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DIPLOMADO: “EDUCACIÓN Y DESCOLONIZACIÓN EPISTÉMICA”

Modulo II: La colonización y la colonialidad en la actualidad (modernidad,


eurocentrismo y educación).
Responsable: Dr. Juan Carlos Sánchez Antonio
Alumna: Nereyda Pineda López

Resumen

Es posible descolonizar el pensamiento, como sujetos hay que situarnos y asumirnos


como seres sociales creativos, con una ética de la vida y en equilibrio con el medio
ambiente. Los cambios de actitudes deben ser promovidos de forma consciente,
partiendo de la realidad en la que vives, y emancipadora. La pregunta generadora de este
trabajo es ¿Cómo descolonizar el pensamiento de nuestros alumnos? Referirse a la
descolonización, necesariamente remite un cambio de paradigma en la educación. Se
analizará la práctica docente, proporcionando alternativas de solución hacia una
alternativa de descolonización, que no es más que entrar a una transmodernidad.

La descolonización del pensamiento en el alumno.

El pensamiento no se construye de forma aislada, hay que reconocer que como sujetos
cognoscentes nuestras ideas están condicionadas por el entorno en la que vivimos, la
familia, las influencias de otros y de los medios de comunicación, el momento histórico
(épocas) y de los nuevos aportes al conocimiento sobre la materia que nos interesa.

Pensar en una descolonización epistémica, es definir también, que es conocer, aprender


y pensar. Pareciera que son términos iguales, pero son totalmente distintos.

Citaré a Piaget, como aquel que se empeñó en explicar ¿cómo las estructuras mentales
de un recién nacido llegan a convertirse en las estructuras de una inteligencia
adolescente? Él sabía que las estructuras mentales de estos dos no eran iguales. A partir
de experimentos y observaciones con los niños encontró que hay una transformación del
pensamiento y de las respuestas emitidas por ellos, pues se volvía cada vez más
fundamentada. Lo que dio paso a ordenar los estadios de desarrollo intelectual en una
secuencia temporal y se sirvió de un criterio cronológico (según las edades).

Retomando la definición de los conceptos de conocer y aprender, Piaget aclara la


diferencia entre conocimiento y aprendizaje. Para él, el desarrollo del conocimiento es
“…un proceso espontaneo, vinculado a todo el proceso de embriogénesis. La
embriogénesis se refiere al desarrollo del cuerpo, pero concierne, de igual manera, al
desarrollo del sistema nervioso y el desarrollo de las funciones mentales…” (Piaget,
1964:176)
En el aprendizaje, refiere, que presenta el caso opuesto “…el aprendizaje es provocado
por situaciones: por un experimentador psicológico, o por un maestro, de acuerdo a
cierto aspecto didáctico o por una situación externa…Además, en un proceso limitado:
limitado a un solo problema, o a una sola estructura”. (Piaget, 1964:176).

El conocimiento es algo que se construye a partir de nuestras experiencias desde que


nacemos, de la relación con los demás. El aprendizaje es todo aquel conocimiento
escolarizado que nos enseñan en las aulas, ese conocimiento provocado que es
depositado y lo aceptamos como tal.

A pesar de que estas definiciones son opuestas hay que reconocer que no son ahistórico,
pues nuestros pensamientos son colonizados con las conquistas de las sociedades y las
culturas en América Latina. Así como lo expresa Quijano en su artículo “Colonialidad y
Modernidad/Racionalidad” (1992:12):

…se trata de una colonización de las otras culturas, aunque sin duda en
diferente intensidad y profundidad, según los casos. Consiste, en primer
término, en una colonización del imaginario de los dominados. Es decir,
actúa en la interioridad de ese imaginario. En una medida, es parte de él.
Eso fue producto, al comienzo, de una sistemática represión no sólo de
específicas creencias, ideas, imágenes, símbolos…la represión recayó, ante
todo, sobre los modos de conocer, de producir conocimiento, perspectivas,
imágenes, símbolos, modos de significación…fue seguida por la imposición
del uso de los propios patrones de expresión de los dominantes, así como de
sus creencias e imágenes referidas a lo sobrenatural, las cuales sirvieron no
solamente para impedir la producción cultural de los dominados, sino
también como medios muy eficaces de control social y cultural, cuando la
represión inmediata dejó de ser constante y sistemática.
Hablar de descolonización, es romper modelos de pensamientos europeos, rescatando
nuestros orígenes antes de la colonización. Debemos partir del hecho de
descolonizarnos, ver en nuestro interior y hacer una autorreflexión del quehacer docente.
Quizás, he sido, de manera inconsciente, una docente tradicionalista y colonizadora de
pensamientos, con conductas y reflejos aprendidos desde mi niñez. No cabe duda, que
nacer después de la colonización de los españoles y con el movimiento de independencia
de México ha surgido este colonialismo interno; como lo menciona González Casanova
(2006:122)

La noción de colonialismo interno sólo ha podido surgir a raíz del gran


movimiento de independencia de las antiguas colonias…con la desaparición
directa del dominio de los nativos por el extranjero aparece la noción del
dominio y la explotación de los nativos por los nativos.
Hay que sumergirnos en un análisis político, de valor práctico y psicológico para diseñar
políticas de comunicación, de propaganda y de educación. Donde esta última, permita la
evolución de un pensamiento descolonizado no solo externa sino interna, el alumno
como un ser social analice su experiencia sensorial y su aprendizaje en la escuela y
construya en la vida cotidiana una experiencia vivida y reflexionada, así como su
creatividad e imaginación.

En este sentido, Dussel (citado por Méndez, 2012) propone un proyecto que requiere
urgentemente de intervenciones descoloniales a nivel planetario para trascender la
modernidad-colonialidad hacia un mundo transmoderno; desengancharnos y
desconectarnos de un pensamiento fundamentalismo eurocéntrico. Una educación
transformadora debe ser impulsada desde la escuela para la sociedad.

Como docente de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 203, de profesión


psicóloga, imparto las materias de la línea psicopedagógica como son: Desarrollo
infantil, Desarrollo de la Adolescencia y de la Adultez. Consciente de que trabajar con
futuros Profesionales de la Educación de la Licenciatura en Intervención Educativa, es
una responsabilidad muy grande, pues se desarrolla en ellos las competencias del saber
referencial, el saber hacer, el saber ser y convivir.

Estas materias se trabajan, en un primer momento, revisando lecturas de las diversas


teorías del desarrollo infantil y de la adolescencia retomando autores como Jean Piaget
con su teoría psicogenética del desarrollo del conocimiento, L: S: Vygotsky con su
teoría sociocultural, bajo un enfoque constructivista. Después se revisan lecturas donde
caracterizan a la niñez y la adolescencia en cuatro ámbitos: físico, cognitivo, social y de
la personalidad.

El enfoque constructivista, parte de que la formación de la estructura del conocimiento


es afectada por varios factores como son:

1. El lenguaje usado por una sociedad.


2. Las creencias y valores mantenidos por una sociedad
3. Las formas de razonamiento que una sociedad acepta como válidas.
4. La clase de relaciones entre los miembros de una sociedad.

Piaget estudia el pensamiento del niño en forma completamente independiente del


proceso de aprendizaje. La capacidad de razonamiento y la inteligencia del niño, sus
ideas sobre lo que le rodea, sus interpretaciones de las causas físicas, su dominio de las
formas lógicas del pensamiento y de la lógica abstracta, son consideradas por los
eruditos como procesos autónomos que no están influidos de ninguna manera por el
aprendizaje escolar. De ahí parte su teoría “que los niños descubran su propio
conocimiento”. Por otro lado, Vygotsky (1979), señala que para entender el
comportamiento del ser humano hay que estudiar su historia. Todo aprendizaje en la
escuela siempre tiene una historia previa, todo niño ya ha tenido experiencias antes de
entrar en la fase escolar.
Ante este análisis, me doy cuenta que reviso lecturas de psicólogos o pedagogos
eurocentristas, pues es necesario revisar lecturas del desarrollo humano desde nuestras
culturas, pues los usos y costumbres de cada ser humano es diferente y que su desarrollo
difiere de comunidad a comunidad.
Lo que creo que es, se me inculcó bajo un pensamiento colonizado. Pero tampoco he
tomado conciencia de mi origen indígena zapoteca y ser autorreflexiva y autocrítica, así
como una investigadora independiente de mis orígenes, de comparar con lo aprendido en
la escuela durante mi formación con mi propia opinión o con otras lecturas que digan lo
contrario y hacer mi propia reflexión.
Descolonizarme, es hacer una mirada hacia mi interior, como profesional, como docente
y como madre de familia y sobre todo como un ser humano sensible, sencilla y humilde
para cambiar algunos pensamientos que desde mi nacimiento ha sido colonizado por mi
familia y la escuela, influyendo en mi forma de ser y en mi forma de actuar y ver las
cosas. Mi comportamiento tiene una historia.
Conclusión
La descolonización es un trabajo aún pendiente, es una tarea permanente es una lucha
constante mientras existan las relaciones de la colonialidad del ser, saber y poder
impuesta por el eurocentrismo.
Es por ello que la propuesta principal de este trabajo está orientada a dinamizar la
educación a través de la interacción, la motivación y el trabajo en equipo; así los
alumnos tomaran conciencia de su aprendizaje, a partir de la crítica, del análisis,
formando un pensamiento independiente, imaginario y creativo. El contexto del aula
debe ser dinámico, donde se dé el intercambio didáctico, de comunicación, investigación
y construcción de conocimientos. Tomar conciencia y abrir nuestras mentes a partir de la
realidad vivida. Y como dice Paulo Freire (citado por Walsh, 2007) “…la educación
como herramienta emancipatoria”.
La filosofía latinoamericana y el pensamiento descolonial son muestra del gran esfuerzo
que se hace para contribuir desde la teoría a la praxis emancipadora. Es este proyecto
emancipador que reclaman las culturas milenarias y originarias no occidentales que hoy
se enfrentan desde la autonomía de sus historias al poder de la razón moderna
eurocéntrica que muestra síntomas de decadencia.

Fuentes de información.
González Casanova, P. (2006). El colonialismo interno. En: Obras escogidas, vol. I:
Explotación, colonialismo y lucha por la democracia en América Latina.
Piaget, Jean (1964) “Desarrollo y aprendizaje”. Vol. N.2 ISSUE
Quijano, Aníbal (1992). Colonialidad y Modernidad/Racionalidad.
Vygotsky, L. S. (1979). “aprendizaje y desarrollo intelectual en la edad escolar”.
España, Akal.

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