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El Directorio y el Fin de La Revolución Francesa (1795-1799)

Hacia fines de 1795 y a los gritos de ¡Viva la República!, la Convención se disolvió; previamente
había promulgado la Constitución del Año III (1795) que fue la primera, en el orden republicano,
que se aplicó en Francia. Esta Constitución creo un Poder Ejecutivo, confiado a un Consejo de cinco
miembros llamado Directorio y un Poder Legislativo, integrado por las Cámaras de los Quinientos y
la de los Ancianos. Los Quinientos preparaban las leyes; los ancianos las aprobaban o rechazaban.

El régimen del Directorio, durante la Revolución Francesa, duro cuatro años los que fueron de
enorme agitación política y que, por ello mismo, impidieron el normal afianzamiento de este
sistema, puesto que las conspiraciones se dieron sin cesar, debido al empeño que tenían los
realistas y jacobinos para terminar con la forma de república moderada, que hasta entonces venia
imperando. A esto se agrega que, por primera vez, se tuvo que hacer frente a una conspiración
organizada de tipo comunista que fue encabezada por Babeuf, quien acabo siendo guillotinado.

Pese a la agravación de la crisis financiera, el directorio, sin embargo, logro alcanzar algunos éxitos
en el exterior, gracias a la labor de los Generales Moreau y Napoleón Bonaparte, este último se
encumbro debido a sus campañas en Italia y en Egipto que le valieron para que, después,
mediante el golpe del 18 de Brumario, se adueñara del poder. Así se establecería el Consulado que
duraría hasta el año 1804.
La Participación de Francisco de Miranda en aa Revolución Francesa

En 1791, Miranda tomó parte activa en la Revolución francesa. En París, hizo amistad con
los girondinos Jacques Pierre Brissot y Jérôme Pétion de Villeneuve. Sirvió brevemente como
general en una sección del Ejército revolucionario francés (llamado entonces «La Convención»)
que luchó en la campaña de 1792 para detener el avance del ejército prusiano, dirigido por el
duque de Brunswick-Luneburgo, cuyo objetivo era invadir Francia desde los Países Bajos. Alcanzó
el grado de mariscal de Francia bajo el mando de Charles François Dumouriez. Durante la campaña
participó en las batallas de Argonne, Wargemoulin, Amberes, Lieja, Tongres, Paliemberg y Valmy,
donde llegó a ser segundo jefe del ejército del norte, del cual se separaría por grandes diferencias
con Dumouriez tras haber replegado sus tropas en Maastricht.

Durante el reinado del terror instituido por Bertrand Barère de Vieuzac,Miranda fue arrestado


varias veces por los jacobinos, incluso en La Conciergerie de París, cuyos reclusos eran
guillotinados en su mayoría. Sometido a juicio en el Tribunal Revolucionario (instituido
por Danton,17 16) por supuesta negligencia en la defensa de Maastricht, fue defendido por Claude
Chaveau-Lagarde, siendo amenazado con ser deportado después de una medida del Directorio de
la Monarquía y los Girondinos. Sin embargo, fue absuelto de los cargos en 1795 y se trasladó a
Inglaterra en 1798.

El nombre de Miranda aparece en el Arco de Triunfo de Paris

La Revolución Haitiana (1791-1804)

Fue la primera rebelión de esclavos en América que dio como resultado el nacimiento de una
nación libre. Se produjo en la colonia de Saint Domingue en el momento que se producía la
Revolución Francesa, (1789). El fin de la misma era obtener la libertad e igualdad de todos los
habitantes de la parte occidental de La Española.

Los antecedentes de la Revolución Haitiana y posterior Independencia de Haití, fueron la


Independencia de las 13 colonias americanas en el 1776 y la Revolución Francesa de 1789.

La Revolución Haitiana fue incentivada por la Revolución Francesa también por la independencia
de las colonias norteamericánas en 1776. Fue de carácter esclavista y aunque logró convertir a
Haití en un estado independiente, no posibilitó el tránsito al sistema capitalista como la
Revolución Francesa.

El largo proceso emancipador tiene por protagonista a François Dominique Toussaint-Louverture


quien, entre 1793 y 1802, dirige la Revolución Haitiana con sagacidad, enfrentando a españoles,
ingleses y franceses, hasta su captura, destierro y muerte en Francia.

En 1795 logró el control sobre gran parte del territorio del anterior dominio francés (Haití ocupa
cerca de la mitad de la isla Española).

Abolió la esclavitud y, en 1801, declaró la independencia de Haití. Napoleón trató de poner freno
al asunto en 1803, cuando sus tropas retomaron la isla-nación, capturaron a L’Ouverture y lo
llevaron prisionero a Paris, donde moriría más tarde en aquel mismo año.

Los destellos de libertad no son siempre fáciles de extinguir.Jacques Dessalines pronto condujo de


nuevo a los haitianos contra los franceses, expulsándolos de la isla en 1804.

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