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¿Qué es la comunicación no verbal?

La comunicación no verbal es un proceso de comunicación mediante el cual


se transmite un mensaje por medio de gestos, signos o indicios; es decir, sin
palabras, al contrario que la comunicación verbal. Gestos, lenguaje corporal,
postura, expresión facial, contacto visual… son algunos de los recursos que utiliza.

La comunicación no verbal desarrolla varias funciones en el proceso de


socialización:

1. Define nuestra identidad.

2. Demuestra el grado o la capacidad que tenemos de relacionarnos.

3. Ayuda a acotar y a comprender los mensajes sin necesidad de utilizar el


lenguaje.

4. Transmite emociones y sentimientos.

5. Influye en los demás y en nosotros mismos.

Elementos de la comunicación no verbal


La comunicación no verbal cumple con el circuito de la comunicación de
cualquier tipo: tiene un emisor, un receptor, un mensaje, un canal y un cierto
código (dado que no hay un lenguaje convencional al que acudir). Eso significa
que los mensajes se elaboran a través de otros sentidos y empleando otras partes
del cuerpo, como son:

 Emisor. Utiliza sus cejas, su sonrisa, su boca (para hacer muecas), sus ojos y la
dirección en que mira, su postura corporal, su ceño, su distancia respecto al otro,
cuando no su voz (ritmo y tono, nada más) o sus gestos manuales.
 Receptor. Quien recibe el mensaje usa principalmente su vista y su oído, aunque
no recibe palabras, sino tonos y secuencias.

En ese sentido, la comunicación no verbal es mucho más versátil que la


hablada, dado que dispone de un conjunto más libre de sentidos y signos que
elaborar e incluso puede incorporar elementos contextuales: señalar un objeto o
una dirección, tomar un objeto, o realizar una mímica o imitación de una acción
que desea transmitirse.
La importancia de la comunicación no
verbal en el trabajo y relaciones
profesionales

La buena interacción es una pieza fundamental para tener éxito en cualquier


trabajo. El profesional idóneo debe contar con diversos elementos para interactuar
con sus compañeros dentro del entorno laboral. Más allá de controlar el discurso
adecuadamente, aquellos componentes no verbales son fundamentales para que
el mensaje a transmitir sea eficaz. Este tipo de comunicación se realiza a través
de los gestos, los movimientos de las manos y el rostro, convirtiéndolos en piezas
claves que generan o no empatía con los demás.

El buen uso de la comunicación no verbal nos permite ser claros, eficientes,


y sobre todo, es muy importante a la hora de comunicar cualquier mensaje y
hacerlo de una forma que denote confianza, credibilidad, veracidad, seriedad, etc.
Y como parte de nuestra estrategia de comunicación para conseguir un objetivo,
como por ejemplo, a la hora de negociar un nuevo acuerdo.

En nuestro día a día, entre un 60% hasta un 80% de la comunicación diaria es no


verbal. Por ello os vamos a dar algunos aspectos a tener en cuenta:

1. La Postura: mantenerse recto, con la espalda erguida, los hombros neutros


y la cabeza en alto transmite una sensación de convicción, control,
seguridad, cercanía y confianza. Sentarse de lado o en otra postura denota
dejadez, inseguridad y falta de credibilidad. Hay que mantener una posición
firme, pero sin parecer demasiado rígidos ya que eso transmitirá el mensaje
de estar incómodos.
2. La Mirada: sostener el contacto visual y expresar con los ojos, esto
demostrará seguridad en los planteamientos que estamos transmitiendo.
3. Los Gestos: establecer coherencia entre el rostro y el diálogo. Si
realizamos movimientos enfáticos, lo correcto es hacerlos con la mano
abierta y sin señalar, de forma natural. La valoración de un buen
“estrechamiento de mano” se basa en el tacto, la fuerza y la determinación.
La mano debe tener un tacto agradable y suave; la fuerza debe ser
controlada pero firme, nada de manos flojas o sin carácter.
4. El Espacio: según estudios, la zona personal está aproximadamente a 50
cm de distancia y la zona profesional está a 125 cm de distancia. Es muy
importante tenerlo en cuenta, ya que no a todo el mundo, por muy cercano
que sea, pueden sentirse “invadidos”.
5. La voz y el silencio: para comunicar de manera eficaz el mensaje, es
bueno utilizar cambios de entonación, hablar a un buen ritmo y evitar
muletillas.  También es importante generar momentos de pausa y silencios
no muy largos para crear dinámica con la audiencia.
6. Presentación: el vestuario, afeitarse, el ir peinado, las uñas, todos esos
elementos básicos de la imagen forman parte de la comunicación en el
trabajo, hay que cuidarlos porque de eso depende cómo seremos
percibidos por los demás.
7. Gestualidad. Movimientos de las manos, de las extremidades todas
o desplazamientos de la cabeza, que pueden ser más o menos complejos y
más o menos específicos, de acuerdo a la intención. A menudo los usamos
junto al lenguaje como una forma de acompañamiento para lograr mayor
precisión.
8. Expresiones faciales. Existe en el ser humano cierto condicionamiento
congénito que nos permite reconocer las expresiones faciales desde
edades muy tempranas: una sonrisa, un ceño fruncido, una cara rabiosa.
Toda una gama de emociones se expresan de manera más o menos
instintiva en nuestro semblante.
9. Postura corporal. Dependiendo de cómo posicionemos el cuerpo,
podremos también transmitir emociones, sensaciones o inspirar en el otro
cierto sentir. Esto también tiene reminiscencias evolutivas, que asocian el
tamaño a la fuerza, la sumisión al abatimiento, etc. Muchos animales se
comunican de esta manera.
10. Apariencia física. El complejo código de las modas, las vestimentas, los
accesorios, los cortes de cabello y toda una vertiente comunicativa (que en
muchos casos puede ser inconsciente) también constituye el lenguaje no
verbal.
11. Paralenguaje. Aquí se clasifican los sonidos no lingüísticos: no palabras ni
expresiones del lenguaje sino sonidos que remiten a sensaciones o
a informaciones de manera no verbal debido a su tono, velocidad
o volumen, o bien a la asociación emotiva que se hace con ciertos sonidos.
El llanto de un bebé, por ejemplo, entra en este tipo de actos
comunicativos.
12. Háptica. Se refiere al contacto físico que hacemos con quienes nos
comunicamos, sea para reforzar un mensaje verbal o para comunicar algo
sin tener que decirlo. Tocarse es una fuerte emisión de mensajes y no en
todas las culturas está bien visto o permitido.
13. Prosémica. Se refiere al manejo del espacio entre emisor y receptor,
mediante el cual puede sugerirse intimidad, agresividad, pasión y otras
informaciones.
 Por lo tanto desde Marie-Noëlle Comunicación consideramos que la
comunicación no verbal es tan importante como la comunicación verbal, ambos
van unidos y son de gran importancia a la hora de tratar y expresar lo que
queremos decir y transmitir.

Algunos ejemplos de comunicación no verbal pueden ser:

 Un turista viaja a China y decide comprar comida callejera. Como no habla


el idioma, le señala al vendedor el producto que quiere y le enseña dos
dedos extendidos (el índice y el anular). El vendedor entiende cuántos
quiere comprar.
 Los jugadores de un equipo de fútbol ganan un partido y, al finalizar alzan
los brazos y gritan al unísono. Así se expresan su alegría unos a otros, sin
tener que mediar palabra.
 Una mujer intenta seducir a un hombre en un bar y para ello propicia el
contacto visual, le sonríe mucho y hace gestos que lo invitan a mirarla.
Todo eso es parte de una comunicación no verbal cuyo fin es propiciar el
romance.

Aparatos y sentidos de la comunicación no verbal


La comunicación no verbal puede estudiarse subdividiéndola en canales,
destacando la comunicación como interrelación entre los participantes. Los
canales relevantes son:
Para el emisor, es decir, la persona que envía el mensaje:

 Cara: ceño, sonrisa, mueca.


 Ojos: dirección mirada, alteraciones en la pupila.
 Cuerpo: postura, posición brazos y piernas, distanciamiento.
 Voz: tono, ritmo.
Para el receptor, es decir, la persona que recibe el mensaje:

 Vista: Percibe la forma, color, tamaño de las cosas.


 Oído: Capta los sonidos y distingue si son fuertes, débiles, agudos o
graves.
 Olor: Aprecia los aromas y los distingue unos de otros.
 Tacto: Nota el frío, calor, suavidad o aspereza de las cosas.

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