Está en la página 1de 2

 Informe de la Convención de Viena sobre Privilegios e Inmunidades

Diplomáticas.

La Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas llegó a regular a


nivel mundial el establecimiento de relaciones diplomáticas entre países y muchos
otros aspectos de importancia, como los privilegios e inmunidades de que gozan
los agentes diplomáticos.

En el campo de las relaciones internacionales, uno de los atributos que ha


caracterizado la función diplomática desde sus orígenes históricos son los
privilegios e inmunidades otorgados a los "enviados", y que hoy, según los
preceptos legales internacionales, se otorgan mutuamente. Estados a través de
sus representantes (agentes diplomáticos) sobre la base de la reciprocidad. Estos
también pueden ser objeto de acuerdos bilaterales.

En efecto, uno de los sectores “mejor regulados” del orden internacional sigue
siendo en la actualidad el de los privilegios e inmunidades que corresponden a los
miembros de la misión diplomática, a través de la Convención (o Convención) de
Viena sobre Relaciones Diplomáticas, en la que el preámbulo establece que “Ö
tales inmunidades y privilegios se otorgan, no en beneficio de las personas, sino
para garantizar el desempeño efectivo de las funciones de las misiones
diplomáticas como representantes de los Estados Ö”.

En este contexto, conviene precisar que de acuerdo con el artículo 8 (apartado 2)


de la citada Convención: “Los miembros del personal diplomático de la misión no
podrán ser elegidos entre personas que tengan la nacionalidad del Estado
receptor, salvo que el consentimiento de ese Estado, que puede retirarlo en
cualquier momento”. En los casos excepcionales en que el agente diplomático fue
recibido en tales circunstancias, no es raro que el Estado receptor considere la
relevancia de “no otorgar o limitar” los privilegios e inmunidades correspondientes.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que el artículo 41 de dicha Convención


establece: "Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que
gocen de estos privilegios e inmunidades deben respetar las leyes y reglamentos
del Estado receptor...". En este sentido, cabe destacar que los privilegios e
inmunidades de que gozan los agentes diplomáticos nunca deben concebirse
como un derecho a la impunidad.

Al respecto, cabe recordar que de acuerdo con la citada Convención sobre


Relaciones Diplomáticas, los agentes diplomáticos, por actos realizados en el
desempeño de sus funciones, gozan de un régimen de privilegios que incluye la
inmunidad de jurisdicción, que es la suspensión del efecto de las leyes de los
Estados ante los cuales están acreditados, es decir, las exenciones de que gozan
los representantes extranjeros de las jurisdicciones administrativas, civiles y
penales, tanto nacionales como locales, que incluyen exenciones de arrestos,
litigios, juicios civiles, citaciones y sanciones legales.

En cuanto al régimen aplicable a los funcionarios consulares, es decir "las


facilidades, privilegios e inmunidades" de que gozan, ha sido consignado en la
Convención de Viena sobre Relaciones Consulares. Otro grupo que goza de
privilegios e inmunidades son los representantes de organismos internacionales
en su calidad de funcionarios internacionales, que cuentan con normas
convencionales al respecto y también existen acuerdos bilaterales entre el
organismo en cuestión y el Estado anfitrión, o el Estado receptor.

Finalmente, conviene recordar que en la práctica internacional existen desde hace


siglos ciertos privilegios e inmunidades que corresponden a los Jefes de Estado
durante su estancia en otros Estados. Lo mismo ocurre con los viajes al exterior
de los Ministros de Relaciones Exteriores, que si bien no cuentan con normas
convencionales establecidas, es evidente que gozan de los mismos privilegios que
los embajadores, quienes son sus subordinados en el orden interno, situación que
incluye precedencia sobre ellos en el orden del protocolo.

También podría gustarte