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JNT 13, R.S.

Peña 760 piso 8º

IMPUGNA PERICIA PSICOLOGICA. SOLICITA SE INTIME

Señor Juez:

LEONARDO HERNANDEZ (abogado, Tº 94, Fº 936, CPACF), por


BAR GUAPA S.A, constituyendo nuevo domicilio procesal en Suipacha 1111 piso 31º y
manteniendo domicilio electrónico constituido bajo la CUIT Nº 20-29192952-5 en las
actuaciones caratuladas "PACHE, Edih Alejandra c/ BAR GUAPA S.A. y otro s/
DESPIDO” (Expte. N° 85444/16) a V.S. digo:

1) Que vengo en legal tiempo y forma a impugnar la pericia contable cuyo


traslado me fuera notificado electrónicamente con fecha 8 de octubre de 2019, por los
motivos que paso a exponer. Se deja expresa constancia de que a dichos efectos la parte ha
consultado a la experta Dra. Natalia Pages, médica psiquiatra:

2) Sin perjuicio de insistir en que al no haberse alegado la existencia de


daño psicológico, no correspondía producir la prueba pericial psicológica se rechaza
la incapacidad psíquica estimada, por los motivos que expondré a continuación:

a) De acuerdo al relato de los hechos, la actora denuncia “situaciones


incómodas donde se sentía impotente y malestar al momento del despido con sensación de
injusticia y pérdida de sus derechos” por lo que inicia la presente demanda.

El informe psicológico de la Lic. Rivadeneira expresa que la actora


presenta un diagnóstico de Agorafobia y crisis de pánico que relaciona causalmente al stress
laboral y al despido.

Para el diagnóstico, además de la entrevista, ha aplicado técnicas que


consisten en cuestionarios, inventarios y escalas de síntomas QUE NO SON ACORDES
AL ÁMBITO FORENSE POR FACILITAR LA SIMULACIÓN O
SOBRESIMULACIÓN.
En tal sentido la experta afirma haber aplicado: Escala de Ansiedad de
Hamilton, Cuestionario de sensaciones corporales, Cuestionario de cognición, Inventario de
movilidad, Inventario de miedos y ansiedad, Escala de desesperanza de Beck.

Al respecto, por ejemplo el Test H.A.D, Escala Hamilton de Ansiedad y


Depresión se trata de una técnica que evalúa depresión y ansiedad, donde el método que se
aplica es el interrogatorio a pacientes que padecen este tipo de síntomas. Para que dicho
método sea válido, es necesario que no exista por parte del paciente la actitud de exagerar o
sobresimular síntomas con el objeto de obtener una indemnización.

Este método se aplica en tratamientos psiquiátricos donde lo que se


pretende es evaluar la evolución en un paciente de consultorio o investigación con
sintomatología depresivo ansiosa, a fin de concluir si los métodos psicoterapéuticos o
psicofarmacológicos aplicados han sido suficientes y en qué medida o si, por el contrario, se
debe replantear la estrategia de tratamiento.

Es totalmente inválido e inaplicable en personas con una pretensión


secundaria a su beneficio, puesto que pueden simular o sobresimular síntomas, no existiendo
mecanismos de validación de esta técnica cuando se pretenden objetivos secundarios al
simple hecho de precisar un estado evolutivo. Vaya como ejemplo algunas preguntas de la
técnica verá V.S. lo fácil que resulta a la accionante dar las respuestas “adecuadas” a los fines
de obtener una indemnización que no le corresponde:
…“1. Me siento tenso o emocionalmente agredido:- Casi todo el
tiempo- Gran parte del tiempo- De tiempo en tiempo, ocasionalmente-
Nunca
2. Sigo disfrutando de lo que solía disfrutar:- Sin ninguna duda, tanto
como siempre- No tanto como siempre- Solo un poco- Apenas
3. Tengo una sensación atemorizante, como si algo terrible estuviera
por suceder:- Muy clara y bastante penosa- Sí, pero no demasiado
penosa- Un poco, pero no me preocupa- No la tengo
4. Puedo reir y ver el lado bueno de las cosas:- Tanto como siempre he
podido- Actualmente, no tanto- Claramente, no tanto- No puedo”…

Aquí queda claramente evidenciado que este tipo de técnicas no pueden


aplicarse a una persona en el ámbito judicial. Sí pueden ser de utilidad cuando el objetivo
es un diagnóstico en un paciente que no se encuentra en la situación antes dicha y entonces
sus respuestas serán confiables.
Consecuencia lógica de esto es que la perito no descarta simulación por
parte de la accionante: justamente los tests aplicados, facilitan la manifestación de síntomas
inexistentes y la manipulación de los resultados.

c) Asimismo, en toda la batería de tests NO SE ENCUENTRAN TESTS


PROYECTIVOS Y DE EVALUACIÓN DE LA ESTRUCTURA DE PERSONALIDAD
como el MMPI II, por lo que tampoco la perito tampoco ha tenido en cuenta la influencia de
la estructura de base en las percepciones de stress y conflictos interpersonales laborales. En
ninguna parte del informe la experta refleja la tipología de personalidad y mecanismos
defensivos.

d) No se objetiva una verdadera agorafobia. La actora menciona que dejó


de viajar en subte y notó que “le faltaba el aire” un mes antes de dejar de trabajar. Agrega que
sigue con esos síntomas a pesar de la desvinculación. Contradictoriamente menciona que
“sale sola pero va intranquila y prefiere no salir de su casa. La actora “no está segura de tener
ataques de pánico”, pero la perito confirma QUE SÍ LOS TIENE CON CUESTIONARIOS,
INVENTARIOS Y ESCALAS DE SÍNTOMAS QUE FACILITAN LA SIMULACIÓN.

e) Además, se advierten antecedentes de “fobia específica a insectos y


sangre”, así como también “fobia social” que serían independientes al contexto por el
que litiga. ESTOS FACTORES POSEEN INFLUENCIA PORQUE DENOTAN
TENDENCIAS FÓBICAS PREEXISTENTES dadas por su estructura de personalidad.

f) En la entrevista, según el informe, a la actora “no se la observa depresiva y


está de buen humor”. Lo que presenta es “desesperanza”, sentimiento esperable tras un
despido y conflicto laboral. Mucho más cuando tal hallazgo deviene de la “Escala de
desesperanza de Beck”.

g) Respecto al stress laboral resulta pertinente la presente cita:

“El Síndrome General de Adaptación descripto por Hans Seyle en su etapa


final de agotamiento o de stress crónico, aparece ante la existencia de múltiples estresantes
externos: (físicos, psíquicos, sociales o morales) imposibles de evitar, dado que constituyen
componentes habituales en que se encuentra sometido el hombre, pero fundamentalmente por
la inadecuada respuesta que una personalidad vulnerable otorga, al carecer de los
mecanismos defensivos neutralizadores que el estresor requiere para lograr el equilibrio o
“eustress” que le permita capitalizar la experiencia, favoreciendo el aprendizaje y
preparándolo para afrontar con mayor éxito nuevos y sucesivos estresores.
Así las cosas, no existen estresores laborales exclusivos que permitan afirmar
que exista un cuadro de estrés crónico motivado sólo por causas laborales existiendo nexo de
causalidad inequívoco.

La incapacidad por Stress Agudo o Crónico será siempre temporaria y no


dará lugar a indemnizaciones permanentes o definitivas, dado que son susceptibles de
tratamiento eficaz”…sólo…”si se comprueba que se originaron por el hecho o en ocasión del
trabajo, deberán ser indemnizadas como infortunio laboral, según corresponda”. ( Basile A.
A.- Fundamentos de Psiquiatría Medico legal- Editorial Ateneo- 2001). Esta última
posibilidad sólo se puede considerar en el Stress Postraumático secundario a un accidente
laboral. La situación estresante se refiere a aquellas en que el individuo está en peligro
grave, o en las que pueden serlo para su pareja, hijos, familiares cercanos o amigos”. (Bobes
García Julio y col.- Trastorno por Stress Postraumático- Editorial Masson- 2000).

Para ello deben darse los cinco elementos de la fórmula diagnóstica para el
daño psíquico:
1) Síndrome psiquiátrico coherente: constituyendo un cuadro clínico definido
y no un sólo síntoma o síntomas aislados.
2) Novedad: debe ser novedosa en la biografía del paciente.
3) Nexo: tener una relación con el trabajo o el accidente invocado.
4) Secuela incapacitante: debe ocasionar algún grado de incapacidad,
minusvalía o disminución respecto a las aptitudes mentales previas;
5) Irreversibilidad- Consolidación: debe ser irreversible o al menos estar
jurídicamente consolidado. (Castex M. N – El Daño en Psicopsiquiatrìa Forense- Ad. Hoc-
2003).

Nada de esto se constata en el estrés crónico alegado como enfermedad


profesional relacionada a las tareas habituales, donde los síndromes referidos son polimorfos,
no existe un hecho novedoso inequívoco relacionado con el trabajo, sino más bien una
manera particular de reaccionar ante estresores que bien podrían ser extralaborales, debido a
una personalidad vulnerable predispuesta y que aún de requerir un tratamiento tratamiento
psicoterapéutico será por su personalidad de base y para conseguir mejorar sus mecanismos
de defensa ante estresores inevitables en el discurrir del hombre en su existencia terrenal
(aspectos no indemnizables en el presente juicio).

El concepto de estrés producto de una situación conflictiva está directamente


ligada a la noción de “reacción”; a su vez la noción de “reacción” representa una forma de
conducta compleja, con numerosas determinantes, que a veces abarcan todo el devenir
biográfico de una personalidad e implica una relación dinámica entre el terreno
predisponente y la intensidad del estímulo, en proporción inversa.

No debe olvidarse que en el estímulo pueden confluir causas de distinta


naturaleza y jerarquía, realidad que hace insoslayable la necesidad de presentar pruebas
objetivas que permitan valorar en su verdadera dimensión los hechos denunciados.

A los fines de determinar fehacientemente el “agente y la relación de


causalidad” faltaría la acreditación de las circunstancias fácticas susceptibles de llevar al
ánimo del juzgador, la certidumbre de que las actitudes del denunciado, (el empleador)
provocaron un efectivo menoscabo del patrimonio moral y del estado psicológico de la
denunciante de accidente de trabajo. (Carlos A. Ghersi, Daño Moral y Psicológico).

Por los motivos precedentes, resulta evidente que el diagnóstico al que ha


arribado la perito psicóloga no es idóneo, dadas las técnicas aplicadas que facilitaron
simulación y resultados a favor de su pretensión resarcitoria.

No se ha evaluado la influencia de la estructura de personalidad, se advierten


componentes fóbico ansiosos por los antecedentes mencionados y no se explicitan
situaciones concretas con entidad psicolesiva del ámbito laboral, que permitan indicar la
presencia de daño psíquico reactivo.

En consecuencia, se impugna el dictamen pericial y se solicita que el


mismo sea rehecho de acuerdo con los parámetros consignados.

3) En consecuencia, solicito se tenga por contestado el traslado, por


impugnada la pericia psicológica, se intime a la perito a rehacer la pericia y se corra nuevo
traslado a esta parte.

Proveer de Conformidad,
ES JUSTICIA

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