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- TEMA 3 -

REPRODUCCIÓN SEXUAL

SELECCIÓN DE SEMILLAS

COMERCIALIZACIÓN DE
SEMILLAS HORTÍCOLAS

DESINFECCIÓN DE SEMILLAS

PREGERMINACIÓN

SEMILLAS CALIBRADAS Y
PÍDORADAS

ESTRATIFICACIÓN,
ESCARIFICACIÓN,
VERNALIZACIÓN Y
DEGENERACIÓN DE SEMILLAS

HÍBRIDOS Y POLINIZADORES
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1. INTRODUCCIÓN.
La propagación (o multiplicación de plantas) es la obtención de nuevas plantas que
conserven las características correspondientes de la planta madre. La propagación es
una técnica necesaria para la producción agraria y forestal, así como para la jardinería y
los trabajos de restauración de zonas verdes.
Los métodos de propagación de plantas son muchos y variados, pudiendo dividirse
en sexuales y asexuales.
En la propagación sexual intervienen las semillas y tiene lugar una reproducción
sexual don intervienen los gametos y se tiene que producir la fecundación del óvulo. La
multiplicación por semillas se emplea de forma masiva en la agricultura, siendo el
sistema de multiplicación habitual de la mayoría de los cultivos herbáceos: cereales,
leguminosas, hortícolas, etc., siendo también muy empleado en la producción forestal.

2. REPRODUCCIÓN SEXUAL.
La propagación de plantas consiste en efectuar su multiplicación por medios tanto
sexuales como asexuales.
Propagación de plantas: multiplicación de plantas realizada por el hombre de modo
que se conserven las características correspondientes de las plantas madres en la
descendencia. Se utilizan procesos de reproducción sexual y asexual.
Propagación sexual: la realizada mediante el uso de las reproducción sexual.
Entendiendo por esta la que implica la formación de gametos seguida por la
fecundación.
La propagación por semillas es uno de los métodos principales de reproducción de
las plantas en la naturaleza y, uno de los más eficientes y que más se usan en la
propagación de plantas cultivadas. A las plantas obtenidas por semilla se les llama
plántulas.
La siembra de la semilla es el inicio físico de propagación de plántulas. Sin
embargo, la semilla misma es el producto final de un proceso de crecimiento y
desarrollo efectuado en la planta progenitora. Este proceso de desarrollo se inicia con la
fusión de los gametos masculinos y femeninos para formar, dentro del ovario de la flor,
una sola célula (el cigoto).

2.1. Estructura y producción de las semillas.


Semilla, embrión de la planta una vez que ha alcanzado la madurez. Puede estar
acompañado de tejidos nutritivos y protegido por una cubierta o testa. Las semillas de
las angiospermas o plantas con flores, se diferencian de las formadas por las
gimnospermas, entre las que se encuentran las coníferas y otros grupos afines, en que
están encerradas en el interior de un ovario que al madurar se transforma en fruto; las
semillas de las gimnospermas se forman sobre unas escamas de unas estructuras
llamadas conos o piñas y están expuestas.
Durante la fecundación, el tubo polínico penetra en el óvulo a través del micrópilo.
En el caso de las angiospermas, uno de los dos núcleos espermáticos del tubo polínico
se une a una célula del óvulo llamada ovocélula y forma un cigoto, que da lugar al
embrión; el otro núcleo espermático se une con dos núcleos polares presentes en el saco
embrionario para formar el núcleo del endospermo, que más tarde se transformará en el
endospermo nutritivo que rodea al embrión de la semilla. En las gimnospermas sólo se
produce un núcleo espermático o gameto masculino, el endospermo se forma a partir del
tejido del propio saco embrionario. La nucela o megasporangio es el tejido que forma la
mayor parte del óvulo y es digerido en parte durante el desarrollo de los tejidos del
embrión y el endospermo. La semilla está rodeada por una capa dura y resistente

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derivada del integumento del óvulo y llamada testa. En las plantas con flores se forma
una segunda envoltura por el interior de la testa llamada tegmen. Además, algunas
semillas forman proyecciones de la testa que favorecen la absorción de agua en el
momento de la germinación o que actúan como protección suplementaria. En casi todas
las semillas, el micrópilo a través del cual había penetrado el tubo polínico en el óvulo,
persiste en forma de orificio diminuto de la testa.
En las plantas con flores, un peciolo o funículo une la semilla a la placenta por el
interior de la pared del fruto. Al retirar la semilla queda una pequeña cicatriz o hilo que
señala el punto de inserción del funículo. En algunas plantas, como las Orquidáceas, el
embrión se mantiene en forma de pequeña masa indiferenciada de células hasta después
de que la semilla se ha separado de la planta parental; durante el periodo comprendido
entre la separación y la germinación, las células indiferenciadas se transforman en raíz,
yema, tallo y hoja embrionarios. En casi todas las demás plantas, esta diferenciación
tiene lugar antes de la dispersión de las semillas; la raíz embrionaria o radícula suele
crecer hacia el micrópilo; la yema embrionaria, llamada plúmula o epicótilo, se forma
en el extremo del embrión opuesto a la radícula; el tallo embrionario o hipocótilo
conecta la radícula con las hojas de la semilla o cotiledones. En las gimnospermas suele
haber varios cotiledones; las angiospermas se dividen, desde este punto de vista, en dos
grandes grupos, uno de ellos está formado por plantas con un solo cotiledón en la
semilla (monocotiledóneas) y el otro por plantas con dos cotiledones (dicotiledóneas).
Los cotiledones son centros de absorción y almacenamiento que extraen material
nutritivo del endospermo. En muchas plantas, como el girasol, actúan después de la
germinación como órganos fotosintéticos primordiales, antes de que se desarrollen las
hojas a partir de la plúmula (Besnier, 1989).

Semilla
La semilla tiene tres partes principales: el embrión, formado por células que darán lugar a las estructuras de la planta adulta (raíz,
yemas, tallos, hojas). Los cotiledones, uno en las monocotiledóneas y dos en las dicotiledóneas, son órganos de absorción que toman
nutrientes de las reservas de la semilla. En las monocotiledóneas, este tejido se llama endospermo. En las dicotiledóneas, los
cotiledones actúan como tejido de almacenamiento. La testa es una capa externa que protege las anteriores estructuras y evita la
pérdida de agua. En el embrión de las gimnospermas con frecuencia existen varios cotiledones.

2.2. Germinación de las semillas.


Se llama germinación al proceso por el que se reanuda el crecimiento embrionario
después de la fase de descanso. Este fenómeno no se desencadena hasta que la semilla
no ha sido transportada hasta un medio favorable por alguno de los agentes de

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dispersión. Las condiciones determinantes del medio son: aporte suficiente de agua y
oxígeno y temperatura apropiada. Cada especie prefiere para germinar una temperatura
determinada; en general, las condiciones extremas de frío o calor no favorecen la
germinación. Algunas semillas necesitan también un tiempo determinado de exposición
a la luz para iniciar la germinación.
Durante la germinación, el agua se difunde a través de las envolturas de la semilla y
llega hasta el embrión, que durante la fase de descanso se ha secado casi por completo.
El agua hace que la semilla se hinche, a veces hasta el extremo de rasgar la envoltura
externa. El oxígeno absorbido proporciona a la semilla la energía necesaria para iniciar
el crecimiento. Diversas enzimas descomponen los nutrientes almacenados en el
endospermo o en los cotiledones en sustancias más sencillas que son transportadas por
el interior del embrión hacia los centros de crecimiento. La radícula es el primer
elemento embrionario en brotar a través de la envoltura de la semilla. Forma pelos
radicales que absorben agua y sujetan el embrión al suelo. A continuación empieza a
alargarse el hipocótilo, que empuja la plúmula, y en muchos casos el cotiledón o los
cotiledones, hacia la superficie del suelo. Los cotiledones que salen a la luz forman
clorofila y llevan a cabo la fotosíntesis hasta que se desarrollan las hojas verdaderas a
partir de la plúmula. En algunas especies, sobre todo de gramíneas, los cotiledones no
alcanzan nunca la superficie del suelo, y la fotosíntesis no comienza hasta que no se
desarrollan las hojas verdaderas; mientras tanto, la planta subsiste a costa de las reservas
nutritivas almacenadas en la semilla. Desde que comienza la germinación hasta que la
planta logra la completa independencia de los nutrientes almacenados en la semilla, la
planta recibe el nombre de plántula (Hartman y Kester, 1998).

La reproducción de las angiospermas

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Ciclo biológico de una gimnosperma (conífera)

2.3. Apomixis.
En algunas especies, el embrión no se reproduce como resultado de la meiosis y la
fecundación, sino a partir de una célula del saco embrionario o de la nucela que no pasa
por meiosis, sino que se desarrolla para formar un cigoto de la misma constitución
genética que el progenitor femenino. A la ocurrencia de este proceso productivo
asexual, en lugar de los procesos reproductivos sexuales de reducción, división y
fecundación para producir un embrión, se le llama apomixis. A las plantas producidas
de esta manera se les llama apomícticas (diente de león, zarzamora, etc.).

3. SELECCIÓN DE SEMILLAS
Para seleccionar aquellas semillas que mejores resultados y mejores frutos se
recurre a cualquiera de los siguientes cuatro métodos:
3.1. Selección por volumen:
En general, las semillas de mayor volumen resultan más fructíferas, esto se debe a
que su embrión está más desarrollado y a que posee cantidades más grandes de reservas
alimenticias.
3.2. Selección por peso:
Aunque los granos sean de gran tamaño, pueden estar enfermos o rotos y no
contener las sustancias necesarias de materiales alimenticios, por eso conviene recurrir a
la selección por peso. Se utiliza el peso específico o densidad.
3.3. Selección en masa:
Se basa en la tarea de seleccionar las mejores plantas, las más productivas y más
características de la especie a la cual pertenecen. En síntesis, se recogen las semillas de
las plantas que se hallen mejor adaptadas al clima, terreno de un determinado sector
geográfico.
3.4. Selección por líneas puras:
Se efectúa a partir de un solo individuo que anteriormente ha sido seleccionado por
ser aquel que mejores características presente en función del clima y el terreno del
sector geográfico específico. Se parte de este prototipo y se estudia su descendencia.

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4. PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE SEMILLAS HORTÍCOLAS.
En España, dada la gran importancia del sector, el mercado de semillas hortícolas
está muy desarrollado. Se caracteriza por una fortísima dependencia del exterior y la
mayoría de las grandes firmas extranjeras están implantadas directa o indirectamente a
través de distribuidores.
Entre las firmas extranjeras productoras de semillas presentes directa o
indirectamente en el mercado hortícola español desde finales de la década de los setenta,
cabe citar:
- Americanas: Asgrow, Ferry Morse, Peto, Sun Seeds….
- Francesas: Clause, Tezieer, Vilmorin...
- Holandesas: Royal St. Louis, St. Louis and Groot, Nunhems, Bejo....
- Japonesas: Takii, Sakata...
- Israelitas: Hazera.
Entre las firmas españolas productoras y distribuidoras de semillas hortícolas,
pueden citarse: Exportadora Bañezana, Hortícola Alavesa, Semillas Fitó, Semillas
Batlle, Ramiro Arrendó, Intersemillas, Semillas Veyrat, etc.
El mercado de semillas hortícolas es muy dinámico y, los catálogos en los que
figuran los distintos cultivares suelen variar bastante con el tiempo. Existe una amplia
tendencia a la obtención de híbridos lo que una parte permite a las casas comerciales
disponer de una patente real de una determinada semilla. Los cultivares híbridos suelen
ser muy productivos y en muchas ocasiones poseen genes de resistencia genética a
distintas enfermedades, todo lo cual hace que se utilización y aceptación sea muy
amplia, por lo que con facilidad desplazan a los cultivares tradicionales, produciéndose
a menudo problemas de erosión genética.
De acuerdo con el RD 929/1995, de 9 de junio, que estableció el reglamento sobre la
producción de Semillas y Plantas de Vivero, los productores de semillas hortícolas en
España se agrupan de la siguiente manera:
- Obtentores: se dedican, mediante un trabajo de selección y mejora genética, a
la producción de material de partida o parental, de variedades obtenidas por
ellos mismos, destinado a su multiplicación.
- Seleccionadores: se dedican a la producción de semilla de base, partiendo del
material parental.
- Multiplicadores: se dedican a la obtención de semillas certificadas, estándar y
comerciales.
Desde que son recolectadas las semillas, y una vez que han sido convenientemente
secadas y limpiadas, se debe proceder a su envasado y almacenamiento en unas
condiciones que aseguren una larga conservación sin pérdidas de germinabilidad y
vigor. En términos generales, las semillas hortícolas más usuales se desecan hasta que
poseen entre un 5 y un 10 % de agua, siendo las condiciones medias de conservación de
0 a 5 ºC, y una HR comprendida entre el 25 y el 40 %, existiendo una mayor
permisividad hacia la higrometría, si los envases en que se almacenan las semillas son
herméticos, en caso contrario, para asegurar una buena conservación. La humedad
relativa deberá bajarse hasta valores inferiores al 15 %.

5. LIMPIEZA DE SEMILLAS.
La semilla recién cosechada necesita ser sometida a unos procesos de limpieza y
acondicionamiento, con el fin de satisfacer las exigencias técnicas y comerciales que,
actualmente, son propias de la semilla certificada. Estos procesos comprenden en
general, las siguientes operaciones: secado, limpieza, desinfección y envasado.

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5.1. Operaciones básicas de limpieza de semillas.
La limpieza tiene por objeto eliminar, en la masa de semilla sucia, todas las
impurezas técnicas y comerciales: materia inerte, semillas de otras especies y
variedades, granos mermados, parasitados o infectados y semilla pura de tamaño no
comerciales. Estas impurezas junto con la semilla pura comercial, forman los
componentes de la masa de semilla sucia. Esta eliminación se efectúa mediante
procedimientos físicos.
Las principales operaciones de limpieza son:
- Aventado: la semilla sucia se somete a la acción de una corriente de aire que
separa los componentes ligeros de los pesados.
- Cribado: la semilla sucia se hace pasar a través de cribas dotadas de orificios y
aberturas de distintas formas y tamaños, para separar los componentes grandes de
los pequeños.
- La separación por longitud permite separar los componentes cortos de los
largos. En la separación, los distintos componentes de una masa de semilla sucia
son separados de forma que obtengamos, al final, por una parte semilla limpia y
por la otra impurezas. Para poder separar los distintos componentes, tiene que
tener distintos valores para una característica determinada.

5.2. Calidad de las semillas.


La calidad de las semillas se caracteriza por los siguientes conceptos:
- Pureza físico-botánica: indica en que medida una muestra representativa de un
lote de semillas, está formada por semillas intactas y sanas de la especie
declarada, y/o por eventuales componentes, denominadas comúnmente impurezas
(piedras, tierra, semilla fragmentada, restos de origen vegetal...).
- Pureza genética: garantiza que las semillas pertenecen a un único cultivar
(variedad comercial), cuyas características genéticas son conocidas.
- Poder germinativo: expresa el porcentaje de semillas puras que, bajo
condiciones favorables de germinación, son capaces de producir plántulas
normales. Es el índice más comúnmente utilizado para estimar la capacidad
germinativa de un lote de semillas.
- Vigor: pretende dar información acerca de la respuesta y de la homogeneidad
que cabe esperar de un lote de semillas cuando se siembra en condiciones que no
son totalmente favorables, lo que con frecuencia es lo más habitual, para la
germinación y nascencia de las plántulas.
- Dormición: es el estado de reposo durante el cual las semillas son incapaces de
germinar, aun contando con condiciones favorables para hacerlo, especialmente
en lo que se refiere a humedad, temperatura, aireación e iluminación.
- Homogeneidad: como medida de la uniformidad de todos los componentes del
lote que responden a las mismas características, preferentemente morfológicas
(peso, forma, tamaño, color…).
- Estado sanitario: es de capital importancia a la hora de evitar enfermedades
que pueden ocasionar importantes pérdidas en los cultivos, algunas de las cuales
pueden afectar de forma importante a las plántulas desde los primeros momentos
de su establecimiento.
- Humedad: junto con la temperatura, son los factores que más influyen sobre la
conservación de las semillas durante el periodo de almacenamiento. Las semillas
se conservan mejor cuanto menor es su contendido de humedad.
Características de una semilla de calidad: genéticamente fiel a la especie y el
cultivar, capacidad de germinación alta, libre de enfermedades e insectos y de mezclas

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con semillas de otros cultivares, semillas de malezas y de material inerte y extraño
(George, 1989).

6. TRATAMIENTOS DADOS A LAS SEMILLAS PREVIOS A LA SIEMBRA.


Las normas de certificación y control de las semillas comerciales, no estipulan la
obligatoriedad de tratamientos a las semillas por lo que, cuando las semillas se
desinfectan, pildoran, etc., responden a exigencias comerciales.
En todo caso, el tratamiento de semillas previa a la siembra, es cada vez más
frecuente y se trata de una práctica tecnológica de gran utilidad.
Existen dos tipos de tratamientos que se someten a las semillas previos a su
distribución comercial: normales, que son de aplicación externa y habitualmente se
practican en todos o en algunos tipos de semillas (desinfección, pildorado e inoculación)
y especiales que, contrariamente a los anteriores, afectan al metabolismo interno de las
semillas.

6.1. Desinfección de semillas.


Gran parte de las semillas comerciales de plantas de gran cultivo, suele venderse
desinfectadas. Para ello se tratan con fungicidas, insecticidas y bactericidas y otros
compuestos químicos que actúan como repelentes.
Los fungicidas suelen ser productos específicos contra enfermedades concretas
transmitidas por semillas, o fungicidas de amplio espectro para la protección de las
semillas en germinación contra los hongos hemiparásitos en el suelo. El tratamiento con
insecticidas tiene también por objeto la protección de semillas y plántulas contra las
larvas de insectos existentes en el suelo.
Aparte de la eficacia teórica de las distintas materias activas, son de tener en cuenta
en los productos comerciales, las características de adherencia y fototoxicidad y en los
casos de tratamientos dobles o triples (se mezclan dos o tres materias activas), la
compatibilidad de las materias activas entre ellas.
Para que el tratamiento sea eficaz y no resulte fitotóxico para la semilla o para la
plántula, la dosis del producto comercial deben ser las adecuadas y las máquinas deben
ser capaces de efectuar una buena regulación y una completa distribución del producto,
a fin de que se recubran bien y uniformemente todas las semillas del lote.
Algunos fungicidas utilizados en la desinfección de semillas son: carboxina,
fenfuram, flutriafol, furatiocarb, triadimenol, hexaclorobenceno y quintoceno.

6.2. Semillas calibradas y pildoradas.


Se trata de recubrir las semillas con diferentes materiales inertes acompañados o no
de aditivos diversos.
Se pueden distinguir tres tipos de recubrimientos:
- Semilla recubierta, incrustada o encostrada: la semilla recubierta es inapropiada para
la siembra de precisión y, en general, el recubrimiento tiene por objeto proporcionar
a la semilla, o a la plántula de ella nacida, protección contra depredadores,
fertilizantes y microelementos. El recubrimiento se hace fácil en un tambor rotativo.
- Gránulos de semillas: las unidades de siembra son más o menos cilíndricas y
contienen hasta 3 ó 4 semillas. Además del material inerte de cobertura, el gránulo
puede contener pesticidas, colorantes u otros aditivos.
- Semillas pildoradas: las semillas pildoradas son unidades más o menos esféricas
destinadas a la siembra de precisión, contiene una sola semilla cuya forma y tamaño
no se distingue exteriormente. Mezclados con el material inerte que forma el
recubrimiento puede haber pesticidas, colorantes u otros aditivos.

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El desarrollo de las sembradoras de precisión, ha favorecido la expansión de la
semilla pildorada, que se ha visto favorecido por la utilización de material inerte y
aglutinantes, que permiten la elaboración de píldoras porosas que absorben bien la
humedad, dejan pasar el aire y no ofrecen resistencia al crecimiento de la plántula. Las
píldoras utilizadas para la siembra de bloques de sustrato en invernaderos, se abren en
cuanto absorben la humedad con lo que la germinación y la nascencia son fáciles.
Como material inerte se han utilizado productos como arcillas, arena, vermiculita,
coloides hidrófilos o turba y como aglutinantes, azúcar, almidón, metilceculosa.

6.3. Inoculación.
La inoculación consiste en recubrir a las semillas con algún material, que sirva de
vehículo a gérmenes vivos de microorganismos capaces de favorecer el desarrollo de las
plántulas o de las plantas adultas. Los organismos más utilizados para la inoculación de
semillas, son diversas especies del género Rhizobium, que forman nódulos simbióticos
en las raíces de las leguminosas facilitando su nutrición nitrogenada. La inoculación con
Rhizobium suele practicarse en España en la soja, así como en la alfalfa, destinada a
sembrarse en zonas de nuevos regadíos.

6.4. Estratificación.
La estratificación es un método de tratamiento de semillas en letargo, en el cual las
semillas son sometidas a un periodo de enfriamiento, para que se efectúe la
postmaduración del embrión.
La estratificación es práctica habitual para la ruptura del letargo de numerosas
semillas de plantas arbóreas, forestales o frutales, aunque también se utiliza con semillas
de plantas herbáceas. La estratificación en frío se realiza colocando las semillas en
capas alternas con capas de arena, turba, serrín, musgo, etc., lo más fácil es utilizar
arena lavada y cribada a 1 – 2 mm. La arena se humedece y las bandejas se colocan en
lugar resguardado pero frío, si se hace en invierno y la temperatura exterior es
suficientemente baja, si no es así, se colocan en frigorífico a 2 – 4 ºC durante un tiempo
variable según especies. Luego la estratificación, puede hacerse al aire libre y en
cámaras frigoríficas.

6.5. Escarificación.
Las semillas de leguminosas y algunas otras, como las de algodón, suelen presentar
cierto porcentaje de semillas duras. La escarificación tiene por objeto abrir vías para la
entrada de agua en las semillas. La escarificación es cualquier proceso de romper, rayar,
alternar mecánicamente o ablandar las cubiertas de semillas para hacerlas permeables al
agua y a los gases.
La escarificación mecánica es el procedimiento más cómodo y barato. Existen, para
ello, diversas máquinas que, en esencia, hacen pasar las semillas sobre unas superficies
abrasivas, como consecuencia del rozamiento se producen pequeñas grietas en las
cubiertas impermeables de las semillas y, por estas grietas penetra el agua cuando las
semillas entran en contacto con la tierra húmeda.
En semillas muy duras como las de Robinia, se puede utilizar ácido sulfúrico
concentrado de la siguiente manera: se sumerge la semilla en dicho ácido que está a una
temperatura de 15 – 25ºC, durante un tiempo variable entre 15 y 60 minutos. Las
semillas se lavan luego en agua corriente durante 5 – 10 minutos.

6.6. Vernalización.

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La vernalización tiene por objeto satisfacer las necesidades de frío de las plantas de
ciclo invernal, cuando sus semillas se siembran en primavera. Se utilizan en cereales de
invierno. Las semillas se ponen a remojo a 10 – 15 ºC hasta que alcanzan un contenido
de humedad del 42% aproximadamente, y se colocan a temperatura ambiente hasta que
la radícula aparezca en un 2 – 3% de las semillas. Según especies y variedad, se colocan
luego a 0 – 4 ºC, durante un tiempo variable, en situación bien aireada y manteniéndolas
con el mismo contenido en humedad. A la terminación del periodo de vernalización, las
semillas se deseca lo suficiente para que pueda conservarse hasta la época de siembra,
aunque, por tener un mayor contenido en humedad, la dosis de siembra en kg/ha debe
incrementarse en un 10 – 15%.

6.7. Pregerminación.
Con el fin de acortar el tiempo de cultivo y conseguir poblaciones más uniformes
que permitan una fácil mecanización y productos de menor presentación comercial, es
corriente utilizar semillas pregerminadas en muchas plantas hortícolas.
El procedimiento consiste en colocar las semillas en sacos de malla de nylon, que se
sumergen en agua durante periodos cortos de tiempo, sacando los sacos de vez en
cuando para airear las semillas.
Para conseguir una germinación uniforme conviene separar aquellas semillas cuyas
radículas han alcanzado una longitud mínima. Las semillas pregerminadas deben
sembrarse inmediatamente. Si se conservan, se hará a temperaturas que oscilan entre 0 –
5ºC, dependiendo de la especie.

BIBLIOGRAFÍA
- Besnier, F. Semillas. Biología y tecnología. Ed. Mundi-Prensa. Madrid, 1989.
- Hartann, H. y Kester, D.E. Propagación de plantas. Principios y prácticas.
Compañía Editorial Continental. Mexico, 1998.
- George, R.A.T. Producción de semillas de plantas hortícolas. Ed. Mundi-
Prensa. Madrid, 1989.

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