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Ensayo Sobre:

Desafío de la arquitectura actual por acercarse al contexto rural

Asignatura: Lengua Y Cultura

Docente orientador: Enyel Manyoma Ledesma

Estudiante: Neil José Martínez Herrera

I Semestre

Universidad Pontificia Bolivariana

Cerete- Córdoba, Octubre 26 de 2020


Desafío de la arquitectura actual por acercarse al contexto
rural

El actual desafío de la arquitectura está en entender el mundo rural', área

normalmente ignorada por los arquitectos que por décadas han enfocado gran

parte de su energía hacia las ciudades, siendo que estas solo constituyen el 2% de

la superficie del planeta. Koolhas hace un llamado a cambiar esta perspectiva y

entender que el futuro está en intervenir en “espacios desnudos, semi-

abandonados, poco poblados, en ocasiones mal conectados”, puesto que es ahí

donde se están observando acelerados procesos de cambio de los que tanto como

arquitectos e ingenieros civiles deben hacerse cargo.

Este último tiempo se ha iniciado una pequeña tendencia a nivel mundial que ha

entendido la necesidad de trasladarse hacia estas zonas y de acercarse a conocer

sus comunidades, con el fin de incorporar desde una mirada contemporánea sus

modos de habitar, materiales, técnicas tradicionales y formas vernáculas que guíen

al arquitecto y al ingeniero a la toma decisiones más amables, respetuosas y

armónicas con el ambiente natural y social en el que se insertan.

En la zona central, los valles longitudinales fueron usados como terreno de cultivo

desde la época precolombina, y en ellos nació el hábitat rural. Sin embargo, la

explotación agrícola como tal se inicia alrededor del siglo XVI, cuando a falta de

grandes yacimientos minerales como los existentes en el Perú- españoles y mestizos

comienzan a dedicarse al cultivo de trigo y otros cereales y a la ganadería,


incorporándose también las especies consumidas tradicionalmente por los indígenas

(papas, maíz, quínoa, zapallo, porotos, ajíes y camotes). Esta actividad se desarrollaba

mediante el sistema de encomiendas, en donde a un hidalgo se le asig - 8 28 2 naban

grandes extensiones de tierra e indígenas que Servían de mano de obra. Producto de

esto, comienzan a aparecer asentamientos ubicados en las proximidades de los

caminos, quedando estos enmarcados por ranchos y casas distribuidas a cierta

distancia unas de otras. Este tipo de organización espontánea difería notoriamente del

modelo urbano implementado por los conquistadores, basado en un tejido ortogonal de

plazas, calles, edificios públicos y civiles organizados por un trazado regular. Las

primeras construcciones eran muy básicas, pues tenían un carácter defensivo frente a

un ambiente aun hostil, esto es evidenciado por volúmenes macizos.

Casi sin ventanas y aun sin corredores. Estas viviendas eran el núcleo protegido
dentro de un ámbito agrario inmenso y aislado de los grandes centros urbanos de la
época, lo que les confirió un carácter exclusividad y autosuficiencia. Generalmente el
arquitecto de estos edificios era el mismo usuario, lo que les dio un carácter de
espontaneidad; por una parte, eran construcciones vernáculas y por otra, se
relacionaban físicamente con el sistema de vida de quien las habitaba. Los
materiales utilizados eran los que proveía el entorno (barro y paja para el adobe,
piedra, madera y arcilla), lo que acentuaba la naturalidad de los asentamientos y su
crecimiento. Este “arquitecto usuario vernáculo”, por tradición tendía a repetir los
mismos modelos ya establecidos, perpetuando su esquema, pero con la llegada de
la Compañía de Jesús a fines del siglo XVI el modelo de vivienda se fue
complejizando, hasta llegar a las tipologías que conocemos hoy.

La influencia de esta orden abarco múltiples áreas, desde la económica hasta la

cultural y social del país, dedicando parte importante de su trabajo a la agricultura y

ganadería, apoyándose también con pequeñas industrias artesanales relacionadas


con el agro y el culto religioso. Los aportes más importantes en el desarrollo de la

agricultura fueron la planificación de faenas (lo que jugó un rol fundamental en la

consolidación de la actividad agrícola, optimizando recursos e incorporando nuevos

elementos), y la concepción de sus casas (que eran lugares conventuales y

religiosos) según una planta cuadrangular de celdas en crujías, esquema que se

haría típico en la agricultura rural. Otro factor importante en la creación de la

tipología de casa rural fue la derrota a fines del siglo XVI de los españoles en el sur

de Chile y la destrucción de las 7 ciudades, lo que obligo a éstos a retirarse a la

zona del Maule y a los colonos que habitaban estas áreas a reubicarse en los

asentamientos existentes más al norte. Este incremento en la población aumentó la

cantidad de mano de obra disponible, y obligó a subdividir las antiguas y extensas

encomiendas en haciendas para los recién llegados, Fue así como estos conjuntos

se transformaron progresivamente no sólo en una unidad de producción económica,

sino que también en el instrumento para la implementación de un orden en el amplio

espacio que constituía el campo chileno, constituyendo el modelo de organización

social que dio lugar a gran parte de los poblados y asentamientos existentes en el

Valle Central. Las Haciendas o fundos eran ya a inicios del siglo XVII unidades

autosuficientes, con un programa que satisfacía todas las necesidades de quienes

los integraban, desde las más básicas como el habitar, hasta las más complejas

como las actividades religiosas y fiestas populares.

Koolhas que es un arquitecto nos hace un llamado a cambiar esta perspectiva y


entender que el futuro está en intervenir en “espacios desnudos, semi
abandonados, poco poblados, en ocasiones mal conectados”, puesto que es ahí
donde se están observando que hay un gran cambio y un gran impacto ambiental
de esas zonas y que como arquitectos e ingenieros civiles deben hacerse cargo.
Este último tiempo se ha iniciado una pequeña tendencia a nivel mundial como

también local que ha entendido la necesidad de trasladarse hacia estas zonas y de

acercarse a conocer sus entornos, con el fin de incorporar desde una mirada

contemporánea sus modos de habitar, materiales, técnicas tradicionales y formas

vernáculas que guíen a los arquitectos e ingenieros a tomar decisiones más

amables, respetuosas y armónicas con el ambiente natural y social en el que se

insertan. Como también hay muchos estudiantes que sus tesis se basan en eso para

mejorar lo que son las zonas rurales y ciudades.

Tendencia que apenas ha comenzado y que se prevé de largo aliento en lo que se


puede observar que la mayoría de arquitectos ingenieros se basan en utilizar
materiales sustentables y así más arquitectos e ingenieros están impulsando el
Desarrollo de proyectos en zonas alejadas de las grandes urbes, tomando lógicas
del paisaje natural o de las construcciones tradicionales que allí han nacido.

En la ciudad de Tara poto se puede observar que la gran mayoría hoy día se basan

en hacer construcciones con materiales de la zonas que son sustentables como el

bambú y también otros materiales que son muy cómodos y con un confort térmico

propio y adecuado para la zona ya que es una zona donde llegan a temperaturas

muy altas y así es como antes este tema no era visto de otra manera por los

arquitectos e ingenieros, optan por lo que son materiales con una gran capacidad de

ventaja pero los arquitectos deben tener en cuenta que nuestro planeta necesita más

de nosotros que debemos ver la manera de diseñar viviendas y ciudades que sean

rurales para así cuidar y tener en cuenta que nuestro planeta necesita de nosotros.

La arquitectura es también expresión construida de una sociedad. Como técnica


lindante con la ingeniería, ha experimentado el impacto de los nuevos materiales y
de la innovación en el terreno de la construcción, las estructuras o las instalaciones,
enfrentándose al desafío histórico de la sostenibilidad; como arte público, ha sido
partícipe y en ocasiones protagonista de la renovación del lenguaje visual y las
mutaciones estéticas de una época marcada por el espectáculo; como sociología
construida, por último, ha dado forma a la colosal transformación que ha urbanizado
el planeta reemplazando los paisajes tradicionales por megápolis.

Los tratados clásicos de los que se ha alimentado la arquitectura de Occidente ya


aludían a estas tres dimensiones complementarias cuando teorizaban sobre una
disciplina que tanto se solapa con otras fronteras. Desde el romano Vitrubio, a la
arquitectura se le ha asignado la tarea de reconciliar la técnica y el arte con el uso
social de sus espacios, y la divisa firmitas, utilitas, venustas (solidez, utilidad,
belleza) ha sido el resumen taquigráfico de ese propósito. Sin embargo, las tres
facetas están tan enrevesadamente trenzadas en las obras concretas de
arquitectura que hacen difícil comentarlas de forma separada, y aquí se ha elegido
otra estrategia argumental.

En lugar de describir las innovaciones técnicas funcionales y formales que


caracterizan la arquitectura de estos inicios del siglo XXI, se ha preferido elegir una
decena de episodios en diferentes ciudades del planeta que suministran a la vez
una secuencia de realizaciones significativas de las últimas dos décadas, y una
ilustración de tendencias o fenómenos de carácter más general. Los episodios se
presentan en un orden aproximadamente cronológico desde el Berlín posterior a la
caída del Muro, el Bilbao del Guggenheim o la Nueva York Del 11-S hasta el Pekín
olímpico y las obras titánicas de las autocracias petroleras del Golfo o Rusia se
organizan también de manera que el recorrido se asemeja al de un viaje con
escalas alrededor del planeta.

Tomado de:

https://www.archdaily.co/co/790455/rem-koolhaas-en-number-cambiodeclima-el-

desafio-actual-de-la-arquitectura-esta-en-entender-el-mundo-rural

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