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Ficha de Historia del Arte Prof.

Fernando de los Ángeles

Historia del Arte Medieval: Arte Románico


Se denomina Arte Románico a las manifestaciones artísticas, que tuvieron lugar en la Europa Occidental
cristiana (los reinos hispano-cristianos, Francia. Italia, Alemania, Inglaterra, etc., por lo tanto adquiere un
carácter internacional), durante la Edad Media. Surgió en el S. XI y se desarrollo en el siglo XII y XIII.
El nombre románico se acuño1 en el siglo XIX por el francés Caumont, y se le aplicó a un tipo de arte en
el que se daban gran número de elementos romanos (muros de sillares, planta basilical, arco de medio
punto, bóvedas: de medio cañon, de arista, etc.) y que aparecía al mismo tiempo que las lenguas romances
derivadas del latín; pero al que se le añadían otros aportes variados: bizantinas, islámicas, de los pueblos
bárbaros o germánicos, etc.

Su nacimiento está relacionado con tres procesos históricos que se dieron en Europa casi
simultáneamente:

A. El “Terror” del año mil.

Durante el S. X en Europa se vivió un clima de angustia y desasosiego 2 producidas por las sucesivas
invasiones de normandos, musulmanes, y húngaros que el pueblo interpreta como el preludio 3 del fin del
mundo (que según el Apocalipsis tendría lugar en el año 1000). Cuando la profecía no se cumplió, se
extendieron por toda Europa múltiples manifestaciones colectivas de gratitud y fe. La renovación del arte
religioso sería una respuesta a esta situación. La representación de monstruos y visiones infernales, de un
Dios todopoderoso o del juicio final son algunos ejemplos de esta renovación.

B. Las Peregrinaciones

En el siglo X, los monasterios, que en muchos casos guardaban reliquias de santos, adquieren gran
importancia y a ellos acuden grandes masas de fieles. Así, a los largo de los caminos, y en concreto en el de
Santiago, surgen edificios para el culto vinculados por una serie de rasgos comunes. Por ello, a este estilo
también se le ha denominado “arte de un camino o arte de los peregrinos”. El fenómeno de las
peregrinaciones es más amplio que el del camino de Santiago. Ha de encuadrarse en las peregrinaciones a
Jerusalén y Roma, el deseo de movilidad que suscitan las cruzadas y la intensificación del tráfico comercial.

C. El desarrollo del feudalismo.

El románico, se ha considerado siempre


como la manifestación artística de la sociedad
feudal, como expresión de la superioridad social
de los dos estamentos que culminan la pirámide
social, el Clero y la Nobleza. Así, en una época
de crisis económica, la tierra es la principal
fuente de riqueza y en calidad de terratenientes,
coinciden monjes y nobles, que son “mecenas”
y clientes casi exclusivos de los artistas hasta el
siglo XIII.

A partir del S. XIII la economía crece y el


comercio se restablece. La ciudad vuelve a tener
importancia y el Gótico será el nuevo arte
urbano. Así vemos como la economía determina la localización de las obras de arte.

1
Acuño: se creo
2
Desasosiego: Inquietud, intranquilidad
3
Preludio: dar entrada a alguna cosa.
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Características generales del estilo románico

Hay que destacar que la arquitectura es en el Románico lo más importante. La escultura y la pintura no
existen al margen de la religión y su lugar de destino es siempre el templo, la iglesia o el monasterio. La
escultura y la pintura se subordinan a ornamentar el edificio románico.

El arte en general es muy geométrico, emplea formas simples, rotundas, que indican una vuelta a la
sensibilidad primitiva y rural. Esa ruralización de formas que vimos al final de Imperio Romano la retomamos
ahora. El Románico es un arte rural, de campo, lejos de los refinamientos cortesanos y de la sensibilidad
urbana. Se busca la pureza de formas, líneas verticales y horizontales, arco sencillo, decoración tosca y
sencilla, composición simple de volúmenes. En arquitectura la distribución de volúmenes y espacios es
sencilla y simbólica.

Nunca se realizó una Iglesia románica por el simple placer estético. Lo que prima es la exaltación
religiosa. Una iglesia no es tampoco una bella composición espacial sino una ofrenda a Dios. Debe ser la
plasmación del alma humana: la fachada es lo que primer se ve, es el rostro del edificio y por eso debe ser
atractiva, pero el interior debe ser sencillo, fuerte, oscuro y recogido como el alma cristiana. Se olvida el
concepto de arte autónomo y se convierte en un medio de alabanza a Dios.

El estilo comulga frecuentemente con la naturaleza. Es un estilo de campo y las pequeñas ermitas 4, las
pequeñas iglesias o los monasterios se localizan en lugares elegidos por su fácil defensa (concepto de
Iglesia-fortaleza) pero también por su especial belleza.

Por último, la iconografía5 románica profunda no era comprendida por la gran masa de fieles. No es un
arte controlado por siervos6 o villanos. Los sistemas arquitectónicos están en manos de los monjes al igual
que toda la precaria ciencia medieval. Sólo ellos comprenden los complicados tratamientos simbólicos de
fachadas y capiteles. Al fiel sólo le llega el resultado iconográfico final de la obra: el miedo, el castigo, la
protección de la iglesia pero no comprende la narración de la Historia. No obstante, el románico es un arte
pedagógico y mediante la escultura y la pintura se pretende educar al pueblo y someterlo, más por el temor
a Dios que por la comprensión de su mensaje.
Por eso las fachadas románicas poseen a
menudo monstruos y animales mitológicos para
asustar a las gentes, además de pasajes bíblicos
sencillos para educar a un pueblo analfabeto.

Arquitectura Románica

Casi todos los elementos de la arquitectura


románica se encuentran en los estilos anteriores,
aunque desde el punto de vista constructivo, la
arquitectura románica es de base romana, pero
más simple.
El muro de sillería, el pilar y la columna, el
arco de medio punto, habían utilizado
anteriormente, pero la civilización cristiana
occidental se basará en los espacios interiores,
en contraste con Grecia y Roma que se fundamentaron en los valores
formales exteriores y prácticos.
La construcción se somete a una métrica 7 precisa, la longitud de la
Iglesia no es arbitraria, debe ser múltiplo del ancho de la nave central, y el
ancho de las naves laterales debe reducirse a un submúltiplo de aquella.
El edificio se somete a unas medidas que dan la impresión de ser un
órgano organizado.

4
Ermitas: Santuario o capilla pequeños, situados normalmente fuera de las poblaciones y que no suelen tener culto permanente.
5
Iconografía: Colección de imágenes o retratos de una época o un tema concretos: iconografía medieval.
6
Siervo: Persona sometida totalmente a la autoridad de otra o de alguna cosa
7
Métrica: Arte que trata del ritmo, estructura, medida y combinación de los versos: la métrica árabe se basa en la cantidad vocálica.
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 Elementos sostenidos

El elemento determinante es la bóveda de cañón que sustituye a la cubierta de


madera. Una serie de elementos sostienen este importante entramado de piedra.
Arcos fajones dividen en tramos la bóveda y descargan sobre los pilares, que a su
vez están enlazados por arcos paralelos al eje de la bóveda llamados arcos
formeros.

El empuje lateral de la bóveda se refuerza en el exterior con


contrafuertes
En muchos casos sobre las naves laterales hay una tribuna o
triforio que actúa como descarga de la nave central. Ésta se cubre por
tanto con una bóveda de medio cañón y las naves laterales con
bóvedas de aristas.
En la intersección de la nave mayor y la nave transversal (crucero o
transepto) se construyeron cúpulas que contribuyen a iluminar el altar y
que descansan sobre trompas o pechinas8. También se levantaron
linternas cuadradas y octogonales llamadas cimborrios.

El arco de medio punto es lo preferido y casi único. El deseo de


adornarlos desembocó en su disposición abocinada en puertas y ventanas, en las que se disponen arcos
concéntricos o arquivoltas que se convierten en elementos ornamentales.

 Elementos sustentantes

El muro de sillería se impone muy pronto. El sillar es la unión de la geometría y la piedra. El muro es
recio y grueso, capaz de sostener la cubierta, ya que en él descargan arcos fajones, reforzándose con
contrafuertes o estribos que en el exterior rompe la lisura del muro. Para sostener la bóveda de piedra es
necesario el pilar, ya sea cruciforme o cuadrado y en uno y en otro caso, con columnas o columnas
adosadas en sus frentes (pilar compuesto). Las columnas poseen el fuste liso y los capiteles son muy
variados, aunque el más característico es el capitel iconográfico o historiado. Los edificios se distinguen
por el predominio del macizo sobre el vano, lo cual presenta problemas de iluminación. Las ventanas son
estrechas y apenas iluminan las naves. Se corresponde con la visión religiosa, es la mítica de la oscuridad.

 La planta

En la planta, todas las líneas están condicionadas por la


cabecera. La planta basilical de cruz latina es la más utilizada,
con una, tres y cinco naves. En la intersección de la nave central y la
nave transversal (crucero o transepto), se construyen cúpulas que
contribuyen a iluminar el altar y que descansan sobre trompas o
pechinas. También se levantaron linternas cuadradas y octogonales
(cimborrios). La cabecera se remata con uno o tres ábsides
semicirculares para acomodar capillas en las que celebrar el culto. En las
iglesias de peregrinación las naves laterales se prolongan por detrás del altar en una nave curva llamada
deambulatorio o girola.

BIBLIOGRAFÍA.
 E. Valdearcos: “El arte Románico”, Clio 34, 2008, http://clio.rediris.es.
 Liana Canfranchi Vegas: El Arte en la Edad Media, Ed. Moleiro, Barcelona.
 M.Á. Ladero Quesada: Historia Universal, Edad Media, Ed. Vincens Vives.
 Schurmann-Colighan: Orígenes y Evolución de la Civilización Occidental, Historia 4° año

8
Pechinas: arquit. Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos que forman el anillo de la cúpula con los arcos sobre los que se
apoya.
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