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Margarita de Orellana

EL ARTE INDIGENA DE NORTEAMERICA


Author(s): Julio César Olivé Negrete
Source: Artes de México, No. 186, MUSEO DE LAS CULTURAS (1976/1977), pp. 33-60
Published by: Margarita de Orellana
Stable URL: https://www.jstor.org/stable/24323785
Accessed: 14-05-2021 02:23 UTC

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EL ARTE INDIGENA DE NORTEAMERICA
Julio César Olivé Negrete.

A partir del siglo XV, cuando el Nuevo Mundo quedó rentes actividades de los oficios y, lo que aquí nos inte
abierto a la expansión del capitalismo europeo y sujeto a resa, para el arte; este, además de su especialización, se
la colonización, los pueblos que habitaban nuestro con- caracteriza por estar al servicio de las clases dirigentes,
tinente se encontraban en diferentes estadios de desarro- Al norte de América, en parte del territorio que ahora
lio económico, con gran variedad de organizaciones so- es México, desde los ríos Sinaloa, Lerma y Pánuco hasta
ciopolíticas y de expresiones filosóficas, artísticas y Centro América, existieron sociedades urbanas civiliza
religiosas. das y clasistas, desde la época de la cultura olmeca hacia
Ese desarrollo económico desigual y la diversicación el año 1,000 a.C., produciéndose
de la cultura, eran producto de antiguos fenómenos de artístico con integraciones regi
cambio y de conservatismo; los cuales ocurrieron desde finidas, como la maya, zapoteca, te
la época cuando se pobló el Continente por grupos asiá- mexica. El arte de estos pueblo
ticos, -más de 40,000 años- hasta la fecha de la Con- antiguas civilizaciones de Meso
quista. del Indio y río Amarillo, por .ello, se excluyen de este
De esta manera, para presentar un panorama general artículo sobre el arte de
del arte nativo, debemos acudir a criterios que nos per- que se ha puesto la etiqueta
mitán conocer la profundidad de sus manifestaciones, Respecto a este último té
en el tiempo y sus formas características de distribución, la idea expresada por
en el espacio. ción, relativa a lo inadecuado que resulta; las sociedades
La arqueología nos pone en contacto con el factor que producen el arte que
tiempo, muestra la sucesión de las culturas y del arte minación, en forma algu
americano que podemos llamar prehistórico: pequeños to de vista biológico los
objetos labrados en piedra o en hueso y pinturas y gra- tenecen a nuestra pro
bados sobre las rocas. yas características evolutivas se definieron hace más de
La etnología nos permite conocer la distribución de cincuenta mil años y, por lo que
las culturas en el espacio, y agruparlas para su estudio tural, todas las sociedades prec
y presentación al público interesado en el tema. Con tal poseen técnicas, utensilios, ide
propósito, nos servimos, en primer término y como cri- mientos variados y complejo
terio básico, del contraste que existe entre las sociedades más temprano de la época neo
preclasistas y las clasistas. Las primeras, unidas por el derárseles primitivas.
vínculo del parentesco, mantienen hasta cierto nivel la Precisado que nos ocuparemo
igualdad entre todos los miembros del grupo y su arte ciedades preclasistas de Améric
sirve, con mayor pureza, a los intereses colectivos. ahora al concepto de área cultura
Las sociedades clasistas han entrado en la etapa de la sus más importantes manifestacione
civilización y se caracterizan por el urbanismo. El Esta- Dicho concepto se ha utilizad
do es su forma política, se hace visible por las relaciones etnología para investigar y descri
de dominación establecidas entre las élites que se apode- genes, tomando como base, por un
ran del gobierno y la gran masa de campesinos y artesa- ambiente físico que condicio
nos. En estas sociedades urbanas hay una economía de te- la actividad humana y, por
intercambio, de base agrícola y se ha desarrollado la di- mentos fundamentales de la c
visión del trabajo, existiendo especialistas para las dife- tecnología, en la organización
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en el arte, que permiten unir bajo un denominador co- Planicies, Praderas y Este. El medio oeste de Nortea
mún a los grupos humanos localizables en determinados mérica, desde Canadá hasta México, está ocupado por
ambientes geográficos, al margen de las diferencias de las dilatadas estepas conocidas como "los grandes lia
raza o lengua. nos", a las que siguen "las praderas" del Este. Aquí se
Aplicando esas ideas, recordaremos en primer término localiza el sistema montaños
ciertas características geográficas de América del Norte paleozoica, conocido com
y estableceremos, desde ese punto de vista, los diferen- llones de años, las elevac
tes tipos de paisaje que han servido para la división de gastaron hasta convertirse en
áreas culturales. rra fértil, propicia para la agricultura.
América del Norte comienza con las islas árticas hacia Suroeste. Los áridos desiertos del suroeste de los Es
el paralelo 83 y la parte continental se inicia en el para- tados Unidos y norte de México, desprovisto
lelo 72. En su extremo noroccidental, las tierras ameri- donde sólo prosperan cactáceas, completa
canas se unen a las asiáticas a través del Estrecho de de paisajes típicos, a los que se enfrentar
Behring y de las islas Aleutianas. Según el estado actual americanos y donde desenvolvieron cultu
de nuestros conocimientos, fue por esos caminos que vi- un sello característico, marcado en todos los
nieron los primeros pobladores, en pequeños grupos que la vida y por supuesto en el arte:
procedían del este de Asia y que traían elementos cultu- Antes de continuar con la descripción de las formas
rales del paleolítico superior. de arte correspondientes a cada una de esas regiones,
En general destacan las planicies heladas con vegeta- volvemos a la arqueología para referirnos, en
ción de tundra y luego la región de bosques y grandes la- general, a lo que podemos considerar arte
gos. Al occidente los sistemas montañosos, en la parte americano, formado por los petroglifos
central los llanos y cerca de la costa atlántica, las prade- ñas esculturas de marfil o hueso, obte
ras. Los desiertos del norte de México y del sur de los vaciones de la región ártica.
Estados Unidos completan el cuadro, conforme al cual Petroglifos. Sin discutir lo apropiado
se establecen las siguientes regiones: llamamos aquí pueblos de la prehistoria a los cazadores
El Artico. Que comprende el archipiélago de ese nom- de grandes mamíferos que vivieron al final de la
bre, Alaska, Norte de Canadá y Groenlandia, caracteri- pleistocénica y cuya destreza conocemos a través d
zado por lo riguroso del clima, la presencia constante de puntas de proyectil, trabajadas en piedra. Es dud
los hielos y la dependencia de los grupos humanos hacia estos cazadores prehistóricos fueron autores de un
ios recursos del mar. La vida aquí es muy difícil, se re- te de las pinturas y grabados sobre piedras y roc
quiere una extraordinaria capacidad de adaptación pa- seminados por Norteamérica y aun México, sobre
ra lograr sobrevivir. en la región de los Grandes Lagos, la Gran Cuenca, la
Subártico. Con multitud de lagos y abundantes y rá- costa noroeste, el suroeste y el norte d
pidas corrientes de agua. Su relieve muestra la huella de Se trata de una gran diversidad
los antiguos desplazamientos de las grandes masas de producidas probablemente desde h
hielo, que, en las glaciaciones del período pleistocénico, años y que llegan hasta la época co
se extendía desde el Polo Norte hasta la altura de lo que tanto el producto de un solo pueb
ahora es Nueva York, arrastrando a su paso rocas, tierra han sido elaboradas por multitu
y árboles. El gran cinturón de bosques de coniferas diferentes épocas, teniendo en com
constituye otro elemento dominante en el paisaje de es- bujar y colorear sobre las piedras, o p
ta región. Los petroglifos aparecen de preferencia en las áreas
Costa Noroeste. El mar, las islas y también los ríos y donde abunda
los bosques, distinguen el corredor de la costa del Pací- correspondan a
fico, desde Alaska hasta el estado de Washington. Los dores de la prehis
accidentes de la costa, con sus entrantes y salientes y el pestre americano p
fondo montañoso de las Rocallosas enmarcan la región, gico claramente
abundante en animales marinos, peces de agua dulce y leolítico superior
los recursos del bosque. El clima se equilibra por la co- taciones se encu
rriente cálida del Kuro Sivo, que viene desde las islas ja- ña.
ponesas. Gran parte de los petroglifos muestra la fauna local,
Depresión, Gran Cuenca y California. Paralelas al Pa- como el ciervo, el bison
cífico, a lo largo de todo el Continente, corren las cor- en signos convenci
dilleras volcánicas que en el norte reciben el nombre de líneas rectas. Tamb
Rocallosas. Formadas en la época mesozoica, se conside- manos, coloreadas d
ran jóvenes, hablando en términos geológicos; el tiempo La ausencia de dat
transcurrido desde aquella época, con ser tan largo, no nes científicas y la
lo ha sido lo suficiente para que los agentes atmosféricos imaginación, hace
erosionen en forma importante estas montañas, las que glifos hayan sido moti
se caracterizan por sus alturas. Descendiendo de ellas, viendo en ellos obra d
rumbo al Oriente, se encuentran vertientes, mesetas y tasías no resisten la
valles semidesérticos, con un paisaje agreste y escasos nos encontramos con
recursos para la vida humana. cas de grupos de cazadores y recolectores, que a pesar de

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su alejamiento en el tiempo o en el espacio, tenían la los primeros y los obligaron a retirarse hacia el Este,
misma forma de vida, y por lo tanto, las mismas necesi- Los primitivos pobladores cazaban el caribú, el alce,
dades. el ciervo y el toro almizclero, utilizando el arco y la fle
Se asigna igualmente a la prehistoria el arte de los cha; practicaban la pesca con mét
pueblos, antepasados de los actuales esquimales, conocí- de los esquimales, arponeando
dos por sus instrumentos y por la escultura de peque- con redes y utilizando anzuelo
ñas figurillas en hueso o en marfil, de forma humana y practicados en el hielo.
frecuentemente decoradas con rayas, líneas curvas y Los atapascanos introdujeron la
círculos. Sus ejemplares se han encontrado en las exea- sobre la nieve, inventada en A
vaciones arqueológicas de Alaska y de Groelandia, co- apropiado para surcar los ríos ca
rrespondiendo a culturas que se desenvolvieron entre que sustituye ventajosamente al t
el año 1000 a.C. y el 1000 y a las que se conoce por el en los bosques.
nombre de los sitios excavados, como Ipiutac, años Las artes de estos pueblos eran
100-600 y Dórset, años 100-1000. En esas mismas exea- aplicaban para decorar las prend
vaciones se han hallado máscaras de marfil o de hueso; bellecer los cestos de corteza, raí
demuestran la antigüedad de las creencias en fuerzas vi- Los bordados se hacían, en los
tales o espíritus, que pueden ser controlados por los bru- con púas de puerco espín color
jos, quienes las utilizan para sus ceremonias. métricos. Este material se substitu
El enlace en las tallas de hueso y marfil de las anti- la influencia europea, la que tam
guas culturas árticas, ya desaparecidas, con las que rea- los diseños florales.
lizan los actuales esquimales, nos permite reanudar nues- Costa Noroeste. Dejando apart
tra descripción del arte americano, para referirnos en ca y del área Andina, el producid
forma sistemática a cada una de las áreas anteriormente ha sido el más notable de América p
señaladas. numentalidad, variedad, colorido, técnica y, principal
Artica. La habitan los esquimales que se extienden mente, por sus significación,
desde Alaska hasta Groenlandia, en forma dispersa, dis- Desde el siglo XVIII los explorador
tinguiéndose por su gran habilidad técnica mostrada en internaron en Alaska y en el norte de la
sus instrumentos, vestidos, habitación, utilización de pe- Británica, quedaron sorprendidos por la
rros, transportes y procedimientos para cazar y pescar. artística demostrada en las tallas, for
Los esquimales dependen principalmente del mar, pe- de los instrumentos. Para entonces to
ro los que habitan el continente cazan en el verano el tensilios de piedra, que pronto fuero
caribú o reno canadiense, modificando su forma de vida los de hierro. La región estaba habitada p
y su habitación en el verano y en el invierno. La caza de tenecientes a diferentes grupos étnic
la morsa, la foca y la ballena, les proporciona carne, distintas lenguas; poseían en común la
aceite y pieles, para su alimentación, vestido y habita- ca, la organización social, las costumbr
ciones. las artes. Esos pueblos podían subdividirse en tres gran
E1 arte esquimal aprovecha todo los elementos que se des grupos: El del Norte, formado por lo
obtienen de esas actividades: hueso, marfil, cuerno y haida y tlingit; los del centro, constituido
también la madera que arrastran las aguas. Siguiendo la coola y los kwaikiutl; y los del Sur, que e
tradición ártica, los grupos esquimales sobresalen en la y los nootka.
pequeña escultura, de un gran realismo .inspirado en la Todos esos pueblos habían desarrollado
fauna y en la rutina de la vida diaria. La figura humana, mámente especializadas para la captura d
la ballena, la foca, la morsa, el oso y el perro se mues- marinos y para la pesca del salmón en los
tran en forma naturalista, dinámica,en el arte escultóri- a esos recursos y a los de los bosques, di
co esquimal. una notable prosperidad económica, lo que les permitió
Estos grupos acostumbran adornar sus instrumentos formar sociedades complejas, originán
con diseños geométricos y abstractos. aristocrática que se separaba del pueblo com
La tradición de máscaras sobrevive fuertemente y ha ticaba la guerra y la esclavitud,
sido fortalecida por los contactos con los grupos del Vivían en aldeas, formadas por enor
Subártico y de la Costa Noroeste. Las máscaras esquima- drangulares, hechas con troncos y tablones
les, de tipo fantástico, representan los espíritus de las en línea frente al mar o los ríos. Dentro
cosas y de los elementos naturales y, en muchas ocasio- ban una o más familias.
nes, se les agregan aditamentos de plumas, pelos y apén- Un rasgo único en toda América y en
dices de animales, para imprimirles movimiento. sistió en la costumbre de labrar altísimos p
Otro tipo de máscaras que deforman las facciones hu- jándolos desde la base hasta la cima, par
manas para sobrecoger o ridiculizar, son utilizadas por lante de las casas. Parece que esta costum
los brujos y constituyen una de las expresiones estéticas forma incipiente desde la época precolo
más llamativas de los esquimales. ció rápidamente en el siglo XIX, cuando alc
Subártica. Esta región estuvo habitada por dos pode- yor auge. Esos postes representaban año
rosos grupos de pueblos: los algonquinos, cuya presencia lectivo y se destinaban a conmemorar a los
es más antigua, y los atapascanos, procedentes de Alaska Ese arte, atrajo poderosamente la aten
y en alguna época más remota de Asia, se impusieron a vestigadores a principios de este siglo, cu

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en decadencia; en la actualidad, está extinguido, sobre- numental que requería de grandes esfuerzos físicos,
viviendo sólo en las colecciones de los museos y de los La cestería no se quedó atrás para la producción ar
particulares. tística de recipientes y prendas, de gran valor ceremo
La talla de los postes muestran animales de la mitolo- nial, como los sombreros cónicos que
gía, que se relacionan con los antepasados y, en conse- del atavío de los jefes guerreros.
cuencia, tienen carácter totémico. Se representan en for- Mencionaremos ciertos rasgos que so
ma convencional, con rasgos que permiten siempre co- escultura, pintura, cestería, tejido y de
nocer la identificación del animal; entre otros, los si- res o aplicadas. Algunos de esos rasgos s
guientes: dos los pueblos del mundo, otros corresponden a técni
Oso: nariz corta, dientes largos, lengua protuberante, cas frecuentes usadas entre las socied
grandes garras. Podemos señalar: los diseños geométricos, a base de
Lobo: trompa larga y grandes dientes. líneas curvas y rectas; el predominio de
Castor: dientes incisivos prominentes, por lo regular ojos"; la simetría bidimensional en las
un palo entre las garras, con cola. consiste en dividir exactamente en dos camp
Tiburón: boca larga, dientes prominentes, aleta cau- decorado, repitiendo en cada campo
dal. vos, como si se desdoblaran; en la escultura en bulto se
Cuervo: pico largo y derecho, alas. encuentra inclusive la
Aguila: pico encurvado hacia abajo, alas. otro campo exacta
E1 arte del tallado también logró obras maestras en la mo se llam
escultura humana, en la de los animales totémicos y en disponible s
la manufactura de objetos para el comercio o de uso grupos de la C
diario: cofres, cucharas, sonajas y enseres domésticos. las tallas de l
La talla en piedra de los instrumentos de pesca y de cuajados de fi
los utilizados para el trabajo de la madera o para los nica de "rayos
tejidos, alcanzó una perfección semejante a la lograda animales, com
en la madera. La etapa de transición y fugaz prosperidad de estos
Otra extraordinaria manifestación artística de la Cos- pueblos, en el siglo XIX, dejó un
ta Noroeste, fue la pintura, no tenía valor independien- la que se advierten ya num
te, se integraba a la escultura. En un principio se utiliza- patrones artísticos de las
ban colores minerales y vegetales, en los últimos tiempos tendencia al individualismo s
pinturas industriales, obtenidas en el comercio con los casi de tamaño natural, que
blancos. vencionalizada a los dirigentes, como el jefe que dirigía
La vida ceremonial era muy rica,entre estos pueblos, la caza de la ballena, cuy
tenían costumbre de ostentar los bienes acumulados. Alaska.
En ocasión de acontecimientos como el nacimiento, la El afán de sobresalir por medio de las ceremonias de
muerte o la elección de jefes, se celebraban las festivi- potlatch y a través de los postes heráldicos, representa
dades llamadas "potlatch"; participaban todas las fami- indudablemente la aristocratización dentro de una s
lias emparentadas con el dueño de la casa, repartían las ciedad que por su tecnología y relaciones de producció
mantas y demás riquezas, con lo cual se afirmaba el y de distribución, no podía continuar desarrollando la
prestigio. Los huéspedes se sentían obligados a corres- instituciones ni el arte de los pueblos primitivos, tamp
ponder, con otra ceremonia aún más generosa. co podía afirmarse en otras superestructuras, sin grandes
Los antropólogos que estudiaron esta interesante cambios socioeconómicos,
costumbre del reparto de la riqueza, afirman que su mo- Pero el factor definitivo de desintegración fue la po
tivo era consolidar el prestigio. Esto es cierto, pero tam- tica colonizadora, que cambió las formas de vida y la
bién debe considerarse que la economía de consumo no ideas, bajo las pautas de Occidente e hizo pasar a la hi
permite que las riquezas se inviertan en la producción y toria a los artistas y guerreros,
como no tenía sentido acumularlas indefinidamente, re
sultaba indispensable darles circulación en la forma ce- Depresión, Gran Cuenca y California.
remonial que hemos visto.
Los tejidos, hechos con mezcla de fibras vegetales y La región adyacente a las montañas Rocallosas por s
de laña de cabra montés, son otro ejemplo de la capaci- aridez y tipo de suelos ofrece pocas oportunidades, h
dad artística de los pueblos de la Costa Noroeste. Lo biendo sido más bien paso de pueblos nómadas, recolec
más representativo era las mantas, profusamente deco- tores de raíces y frutos, que se ingeniaban para cazar pe
radas, utilizadas por los jefes, las novias y los brujos. queños animales con palos, piedras y trampas. En estas
Eran tan apreciadas que llegaron a funcionar como mo- condiciones el arte se reduce a la manufactura de cestos,
neda. tocados y capas de pluma y piel de conejo.
Las mantas más famosas fueron hechas por los chil- Califor
kats, del grupo tlingit. Para ellas empleaban los colores cia de
azul, amarillo, blanco y negro. Resulta interesante que los pue
estas mantas y las camisas para danzar fueron las únicas mo, m
realizadas por las mujeres, ya que en lo general era ela- de la bello
borado por los hombres y en particular la escultura mo- desar

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macenar el fruto. Con ello obtuvieron mayor seguridad practicaban la agricultura del maíz. Las casas eran de
económica, en tanto que su forma de vida recolectora madera, recubiertas de hierba y tierra, con techos cupu
los llevó a perfeccionar la cestería en múltiples formas liformes. Estaban agrupadas en aldeas que se protegían
para satisfacer la mayor parte de sus necesidades; ha- con empalizadas circundando toda el área de habitacio
cían: vasijas, esteras, cunas, portabebés, recipientes para nes.
calentar el agua, para transportar cargas, para conser- Las sociedades secretas tenían gran importancia y las
var la harina de la bellota y aún para techar sus cabañas máscaras que utilizaban representaban al búfalo, dando
Los materiales se obtenían de las fibras y raíces y las motivo para un arte muy parecido al de las planicies,
formas de los cestos eran muy variadas. Encontramos los mismos tipos de arte utilitario, ce
La decoración era siempre geométrica a lo que obliga remo nial y decorativo, así como de comunicación por
la técnica del trenzado, los motivos son la figura huma- medio de ideogramas; son ejemplos, los bordados en
na, los animales y las plantas. instrumentos, adornos y cubiertas de las armas y de las
Planicies y Praderas.- Las películas y las novelas di- pipas, así como las pieles pintadas, cuyas fi
fundieron la imagen deformada de los indios de esta listas son ideogramas para trasmitir mensa
regiones. En la realidad los pieles rojas, los pies negros y hazañas. Deben mencionarse también l
demás tribus, defendieron sus territorios de caza, sin po- hechos de piel de búfalo, pintados con dise
der evitar el avance hacia el Oeste de los colonos blan- trieos y colocados entre los palos que arra
cos. Los ferrocarriles contribuyeron a destruir el bisonte guamente los perros y después los caballos,
que resolvía sus necesidades de alimentación, vivienda, No obstante que las culturas del este ten
vestido, transporte y aún servía para utensilios y para personalidad, las incluímos dentro de los g
comunicarse. tores de las praderas por sus mezclas e influencias, ad
Durante el siglo XVIII, la proliferación del caballo, virtiendo que otras se re
que los indios aprendieron a manejar de manera extraor- la región subártica y par
diñaría, y el empleo de las armas de fuego, provocó una corteza de la madera, fab
época de transistorio auge. En la primavera, las manadas recipientes, asimismo
de búfalos aparecían dando la señal para el principio de con púas de puerco esp
la temporada de caza, que permitía obtener la carne En la costa atlántica, en
utilizable durante todo el año. Entonces las tribus se de México vivían tribus
congregaban para sus danzas y ceremonias y posterior- ron los iroqueses, loc
mente volvían a dispersarse, formando bandas que du- de Nueva York; alcanz
rante el resto del año viajaban y cazaban. con los ingleses. Sus territorio era muy favorable para
La habitación, de forma cónica, con armazón de pa- cultivar el maíz, la calabaza y el frijol. Sus casas de ma
los y forrada de piel de búfalo, sus enseres domésticos, dera eran muy sólidas y se agrupaban en aldeas podero
de equitación y de transporte, su mobiliario y vestuario, sámente protegidas.
todo estaba adaptado a la vida nómada. La vida ceremonial era muy intensa, los shamanes di
E1 arte estaba determinado por los mismos elementos rigían los ritos y para ello portaban máscaras talladas en
y consistía en pinturas sobre piel de búfalo y en los madera o fabricadas con paja de maíz, que por su sim
bordados de púas de puerco espín, con las técnicas antes bolismo son muy interesantes.
mencionadas. De estas artes aplicadas se conoce profu- Una especie particular de máscaras que han dado en
sión de ejemplos, como mocasines, polainas, chaquetas, llamarse de las "caras falsas", tenían la finalidad de im
cinturones y fundas de cuchillo. presionar, atemorizando a la gente. Esto motivó que se
Los escudos redondos, de piel de búfalo, eran decora- formara una asociación secreta, en la cual s
dos mediante animales como el halcón y el bisonte, sig- combatir precisamente a los que habían p
nos geométricos con significado mágico, flechas, y otros mal, utilizando el mismo tipo de máscaras ho
motivos semejantes. También decoraban las chaquetas Los iroqueses lograron unificar las tribus pa
con símbolos protectores. nar su acción, a través de una Liga que se hizo famosa
El arte de la plumaria tenía significados especiales, y que nos recuerda las alianzas que co
relacionados con la vida guerrera. Los tocados de los nochtitlan, Texcoco y Tlacopan. La Li
grandes jefes, hechos con plumas de águila, destacaban sejo que resolvía los asuntos funda
la autoridad y el poderío personal, dande origen a una y de la guerra. La organización políti
verdadera heráldica. prácticas democráticas fueron muy elogiadas por los co
Las creencias en espíritus, las prácticas de los shama- lonos del siglo XVIII, al grado
nes y la organización de sociedades de hombres, como la influyó en ellos al redactar la C
de los "guerreros perros" de los cheyennes, motivaron los Estados Unidos.
el uso de amuletos, bastones, sonajas y otros objetos se- Los iroqueses se mantuvieron a
mejantes de arte aplicado. rante la Revolución Americana, hasta que Washington
Al oeste del Mississippi en la extensa región que va celebró la paz con ellos,
desde la frontera de Canadá hasta Texas, vivían multi- El arte iroqués sigue el mismo modelo
tud de tribus que resulta difícil agrupar: formas de vida ticas de los grupos del medio oeste y del sub
como los indios de las planicies, y también influencias tos geométricamente decorados, de cor
muy fuertes de las culturas agrícolas del noreste y del cinturones con cuentas de abalorio, polain
sureste; por una parte cazaban el búfalo y por otra chaquetas y otras prendas de vestir, bordado

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quira. Entre estos objetos de arte aplicado se distinguen enriquecido con nuevos motivos y técnicas,
los "Wampum", que eran sartales de conchas, que ser- Hemos visto múltiples ejemplos de la complejidad
vían para contar o para recordar hechos importantes. que alcanzan en su organización social los pueblos agrí
En la cerámica se distinguieron los iroqueses que ma- colas, se refleja en un rico ceremonialismo, alimentado
. nufacturaban grandes jarras para cocinar sus alimentos, por la necesidad de rendir culto a los dioses que determi
cuyas formas y decoración rugosa las asemeja a la primi- nan la prosperidad o la ruina de los cultivos. Los grupos
tiva cerámica del este de Asia y del Japón. del suroeste no son la excepción y hasta la fecha conser
Antes de abandonar el Este, debemos recordar a las van sus creencias en deidades conectadas con los elemen
antiguas culturas que florecieron en la región del Mi- tos de la naturaleza, principalmente con las aguas y la
ssouri, a principios de la era cristiana y que sólo se cono- tierra.
cen por las excavaciones arqueológicas. En la época de la El arte más llamativo de esos pueblos, tiene tales ex
conquista ya habían desaparecido y no se ha identifica- plicación y fondo religioso. Mencionaremos en primer
do a los pueblos que las produjeron, seguramente ante- término a las katchinas, pequeñas esculturas de madera
pasados de las tribus sobre las que tenemos noticias his- o barro, que representan a los dioses del maíz, de la llu
tóricas. via y demás fuerzas del Universo. Hay gran variedad de
Una antigua cultura, llamada Hopewell, sorprendente- estas pequeñas figur
mente tuvo instrumentos de cobre, en una época que se moldes muy rígidos
remonta quizás a dos mil años antes de nuestra era. tuendos, demuestran u
Entre la costa del Golfo de México y el valle del Mi- lies. Se acostumbra da
ssissippi, llegando casi hasta los Grandes Lagos, existió con ellas aprendan las
otra cultura que sólo conocemos por sus grandes cons- deidades, lo que const
trucciones de terraplenes para templos, con la particu- gógico para la trasmisión
laridad de que tienen formas animales, y el más famoso Asimismo, existen la
representa una serpiente. Al excavar estos túmulos, se hechas de piel, tela o b
han encontrado tumbas y dentro de ellas pequeñas es- las ceremonias y danz
culturas en piedra o cerámica, de tipo naturalista, siendo vías y la buena cosecha
las mas notables las "pipas efigie". Este arte propiamente religioso, encuentra su comple
También se han encontrado ornamentos personales mentó en los tocados, palos hacedores de lluvia en for
como pectorales de concha, cuya técnica y diseño de- ma de rayo o de serpiente y los fetiches y amuletos que
muestran que estos grupos se relacionaron con las cul- utilizan los brujos. Representan la ideología de socieda
turas mesoamericanas del Golfo de México. des agrícolas, preclasistas, que subsisten enclavadas den
Suroeste.- En los desiertos de Arizona, Nuevo Méxi- tro de la actual sociedad industrial de los Estados Uni
co, Texas y Colorado se han desarrollado y sucedido, dos.
durante milenios, pueblos agricultores cuyos deseen- En la misma región viven los navajos, que antiguamen
dientes todavía habitan la región, demostrando su gran te fueron nómadas y que pertenecen al grupo atapasca
capacidad de adaptación y supervivencia. no. En los últimos siglos llegaron al Suroeste, convivien
La cultura más antigua corresponde a la prehistoria y do con los hopi, los zuñi y los demás grupos sedenta
se le ha llamado Cochise. Eran recolectores. Ya por el ríos, transformándose en pastores de ovejas. Actual
año 1000 a.C. se conocían el frijol y la calabaza que, mente están florecientes, reciben buenos ingresos de
junto con el maíz, contituían la base de la alimentación su actividad, junto con los que obtienen por su trabajo
de los pueblos agrícolas de México y Norteamérica. en Los Angeles y en las empresas agrícolas que los ro
Hacia principios de nuestra Era, se inicia la cultura deán.
Anasazi en la etapa de los "cesteros", (100-700 a.C.), En el siglo pasado los navajos adquirieron el arte de
llamada así por la maestría que alcanzaron en el arte de la platería que les llegó de México y desarrollaron en
trenzar las fibras. Se conocen principalmente sandalias y forma extraordinaria: collares, pulseras, anillos, botones,
cestos de fibra de yuca, con decoraciones geométricas. hebillas, placas para cinturones y ornamentos para el
Poco después se inicia la cultura hohokam (100 a.C.- vestido, moldeados y cincelados, y con motivos que in
1400), desarrolló la alfarería, al principio sin pintar y cluyen la flor de la calabaza, y la media luna llevada por
usando la técnica del "enrollado". Esta misma cultura los españoles.
produjo la lapidaria y el trabajo de la concha. Ya se a- Los textiles de los navajos son muy valiosos por su
provechaba desde entonces la turquesa para los orna- técnica composición y colorido. Otro arte que adqui
mentos. rieron tardíamente y en el que sobresalen, es el de hacer
. En esas regiones y en el norte de nuestro país se han dibujos con arenas
encontrado culturas que corresponden a la misma tradi- Hemos concluido
ción; trajeron nuevas técnicas decorativas, predominan- de las culturas pr
do el geometrismo que se conserva hasta la fecha: trián- nente, considerá
gulos, líneas en zigzag y meandros. En la etapa final apa- produjeron; hemos
recen los motivos naturalistas: pájaros, peces, insectos, ellas con algunos
cuadrúpedos y hombres. Además de la cultura hoho- servamos que en alg
kam, debe mencionarse a la mogollón (100 a.C. - 1400). to durante la colon
Los hopi y zuñi y otros pueblos indígenas del suroes- tímulo inicial que pro
te conservan muy viva su tradición cerámica, que han lo encontramos en

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vaciones de Canadá y de los Estados Unidos. 1966 "INDIAN ART IN AMERICA"
The Arts and Crafts of the North American Indian.
Nos preguntamos cuáles son las tendencias y cuáles
New York. Graphie Society.
las perspectivas. En los Estados Unidos y en el Canadá,
DRIVER, Harold E.
los responsables de las oficinas de asuntos indígenas 1957 "INDIAN OF NORTH AMERICA"
crean escuelas de arte y centros para la venta de las ar The University of Chicago Press.
tesanías que han perdido su vitalidad, al convertirse en U. S. A.

objetos comerciales. DRUCKER, Phillip, y LOWIE, Robert H.


Sin embargo, a no dudarlo, subsisten la capacidad 1963 "INDIANS OF THE NORTHWEST COAST" and "INDIANS OF
THE PLAINS"
creadora y algunas de las instituciones e ideas que die American Muséum Science Books.
ron vigencia a esas artes. Creo, el futuro de ellas está Published by
vinculado a la suerte de las comunidades indígenas que The American Muséum of Natural History
The Natural History Press.
reclaman su derecho a estructurarse por sí mismas den Garden City, New York.
tro del pluralismo social que se está poniendo de moda,
(Varios autores).
como teoría y no como realidad, toda vez que ningún 1972 "FUTURE DIRECTION IN NATIVE AMERICAN ART"
gran poder estatal permitirá el funcionamiento efectivo Institute of American Indian Arts Santa Fé, New Mexico
de grupos que se sustraigan a su imperio. HABERLAND, Wolfgang.
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Department of Resources and Development. HARVERYIII, Byron.
Anthropological Serie No. 30 1970 "RITUAL IN PUEBLO ART HOPI LIFE IN HOPIPAINTING"
National Muséum of Canada. Muséum of the American Indian
Heye Foundation
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Department of Northern Affairs And National Resources ι
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t
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Arte Indígena Americano Fondo de Cultura Económica
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Universidad Nacional Autónoma de México.
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1962 "INDIAN ROCK PAINTINGS OF THE GREATTAKES"
Published for the Quetico Foundation WHITEFORD, Andrew Hun ter.
By University of Toronto Press. 1970 "NORTH AMERICAN INDIAN ARTS"
Golden Press
DOCKSTADER, Frederick J. New York.

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Artico. Alaska. Talla antropomorfa en
fil de morsa. Sigue el ejemplo del a
O C E A O ARTICO
arte protoesquimal.
The Alaskan Arctic. An anthropom
carving in walrus ivory that follo
s~3mc> style of ancient Proto-Eskimo art.

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AREAS CULTURALES DE
AMERICA DEL NORTE

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Artico. Alaska. Máscara esquimal tallada en


hueso fósil de ballena.

The Alaskan Arctic. An Eskimo mask carved


in fossil whalebone.
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Artico. Esquimal de Alaska. Máscara de
Shamán tallada en madera.

The Arctic. Alaskan Eskimo. A shaman's


mask carved in wood.

Artico. Alaska. Esquimal. Ballena esculpida


en madera.

The Alaskan Arctic. Eskimo. A whale sculp


Costa noroeste. Sur de Alaska. Tlinguit. Ta
tured in wood.
lla en marfil con animales entrelazados.

Pacific Northwest. The Alaskan "Panhan


dle". Tlinguit. An ivory carwing with en
twined animais.

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ill

Costa noroeste. Columbia Británica. Haida.


Caja de madera decorada en bajorrelieve con
motivo de ojos.
Pacific Northwest. British Columbia. A Hai
da wooden box carved in low relief with an
"eye" design.

Alaska. Arco para taladro de bocà. Escenas


incisas de caza y pesca.

Alaska. A bow drill with incised hunting


and fishing scenes.

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XI

V
pi I!§8

Costa noroeste. Isla Carlota. Haida. Jamba


tallada en madera. Motivos totémicos.

Pacific Northwest. Queen Charlotte Island.


A Haida wooden jamb carved with totemic
motives.

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Isla Carlota. Haida. Escultura totémica. Cas
tor.

Queen Charlotte Island. A Haida totemic


carving oí a beaver.

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Suroeste. Los hopi. Muñeca "Katchina".
Principios de siglo.

The Southwest. A Hopi "katchina" dolí.


Early twentieth century.

Suroeste. Hopi. Muñeca "Katchina".

The Southwest. A Hopi "katchina" dolí.

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Hopi. Otro ejemplo de "Katchina".
The Southwest. Another "katchina"

Columbia Británica. Manta Chilkat usada


por jefes y shamanes.
British Coiumbia. A Chilkat blanket used
by chiefs and shamans.

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Alaska. Tlinguit. Monumento mortuorio.
Jefe ballenero.

Alaska. A Tlinguit mortuary monument to a


chief of the whale hunters.

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Area del Este. Nueva York. Iroqueses. Más- The East. New York. An Iroquois mask of
cara de la sociedad secreta "Caras de Ras- the secret "Cornstalk Faces" society.
trojo".

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The Prairies. A buffalo hide with geométri
Area de las Praderas. Piel de Bisonte. Pintu
ca! paintings with a religious symboiism.
ras geométricas con simbolismos religiosos.

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Area del Suroeste. Hopi. Muñeca "Katchi


na". Siglo XIX.
The Southwest. A Hopi "katchina' dolí.
Nineteenth century.

Suroeste. Pápago. Cesto. Técnica de enrolla


do. Ornamento: círculo mágico de hombres
y mujeres.

The Southwest. A Papago basket in the


spiral coil technique. The design represents a
magie circle of men and women.

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Suroeste. Los Hopi. Muñeca "Katchina"
moderna.

The Southwest. A modem Hopi "katchina "


dolí.

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Hopi. Tocado para ceremonia de una socie
dad secreta.

The Southwest. A Hopi headdress for a


secret society ceremony.

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Suroeste. Pima. Cesto. Tejido en espiral.
Motivos: cruz gamada.
The Southwest. A Pima basket woven in a
spiral with a swastika motive.

Suroeste. Navajo. Manto de lana. Motivos The Southwest. A Navajo wool blanket
geométricos. Detalle. with geométrica1 motives. Détail.
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Grupos Navajo. Máscara "Katchina", in
fluencia Hopi.
The Southwest. Navajo groups. A "katchi
na" dolí? Hopi influences.

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Costa noroeste. Haida. Tocado de danza.


Hombres y lobos simbólicamente unidos.
Pacific Northwest. A Haida headdress for
dancing representing a symbolic coupling of
men and wolves.

V-*r

Haida. Sonaja de shamán curandero. Per


sonajes totémicos: hombres, aves y ranas.
Haida. The rattle of a shaman healer. Tote
mic subjects of men, birds, and frogs.
L

il . /tf'Si
mIB

seats

Costa Noroeste. Salish. Cesto de corteza de


abedul.

Pacific Northwest. Salish. A birch bark


basket.

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Area de Jas Praderas. "Parfleche". Escudo de
cuero pintado. (Posible Sioux).
The Prairies. A "parfleche", a painted leath
er shield, possibly Sioux.

Area de las Praderas. Bolsa de gamusa bor


dada con púas de puerco espin partidas y
coloreadas. Tiene chaquira y colgantes me
tálicos.

The Prairies. A leather bag embroidered


with split and dyed porcupine quills with
beadwork and metal trim.

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Area de las planicies. Botas


Area dede gamusa
las Planicies. Escudo pequeño parabor
dadas totalmente con chaquira.
shamán. Camusa yMotivos
plumas de águila, pinta de
magia simpática para logrardo conéxito
motivos mágicos.en la caza
en la guerra.
I
The Great Plains. Leather boots completely The Great Plains. A small shaman 's shield oí
covered with beadwork. Motives of sympa leather with eagle feathers and painted with
thetic magie to ensure success in war and magic motives.
hunting.

Area de las Praderas. Estuches para cuchillo.


Uno bordado con chaquiras. Otro con puas
de puerco espin y colgantes de metal.
The Prairies. Knife sheaths, one embroi
dered with beadwork, the other with porcu
pine quills and with metal trimmings.

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VH

HHflH

Ceremonias del grupo Carajá. Tocado de


plumas de tucán. Pendientes de ala de es
cara bajo. Usados por los hombres adultos.

Ceremonies of the Carajá group. A head


dress of toucan feathers and pendants of
beetle's wings worn by adult males.

Los Aguaruna. Magnifico Tocado. Plumas


de Tucán y del pájaro de siete colores.
Símbolo de investidura del "curaca" o jefe.
The Aguaruna. A magnificent headdress oí
feathers of toucan and "the bird of seven
colors", a symbol of office of the "curaca",
or chief.

"Molas". Diseños mitológicos. Mujeres del


grupo Cuna.

Women of the Cuna group. "molas" with


mythological designs.

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