtiva (hecha por personas de otras regiones o ciudades) sean efectivas. Y eso representa uno de los temas más álgidos para poder establecer sistemas de cacería y uso que sean sostenibles a muy largo plazo ya que implica una notable «disciplina y seriedad». Quizás uno de los problemas principales es que la gente sigue viendo a los animales como algo que esta allí «al alcance del primero que lo toma», ya que es un patrimonio de todos (¡y de nadie!) al mismo tiempo. Nadie puede comprender los increíbles beneficios socioeconómicos de una actividad tan popularmente realizada (como todas las cacerías mencionadas) por un gran desconocimiento del aporte que los mamíferos realizan en este ámbito. O quizás nadie se esté dando cuenta de los reales beneficios que están recibiendo de la fauna. La experiencia de cacería en Caazapá, por ejemplo nos muestra un probable ingreso neto per capita muy importante, que es de esperar sea mucho mayor en grupos que constantemente cazan porque de ello depende su subsistencia y la cosecha sería mucho mayor. Es también conocida la gran importancia de la cacería como una actividad que puede generar importante divisas. A un modo de comparación lejana, en el estado de Wisconsin, Estados Unidos, solamente la cacería de una especie de ciervo genera un movimiento de unos 897 millones de dólares (datos de 1996) traducidos en ventas y comercio de productos y subproductos para dicha actividad (extraído del Plan de Manejo elaborado por el departamento de estado). También tenemos el ejemplo local de la cacería de palomas del Chaco central, que sólo en esta temporada 2006 se calcula que dejó

Necesidad de «sostenibilidad» del uso de mamíferos nuestros recursos
Como se pudo observar en los anteriores apartados, el uso en general de los mamíferos silvestres es aún muy frecuente, y relacionado a aspectos de supervivencia, alimentación, tradiciones culturales y factores comerciales de importancia. No existen estudios concretos acerca del aporte proteico a las familias rurales, y el ahorro que ello implicaría. No obstante, de acuerdo a la experiencia obtenida con el club de caza y pesca de Caazapá, se pueden estimar muy conservadoramente un «ahorro» de aproximadamente 203.000 Gs/año. Este cálculo representaría el precio de carne de vaca que deberían comprar de un total aproximado de 5,8 toneladas cosechadas en cuatro años, y aprovechando solamente el 40% del animal, al precio medio de 7.000 guaraníes por kilogramo. Claro que es un análisis muy rápido y no considera los gastos invertidos en la práctica (municiones, combustible, arreglo de armas, mantenimiento, etc) pero 200.000 guaraníes es mucho para un medio rural. Y como vimos no hablamos solamente de beneficios directos y «contables» como la comparación de la cosecha con la compra de carne. También debemos incluir los otros tipos de uso, muy importantes para el desarrollo cultural y el sentido nacional de nuestra gente. No podemos dar por descontado que la fauna no se utiliza. Muy por el contrario se observó que el uso de nuestra mastofauna, si bien no alcanza una intensidad tan grande como en otros países más tropicales, sí es bastante importante. Pero ninguno de estos sistemas de uso son sostenibles a largo plazo, o

182

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

al menos 4 millones de dólares en venta de servicios locales al turista (notas periodísticas). Lamentablemente hasta la fecha, debido justamente a la falta de estudios científicos, no se sabe con precisión cuánto «dinero» estamos perdiendo por la falta de iniciativas de ordenamiento «cinegético» (del griego «kuon»: perro y «agein»: llevar, conducir, aludiendo a la forma de caza con perros) para la cacería de mamíferos. Pero para ello, también debemos seguir el ejemplo de las sociedades más organizadas donde los estudios poblacionales marcan la pauta en el desarrollo de la actividad cinegética. ¿Cuántos chanchos silvestres hay? ¿Cuántos venados? ¿Cuánto podemos cazar sin afectar su supervivencia? Son las primeras preguntas que debemos responder para poder estimar algún cupo o sistema de regulación de la cacería. Y para responder estas preguntas se necesitan realizar sí o sí estudios de dinámica poblacional para poder estimar los diferentes parámetros que nos ayudan a comprender la capacidad de la población de una especie para poder ser «cosechada». Estos estudios comprenden generalmente conteos o censos poblacionales, estudios de fertilidad y tasa de nacimientos, así como otros relacionados a mortalidad. Generalmente son muy costosos de realizar porque deben insumir una gran cantidad de tiempo de trabajos de campo (por ejemplo hacer cientos de kilómetros de senderos para conteos), pero los trabajos en Mbaracayú demostraron que la gente local, la gente más interesada en el uso de estas especies, puede participar de forma activa y eficaz para la toma de datos científicos. Pero…¿Por qué simplemente no nos dedicamos a la cría de estas especies, y así solucionamos el problema de su conservación? Este es un típico argumento muy frecuente entre la mayoría de las personas, especialmente en el sector productivo. Pero no siempre un sistema de «cría» puede responder a los problemas de uso y conservación. De hecho existe siempre muchas más ventajas a los sistemas de uso directo de la vida silvestre (cosecha) que los sistemas de cría como se pueden ver en la tabla 6. Muchas veces se equipara la cría de una especie silvestre, con la cría de especies domésticas que conocemos, como vacas, cabras, ovejas, etc. No obs-

tante, hay que tener en cuenta que estas especies domesticas llevan siglos y hasta «miles de años» de procesos de modo que la especie va perdiendo sus comportamientos «salvajes». Por ejemplo, casi todas las especies silvestres o son solitarias o poseen una estructura social muy particular, con toda una jerarquía de machos y hembras que si no se respetan, se originan peleas mortales entre los individuos. Sin embargo, existen experiencias de crías muy exitosas, especialmente en el Brasil. Particularmente, estos sistemas apuntan a criar especies en áreas peri urbanas o áreas ya muy alteradas, donde no existe la mínima posibilidad de supervivencia de las poblaciones silvestres. En tales casos resulta factible contemplar estos sistemas de cría. Entonces para establecer sistemas de uso directo de nuestra mastofauna silvestre (o mejor dicho para formalizar) debemos contemplar las experiencias de este tipo que se desarrollan en otros países. La base conceptual geográfica, para poder comprender un sistema ideal de uso de fauna, comprende la existencia de áreas naturales protegidas (libre de toda cacería) que proporciona el hábitat natural donde se reproduzca la especie en uso. Estas áreas se conocen como las «Áreas Fuente» (del inglés «source areas»), y es donde la población se reproduce y llega a su equilibrio natural. Este equilibrio es muy dinámico y muchas veces se mantiene gracias a los procesos de «migración» de individuos hacia otras áreas, que son justamente las áreas donde son cosechados, áreas que no son protegidas y están sometidas a sistemas de usos y aprovechamiento. Estas áreas secundarias se denominan las «Áreas Sumideros» (del inglés «sink areas») tal como se muestra en la Figura 5. Básicamente el esquema mostrado trata de demostrar la posibilidad de regular la cacería en torno a las áreas naturales protegidas, que comprenderían las áreas fuente. La especie utilizada, tendría un complejo comportamiento poblacional ya que su población en el área fuente (donde estrictamente se debería prohibir la cacería) estaría cerca de su punto de equilibrio. Aunque se estime eso, resulta difícil calcular el tamaño de la población (N?) sin aplicar estritos métodos de estudios poblacionales que lleven mucho tiempo y resulten algo costosos.

183

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Tabla 6. Análisis comparativo de los pro y contra entre sistemas de uso de mastofauna basados en cría o en cosecha directa de la naturaleza.

Esta especie, también está presente en el área de sumidero, o sea en las áreas vecinas. En dicha área se realizan distintos tipos de cacería y se cosecha una proporción determinada de la población local. La población silvestre del área de sumidero es mantenida de alguna manera por los procesos migratorios (flechas) mantenidos entre ambas áreas. La proporción cosechada es un dato que se puede estimar con mucha certeza. Muchos de los sistemas de cacería sustentable puestos en práctica se limitan a determinar una tasa de cosecha 184

aproximada al 10% del total poblacional. Lo que muchos generalmente critican es el cómo estimar el valor del tamaño poblacional (N?). En el caso de no poder contar con los medios para estimar la población, aún es posible mantener estudios científicos sobre los sistemas de cosecha. Para ello se requiere de la sinceridad y la disciplina de los mismos actores cazadores para poder estimar el grado de «esfuerzo» que lleva obtener una presa.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El esfuerzo se puede interpretar como las «horas – hombre» que lleva cazar a un solo animal. Este sistema busca poder evaluar la tendencia del esfuerzo bajo el supuesto básico que un aumento del esfuerzo indiciaría un descenso poblacional peligroso, y un aumento que todavía no se está cosechando a un nivel peligroso. Este

sistema tiene el grave defecto de la evaluación del esfuerzo ya que las aptitudes personales de cada cazador influyen bastante en su estimación. No obstante puede ser un buen sistema inicial mientras se logren las condiciones para implementar sistemas basados en estudios poblacionales.

Fig. 5. Esquema básico de un ordenamiento territorial para garantizar el uso sostenible de una especie de mamífero. Ver explicación en el texto.

Área de sumidero Área fuente

185

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Específicamente este es el punto al que deberían llegar: estudios poblacionales serios que avalen todo tipo de utilización (especialmente la cacería) y que deben estar referidos a sitios particulares. No vale la pena detallar aquí los sistemas científicos aplicados para regular la cacería de animales silvestres ya que no es objetivo de este libro. Sin embargo, se debe comprender que existe la suficiente experiencia y capacidad para establecer sistemas técnicos – científicos que nos ayuden a seguir utilizando nuestras especies de forma sostenible. Pero para ello hay que invertir. Se necesita tiempo, personas capacitadas, cierta tecnología, y muchos datos obtenidos con fidelidad. Estas condiciones solamente podrían ser cumplidas si se sigue de cerca la experiencia realizada con los Aché en el Mbaracayú. Son los mismos actores locales, los más interesados ya que ellos dependen o se relacionan muy estrechamente con la fauna, los que deberían capacitarse a modo que puedan establecer sus reglas de juego, y reglas basadas en criterios científicos. Cuando estas comunidades pueden ver los beneficios derivados de esta «disciplinada actividad», recién ahí vamos a poder regular toda nuestra actividad cinegética del país, uno de los mayores rubros de uso de mamíferos y al que debemos tomar más en serio. El marco legal paraguayo es aún muy restrictivo y paternalista. Actualmente, por ejemplo, sólo se permite la caza de ciertas especies de palomas consideradas plagas en el centro del Chaco. Es decir que no reconoce el estado general de cacería constante que se realiza «ilegalmente» en el país. Si bien es cierto que la falta de conocimientos puede constituir en una fuerte barrera para implementar planes de regulación de la cacería, está demostrado que existen experiencias válidas que pueden constituirse en excelentes puntos de partida para ir ajustando el sistema.

• Emmons, L. 1999. Mamíferos de los bosques húmedos de América Tropical. Editorial FAN, Santa Cruz. 298pp. • Esquivel, E. 2001. Mamíferos de la Reserva natural del Bosque Mbaracayú (Paraguay). Fondo Francés para el Medio Ambiente. Asunción. 87pp. • González Torres, D.M. 2002. Folklore del Paraguay. Asunción. 602pp. • Hill, K., y A.M. Hurtado. 1996. Ache Life History: The Ecology and Demography of a Foraging People. Aldine de Gruyter. • Hill, K. & J. Padwe. 2000. The sustainibility of Ache hunting in the Mbaracayu Reserve, Paraguay. in Robinson, J.G & E.L. Bennett. (eds.) Hunting for Sustainibility in tropical forests. Columbia University Press. New York. 79-105. • Métraux, A. 1996. Etnografía del Gran Chaco. Centro de Estudios Antropológicos (CEADUC) Universidad Católica Ntra. Señora de la Asunción. Editorial El Lector. 271pp. • Nowak, R.M. 1992. Walker’s Mammals of the World. Fifth Edition. The Johns Hopkings University Press. Baltimore and London. Vol. I & II • Parera, A. 2002. Los mamíferos de la Argentina y la región austral de Sudamérica. El Ateneo. Buenos Aires. 453pp. • Redford, K.H. & J.F. Eisenberg. 1992. Mammals of the Neotropics, Vol. 2 The southern cone. The University of Chicago Press. Chicago and London 430 pp. • Zanardini, J. 2003. Cultura del pueblo ayoreo. Manual para los docentes.Centro Social Indígena. Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica. Vol. 44. 824pp.

REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS
• Azara, F. 1998. Viajes por la América meridional. Tomo I. El elefante blanco. Buenos Aires. 238pp. • Bórmida, M. y M. Califano. 2003. Los Ayoreos del Chaco boreal. in: Zanardini, J. 2003. Cultura del pueblo ayoreo. Manual para los docentes.Centro Social Indígena. Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica. Vol. 44:7 – 240. • Du Graty, A. 1862 La Republique Du Paraguay. Imprinte José Jacquin. Besanzon. Paris.

186

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

RECURSOS HÍDRICOS DEL PARAGUAY
FERNANDO AMÉRICO LARROZA; SANDRA FARIÑA Organización no Gubernamental Agua Casilla de Correo 1464, larroza@telesurf.com.py
Resumen
El conocimiento y estudio de los recursos hídricos son de gran importancia para un país como Paraguay que tiene una riqueza hídrica natural. La acelerada contaminación de las aguas superficiales, y de forma incipiente en las aguas subterráneas, exige de una mayor educación y cumplimiento de las leyes ambientales para su protección. El capitulo se desarrolla con definiciones y conceptos básicos de aguas superficiales y subterráneas (acuíferos importantes). Para una mejor comprensión se presentan diseños esquemáticos, figuras y mapas. Se abordan también las principales problemáticas ambientales actuales que afectan al recurso «agua» en el país, así como también sus impactos negativos sobre el ecosistema. Palabras claves: Acuíferos, ríos, humedales, aguas superficiales, aguas subterráneas, cuencas, contaminacion. ¨El agua es la sangre de la naturaleza¨
Leonardo da Vinci

a. Introducción
AGUA es VIDA, siendo, por lo tanto un recurso indispensable, es un recurso limitado, debido a la constante alteración de su calidad por el hombre. Su escasez puede ocurrir, tanto por condiciones naturales, climáticas - hidrológicas e hidrogeológicas, como por contaminación por actividades antropogénicas, sobreexplotación de acuíferos o por construcción de presas, provocando el agotamiento de los acuíferos y salinización de los mismos y la reducción de caudales de las aguas superficiales. Su importancia no solo se restringe tan solo a la sobrevivencia humana, sino para la mantenimiento de las condiciones ecológicas y ambientales y también el desarrollo de todas las actividades productivas (GIAMPA, GALDIANO, 2005). La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO) en el IV Foro Mundial del Agua, 2004, ha elegido el tema «agua y cultura» como el lema este año y su Director General, alerta de que «la tecnología por sí sola no nos conducirá a soluciones viables. Es fundamental que la gestión y el gobierno del agua tenga en cuenta tradiciones culturales, prácticas indígenas y valores sociales». En el contexto latinoamericano, el Paraguay constituye uno de los países con mayor riqueza hídrica per cápita (UNESCO, 2002). En lo que hace a la calidad de las aguas superficiales en general, cada vez se reduce el volumen disponible para sus diversos usos en razón de que la contaminación es cada vez más creciente, principalmente por el aumento de las fronteras agrícolas, actividades industriales y la ausencia de control y sanción para la adecuación a las normas legales de actividades productivas que generan cantidades significativas de efluentes que provocan alteraciones significativas en la composición química y física del recurso hídrico. En cuanto al agua subterránea, solamente los acuíferos mas someros están localmente poluídos o contaminados, en tanto los acuíferos confinados (los mas profundos), en general se encuentran mas protegidos y el riesgo a la contaminación es menor. Actualmente el abastecimiento por agua superficial se reduce al Gran Asunción y alrededores, por mencionar las principales: Ciudad del Este, Bella Vista Norte, Coronel Oviedo, Villarrica, Pilar y Encarnación, Villarrica y otros de menor porte como en el Bajo Chaco, el resto de la población se abastece de agua subterránea (80 % de la población), el 27 % de la población urbana se abastece de agua subterránea en un 90 % de la pobla187

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ción rural depende del agua subterránea (DGPCRH, 2006). En la región Occidental, con 1,8% de la población total del país, en particular en el Chaco Central, no existen recursos hídricos superficiales, es el agua subterránea el más importante recurso, que, sin embargo, en extensas zonas del territorio central chaqueño presenta problemas de salinización. En la República del Paraguay, la preocupación por el manejo apropiado y la preservación de las aguas superficiales y subterráneas, es un tema relativamente reciente. El presente capítulo presenta una introducción al tema «recursos hídricos del Paraguay» con descripciones y conceptos temáticos, como: origen y ciclo hidro-

lógico del agua; ocurrencia del agua subterránea; cuencas hidrográficas; estado actual de los recursos hídricos, problemáticas ambientales y recomendaciones importantes para el manejo y uso de las aguas superficiales, subterráneas y atmosféricas.

b. Distribución global del agua
La cantidad de agua en el planeta Tierra es fija y su distribución no es uniforme, concentrándose los mayores volúmenes en el océano (97%), restando una pequeña cantidad de agua dulce disponible (3 %), de la cual la mayor parte (68,9 %) se encuentra en los casquetes polares y en forma de hielo, como puede observarse en la Figura 1.

Figura 1. Distribución espacial del agua en el planeta tierra . (Fuente: http://ga.water.usgs.gov/ edu.earthwherewater)

Distribución global del agua
Agua dulce 3% Otros 0.9°h Agua subterránea 30.1% Capas de hielo y eglaciares 68.7% Agua dulce superficial 0.3% Rios 2% Pantano 11%

Agua salada (océanos) 97%

Lagos 87%

Agua de la Tierra

Agua dulce

Agua dulce superficial (líquida)

c. Ciclo hidrológico
El ciclo hidrológico es la continua circulación de las aguas sobre nuestro planeta tierra, las aguas de los océanos, ríos, arroyos, lagos, de la capa superficial de los suelos, los humedales, y de la Transpiración de las plantas que se Evaporan por acción de los rayos solares, el vapor del agua resultante va a formar nubes, que en condiciones propicias se Condensan, precipitándose en forma de lluvia, nieve o granizo; cuando la Precipitación cae al suelo, una parte se Infiltra alimentando las 188

raíces de las plantas y Percola por gravedad, a través de los poros del suelo/roca o por fisuras de las rocas, almacenando el agua y convirtiéndose en lo que se denomina aguas subterráneas. y la otra parte Escurre en la superficie, alimentando los ríos, arroyos, lagos, y océanos, el resto vuelve a formar nubes, retornando a la atmósfera por evaporación, esto es un ciclo contínuo. La precipitación en forma de nieve en las regiones glaciares toma una ruta diferente en el ciclo hidrológico, acumulándose en las cimas de los glaciares y deslizándose despacio hacia los valles.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En resumen los fenómenos físicos que determinan el «ciclo hidrológico» son: evaporación; evapotranspiración; condensación; precipitación; escurrimiento superficial; infiltración y percolación; escurrimiento subterráneo. El proceso genera condiciones para la aparición de la vida, esencial para las actividades humanas, bien como para mantener el equilibrio en el planeta, como se pude observar en la Figura 2. Figura 2.

Se calcula que el entre el 60% a 70% del agua que precipita en el continente se infiltra; cuando la infiltración disminuye, el escurrimiento superficial del las aguas de lluvia aumenta. La infiltración es importante, porque regulan los caudales de los ríos, evitando así los flujos inesperados que traen como consecuencia las inundaciones. Cuando el volumen de agua precipitada es menor que la evaporada, se dice que existe «déficit hídrico».

Ciclo hidrológico del agua. (Diseño: S. VASSOLO, 2006)

Aguas atmosféricas: son las aguas que se encuentran en la atmósfera ya sea como nubes o vapor de agua y lluvias Aguas superficiales: Es aquella agua que escurre directamente sobre la superficie del terreno y en contacto directo con la atmósfera, como ríos, lagos, lagunas, humedales, mares.

nales de escorrentía de las aguas se dirigen hacia un punto particular de descarga y está irrigada por un río principal y sus afluentes, está limitada por los divisores topográficos. La «cuenca hidrográfica» es considerada la unidad para cualquier gestión ambiental. En la siguiente Figura 3, se tiene a modo de ejemplo, la cuenca hidrográfica del río Ypané

d. La cuenca hidrográfica
El ciclo hidrológico es normalmente estudiado en la fase terrestre, donde el elemento principal de análisis es la «cuenca hidrográfica», que es un área de captación natural del agua de la precipitación donde los ca-

d.1 Agua Superficial
El agua superficial tiene su origen principalmente en el exceso de la precipitación con relación a la evapotranspiración.

189

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El Paraguay pertenece en su totalidad a la gran cuenca del río de La Plata, (Figura 4), una de las corrientes de mayor envergadura en el hemisferio americano, tanto por su extensión, por los caudales que produce, y por sus recursos naturales, abarca una superficie de 3.100.000 km2. Posee cuatro cursos de aguas principales, el Río Paraguay y el Rió Paraná, Río Pilcomayo, y Río Apa, que desembocan, en el Río de la Plata.

Las cuencas de los ríos Paraguay y Paraná son unas de las más importantes del sistema del Plata. Del total de la cuenca, la del Paraná representa el 58%, con una superficie de 1.510.000 km2 y del Paraguay el 42% con 1.095.000 km2.

Figura 3. Modelo conceptual de una cuenca hidrográfica (ejemplo cuenca del río Ypané de la región Oriental del Paraguay).

El Paraná es el principal río de la cuenca, por su extensión por su magnitud de los caudales que presenta, mientras que el río Paraguay es su principal tributario. La hidrovía Paraná, de más de 3.300 km de largo desde su nacimiento en Cáceres, Brasil hasta el extremo final en el delta del Paraná, proporciona acceso y sirve como importante arteria de transporte para grandes áreas de Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay, es una hidrovía comercial estratégica de navegación, que contribuye con el desarrollo económico de esta zona y aumentará el potencial exportador de los principales productos de la región. La región oriental del Paraguay es la más favorecida en términos hídricos, ya que se halla comprendida entre los ríos Paraná al oriente y el Paraguay al occidente, y el Río Apa al norte, coincidiendo con las ocurrencias anuales de lluvia, con abundancia de aguas superficiales y con aguas del subsuelo en condiciones atractivas por profundidad, cantidad y calidad. Si bien

la disponibilidad hídrica del país es alta, no esta uniformemente distribuida en el territorio nacional, observándose dos regiones con características hídricas bien diferenciadas: El Chaco (región occidental) con déficit hídrico durante todo el año, y se suman las restricciones en cuanto al uso del agua subterránea por su condición salina y salobre; y la región oriental con mayor disponibilidad de agua. La demanda del recurso agua, puede ser analizada desde el punto de vista «social» en cuanto al abastecimiento y «económico» en cuanto a la producción. Se observa que entre los usos consuntivos del agua, el abastecimiento de la población, dado su carácter social, ocupa un lugar preponderante con 56 %, seguido del agua para la agricultura con 22 % y luego para la ganadería con 13 %, quedando el uso industrial relegado al último lugar con 9 %; lo cual refleja el tipo de economía nacional con un fuerte componente en el sector primario de la producción.

190

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 4. Ubicación del Paraguay dentro de la Cuenca del Plata. Superficie de la Cuenca del Plata 3.100.000 km2, (Fuente: CRESPO & MARTINEZ, 2000)

d.2 Cuencas Hídricas del Paraguay (Región Oriental)
La disponibilidad de agua por recurso superficial es de 67.000 m3/año, que convierte al Paraguay en el país con más disponibilidad per capita de América del Sur.(UNESCO, 2002) La región Oriental, se encuentra atravesada por grandes ríos que forman sus cuencas (Figura 5); en cuanto que en la región Occidental o Chaco, los ríos son escasos y en su mayoría intermitentes, por lo que es más adecuado tomar como unidad de gestión a las regiones ambientales: region chaco húmedo (ChH); región chaco seco (ChS); y planicie de inundación del río Pilocomayo (PIP), (GODOY, 1986) en esta región toda unidad de gestión sería en regiones, con se puede observar en la Figura 5.

e. Problemática Ambientales Actuales de los recursos hídricos superficiales
Industrias en actividad, incluidos mataderos, frigoríficos, fábricas de jabón y curtiembres, con descargas de líquidos industriales, aguas servidas, vertederos mal gestionados y ubicados en zonas no adecuadas, son los principales responsables de polución y contaminación de los recursos hídricos superficiales actualmente, y cabe mencionar que estas causas ya fueron descritas en un una publicación «Perfil Ambiental del Paraguay», 1985; puntualizado en la publicación de Estado Ambiental del Paraguay», Facetti, 2002 (región Oriental del Paraguay, con énfasis en el Departamento central, zona urbana).

191

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 5. Regiones ambientales de Chaco (región Occidental ) y cuencas hídricas del la región Oriental del Paraguay

Mencionaremos a modo de ejemplo a la cuenca el lago Ypacarai, (lago del Señor en lengua guaraní), que tiene superficie de 1.017 km 2, que es alimentada por cuatro cuencas menores, compuestas por los arroyos Yukyry, Pirayú, San Bernardino y Areguá. El lago descarga al río Paraguay a través del río Salado, 10% por ciento de los habitantes del país, unas 600 mil personas, vive en su área de influencia. En la cuenca del Ypacarai, la SEAM, 2006, ha registrado unas 145 industrias en actividad, incluidos los mataderos, frigoríficos, fábricas de jabón y de curtiembres. También funcionan allí tres grandes hospitales públicos. -Los represamientos de los cursos hídricos son los más comunes, algunos lo hacen en nacientes y la canalizan para crías de peces, para los arrozales, para centros de recreo que son explotados como balnearios, entre los más usuales. En la zona del Chaco, los represamientos normalmente son para uso ganadero. Grandes problemas se generan con los usuarios arroceros, como por ejemplo, con los ubicados sobre el Río Tebycuary, que en época de intensa sequía no podrán operar ningún sistema de extrac192

ción de agua en las condiciones actuales de niveles mínimos registrados, a menos de que se registre precipitaciones considerables. Esto se debe principalmente a las represas en la cuenca alta del cauce hídrico, desde su naciente en Tavai hasta el afluente del río Pirapó. Como consecuencia positiva de estos problemas y con el fin de tener mayor representación se creo el Consejo de Aguas de la Cuenca Baja del Río Tebicuary, en San Juan Bautista (Misiones), en el local de la Octava Región Sanitaria dando cumplimiento a la Resolución 170/06 de fecha 08 de febrero de 2006 realizada por la Secretaria del Ambiente Otros de los problemas, son la mala práctica de la disposición y tratamiento de los residuos sólidos (vertederos), y los emisarios cloacales de las áreas urbanas. Estas afirmaciones son hechas basadas en estudios realizados, para citar como ejemplo, el estudio del vertedero «Cateura» ubicado en Asunción, (FACETTI, 2002); y en cuanto a emisarios cloacales, el de la ESSAP, (FACETTI, 2002). Un problema ambiental muy actual, son la falta de gestión adecuada de los residuos hospitalarios, que se generan a partir de materiales que se utili-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

zan en la atención a los pacientes, residuos en estado sólidos y semisólidos que puedan presentar toxicidad y puedan dañar la salud y el ambiente, como ejemplo, residuos de yesos infectados, goteros, etc.; y restos orgánicos de partos y quirófanos, morgue, sangre, fluidos corporales, etc., (Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, MSP y BS. 2006). Estos están almacenados temporalmente y en ocasiones en «parques cerrados» hasta que puedan disponerse en los hincineradores, mientras están expuestos a los factores climáticos. Las inundaciones, en el Paraguay se presentan de dos tipos: (a) inundaciones ribereñas, debido fundamentalmente a las crecidas estacionales de los grandes ríos Paraná y Paraguay, y (b) inundaciones pluvial urbana, debido a las precipitaciones intensas en las ciudades y el aumento de los efectos de la urbanización. En conclusión, si el río Paraguay tiene el alto aporte de la zona del pantanal (normalmente entre abril y setiembre) y se añade las crecidas de las cuencas altas y media (normalmente entre junio y agosto) se producen inundaciones a partir de la cuenca alta. En época del fenó-

meno «El niño», este periodo suele avanzar desde el mes de mayo. El régimen general del río Paraná esta determinado por su Cuenca Superior. La cuenca inferior, particularmente el río Iguazú si bien tiene solamente un pequeño efecto en el derrame total anual, es responsable de las crecidas de corta duración, pero de gran caudal de pico. Las situaciones más críticas de crecida se producen por superposición de fuertes picos provenientes del río Iguazú sobre caudales elevados del río Paraná, (Figura 6).

f . Posibles debilidades para la gestión de los recursos hídricos superficiales
-Los datos sobre volúmenes de descargas de líquidos industriales, aguas servidas y nivel y tipo de contaminación no son bien determinados, siendo el lago un gran receptor de estas cargas contaminantes, aplacadas en parte porque antes de llegar al lago son captadas por el humedal de Yukyry, que realizaría una auto depuración del aguas servidas, datos de calidad de agua final en estos procesos no son conocidos.

Figura 6. Áreas de inundaciones, sequías y tormentas del Paraguay. (Fuente: PNUD, 2006)

Área de Inundaciones Ribereñas

Áreas con sequías semipermanente

Área de Tormentas Severas

Área de Inundaciones Ribereñas

193

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

-La falta de licencia ambiental para funcionar y no observar las normas vigentes, hace que exista una total falta de criterio ambiental con que se desarrollan las actividades de faena de los vacunos inclusive en mataderos municipales, así como la disposición final de los residuos sólidos y líquidos, incluyendo los hospitalarios. Es observable en muchos mataderos la separación de los residuos de la línea roja (sangre) y verde (estiércol). Pero las descargas de las líneas rojas y verdes, por medio de canaletas a cielo abierto van a lagunas realizadas para el efecto y en muchos lugares el efluente líquido desemboca en un recurso hídrico, sin ser tratado previamente. - Vertidos sin tratamientos de efluentes domiciliarios e industriales directamente a los cursos de agua o a los acuíferos freáticos a través de los pozos ciegos y cámaras sépticas, por ello varios arroyos como el Ytay, San Lorenzo, Mburicao y otros en el país se encuentran expuestos a la polución y contaminación –en ocasiones con olor nauseabundo, esto es debido-principalmente por la baja cobertura de desagüe cloacal y planta de tratamiento efectivo antes de lanzarlo al curso hídrico. -Uso de agroquímicos, el escaso control en su uso, inclusive la falta de control sobre el transporte de estos productos, son causas de problemas ambientales, -Disposición de basuras patológicas y los desechos hospitalarios, sigue teniendo sus falencias, una auditoria mencionada en, Facetti, 2002, ya dio el siguiente resultado: «1que no se realiza una buena clasificación de los desechos en la fuente y que los desechos infecciosos no están debidamente etiquetados; 2- no se cuentan con estación de almacenamiento por separados , los infecciosos y los del tipo común, y 3- los residuos mas comunes y algunos de tipo infeccioso se queman a cielo abierto y en el fondo del predio». Estos problemas, despuntaron interés en el año 2006, debido a desperfectos de los incineradores, lo que ocasionó, la acumulación de los residuos, obligando a la búsqueda de sitios en el Departamento Central y Presidente Hayes para su almacenamiento provisorio y su posterior incineración. Estas actividades tomaron estado público y crearon repudio de la población, mayormente por desconocimiento del tratamiento de este tipo de basuras y por falta de difusión pública con información técnica a la comunidad sobre los procedimientos que se realizan para el manejo correcto de los mismos, los cuales tienen que tener tratamientos o procedimientos diferenciados de los otros tipos de basuras, a fin de prepararla para recibir estas cargas.

estas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saldas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad durante la marea baja no exceda los seis metros (RAMSAR, 1971). Para la protección de humedales se realizó la Convención a los Humedales de Importancia Internacional. Especialmente como hábitat de aves acuáticas, en la ciudad de Ramsar, Irán, el 2 de febrero de 1971. Modificada según el Protocolo de París el 3 de diciembre de 1982. El Congreso de la Nación Paraguaya el 20 de junio de 1994 sanciona la Ley Nº 350 que aprueba la Convención relativa a los humedales de Importancia Internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas. Hasta la fecha el país ha designado seis Sitios Ramsar de Importancia Internacional de los cuales uno, Río Negro se encuentra en el departamento de Alto Paraguay; cabe mencionar que de los seis Sitios designados, solamente uno cuenta con un Plan de Manejo, que es la laguna de Chaco Lodge- departamento de Presidente Hayes. (para mayor información se sugiere consultar el capitulo Estrategias para la conservación de la biodiversidad). Se estima que el Paraguay tiene aproximadamente 30 a 40 % de ambientes conocidos como Ecosistemas de Humedales Permanentes , (Figura 7, mapa de Humedales del Paraguay), No obstante el conocer los diferentes tipos de humedales existentes en el paraguay y su localización geográfica es de gran importancia para la Conservación de los Recursos Naturales y el Desarrollo Sostenible del país, pues los humedales constituyen la ultima frontera de ambientes naturales, y poco modificados que se encuentran amenazados por el aumento poblacional, por falta de ordenamiento territorial y la implementación de proyectos que no consideran la dinámica del funcionamiento de estos ambientes (SALAS ET AL., 2004). La mayoría son de características exorreicas, conectadas a los ríos Pilcomayo, Paraguay y Paraná. En el Chaco central los humedales son endorreicos resultado de zonas de descarga del Sistema Acuífero Yrenda, en la Figura 8 se presenta un modelo esquemático de la formación de lasa lagunas saladas en el Chaco. La formación de minerales evaporíticos en áreas de descarga –área de los humedales salobres y saladosproducida por sistemas de flujo regional del agua subterránea mineralizada (salobre-salada), es una característica del Chaco central. Es indudable que la calidad química del agua subterránea influye en la composición florística y características edáficas de los mismos en los habitats de descarga del Chaco central.

g. Humedales
Los humedales son extensiones de marismas, pantanos, turberas, o superficies cubiertas por aguas, sean 194

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El agua subterránea tiene un papel moderador importante del paisaje de la cuenca del Yakaré, debido a la humedad, transporte de materiales y el flujo ascendente del flujo en las áreas de descarga. Los factores hidrogeológicos, clima y la topografía, constituyen los factores genéticos de los habitats de descarga de aguas subterráneas.

En las descargas difusas existen eflorescencias y precipitados salinos y erosión del horizonte A debido a la distancia crítica entre la superficie freática y la superficie del suelo. Las causas de la erosión del horizonte A son debido la acumulación localizada de sales que implica la muerte de la vegetación y la posterior acción mecánica en el suelo desnudo del viento, precipitación y en algunas lagunas el pisoteo del ganado (LARROZA et al, 2002)

Figura 8. Modelo esquemático de formación de las lagunas saladas en el Chaco. Fuente: GODOY & LARROZA, 1996

195

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 7. Mapa de Humedales del Paraguay, (Fuente: SALAS ET AL., 2004)

196

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

h. Aguas subterráneas
El aumento del uso de las aguas subterráneas de manera general se ha debido especialmente a tres factores que, con cierto orden de prioridad, son: la invención de la bomba de turbina, que permite extraer con facilidad agua de pozos tubulares desde profundidades elevadas, siendo posible caudales de varios a algunos centenares de Litros/Segundo (l/s); la gran mejora y abaratamiento de las técnicas de perforación de pozos, y el progreso de la ciencia hidrogeológica, que está contribuyendo decididamente a suprimir la idea de que el origen, movimiento y localización de las aguas subterráneas es algo inasequible, misterioso y propio de zahoríes (CUSTODIO Y LLAMAS, 1975). A estos factores principales actualmente se suma el deterioro en su calidad de las aguas superficiales como también su contaminación, esto hace que el costo para el uso potable sea muy elevado, por lo que se recurre cada vez mas a las aguas subterránea, que por lo general son potables. La Hidrogeología es la ciencia que estudia el origen y la formación de las aguas subterráneas, las formas de yacimiento, su difusión, movimiento, régimen y reservas, su interacción con los suelos y rocas, su estado (líquido, sólido y gaseoso) y propiedades (físicas, químicas, bacteriológicas y radiactivas); así como las condiciones que determinan las medidas de su aprovechamiento, regulación y evacuación (MIJAILOV, 1989). Después de la precipitación, parte de las aguas que llegan al suelo se infiltra y percola al interior del subsuelo, el tiempo del mismo es muy variable dependiendo de las características del suelo: porosidad del

subsuelo, cobertura vegetal, inclinación del terreno, intensidad de la lluvia, y esto es lo que forman las aguas subterráneas, que puede definirse como: «aquella agua que se encuentra almacenada en los poros de los suelo o rocas, o almacenada en las fisuras o fracturas rocosas, bajo la superficie topográfica». Durante la infiltración una parte del agua, por acciones de adhesión y capilaridad se quedan retenidas en las regiones próximas a la superficie, lo que se demoniza «zona vadosa o no saturada o zona de aireación»; y otra parte, por acción de la gravedad, llega a las zonas más profundas del subsuelo, que constituye la «zona saturada», observar en la Figura 9. La superficie que separa la zona de aireación de la saturada se llama «nivel o superficie freática, y corresponde al tope de la zona saturada (IGM, 2001, en BOSCARDIN ET AL., 2004)

h1. Los acuíferos
Se denomina acuífero, a aquella formación geológica porosa y permeable, capaz de almacenar y ceder agua económicamente mediante obras de captación. Clasificación según comportamiento hidrogeológico • Acuífero: contiene agua en cantidad apreciable y permite que circule a través de ella con facilidad (gravas, arenas, también basalto u otra roca con fisuración importante) • Acuitardo: contiene agua en cantidad apreciable pero ésta circula a través de ella con dificultad (arenas arcillosas, areniscas, rocas compactas con alteración o fracturación moderada)

Figura 9. Caracterización esquemática del concepto de «agua subterránea»; zona no saturada y saturada del subsuelo. (Diseño: S. VASSOLO, 2006)

zona no saturada superficie freática zona saturada agua superficial

«agua subterránea»

197

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Acuicludo: contiene agua en cantidad apreciable y no permite que circule a través de ella (limos, arcillas) • Acuífugo: no contiene agua porque no permiten que circule a través de ella (granito o esquistos inalterados y no fracturados)

por fracturas que resultan de la disolución del carbonato por el agua. De acuerdo con la presión del agua encerrada en los mismos se distinguen los acuíferos en (Figura 10): • Acuíferos libres, no confinados o freáticos, es aquel en que el límite superior de saturación esta a presión atmosférica. • Acuífero confinado o a presión, es el que se encuentra limitado en su parte superior e inferior por las formaciones impermeables. El techo y el fondo del acuífero no aportan agua. • Acuífero semiconfinado, es un acuífero en condiciones similares al acuífero confinado, pero que puede recibir o perder agua a través del techo o el fondo.

Tipos de acuífero según su porosidad
• Acuífero poroso: formado por rocas sedimentarias, sedimentos, donde la circulación del agua se realiza por los poros formados por los granos de arena, limo o arcilla. • Acuífero fracturado o fisural: formado por rocas ígneas, metamórficas o cristalinas, compactas o masivas donde la circulación del agua se realiza por fracturas, fisuras o fallas, productos de movimientos tectónicos. • Acuífero cárstico: formado en rocas calcáreas o carbonáticas, donde la circulación del agua se realiza

Figura 10. Tipos de acuíferos según según la presión.

Altura del confinado Superficie freática acuífero confinado acuífero libre
capa imper meab acuífero confinado le

río

Líneas de flujo subterráneo

acuífero confinado

capa imp ermeable

Los acuíferos en el Paraguay pueden dividirse en tres grupos principales (Figura 11) • Acuíferos regionales de gran extensión y de importancia para obtener agua. • Acuíferos regionales de extensión restringida por su patrón geométrico natural y de cierta importancia para la explotación del recurso.

• Acuíferos locales con dimensiones reducidas o con circulación limitada a líneas esporádicas, con caudales bajos, útiles solamente para demandas locales.

1. Acuíferos regionales de gran extensión
Acuífero Cuaternario: Acuíferos formados por los aluviones recientes (arena, limo y arcilla) no consolidados que cubren las áreas planas de drenaje de los principa-

198

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

les ríos. Una de las más importantes pertenece al río Paraguay. Hasta ahora el acuífero ha sido desarrollado localmente, en su mayoría por pozos cavados. La calidad del agua es generalmente buena. Acuífero Yrenda: es un acuífero confinado y/o semiconfinado que se extienden por todo el Chaco en varios niveles y a diferentes profundidades, (Figura 11) constituyendo sistemas multicapas, antiguamente denominado Complejo Acuífero Yrenda por GODOY (1989), constituyendo a nivel regional un solo sistema hidro-

geológico, aunque pueden presentarse a nivel local diferencias de detalle, ocupada por diferentes sistemas de flujos de aguas subterráneas. Hacia el oeste, límite con Bolivia, (Figura 11) se encuentra agua dulce, variando la profundidad dependiendo del local, (50 m para bajo), el nivel estático del mismo es de 25 m hacia el oeste, llegando a 3 y 5 m hacia el este (dirección del flujo subterráneo), llegando incluso a sobreponerse al nivel freático cercano al río Paraguay, ocasionando flujo de los acuíferos confinados a los freáticos.

Figura 11. Acuífero en el Paraguay (MENTE & GODOY, 1989, con modificaciones).

199

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Acuífero Guarani: es un acuífero regional, se extiende por Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, cubriendo una superficie aproximada de 1.200.000 km2, dentro de la cuenca del Paraná. El nombre fue propuesto por un científico uruguayo de nombre Danilo Antón, en honor a la etnia Guaraní que habitó por el mismo territorio del mencionado Acuífero. En Paraguay, el acuífero Guaraní es el denominado Acuífero Misiones, debido a que su ocurrencia pertenece a las areniscas de la Formación Misiones, el acuífero Guaraní se encuentra totalmente en la región oriental este - y ocupa una superficie de 71.700 km2 (6% de la superficie total del acuífero y 16% de la superficie del país). En Paraguay, el acuífero Guaraní se extiende en un franja de norte a sur en la parte media y este de la región Oriental, atravesando los departamentos de Concepción y San Pedro (parcialmente); Amambay, Kanindeyú, Alto Paraná, Itapua, Misiones; Caaguazú, Caazapá y Guairá (parcialmente). (Figura 12) El área aflorante (lugar donde se encuentra en superficie la roca arenisca) es de aproximadamente unos 37.000 km2, hallándose confinado por los grandes derrames basálticos hacia el este, de la Formación Alto Paraná, correspondiente al acuífero Alto Paraná, siendo su equivalente en el lado brasilero el acuífero Serra Geral. El espesor del acuífero Guarani en es variable, con un promedio de 250 m., Se presenta como un acuífero poroso continuo de gran extensión regional, con características de acuífero libre en las áreas aflorantes y como confinado en las áreas subyancentes a coladas de basaltos En regiones de gran confinamiento, en las que la cobertura de basalto supera los 400 m, los pozos perforados en la arenisca presentan temperaturas de 32 a 34 °C y en ocasiones surgencia. En el pozo surgente ubicado en Puerto Palma (Hernandarias-Dpto Alto Paraná), 20 km aproximadamente al norte de Ciudad del Este, las aguas del pozo surgente que tiene 860 m de profundidad, presentan una temperatura en boca de pozo de 34ºC luego de doce años de surgencia. El agua subterránea perforados por Itaipu son salobres, debido a la antigüedad de esas aguas (FARIÑA, ET AL. 2005).

Este acuífero se caracteriza por su dar caudales muy grandes, dependiendo del local y de la construcción del pozo, el mayor caudal se obtuvo en el pozo perforado en el Lago de la República en Ciudad del Este, en marzo del 2004, con una profundidad total de 446 m, entrando en el acuífero a los 396 m., siendo este pozo surgente y con un caudal de en la surgencia de unos 400.000 litros/hora. Figura 12. Mapa de ocurrencia del «acuífero Guaraní», el área en celeste corresponde a la parte aflorante, de las areniscas que corresponde al acuífero (Formación Misiones); el área en verde corresponde a los basaltos, y donde dichas areniscas se encuentran por debajo de los mismos, es decir la parte confinada del acuífero Guaraní; y lo zonificado en gris, corresponde al límite del mismo.

200

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En cuanto a su clasificación química, las aguas son bicarbonatadas cálcicas magnésicas, en áreas de recarga; bicarbonatadas sódicas, por la composición geológica y menor movimiento del flujo subterráneo; llegando a cloruradas sulfatadas sódicas, en áreas confinadas y probablemente sin flujo subterráneo.

noso, de granulometría fina a gruesa, alternando con secuencias de areniscas y siltitas. La calidad química del agua es buena. d- Acuífero Coronel Oviedo: constituidos por depósitos de origen glacial continental, constituido por tillitas, areniscas, lutitas y varvitas. Aunque mayormente contienen agua de buena calidad, a veces se encuentra agua con mayor mineralización. e- Acuífero Palmar de las Islas: ubicado en el Norte de la región Occidental. Constituido por areniscas, y areniscas conglomeráticas. Las características hidrogeológicas son aun poco conocidas. f- Acuífero Itacurubi: está formado por la secuencia de tres formaciones, de los cuales la del medio consiste en depósitos predominantemente arcillosos, que lo torna impermeable. La arenisca fina de las otras formaciones suministra solamente caudales bajos. • Acuíferos muy restringidos, cuya existencia esta relacionada a las fallas, fisuras y fracturas en rocas masivas. Ellos son: Acuífero Alto Paraná, Acuífero Cerro León, Acuífero Itapucumí y Acuífero del Basamento Cristalino.

2.

Acuíferos regionales de extensión restringida

Acuífero Agua Dulce: se encuentra en el área de Fortín Agua Dulce, en el departamento de Alto Paraguay , Chaco. Este acuífero está constituido por arenisca El agua es apta para consumo humano. Acuífero Adrián Jara: localizado en el extremo noreste de la región Occidental, zona Base Área Adrián Jara, Chaco. Está constituido por areniscas. El agua es apta para todo uso. Acuífero Patiño : este acuífero es la fuente de suministro de agua potable más importante de Asunción y alrededores, posee una superficie 1.170 Km2 y viven encima aproximadamente 2.000.000 de habitantes. Formado por areniscas cretácicas, son unas areniscas friables, fina a media, generalmente con intercalaciones de arcilla y conglomerado, Predominan las condiciones de acuífero libres y en ocasiones presentan surgencias., con buenos caudales y de buena calidad para consumo humano. Acuífero Caacupé: es uno de los acuíferos más desarrollados en el densamente poblado departamento Central de la Región Oriental. Constituido por areniscas de granulometría media a gruesa con un conglomerado de base. El agua es normalmente buena, pero puede variar a salobre en relativamente cortas distancias.

a. Acuífero Alto Paraná: equivalente al acuífero Serra Geral del Brasil. Constituido por coladas de basaltos. Abarca unos 29.500 km2 y forma una franja paralela al río Paraná de unos 50 km de ancho en promedio. Los basaltos son rocas cristalinas generalmente compactas por lo que prácticamente carecen de la posibilidad de almacenar agua, excepto cuando la roca se presenta como fracturada, en las brechas o en los basaltos vesiculares interconectados por diaclasas. La calidad del agua en general es buena. b. Acuífero Itapucumí: localizado en el extremo norte de la región Oriental. Constituido por calizas. El agua se encuentra en el conjunto de fisuras o fracturas. El acuífero aun no está explotado. c. Basamento Cristalino: constituido por rocas ígneas y metamórficas, son prácticamente impermeable. El agua circula por zonas fracturadas. El agua es en general de buena calidad. En resumen, los principales acuíferos, con relación a la disponibilidad de agua, caudal de pozos y volúmenes almacenados, son: el acuífero Guarani y el acuífero Cuaternario, principalmente a lo largo del río Paraguay, en la región Oriental y en la región Occidental el acuífero Yrenda-agua dulce al oeste y solobre y salada hacia el este, El acuífero Guarani se presenta con una serie de ventajas grandes volúmenes almacenados y la posibilidad de incremento de recarga, como consecuen201

3. Acuíferos locales se dividen en dos categorías:
• Acuíferos de extensión muy limitada, como los lentes en formaciones sedimentarias y los bolsones de agua dulce encontrados en los sedimentos arenosos y tenemos:

a- Acuífero Paleocauces del Pilcomayo : los acuíferos con calidades del agua que varían ampliamente de dulce a salobre. b- Acuífero Acahay: constituido por areniscas finas. Se encuentran distribuidas irregularmente en la región Oriental sobre los basaltos de la Fm. Alto Paraná. La calidad química del agua es buena c- Acuífero Independencia: se compone de un conjunto de formaciones geológicas, predominantemente are-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

cia de una intensificación de la explotación del agua. Muy favorablemente ubicado en la región Oriental del Paraguay, el aumento de explotación, de este acuífero, ofrece una alternativa importante para el abastecimiento, donde el agua superficial no está disponible. Los grandes volúmenes de renovación anual que recibe el acuífero Cuaternario, a lo largo del río Paraguay, así como su importante capacidad de almacenamiento, tornan este acuífero como uno de los principales. Aunque, todavía es muy poco explotado y en escala reducida por pozos someros, normalmente excavados, de poco caudal, su potencial en términos de caudales instantáneos es grande, lo que torna atractivo para uso de diversas finalidades. Por ser, prácticamente, el único recurso hídrico disponible en la parte Noroeste de la región Occidental, el acuífero Yrenda, adquiere gran importancia. En los últimos años la actividad agropecuaria ha tenido un importante crecimiento en esta área, acompañado de una mayor utilización del agua subterránea, lo cual, parece ser, ha favorecido la recarga del acuífero, que se ve reflejado en el mejoramiento de las calidades químicas del agua, en los pozos ubicados a lo largo de la frontera Paraguay – Bolivia. Sin embargo, es necesario un estudio de detallamiento de este acuífero, para conocer su real potencial, lo que permitirá su explotación regional. Los otros acuíferos del país, a pesar de que no son tan impresionantes como los acuíferos principales, en lo que se refiere a volúmenes disponibles, caudales de pozos y volúmenes almacenados, no deben ser menospreciados, ya que algunos de ellos se tornan importantes debido a su ubicación geográfica, como los acuíferos Patiño y Caacupé e Independencia, en la región Oriental, o constituye en ciertas épocas del año (sequía), en el único recurso de agua dulce disponible, como es el caso del acuífero Chaco Central en la región Occidental, en el que la práctica de recarga artificial puede mejorar la calidad y aumentar el volumen de agua disponible de este acuífero.

trada de aguas superficiales o subterráneas de inferior calidad. Este proceso es especialmente frecuente en los acuíferos costeros; • subsidencia o colapso del terreno, debido al cambio en la situación de tensiones en el terreno generada por las alteraciones en la presión de agua producidas por los bombeos; • afección a los caudales de los cursos de agua conectados con el acuífero; • impacto ecológico en los ecosistemas acuáticos (especialmente en humedales y bosques en galería), debido al descenso del nivel freático.

i1. Los impactos negativos en agua subterránea visualizados en paraguay:
Las áreas periféricas de la capital Asunción explotan intensivamente el acuífero Patiño. La ciudad de Asunción se abastece de agua del Río Paraguay y complementa sus necesidades con la utilización de agua subterránea del acuífero Patiño, de igual forma satisfacen sus necesidades ciudades componentes de la gran Asunción, como Fernando de la Mora, San Lorenzo, Capiatá, Itauguá, Ypacarai, Limpio, Luque, Villa Elisa, Ñemby, San Antonio, Ypané, Guarambaré. La sobre explotación es detectado cuando el nivel de agua disminuye y no pude recuperar su nivel de agua original, la población que se encuentra sobre el Acuífero Patiño es superior a los 2.000.000 de habitantes. El Acuífero Patiño sufrió durante en el pasado una explotación masiva inadvertida por los organismos estatales debido a que nunca se realizaron investigaciones hidrogeológicas, ni balance hídrico del sistema y que fue recién detectada hace una década atrás por cambios en las aguas subterráneas (ingreso de agua salada del Chaco por sobreexplotación en los bordes orientales del río Paraguay) algunas diferencias en los niveles estáticos y la reducción de surgencias tradicionales como el famoso Ycuá Pa’i de San Lorenzo. Los más de 1.500 pozos tubulares profundos actuales explotan en forma no controlada sistemas de abastecimientos públicos, industrias de consumo intensivo de agua, viviendas y pequeñas áreas de riegos. Con respecto a los niveles de contaminación de acuíferos son preocupantes el caso del Acuífero Patiño, donde existe mayormente contaminación difusa, casi el 70% de las aguas contiene coliformes, las cuales incluyen coliformes fecales en el 28% de las muestras. Esta contaminación bacteriológica, el alto contenido de hierro y la turbidez constituyen las limitaciones principales del agua con respecto a su potabilidad. Comparando con las normas Paraguayas vigentes, el 78% de las aguas no es apta para consumo doméstico sin tratamiento previo. Considerando que no se ha determina-

i. Problemática Ambientales posibles en el agua subterránea.
De acuerdo con LLAMAS, (1998 b), los impactos o efectos negativos del uso de inadecuado de las aguas subterráneas pueden clasificarse en : • descenso de los niveles del agua en los pozos de bombeo, que puede conducir a la pérdida de caudal e incluso a su desecación, o a una exigencia de energía de elevación que haga que el aprovechamiento sea económicamente inviable; • degradación de la calidad química, al inducir la en202

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

do todos los componentes mencionados en las normas, es posible que el porcentaje apto para consumo es más pequeño todavía (VAN DER GUN, 2001). En tres pozos de agua profunda de Eusebio Ayala (Barrero Grande), Facetti y Stichler, determinaron por

medición de trazadores radioactivos que el agua del acuífero tiene poco recambio ya que las aguas tienen una edad de al menos 70 años. Esto significa que si no consideran el poco recambio, la explotación de las aguas provocará un agotamiento critico de la fuente, Facetti, Stichler, 1994

Figura 13. El acuífero Patiño, cursos superficiales y sus problemáticas

Salinización de agua subterránea en al ribera oriental sobreexplotación.

Limpio.

Lago Ypacarai

Asunción

Contaminación del acu ifero-difusa-. arroyos y ríos por falta de saneamiento básico.

Observación de descenso de los niveles estáticos. reducción de surgencias. (Ej. Ykuá Pal).

Paraguarí.

Salinización- es el proceso donde el agua se contamina en forma natural por otros cuerpos salinos-: En general, las aguas subterráneas del Acuífero Patiño son provenientes de la infiltración reciente de lluvias; por consiguiente, tienen grado bajo de mineralización, excepto en algunos casos de polución puntual. Sin embargo, en una franja de 2 a 8 km de ancho a lo largo del río Paraguay se ha detectado en varios sitios la presencia de agua salada, a partir cierta profundidad variable. Estas aguas saladas de origen antiguo amenazan la calidad del agua dulce que se encuentra encima de las mismas. El origen distinto se refleja en las características hidroquímicas de las aguas, pero solamente hay hipótesis no comprobadas con respecto al origen (VAN DER GUN, 2001) Los demás acuíferos en el Paraguay presentan contaminación puntual- localizadas en ciertos sitios, no de

gran extensión- mayormente por colonias de coliformes y nitrato, específicamente en los acuíferos freáticos del chaco central (área de las colonias menonitas), basados en trabajos de investigaciones, en el marco del proyecto de cooperación técnica alemana (BGR) , 19931998. El ordenamiento territorial según los recursos hídricos en áreas, donde es escaso o de difícil acceso es esencial, principalmente si se pretende utilizarlo para desarrollo industrial, políticas de descentralización en esa dirección a ser imitadas en ese aspecto son algunas como ser las Cooperativas del Chaco central que decidieron con mucho tino instalar sus industrias en zonas cercanas a fuentes seguras debido a que precisan abundante agua, Ej: Colonia Ferheim (Frigorífico en Limpio) y Colonia Neuland (construcción de Frigorífico en Villa Hayes) 203

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

El ascenso del nivel del agua subterránea en el Chaco central, produce afloramientos de minerales evaporíticos en áreas de descarga –área de los humedales salobres y salados- producida por sistemas de flujo regional del agua subterránea mineralizada (salobre-salada). Numerosas publicaciones nacionales resultado de investigaciones existen acerca de la problemática, la cual se vera agravada con la posible construcción de un acueducto, al ingresar agua de otro sistema (río Paraguay) y la no utilización del agua del acuífero redundará en la elevación del agua subterránea salada a la superficie, salinizando los suelos y erradicando la vegetación autóctona actual.

principalmente en grandes áreas de monocultura de granos, genera fuertes impactos para la biodiversidad. Para producir cerca de 40% de los alimentos del mundo, la irrigación proporciona una gran contribución para la crisis de la falta de agua en el planeta.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
• BOSCARDIN, N., BORGHETTI, ROSA FILHO, E. ( 2004). Aqüífero Guarani: A verdadeira integraçâo dos países do MERCOSUL. Fundaçâo Roberto Marinho. Curitiba, Brasil. p 215 + mapas • CONVENCIÓN INTERNACIONAL DE HUMEDALES. (1971). RANSAR, Iran • CUSTODIO, E., LLAMAS, M.R. (1975, 1983) . Hidrología Subterránea, Barcelona: Editorial Omega, 2 vol., p. 1-2350. • CRESPO, A. , MARTINEZ, O. (2000). Informe Nacional sobre la Gestión del Agua en Paraguay. SANTAC. • FACETTI J.F, STICHLER W. (1994). Analysis of Results of Environmental Isotopes in Rain and Groundwater in Paraguay. Paper presented at the International Congress on Isotopic Hydrology Vienna. July 1994. • FACETTI, J. F. (2002). Estado Ambiental del Paraguay. Proyecto de Cooperación Técnica Paraguayo –Alemana: Estrategia Nacional Ambiental para la Protección de los Recursos Naturales. SEAM-GTZ. p 236 • FARIÑA, S. (2001) «Proteção da Água Subterrânea Freática na Área Rural Urbana de Neu Halbstadt – Chaco Paraguay. Disertación de Mestrado, Universidad de São Paulo (USP) • FARIÑA, S.; VASSOLO, S.; CABRAL, N.; VERA, S.; JARA, S. (2004). Caracterización Hidrogeológica e Hidrogeoquimica del Sistema Acuífero Guaraní (SAG) en a Región Orienta del Paraguay al sur de la latitud 25o30’. XIII Congresso Brasileiro de Águas Subterráneas. Cuiaba MT – 19 a 22 octubre de 2004. Brasil; • GIAMPÁ C.E., GALDIANO, V ( 2005) Orientaçoes para a Utlizaçao de Aguas subterraneas no estado de Sao Paulo. FIESP/SESI/SENAI/IRS. Sao PauloBrasil. 37 p. • GODOY, E., LARROZA, F. (1996). Síntesis Hidrogeológica del Área Norte del Chaco Paraguayo. XII

j. Conclusiones
• En las últimas décadas, el desarrollo del agua subterránea en nuestro país, sobre todo en la región Oriental ha experimentado un notable aumento, no analizamos la región Occidental, porque en esa región el uso del agua subterránea es el único. Este mayor uso del agua subterránea contribuye a disminuir los problemas de falta de agua potable principalmente y para riego en menor escala. • Anteriormente, los países eran clasificados en función del petróleo, de los recursos minerales, naturales, mano-de-obra barata. Ahora es en función del agua. No es tener mucha agua, es saber utilizarla. • Otro cambio es que el agua era considerada infinita, esto se revirtió por el crecimiento de la población y la disminución de agua potable por contaminación, tornándola actualmente finita. • La contaminación- estado donde la calidad del agua afecta a los seres humanos- es mayormente puntual, no es tan extendida, pero es categórico que faltan medidas mas eficaces para impedir el lanzamiento de efluentes clocales y derivados en los ríos. • Falta de presupuesto del estado para la investigación, que pueda proporcionar datos científicos confiables para una política de los recursos hídricos. • Para mejorar la cultura hídrica es más importante saber usar la gota de agua disponible que ostentar su abundancia. Por ser un bien escaso, se nota una carrera desenfrenada por la posesión del agua. Quien controla el agua, controla la vida. Quien controla la vida, tiene el poder. • La agricultura es la actividad que mas consume agua en el mundo – 70% del total disponible para las actividades humanas. En el Paraguay ese índice sobrepasa el 60%. El agua utilizada en la irrigación, 204

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Congreso Geológico de Bolivia. Memoria Sociedad Geológica Boliviana, Tarija, Bolivia. T. I, p. 295-307 • LARROZA F.A. , FARIÑA S., ORUE D. (2002) Estudio Preliminar de Áreas de descarga del Acuífero Salado en el Chaco Central ,Cuenca Riacho Yakare (Humedales del Chaco central), Loma Plata, Chaco, Paraguay. Fundación Desde el Chaco – USAID. 17 p. • LEE, T. (1996) El papel de los recursos hídricos y su relación con los desafíos económicos que enfrentaran los países de América latina y el caribe en los albores del siglo XXI. Documento I-1.1. Evaluación y estrategias de gestión de Recurso Hídricos en América Latina y el Caribe. OMM-Ginebra-Suiza. p 1-8. • LLAMAS, M.R. (1998b) «Groundwater Overexploitation», Proceeding of the UNESCO Congress on «Water in the 21st Century: a Looming Crisis?», Paris, 2-5 June 1998, vol. 2, preprint: 1-20. • MARTINEZ, OSCAR. (1996) Informes nacionales sobre Recurso Hidricos –Paraguay. Documento II-1.14. Evaluación y estrategias de gestión de Recurso Hídricos en América Latina y el Caribe. OMM-Ginebra-Suiza. P 191-197. • MENTE A., GODOY, E. (1989). Recursos de Agua Subterránea del Paraguay: Agua Subterránea –Chaco Paraguayo. Filadelfia, p. 82-89 • MIJAILOV, L. (1985). Hidrogeología. Editorial MIR, Moscu. p 285 • MONTE DOMEQ ET AL (2003) Capitulo 7 Paraguay IN: Tucci, C y Bertoni, J.G. Inundacoes Urbanas na

America do Sul. p 54 • PNUD, (2006). USOS Y GOBERNABILIDAD DEL AGUA PARAGUAY. Desarrollo Humano Paraguay. Asunción, Paraguay. p 113 • SALAS-DUEÑAS D.. MERELES, F; YANOSKY, A. (2004). Humedales de Paraguay. Comité Nacional de Humedales. Asunción-Paraguay. p 192 + mapa. • SECRETARÍA TÉCNICA DE PLANIFICACIÓN (STP), IIED. (1985). Perfil Ambiental del Paraguay . Asunción, Paraguay. p 173 • UNESCO, (2002). Sitio web UNESCO-PHI, Oficina Regional para América Latina y el Caribe. • VAN DER GUN, JAC A.M (2001). Estudio del Acuífero Patino: Calidad de las aguas del Acuífero Patiño . Proyecto de «Fortalecimiento de los Estudios Hidrogeológicos del SENASA». Instituto Holandés de Geociencias Aplicadas TNO. Informe Técnico 2.9. San Lorenzo, Paraguay. • VASSOLO. S. (2006). Hidrogeología. Curso de Maestría. (Inédito). • VON HOYER, M., JUNKER, M., CENTURIÓN, C., IRRAZÁBAL, D., LARROZA, F.A., FARIÑA, S., PAREDES, J.L. (1.999). Sustained water supply by artificial groundwater recharge in the Chaco of Paraguay. 31 st International Congress e GEOEXPO´2000. Río de Janeiro, Brasil. (6 al 11 de Agosto,2000)

205

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

ESTRATEGIAS PARA LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD Áreas Silvestres Protegidas
LIC. RENÉ PALACIOS FELTES Fundación Moisés Bertoni Calle Prócer Carlos Argüello N° 208 y Quesada. Asunción Paraguay. rpalacios@mbertoni.org.py
Resumen
La creación de áreas naturales protegidas en América surge en 1870 en los Estados Unidos de Norte América, con el objetivo de implementar mecanismos que garantizaran la protección de las maravillas naturales contra la explotación destructiva y que estos recursos sean utilizados para el uso y disfrute del público. En Latinoamérica esta corriente se inicia a principios de 1900 con la creación de las primeras Áreas Silvestres Protegidas en la Argentina, Chile, Ecuador, Brasil y Venezuela. En el Paraguay este proceso se inicia en 1966 con la creación del Parque Nacional Tinfunqué, en el Chaco paraguayo. Nuestro país siempre ha tratado de seguir los lineamientos internacionales en relación a la administración y manejo de ASP, con sus aciertos y errores. Con el correr de los años el concepto de uso y disfrute se transforma radicalmente permitiendo a las áreas protegidas tener un mayor y efectivo relacionamiento con las áreas externas o dicho de otra manera, con las comunidades. Esto implica que nuevos mecanismos como el de la participación para la administración misma sea necesaria. En este contexto, se produce una transformación en relación a las estrategias regionales, la determinación de categorías de manejo acordes a las características de las áreas naturales, sistemas nacionales de ASP y programas regionales. Muchos países han fortalecido las instituciones encargadas de implementar las leyes relacionadas a las ASP e inclusive, interesantes procesos de descentralización se han dado en toda la región. Con el Plan Estratégico del Sistema Nacional de ASP del Paraguay (SINASIP), en 1993, nuestro país contaba solamente con 4,4% de su territorio bajo alguna categoría de protección y se proponían la incorporación de otras, para cubrir un total de 9,6% (unas 3.910.027 de hectáreas administradas por el estado) del territorio nacional. Luego de 13 años de la implementación del SINASIP, el Paraguay cuenta actualmente con unas 2.550.000 hectáreas incluyendo las áreas administradas por el estado, reservas privadas, áreas protegidas de entes autárquicos y otras creadas bajo nuevos instrumentos legales, o sea solamente el 6,3% del territorio. A estos también podemos incluir a las Reservas de la Biosfera, reconocidas por la UNESCO y las establecidas a nivel nacional, los corredores biológicos y otras, pudiendo llegar a las 7.501,771 hectáreas. El gobierno debe tener en cuenta las convenciones ratificadas internacionalmente, cumplirlas y considerar a las ASP de prioridad nacional y estratégica, incluyéndolas en los instrumentos de planificación al más alto nivel, desarrollando una política específica y planes de largo plazo, con la participación de la sociedad, consejos y la comunidad científica especialmente. Palabras claves: Biodiversidad, Áreas Silvestres protegidas, conservación, reservas de la biosfera, convención, ecosistémico.

Introducción
Todos somos concientes del momento ecológico, económico y cultural únicos, en el cual nos encontramos interactuando. Entendiendo esto, necesitamos establecer las acciones y priorizarlas de manera a que las generaciones futuras puedan hacer uso y disfrute de los recursos con los cuales contamos actualmente. El continente americano es inmensamente diverso, tanto en lo cultural como en lo biológico. Esto hace que las alternativas y acciones que se tomen desde los gobiernos, desde la sociedad y otros actores locales sean también muy diferentes. A nivel internacional, hemos invertido un tiempo considerable para el desarrollo de 207

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

conceptos comunes en relación a la conservación del ambiente natural y el desarrollo económico. Recién, luego de muchas reuniones, seminarios, encuentros y talleres, ya en el siglo XX, los profesionales que se han dedicado a este tema, han establecido ciertos parámetros, definiciones y categorizaciones para el manejo, planificación y conservación de muestras representativas de la biodiversidad como soporte del desarrollo humano. En este capítulo, que está más enfocado a lo relacionado a Áreas Silvestres Protegidas (ASP), hablamos de estrategias, ¿por qué? Por definición, encontramos que la Real academia española señala a una estrategia como un proceso regulable, un conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento. Esto es fundamental considerando que la diversidad de ecosistemas, comunidades naturales, sociedades y culturas en Latinoamérica exigen el establecimiento de procesos que puedan ser regulados, evaluados y por sobre todo ajustados en el tiempo. El Paraguay cuenta con una variedad única de ambientes, debido en gran parte, por la fuerte influencia de los grandes ecosistemas compartidos con los países vecinos como Argentina, Brasil y Bolivia. Cuando hablamos de conservación o de estrategias para el mantenimiento de elementos de la biodiversidad o de su conjunto, nos estamos refiriendo a un ámbito que ha tomado mucha fuerza recientemente. En años anteriores, si bien éramos concientes de que mantener los ecosistemas, o la funcionalidad de los mismos, en el sentido de los procesos ecológicos que ellos mantienen, no fue sino hasta el año 1993 cuando se establece o define un Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP), y más adelante (en el 2000) con la creación de la Sistema Ambiental Nacional, la Secretaría del Ambiente (SEAM), y de otros organismos relacionados como el Consejo Nacional del Ambiente, podemos decir que el Paraguay inició un trabajo tendiente a conservar su biodiversidad, trabajar para el desarrollo sostenible y cumplir con algunas de las metas establecidas a nivel mundial. Los trabajos realizados anteriormente incluyen inventarios y los primeros relevamientos de los diferentes grupos que componen la diversidad biológica de Paraguay, desarrollados también por una diversidad de investigadores, naturalistas y especialistas, tanto nacionales como internacionales. Como en todo el mundo, en el Paraguay, muchas de las actividades productivas para lograr un desarrollo económico adecuado, se han dado en detrimento de los recursos naturales renovables (agua, suelo, madera y otros). Este uso, en gran porcentaje, se ha realizado sin el debido estudio, o en el peor de los casos, sin que el estado o los entes encargados del control y monitoreo del uso, hayan implementado las normas legales vigentes. El crecimiento de la población también ha creado nuevas presiones sobre los ambientes naturales y los recursos en ellos incluidos, básicamente debido a la forma desordenada 208

y descontrolada en la que fue desarrollándose en toda la región. Esto dio como resultado un paisaje, especialmente en la región oriental del país, extremadamente fragmentado en lo referente al bosque nativo y de mucha alteración en otros ambientes naturales más abiertos como los pastizales, palmares y humedales en general, por citar algunos. Cuando hablamos de proteger o conservar, nos referimos a mantener los pocos remanentes o las pequeñas superficies (algunas no muy pequeñas) de ecosistemas o ambientes naturales, que todavía contienen muestras de la rica biodiversidad que poseía el país en años anteriores. Entendemos también la idea de proteger o conservar como una necesidad, teniendo en cuenta que las actividades propias relacionadas a la producción o el desarrollo, no pueden ser alcanzados sin un adecuado uso de los recursos naturales, o sea, no podemos hablar de sostenibilidad o rentabilidad en el tiempo, si no incluimos el tema de conservación dentro de los sistemas productivos. Dentro de este escenario, varias son las opciones que podemos implementar de manera a disminuir o evitar, en muchos casos, daños severos o irreversibles a los ecosistemas naturales. Varias son las estrategias que actualmente se utilizan a nivel mundial e inclusive contamos con muy buenos ejemplos en Paraguay. El desarrollo de conceptos comunes para el manejo de ASP se inicia a principios de 1.900. Los países europeos y África prepararon el primer borrador de un documento sobre nomenclaturas. Este documento fue revisado y ratificado a través de la firma de un convenio internacional en Londres en 1933. Como los resultados más significativos de este acto pionero, se encontraba la proposición de un conjunto de términos y definiciones para tipos alternativos de «áreas naturales conservadas» como parques nacionales y reserva natural estricta. Este proceso también se dio en toda América, en 1940 se realizó una asamblea, con los auspicios de la Unión Pan Americana, titulada: Convención sobre la Protección de la Naturaleza y la Conservación de la Fauna y la Flora. Así como en Londres, en el documento se elaboraron términos y definiciones para las áreas protegidas. Surgieron expresiones como: Parques Nacionales, Reservas Nacionales, Monumentos Naturales, Reservas Estrictamente Silvestres en el Hemisferio Occidental. Es importante hacer un pequeño paréntesis y mencionar que en 1948, bajo los auspicios de la UNESCO y los gobiernos de Suiza y Francia, se reúnen 130 delegados representando a 18 países, 108 instituciones nacionales y siete organizaciones internacionales. La Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza (UIPN) se fundó durante está histórica reunión. Posteriormente, en junio de 1956, se adoptó una constitución revisada que establecía el nuevo nombre de la Unión: Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Recursos Naturales (UICN). Este cambio subraya la filosofía de la Unión que dice que «la conservación y la producción son aliados naturales y no rivales».

Así, sentadas las bases para la nomenclatura moderna en relación a las ASP, la UICN subdivide a las áreas protegidas en seis categorías basadas en los objetivos de manejo de las mismas.

Cuadro 1. Categorías de Manejo de Áreas Silvestres Protegidas de la UICN (UNEP/WCMC 2004)

209

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En este capítulo nos concentraremos en analizar un poco el proceso o cómo ha evolucionado la conservación en Paraguay en relación a las Áreas Silvestres Protegidas, cómo empezamos, dónde estamos y cuales son las tendencias a nivel nacional y por sobre todo, cómo adecuarnos a las normas o políticas que se generan a nivel internacional.

Conservación de Áreas Naturales
Debido a la importancia de la Áreas Silvestres Protegidas (ASP) dentro de todo el ámbito de la conservación, mucho de lo que se presenta en este documento tiene relación directa con un funcionamiento efectivo, por un lado, y a la implementación de acciones tendientes a incorporar definitivamente a las ASP como elementos que contribuyan, promuevan o se constituyan en los núcleo del ordenamiento del territorio para lograr un desarrollo más sostenible. El interés por la conservación de la naturaleza ha aumentado en la sociedad en general a medida que ésta ha tomado conciencia de la grave crisis ambiental que afrontamos. En las últimas décadas numerosas comunidades biológicas que albergan un sin número de especies, cuya evolución tardó millones de años, han sido rápidamente devastadas por la acción humana. La causa fundamental de las extinciones contemporáneas es la destrucción o degradación del hábitat y más recientemente, el desplazamiento o alteración de ambientes naturales debido a la introducción de especies exóticas e invasoras. Bosques antiguos de todo tipo son talados, diversos pastizales naturales o praderas son sobre pastoreados y sus suelos sufren erosión o agotamiento de nutrientes, se drenan humedales y se contaminan cursos de agua. Otra causa de la extinción es la cosecha excesiva de organismos acuáticos y terrestres para abastecer los mercados, los cuales han crecido a la par de la población y las tasas de consumo. Incluso si se lograra establecer un número apreciable de reservas, será difícil evitar la extinción de muchas especies, puesto que sus reducidas poblaciones quedarán confinadas a estos hábitats fragmentados y alterados respecto a su condición original. (Primarck, 2001) Para mas información se sugiere ver el capitulo la Diversidad, conceptos básicos. En la década de 1950 se iniciaron y aceleraron, en toda la región, los procesos de desmontes y colonización para la agricultura, ganadería, agua y construcción de carreteras. Las áreas silvestres dieron paso a otros usos del suelo. Estaba claro que las áreas naturales y las reservas forestales, pronto se convertirían en islas de naturaleza en un mar de paisajes desarrollados. La preocupación de los científicos y de la sociedad por la extinción masiva actual se fundamenta en al menos cuatro hechos (Soulé, 1985; Wilson, 1989): (1) la amenaza presente a la diversidad biológica actual no tiene pre210

cedentes, ya que nunca en la historia evolutiva tantas especies estuvieron amenazadas de extinción en un periodo tan corto, (2) la amenaza a la diversidad biológica aumenta en la medida que se incrementa su tasa de consumo, determinando tasas crecientes de extracción de recursos naturales y destrucción de hábitat; (3) las amenazas a la diversidad biológica son sinérgicas, esto es, varios factores independientes como la lluvia ácida o la caza excesiva, se potencian y (4) una mayor comprensión acerca de los efectos negativos que tiene la perdida de biodiversidad para la población humana. Tal comprensión ha permitido cuestionar la dicotomía entre conservación y desarrollo, puesto que bienestar humano va de la mano con la conservación de estructura y funcionamiento de los ecosistemas. En líneas generales, las ASP contribuyen de diferentes formas a la conservación y al desarrollo, siempre y cuando sean incluidos en los planes regionales y locales. Las áreas naturales, parques y reservas son proveedores de bienes y servicios para millones de personas. En el marco conceptual para el manejo de ASP los parques nacionales desempeñan un papel especial en el desarrollo. Se intenta que las declaraciones de los objetivos expresen los conceptos originales, en un lenguaje actual y la necesidad de la aplicabilidad al manejo ambiental y al desarrollo económico y social. Los objetivos primarios son los que dominan los objetivos en todas las ASP: 1) mantener muestras representativas de las principales unidades bióticas como ecosistemas en funcionamiento en perpetuidad; 2) mantener la diversidad ecológica y la regulación ambiental; 3) mantener los recursos genéticos; 4) mantener los objetos, estructuras y sitios del patrimonio cultural; y 5) proteger las bellezas escénicas. Son también objetivos primarios pero restringidos a ciertas zonas de las ASP, con objeto de evitar conflictos de manejo, la provisión de medios y servicios como: 6) la educación, investigación y monitoria del ambiente; y 7) la recreación y el turismo. El objetivo primario final de las ASP, como Parques nacionales, reservas y otros, consiste en respaldar el desarrollo rural, estimular y sostener el uso racional de los terrenos ubicados en las zonas aledañas.

Primeros Parques, Áreas Silvestres Protegidas Naturales en América del Sur
América del sur es un continente con una gran diversidad geográfica, biológica y cultural. Está conformada por 13 naciones: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. El manejo de «parques» (ASP) en latinoamérica comenzó en Argentina, Brasil, México y Venezuela durante los años 1930 y 1940.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Los sistemas de ASP son particularmente importantes para el desarrollo sostenible de los países suramericanos, puesto que constituyen una de las formas más eficaces de alcanzar muchos objetivos de conservación prioritarios. Quizás su objetivo más importante es mantener una representación de la biodiversidad de cada país, aunque también pueden asegurar el funcionamiento de los procesos ecológicos y regulan el clima. También brindan a la sociedad un sinnúmero de beneficios sociales, culturales y económicos directos e indirectos. La primera área protegida que se estableció en América del Sur fue el Parque Nacional Nahuel Hapi en Argentina en 1922. Rápidamente le siguieron el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales en Chile (1926), y el Parque Nacional Galápagos en Ecuador (1934). En América del Sur, el número de áreas silvestres protegidas (en categorías de I – V de la UICN. Ver punto 5 de este apartado), pasó de 126 a 253 y la extensión subió de 18.292.111 a 44. 899.805 hectáreas entre 1972 y 1984 (Barzetti, 1993). En esta época las ASP eran creadas sin criterios adecuados y sin tener en cuenta ciertos atributos para incluir a nuevas áreas y mucho menos dentro de un sistema. No fue hasta la década del 70 que se iniciaron los procesos de planificación para sistemas de áreas protegidas en la región, principalmente en Chile, Brasil, Ecuador y Perú. Posteriormente se fortalecieron los planes y se dieron inicio a esfuerzos de planificación subregionales que incluyen a más de un país. Es importante mencionar que para el año 2003, a nivel mundial, las sociedades del mundo, a través de sus gobiernos, organizaciones no gubernamentales y comunidades, han establecido más de 44.000 áreas protegidas que cubren el 10% de la superficie terrestre del planeta. Actualmente (2006), hay más de 100.000 áreas protegidas designadas incluidas en la Base de Datos sobre Areas Protegidas, con lo cual se cubre cerca del 11,4% de la superficie terrestre y unas 1.300 áreas protegidas marinas, que cubren solo el 0.5% de los océanos.

ye el término de Parques Nacionales. En 1.948 también se crea la zona Nacional de Reserva del Cerro Lambaré y en 1955 a familia Bertoni entrega al estado paraguayo, en carácter de donación una propiedad de 200 hectáreas en la zona de Alto Paraná, incluida posteriormente dentro de una de las categorías de manejo para ASP en Paraguay. Posteriormente en 1.962 se crea la reserva para Parque Guayakí, recién en 1.963 se incluye la terminología Parque Nacional en la legislación nacional. Así, el 4 de mayo de 1.966 se crea la primera ASP del Paraguay bajo la denominación de Parque Nacional Tinfunqué, a través del Decreto N° 18.205 con una superficie de 280.000 hectáreas en la región occidental. Según el documento del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Paraguay (SINASIP) se reconocen tres periodos en relación a la designación, identificación y consolidación de las ASP en el país, hasta la década de 1.990. Actualmente podemos mencionar una cuarta etapa donde, con el soporte de los delineamientos internacionales, el Paraguay hace un esfuerzo interesante para adecuar el sistema de ASP a las exigencias internacionales y ecosistémicos locales o regionales. Esto ha implicado la declaración de nuevas ASP y la revisión y actualización de las categorías asignadas a las ASP incluídas en el sistema. En este sentido, queda mucho por hacer en relación al tercer periodo que habla de la consolidación de las ASP tanto en su administración como en su manejo. Esto implica que todavía muchas ASP no cuentan con la infraestructura mínima necesaria, el personal e inclusive los planes de manejo que guíen las acciones dentro de las áreas naturales así como en sus zonas colindantes. En muchos casos, el problema no es la ausencia de documentos o bases legales para logra la consolidación, si no cuestiones de disponibilidad de fondos, capacidad de gestión y factores políticos en general. El SINASIP (1.993) incluye una lista de las ASP bajo tres subsistemas; el nacional, el privado y el de las áreas administradas por la ITAIPU. En esta época el país contaba con solamente el 4,4% de su territorio bajo alguna categoría de manejo. El SINASIP, con las áreas propuestas, tiene el objetivo de alcanzar por lo menos el 10% del territorio protegido bajo alguna figura de conservación. Actualmente la Secretaría del Ambiente (SEAM) cuenta con una reglamentación donde se establecen las categorías para el manejo de las ASP así como las zonas o zonificación que puede establecerse de acuerdo, siempre, a los objetivos establecidos para cada área en particular. Así tenemos que en el país se reconocen seis categorías de manejo bajo dominio público que básicamente corresponden a las categorías utilizadas por la UICN 211

Áreas naturales y Parques Nacionales en Paraguay
Ya en el año 1.945 en el Paraguay se promulgan decretos creando zonas de reservas en relación a las carreteras nacionales, la legislación nacional no inclu-

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

incluidos en el cuadro 1 de este documento, y dos categorías especiales (resolución 200/2.001 de la SEAM): 1) Categoría I bajo el nombre genérico de Reserva Científica (RC); 2) Categoría II bajo el nombre genérico de Parque Nacional (PN); 3) Categoría III bajo el nombre de Monumento Natural (MN); 4) Categoría IV Refugio de Vida Silvestre (RVS); 5) Categoría V de Paisajes Protegidos (PP); y 6) Categoría VI bajo el nombre de Reserva de Recursos Manejados (RRM). Dentro de la categoría especial se encuentran: las Reservas Ecológicas (RE) y las Reservas Naturales (RN), esta última incluye a áreas naturales asentadas sobre inmuebles de propiedad privada. También la resolución 200/2001 incluye una categoría con el nombre genérico de Reserva de Biosfera (RB), similar a la categoría reconocida por la UNESCO, como se verá más adelantes. Cuadro 3

Según los datos que se manejan en este año (2.006) el Paraguay cuenta con aproximadamente 2.300.000 hectáreas distribuidas en 21 ASP administradas por el estado, más de 200.000 hectáreas correspondientes a 11 reservas naturales bajo el subsistema privado y cerca de 50.000 hectáreas bajo la administración de entes binacionales como ITAIPU y Yacyreta, seis ASP en el primero y una en la Isla Yacyreta (este último no incluido en el SINASIP de 1.993). Es importante resaltar por una lado, que varios análisis han mostrado que todavía existen ecosistemas, ambientes naturales, áreas con características únicas, que no están representadas en el sistema nacional de ASP. Podemos mencionar la necesidad por e. g. del reconocimiento o establecimiento de ASP en la ecorregión del Ñeembucu y otras zonas del Chaco. También es importante mencionar la función de las reservas privadas en todo el sistema nacional y en el desarrollo de las poblaciones donde se enmarcan.

212

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Cuadro 4

Como puede observarse en los cuadros 3 y 4, el Paraguay ha realizado un esfuerzo significativo para proteger su territorio bajo categorías de manejo y asegurar el funcionamiento ecológico en los sistemas naturales presentes en su biodiversidad. Es también loable y muy considerable el esfuerzo de diversos propietarios de tierras privadas, que han colaborado para aumentar la superficie protegida en nuestro país. Podemos mencionar además que algunas categorías son de uso exclusivo del estado y en su mayoría coinciden con las definidas por la UICN. Sin embargo, actualmente se utilizan algunas que no están incluidas en la reglamentación vigente y por sobre todo, podemos ver que no se incluyen, por lo menos en 1.993, las áreas creadas como mitigación al llenado del embalse de la represa Yacyreta. La secretaría del Ambiente está promoviendo una actualización de la reglamentación de la Ley 352/1.993 de manera a ajustar la situación legal y las categorías de manejo de las ASP integrantes del SINSIP. En relación a las capacidades para el manejo de las ASP en el país, en general la situación no es diferente a la que se presenta en los otros países de la región, en aspectos como la política, el marco legal y su aplicación, planificación y manejo, el marco institucional (estructura y coordinación institucional), la descentralización y los recursos (humanos y financieros). • Política: aún cuando los países han firmado el convenio de Diversidad Biológica y con ello adquirido el compromiso de establecer sistemas nacionales de AP, la conservación del patrimonio natural no se ha convertido en una prioridad en la agenda política

de las naciones. Los planes o programas de desarrollo nacionales no han incorporado a las ASP como temas estratégicos de conservación y desarrollo. Comúnmente las políticas sociales y económicas se contraponen con políticas de conservación y muchas veces contribuyen directamente a la degradación o amenaza la continuidad de las mismas. Cada vez se establecer más áreas protegidas por parte de entidades privadas y comunidades locales y a su vez los gobiernos confían a otras entidades responsabilidades de co-manejo. Sin embargo, no existen políticas claras con respecto al papel de otros actores primarios en el manejo de las ASP ni al papel del estado en apoyar estos procesos. • Aplicación de la Ley: los marcos regulatorios han avanzado a mayor velocidad que la capacidad institucional para aplicar y defender la ley. En general, las instituciones responsables de la aplicación de la ley en materia de conservación y manejo de AP son débiles, no cuentan con suficientes recursos humanos ni económicos, y tienen insuficiente poder legal y capital político para operar eficientemente. • Planificación y manejo: los planes de manejo son elementos comunes de las ASP, pero no todas cuentan con uno. Cuando las hay son documentos descriptivos de los componentes biofísicos y no estructurados con programas que dirijan las acciones posibles. Tampoco contienen la zonificación del área, ni las reglas de operación. La carencia de estos planes provoca dispersión en las acciones. No se aprovechas las sinergias ni se catalizan procesos que consoliden la conservación del ASP. El uso de los recursos económicos en estas condiciones es ineficiente. 213

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Descentralización: nos encontramos en un periodo marcado por tendencias globales de mayor democratización, privatización de funciones tradicionalmente gubernamentales, mayor transparencia en la toma de decisiones y la descentralización de responsabilidades de manejo de gobiernos centrales hacia instituciones regionales y locales, comunidades, organizaciones no gubernamentales (ONG), iniciativas privadas u otros sectores de la sociedad civil. Desafortunadamente, los motivos para la descentralización obedecen muchas veces a la necesidad de descargar de los gobiernos centrales sus responsabilidades fiscales y el proceso no está acompañado de inversiones necesarias para fortalecer las capacidades de manejo de los gobiernos regionales o locales ni de los actores primarios. • Recursos: una situación que generalmente se presenta es que las ASP no cuentan con suficientes recursos económicos y estos a su vez, no fluyen de manera ágil hacia los programas. Es común que las principales fuentes de financiamiento provengan de donantes y actividades de turismo. Múltiples funciones básicas de manejo son financiadas con estos recursos, pero no asegura la estabilidad del flujo de recursos hacia el ASP. En años recientes diversos mecanismos de financiamiento exitoso han sido implementados con el apoyo de organizaciones internacionales; cambio de deuda por naturaleza, fondos fiduciarios, acuerdos con el sector privado para el manejo de ASP, así como porcentajes de costos de proyectos de desarrollo sostenible aplicados al plan de manejo de las ASP que están siendo afectadas por el proyecto. Estos mecanismos deben difundirse más en la región. También existen otros elementos importantes en relación al diagnóstico de la situación de la ASP como la participación pública, la investigación científica, comunicación y conciencia pública, entre otros. Los cambios biofísicos considerados de mayor impacto en las ASP son el Cambio Climático, la elevación del nivel del mar, la fragmentación del hábitat, la introducción y propagación de especies exóticas. Se han planteado diversos sistemas, estrategias y modelos para paliar esto, entro ellos podemos mencionar el enfoque ecosistémico, los corredores biológicos y otros. Por todo esto es importante conocer un poco más sobre la organización y funcionamiento de dos categorías muy importantes; las reservas de la biosfera, que en su concepto son básicamente la implementación del enfoque ecosistémico, tratando de integrar o conciliar el desarrollo, el conocimiento de las culturas y la conservación: y los corredores biológicos, que es una herramienta que puede favorecer y ayudar al mantenimiento de las funciones ecológicas básicas de ambien214

tes naturales, especialmente en relación a paliar el aislamiento debido a la fragmentación de los mismos. Por todo esto incursionaremos brevemente en estos dos elementos.

Reservas de la Biosfera (UNESCO. 2000)
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CNUMAD) realizada en Río de Janeiro en 1992 estableció un proceso de trabajo hacia el desarrollo sostenible, incorporando la preocupación por el medio ambiente y mayor equidad social, incluyendo el respeto por las comunidades rurales y su sabiduría acumulada. La Agenda 21, los Convenios sobre Diversidad Biológica, Cambio Climático y Desertificación y otros acuerdos multilaterales, muestran el camino a nivel internacional. Sin embargo, la comunidad global también necesita tener ejemplos operativos que incorporen las ideas de CNUMAD sobre promoción tanto de la conservación como del desarrollo sostenible. Estos ejemplos sólo pueden funcionar si expresan todas las necesidades sociales, culturales, espirituales y económicas de la sociedad y si tienen una rigurosa base científica. Las reservas de biosfera ofrecen estos modelos. Más bien que formar islas en un mundo cada vez más afectado por severos impactos humanos, pueden convertirse en teatros para la reconciliación de los pueblos y la naturaleza, pueden aportar conocimientos del pasado a las necesidades del futuro y pueden demostrar como superar los problemas de la naturaleza sectorial de nuestras instituciones. De acuerdo con los Artículos del Convenio sobre Diversidad Biológica, generalmente es imprescindible tener un enfoque equilibrado hacia la conservación de la biodiversidad. Se puede lograr un enfoque equilibrado de esta índole mediante el enfoque por ecosistemas que está aprobando el CDB, así como a través de esfuerzos para involucrar a todos los sectores de la sociedad en la conservación y gestión de la diversidad biológica. La Red Mundial de Reservas de Biosfera de UNESCO-MAB es una forma de involucrar a las personas en la conservación de la biodiversidad. El enfoque de reservas de biosfera vincula la ecología con la economía, la sociología y la política y asegura que las buenas intenciones políticas no conduzcan a resultados poco apropiados. El rendimiento y los logros son evaluados en forma regular y los puntos de vista y deseos de las comunidades locales son considerados como primordiales. De hecho, las reservas de biosfera constituyen un lugar especial para las poblaciones y la naturaleza y son de particular ayuda en la gestión de nuestra biosfera. Las reservas de biosfera son áreas de ecosistemas terrestres y costeros que promueven soluciones para conciliar la conservación de la biodiversidad con su uso sostenible. Son reconocidas a nivel internacional,

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

designadas por los gobiernos nacionales y permanecen bajo la jurisdicción soberana de los Estados donde se encuentren. Sirven de alguna forma como ‘laboratorios vivientes’ para comprobar y demostrar la gestión integrada de tierra, agua y biodiversidad - la personificación del ‘enfoque por ecosistemas’ que desarrolla el convenio sobre Diversidad Biológica. Como resultado de una importante reunión internacional realizada en Sevilla, España en marzo de 1995, fue elaborada una estrategia para el desarrollo de políticas conducentes a la puesta en marcha, la gestión y la supervisión a largo plazo de la Red Mundial de Reservas de Biosfera, conocida simplemente como la Estrategia de Sevilla. Esta Estrategia es clara y simple y es organizada en una jerarquía de objetivos, estrategias y acciones. Tiene tres objetivos principales: • La utilización de las reservas de biosfera para la conservación de la diversidad biológica natural y cultural.

• La utilización de las reservas de biosfera como modelo en la ordenación del territorio y lugares de experimentación del desarrollo sostenible. • La utilización de las reservas de biosfera para la investigación, la observación permanente, la educación y la capacitación. Estos objetivos amplios y sus metas subsidiarias representan una aplicación global del enfoque por ecosistemas. Las reservas de biosfera son organizadas en tres zonas interrelacionadas: el área núcleo, la zona de amortiguación y la zona de transición. Esta zonificación se aplica de distintas maneras en el mundo real para adaptarse a las condiciones geográficas y a las limitaciones locales. Resumiendo, las reservas de biosfera son mucho más que simples áreas protegidas. Representan un medio para promover la gestión, esencialmente como un pacto entre la comunidad local y la sociedad en general.

Área núcleo Área de amortiguación Área de transición Asentamientos humanos Estación de investigación o desarrollo de experimentos Monitoreo Educación y entrenamiento Turismo y recreación

ZONIFICACIÓN DE RESERVA DE BIOSFERA

Corredores biológicos o integración de paisajes en la conservación (Bennett 2004). El concepto de áreas protegidas como fortalezas de conservación fue aceptable en el siglo XX, ya sea que se trate de una zona terrestre, línea costera o mar adentro, ahora sabemos que eso no es viable ecológica ni-incluso-lógicamente. Las áreas protegidas no pueden ser áreas «Islas Intocables», aisladas del resto del mundo. Al igual que cualquier otra parte de la biosfera, las áreas protegidas, como parte de una matriz global, depen-

den de una gran diversidad de factores para su supervivencia. Las áreas protegidas deben conectarse con el paisaje terrestre e interactuar con este, tanto para garantizar un funcionamiento correcto del ecosistema como para la distribución y supervivencia de las especies. Sería absurdo pensar que un Parque Nacional o Reserva Natural (dos de los tipos más conocidos de áreas protegidas) no se verán afectados por impactos en su paisaje circundante o, viceversa, que la presencia de un área protegida no tendrá efecto o influencia sobre ecosistemas circundantes.

215

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Las áreas protegidas deben conectarse, o reconectarse, al paisaje circundante. Siempre se comenta que las áreas protegidas juegan un papel clave en el logro del desarrollo sostenible. Pero desarrollo sostenible significa aprovechar los servicios de los ecosistemas, y manejar y mantener los ecosistemas para que produzcan esos servicios para la biosfera. Esta definición intrínseca de desarrollo sostenible implica una alianza entre desarrollo y conservación, y no una protección de la conservación contra el desarrollo. El objetivo de enlazar las áreas protegidas con los ecosistemas circundantes concuerda precisamente, con el tema «Beneficios más allá de las fronteras» del V Congreso Mundial de Parques, desarrollado en Durban, África del Sur, en setiembre de 2003. El tema de la conectividad entre áreas o el enfoque ecosistémico o de paisaje, nos exige una planificación más detallada, con objetivos y metas a largo plazo y por sobre todo, que incorpore cuestiones socioeconómicas y culturales, fundamentales para el manejo de nuestros ecosistemas. Con estas conexiones se puede querer beneficiar a una sola especie o conjuntos completos de fauna, o proporcionar beneficios a la vida silvestre o a la vez que se ofrecen otras ventajas ambientales, recreativas y sociales. De cualquier manera, la escala para la implementación operativa es muy variada, desde pequeños pasos o corredores cortos, hasta enlaces grandes de paisaje que se extienden por muchos kilómetros a través de gradientes de altura o entre reservas. El tamaño y la forma de los enlaces y los aspectos involucrados en su diseño y manejo varían enormemente. En este contexto no es posible ni deseable ofrecer directrices específicas uniformes para el diseño y manejo de enlaces de hábitat porque dependerán de la escala y por sobre todo de los objetivos o función de un enlace concreto. Es importante, siempre, tener en cuenta y analizar los aspectos biológicos. Sin embargo, el manejo de la conectividad del paisaje se da dentro de un contexto social y político y, aunque no siempre lo reconozcan los biólogos, para el diseño y eficacia de los enlaces hay factores locales y sociopolíticos que son a menudo tan importantes como las teorías ecológicas y la investigación de campo (Newmark 1993). Por todo lo expuesto anteriormente, evidentemente cada país o nación necesita de una institución o representante institucional que se encargue del cumplimiento de las normas legales vigentes y dicte las políticas relacionadas en materia ambiental. En el Paraguay, la Secretaría del Ambiente (SEAM) es la autoridad de aplicación. La SEAM ha desarrollado dos estrategias muy importantes en relación a las ASP, el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas o SINASIP y la Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad o ENPAB. De forma resumida se pre216

senta información sobre la SEAM, el SINASIP y la ENPAB. Se puede acceder a más información en las páginas Web respectivas.

La Secretaría del Ambiente (SEAM)
La Ley No. 1561/00 crea el Sistema Nacional del Ambiente, el Consejo Nacional del Ambiente y la Secretaría del Ambiente. Esta ley tiene por objeto crear y regular el funcionamiento de los organismos responsables de la elaboración, normalización, coordinación, ejecución y fiscalización de la política y gestión ambiental nacional. Así, el Sistema Nacional del Ambiente (SISNAM), está integrado por el conjunto de órganos y entidades públicas de los gobiernos nacional, departamental y municipal, con competencia ambiental; y las entidades privadas creadas con igual objeto, a los efectos de actuar en forma conjunta, armónica y ordenada, en la búsqueda de respuestas y soluciones a la problemática ambiental. Asimismo para evitar conflictos interinstitucionales, vacíos o superposiciones de competencia, y para responder con eficiencia y eficacia a los objetivos de la política ambiental. Se crea la Secretaría del Ambiente, identificada con las siglas SEAM, como institución autónoma, autárquica, con personería jurídica de derecho público, patrimonio propio y duración indefinida. La SEAM tiene por objetivo la formulación, coordinación, ejecución y fiscalización de la política ambiental nacional. Entre sus múltiples funciones, atribuciones y responsabilidades, podemos mencionar algunas, como: • Elaborar la política ambiental nacional, en base a una amplia participación ciudadana, y elevar las propuestas correspondientes al CONAM; • Formular los planes nacionales y regionales de desarrollo económico y social, con el objetivo de asegurar el carácter de sostenibilidad de los procesos de aprovechamiento de los recursos naturales y el mejoramiento de la calidad de vida; • Formular, ejecutar, coordinar y fiscalizar la gestión y el cumplimiento de los planes, programas y proyectos, referentes a la preservación, la conservación, la recuperación, recomposición y el mejoramiento ambiental considerando los aspectos de equidad social y sostenibilidad de los mismos; • Determinar los criterios y/o principios ambientales a ser incorporados en la formulación de políticas nacionales;

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Elaborar anteproyectos de legislación adecuada para el desarrollo de las pautas normativas generales establecidas en esta ley, así como cumplir y hacer cumplir la legislación que sirva de instrumento a la política, programas, planes y proyectos indicados en los incisos anteriores; • Participar en representación del Gobierno Nacional, previa intervención del Ministerio de Relaciones Exteriores, en la suscripción de convenios internacionales, así como en la cooperación regional o mundial, sobre intereses comunes en materia ambiental; • Coordinar y fiscalizar la gestión de los organismos públicos con competencia en materia ambiental y en el aprovechamiento de recursos naturales; • Proponer planes nacionales y regionales de ordenamiento ambiental del territorio, con participación de los sectores sociales interesados; Es importante mencionar, que la SEAM (artículo 13) promoverá la descentralización de las atribuciones y funciones que se le confiere por esta ley, a fin de mejorar el control ambiental y la conservación de los recursos naturales, a los órganos y entidades públicas de los gobiernos departamentales y municipales que actúan en materia ambiental. Asimismo, podrá facilitar el fortalecimiento institucional de esos órganos y de las entidades públicas o privadas, prestando asistencia técnica y transferencia de tecnología, las que deberán establecerse en cada caso a través de convenios. Este es un componente importante dentro de la ley, ya que existe una necesidad a nivel nacional de fortalecer las capacidades regionales y locales para la administración y control de la gestión ambiental, especialmente en zonas consideradas críticas y donde se registran las tasas más elevadas en el cambio de uso de la tierra.

Como iniciativa primaria en la conservación de ASP en el país, podemos afirmar que los avances son muy significativos. Pero todavía falta mucho camino por recorrer. Actualmente la SEAM se encuentra abocada en la actualización del SINASIP que será de vital importancia para que se cumplan con los objetivos y metas a nivel nacional e internacional. Ver también en: http://www.seam.gov.py

La Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad (ENPAB).
Fue una iniciativa de la Secretaría del Ambiente del Paraguay y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo/Global Environment Facility (PNUD/GEF), cuyo objetivo fue el de formular la estrategia para la protección y el uso sostenible de la diversidad biológica del Paraguay y preparar el plan de acción para implementarla. Su preparación se inicio en febrero de 2002 y finalizó en octubre de 2003 (SEAM, 2003). La ENPAB está enmarcada dentro de los compromisos asumidos por el Paraguay como signatario del CDB firmado en 1992 y ratificado por la Ley Nº 253, en 1993. Como miembro de la Conferencia de las Partes (COP, siglas en inglés) del CDB y para contribuir al logro de sus objetivos, es esencial que cada país identifique sus prioridades en el marco de una estrategia general nacional y, al mismo tiempo, desarrolle acciones concretas en un plazo determinado. La estrategia identifica grandes objetivos y señala los rumbos principales que se deberían seguir a largo plazo, mientras que el plan de acción indica las medidas y actividades más específicas de cómo poner en práctica la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica. Para más información dirigirse a: http:// www.seam.gov.py/enpab/ Como parte del compromiso nacional de lograr las metas internacionales en relación al uso, manejo y administración de los recursos naturales, el Paraguay siempre se ha incluido como uno de los primeros países en firmar las ratificaciones de convenios internacionales. Esto no implica necesariamente, que se cumplan o desarrollen todas las acciones para lograr los objetivos o directrices emanadas de las conferencias de las partes, por lo menos, no de la forma en la cual los resultados sean más alentadores. La Ley 350/94 ratifica el convenio RAMSAR y la Ley 253/93 el convenio sobre Diversidad Biológica, ambos relacionados a ASP.

SINASIP
Como ya se mencionó en otros apartados de este capítulo, los sistemas nacionales de ASP son esenciales para el mantenimiento de los sistemas ecológicos y sus procesos, la administración y manejo adecuado de las áreas silvestres. Paraguay cuenta con un SINASIP del año 1.993, donde se establecen las bases para la creación de nuevas áreas protegidas y la consolidación de las ya existentes. También tiene el objetivo de llenar los vacíos en la conservación, esto es incorporando ASP en zonas que no están representadas en el sistema, para alcanzar las metas establecidas internacionalmente (por lo menos el 15% del territorio nacional bajos el sistema de ASP).

217

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La convención RAMSAR
La Convención sobre los Humedales, firmada en Ramsar, Irán, en 1971, es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos. Actualmente esta conformada por 150 Partes Contratantes de la Convención y 1590 humedales, con una superficie total de 134 millones de hectáreas, designados para ser incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional de Ramsar. El nombre oficial del tratado - Convención relativa a los Humedales de Importancia internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas - expresa su énfasis inicial en la conservación y el uso racional de los humedales sobre todo para proporcionar hábitat para aves acuáticas. Sin embargo, con los años, la Convención ha ampliado su alcance a fin de abarcar todos los aspectos de la conservación y el uso racional de los humedales, reconociendo que los humedales son ecosistemas extremadamente importantes para la conservación de la diversidad biológica en general y el bienestar de las comunidades humanas. Por este motivo, el uso cada vez más difundido de la versión abreviada del título del tratado, «Convención sobre los Humedales», es enteramente apropiado. La Convención entró en vigor en 1975 y al 1º de mayo del 2003 contaba con 136 Partes Contratantes. Más de

1.280 humedales, con una superficie de unos 108,7 millones de hectáreas, han sido designados para ser incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. La UNESCO sirve de depositaria de la Convención, pero su administración ha sido confiada a una secretaría conocida como la «Oficina de Ramsar», alojada en la sede de la UICN - Unión Mundial para la Naturaleza, en Gland, Suiza, bajo la autoridad de la Conferencia de las Partes y del Comité Permanente de la Convención. Los países que se adhieren a la Convención de Ramsar se suman a un esfuerzo internacional encaminado a garantizar la conservación y el uso racional de los humedales. El tratado prevé cuatro compromisos principales que las Partes Contratantes asumen al adherirse. La primera obligación con arreglo a la Convención es designar por lo menos un sitio para que sea incluido en la Lista de Humedales de Importancia Internacional (la «Lista de Ramsar») y promover su conservación, incluido, cuando resulta procedente, su uso racional. La selección para la Lista de Ramsar ha de basarse en la importancia del humedal en términos ecológicos, botánicos, zoológicos, limnológicos o hidrológicos. Las Partes Contratantes han adoptado criterios específicos y lineamientos para identificar sitios que cumplen los requisitos para ser incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional. El Paraguay cuenta con lugares reconocidos internacionalmente como sitios RAMSAR.

Ver más información en: http://www.ramsar.org

MERCOSUR
Conocido también como el Tratado de Asunción, se firmó en esta ciudad, el 26 de marzo de 1991, entre los gobiernos de la República Federativa del Brasil, La República Argentina, República de Bolivia y el Gobierno de la República del Paraguay. En este marco internacional, se han firmado diferentes acuerdos y en relación al medio ambiente pode218

mos mencionar, el Acuerdo Marco sobre Medio Ambiente del MERCOSUR, firmado en Asunción el 22 de junio de 2001. Las áreas temáticas incluidas en el mismo, por citar algunos son: Gestión sustentable de los recursos naturales, fauna y flora silvestre, áreas protegidas, bosques, diversidad biológica, bioseguridad, recursos hídricos, recursos ictícolas y acuícolas, conservación del suelo, entre muchos otros. Ver más información en: http://www.mre.gov.py/mercosur

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Convención sobre Diversidad Biológica (CDB)
Este convenio define Diversidad Biológica como: «la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, los ecosistemas terrestres, marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especie y de los ecosistemas». El Convenio de Diversidad Biológica (CDB) fue negociado con el auspicio del Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) entre marzo de 1991 y mayo de 1992 y fue abierto para su firma durante el Earth Summit en junio de 1992 en Río de Janeiro, y puesto en vigencia el 29 de diciembre de 1993. Hoy en día, 187 países y la Unión Europea lo han ratificado como signatarios del CDB. Con la ratificación, los países se comprometen a llevar adelante medidas nacionales e internacionales, con el propósito de lograr tres objetivos fundamentales: la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos, mediante, un acceso adecuado a esos recursos, una transferencia adecuada de las tecnologías pertinentes y una financiación adecuada. Desde 1992, los gobiernos han definido este compromiso a través de decisiones tomadas en las Conferencias de las Partes (COP por sus siglas en inglés) y traducir estas provisiones generales contenidas en la Convención, en acciones prácticas. Ver más información en http://www.biodiv.org En Paraguay, los objetivos del CDB son reconocidos primariamente en la Constitución Nacional en los artículos 6 y 7. En efecto, allí se establecen como objetivos prioritarios de interés social la preservación, la conservación, la recomposición y el mejoramiento del ambiente, así como su conciliación con el desarrollo humano integral; y en el artículo 8 del mismo cuerpo legal se ordena «regular el tráfico de recursos genéticos y de su tecnología», precautelando los intereses nacionales (IDEA, 2003).

vención del estado, muchas veces cuestionado y de cuestionable gestión por los propietarios de tierras. Estas herramientas establecen mecanismos voluntarios para llenar el vacío en relación a ASP en el Paraguay. Algunas de las más utilizadas y más significativas a nivel local e internacional se detallan a continuación: Servidumbre ambiental: Es un acuerdo entre dos o más propietarios, donde al menos uno de ellos acuerda voluntariamente, planificar el uso futuro de su propiedad para conservar los recursos existentes, por un periodo mínimo de 5 años. Este contrato, una vez inscrito en el Registro de la Propiedad, también obliga a posteriores propietarios de los terrenos en cuestión, a menos que ambas partes voluntariamente acuerden lo contrario. Usufructo: El usufructo es el derecho de usar y gozar de una cosa que pertenece a otro, sin alterar su condición. El dueño puede dar en usufructo de su propiedad o de parte de la misma, a titulo gratuito u oneroso, a personas individuales o jurídicas que se dediquen a la conservación del ambiente. Comodatos: El Comodato, llamado también como préstamo de uso, es el contrato por el cual el comodante concede temporal y gratuitamente, el uso determinado de un bien no fungible al comodatario, quien se obliga a restituirlo individualmente. El comodatario está obligado a poner el máximo en la conservación del bien, y es responsable de todo deterioro que aquél sufra por su culpa o negligencia. Los Land Trust o Fideicomisos de conservación: son de amplia difusión en los Estados Unidos y básicamente constituyen organizaciones conservacionistas sin fines de lucro, de carácter local. Se involucran directamente en la protección de propiedades que deben ser preservadas por sus características naturales, escénicas, recreación, históricas o culturales. Los fideicomisos de conservación operan principalmente de las siguientes maneras: Compra de tierras Adquisición de tierras a través de donaciones Consolidación de servidumbres ecológicas o monitoreo del cumplimiento de los términos de las servidumbre; y Trabajando con agentes del sector privado o agencias gubernamentales, en conservación

Otros instrumentos para la conservación en áreas silvestres
Además de las áreas naturales administradas por el estado, las entidades privadas, los entes autárquicos y otros, se ha dado mucho énfasis en el desarrollo de otras herramientas que apoyen a al conservación de tierras, especialmente bajo el dominio privado. Las herramientas utilizan aspectos jurídicos innovadores. Este hecho constituye un incentivo a la conservación sin la inter-

Legislación relacionada
Nuestro país cuenta con una serie de leyes, regulaciones y reglamentaciones, relacionadas al ambiente en general, considerado a nivel internacional como uno de los mejores. Sin embargo, la mayoría no se cumple o los entes encargados de su implementación no cuentan 219

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

con los recursos necesarios, ni la capacidad técnica para su aplicación. A esto, se suma la poca conciencia, el desconocimiento y la falta de información de la mayoría de la población. Un compendio completo y actualizado de la legislación actual, propuestas de reglamentación y proyectos jurídicos en general, puede ser consultado en: http://www.idea.org.py

cumplirse en los próximos 10 años. El Paraguay necesita actualizar y ajustar las estrategias nacionales en relación a las ASP. Esto implica la inclusión dentro del SINASIP de áreas protegidas en ecosistemas no representados en el mismo. Se habla con mucha frecuencia de las ventajas de la descentralización, pero esta se debe dar a través de un proceso, con instituciones fortalecidas y capacitadas para la administración de los recursos naturales para lograr el desarrollo sostenible. Se ha demostrado que las nuevas e innovadoras herramientas utilizadas a favor de la conservación en tierras privadas (especialmente) pueden ser muy efectivas y en algunos casos servir de incentivos para la protección del ambiente. El gobierno debe promover la creación de áreas de conservación bajo estos sistemas jurídicos.

Recomendaciones y sugerencias finales
El Paraguay todavía tiene una oportunidad en la próxima década de cambiar la relación entre la sociedad y naturaleza antes que la batalla sea ganada por el deterioro y la destrucción, provenientes de antiguas malas gestiones. Las áreas protegidas deben ser una política de estado en toda la nación. El gobierno debe considerar a las ASP como prioridad nacional, estratégica, incluyéndolas en los instrumentos de planificación al más alto nivel, desarrollando una política específica y planes de largo plazo, con a participación de la sociedad, consejos y la comunidad científica. Se debe garantizar los recursos financieros básicos para el adecuado funcionamiento de las áreas protegidas. Cada áreas protegida debe contar con un plan de manejo realístico, que incluya específicamente indicadores para su monitoreo y evaluación de su ejecución. Las ASP deben ser el detonante del desarrollo sostenible local y regional y de procesos sólidos de participación. Deben involucrar directamente a las comunidades locales, instituciones gubernamentales de todos los niveles y otros actores primarios. Es necesario aumentar la comprensión que la sociedad tiene sobre la importancia de las áreas protegidas y profundizar el compromiso para su conservación. La sociedad y el gobierno tienen que fortalecer la conciencia pública y el compromiso con la conservación y comprender el papel estratégico que tienen las ASP en la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de nuestra nación. Se necesita incrementar los estudios científicos en temas relacionados al manejo de las áreas protegidas y sus zonas aledañas, con énfasis en temas relacionados al cambio global. Urge adoptar los estándares mínimos para el manejo de áreas protegidas como un compromiso que debe

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
• Barzetti y Valerie (ed). 1993. Parques y Progreso: Áreas Protegidas y Desarrollo Económico en América Latina y el Caribe. Unión Mundial para la Naturaleza. • Bennett, y Adrew F. 2004. Enlazando el Paisaje: El Papel de los corredores y la conectividad en la conservación de la vida silvestre. San José, Costa Rica: Unión Mundial para la Naturaleza. • Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable. 2002. Bosques y Biodiversidad en Riesgo: Vulnerabilidad en Áreas Estratégicas y Nuevos Instrumentos de Conservación. México D. F. México. • Congreso Nacional y Comisión Nacional de Defensa de los Recursos Naturales. 1.998. Compilación de Legislación Ambiental Tomo I.Asunción, Paraguay. • Chacón,C y Castro,R. (ed). 1.998. Conservación de Tierras Privadas en América Central – Utilizando herramientas legales voluntarias -. Costa Rica. • Fundación Moisés Bertoni. 2005. Plan de Manejo de la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú 2.005 – 2.010. Asunción, Paraguay. • Fundación Moisés Bertoni y Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. 2.000. Programa de Apoyo a Iniciativas Privadas de Conservación; una revision de diez años de experiencias. Asunción, Paraguay.

220

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

• Instituto de Derecho Ambiental. 2000. Instrumentos Jurídicos para la Protección, Regeneración y Manejo Sostenible de Tierras Privadas en Paraguay. Asunción, Paraguay. • Ministerio de Agricultura y Ganadería, Subsecretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente. 1995. Documento Base sobre Biodiversidad. Asunción, Paraguay. • Ministerio de Agricultura y Ganadería, Sub Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente y Dirección de Parques Nacionales y Vida Silvestre. 1998. Informe Nacional: Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Paraguay. Asunción, Paraguay. • Ministerio de Agricultura y Ganadería, Sub Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente y Dirección de Parques Nacionales. 1.993. Plan Estratégico del Sistema NAcional de Areas Silvestres Protegidas del Paraguay. Asunción, Paraguay. • Miller, K. 1.980. Planificación de Parques Nacionales para el Ecodesarrollo en Latinoamérica. España.

• Presidencia de la República, Secretaría del Ambiente. 2003. Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad del Paraguay 2004-2009. Asunción, Paraguay. • Saravia O. 2.000. El Comanejo y la Participación de la Sociedad Civil en las Áreas Protegidas de Centroamérica. Guatemala. • Sayer y Jeffrey. 1991. Rainforest Buffer Zones: Guidelines for Protected Area Managers: The World Conservation Union Forest Conservation Programme. • The Nature Conservancy, World Commission on Protected Areas, Unión Mundial para la Naturalza. 2.003. Capacidades Necesarias para el Manejo de Áreas Protegidas América Latina y el Caribe. México. • The World Data on Protected Areas Consortium. 2006. 2.006 Wolrd Data Base on Protected Areas. Suiza.

221

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

CONCLUSIONES SOBRE ESTADO DE LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL DEL PARAGUAY
JUAN FRANCISCO FACETTI jfacetti@yahoo.com

Resumen
El presente Capítulo presenta un resumen del análisis del estado de la contaminación ambiental en el Paraguay. Se analizan en él la situación generada a nivel urbano, las disposiciones de excretas y su impacto en cursos superficiales y profundos, la contaminación de origen industrial así como la de origen agropecuario. Los problemas más relevantes detectados son: contaminación de las aguas superficiales y acuíferos; destrucción de las fuentes de los tributarios de los Lagos Ypacarai-Ypoá: colmatación de ríos/arroyos- contaminación por pesticidas y fertilizantes: eutrofización; aumento de vectores; Deforestación en áreas de conservación de cuencas; conflictos por uso del agua; sobreutilización de agroquímicos; contaminación por agroquímicos; drenaje en áreas de conservación de cuencas y humedales; desplazamiento de campesinos. Así mismo se plantea una hipótesis de escenarios ambientales futuros en el Paraguay bajo una modificación y adaptación del autor sobre el modelo de Karshenas. En este modelo se puede visualizar diferentes regiones del país sometidas al la aplicación o nó de diferentes políticas a fin de corregir las tendencias presentes.

Palabras claves: Contaminación, eutroficación, agroquimicos, impactos, hipotesis, modelo, desarrollo siostenible, catastrofe malthusiana.

Introducción
A lo largo de los capítulos precedentes se realizó una descripción de la contaminación ambiental del Paraguay. De forma global ellas pueden resumirse en lo siguiente:

I.I Disposición de Excretas
Respecto a la cobertura debe notarse que en el área Metropolitana de Asunción sólo el 56% de la población está servida y conectada al sistema de alcantarillado sanitario. La cobertura en el interior del país es muy baja sólo del 6% dispone del sistema de alcantarillado. El total de cobertura para sector urbano del país (correspondiente a CORPOSANA) es sólo del 26,77%, uno de los más bajos de América. Se ha detectado además contaminación microbiológica de pozos excavados o comunes de profundidad entre 20 a 40 m. en varias ciudades del país incluyendo las colonias menonitas del Chaco Central. (Facetti J.F. 2002)

I. Contaminación de Origen Urbano
Los cursos superficiales y profundos se ven afectados por las descargas difusas de los sistemas de alcantarillado y de las soluciones individuales de tratamiento de excretas que existen en las zonas urbanas. Esto afecta la calidad del agua por la presencia de micropoluyentes orgánicos como los pesticidas, los microorganismos que se encuentran en las excretas y otras sustancias como la materia orgánica y nutrientes, entre otros.

223

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La morbilidad por causa de enfermedades de orígen hídrico ha aumentado en las ciudades que no cuentan con los sistemas de agua potable

II. Contaminación de Origen Industrial
A pesar de los pocos incentivos que tienen las industrias para adecuarse a la legislación ambiental en materia de descargas al ambiente, muchas empresas han comenzado a tomar seriamente la cuestión ambiental, algunas ingresaron en el mercado de las tecnologías limpias mejorando la utilización de materia prima y energía produciendo de esa forma menos efluentes. Aún se observa en el sector industrial una ausencia de conocimientos ambientales en lo relacionado con la producción (conocimientos sobre «tecnologías limpias de producción son inexistentes, aparentemente por falta de técnicos capacitados). El nivel de reciclado de los residuos es mínimo o inexistente en muchas industrias. Tampoco el sector público es ágil en la búsqueda de financiamiento o de instrumentos económicos o de mercado que permita al sector productivo manufacturero la reconversión hacia las tecnologías limpias. Se debe considerar también la importante contribución de los servicios públicos a la contaminación ambiental dada por empresas como ESSAP, PETROPAR, INC las cuales no tienen sus instalaciones en condiciones provocando igual o mayor contaminación ambiental que el conjunto de industrias nacionales (Facetti JF, 2002).

ciones estructurales concomitantes han tenido profundas repercusiones sobre el medio ambiente: pérdida de extensos bosques y praderas, contaminación por pesticidas de vegetales, animales y hasta casos de intoxicación humana por pesticidas, intensidad y especialización marcada de la producción agrícola y la aparición de una agricultura menos respetuosa del medio ambiente. Si en tiempos de la Colonia y a principios de la Independencia persistieron lazos armoniosos entre la agricultura y el medio ambiente, estos últimos cuatro decenios han sido marcados por un crecimiento de los efectos de la agricultura sobre el medio ambiente tendencia que tal vez se vea moderada a fines del presente siglo cuando se introduzcan medidas correctoras. Los problemas observados en estos años son: - desaparición de los bosques y la disminución de la biodiversidad biológica - contaminación de las aguas superficiales por nitratos y fosfatos procedentes de fertilizantes orgánicos. - contaminación de las aguas, vegetales y animales por pesticidas. - degradación del suelo de ciertas zonas y regiones por erosión y compactación. -degradación del paisaje - Preocupaciones concernientes a los efectos producidos sobre la salud en los alimentos y agua de bebida En la siguiente tabla se presenta un resumen de los principales problemas relacionados con los recursos hídricos en el Paraguay, las actividades que generan los impactos y el área de ocurrencia de dichos impactos.

III. Contaminación de Origen Agrícola
En los últimos 30 años las actividades agrícolas del país han estado marcadas por los desequilibrios entre la producción y la demanda hasta llegar a estabilizarse en ciertos productos en los últimos 10 años. Las muta-

224

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

225

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

IV. Indicadores Ambientales
Son variables, específicas al comportamiento y a la funcionalidad de cada factor ambiental, las cuales permiten medir de las oscilaciones de su desempeño, convirtiéndose en el elemento más adecuado para el análisis cualitativo y cuantitativo de las variaciones de la calidad ambiental de un ecosistema según la óptica de los factores ambientales envueltos. Todo y cualquier factor ambiental posee comportamiento y funcionalidad típicos, de acuerdo con sus propios requisitos y con las capacidades de respuesta de los ecosistemas de los cuales hace parte. Estos atributos representan las funciones y la relevancia del factor en el contexto ambiental del cual participa. Su variación expresa, en mayor o menor grado, la variación de la calidad ambiental de los ecosistemas. De esta manera, al estimar o medir, en escala apropiada, las oscilaciones de un indicador ambiental, se está estableciendo, sino la propia medida de la intensidad de un impacto ambiental, por lo menos un valor de él derivado, con consistencia y aptitud suficientes para representarlo en un estudio analítico comparativo.

bientales en el sistema de cuentas nacionales tradicional o la definición de cuentas ambientales satélites a estas cuentas. Dichas técnicas están, sin embargo, aún fuera del alcance de países en vía de desarrollo como el Paraguay, para los cuales existe carencia y problema de fiabilidad de datos en general, así como poco conocimiento técnico para la implementación de las mismas. En este caso, un conjunto de indicadores seleccionados puede proveer una primera aproximación. El conjunto de indicadores presentados en este análisis se basa en lo desarrollado por la OCDE (Organización Para la Cooperación y el Desarrollo Económico), a partir del esquema «presión/condiciones/respuesta», el cual supone relaciones de causalidad entre las actividades humanas y el medio ambiente: estas actividades ejercen presiones sobre el medio ambiente, alterando su calidad y la cantidad de recursos naturales; la sociedad responde a estos cambios a través de políticas ambientales, sectoriales y generales. Esta retroalimentación contribuye a la formación de un ciclo de política ambiental: percepción del problema/formulación de políticas/monitoreo y evaluación de las políticas. El esquema en el Diagrama 1. Este esquema permite la definición de indicadores ambientales con distintos fines: la realización de informes sobre el estado del medio ambiente, la integración de las preocupaciones ambientales en las políticas sectoriales y macroeconómicas y la evaluación del desempeño ambiental, como aparece en el diagrama 2.

IV.I. Construcción de un conjunto de indicadores ambientales
Las técnicas que apuntan a superar las dificultades metodológicas de dicha medición son varias. Las más ambiciosas intentan de incluir las consideraciones am-

Diagrama 1. Esquema Presión/Condiciones/Respuesta

226

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Diagrama 2. Naturaleza y utilización de los indicadores ambientales

Es importante precisar que, si bien estos indicadores pueden ser muy útiles para integrar las políticas ambientales con las políticas económicas y sectoriales, tienen limitaciones que deben ser aclaradas. • Estos indicadores son una herramienta, que debe ser complementada por otro tipo de información, como por ejemplo datos científicos y cualitativos. • En cuanto se quiera normalizar los indicadores para realizar comparaciones entre distintos países, la variable de normalización adecuada puede ser alternativamente el PIB, la población o la superficie del país. • Ciertos indicadores son específicos del país considerado. • No todos los temas ambientales relevantes se prestan a una evaluación cuantitativa. • Los indicadores de respuesta de la sociedad son generalmente menos desarrollados y más difíciles de evaluar cuantitativamente. • Determinados indicadores pueden ser relevantes para distintos temas ambientales. La cuantificación económica intentada en este análisis se basa en primer lugar en la elaboración de un conjunto de indicadores ambientales, ordenados por

temas principales: suelo, recursos hídricos, cambios climáticos, etc.). Los indicadores elegidos lo son de acuerdo a su disponibilidad o posibilidad de elaboración a partir de los datos normalmente disponible en el corto plazo y por su relación con cada uno de los temas considerados. Los indicadores se presentan en la tabla 1. El segundo paso consiste en presentar una serie de valoraciones económicas. Cuando sea factible, se presenta un intento de cuantificación económica de los elementos de dicha política. Además se señalan los posibles criterios para una futura y más completa evaluación, y los campos en los que exista necesidad de desarrollar estudios y datos adicionales. Finalmente, se resume lo anterior, presentando una síntesis de los costos de las políticas y, cuando sea posible, de los valores monetarios de los indicadores expresados en distintas unidades físicas. La racionalidad de esta valoración monetaria es de dos tipos. • Por un lado, se evalúan pérdidas o daños directos causados al medio ambiente, a la salud o a otros aspectos del desempeño humano por la polución de todo tipo. Se trata de una estimación directa con base en los valores de mercado de bienes o servicios 227

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

equivalentes a los daños considerados (ejemplo: costo en salud de la contaminación del agua, valoración del tiempo perdido a su precio promedio en el mercado laboral, pérdida de valor de las propiedades inmobiliarias por la contaminación, etc.).

• Por otro lado, se estima el costo de las políticas sectoriales o medidas de mitigación, haciendo la aproximación que este costo representa el valor monetario del daño evitado por las políticas ambientales

Tabla 1. Indicadores de corto plazo por temas ambientales (Facetti J.F. 2002)

228

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

V. Escasez de los recursos naturales y capacidad social de adaptación
Considerando la problemática ambiental y los indicadores presentados en el presente capitulo seguidamente se hacen consideraciones teóricas y empíricas sobre las tendencias actuales y la capacidad que tienen el Paraguay de alcanzar el desarrollo sostenible El termino capacidad se refiere a la habilidad de una persona, sociedad o gobierno para diseñar y ejecutar actos valiosos, o alcanzar estados para ser valiosos. Es decir toda la capacidad en especial la capacidad de adaptación debe ser considerada como un valioso recurso. Por lo tanto si una sociedad tiene baja capacidad de adaptación será pobre en dicho recurso. De allí la importancia de considerar que ocurre cuando una sociedad hace frente a una escasez de recursos ambientales teniendo además una baja capacidad de adaptación. Karshenas, un economista de la Universidad de Londres ha desarrollado un modelo el cual muestra la relación entre capital ambiental y el desarrollo económico. Este modelo es muy útil ya que ilustra sencilla-

mente como un estado en desarrollo usa y abusa, en algunas ocasiones, de los recursos naturales para tratar de mejorar el desarrollo humano. Considerando que muchas veces es difícil, como se ha visto en los indicadores ambientales citados anteriormente, valorar el «capital ambiental», muchos economistas proponen analizar el problema bajo un «principio precautorio» es decir que el desarrollo económico no disminuya el stock del capital ambiental para las futuras generaciones.

VI. El Concepto.
La figura 1 trata de conceptualizar la relación entre desarrollo económico y el uso del capital ambiental. El área superior derecha del grafico es el espacio donde el desarrollo ocurre de forma sostenible. Las áreas a la izquierda y abajo representan la disminución del recurso de una forma insostenible. Las zonas adyacentes a los ejes representan los estados de catástrofe ambiental y Maltusiana, en donde circunstancias ambientales, económicas y de población (sobrepoblación) tornan las regiones irreversiblemente degradadas o irrecuperables. La trayectoria del grafico, hacia una Catástrofe

229

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Maltusiana ilustra el desarrollo de ciertos países subsaharianos o en Haití. La figura 2 muestra dos trayectorias del desarrollo diferentes. Una con tendencia a «fugarse» o escaparse de la zona de desarrollo sostenible, la cual suele presentarse en las etapas tempranas de desarrollo de un país o región. En esta fase comúnmente el capital amDesarrollo humano
Catástrofe Ambiental

biental es sobre explotado o degradado en su calidad pero no es necesariamente irreversible ya que una intervención oportuna de la política del gobierno puede impedir que ello ocurra. La otra trayectoria, paralela al desarrollo humano e incrementado en su valor, es la promovida por los ambientalistas e indica que el desarrollo económico es alcanzado sin degradación o agotamiento del capital ambiental.
Desarrollo humano

El Concepto Tracectoria del desarollo Desarollo Sostenible Desarollo Insostenible Catástrofe Malthusiana
mínimo Stock de Capital Ambiental

Catástrofe Ambiental

Políticas y prácticas
Estrategia «Precautelares» de desarollo sostenible Estrategia de desarollo convencional ó tradicional

mínimo

mínimo

Desarollo Sostenible Desarollo Insostenible Catástrofe Malthusiana
mínimo Stock de Capital Ambiental

Un estado o sociedad desarrollados en su economía y capital social, normalmente buscan alcanzar un equilibrio en el uso de los recursos y su desarrollo económico. Este modelo se expresa en la figura 3 en la cual se observa que inicialmente con el auDesarrollo humano
Catástrofe Ambiental

mento de su capital social el mejoramiento de sus índices de desarrollo Humano y el desarrollo económico se ingresa en una fase de recuperación de los recursos ambientales

El Modelo Deseado de Desarollo Sostenible Fase de la recuperación de los recursos Fase de agotamiento de los recursos Uso Insostenible Catástrofe Malthusiana
mínimo Stock de Capital Ambiental

VI.I Tendencias Actuales en Algunas Regiones del Paraguay. Evidencia Empírica de Facetti
La Figura 4 presenta una teoría propuesta por el autor (Facetti, NP) basado en evidencias empíricas y se refiere a la situación actual de algunas regiones y ecorregiones del Paraguay. Las trayectorias de desarrollo parten todas del año 1948 cuando se realizaron los primeros análisis ambientales en la cuenca del Lago Ypacarai por Facetti F.S (Facetti F.S., 1948). Esta trayectoria

mínimo

no considera la probable evolución de la situación ambiental presente considerando que el Gobierno podría aplicar políticas ambientales para corregir las tendencias observadas. Se observa en que todas las trayectorias indican una tendencia en algunos casos acelerada hacia una Catástrofe Malthusiana (sobreexplotación pesquera, mala gestión de la cuenca del Río Pilcomayo, gestión urbana en particular en la zona de Cateura) y en otros casos

230

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

más moderada de alcanzar una situación de Catástrofe Ambiental, como lo es en la Cuenca del Lago Ypacarai. Particular es el caso de la Laguna Cateura, en la Región Metropolitana de Asunción, la cual ha sufrido una degradación ambiental y social de magnitudes alarmanCatástrofe

tes desde 1990 y hasta Marzo de 2007 sigue con esa tendencia. Su situación fácilmente puede calificarse como Catástrofe Maltusiana, ya que ha sido irreversiblemente dañada por en el suelo y el acuífero. Seguidamente se analiza cada tendencia: Tendencias actuales en algunas regiones del Paraguay
(Evidencia empírica del autor)

CCL 2007 PA 2007

Desarrollo humano

Ambiental

CLY 2007

CAP 2007

CÑ 2001

Posición en 1948 1942 1990

RPRPP 2002
mínimo

Desarollo Sostenible

CRP 2007

Desarollo Insostenible
Catéura 2007
mínimo

Prof. J. Facetti

Catástrofe Malthusiana
Stock de Capital Ambiental

CCL Chaco Cuenca Lechera CAP Chaco Alto Paraguay Pantanal CRP Cuenca de Río Pilcomayo CN Cuenca del Neembucú

RPRPP Recursos pesqueros Ríos Paraguay y Paraná PA Pantanal Alto CLY Cuenca Lago Ypacaraí

Alto Pantanal (PA): Debido a las evidencias existentes y a las implicancias que tiene la contaminación por mercurio en la cadena trófica consideramos el desarrollo de esta cuenca insostenible con tendencia a una Catástrofe Ambiental. En los últimos 20 años ha habido una alta explotación aurífera en el Pantanal Brasileño con la utilización de mercurio el cual se libera al ambiente. Este mercurio por el proceso de bioacumulación es asimilado por los peces y por otros predadores de ellos. También se ha reportado interés de Gobiernos vecinos de construir una ferrovía que afectaría a las comunidades indígenas de la zona y al régimen hidrológico del Pantanal afectando consiguientemente a la biodiversidad local (Halloy S. et Al., 2005). Chaco Cuenca Lechera (CCL): Como se puede observar la evidencia empírica supone un desarrollo insostenible para esta región pero cuyo ritmo hacia una catástrofe ecológica ha disminuido, especialmente debido a la intervención positiva de las autoridades de la Gobernación, de las Colonias Mennonitas y la Sociedad Civil Organizada para diagnosticar la situación actual y corregir los problemas identificados (contaminación de napas freáticas por efluentes industriales, uso excesivo de agua) a través del dialogo entre los principales interesados (comunidad, gobierno, industriales y productores pecuarios), además de la imple-

mentación de tecnologías limpias de producción utilizando menor cantidad de agua y por lo tanto menor generación de desechos, etc. Podría esperarse que en el futuro la trayectoria de desarrollo para esta región retorne hacia la zona de Desarrollo Sostenible convirtiéndose de esta forma en una economía industrializada diversificada. Cuenca del Lago Ypacarai (CLY): Esta cuenca se la califica como Catástrofe Ambiental debido a la mala gestión de las microcuencas que la componen y del suelo, del excesivo uso de pesticidas y de la gran presión a la que esta sometida por la urbanización no planificada y mala gestión de los servicios públicos (déficit en el saneamiento e inadecuado manejo de residuos sólidos). La recuperación de Lago parece muy lejana ya que se precisará grandes inversiones en sistemas de alcantarillado y sus plantas de tratamiento, políticas estrictas en el uso de pesticidas y detergentes biodegradables, un sistema industrial basado en tecnologías limpias, sistemas aptos para el manejo de residuos sólidos municipales y hospitalarios, además cambiar el modelo de urbanización, todo esto integrado dentro de un Plan de Ordenamiento Territorial y Ambiental de los municipios que conforman la cuenca. La sobre población y la urbanización no planificada, los problemas de transporte público de pasajeros y cargas, la carencia futura

231

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

de energía eléctrica, además de falta de definición de una política de descentralización son los factores que más afectaran en el corto plazo ha esta cuenca siendo muy altas las probabilidades que desemboque en una Catástrofe Maltusiana. Cuenca del Río Ñeembucú (CÑ): Esta es una de las cuencas que más rápidamente se ha degradado en los últimos 10 años debido a la pésima gestión de los recursos hídricos (a través de obras hidráulicas para el drenaje de esteros y «aprovechamiento de los recursos hídricos») lo cual ha provocado sequías muy graves, modificación de las costas, disminución de la pesca, disminución de la altura de la napa freática y por último, en los últimos años inundaciones de grandes magnitudes por la incapacidad de mantener el efecto amortiguador de las aguas de lluvia. Cuenca del Río Pilcomayo (CRP): Como se ha visto en anteriores secciones esta cuenca esta sometida a presiones provenientes por las actividades mineras en Bolivia además de la mala gestión de las aguas lo cual esta provocando el paulatino retroceso de las aguas. Estos factores impactan en la población humana, mayoritariamente indígenas y en la biodiversidad hasta en zonas tan alejadas del Río Pilcomayo como es el Estero Patino. Se han producido verdaderas catástrofes a causa de las sequías prolongadas y cada vez mas recurrentes (años 1995, 1998, 2001 y 2002). Al igual que en la Cuenca del Lago Ypacarai, esta cuenta es muy sensible y frágil, pudiendo su situación ambiental y social degradarse irreversiblemente y culminar en una Catástrofe Malthusiana. Recursos Pesqueros de los Ríos Paraguay y Paraná (RPRPP): Ambas cuencas están sometidas a sobre explotación pesquera. Además en época de veda la misma no es respetada por los pescadores. Esta tendencia se agrava con el correr de los días. En las campañas ictícolas de muestreo, son cada vez más raras las capturas de grandes individuos de especies como Pseudoplatistoma spp (surubí) y de Salminus spp. (dorado). Inclusive las denuncias por captura de individuos juveniles se han repetido varias veces en años anteriores (ABCcolor, 2002). Cuenca del Pantanal Sur y Alto Paraguay (CAP): Como la cuenca anterior esta cuenca tiene los mismos problemas derivados de la sobre explotación de los recursos pesqueros, encontrándose en una situación de desarrollo insostenible. Con relación al Alto Paraguay, existe una deforestación y quema de los bosques y pasturas provocando impactos negativos a la biodiversidad y a los indígenas. Por ello se clasifica empíricamen-

te estas regiones como explotadas insosteniblemente. Bosque Atlántico del Alto Paraná: Esta inmensa región fue la más afectada por las tendencias de explotación agrícola insostenibles en los últimos 30 años. Con la implementación en esta área, de una efectiva implementación de la Ley de «Deforestación Cero», se ha logrado bajar a niveles muy esperanzadores las tasas de deforestación pero aún se deben implementar medidas de reforestación de márgenes, etc. Así mismo, existen iniciativas de empresas privadas y cooperativas de implementar estrategias empresariales de responsabilidad social y ambiental. Sin embargo el pasivo ambiental es muy grande, con pocos estudios sobre los costos de remediación del Acuífero Guaraní que pudiera haber sido afectados por agroquímicos utilizados en los cultivos de soja por la desaparición del suelo orgánico y por la afectación del bosque. Como conclusión se podría afirmar que gracias a la fuerte economía y capacidad de adaptación del Chaco Central, la explotación irracional o sobre explotación de los recursos ambientales en esta zona del país, debería frenarse en el corto plazo, mientras que eso no ocurre en otras zonas del país, como las cuencas del Ñeembucú, del Lago Ypacarai y Alto Paraguay entre otras. Este cambio en la evolución de la tendencia de desarrollo no ocurrirá hasta tanto el Gobierno intervenga con políticas ambientales adecuadas a cada ecorregión del Paraguay (de allí la importancia de la descentralización) y que mejore su capacidad de adaptación.. Este cambio es poco probable que ocurra y solamente se dará si existe una presión externa (debido al contexto regional del MERCOSUR, presiones de ONG’s ambientalistas como la Fundación moisés Bertoni, Guyrá Paraguay, Altervida o World Wildlife Fund en el «Cinturón Verde de Abundancia» del Bosque Atlántico Paranaense o por The Nature Conservancy en Alto Paraná y el Chaco Central). No se trata de justificar o promover aquí una intervención externa en la política nacional, pero esta intervención seria motivada porque el Gobierno no controla las actividades productivas, de transferencia de materia prima y debido a que no existe descentralización de responsabilidades en gobiernos sub-nacionales, por lo cual estos no pueden fijar incentivos o penalidades en la explotación de los recursos ambientales. Otra conclusión interesante del modelo de Karshenas y de la Evidencia Empírica de Facetti es que no explican porqué las diferentes comunidades o entidades sociales (mennonitas, habitantes de la REMA, etc.) se encuentran en diferentes trayectorias de desarrollo pero se supone que es debido al capital social de dichas culturas.

232

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

VII. Tres escenarios para el 2025 basadas en las Evidencias Empíricas de Facetti
En los últimos cinco años ha visto alarmistas titulares de los principales periódicos del Paraguay referentes a las tendencias ambientales (debido a la sequía, inundaciones, catástrofe Malthusiana en Cateura y catástrofe ambiental en la cuenca del Lago Ypacarai, etc.). El autor, basándose en la experiencia vivida en los últimos años en el Paraguay, ha constatado una evolución negativa de las previsiones iniciales, planteándose sobre la base de ella tres escenarios: • Gestión sin cambios (GSC): donde las políticas actuales de desarrollo (Plan Estratégico Económico y Social del Paraguay STP, 2002) siguen sin modificarse utilizando los recursos hasta agotarse irreversiblemente (previéndose una Catástrofe Maltusiana en la REMA y su acuífero Patino, en la Cuenca del Río Pilcomayo, en el Alto Paraguay, en el Bosque Atlántico Paranaense, Cuenca del Ñeembucú, etc.) • Tecnología, economía y el sector privado (TECSP). La inversión en mejorar la capacidad de adaptación a través de la investigación y formación de recursos humanos públicos y privados es clave y debe ser incentivada por el Estado. Se deben plantear instrumentos económicos que mejoren el sistema de comercialización de los recursos ambientales. • Valores y estilos de vida (VEV): La buena gobernanza (IIGC, 2002), (del inglés governance) es clave para que la sociedad confíe en la gestión de sus autoridades y las fiscalice. Esto se dará solamente a través de la descentralización, transparencia, equidad y solidaridad. Los últimos dos escenarios muestran sin dudas, que la utilización de los recursos ambientales es mucho más efectiva, teniendo en cuenta a esos recursos como la base del desarrollo económico y social. El principal factor en común de ambos escenarios es la gestión draconiana de los recursos por parte de sectores como, agropecuario, la industria, los servicios públicos de agua potable.

REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS:
• ABC color. (10 de Octubre de 2.002). Denuncian pesca de individuos juveniles en el Río Paraguay • Facetti J. Environmental Resources Scarcity and Social Adaptive Capacity in Paraguay. No publicado. • Facetti F.S. (1948).Investigaciones analíticas en las Aguas del Lago Ypacarai. Apartado de la Revista de la Facultad de Química y Farmacia y del Colegio Químico del Paraguay. N.8-9. 50pp. • Facetti, J. Straub S.; (1998). Análisis Ambiental de las Políticas Sectoriales de Gobierno. PLANDES. GTZ. STP. Asunción • Facetti J.F. (2002) Estado Ambiental del Paraguay. Presente y Futuro. GTZ. 236 pp. Asunción • OECD (1993), OECD core set of indicators for Environmental Performance Review, Environment Monographs No. 83, Paris. • Secretaría Técnica de Planificación. (2002) Plan Económico y Social del Paraguay. www.paraguaygobierno.gov.py . • Halloy S. Seimon A.; Sandbu M; Franco G. (2005) Estudio Puerto Busch: opciones para la ubicación de un puerto soberano de Bolivia en el Sistema • Paraguay-Paraná. Santa Cruz de la Sierra. 161 pp. IIGC. 2002. Gobernabilidad en el Paraguay. www.iigc.org

233

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Cartografía y Sistemas de Información Geográfica en Paraguay
MARÍA LAURA RODRÍGUEZ YAKISICH Asunción – Paraguay mrodriguez@mbertoni.org.py

Resumen
La cartografía, probablemente una de las ciencias más antiguas que existen, ha ido evolucionando, desde los primeros mapas encontrados hace más de 5000 años, hasta los actuales, que con ayuda del avance tecnológico, han permitido explorar los lugares más recónditos de la tierra para obtener información detallada sobre las características fisiográficas, biológicas, e incluso climatológicas de estos lugares. Uno de los primeros avances que impulsó la cartografía fue la aparición de la brújula y el astrolabio, además del establecimiento de los sistemas de proyección. Posteriormente, otro importante aporte del avance tecnológico fue la aparición de los Sistemas de Posicionamiento Global o GPS, los Sistemas de Información Geográfica o SIG, los Sensores Remotos e internet. Estos nuevos avances nos permiten identificar, ubicar, analizar y publicar una amplia gama de datos, provenientes de distintas fuentes de información, para la elaboración de cartografía temática de distinto tipo y con distintos niveles de detalle, e incluso, predecir catástrofes naturales. Esta tecnología va siendo cada vez más accesible, no solo para expertos en el tema, sino para el público en general, que a través de internet, puede tener acceso desde a cartografía básica a imágenes satelitales de alta resolución, e incluso puede elaborar sus propios mapas conforme a sus necesidades. En Paraguay, así como en gran parte del mundo, la cartografía no solo ha ido cambiando en cuanto a tecnología, sino también en cuanto al territorio representado, debido a las variaciones de límites que tuvo el país a lo largo de su historia, desde la conformación de la Provincia Gigante de las Indias, hasta el último territorio perdido durante la Guerra del Chaco en la primera mitad del siglo XX.

Palabras clave: mapa; cartografía; sistemas de información geográfica; fotogrametría; sensores remotos; fotointerpretación; internet.

Cartografía
No podemos hablar de la cartografía sin antes definir lo que es mapa, el cual, es la representación gráfica, generalmente plana de una zona determinada de la superficie terrestre, en tanto que la cartografía es la ciencia que se encarga de la confección y preparación de los mapas.

Historia de la Cartografía
La historia de la cartografía abarca desde el momento mismo en que el hombre comenzó a realizar los primeros trazos, en un intento por representar su entorno geográfico hasta nuestros días en donde, a partir de la segunda mitad del siglo XX, el avance tecnológico nos ha permitido observar la tierra desde el espacio,

235

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

a través de los distintos tipos de satélite con los que se pueden obtener imágenes de la superficie terrestre para distintos fines, e incluso ha posibilitado la exploración de áreas del globo que ni siquiera se sabía existían antes de la aparición de esta tecnología. Los mapas actuales se basan en la cartografía matemática que se inició en Grecia. Se atribuye a Tales de Mileto (siglo VII-VI a.C) la idea de la esfericidad de la tierra. A comienzos del siglo IV a.C, Pitágoras apoya esta afirmación con razonamientos astronómicos y matemáticos (Llorente, 2004). Los mapas más antiguos que existen fueron realizados por los babilonios hace más de 5000 años, los mismos fueron tallados en tablillas de arcilla y consistían en su mayor parte en mediciones de tierras realizadas con el fin de cobrar los impuestos. También se han encontrado en China mapas regionales más extensos, trazados en seda, fechados en el siglo II a.C. Ptolomeo (siglo II d.C.), recogió todos los conocimientos de sus predecesores en esta materia y presentó el primer panorama completo del progreso cartográfico logrado hasta su tiempo. Publicó un método acerca de la determinación de coordenadas con base en meridianos y paralelos. Con la obra de Ptolomeo se iniciaba la oportunidad de conocer el mundo de una nueva manera: por medio de los mapas (Wikipedia, 2007). Con la utilización de la brújula y el astrolabio durante el siglo XIII, las cartas de navegación y los mapas

adquirieron mayor precisión, y empezaron a detallarse los rumbos y distancias. En América, el arte de la cartografía también se desarrolló en las civilizaciones maya e inca. Los incas, ya en el siglo XII d.C., trazaban mapas de las tierras que conquistaban. En México, los colonizadores encontraron una cartografía muy adelantada. Los jefes indígenas, según Hernán Cortés, tenían cartas geográficas elaboradas en papel de maguey y pieles, así como tejidos de algodón, henequén y palma, en los que se dibujaba con colores vegetales y en ocasiones se les daba un acabado con barniz. Estos mapas reproducían itinerarios y zonas específicas. Se considera que los españoles agregaron a los mapas existentes notas en español, sustituyendo la huella del pie descalzo por una herradura para indicar los caminos que podían ser transitables a caballo. También se agregó la representación de templos católicos por medio de cruces y posteriormente ideogramas que simbolizaban fuentes, canales y acueductos (Wikipedia, 2007). Si bien desde esos tiempos hubo un avance substancial en la cartografía, aun a principios del siglo XX todavía quedaba una vasta zona del planeta desconocida. En Paraguay, la institución que representa al Estado en todo lo concerniente a Geografía, levantamiento y confección de Cartas del territorio nacional es la Dirección del Servicio Geográfico Militar, antes Instituto Geográfico Militar, creado por Decreto Nº 7340 en el año 1941.

Mapas históricos de América y Paraguay
Figura 1. Delimitación de la Provincia Gigante de las Indias y los sucesivos desmembramientos

Basado en: Estructura y Función del Paraguay Colonial. H. Sánchez Quell. Biblioteca Vir-

Durante las expediciones españolas al nuevo continente, Juan Díaz de Solís descubre el Río de la Plata en 1515. Alejo García, uno de los sobrevivientes de la expedición de Solís, es el primero en llegar a tierras paraguayas en 1524. Para el año 1534, los reyes de España ofrecen a Don Pedro de Mendoza el dominio de una por236

ción de territorio, a la que se denominó Provincia Gigante de las Indias, donde el mismo debía fundar poblaciones, hacer reparticiones de tierras, y explorar y descubrir nuevos territorios. Don Pedro de Mendoza se convierte así en el primer adelantado del Río de la Plata. En la figura 1, se muestran los límites y desmembramientos de la Provincia Gigante de las Indias.

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Nótese que se indica un primer desmembramiento en 1560, correspondiente a Santa Cruz; luego, parte del Amazonas y Cuyo en 1569; posteriormente, en 1617, durante el gobierno de Hernandarias de Saavedra, la zona sur; y por último, la zona de Matto Grosso, en 1777, a través del tratado de San Ildefonso. Las figuras 2 y 3 muestran el mapa de América del Sur y un acercamiento al mismo mapa, elaborado por el cartógrafo A. Desnos y que fuera publicado en París en 1766. La figura 4, corresponde a «Carte du Paraguay du Chili», elaborado por Guillaume de Delisle y publicado probablemente en 1703.

Figura 2. Mapa de Sudamérica de A. Desnos, 1776

Figura 3. Acercamiento a mapa de Desnos.

Figura 4. Carte du Paraguay du Chili de Guillaume de Delisle.

Fuente : cc-1737-a_0001_1_t24-C-R0072: DELISLE, Guillaume de, 1675-1726 Carte du Paraguay du Chili du Detroit de Magellan &c. : dressée sur les descriptions des PP. Alfonse D’Ovalle, et Nicolas Techo, et sur les relations et memoires de Brouwer, Narbouroug Mr. de Beauchesne &c. [Material cartográfico] / par Guillaume de l’Isle Géographe de l’Academie Royale des Sciences ; gravée par Liebaux le fils. - Escala [ca. 1:9300000], 100 Lieues Comm. d’Espagne dune heure de chemin = [6,00 cm]. - A Paris : Chéz l’Auteur, 1703. - 1 mapa : gravura, p&b ; 49,1x64,1 cm em folha de 56,0x80,6 cm http://purl.pt/868 http://purl.pt/868

237

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Luego de su independencia de la corona española, en mayo de 1811, el Paraguay entra en un periodo de consolidación de la república, tratando de aplacar por todos lados las pretensiones externas sobre el territorio paraguayo. Se suceden así, entre otros, los gobiernos del Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, de Don Carlos Antonio López y de Francisco Solano López, que asume la presidencia luego de la muerte de su padre, Don Carlos en setiembre de 1862, y posteriormente, en octubre es elegido por el congreso. Si bien bajo el gobierno de Don Carlos ya existían conflictos de límites con Brasil y Argentina, recién bajo la presidencia de su hijo, se genera un serio conflicto con el Brasil, con la declaración de guerra en 1864, año en que oficialmente empieza la guerra contra la Triple Alianza, ya que luego se suman Argentina y Uruguay al conflicto en contra de Paraguay. La misma culmina con la derrota de Paraguay en el año 1870. A raíz de este conflicto bélico, el Paraguay pierde parte de sus territorios con Brasil y Argentina.

De acuerdo con Miguel Rigual (2002), el Brasil anexó a su imperio el territorio comprendido entre el río Apa y el río Blanco, la Cordillera de Mbaracayú y el río Ygurey (62.325 km2); Argentina ocupó el territorio situado entre el río Bermejo y el río Pilcomayo, y lo que actualmente se denomina Provincia de Misiones (un total de 156.415 km2). En la figura 5 se puede visualizar un bosquejo de lo que sería el territorio anexado por Brasil y Argentina como consecuencia de la Guerra contra la Triple Alianza. La última porción de territorio perdido por Paraguay fue como consecuencia de la Guerra del Chaco, que duró desde el año 1932 al 1935. En donde Paraguay debe ceder parte del Chaco a Bolivia, también se muestra en la figura 5. En la figura 6, el mapa más reciente, se puede ver los límites de la Región Oriental del Paraguay, que data del año 1875, posterior a la guerra contra la Triple Alianza.

Figura 5. Esbozo de territorio perdido por Paraguay en la Guerra contra la Triple Alianza, 1870 y en la Guerra del Chaco, 1935.

238

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

La aparición de los SIG y de los Sensores Remotos
Los Sensores Remotos permiten capturar información de los objetos sin tener un contacto directo con ellos, su uso en aplicaciones sobre Recursos Naturales tiene una larga data, dado que proporcionan información confiable sobre superficies extensas con alta precisión y costos razonables. El uso de sensores remotos ha jugado un importante rol en la construcción de mapas, planos, interpretación de recursos y sus superficies, planificación territorial y estudios urbanos. La tendencia actual es hacia el incremento de su utilización dado el avance tecnológico, el desarrollo de la computación y bajos costos de obtención de imágenes. En la Primera Guerra Mundial, la industria militar desarrolla los primeros sensores remotos, correspondientes a fotografías aéreas, pero no fue sino hasta la II Guerra Mundial que esta tecnología se utilizó de manera más generalizada para la elaboración de mapas. Durante los años 1960 y 1970 se empezó a sentir la necesidad de tener herramientas que permitan evaluar los diferentes aspectos de la superficie terrestre de forma integrada y multidisciplinaria para la planificación del uso de la tierra y evaluación de los recursos. Se considera que el primer SIG tuvo su origen en Canadá con el nombre de Canadian Geographic Information System (CGIS) en el año 1964. El sistema fue reali-

Figura 6. Mapa de la Región Oriental de Paraguay del año 1875

zado para el Ministerio de Agricultura de Canadá a fin de servir como apoyo para la realización del inventario de los recursos forestales del país.

Figura 7. Mapas temáticos elaborados con ayuda de los SIG y Sensores Remotos

239

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En cuanto a los sensores remotos, Estados Unidos, lanzó en 1966 el satélite Pageos y luego en la década de 1970 tres satélites denominados Landsat, los cuales permiten realizar estudios completos de la superficie terrestre por medio de equipos fotográficos de alta resolución colocados en esos satélites. Varios países se abocaron más tarde al desafío de lanzar sus propios satélites, para la obtención de imágenes de distintas características. En Sudamérica, por ejemplo, Brasil y Argentina ya cuentan con sus respectivos satélites, incluso los productos del satélite Brasilero (en realidad el satélite es chino-brasilero), se pueden obtener en forma gratuita a través de internet. Actualmente, se siguen desarrollando estos sensores, obteniendo imágenes con resoluciones mucho más altas, como es el caso del satélite Ikonos o el Quickbird, cuyas resoluciones están por debajo del metro. A continuación se muestran algunos ejemplos de imágenes satelitales que se encuentran en el mercado. En la figura 8, se puede ver una imagen del satélite MODIS, disponible en forma gratuita a través de internet, con una periodicidad de 2 por día y una resolución de hasta 250x250 Km, en la misma se puede observar el Chaco paraguayo. Se puede diferenciar perfectamente la zona del Chaco Central, los bosques del bajo Chaco, el cauce del Río Paraguay. En las figuras 9 y 10, se observan imágenes Landsat de distintas fechas y se puede visualizar el avance de la deforestación en estas zonas de la región oriental del país, además de la apertura de caminos a lo largo del tiempo.

En la figura 11 se puede observar un corte de imagen de alta resolución, Quickbird, en donde se puede observar claramente la erosión causada por el sendero que deja el ganado en su trayecto hacia el arroyo. Además, se puede observar también los restos de troncos distribuidos por la pastura.

Figura 8. Imagen del Satélite MODIS, Región Occidental del Paraguay

Figura 9. Imágenes Landsat de 1975, 1996 y 2003 de zona de la Región Oriental del Paraguay. Se puede ver el trazado de la supercarretera que une Ciudad del Este con Saltos del Guaira desde la imagen de 1996

240

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Figura 10. Imágenes Landsat de 1980, 1991 y 2003. Parte de los Departamentos de San Pedro, Canindeyú y Caaguazú. Se puede observar la apertura de la ruta 10, en la imagen de 2003.

Figura 11. Imagen satelital de alta resolución, Quickbird. Se puede observar el camino de las vacas al acercarse al arroyo para tomar agua y los troncos de árboles distribuidos en la pastura.

Sitios de interés en internet relacionados con el tema: http://modis.gsfc.nasa.gov www.cbers.inpe.br http://earth.google.es www.esri.com www.inpe.br www.conae.gov.ar 241

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Benítez, L.G. Cancilleres y otros Defensores de la República. Documentos I. 375 p. Asunción-Paraguay, 1994. • Benítez, L.G. Manual de Historia del Paraguay. 198 p. Asunción-Paraguay, 2002. • Boccia Romañach, A. PARAGUAY Y BRASIL: Crónica de sus conflictos. Ed. El Lector, 2000. AsunciónParaguay. ISBN: 99925-51-92-5 • Freire Esteves, G. Historia Contemporánea del Paraguay (1869 – 1920). Ed. NAPA. Asunción-Paraguay, 1983. • González de Bosio, B. La Conquista. Cap. II. Crónica Histórica Ilustrada del Paraguay. Ed. Aramí Grupo Empresarial. Asunción-Paraguay, 2005. ISBN: 99925-68-01-1 • Rigual, M. Historia Paraguaya. El Lector. 129 p. Asunción-Paraguay, 2002. ISBN: 99925-60-09-06 • Sánchez Quell, H. Estructura y Función del Paraguay Colonial. Ed. Casa América, 1972. 244pp. • Páginas web consultadas http://www.bvp.org.py http://caece.edu.ar/tea/Apuntes/Historia%20de%20la%20carto.pdf. http://es.wikipedia.org/wiki/Mapa http://www.gepama.com.ar/buzai/publicaciones/HIST.pdf www.inpe.br http://members.fortunecity.es/cartografias/coloni2.html http://modis.gsfc.nasa.gov http://www.udistrital.edu.co/comunidad/profesores/rfranco/intro.htm#HISTORIA

242

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Glosario Glosario
Acaule: vegetal carente de tallo o con este pero poco desarrollado. Acrónimo: sigla con la que se reconoce a los Herbarios. Acuífero: se denomina a aquella formación geológica porosa y permeable, capaz de almacenar y ceder agua económicamente mediante obras de captación. Acuífero cárstico: formado en rocas calcáreas o carbonáticas, donde la circulación del agua se realiza por fracturas que resultan de la disolución del carbonato por el agua. Acuífero confinado o a presión: es el que se encuentra limitado en su parte superior e inferior por las formaciones impermeables. El techo y e fondo del acuífero no aportan agua. Acuífero fracturado o fisural: formado por rocas ígneas, metamórficas o cristalinas, compactas o masivas donde la circulación del agua se realiza por fracturas, fisuras o fallas, productos de movimientos tectónicos. Acuíferos libres: no confinados o freáticos, es aquel en que el límite superior de saturación esta a presión atmosférica. Acuífero poroso: formado por rocas sedimentarias, sedimentos, donde la circulación del agua se realiza por los poros formados por los granos de arena, limo o arcilla. Acuífero semiconfinado: es un acuífero en condiciones similares al acuífero confinado, pero que puede recibir o perder agua a través del techo o el fondo. Adaptación: se entiende por adaptación al cambio ecológico o evolutivo en estructuras o funciones que mejora la capacidad de los organismos para sobrevivir y reproducirse. Si las adaptaciones están relacionadas a cambios en la fisiología, se denominan fisiológicas, si se refieren a modificaciones de la forma, estructura y desarrollo son morfológicas y de historias de vida, si son cambios en alguno de los parámetros relacionados a la vida de un individuo desde su nacimiento hasta su muerte que determinan su capacidad para sobrevivir y dejar descendencia fértil. Por ejemplo, los sacos aéreos y los huesos huecos de las aves son una adaptación al vuelo. Del mismo modo, la pérdida de las extremidades en las serpientes responden a un mejor desplazamiento en túneles y ramas de árboles. De esta manera la estructura primitiva se modifica, para cumplir mejor su función. ADN: ácido Desoxiribonucleico. Molécula que guarda la información genética de los seres vivos. Se encuentra en el núcleo de las células, y asociado a proteínas (histonas) compone la estructura de los cromosomas. Afilo: vegetal carente de hojas. Afinidades biogeográficas: se refiere a las preferencias ecológicas y geográficas de los seres vivos. Por ejemplo algunos organismos tienen más afinidades por ecosistemas secos, otros por lugares más húmedos; otros se distribuyen principalmente en zonas cálidas, etc. Agua atmosférica: son las aguas que se encuentran en la atmósfera ya sea como nubes o vapor de agua y lluvias Agua freática: agua de origen meteórica (lluvia) que se infiltra en el suelo, migrando por gravedad para niveles inferiores en la zona de aireación, ocupando los vacíos dentro de la roca o suelo en un nivel abajo del nivel del agua. Agua potable: es el agua dulce que puede se consumida por personas y animales sin riesgo de contraer enfermedades Agua superficial: Es aquella agua que escurre directamente sobre la superficie del terreno y en contacto directo con la atmósfera, como ríos, lagos, lagunas, humedales, mares. Ámbito de hogar: deriva del inglés Home range. Es el área en la que se desplaza un individuo en la naturaleza. Es el espacio que necesita para subsistir (alimentarse, refugiarse, reproducirse, etc.). Los animales de menor tamaño, tienen un ámbito de hogar reducido, mientras que los animales grandes, como grandes felinos, zorros, entre otros; se trasladan por territorios mucho mayores. Anegamiento: inundación de áreas terrestres por efecto de las lluvias. Anuro: una de las subdivisiones de los Anfibios. La Clase Amphibia (Anfibios) se divide en tres ordenes: Urodela ó Caudata (Salamandras, que no llegan al país), Gymnophiona o Caecilia (Cecilias) y Salientia ó Anura (Anuros). Los anuros son los sapos y ranas tan comunes en Paraguay. Su característica principal es carecer de cola en su estado adulto, y tener fuertes extremidades posteriores para desplazarse dando saltos. Ápodo: que no tiene miembros o patas. Las cecilias son anfibios ápodos porque carecen de extremidades. Así mismo, todas las serpientes son ápodas. Arboles del primer dosel: árboles cuya altura llega o se encuentran en el dosel primario. Árbol evolutivo: Representación gráfica o esquemática de la diversificación de la vida. En la base se ubican los organismos primitivos, ancestros de los más modernos. 243

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

En las ramas terminales, se encuentran los organismos modernos que a través de un proceso (o varios) de adaptación, llegan a su forma actual. Arcosauromorfos: grupo de vertebrados con características de reptiles muy primitivos. Los cocodrilos y sus parientes con los animales con estas características, y comprenden un grupo de reptiles que han permanecido prácticamente sin modificaciones desde hace varios millones de años. Área de afloramiento: exposición natural de roca almacenadora de agua, causada principalmente por erosión. Arenas eólicas: arenas que han sido arrastradas por el viento. Aserrín: resto (polvillo) de la madera que ha sido aserrada. Balance hídrico: es una operación que cuantifica la diferencia numérica entre las alimentaciones y las descargas de un sistema hídrico, en una región y en un intervalo específico; es la suma de las entradas (alimentaciones), de las salidas (descargas) y de las variaciones del almacenamientos de un acuífero en un intervalo de tiempo definido. Bambúceas: plantas leñosas perteneciente a la familia de las gramíneas con tallos leñosos, ahuecados o no, con nudos y normalmente en forma de cañas. Barbecho: Tierra labrantía que no se siembra durante uno o más años. Barreros: los barreros naturales, también conocidos como saladeros o colpas, son depósitos minerales encontrados en diversas áreas alrededor del mundo; Estos depósitos minerales son regularmente visitados por especies de fauna silvestre, especialmente mamíferos y aves de hábitos herbívoros, que practican ingestión de suelo o geofagia Biocenosis: Conjunto de organismos de especies diversas, vegetales o animales, que viven y se reproducen en un determinado biotopo. Biogeografía: es la ciencia que se encarga de estudiar la distribución de los organismos en el mundo. Además, trata de explicar a qué factores responden esas distribuciones, explica la presencia de endemismos, y estudia las relaciones entre organismos por medio de su distribución ancestral. Bioma: Grupo de ecosistemas relacionados por una clase similar de vegetación y gobernados por condiciones climáticas similares; adaptado a las condiciones ecológicas de cierta región; y que ocupa significativa extensión geográfica. Biota: conjunto de flora y fauna de un ecosistema determinado. 244

Biotopo: Territorio o espacio vital cuyas condiciones ambientales son las adecuadas para que en él se desarrolle una determinada comunidad de seres vivos. Bulbo: tipo de tallo subterráneo que se encuentra compuesto por hojas modificadas denominadas catáfilas Caatinga: Palabra de origen nativo de los indios Tupi, que significa ‘bosque blanco’ – así como ‘Martius’ (Silva aestuaphylla) (bosque sin hojas en el periodo de seca), la vegetación típica que cubre el nordeste semiárido y pobre de Brasil. Caducifolio: vegetal con las hojas caedizas. Capacidad de carga: es la máxima densidad de organismos que puede soportar un ecosistema, sin perder su equilibrio. Por ejemplo, un ecosistema tiene determinado número de árboles que alimentan a un grupo de animales. Los árboles son comidos pero a su vez crecen otros nuevos que serán alimento para los animales. Sin embargo, si el grupo de animales crece desmesuradamente, agotarán rápidamente todos los recursos (en este caso los árboles) disponibles y no darán tiempo a que se regeneren los nuevos árboles. En este caso, los animales superan la capacidad de carga de ese ecosistema, por lo cual se rompe el equilibrio ecológico. Cariotipo: representación y ordenamiento de la serie de cromosomas de un organismo. Se utiliza para comparar tanto la forma como el número de cromosomas, entre especies, grupos o poblaciones de organismos. Caudal base: gasto o caudal que circula por cauces hídricos que proviene del agua subterránea Cefálico: relativo a la cabeza. Por ejemplo, un carácter cefálico, se refiere a un carácter de la cabeza. Ciclo hidrológico: es la continua y natural circulación de agua por las esferas terrestres (atmósfera, biosfera, litosfera, hidrosfera), El volumen global de agua en la tierra envuelto en el ciclo hidrológico es de 577.000 km 3. Coliformes: grupos de especies bacterianas con ciertas características bioquímicas en común e importancia relevantes como indicadores de contaminación del agua y de los alimentos. Concomitantes: Que aparece o actúa conjuntamente con otra cosa. Conservación ex situ: conservación de las especies fuera de su hábitat natural. Contaminación del agua: cuando los valores de los elementos ultrapasan los límites establecidos por la legislación vigente del padrón de potabilidad y daña la salud

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Convención de Diversidad Biológica: los objetivos del presente Convenio, que se han de perseguir de conformidad con sus disposiciones pertinentes, son la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos, mediante, entre otras cosas, un acceso adecuado a esos recursos y una transferencia apropiada de las tecnologías pertinentes, teniendo en cuenta todos los derechos sobre esos recursos y a esas tecnologías, así como mediante una financiación apropiada. Corología: es la forma que adquiere la distribución de un organismo. En otras palabras, es el patrón que se observa cuando se agrupan a todos los individuos de una población, especie o nivel taxonómico superior. Nunca es simétrica y rara vez homogénea. Tampoco es fija, ya que varía con el paso del tiempo. Por ejemplo, si una población tenía una distribución redondeada el año pasado, este año puede tenerla más alargada, o incluso entrecortada. Puede variar tanto la forma como la ubicación. Corteza suberificada: transformación de la corteza de los árboles en súber o corcho. Cromatóforo: es una célula especializada de la piel de algunos animales, que en su interior tiene gránulos de pigmento, que les dan el color. Los gránulos de pigmento pueden encontrarse congregados dentro del cromatóforo y de acuerdo a reacciones nerviosas pueden disgregarse. Este cambio en la ubicación de los gránulos dentro del cromatóforo, provoca alteraciones en la coloración. Los cromatóforos pueden contener pigmentos rojos (Eritrina) responsables de las coloraciones naranja y roja de la piel. En este caso, los cromatóforos reciben el nombre de Eritróforos. Del mismo modo se les llama Xantóforos cuando llevan Xantina (pigmento amarillo) y Melanóforos cuando llevan Melanina (pigmento negro). Cromosoma: es cada una de las estructuras que componen el cariotipo de un organismo. Está formado por ADN asociado a proteínas. Los cromosomas son visibles (bajo el microscopio) únicamente al momento de la división celular. El resto del tiempo, las hebras de ADN o material genético que compone los cromosomas, se hallan aleatoriamente distribuidas en el núcleo celular. Cuenca hidrográfica: conjuntos de tierras drenadas por un río principal y sus afluentes. La noción de las cuencas hidrográficas incluye naturalmente la existencia de cabeceras o nacientes, divisores de aguas, cursos de agua principales, afluentes, subafluentes, etc. Decidual: caedizo. Que pierde las hojas. Deriva génica: es un complejo mecanismo evolutivo que actúa juntamente con la selección natural. La deriva génica o deriva genética es un efecto negativo que tienen las poblaciones cuando su reservorio genético

es escaso u homogéneo (escasa variabilidad genética). El resultado directo es la pérdida de diversidad genética. Esto se da principalmente en poblaciones pequeñas, y se ve fuertemente acentuada por la endogamia. Dermis: capa más interna de la piel, en donde se encuentran células pigmentarias, y algunas glándulas. Además, es el tejido en donde se inserta la mayoría de las escamas en los reptiles. Existen algunos reptiles que poseen huesos implantados en esta capa. La dermis está cubierta por la epidermis. Descarga: es el conjunto de salidas de agua de un río o de un acuífero en un intervalo de tiempo. Puede decirse también que es el flujo del agua subterránea. En los locales donde este flujo alcanza la superficie del terreno se forman fuentes, nacientes (Ykua). Dicotiledónea: vegetal que procede de una semilla que posee dos cotiledones. Dieta: conjunto de elementos de los cuales se alimenta un grupo de animales. De acuerdo a la composición, una dieta puede ser : • Insectívora, constituida principalmente por insectos • Frugívora constituida principalmente por frutos • Nectarívoras constituida principalmente por néctar • Folívoras constituida principalmente por hojas • Herbívoras constituida principalmente por vegetales • Carnívoras constituida principalmente por carne • Piscívoras constituida principalmente por peces • Hematófagas constituida principalmente por sangre • Carroñeras constituida principalmente por cadáveres • Omnívoras incluye alimentos tanto de origen vegetal como animal Diploide: este término se usa para referirse al número de cromosomas de un organismo. En algunas especies, el número normal de cromosomas es el Diploide. Por ejemplo, el ser humano tiene un número diploide de 48 cromosomas, por lo tanto sus células sexuales tienen la mitad (24). A este último número se lo conoce como haploide. Dispersión, tasa de: es el espacio promedio en el que se desplaza un organismo, para colonizar un nuevo territorio. Esto se observa cuando los animales abandonan la compañía materna, para independizarse. Este movimiento está relacionado con el ámbito de hogar, ya que la dispersión es mayor, cuanto mayor sea el ámbito de hogar de la especie. Diversidad biológica: se entiende la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos, entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte; comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. Dosel primario: árboles cuya altura se encuentra por debajo de los demás.

245

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Ecorregión: Unidad de tierra o agua relativamente grande que alberga una serie de comunidades naturales distintas que comparten un gran número de especies, dinámicas y condiciones ambientales. Esas comunidades funcionan juntas de manera eficaz como una unidad de biodiversidad a escala continental y global. De acuerdo a Dinerstein et al (1995) para Latinoamérica, se puede considerar que a nivel regional en el Paraguay se presentan las siguientes ecorregiones: el bosque Atlántico del Alto Paraná (o paranaense), el chaco (húmedo y seco), el pantanal y el cerrado. Ecotopo: Conjunto de factores climáticos (climatopo) y edáficos (edafotopo) que caracterizan el área ocupada por una determinada comunidad de organismos (biocenosis) tanto vegetales (fitocenosis) como animales (zoocenosis). El Niño: es un síndrome climático, erráticamente cíclico, que consiste en un cambio en los patrones de movimientos de las masas de aire, provocando en consecuencia un retardo en la cinética de las corrientes marinas normales, desencadenando el calentamiento de las aguas Sudamérica, produciendo estragos a escala mundial, afectando a América del sur, Indonesia y Australia. Endemia: Enfermedad que reina habitualmente, o en épocas fijas, en un país o comarca. Endemismo: propio de un lugar determinado. Generalmente asociado a algún factor, como el ecosistema o las alturas. Endogamia: proceso de mezcla genética entre individuos emparentados. Esto sucede cuando ocurre apareamiento dentro de una misma familia de organismos. Esto es frecuente cuando las poblaciones se ven disminuidas. Ya que los individuos emparentados tienen una estrecha semejanza genética, la mezcla de esos cromosomas produce no produce heterogeneidad en el genoma. Sin un reservorio genético variado (o heterogéneo), los individuos son muy susceptibles a epidemias, así como a enfermedades asociadas a los genes. Endorreico: del interior de las cuencas; cursos de agua que no salen a los mares y/o océanos. Enzootia: Enfermedad que acomete a una o más especies de animales en determinado territorio, por causa o influencia local. Epífita: vegetal que vive sobre otras plantas, sin sacar de ella su nutrición. Epizootia: epidemia en animales. Equilibrio ecológico: es el balance entre la producción y consumo de recursos naturales en un determinado ecosistema. También se habla de «Equilibrio Dinámico» debido a que ese equilibrio se está modificando constantemente, dentro de determinados «parámetros». Cuando un ecosistema es sacado de esos parámetros, 246

ya sea por la deforestación, o por la eliminación de organismos que lo componen; ocurre una alteración drástica, por lo cual el ecosistema se desequilibra. La restauración de un ecosistema dañado, puede llevar décadas o siglos. Escurrimiento superficial: es aquel movimiento disperso de agua que se da sobre la superficie topográfica. Especiación: formación de nuevas especies. Especies carismáticas: este es un término aplicado a animales que por su apariencia externa, son llamativos o bonitos. Por lo general son muy requeridos para mascotas, y generar planes de conservación ambiental. Especie endémica: que se desarrolla exclusivamente en una localidad o en una región. Es propio de la misma. Especies plásticas: que se adaptan a diferentes circunstancias físicas, (clima, suelos, agua, etc.). Estolón: brote que nace de la base de los tallos y que se desarrolla por encima o por debajo de la tierra, generando nuevos individuos en forma vegetativa. Etiológico: Perteneciente o relativo a la etiología. Estudio de las causas de las enfermedades. Exudado: líquido fluido o denso que sale de los órganos de las plantas en condiciones patológicas o al ser lesionadas. Fenotipo: apariencia externa de un individuo. El fenotipo, responde al genotipo o genoma; por lo que generalmente, refleja su composición genética. Filogenia: historia y relaciones evolutivas de un grupo. La relación filogenética es el grado de parentesco. En este sentido se habla por ejemplo de que «las lagartijas y las serpientes, está filogenéticamente emparentados». O sea, están emparentaos porque comparten una historia evolutiva en común. Fisonomía: apariencia externa. La fisonomía, se usa por lo general para referirse al aspecto general de algo. Por ejemplo, algunos bosques del Chaco Seco, tienen árboles cuya fisonomía es baja, espinosa, etc. Formaciones caducifolias: grupo de vegetales caracterizado por la pérdida de sus hojas. = deciduales. Formaciones xeromorfas: grupos de vegetales que se desarrollan en un medio físico con déficit de agua. Fosiriales: se refiere a los animales, o los hábitos de un animal que habita debajo de la tierra. Por lo general son animales raros de ver, ya que salen a la superficie en pocas oportunidades. Garrapata: Ácaro de forma ovalada, de cuatro a seis milímetros de largo, con las patas terminadas en dos

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

uñas mediante las cuales se agarra al cuerpo de ciertos mamíferos para chuparles la sangre, que suele ingerir en tal cantidad que su cuerpo llega a hacerse casi esférico. Geomorfológico: trata de las formas superficiales de la Tierra, originadas por factores exógenos o endógenos. Germoplasma: plasma de las células germinales. Gramínea: grupo de vegetal caracterizado por tener sus inflorescencias en espigas, por poseer rizomas y sus frutos en cariopside; son los denominados vulgarmente pastos» de diversa índole. Geckónido: una de las familias que componen al grupo de las lagartijas (Suborden Squamata). Presentan piel fina, terminales dactilares dilatadas, lengua pegajosa y pupila vertical. En Paraguay existen tres géneros nativos (Homonota, Lygodatcylus y Phyllopezus) y otro introducido (Hemidactylus) desde Asia, muy común en los hogares de Asunción. Gen: es cada segmento o secuencia de ADN que compone los cromosomas. Genodiversidad: es la variedad y variabilidad encontrada en un oreganismo, a nivel genético. Genoma: conjunto de información genética de un organismo. La variabilidad genética es la diversidad de esta información. Generalmente, una especie tiene mayor variabilidad genética, cuando sus poblaciones son grandes, y su distribución amplia. Esto ayuda a que el fenotipo de la especie sea variado, y pueda responder mejor y de diferentes formas ante las interacciones con su medio; entre las cuales se encuentra la tolerancia a los cambios de temperatura, radiación solar, sequías, combates, y toda la gama de eventos que constituyen la lucha por la supervivencia. Gymnophthalmidae: es una de las Familias de saurios o lagartijas que existen en Paraguay. Sus integrantes presentan bastante heterogeneidad en cuanto a formas y colores; sin embargo, son todos animales de pequeño tamaño, no superando los 20 centímetros de longitud total. Hematófago: ver Dieta. Herbácea: vegetal cuyo porte no supera los dos metros de altura. Herpetofauna: es el conjunto de anfibios y reptiles de un lugar determinado. La herpetología es la rama de la zoología que se dedica a estudiar a los anfibios y reptiles. Hidrogeología: es la ciencia que estudia el origen y la formación de las aguas subterráneas, las formas de yacimiento, su difusión, movimiento, régimen y reservas, su interacción con los suelos y rocas, su estado (líquido, sólido y gaseoso) y propiedades (físicas, quí-

micas, bacteriológicas y radiactivas); así como las condiciones que determinan las medidas de su aprovechamiento, regulación y evacuación. Hidrográfico: trata de las corrientes de agua. Higrófilo: suelo con un elevado grado de humedad. Hojas crasas: aquellas que acumulan agua. Ictiofauna: es la fauna de peces de un área determinada. Iguanoideos: grupo de lagartos que incluye a Familias como los Teyu tara (Familia Tropiduridae), el falso camaleón (Familia Polychrotidae), y la Iguana, llamada en guaraní Teyu león (Familia Iguanidae). Inguinal: relativo a la ingle. Es la zona ubicada entre los muslos y el abdomen. Debido a que los anfibios poseen sus extremidades articuladas a los lados del cuerpo (no al frente como los humanos), la ingle se encuentra desplazada hacia los costados y levemente hacia la zona dorsal, quedando mucho más visible. Hylidae: familia de ranas, cuyos integrantes presentan aspectos muy variados, que comparten la característica de presentar discos en las terminales dactilares que le permiten adherirse a cualquier superficie vertical. Además, poseen la membrana interdigital bastante desarrollada en los miembros posteriores. Látex: líquido acuoso que contiene diversos componentes como: azúcares, gomas, alcaloides, etc. y que fluye de las heridas de muchas plantas. Legua: Medida itineraria, variable según los países o regiones, definida por el camino que regularmente se anda en una hora, y que en el antiguo sistema español equivale a 5572,7 m. Léntico: de aguas estancadas. Lepidosis: relativo a las escamas. Por ejemplo, la lepidosis corporal de un animal, puede ser la forma o número de escamas del cuerpo del animal. En el caso de la «lepidosis cefálica» se refiere a las escamas de la cabeza. Leptodactylidae: familia de ranas, cuyos representantes pueden alcanzar tamaños considerablemente grandes. Lianas: tallo trepador que trepa por los árboles y que de alguna manera los ata. Lótico: aguas corrientes. Mastofauna: es la fauna compuesta por el grupo de los mamíferos Membrana interdigital: es la membrana que existen entre los dedos. En el caso de los anfibios está bastante desarrollada, llegando al caso extremo de Pseudis paradoxa y Lysapsus limellus que se encuentra totalmente de247

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

sarrollada, en respuesta adaptativa al modo de vida acuático. Mesopotamia: superficie o llano entre dos ríos. Mimetismo: capacidad de un organismo de parecerse a otra cosa, que puede ser otro animal o el ambiente. Dentro del mimetismo, o camuflaje, se encuentran las especies que se confunden con su entorno como los camaleones y nuestro falso camaleón que utilizan la estrategia de cambiar de color. Menos efectiva es la técnica de otras especies que no cambian de color, pero que pueden pasar desapercibidas ante un predador si se quedan quietas. Esta técnica es utilizada por una gran cantidad de lagartijas y culebras. Finalmente, está el mimetismo con especies ponzoñosas, en donde una especie inofensiva imita la coloración de otra peligrosa para evitar ser atacada. Esto se da fundamentalmente en culebras. Monocotiledónea: vegetal que procede de una semilla que posee un solo cotiledón. Montes xéricos: son ecosistemas y ambientes secos, en los que la disponibilidad de agua es muy baja. Por lo general en estos ambientes existen plantas con adaptaciones especiales para la retención de líquidos, y una minimización de la pérdida de los mismos. Morbilidad: Proporción de personas que enferman en un sitio y tiempo determinado. Neotropical: se corresponde casi exactamente con lo que se conoce como «Latinoamerica», extendiéndose desde el Desierto de Sonora, en el límite entre Estados Unidos y México, hasta el límite sur de Sudamérica continental. Una estrecha franja a ambos lados de los Andes del sur de Argentina y Chile, así como las Isla Grande de Tierra del Fuego y las restantes islas australes no están comprendidas en ella. La gran masa continental de América del Sur estuvo aislada de los restantes continentes durante varios millones de años, lo que produjo el desarrollo en aislamiento de la biota tan particular que caracteriza a la región neotropical. Niño, El: Ver, El Niño. No-passeriformes: el Orden «Passeriformes», agrupa casi 500 especies pequeñas. Son conocidos como «pajaritos». Los 23 ordenes restantes, que reúnen a la otra mitad de las especies, se suelen agrupar bajo el nombre de «No Passeriformes». Nucleótidos: son las moléculas complejas que forman la cadena de ADN y ARN (Ácido Ribonucleico). Los nucleótidos están formados por una molécula de azúcar, ácido fosfórico y una base nitrogenada. Las bases nitrogenadas del ADN son Adenina, Guanina, Citosina y Timina; mientras que en el ARN es reemplazada esta última por Uracilo.

Ontogenia: desarrollo de un organismo, desde su formación a partir de los cigotos, a lo largo de su vida. La ontogenia implica en crecimiento, durante la existencia, de un individuo. Orden: en biología, un Orden es un grupo de organismos que comparten unas características determinadas, por lo cual se la agrupa juntos. Son categorías propuestas para una mejor interpretación de los seres vivos. Estas categorías se arreglan jerárquicamente. De esta manera la categoría más alta es el Reino, y luego se siguen la Clase, el Orden, la Familia, el Género y finalmente la Especie. Para entender mejor esto, se ejemplifica la categoría del Ser Humano: REINO Animal; CLASE Mamíferos; ORDEN Primates; FAMILIA Homínidos; GÉNERO Homo; ESPECIE Homo sapiens. Paleocauce: cauces antiguos que ya no contienen agua y solo quedan las huellas de este. Patógeno: Que origina y desarrolla una enfermedad. Microorganismo que puede causar o propagar enfermedades. Pleistocénico: relativo o perteneciente al Pleistoceno. Pleistoceno: es un período geológico importante por haber sido escenario de repetidas glaciaciones que determinaron algunas extinciones así como patrones de distribución diferentes. Comenzó hace aproximadamente 1.800.000 años y culminó hace 10.000 años. Poliploidía: se refiere al número cromosómico, mayor al normal. El número haploide es la mitad del número normal de un individuo, que se encuentra en sus células sexuales, y se representa por n. O sea, el ser humano tiene un número cromosómico de n=24, por lo tanto el número normal es el diploide 2n=48. La poliploidía, es cuando se supera el número diploide. Por ejemplo, triploidía tres veces el número haploide. Tetraploidía, es cuatro veces el número haploide (o dos veces el diploide). Polución del agua: son alteraciones en su composición química, que no dañan a la salud. Pótamo: río. Presión antrópica: es el efecto que el ser humano ejerce sobre el ecosistema. La presión antrópica puede dar como resultado la extinción o el desplazamiento de poblaciones de especies, debido a sus actividades que pueden incluir deforestación, contaminación, cacería, o ajuste del hábitat a su conveniencia, entre otras. Por lo general la presión antrópica es negativa para el ecosistema. Porosidad: es expresada en términos porcentual y representa la cantidad de agua que la unidad volumen de material puede alecenarlas en sus vacíos, como por ejem-

248

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

plo se tiene que un suelo con una porosidad igual al 15% es capaz de retener 150 litros de agua por metro cúbico de suelo. Provincia geográfica: comunidad biótica caracterizada por varios tipos de fisionomías vegetales, por lo general, de gran extensión. Pteridófitos: vegetal carente de flores como los helechos y culantrillos, caracterizados por la presencia de algunas estructuras especiales como: talo y prótalo. Recarga: es la cantidad de agua adicionada al acuífero en el área donde aflora, en el intervalo de tiempo considerado; unidad: altura x tiempo (mm/día)., puede ser natural o artificial. Recurso Fitogenético: especies vegetales que tienen un valor especial que pueda ser aplicado. Relaciones filogenéticos: son las relaciones referentes a la filogenia de un grupo de seres vivos. Ver Filogenia. Relictual: formaciones vegetales que han ocupado grandes superficies en épocas pasadas y que en la actualidad tiene un área muy limitada y en recesión. Reservorios: Población de seres vivos que aloja de forma crónica el germen de una enfermedad, la cual puede propagarse como epidemia. Rizoma: tipo de tallo modificado subterráneo, carente de hojas propiamente dichas o nomófilos = rizomatoso. Sabanoideo: con aspecto de sabana. Selección natural: proceso de selección de los individuos más aptos (fuertes, ágiles, perspicaces, etc.) realizado por el ambiente en el que viven. En esto influye de manera importante la variabilidad genética. El resultado de esta selección es que los individuos más aptos tienen la posibilidad de sobrevivir y transmitir sus genes a las futuras generaciones, mientras que los más débiles perecen extinguiendo con ellos el linaje de genes inapropiado para la supervivencia. Sostenible: Dicho de un proceso: Que puede mantenerse por sí mismo, como lo hace, p. ej., un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes. Software: Conjunto de programas, instrucciones y reglas informáticas para ejecutar ciertas tareas en una computadora. Simpatría: zona en la distribución de dos especies, que se superponen. En otras palabras, se solapan las distribuciones. Este solapamiento puede ser parcial o total. En el primer caso solo parte de la distribución de ambas poblaciones o especies, ocupa el mismo lugar físico; mientras que en la simpatría total, la distribución de las dos especies coincide perfectamente. Esto en la naturaleza es muy difícil.

Simpátrico: que vive en simpatría. Sistema acuífero: es una unidad acuífera formada por mas de una formación geológica, con características hidrogeológicas semejantes y que hidráulicamente están interconectadas. Suculento: planta con órganos muy carnosos, gruesos y con abundante agua u otros tipos de jugos. Sufrútice: planta de tamaño pequeño y lignificada en la base. Superficie freática: separa la zona de aireación de la saturada se llama «nivel o superficie freática, y corresponde al tope de la zona saturada Surgencia (artesianismo): condición de presión de agua subterránea tan fuerte en un acuífero que, perforando un pozo el agua sale del acuífero y puede alcanzar una altura equivalente a esta sobre presión. Tanino: Sustancia astringente que se halla en la corteza y otros órganos vegetales de algunos árboles, y se utiliza para curtir pieles y para fabricar tintas. Tasa metabólica: el metabolismo es el proceso de transformación física y química de las sustancias que ingresan al organismo, y que el cuerpo convierte para su beneficio y conveniencia. La tasa metabólica es el promedio o la «cantidad» de esa transformación. En el ser humano, la tasa metabólica decrece en períodos de calor, y aumenta durante el frío. Esto ocurre porque como resultado de las transformaciones se genera calor, y esto mantiene la temperatura corporal elevada. Sin embargo, debido a que los anfibios y reptiles no generan el suficiente calor para mantenerse activos durante períodos fríos (o cualquier otro momento adverso), simplemente bajan su tasa metabólica y quedan en un estado de letargo; o sea dormidos respirando muy poco y sin necesidades de alimentarse. Taxón: es un término usado para referirse a un grupo de animales. Por ejemplo un taxón puede ser simplemente una especie en particular, o un grupo de animales como los Anfibios, o una familia de seres vivos como los cánidos, etc. Taxonomía: es la ciencia que se encarga de estudiar la identidad de las especies. Los taxónomos son los encargados de identificar las especies de fauna y flora que conocemos. Tectónica de placas: la teoría de Tectónica de placas o Deriva continental, es la teoría que explica el movimiento de las masas continentales. En la actualidad esto no constituye una teoría, ya que está muy bien comprobado que los continentes se mueven dando lugar a fallas, cordilleras, ríos, y otros accidentes orohidrográficos. Existen varias evidencias que demuestran que todos los continentes estuvieron unidos más de cinco veces, formando un supercontinente. Los continentes se desplazan actualmente con una velocidad de 5 centímetros al año. 249

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Termorregulación: mantenimiento o regulación de la temperatura; en forma específica, el mantenimiento de una temperatura dada en un organismo Tetraploide: es el doble del número cromosómico normal de un organismo. Transpolar: Aplicar los resultados o datos de un lugar a otro, suponiendo que estos lugares tengan las mismas características. Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza: la UICN-Unión Mundial para la Naturaleza es la mayor alianza internacional, conformada por diversas organizaciones e individuos, que trabaja por asegurar el uso equitativo y sostenible de los recursos naturales en beneficio de los seres humanos; promoviendo así, el desarrollo sostenible de todos los pueblos del mundo. Variabilidad intraespecífica: es la diversidad de formas dentro de una misma especie. Esta responde a la variabilidad genética.

Variación intraespecífica: es la variación de colores, tamaños, formas y comportamiento, dentro de una determinada especie. Vectores: Seres vivo que puede transmitir o propagar una enfermedad. Vicarianza: proceso por el cual una población se separa, generando dos poblaciones. Esto puede ocurrir por el surgimiento de una barrera geográfica como una cordillera o río; o por la extinción de parte de la población. Si este proceso de aislamiento entre las dos nuevas poblaciones dura mucho tiempo, pueden generarse especies diferentes, por lo que si se juntan otra vez, no podrán cruzarse. Este es uno de los procesos por los cuales se conciben especies nuevas. Xerófilo: relativo a un ambiente seco. Los ambientes xéricos, son aquellos que poseen poca disponibilidad hídrica. Existen plantas y animales adaptados a estos ambientes, por lo cual son xerófilos. Xerófito: ambiente en el cual existe déficit de agua Xilopodio: raíz tuberosa con agua como reserva.

250

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Los autores Los autores
Lucía Bartrina Fundación Moisés Bertoni lbartrina@mbertoni.org.py Licenciada en Ciencias Biológicas, por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción. Se desempeña en cargos técnicos en la Fundación Moisés Bertoni para la Conservación de la Naturaleza, desde 1991, en el área de Áreas Silvestres Protegidas, con énfasis en el desarrollo de áreas de conservación privada. Participa, como invitado, miembro de equipo organizador y miembro de Equipo Núcleo, en trece Planes de Manejo de Áreas Silvestres Protegidas Estatales, de Entes Autárquicos y Privadas, entre 1996 y 2006. Participación en más de 30 estudios de campo bajo metodología de Evaluación Ecológicas Rápidas, inventarios de biodiversidad y censos en componentes de Fauna, con énfasis en avifauna, como investigador principal o asociado, abarcando gran parte del territorio nacional. Pier Cacciali Sosa Universidad de la República, Uruguay pier_caccciali@yahoo.com Biólogo, recibido en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción. Se involucró en el campo de la herpetología desde el año 1997 en donde se empeñó como voluntario en la Sección de Herpetología del Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay. Actualmente se encuentra realizando un estudio de Masterado en la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, Uruguay.

José Luis Cartes Coordinador del Programa de Conservación de Sitios Asociación Guyra Paraguay Cnel. Rafael Franco 381, C.C, 1132 Asunción, Paraguay. jlcartes@guyra.org.py Es coordinador del programa de conservación de sitios de Guyra Paraguay. Obtuvo su licenciatura en la Universidad Nacional de Asunción y realizó una maestría de especialización en Manejo de Vida Silvestre de la Universidad de Córdoba. Realizó varios trabajos relativos a inventarios mastozoológicos en el Museo Nacional de Historia Natural del Paraguay, la Fundación Moisés Bertoni y la Asociación Guyra Paraguay. Actualmente también se desempeña como el representante nacional del grupo de Tapires (Species Survival Comission de la UICN) y prestó asistencia técnica a otros subgrupos de la comisión (Cánidos y Cérvidos). Juan Francisco Facetti jfacetti@yahoo.com Obtuvo su Maestría en Ciencias Ambientales – énfasis en monitoreo ambiental en la Université de Liege – FUL Bélgica. Doctorado en Bioquímica en la Universidad Nacional de Asunción y post Doctorado en Química Ambiental en la Universiteit Instelling Antwerpen en Bélgica. Profesor de Química - Universidad Nacional de Asunción. Profesor Gestión Ambiental y Seguridad Ambiental en el Instituto de Estudios Estratégicos. Sus intereses en investigación han sido limnología de embalses tropicales/subtropicales, radioecología, transferencia entre fases (suelo-agua) de metales pesados; y últimamente en el diseño de políticas ambientales y desarrollo sostenible.

251

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Sandra Fariña Dolsa Organización no Gubernamental Agua sandra.dolsa@gmail.com Obtuvo su Master en Hidrogeología por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Sao Paulo en el 2001. Consultora y Presidente de la Organización no Gubernamental Agua. Trabajó en investigaciones de agua subterránea en el Chaco, la Biosfera de Mbaracayú y desde el 2003 en el Sistema Acuífero Guaraní en Paraguay para la BGR de Alemania. María del Carmen Fleytas Coordinadora de Programas. Fundación Moisés Bertoni Prócer Carlos Arguello 208 Asunción, Paraguay mfleytas@mbertoni.org.py Es Ingeniera Agrónoma por la Universidad Nacional de Asunción (UNA), con orientación en Economía Rural. Obtuvo su Maestría en Ciencias en el año 2000 en Administración e Implementación de Proyectos de Desarrollo por la Universidad de Manchester, Inglaterra. Se desempeñó en diversas áreas relacionadas al desarrollo rural en el sector público durante 8 años antes de pasar al sector privado. Ramón Fogel Investigador del Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios (CERI) ceri@cmm.com.py Doctor en Sociología. Universidad de Kansas (USA); Master of Philosophy en Sociología. Universidad de Kansas (USA); Master en Sociología Política 1977, en Facultad de Ciencias Sociales (FLACSO), Santiago de Chile y Buenos Aires; Doctor en Derecho y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Asunción. Mención de Honor. Jurado del Premio Nacional de Ciencias. 1996 Y 2006; Profesor Invitado en la Universidad de Austin (Texas);- Miembro del Consejo Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), en el período 2.000-2003. Tiene 25 libros publicados Enrique González Erico Consultor Especialista en Suelo Tarumá 620, Asunción – Paraguay egerico7@yahoo.com Es consultor en el área de suelo. Tiene un Doctorado (PhD) de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos de América y es Profesor Emérito de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción. Realizó, con un equipo de profesionales paraguayos, el mapa de reconocimiento de suelos de la región oriental y participó en la preparación de numerosos mapas a nivel de semidetalle de distritos de la misma región. Realizó consultarías en planificación del uso de la tierra y ordenamiento territorial. Trabaja actualmente en proyectos de manejo de suelo y agua en microcuencas.

252

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Fernando A. Larroza Cristaldo Organización no Gubernamental Agua fernando.larroza@gmail.com Obtuvo su Doctorado en Hidrogeología por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Sao Paulo en el 2002. Realizó investigaciones con organizaciones internacionales PNUD, BGR, JICA, IAEA en aguas subterránea en el Chaco paraguayo durante 12 años, desde el 2003 es consultor regional y Gerente Operativo de la Organización no Gubernamental Agua, realizando proyectos e investigaciones de recursos hídricos en el área del Acuífero Guaraní, la Biosfera de Mbaracayú.

María Fátima Mereles H. Organización para la Conservación de la Naturaleza, WWF. fmereles@sce.cnc.una.py Dr. en Ciencias Biológicas, Univ. Ginebra, Suiza. Profesor e Investigador en el área de Botánica y Ecología, Universidad Nacional de Asunción por mas de 20 años. Profesor de Grado, Universidad del Norte y de PostGrado, Maestría en Ciencias Ambientales, Universidad Católica, Asunción. Más de cien publicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales. Premio Nacional de Ciencias y otras menciones.

Cristina Morales Coordinadora Programa Especies Asociación Guyra Paraguay Coronel Rafael Franco 381 casi Leandro Prieto Asunción - Paraguay cristinam@guyra.org.py M.Sc., es la coordinadora del Programa de Especies de Guyra Paraguay. Posee un grado de Maestría en Manejo de Vida Silvestre de la UNELLEZ, Venezuela, y 14 años de experiencia trabajando en conservación de aves en Paraguay, incluyendo Asistente Científico para la Oficina de CITES Paraguay y Directora de Vida Silvestre de la Secretaría del Ambiente. Desde el año 2001 es Encargada de la cátedra Ecología de Poblaciones y Comunidades de la Universidad Nacional de Asunción. Cristina Morales es Consejera Científica de Paraguay ante la Convención de Especies Migratorias y representante regional de BirdLife International para dicha Convención.

Miguel Morales Protected Areas Management Advisor People, Protected Areas and Conservation Corridors Conservation International (CI) mamorales@conservation.org Obtuvo su Maestría en Ciencias en la Universidad de Wisconsin-Madison, Estados Unidos y actualmente es alumno del doctorado en la misma Universidad. En los últimos años ha dictado clases en el área de la ornitología en la Universidad de Wisconsin. Es Co-coordinador del Grupo de Especialistas Tapir para Paraguay, de la Comisión de Supervivencia de Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y actualmente se desempeña como Consejero de Manejo de Áreas Protegidas para el Programa «Gente, Área Protegidas y Conservación de Corredores» en Conservation International. Sus intereses en investigación incluyen ecología y conservación de aves y mamíferos.

253

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

René Palacios Gerencia de Manejo de Áreas Silvestres Protegidas, Fundación Moisés Bertoni. Calle Prócer Carlos Arguello 208 Asunción, Paraguay. rpalacios@mbertoni.org.py Obtuvo la Licenciatura en Ciencias – Biología en la Universidad Nacional de Asunción en 1993. Ha realizado trabajos sobre la situación poblacional de reptiles en todo el país, con el objetivo de utilizarlos sosteniblemente, colecciones científicas para el Museo de Historia Natural del Paraguay y asistido a otros trabajos de investigación en todo el país. Posee formación en elaboración de planes y manejo de fauna en áreas silvestres protegidas a nivel internacional. Participó de cursos en el Smithsonian Institute y otros relacionados a la conservación en tierras privadas. Actualmente desarrolla actividades de administración y manejo de la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú y la Reserva Natural Privada Tapyta.

Laura Rodríguez Fundación Moisés Bertoni Prócer Carlos Argüello Nº 208 casi Boggiani Asunción – Paraguay mrodriguez@mbertoni.org.py Su formación terciaria la realizó en la Carrera de Ingeniería Forestal, Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción. A partir del año 2002 es responsable del Departamento de Sistemas de Información Geográfica de la Fundación Moisés Bertoni, desde donde presta servicios para todos los programas y gerencias de dicha institución. Ha participado del equipo técnico de varios trabajos de Evaluaciones Ecológicas Rápidas, Planes de Manejo de Áreas Silvestres Protegidas y recientemente de la elaboración del Plan de Uso de la Tierra de la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú (en proceso).

Antonieta Rojas de Arias Organización Panamericana de la Salud OPS/OMS Edificio Faro del Río entrepiso Avenida Mcal López casi estados Unidos Asunción – Paraguay ariasa@par.ops-oms.org Es consultora nacional para el control de vectores de la Organización Panamericana de la Salud en Paraguay. Obtuvo su doctorado en Zoología Aplicada en la Universidad de Gales, Reino Unido en 1995 y durante más de 20 años trabajó en el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (UNA) realizando estudios sobre la enfermedad de Chagas y las leishmaniosis, con abundante producción científica en las líneas de epidemiología y ensayos biológicos de quimioterápicos de origen natural en ambas enfermedades. Se desempeñó durante 4 años como Coordinadora Técnica de los Programas del Servicio Nacional de Control de Vectores (SENEPA) y ha realizado numerosas consultorías en el área de las ciencias biológicas, en especial para el Programa Nacional de Cambio Climático en el componente salud.

254

BIODIVERSIDAD DEL PARAGUAY Una aproximación a sus realidades.

Danilo A. Salas-Dueñas Coordinador de Programas Fundación Moisés Bertoni C. C. 714 Asunción, Paraguay. dsalas@mbertoni.org.py – danilosalas@gmail.com Biólogo con diversos estudios en diseño, planificación y manejo de áreas protegidas. Es miembro de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas, y a partir el año 2006 es Coordinador del Comité Paraguayo de la UICN. Desde el 2001 se desempeña como coordinador del Comité Nacional de Humedales del Paraguay, en el cual co-editó el Libro Humedales del Paraguay, lo que le valió una Mención de Honor del Congreso de la República dentro del Premio Nacional de Ciencia 2004. Myriam Velázquez Fundación Moisés Bertoni Prócer Carlos Arguello 208 Asunción, Paraguay mvelazquez@mbertoni.org.py Bióloga, realizó sus estudios en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Ha realizado trabajos de investigación en ornitología enfocados en la conservación de aves de Paraguay. Actualmente dirige la Gerencia de Investigación de la Fundación Moisés, y sus actividades principales son la coordinación y ejecución de proyectos de investigación en la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú y la Reserva Natural Tapytá, Paraguay. Rebecca Zarza Asociación Guyra Paraguay Coronel Rafael Franco 381 casi Leandro Prieto Asunción - Paraguay rebeccazarza@gmail.com Lic. En Biología, terminó sus estudios en la Universidad Nacional de Asunción. A participado en proyectos de investigación ornitológica en el país, con énfasis en especies migratorias y acuáticas, con la Secretaría del Ambiente y la Asociación Guyra Paraguay. Integró el equipo de coordinación del Proyecto para la Conservación de las Aves Acuáticas en las Américas.

255

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful