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Reseña de Ricardo Salas del Libro de Jean Ladrière, L’Ethique dans l’univers de la
rationalité, Quebec, Artel-Fides, 1997.

Este libro recoge una serie de conferencias de ética que fueron redactadas en
circunstancias particulares principalmente entre los años 1990 y 1996, aunque existen
algunos otros artículos de los años anteriores sobre la temática y se divide en tres partes.
El objetivo general consiste en contribuir a la problemática de la normatividad ética en
el contexto de “la racionalidad de lo construido”.

Según la introducción el problema principal tiene que ver con un desplazamiento de la
constitución de la idea de razón, que ha pasado desde un momento subjetivo a otro
objetivo, que se encuentra en los procesos de intervención realizados por la ciencia y la
técnica modernas. Esta última está en el inicio de la amplificación sistemática de las
mediaciones de la acción. Lo mismo ocurre en el plano de las instituciones modernas
que forman parte de un proceso de elaboración voluntarista, que obedece a planes pre-
establecidos y fundados en principio sobre los */+cálculos de optimalidad

Así se constituye un universo, hecho a la vez de estructuras abstractas, de dispositivos
materiales y de instituciones de tipo sistémico, que se sobreponen al universo natural y
que es habitado por una razón objetiva original, en la cual no se puede ver ni una simple
imagen de la razón que está en nosotros ni una simple reduplicación de la que está en la
naturaleza. Ella es el producto de una actividad constructiva, pero se desprende de ella y
se constituye en forma autónoma de la razón (que se puede denominar “racionalidad de
lo construido”), portadora de una dinámica propia e imponiéndole a la acción las
limitaciones de sus propias leyes de funcionamiento.

La acción juega evidentemente un rol decisivo en la construcción de este universo que
está siempre en curso. La acción esta cada vez más obligada de contar porque es una
mediación inevitable y porque tiene incidencia en sus orientaciones, sugiriendo
finalidades preferenciales y creando situaciones cuyo sentido es bastante incierto, por
ejemplo la energía nuclear, en biología fundamental y en medicina, por los negocios, la
ecología y a la aplicación de las ciencias humanas. Se ha pasado desde una fase de
inquietud a la elaboración sistemática de una “ética aplicada”.

Es así como todo el ámbito de la intervención tecnológica y todo el universo producto
de la racionalidad de lo construido que generan situaciones bastante inéditas aparecen
relevantes para una preocupación ética. Es así como lo posible deviene real, la acción no
puede esperar. Es preciso, antes que ocurran efectos moral y materialmente desastrosos,
que se elaboren normas precisas y que sean sancionadas por disposiciones jurídicas e
institucionales.

Esto plantea un doble problema: por una parte el problema y la metodología apropiada
para la elaboración de las normas y por otra parte el problema del acuerdo intersubjetivo
sobre las reglas que se imponen a la práctica. Estos dos problemas están ligados porque
un acuerdo sobre las normas, aunque sea parcial, presupone un acuerdo sobre los
procedimientos de elaboración. En este sentido, la norma es una mediación entre la
consideración (visée) ética, en tanto que pertenece constitutivamente a la existencia
humana y las situaciones en relación a las cuales la acción debe decidir. Esto implica

El nudo central de este libro es la acción considerada como mediación. Se trata recordar en que consiste la problemática ética en tanto que tal. mientras que el término “Etica” puede ser utilizado para designar el aspecto objetivo. El ser humano. La . ella es una realidad vacilante y temporal: ella es. las reglas de la acción en tanto reconocidas interiormente por el sujeto que actúa-. la proyecta. que la acción las ha suscitado construyendo el mundo de la racionalidad. La dimensión ética de la existencia. desde el fondo del futuro. pero por este mismo hecho relativamente indeterminadas. La normatividad puede ser subjetiva y objetiva. La ética es una dimensión de la existencia. Pero si la conciencia es bien real que se expresa a través de sus operaciones. pero al mismo tiempo ella no es más y por otra parte. • Dimensión ética. Ella se vive en la inestabilidad. en cualquier caso ambas pueden ser diferenciadas. y lo hace en tres partes: la significación de la expresión “dimensión ética”. El termino ética se tiende a imponer en las discusiones que tratan de las orientaciones de la acción.. en tanto que ser biológico. sin duda. qué es una problemática ética. 202). pero lo que lo caracteriza propiamente es que es una conciencia. en segundo lugar. Pero existe otra distinción que está presente en el uso actual: la ética es esencialmente considerada por una propuesta que tiene un carácter global. en esta perpetua fuga hacia delante que la proyecta hacia lo que. La nueva tarea debe apoyarse sobre una reflexión de carácter fundamental precisamente relativa a las condiciones de la mediación. relativamente precisas que son relativas a un tipo de situación bien circunscritas. El término moral podría ser utilizado para designar el aspecto subjetivo de la normatividad de la acción –es decir. y existencia esta tomado como el modo de ser característico del hombre en tanto que es radicalmente distinto de las cosas. históricamente situadas. en la tensión. en el desequilibrio. Esto se encuentra en Sí mismo como Otro de Ricoeur cuando define la ética como la “propuesta de una vida realizada” y la moral como “articulación de esta propuesta en normas caracterizadas a la vez por la pretensión de la universalidad y por un efecto de limitación” (p. Es en la espera de sí misma que la conciencia se experimenta primordialmente. ella no es aún. Este libro está dividido en tres partes: */+ 1. y esto es porque a través de la mediación ella pone concretamente en relación la determinación fundamental que viene desde la profundidad de lo originario y que constituye el ser humano como ser ético y estas determinaciones contingentes. Existe una cierta ambigüedad entre los términos “ética” y “moral”. Mientras que la moral está esencialmente constituida por normas. puede ser considerado una cosa entre cosas. pero en términos generales se pueden utilizar como semánticamente equivalentes. dicho de otra manera cuando la norma es la regla de la acción en tanto que es un dato cultural. La cuestión central es la idea de “normatividad” que está presente en ambas. y cuáles son los desafíos de la ética.. El capítulo 1 trata de la problemática ética en general. 2 que ya no basta ni la simple invocación de principios ni el análisis de situaciones.

según su doble modalidad. el cumplimiento de la existencia es una tarea que es confiada a la existencia misma a través de un proceso en que ella está llamada a ponerse ella misma en juego bajo su propia responsabilidad. La propuesta de la “vida buena”. se puede decir que el bien del ser humano es la realización integral de la humanidad en él distinción a plantear. Pero este análisis es un aún formal. por la que ella puede contribuir a forjarse a sí misma. Pero la determinación de las normas. en interacción los unos con los otros. es la tarea de la moral de traducir esta propuesta en normas determinadas. La cuestión esencial de la existencia es completar el intervalo que separa su ser efectivo y su futuro. • Desafíos de la ética. La existencia en su efectividad es incoativa no es aún su ser integral que está por venir. el movimiento que plantea la existencia hacia delante de sí misma tiene un sentido que es llevarla a su bien. Ellos dicen la normatividad de la norma que había sido ya expuesto por Kant en el criterio de universalidad. es decir la responsabilidad que le es confiada en relación a su propio ser. La “vida buena” implica un reconocimiento previo de los otros seres humanos como existentes: el reconocimiento del otro como sujeto ético presupone el reconocimiento del otro como existente. en el criterio de la interrelacionalidad. tiende la dinámica existencial. • Problemática ética. Esto implica un hecho fundamental la distribución de la existencia en una pluralidad de existentes. deben efectuarse según principios. La función de estas normas es proporcionar indicaciones que especifican la propuesta de una “vida buena”. estos principios tienen un rol de me*/+diación entre la propuesta ética y la formulación de las normas concretas de acción. si quieren ser racionales. constitutiva de la ética. Dicho de otra manera. en definitiva. La expresión “la vida buena” designa precisamente una forma de vida en la que la existencia se confiere efectivamente la cualidad que tiene en su vocación darse. En segundo lugar. En primer lugar. La expresión de esta normatividad son las normas que el existente esta llamado a reconocer como reglas imperativas de su acción. y en el campo de lo posible. . En términos simples. Pero la existencia se da en individuos concretos en los “existentes”. Este es un telos. sino que es verdaderamente iniciativa y por tanto nuevo comienzo. de dar un contenido a la idea del bien. La acción opera en el campo de lo actual. mezclando la iniciativa con lo que viene a su encuentro y se impone a ella como un orden de realidad que ella no ha escogi*/+do La dimensión ética es el componente de la existencia en tanto que le proporciona los principios que deben guiar su acción. La exigencia de la efectividad de la existencia implica una normatividad. Este querer implica la reciprocidad entre un sí mismo y otro. que pertenece al presente. incluye la relación al otro. en el sentido de la moral. Pero hay que hacer dos precisiones acerca del cumplimiento: ella remite a una limitación y una prolongación.. En otras palabras. es decir como portador de una vocación ética tanto a nivel de las relaciones directas y las relaciones indirectas. 3 ética sería uno de los ejes en los que puede ser analizada la existencia en su capacidad de iniciativa. Es por y en la acción que la existencia se proyecta concretamente hacia delante de si misma. Pero entre ambos términos hay una tensión. un término finalizante que indica un hacia que. la problemática ética concierne la adecuación entre el querer profundo de la existencia y su querer efectivo. que pertenece al futuro porque ella no es simple repetición.

que la reflexión filosófica ha intentado clarificar con la idea de “bien” y de “vida buena”. es decir. la relación con el segundo término tiene que ver con la aplicabilidad. que es en la estructura dinámica de la existencia. Empero estos conceptos tienen para la reflexión un carácter formal. ésta es una problemática esencialmente práctica. ¿Pero cuáles son. El juicio moral se inspira de las normas morales disponibles en la tradición del agente y críticamente fundadas en la reflexión ética. es decir se trata de reconocer en sí mismo la ley que dirige la acción. los desafíos éticos?. La razón práctica se constituye por la reflexión de lo que se experimenta en la indeterminación de la acción. Esto presupone una comprensión cognitiva capaz de reconocer en la situación lo que releva o no de una norma. La vida ética es la vida razonable. El problema actual es que las intervenciones actuales alcanzan las bases biológicas de la existencia. Si esto es así. en definitiva. Esta operación es análoga a lo que ocurre en el orden teórico cuando se trata de establecer la validez de una proposición. El proceso de aplicación es complejo y se pueden distinguir al menos dos momentos: el primer momento. 4 Pero. el juicio ético que exigen las normas morales no implican una “aplicación mecánica de una regla”. sino que encuentra su efectividad en las reglas. En este sentido la experiencia moral es anterior a la idea de normatividad. Es la reflexión acerca del estatuto de la normatividad que conduce a la razón práctica a tomar consciencia de sí misma. por lo que ella es instauración de una tarea. (problemática bioética). la norma efectúa la mediación entre el querer profundo. La cuestión de la justificación tiene que ver con el primer término. Pero la acción propiamente humana es condicionada. pero la razón es a la vez comprensión y querer. Esta determinación es práctica. remite a la eticidad de la situación (lo que en la situación implica un juicio ético y llama a una decisión ética. busca esclarecer las condiciones de aplicabilidad de las normas en los contextos que suscitan perplejidad hoy día. Las reglas son las normas concretas de la acción. el deseo de la vida buena y las situaciones singulares en las que se juega efectivamente su destino. un modo de operatividad caracterizado por la autonomía: un agente libre es un agente capaz de darse a sí mismo la ley de su propia acción y actuar únicamente en función de esta ley. tiene que ver con la . sino que entregan orientaciones. sino a través de esquematizaciones que se refiere a tipos de situación. La existencia está encarnada: hay un contexto cosmo-biológico y un contexto cultural e institucional. a saber. Lo que es propiamente constitutivo de esta racionalidad es la capacidad de la norma de prestarse a un proceso de justificación que procede por etapas que permita llegar a un principio primero de justificación de las normas. Pero el verdadero desafío de la vida ética es la determinación de lo humano en el hombre. en el sentido que se efectua en y por la acción razonable. En la estructura de la mediación existen dos términos: el deseo del bien y la situación. Pero la acción es conducida hacia un telos. */+El capítulo 2 plantea que la ética se concentra en dos cuestiones: los fundamentos de la ética y la determinación concreta de normas. la instauración de lo humano. El concepto que nos entrega una indicación de lo que constituye la vida buena es la libertad. que es de naturaleza intuitiva. Pero la normatividad no es una condición general. El segundo momento. La segunda es lo que interesa aquí. pero ellas no se refieren a las circunstancias concretas de manera mediata.

presupone un juicio de pertinencia. Esta capacidad deriva de una dimensión ética de la existencia que contribuye. de manera positiva o negativa. tal como puede ser comprendida por el agente en el contexto cultural en que se encuentra. Este momento intuitivo específico se podría denominar “la competencia ética del espíritu humano”. temporalidad y alteridad en la medida que afecta las condiciones de la co-existencia. El primer método aparte del problema de legitimación que plantea. Esta esquematización con respecto a la realidad histórica concreta es solamente indicativa. por ejemplo los instrumentos de comunicación tecnológica. Pero la cuestión clave siguiendo la reflexión de una eco-ética es: cómo el medio artificial engendrado por la tecnología puede devenir un habitat? Entre el habitat y la existencia debe existir una resonancia. Sea en un momento pre-reflexivo o post-reflexivo hay un momento interpretativo en el que se revela lo constitutivo propio de la situación. porque relevan de “lo construido” por la técnica y no del “orden vivido”. y lleva a una serie de “estados de indeterminaciones éticas”. El objeto puede afectar la existencia en su corporeidad. por la cual la existencia es heredera de sí misma y anticipación de su ser. sino es negativa requiere un ponerse en guardia. su esencia concreta. Esta condición ontológica de la corporeidad se enraíza en la estructura de la temporalidad vivida. En la aplicación de las normas existe una circularidad que muestra la imposibilidad de disociar los momentos constitutivos del proceder ético. que conlleva poner en cuestión la racionalidad de la ética y a la ética misma. Dos métodos interpretativos podrían ser considerados: la decisión y la re-interpretación. no se trata de hacer una re-interpretación bajo la forma de una superteoría que nos haría salir de la perspectiva científica. Lo que se le exige al habitat es favorecer este camino de la existencia hacia su integración. a la constitución cualitativa de la existencia. sino que siguiendo la perspectiva husserliana del “mundo vivido” se trataría de reflexionar sobre las condiciones de originación de las construcciones de la razón científico-técnica. En el cuerpo se encuentran las condiciones de posibilidad de la receptividad y de la iniciativa. Ambos momentos se requieren mutuamente. 5 asunción de la normatividad por parte del agente. Las situaciones en un universo de artefactos son diferentes porque éstas están desprovistas de significación existencial. la asunción normativa. La significación ética depende de cómo el artefacto afecta la finalidad ética de la existencia. Si es positiva sería recomendable. La significación ética del universo tecnológico se puede analizar considerando los artefactos aisladamente y considerando el medio artificial. Este universo de los artefactos deriva de una visión científica de la realidad. en otras palabras. Según como contribuya a este propósito se podrá una significación existencial positiva o negativa. planta una forma de entender el juicio ético como una forma racionalidad procedural muy deficiente. ellas funcionan sobre una superestructura que tiene sus propias leyes de funcionamiento. que prusupone un juicio de pertinencia que presupone una toma de posición ética. La pregunta central es: cómo esta nueva comprensión puede reasumir las significaciones que han sido desvinculadas por el proceso de reducción objetivante propio de la comprensión científica del mundo? Los tres elementos que deben ser tomados en consideración son: la corporeidad y la temporalidad (y la alteridad). que dirige la toma de posición ética. porque hacen intervenir un compromiso. . En este plano la corporeidad es esencialmente afectividad que nos permite reunir el mundo natural y el mundo humano. de armonía. a través de la co-existencia. y exige tener un concepto de una razón “prudencial”. En el segundo.

Se distingue entre la actividad de la ciencia. En tanto que práctica la ciencia está habitada por una normatividad interna regulada por una finalidad. lo decisivo es la asunción efectiva de la normatividad de la norma en la acción. Estas situaciones artificiales plantean problemas éticos realmente nuevos. sino de la pertinencia de la norma en relación a la situación. que se traduce en la exigencia de verificabilidad. siendo siempre relativa y provisoria. Sin embargo. su práctica y como forma de saber. pero ella produce lo que se puede denominar “desestabilización de la ética ya que ella produce una cultura que en sus representaciones teóricas y prácticas es del orden de “lo construido”. Este descubrimiento de la razón permite mostrar a través de la demostración. La validez de estos principios se muestra en la capacidad de guiar la acción. En este camino la razón práctica se inicia a través de la formulación de normas. 6 Los capítulos 2 y 3 consideran la situación de la ética en el contexto específico que ha sido creado conjuntamente por la elaboración de la “visión científica del mundo” y por la construcción del “universo de artefactos”. sino como un medio práctico de introducir una cierta racionalidad en la acción colectiva. que reduce el fenómeno a ciertas propiedades y que. La validación de una proposición normativa conduce a principios primeros –análogos a los de la razón teórica. en esto la ciencia tiene una dimensión ética en cuanto a la fidelidad a esta idea y a los procedimientos que implica. En ambos casos indicados. A partir de aquí se puede plantear el tema de la validez de la acción.que no pueden ser establecidos por vía discursiva. Pero su aplicación no es del orden de la deducción. sino que proviene de una visión intuitiva. Esto es lo que hace que un acto se cualifique éticamente. Esto lleva a tratar de fundar la validez de las normas éticas a partir de los datos empíricos como se encuentra en el . En tanto que saber queda claro que no se puede deducir una proposición normativa de una proposición descriptiva. La razón teórica se descubre ella misma en las prácticas en las que se ha constituido. en última instancia remite a lo que es un discurso verdadero. esta analogía la encontramos en los desacuerdos sobre principios o sobre situaciones de hecho. existe una notable analogía entre razón teórica y razón práctica: la práctica precede la explicitación de los principios. y por último la razón toma conciencia de su naturaleza propia y se reflexiona como componente práctico de la razón. La cuestión que es examinada en el capítulo 3 busca mostrar la problematización y mayor perplejidad que surgen de las nuevas prácticas contemporáneas asociadas a la ciencia. luego intenta vincular las normas particulares relativos a tipos de situación a principios de carácter más general. en particular de la matemática. dado el prestigio que tiene el modo de funcionamiento de la razón científica existe una desconfianza a priori por todo lo que es del orden de la intuición. En este segundo sentido la ciencia no tiene nada que sea anti-ético. sino por una intuición. Al analizar la validez de la acción nos encontramos que existe una analogía con la razón teórica: razón teórica y práctica se constituyen progresivamente a través de una experiencia histórica. pero más esencialmente. de modo que se requiere asumir un metaprincipio normativo. y una confianza excesiva en la virtud de la argumentación y una tendencia a tratar todo problema de legitimación como un problema de validación. es que la verdad de los principios es de tipo intuitivo. Lo mismo ocurre con la práctica argumentativa donde el acuerdo intersubjetivo no es garantía no es una garantía de validez. donde las normas éticas tradicionales no permiten juzgarlas de una manera inmediata. y en este sentido se aleja de las evidencias por las que el hombre se sitúa en el mundo y puede orientar correctamente su acción. pero el acuerdo no depende de una argumentación.

donde ésta tiene la primacía sobre aquélla. La pregunta que permanece es ¿el discurso ético tiene un carácter auto- implicativo?. sino que es un discurso-acción. En resumen. porque el “interés” teórico de la razón es el mismo conducido por el dinamismo fundamental que subyace la vida ética. El discurso ético no es un discurso sobre la acción. Para aclarar esto es preciso distinguir entre el proceso de enunciación y el proceso del enunciado. respecto de cabe hacer o no hacer. Se podría decir que es el desafío en relación al cual se juega el destino de lo humano en el hombre. Decidiendo la figura que se da contribuye a decidir la figura de la humanidad y de aquí su significación universal. ya que estas “situaciones artificiales” están desprovistas de significación existencial. A diferencia de la razón teórica. se dibuja el desafío de la ética es la estructura misma de la existencia que está exigida a ser y a su auto-realización en la corporeidad. La intuición es la aprehensión . que debe ser comprendido como un momento de la acción. es la de un juicio que debe pronunciarse sobre lo que implica. El gran problema es que no existe la evidencia que acompañaba las condiciones habituales de aplicación de las normas. Pero el principal efecto perturbador concierne las condiciones de la aplicación. La cuestión ética. la exigencia de auto-realización que la existencia tiene constitutivamente. El discurso ético tiene dos niveles: fundamentos de la ético y la ética práctica que trata de dar orientaciones relativas a tipos determinados de situación. Para realizar esto la acción tiene un componente instrumental y un componente de fijación de un valor en relación a la auto-constitución de la existencia. El ser humano está obligado a actuar. Esta co-pertenencia determina un modo específico de auto-implicación que hace del discurso un proceder que es en sí mismo ético y que no del orden del saber o de la competencia de un experto. 7 utilitarismo y en el consecuencialismo. la razón práctica remite a una acción. Esto lleva a discutir lo que se ha indicado anteriormente acerca del decisionismo y la re-interpretación. axiológicas. Si la ética está vinculada a la acción y releve de la razón práctica –que es un componente esencial de la razón. La enunciación es el acto en y por el cual se produce el enunciado. esto debiera llevar a la hermenéutica fenomenológica a elaborar una “hermenéutica de lo artificial”. y esto se muestra en el momento decisivo de la decisión en el que la acción se determina y plantea irrevocablemente su elección.pertenece por esencia a todo hombre. El esfuerzo de la razón práctica procede por un equilibrio entre intuición y reflexión. Siguiendo la distinción kantiana entre razón teórica y razón práctica. La imagen científica del mundo y el universo de artificios aparecen situaciones inéditas que vuelven a la acción perpleja. en relación a las condiciones que le afectan. temporalidad y alteridad. En este sentido. pero esto no aparece como un contenido definido por anticipado. Pero al mismo tiempo la razón práctica requiere de principios teóricos para operar. Es preciso indicar que todo discurso tiene un carácter auto-implicativo en la medida que pone un cierto modo de compromiso del locutor. El capítulo 4 plantea la pregunta de si la ética es un saber de especialistas o corresponde esencialmente a todo hombre. Pero si bien estos procesos son distintos y no se recubren es preciso indicar que tienen un elemento común: su co- pertenencia a la ética como “dimensión”. Por último. la razón en tanto razón práctica es razón en la acción y una potencia de orientación. que define el desafío del discurso ético.. la ética es la dimensión en la que la existencia se pone en juego a sí misma en lo que ella hace. Pero en ambos. el que puede tomar la forma de proposiciones normativas. sino como una solicitud que apela la invención.

y en cierta medida. Y una segunda delimitación es que puede ser estudiado en cuadros de referencias distintos. Varios ejemplos se pueden dar comprometerse por la justicia. en la convicción que una convergencia debe ser buscada y que un acuerdo es en principio posible. En síntesis hay una variedad de compromisos y el compromiso interpersonal es una de las formas posibles. trabajo.y las determinaciones concretas en las que la existencia se da su efectividad. Una segunda sorpresa tiene que ver con la incertidumbre del futuro ¿cómo el compromiso es posible cuando la existencia humana está ligada al tiempo?. a saber. La segunda parte de este libro su ubica precisamente desde el punto de la vista del sujeto de la acción en tanto que efectúa la mediación entre la exigencia ética –inscrita en la estructura de la existencia. Se propone un análisis del compromiso que clarifica el aspecto auto-implicativo de la acción. En todos estos ejemplos el elemento común es una puesta en juego de sí mismo. El discurso ético es un momento de la vida ética y su efectuación es en sí mismo un acto ético. es la existencia misma en tanto que es capaz de determinarse a partir de sí. En este sentido. . La intuición ética es siempre interpretativa. Se hace una distinción entre conducta y acto. 8 juzgante del sentido de una situación en relación a lo que hay que hacer (=eticidad de la situación) la reflexión y la discusión es el momento crítico que permite depurar esta intuición y desvincularla de la relativa indeterminación en la que ella se presenta. Ambas preguntas especifican el análisis formal del compromiso: una concerniente las condiciones de ejercicio de la voluntad libre y la otra concierne el carácter temporal de la existencia humana. la acción es el despliegue de una iniciativa y la fuente de la iniciativa. 2. Una conducta de compromiso es asumir sobre nosotros una cierta acción en curso. profesión. Existen dos sorpresas frente a esta pregunta general. partido político. una persona. Un compromiso-acto es una decisión total o parcial por la que el individuo liga su futuro. Una primera sorpresa es que el compromiso es una concentración de la acción en un objeto limitado: ¿cómo es posible concentrar nuestras energías más profundas sobre un objeto limitado. Indica el límite de la intuición y ella exige la crítica. una institución. parcial o total. es decir de la producción del discurso ético. la existencia como sujeto. Una decisión se hace por referencia a un término extrínseco: un valor. La mediación del sujeto. ejército. El capítulo 5 muestra que como la existencia es una puesta en juego de sí. Consideremos en primer lugar el compromiso desde una perspectiva formal: ¿cómo es posible la experiencia del compromiso?. cuando hay otros objetos que merecen más nuestra atención?. Si esto es así la consciencia ética es la condición de posibilidad de la enunciación del contenido de la ética. la acción comporta siempre una dimensión de compromiso. el primero tiene un sentido amplio y éste último un sentido restrictivo. la de otros. pero esta diversidad no es insuperable. La esperanza de esta convergencia encuentra su justificación en la creencia de la universalidad de la ética. en otras palabras. El más relevante es el que llama a un estado de vida porque afecta al individuo en la totalidad de sí mismo. pero no es una acción completamente nuestra. aunque el más fuerte.

a partir del orden afectivo. La voluntad en tanto poder es simple posibilidad de acción.. Esta incoherencia se hace posible por la continuidad. Varios ejemplos se podrían citar acerca del tiempo vivido por el ser humano. La voluntad es un dinamismo que nos empuja fuera de nosotros mismos. a lo infinito de modo claro u ambiguo. El otro aspecto que se indicaba es el de la temporalidad humana tan diferente a la temporalidad de las cosas. el azar. ya que es en ella que el yo se unifica. 9 Para responder la primera es conveniente distinguir la voluntad como poder y la voluntad como efectividad. por ejemplo se encuentra esto en educación. pero ello es parte de la incoherencia que podemos incorporar en nuestra vida. En este sentido hay una simetría entre el futuro y el pasado. La unificación del yo comporta diferentes grados que se sitúan en dos extremos: abandonarse a las circunstancias y por otra jugarse en decisiones radicales. a un núcleo personal.. Pero existe también una dimensión activa. Existen muchos actos limitados que nos refieren a lo que nos sobre pasa. la necesidad y todos los aspectos negativos que comporta la vida. Esto implica que lo que se decide es el sentido de la existencia pero no el detalle de cada uno de los días y de los instantes. pero esto todavía requiere de la ratificación de una iniciativa de la voluntad. El compromiso interpersonal es una decisión en la que una existencia se asume en una totalidad. por ejemplo en la pasión de la avaricia. esta posibilidad es lo que constituye la libertad. Esto apunta más allá de sus cualidades o lo que muestra. Es ciertamente posible de no conformarnos a lo que está implicado en una decisión. se puede analogar al juicio en sentido jurídico. se introduce una determinación que no existía antes. Pero es imposible proyectar la dimensión de incertidumbre y de azar que comporta el futuro. En todos estos se constata que somos capaces. Pero de un modo recíproco. y lo fundamental es que se pone en juego al que decide. Este compromiso recíproco podría explicarse por la psicología de las profundidades. en todo instante de anticipar el futuro o de reparar algo del pasado. Esto no es más que una aparente contradicción porque somos capaces de referir a lo infinito a través de lo finito: esto es parte de la estructura esencial de la existencia. la voluntad como poder nos remite a lo ilimitado. Esto implica una cierta dimensión de pasividad y de abandono.. en tanto efectividad es su paso a la realidad. en proyectar una carrera o un viaje. se totaliza más allá de la duración. Pero lo que es misterioso es que cada uno de estos dos aspectos están vinculados el uno al otro. Esta decisión interpersonal. es decir en su unidad más allá del tiempo. Comprometerse con alguien es aceptar de recibir su propio destino por el intermedio de otro. pero es diferente porque ella plantea algo nuevo. el núcleo del compromiso interpersonal se encuentra aquí: es preparado por el nivel de la . Aquí se vincula con la noción de autonomía por la que obramos conforme a ciertas normas que hacemos propias.. pero lo más importante es su devenir real y este acto se encuentra en la decisión. Ponemos en juego nuestra identidad porque terminamos con una indeterminación a partir de una energía misma de aquel que decide. mientras que como efectividad nos remite a lo limitado. pone en juego dos seres y cada uno hace por el otro lo que el otro hace por él. Si se retoma la distinción inicial. pero al mismo tiempo tenemos la posibilidad de darle un sentido a partir de nosotros mismos. El compromiso recíproco es verdaderamente un acto único pero cuya unidad es una y dual. Lo que es claro es que los seres humanos estamos expuestos a circunstancias que no comprendemos. de modo que cada uno recibe del otro su propio destino. La decisión verdadera permite reunir la vida y triunfar sobre lo aleatorio. azarosas y a veces necesarias.

En este sentido la familia es una morada humana: es una totalidad natural penetrada de un sentido humano. El efecto ligado a la responsabilidad es el vértigo y la angustia: vértigo delante del sin fondo de la acción que no puede llamar a otra cosa que sí misma. A través de este sentimiento el agente se experimente el mismo como fuente actual o posible. Si se hace sobre acciones pasadas. el sentimiento y la judibicabilidad. es decir como la condición misma de la que dependen que ocurran o no los estados de cosas. Habría que agregar un tercer componente. Pero los actos se proyectan en el mundo a través de obras. . sino que tiene un sentido profundo que es el enraizamiento en un sentido espacial y temporal. reglas e instancias encargadas de aplicarlas. según como el actor asume la responsabilidad y sobre todo el sentimiento de la auto-imputación. pero encuentra su verdad sólo en la operación de la voluntad libre. se está en el marco de una investigación que lleva a un juicio y a ciertas medidas susceptibles de sanciones y elogios. angustia por la existencia por este poder del que ella misma es portadora. Si se trata de acciones futuras se conforma una misión. que es una condición de principio. El nacimiento y la muerte tienen un sentido humano porque intervienen en un contexto en que la realidad humana se afirma en lo que ella tiene de específico. En un contexto institucional. En este sentido. 10 afectividad. la responsabilidad está asociada a un proceso cuyo núcleo esencial es la imputación que pone en juego esquemas de acción y determinaciones de orden social. por el lado es la continuidad de una línea. que es la justificación. En el capítulo 6 a partir de un análisis del concepto de responsabilidad se descubre que puede ser utilizado en el contexto específico de la ética a partir de ciertos criterios: en primer lugar. infinito. una vez realizado.. y por otra es inherente a la determinación ética de la acción. el acto es un acto de fundación. Este sentimiento aparece vinculado al remordimiento y al sufrimiento moral por las acciones pasadas. pero esto no tiene sentido sin relación a un dato pre-social: la estructura de la acción que nos lleva a comprender tres componentes: la imputación. A través de ello la voluntad abre la experiencia afectiva a un futuro. El sentimiento de la responsabilidad aparece como la prueba de la causalidad en tanto que tal relativamente a una situación concreta. como la familia. Esta pone en relación una iniciativa y un estado de cosas que. Pero ella no se reduce a su función sociológica. Y en esto se diferencia totalmente de las causas que buscan las ciencias. se desvincula del acto productor y deviene una situación en el mundo.. Se hará en un primer momento un análisis formal del concepto de responsabilidad. El enraizamiento de la vida familiar se juega en dos momentos privilegiados: el nacimiento y la muerte. que es en principio. De aquí se siguen que una parte de ella está constituida y regulada por procedimientos que están instituidos en un campo social. Habría que tomar en cuenta también el lado subjetivo de la responsabilidad. y en el plano espacial nos hace encarnarnos y ser parte de la naturaleza. a saber la iniciativa. en particular de obras comunes. y se experimenta asimismo en las acciones futuras. tal cual la investigación judicial. Pero este tipo de imputación sigue la determinación social. En la medida que el contexto es social pone en juego reglas que indican los procedimientos que se deben seguir. la responsabilidad no es de naturaleza institucional como se usa en el plano jurídico. La atribución de responsabilidad remonta a la fuente de la visibilidad entendida como instancia condicionante y no condicionada..

El existente se vuelve dependiente de sí mismo. que se ve tensionada hacia un acontecimiento siempre diferido que es del orden de la reconciliación. El desafío de la acción es actuar en de una manera incierta donde se trata de dar contenidos concretos de la exigencia de este fin. de los otros o de un estado de cosas. Esto implica que existe un aspecto de invención porque el orden ético no comporta la determinación precisa de lo que se requiere en relación a cada situación. . El existente mismo es quien se imputa la responsabilidad de la misión de su autorrealización pero en acciones que se deben realizar en contextos particulares. La responsabilidad debe ser precisada en relación a tres situaciones: responsable respecto de sí. pero esta condición de universalidad sólo vale en tanto que remite a la existencia como singularidad. . Pero este orden ético es un orden a instaurar. creación estética. donde la existencia pueda reunirse a sí misma y donde encuentra su justificación y su ser auténtico. La misión ética no se impone como limitación. en la constitución de su destinación. De aquí se puede concluir que la responsabilidad en su sentido ético debe asegurar la articulación entre el lado subjetivo y objetivo. sino que es un telos. como un orden que se instaura en el horizonte de la acción. que se instaura en y por la acción. Y también la responsabilidad en relación a las cosas permite definir una responsabilidad ecológica. Así es a través de la situación que la existencia se afecta como causalidad de sí misma y como tarea a realizarse. Algo parecido ocurre con otro que aparece como una persona en situación a través de acontecimientos que impone un deber que se funda en el simple acto de su existencia. que se reconoce en un sentimiento que se expresa en el sentimiento y funda una responsabilidad. Esto es posible no por un modo de ser de la presencia sino de la espera. sino como una petición que formularía una obligación determinada. por tanto se plantea como exigencia. Esta dimensión remite a las dos anteriores y define la humanidad del hombre.. Esta relación es lo que la tradición ha denominado libertad razonable o razón-libertad que una posibilidad que vale para todos. La responsabilidad ética se mediatiza bajo la forma de responsabilidades regionales en las situaciones intermediarias: construcción del saber. Esto sólo es posible si la determinación constitutiva de la existencia es precisamente una determinación abierta. Peor la finalidad ética no es puramente formal porque concierne la existencia en su totalidad. porque plantea una relación a la estructura teleológica de la acción. La responsabilidad frente a otro provoca un descentramiento radical de la existencia.. 11 Siguiendo esta analogía habría que precisar la responsabilidad en su sentido ético que se puede precisar a partir del sentimiento del deber. La significación ética surge desde una efectividad de la existencia que debe instaurar por sus propios recursos una forma de vida. La responsabilidad implica la idea de una llamada y de una respuesta a dar que siguiendo la terminología kantiana en relación ‘al orden de los fines’ Pero es un Reino que está más allá de todo lo instituido que puede surgir el cuestionamiento a la responsabilidad del existente. producción del universo de los artefactos. no por los condicionamientos biológicos porque el estatuto de la existencia y su telos ético están en juego. se presenta como un orden que interpela. porque se trata de asumir otra existencia que me hace una llamada concreta. y donde la relación al fin no es evidente. La existencia no es sólo carencia. La existencia es la tarea por la que la razón práctica puede advenir como razonable. Es esta exigencia la que se presenta y aparece como un deber que resuena sobre la acción particular como un fin que lleva a afirmar la propia autorrealización y la autorrealización de los otros lo que funda el deber del reconocimiento al otro como portador singular del destino de la razón libertad.

entre principios preadaptadas a situaciones singulares que nos lleva a la contingencia de las situaciones. responsabilidad. Pero estos principios deben ser capaces de guiar los actos efectivos. ¿Qué ocurre con la universalidad de la razón?. es que ella debe reasumirse en las circunstancias concretas que la conducen en la línea de dicha proyección. y tiene un carácter de autoimplicación. pertenece a su misma constitución.. pero es menester indicar que las situaciones pueden ser comparables. Todo esto implica que la esencia de la acción es singular. En virtud de la condición de efectividad. deben ser homologables a la estructura del acto. Esta cuestión abre una discusión más amplia acerca de la ética filosófica que tiene un doble carácter: la universalidad y la capacidad de determinar concretamente la acción. Esta es una fuente de dificultad propia de la ética. es decir de un contenido que retoma en él toda la singularidad de la acción concreta. válidas para ciertas categorías de acción. La universalidad de razón se comprende como condición de un acuerdo posible entre un principio personal. 12 El capítulo 7 considera la corporeidad como lo que permite que una intención de la existencia se transforme en un proyecto con determinaciones concretas. y por tanto la existencia es singularizada. es un estado existencial. . que la situación no es exterior al acto. distancia entre el ser efectivo y el que adviene. la esencia no es exterior a la acción y se presuponen mutuamente. Esto implica que el acto propiamente humano se distingue del acto físico. La transformación que la acción está llamada a operar entre la operación y la proyección. que se cumple en una situación singular. La relevancia universal de los principios éticos proviene de que ellos se dan al pensamiento como especificación práctica de lo “Razonable”. Este universal debiera ser comprendido como un universal concreto. hay que reconocer que la universalidad de razón práctica no es la misma que la razón teórica. es decir es la puesta en juego de un agente en su existencia según la medida de su conformidad a su esencia y a su fin. que esté al origen y al término de la acción. Esto permite formular que la dimensión ética de la existencia es la mediación existencial entre las situaciones y la pretensión universal de la acción entendida en el sentido del esfuerzo por el cual esta intenta participar en el centro personal que la funda en tanto que es el verdadero universal concreto. Esta situación está hecha de una historia. Pero esto nunca de una manera completamente determinada. Esta idea de la razón práctica presupone una ontología de la razón: incompleta. los principios éticos deben guiar realmente los actos. es decir el estado de un ser humano concreto que se asume en un contexto dado y en condiciones que se le imponen aunque no sean determinantes. tensión del deber-ser. de un enraizamiento y de un medio. Se plantea una dificultad. Pero si se quiere reconocer la especificidad de los principios éticos. o de mantenernos en un nivel muy general. en tanto que es vivida. iniciativa de la razón. y lo razonable es lo que se determina en conformidad con la razón y esto por los medios de la misma razón. Pero esta relación siempre se hace de un modo inadecuado. lo que los hace poco esclarecedores de las decisiones concretas. Esta dificultad se resume diciendo que la determinación de un contenido ético debe vincular una exigencia de universalidad y una exigencia existencial. Si se radicaliza el momento de la singularidad nos quedamos en un mero formalismo de los principios. Por tanto. por ejemplo lo que ocurre con el derecho de propiedad en relación a los instrumentos de producción.

soporte. motivaciones.. Pero este procedimiento se revela insuficiente. La acción comporta en su estructura interna dos dimensiones: una de enraizamiento y otra de superación. ellos debieran estar presentes en la forma de enjuiciamiento interior.. Para que esto se aplique. Es el segundo que será considerado como mediador de los otros. en relación al otro. La corporeidad aparece así como mediación en relación a sí. tal como aparece en el crecimiento y en el comportamiento del ser. y el pluralismo representa parte de esta condición itinerante. Pero esta determinación de principios plantea una dificultad de relacionar una situación típica y una proyección. substancia. El rol y la significación de la naturaleza se pueden aclarar por algunas indicaciones de la antropología filosófica. en particular todas las condiciones que están ligadas a la corporeidad (limitaciones. Es un principio efectuante en tanto orientación. Esta idea de finalidad permite definir un metaprincipio: la marcha de los seres hacia su fin es una indicación adecuada de lo que debe ser y tal indicación constituye un fundamento legítimo de normatividad ética. Siguiendo la idea de forma aristotélica. obstáculos. lo que plantea entonces una relación con la naturaleza en su triple sentido (Exterior. Se puede decir que es conforme a la naturaleza lo que va en el sentido de la finalidad. .. pero la naturaleza es materia y es forma. y cada una de estas situaciones están marcadas por la incertidumbre y la indeterminación. Esto supone pensar el carácter relativo e histórico de la ética. pero ello continúan siendo generales y no pueden remplazar la acción misma.. que acompaña la acción. Pero esta vinculación de todas estas condiciones no permiten resolver el vínculo entre Biología y Etica. Pero la corporeidad es también mediación con las cosas. A través de la corporeidad se organizan las relaciones al espacio y al tiempo. en nosotros o como esencia). Estos principios éticos sólo son asimilables si remiten a figuras ejemplares inspiradoras. Ambos movimientos se interpenetran. a través del trabajo. 13 La acción es parcialmente dependiente de la situación por la encarnación del ser del hombre. pero existen lagunas perplejidades e indeterminaciones. La normatividad ética tiene por función inscribir la situación dada en el movimiento de la proyección. se puede decir que tienen un principio interno de movilidad. En cada uno de estos lugares nacen perplejidades específicas. Ambos procedimientos insuficientes revelan que es preciso pensar los condicionamientos de la acción a partir de la acción misma como perteneciente a su despliegue propio. la actividad productiva y el conjunto de las interacciones económicas. solamente cuando se la considera en su dimensión religiosa toma una figura plenamente concreta. Para avanzar en el análisis se requiere ver lo que viene de la situación y de proyección. invitación. sugerencias. pero esta relatividad es sólo. Entonces lo que está implicado es la finalidad de la razón que está determinada en su contenido por la finalidad de los principios que la condicionan en tanto que son autónomos en relación al devenir de la razón. Esto implique que los principios deben ser utilizados según su naturaleza propia que consiste en proporcionar una cierta representación a la mediación de la acción. pero es singularmente en la relación interhumana en tanto que sexualmente determinada en relación a la descendencia y al patrimonio genético. Para que ellos sean principios éticos prácticos.

de sus contradicciones y luchas. El mundo como lugar de la ética. una ciudad de fines y un cuerpo místico. La analogía central es la ciudad de fines porque presupone una relación de mediación: la política es el lugar donde la ética toma su figura concreta por la mediación del derecho. La tercera parte considera precisamente los desafíos éticos de la existencia desde el punto de vista de la interacción entre la singularidad y un destino colectivo que se objetiva en las instituciones. instituciones. poniéndolo en relación con el orden religioso. política y religión. dicho de otro modo es la mediación entre la sociedad como naturaleza y la sociedad como reciprocidad de los espíritus. más precisamente ¿cómo el querer ser constitutivo del ser humano puede abrirse un camino hacia la satisfacción real del voto que lleva?. Lo esencial de este esfuerzo consiste en acondicionar mediaciones en el plano de las relaciones humanas. Para ser capaz de actuar eficazmente sobre el funcionamiento de la vida social se requiere tener un poder sobre las cosas y las acciones humanas. pero esto es aún formal e indeterminado. pero es preciso distinguir entre las relaciones realmente interpersonal donde el ser del otro es accesible. es en la vida religiosa que el orden ético encuentra su expresión plenamente adecuada. ella no puede negar lo que hace de la vida social un destino y que engendran el conflicto. de las relaciones indirectas que se ejercen por el intermediario de prácticas. Esto obviamente no llega de un golpe sino en la particularidad de una existencia. a diferencia de una concepción religiosa que muestra que el hombre no puede alcanzar por si solo. Es preciso avanzar sobre la vida ética concreta. pero habiendo diferencias porque ellas no se ubican en el mismo plan.. Pero la política sólo puede hacerlo de un modo parcial. existe entonces una proximidad significativa entre naturaleza. Así en la política no hay forma de diferenciar entre lo que son los fines y la lucha por el poder para alcanzarlos. Existe un recubrimiento entre ética y política que se deja ver en las parábolas kantianas entre un universo regido por leyes. Estas últimas tienen una singular ambivalencia y están marcadas por su opacidad. símbolos. obras. Es aquí donde se podría encontrar la significación de lo político que es justamente esta forma de acción colectiva en y por la que la vida social trata de hacerse valer en su vocación ética. 14 3. por ello se requiere resituar el compromiso político y el compromiso religioso. A partir de estas indicaciones se puede entender dos figuras antitéticas: teocracia y secularización absoluta. de aquí que no pueda reducirse como el ámbito de los medios. sino donde los fines están presentes y se deciden. pero limitándose a ciertas dimensiones consideradas como particularmente representativas de lo que constituye el “mundo humano” o “la cultura” en el sentido más amplio. En términos generales se puede decir que la ética es el advenimiento de lo humano en el hombre. debido a la presencia y poder amenazante del mal. La cuestión que se plantea desde un punto de vista ético es como sobrepasar la opacidad de la vida social. El capítulo 8 pone en evidencia una relación compleja que a la vez separa y acerca el orden ético y el orden político. etc. proyectos colectivos. Ambas interpretaciones son estrechamente solidarias en el ámbito teórico. Todo el . que exige un apoyo de Dios. La paradoja de la vida social consiste en que genera nuevos componentes de objetivación y de opacidad que puede llevar a graves peligros para alcanzar dicha tarea. Se inicia el análisis indicando que lo fascinante de la política es que ella es el lugar donde las libertades se encuentran.

sino que ella es diferida. La ciencia económica no nos proporciona ninguna ayuda. 15 discurso de persuasión es en vista de hacerse creible. donde . por lo que se podría hablar de interferencia y entrecruzamiento de anticipaciones lo que produce una multiplicación de la eficacia de cada uno por la de los otros y una amplificación incesante de las actividades. Esta dificultad de precisar algo infinito es lo que la política le permita conferir un sentido. Esta ambigüedad es la que debe llevarlo a su control. Así podemos definir el orden económico como un sistema dinámico de anticipaciones intersubjetivas que apunta al mundo de las cosas en su disponibilidad de manera inmediata (bienes) o mediata (servicios). por que es aquí donde se produce el rechazo y la elección de valores. pero en la actividad económica es el hombre que está presente. etc.. la economía pretende sustraerse. Es el orden político que conduce las relaciones interhumanas sean conscientemente elevadas hacia su universalidad y las particularidades se encuentren incorporados en una totalidad que la recoge y al mismo tiempo le da sentido. Pero aquí no se encuentra una relación al otro en tanto que tal. Lo político contribuye a encaminar a los hombres hacia su destinación ética es por una incidencia que surge del orden político mismo. y para ello se requiere una consciencia que es del orden político. éste hace existir una cualidad que sólo puede existir por él. puesto que la perfección ética es diferente de la salvación. sino una relación a la disposición de las cosas y no a su consumo. que aportan oblicuamente sus propias anticipaciones. pero no se re recubren el uno por el otro. Pero es también necesario mostrar como el orden ético ofrece al orden ético un terreno de enraizamiento. No existe por tanto una economía de la consumación pura. lo que nos entrega una serie de mediaciones que conllevan un proceso de universalización. participación. En relación a la religión. El capítulo 9 plantea las relaciones entre la dimensión ética y la dimensión económica. no hay recubrimiento sino que una cierta heterogeneidad que se comprende porque lo ético tiene juridicción sobre todas las actividades humanas.. es decir las relaciones humanas en tanto que mediatas en una doble dimensión como reciprocidad de las consciencias y en tanto que mediatiza éticamente la vida colectiva. Pero también el orden económico puede perderse en dicho orden y caer en un abismo de un proceso nihilista. El ser humano no apunta al bien sino a través de mediaciones concretas. y esto es posible por la comunidad política. De modo que si el otro interviene es en tanto mediador de una relación con las cosas. se requiere entrar en una reflexión filosófica acerca de lo económico como dimensión característica de la actividad humana. El orden económico nos permite asumir nuestra función al interior de un sistema económico. El orden económico nunca podrá ser comprendido en su integralidad. En efecto el orden económico apunta al advenimiento de una sociedad universal. En todo caso lo política y la religión tienen relaciones. Esta autonomización es una perversión de la propia conciencia que le lleva no al dominio sino a la esclavitud. Pero el orden económico apunta hacia una finalidad sobre la que no tiene ninguna claridad. por ello hay una exigencia ética para ir redefiniendo dicho fin. Es preciso en primer lugar distinguir entre economía y técnica. El mecanismo exige ciertas instituciones que le entreguen una cierta rigidez para que las anticipaciones razonables sean posibles. La anticipación introduce en el campo del agente singular la presencia de otros agentes. Lo que es esencial como un principio de movimiento marcado por la anticipación: en la actividad económica el hombre busca repercutir el presente con el futuro y que lo puede llevar a una renuncia a la satisfacción presente para preparar una satisfacción futura problemática. En este marco la intersubjetividad de hecho se transforma en una intersubjetividad de derecho. queda en evidencia que la analogía kantiana es imperfecta.

Siguiendo la definición de ética de Ricoeur: “La ética es la búsqueda de la vida buena con y por otro. El capítulo 10 es una perspectiva de carácter global de la problemática de la “tecno- ciencia” a partir de una propuesta de una “eco-ética”.El concepto de eco- ética responde a estos dos requisitos porque remite a la condición que impone al existente el tener que vivir en un medio. por tanto esta posibilidad pertenece a la estructura trascendental de la existencia y tiene una relación intrínseca con las determinaciones empíricas que constituyen el contexto concreto en el que la existencia está llamada vivir su destino. En este sentido la libertad pueda ser un principio director de la reconstrucción filosófica de la ética en la medida que está mediatizada por la corporeidad que es el poder efectuante de la acción. sino como posibilidad trascendental para abrirse a la realidad cósmica. para ello es imprescindible que el reconocimiento de la libertad sea recíproco. La existencia es fuente de sus acciones. y no excluye que sea condicionada.. La vida buena es una vida de relación según un régimen de relacionalidad que sea plenamente armónica. Esta dimensión de la corporeidad no debe entenderse sólo como cuerpo orgánico. Este debiera cumplir dos condiciones de naturaleza formal: ser expresión reflexiva auténtica de la proyección ética y que sirva de guía para la elaboración de normas concretas. en instituciones justas”. en cambio en la eco-ética el concepto de armonía le da la prioridad a la relación. La vida buena no se la identifica tanto con un telos. Pero también el concepto de libertad puede ser un principio director de la ética ya que como el concepto de ética se relaciona a una factualidad trascendental y a una operación de esquematización. La armonía puede ser considerada desde el punto de vista de la existencia (condición de integralidad) y desde el punto de vista del habitat (condición de universalidad). Esta solicitud proviene de la propia estructura de la existencia en tanto que ella conlleva un despliegue integral de su ser. No son los términos que preceden la relación sino la relación que precede los . La libertad está asociada a un poder de efectividad que reside en el cuerpo. En este plano se puede afirmar que existen dos principios directores que permiten fundar una ética concreta. . El medio de esta efectividad es la acción. que inducen un modo singular de receptividad que es de orden afectivo y que por esta vía la existencia pueda reconocerse y sentirse libre de ser verdaderamente ella misma. que es un mundo cultural. Ambas condiciones se recubren. 16 se enfrentan. lo que se logra a través de la libertad. porque el valor no es dado de un solo golpe y sólo se puede aproximar a través de una serie de aproximaciones. Por ello se requiere de la discusión y la contestación. La libertad es una dimensión de la existencia y ella se distribuye en una pluralidad de existentes y su destino se juega en la relación que estos establecen entre ellos. Pero la orientaciones concretas para la acción debieran vincularse a un fundamento racional y si es posible a un principio director. pero no entendido como algo arbitrario sino reconociendo las exigencias que condicionan su despliegue auténtico. Esto significa la autonomía. a pesar de las diferencias que tienen uno podría preguntarse si no hay una cierta convergencia que las reúna. sino con una solicitante y que vale como principio de normatividad para la acción (relacionados con la idea de deber y responsabilidad). Este principio director requiere desprender las implicancias que tiene para la existencia. La ética de la libertad se ubica en el terreno de la subjetividad transcendental que implica la relación pero no le da la prioridad. se eligen. Este concepto de eco-ético puede ser un principio director en la medida que permite definir la noción de un lugar propio. Una condición es que la existencia sólo puede desplegarse auténticamente en su ser situándose en un conjunto de relaciones de proyección y de recepción en que ella pueda encontrarse.

2. entonces los conflictos tratan sobre el contenido del derecho y sobre las definiciones mismas del derecho. Se podría en cierto sentido aceptar que existe una ley de la esencia de la sociedad. esta visión hace la economía de todo lo que es contingente y supone que el desarrollo del derecho es determinado por una ley interna. Para que estos derechos puedan ser exigidos se requiere una mediación institucional y jurídica. La libertad a su vez lleva a asumir al existente en su conjunto de relaciones. sino de un resorte que da el sentido a los procederes concretos. La Concatenación aleatoria de momentos constituyentes es un esquema que surge en biología que permite mostrar cómo pueden aparecer determinaciones nuevas del universal. 1. El conflicto apunta no al universal. La acción no es intervención sino una apropiación de los términos de la relación. Existen dos concepciones que se enfrentan: una visión pesimista sobre el poder que señala que el individuo debe ser protegido contra las intrusiones abusivas del estado. Esta historicidad del contenido de los derechos tiene un despliegue de tres figuras. ocupa un puesto intermediario entre el universal puro y las modalidades concretas de la vida social. El derecho no tiene la forma de un universal. 17 términos. pero esta no es algo definido a priori. Hay una responsabilidad del existente que consiste en acordarse el mismo al acuerdo universal. de modo que la subjetividad se constituye como un componente de una sinergia. El universal –tal como se ha dicho. El desafío del conflicto es casi siempre la acción emprendida y que requiere ser justificada en un marco histórico donde no existe una plena adecuación entre la realidad de la acción y los principios. Lo que permite avanzar en el reconocimiento es su forma de universalidad. En este sentido. pero se no se trata de una justificación. otra optimista sobre el poder en que el individuo debe contar con el apoyo del Estado para su realización. sino de una especificación. que está inscrita en la estructura de la acción. Cada una de estos principios directores permite aclarar el uno al otro. si existe esta lógica social debe considerarse como un resultante de la acción limitada de seres humanos en contexto. lo que implica la armonía. mantienen la legitimación del universal. El aporte de esta explicación es que permite una cierta inteligibilidad a partir de la integración de términos considerados en su conjunto. La convergencia es que la armonía es lo que le permite hacerse responsable de sí mismo y de lo que lo constituye como libertad. y por esta acción. El despliegue de una esencia implica que los derechos son considerados como la manifestación de una esencia escondida y que se manifestaría necesariamente en el tiempo. esta concepción no permite mostrar como el derecho está asociado directamente a una civilización industrial.se presenta siempre desde el funcionamiento concreto. En este caso se trata de explicar la emergencia de la novedad que se puede comprender sea como vinculada a los datos antecedentes de una manera puramente lógica o bien se liga a los datos antecedentes de una manera no deductiva tel. sino que es el producto del entrecruzamiento de libertades. sino a las modalidades concretas en las que se debe realizar. El capítulo 11 trata de las relaciones entre la ética y el derecho tomando como caso paradigmático los “derechos humanos” considerados a su vez en su significación intrínseca y en tanto que afectados por la condición de historicidad de la cultura. lo que se puede mostrar es que cada nuevo término genera nuevas posibilidades 3 La acción anticipadora de un telos . lo que parece mostrar que evolucionan en una dirección determinada. pero no impide que se puedan producir conflictos sobre todo en el momento de su aplicación. Pero esta idea de ortogenesis tiene sus dificultades. es preciso comprender la particularidad a partir de la universalidad y no inversamente. Si se considera la Declaración Universal de los DDHH se observa que se sobrepone una concepción de los derechos como garantía positiva. Los que se oponen a un derecho no pueden cuestionar el horizonte de derecho.

La objetividad es la separación y la ruptura entre el sujeto y el objeto. El capítulo 12 trata de situar la problemática específica de la “tecno-ciencia” y la “Bioética”. Estos cuatro caracteres son fundamentales para reflexionar las ciencias de la vida. Se comienza a dar un remplazo de lo vivido por lo . esto quiere decir que el ser humano tiene una estructura teleológica. sino de un dinamismo que permita diversas respuestas para responder al enigma del ser humano. son por tanto figuras anunciadoras y realmente trascendentes en relación a las circunstancias de su aplicación. de forma que el derecho es la respuesta continuada en el curso de la historia a la cuestión del contenido del ser humano. En primer lugar. Análisis. La cuestión central de los derechos no tiene que ver con su constitución biológica. esta estructura interna hace de él un ser ético y no puede ser asimilado pura y simplemente a un contenido determinado. Se van a presentar tres cuestiones: 1. Empiricidad. carencia y exigencia. 18 permite mostrar la estructura de la cuestión del desarrollo como una forma de anticipación que espera su cumplimiento de una existencia humana que no se reduce a su dimensión biológica. donde la ciencia moderna aparece vinculada a una “metafísica de la representación” donde el ente aparece como un espectáculo para un espectador. cada derecho anuncia de cierta manera todos los otros. es exigencia y una demanda contingente Si el ser humano es una realidad a descubrir. esto implica la autoafectación teleológica de su esencia. la cuestión de los derechos se entiende como una pretensión universal que afirma su validez más allá de toda particularidad y contingencia. el problema de la emergencia. un “esjaton” es entonces desde este telos que la esencia humanase pone en movimiento. Y conduce a una separación entre el campo trascendental y el campo empírico que ha sido profundizado por Kant. ver por ejemplo. pero en tanto figuras. Es en esta estructura teleológica que se fundan los derechos humanos en su forma. Los derechos representan precisamente el paso a la expresión de la infinitud ética en tanto se proyecta en situaciones concretas. a partir de datos de la biología y la medicina científica. La vida de los derechos se inscribe en el movimiento anticipador de la consciencia ética. Empero la idea de objetividad que está detrás es discutible por la física cuántica como por las ciencias humanas. sino que es un enigma a descifrar. Aparecen algunas dificultades que tienen consecuencias metodológicas importantes: 1. Causalidad. pero implican una apertura más allá que la determinación particular. A partir de este estructura escatológica de la existencia histórica se puede advertir que los derechos positivos y negativos hay imprecisiones que se deben aclarar y que se requiere un principio anticipador que pueda fundar los derechos particulares en su carácter trascendente. Se retoma la interpretación de Heidegger donde se expone la Epoca de las concepciones de mundo. se debe decir que no es una disciplina... esto es lo que dará por llamar sujeto y su capacidad de dominio sobre el objeto. En este plano. sino como objeto. Para entender esto hay remontar a la raíz de porqué la ciencia ha llegada hasta lo que es hoy. sino de una interrogación acerca de la biología actual. contenido y en su propia teleología. La ciencia produce un poder bajo la forma de tecnología que tienen un carácter de inducción existencial. por esto el hombre se encuentra frente a un término que siempre adviene. Si el ser humano es fundamentalmente deseo. 4. La vida ética presupuesta implica también una relación entre lo infinito y lo finito. por tanto superación de la carencia. que llevan a este ambiente tecnológico no a tratar al hombre como ser humano.. 2. Aparece una contraposición entre lo vivido y lo construido. los derechos implican las mediaciones sociales. Reduccionismo.. 3. La situación de conjunto tiene que ver con el poder de la ciencia moderna que aparece en un momento contingente. por tanto debe tener el carácter de un telos que debiera ser la misma que está inscrita en la esencia del ser humano.

Este impulso es el que lleva a intentar remplazar los sistemas naturales por los artificiales. . 19 construido animado por el deseo de dominio.