Está en la página 1de 13

Jacinta, viuda de Linkongürü

José Dolores Sáez


Carta al Intendente de la Provincia de Arauco
Angol, julio 13 de 1869

Señor Intendente
La indígena Jacinta, viuda del natural Agustin Lincogñir ante US respe-
tuosamente y como mejor proceda, digo: que soy dueña de la posesión y pro-
piedad de un retazo de terreno que consta como de veinte cuadras cuadra-
das situado en las inmediaciones de este pueblo y lindante al norte por un
estero llamado Pailla lluin, al Sur el estero Maqui guilahue, al oriente el
Picoiquen y al Poniente la media falda del cerro Coipué: y cuyo dominio
lo adquirí en unión de mi marido por medio de la prescripción extraordina-
ria de una posesión constante y no interrumpida de mas de treinta años. Mas
actualmente lo detenta don Benito Sanhueza, abrogándose el título de dueño.
Por otra parte, mi esposo Agustín Lincogñir fue un fiel servidor del
gobierno constituido y murió en defensa del orden y respeto de las leyes
de la República. Desde el año 1852 estuvo constantemente al servicio de
los jefes de esta frontera, ya como interprete, práctico o ya en fin como
soldado de las vanguardias de las divisiones mandadas contra los mismos
de su sangre y raza, sufriendo el doble pesar de combatir contra su fami-
lia y costumbres. Se halló en todos los malones y encuentros que tuvie-
ron lugar desde la fecha indicada y por último en el Traiguen el 25 de abril
del año próximo pasado, quedando su cadáver en el campo junto con el
teniente Argomedo y demás tropa que perdió en esa triste jornada el
Capitán San Martín, y que cubrió de luto la frontera.
Desde aquella fecha fúnebre lloro desconsola[da] esa perdida irrepara-
ble en compañía de tres hijos que tengo a mi lado, sufriendo todo género
de necesidades antes desconocidas en mi familia. Mi marido recibía los
tratamientos de cacique y la respetabilidad es compañera inseparable de la

457
abundancia en mi tribu. Con su muerte se acabo todo; los honores gana-
dos y cuanto ha menester una casa desapareció como por encanto. El
único sostén de mi familia, el único interés que no puedo naufragar en ese
mar de desgracia fue el pequeño retazo de tierra que dejo deslindado. Con
su producto he podido sostener hasta la fecha, ya arrendando una parte
para adquirir la semilla, ya sembrando en medias; ¡y es ese mismo terreno
que don Benito Sanhueza pretende quitarme! Imposible sería describir,
Señor Intendente, la impresión que dicha noticia me ha causado.- La fun-
dación de los pueblos de esta línea del Malleco fue la chispa eléctrica que
hirió de muerte a mi familia e intereses. ¿Cómo armonizar tales hechos
con la utilidad del adelanto de la línea que es el sueño dorado del
Gobierno? Pero yo discurro en una base herrada. En todas partes hay
gente capaz de apropiarse lo ajeno y con el establecimiento de estos pue-
blos tenemos que la acción de la justicia esta pronta y expedita para repri-
mir el abuso y hacer respetar las propiedades de cada uno con toda efica-
cia. Asi espero con toda confianza que SS no trepidará en disponer que se
me reponga en la posesión y se me respete las propiedades que reclamo.
Aunque temo molestar demasiado la atención de la Intendencia, pre-
fiero orientar esta cuestión con una breve relación de los hechos que la
motivan.
Don Francisco Méndez tenía por cuenta fiscal una área como de 150
cuadras cuadradas contiguas a mi población, que trabajaba don Jerónimo
Meza a nombre de aquél. Como el terreno de mi dominio se halla cubier-
to de arboledas y en su mayor extensión es útil para toda clase de culti-
vos, bien pronto la codicia de Meza se cebó en él y gradualmente fue des-
arrollando una posesión precaria en que lo sorprendió la ambición de
Sanhueza. Este caballero (que se abroga el carácter de Secretario de US,
para explotar la ignorancia de la gente incauta como la infraescrita, de la
manera mas indecorosa, hace alarde de que es él quien despacha y que US
firma cuanto le presenta, y otras frases que el respeto no me permite
recordar y que son motivo suficiente para relegar al silencio los derechos
mas elocuentes y esclarecidos) se llamó pues dueño de todo el terreno
que Meza gozaba por habérsele entregado a él en su calidad de colono, es
decir 200 hectáreas o mas. Esto que a la vista del menos perspicaz es un
absurdo hubiera pasado por mi desapercibido sino comprendiera tam-
bién mi terreno; y a pesar de las tan repetidas como terribles amenazas

458
que he recibido de ese obnipontente empleado; a pesar del fallo conde-
natorio que el mismo dice pronunciará en mi contra, me veo en la impres-
cindible necesidad de alzar la voz reclamando justicia.
Disponga US que se registren todos los archivos y jamás se encontrará
el más simple documento que se halle en oposición con los derechos de
dueña que ejercitó en ese reducido espacio de terreno. Pero aun en este caso,
aunque mi marido hubiera enajenado esta propiedad en favor del fisco, no
sería equitativo que se me quitara su tenencia y usufructo porque esto equi-
valdría a condenarme a morir de necesidad con mis tres hijos. No: me basta
apelar a los sentimientos humanitarios de que US ha dado tan repetidas
pruebas en el corto período de su gobierno. Jamás consistiría que una pobre
viuda avanzada en años y estado achacoso, que ha perdido a sus padres, her-
manos y su marido en defensa del orden y prosperidad de la República pier-
da también el único recurso que le resta para atender el sostén de su familia.
Por lo expuesto y con la protesta de rendir la prueba más satisfactoria
de cada uno de los puntos que abraza a US suplica se sirva ampararme en
la posesión y goce del terreno aludido. Es justicia.
Otro si: que los servicios prestados por mi finado marido pueda com-
probarlos con informe que SS ha de tener a bien pedir al Comisario de
esta frontera Don Luiz Barra. Es justicia.
Otro si: que para justificar que Lincogñir murió combatiendo contra
los de su raza y abjurando de sus costumbres, sírvase ordenar al Capitán
del batallón 4° de línea don Juan San Martín que era el jefe de la tropa
que sucumbió en el Traiguen a manos de los indios de las tribus subleba-
das, informe sobre el particular. Es justicia.
Otro si: que para justificar la propiedad del terreno relacionado se ha
de servir disponer se me admita prueba testimonial sobre la posesión que
he tenido en dicho terreno, con arreglo a las prescripciones de la ley de 4
de diciembre de 1866, teniendo especialmente en vista la regla 1° del art.
7°. Es justicia,
A ruego de la indígena Jacinta por no saber firmar.
José Dolores Saez.
Angol julio 13 de 1869.

ORIGINAL: Archivo Nacional, Santiago de Chile. – Fondo Intendencia de Arauco, vol. 130,
ff. 112-115.

459
José Santos Külapang
Carta al Prefecto de las Misiones,
fray Estanislao M. Leonetti
Perquenco, julio 16 de 1869

Perquenco, julio 16 de 1869


Parlamento formado entre el cacique jeneral y los caciques que se
mencionan en seguida. Del cual resultó el unánime parecer, de que se dis-
ponian a suscribirse y decir a su reverencia todos los caciques que están
dispuestos a aceptar la paz por medio de la influencia de su paternidad.
Que dan su parecer decididamente a sostener la paz en consideracion a
los buenos consejos que U. se ha dignado darnos en servicio, de lo que
todos estamos mui contentos que esté U. trabajando ante el Gobierno, y
esperamos que U. no se cansará en trabajar por nosotros. Por nuestra
parte, nosotros hacemos lo que esté de nuestra parte y con mucha prisa
para establecer la paz. Así como U. trabaja por nosotros, tambien traba-
jamos por corresponder a los propósitos de U. Mirando las circunstancias
del tiempo, lo hemos librado de la incomodidad que hubo de tener al
venir a verse con nosotros. Unánimente los caciques que siguen yo el
principal, Quilapan, Montri, Calbun, Mariguala, Lancamil, Ancamil,
Huaiquil. Domingo Melin, Quinchaleo, Marillan, Epuleo, Carige y
Huentecol fueron los que se hallaron presentes por lo pronto. Todos a un
ánimo nos decidimos a dar un correo cada uno a su paternidad; para que
vayan con U. a Santiago a verse con el presidente a esponer todos los
motivos que nos han asistido para dar en contra del Gobierno encen-
diendo el fuego; y así mandamos unos correos con capitan de amigos don
J.G. Zapata acompañado de don J. Domingo Gallegos, los que van para
fijar el dia en que se van a juntar dichos caciques que han de ir con U., y
U. tratará de mandarlos lo mas pronto, pues eso quedo esperando, para
despachar mis caciques y tambien disponerlos para la marcha y que no

460
tengan demora y luego tener el desenlace de esta convocatoria. Padre,
espero en U. que todo se hará mediando U. y todos sus misioneros inte-
resándose ardorosamente, para que intercedan de todas las autoridades el
paso libre de mis indios por todas partes y no se les impida el que hacien-
do uso de esa induljencia vayan a cualquier parte a comprar las cosas mas
exijentes de nuestra necesidad.
Ya estamos entregados a U. y nos encargamos a todas las autoridades
de todas partes, que se nos guarden las consideraciones que esperamos.
Dios G. a U.
A nombre de todos mis caciques, el cacique jeneralísismo del territo-
rio Araucano.
Quilapan

FUENTE: El Meteroro, Los Ángeles, 28 de julio de 1869 (Suplemento).

461
Mariano Rosas
Carta a fray Vicente Burela
Leubucó, septiembre 14 de 1869

Lebucó setiembre 14 de 1869.


Al R.P. Fray Vicente Burela
Mi distinguido Reveredo
He recivido su estimable y despues deagradecer sobre manera sus obs-
equios y atenciones como el retrato de Excmo. Sr. Gobernador con el que
me ha faborecido paso a decirle lo mucho que deceo saber si el comicionado
que mando al Gobierno de la Provincia para que balla junto con mi comicion
a Rio 4 […] para que tengo fé […] conseguirá cuanto saliese en bien de todos.
Con respecto a la buena fe al Gno. de esa Provincia no tengo duda y
mucho mas cuando asi me lo […] el Rº Massias,
Me dice de tambien me reune algunas cautibas que me pertenecen lo
estimaré mucho y este paso provara mucho mas el dicho ancer en adelante
cuando su R. como cuando el Excmo. Sr. Gobernador me aconsejase.
Este proceder de su R. y del Gobierno de la Provincia lo recomienda
altamente ante todos mis caciques y capitanejos ympartieses los a la inti-
macion de quien tiene el onor de mandarlos.
Espero que [su] R. me abisara si les aviso el que ha una comision a Rio
4º […] para mandar con la mi comicion por Ud. si no ba un hombre de
importancia no arriesjaria mi comicion.
Le pido a él me haga el servicio de mandarme a mí lenguaraz Gregorio
lslas pues este fabor mas ha en serbir de mucho a los dos. Tambien qui-
siera que me conciguiera a un trompa y se tomo con el y me le dieran una
corneta nueba que llegado el caso en que viniese algun Gefe a esta tener
conque hacerle tocar una diana.
Sin mas mande a su amigo
Mariano Rosas

462
ORIGINAL: Convento de San Francisco Solano, Río Cuarto. – Archivo, doc. nº 133. • Ed.
en: Marcela Tamagnini (comp.), Cartas de frontera: Los documentos del conflicto interétnico. - Río
Cuarto: Universidad Nacional de Río Cuarto, Facultad de Ciencias Humanas, 1994.

463
José Santos Külapang
Carta al general José Manuel Pinto
Salto, octubre 18 de 1869

Salto, octubre 18 de 1869.


Señor Ministro:
Recibí su apreciable e impuesto del contenido de ella y del contrato
que me remite los he recibido con mucho gusto y veo claramente que Su
Señoría nos procura la paz que así me lo dicen sus españoles, don David
Glen, don Juan Palma, don José Medina. En contestación le digo a Su
Señoría que respecto de los cautivos y hombres malhechores que se
encuentren por acá se remitan a la disposición de Su Señoría. Esto, señor
general, no puedo resolverme mientras tanto no llegue mi cuñado
Faustino Quilahueque y demás caciques que andan en Santiago, será muy
fácil reunir todos estos hombres malos y cautivos, lo cual pienso hacerlo
por medio de una junta general de toda la tierra y una vez reunidos en
presencia de todos les dirá las órdenes del Gobierno que trae mi cuñado
Quilahueque, sirviéndose Su Señoría mandarme un correo a anunciarme
la llegada de mi cuñado y demás, para yo mandar mis correos y hacer la
junta y verá que es muy facil reunir todos los que US. me pide y hacer el
acuerdo con de todos habrá mucha armonía y nadie alegará ignorancia de
lo que se va ha hacer.
Tambien doy cuenta a US. que estoy trabajando porque toda la tierra
quede en paz y que queden viviendo en sus lugares y entonces trabajare-
mos sosegados con nuestras familias, pero no puedo conseguirlo porque
los de Purén tienen el fuego encendido y no se puede apagar. Suplico a
Su Señoría que llame a Domingo Catrileo y a Marileo Colipi y a Caniuleo
Pinoleo para que Su Señoría los aconseje bien que no vuelvan a venir a
robar y a lastimar gente porque si vuelven a venir se siguen y será perder
el tiempo y trabajo que estoy haciendo por conseguir la tranquilidad con

464
todas las tribus; nada más le digo a Su Señoría los españoles le dirán de
palabra todo lo demás.
A ruego de don José Santos Quilapán por no saber firmar y comisio-
nado,
José Jerardo Medina.

FUENTE: Memoria de guerra, 1869, Santiago de Chile, 1870, p. 10-11. • Reed. en: Leandro
Navarro, Crónica militar de la conquista y pacificación de la Araucanía: Desde el año 1869 hasta su
completa integración al territorio nacional. - Santiago de Chile: Imprenta Lourdes, 1909, vol. I,
p. 77-78.

465
Mariano Rosas
Carta a fray Marcos Donati
Leubucó, noviembre 29 de 1869

Leubucó noviembre 29 de 1869.


Al R.P. Fr. Marcos Donati
Querido Padre:
Desiase esta lo encuentre disfrutando de una completa salud en Cía
del Sr. Coronel Mansilla y demás amigos de la Orden, yo mis Capitanejos
a su disposición.
Deseo que U. aga de su parte cuanto pueda a fin de que cuanto antes
se haga el tratado de la Paz. Así digalo al Coronel Mansilla, y para que no
haiga desconfianza, mando a mi hermanos mayor yamado Chaquenao
para hacer los tratados y con toda mi facultad y creo que no tendremos
más que hacer que cuanto antes se haga el tratado que desiamos de años,
que creo que aceptará el Gobierno Nacional, y tambien le doy las gracias
por el obsequio que mandó con mis indios y siempre cuente U. con mi
amistad.
Su afmo amigo
Mariano Rosas

ORIGINAL: Convento de San Francisco Solano, Río Cuarto. – Archivo, doc. nº 136. • Ed.
en: Marcela Tamagnini (comp.), Cartas de frontera: Los documentos del conflicto interétnico. - Río
Cuarto: Universidad Nacional de Río Cuarto, Facultad de Ciencias Humanas, 1994.

466
Kallfülaf
Carta a Cornelio Saavedra
Alipén, enero 29 de 1870

Allipen Enero 29 de 1870


Señor Don Cornelio Savedra
Coronel de Tolten
Muy Señor mio
por esta tengo el onor de saludarlo a U. y a toda su demas ofisialidad
de su mando
Señor Mio El Objeto de esta es solo para decirle a U. que el dia 27 del
precente a pasado a mi reducion el Casique Manuel Navarrete esponien-
do que mandado de su Señoria tenia que ablar con migo; aese auto. ise
juntar como cuarenta o sincuenta hombres de mi mando para en precen-
cia de ellos aber resibido el rrecado de su Señoria; informado de su conte-
nido le contesta a U. que no me siendo posible ir personalmente A bisi-
tarlo y conoserlo pongo en mi rrepresentacion asiendo mi figura noble a
mi hijo mayor Huayquimilla en compaña de un sobrino que pone de su
parte mi Casique Francisco Curamill de [Maile] y tambien llamdose
Callfulaf y el capitanejo; Curimanque; tengo el mayor gusto que van a rre-
sibir buen asunto puesto que los deseo para tener una buena union para
nunca ser contrarios sino unos y amigos; Señor yo esido un hombre que
me callado en tres o cuatro ocaciones en Guerra y se lo que es el fuego;
por tanto detesto las desabeniencias con mis amigos Compatriotas; esido
toda mi vida amable alos españoles al comisario Don Francisco Aburto
que los daba a conoser las cosas; del Gobierno; aora que los sita para
tener una buena union emos sidos todos contentos por lo que me dise el
Casique Navarrete; y en su compaña mando como le digo ami hijo lo
mesmo como ban justosos los Casiques que manda el Casique
Call[fuquir] a Luis Aburto Ayeñancu a Neculgueque

467
todos volberan contentos cuando les diga U. que seamos unos con
nuestro Gobierno y seamos legales y no almitir conquistas de ninguna
nacion; Señor tambien le ablo A U. que mi edad no la considero menos
de ochenta años para ariba mi padre se llamaba Colilaf y mi aguelo se lla-
maba Catrilaf lo conoci vastante pero nunca fueron desendiente de este
pais, este motibo nos obliga a detestar esa nacion; por tanto tambien le
pongo a U. en su con[o]simiento que erresibido un recado de Quilapan
este abenido de casique en Casique no acostiado propio a Donde me dice
que va atener en vrebes dias un parlamento en la reducion de trustrus y
me pide que le ponga algunos hombres de mi mando para que bajen a oyr
lo que ba aproducir de sus palabras
le abiso que boy a poner diez y mi Casique Francisco Curamill otros
diez; pero tenga U. abien saberlo que no es para almitirle ninguna clase de
compromiso que me sacase puesto que U. los proporsione la mejor
comodidad para vivir en sosiego; como se lo digo es la verdad con que le
ablo sin embargo que no faltan falsedades pero V. no se debe de crer nada
de malos informes de mi; por tanto yo le escribo a U. por mano de un
amigo intimo que tengo de algunos años quien me dado conoser que el
gobierno no tiene ninguna mala intencion para nosotros asi que lo consi-
dero como un capitan por que todos los años los visitamos cuyo hombre
es mi amigo Faustino Mera; y antualmente se encuentra en mi casa supli-
co que algo me conteste por escrito y si no le sirbe de incomodidad; man-
deme un poco de tabaco; Tambien le digo a U. que voy a darles parte a
todos mis casiques de mas ariba que todos estamos en buena armonia
Y que emandado a mi hijo Guayquimilla aresibir buenos asuntos de su
Señoria
es cuanto tengo que decirle sobre este particular y resiba V. el afecto
de este su S.S.S
Arruego del Casique Callfulaf por no saber escribir;
Hilario Mera

ORIGINAL: Biblioteca de la Universidad de Concepción. – Sala Chile, Archivo de Cornelio


Saavedra, caja 2, f. 28.

468
Juan Kallfükir
Carta a Cornelio Saavedra
Molco, febrero 2 de 1870

Molco Febrero 2 de 1870


Señor Don Cornelio Sabedra muy señor mio Tengo el mayor gusto
saludar por medio destas cuatro formadas letras el saber de su señoria i
de sus mas acompañados señor coronel dispense uste la franqueza
conque le ablo asu señoria Motivo a la muerte de Julian segun me disen
barios amigos que esta su señoria lo mas Enojau encontra mia lo que mes
lo mas abmirable que su señoria haga caso de un hombre tan malo que
los tinia a todos enrredaus con sus mentiras ienriedos asi es que me man-
daba amenasar con barias personas que tenia una buena tropa para beni-
me a consumir no ostante heza estando tomando adonde el casique alon-
zo Carifol se dejó desir que hia aonde sus amigos aquechuregüe asacar
permiso para matarme en el mismo momento que este dijo estas palabras
manda Catrifol darme parte pues fue el mayor sentimiento para mi que
este picaro tubiera semejantes palabras para mi siendo que hey padesido
tanto por ese diablo de ombre tres beses abian benido asesinarlo por
picaro imalo yo hera el que lo anparaba isegun mepago tan mal irresi-
biendo el rrecau de catrifol semerreprecentaron todos mis sentimientos
pase con mis mosetones asesinarlo porque negare una que hecho pero a
mis españoles conosco que no le hei ofendido al menos podian agrade-
cerme la muerte de este picaro que acia ados [ases] con los españoles no
como mi triste palabra que soi con mis españoles durante mi bida ique
por ellos rrendire la ultima gota de sangre i estoi bien comprendido de los
consejos que me dio el coronel Sabedra cuando la fundacion de tolten
que memando el finado de mitio Paillalef i medio su mano derecha que
jamas porjamas tendria ningun henojo con sus finos patriotas
No tengo mas que desir asu señoria espero su amable contestacion

469

También podría gustarte