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Diferencias entre “El Poder” y “La Presencia” de Dios

1. La vida en Canaán

Así como El Señor en su tiempo hizo entrar a Israel en Canaán, una tierra de
bendición, de la misma manera Jesús nos introduce en la Vida Eterna. Pero es
muy importante que en este punto sepamos reconocer la diferencia que hay
entre el “Poder” y la “Presencia de Dios”.

Si miramos atentamente el libro de Éxodo, veremos que Dios mostró


plenamente su “Poder” a los israelitas:

Las diez plagas de Egipto


La derrota del ejercito de Faraón a orillas del Mar Rojo
El cruce en seco del Mar Rojo
La Shekina de Dios que los guiaba en el desierto.
El cruce milagroso del Jordán
La victoria de Israel sobre todos sus enemigos mediante el Poder de Dio

Podemos ver claramente que “El Poder de Dios” hizo todas estas cosas
maravillosas. Sin embargo los israelitas no fueron transformados por ver todos
estos milagros, ellos se acostumbraron a vivirlos y con el tiempo ya no les
daban la debida importancia, como cuando se quejaron de tener que comer
maná, que era literalmente Pan del Cielo y añoraron la comida de Egipto.

“El Poder de Dios produce milagros a favor de los hombres, pero no cambia
sus corazones. El Poder de Dioses una actividad Divina que actúa sobre una
situación específica, resolviéndola a favor de los hombres”

Un Ejemplo Del N. T.

En la madrugada en que aprendieron a Jesús, Él se hallaba con sus discípulos


en el Getsemaní cuando las tropas que eran guiadas por Judas para atraparlo
lo encontraron:

3. Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los


principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas y antorchas, y con
armas.
4. Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se
adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis?
5. Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba también
con ellos Judas, el que le entregaba.
6. Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra.

Juan 18.3 – 6 RV60

Los soldados cayeron derribados por el Poder de Dios, pero no tuvieron


ninguna transformación espiritual, se levantaron y se llevaron preso al Cristo.
“Solo La Presencia de Dios transforma los corazones. Hoy es el Espíritu Santo
de Dios quien hace esta Gran Obra en nosotros, de transformarnos cada día un
poco más a imagen y semejanza de Jesús”

2. La Diferencia Explicada Con Versículos

I. El Poder de Dios
Los judíos conocían el poder de los ángeles del Señor y los tenían en muy alta
estima, tanto que el autor de Hebreos tomo nota de la importancia de
explicarles que Cristo era superior a los ángeles (He. 1.4)

Leamos el siguiente texto:


20 »Date cuenta, Israel, que yo envío mi ángel delante de ti, para que te proteja
en el camino y te lleve al lugar que te he preparado. 21 Préstale atención y
obedécelo. No te rebeles contra él, porque va en representación mía y no
perdonará tu rebelión. 22 Si lo obedeces y cumples con todas mis
instrucciones, seré enemigo de tus enemigos y me opondré a quienes se te
opongan. 23 Mi ángel te guiará y te introducirá en la tierra de estos pueblos que
voy a exterminar: tierra de amorreos, hititas, ferezeos, cananeos, heveos y
jebuseos. Ex. 23.20 – 23 NVI

Este ángel era lo suficientemente poderoso para borrar en instantes a todo un


ejército enemigo. Este es el Poder de Dios actuando a favor de los israelitas.
Sin embargo este ángel no los ministraría espiritualmente de forma alguna y
tampoco toleraría una desobediencia. Solo había sido designado por Dios para
que los defendiera y los ayudara contra sus enemigos.

La Presencia De Dios

Moisés tenía muy claro la diferencia entre “Poder” y “Presencia” lo cual


podemos deducir de la siguiente lectura:

12 Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no


me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he
conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.
13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres
ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que
esta gente es pueblo tuyo.
14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de
aquí.

Éxodo 33.12 – 15 RV60

Moisés Tenía En Claro Que:


“Tener la Presencia es lo más importante, porque es Dios mismo y de Él mana
el poder, la sabiduría, la equidad, la paz, el gozo y todo lo bueno que un
hombre puede desear”
Por eso Moisés afirmó delante de Dios: “Si tu no vienes con nosotros, no nos
saques de aquí. Sino no vienes yo no me muevo”

“El Poder de Dios bendice, pero La Presencia de Dios hará de nosotros una
bendición para otros”

3. Este mensaje es para nuestro tiempo


El gran problema de la Iglesia de nuestros días, es que muchos no distinguen
esta diferencia entre “Poder” y “Presencia”. Debido a las angustias y oscuridad
de estos tiempos, la gente llega a la Iglesia con una gran necesidad en todas
las áreas, afectivas, familia, salud, trabajo, finanzas, economía, etc… y busca
que Dios les dé una solución a esos problemas. Esto es perfectamente
entendible, y no está mal que así sea al principio. Pero si con el correr del
tiempo solo buscamos “El Poder” que nos arregle los problemas sin amar,
respetar ni buscar conocer a la Persona (Dios) de quien emana ese poder,
estamos en un problema. Así tenemos una Iglesia (hablando en general) que
busca al Señor solo por los panes y los peces.

Es necesario que como hijos de Dios entendamos que:

“El Poder revela lo que Dios hace y La Presencia lo que Dios Es”“Si buscamos
la Presencia de Dios en primer lugar, la consecuencia es que Él nos dará de Su
Poder para transformar las cosas (Mateo 6.33)”

Los discípulos de Jesús vieron al Maestro ejerciendo todo el Poder de Dios,


pero ellos fueron transformados de verdad cuando recibieron la llenura del
Espíritu Santo. Esto sucedió cuando:
Los discípulos, obedeciendo a lo dicho por Jesús, permanecieron juntos y
unánimes
Los discípulos, permanecieron orando, buscando La Presencia de Dios en el
aposento alto.

La buena noticia es que lo mismo tiene El Señor para todos nosotros!!


Conclusión

I. El Poder de Dios opera sobre las situaciones a favor de los


hombres

II. La Presencia de Dios mediante un proceso va transformando


al hombre a imagen y semejanza de Cristo.

III. Para tener esa Presencia (Que Dios nos quiere dar!) solo es
necesario que apartemos un tiempo todos los días para
orar, no solo por nuestras necesidades y
peticiones, sino también para pedirle que nos ayude a conocerlo
y a caminar en Sus Caminos.

El pastor recomendó escuchar una alabanza inspiradora para entrar en el clima


de adoración les comparto el tema que eligió él para el tiempo de la oración
final de la prédica y el vídeo de la niña que oró a Dios porque le dolía la boca, y
su alegría cuando Dios la sanó: