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Los dioses Mayas, al igual que la mayoría de las culturas antiguas han sido

descritos por medio de la religión para explicar los fenómenos naturales, el origen
de la humanidad, la estructura del mismo universo y todo lo “inexplicable”; incluso
para proteger algún sector de su sociedad.

También por medio de diversos descubrimientos se puede afirmar que la religión


maya fue usada por los gobernantes como un instrumento de control y
legitimización de sus orígenes divinos ante el pueblo Maya.

La gran diversidad de dioses Mayas


Los dioses Mayas formaban parte de una complicada y diversa visión por parte del
pueblo Maya, ya que muchos de ellos se presentaban en diferentes formas
dependiendo del lugar y el tiempo en que se encontraran. Incluso sus decisiones
dependían de su estado de ánimo, el cual se veía directamente asociado con la
cantidad de ofrendas y sacrificios que les presentaran los antiguos Mayas.

En diferentes ocasiones llegaban a presentar un comportamiento multifacético,


contaban con diferentes atributos físicos y hasta llegaban a contar con diferentes
nombres.

La importancia de los dioses Mayas llega a variar dependiendo del tiempo en que
se encuentre el que lo veneraba, el lugar y las circunstancias generales, por lo que
puede llegar a ser complicado establecer cuáles fueron “los principales” en la
extensión de la palabra.

Esto es lo que debemos tomar en cuenta para establecer la importancia de un dios


Maya:

 La separación en el tiempo a lo largo de miles de años. Así como a lo


largo de la historia occidental se ha creído en diferentes deidades, en la
Cultura Maya ocurría lo mismo. Cuando se comenzaba a crear la
civilización tenían necesidades de rezarle a un dios específico por encima
de los otros.
Al pasar el tiempo también se llegan a crear dioses nuevos, como en el
caso del dios Hunab Ku, quien se cree fue credo por los franciscanos para
evangelizar al pueblo Maya.
 Dioses asociados a múltiples elementos de la naturaleza. Existía el dios
del maíz, del agua, el inframundo y en muchas ocasiones uno de ellos
representaba diferentes aspectos de la naturaleza.
 La ubicación. El lugar donde se encontraban los Mayas tenía influencia
directa en la importancia de sus dioses, ya que era más importante rendirle
culto a un dios relacionado con la lluvia en lugares secos, que donde llueve
abundantemente.
De igual forma era más venerado el dios de maíz en lugares donde se cosechaba
que en lugares donde no lo hacían.
Los 13 niveles del cielo Maya
El cielo Maya

El cielo de la antigua cosmovisión maya estaba dividido en 13 niveles, de los


cuales cada uno estaba gobernado por un Oxlahuntikú.

El inframundo Maya

El inframundo estaba dividido en 9 niveles donde residían los Bolontikú o Señores


de la Noche, los cuales vivían cada uno por un nivel.

La bóveda celeste

La visión Maya de la bóveda celeste era que estaba sostenida por 4 dioses
llamados Bacabés. Estos 4 dioses estaban relacionados con los cuatro puntos
cardinales donde junto a ellos se encontraba una ceiba sagrada, árbol que había
dado el sustento a los primeros hombres.

Características duales de los dioses Mayas


En ocasiones se puede volver complicado identificar a los dioses Mayas,
principalmente porque muchos de ellos tenían características duales como
humano – animal, viejo – joven, hombre – mujer.

Casos populares son los de la diosa Ixchel, a quien se le puede encontrar como
una anciana y en otras representaciones la encontramos de forma joven.

Dioses Mayas
Hunab Ku
Hunab Ku es considerado uno de los principales dioses de los Mayas, el cual se
dice que es invisible, incorpóreo y omnipresente; también se dice que fue el
creador del cosmos, la tierra y el hombre.

El nombre otorgado a este dios significa “un solo dios”, el cual se cree que tuvo su
origen durante los primeros años de la colonia, siendo asociado como padre del
dios creador de los indígenas mayas Itzamná.

Esto se cree principalmente porque no existe registros prehispánicos de Hunab


Ku, lo que sugiere que los misioneros franciscanos lo utilizaron para crear una
transición de una creencia politeísta, a una monoteísta. Incluso, el primer
documento donde se menciona a Hunab Ku, es del siglo XVI, en el Diccionario de
Motul.

Se creía que este dios no solo había creado el cosmos y el mundo, sino que
también creó al ser humano a partir de una mazorca de maíz y, por todo esto, se
le consideraba como el padre de todos, tanto de los humanos como de las demás
deidades mesoamericanas.

Según el Diccionario Maya-Español (Cordemex edición 1980), citando a Ralph L.


Roys y Eric Thompson

…único dios vivo y verdadero y era el mayor de los dioses de Yucatán, y no tenía
figura, porque decían, que no podía figurarse por ser incorpóreo, dios único,
también se le conoce con el nombre de kolop u wich k’in, que sugiere una deidad
de la lluvia, uno de los nombres con el cual también se conoce a Itzamná, el dios
maya de la creación, considerado el más importante de todos.

Itzmaná o dios D
Dioses Mayas – Itzamna
Existe algo de controversia en cuanto al origen, significado y otros aspectos de
este dios Maya, principalmente porque se dice que era un sacerdote que llegó
a Chichén Itzá en su fundación y se convirtió en dios, pero a la vez se considera
hijo del dios Hunab Ku, un dios que parece haber sido inventado por los
evangelistas un poco después de la conquista.

También se dice que se casó con la diosa Ixchel y tuvieron hijos, los cuales unos
de ellos fueron dioses creadores.

Una vez dicho esto, esto es lo que se dice y cree de Itzamná:

El sacerdote Zamná

Zamná, como era conocido antes de volverse deidad, fue en un principio un gran
sacerdote Maya que llegó junto con los Chanes de Bacalar (después llamados
itzáes) para fundar y establecerse en lo que ahora se conoce como Chichén
Itzá alrededor del año 525.

Se consideraba a Zamná un hombre sabio que se dice inventó los primeros


caracteres que sirvieron de letras a los nativos de la región, también se le
considera pieza principal en la creación de la cultura Maya del norte de Yucatán
tras su llegada a Chichén Itzá en la época de su fundación.

Posteriormente, bajo la influencia de Zamná, se fundaron otras ciudades como Ek


Balam, Izamal, Motul y T’Hó (la actual ciudad de Mérida).

Al pasar el tiempo y al crecer su fama, Zamná fue elevado a deidad por todo lo
que aportó a la cultura Maya.

El dios Itzamná

Itzamná era considerado el dios maya del cielo, por lo que se encargaba de
proteger las ciencias, sobre todo la astrología en la que los Mayas destacaron
mucho, y la escritura. También se le conoce como dios de la sabiduría, dios del
cielo, la noche y el día; se le considera espíritu universal de vida que anima al
caos para que haya creación.

Era visto como la deidad Maya que simbolizaba la energía que creaba el agua y
los Mayas yucatecos también le atribuían la invención de la escritura, el
calendario, la medicina y la agricultura.

A parte de todo esto que se le atribuye a Itzamná, también se le relaciona


frecuentemente con el dios Chaak, principalmente porque también se le relaciona
con el agua.

Itzamná aparece en distintos códices como el de Dresde, el de Madrid y en el de


París.

Representación del dios Maya Itzamná


Representación del dios Itzamná en el centro.
Su aspecto más popular es el de un anciano humanoide sentado sin dientes, con
los pómulos hundidos, una nariz grande y curvada.

También se creía que podía tomar diferentes formas, pudiendo llegar a ser un
cocodrilo, un dragón alado de dos cabezas que desde el cielo vierte agua a la
tierra, pero también se le puede ver en forma de pájaro y con rasgos de serpiente.

Kinich Ahau o Dios G


A la deidad Maya Kinich Ahau se le concebía como una de las manifestaciones del
dios creador Itzamná, pero con un enfoque más solar, por lo que se le consideraba
como el dios del sol. También se le consideraba patrono de la música y la poesía;
a la vez que era el creador de los 4 puntos cardinales, del calor y de la luz que
emana del sol.

Su nombre deriva de los vocablos k’iin (sol), ich (rostro) y ahau (señor o
sacerdote), en otras palabras Señor del Rostro Solar.

Era aliado de la nobleza gobernante y generalmente fue representado como un


anciano de nariz grande, lengua de fuera y ojos bizcos.

El estrabismo, símbolo de belleza


Máscara de Kinich Ahau
Este dios tenía una peculiaridad en su representación por contar con estrabismo.
Aquí cabe mencionar que los antiguos Mayas consideraban que el estrabismo era
una cualidad de suma belleza, incluso madres colgaban del cabello de sus hijos
bolitas de resina, que caían sobre sus ojos, obligándoles a torcerlos para que
fueran bizcos.

El recorrido de Kinich Ahau por el cielo

Durante el día, mientras recorría el cielo, Kinkch Ahau era bondadoso, dador de
vida y luz. Aquí es cuando algunos lo consideran una representación de Itzamná.

Cuando el sol se ocultaba, entraba al inframundo para iluminarlo. Durante este


proceso Kinich Ahau se transformaba en un jaguar y así gobernaba el inframundo.

Representaciones de Kinich Ahau


Mascarón de Kinich Ahau en Edzná.
En gran cantidad de zonas arqueológicas se pueden admirar los grandes
mascarones de estuco que representan su rostro como los de Kohunlich en el
actual estado de Quintana Roo o también en Edzná, Campeche.

Su importancia para los antiguos Mayas

La importancia de esta deidad se veía reflejada directamente en los gobernantes


de las grandes ciudades del periodo clásico. Principalmente porque se
autodenominaban Kinich, por considerarse protegidos por el gran Dios Solar.

Para los mayas era importante no hacerlo enojar porque principalmente podría
causar sequías, pero también traer enfermedades.

Antes de comenzar alguna batalla, se presentaban sacrificios de sangre y danzas


para buscar su protección, poder y principalmente, su bendición.
Los sacerdotes conocidos como “Ah Kin” (Los del Sol y del Tiempo) representaban
a Kinich Ahau.

Estos sacerdotes profetizaban el futuro de los hombres, y en ocasiones vestían


con las pieles de jaguar para recrear las cualidades del Señor del Rostro Solar
para poder sanar, atraer la lluvia, dar buena caza y fortuna en la guerra.

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