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Resumen:

El tema hablado en el artículo, es realmente interesante, y debido a los puntos que


plante, se puede observar una falta de desinformación en la sociedad, sobre los
efectos del alcohol y el tabaco en el embarazo, aunque también, se puede reflejar
un mal hábito por parte de las madres y un egoísmo como tal, ya que al realizar
estas acciones, pueden quitarle la vida y generar grandes repercusiones en el
desarrollo del bebe, pues estoy trae consecuencias, durante y después del
embarazo. El alcohol y tabaco son claros ejemplos de elementos que entran
dentro del área de drogas y fármacos de abuso, pues estas sustancias, siendo de
origen natural, al ser consumidos de forma exagerada, pueden crear grandes
consecuencias a la salud del individuo. Un ejemplo con el alcohol, es que este al
atravesar la barrera placentaria, puede causar múltiples trastornos dentro del feto,
siendo del síndrome alcohólico, el más representativo y el más grave.

Cuando hablamos sobre xenobióticos como el alcohol y tabaco, debemos de


aprender a diferenciar entre abuso de drogas y dependencia de drogas. El abuso
de drogas no llega a reunir los criterios para ser parte de la dependencia, pero se
realiza un consumo muy repetitivo y frecuente de la sustancia, durante la semana
o el día. La dependencia de drogas se refiere a ingerir sustancias que en grandes
cantidades son tóxicas y se desvían de las pautas sociales, o médicas de cierta
cultura, pues esta se ve interpretada como un trastorno conductual en el cual
tenemos como resultado conductas fuera de control, al momento de consumirlas,
pues el individuo ya no tiene límites al momento de la ingesta.

Algo muy interesante que se menciona en el artículo, es que el consumir drogas


en el embarazo puede crear toxicomanía, ya sea en la madre o en el feto al
presentar dependencia. Algo más grave que este criterio, podría ser la
interferencia que puede llegar a realizar un xenobiótico en el proceso de
fertilización e implantación, pues existiría una interrupción en la división celular y la
correspondiente muerte fetal. Al igual que el consumo de alcohol durante el
embarazo puede causar retraso mental.

Muchas de las personas que consumen alcohol, tabaco o cualquier otro


xenobiótico en exceso, no tienen idea de que órganos se ven afectados, pues
ejemplificando el alcohol, este es un tóxico hepático directo, pues este en un 20-
30% de las personas que se denominan adictas, les provoca cirrosis, y aunque no
es muy común, esta puede evolucionar a carcinoma hepatocelular. Pero el alcohol
no solo afecta al hígado, también trae consecuencias a nivel gastrointestinal, pues
muchas veces este desencadena pancreatitis, y aún peor, puede causar
alteraciones en la barrera de la mucosa gástrica y aumento de las secreciones que
frecuentemente derivan gastritis y duodenitis, lo cual puede provocar un cáncer de
esófago. También puede generar arritmias cardiacas, falla cardiaca e incluso
coronariopatías.

Aunque la ingesta de un xenobiótico como el alcohol, se pueda considerar omitida,


al no ingerir bebidas que lo contengan, debemos de considerar el contenido
alcohólico de algunos medicamentos antitusígenos, que pueden llegar a ser 25%
de su volumen.

El síndrome alcohólico fetal está dividido en 3 categorías: Categoría 1: Retraso del


crecimiento prenatal o posnatal, peso, talla y/o perímetro craneal inferior al
percentil 10.
Categoría 2: Retraso mental, irritabilidad, hiperactividad infantil y retraso del
desarrollo, hipotonía.
Categoría 3: Microcefalia, microftalmía, hipoplasia.

Estas categorías y efectos adversos que traen incluidas, son completamente


evitables, pues esto está en el que la madre reciba una adecuada intervención
educacional, pues en todas las pacientes es necesario aconsejar previamente a la
concepción el dejar los hábitos perjudiciales, tales como el consumo de alcohol.

Así como el alcohol es un xenobiótico claramente dañino a lo largo del embarazo,


el tabaco también lo es, pues este xenobiótico puede atravesar la barrera
placentaria, ocasionando efectos negativos en el feto, como la hipoxia fetal, pues
se genera un déficit en el aporte de oxígeno, y esto causa que el oxígeno no
llegue de forma adecuada a todos los tejidos.

Muchas veces los efectos negativos que generan los xenobióticos, o también
llamados drogas, son por la falta de información sobre lo que estos son capaces
de ocasionar dentro de nuestro organismo, pues la gente no tiene idea de que mal
le está haciendo a su cuerpo al ingerir esas sustancias, o que órganos está
dañando con el consumo de las mismas. Es muy importante mantener informada a
la población y promover hábitos y estilo de vida saludable, fomentar la actividad
física e invitar a la gente a consumir estas sustancias de forma moderada y
ocasional.

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