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Análisis de una Problemática Económica Colombiana

Shirley Andrea Meneses

Paula Lisbeth Moreno

Jean Carlos Hurtado

Sergio Andrés Vargas

Marlín Orduña

Corporación Universitaria Minuto de Dios

Facultad de Ciencias Empresariales

Programa de Contaduría Pública

Macroeconomía

San José de Cúcuta

2021
Análisis de una Problemática Económica Colombiana

Shirley Andrea Meneses Patiño

Paula Moreno

Jean Carlos Hurtado

Sergio Andrés Vargas

Marlín Orduña

Profesor:

Juan Sebastián Franky

Corporación Universitaria Minuto de Dios

Facultad de Ciencias Empresariales

Programa de Contaduría Pública

Macroeconomía

San José de Cúcuta

2021
Introducción

Durante mucho tiempo la economía colombiana tanto las políticas fiscales se han tenido

que adoptado a las nuevas normas a consecuencia de esta pandemia conocida como covid-

19, la economía a nivel mundial se vio decaída a razón de esto, haciendo que la parte

gubernamental tome medidas sobre la parte fiscal,

El impacto fiscal que esto tuve en la economía colombiana atraves de los aislamientos

social para contener esta propagación y los bajos precios del petróleo fueron los causantes

del deterioro de las cuentas fiscales, al reducir los ingresos tributarios y aumentar

necesidades de gastos públicos

El Comité Consultivo de la Regla Fiscal dará a conocer esta semana la senda de déficit

del Gobierno Nacional Central (GNC) permitida para los próximos 10 años. Estimamos que

el déficit para 2020 aumentará desde 2,2% del PIB a un rango entre 4,2% y 5,1% del PIB,

el cual incluiría un gasto contra cíclico de entre 15 y 20 billones de pesos.


Marco Teórico

Para mediados de diciembre del 2019 en la ciudad de Wuhan, China, apareció un brote

de neumonía del que no se conocían sus causas donde un gran número de personas se

presentaron en los diferentes hospitales de la ciudad mostrando síntomas de inflamación en

los pulmones sin poder encontrar la razón principal de la enfermedad.

El virus arribo a Colombia el 6 de marzo de 2020 presuntivamente desde un vuelo de

Italia, donde durante las semanas siguientes a su llegada se reunieron especialistas junto

con varios ministerios para establecer unos objetivos frente a la llegada de este. Todavía se

desconoce lo que podrá ser su costo total en vidas humanas. De manera simultánea a la

pérdida de vidas y a la profunda crisis de salud, el mundo está siendo testigo de un colapso

económico que impactará de manera severa el bienestar de grandes segmentos de la

población durante los próximos años. Algunas de las medidas que se están tomando para

contrarrestar la pandemia afectarán nuestras vidas en el futuro de manera no trivial.

La combinación de políticas como el distanciamiento social, el confinamiento y las

cuarentenas implican una reducción, cuando no una parada total, de las actividades de

producción y consumo por un periodo de tiempo incierto, que desploma los mercados y

puede llevar al cierre de empresas, llevando al desempleo a millones de trabajadores. El

trabajo, factor esencial de la producción, está en cuarentena en la mayoría de los sectores de

la economía. Las fronteras se han cerrado, y las cadenas globales de valor se han

interrumpido. La mayoría de las estimaciones muestran una contracción del producto

global. En la región de América Latina y el Caribe, las predicciones muestran un consenso

alrededor del -3% o -4%, y se espera que solo en 2022 la región recupere los niveles de

actividad previos a la crisis, en escenarios que prevén una crisis en forma de “U”. Según la
CEPAL, más de 30 millones de personas que podrían caer en la pobreza si no se ponen en

marcha políticas activas para proteger o sustituir el ingreso de los grupos vulnerables.

En primer lugar, describimos los problemas fundamentales que actualmente enfrentan

las economías emergentes. Analizamos los costos económicos directos e indirectos de las

NPI. Nuestra posición es que los costos directos de las NPI pueden ser significativos: más

del 20% del PIB durante el periodo que estén vigentes las NPI. Si estas medidas persisten

en el tiempo, los costos directos se verán exacerbados por otros costos indirectos: muchos

hogares y empresas tienen que seguir haciendo frente a sus costos fijos mientras sus

ingresos se ven reducidos. Esta caída transitoria de los ingresos, unida a la incertidumbre

sobre su duración, provocará una demanda de liquidez sin precedentes.

Consecuencias Económicas

La región en la última década ha estado inmersa en un proceso de consolidación fiscal.

La mayoría de los países han establecido leyes de responsabilidad fiscal, marcos fiscales de

mediano plazo y reglas fiscales los cuales han incrementado la institucionalidad fiscal de la

región. En varias ocasiones la institucionalidad se ha visto a prueba, por ejemplo, durante la

crisis financiera internacional y la caída de los precios del petróleo entre el 2014-2016.

A pesar de los esfuerzos fiscales realizados, este choque se enmarca en un contexto de

poco espacio fiscal en la región. Caracterizado por el bajo desempeño del crecimiento

económico y la persistencia en el déficit fiscal, lo cual contrasta con las economías

avanzadas en las cuales, a pesar de grandes incrementos de deuda pública, las tasas de

interés son bajas y por lo tanto tienen más margen de maniobra. Así, al cierre de 2019, el

60% de los países de la región mostraban niveles de endeudamiento mayores del 40% del

PIB y ajustes fiscales que oscilaban entre 2% y 7% del PIB.


Los gobiernos actuales han respondido incrementando su presupuesto para atender la

crisis, en promedio el incremento presupuestal en la región es equivalente entre 2.4%-3.3%

del PIB. En las circunstancias actuales se hace necesario un estímulo fiscal, pero al mismo

tiempo las condiciones de financiamiento se deterioran. Las primas de riesgo se han

incrementado de manera sustancial, en más de 600 puntos básicos (pbs) en promedio en lo

corrido del año. Las economías han tenido fuertes depreciaciones que incrementan el valor

de la deuda en moneda extranjera y han visto disminuido de forma sustancial su acceso a

los mercados de deuda.

Competitividad en los sectores económicos

Al analizar el estado de Colombia en términos de competitividad, innovación,

diversificación, industrialización y desarrollo productivo, es evidente un rezago con

respecto a los países desarrollados y a algunos en vías de desarrollo. Entre otros aspectos, el

país atraviesa un fuerte proceso de transformación productiva, en el que desde hace varios

años viene disminuyendo la participación del PIB de la industria manufacturera respecto al

PIB total, basando las exportaciones en el sector primario y fundamentando el aparato

productivo en actividades y bienes de bajo nivel tecnológico y con baja sofisticación.

El país se dedicó a producir bienes primarios y de consumo intermedio, dejando a un

lado los elaborados con un alto valor agregado, que son los que permiten un nivel de

competitividad más alto con un crecimiento económico sólido, que impulse el desarrollo

productivo.

Medidas de política para aumentar la competitividad colombiana

Transformar el desarrollo productivo nacional supone un cambio estructural, que le

permitiría ser competitivo regional y globalmente. A continuación, se proponen algunas

medidas necesarias para desarrollar cadenas productivas competitivas globalmente y ganar


un papel importante en el mercado internacional. El riesgo de no optar por políticas de

desarrollo productivo con un nuevo enfoque seguirá llevando al país a tener un crecimiento

vegetativo, rezago tecnológico y condiciones de empleo adversas para la población.

Políticas que deben implementarse para mitigar o erradicar el problema

El COVID-19 presenta grandes retos para ALC en asegurar los fondos necesarios para

combatir la pandemia y minimizar efectos sobre el crecimiento y la sostenibilidad fiscal.

Además, como bien expresó recientemente el Presidente del BID, Luis Alberto Moreno, la

crisis.

Es por ello que las medidas de política y gestión fiscal se encuentran en el frente de las

políticas globales para poder mitigar y reducir los efectos de la pandemia. Por un lado, se

requieren prioritariamente que mayores fondos presupuestarios puedan ser dirigidos

rápidamente al sector salud para atender las mayores demandas. Los sistemas de salud de la

región ya contaban con serias deficiencias y baja equidad en el acceso a servicios de

calidad, y además no estaban preparados para gestionar pandemias. Por ello requiere una

amplia tarea y acompañamiento del sector fiscal; incluso para reforzar los sistemas de

compras públicas en la emergencia; garantizar que los fondos estén bien focalizados,

distribuidos geográfica y equitativamente.

Para mantener a la gente aislada socialmente y así disminuir el contagio del virus, los

países necesitan focalizar transferencias masivas; oportunas y temporarias. Esta necesidad

es aún mayor en América Latina porque más de 50% de la fuerza laboral es informal, por lo

que gran parte de los trabajadores no cuentan con infraestructura para trabajo remoto y

están fuera de las redes formales de protección social, a los cuales se les podría hacer llegar

su cheque en forma digital. Se necesita urgentemente reforzar aquellos registros de

beneficiarios de programas sociales incompletos, desactualizados y carentes de


cruzamientos automáticos con datos administrativos fiscales que permiten detectar la

informalidad, y una adecuada focalización de apoyos.

Finalmente, la gestión macro fiscal tiende a ser deficiente en muchos países, que además

de tener deudas públicas abultadas y crecientes, tienden a no ahorrar en períodos de

bonanzas, lo que limita el espacio fiscal para enfrentar la crisis. Muchos países no pueden

materialmente hacer frente a tan altas demandas de aumento en el gasto público; y con ello,

el déficit y la deuda; y muchos deben lograr relajar las reglas fiscales o gestionar la

aprobación en los Congresos para poder hacerlo.


Conclusión

En esto podemos decir que esta recesión no se dio por tema del covid, si no por las

medidas que se optaron algunos países acerca de la pandemia, a esto se sumó la actividad

de locales comerciales lo cual estuvieron cerrados por un determinado de meses y bajaron

su productividad y sus ingresos.

Es por eso que la política fiscal estos tiempos tan difíciles para un país es necesaria para

amortiguar los gastos en la producción interna de la nación.

Se espera que las nuevas políticas fiscales puedan tener resultaos esperados en la

economía, donde muchos analistas podrían pensar que la suspensión de la regla fiscal no

sería de todo conveniente para el país en tiempo de pandemia.

Actualmente el gobierno ha respondido a la pandemia aumentando el gasto público,

dadas las condiciones actuales es necesario un estímulo fiscal, lo que ha hecho que el

ambiente de financiamiento para país pueda dificultarse; podría decirse que lo más seguro

es que las primas de riesgo aumenten sustancialmente generando un paro significativo en el

flujo de capitales y que la economía experimente depreciaciones generalizadas en la

moneda que incrementaran el valor de la deuda externa de Colombia.


Bibliografía

 https://library.fes.de/pdf-files/bueros/kolumbien/11334.pdf

 https://investigaciones.corficolombiana.com/macroeconomia-y-mercados/informe-

semanal/impacto-fiscal-del-coronavirus-en-colombia/informe_210135

 https://repository.eafit.edu.co/bitstream/handle/10784/26501/Mateo_MejiaMorales_

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 file:///C:/Users/HP/Downloads/UNDP-RBLAC-CD19-PDS-Number1-ES-final.pdf

 https://blogs.iadb.org/gestion-fiscal/es/politica-y-gestion-fiscal-durante-la-

pandemia-y-la-post-pandemia-en-america-latina-y-el-caribe/

 http://www.fce.unal.edu.co/media/files/Comunicaciones/FCE_en_los_medios/Politi

ca_fiscal_en_tiempos_de_pandemia-_Decano_JAR.pdf

 https://blogs.iadb.org/gestion-fiscal/es/posibles-consecuencias-macro-fiscales-

covid-19-america-latina/