Está en la página 1de 18

Contenido

Introducción...............................................................................................................2
Origen y evolución historia de Poder Judicial...........................................................3
Principios fundamentales que rigen el Poder Judicial...............................................3
Principio de Imparcialidad......................................................................................3
Principio de Independencia....................................................................................4
Principio de Legalidad............................................................................................4
Principio de Responsabilidad.................................................................................4
Principio de Inamovilidad.......................................................................................4
Principio de Contradicción.....................................................................................5
La autonomía financiera e independiente.................................................................5
Autonomía..............................................................................................................5
Partida presupuestaria mínima asignada al Poder Judicial...................................6
La función jurisdiccional.............................................................................................6
Organización del Poder Judicial................................................................................7
El Tribunal Supremo de Justicia................................................................................8
Requisitos, duración de mandato y forma de elección de los magistrados..............8
El procedimiento para la elección..........................................................................9
Atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia.......................................................10
El gobierno y al administración del Poder Judicial..................................................11
Jurisdicción Ordinaria y Jurisdicciones Especiales.................................................11
Conclusión...............................................................................................................16
Referencias Bibliográficas.......................................................................................17
Referencias Electrónicas.........................................................................................17

Introducción
El presente escrito expone de manera monográfica lo correspondiente al
Poder Judicial. En la deontología, los principios que rigen el sistema de justicia son
expuestos. Con especial atención el Tribunal Supremo de Justicia como máxima
instancia del Poder Judicial y los distintos tribunales de jurisdicción ordinaria y
especial, sus atribuciones, regulaciones de cada uno en el ejercicio de sus
funciones. Adicionalmente, los actores como parte del sistema de justicia como los
jueces y magistrados, serán analizados desde la óptica de su desempeño de sus
atribuciones. Apropósito de su trabajo, también se comentan sus obligaciones,
limitaciones y sanciones, hasta su destitución por ley.

Origen y evolución historia de Poder Judicial


Antes de crear partidarios a través de la distribución de puestos de trabajo
individuales, AD y Copei se propusieron como tarea controlar las instituciones
públicas que determinaban las mismas perspectivas ocupacionales. Las razones
del profundo proceso de deterioro en la gestión del poder público consistieron,
entre otras variables, en la privatización del Estado y de la administración pública
por parte de estos dos grandes partidos “ómnibus”. Desde 1958, con la
democracia representativa, encontramos un iatus profundo entre aquello que
debería ser un Estado de Derecho y aquello que en realidad ocurría. De hecho en
este período de la historia nacional dos grandes oligarquías partidistas
monopolizaron las funciones de todos los poderes públicos y del Poder Judicial
específicamente, distorsionando los principios de la democracia y del Estado de
Derecho. En Venezuela, entre los años 60 y 90 del siglo pasado ser partido de
gobierno significó apropiarse de la compleja maquinaria del Estado en todos sus
aspectos. Los partidos AD y Copei, insertados en el aparato estatal, ejercieron una
verdadera partidocracia, produciendo sus efectos devastadores también en el
Poder Judicial venezolano.
El Poder Judicial nunca ha sido independiente de los demás poderes públicos
tampoco en la democracia representativa burguesa que empezó a funcionar desde
1958 con el pacto de. Fijo. Desde 1958 hasta 1969 el Ministerio de Justicia de los
gobiernos del partido AD era el encargado de la administración y gobierno de este
Poder y se ocupaba del nombramiento de los jueces de la República. Es decir, era
el Poder Ejecutivo, mediante el Ministerio de Interior y de Justicia, quien
controlaba administrativamente y disciplinariamente a los jueces y la
administración del sistema judicial. En términos políticos, el sistema judicial era
marginal y relativamente cómplice del régimen. No podía esperarse de él el control
de la legalidad de los actos de los poderes públicos o la garantía de los derechos
individuales (Pérez Perdomo 2007:7). La dependencia política de los jueces ha
sido un rasgo fundamental del sistema judicial venezolano, muy vinculado con el
funcionamiento del sistema político institucional. Entre los años 1958 y 1969 los
jueces eran designados por períodos constitucionales (Ley Orgánica del Poder
Judicial de 1956, art. 11), es decir, su designación se correspondía con la del
Presidente de la República y los parlamentarios. Durante ese período de cinco
años no podían ser destituidos sino por las causales establecidas en la ley (…). El
régimen se consideraba provisional mientras se producía la ley de Carrera
Judicial. Los jueces instructores eran de libre designación y remoción por parte del
Ministro de Justicia.

Principios fundamentales que rigen el Poder Judicial


Principio de Imparcialidad.
Como garantía de una Tutela Judicial efectiva para todos los Ciudadanos a través
de la Constitución, la normativa reguladora del Poder Judicial aboga por la
intervención de Jueces y Magistrados para entrar a conocer y para la decisión
respecto a asuntos en los que pudiera tener interés como parte, sea a título
personal o en calidad de representantes de otras personas. En el caso de que se
produjera un incumplimiento de esta premisa, los Jueces y Magistrados se
encontrarían en la obligación de abstenerse de conocer o decidir sobre tales
asuntos. Si llegado este supuesto no lo hiciera, podrían ser recusados por la parte
que entienda que, en caso de que sea dicho Juez o Magistrado quien decida
sobre el asunto, pudiera no ser imparcial por tener alguna relación con la otra
parte.
Será un Tribunal jerárquicamente superior quien deba decidir sobre el denominado
Incidente de Recusación y, en caso de que se considere fundamentado el
planteamiento, apartará de la causa al Juez o Magistrado recusado.
Se consideran causas de recusación, entre otras, las siguientes:
La existencia de amistad íntima o enemistad manifiesta del Juez o Magistrado con
las Partes o sus Letrados, Procuradores, Peritos y Testigos;
La existencia de Parentesco hasta el cuarto o segundo grado consanguíneo,
según los casos, con las mismas personas.
Principio de Independencia.
Los juzgados y tribunales son independientes de toda autoridad o persona en el
desempeño del ejercicio de su potestad jurisdiccional, incluso respecto de
Tribunales Superiores y de los Órganos de Gobierno del propio Poder Judicial.
Principio de Legalidad.
Los Jueces y Magistrados se encuentran sujetos a la Constitución Española, así
como al resto del Ordenamiento Jurídico, tanto dentro como fuera del ejercicio de
sus funciones jurisdiccionales, de la misma forma que el resto de Autoridades y
que el conjunto de los Ciudadanos.
Principio de Responsabilidad.
Tanto los Jueces como los Magistrados son responsables de forma personal por la
comisión de infracciones de tipo disciplinario y penal que cometan en el ejercicio
de sus funciones.

Esta responsabilidad sólo puede exigirse por la vía disciplinaria que legalmente se
encuentre establecida, sin que pueda haber interferencia por parte del Poder
Ejecutivo o Legislativo o, en su defecto, a través del Procedimiento Penal
Ordinario.
Principio de Inamovilidad.
Los Jueces y Magistrados solamente pueden ser trasladados, suspendidos,
separados no jubilados por las causas establecidas en la ley y con las garantías
que en ésta también se prevén, por lo que tienen la consideración de inamovibles.
Ello implica que, fuera de dichas causas y con arreglo a ese procedimiento, nadie
puede impedir a un Juez o Magistrado, sea de forma temporal o definitiva, la
permanencia en su cargo y el libre ejercicio del mismo, es decir, se prohíbe toda
forma de interferencia en la Carrera Judicial.
Principio de Contradicción.
Inspira el desarrollo de los Procesos Judiciales e implica la posibilidad de la que
disponen las partes de discutir los aspectos jurídicos y fácticos de la controversia
en el marco del propio Proceso.
La autonomía financiera e independiente
El Poder Judicial es independiente, lo que significa que sus decisiones no pueden
ser interferidas, ni impedidas por lo demás poderes públicos.
En garantía de este precepto, el código de ética del juez venezolano establece
que las decisiones de los magistrados y jueces, en la interpretación y aplicación de
la ley y el derecho, sólo podrán ser revisadas por los órganos jurisdiccionales
competentes mediante los recursos procesales y dentro de los límites del asunto
sometido a su conocimiento y decisión, por lo que en ningún caso podrá
sancionarse disciplinariamente a un juez por sus decisiones o por los fundamentos
de ellas, salvo que en la alzada o en la casación o en la sentencia de juicio de
amparo se critique como craso error la decisión o cuando en forma expresa en
cualquiera de esas instancias se solicite la aplicación de una sanción
En una sentencia de Sala Constitucional se pronunció en torno a la autonomía del
Poder Judicial, reafirmado su autonomía, señalando que está no opera solamente
en el orden interno del país, frente a los demás Poderes Públicos, sino también
frente a los organismos internacionales, de los cuales no depende ni está
subordinado, excepto en materia de asistencia judicial recíproca y por tanto, no
reconoce que ningún organismo internacional pueda juzgarlo ni que encuentre en
una situación jerárquica superior.
Autonomía
El Tribunal Supremo de Justicia gozará de autonomía funcional, financiera y
administrativa.
La autonomía organizativa es la potestad para definir, establecer y ejecutar su
estructura organizativa y el estatuto de carrera de su personal. Por su parte, la
autonomía funcional y administrativa, es la potestad que tiene el Tribunal Supremo
de Justicia de definir como establecer y ejecutar las modalidades de ejercicio de
sus competencias, así como suscribir y ejecutar los contratos y ordenar los gastos
inherentes a su funcionamiento.

Es competencia del Tribunal Supremo de Justicia, dentro del ámbito de su


autonomía funcional, dictar las normas concernientes a los derechos y
obligaciones de los empleados a su servicio y organizar el sistema de
administración de dicho personal, y nombrar y remover a los secretarios,
alguaciles y personal a su servicio, a tenor del artículo 6 numeral 10 y 14 de su
Ley orgánica.
Partida presupuestaria mínima asignada al Poder Judicial
El presupuesto nacional le asignará al sistema de Justicia una partida anual
variable no menor del 2% del presupuesto ordinario nacional para su efectivo
funcionamiento el cual no podrá ser reducido ni modificado sin autorización previa
de la Asamblea Nacional. Existe aquí una diferencia con el situado constitucional
asignado a los Estados, que al igual que la partida presupuestaria del Poder
Judicial, es una partida fija pero la Constitución establece en su artículo 167
numeral 4 que en caso de variaciones los ingresos del Fisco Nacional que
impongan modificación del Presupuesto Nacional, se efectuará un reajuste
proporcional del situado. Según se desprende del texto constitucional, la partida
destinada para cubrir los gastos de funcionamiento del Poder Judicial es fija y no
podrá ser modificada ni reducida sin autorización previa de la Asamblea Nacional.
Es atribución del Tribunal Supremo de Justicia, de conformidad con el artículo 6
numeral 4 de la Ley orgánica que rige sus atribuciones cómo elaborar y ejecutar
su propio presupuesto y el del Poder Judicial.
finalmente, la norma señala que el Poder Judicial no está facultado para
establecer tasas, aranceles, ni exigir pago alguno por sus servicios, lo cual está
consonancia con lo establecido en el artículo 26 de la Constitución, qué establece
que el Estado garantizará una justicia gratuita.

La función jurisdiccional
La jurisdicción es la función pública de administrar justicia, en manada de la
soberanía del Estado y es ejercida por un órgano especial, según refiere
Hernando Devis Echandía. Tiene por fin la realización o declaración del derecho y
la tutela de libertad individual y el orden jurídico, mediante la aplicación de la ley a
los casos concretos con la finalidad de lograr armonía y la paz social. Por lo tanto,
la potestad de administrar justicia es función de uno de los poderes públicos
nacionales, y ella emerge de la soberanía popular como lo reconoce la exposición
de motivos al explicar en su forma sucinta la fórmula estatuida en la constitución
en el artículo 253 de nuestra carta magna venezolana objeto de estos
comentarios:"...la potestad de administrar justicia como es una función que emana
de los ciudadanos y que se imparte en nombre de la República por autoridad de la
ley."
La norma señala que corresponde a los órganos del Poder Judicial conocer de las
causas y los asuntos de su competencia mediante los procedimientos que
determinen las leyes, y ejecutar o hacer ejecutar sus sentencias.

El Código de Ética del Juez Venezolano establece que la justicia debe impartirse
mediante los procedimientos establecidos en la ley, sin dilaciones indebidas ni
reposiciones inútiles y en las decisiones judiciales prevalecerá la justicia y se
observarán las formalidades que la ley determine para preservar la igualdad de las
partes, la legalidad, el debido proceso y demás garantías constitucionales, todo lo
cual conduce a la tutela judicial efectiva.
En este orden de ideas la Ley Orgánica del Poder Judicial, en su artículo 10,13
corresponde al Poder Judicial conocer y juzgar, salvo las excepciones
expresamente establecidas por ley, las causas y asuntos civiles mercantiles,
penales, del trabajo, de menores, de militares, políticos, administrativos y fiscales
como cualesquiera que sean las personas que intervengan, decidir los
definitivamente y ejecutar o hacer ejecutar las sentencias que dictar.
de igual manera cómo concluye la norma como corresponde al Poder Judicial
intervenir en todos los actos no contenciosos indicados por la ley, y ejercer las
atribuciones correccionales y disciplinarias señaladas por ella.

Organización del Poder Judicial


Señala la Constitución que la administración de Justicia conforma un sistema
constituido por: a ) el Tribunal Supremo de Justicia, qué es la cabeza del Poder
Judicial; b ) los demás tribunales que determine la ley, esto es los órganos
jurisdiccionales que en las distintas materias, grados de instancias, administra la
justicia; c ) el Ministerio Público, qué tiene a su cargo el ejercicio de la acción
penal para la sanción de los delitos y las faltas, en un sistema acusatorio en el
cual el estado, a través del Ministerio Público, presumen la tarea de acusar al
autor del hecho punible para que sea juzgado y sentenciado por los tribunales
competentes; d ) la Defensoría Pública, qué tiene a su cargo la defensa de oficio
de las personas acusadas por el Ministerio Público de cometer delitos, y que no
tienen recursos económicos para pagar un defensor privado que sostenga y
represente sus derechos e intereses frente a la acusación; e ) los órganos de
investigación penal, es decir, la Policía Científica, Penal y Criminalística, que tiene
a su cargo la investigación de los delitos para recabar las pruebas del cuerpo del
delito y la plena identificación de los autores del hecho punible, bajo la superior
dirección del Ministerio Público, objeto de que este pueda fundamentar
debidamente su acusación; f ) los auxiliares y funcionarios de justicia, esto es
como secretarios, escribientes, peritos, prácticos y asesores, que contribuyen con
el juez en la sustancia del proceso y evacuación de las pruebas y que en la
ejecución de medidas cautelares y ejecutivas que garanticen la tutela judicial
efectiva del derecho; g ) el sistema penitenciario qué es el encargado de ejecutar
las penas que ordenen los jueces y la rehabilitación del reo; h ) los medios
alternativos de Justicia, entendidos portales, los procedimientos no jurisdiccionales
para solucionar un conflicto de índole civil, familiar, mercantil o penal, al cual
pueden recurrir voluntariamente las partes involucradas en su propósito de buscar
una solución amigable que tenga fin a su controversia, por medio de técnicas
específicas aplicadas por el especialista, dentro del cual se le atribuye el arbitraje
como la mediación y la conciliación, que son procedimientos voluntarios a los
cuales se someten dos o más personas involucradas en un conflicto como
asistidas por un tercero imparcial, llamado árbitro como mediador o conciliador,
que contribuye a su solución, mediante la sentencia derecho o de equidad, en el
caso de arbitraje o qué propicia la celebración de un acuerdo que ponga fin al
conflicto en este caso de la mediación y la conciliación; i) los ciudadanos que
participan en la administración de Justicia conforme a la ley como tal es el caso de
los testigos, escabinos y jurados, que son ciudadanos llamados a colaborar con la
administración de justicia; y j los abogados autorizados para el ejercicio
profesional del derecho, que asumen el carácter de apoderados o asistentes del
demandante o del demandado en los juicios civiles y mercantiles y defensores o
acusadores en materia penal, y que colaboran con los órganos jurisdiccionales en
la realización de la justicia.

El Tribunal Supremo de Justicia


El Tribunal Supremo de Justicia está conformado por seis salas, cada una de ellas
conformada por 5 magistrados, con la excepción de la Sala Constitucional, que se
encuentra conformada por 7 magistrados. Las salas son: Sala de Casación Civil,
Sala de Casación Penal, Sala de Casación Social, Sala Político-Administrativa,
Sala Electoral y Sala Constitucional. Cuando se reúnen los 32 magistrados, se
conforma la Sala Plena.
El Tribunal Supremo de Justicia, es el máximo tribunal de Venezuela. Está
formado por 32 magistrados. El magistrado presidente será un miembro de la
Junta Directiva, que estará conformado por el Presidente de cada una de las
Salas.
Sus miembros son elegidos por la Asamblea Nacional por un periodo de 12 años,
sin derecho a reelección. El actual presidente del TSJ es el Dr. Maikel José
Moreno Pérez.

Requisitos, duración de mandato y forma de elección de los


magistrados
Los requisitos que deben reunir una persona para ser magistrado del
Tribunal Supremo según la Constitución:
1) tener la nacionalidad venezolana por nacimiento. 2) ser persona de
reconocida honorabilidad. 3) ser jurista de reconocida competencia, gozar de
buena reputación como haber ejercido la abogacía durante mínimo de 15 años y
tener un título universitario posgrado en materia jurídica o haber sido profesor
universitario en ciencia jurídica durante un mínimo de 15 años y tener la categoría
de profesor titular o ser o haber sido juez superior en una especialidad
correspondiente a la sala para la cual se postula como mínimo de 15 años en el
ejercicio de la carrera judicial, y reconocido prestigio en el desempeño de sus
funciones. 4) cualquiera otros requisitos establecidos por la ley.
A estos requisitos se le agregan los señalados en el artículo 7 de la Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, que son:
1) Están en plena capacidad mental. 2) No haber sido sometido al
procedimiento administrativo sancionatorio o sancionatorio mi juicio ni haber sido
condenado mediante el correspondiente acto o sentencia definitivamente firme. 3)
Renunciar a cualquier militancia político partidista. 4 ) No tener vínculo, hasta el
cuarto grado de consanguíneo dado el tercer grado de afinidad, con los
magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, con el presidente y vicepresidente
del Ejecutivo de la República, los ministros del ejecutivo nacional como el fiscal
general República como el defensor del pueblo y el contralor general de la
república. 5) No estar Unido por matrimonio ni tener Unión estable de hecho con
alguno de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. 6) No realizar alguna
actividad incompatible con las funciones y atribuciones de los magistrados de
conformidad con la ley.
Los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia serán elegidos por un
único período de 12 años.
El procedimiento para la elección
La Constitución remite a lo que establezca en esta materia la Ley Orgánica
del Tribunal Supremo de Justicia e indica que podrán postularse candidatos ante
el comité de postulaciones judiciales, por iniciativa propia o por organizaciones
vinculadas con la actividad jurídica.
El comité de postulaciones, oída la opinión de la comunidad como efecto
hará una preselección para su presentación al Poder Ciudadano, el cual efectuará
una segunda preselección que será presentada a la asamblea nacional como la
cual efectuará una tercera preselección para la decisión definitiva.
En este punto, La Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia en su
artículo 7 establece qué recibida la segunda preselección que consigne el Poder
Ciudadano, en sesión plenaria, convocada, por lo menos, con tres días hábiles de
anticipación como la asamblea nacional, con el voto favorable de las 2/3 partes de
sus miembros como hará la selección definitiva.
La Constitución indica que los ciudadanos podrán ejercer fundadamente
objeciones a cualquiera de los postulados ante el comité de postulaciones
judiciales o ante la asamblea nacional, con lo cual da cabida al derecho a la
participación ciudadana en el proceso de selección de los magistrados.
El artículo 265 de nuestra carta magna establece los causales de remoción
de los magistrados. la norma establece que los magistrados del Tribunal Supremo
de Justicia podrán ser removidos por la asamblea nacional mediante la mayoría
calificada de las dos terceras partes de sus integrantes, previa audiencia
concebida al interesado, en caso de falta grave ya calificadas por el Poder
Ciudadano, en los términos que la ley establezca.
Las causales de destitución de los magistrados del Tribunal Supremo de
Justicia cómo son las establecidas en el artículo 11 de la Ley Orgánica del Poder
Ciudadano: 1) cuando atenten, amenacen, o lesión en la ética pública y la moral
administrativa establecida en la presente ley, 2) cuando incurran en algunas de las
causales de destitución del cargo previsto en el código de ética del juez
venezolano o jueza venezolana. 3) cuando actúen con grave e inexcusable
ignorancia de la Constitución, de la ley y del Derecho. 4) cuando adopten
decisiones que atenten o lesionen los intereses de la nación. 5) cuando violen,
amenacen, o menoscaben los principios fundamentales establecidos en la
Constitución de la República bolivariana de Venezuela, 6) cuando lleven a cabo
activismo político partidista, gremial, sindical o de índole semejante, o realicen
actividades privadas lucrativas incompatibles con su función por si, o por
interpuesta persona, o ejerza cualquier otra función pública, a excepción de
actividades educativas.

Atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia


Según la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el artículo 266:
Son atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia:
1. Ejercer la jurisdicción constitucional conforme al Título VIII de esta Constitución.
2. Declarar si hay o no mérito para el enjuiciamiento del Presidente o Presidenta
de la República o quien haga sus veces y, en caso afirmativo, continuar
conociendo de la causa previa autorización de la Asamblea Nacional, hasta
sentencia definitiva.
3. Declarar si hay o no mérito para el enjuiciamiento del Vicepresidente Ejecutivo o
Vicepresidenta Ejecutiva, de los o las integrantes de la Asamblea Nacional o del
propio Tribunal Supremo de Justicia, de los Ministros o Ministras, del Procurador o
Procuradora General, del Fiscal o la Fiscal General, del Contralor o Contralora
General de la República, del Defensor o Defensora del Pueblo, los Gobernadores
o Gobernadoras, oficiales, generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional y
de los jefes o jefas de misiones diplomáticas de la República y, en caso afirmativo,
remitir los autos al Fiscal o la Fiscal General de la República o a quien haga sus
veces, si fuere el caso; y si el delito fuere común, continuará conociendo de la
causa hasta la sentencia definitiva.
4. Dirimir las controversias administrativas que se susciten entre la República,
algún Estado, Municipio u otro ente público, cuando la otra parte sea alguna de
esas mismas entidades, a menos que se trate de controversias entre Municipios
de un mismo Estado, caso en el cual la ley podrá atribuir su conocimiento a otro
tribunal.
5. Declarar la nulidad total o parcial de los reglamentos y demás actos
administrativos generales o individuales del Ejecutivo Nacional, cuando sea
procedente.
6. Conocer de los recursos de interpretación sobre el contenido y alcance de los
textos legales, en los términos contemplados en la ley.
7. Decidir los conflictos de competencia entre tribunales, sean ordinarios o
especiales, cuando no exista otro tribunal superior o común a ellos en el orden
jerárquico.
8. Conocer del recurso de casación.
9. Las demás que establezca la ley. La atribución señalada en el numeral 1 será
ejercida por la Sala Constitucional; las señaladas en los numerales 2 y 3, en Sala
Plena; y las contenidas en los numerales 4 y 5, en Sala Político administrativa. Las
demás atribuciones serán ejercidas por las diversas Salas conforme a lo previsto
en esta Constitución y en la ley.

El gobierno y al administración del Poder Judicial


Corresponde al tribunal supremo de Justicia la dirección coma el gobierno y la
administración del poder judicial como la inspección y vigilancia de los tribunales
de la República y de las defensorías públicas.
Para el ejercicio de estas atribuciones del Tribunal Supremo en pleno creará una
Dirección Ejecutiva de la Magistratura, con sus oficinas regionales.
Para comprender cabalmente el proceso de la restructuración del Poder Judicial
con motivo de la entrada en vigencia de la Constitución de 1999 coma es preciso
conocer el proceso transitorio que hubo desde la instalación de la Asamblea
Nacional Constituyente hasta que entró en funcionamiento la Dirección Ejecutiva
de la Magistratura. Este órgano tiene a su cargo la dirección coma el gobierno y la
administración del poder judicial coma y la inspección y vigilancia de los tribunales
de la República y de las Defensorías Públicas.

Jurisdicción Ordinaria y Jurisdicciones Especiales


La jurisdicción ordinaria, conforme a lo dispuesto en el artículo 61 de la Ley del
Poder Judicial, le corresponde a la Corte de Apelaciones, a los tribunales
Superiores, juzgados de Primera Instancia y de Municipio.
La Corte de Apelaciones son tribunales colegiados constituidos por tres jueces
profesionales, quienes en su seno deberán designar un presidente que durará un
año en el ejercicio de su cargo, pudiendo ser reelegido. Los tribunales Superiores
son unipersonales, conformados por un juez, un secretario y un alguacil. En
materia penal, según la competencia, existe el tribunal de Control, conformado por
un juez, un secretario y un alguacil. El tribunal de Juicio puede estar constituido en
unipersonal o mixto, el primero conformado por un juez, un secretario y un
alguacil, y el segundo, conformado por un juez presidente y dos escabinos, un
secretario y un alguacil.
Los juzgados de Municipio actúan como tribunales unipersonales. Conocen en
Primera Instancia de las causas civiles y mercantiles cuyos intereses calculados
según las disposiciones del Código de Procedimiento Civil, no exceda de cinco
millones de bolívares.
La jurisdicción mercantil es una jurisdicción de carácter ordinaria, y su
competencia está contemplada en el artículo 1.090 del Código de Comercio.
La jurisdicción penal es también de carácter ordinario, es ejercida por los
tribunales de control, unipersonales y mixtos de juicio, los tribunales de ejecución
asó como las cortes de apelaciones, y se encuentran organizados en
circunscripciones judiciales y en dos instancias.
En el nuevo proceso penal, se encuentran cuatro fases: preparación o
de investigación; fase intermedia, fase de juicio y fase de ejecución.
En la Jurisdicción especial tenemos:
La administración de justicia, a la par de la jurisdicción ordinaria, es ejercida
igualmente por la jurisdicción especial, conformada por los tribunales que se
señalan a continuación:
Jurisdicción electoral. Conforme a lo establecido en el artículo 297 de la
Constitución de la República, es aquella ejercida por la sala Electoral del Tribunal
Supremo de Justicia y los demás tribunales que determine la ley, quien se encarga
de todo lo relativo a la materia electoral.
Jurisdicción de Protección del niño y del adolescente. Le ha sido atribuido a los
tribunales del Niño y del Adolescente y a la sala Social del Tribunal Supremo de
Justicia. Estos tribunales se encuentran constituidos por las salas de juicios y una
corte superior, quienes contarán con un presidente y un secretario. Cada sala de
juicio está conformada por jueces profesionales que conocen directa y
unipersonalmente de los asuntos que le sean asignados por el presidente. La
corte superior está integrada por una o más salas de apelaciones, formado por
tres jueces profesionales, quienes actuarán colegiadamente para conocer el
recurso de apelación asignado por el presidente.
Jurisdicción bancaria. Esta jurisdicción especial fue creada conforme a la
resolución 147 emanada del extinto Consejo de la Judicatura, de fecha 21 de
febrero de 1995, modificada posteriormente mediante Resolución número 149, de
fecha 1 de marzo de 1995, emanada del organismo antes señalado. Se encuentra
conformada por dos tribunales unipersonales, con sede en la ciudad de Caracas y
competencia nacional, y son el juzgado séptimo y noveno de Primera Instancia en
lo Civil y Mercantil Bancario. Se encargarán de conocer y decidir en forma
exclusiva y excluyente de los demás tribunales de la República, de litigios
derivados de las actividades y operaciones a que se refiere la Ley General
de Bancos y otras Instituciones Financieras, y demás leyes que regulan las
instituciones financieras y la emergencia financiera, demás asuntos civiles y
mercantiles en los que sea parte un banco o institución financiera.
Jurisdicción arbitral. Conforme a la Ley de Arbitraje Comercial, es ejercida por
árbitros institucionales o independientes, tal como lo señala el artículo 2º eiusdem,
siendo los primeros aquellos realizados en la Cámara de Comercio y cualesquiera
otras asociaciones internacionales existentes, organizaciones vinculadas a
actividades económicas industriales, organizaciones cuyo objeto se encuentre
relacionado con la promoción de la resolución alternativa de conflictos,
universidades e instituciones superiores académicas y, las demás asociaciones y
organizaciones que se crearen con posterioridad a la vigencia de esta ley, que
establezcan el arbitraje como uno de los medios de solución de las controversias.
Jurisdicción de los tribunales de paz. Esta jurisdicción se encuentra a cargo de
tribunales unipersonales ubicados en cada una de las parroquias que integren la
división político territorial de los municipios, tal como lo dispone el artículo 1º de la
Ley Orgánica de Tribunales y Procedimiento de Paz, y conforme a lo normado en
el artículo 258 de la Constitución de la República.
Jurisdicción Laboral. Está a cargo de los tribunales de Primera Instancia y
Superiores Laborales, quienes actúan como tribunales unipersonales. Conocen de
los procedimientos de estabilidad laboral, prestaciones sociales, recursos de
nulidad contra los actos administrativos del Ministerio del Trabajo o Inspectoría del
Trabajo, recursos de amparo.
Jurisdicción de pueblos indígenas. Conforme a lo previsto en el artículo 260 de la
Constitución Bolivariana, ha sido autorizado a las autoridades legítimas de los
pueblos indígenas para aplicar en su hábitat, instancias con bases en sus
tradiciones ancestrales y que sólo afectan a sus integrantes, según sus propias
normas y procedimientos, siempre que no sean contrarios a la Constitución, a la
ley y al orden público.
Jurisdicción Contenciosa. Conforme a lo previsto en el artículo 259 de la
Constitución, esta jurisdicción es ejercida por el Tribunal Supremo de Justicia y los
demás tribunales que señale la ley, quienes se encargarán de anular los actos
administrativos generales o individuales contrarios a derecho, incluso por
desviación de poder. Estos tribunales pueden condenar el pago de sumas
de dinero y reparación de daños y perjuicios originados
en responsabilidad administrativa, conocerán igualmente de reclamos por la
prestación de servicios públicos, así como disponer de lo necesario para el
restablecimiento de las situaciones judiciales subjetivas lesionadas por la actividad
administrativa. Esta jurisdicción se encuentra conformada por tribunales
administrativos, ordinarios y especiales. Dentro de los primeros encontramos: la
sala Político-administrativa del Tribunal Supremo de Justicia; la Corte de Primera
en lo Contencioso-administrativo; tribunales superiores civiles y Contencioso-
administrativo.
Por su parte, la jurisdicción Contencioso-administrativa especial se encuentra
conformada por el tribunal de la carrera administrativa; tribunales contenciosos
tributarios; tribunales de hacienda pública; tribunales agrarios.
Jurisdicción penal militar. Se encuentra establecida en el artículo 261 de la
Constitución de la República, la cual forma parte del Poder Judicial. Será ejercida
por jueces seleccionados por concurso, correspondiéndole la
competencia, organización y modalidades de funcionamiento que sigue
el sistema acusatorio de acuerdo al Código de Justicia Militar. En general,
conocen de los delitos cometidos por militares en servicio activo de carácter
militar, dado que los delitos comunes son conocidos por la jurisdicción penal
ordinaria.
Jurisdicción de tránsito. Es una jurisdicción especial que regula todo lo relativo a
las demandas que se intenten con motivo de accidentes de tránsito,
daños materiales a personas o cosas, daños morales ocasionados como
consecuencia de colisiones entre vehículos, entre otros. Esta jurisdicción es
ejercida por los tribunales de Municipio, Primera Instancia y Superiores, quienes
conocerán de las causas conforme a la cuantía del daño causado y en la
circunscripción judicial del lugar donde haya ocurrido el hecho, todo conforme a lo
previsto en el artículo 75 de la Ley de Tránsito Terrestre.
Jurisdicción de hacienda pública. Estos tribunales también son de carácter
especial, conocen de las infracciones de las leyes fiscales castigadas con penas
corporales y en la cual no procediere la liquidación de derechos o impuestos.
Jurisdicción especializada en ejecución de medidas en el Área Metropolitana de
Caracas. Conforme a lo previsto en la Resolución número 1.000, emana del
extinto Consejo de la Judicatura de fecha 19 de julio de 1999, fueron creados
tribunales de municipio especializados en materia de ejecución de medidas, en el
Área Metropolitana de Caracas. Según lo previsto en el artículo 70,
último párrafo de la ley Orgánica del Poder Judicial, se encargarán en forma
exclusiva y excluyente de efectuar o practicar las medidas ejecutivas o preventivas
que dicten los tribunales en materia civil.
Jurisdicción especial en materia de consignaciones de cánones de arrendamiento.
Conforme a la Resolución número 100, emanada del extinto Consejo de la
Judicatura de fecha 19 de julio de 1999, fue creado un juzgado especializado en
recibir las consignaciones de arrendamiento de inmuebles, en la materia regulada
en el derogado Decreto Legislativo sobre Desalojo de Viviendas. Tiene sede en
Caracas, y conoce en forma exclusiva y excluyente de todos los demás tribunales
de las consignaciones referidas.
Conclusión
Basados en lo analizado en esta disertación digital, queda en evidencia la
importancia de contar con tribunales ordinarios y especiales que sufraguen como
la voz de la sociedad en la administración judicial. Además, lo beneficioso de tener
un marco legal que regule las conductas de dichas instancias para así evitar
querellas o tener ambigüedades en el ejercicio de las funciones de las justicia.
Menester es respetar las normas escritas en la ley eludir sus sanciones y
dedicarse a lo que nos compete que no es más que la vida pública y funciones
para garantizar el mandato constitucional de ejercer el poder por el cual son
elegidos las personalidades de jueces y magistrados.
Referencias Bibliográficas
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999: Gaceta oficial de la
República Bolivariana de Venezuela, Nº 36.860 (Extraordinaria) Diciembre
30,1999.
Zambrano, F, (2006), Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
1999. Comentada, Caracas, Venezuela: Editorial Atenea.
Rengel-Romberg, A, (2004), Teoría General del Proceso, Caracas.

Referencias Electrónicas
Tribunal Supremo de Justicia. En Wikipedia. Recuperado el 13 de abril de 2020 de
https://es.wikipedia.org/wiki/Tribunal_Supremo_de_Justicia_de_Venezuela

También podría gustarte