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Programa de Discipulado

Y grupos en Casa

MANERA DE VER

Zoesolutions.org@gmail.com + 502 51500700


En el complejo y vertiginoso entorno de cambio en el que vivimos, nuestras prácticas
habituales y las explicaciones con las que vivimos resultan insuficientes para darle sentido
a la vida personal y profesional.

Las fórmulas del éxito de ayer ya no funcionan para resolver los problemas de hoy y nos
imponen nuevos desafíos para movernos con efectividad y bienestar dentro de la
incertidumbre del presente.

Nos bendice tenerte aquí y estamos a tu disposición para cualquier consulta o sugerencia.

Coaches
Pastores Edgar y Ana Marroquín

Descripción:
Este curso busca transferir principios, distinciones y experiencia a los estudiantes para que
el alumno aprenda a cómo llevar adelante un modelo emocional que tenga que ver con el
tiempo actual, con las nuevas herramientas de este siglo y que le permita disfrutar de la
vida a pesar de las circunstancias, las situaciones y de todo lo que ocurre a su alrededor y
que luego de vivir la aplicación práctica del mismo en su vida, luego la pueda llevar o
trasladar a otros para ponerlos en la perspectiva necesaria para poder mediar en la
solución de su conflicto.

Objetivos del Curso:


En este curso las personas aprenderán a entender de una mejor manera las emociones no
solamente de personales sino de los demás.
El objetivo es que puedan desarrollar y ayudar a desarrollar en otros, la manera de
intervenir en las emociones, de modo que las misma estén alineadas a una visión correcta
(pilar de la resolución de conflictos).
Que las personas puedan reinterpretar sus y las emociones propias y de otros, para una
alineación de las perspectivas en los conflictos.
MANERA DE VER
Dios nos hizo con 180 grados de visión y 180 grados de ceguera.
Mucho de lo que no pasa no es porque no lo sabemos sino porque no lo vemos.
Necesitamos incorporar distinciones (HABILIDADES) que nos permitan ver más.

Nuestra manera de “ver” o sea cómo vemos las cosas a nuestro alrededor está
íntimamente relacionada con el tipo de observador que somos.

Observar es la forma particular en que un individuo da sentido a la situación que


enfrenta, antes de intervenir en ella.

El tipo de observador que estamos siendo afecta, no sólo nuestra manera de interpretar
las cosas, sino nuestra interacción con los demás.

Nuestra mirada: “No sabemos cómo las cosas son. Sólo sabemos cómo las vemos o
interpretamos. Vivimos en un mundo de interpretaciones”.

Lo que vemos a nuestro alrededor no necesariamente es la verdad, sino es nuestra verdad.


Es nuestra interpretación de cómo vemos las cosas.
Sin embargo, no lo vemos todo.
Tampoco lo que vemos es la realidad absoluta.

A veces decimos: - “Todo lo que yo digo, hago y pienso es verdad”. Y no nos damos cuenta
que Dios no nos dio el poder de ver las cosas como son, sino cómo las vemos”.

No vemos las cosas como son sino como somos...

Creemos que todo lo que vemos es la realidad sin percatarnos que es “mi” realidad,

El tipo de observador que somos determina como veremos las cosas a nuestro alrededor.

OBSERVADOR, ACCIÓN Y RESULTADOS

A veces tratamos de cambiar al mundo o a la gente, pero lo que realmente necesitamos es


evaluar el tipo de observador que estamos siendo en ese momento. Tenemos que
evaluarlo, que modificarlo, transformarlo. Debemos cambiar nuestra perspectiva de cómo
vemos las cosas a nuestro alrededor.

Pero no se trata de solamente ser un tipo de observador más agudo. Es necesario que
adoptemos los principios de la Palabra de Dios de modo que podamos ver las cosas como
Él las ve.
No es posible crecer y alcanzar las cosas que Dios ha destinado para nosotros si seguimos
“viendo, mirando o interpretando las cosas de la misma manera” que como lo habíamos
estando haciendo.

Es necesario que cambiemos o transformemos el tipo de observador que estamos siendo.


Eso nos permitirá decidir hacer cambios en nosotros, transformar nuestra manera de
interpretar y ver las cosas en la vida.

A veces pensamos que si algo no nos salió bien debemos cambiar la acción (lo que hicimos)
y actuar de una forma diferente para lograr unos resultados diferentes, pero no
necesariamente es así. Lo que debemos transformar es nuestra manera de ver las cosas.

No es cambiar la acción, sino al observador.

No podemos cambiar los acontecimientos ni al mundo, pero sí podemos


cambiar nuestra mirada e interpretación de esas cosas.

¿QUÉ ES LO QUE NOS CONSTITUYE A CADA UNO DE NOSOTROS EN EL TIPO DE


OBSERVADOR QUE ESTAMOS SIENDO? Tres dominios:

• Dominio del cuerpo:


Sólo podemos observar lo que nuestra
biología nos permite. Para eso
utilizamos los sentidos. Observamos
desde nuestra postura corporal, desde
nuestros gestos. Hablamos con
nuestro cuerpo y gestos, aunque
nuestra boca no diga nada.
• Dominio del lenguaje:
Observamos a través de lo que
decimos o hablamos que propone l a
cultura donde nacemos y nos
desarrollamos. Desde nuestras
conversaciones, desde nuestras
opiniones, desde las historias que
contamos acerca de nosotros mismos
y de los demás.

• Dominio de las emociones:


Nuestras emociones / estados de ánimo nos predisponen a observar y a
actuar de diferentes maneras.
La mirada de otros

Es importante que recordemos que la gente a nuestro alrededor no necesariamente ve las


cosas como nosotros las vemos. Eso no quiere decir que están mal o que nos llevan la
contraria, más bien, lo que implica es que usualmente cada uno puede y/o cada quien ve
las cosas de diferente manera. Cada cual piensa que su manera de ver es la verdad (pero no
necesariamente es así). Es la forma de interpretar de cada uno. Podemos tener diferentes
perspectivas y opiniones, pero a la vez debemos respetarnos.

Veamos esta imagen para entender mejor este punto:

¿Qué ve usted?
¿Es la imagen de una mujer?
¿Esa mujer es joven o vieja?
¿Hay otra posibilidad?

Una sola imagen, varias formas de interpretarla. Como mencionamos, cada uno puede ver
las cosas de diferente manera. La imagen no está en la hoja del dibujo, sino en la mente del
que la está viendo. El que no sea la misma para unos que para otros, no quiere decir que
está mal. Simplemente que es una manera de observar diferente porque proviene de un
observador diferente. ¿Alguna está mal? No. Sencillamente son diferentes. Para cada uno
es su verdad, su realidad. Su manera de ver e interpretar algo.

Esa manera de ver e interpretar puede estar determinada por diversos factores como la
cultura, el lenguaje y las historias pasadas de los individuos.
Por lo tanto, es importante que aprendamos a escuchar y a aceptar a otras personas,
aunque tengan una manera de ver diferente a la nuestra. No podemos pretender querer
relacionarnos y estar bien solamente con aquellos que ven, piensan y hablan igual que
nosotros.
Un cristiano maduro es uno que puede respetar la opinión de otros, aunque sea diferente.

El aceptar y respetar la opinión y forma de ver las cosas diferentes no necesariamente


quiere decir que tenemos que estar de acuerdo con esa persona. Lo que sí quiere decir es
que, aunque podamos diferir, le respetamos. Que podemos relacionarnos con ella. Que
podemos trabajar y compartir juntos.

Necesitamos la mirada (perspectiva) de otros

El que existan diferentes percepciones de las cosas no es un problema en sí mismo, pero se


puede convertir en uno cuando cada persona piensa que su forma de ver e interpretar algo
es la única y la correcta.

Tener y entender la mirada de otros es saludable y conveniente. No es algo negativo pues


nosotros no lo vemostodo. La mirada de otra persona nos puede ayudar a ver esas otras áreas
que nosotros no vemos. Eso no es malo ni es negativo, al contrario, puede sernos muy útil.
Sin embargo, para que otra persona pueda ver y ayudarnos a ver lo que nosotros no vemos,
es imprescindible que tengamos humildad. De otra forma no entenderemos, nos
molestaremos y pondremos a la defensiva.

Recordemos que solo tenemos 180 grados de visión, aunque muchos suponen que pueden
ver 360 grados, que tienen todo claro todo el tiempo y que lo que ven y opinan es absoluto,
es la total verdad y es el mundo real.

Es importante tener MUY claro que Dios sólo nos dio la posibilidad de ver la mitad del mundo
que habitamos, así nos hizo Dios, nos guste o no. Somos seres con 180 grados de visión y
180 grados de ceguera. Viviremos equivocados y equivocándonos si creemos que tenemos
360 grados de visión y salimos a la vida creyendo verlo todo y que todo lo que vemos es
verdad absoluta sólo porque “yo lo vi”.

TRANSFORMANDO NUESTRA MANERA DE VER


La manera cómo interpretemos las cosas determinará la forma en que nos comportemos o
accionemos en la vida. Nosotros actuamos como somos y somos como actuamos. La acción
genera ser.
Es interesante cómo la gente puede ver una misma situación, pero con diferentes
interpretaciones. Esto puede ocurrir en diferentes individuos, pero también en un mismo
individuo que decide transformar su forma de ver las cosas, que decide interpretarlas de
otra manera. Transformar o cambiar nuestra manera de ver, no sólo es posible, sino
necesario.
Se nos ha enseñado a vivir preguntándonos más el “porqué de algo” que el “para qué”.

Transformando nuestra manera de ver nos permitirá mantenernos enfocados y buscando


aprender de cada experiencia, aunque esta parezca contraria o adversa. No pretendamos
transformar al mundo, las circunstancias o a otros. Transformemos nuestra propia manera
de ver e interpretar. Veamos un ejemplo:

Cuenta la historia de dos vendedores de zapatos que fueron enviados a un país del África,
en una campaña de ventas. Al llegar se dieron cuenta con gran asombro que nadie en
aquella tierra usaba zapatos. El primero se comunicó con su jefe y le dijo: - Me vuelvo
mañana. Aquí el mercado es inexistente. Nadie usa zapatos. Mientras que el otro le envió un
mensaje a su superior diciéndole: - He decidido quedarme un año. Excelente mercado para
trabajar mucho. ¡¡¡Todavía nadie tiene zapatos!!!

En el mismo lugar y ante la misma situación una persona ve y hace una cosa y otra persona
otra. Y esto es producto del tipo de observador que estamos siendo.
¿Cuántas veces nos hemos enfrentado a una situación y no enfocamos más en que parece
un problema y no la vemos como una oportunidad? Decimos “oportunidad” porque es
posible aprender y crecer en el proceso. Por otro lado, podemos pensar y de igual manera
decir que esa situación nos detiene o que nos destruirá. Recuerde que a los que amamos a
Dios todas las cosas obran para bien.

Por ser cristianos no estamos exentos de situaciones contrarias, difíciles y desagradables en


nuestra vida. Estas vendrán. Pero el Señor nos dio la capacidad para ver las cosas diferentes,
para cambiar nuestra interpretación de lo que sucede. Para ello es necesario, no sólo
conocer su Palabra, sino creerla y ponerla en práctica.
Es importante que sepamos que es necesario cambiar nuestra mirada, pero también estar
dispuestos a hacerlo.
No es algo que ocurre automáticamente. Nos cuesta decidir, comprometerse y persistir en
el proceso. Nos cuesta cambiar nuestros modelos mentales o paradigmas.

PARADIGMAS
Para poder transformar el tipo de observador que somos, debemos cambiar nuestra forma
de pensar.
Para ello, debemos cambiar nuestros modelos mentales o paradigmas.

Los modelos mentales son supuestos, generalidades, imágenes o ilustraciones que


influyen en la forma cómo vemos al mundo y como nos comportamos en él.
- Operan permanentemente en forma subconsciente.
- Condicionan nuestras interpretaciones y las acciones.
Definen cómo percibimos, sentimos, pensamos e interactuamos.

Lo que cada uno ve y escucha está condicionado a sus modelos mentales


Estos modelos mentales se van formando a lo largo de la vida. Factores como la crianza o
historias pasadas, cultura y otros van determinando la forma de creer, ver, hablar y actuar.

¿Está dispuesto a cambiar su manera de pensar para poder cambiar su manera de ver? No
podemos hacer cosas diferentes y lograr el resultado extraordinario en nuestras vidas si
seguimos viendo y pensando de la misma forma.

No nos limitemos por experiencias pasadas que afectaron o marcaron negativamente


nuestras vidas. Que no solamente afectaron (el pasado), sino que afectan nuestro presente
y futuro. Dios hace posible que esas experiencias se puedan superar y que podamos
aprender de ellas.

Por otro lado, a veces nos resistimos a cambiar nuestros modelos mentales o forma de
pensar porque:
- no nos gusta hacerlo,
- no estamos de acuerdo con algo
- o por simple resistencia al cambio.

Es su elección. Nuestras decisiones nos llevan a las acciones. No pierda la oportunidad de


identificar y salir de aquellas cosas que le detienen. Puede ser que tenga pensamientos y
paradigmas, que no le permitan salir de su status quo. Para poder cambiar esos paradigmas
y ver las cosas de otra manera, necesita incorporar ciertas distinciones que le permitan ver
cosas que no veía.

¿Cuáles son los cambios de paradigmas que debe realizar?


Identifique cuáles son las prioridades y cosas más importantes en su vida y evite aferrarse
a ellas.
Evalúe frecuentemente su estatus (o situación) para ver si se necesita un cambio.

Después de cambiar algo, no se adapte y acostumbre a lo nuevo, sino también siga


evaluando.

- Debe estar atentos a los cambios.


- Listo para cambiar.
- No debe de resistir los cambios.
- Deje el temor a lo desconocido.
- Arriésguese a cambios nuevos.
- Explore áreas nuevas continuamente.
- Disfrute los cambios y cosas nuevas.

DISTINCIONES A INCORPORAR
¿Qué es una distinción?
Es la diferencia que hace que dos o más cosas sean distintas. Es la acción de distinguir
(diferenciar). Cada vez que hacemos una “distinción” separamos un determinado
fenómeno del resto de nuestras experiencias, separamos una figura de un fondo. Vemos
las cosas de otra manera.

¿Qué veo en esta lámina...? un puente o veo unas carabelas?


Si yo no tengo la distinción “CARABELA” o “PUENTE”, no los podré ver. VEMOS
AQUELLO QUE PODEMOS NOMBRAR. Si no tenemos una distinción, no lo vemos.

“DIME LO QUE OBSERVAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES”.

Hay ciertas frases que usamos habitualmente que no tienen sentido desde el
punto antes planteado:
La realidad es…
Lo que vos dijiste es…
Tienes razón…
Los invitamos a estar atentos a su lenguaje y a cambiar estas frases por:
Lo que yo observo es…
Lo que yo escucho es…
Estoy de acuerdo con vos…

Para Trabajar y Transformar:


- ¿Qué tipo de observador estoy siendo, de los que tiene la verdad absoluta
o de los que pueden aceptar y respetar otras interpretaciones o maneras
de ver?
- ¿Cómo puedo trasformar el tipo de observador que estoy siendo?
- ¿Por qué es necesario cambiar mi manera de ver?
- ¿Cuáles son los paradigmas que me tienen?
COMPROMISO Y RESPONSABILIDAD
La gente se está haciendo cargo de lo que saben y de lo que pueden. Pero muchas veces no
se hacen cargo de lo que está más allá de ellos mismos por miedo a fracasar o a sentirse
culpables. Esto se resuelve comprendiendo la definición de RESPONSABILIDAD. Hablaremos
acerca del Compromiso. Como poder tener y desarrollar relaciones comprometidas. Y como
vivir de tal manera que las personas tengan COMPROMISO A LA RELACIÓN y no RELACIONES
POR COMPROMISO.

COMPROMISO, ¿qué es?


- Es una declaración en el lenguaje que se sostiene con acciones.
- Es lo que transforma una promesa en realidad.
- Es elección y acción que cambia el futuro.
- Es la capacidad del hombre de crear lo que no existe.
- Son las acciones que hablan más alto que las palabras.
- Es hacerse del tiempo cuando no lo hay.
- Es el material que hace el carácter
- Es el poder de cambiar las cosas.
El compromiso no tiene que ver con lo que nos gusta o lo que queremos hacer,
tampoco con la forma en que nos sentimos.
Muchas veces no obtenemos los resultados porque no tenemos compromiso.
¿Eres capaz de cambiar las circunstancias para lograr tus compromisos?

¿Qué significa estar comprometido?


Significa ponerse en acción observando la vida desde el compromiso asumido.
¿Dónde empieza el cambio del futuro?
Empieza en la manera de conversar, hacer una declaración y luego
comprometerse con lo que declara. Empieza por “Ser nuestra palabra”.
Puede ser que esté comprometido con su visión (futuro) pero todavía que no lo
esté logrando, porque le falta desarrollar alguna competencia o habilidad, porque
no está comprometido.

En cualquier proceso de lograr algo, existen tres momentos diferentes:


ü Preparación
ü Siembra
ü Cosecha
Para los tres, se requiere de COMPROMISO. ¿En qué área de tu vida quieres tener
cosecha / fruto? ¡Revisa si estás sembrando!, si está comprometido y
trabajando en ello. ¡¡¡Si no cosechas, puede ser que no lo estés haciendo!!!
RESPONSABILIDAD

DEFINICIÓN: significa “habilidad para responder”.


Se ha entendido responsabilidad como “hacerse cargo” o “quién tiene la culpa”
cuando algo no sucede como deseamos. Cada uno sólo se hace “responsable”
a) de lo que tiene a mano,
b) de lo que puede
c) o de lo que está obligado a hacer.

El concepto de responsabilidad se usa para:


- Encontrar quién tiene la culpa
- Para determinar de quién fue el mérito

Cuando le echamos la culpa al otro, ¿nos damos cuenta que perdemos el poder de
hacer algo en manos del otro?
Usualmente entendemos que la responsabilidad en una relación es 50/50 para
cada parte. No es así, responsabilidad es hacerse cargo del 100% de la relación.
Si cada uno se hace cargo del 100 % de la relación con el otro, probablemente
obtengan mucho más logro que si sólo se hace lo que se tiene a mano.

En la responsabilidad se puede asumir una de dos posturas:


La de víctima.
¡En esta soy un espectador de la vida que se queda esperando y deseando;
conformista. Aquí utilizamos excusas y explicaciones para sentirnos inocentes y
echar la culpa a otro. Piensa que los problemas viven fuera de uno y que no se
puede hacer nada. ¡Los demás tienen la culpa; no podemos cambiar nada. Esta
posición es la de evitar o huir de la responsabilidad.

Hacernos RESPONSABLES de la vida.


En esta, se es una persona activa y protagonista. Soy el que genera todo lo que
pasa. Estoy dispuesto a correr riesgos y me comprometo a alcanzar objetivos. No
me paso quejándome y pensando todo el tiempo, sino que acciono. Hago lo que
tengo que hacer para lograr lo que quiero sin excusas. Me enfoco en el
compromiso que tengo conmigo mismo.
Podemos ver la responsabilidad como un modo de hacer frente al mundo.
Es la habilidad de tomar la acción en todas y cada una de las situaciones de
nuestra vida. Si mi vida es mi responsabilidad, yo genero mi vida y todo lo que en
ella sucede.
A través de la acción y de lo que soy capaz de aprender día a día. Somos 100%
responsables de nuestro aprendizaje.
Para Trabajar y Transformar:
1. ¿En cuáles áreas está asumiendo la posición de víctima en lo concerniente
a la responsabilidad?
2. ¿De qué cosas tiene que hacerse responsable y no lo ha estado haciendo?

Aprendizaje y Disciplina
En un mundo de cambio constante se necesita un aprendizaje constante. Para eso hay
enemigos del aprendizaje que hay que desterrar. ¿Cuáles son?, Cuáles le tienen?, Como
superarlos para poder ir al siguiente nivel en las relaciones con otros. Como cuando no se
está en un aprendizaje constante se convierte en un experto en excusas y justificativos.
Veremos también la definición de Disciplina. Como la misma requiere de: estar presente y
de ser un presente. ¿Cómo vive su vida?, Estando presente para los demás o solo para
usted? ¿Como cambiar esto?

APRENDIZAJE
Aprender es incorporar nuevas habilidades para el logro de objetivos que antes se hallaban
fuera de nuestro alcance. Aprender no es lo mismo que saber.
-Saber es acumular información o conocimiento y
aprender es tener la competencia (habilidad) de producir resultados distintos y efectivos.
Para aprender hay que soltar o dejar lo que uno sabe.

El CAMINO DEL APRENDIZAJE se desarrolla transitando los siguientes pasos:


i. ESTABLECIENDO UNA VISIÓN. ¿Cuál es la imagen del futuro que quiero lograr? ¿Qué es
lo que quiero, cómo, cuándo, dónde, con quién?
ii. TOMANDO CONCIENCIA DE LA BRECHA (separación) QUE HAY ENTRE LA VISIÓN Y LA
REALIDAD. Si no sé a dónde quiero ir, si no sé dónde estoy, no puedo identificar lo que
me falta para lograr lo que quiero.
iii. DECLARARSE TEMPORALMENTE INCOMPETENTE para satisfacer sus deseos. Por lo cual,
necesito darle la autoridad a alguien para que me enseñe.
iv. COMPROMETERSE CON EL APRENDIZAJE. Es decir: Asumir la responsabilidad de
aumentar la Competencia.

ADEMÁS, ES CLAVE
a. Reconocerse como principiante y darse permiso para cometer errores.
b. Buscar la ayuda de un maestro/entrenador y darle permiso y autoridad.
c. Asignar tiempo y recursos, para practicar eficazmente bajo la supervisión del
entrenador.
Los seres humanos somos seres históricos, nos regimos por cosas que hemos vivido. Cuando
aprender se convierte en una necesidad, en cualquier proceso de aprendizaje, podemos
encontrarnos con ciertas trabas (“enemigos/obstáculos del aprendizaje”) que nos impiden
aprovechar al máximo el proceso de aprender. Sin necesariamente siempre estar conscientes,
podemos resistirnos al aprendizaje. Estos “enemigos del aprendizaje” obstaculizan y limitan
que aprendamos y accionemos de una forma diferente.

Enemigos del aprendizaje:

1. Incapacidad o miedo a decir “no sé”. Nos cuesta reconocer que hay cosas que no
sabemos y nos sentimos mal por hacerlo. Pensamos que debemos saberlo todo y
reconocer que no es así nos cuesta. Esto puede ser un reflejo de tener un corazón
orgulloso. Al no decir “no sé” usted está pasando la oportunidad de aprender
algo.

2. Considerarme víctima de todo. Culpamos a otras personas o factores que son la


causa de nuestros problemas de aprendizaje.

3. Pensar que tenemos limitaciones para aprender. Esta actitud nos hace creer que,
como somos, no tenemos la capacidad para aprender como otros.

4. Querer tener todo claro todo el tiempo. Esto es como una adicción a tener
siempre la respuesta. No estar abierto para admitir que, para llegar a saber,
pasamos por el no saber y que para llegar a la luz hay que atravesar la oscuridad.

5. Tener adicción a las respuestas. En la escuela nos enseñaron y premiaron por


tener las respuestas correctas. No es malo dar respuestas, pero qué le parecería
si comenzáramos a vivir también en las preguntas. Debemos recordar que una
buena respuesta hoy no necesariamente es buena mañana.

6. No asignarle prioridades al aprendizaje. No tengo tiempo, podríamos decir. Esto


quiere decir que no me muestro responsable frente al aprendizaje. Que no estoy
comprometido a aprender.

7. Incapacidad de desaprender. Es necesario desaprender algunas cosas para poder


incorporar otras. Podemos creer que, si algo nos funcionó bien hasta aquí,
podemos seguir haciéndolo igual. Para ir al resultado extraordinario, debemos
estar dispuestos a desaprender viejas cosas y a aprender nuevas.
8. Confundir aprender con estar informado.

9. No dar autoridad a alguien para que nos enseñe. Es necesario dar autoridad y
confiar a alguien para que nos pueda enseñar. Reconocer que tiene mayor
capacidad de acción en un determinado dominio. Debemos confiar en los que nos
enseñan y darle autoridad para que lo hagan.

Aunque no puedo elegir mis circunstancias, me declaro responsable de elegir mis


respuestas.

PARA TRABAJAR

Identifica cuáles son tus enemigos del aprendizaje y busca la manera de convertirlos en
oportunidades para aprender.

DISCIPLINA
Significa aceptar ser disciplinado o discipulado.
Disciplinar es instruir, acatar normas. Para ser disciplinado se necesita ser discípulo:
alguien que sigue y es formado. Para eso, tienes que dar autoridad a alguien para que lo
haga contigo.
Si no lo hacemos, no podemos ser discípulos. Si no somos discípulos es difícil que seamos
disciplinados.
Los que siguieron a Jesús dejaron lo que tenían y fueron con Él. Le dieron autoridad para
que les enseñara o discipulara. Se sometieron a Él.
Un discípulo está dispuesto a cambiar. A dejar cosas de su pasado con tal de alcanzar el
resultado extraordinario en su vida.

Algunas cualidades de un discípulo (alguien disciplinado) son:


- Humildad - Es necesaria para poder recibir enseñanza y corrección de otro.
- Un corazón enseñable – Que reconozca que no lo sabe todo. Que tenga buena
actitud para recibir.
- Someterse y obedecer la Palabra de Dios – en ella están las normas que rigen
nuestro carácter.
- Someterse y obedecer a las autoridades delegadas- Un discípulo no resiste la
autoridad delegada en nuestra iglesia local.
- Compromiso - con su maestro, con su iglesia y con el Señor
- Responsabilidad – hacerse responsable por su aprendizaje
- Fidelidad – cumple con su compromiso y responsabilidad en la relación.
- Es regalo La manera de saber si eres disciplinado es preguntarte si estás siendo un
regalo para otros. Esto aplica a tu trabajo, familia, en la universidad, en la iglesia a
la que perteneces.
- Ser disciplinados con nuestras cosas. Esto incluye ser buenos mayordomos de lo
que tenemos (tiempo, cosas materiales, talentos).
- Dispuesto a “morir” día a día, a cargar su cruz.

La manera de saber si eres disciplinado es preguntarte si estás presente cuando otros te


necesitan. Esto aplica a tu trabajo, familia, en la universidad, en la iglesia a la que
perteneces.

Por otro lado, también debemos ser disciplinados con nuestras cosas. Esto incluye ser
buenos mayordomos de lo que tenemos.

PROV. 15:32

El que tiene en poco la disciplina se desprecia a sí mismo, mas el que escucha las
reprensiones adquiere entendimiento.
Es muy importante para nuestra vida el tener a alguien que nos corrija e instruya. Ese
tipo de relación es de bendición y nos ayuda a continuar hacia adelante.

Para Trabajar y Transformar:

- ¿Estamos siendo disciplinados con las cosas que Dios no da?


- ¿Cómo estamos administrando el tiempo, los talentos, las cosas materiales?
- ¿Somos disciplinados en nuestra vida de oración o en el estudio de la Biblia?
- ¿Por qué podemos ser disciplinados para algunas cosas de la vida, pero no para
asuntos espirituales?
- ¿Estás dando la autoridad a alguien para que te forme o te resistes a hacerlo?
- ¿Qué distinciones vemos aquí?
- ¿Estás dispuesto a que alguien te ayude en tus áreas de ceguera para que puedas
llegar a la meta?
- ¿Qué hace que te resistas a la disciplina y por lo tanto a ser discípulo?
- ¿En qué áreas tengo que ejercitarme o disciplinarme para estar fuerte y tener
mayor resistencia para alcanzar el resultado extraordinario?
- ¿Qué peso llevo sobre mis espaldas que me dificulta el movimiento y lo hace más
difícil? (el joven cargaba a otro en su prueba).
PERSEVERANCIA Y RESILIENCIA
Lograr y definir resiliencia es clave para el líder de hoy. Si no conoce sobre los nuevos
términos para poder generar flexibilidad en su liderazgo probablemente lidere a personas
del siglo 21 con la mirada del siglo 20.

PERSEVERANCIA

Perseverar implica una constancia con la mira puesta en el futuro deseado, no en el


presente o en el pasado. Perseverancia es mantenerse alineado, constante, cerca de,
adherido a, darle cuidado a una cosa, perseverar y no desmayar.

Pero siempre tiene una connotación con el futuro. No se persevera mirando hacia atrás,
siempre se hace mirando hacia adelante.

Cuando no se persevera es porque no se tiene clara cuál es la visión y misión que Dios
tiene para su vida y que ellos pueden elegir llegar.

Si el futuro no es importante para la persona, si su pensamiento diario es que no sabe qué


va a vivir mañana, entonces para que va a perseverar.
Se considera perseverante a aquel que en medio de la adversidad logra mantenerse
firme. Cada vez hay menos gente perseverante.
La perseverancia dejó de ser una distinción o un valor a buscar por las nuevas
generaciones. Y esto nos ha dado personas fluctuantes, dominadas por sus sentimientos,
por sus circunstancias o por otros, que no pueden mantenerse firmes en ninguna de las
elecciones que han hecho. Se piensa que, en un mundo cambiante, la perseverancia es
algo así como anclarse al pasado y quedar fuera del juego, y nada más lejos de la realidad.

¿Por qué es importante incorporar esta distinción de perseverancia?


- Porque las situaciones adversas nos pueden desenfocar o desalinear.
- Para no desmayar o rendirnos cuando las cosas no son como queremos
- Para no ser inconstantes en lo que hacemos.
- Para poder superar “nuestras limitaciones”.
- Para poder lograr nuestra visión.
- Para poder alcanzar el resultado extraordinario.

¿TRES áreas en las que debemos perseverar?


- En la oración.
- En la Palabra de Dios
- En nuestra visión.
Lo que cuenta es nuestra actitud y determinación para perseverar en la vida no es fijarnos,
lamentarnos o tener muchas buenas excusas por lo que no tenemos.

- ¿Cómo te ves cuando te levantas día a día, cómo alguien con limitaciones o con
posibilidades?
- Cuando encuentras dificultades en la vida, ¿te estás rindiendo fácilmente o aprendiendo
en el proceso la forma de superarlos?
- ¿Eliges vivir feliz con lo que eres y lo que tienes o decides seguir llorando por lo
que no tienes o lo que querías ser?
Para Trabajar y Transformar:
1. ¿Qué acciones va a tomar para ser una mejor persona?
2. ¿De qué forma puede ser un mejor regalo?
3. ¿Cuál es el riesgo de no incorporar la distinción de perseverancia?
4. ¿En qué áreas necesita incorporar, hacer parte de usted, la perseverancia?

RESILIENCIA
Es, como los seres humanos respondemos o reaccionamos ante las diversas experiencias
que hemos enfrentado en la vida. Esas experiencias estarán presentes en mayor o menor
grado o con diferentes “nombres” a lo largo de nuestra vida. Buscar de Dios, servirle o
cumplir con sus preceptos NO nos exonera de situaciones difíciles en la vida tales como
traumas (físicos o emocionales), pérdidas, enfermedades, desilusiones, frustraciones,
presiones, etc. La forma como respondemos a las situaciones difíciles es dinámica (nunca
es igual para nadie), varía:
ü de acuerdo a las personas.
ü a lo largo del tiempo
ü de acuerdo con las circunstancias
ü y al grado de crecimiento o madurez que se tenga.

Esto es así porque la vida también es activa y cambiante. No podemos controlar que
aparezcan situaciones adversas en la vida, pero sí podemos elegir cómo vamos a
responder ante éstas.

¿RESILIENCIA, que es?


proviene del latín “resilio” que quiere decir volver atrás, recuperar la forma original,
rebotar o resaltar. Este término se utilizó originalmente en la ingeniería mecánica y
evolucionó para su aplicación en otras diferentes áreas. En ingeniería, la resiliencia es la
capacidad de los metales de resistir a los golpes y recuperar su estructura interna.
Mientras mayor es la superficie mayor la resiliencia (presión= peso/superficie).
RESILIENCIA es “la capacidad del hombre de pasar por momentos difíciles sin mostrar
comportamientos disfuncionales”. Es la habilidad para hacernos cargo o de responder
al conflicto. Es recuperarnos a lo que éramos antes de estar sometidos a la presión.

Cuando somos rescilientes, podemos levantarnos, aunque las circunstancias nos hayan
derribado. Además, no sólo nos levantamos, sino que mantenemos nuestra forma o diseño
original.

La restauración de Dios, no sólo hace posible que recuperemos nuestro estado original,
sino que nos lleva a una posición mejor de lo que estábamos antes de la presión.

Para poder resistir mayor presión es necesario que aumentemos nuestra superficie, o sea
es necesario crecer en nuestra capacidad resiliente. La capacidad resiliente se va
desarrollando.

(CAMBIAMOS LA SUPERFICIE CUANDO CAMBIAMOS NUESTRA MANERA DE VER LAS


COSAS. O SEA QUE DILUIMOS EL IMPACTO CON UN CAMBIO DE PERSPECTIVA DE LAS
COSAS y CON DECIDIR UN CAMBIO DE ACTITUD)

Visión y Actitud diferentes nos harán estar más fuertes y flexibles ante eventos posteriores.
El ser humano tiene la capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas
e, inclusive ser transformado por ellas. Nosotros podemos decidir si ese efecto o cambio
es para bien o no.
¿CÓMO CRECER EN RESILIENCIA?
1. Estar claro de nuestra identidad en Cristo Jesús – el concepto que tenemos de
nosotros, determinará lo que pensamos, decimos y hacemos. Crecemos o nos
quebramos en el proceso. Ef 2.10…
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
2. Aprender a ser flexibles y no rígidos – rigidez nos puede quebrantar, la flexibilidad
mantiene el balance.
3. Determinarnos a crecer- no ver el problema, la presión o la situación, sino la
oportunidad de vencer, crecer y aprender.
4. Aprender de experiencias previas – incorporar herramientas que hayamos
utilizado. Esto nos dará la capacidad para resolver problemas posteriormente.
5. Perseverancia- mantenernos firmes en el momento difícil, no desenfocarnos.
6. Tener gozo. Nos gozamos en medio de las pruebas, no por las pruebas en sí.
7. No ser independientes o aislados. - Trabajar en equipo. Utilizar recursos que necesitemos
en un momento determinado. Muchos estudios refieren que el factor de mayor
importancia en la resiliencia es tener el cuidado y respaldo de adentro y fuera de la familia.
Pero ¿Qué vamos a hacer si no tenemos ese respaldo en un momento determinado?
Podemos tenerlo en otras personas.
8. Templanza o dominio propio. Nos da la capacidad para manejar impulsos y
sentimientos fuertes.
9. Conocer y meditar o confesar la Palabra de Dios.

CUALIDADES DE UNA PERSONA RESILIENTE:

1. Seguridad y confianza en sí mismo.


2. Tiene una clara visión de lo que se quiere.
3. Flexibilidad ante lo que ocurre.
4. Compromiso con la acción.

Es importante aprender a no dejarse destruir por las circunstancias que se nos presenten
en la vida. Cuando estas vienen, podemos ser rescilientes y soportarlas. Además,
podemos aprender de esas experiencias. Más que traumas son posibilidades. Otros nos
pueden ayudar cuando lo necesitamos. No es malo tener ese apoyo. Es necesario.

Para Trabajar y Transformar:


1. ¿En qué áreas tengo que estar comprometido y no lo estoy?
2. ¿Cómo puedo comprometerme en esas cosas?
3. ¿Cómo podemos resistir la presión en las situaciones de la vida?
4. ¿En qué áreas necesito aumentar la resiliencia?

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Material Método CC, Programa curso coaching 401 2018
Google, consultas electrónicas

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