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GOETHE MERKUR es una coproducción del Editor

INSTITUTO GOETHE INTER NATIONES y de GOETHE-INSTITUT INTER NATIONES e.V.


la revista MERKUR y se publica una o dos
veces al año en idioma inglés, francés, Redacción
español, ruso y alemán. Berthold Franke, Kurt Scheel
E-Mail: kultur-gesellschaft@goethe.de

Diagramación
Traducción al español Sven Quass, Munich
José Aníbal Campos
Imprenta
Si está interesado en nuestra próxima edición, Bonner Universitätsdruckerei
solicítela por favor a través de la siguiente
dirección electrónica: 2003 Printed in the Federal Republic
bellinghausen@inter-nationes.de of Germany

MERKUR
Revista alemana de pensamiento europeo
Edición a cargo de
Karl Heinz Bohrer y Kurt Scheel
Mommsenstr. 27 · D-10629 Berlín
Teléfono: ++ 49-30-32709414
E-Mail: merkur.zeitschrift@snafu.de
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GOETHE MERKUR
Editorial

Desde el fin de la Guerra Fría se han desarrolla- je político más sensible y a una correspondiente
do en todas partes de del mundo nuevas formas manera de actuar en el marco de la política
de violencia masiva – desde el 11 de septiem- internacional. El lector deberá juzgar por sí mis-
bre del 2001 el debate acerca de la guerra y el mo en qué medida esta peculiaridad alemana, la
terror ha cobrado de nuevo una candente cual puede contarse entre los logros alcanzados
actualidad. por esta nación derrotada en 1945, puede tam-
bién percibirse en las más recientes reflexiones
La selección de ensayos recogida en esta sobre la guerra y el terror surgidas en el seno de
edición refleja una parte importante del aporte la nueva república con sede de gobierno en
de los alemanes a ese debate, y contiene en ese Berlín.
sentido algunas peculiaridades. Por una parte,
está la referencia a una arraigada tradición: GOETHE MERKUR es un proyecto conjunto
Clausewitz, Engels y Carl Schmitt, nombres del INSTITUTO GOETHE y de MERKUR, la
representativos de una teoría y una historia «revista alemana de pensamiento europeo», que
social de la guerra que ha transpasado las desde 1947 ha estado marcando pautas en la
fronteras de Alemania y cuya continuidad bajo opinión pública intelectual de Alemania. El
nuevos signos puede interesar a un público INSTITUTO GOETHE, la institución cultural
lector internacional. alemana en el extranjero, desea hacer accesible
para una opinión pública internacional el
También se refleja aquí la tantas veces men- proceso intelectual de esta revista. Los ensayos
cionada ambivalencia alemana ante el fenómeno de la más reciente producción de MERKUR,
de la guerra y del belicismo. Además, el debate escogidos de acuerdo a su actualidad, son
en Alemania está marcado por el horror que puestos aquí a disposición de un público
produce el mirar hacia nuestra propia Historia. internacional en cinco idiomas: alemán, inglés,
Pero también se presta atención aquí al reflejo francés, español y ruso.
contrario derivado de ese trauma: el de un
pacifismo muchas veces ingenuo que se rehúsa Los ensayos aquí presentados no han sido
a aceptar la realidad. En ese sentido, no son los escogidos teniendo en cuenta su political
alemanes los únicos que no están seguros del correctness ni reproducen el criterio de las
nuevo papel que les corresponde desempeñar en instituciones involucradas. Muchos de ellos han
el mundo: tal es así, que durante la Guerra del sido controvertidos en la propia Alemania, y
Golfo de 1991, la cual, en Alemania, estuvo seguramente serán leídos en el mundo no sin
acompañada de una amplia oleada de emoción cierto espíritu crítico. El proyecto GOETHE
pacifista, la prensa británica pidió con toda serie- MERKUR apuesta por la fuerza liberadora de un
dad la aparición de un «nuevo Rommel». debate cultural internacional derivado de ese
espíritu crítico.
El año 1991 parece ser de hecho un punto
de inflexión. Desde entonces se piensa con Esta edición con el tema «Guerra y terror» ha
una mayor sobriedad y se actúa con mayor sido concebida como un comienzo, por lo que
claridad política. En ese sentido, la mencionada nos gustaría mucho conocer las reacciones de
ambivalencia ha llevado de hecho a un lengua- los lectores.

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GOETHE MERKUR
Violencia asimétrica
Terrorismo como estrategia político-militar

Herfried Münkler concepto para utilizarlo en el análisis de las estra-


nacido en 1951, Profesor del Instituto de tegias de uso de la violencia como un término
Sociología de la Universidad Humboldt, de clasificación político-estratégico. El para ello
de Berlín. En el año 2002 aparecieron sus necesario esclarecimiento de los conceptos, tiene
libros Sobre la guerra y Las nuevas guerras. lugar por la vía de la reconstrucción de estrate-
gias de fuerza a través de las cuales debemos ave-

A
l menos a partir de que un atentado riguar cuáles son las economías de la violencia y
alcanza determinada magnitud y la logís- las estrategias político-militares que pueden ser
tica de las redes es trazada a una escala designadas con el concepto de terrorismo y cómo
internacional, resulta aconsejable no considerar éstas funcionan como medios destinados a impo-
el terrorismo como una forma de crimen organi- ner una voluntad política oculta detrás de ellas.
zado, sino como una estrategia político-militar,
aun cuando está claro que las fronteras entre uno Estrategias de compensación:
y otra son flexibles y que apenas puede trazarse de la guerra de guerrillas al terrorismo
una línea divisoria entre ellos recurriendo a con- El que los débiles y los perdedores posean
ceptos o definiciones. La confusión existente en incentivos para aprender y cambiar de manera
torno a los términos terror y terrorismo, se hace innovadora su comportamiento con mucha más
mayor con el solo hecho de que, desde los años facilidad que los fuertes y vencedores, es un
sesenta del siglo XX, los grupos terroristas han hecho que puede observarse a menudo en rela-
5
reclamado para sí notoriamente el estatus de gue- ción con situaciones de guerra.1 Los vencedores
rrilleros o partisanos. Bajo la impresión causada están sujetos a ciertos bloqueos de aprendizaje:
por las existosas luchas llevadas a cabo por los las academias militares les preparan para llevar a
partisanos durante la Segunda Guerra Mundial y cabo una vez más la última guerra ganada y librar
en la época de la descolonización, a los guerrille- de nuevo aquellas batallas terminadas en una vic-
ros se les concedió desde el punto del derecho de toria; a esto se añade que las potencias cuyo esta-
guerra el estatus de combatientes, y era obvio do de civilización y tecnología son superiores,
que las agrupaciones terroristas quisieran partici- tienden a no tomar en serio a sus enemigos –los
par de ese estatus. La confusión asociada al con- cuales están a la zaga desde el punto de vista de
cepto de terrorismo y sus derivaciones no es por la técnica de armamento y de su organización
tanto únicamente resultado de las dificultades militar–, y a sobreestimar sus propias posibilida-
objetivas para establecer una demarcación des. Por otra parte, tales notorios juicios erróne-
inequívoca entre criminalidad, terrorismo y gue- os suelen ser plausibles,2 pues en realidad los
rra de guerrillas, sino también de algunas manio- actores más débiles –y en su mayoría más atrasa-
bras de desorientación realizadas por los propios dos–, no tendrían las más mínimas posibilidades
actores, quienes al usurpar algunos de los con- de éxito si llevasen a cabo la guerra a la manera
ceptos pretenden mejorar en cada caso su propia de las grandes potencias. Es por eso que estos
posición de partida: unos, adjudicándose un últimos buscan más allá de las reglas y expectati-
«título de nobleza» al llamarse a sí mismos gue- vas de esas potencias superiores aquellas posibili-
rrilleros; los otros, deslegitimando políticamente dades que, no obstante, les permitan imponer su
al adversario con ayuda de las connotaciones voluntad política también por medio de la fuerza.
negativas derivadas del concepto terrorismo. Sin El primer paso que deben dar con miras a ese
embargo, parece oportuno aferrarnos a este aprendizaje consiste en evitar todos aquellos

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terrenos de combate en que los más fuertes pue- Para compensar una correlación de fuerzas
den hacer valer plenamente su superioridad. A desigual a través de la prolongación de la guerra
fin de compensar su inferioridad numérica y tec- en el tiempo –Mao Tse Tung definió la guerra
nológica, los más atrasados y débiles trasladan la de guerrillas como «la guerra que debía soste-
lucha a un terreno en el que la superioridad del nerse largamente»– y en el espacio, es decir,
enemigo juega un papel ínfimo o, mejor aún, en renunciando a crear frentes y convirtiendo la
el que ésta se les convierta en un impedimento. retaguardia en un terreno de combate potencial,
Fue por eso que el príncipe cherusco Arminio la transformación innovadora de la guerra de
comprendió perfectamente que sus hordas de guerrillas ha tenido que pagar un alto precio: en
valientes pero indisciplinados guerreros, con su este tipo de guerra ya no es posible excluir a la
armamento desigual, no estaban a la altura de las población civil (los no-combatientes) del esce-
legiones romanas en terreno abierto ni a la ofen- nario de batalla, como sí puede hacerse cuando
siva ni a la defensiva, razón por la cual atrajo a se produce una concentración mutua de fuerzas
éstos a un territorio de intransitables pantanos y en tiempo y espacio. Por el contrario, en la
tupidos bosques donde los legionarios no podían manera guerrillera de hacer la guerra está
combatir como estaban acostumbrados a hacerlo previsto firmemente al menos el apoyo logístico
ni podían aprovechar toda su superioridad. de la población civil a los guerrilleros, a fin de
A principios del siglo XIX, la derrota de Varo y poder compensar la superioridad de las fuerzas
sus legiones en el bosque de Teutoburgo (o don- enemigas mediante un incremento de la movili-
dequiera que haya tenido lugar esa carnicería) dad, sin necesidad de destacar a un número de
fue estilizada por Heinrich von Kleist como la combatientes para que realicen las tareas de
invención de la guerra de guerrillas – asociada a abastecimiento y avituallamiento. En corres-
6
la exhortación explícita de que, en la lucha pondencia con ello, tanto más brutales serán las
contra Napoleón, los alemanes debían tomar el medidas represivas tomadas por los militares
ejemplo de Arminio y su manera de hacer la contra la población civil, pues ven en ellos a
guerra. Ya algún tiempo antes los españoles personas en la condición de casi combatientes.
habían comenzado a combatir a Napoleón de La guerra de guerrillas se caracteriza precisa-
una manera diferente, pues hasta entonces se mente por la alta dosis de brutalidad y crueldad
habían mostrado muy inferiores a él en terreno con que se combaten ambas partes. Aquí la
abierto, como ya les había sucedido también a guerra se despoja de golpe de esas ataduras que
otros hasta ese momento. Los españoles evita- antes, en el transcurso de un largo periodo de
ron la batalla decisiva y dispersaron la lucha en evolución, le fueron imponiendo las regulacio-
innumerables escaramuzas y asaltos que podían nes del derecho internacional para tiempos de
ocurrir en cualquier momento y lugar. En esta guerra y el disciplinamiento de militares encuar-
guerra que se extendió por años, las tropas telados y controlados por el Estado.
napoleónicas, tan acostumbradas a la victoria, Fue en los años cincuenta y sesenta del siglo
quedaron desgatadas y desmoralizadas. Es cier- XX que la guerra de guerrillas alcanzó su mayor
to que los guerrilleros españoles no pudieron atractivo, cuando muchos movimientos nacio-
infligir a los ejércitos franceses ninguna derrota nalistas y social-revolucionarios en todo el mun-
decisiva en suelo español, pero eso tampoco era do vieron en ella la vía más rápida para trans-
necesario en la nueva forma de guerra descu- formar las relaciones de dependencia política y
bierta por ellos: los guerrilleros no tienen revolucionar las estructuras sociales. No cabe
necesariamente que ganar batallas para ganar la duda alguna de que la guerra de guerrillas
guerra; les basta con no perder y al final poder aceleró de manera dramática la disolución de
llevarse el triunfo. los grandes imperios coloniales. Ello le otorgó,

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al menos a los ojos de observadores occidenta- aumente el apoyo de la población civil a los gue-
les, la cualidad de amenaza internacional o de rrilleros, pues se presta siempre menos atención
remedio universal,3 con lo cual muchas veces se a la relación entre costos y beneficios, mientras
pasaron por alto aquellos condicionamientos que del lado opuesto, el de la parte agredida, el
restrictivos a los cuales está atada la puesta en cálculo económico gana siempre cada vez más
práctica de una guerra de guerrillas: premisas en peso frente al cálculo militar. Quien pretenda
que pueden ser tanto de carácter geográfico combatir con éxito a los guerrilleros, debe
como climático, el apoyo permanente de la procurar sobre todo que no eche a andar esta
población civil a los guerrilleros y, sobre todo, la dinámica de la guerra de guerrillas.
confrontación con un adversario que dispone de La innovación de la guerra de guerrillas, con
una opción de retirada: cuando a los europeos la cual revoluciona la correlación de fuerza
se les volvió demasiado costosa la guerra desti- militar, radica en que mediante el uso de la
nada a defender sus imperios coloniales, ense- población civil como base logística de los
guida se retiraron de los territorios dominados; guerrilleros se movilizan nuevos recursos que
primero lo hicieron los ingleses, después los proporcionan a éstos una relación mucho más
franceses y por último los portugueses. ventajosa entre las unidades de combate y las de
Lo que a primera vista pudo parecer una abastecimiento, a diferencia de lo que sucede en
victoria militar de los guerrilleros no fue sino la los ejércitos regulares. Las operaciones guerri-
terminación de un estado de cosas cuyo soste- lleras contra la logística del adversario desplazan
nimiento se habría revelado como cada vez más cada vez más esa relación, obligando al enemi-
irrentable para el transitorio poder colonial. En go a emplear fuerzas considerables a fin de
ese sentido se trataba, en el caso de las guerras proteger sus bases de abastecimiento; ello
7
de guerrilla que alcanzaron la victoria en la fase conduce a una nueva dispersión de sus fuerzas,
de la descolonización, de estrategias encamina- haciéndolas más vulnerables para los guerrille-
das a elevar los costos de dominación, las cuales ros.5 Pero la innovación estratégica decisiva
intentaban movilizar el cálculo económico de de la guerra de guerrillas es y será el empleo
las grandes potencias contra sus intereses sistemático del cálculo costo-beneficio del adver-
geopolíticos, así como contra la influencia de las sario en favor de los propios propósitos político-
élites coloniales.4 militares. El guerrillero es superior a su adversa-
La guerra de guerrillas se diferencia de otras rio, el soldado convencional, ya que sus disposi-
formas convencionales de hacer la guerra en ciones estratégicas son considerablemente más
que intenta incorporar al balance general los complejas, pues éstas no se limitan al descenla-
cálculos de costos y beneficio, y esto puede ce del conflicto por medios militares. Los
hacerlo particularmente con éxito allí donde las guerrilleros tienen éxito allí donde consiguen
poblaciones de los territorios en que operan los contrarrestar la desigualdad en principio abru-
guerrilleros no está orientada –al menos no a madora de una correlación de fuerza militar
corto plazo– a hacer tales cálculos de costos y mediante la asimetría de las formas de luchas y
beneficio, por lo que apoyan a los guerrilleros de las lógicas para la escalada.
sin prestar atención a las pesadas cargas que ello Sin embargo, la guerra de guerrillas es y segui-
les trae como consecuencia, mientras que las rá siendo esencialmente una estrategia defensi-
élites políticas y sociales de la parte contraria va, aun cuando sea empleada con fines revolu-
terminan la guerra con una retirada al tener en cionarios.6 Esto, además de otros aspectos tácti-
cuenta los costos de la misma. La dinámica de cos, la diferencian del terrorismo, toda vez que
las guerras de guerrillas trae consigo, por lo este último es una estrategia con un carácter
general, que con la continuidad del conflicto esencialmente ofensivo. Este carácter ofensivo

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se muestra, entre otras cosas, en que el terroris- tores de la propia población acerca de la justeza
mo descarta el apoyo de una población civil de los objetivos perseguidos ni de las perspecti-
simpatizante del cual ni siquiera depende, ya vas de éxito de su ejecución violenta; le basta
que para el apoyo logístico de sus grupos apro- con el autoconvencimiento de grupos pequeños.
vecha preferentemente la infraestructura civil
del adversario agredido. Ello puede consistir en Los mensajes del terrorismo y la
asaltos a bancos –las llamadas «expropiaciones psicología económica del capitalismo
revolucionarias»–, a través de los cuales se con- Desde hace mucho tiempo se ha observado
sigue el dinero necesario para armas, alojamien- que la estrategia del terrorismo persigue no
tos y avituallamiento de los grupos terroristas; tanto las consecuencias físicas del uso de la vio-
pueden ser también secuestros de aviones, a tra- lencia como los efectos psíquicos que de él se
vés de los cuales se llama la atención, se consi- derivan: esta estrategia del terrorismo no mide
gue la libertad de personas aliadas o de compa- el éxito de sus ataques de manera primordial
ñeros de lucha, o con los que incluso se pueden por los daños materiales y el número de muer-
llevar a cabo ataques contra instituciones tos causados por éstos, sino por el miedo y el
militares o civiles; puede ser, por último, la colo- pánico que generan – y probablemente también
cación de armas en los canales de intercambio y por el aliento y la esperanza que esos ataques
comunicación del país agredido, desde paquetes despiertan entre los propios seguidores.8 Para
con explosivos hasta cartas infectadas con ello se sirven de forma calculada del efecto
el virus del ántrax, virus de computadoras, amplificador que producen los medios de comu-
mediante los cuales se provoca inseguridad en nicación cuando informan acerca de los atenta-
el adversario y se daña su rendimiento econó- dos. Con frecuencia se produce una coopera-
8
mico. Por otra parte, el terrorismo se agencia ción funcional entre los comandos terroristas y
también considerables ventajas explotando sin los medios, tan interesados en sucesos especta-
consideración para provecho propio las propias culares y noticias sensacionalistas, ya que éstas
ataduras políticas, jurídicas y morales del elevan los ratings y las ventas. Es por eso que en
agredido. Además de los accesos más abiertos a los estudios sobre el tema, los terroristas siem-
los medios de comunicación, es ésta la razón pre son relacionados con el teatro y el negocio
más importante de por qué las democracias son del espectáculo. Lo correcto de tal apreciación
atacadas con más frecuencia por terroristas que es que casi todos los atentados terroristas son
los regímenes autoritarios o totalitarios.7 planificados teniendo en cuenta sus efectos
El terrorismo, como la guerra de guerrillas, es mediáticos: un buen ejemplo de ello fue la
por tanto una estrategia con la cual los militar- toma de rehenes de deportistas israelíes por
mente inferiores y más débiles se agencian la un comando palestino durante los Juegos
posibilidad de realizar acciones políticas con los Olímpicos de 1972 en Munich, así como el
medios de la fuerza a través de una amplia asi- secuestro del vuelo 847 de la línea TWA y la
metrización del conflicto. Pero mientras la estra- retención durante diecisiete días de pasajeros
tegia guerrillera moviliza para ello en gran medi- estadounidenses aislados en el aeropuerto de
da los recursos del país propio, la logística del Beirut en junio de 1985 – una acción que por
terrorismo se basa esencialmente en el aprove- su puesta en escena, muy sofisticada desde el
chamiento de recursos ajenos. Esto hace que punto de vista dramatúrgico, dio lugar a la has-
sea más fácil y tentador involucrarse en el ta entonces más intensa cobertura informativa
terrorismo o iniciar una campaña terrorista que acerca de una acción terrorista.9
una guerra de guerrillas. Para ello, ni siquiera es Pero donde mejor puede observarse la
necesario haber convencido antes a amplios sec- relación entre el uso de la fuerza y la puesta en

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escena de los medios es en el doble atentado del demostraciones similares, eran respuestas a ese
11 de septiembre: probablemente, al que planeó primer mensaje, con las cuales se trataba de dar
este atentado no le importaba tanto alcanzar la a entender: ni con éstos ni con otros atentados
hasta entonces más alta cifra de víctimas provo- similares conseguirán ponernos de rodillas. Pero
cada por un acto terrorista (si bien ese hecho esos ataques contenían un segundo mensaje,
aumentó aun más la resonancia mediática del esta vez dirigido a las masas de los países
mismo), sino sobre todo las imágenes de vulne- islámicos: a pesar de su inmensa superioridad
rabilidad y destructibilidad de los centros tecnológica, económica y militar, los Estados
de poder estadounidenses: por una parte, el Unidos no son invulnerables, en cualquier
Pentágono, centro de mando y nervioso del momento se les puede atacar si se elige la estra-
poderío militar norteamericano, cuya presencia tegia correcta y se dispone de combatientes dis-
es mundial, y por el otro, el World Trade puestos a morir. Esto último tenía un propósito:
Center, uno de los centros de conexión más elevar la esperanza y la autoconfianza dentro
importantes de la economía capitalista. Ambos del mundo islámico de que un conflicto amplio
centros de poder constituían al mismo tiempo con el mundo occidental, sostenido incluso por
símbolos de la hegemonía global de los Estados medios violentos, podía comenzar no sin ciertas
Unidos: el Pentágono simbolizaba la invulnera- perspectivas de éxito a pesar de su superioridad
bilidad norteamericana, al menos la imposibili- en tantos aspectos. Por el contrario, el miedo y
dad de atacar militarmente a ese país, y el el pánico, dirigido principalmente a los ciudada-
World Trade Center representaba la supremacía nos norteamericanos, debía desatar entre éstos
universal del capital norteamerciano. Las imá- reacciones de histeria y de pánico mediante las
genes de las Torres Gemelas –primero ardiendo cuales las sociedades occidentales, en particular
9
y luego desplomándose–, constituyeron la des- por supuesto los Estados Unidos, se debilitaran
trucción de un símbolo de la hegemonía norte- aún más. Dilucidar este lado de la estrategia
americana, espectacularmente llevada a escena terrorista a fin de desarrollar una contra-estrate-
y por lo tanto con grandes repercusiones mediá- gia apropiada, es el paso más difícil, pero
ticas. Esas imágenes mostraron la vulnerabilidad también el más importante.
de los Estados Unidos incluso en los centros No resulta improbable que el ataque tuviese
mismos de su poder, no en su periferia.10 Nada como objetivo sobre todo herir el tejido fácil-
mejor para llevar ese mensaje a la conciencia de mente rasgable de la psicología económica capi-
la opinión pública mundial de modo más inde- talista, es decir, alcanzar de cierto modo «la fan-
leble que esos vídeos de aficionados con vistas tasía de los inversionistas» y de esa manera pro-
de los aviones explotando contra el World Trade vocar, más allá de los daños materiales inmedia-
Center, los cuales, a raíz del 11 de septiembre, tos, un profundo y sostenido desplome de los
fueron repetidos incesantemente por todos los valores de bolsa. El daño producido por los efec-
canales de televisión. tos psicológicos de los ataques implica probable-
El de los ataques terroristas al World Trade mente un costo mayor que los destrozos inme-
Center y al Pentágono era un mensaje doble. En diatos. Y ese daño se habría tornado incalculable
primer lugar, iba dirigido a los agredidos, para si los estrategas de esos actos terroristas hubie-
decirles que en lo adelante ya no podrían sen logrado añadir otros ataques a los del 11 de
sentirse seguros nunca más y en ninguna parte. septiembre, a fin de impedir a un plazo más lar-
Las exhibiciones de patriotismo norteamericano, go la paulatina recuperación de los valores de las
las banderas de barras y estrellas en las ruinas de acciones. Una estrategia de terror practicada éxi-
las torres, la presentación de los bomberos tosamente de esta forma acarrearía consecuen-
neoyorquinos como héroes de guerra y otras cias funestas para las sociedades capitalistas

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modernas y llevaría a un proceso imposible de fuerzas armadas de una de las partes. Los impe-
controlar por ningún medio. La crisis de las eco- rativos de una preparación de guerra que tenga
nomías capitalistas, desencadenada a través de lugar bajo estas condiciones, estaban, por lo tan-
una serie escalonada de actos terroristas, se to, orientados a equilibrar lo más rápido posible
agravaría aun más con las medidas preventivas las ventajas cuantitativas o cualitativas de un
y de seguridad tomadas de manera precipitada: enemigo potencial o a proporcionarse por un
desde demorados y costosos controles aeropor- cierto periodo de tiempo tales ventajas a fin de
tuarios hasta el cierre de espacios aéreos enteros emplearlas llegada la ocasión. Según sean las cir-
por un periodo de tiempo prolongado. La ruina cunstancias de cada caso específico, los poten-
económica de la mayoría de las líneas aéreas ciales socioeconómicos de las sociedades o las
sería bajo tales circunstancias sólo un problema innovaciones tecnológicas, esto podría conducir
menor, si se produjera una dramática desacele- a un equilibrio de fuerzas estable a largo plazo o
ración general de todos los procesos económi- a una desenfrenada carrera armamentista enca-
cos, lo cual afectaría a las economías capitalistas minada a la superación constante del adversario.
en sus más profundas premisas de funciona- Por lo general, tales constelaciones político-
miento. Es la estructura altamente compleja de militares han estado marcadas por el imperativo
las sociedades postindustriales, cuyos sistemas de la simetrización: si una de las partes comen-
de enlace y conexión resultan tan fáciles de infil- zaba a preparar cañones que podían ser emplea-
trar y bloquear, así como la elevada fragilidad de dos también en el campo de batalla, la otra par-
la psicología económica de un capitalismo glo- te se esforzaba en hacer lo mismo; esto es válido
balizado las que hacen atractivo y practicable el de manera similar para el momento en que las
terrorismo como estrategia político-militar para tropas de a pie se convirtieron en infantería, para
10
grupos pequeños con muy pocos recursos. el empleo de la ametralladora, la formación
cerrada de unidades blindadas, etc. A través de
Asimetrización estratégica como los siglos, este principio de la simetría marcó de
reacción ante conflictos asimétricos forma tal la historia militar y bélica de Europa,
La desaparición de la guerra entre naciones que podría decirse que se premiaba políticamen-
–fenómeno que ha venido siendo observado te la restitución de cualquier asimetría parcial o
desde hace tiempo por los estudios políticos a la a corto plazo que surgiera: sólo se aprendía den-
hora de investigar los conflictos–, y el aumento tro del marco de un conflicto simétrico. Sólo en
paralelo de las guerras internas, las cuales pue- contadas excepciones la ampliación sistemática
den ser vistas también como el resultado de un de cualquier desproporción relacionada con cir-
proceso de desestatalización de la guerra y de cunstancias asimétricas se realizaba buscando la
privatización de la fuerza militar,11 no dejan de respuesta en la superioridad de la otra parte. De
tener importancia en el análisis de la estrategia ahí que la reacción prusiana ante la superioridad
terrorista. Las guerras entre naciones pueden ser de Napoléon en su forma de hacer la guerra,
descritas en toda regla como conflictos simétri- derivada de las transformaciones revolucionarias
cos, en los que ambas partes se ven envueltas llevadas a cabo en Francia, culminase en una
en una medición de su fuerza militar, para lo reforma político-militar cuyo propósito era tras-
cual emplean en principio los mismos medios y ladar el modelo francés a las circunstancias de
métodos. Para su desenlace, son decisivas o bien Prusia, con algunas ligeras adaptaciones; por su
los aspectos cuantitativos de las fuerzas armadas parte, la estrategia desarrollada en España, la de
movilizadas por ambas partes o bien el genio la guerra de guerrillas, constituyó una excep-
militar de uno de sus líderes o, en última ins- ción. En la mayoría de los casos se prefería equi-
tancia, determinadas ventajas cualitativas de las librar las desproporciones dentro de unas rela-

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ciones en principio simétricas, en lugar de inten- condición de única superpotencia con medios
tar contrarrestar tales desproporciones por militares superviviente. Esto va desde los porta-
medio de una asimetrización sistemática. aviones y la fuerza aérea, pasa por la exploración
Este no fue precisamente el caso allí donde las mediante satélites y las bombas dirigidas por láser
naciones europeas no se enfrentaron entre ellas, y termina con las armas nucleares y los sistemas
sino que, en su lugar, hicieron la guerra fuera de coheteriles. Bajo las condiciones de una guerra
Europa contra pueblos autóctonos. A consecuen- simétrica no existió ni existe una potencia que se
cia de su agravante superioridad en lo relativo a acerque siquiera al poderío de los Estados
la técnica de armamentos y a la organización Unidos. De manera bien diferente se presenta
militar, la mayoría de las guerras realizadas allí esto cuando a estas condiciones asimétricas se
fueron llevadas a cabo como conflictos asimétri- respondió incluso con estrategias de asimetriza-
cos: el empleo de la artillería, y más tarde de ción: ello se demostró por primera vez en
ametralladoras, otorgó a los europeos una supe- Vietnam, cuando los Estados Unidos, a pesar de
rioridad que ya no podía ser calificada de despro- la abrumadora superioridad técnica de su arma-
porción dentro de una relación esencialmente mento, no fueron capaces de derrotar de manera
simétrica, sino sólo como una asimetría. Pero esa decisiva a un adversario que combatía a la mane-
superioridad asimétrica de los europeos sólo fue ra de los guerrilleros, y se mostró luego también
sostenible mientras los pueblos autóctonos se les en el Líbano y en Somalia: cuando se produjo el
enfrentaron directamente en el campo de batalla; ataque dinamitero al cuartel de marines de Beirut
esto se relativizó cuando los sublevados comen- y tras una fracasada acción de secuestro contra el
zaron a combatir contra los amos coloniales en warlord Aidid –a raíz del cual se vio a soldados
calidad de guerrilleros, es decir, intentando equi- norteamericanos caídos que eran arrastrados por
11
librar una asimetría con otra, en la medida en las calles y mutilados ante las cámaras de CNN–,
que contraponían a unas fuerzas siempre los Estados Unidos ordenaron a sus tropas reti-
superiores en el campo de batalla una estrategia rarse a toda prisa, renunciando así a imponer una
político-militar cuyo objetivo no consistía en la voluntad política que antes hicieron valer.
victoria militar sobre el enemigo, sino en su También una superpotencia es vulnerable, era
agotamiento económico y moral. En ese sentido, la enseñanza derivada de esos sucesos, captada
los éxitos obtenidos por la guerra de guerrillas en ávidamente por adversarios y enemigos de los
la época de la descolonización pueden ser vistos Estados Unidos; y de hecho lo es, siempre y cuan-
como un premio por haber adoptado una estra- do el conflicto sea trasladado a otros terrenos y
tegia de asimetrización, con la cual los militar- llevado a cabo con medios distintos de aquéllos
mente débiles e inferiores lograron establecer un atribuidos usualmente a una guerra convencional.
equilibrio a través de la movilización de recursos Cada vez más y más, los medios de comunica-
adicionales y la redefinición de las formas de ción fueron ganando en importancia como ins-
hacer la guerra; equilibrio que finalmente obligó trumentos de la táctica de guerra: a través de ellos
a los enemigos a cambiar su política. se transmitieron a los Estados Unidos imágenes
A finales del siglo XX y principios del XXI, las que apuntaban directamente a la disposición de
correlaciones de fuerzas militares se presentan al imponer, en caso necesario incluso por medios
menos tan desproporcionadas como lo fue en el militares, una voluntad política. La lucha con
caso del enfrentamiento entre tropas europeas y armas fue siendo contrarrestada cada vez más por
ejércitos autóctonos. A más tardar desde la des- una lucha con imágenes. La transformación de la
aparición de la Unión Soviética ningún Estado información sobre la guerra en un medio para
del planeta, ni siquiera una coalición de Estados, llevarla a cabo fue un paso gigantesco para conti-
puede competir con los Estados Unidos en su nuar el proceso de asimetrización de las guerras.

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Es por eso que la historia de los conflictos béli- ninguna oportunidad ante este tipo de armas. Ello
cos, particularmente desde mediados del siglo XX, se muestra de manera bien clara en el caso del
puede ser descrita como la de una tendencia cre- terrorismo, y esto tiene que ver con ese tercer
ciente a las guerras asimétricas: por un lado la asi- sujeto al que es preciso interesar, con cuya apela-
metría derivada de los dramáticos progresos de la ción el terrorismo intenta asociar su legitimación
técnica de armamentos; y del otro lado, una asi- política, a través de la cual se cuida de desviar sus
metrización de la guerra provocada por los cam- propósitos hacia una mera violencia criminal.12 El
bios de los terrenos de combate y la movilización tercero a interesar constituye el elemento que
de nuevos recursos. La guerra de guerrillas fue, otorga legitimidad a los grupos terroristas, aunque
en ese sentido, un primer gran paso de este pro- en su caso se trata, según la orientación ideológi-
ceso; a ella le siguió un paso menos significativo, ca de los grupos, de minorías étnicas o religiosas
consistente en la combinación de tácticas terro- dentro de un Estado, de sectores y clases margi-
ristas con la estrategia de los guerrilleros, por nadas política y socialmente o de grupos afecta-
ejemplo en la guerra de Argelia de los años dos por razones de sexo, color de la piel o proce-
cincuenta; y finalmente, el último paso por ahora dencia. El estar luchando por ellos, es la preten-
es el desarrollo de una estrategia político militar sión de los grupos terroristas, la cual proporciona
del terrorismo. Este paso tuvo lugar por etapas, esa legitimidad, razón por la cual también se ape-
desde los primeros secuestros de aviones del OLP la a esos terceros a interesar en las declaraciones
a finales de la década de los sesenta, hasta el divulgadas a raíz de los atentados y en la cual los
doble atentado del 11 de septiembre del 2001. respectivos grupos se atribuyen el atentado.
Resumiendo, podría decirse que el terrorismo ha Determinar cuál será ese tercero a interesar
tomado cada vez más la ofensiva y se ha ido ale- tiene una importancia decisiva para la elección
12
jando cada vez más de la región donde tiene sus de los posibles objetivos, la delimitación de las
raíces causales, ramificándose a una escala global. víctimas y el monto de los daños. Es por eso que,
Para ello, los potenciales ofensivos de la estrategia durante décadas, la mayoría de los estudiosos del
terrorista han crecido de manera proporcional al fenómeno del terrorismo ha partido siempre del
modo en que los propios terroristas han agilizado criterio de que los terroristas no harían uso de
el proceso de asimetrización de los conflictos. medios de destrucción masiva, pues de hacerlo
podrían asesinar o herir a personas que queda-
El problema del tercero rían comprendidas dentro de esa categoría de
al que hay que interesar tercero a interesar, lo cual tendría considerables
Sería realmente falso suponer que el incremen- repercusiones negativas para el recurso de legiti-
to en la asimetría de los conflictos está a merced mación de las actividades terroristas. El tercero
de la voluntad de los respectivos grupos terroris- a interesar de los grupos terroristas constituía,
tas y de sus estrategas. En la medida en que, por por decirlo de algún modo, el garante de que los
un lado, los efectos del uso de la fuerza pueden correspondientes atentados continuasen siendo
incrementarse e intensificarse debido a la asime- realizados con los medios convencionales de la
trización, por otro lado las consecuencias políticas pistola y las bombas. Obviamente, esta excep-
que de ellos se derivan pueden ser muy superfi- ción sólo acertó en relación con el terrorismo
ciales. Los bombardeos en alfombra de los avio- étnico nacionalista y social revolucionario, pero
nes norteamericanos B-52 y los misiles de preci- tiene mucha menor importancia para el terroris-
sión que entretanto se usan, han levantado una y mo de carácter religioso. En el caso del terroris-
otra vez a la opinión pública mundial en contra mo religioso, que en ningún modo tiene sólo raí-
de los Estados Unidos; y eso ha sucedido, no en ces islámicas, sino que también puede derivarse
última instancia, porque los agredidos no tienen de los fundamentalismos cristianos y judíos, se

GOETHE MERKUR
tiene, a la hora de definir claramente al enemi- 3) Véase, Herfried Münkler (Ed.), Der Partisan.
go, un carácter más difuso del tercero a interesar, Theorie, Strategie, Gestalt. Opladen: Westdeut-
lo cual explica a su vez por qué sus atentados, scher Verlag 1990.
4) El análisis más lúcido acerca de estas dimensiones
mucho antes incluso del 11 de septiembre, cau-
de la guerra de guerrilla se encuentra en la obra de
saron un número de víctimas más elevado que Raymond Aron, Paix et Guerre entre les Nations.
los perpetrados por el terrorismo étnico nacio- 1962.
nalista o social revolucionario. Los terroristas con 5) Este desplazamiento de las correlaciones de fuerzas

motivaciones religiosas no necesitan al tercero a pudo verse claramente en el ejemplo de la guerra de


interesar, o, en todo caso, necesitan uno que esté Vietnam. Véase, Martin van Creveld, Die Zukunft
situado en una zona más bien marginal, ya que des Krieges. Munich: Gerling Akademie 1998.
6) En su Theorie der Partisanen (Teoría de los parti-
para legitimar sus actos pueden recurrir a ideas
sanos), Carl Schmitt ha descrito al partisano como
milenarias y apocalípticas que dinamitan el una figura que por su esencia es defensiva, pero
alcance limitado de todo propósito secular. que se transformó a consecuencia de la reelabora-
Lo que hace más amenazante el desarrollo de ción que de la misma hizo Lenin, al llevarla a un
conflictos en los últimos años, de lo cual los plano ofensivo, con lo cual fue despojada de su
atentados del 11 de septiembre conforman un carácter original. Bajo la impresión causada por la
Guerra Fría y los existosos movimientos guerrille-
punto culminante cargado de simbolismo, es la
ros que combatieron a los antiguos imperios colo-
coincidencia de una estrategia de asimetrización niales europeos, Schmitt sobreestimó la alianza
y de una motivación religiosa. Esto último ha entre revolucionario y partisano: ésta funcionó
derribado aquellas últimas barreras políticas a las allí donde las perspectivas social-revolucionarias
que antes estaba subordinado incluso el recurso podían ser presentadas como una restitución de
de la asimetrización por sus objetivos políticos. un estado de independencia; pero se resquebrajó
donde ello adoptó los rasgos de revolución mun- 13
La transformación de la infraestructura civil del
dial atribuidos por Schmitt, o el partisano se trans-
enemigo agredido en la base logística del ataque,
formó en un terrorista.
el convertir un medio de transporte civil en una 7) Véase, Peter Waldmann, Terrorismus. Provokation
bomba que se lanza sin previo aviso de ninguna der Macht. Munich: Gerling Akademie 1998.
índole en un centro urbano, es el punto culmi- 8) Véase, David Fromkin, Die Strategie des Terroris-

nante temporal de esa estrategia de asimetriza- mus. En: Manfred Funke (Ed.), Terrorismus. Un-
ción. La idea de una pugna universal entre las tersuchungen zur Strategie und Struktur revolutio-
culturas, la cual, supuestamente, guió las accio- närer Gewaltpolitik. Kronberg: Athenäum 1977.
9) Véase, Bruce Hoffman, Inside Terrorism. New
nes terroristas del 11 de septiembre, fue, por así
York: Columbia University Press 1998.
decirlo, el certificado de no objeción político 10) El ataque suicida al cuartel de marines de Beirut
moral para ello. Los límites político-legitimato- y los ataques dinamiteros a las embajadas norte-
rios de la violencia, a los que se atenían los terro- americanas de Nairobi y Daressalam, mostraron
ristas de antaño y que todavía se aceptan, fueron en los años noventa la vulnerabilidad de los
eliminados con ese ataque, y no es posible espe- Estados Unidos en la periferia de su poder.
11) Véase, Herfried Münkler, Die privatisierten Kriege
rar que puedan ser erigidos nuevamente así sin
des 21. Jahrhunderts. En: Merkur, no. 623,
más. Con ello, las amenazas terroristas han marzo del 2001.
cobrado dimensiones completamente nuevas. 12) El hecho de que a menudo algunos grupos gue-
Merkur, no. 633, enero del 2002 rrilleros, al igual que los terroristas, no puedan
ser diferenciados de bandidos comunes o estén
incluso estrechamente relacionados con el cri-
1) Véase, Karl Otto Hondrich, Lehrmeister Krieg, men organizado internacional, lo atestigua una
Reinbek: Rowohlt 1992. copiosa cantidad de ejemplos, en particular de
2) Véase, Saul David, Die größten Fehlschläge der
Latinoamérica y del Sudeste Asiático.
Militärgeschichte. Munich: Heyne 2001.

GOETHE MERKUR
¿Vuelve la guerra?
Anamnesis de una amnesia

Ernst-Otto Czempiel la OTAN, por el contrario, sólo se retiró a un


nacido en 1927. Profesor emérito en temas segundo plano durante cuatro años, hasta que
de política exterior, miembro de la Fundación pudo mostrar nuevas cartas de legitimidad para
del Estado Federado de Hesse para la Investi- su existencia a través de su expansión hacia el
gación sobre la Paz y los Conflictos, con sede este de Europa y de la fuerza de cohesión políti-
en Francfort. En 2002 apareció su libro Neue ca de su «sociedad para la paz», la cual abarcaba
Sicherheit in Europa. Eine Kritik des Neo- incluso territorios de la antigua Unión Soviética.
realismus und der Realpolitik. La guerra de secesión en Yugoslavia le abrió
geográficamente las puertas del territorio de los

U
na década después de finalizado el con- Balcanes, y la guerra aérea contra Serbia le per-
flicto mundial entre el Este y el Oeste, la mitió realizar su primera incursión armada. Su
política internacional muestra de repen- nueva doctrina, anunciada en 1999, globalizó el
te un aspecto sombrío. Desde hace tres años, radio de acción de la alianza. Esto fue algo que
aviones de guerra estadounidenses bombardean los europeos no quisieron admitir, pero acepta-
Irak, y desde octubre lo hacen también en ron gustosos las enseñanzas de Afganistán.
Afganistán; el ejército de la República Federal de La administración de George W. Bush, llegada
Alemania ha tomado posición en los Balcanes, al poder en el año 2001, fue la encargada
en el cuerno de África y en Kuwait, y está pre- de ejecutar el necesario cambio de política.
sente incluso en Kabul. El partido CDU (Unión Desaceleró el proceso de acercamiento entre las
14
Demócrata Cristiana) apremia para que se eleve dos Coreas, armó a Taiwán por primera vez con
el presupuesto militar. El presupuesto de defen- armas ofensivas, dio luz verde a los radicales en
sa de los Estados Unidos debe ser incrementado el conflicto del Oriente Próximo y se distanció
en un doce por ciento, lo que significa un considerablemente de los acuerdos sobre con-
aumento de 48 mil millones de dólares que lo trol de armamentos. La raison d’être política de
elevará a la cifra total de trescientos ochenta mil este gobierno fue desde el principio el sistema
millones. Es el mayor incremento en los últimos de defensa antimisil, a favor del cual derogó el
veinte años. La Unión Europea aspira a tener su acuerdo ABM de 1972, que constituía el núcleo
propio cuerpo para afrontar situaciones de crisis, de la estabilidad de la espera entre las superpo-
el cual debe estar listo en el año 2003. No está tencias. En la lógica de la intimidación, este paso
a la vista (todavía) una guerra en el sentido constituye una señal de intensiones ofensivas.
estricto, pero el uso de la fuerza militar vuelve a La masacre terrorista del 11 de septiembre,
gozar de un favor inexplicable. Es como si, de que costó la vida a tres mil personas inocentes,
repente, hubiese desparecido toda moderación, derribó los últimos obstáculos que se interponí-
después del largo cautiverio a que la sometió an todavía en el camino de ese jinete del
durante cincuenta años la mutua intimidación Apocalipsis llamado violencia. Esa monstruosi-
nuclear de las dos grandes superpotencias. dad le vino a la administración Bush como una
Esto no fue así desde un inicio. Entre 1990 y carta blanca. Afganistán fue destruido, el régi-
1994 se había pensado incluso reducir la carre- men talibán fue expulsado del poder. Nadie sabe
ra armamentista, suprimir las alianzas militares con certeza cuántas personas murieron en ese
y dedicar los dividendos derivados de la paz a la intento. Tampoco a nadie se le ocurre afirmar
asistencia social de la población. En el llamado que con ello se haya puesto fin al terrorismo. El
bloque oriental esto incluso llegó a suceder; próximo objetivo de la violencia es Somalia,

GOETHE MERKUR
luego pueden seguirle Yemen, Irak y, llegado el tario monopolio del Consejo de Seguridad en
momento, también Irán. El gobierno federal ha cuestiones relacionadas con el uso de la fuerza.
allanado el camino a esos acontecimientos con Ninguno de los dos, así como tampoco el con-
el estacionamiento de buques de guerra alema- cepto general de esa organización internacional,
nes en el cuerno de África y de carros de fueron obra de soñadores y fanáticos idealistas,
combate tipo Fuchs en Kuwait. La violencia, al sino de curtidos políticos realistas como
parecer, está en vías de librarse de todas las Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt.
ataduras que le habían sido impuestas hasta aho- Los borradores conceptuales que acompañaron
ra por el sistema de normas y valores liberales el surgimiento de la Carta no sólo reflejaban las
de Occidente, por el sentido común histórico y experiencias derivadas del estallido de dos gue-
por la consideración de los costos y beneficios. rras mundiales, sino también las consideraciones
teóricas de los dos siglos anteriores.1 El Ministro
El orden mundial de Relaciones Exteriores estadounidense,
Esta evolución de los hechos desconcierta y Corder Hull, ya había conceptualizado ambos
deprime a la vez. No ha sido iniciada por un en 1943. En ese mundo diseñado por la organi-
«Estado canalla» cualquiera, sino por los propios zación internacional «ya no habría más necesi-
Estados Unidos, la primera potencia de la civili- dad de recurrir a las esferas de influencias, a las
zación occidental. Los europeos aceptaron el alianzas y los equilibrios o a alguno de esos otros
cambio de buen grado. Nadie ha pensado ni arreglos especiales a través de los cuales, en
por un instante en las consecuencias que esto nuestro desdichado pasado, los Estados intenta-
tendrá a largo plazo para el orden político. Una ron promover su seguridad y sus intereses.»
amnesia estratégica se ha extendido por todo Hasta la actualidad, se considera un hecho
15
Occidente. ¿Es esa amnesia el resultado de un indiscutible que la colaboración de los Estados
cambio generacional en la clase política, que al en una organización internacional ha sido capaz
ocupar el lugar de los otrora responsables de de eliminar una de las dos mayores causas de
tomar las decisiones han borrado también sus guerra: la incertidumbre. De igual modo, a raíz
experiencias sin sustituir éstas por un aprendi- de las experiencias europeas desde 1919 hasta
zaje sistemático? ¿O acaso estamos ante un 1945, sigue estando vigente el principio según
cambio de política que, con el lema de luchar el cual el derecho a la guerra ya no puede ser un
contra el terrorismo, pretende despojar a la atributo de soberanía de un Estado y el uso de
violencia de sus tabúes, reincorporándola al la fuerza sólo puede ser aplicado con propósitos
arsenal de medios para llevar adelante la políti- defensivos, no con fines políticos. La renuncia a
ca internacional? ¿Acaso las sociedades están la politización del uso de la fuerza militar no
tan anestesiadas que pasan por alto aquellas significa en ningún modo renunciar al poder.
decisiones de sus gobiernos que, de hecho, Este es el instrumento de toda política, pero se
podrían traernos de vuelta la guerra? Tales moderniza con la renuncia al uso de la fuerza y
decisiones socavan el orden mundial que por se sincroniza con las condiciones socioeconó-
más de cuarenta años no sólo ha puesto freno a micas existentes en el mundo. La abstención al
la guerra, sino que la había eliminado como uso de la fuerza no sólo constituye un elemento
instrumento político. irrenunciable desde el punto de vista del orden
Este orden quedó establecido en 1945 con la político, sino también en un sentido pragmático.
fundación de las Naciones Unidas. En el orden Ello redunda en beneficio de los poderosos
político, su esencia es la prohibición del uso de cuando sus potenciales de poder civiles sobre-
la fuerza con fines políticos (artículo 2, 4 de la pasan a los de sus rivales. El poder político es
Carta de las Naciones Unidas) y el complemen- flexible y moldeable, se puede aplicar sin

GOETHE MERKUR
problemas y con éxito a escala mundial. Nadie Seguridad. Pero la administración Bush no lo
lo ha sabido mejor que los propios Estados quiso así. Su propósito era –como el del gobier-
Unidos durante el periodo de la Guerra Fría. Sin no de Reagan, su antecesor ideológico– relegar a
disparar un solo tiro, pudieron llevar al máximo las Naciones Unidas a un segundo plano, pues
su influencia en todo el mundo a través de la vislumbraba que el orden mundial implantado
exportación del american way of life. por esa organización implicaba una restricción a
Pero no por ello la fuerza militar pasa a ser la libertad de acción de los Estados Unidos: y con
superflua. Ella ha de ser empleada por cada toda razón. Ésa es la función que cumple la
Estado en el caso de una emergencia defensiva, Carta; así debiera funcionar. Lo anacrónico no es
también tendrá que ser aplicada en caso de tanto la Carta como la pretensión de poder de
producirse agresiones de distinta índole, así Washington. Tal pretensión pasa por alto un
como para la prevensión de las mismas. Pero hecho: y es que la renuncia a ese orden mundial
sobre ello no debe decidir un solo Estado por su establecido da luz verde al uso de la violencia no
cuenta, sino sólo la comunidad de Estados sólo a los Estados Unidos, sino a cualquier
representados en la figura de una organización nación que se sienta en condiciones de hacerlo.
internacional. De otro modo se le abrirían todas En ese caso, la guerra, que estaba casi extingui-
las puertas a la arbitrariedad política, oculta tras da en el sistema global de naciones, retornaría.
el concepto de la razón de Estado. Un uso de la
fuerza que pretenda proteger o restablecer la La perturbación del 11 de septiembre
paz, debe estar basado en el consenso colectivo. ¿Quién, para combatir a los terroristas, desea-
Este orden mundial funcionó con éxito desde ría desarticular todo el orden mundial del que
1945 hasta 1999. Es cierto que frecuentemente depende en mucha mayor medida su propia
16
se atentó contra él, pero el principio permaneció seguridad? Es obvio que era necesario identifi-
intacto. Él reglamentó el comportamiento de car a los organizadores de aquella masacre,
ambas partes en el conflicto Este-Oeste, y consti- arrestarlos, y darles su merecido. El orden
tuyó la base para las sanciones a Irak en la segun- mundial vigente no habría impedido tal cosa.
da Guerra del Golfo. Él proporcionó el rasero Un mandato del Consejo de Seguridad, otorga-
con el cual podían juzgarse inequívocamente do en todo caso solamente a los Estados Unidos
todas las intenciones de agresión y creó los fun- en su condición de principal afectado, habría
damentos del derecho internacional moderno. La posibilitado una intervención, dejando a su vez
prohibición del uso de la fuerza selló el frasco en intacto el orden mundial. A la intervención se le
el que la guerra, ese «flagelo de la Humanidad», habría despojado de esa apariencia de estar
quedó encerrada en 1945. La OTAN se apartó nombrando a Al Qaeda, pero cuyo objetivo real
de este principio por primera vez en Serbia, y era la eliminación del régimen talibán, sirviendo
más tarde lo hizo de nuevo en Macedonia, cuan- con ello a la política hegemónica estadouniden-
do esquivó la decisión del Consejo de Seguridad se así como a los intereses en el petróleo y el gas
y asumió ella el mando. La administración Bush natural. Si de verdad se hubiese vetado la auto-
dejó al Consejo de Seguridad en un vago papel rización en el Consejo de Seguridad, siempre se
de espectador que aplaude, y se dio ella misma hubiese podido, de acuerdo con la resolución
todos los poderes para emplear la fuerza contra «Uniting for Peace» de 1952, mover a la
Afganistán. Eso a pesar de que la indignación Asamblea General de Naciones Unidas a tomar
general provocada por la masacre del 11 de cartas en el asunto y movilizarla para legitimar
septiembre –a diferencia del caso de Serbia– el uso de las fuerza por parte de los Estados
habría garantizado una autorización unánime del Unidos. Esto, teniendo en cuenta la atmósfera
uso de la fuerza por parte del Consejo de reinante, habría sido posible y hasta habría

GOETHE MERKUR
legitimado el ataque con una cualidad de otra este nuevo esquema, los gobiernos disponen
índole, en lugar de la callada aprobación de todavía ciertamente de significativos potenciales
algunos contados gobiernos que cerraron filas de poder y de fuerza, pero ya no poseen el mono-
en torno a los Estados Unidos y a su decisión polio. Ya nada podrá sostenerse con el uso de la
unilateral. Preservar y aprovechar el orden fuerza militar. Por eso, quien desee impedir que
mundial habría sido no sólo posible, sino algo los actores sociales, al apropiarse de una fuerza
que, desde el punto de vista estratégico, habría casi militar, desarticulen completamente nuestro
tenido mucho más éxito. El terrorismo se nutre orden mundial en transición, no debe participar
del consenso que es capaz de generar. Sin ese él mismo de ese proceso. Quien desee mantener
consenso, el terrorismo se consume. bajo control la fuerza, debe subordinar la suya
Claro que los gobiernos podrían aludir a un propia a la de ese orden protector. El haber igno-
hecho: y es que el orden mundial prohibe el uso rado esto, el no haberlo captado hasta hoy, es el
de la fuerza por parte de grupos sociales. El punto más débil de la política contra el terrorismo
derecho consignado en la Carta de las Naciones de los Estados Unidos y de Europa Occidental.
Unidas sobre el uso de la fuerza con fines defen-
sivos sólo es concedido a los Estados. Eso es ¿Qué es el terrorismo?
correcto mientras con él ya no se puedan Ya que el terrorismo es un fenómeno de
clasificar lo mismo desde el punto de vista actores sociales, sólo puede ser combatido a la
conceptual que político todos los usos de la larga con el consenso de las sociedades. A
fuerza que han surgido en el universo social Occidente no le basta con descalificar los actos
moderno. Por una parte, la guerra se ha vuelto violentos de grupos sociales como terrorismo si
hacia adentro, se ha convertido en guerra civil. esa valoración no es compartida por otras socie-
17
Por otra parte, han aparecido en el sistema inter- dades. Fue correcto exhortar a la Asamblea
nacional un sinnúmero de actores sociales cuyo General de las Naciones Unidas en su sesión de
comportamiento tiene desde hace tiempo gran este año a que se ocupara de precisar el
relevancia en el tema de la violencia. Entre ellos concepto de terrorismo, pero para ello faltan las
se encuentran no sólo las conocidas transnacio- pautas temáticas de la política occidental. Esta
nales, sino cerca de treinta mil organizaciones se adhiere a la tajante y lacónica sentencia del
no gubernamentales sin las que ya nada funcio- Presidente estadounidense, que considera terro-
na en la política internacional. Ellas han conse- ristas a todo aquél que esté «contra nosotros».
guido imponer el Tribunal Internacional de El uso de la fuerza por parte de actores sociales
Roma y la prohibición del uso de minas antiper- es un aspecto que incluso algunos gobiernos
sonales, y resultan imprescindibles en todas las aliados y amigos valoran de manera diferente.
actividades encaminadas a la preservación de la Para el Primer Ministro egipcio Mubarak, el
paz y en la solución de conflictos in situ.2 comportamiento de un terrorista suicida palesti-
En el lado negativo existen desde hace mucho no es tan comprensible como el atentado de
el crimen organizado, y desde finales de los años Beirut en 1983, en el que perdieron la vida 241
sesenta también el terrorismo. El hecho de que marines norteamericanos: «Quien defiende su
este último se presente ahora por primera vez país dentro de su propio país, no es un terroris-
como una potencia capaz de agredir a una super- ta.» El gobierno de Arabia Saudita piensa de
potencia usando una fuerza casi militar, demues- igual manera. Y ambos son los más firmes alia-
tra en qué medida la conocida comunidad de dos de los Estados Unidos.
naciones se ha transformado en un nuevo El poder de definición es, ya se sabe, el poder
universo social no sólo en el ámbito del bienestar más importante. Pero ya éste no se puede impo-
económico sino también en el de la seguridad. En ner con poder. La máxima «cujus regio, ejus

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religio» dejó de tener validez. De los treinta y Como la acusación de terrorismo sólo sirve
ocho conflictos que en el año 2001 se sostenían por lo visto para legitimar públicamente los pla-
por medio del uso de la fuerza, treinta y dos nes de la política internacional de Washington,
eran guerras civiles.3 Sería ir demasiado lejos mientras los gobiernos de Europa Occidental
interpretar el ataque del 11 de septiembre como callan al respecto, las sociedades debieran ocu-
un primer indicio de una guerra civil globaliza- parse ellas mismas del tema de cómo combatir
da. Pero se quedaría corto quien pretenda poner al terrorismo. Debiera tomarse muy en serio el
fin al asunto calificando simplemente el fenó- evitar a toda costa un nuevo atentado de la
meno como terrorismo. El mundo del que sur- envergadura del ocurrido el 11 de septiembre.
gió –y surge– esa violencia, piensa de manera Es cierto que los ministros del interior y los
diferente a como piensa Occidente, sobre todo servicios de inteligencia se esfuerzan entretanto
piensa diferente a los Estados Unidos. Si casi un en seguir el rastro a terroristas inactivos. Pero
sesenta por ciento de las élites de poder globa- ello no puede sustituir una estrategia que no
les, según una encuesta realizada por el sólo evite los actos terroristas, sino que elimine
International Herald Tribune el 20 de diciembre el terrorismo en su conjunto. Para ello sería
del 2001, cree que la política internacional necesario ocuparse del fenómeno de una mane-
de los Estados Unidos ha contribuido considera- ra más diferenciada.4
blemente a los actos terroristas del 11 de En rigor, el concepto de terrorismo que se
septiembre, entonces ya va siendo hora para maneja en la actualidad atañe solamente a una
Washington y para Europa Occidental de ocu- de muchas agrupaciones existentes. Ésta hace
parse de este asunto desde una perspectiva polí- uso de la violencia por la violencia misma; el
tica. Entre las cosas que sería preciso hacer está acto es de graves consecuencias, pero no tiene
18
diferenciar el concepto de terrorismo. Los terro- rostro. Entre ellos se encuentran los ataques con
ristas actúan desde el anonimato y permanecen gas letal perpetrados por la secta Aum en el
en él. Es el acto terrorista lo que ha de ser visto, metro de Tokío o la voladura de un edificio de
no el ejecutor. Es por eso que a los gobiernos les oficinas en Oklahoma, por el cual fue ajusticia-
resulta tan fácil –y éste es un segundo obstácu- do hace un año el terrorista McVeigh. Es preci-
lo– atribuir el acto terrorista a su enemigo ideal. so diferenciar muy bien de este pequeño grupo
Con el 11 de septiembre se asoció en un primer a aquéllos que oponen resistencia a una fuerza
momento a Osama Bin Laden y a Al Qaeda, estatal opresora no aceptada desde adentro.
pero poco a poco se asoció con ellos también a Éstos, al no ser lo suficientemente fuertes como
Somalia, a Irak, a Irán, Corea del Norte, Sudán para llevar a cabo una guerra civil, emplean la
y Yemén. El reproche de terrorismo es tan violencia encubierta. Aunque los gobiernos
manuable como lo fue en la Edad Media la acu- afectados por ello muchas veces lo presentan en
sación de hereje o bruja. También entonces bas- esa forma, ese uso de la violencia no debiera ser
taba tan solo la sospecha. No se sabe cuántos calificado simplificadoramente como terrorismo
afganos civiles tuvieron que morir ahora debido no político, sino que debiera ser entendido
a tal sospecha. Casi sin darse cuenta, el objetivo como un acto de resistencia cuyos motivos han
de usar de la fuerza por parte de quienes de ser investigados y analizados de manera indi-
combaten al terrorismo fue desplazado a la eli- vidual. El ejemplo de Nelson Mandela, que de
minación de gobiernos antipáticos. La guerra de terrorista pasó ser a Jefe de Estado en Sudáfrica,
Afganistán se fue convirtiendo en el prototipo de o el del propio Yasser Arafat como jefe de las
un cambio de gobierno inducido desde el exte- actividades de la autonomía palestina, ilustran la
rior por medio de la fuerza, un método que en problemática analítica y normativa. El criminal
la práctica podría ser usado en cualquier parte. ataque del 11 de septiembre debe atribuirse a

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un tercer grupo de acciones. Ellas no pueden y moderna en el mundo árabe. La política
invocar la resistencia, pero sí persiguen un pro- posterior, ha dicho Simon Karem, antiguo emba-
pósito político, si bien bastante difuso. En vistas jador libanés en los Estados Unidos en julio del
de que ese propósito no ha sido mencionado, 2001, «fortaleció las manos de los Bin Laden».
resulta legítimo el concepto de terrorismo; y Tales opiniones se divulgaron también en la
como obviamente las acciones estuvieron guia- esfera política, al menos en un nivel declarato-
das por un objetivo concreto –¿por qué enton- rio. Tanto el Canciller Federal Gerhard Schröder
ces fue atacado el World Trade Center y no el como el Ministro de Relaciones Exteriores
Empire State Building?– cabe interpretar este Joschka Fischer aludieron al unísono el 19 de
tipo de terrorismo como un fenómeno político. septiembre del 2001 en el Parlamento federal
Sobre el 11 de septiembre no hubo adjudica- alemán a la enorme significación que tendría la
ciones ni manifiestos políticos. Si bien las causas tanto tiempo aplazada terminación del conflicto
de ese terrorismo permanecen ocultas, por otra en el Oriente Próximo para una exitosa lucha
parte puede verse claramente que estaba enmar- contra el terrorismo. Robert M. Gates, quien
cado en un contexto. Ese contexto está formado por muchos años fuera director de la Agencia
por aquéllos que saludaron el ataque de manera Central de Inteligencia (CIA), sacó a relucir sus
abierta o encubierta, pero que en todo caso lo experiencias cuando planteó la necesidad obvia
aceptaron. A esas personas puede hallárseles en de castigar a los terroristas, pero sobre todo de
los países árabes o entre aquéllos que han cono- implementar estrategias «que debiliten las raíces
cido sólo el lado negativo derivado de la globali- del terrorismo.» Mientras permaneció intacto el
zación de las políticas occidentales. En ese sen- proceso de paz de Oslo, iniciado en la conferen-
tido, resultan relevantes tres aspectos: el aun no cia de Madrid en 1991, apenas se produjeron
19
resuelto conflicto del Oriente Próximo, el cual ataques terroristas. ¿Por qué han sido precisa-
viene agravándose desde hace tiempo y ante el mente los Estados Unidos, el país que dio vida y
cual a los Estados Unidos se le atribuye una defendió por tanto tiempo el orden mundial
postura parcializada; el estrangulamiento del imperante, quienes ahora lo desarticulan?
pueblo iraquí después del fin de la Guerra del
Golfo por las sanciones y los bombardeos y por Los Estados se transforman
lo cual todos los musulmanes se sienten humi- La tendencia a no ver ya en las regulaciones de
llados; y finalmente, la política exterior estado- la Carta de las Naciones Unidas un elemento
unidense (y de Europa Occidental), considerada promotor de los intereses estadounidenses, sino
por muchos la causa principal de la distribución más bien su freno, es algo que puede verse des-
cada vez más desigual de la riqueza económica. de hace algún tiempo en la propia política exte-
Tales actitudes no constituyen la causa del rior de los Estados Unidos. Esa tendencia aumen-
terrorismo político; quienes las asumen no son tó en el transcurso del conflicto Este-Oeste, y se
responsables de ello. Ellos sólo conforman el tornó visible durante la administración Reagan
entorno en el que tuvo lugar ese ataque. Desde (1980–1988). El Presidente George Bush volvió
el punto de vista estratégico, esto también resul- a poner bridas a esta evolución después del fin
ta interesante, porque el terrorismo político del conflicto Este-Oeste en 1990 integrándola al
podría dejarse influir en la medida en que se nuevo orden mundial por él proclamado, basado
transforme ese contexto. Hace diez años, antes en el sistema de las Naciones Unidas. Sin embar-
de comenzar la Guerra del Golfo, la presencia go, a más tardar a partir de 1994 esta tendencia
de los Estados Unidos en el Oriente Medio era se volvió otra vez dominante.
celebrada como una contribución positiva al La respetable teoría del realismo ofrece dos
desarrollo de una cultura política más tolerante explicaciones para ello. En un sistema interna-

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cional caracterizado por la anarquía, todos los cuando se comparan las administraciones de
Estados tienen que aspirar a obtener tanto poder Carter y Reagan en tiempos de la Guerra Fría y,
como les sea posible. Pero el que más tenga, más tarde, las de Bill Clinton y George W. Bush.
puede obligar a los otros a acomodarse a sus Ellas varían de manera tan sustancial la tenden-
intereses.5 Los gobiernos colaboran con las cia al creciente unilateralismo dirigida por la dis-
organizaciones internacionales siempre y tribución del poder en el sistema internacional,
cuando puedan incrementar con ello su poder. que esta tendencia sólo puede ser interpretada
El país que ha llegado a ser una superpotencia, como condición, pero no como una causa del
sólo puede ver en esas organizaciones una comportamiento de este país norteamericano. La
limitación a su plenitud de poderes. Los Estados causa debe buscarse en la configuración interna
Unidos se encuentran desde 1990 en esa del poder en los Estados Unidos, en la cambian-
indiscutible posición de superpotencia mundial, te constelación de las distintas élites de poder.
después de que la Unión Soviética abandonó el Ningún Estado es a la larga idéntico a su
desafío y se disolvió. Con ello, los Estados política: un aspecto que resulta completamente
Unidos dejaron de estar a merced de cualquier ajeno al pensamiento estático del realismo. Los
respaldo para imponer sus intereses y cada vez Estados Unidos del año 2002 se presentan, en
más prefirieron el uso de la fuerza militar para su política interna, muy distintos a los del año
llevarlos a término, toda vez que con la desapa- 1945, los cuales, a su vez, se diferencian clara-
rición de su rival, la Unión Soviética, desapare- mente de los Estados Unidos de 1919, después
ció también el efecto disciplinario de la intimi- de la Primera Guerra Mundial. Esto se percibe
dación nuclear. En ese sentido, la alusión a una bien en el caso de Alemania. El cambio después
posición de los Estados Unidos en la configura- de 1949 fue tan profundo que no resulta fácil
20
ción del poder internacional, la cual ve en este situar en una relación histórica la política de la
país un poder hegemónico mundial tentado a República Federal de Alemania y la del Tercer
convertirse en un imperialismo mundial contie- Reich alemán. Desde 1949 hasta la actualidad
ne una interesante explicación parcial. Las ha predominado una cierta continuidad, pero en
perspectivas de tener el poder absoluto son tan muchos ámbitos el cambio es palpable. De
cegadoras, que el recuerdo de los resultados de aquella «sociedad civil» tal como se veía la
esa política de superpotencia, que habían República Federal durante la Guerra Fría, no ha
conducido al cambio de paradigma de 1945, quedado mucho desde que se efectuaron las
pudo entonces palidecer. primeras incursiones out of area. Los Estados no
Como la teoría del realismo en su conjunto, se comportan de una manera homogénea a lo
tampoco este argumento hace justicia a las com- largo de todas las etapas de su historia. La cons-
plejidades de los procesos de toma de decisiones tante de la anarquía de los sistemas no estable-
en política internacional bajo las condiciones de ce ningún programa invariable. La mezcla de
un mundo regido por grupos sociales. El sistema sus acciones y reacciones varía considerable-
de dominación ejerce una influencia diferencia- mente, depende de cómo esté compuesta y
dora en la política exterior de los Estados. Las constituida la élite de poder que decide la polí-
democracias se comportan de manera diferente tica exterior. Para llegar a este núcleo de la polí-
a las autocracias. El canon de valores de una tica interna primero hay que formularse la pre-
sociedad, sus imágenes del mundo, sus percep- gunta de cómo los Estados Unidos (y muchos de
ciones de los conflictos, sus preferencias para sus aliados) han relegado el estado de conoci-
solucionarlos, canalizan las estrategia.6 En qué mientos de 1945 y retomado ciertas estrategias
medida estos parámetros han incidido en la que debieron ser eliminadas definitivamente de
política exterior estadounidense, se demuestra este mundo con la fundación de la Organización

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de las Naciones Unidas sobre la base de las Clinton los había restringido a fin de garantizar
experiencias de dos guerras mundiales. con los ingresos excedentes el financiamiento
El primer pecado tuvo lugar en 1947–1948, de la política social.
cuando la administración Truman decidió Sobre una idéntica posición de poder compi-
manejar el naciente antagonismo con la Unión ten por tanto en los Estados Unidos dos
Soviética no en el marco del recién creado propuestas políticas muy distintas. Sin embargo,
instrumento de las Naciones Unidas, sino con el la línea divisoria no es tan nítida. La primera vez
clásico recurso de una alianza militar. La buro- que Clinton quebrantó la prohibición del uso de
cracia que se ocupaba de la seguridad consiguió la fuerza de la Carta de las Naciones Unidas fue
muy pronto, en apenas dos años, enlazar esta con la guerra de Serbia. Respecto a Irak, George
nueva situación con las tradiciones de la políti- Bush adoptó al principio la misma moderación
ca real vigentes antes de 1945. Sobre la base de mostrada por Clinton, al menos hasta comien-
este fundamento administrativo, los gobiernos zos del 2002. Pero en lo restante, ambos
posteriores desarrollaron propuestas políticas modelos políticos se comportan de una manera
cambiantes. Ellos alternaron los modelos de claramente alternativa. Uno refuerza el atracti-
liderazgo unilaterales y hegemónicos (Nixon, vo que ejerce la tradición conservadora de la
Reagan) con otros fuertemente multilaterales y burocracia; el otro había intentado ocultarla.
cooperativos (el Nixon tardío, Carter sobre
todo). Clinton dio inicio a una política de asser- Una mirada a las interioridades
tive multilateralism, hasta que la burocracia lo de la política exterior
comprometió de nuevo a continuar el estilo La teoría del realismo, con su fijación en el
hegemónico. George W. Bush no necesitó res- Estado como actor, puede que no reconozca
21
paldo en ese sentido. Su gobierno proviene de tales vínculos, pero para el análisis liberal, que
un republicanismo ultraderechista que ve en el reflexiona justamente sobre el lado interno de la
unilateralismo un dogma de la política exterior. política exterior, esto se revela de inmediato.
Se considera que un lobby especial de esta La coalición que sostiene a la administración
administración lo constituyen las industrias George W. Bush no ha olvidado en ningún
energética y coheteril. Asegurar el acceso al modo el orden mundial de 1945; más bien
petróleo y al gas natural se encuentran es un quisiera que los norteamericanos y el mundo lo
punto tan importante en la agenda de la política olvidaran. Pues sólo de ese modo podrían impo-
exterior como la construcción de un sistema de nerse los objetivos de política exterior de esa
defensa antimisil. coalición, promoviendo así los intereses asocia-
No es posible concebir algo que se oponga dos con esos objetivos.
más a la política exterior de Clinton. Ese Esto no ha sido ni es una tarea simple. Si bien
Presidente había intentado apaciguar los focos la guerra de Afganistán pudo legitimarse con el
de conflicto en el mundo (Corea, Oriente argumento de la lucha contra el terrorismo, para
Próximo). Bush, por el contrario, los pone al las próximas intervenciones no va quedando un
rojo vivo, y sigue azuzando el fuego. Clinton argumento convincente. Este se está elaboran-
se aferró a los acuerdos sobre control de do. Al frente del influyente Defense Policy
armamentos y encaminó sus pasos hacia un Board, organismo conformado a partir de un
compromiso con Moscú en la cuestión del criterio suprapartidista y encargado de asesorar
escudo antimisil. Bush canceló ambas medidas. al Ministro de Defensa, está nada más y nada
Bush ajusta otra vez los déficits presupuestarios menos que Richard Perle. Fue él quien concibió
en favor del crecimiento astronómico del presu- y orquestó la política de seguridad de la admi-
puesto armamentista y de la reforma fiscal. nistración Reagan. Ahora, tras el derrocamiento

GOETHE MERKUR
del régimen talibán, pretende derrocar también «Estado canalla» por el de «Estado motivo de
al dictador Sadam Hussein en Irak. Otro de los preocupación», con lo cual restó impulso a la
países sobre los que se piensa en voz alta en este tendencia agresiva.
organismo es Irán, cuyo arsenal de misiles, al En realidad, después del 11 de septiembre
menos en opinión del gobierno del partido Likud la administración Bush debió abandonar el pro-
de Israel, es proprocionado por Rusia. Desde yecto del escudo antimisil. El atentado confirmó
mediados de los años noventa, este grupo está la opinión de todos los servicios de inteligencia
preparando a los medios para realizar una nueva de que los Estados Unidos no estaban amenaza-
versión de la otrora familiar imagen del mundo dos en un tiempo previsible por ningún Estado
en la que Estados Unidos e Israel –los europeos extranjero, sino por un tipo de terrorismo más
ya no aparecen– son presentados como objetos bien convencional. Incluso las armas de
de una amenaza que en el Oriente Medio parte destrucción masiva, según un resumen emitido
de Irak y de Irán y a nivel global de Rusia. por la CIA y otras diez autoridades de defensa a
Tampoco el propósito principal en política de mediados de enero en el National Intelligence
seguridad del gobierno Bush, el sistema de escu- Estimate, no serán traídas a los Estados Unidos
do antimisil, lo tiene fácil. Ningún experto por misiles de largo alcance, sino por barcos,
estadounidense ve amenazados a los Estados camiones y aviones civiles. El gobierno estado-
Unidos por misiles estratégicos, al menos no en unidense no se dejó desconcertar por la noticia.
un tiempo previsible. Cuando el Ministro de Basándose en el gran apoyo que todavía recibe
Defensa Rumsfeld era todavía jefe del lobby de de la opinión pública norteamericana, el gobier-
los misiles, tuvo que despachar «informaciones no lleva adelante su programa de escudo anti-
más amplias y secretas de las que están a misil: la marina, que a mediados de diciembre
22
disposición de la mayoría de los analistas en el había suspendido incluso su sistema de corto
mundo de las noticias.» Esta información secre- alcance una vez demostrada su ineficacia, tuvo
ta provenía, según se conoce hoy, de los labora- que probarlo de nuevo a finales de enero.
torios de firmas interesadas como Lockheed La administración Bush está sujeta en gran
Martin y Boeing. Pero ésta tuvo sus efectos medida a esa debilidad de las democracias des-
sobre el público norteamericano. crita ya a principios del siglo XIX por James Mill:
Definir la situación de seguridad de un Estado la de posibilitar a poderosos grupos de interés
es alta política. Ella determina no sólo la impor- un acceso preferente a los centros de decisión
tancia de las Fuerzas Armadas y el monto de los del ejecutivo. Mucho ha mejorado esto desde el
gastos de rearme; también decide la política siglo diecinueve, pero no todo ha cambiado.
exterior de un Estado, quiénes son los amigos y Recientemente, el Tribunal Supremo de los
quiénes los enemigos, la cooperación y los Estados Unidos ha dispensado de toda crítica las
conflictos. El análisis de la amenaza establece donaciones hechas a los partidos, planteando
un orden de prioridades de todos los objetivos que se trata de un elemento de la libertad de
importantes del gobierno, conforma el marco expresión política, con lo cual ha contrarrestado
para la distribución del poder, las influencias y los viejos intentos por controlar de una vez el
los beneficios. Por eso ese análisis siempre es financiamiento privado de las campañas electo-
asunto del jefe de Estado. En vistas de que la rales. Hasta qué punto es estrecho y privilegia-
CIA no había evaluado lo suficiente la amenaza do el vínculo directo entre los grupos de interés
proveniente de la Unión Soviética, Reagan hizo y el poder político en los Estados Unidos, se
intervenir a su equipo B, el cual se ocupó de demostró claramente con el derrumbe del
crear la alarma deseada. A la inversa, Clinton gigante energético Enron en enero del 2002.
sustituyó a finales de su mandato el término Por tanto, puede suponerse confiadamente que

GOETHE MERKUR
detrás de la consigna del «Enduring Freedom» en vídeo y otras informaciones adicionales.
se satisfacen sólidos intereses de consorcios nor- Al «cuarto poder», por tanto, la situación no se
teamericanos. En el siglo XIX los políticos euro- le presenta nada fácil. Cuando los aconteci-
peos tenían en mente el algodón cuando habla- mientos son diseccionados en porciones diarias
ban en Asia Central de Dios. Ahora se habla de apenas es posible determinar cuál es la tenden-
la libertad, pero también se trata de petróleo, de cia. Si encima de todo ello el ejecutivo intervie-
gas natural y de los correspondientes oleoductos ne para impedir algo, los medios entonces
y gasoductos. Esa competencia económica no es sólo pueden ejercer de manera rudimentaria esa
problemática mientras las armas permanezcan función de control imprescindible para el
en los cuarteles. Es por eso que la Conferencia funcionamiento de una democracia.
de Bruselas de 1990 presentó la Carta de La política exterior se decide sobre todo en el
Energía Europea, el ordenamiento parcial de un sistema de gobierno de los Estados – su relativa
mundo cada vez más globalizado. El acceso a posición de poder en el sistema internacional
los recursos naturales –el cual ha sido, junto a juega un papel contingente. Si el sistema de
las pretensiones territoriales divergentes, una dominación es democrático y las exigencias de
clásica causa de guerra– sólo puede regularse de la sociedad son trasladadas íntegramente a la
manera multilateral, y no puede ser impuesto de esfera de decisión del ejecutivo, entonces
manera unilateral por medio de la fuerza. funciona la «paz democrática». La fuerza sólo se
A decir verdad, también la sociedad nortea- aplica para la defensa o sobre la base de las
mericana comparte esa opinión. Ella apoya el disposiciones de una organización internacional.
multilateralismo en un setenta y cinco por Pero si este mecanismo de la democracia está
ciento, y la participación estadounidense en poco desarrollado o es distorsionado con la ayu-
23
operaciones de paz de las Naciones Unidas en da de la primacía de la política exterior, entonces
un cincuenta y siete por ciento; casi la mitad de se desarrolla el síndrome de Mill: ciertos intere-
todos los estadounidenses (un cuarenta y ocho ses parciales penetran al ejecutivo y aprovechan
por ciento) apremia a su gobierno para que su monopolio de poder para sus propios fines.
pague las deudas del país con las Naciones
Unidas.7 La administración Bush, por el contra- Recordar y acatar
rio, prefiere el unilateralismo, el uso de la El hecho de que ahora las regulaciones de
fuerza como medio de solución de los conflic- 1945 palidezcan, no radica tanto en su calidad
tos. Esta administración aspira a tener un o su función, sino en los intereses transformados
dominio absoluto de la información, a fin de de las élites de poder dominantes. Claro que
preparar a la sociedad norteamericana y a todo desde la fundación de las Naciones Unidas han
el mundo para las condiciones de este nuevo transcurrido más de cincuenta años, y el mundo
paradigma. Con mucha más fuerza aún que en se ha transformado después del final feliz del
la segunda Guerra del Golfo y en la guerra conflicto Este-Oeste. Pero la prohibición sobre el
contra Serbia, la política exterior norteamerica- uso de la fuerza con fines políticos es, precisa-
na es llevada a la escena deseada por mente por eso, un principio más moderno que
Washington. Tres centros de información en nunca. No necesitamos la restauración de la
Washington, Londres y Kabul organizan discur- guerra, sino progresar para continuar disminu-
sos, entrevistas, conferencias y actividades de yendo la porción de violencia aun existente en
todo tipo con el propósito de dominar con ello la política. No hay motivo alguno para apartarse
sobre todo la televisión mundial. Washington de esta máxima tan importante como estratégi-
prohibió a los medios estadounidenses divulgar camente realizable. El uso de la fuerza militar
las alocuciones textuales de Bin Laden grabadas seguirá siendo aplicado necesariamente al igual

GOETHE MERKUR
que antes mientras no hayan sido eliminadas del na está por ahora tan traumatizada por la catás-
todo las causas de la violencia inherentes al sis- trofe humana y por la pérdida de autoestima y
tema internacional y al orden de dominación. conciencia de poder, que se enfrenta a la
Este uso de la fuerza no debe ser re-nacionali- propuesta política del gobierno de Bush de una
zado, sino que debe quedar en manos de la manera acrítica. Es por ello que los europeos
organización internacional, a fin de que no se debieran echar una mano – lo que ya están
propague de nuevo el viejo mal de la guerra haciendo, si bien tímidamente, en Corea y en el
bajo el pretexto de la terapia. Oriente Próximo. La República Federal de
Esa labor de recordación le vendría muy bien Alemania tiene en ese sentido una deuda por
a los dos grandes partidos nacionales alemanes saldar. Su identidad política como sociedad civil
y no debiera dejarse a merced de los márgenes y su cultura en lo relativo a la renuncia al uso de
políticos. Mientras este discurso, en los Estados la fuerza en la política exterior se la debe en
Unidos, se impondrá de inmediato –la demo- esencia a la influencia y al ejemplo norteameri-
cracia tiene allí raíces muy profundas– aquí en cano. Es por ello que el gobierno en Berlín
Alemania es evitado aludiendo a la «credibili- debiera cooperar precisamente a fin de que el
dad» de la política alemana y a su «solidaridad orden mundial correspondiente a una sociedad
con la alianza». En efecto, justamente la política civil, erigido en 1945 y reafirmado en 1990, no
actual de la República Federal está a merced de sufra daños sólo porque ciertas circunstancias
muchas exhortaciones a adaptarse a las nuevas pasajeras induzcan a hacerlo.
condiciones. Tales exhortaciones provienen de Merkur, no. 635, marzo del 2002
los intereses de liderazgo de los Estados Unidos,
de los intereses de posición de la República 1) Véase, Ruth B. Russell, A History of the United
24
Federal en el marco de la Unión Europea y la Nations Charter. The Role of the United States
OTAN, y de las presiones que ejercen la política 1940–1945. Washington: Brookings 1958.
interna y la política de partidos respecto a una 2) Véase, Ernst-Otto Czempiel, Kluge Macht. Außen-

toma de posiciones con vista a las elecciones politik für das 21. Jahrhundert. Munich: Beck
parlamentarias del 2002. También aquí existen 1999.
3) Véase, Heidelberger Institut für Internationale
los grupos de interés económicos y políticos. No
Konfliktforschung e. V., Konfliktbarometer 2001.
resulta fácil bajo tales circunstancias, mucho Heidelberg 2002.
menos ante una oposición que agita de manera 4) Véase, Peter Waldmann, Terrorismus. Provoka-
perfectamente táctica a fin de ventilar pública- tion der Macht. Munich: Gerling Akademie
mente cuestiones estratégicas de la política 1998; Kai Hirschmann / Peter Gerhard (Ed.),
exterior. ¿Pero acaso la política no es un «arte Terrorismus als weltweites Phänomen. Berlín:
de lo posible»? Spitz 2000; Walter Laqueur, Die globale Bedro-
hung. Neue Gefahren des Terrorismus. Munich:
El Ministro de Asuntos Exteriores Hans
Propyläen 2001.
Dietrich Genscher la practicó cuando, en una 5) Véase, Kenneth N. Waltz, Theory of International
suerte de paso unilateral, dio continuidad a la Politics. Reading, Mass.: Addison-Wesley 1979;
política de distensión que el Presidente Reagan Werner Link, Die Neuordnung der Weltpolitik.
había trastocado en una confrontación en los Munich: Beck 2001; Gert Krell, Weltbilder und
años iniciales de su mandato. Ser un aliado no Weltordnung. Baden-Baden: Nomos 2000.
6) Véase, Monika Medick-Krakau (Ed.), Außenpoliti-
significa solamente ser un asistente a la hora de
scher Wandel in theoretischer und vergleichen-
ejecutar una política. Los aliados son amigos der Perspektive. Baden-Baden: Nomos 1999.
que, con su comportamiento solidario, anticipan 7) Véase, John E. Reilly (Ed.), American Public
lo que más tarde la potencia líder verá también Opinion and U.S. Foreign Policy 1999. The
como algo correcto. La sociedad norteamerica- Chicago Council on Foreign Relations 1999.

GOETHE MERKUR
Cómo se vino abajo la cultura
Gas tóxico y ética científica
en la Primera Guerra Mundial
Gerhard Kaiser actividad secreta realizada evidentemente en el
nació en 1927, es profesor emérito de Litera- seno de algún comando especial: ese tío poste-
tura Alemana Contemporánea. En el año 2000 riormente desaparecido fue, con suma probabi-
apareció su libro Rede, dass ich dich sehe. Ein lidad, miembro de la tropa que preparó técnica-
Germanist als Zeitzeuge. mente y llevó a cabo el primer gran ataque
con gas tóxico emprendido por Alemania en la

«E
sta es nuestra posición», es la frase Primera Guerra Mundial contra tropas francesas
que aparece escrita a lápiz sobre y británicas. Eran ésos los hechos que él espera-
Poelcappelle, un pequeño pueblo ba día a día y de los que terminó siendo víctima.
alejado algunos milímetros de Langemarck en el Si bien más tarde lo que predominó fue la
mapa de Bélgica que mi tío Wilhelm, muerto el guerra con granadas de gas, al principio los
23 de abril de 1915, a los veintidós años, ataques se hacían por emisión directa del gas
siendo soldado del frente, envió a casa con su envasado en bombonas y que afectaba directa-
última y cariñosa carta fechada el 17 de ese mente las vías respiratorias. Para ello se necesi-
mismo mes. Él era el mediano de otros dos her- taba un viento a favor, es decir, en dirección del
manos que se alistaron todos como voluntarios, enemigo, es por eso que Wilhelm mencionó al
y fue en mi infancia una suerte de santo familiar unísono a Dios y la dirección favorable del vien-
omnipresente, símbolo de un patriotismo que to, como hicieran en otra ocasión los ingleses,
entre nosotros era cultivado de manera religio- que atribuyeron el hundimiento de la Armada
25
sa, como un desaparecido entre los habitantes Española al globo de viento huracanado salido
de un reino de espíritus entre muertos y vivos de la boca de Dios y que solía estamparse en los
del que en cualquier momento podía llegarnos mapas de la época. Sólo un iniciado, o alguien
un mensaje. Todavía aguardaba debajo de la que mirase en retrospectiva, podía entender la
cama de mi abuela, muerta en 1937, el último velada alusión al inminente ataque con gas. El
paquete de campaña enviado a él, el cual nos lugar marcado por Wilhelm en el mapa, el sitio
devolvieron desde el frente flamenco con una de su posición, fue uno de los dos puntos de
doble acotación realmente contradictoria: «caí- emisión del gas en el ataque alemán del 22 de
do por la patria» y «destinatario desconocido». abril.1
La carta escrita a lápiz por el tío Wilhelm ter- Aunque las Conferencias de La Haya del 29
minaba con las siguientes palabras: «Nosotros, de julio de 1899 y del 1 de octubre de 1907
aquí, estamos muy ‘ocupados’ [...] Pero de eso habían prohibido en gran parte el uso de tóxicos
les hablaré más adelante, cuando los hechos como armas, con lo cual las incluían en el
puedan hablar por sí solos. Querida mamá, tu catálogo de posibles medios de combate –por
Wilm está literalmente ávido de acciones. Dios ejemplo, el envenenamiento de agua potable o
estará de nuestra parte, y ‘el viento estará a de víveres o el uso de armas tóxicas–, al
nuestro favor’». En un inicio, nadie entendió la comenzar la guerra en agosto de 1914 no había
alusión que a mí se me reveló, súbitamente, en los mandos militares todavía ningún plan
ochenta y cinco años más tarde, mientras con- concreto de llevar a cabo la guerra con gases
templaba las celosamente guardadas cartas de tóxicos, mucho menos estaban enteradas de ello
guerra de los hermanos: la subrayada esperanza las poblaciones de los respectivos países. De
de contar con un viento a favor me proporcionó manera aislada, se habían realizado algunas
la clave para entender anteriores alusiones a una pruebas de municiones preparadas con gas, pero

GOETHE MERKUR
sin mucho énfasis ni éxito. Sin embargo, a los Hasta qué punto era cosa de aficionados el
nueve meses de iniciada la guerra, con el primer secreto militar de entonces, lo muestran los
uso a gran escala por parte de los alemanes en envíos que Wilhelm hacía desde el frente, por lo
el frente flamenco, aquella cantidad exorbitante que en medio de una acción de tal envergadura,
de 150 toneladas de cloro produjo una nube de con tantas personas involucradas, algo tuvo que
gas de seis kilómetros de ancho y una profundi- filtrarse acerca de los preparativos de la parte
dad de 600 hasta 900 metros que se echó alemana. Realmente existían algunos indicios
encima del enemigo. Detrás de todo ello estaba provenientes de la primera línea del frente, los
la impresionante labor organizativa, científico- cuales llegaban a través de soldados alemanes
experimental y técnica –destinada a un terrible prisioneros y de los servicios secretos franceses,
propósito– y que sólo pudo ser llevada a cabo pero las urgentes advertencias hechas por el
con la ayuda de una industria alemana que comandante de campo francés que estaba a car-
gozaba de una posición de liderazgo a nivel go, sólo recibieron del Estado Mayor la tajante
mundial en el ramo de la química. respuesta de que «toda esa historia del gas no
Una de las razones para esos tempranos pasos podía ser tomada en serio.» Sólo poco tiempo
de Alemania encaminados a desarrollar un gas después, el 22 de abril de 1915, un mayor
de combate lo fue una crisis de municiones pre- francés, jadeante y tosiendo, reportaba directa-
vista –que más tarde fue solucionada–, debido a mente desde el frente a través de teléfono de
la escasez de nitro, sustancia que debía ser campaña: «Me están atacando con fuerza. Unas
importada de ultramar. Poco después de inicia- inmensas nubes de humo amarillento prove-
da la guerra, ello condujo, por indicaciones de nientes de las trincheras alemanas se están
Walther Rathenau, jefe de la empresa AEG, a expandiendo por todo mi frente. Los tiradores
26
una cohesión de los esfuerzos de distribución de comienzan a abandonar las trincheras y a
las materias primas de importancia bélica, a la retirarse, muchos caen asfixiados.» Un general
planificación de la economía de guerra y al de brigada que instaba a sus hombres a avanzar
desarrollo de un procedimiento técnico para la vio cómo se le venían encima varios «soldados
obtención del nitro destinado a la producción de en retirada que habían arrojado sus armas y
pólvora y de explosivos. Por otro lado, la parte retrocedían a toda prisa como enloquecidos, con
agresora alemana, buscaba un arma ofensiva de las chaquetas del uniforme abiertas, gritando,
gran alcance que rompiera las ventajas naturales pidiendo agua y escupiendo sangre. Algunos se
de la defensa, penetrando sus posiciones defen- revolcaban en el suelo y trataban en vano de
sivas. tomar una bocanada de aire.»
La Historia puede ser simbólica. El 10 de «El efecto del ataque con gas de Yprés fue ver-
noviembre de 1914, algunos regimientos de daderamente devastador. Antes del anochecer,
voluntarios alemanes con una mala preparación, 15 000 hombres yacían en el campo de batalla,
habían entonado el Himno de Alemania duran- una tercera parte de ellos muertos [...] Ya nada
te el desastroso ataque a Langemarck, que se interponía en el camino de los alemanes
causó tantas pérdidas. Aquel disparate militar hacia los desprotegidos puertos de los canales
fue transfigurado de inmediato en una leyenda franceses, situados directamente ante las costas
nacional que sólo desapareció a raíz de la deba- de Inglaterra.»2 Y puesto que los propios alema-
cle de 1945. Seis meses después de aquel 10 de nes quedaron sorprendidos con el éxito obteni-
noviembre de 1914, en lugar del patético do, adelantaron las instalaciones para lanzar el
himno nacional lo que volaba sobre aquel gas hasta el territorio ocupado, pero esa brecha
mismo campo de batalla era el letal producto no fue aprovechada, y los contraataques en los
químico alemán. días siguientes estabilizaron la situación. Quizás

GOETHE MERKUR
fue en uno de ellos donde perdió la vida el total de diez millones de muertos y veinticinco
joven maestro Wilhelm Kaiser, del que sólo millones de heridos, más de un millón de
se encontró, como única reliquia, su cartera personas fueron afectadas en la Primera Guerra
perforada por pinchazos de bayoneta. Mundial por productos químicos de combate,
A partir de entonces, los integrantes de la tro- de las cuales murieron entre 70 000 y 90 000.
pa del gas pasaron a ser especialistas muy solici- El efecto de combate del gas tóxico fue de todos
tados. Con extrema rapidez, todas las partes modos enorme, en especial su efecto psíquico,
involucradas en la guerra intensificaron el uso debido al pánico que provocaba.
del gas como arma de combate y comenzaron a Ya en la Segunda Guerra Mundial cada
emplearlo en la artillería. Ya antes de la guerra, soldado iba equipado con una máscara antigás.
el químico Fritz Haber había pensado en darle Una de las precauciones esenciales de nuestro
un uso provechoso a las masas de cloro que se liderazgo nacionalsocialista fue la máscara
obtenían durante la elaboración de productos antigás del pueblo, prevista para cada uno de los
químicos. Y ahora se había encontrado ese uso: camaradas del pueblo, y la cual no podía faltar
¡como un arma para la guerra química! Ésta fue junto al receptor del pueblo (la radio), que era el
perfeccionándose con el desarrollo de gases medio para universalizar la propaganda nazi.
cada vez más letales. Fue un cínico triunfo de la Pero la efectividad de esta nueva arma era tan
ciencia, tanto más cínico cuanto que al usar el terrible que los aprendices de brujo que la
gas por primera vez se desatendió criminalmen- inventaron tuvieron miedo de que se les siguie-
te la protección de la propia tropa. La enviaron ra escapando de las manos toda posibilidad de
al ataque portando unas vendas de gasa impreg- controlarla. Fue por eso que lo primero que
nadas con un producto químico. Sólo al cabo de hicieron los vencedores de 1918 fue prohibirle
27
seis meses se fabricaron las primeras máscaras a los alemanes el uso de gases tóxicos. Más
antigás, lo que dio lugar a la consabida compe- tarde, en el acta de Ginebra sobre la guerra con
tencia técnica en ese terreno entre armas ofen- gases tóxicos, de 1925, aceptaron proscribir en
sivas y defensivas cada vez más sofisticadas. general la guerra con gases tóxicos, pero nadie
Como respuesta a la careta antigás surgió luego confió en eso, si bien la prohibición se mantuvo
un tóxico llamado «rompe-máscaras». durante la Segunda Guerra Mundial.
Al finalizar la guerra en 1918, una cuarta Esto, sin embargo, no fue un obstáculo para
parte de todas las granadas lanzadas por la que en las diabólicas cocinas de los militares se
parte alemana habían sido granadas de gas. El continuara fomentando la investigación y la
número de personas afectadas por el gas o de los producción en el terreno de las armas químicas,
muertos por la misma causa sólo puede ser todo ello relacionado con la invención y el
aproximado. En primer lugar, los datos son perfeccionamiento de armas biológicas, de
tendenciosos. Los defensores de la guerra manera oficial hasta su prohibición mundial por
química tenían interés en alcanzar un número el acuerdo de París de 1993, pero de manera no
lo más elevado posible de afectados y el más oficial quizás hasta el día de hoy. Tampoco allí
bajo posible de muertos, con tal de demostrar la donde no se temía ningún contragolpe, la
«humanidad» de la nueva arma química. En prohibición constituyó un obstáculo para seguir
segundo lugar, en las heridas y muertes podían llevando adelante la guerra con gases tóxicos en
converger causas de distinta índole. En tercero, una menor medida; así lo hicieron los españoles
había entonces una comprensión muy vaga de de 1922 a 1927 contra los marroquíes; los
las numerosas secuelas, muchas veces mortales, italianos durante la ocupación del imperio
que este tipo de arma podía ocasionar. En gene- cristiano de Etiopía de 1935 a 1936 y el
ral, Dieter Martinetz calcula que en una cifra dictador iraquí Sadam Husein –que entonces

GOETHE MERKUR
todavía recibía abastecimientos de armas desde derecho de la guerra: la eliminación en serie de
Occidente–, en la guerra contra Irán y en la millones de enemigos de «raza inferior», los
campaña militar contra la propia población civil judíos europeos.
kurda. Esto ocurrió en los campos de exterminio de
Además del desarrollo de gases tóxicos como Hitler, el simple cabo de la Primera Guerra
arma, durante la Primera Guerra Mundial tam- Mundial que en su condición de mensajero
bién el mismo grupo científico alemán acometía sufrió en carne propia una grave intoxicación
labores para la aplicación de estos gases como con gas. Hitler, el «más grande estratega de
efectivo desinfectante e insecticida, materia en todos los tiempos», entendía tanto de la guerra
la cual los estadounidenses habían acumulado que siempre evitó enfrentarse con gases tóxicos
algunas experiencias desde antes de la guerra. a rivales bien armados, y tales habían sido sus
En este caso el objetivo era asegurar las reservas experiencias con el gas cuando se intoxicó
de alimentos imprescindibles para la guerra siendo soldado en el frente, que jamás quiso
–cereales y harina, por ejemplo– en una exponer a sus soldados a una angustiosa
Alemania bloqueada y cada vez más hambrien- muerte causada por esa sustancia. Pero sí se lo
ta. También entre la soldadesca, los piojos, las hizo a los judíos, sobre todo porque éstos no
pulgas o las ratas eran objeto de una sistemática podían responderle con un ataque similar. Si
y apasionada exterminación en su condición de bien el Mefistófeles de Goethe compara drásti-
plagas transmisoras de enfermedades. Todavía camente el amor con el efecto de un veneno
en su última carta, Wilhelm Kaiser, el soldado para ratas, en la producción de gas letal, por el
experto en el uso del gas, escribía sobre la lucha contrario, el uso de éste contra los seres huma-
cotidiana contra los piojos, terreno en el cual nos parece haber dado alas a la imaginación de
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resultaba muy útil la fumigación con ácido prú- los científicos en la lucha contra las plagas, y
sico o cianhídrico, algo que tuvo luego graves ésta, a su vez, estimuló la imaginación aplicati-
consecuencias, pues de él surgió el tristemente va del «asesino en serie más existoso de la era
célebre ciclón B, que primero fue un insecticida moderna», el Obersturmbannführer de las SS
y luego fue el gas letal usado en Auschwitz. Rudolf Höss, el hombre que introdujo el gas
Aquel letal producto químico era fabricado ciclón B en Auschwitz.
por la firma Degesch (siglas de Deutsche Gesell- La figura cimera de la maquinaria alemana
schaft für Schädlingsbekämpfung, Sociedad pionera en la indsutria de los insecticidas y de la
alemana para la lucha contra insectos dañinos), guerra con gases tóxicos, el inventor de la
que era dominada por la industria IG-Farben, guerra efectiva con ese tipo de gases, nexo de
una fusión ocurrida en 1925 entre la fábrica de unión de los esfuerzos y plazos científicos,
pinturas Bayer, la fábrica BASF (fábrica de soda industriales y militares, el incansable continua-
y anilina de Baden) y otras empresas de produc- dor –promotor por ejemplo, del empleo de la
tos químicos, las cuales habían sido, gracias a la guerra química de los españoles en Marruecos–
estrecha cooperación en la Primera Guerra fue el fundador y director del Instituto de
Mundial, las princiales productoras de los gases Investigaciones Kaiser Wilhelm de Química-
de combate alemanes. Así, con el cambio en el Física y Electroquímica, de Berlín, el ya
uso del ciclón B, de un producto destinado a la mencionado profesor Dr. Fritz Haber, un idea-
eliminación de insectos a otro empleado en el lista de formación humanista, patriota alemán y
exterminio de seres humanos, quedó inventado –así de malvada puede ser la Historia– judío.3
el principal campo de aplicación del gas letal La suerte le exoneró de ver cómo los judíos
destinado a eliminar masas humanas dañinas, lo eran aniquilados en las cámaras de gas, algo que
cual fue irrelevante desde el punto de vista del superó su capacidad imaginativa. No obstante,

GOETHE MERKUR
Haber ocupa un lugar central en la prehistoria las bombas atómicas sobre las ciudades de
de ese aniquilamiento de judíos con gas, de lo Hiroshima y Nagasaki. Sobre las actividades de
cual fueron víctimas incluso algunos parientes Haber en la organización e institucionalización
suyos. A la primera oficina central de Alemania del empleo de gas contra plagas e insectos, escri-
dedicada al uso del gas con fines bélicos se le be retrospectivamente el entomólogo Albrecht
llamaba, sencillamente, «Oficina Haber». Por Hase, quien tomó parte él mismo de esas inves-
iniciativa suya fue fundada también la firma tigaciones, una frase que hoy nos parece infini-
Degesch, la encargada de desarrollar el ciclón B. tamente macabra: «Si el procedimiento con
Haber se involucró tanto en la investigación y ácido cianhídrico se generalizó en Alemania con
puesta a prueba del nuevo material de guerra sorprendente rapidez a partir de 1917, tenemos
que llegó incluso a sufrir personalmente que agradecerlo en primer lugar a Haber y a sus
una intoxicación por gas. Este judío bautizado colaboradores.»
quería ser un buen alemán. Después de todo, Haber fue un científico
El gas de combate era para Haber un testimo- benefactor de la Humanidad, no sólo porque
nio de la ciencia y del espíritu inventivo de los desarrolló la lucha contra las plagas. En 1918, a
alemanes, a la vanguardia a nivel mundial, y al pesar de la tenaz oposición de los aliados, le fue
final de la guerra se opuso de manera airada a conferido el Premio Nobel de Química, la coro-
las prohibiciones que los aliados impusieron a su nación de una vida dedicada a la investigación.
país. Para él el gas sería un arma indispensable La síntesis del amoníaco, inventada por Haber
en el futuro, cuando las guerras contarían con antes de la guerra, condujo, gracias al aprove-
una mayor participación de la ciencia, y siempre chamiento industrial que hizo de ella Carl
restó importancia al espanto que provocaba la Bosch, a la producción masiva de nitrógeno, lo
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guerra con gases tóxicos, según está recogido en que a su vez dio inicio a la época del fertilizan-
la práctica médica del frente y en la documen- te artificial. La síntesis del amoníaco dio inicio
tación y los resultados de investigación. Incluso también a la producción de ácido nítrico como
alguien que luego llegaría a ser comandante materia prima de la pólvora, y sirvió con ello
médico, autor de un Manual de patología y al mismo tiempo para solucionar la crisis de
terapia para enfermedades provocadas por municiones alemana.
sustancias de guerra (1932), Otto Muntsch, El mismo hombre, por tanto, pudo ver, sobre
declaraba: «Desde la guerra mundial, se oye de la base de sus méritos, ondulantes campos de
vez en cuando a alguien hablar de la humani- trigo destinados a mitigar el hambre en el
dad de la guerra con gas: quien ha visto alguna mundo, y los campos de batalla de la Primera
vez a un intoxicado con gas en el estadio Guerra Mundial, semejantes a paisajes lunares,
descrito, el de la fase final del edema pulmonar, resultado de la guerra de desgaste y la guerra de
tendría que quedarse callado si es que todavía trincheras, así como de la invención del llama-
posee un ápice de humanidad.» do fuego graneado, con el cual se intentaba
Visto desde la perspectiva de Auschwitz, aniquilar al enemigo por medio de un fuego de
resultan escalofriantes los planteamientos públi- artillería prolongado y masivo que consumía
cos de Haber, al decir que no había manera más cantidades enormes de granadas explosivas.
agradable de morir que por aspiración de ácido También fue este mismo hombre el que impuso
cianhídrico. Su argumento de que el empleo la guerra química y la efectiva lucha contra las
masivo de sustancias de combate químicas plagas por medio de productos químicos, cuya
servía para abreviar la guerra, disminuyendo así combinación trazó una línea directa hacia
el número de muertos, le sirvió en 1945 a los el genocidio de los judíos y el actualmente
Estados Unidos para legitimar el lanzamiento de también difuso y omnipresente temor ante un

GOETHE MERKUR
ataque terrorista con armas nucleares, biológicas nar al enemigo como si fuesen ratas me pareció
o químicas contra la sociedad industrial de una contravención de todas las reglas, lo mismo
Occidente. que le pasaría a cualquier soldado con decoro.
El arte antibelicista de los años veinte produjo Pero con el gas tóxico se hizo caer Yprés, y
en la obra de Otto Dix Cristo con la máscara pudo obtenerse una victoria decisiva para
antigás un icono de la desesperación humana. Y toda la campaña. Ante tan elevados propósitos,
es que cabe preguntarse: ¿acaso cuando se pro- debían callar todos los reparos íntimos.» La
dujo ese abismo, no hubo voces que se alzaron victoria vale más que el decoro.
contra la guerra con gas? De manera sorpren- De manera aun más mezquina se argumenta
dentemente rápida, ciertos juristas del derecho en el diario de campaña del 9no Ejército: «No se
internacional dispersaron los reparos existentes puede negar que al sentido caballeresco de
en algunos círculos de estar atentando contra la nuestro ejército el uso de este medio de comba-
disposición sobre la guerra de La Haya con el te no le resultó muy simpático en un inicio.
uso del gas cloro. En realidad, Haber pudo Pero en realidad, este procedimiento representa
señalar en 1923 que las actas del Ministerio de la evolución lógica de una práctica empleada
Asuntos Exteriores no contenían ni una sola hasta ahora en todos los ejércitos [...] Teniendo
nota en la que una nación enemiga hubiese en cuenta que nuestro enemigo, renunciando a
protestado contra el uso de armas químicas por todo orgullo de raza, conduce contra nosotros
considerarlas una violación del derecho interna- en el campo de batalla una abigarrada mezcla
cional – al fin y al cabo todos estaban montados de pueblos, se justifica plenamente el uso de
en el mismo tren. este medio. De ese modo alcanzamos nuestro
Sí hubo varias objeciones de tipo técnico-mili- objetivo militar y evitamos el derramamiento de
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tar, ya que el método usado al principio, el de preciada sangre.» Resulta escalofriante que en
las emisiones directas, dependía totalmente relación con la legitimación de la guerra con gas
del viento. Así argumentaba el Príncipe aflore un argumento racista, un Gobineau
Heredero Ruperto de Baviera, comandante del trivializado como apoyo de la argumentación,
6to Ejército, en su diario de campaña: «Que el junto a tanto darwinismo y nietzscheanismo
nuevo medio de combate con gas no sólo me trivializado en esta guerra llena de exaltadas
resulta antipático, sino que no es efectivo, [...] emociones y objetivos de guerra fantásticos, sin
[ya que] el enemigo podría echar mano al una base real. En la práctica, todavía hoy, en
mismo recurso.» cualquier guerra emprendida por Occidente, se
Otros altos oficiales consideraban que el uso establece una diferencia entre sangre preciada y
de gas tóxico contravenía la ética militar, pero: otra sangre menos preciada.
«El éxito alcanzado en Yprés [se obtuvo] princi- Hasta aquí los militares con su decadente
palmente gracias al gas tóxico. En realidad es un código de hidalguía. Para la inmensa mayoría de
medio atroz... Aquí no tenemos todavía tales los científicos alemanes, el poner la investiga-
pendencias, pero tampoco nos cohibiríamos de ción al servicio de la guerra se convirtió en un
tenerlas. La guerra no puede ser humana, y acto obvio. La mayoría de ellos veía en la guerra
tampoco lo es aquí.» Así hablaba el coronel una forma de competencia internacional, en
Albrecht von Thaer el 28 de abril, apenas una la que los alemanes avanzaban de victoria en
semana después del primer ataque alemán con victoria. En un informe surgido probablemente
gas. En sus memorias, Berthold von Deimling, con la colaboración de Haber, en el cual se
el comandante del sector del frente donde se adoptaba una toma de posición respecto a la
usó el gas por primera vez, confiesa: «Debo amenaza de prohibición para Alemania del uso
admitir que, íntimamente, la misión de envene- de armas químicas impuesta por las potencias

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vencedoras, se plantea: «El progreso de la hecho de mí un ser humano: la cultura del
cultura técnica consiste en que la superioridad universo, vista con los ojos universales de un
intelectual, apoyada por los medios de las cien- alemán.» Todavía en 1920, su Universidad
cias naturales, es quien dice la última palabra. de Berlín intentó retirarle la Venia legendi por
Una prohibición de medios de combate quími- deserción.4
cos contravendría este principio del desarrollo Su correligionario, Albert Einstein, que desde
de la cultura técnica.» 1914 era director del Instituto de Física Kaiser
De todas maneras, hubo una fuerte oposición Wilhelm, de Berlín, es decir, un estrecho cola-
proveniente de la Sociedad Kaiser Wilhelm –la borador de Haber, escribía el 3 de abril de 1917
actual Sociedad Max Planck– contra los planes en una carta: «Sólo caracteres muy indepen-
de Haber y otros de agrupar en tiempos de paz dientes pueden sustraerse a la presión ejercida
todas las investigaciones sobre el gas en un ins- por las opiniones dominantes. En la Academia
tituto que debía fundarse al efecto sobre ciencias no parece haber ninguno.» ¡Qué veredicto sobre
relacionadas con la guerra – oposición que, por la ciencia alemana, cuyas instituciones repre-
cierto, tuvo éxito a la larga. Así tenemos que en sentativas más descollantes eran las Academias
marzo de 1917, el médico internista de de Ciencias! De todos modos, es preciso decir
Heidelberg, Ludolf Krehl, expresaba en una car- que el mundialmente célebre Einstein mantuvo
ta al presidente de la Sociedad Kaiser Wilhelm, su cargo en el Imperio Alemán, mientras
el mundialmente célebre teólogo Adolf von Nicolai, por ser un idealista, fue exonerado de
Harnack: «Si esta terrible variante de hacer la lo peor por Guillermo II. El pacifista Romain
guerra, no muy valiosa, como ya creen algunos Rolland, que sabía muy bien por qué lo decía,
muy buenos oficiales, es cultivada por nuestra planteaba: «En Francia no lo habrían arrestado,
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sociedad, entonces tenemos al menos que lo hubiesen fusilado hace tiempo.»
dedicarnos al mismo tiempo a los estudios sobre Entre los pocos científicos que se opusieron
la biología de los efectos del gas y de la respira- públicamente en revistas internacionales a la
ción. Pues nosotros no estamos aquí para guerra y, en particular, a la guerra con gas,
matar.» está el químico alemán Hermann Staudinger,
Sólo hubo algunos cientificos pacifistas que quien también escribió un memorándum al
replicaron y luego se retiraron, dando muestras Cuartel General alemán desde su cátedra de la
de una actitud consecuente, tal es el caso del Universidad Técnica de Zurich (ETH) y que el
médico y biólogo Georg Friedrich Nicolai, quien 19 de octubre de 1919 declaraba en una carta a
en una amplia monografía titulada La biología Fritz Haber que «precisamente nosotros, los
de la guerra. Observaciones de un científico químicos, tenemos la responsabilidad de llamar
alemán –la cual fue incautada en 1916 cuando la atención acerca de los peligros de la técnica
estaba en imprenta y publicada un año después moderna [...], pues una nueva guerra sería
en Suiza–, calificaba la guerra como un callejón inconcebible por sus desvastaciones». Haber
sin salida en el proceso evolutivo, y condenaba respondió inmediatamente con un reproche:
enérgicamente la guerra con gases tóxicos. «Usted [...] ha atacado por la espalda a Alemania
Presionado por las persecuciones de que fue en el momento en que el país está más desam-
objeto, tuvo que marcharse a Dinamarca en pardo y más le necesita.»
1918, sobre lo que luego se justificó en un folle- Sólo en 1969 el físico y Premio Nobel de
to: «Yo [...] abandoné la nación a la que estaré 1954, Max Born, dijo la palabra decisiva sobre
siempre agradecido a pesar de toda la injusticia la guerra con gas en sus memorias, publicadas
que ha cometido conmigo, pues por su media- bajo el título de Der Luxus des Gewissens
ción y bajo su protección obtuve lo que ha (El lujo de la conciencia): «Muchos de mis

GOETHE MERKUR
colegas contribuyeron a ello, incluso algunos Haber no pudo proteger más a sus colaborado-
hombres de elevadas convicciones éticas. Como res judíos, renunció a la dirección del Instituto,
para Haber, para muchos de ellos la defensa de se fue al exilio en Inglaterra y murió en 1934
la patria constituía el primer mandamiento. Yo en Basilea, íntimamente destrozado, donde se
sentí incluso entonces un conflicto de concien- encontraba de paso rumbo a Palestina, adonde
cia. La cuestión no era si las granadas de gas había sido invitado por Chaim Weizmann. Allí
eran más inhumanas que los explosivos, sino enviaron sus herederos en 1936 la biblioteca
que el veneno, que desde tiempos inmemoriales que legó. En la carta de despedida que Haber
es considerado el medio de un asesinato harte- dedicó a sus colaboradores les dice que se había
ro, estuviese permitido como arma de combate, esforzado durante veintidós años por «servir a la
pues sin un límite de lo permitido pronto Humanidad en la paz y a su patria en la guerra».
llegaría a estarlo. Pero sólo mucho más tarde, Todavía en 1952, siete años después de
después de Hiroshima, comencé a tener nocio- terminada la Segunda Guerra Mundial, el
nes más claras sobre el tema.» Premio Nobel de 1914, Max von Laue, enton-
Haber manejaba sus ideales humanistas y ces director del Instituto, citó aprobatoriamente
patrióticos de manera aditiva y según fuese la esta frase como uno de los legados de Haber en
situación. Al tomar el poder los nacionalsocia- su «Discurso inaugural por el desvelamiento de
listas, siguió siendo respetado primeramente la tarja recordatoria dedicada a Haber en el
como héroe de guerra, pero los nuevos gober- Instituto Kaiser Wilhelm de Química-Física y
nantes lo obligaron a despedir a todos los Electroquímica». Ni una palabra se dice allí
colaboradores judíos de su instituto. «La funda- acerca de la ambivalencia en la vida de este
ción de los Institutos Kaiser Wilhelm en Dahlem científico, que, según palabras de Max von
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fue el comienzo de un aluvión de judíos en las Laue, «sacaba pan del aire», pero que también
ciencias físicas», decía sarcásticamente la revis- trajo la muerte a través del aire. La palabra
ta nazi Zeitschrift für die gesamte Naturwissen- «gas» no aparece en ninguna parte de su discur-
schaft. De hecho, si se piensa en la aniquilación so. Actualmente, ese centro de investigación
de judíos mediante el uso de gases letales, resul- erigido por él lleva el nombre de Instituto «Fritz
ta horrible ver hasta qué punto fue esencial la Haber», y en el Daniel Sieff Research Institute
participación de los colaboradores judíos de de Rehovot, Israel, existe una Biblioteca «Fritz
Haber en el desarrollo de tales gases. Entre ellos Haber». Aun después de su muerte, esta figura
se encuentra Otto Sackur, quien en 1914 murió representa un paradigma de ese rostro de Jano
a causa de unas pruebas de laboratorio relacio- de la ciencia y su incapacidad para fijar un
nadas con la guerra con gas. Y todavía hay otros punto de moderación y un objetivo final a partir
ejemplos: Otto Ambros, figura principal de de sí misma.
las instalaciones industriales de Auschwitz y La fotografía de Haber lo muestra como un
condenado en el juicio presentado a la empresa científico de mirada despierta y amable, un
IG-Farben por esclavización y genocidio, fue un hombre seguro de sí, culto, burgués, el prototi-
discípulo y un protegido de Richard Willstätter po del mundo intelectual de entonces. Él fue un
(Premio Nobel de Física en 1915, amigo íntimo hombre intransigente, íntegro y valiente. Eso
de Haber y judío confeso) y mantuvo el contac- no cambia nada el carácter profundamente
to con su tutor aun después de que éste fuera cuestionable y pernicioso de la fórmula en la
expulsado de Alemania. El mismo hombre escri- que resumió el ethos de su vida: en la paz a la
bió en 1941 a un miembro de la dirección Humanidad y en la guerra a la patria. Ello
empresarial de IG-Farben: «Nuestra amistad con expresa de manera patética lo que dice banal-
las SS se revela como muy beneficiosa.» Cuando mente el comandante del frente donde se reali-

GOETHE MERKUR
zó el ataque con gas acerca de la caballerosidad con estampas devotas que comparaban a los
ante el elevado propósito militar: Right or soldados caídos por la patria con Cristo,
wrong, my country. Una ética que, en la guerra, aludiendo para ello a la Epístola de San Juan.
coloca a la patria en el lugar de la Humanidad, En medio de la euforia belicista, el movimiento
y que por tanto, de ser necesario, sería capaz de obrero olvidó su internacionalismo y la lucha de
renunciar a su incondicionalidad, es algo al fin y clases, y cuando comenzó a acordarse otra vez
al cabo infame. El hecho de que alrededor de del tema, la Revolución de Octubre redujo la
Haber y en toda Europa se produjera la misma gran teoría humanista del marxismo convirtién-
ceguera moral por deslumbramiento, fue lo que dola en el hacha de verdugo de una dictadura
provocó la catástrofe cultural de la Primera que no era ya la del proletariado. Guillermo II
Guerra Mundial, que, preparada desde mucho tenía razón cuando decía en 1914 que no
antes en el siglo XIX, ahora tenía lugar de mane- quería conocer más partidos, sino solamente
ra palpable. alemanes. El hecho de que la mayoría de los
El tristemente célebre llamado de destacados alemanes sólo estuviese dispuesta a ser eso,
científicos y artistas alemanes –firmado también alemanes y nada más, significó una catástrofe.
por Haber en 1914– dirigido «Al mundo de El 11 de septiembre del 2001 fue, después de
la cultura», el cual, renunciando a todos los Hiroshima, otra fecha de condensación simbóli-
principios de comprobación científica, pero ca de la Historia. Y una y otra vez la Historia se
empleando a la vez la autoridad científica no convierte en un recinto de ecos: el 22 de abril
sólo cuestionó la propaganda de horror real que de 1915 emerge como el fantasma de Banquo
hacían las potencias enemigas, principalmente en la obra Macbeth de Shakespeare: otra vez un
Inglaterra, sino que también daba por verdade- último valor se abate en aura pseudoreligiosa
33
ras, sin verificarlas, todas las afirmaciones de sobre el Ground Zero, otra vez nubes negras,
la diplomacia y de la dirección de la guerra otra vez hombres en máscaras protectoras
alemanas acerca, por ejemplo, de la ruptura de moviéndose con miedo en todas direcciones.
Alemania de la neutralidad belga, es un hecho Otra vez un triunfo con medios de la sociedad
que está en concordancia con lo anterior, industrial, que se vuelve de manera homicida
precisamente porque esa masa de firmantes contra sí misma. El World Trade Center: esa es
eran personas más bien liberales y progresistas, nuestra posición. También aquí está el enemigo.
críticos del guillerminismo, e incluso el autor Los destrozos internos de la Primera Guerra
del boceto fue un judío patriota, el cosmopolita Mundial, como la caída de las ciencias en un
escritor y traductor clásico de Molière Ludwig estado de desorientación moral capaz incluso de
Fulda, quien también perdería la vida a manos glorificar la humanidad de la guerra con gases
de los nazis.5 tóxicos, fueron casi más devastadores que los
El idealismo alemán continuador de Kant, daños materiales externos de los combates, en
con su imperativo moral y humanista, había los cuales se desató por primera vez toda la
degenerado hacía tiempo antes de comenzar la fuerza autodestructiva de la sociedad industrial.
Primera Guerra Mundial, convirtiéndose en un Pero lo más desvastador fue ver cómo sin notar-
conglomerado de frases hechas y de hinchazón lo ni pensarlo, cómo casi de manera obvia –y a
sentimental. En la catedral de Berlín, el cristia- pesar de la resistencia de muchos individuos–
nismo institucionalizado hacía resplandecer invocando incluso triunfalmente el progreso de
teocráticamente a los Hohenzollern con Guiller- las ciencias, cohortes de hombres honorables
mo II a la cabeza sobre una tarja de mosaicos dejaron que el mundo occidental transgrediera
con fondo de oro bizantino mientras consolaba los límites de lo permisible, más allá incluso de
a los seres queridos de los muertos en la guerra la línea donde, como dice Max Born, todo está

GOETHE MERKUR
permitido, comenzando por la depuración del 1) Dieter Martinetz, Der Gaskrieg 1914/18. Entwick-
mundo con gas letal, con el cual se extermina- lung, Herstellung und Einsatz chemischer Kampf-
ban enemigos e insectos de toda clase. stoffe. Das Zusammenwirken von militärischer
Hasta qué punto esas devastaciones marcaron Führung, Wissenschaft und Industrie. Bonn:
profundamente incluso el pacifismo de izquier- Bernard & Graefe 1996. El siguiente trabajo no pre-
da de la postguerra, lo demuestra de forma alar- senta nuevos resultados de investigación científica,
mante un folletín publicado el 26 de julio de sino intenta ofrecer una perspectiva actual sobre el
tema. En lo relativo a los datos, nos hemos basado
1927 en el periódico Weltbühne titulado «Däni-
casi siempre en el ensayo de Martinetz.
sche Felder» y firmado por Kurt Tucholsky, el 2) Joseph Borkin, Die unheilige Allianz der IG Far-
cual, a la vista de un pacífico paisaje del verano ben. Eine Interessengemeinschaft im Dritten
danés, maldecía la euforia belicista de amplios Reich. Francfort: Campus 1990.
sectores de la burguesía nacionalista y revan- 3) Dietrich Stoltzenberg, Fritz Haber. Chemiker,

chista alemana: «Que el gas penetre en los Nobelpreisträger, Deutscher, Jude. Weinheim:
cuartos donde juegan vuestros hijos. Que esos Wiley-VCH 1994. Véase también, Margit Szöllösi-
Janze, Fritz Haber 1868–1934. Eine Biographie.
muñequitos caigan lentamente. Deseo que la
Munich: Beck 1998.
mujer del consejero eclesiástico y del redactor 4) En 1985 apareció una nueva edición de La biolo-
jefe, que la madre del escultor y la hermana del gía de la guerra (Die Biologie des Krieges) en la
baquero encuentren todas juntas una muerte editorial Darmstädter Blätter.
5) Jürgen y Wolfgang von Ungern-Sternberg, Der
amarga y atroz. Porque así lo han querido ellos,
sin quererlo. Porque son perezosos. Porque no Aufruf «An die Kulturwelt!». Stuttgart: Steiner
oyen, ni ven ni sienten.» Estas oraciones no 1996.
pueden ser salvadas ni siquiera como anatemas
34
pacifistas. Quien la emprende con tanto odio,
con tanto sarcasmo e imaginación sádica contra
un enemigo distorsionado y convertido en un
espantajo, e incluso contra sus hijos, está poseí-
do por el mismo espíritu que combate.
¿Qué anotó el gran autor de diarios, Fritz
Rietzler, colaborador diplomático del entonces
Canciller del Reich alemán Theobald von
Bethmann Hollweg, seis días después del primer
ataque con gas alemán el 28 de abril de 1915
en la localidad francesa de Charleville, no lejos
del frente flamenco? «El derrumbamiento del
derecho internacional – no proscribir nunca
más esas nubes de cloro del arte de hacer la
guerra. Desde esa dirección llegan las grandes
transformaciones de todos los aspectos del
mundo y del hombre.»
Merkur, no. 635, marzo del 2002

GOETHE MERKUR
Sobre la guerra perpetua

Joachim Oltmann tiempo se había instalado en las grandes metró-


nació en 1957, es politólogo y autor. polis como un uso destructivo y autodestructivo
de la fuerza, formando parte de la cotidianidad

E
n 1945, los fundadores de las Naciones de las grandes urbes. El 11 de septiembre del
Unidas tomaron la firme decisión de «pre- 2001 fue atacada directamente la metrópoli. En
servar a las futuras generaciones del flage- alguna parte, en los desiertos de arena y piedra
lo de la guerra, que dos veces durante nuestra de Arabia o de Afganistán, el nivel del odio
vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos había ascendido descargándose luego sobre el
indecibles.» Así está consignado en la primera World Trade Center y el edificio del Pentágono.
frase de la Carta de las Naciones Unidas, Podría valorarse este crimen inigualable como
aprobada por la Conferencia de San Francisco a un acto terrorista tremendamente criminal, y así
finales de junio de 1945. Algo comprensible a la lo hizo en un inicio el Presidente George W.
vista de los enormes destrozos en vidas huma- Bush. Pero nadie quería darse por satisfecho con
nas, bienes materiales y culturales provocados esta definición, por lo que muy pronto el
por la entonces recién finalizada Segunda mundo occidental interpretó el ataque como
Guerra Mundial. Sin embargo, visto a la luz una guerra; así sucedió, por ejemplo, en los
de hoy, puede afirmarse sin rodeos que la titulares y comentarios de la prensa alemana al
Humanidad no ha podido acabar con la guerra, día siguiente de los atentados. Poco después,
sino más bien todo lo contrario, ha continuado Bush habló, a la inversa, de «una América uni-
35
acabando con la vida de seres humanos. Puede da que ganaría la guerra contra el terrorismo»,
hablarse de un mito fundacional de las Naciones la OTAN dispuso una alarma defensiva y en
Unidas, tanto más cuanto que sólo seis semanas Alemania el Canciller Federal Gerhard Schröder
después de la aprobación unánime de la Carta, calificó los ataques como una «declaración de
los anfitriones norteamericanos arrojaron la pri- guerra contra todo el mundo civilizado».
mera bomba atómica sobre la ciudad japonesa Ni siquiera en 1914, tras el atentado que puso
de Hiroshima. fin a la vida de la pareja sucesora al trono de
Mientras más tarde, durante la guerra fría, las Austria, Europa se dejó arrastrar de manera tan
superpotencias se mantenían en jaque con la rápida a una guerra, casi de la noche a la maña-
amenaza de la destrucción nuclear, entre 1945 na, por decirlo de algún modo. Es cierto que
y 1992 se llevaban a cabo en el mundo más de quien haya visto aquellas imágenes de destruc-
ciento ochenta guerras que costaron la vida por ción, hubo de pensar enseguida en una guerra,
lo menos a más de doce millones de personas.1 pero a diferencia del ataque japonés al puerto
En su mayoría se trataba de las llamadas guerras norteamericano de Pearl Harbor en 1941, los
intestinas en el Tercer Mundo, o lo que es igual ataques a Nueva York y Washington no consti-
a decir guerras civiles. Incluso después de 1992, tuyeron una acción militar; sólo la manera en
esa cadena de violencia no se interrumpió: que fue recibido por Occidente lo ha convertido
piénsese solamente en Ruanda, Chechenia, el en una guerra. Poco después George Bush habló
Congo o Yugoslavia. En su ensayo Aussichten de la «primera guerra del siglo XXI», con lo cual
auf den Bürgerkrieg (Panorama de la guerra su presidencia ganó en impulso y confianza, ya
civil), de 1993, Hans Magnus Enzensberger que hasta el 11 de septiembre ésta había estado
habla de una «guerra civil molecular» que tambaleándose y sólo se concretó después de un
puede observarse a escala mundial y que hacía polémico procedimiento electoral.

GOETHE MERKUR
Después de los ataques, ya nadie volvió a posterior al 11 de septiembre del 2001, nunca
hacer chistes sobre George W. Bush; el quiso entonces mencionar la palabra «guerra»
Presidente había encontrado por fin su empleo. para referirse a ello. Lo decisivo para él, obvia-
Sólo a partir de entonces se convirtió en el indis- mente, es que sólo la participación de los
cutible Presidente de los estadounidenses, es alemanes en la «guerra contra el terrorismo» le
más, se convirtió en su líder. Se le vio allí, en las posibilitará al país tener influencia en la política
ruinas del derribado World Trade Center, con el internacional. Uno casi se siente tentado a
brazo echado sobre un bombero neoyorquino, recordar la célebre frase del general prusiano
asegurando a su público que muy pronto el Carl von Clausewitz, publicada en su libro Vom
mundo oiría hablar de los Estados Unidos. Kriege (Sobre la guerra), de 1832: «Vemos pues
Desde un principio, allí estuvo Tony Blair. El que la guerra no es un mero acto político, sino
Primer Ministro británico se transformó de un verdadero instrumento político, una conti-
repente en una suerte de vicepresidente esta- nuación de la política por otros medios.»
dounidense en la lucha contra el terrorismo, Por muy convincente que nos parezca esta
convirtiéndose en lo que el escritor inglés John valoración, y por muy apropiada que les resulte
Le Carré ha llamado el «elocuente caballero a los políticos deseosos de mostrar su capacidad
blanco de América». Cabría preguntarse ¿por de acción, a ella pueden oponérsele sin embar-
qué Tony Blair se internó con tanta prisa en el go algunas objeciones. Por una parte, la guerra
frente de guerra? es más antigua que la política, sus orígenes
Desde hace bastante tiempo se ha visto cómo se remontan bien atrás en la historia de la
Gran Bretaña ha venido dejando de ser el socio Humanidad, y puede encontrarse en todos los
preferido de los Estados Unidos a medida que la ámbitos culturales como un elemento universal.
36
Alemania reunificada, el gigante económico de En algunas sociedades la guerra constituyó
Europa, se tornó más interesante para los norte- incluso una continuación de la cultura, como lo
americanos. Unas fuerzas armadas británicas demuestra el historiador militar inglés John
que intervengan en los conflictos a una escala Keegan en su libro A History of Warfare. Una
global, constituyen un punto a favor para Gran segunda objeción que pudiera presentarse
Bretaña, con el que Blair aspira a recuperar la hacerse a la afirmación de Clausewitz, siguien-
especial relación que unía a su país con los do al filósofo Heimo Hofmeister, se refiere a la
Estados Unidos; además, el recurso de las relación entre la política y la guerra. Ambas se
fuerzas armadas debe asegurar a Gran Bretaña, excluyen, pues la guerra niega la política como
país que no participa de la unión monetaria arte de lo posible, es su impotencia y no su
europea y que, por demás, se comporta de omnipotencia.2 Pero lo que provoca su fascina-
manera bastante esquiva en lo relativo a la ción es precisamente este hacer posible esa
integracion, una posición de liderazgo en igual- imposibilidad de la guerra. En ese sentido, la
dad de condiciones con Francia y Alemania. El guerra tiene un efecto creativo, pues a través de
poder llevar a cabo una guerra constituye preci- la violencia crea espacios de los que no dispone
samente la prueba más sólida de soberanía la política.
nacional, al tiempo que permite participar en la Hay todavía una tercera objeción a Clausewitz
lucha por las posiciones cimeras en la política que está estrechamente relacionada con lo ante-
internacional. Esta lección también la ha apren- rior. Si se entiende la guerra como lo hacía el
dido el Canciller Federal alemán Gerhard militar prusiano, es decir, como un instrumento
Schröder. Apenas asumió su cargo, tuvo que de la política, entonces ella quedaría dentro del
justificar los bombardeos de la OTAN contra ámbito de la racionalidad, del cálculo juicioso.
Yugoslavia, pero a diferencia del momento Pero la guerra es algo más que mero cálculo de

GOETHE MERKUR
los centros de poder; en un inicio es también el thrillers y los rituales sangrientos como la
sentimiento, la pasión lo que la guía. Una corrida de toros, provienen todos de las épocas
sociedad se siente amenazada, se cohesiona y, más remotas de la evolución humana. Pues tales
fortalecida por ese sentimiento de comunidad, sentimientos han posibilitado la supervivencia
se alista para un combate que también exige el de la especie, y por lo tanto hemos sobrevivido
sacrificio de los que portan las armas. Aunque con ellos: sólo el que siente miedo, se prepara a
los crueles efectos de la guerra sobre los solda- tiempo para la huida o para el combate.
dos son de sobra conocidos a través de innume- Sólo con el desarrollo de las armas los hom-
rables legados, testimonios escritos y documen- bres pudieron asumir la lucha contra los anima-
tales, la disposición para este tipo de sacrificios les de rapiña, convirtiéndose ellos mismos en
siempre ha de ser estimulada: «Nunca [...] sabre- tales. Para vencer el miedo, la tribu se unía, los
mos con exactitud qué empuja a los hombres a rituales de la comunidad fortalecían el espíritu
marchar a la guerra, mientras no busquemos en de combate, fue así como del cazador surgió el
la psiquis humana un defecto congénito que nos guerrero. En su equipaje no sólo llevaba las
condena a hacer sufrir y matar a nuestro próji- armas con las que combatía a la fiera, sino
mo. Es cierto que en la guerra actuamos como también los sentimientos, las pasiones y rituales
si nuestros únicos enemigos fueran otros que lo capacitaban para ese combate. En algún
hombres; sin embargo, yo planteo la tesis de momento se sumó a todo ello la invocación de
que los sentimientos que manifestamos ante la algo más sagrado a lo que los hombres atribuye-
guerra provienen, desde el punto de vista de la ron el poder fiero de castigar y destruir como
historia evolutiva, de una batalla primigenia algo caído del cielo. Las ofrendas sangrientas,
que hubiese podido perder toda la especie. No tanto de animales y como de seres humanos,
37
estamos solos en este planeta, y hubo una cumplían la función de predisponer ese poder a
época en la que existían otros seres vivos más favor, pues también al guerrero se le exigía el
fuertes y salvajes que nos superaban considera- sacrificio. Hasta hoy, el guerrero marcha al com-
blemente en número.»3 bate guiado por una doble motivación: destruir
A la norteamericana Barbara Ehrenreich no la al enemigo y proteger a la propia comunidad. Es
convence mucho esta teoría acerca de un ins- precisamente ese sentimiento positivo, el amor
tinto de agresión congénito, sobre todo mascu- a la patria y otros valores similares los que
lino, como causa de la guerra. Más bien plantea impulsan a los hombres a recorrer el camino de
que nuestros antepasados, los homínidos, vivían las armas, del sacrificio o incluso de los grandes
en peligro extremo de caer presa de los anima- crímenes. Para ello, el enemigo casi siempre es
les de rapiña. No es al cazador independiente al demonizado, mientras los propósitos propios, en
que encontramos a principios de la evolución cambio, son presentados bajo una aureola de
humana, sino al hombre consumidor de carro- santidad.
ña, dependiente en gran medida de que pudie- La guerra más reciente muestra las huellas de
ra o no conseguir aquellas migajas de carne y un tema antiquísimo de la Humanidad. Como
huesos que los animales de rapiña dejaban tras caído del cielo, ese monstruo descendió sobre
de sí después de haber realizado su cacería. De varias ciudades de los Estados Unidos, convir-
tales monstruos debía protegerse el hombre pri- tiéndolas por un breve periodo de tiempo en
mitivo, y los sentimientos que estaban en juego una presa. El Presidente fue ocultado en un
entonces determinan todavía hoy nuestra espe- principio, pero éste intenta luego sacar a sus
cie: miedo, espanto, pánico, terror. El miedo a la conciudadanos del horror paralizante en que se
oscuridad, a las arañas, a los perros, o la fasci- encuentran, habla doce horas después de los
nación que ejercen las películas de horror, los ataques del «mal» que ha visto a la nación

GOETHE MERKUR
vulnerada, de la unión de todos los norteameri- catástrofes globales de las dos guerras mundia-
canos y de su decisión de combatir al enemigo les relativizaron ese derecho, y en 1919 y 1945
y de defender la propia libertad. Y así sucedió. fueron creadas, en aras de asegurar la paz, la
Bajo un mar de banderas nacionales el país Liga de las Naciones y la Organización de las
cerró filas convirtiéndose en una comunidad Naciones Unidas, respectivamente, pero aun así
presta a defenderse y bendecida por Dios. no hemos alcanzado una paz que merezca ese
Unidades aerotransportadas fueron enviadas nombre. Ella sólo se logrará, para decirlo con
ante las mismas narices del enemigo, en torno a palabras de Hobbes, «el día en que no predomi-
Afganistán, según se dijo, el círculo iba cerrán- ne la guerra». Pues las guerras no han disminui-
dose cada vez más. La presa –al decir de do ni siquiera en esta era actual de la globaliza-
Barbara Ehrenreich– se transformó en fiera. ción, sólo han cambiado de rostro. En su libro
También en la guerra moderna de una nación New and Old Wars , Mary Kaldor presenta una
civilizada entran en vigor de repente algunos idea acerca de este cambio.4 Esta autora británi-
patrones arcaicos. ca establece una relación entre la guerra del
Las huellas de esta lucha están inscritas en las pasado y la formación de un Estado territorial
instituciones representativas de nuestra con- moderno, centralizado y organizado racional-
ciencia civilizatoria; todavía hoy las naciones se mente. La introducción de ejércitos permanen-
identifican simbólicamente con ciertos animales tes fue un componente integral del monopolio
de rapiña: los estadounidenses, los polacos y los de poder del Estado, el cual facilitaba la paz
alemanes con el águila, los ingleses con el león, interna. La guerra pasó a ser una confrontación
los rusos con el oso. Las naciones, aun cuando entre naciones, lo cual le otorgaba legitimidad y
entretanto estén fundadas en mecanismos garantizaba la distinción del mero crimen. Al
38
político-jurídicos, surgieron de comunidades de mismo tiempo, la guerra quedó delimitada:
guerreros. Y todavía detrás de toda ley se oculta iniciarla requería de una declaración de guerra
el poder, en particular el monopolio de poder y era terminada por un acuerdo de paz. Kaldor,
del Estado. A mediados del siglo XVII, aun bajo la por el contrario, ve en la actualidad un «nuevo
impresión causada por la guerra civil en tipo de violencia organizada». Desde la década
Inglaterra, la cual costó la vida al propio rey, de los ochenta, este nuevo tipo de guerra se ha
Thomas Hobbes escribió su teoría del Estado formado sobre todo en África y Europa del Este.
con el título de Leviatán. Porque el Estado al Ella prospera con la disolución de las estructu-
que Hobbes se refería, debía tener el poder de ras hasta entonces existentes, particularmente
un coloso a fin de poder liberar a los hombres de los Estados y su monopolio de la fuerza.
de su estado natural de guerra de «todos contra Porque con la globalización desaparece la
todos». Sólo el poder del Estado, reconocido diferenciación entre las esferas estatal y social,
por toda la comunidad y fundado en un ficticio política y económica, pública y privada. Una
contrato social, podía poner fin al estado natural característica de la nueva guerra es por tanto la
autodestructivo de los hombres. «privatización de la violencia». Esta va apareja-
Del mismo modo que el Estado moderno está da de una «política de identidad» que moviliza
constituido sobre la base de las experiencias a sus seguidores sobre una base étnica, racial o
de la guerra civil, el sistema internacional de religiosa y la cual tiene como objetivo la toma
naciones se basa en la matanza de la Guerra de del poder. La nueva guerra, por muy fragmenta-
los Treinta Años. La Paz de Westfalia de 1648, ria y particularista que parezca, contiene rasgos
momento en que nace el derecho internacional globalizados. Las telecomunicaciones más
clásico, partía de la soberanía de los Estados, modernas están a disposición de los combatien-
incluido el derecho de ir a la guerra. Sólo las tes, como lo están también una «economía de

GOETHE MERKUR
guerra» floreciente a nivel mundial, compuesta la agresión.» Según Freud, podría invocarse la
de mercenarios, logística o las remesas de dine- contraparte de este instinto, el «eros», pues todo
ro enviadas por los «trabajadores extranjeros». lo que promoviese los vínculos sentimentales y
El escenario de la «nueva guerra» recuerda los puntos en común entre los seres humanso
los temores de Enzensberger, y uno se siente serviría necesariamente para contrarrestar la
tentado a decir con Bertolt Brecht: «La guerra guerra. Un argumento débil, puesto que el
siempre encuentra una salida». En 1939, antes «eros» es también el medio para crear una
de desatarse la Segunda Guerra Mundial, Brecht comunidad dispuesta a combatir. Al final, Freud
escribió su pieza teatral Madre Coraje y sus alude a las consecuencias del desarrollo de la
hijos. La obra tiene lugar durante la Guerra de cultura, las cuales contradicen la guerra en
los Treinta Años, y aquellas circunstancias de la «forma más estridente», ya que el fortaleci-
guerra de entonces no difieren mucho de las de miento del intelecto comienza a dominar la vida
hoy. Se trata de una mezcla de motivos religio- instintiva, y también se interioriza la tendencia
sos y políticos, de guerras civiles y guerras entre a la agresión.
naciones. «Siempre ha habido algunos que Sin embargo, con la afirmación de que el
andan por ahí diciendo: ‘¡Algún día terminará la desarrollo de la civilización actúa contra la
guerra!’ Yo digo que no se puede decir que la guerra, el psicoanalista quedó atrapado en
guerra algún día terminará. Es posible que surja varias contradicciones. En 1930, en su escrito
una pequeña tregua. La guerra podrá tomar un Das Unbehagen in der Kultur (El malestar en la
respiro, eso sí, puede incluso fracasar. De eso no cultura), Freud se había referido a las cargas que
está exenta, nada hay perfecto sobre la Tierra. la cultura pone en hombros de los seres huma-
Una guerra de la que pueda decirse que no nos. En principio ésta sirve para protegerse de la
39
hay nada que objetarle, eso tal vez no existirá naturaleza y para regular las relaciones huma-
nunca.» Así hablaba el predicador de la tropa a nas. Pero la necesaria sujeción del individuo a
Madre Coraje. ¿Podemos negarle a esas sarcás- la ley de la comunidad limita a los hombres en
ticas palabras de Brecht su legitimidad a la vista su libertad e implica también sacrificio de los
de la guerra mundial que comenzó después, instintos con respecto a la sexualidad y la
de la Guerra Fría y de las actuales «nuevas tendencia a la agresión. Esta renuncia a los
guerras»? instintos, el llamado «fallo de la cultura», no
En el verano de 1932, seis meses antes de hace a los hombres precisamente felices en la
que los nacionalsocialistas llegaran al poder, y cultura. En relación con estas cargas que la
por sugerencia de la Liga de Naciones, Albert cultura impone a los hombres, Freud tampoco
Einstein, que se calificaba a sí mismo como un quiso pronosticar cómo terminará para la
«pacifista militante», le preguntaba a Sigmund Humanidad la «lucha de esos dos gigantes»,
Freud, fundador del psicoanálisis, si existía algu- entre la agresión y el «eros». Nada más ajeno a
na posibilidad de «encaminar la evolución sus intenciones que establecer una evaluación
psíquica del hombre de tal manera que éstos se de la cultura.
hicieran más resistentes a las psicosis del odio y El sociólogo Wolfgang Sofsky tiene menos
de la destrucción». Einstein veía en los hombres dudas en este respecto. Él defiende la tesis de
una necesidad latente de odiar y destruir, lo cual que la verdad de la violencia no son los actos,
constituía una premisa de las guerras. En su sino los sufrimientos. Con ello se refiere al sufri-
respuesta, Freud sólo pudo aludir a algunas vías miento de las víctimas, pues en el sufrimiento y
indirectas para combatir la guerra, que era la muerte de las víctimas el victimario experi-
precisamente el resultado de un «instinto de menta una «absoluta soberanía, una absoluta
destrucción en los hombres y de su tendencia a libertad respecto de las cargas impuestas por la

GOETHE MERKUR
moral y la sociedad.» Lo que aquí se plantea en sociedad, constituye al mismo tiempo su facul-
relación con el criminal excesivo, vale en esen- tad para llevar la guerra fuera de las fronteras
cia también para cualquier uso de la violencia: del país. Desde hace mucho el Derecho
para la lucha, la masacre o la guerra, esta última Internacional intenta eliminarla, penalizando las
compuesta por una suma de actos de violencia. guerras de agresión y los crímenes de guerra y
La cultura pone a disposición del hombre los ejerciendo una suerte de monopolio del uso de
medios de destrucción, no sólo las armas, sino la fuerza con la ayuda del Consejo de Seguridad.
también las ideas por las que éste es capaz de El resultado es bien conocido. Sin embargo, se
provocar auténticos baños de sangre. A diferen- trata de esfuerzos importantes y dignos de ser
cia del animal, la cultura posibilita a los seres apoyados, sobre todo porque pueden fomentar
humanos una fuerza imaginativa ilimitada, y la conciencia del derecho y del humanismo
puesto que puede imaginarlo todo, también es entre los seres humanos de todo el mundo.
capaz de todo. Más allá de lo planteado por Sólo que no debemos hacernos ilusiones sobre
Freud, quien tuvo la suerte de no conocer la las perpetuas energías de la enemistad. En la
guerra de destrucción masiva ni campos de con- sociedad, éstas surgen con la diferencia entre
centración, Sofsky resume: «La violencia es ella los individuos; en el ámbito internacional, las
misma un producto de la cultura humana, un diferencias son más abarcadoras. Es cierto que
resultado del experimento de la cultura. Ella es en la zona de integración de la Unión Europea
ejecutada en cada uno de los estadios de las se ha podido contener con éxito el peligro de
fuerzas destructivas. Sólo puede hablar de retro- guerra, pero sólo después que los europeos
cesos quien crea en los progresos. Pero desde llegaran casi al borde de la autodestrucción en
tiempos inmemoriales, los hombres destruyen y dos guerras mundiales. La Unión Europea
40
matan con placer y como algo obvio. Su cultura trabaja con ahínco para alcanzar una «identidad
les ayuda a dar forma y figura a esa potenciali- defensiva» propia, lo cual quiere decir que las
dad. El problema no radica en el abismo entre capacidades militares de los Estados miembros
las oscuras fuerzas del instinto y las promesas se formarán en una alianza contra cualquier
del mundo civilizado, sino en la corresponden- amenaza del exterior. De Europa surgirá un rival
cia entre violencia y cultura.»5 armado de la política mundial, no el baluarte de
La cultura no redimirá a los hombres de la una comunidad mundial. Inmanuel Kant, en su
violencia y de la guerra, ella más bien parece escrito Sobre la paz perpetua, de 1795, pudo
proporcionar las energías para que éstas se partir del hecho de que la comunidad de los
desaten. Por muy sombrío que pueda parecer el pueblos había llegado muy lejos, por lo que la
análisis, las personas no carecen del todo de «idea de un derecho civil internacional» ya no
antídotos. El monopolio estatal sobre el poder sería una fantasía por mucho tiempo. Pero Kant
ha traído consigo que se garantice la sobrevi- también hubo de admitir que los pueblos no
vencia en las sociedades. Esta supervivencia se deseaban una «república universal». Por lo
hace tanto más soportable cuando el Estado tanto, propuso la fundación al menos de una
garantiza la participación democrática y equili- liga de naciones capaz de garantizar la paz. Esto
bra las diferencias en su condición de Estado se ha logrado hoy con la Organización de las
social y de derecho. Sin embargo, casi nadie Naciones Unidas, pero ¿qué decir de la exigen-
sería tan ingenuo como para afirmar que con cia del filósofo según la cual, con el tiempo,
ello la violencia desaparece de una vez y por deberían desaparecer los ejércitos permanentes,
todas de las sociedades. Algo análogo es válido ya que éstos amenazaban incesantemente a
también para la guerra. La fuerza cuyo mono- otros Estados con la guerra debido a su disposi-
polio el Estado reclama, excluyéndola así de la ción a la misma?

GOETHE MERKUR
En este sentido, la Historia ha tomado un En otras palabras: la paz perpetua se impondrá
rumbo que tal vez Kant no estuvo en condicio- sólo cuando ya no existan los hombres. Por lo
nes de imaginar. Hoy la violencia bélica se pronto, ella debe perdurar hasta que se inicie la
extiende particularmente por aquellas regiones próxima guerra.
en las que o bien no existe una organización Merkur, no. 636, abril del 2002
estatal legímita o ésta ha sido socavada.
Además, esas regiones, como el Afganistán de la
era talibán, constituyen puntos de apoyo de gru-
pos terroristas que operan a nivel internacional.
John Keegan tiene obviamente este aspecto
en mente cuando en su obra La cultura de la
guerra llega a la siguiente conclusión: «Un mun-
do sin ejércitos –ejércitos que se caracterizan
por la disciplina, la obediencia y la lealtad– sería
inhabitable. Los ejércitos, con esas cualidades
mencionadas, constituyen instrumentos y al
mismo tiempo rasgos distintivos de la civiliza-
ción. Sin ellos, la Humanidad tendría que darse
por satisfecha con una vida al nivel más primiti-
vo, y por tanto bajo el ‘horizonte de los milita-
res’, o bien conformarse con el caos sin ley de
una confrontación masiva de ‘todos contra
41
todos’, según las ideas de Hobbes.»
El precio que pagan los ejércitos es la prepara-
ción para la guerra, al menos eso no ha cambia-
do desde los tiempos de Kant. En los laborato-
rios de hoy se desarrollan ya las armas del
mañana. Y siempre se encontrarán motivos para
iniciar una guerra. Incluso buenos motivos. Ya
Freud, en su respuesta a Einstein, se había refe-
rido a que no podía «condenar en igual medida 1) Véase, Bernhard Wegner (Ed.), Wie Kriege entste-
todos los tipos de guerra». Einstein, el «pacifista hen. Zum historischen Hintergrund von Staaten-
militante», llegó a recomendarle más tarde al konflikten. Paderborn: Schöningh 2000.
2) Véase, Heimo Hofmeister, Der Wille zum Krieg
Presidente Roosevelt incluso la construcción de
oder die Ohnmacht der Politik. Gotinga: Vanden-
la bomba atómica. La guerra es la «norma» en la
hoeck & Ruprecht 2001.
historia de la Humanidad, según el balance saca- 3) Barbara Ehrenreich, Blood Rites: Origins and
do recientemente por el historiador británico History of the Passions of War. New York: Owl
Michael Howard; la paz, por el contrario, es una Publishing Company 1998.
«invención».6 Kant, a quien debemos agradecer 4) Véase, Mary Kaldor, New and Old Wars: Organized

los fundamentos y la orientación moral de esa Violence in a Global Era. Stanford University Press
invención, conocía ya el carácter precario de su 1999.
5) Wolfgang Sofsky, Traktat über die Gewalt. Franc-
proyecto. Sobre la paz perpetua, le hace saber fort: Fischer 1996.
Kant desde el principio al lector, «es el título 6) Michael Howard, The Invention of Peace: Reflec-
satírico sobre el cartel de aquella fonda holan- tions on War and the International Order. New
desa en el que estaba pintado un cementerio.» Haven and London: Yale University Press 2001.

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Totalitarismo y religión política
Sobre los regímenes de terror modernos

Manfred Henningsen que en los regímenes totalitarios se realiza en el


nació en 1938, es Catedrático de Ciencias plano político, es la experiencia del desampa-
Políticas en la Universidad de Hawaii, ro.»1 Y aunque el lenguaje de Arendt deja entre-
Honolulu. ver la influencia de la filosofía de Heidegger,
hecho que, sin duda, irritó a Voegelin, el diag-

E
l comentario de Eric Voegelin a The Ori- nóstico de anomia existencial que ella establece
gins of Totalitarism (1951) es mencionado para la modernidad, es compartida plenamente
regularmente en la creciente bibliografía por Voegelin.
que existe sobre Hannah Arendt, ya que La similitud existente entre las posiciones de
esta autora reaccionó en ese mismo número de Arendt y Voegelin se torna aun más clara cuan-
The Review of Politics de enero de 1953 con do se citan las notas de Arendt al «mal radical»,
una réplica que ha sido entendida como progra- pues en principio aquí la autora repite las
mática. Por lo general, la respuesta de Arendt es preguntas de la teodicea, con las cuales
interpretada como el rechazo de una crítica con- Voegelin, en 1938, concluyó su ensayo sobre
servadora, ya que la mayoría de los autores nor- Die politischen Religionen (Las religiones
teamericanos con una postura liberal de políticas). Allí Voegelin planteaba: «La creación
izquierda no puede explicarse de otra manera el de Dios contiene el mal, la grandeza del ser es
por qué Hannah Arendt se dignó siquiera a enturbiada por las miserias de la creación, el
responder a Voegelin. orden de la comunidad es erigido con odio y
42
Si uno vuelve a leer esta polémica entre sangre, con lamentos y en apostasía a Dios. A la
Arendt y Voegelin pasado medio siglo, llaman la pregunta cardinal de Schelling: ‘¿Por qué es
atención dos cosas: por una parte, resulta claro algo, por qué no es nada?’ le sigue otra: ‘¿Por
en qué medida ambos autores se asemejan en qué es como es?’ – la pregunta de la teodicea.»2
su comprensión de los regímenes de terror tota- A diferencia de Voegelin, Arendt escribió su
litarios. Por otra parte, también resulta claro por libro después del Holocausto y de las revelacio-
qué sus textos han seguido siendo relevantes. nes sobre el sistema de gulags soviéticos. Sus
Sus enfoques se revelan como intentos por esta- preguntas son más concretas y se refieren a los
blecer en forma teórica un balance del terror en sistemas de dominio totalitario que ella analizó:
el siglo XX. Ambos filósofos políticos de descen- La «creencia totalitaria» ha demostrado que
dencia alemana relacionaron las experiencias «todo puede ser destruido, también la esencia
formativas de su existencia intelectual y política de los seres humanos. Sin embargo, en su
con la comprensión histórica de la realidad esfuerzo por demostrar que todo es posible, los
humana. La similitud de los enfoques queda un regímenes totalitarios han descubierto sin
tanto oculta debido a que Arendt se opone al saberlo que hay un mal radical que los hombres
intento de Voegelin de analizar los movimientos no pueden castigar ni perdonar. Cuando lo
de masas totalitarios como movimientos sagra- imposible es hecho posible, se torna en algo
dos sustitutos de la religión. Sin embargo, en el absolutamente incastigable e imperdonable que
capítulo final del libro sobre el totalitarismo, ya no puede ser comprendido ni explicado por
Hannah Arendt habla de la experiencia existen- los motivos malignos del interés propio, la codi-
cial que ha acompañado a su vez el surgimiento cia, la envidia, el ansia de poder, el resentimien-
y la expansión social de esos movimientos. «La to y la cobardía o todas las demás cosas que
experiencia básica de la convivencia humana, puedan existir y ante las cuales, por tanto, todas

GOETHE MERKUR
las reacciones humanas son igualmente impo- una suerte de seguro contra la permanencia de
tentes.» un régimen totalitario. Arendt no estaba de
Voegelin se sintió consternado ante el comen- acuerdo con este constante recurrir a la natura-
tario de Arendt de que los ideólogos habían leza invariable del ser humano, pero sus cantos
destruido también la naturaleza de los seres a la libertad amenazada por el totalitarismo se
humanos, y la acusó de capitular intelectual- remiten a la misma imagen del hombre.
mente ante la imbecilidad de los ideólogos. Sus polémicas terminaron de hecho con el
Su caracterización de los proyectos de terror libro de Hannah Arendt sobre el proceso de
totalitarios no se diferenciaba en lo esencial de Eichmann (1963) y las conferencias de Voegelin
la suya propia, pues él tampoco se dio por satis- sobre Hitler und die Deutschen (Hitler y los
fecho con el antiguo modelo del tirano a la alemanes) (1964), pues la tesis de la «banalidad
hora de describir los regímenes totalitarios. Fue del mal», formulada por Arendt a la vista del
precisamente Voegelin quien enfatizó el rasgo acusado Eichmann, fue retomada por Voegelin
metastásico en el pensamiento moderno y lo en sus conferencias de Munich. Voegelin habla-
asoció con la voluntad de los intelectuales de ba de la estupidez de la chusma, y se refería con
transformar totalmente el mundo. Su crítica no ello al embotamiento intelectual de una socie-
convenció a Arendt, pero tampoco impidió que dad y de sus élites, lo cual permitió que Hitler
ambos matuvieran un estrecho contacto hasta la llegara al poder. Esta coincidencia entre Arendt
muerte de Arendt en 1975. Este contacto esta- y Voegelin acerca de la predisposición antropo-
ba en correspondencia con la coincidencia de lógica de los nazis y sus seguidores superó todas
ambos en considerar al totalitarismo como un sus divergencias de principios de 1953: todavía
fenómeno que pertenecía a la configuración de en la bibliografía sobre el totalitarismo no se ha
43
la modernidad. Para Voegelin, los comentarios divulgado esta coincidencia de criterios, ya que
de Arendt acerca de la cualidad específica del Arendt ha sido identificada fundamentalmente
mal en la modernidad iban demasiado lejos, aun con el análisis histórico de los regímenes totali-
cuando él nunca pusiera en duda el sentido de tarios y con el perfil de Eichmann, mientras que
esa interpretación. Arendt escribió: «Por eso no Voegelin, por su parte, ha sido visto como el
tenemos nada en qué basarnos para comprender autor de Las religiones políticas. Sin embargo,
un fenómeno que, sin embargo, nos enfrenta todavía hoy existen enfoques de carácter
con su abrumadora realidad y destruye todas las programático que intentan superar la oposición
normas que conocemos. Hay sólo algo que pare- entre el análisis de estos regímenes y una
ce discernible: podemos decir que el mal radical legitimación sustituta de la religión. La obra de
ha emergido en relación con un sistema en el Michael Burleigh, The Third Reich (2000) y su
que todos los hombres se han tornado igual- fundación de la revista Totalitarian Movements
mente superfluos. Los gobernantes totalitarios and Political Religions, constituyen ejemplos de
creen en su propia superfluidad tanto como en esa síntesis.
la de los demás.» Pero el ejemplo de Burleigh demuestra tam-
Arendt y Voegelin creían que los regímenes bién las dificultades para establecer tales
totalitarios no poseían larga vida. Aunque el síntesis. Pues si bien es cierto que su libro sobre
dominio totalitario parecía irradiar en todo el el Tercer Reich promete explicar el régimen
mundo una fuerza de atracción asombrosa, los nacionalsocialista a partir del círculo de ideolo-
factores para su autodestrucción radicaban en la gías sustitutas de la religión, en realidad esa
negación de la naturaleza humana. El «saber promesa queda incumplida, y su presentación
primigenio en torno a la naturaleza humana y a de la historia del Tercer Reich no se diferencia
la vida del espíritu» representaba para Voegelin en lo esencial de otros ensayos históricos. Esta

GOETHE MERKUR
situación no debería sorprendernos, ya que el espíritu que pretendía renovar la herencia de la
núcleo ideológico de la autocomprensión nacio- Antigüedad contra los fanáticos de la religión. Al
nalsocialista, determinada exclusivamente por contrario, ellos, en opinión de Voegelin, estaban
Hitler y por su círculo íntimo3, no podía ser poseídos por la misma voluntad de poder, la
trasladada en ningún modo directamente y sin pleonexia: insaciabilidad y arrogancia. De Moro
fricciones a la práctica de la realidad del y de Erasmo, Voegelin plantea: «Se trata del
régimen. Las dificultades de la transmisión eran mismo demonismo del poder sin la gracia del
notorias. Para evitarlas, los ejecutores del espíritu, como en Maquiavelo, sólo empeorado
régimen comenzaron a inventarse sus propios porque está disfrazado de un ideal. Con ello, el
argumentos legitimatorios y a instalarse en concepto de Moro cobra una significación
correspondencia dentro del aparato destructivo. general mucho mayor que la que pudo tener
La cercanía al poder era suficiente para perso- cualquier materialización de sus propuestas por
najes como Eichmann. Lo que tornaba banales parte del imperialismo británico. Moro tiene el
sus existencias era que ellos hacían realidad el dudoso mérito histórico de haber planteado por
mal sin necesidad de preocuparse por ello. Tales primera vez de manera íntegra la pleonexia del
personajes vivían en la segunda realidad de los juicio secular – justicia y moral.»4
ideólogos, ya que habían perdido el contacto Para Voegelin, con Moro comienza a perfilar-
con la primera o, sencillamente, nunca lo se «el primer síntoma palpable de la gran enfer-
habían tenido. medad espiritual que aquejó a la civilización
Los regímenes totalitarios fueron engendros occidental en los siglos posteriores». Aun cuan-
mentales de algunos ideólogos. No importa tan- do fueron los españoles, con su imperialismo
to cómo se denominen esos engendros –religión colonial, los primeros en intentar legitimar su
44
política, religión sustituta, apocalipsis, ideología pleonexia con los escritos de Vitoria, la Utopía
o segunda religión–, en su esencia todos son de Moro muestra «el problema de la desintegra-
determinados por la voluntad megalómana de ción espiritual incluso en un estado bastante
crear una nueva realidad. Los mundos imagina- más avanzado que cualquier otra obra de
dos establecidos por los ideólogos del siglo XX, Maquiavelo o Erasmo, ya que aquí la pleonexia
vinieron a ocupar el lugar de la primera realidad. pasa de los príncipes a la comunidad como tal.»
Esa suplantación de la realidad hecha por los Voegelin llega a una sorprendente conclusión:
ideólogos tuvo consecuencias criminales para «La obra de Moro se convierte con ello en la
millones de personas en las sociedades totalita- primera expresión de un pueblo que se coloca a
rias. Desde muy temprano, en su obra History of sí mismo como modelo de toda la Humanidad.
Political Ideas –que Voegelin comenzó a escribir Lo reitero: Moro no es la causa de lo que luego
en los Estados Unidos durante la Segunda sucedió en la historia real, pero en su obra
Guerra Mundial y que ahora ha sido publicada vislumbramos ya un reflejo del ámbito interna-
en los ocho tomos de sus Collected Works– este cional e intercivilizatorio de la política, en el que
autor ya se había ocupado de la autocompasión cada cual tiene un ideal como el de ‘Utopía’ y,
megalómana de los intelectuales europeos. Sus en consecuencia, se siente en el derecho de
capítulos sobre el humanismo de la era moder- establecer para los otros los principios de la
na, que se ocupan, entre otros, de Tomás Moro, justicia –con la consiguiente racionalidad de la
Erasmo, Francisco de Vitoria y Maquiavelo, atri- guerra al servicio de un ideal. Por tanto, la
buyen el síndrome de la toma del poder por par- importancia histórica de Moro la vemos en el
te de la ideología a esa fase del Renacimiento. hecho de que en su Utopía podemos observar la
Para Voegelin, los intelectuales del Renaci- formación de un complejo de sentimientos e
miento no representaban un selecto círculo del ideas que en los siglos siguientes se convertirá

GOETHE MERKUR
en un factor decisivo de la historia occidental. Voegelin llevó el debate sobre el terror totalita-
Las crueldades verdaderamente cometidas por rio otra vez al centro de la fantasía intelectual
el imperialismo colonial de Occidente, por el en la que nacen las visiones ideológicas de los
nacionalsocialismo y el comunismo, constituyen mundos nuevos. El enfoque de Voegelin permi-
el punto final de un proceso cuyos inicios están te diagnosticar la megalomanía de figuras como
marcados por la crueldad lúdica del intelectual Lenin y Stalin, Mussolini y Hitler, Mao y Polpot
humanista.» y verla como un síndrome comparable. Este
Voegelin continúa su ataque contra Moro carácter comparable es rechazado por los
atacando a los filósofos de la Ilustración y a los pensadores de izquierda, los cuales, aunque no
intelectuales de su propia época. El principal pretendan reinstaurar la prohibición sartreana
rasgo megalómano que él reconoce en los pro- de los años cincuenta que impedía preguntar
yectos sociales utópicos desde el Renacimiento, acerca del terror en el gulag soviético, sí se resis-
es relacionado con los regímenes de fuerza ten a adoptar el concepto liberal de la política.
imperial que él no limita solamente a los El filósofo esloveno Slavoj Ži žek, cuyas expe-
regímenes totalitarios de derecha o de izquierda riencias en Yugoslavia debieron supuestamente
en el siglo XX, sino que extiende a los regímenes aproximarle al enfoque de Hannah Arendt,
coloniales occidentales desde el siglo XVI. En ese se opone al concepto de totalitarismo de la
sentido, la pleonexia se convierte en un mode- manera siguiente: «Desde el instante en que se
lo de fantasías de violencia al que están sujetos acepta el concepto ‘totalitarismo’, uno se ubica
todos los regímenes de fuerza de la era moder- inequívocamente en el horizonte liberal-demo-
na. Como Hannah Arendt, que en su obra sobre crático. Lo que este libro afirma es por tanto que
el totalitarismo entiende el imperialismo colo- el concepto de ‘totalitarismo’ no es en modo
45
nial como una anticipación del poder totalitario, alguno un concepto teórico eficaz, sino una
también Voegelin ve a los autores intelectuales suerte de recurso de urgencia: en lugar de ayu-
de la violencia ideológica no sólo en el siglo XX. darnos a pensar, de forzarnos a ver con nuevos
En su opinión, la arrogancia de las fantasías ojos la realidad histórica, nos libera del deber de
ideológicas comienza en el siglo XVI, con la pensar o nos impide incluso activamente el acto
conquista y destrucción ibérica de la América mismo de pensar.»5 Ži žek no explica por qué el
precolombina, que halló su justificación en una concepto de totalitarismo ha de impedirnos
legitimación universal y cristiana disfrazada de reflexionar sobre la realidad. Su crítica se agota
derecho natural. en el resentimiento ante una política que él
Las tesis de Voegelin intentan establecer una parece identificar con la superestructura simbó-
relación entre los regímenes de fuerza y sus res- lica del capitalismo. Se niega a admitir el hecho
pectivas estrategias de legitimación ideológica. de que la política «liberal-democrática» denun-
No es éste el lugar para debatir si siempre lo ciada por él, es siempre mejor que cualquier
consiguió de manera convincente o si, como en variante de régimen totalitario, sea éste de
el caso de Moro y Erasmo, sus argumentos no izquierda o de derecha.
convencen. Moro, por ejemplo, no se identifica El rechazo de Ži žek del concepto de totalita-
con el modelo social de los utópicos, sino que rismo apunta hacia el centro de una crítica que
declara inequívocamente cuáles eran las causas no se da por satisfecha con una explicación
de su fracaso. La superbia, la arrogancia huma- política, sino que toma en serio a los ideólogos
na, es entendida por Moro al final de Utopía totalitarios como creadores de un mundo
como un obstáculo decisivo contra la materiali- nuevo. Para Arendt y Voegelin, los regímenes
zación del propio modelo utópico. A pesar de totalitarios del siglo XX fueron algo más que
todas las objeciones críticas, sin embargo, dictaduras radicales. Los fundadores ideológicos

GOETHE MERKUR
de tales regímenes se sentían elegidos por la acuerdo el pensamiento sobre el Holocausto con
Historia para crear de nuevo el mundo. Esta el concepto de totalitarismo.
concepción del totalitarismo le depara muchas La insistencia de Bauer en la tesis de la singu-
dificultades a los sociólogos e historiadores laridad del Holocausto no está contaminada con
contemporáneos, ya que no pueden imaginar los argumentos convencionales. Bauer rechaza
que existan ideólogos megalómanos de tal la tesis de Goldhagen de que los alemanes esta-
constitución mental, y mucho menos que éstos ban predeterminados al Holocausto debido a un
puedan ejercer su dominio. Para Wolfgang antisemitismo profundamente arraigado en su
Wippermann, historiador del concepto totalita- cultura. Dice Bauer: «En el siglo XIX no existía
rismo, Arendt y Voegelin plantearon «interesan- en Alemania ninguna norma general antisemita
tes» y «agudas» interpretaciones, pero éstas y criminal.»7 Para él, el llamado «furor teutoni-
«sirven de muy poco [...] a la hora de analizar cus, una forma de violencia extrema o de sadis-
concretamente las formas de funcionamiento de mo casi genética, típicamente alemana», no es
los Estados totalitarios del pasado más reciente. más que una leyenda. En la ejecución de la vio-
Es por eso que esas interpretaciones no han sido lencia antisemita, los alemanes no fueron más
casi aplicadas en los estudios concretos sobre el brutales que otros europeos. Ni la brutalidad ni
comunismo y el nacionalsocialismo»6. El hecho la tecnología moderna son para él argumentos
de que esas interpretaciones no hayan sido suficientes para sostener la tesis de la singulari-
«aplicadas» podría radicar en el silencio intelec- dad genocida del Holocausto. Las abundantes
tual de los investigadores, que se han puesto de alusiones que hay en su libro respecto a otros
acuerdo para no formular preguntas de sentido. regímenes del siglo XX, culminan en la afirma-
Wippermann también aboga por «mantener ción siguiente: «El horror del Shoah no radica
46
distancia de las comparaciones», ya que es pre- en que sea una desviación de las normas huma-
ciso «tener en cuenta las diferentes premisas y nas, sino precisamente en que no fue ése el
los objetivos ideológicos opuestos de los distin- caso.» Pero ¿por qué Bauer insiste en la tesis
tos regímenes totalitarios». Según Wippermann, de la singularidad del Shoah, a pesar de que
una nueva teoría del totalitarismo tendría «que rechaza todos esos argumentos convencionales
hacer justicia a la significación histórica del esgrimidos habitualmente para establecer una
Holocausto y no debiera suscitar ni favorecer las diferencia histórica cualitativa y advierte sobre
comparaciones igualadoras entre los criminales el peligro de que éste se repita, «ya no con los
de cada uno de los totalitarismos. Nos lo prohi- alemanes como victimarios y los judíos como
be el respeto a las víctimas.» En ningún momen- víctimas, sino en cualquier otra parte»?
to queda claro por qué el respeto a determina- Para Bauer, en el Holocausto se pone de mani-
das víctimas debe prohibirnos establecer fiesto al mismo tiempo un universalismo negati-
comparaciones entre los distintos regímenes de vo, la voluntad de destruir a todos los judíos y
terror. A no ser que Wippermann pretenda todo lo que los judíos representan en el mundo
sugerir la existencia de una jerarquía de las occidental. «Puesto que los alemanes pretendían
víctimas que corresponda a su conciencia sobre seriamente dominar no sólo Europa, sino el
la culpabilidad alemana, a sus preferencias mundo entero, ya fuese de manera directa o a
ideológicas y a su perspectiva eurocéntrica. El través de aliados, ello significaba que los judíos
historiador israelí Yehuda Bauer, que promueve debían ser perseguidos finalmente en todo el
los estudios comparados sobre los genocidios mundo. La famosa expresión de Hitler de que
y no admite ninguna jerarquización de las combatiendo a los judíos no hacía otra cosa que
víctimas, esclarece en su libro Rethinking the cumplir los designios del Señor, tenía claras
Holocaust por qué resulta tan difícil poner de implicaciones universales. Realmente, el antise-

GOETHE MERKUR
mitismo fue exportado desde Alemania a todas sobre la esencia antioccidental del nazismo
partes. Este carácter global del exterminio fueron un comienzo para introducir la dimen-
intencional de los judíos, no tiene parangón en sión simbólica en los estudios comparados de
la historia de la Humanidad.» Si Alemania los genocidios.
hubiese ganado la guerra, ese proyecto sin El universalismo negativo de la destrucción,
precedentes se habría realizado a una escala que Bauer identifica como núcleo ideológico del
universal. movimiento nazi, es característico de todos los
Bauer no puede fundamentar empíricamente movimientos totalitarios de la era moderna.
su tesis sobre el potencial alcance global del pro- Nada caracteriza mejor la ceguera ideológica de
yecto destructivo de los nazis contra los judíos. la izquierda que no querer reconocer esto. El
Los argumentos que le llevan a su afirmación Libro Negro del Comunismo, que desde 1997
especulativa parecen sin embargo convincentes ha suscitado bastante inquietud en el bando de
cuando habla de la «rebelión» de Hitler «contra la izquierda, nos impide eludir el síndrome
la humanidad»: «Yo iría más lejos, y me atrave- terrorista y no compararlo con otros cuadros
ría incluso a afirmar que la rebelión nazi contra patológicos. La exhortación a comparar no está
el humanismo, el liberalismo, la democracia, el motivada solamente por una mera economía del
socialismo, el conservadurismo y el pacifismo ha mal, sino que es dictada por la abrumadora
sido en la Historia el intento más radical, más evidencia de la voluntad ideológica por cambiar
novedoso y revolucionario de transformar el la realidad, la cual se pone de manifiesto en
mundo.» La rebelión de los nazis fue un levan- todos los regímenes revolucionarios del siglo XX,
tamiento contra las raíces antiguas y modernas en textos que legitiman ideológicamente accio-
de la civilización occidental, y los judíos eran nes criminales. Esa voluntad de practicar opera-
47
sus representantes. «En mi criterio, la agresión ciones quirúrgicas en las estructuras de la reali-
de los nazis contra los judíos, vistos estos dad no es en ningún modo una prerrogativa de
últimos como los portadores simbólicos y los nazis. Ella forma parte también, desde la
tradicionales de los valores y la herencia que el Revolución de Octubre de 1917, de la auto-
nacionalsocialismo pretendía destruir, poseía comprensión de los revolucionarios comunistas.
una lógica interna. Esto podría ser un factor Ya en 1951, Albert Camus, en su ensayo
importante para la definición del Shoah.» L’homme révolté, destacaba la equivalencia
Probablemente, Arendt y Voegelin hubiesen existente entre las versiones del terror de
descubierto de inmediato una laguna importan- izquierda y de derecha. Allí, el autor de El mito
te en las reflexiones de Bauer sobre el de Sísifo no dejaba lugar a dudas sobre cómo las
Holocausto: este autor no se interesa particular- revelaciones sobre el terror en los campos de
mente por los regímenes de terror totalitario de exterminio alemanes y en el gulag soviético lo
la izquierda. Como sucede con la mayoría de los habían impulsado a establecer un ajuste de
estudiosos del Holocausto, la perspectiva com- cuentas intelectual con cualquier legitimación
parada de Bauer también se agota en alusiones, especulativa del terror. Su ensayo tenía una
y ni siquiera intenta desarrollar empírica o intención universal y así fue comprendido des-
teóricamente una comparación. Si hubiese de sus primeras frases: «Hay crímenes de pasión
extendido a la izquierda revolucionaria sus tesis y crímenes de lógica. La frontera que los separa
sobre el ataque de los nazis a la civilización es incierta. Pero el Código Penal los distingue,
occidental, habría podido presentar un catálogo bastante cómodamente, por la premeditación.
igualmente universal en el caso de la izquierda. Estamos en la época de la premeditación y del
Esta comparación le habría obligado a analizar crimen perfecto. Nuestros criminales no son
el concepto de totalitarismo. Las observaciones ya esos muchachos inocentes a los cuales uno

GOETHE MERKUR
perdonaba y tenía que amar. Por el contrario, experiencia del Holocausto contiene una signi-
son adultos, y su coartada es irrefutable: es la ficación mística que lo aparta del contexto de las
filosofia, que puede servir para todo, hasta para comparaciones.
convertir a los asesinos en jueces.» El intento El Holocausto, concebido por los nazis a
por reprimir los argumentos de Camus, iniciado partir de razones ideológicas claramente demos-
por Jean-Paul Sartre, Maurice Merleau-Ponty y trables, es mistificado por Lanzmann como una
el ambiente izquierdista parisino, y comentado experiencia de fe de las víctimas judías. Esta
luego por Camus en sus diarios, alcanzó un mistificación de una experiencia que han sufri-
éxito relativo hasta la publicación del libro de do todas las víctimas de regímenes genocidas
Alexander Solchenitzin Archipiélago Gulag del siglo XX y que le ha costado la vida a millo-
(1973). Con esos tres volúmenes sobre el siste- nes de personas, le otorga al Holocausto una
ma soviético de campos de internamiento, se dimensión simbólica específica. Aun cuando el
eliminó el tabú izquierdista que impedía hacer judío ateo Lanzmann tiene dificultades para dar
comparaciones sobre el terror totalitario, al continuidad a la historia simbólica espiritual del
menos en Francia. pueblo judío, con su documental Shoah este
La oposición de la izquierda a aceptar la equi- director crea una nueva base de experiencia. El
valencia del terror nunca fue superada del todo. Shoah sustituye la historia simbólica tradicional
Un discípulo de Sartre, Claude Lanzmann, de los judíos, basada entre otras cosas en los
quien como su profesor no posee antenas reli- libros del Antiguo Testamento, en las interpre-
giosas, se desplayó después de haber alcanzado taciones de los rabinos y en las celebraciones
celebridad con su documental titulado Shoah de la memoria ritualizada en la sinagoga. La
(1985), de nueve horas y media de duración, en memoria simbólica del Shoah es declarada por
48
curiosos gestos de rechazo que culminaron Lanzmann, con su documental, como una base
siempre constatando que es obsceno pretender de experiencia mística. Simone de Beauvoir,
explicar el Shoah. En una entrevista concedida quien con su novela Les Mandarines, de 1954,
al periodista norteamericano Ron Rosenbaum, participó del lado de Sartre en la lucha de los
Lanzmann aseguraba: «Cuando se empieza a intelectuales parisinos contra Camus, escribió
aclarar y responder la pregunta del por qué, uno un prólogo al texto de la película que se ha
tiende, lo quiera o no, a buscar justificaciones. convertido él mismo en un documento místico:
La propia pregunta revela su obscenidad: ¿Por «No resulta fácil hablar de Shoah. Esta película
qué son asesinados los judíos? Porque no existe tiene algo de mágico en sí misma, y la magia no
respuesta alguna para la pregunta del por qué.»8 puede explicarse.»9 A pesar de este aura de
El carácter inexplicable del Holocausto, que conjura, Beauvoir se deshace en cumplidos para
Lanzmann extiende a todos los aspectos de la con su amigo Lanzmann, cuando al final reco-
historia del Tercer Reich y de su personal gober- noce, como cualquier crítico de cine, que en el
nante, presenta este proyecto destructivo como caso del filme Shoah se trata de una «auténtica
algo único e imposible de ser aclarado. A una obra maestra». Al parecer, de la mística a la
pregunta de Rosenbaum sobre si eran condena- apología no media un trecho demasiado largo.
bles todos los intentos por escribir o reflexionar En ambos casos, a los críticos les resulta difícil
sobre Hitler, Lanzmann respondió: «Creo que atreverse a hacer una comparación con otros
debieran ser condenados. Todos.» Con esa regímenes de terror. La memoria del Holocausto
respuesta se rechaza todo intento por explicar a se ha convertido en una religión sustituta de los
Hitler y el nacionalsocialismo, así como empren- judíos secularizados en el mundo occidental.
der cualquier comparación con los regímenes de Este paso que va de la realidad genocida del
terror de la izquierda. La singularidad de la siglo XX a la mistificación de la memoria del

GOETHE MERKUR
Holocausto, ha transitado sobre todo en los con el sentido de los genuinos metarrelatos de
Estados Unidos por un proceso sorprendente, todas las civilizaciones; son más bien regímenes
como lo describe Peter Novick en su libro The de hibridación y de una fantasía delirante.
Holocaust in American Life (2000). La referen- Merkur, no. 637, mayo del 2002
cia de identidad simbólica al Holocausto es tan
intensa entre los más de 250 000 hijos de sobre-
vivientes de esa masacre, que para muchos de
ellos la relación con la Alemania contemporánea
está tan marcada por el eslogan del «Never
again» que, según un reporte periodístico de
diciembre del 2001, se niegan «a comprar
productos alemanes, a viajar a Alemania o a
tener algo que ver con alemanes.» Aquí se ve
hasta qué punto puede ser ideológica la esen-
cialización de una experiencia; experiencia que,
por cierto, estos judíos norteamericanos no han
tenido – mientras el desplazamiento de sentido
simbólico que ellos experimentan por esta vía
tiene consecuencias para el entendimiento no
sólo del Holocausto. El impulso generador de
identidad proveniente de la memoria del
Holocausto protege de todas las otras compara-
49
ciones que ponen en peligro la tesis de la singu-
laridad. El Holocausto, cuya singularidad es una
cualidad que refuerza la identidad judía, debie-
ra representar al mismo tiempo la experiencia
universal del terror genocida.
Mientras más la comunidad judía occidental
entienda el Holocausto como una experiencia 1) Hannah Arendt, Elemente und Ursprünge totaler
identitaria simbólica, menos mantendrá esa Herrschaft. Francfort: Europäische Verlagsanstalt
experiencia su significación universalista. Ese 1955.
interés en el sentido simbólico es entendido por 2) Eric Voegelin, Die politischen Religionen. Munich:

las poblaciones de víctimas no occidentales Fink 1993.


3) Véase, Claus-E. Bärsch, Die politische Religion
como una obsesión eurocéntrica, que privilegia
des Nationalsozialismus. Munich: Fink 1998.
las víctimas y los victimarios europeos entre 4) Eric Voegelin, «Die spielerische Grausamkeit der
todas las otras circunstancias civilizatorias. Esta Humanisten». Munich: Fink 1995.
obsesión sólo puede ser superada si a través de 5) Slavoj Ži žek, Did Somebody Say Totalitarianism?
una labor de comparación histórica se hace Londres: Verso 2001.
visible la amplitud de la experiencia genocida. 6) Wolfgang Wippermann, Totalitarismustheorien.

Ese universalismo de las víctimas desde una Darmstadt: Primus 1997.


7) Yehuda Bauer, Die dunkle Seite der Geschichte.
perspectiva occidental, distorsiona la perspecti-
Francfort: Jüdischer Verlag 2001.
va humana universal e impide que se reconozca 8) Ron Rosenbaum, Explaining Hitler. New York:
la falsa conciencia simbólica que comete sus Random House 1998.
excesos en todos los regímenes de terror. 9) Simone de Beauvoir, La mémoire de l’horreur,

Porque esos regímenes no tienen nada que ver en: C. Lanzmann, Shoah, Paris: Fayard 1985.

GOETHE MERKUR
Comunicación grotesca después
del 11 de septiembre del 2001
Jochen Hörisch universal contra el islam que se agrava hoy de
nació en 1951, es profesor de Nueva Filología manera dramática. También en ese sentido los
Alemana y de Análisis cualitativo de los nazis prepararon el terreno mucho tiempo
medios en la Universidad de Mannheim. antes, ya que pretendían lograr una victoria final
En el año 2001 apareció su libro Der Sinn sobre la milenaria historia acerca de un complot
und die Sinne. Eine Geschichte der Medien. mundial de los judíos.
Pero ya se sabe que resulta imposible no

L
os terroristas «tradicionales» han sido y son comunicarse. Eso también lo saben los terroris-
gente extremadamente ávida de comuni- tas. Es por eso que en lugar de explicaciones
cación. Para ellos, sus actos terroristas responden con actos terroristas cuyo contenido
constituyen aportes funcionales para una simbólico (según el gusto de cada cual) alterna
economía de la atención que atrae el foco de entre el énfasis más grandilocuente o el más
interés de la opinión pública hacia un propósito burdo. El contenido simbólico de los objetivos
programático. No es éste el caso de los terroris- del terror puede ser identificado con absoluta
tas agrupados en torno a Osama Bin Laden. claridad por cualquier habitante de la Tierra
Ellos no envían a su enemigo ningún mensaje medianamente informado. Tal contenido se
semánticamente distintivo. Las razones para explica a sí mismo sin necesidad de palabras.
este rechazo de la comunicación son obvias. Uno de los edificios destruidos fue el del
Comunicarse con el enemigo significaría reco- Pentágono, un paradigma del poderío militar
50
nocerle básicamente y atribuirle posibilidades de global de los Estados Unidos, lo que hace de él
comprensión. Y es eso precisamente lo que no un objetivo de ataque funcional y en ese senti-
puede suceder. Porque tal cosa implicaría parti- do «razonable» no sólo a partir de una lógica
cipar en la cultura «occidental» del debate y terrorista, sino también de una lógica militar
buscar aprobación, lo que a su vez significaría clásica. Es también por eso por lo que no resul-
tratar de ganar el consenso de una mayoría ta muy difícil comprender por qué el ataque
democrática. Los descomunales ataques terro- al Pentágono no ocasionó en el mundo tanta
ristas del 11 de septiembre no constituyen en conmoción. Sin embargo, también fueron des-
ningún modo un sucedáneo condensado de esa truidas las Torres Gemelas del Centro Mundial
búsqueda de debate. Ellos no constituyen tan del Comercio en Manhattan, es decir, en la
sólo rechazos semánticos, sino también recha- capital del multiculturalismo.
zos de la semántica. Son rechazos grotescos a En esta reedición «exitosa» del semifracasado
todo intento de comunicación. ataque dinamitero perpetrado en febrero de
Quien lo desee, puede traspolar esto a una 1993, perdieron la vida en las Torres Gemelas
fórmula del psicoanálisis: desde el punto de varios miles de personas de ambos sexos, de
vista de la historia del terrorismo, a principios distinto color de piel, de religiones y edades
del tercer milenio ha surgido, en lugar de una distintas. Precisamente ese objetivo posee una
comunicación obsesiva y neurótica, un rechazo fuerza simbólica comprensible para cualquier
psicótico de la comunicación. No en vano los persona y resulta apenas insuperable: bajo el
terroristas del 11 de septiembre representan esa signo del dinero y del comercio internacional
teoría del complot en dimensiones epocales y sucede lo que para cualquier fundamentalista
globales hasta ahora desconocidas. Según esta significa el horror por antonomasia: por encima
teoría, desde hace siglos existe un complot de todo límite biológico o cultural, allí la gente

GOETHE MERKUR
se relaciona entre sí de una manera notable- de septiembre del 2001 fue en Occidente tan
mente pacífica, admitiendo sinceramente que lo vívida, tan divergente, tan autocrítica y comple-
que les importa es el beneficio y el mérito ja como si pretendiera hacer competencia al
propios, y no servir a una idea superior. rechazo comunicativo del bando terrorista.
Según la lógica simbólica del terror funda- Las paradojas ya no tan inofensivas que
mentalista, a esa gente debería quitársele la pueden derivarse de estas batallas semánticas,
vida, es más, sería necesario hacerlo. En las de estos intentos por elucidar una significación
«Instrucciones Espirituales» para los terroristas profunda detrás del horror, a fin de sacar de esta
suicidas se dice: «Todas las civilizaciones occi- masacre un sentido histórico-filosófico, se tor-
dentales que disfrutan de su poder son muy nan particularmente claras en un grotesco ensa-
débiles en su interior. No tengas pues miedo ni yo publicado en la revista Lettre International
temor si eres un fiel, porque los fieles sólo (no. 55, invierno del 2001) por Jean Baudrillard
temen a Dios Todopoderoso, que tiene el poder bajo el título de «El espíritu del terrorismo»1.
sobre todas las cosas. Los fieles creen en la Allí se dice: «Resulta completamente lógico e
certeza de que el infiel será vencido al final. inevitable que el incesante incremento de poder
Recuerda que Dios derrotará y vencerá a los de una potencia fortalezca el deseo de destruir-
infieles... Y como dijo Mustafá, uno de los segui- la, con lo cual esa potencia se convierte en
dores del Profeta, mata y no pienses en la cómplice de su propia destrucción [...] La caída
posesión de aquéllos que matarás. Porque eso simbólica de todo un sistema se produjo con
desviará tu atención del objetivo real de tus una complicidad imprevisible, como si las
acciones, y eso es peligroso para ti.» torres, al derrumbarse por sí solas, al cometer
Que textos involuntariamente cómicos como suicidio, hubiesen participado del juego a fin de
51
éste no sirvan para justificar de manera conclu- consumar el hecho.» La argumentación es
yente una masacre; que no haya para ello sorprendente. Recuerda el chiste de la abuela
ninguna justificación posible, se ha convertido que es empujada escaleras abajo al tiempo que
en uno de los lugares comunes para las muchas se le pregunta por qué va tan de prisa. De un
personas que se han referido al 11 de septiem- acto terrorista se hace un suicidio; la víctima,
bre – incluso entre quienes, al hacerlo, manifes- aunque no atentara contra sí misma, moriría de
taron una crítica claramente enérgica contra la todas formas muy pronto por degeneración; a
política de los Estados Unidos, la globalización lo que de todas formas está colapsando, se le
y la modernidad occidental. La paradoja es aplica la generosa eutanasia.
evidente: no existe nadie –ni siquiera entre De manera igualmente sorprendente e invo-
quienes perpetraron el atentado– que pudiera y luntariamente ridícula argumenta el director de
quisiera probar que esté justificado, desde cual- cine Mohsen Makhmalbaf en su ensayo «La
quier punto de vista que se le mire, incinerar y tragedia de Afganistán», que apareció publicado
asesinar al azar a pasajeros y víctimas inocentes; junto al texto de Baudrillard en el mismo núme-
sin embargo, esta masacre terrorista no sólo fue ro de Lettre International. Su informe sobre la
realizada, sino que cuenta con aprobación fran- desolada vida en Afganistán y su conclusiva –si
camente amplia en el mundo islámico. Por otra bien tajante– crítica a Occidente, culminan en
parte, están los intelectuales «occidentales» que una interpretación de la destrucción de las
le dictan al terrorismo islámico los motivos no imponentes figuras de Buda por el régimen
mencionados ni mencionables para esos crimi- talibán. El texto de Makhmalbaf, en su desespe-
nales ataques (con lo cual se ajustan de manera rada lógica simbólica, está emparentado grotes-
asombrosa a la lógica simbólica de los propios camente con la interpretación de Baudrillard de
terroristas). La comunicación interna sobre el 11 la caída de las Torres Gemelas: «He llegado a la

GOETHE MERKUR
conclusión de que las estatuas de Buda no han cristiana ortodoxa. También en este caso se
sido destruidas por nadie... se han derrumbado impone la sospecha de que existan una semán-
de vergüenza. De vergüenza por la indiferencia tica y una psicología que sufren trastornos pato-
del mundo hacia Afganistán. Se han destruido al lógicos: el verdadero agravio es que a pesar de
conocer que su grandeza no ha sido capaz de todo no surja un odio de Occidente por el islam.
hacer nada bueno.» También aquí, las contra- Ahora bien, ¿qué motivos tendría Occidente
dicciones internas no pasarían de ser sencilla- para odiar al islam, si desde hace siglos el
mente penosas y ridículas si no fueran tan alar- primero, por razones fáciles de comprender, no
mantes. Ya antes Makhmalbaf había criticado se siente amenazado en forma seria por este
una y otra vez no la indiferencia del mundo por último? Porque lo que sí está claro es que de
Afganistán, sino las permanentes intervenciones una cultura que alrededor del año 1000 había
de las distintas potencias occidentales en ese sido por tres siglos superior a la cultura cristiana
país – y lo había hecho de manera mucho más occidental en muchos sentidos, ha surgido una
convincente. El esquema psicológico de inter- formación desconsoladoramente estancada que
venciones intelectuales como las de Baudrillard en lugar de odio despierta más bien compasión.
o Makhmalbaf traduce al plano de lo psicológi- Es cierto que resulta dificil dilucidar las razones
co-colectivo la psicología individual de niños por las que se produjo esta interrupción del
brutalmente castigados, maltratados o violados: claro dinamismo de la cultura, la ciencia y la
según esa lógica perversa, cuando alguien es técnica islámica (también militar y atenta a la
castigado, violado o sufre algún trauma, es globalización). Pero tampoco sería falso afirmar
porque se ha hecho culpable de algo. «Si los con toda la imparcialidad debida que desde hace
asesinos odian a Occidente, entonces la culpa más de cinco siglos el mundo islámico es noto-
52
debe radicar, al menos en parte, en el objeto riamente improductivo – lo cual no sería un
odiado. De ese modo se produce la probada problema mayor si el islam no cultivara una
conversión en lo contrario, la cual justifica los imagen de sí mismo que insiste en su superiori-
medios a través de supuestas causas, atribuyen- dad dinámico-misionera sobre otras religiones y
do al asesinado la culpa por su propia muerte», culturas. Lo cierto es que hay muchos Premios
ha escrito Wolfgang Sofsky. Nobel judíos y muy pocos musulmanes. Hay
Gracias a Dios a ninguna mente occidental, mucha seriedad islámica y mucho humor judío.
ahora humillada y provocada, se le ocurre Sería una hipótesis muy poco convincente,
seriamente caer en la tentación de dejarse llevar incluso grotesca, decir que los culpables del
por la brutal lógica simbólica religiosa de los estancamiento de la parte islámica del mundo
terroristas y se propone destruir, por ejemplo, la son los Estados Unidos o Israel, teniendo en
Kaaba en La Meca. Pues precisamente, lo que cuenta que esos Estados existen sólo desde
los islamistas dispuestos a perpetrar esos actos 1776 y 1948, respectivamente. La fundamenta-
terroristas reprochan al Occidente, no existe, ción más original sobre el estancamiento de la
pero debe ser provocado obviamente por medio cultura islámica la ha dado el escritor, periodis-
de sistemáticos ataques terroristas: el odio de ta y cineasta de origen paquistaní Tariq Ali,
Occidente hacia el islam y el deseo irresistible actualmente residente en Londres. En la anto-
de llevar a cabo una cruzada contra él. Para pro- logía Wendepunkt 11. September 2, escribe:
bar esto, no hace falta aludir a la larga tradición «¿Por qué no hubo en el islam, a diferencia de
de la fascinación occidental por el Oriente. otras religiones universales como el cristianismo
Basta con referirnos al hecho reciente cuando la o el judaísmo, ninguna reforma? ¿Por qué no
OTAN estuvo del lado de los musulmanes alba- tuvimos en esa época una renovación? Esa
no-kosovares y bosnios en contra de una Serbia reforma habría tenido lugar si la cultura islámi-

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ca hubiese quedado intacta en Al-Andalus. (presentándola, por ejemplo, como una nave de
Porque la primera gran limpieza étnica de los locos que ha perdido su rumbo, o como una
Europa tuvo lugar en España, cuando judíos y época que está out of joint). Se necesitó y se
musulmanes tenían que convertirse al cristia- necesita quizás mucho tiempo para que se divul-
nismo o eran forzados a abandonar el país. gase la idea de que la era moderna es legítima
Europa estaba entonces enfrascada en formarse en un sentido funcional (no fundamentalista,
una nueva identidad, y no quería ‘presencia teológico). Pues no existió ni existe ninguna
extranjera’». Se trata de una argumentación que central ilegítima que ella haya liberado de
no deja de ser interesante, pero que entraña, manera impía.
por supuesto, varios riesgos de alto grado. Pues, Esta era moderna, peculiarmente desprovista
en primer lugar, ha transcurrido más de un mile- de sujeto, no está seriamente a disposición, ella
nio desde la sangrienta Reconquista, el tiempo no puede ser eludida ni siquiera al altísimo
suficiente para reiniciar los esfuerzos islámicos precio de la autodestrucción total y, en realidad,
para una reforma; en segundo lugar, porque lo no se le puede someter a revisionismos: en fin,
que ahora conocemos como la era moderna ella existe, si bien no de manera sencilla y llana,
europea, con todo su inmenso dinamismo, sí en forma inequívoca, no como producto de
comenzó precisamente poco después de la un complot de fuerzas malvadas (judíos, protes-
expulsión de los musulmanes de Europa. tantes, liberales, escritores, ilustrados, masones,
Granada fue conquistada en 1492 por fuerzas revolucionarios, capitalistas, científicos), sino
que, de hecho, eran muy apropiadas para ser como efecto de un proceso de diferenciación
presentadas bajo la abominable imagen del ene- funcional. Quien lo desee podrá caracterizar de
migo preferida por la Inquisición cristiana. Ese totalitaria a la era moderna, precisamente por
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mismo año, Colón desembarca sorpresivamente esa imposibilidad de ser eludida. Quien reaccio-
en las costas americanas; en 1498 Vasco de na a esto de forma totalitaria (ya sea, por
Gama encuentra la ruta por mar a las Indias; en ejemplo, en nombre de la raza, de la igualdad
1517, un monje alemán reacciona por una ínti- originaria o de Dios), se enreda en las peculiares
ma necesidad cristiana de reforma; y el criterio pero a la vez grotescas paradojas de la totalitaria
de que la Tierra no era el centro del cosmos crítica a la era moderna: movimientos que han
–articulado tempranamente en el islam, pero querido dar el golpe de gracia a las patologías de
luego rechazado–, comienza a divulgarse por la era moderna y de la modernidad, fueron tan
Europa, a paso lento pero seguro. específicamente modernos y estuvieron tan
Viajes marítimos, disputas teológicas, la for- obsesionados con la tecnología en la organiza-
mación de teorías cosmológicas: tres secuencias ción del crimen masivo como lo estuvieron,
no coordinadas –de varias posibles– de aconte- cada uno en su forma específica, los nazis, los
cimientos con efectos casi incontrolables. Desde estalinistas o los fundamentalistas islámicos.
esas fechas coincidentes, que significan todas Lo común a los movimientos militantes opues-
grandes agravios para esa sensación, demasiado tos a la era moderna y a la modernidad es que
segura, de estar en el centro o de poseer la no admiten precisamente aquello que hace
verdad revelada, existe la época que desde hace de ellas algo tan irresistible: la autocrítica y el
mucho tiempo llamamos «era moderna». Muy disentimiento interno, que son la otra cara del
pronto los contemporáneos estuvieron concien- humor y de la comicidad. El escritor Tariq Ali,
tes de que esta era moderna ocultaba en sí mis- que vive en Occidente, es –junto al poeta liba-
ma algunas patologías inmensas. Por lo tanto, la nés Abbas Baydoun, el poeta sirio Adonis y el
era moderna ha significado también, desde sus escritor Bassam Tibi, en cierta medida suscrito a
comienzos, la crítica humorística de sí misma este tema–, uno de los pocos intelectuales

GOETHE MERKUR
musulmanes que están dispuestos a buscar en la colectividad. A esto se le añade, en época
cultura propia razones para su improductividad reciente, una insana alianza con un mal enten-
alarmante, vergonzosa y humillante. El hecho dido programa de political correctness. Las
de que también él, en la lista de razones para la alusiones relativas a un islam que en su periodo
esterilidad islámica, mecione en primer lugar lo de esplendor fue en extremo expansivo y amigo
de un «complot occidental», da que pensar y de la globalización, o a un cruel tráfico de
nos hace al mismo tiempo una advertencia deci- esclavos en el Africa negra que sólo fue posible
siva. Obviamente, a diferencia de la tradición gracias a una excelente colaboración entre
cristiana-occidental, en el islam la autocrítica no negreros árabes y americanos; o decir, por ejem-
constituye un valor muy elevado. El prototipo plo, que para los musulmanes todos los fieles de
del hereje no convencional, del marginal, del religiones naturales son «perros infieles», que
rebelde que se burla de la autoridad dominante los fondos destinados al fomento de Palestina
tiene, tanto en la tradición judeocristiana como han desaparecido sistemáticamente en el clan
en la griega, un arriesgado prestigio e impresio- de Arafat, que la corrupción en los países árabes
nantes perspectivas de ser considerado la figura ha alcanzado simplemente proporciones ruino-
fundacional de un nuevo paradigma triunfante. sas, o que en ningún país islámico existe una
Sócrates y Cristo, Giordano Bruno y Spinoza, justicia independiente, elecciones libres ni
Lutero y Darwin, Freud y Einstein, Wagner y libertad de prensa, todas esas alusiones son
Brecht, al igual que Andy Warhol o Joseph consideradas por muchos en la actualidad como
Beuys encarnan en diferentes tipos de rango y impertinentes. Tampoco están presentes en el
valor el mismo prototipo: el del maraginal foco de atención de una autocrítica islámica
triunfante, crítico con sus propios orígenes, una siquiera rudimentariamente institucionalizada.
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especie entretanto en extinción. Y es que no existe esa autocrítica, como tampo-
La fiable fuerza dialéctica de la autocrítica co existe una cultura islámica del chiste capaz
–esa que le permite consolidar lo que critica y de romper determinados tabúes.
modificarlo a través de esa misma crítica– se ha Lo contrario sucede en la postmodernidad
divulgado en las democracias occidentales (aun occidental. Aquí la autocrítica es cultivada de tal
cuando esto haya costado trabajo). Y todo modo, que sólo llama la atención cuando apare-
dependerá mucho de que los Estados Unidos, ce de una forma tan grotesca como en los
en la actual situación de nerviosismo, la cual tal planteamientos de Baudrillard antes citados. La
vez se extenderá todavía por mucho tiempo, crítica a la política exterior norteamericana es
consiga mantenerse fiel a ese principio. Desde el tan convincente y está tan difundida, que no se
punto de vista político-teológico, nada hay más dice ya nada original cuando se habla de ella
delicado que destruir a los herejes. Quien exclu- nuevamente. Tampoco aquí puede pasarse por
ye la oposición, y con ella a lo que es diferente alto una paradoja en el nivel del discurso. Los
de uno, se excluye a sí mismo. El colapso del más renombrados críticos occidentales en mate-
Bloque Comunista ha ofrecido un prueba más ria de política, economía y cultura occidental,
–en ese caso megalómana– de este principio presentan la autocrítica como una virtud y lo
sobre el cual Hegel reflexionó tan profunda- hacen de una manera tan impresionante, que
mente. Apenas se hallarán en el islam intentos precisamente a través de ellos se pone de
destacados por establecer un culto de la crítica manifiesto de manera clara cuán huérfanos de
y de la autoironía que no deje fuera lo propio. argumentos están la cultura islámica y los
Ni siquiera los hechos, que apenas pueden cues- intelectuales árabes. Y no es para extrañarse:
tionarse seriamente, son atendidos en el islam, la posibilidad que tienen para articularse sin
sino más bien dejados al buen criterio de la peligro para el cuerpo y para la vida sólo la

GOETHE MERKUR
encuentran con frecuencia emigrando a países concepto opuesto al discurso que enfatiza el
de Occidente. La tesis de Arundhati Roy, plan- disentimiento es sencilla y llanamente la quiebra
teada en el diario Frankfurter Rundschau del 26 del discurso, el con-curso. En la idea islámica de
de noviembre del 2001 y según la cual con el la umma ello encuentra una de sus más cómicas
desplome de las Torres Gemelas también se ha encarnaciones: allí discuten los que insisten en
desplomado en Occidente la libertad de expre- la concordia – y lo hacen de manera grotesca.
sión, carece de evidencias. Al revés: esa tesis es Este escueto examen de la superioridad fun-
grotesca; debiera agradecerse a cabezas pensan- cional del disentimiento sobre el consenso, y de
tes como las de Susan Sontag y Arundhati Roy, la comicidad sobre la seriedad, tampoco lo tiene
Harold Pinter y Jean Baudrillard, Walter Jens y fácil en la historia del pensamiento europeo más
Günter Grass, el que ellos, con su persistencia reciente. La historia de las ideas de la Europa
en el ejercicio de la crítica, representen un moderna, y lamentablemente también la de sus
motivo de vergüenza para el fundamentalismo instituciones, podría escribirse como la historia
islámico, probando así la culpabilidad de éste de intentos sistemáticamente fracasados por
último al ser una secta que no está intelectual- restablecer una unidad ya erosionante o por
mente capacitada para entrar en una polémica. hacer reales las fantasmagorías de la unidad
Sin una disposición a la autocrítica no se pue- (con lo cual se ignora esencialmente que en
de aspirar a la ilustración. Sólo una ilustración todo principio se produce un salto y que todo
dispuesta a ilustrarse sobre sí misma y sobre sus comienzo ha de ser marcado por una diferen-
costos puede perdurar. El camino occidental cia.) Las patologías de este proyecto son visibles:
hacia la era moderna y la modernidad ha transi- mientras mayor sea la voluntad de unidad o, en
tado siempre por una vía de adelantamiento que un caso extremo, mientras más se vocifera: «Un
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entretanto no se puede diferenciar de la franja pueblo, un Reich, un Führer» o más énfasis se
que marca la senda para detenerse: es la senda haga en la letra U del nombre del partido PSUA
de una crítica sistemática a la era moderna y a (Partido Socialista Unificado de Alemania),
la modernidad. La impresión de que ambas tanto más destructiva y más destruida será la
sendas tienen el mismo sentido de orientación, obra que ha sido impuesta de manera obligato-
de que la ilustración y la crítica a esa ilustración, ria. En esta perspectiva ha de llamar la atención
la modernidad y la crítica a la modernidad cons- el hecho de que el islam sea una religión
tituyan uno y un mismo proyecto, se ha proba- monoteísta en un sentido mucho más termi-
do mucho más tarde. Si dos personas pelean, nante que la religión cristiana o incluso la judía.
por lo menos en un punto tienen consenso: en Es conocida la inmensa aptitud para la moder-
lo que hay disentimiento. Y al hacerlo experi- nidad, la dinámica y la productividad de la
mentan con frecuencia algo no menos paradóji- cultura judía (representada por nombres de
co y gracioso: el desacuerdo es mucho más pro- cualidad casi emblemática como los de Spinoza
ductivo que la plena coincidencia. Todavía hoy y Mendelssohn, Marx y Freud, Schönberg y
resulta difícil de transmitir esto a intelectuales. Einstein, Lévi-Strauss y Derrida); también se
La palabra «consenso» suena demasiado bien no conoce su potencial de ofensa para racistas,
sólo en los círculos académicos de Francfort. Y nazis y fundamentalistas islámicos en igual
eso aunque no parece sensato dudar de que es medida.
el disentimiento, y no precisamente el consen- Existen por supuesto no una, sino muchas
so, la idea reguladora de la comunicación. Uno razones para tal productividad – mencionemos
sólo continúa hablando cuando no hay entendi- solamente el placer en las emulativas interpre-
miento. El consenso hace colapsar la comunica- taciones talmúdicas de textos iguales, las
ción; el disentimiento la hace emerger. El experiencias de marginalidad sociocultural en la

GOETHE MERKUR
diáspora, la disposición hacia el debate y al También otras culturas no marcadas por
tratamiento humorístico de sí mismos, algo una tradición monoteísta –las cuales tampoco
elevado a la categoría de culto, así como una pertenecen al tipo de las religiones de libros y
disposición a la secularización y a la asimilación revelaciones, por lo que, desde el punto de vis-
también elevada. En una perspectiva político- ta islámico, son consideradas como de tercera
teológica una razón importante para el dinamis- clase–, han probado de manera impresionante
mo productivo de la cultura judía podría radicar su aptitud para la modernidad. El dinamismo
en que la Tora conoce a su Dios único como un del desarrollo en la región del Pacífico, en el
dios voluble, que puede tener distintos estados entorno del sintoísmo, del budismo, del confu-
de ánimo, y en que la ausencia de un Mesías cianismo y del hinduísmo, representan un
obliga a una enorme dosis de atención y apertu- nuevo y menos atento agravio para el islam. A
ra hacia el futuro. A diferencia de la religión pesar de sus muchas diferencias, estas culturas
judeo-cristiana, el islam no atiende a lo ausente tienen algo en común: y es que ellas, debido a
(la llegada del Mesías o la resurreccion de las graves humillaciones sufridas a través del
Cristo), más bien idolatra sus comienzos. colonialismo, por ejemplo, o debido a debacles
En varias ocasiones se ha señalado el hecho militares como la del Japón en 1945, han
de que la religión cristiana, por su doctrina de la aceptado al menos formas rudimentarias de
Trinidad y (al menos en su forma clásicamente superación de la coacción unitaria, y en esa
católica) por la notable figura de una Madre de medida, sólo en esa medida, han adoptado una
Dios y la existencia de una impresionante serie orientación «occidental». Además, esa orienta-
de santos, apenas puede pasar por puramente ción positiva hacia el disentimiento, en principio
monoteísta y monolítica. Por otra parte, se sabe posible, parece ser algo así como la única
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que los cristianos son personas que en su integral para el cómodo concepto de «cultura
denominación admiten que para ellos el Hijo de occidental». Las diferencias entre la cocina nor-
Dios convertido en ser humano les parece al teamericana y la francesa, entre la arquitectura
menos tan interesante como Dios mismo. La española y la británica, entre los horarios de
propensión a la paradoja (y ciertamente también trabajo daneses y griegos o entre las costumbres
a la patología) en el diseño religioso básico del para el tiempo libre de alemanes y portugueses;
cristianismo, no puede pasarse por alto: en la las diferencias entre jueces legos y jueces de
figura del Hijo de Dios convertido en hombre la oficio, entre el humor inglés y el irlandés, entre
religión cristiana hace posible pensar que el centralismo y regionalismo, son –¡gracias a
dios infinito conoce incluso la experiencia de la Dios!– tan grandes, como para poder desarrollar
finitud. un concepto sustancial de «valores occidenta-
De ese modo soluciona con ingenio y humor les» y de «cultura occidental».
(sobre todo con humor) un problema sin el cual La superacion del culto a la seriedad, la renun-
ya no pueden tenerse construcciones omnipo- cia a las fatasmagorías unitarias, la orientación al
tentes – el problema de que un Dios eterno y disentimiento y los acuerdos del tipo «we agree
todopoderoso no puede ser finito e impotente, to desagree» no son por supuesto operaciones
pero precisamente por eso tampoco puede ser desprovistas de riesgos y pérdidas. Sólo es
todopoderoso. Se sobreentiende que con esta posible hacer propaganda a su favor siempre y
figura del Hijo de Dios muerto y después resuci- cuando se aclare bien cuántos riesgos entraña la
tado la religión cristiana solucione paradojas en la renuncia a esos riesgos, y cuán destructivo
misma medida que las crea. Sin esa disposición a puede ser el aferrarse a la unidad y a la seriedad
la dialéctica y a la contradicción no es posible dis- absoluta. La consecuencia de la renuncia a la
poner de una exigente versión de la cristología. unidad que con mayor prioridad lamenta la

GOETHE MERKUR
crítica de la cultura es la de que ésta tolera el psicológicamente sutil de Kant sobre la «preten-
egoísmo y por tanto acepta la cómica opinión de sión de conocimientos trascendentes». Los
Mandeville y Adam Smith de que las cargas hombres que creen poseer la palabra de Dios
privadas y las ventajas públicas no tendrían que íntegra y directamente, pueden llegar a
excluirse sino que pudieran estimularse mutua- designarse a sí mismos como aquellos que se
mente. En ese sentido, la tradición islámica someten a un Dios (que es en definitiva lo que
debiera tener menos dificultades. Los bloqueos quiere decir «islam» o «musulmán»). Con ello
de dinámicas productivas están seguramente corren el alto riesgo de no someterse ellos a ese
relacionados, por el contrario, con una segunda Dios único, sino de someter el Dios a sí mismos.
forma de renuncia a las presiones unitarias. Ello Si ese Dios no hubiese perdido el hábito de la
ocurre todavía bajo la etiqueta de la «seculari- risa, tendría que reírse de esto, como aquellos
zación», si bien el concepto de «diferenciación tantos dioses homéricos sobre cuyo fin cuenta
funcional» sería más preciso: separar la fe y el Nietzsche una reveladora historia en su libro Así
conocimiento, el Estado y la Iglesia, la religión y habló Zaratustra: «Efectivamente, hace ya
la política, es y sigue siendo el primer paso lógi- tiempo que se acabaron los antiguos dioses; y
co y cronológico para la desenfadada despatolo- por cierto que esos dioses tuvieron un final feliz.
gización de obras obsesionadas con la unidad. Su muerte no se produjo tras un ocaso. Eso es
Hay una célebre y sutil frase de Kant en su una mentira que ha corrido por ahí. La verdad
Crítica de la razón pura que dice: «Tuve pues es que se murieron de tanto reírse. La cosa
que anular el saber, para reservar un sitio a la sucedió cuando un dios pronunció la frase más
fe.» Como sobre Dios no puede saberse atea de todas: ‘No hay más que un solo Dios,
nada definitivo, es preciso ponerle frenos a la y no tendrás a otros dioses junto a mí.’ Era un
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«pretensión de conocimientos trascendentes», viejo dios, huraño, celoso, el que así se sobrepa-
creando justamente con ello el fundamento saba. Entonces todos los dioses se echaron a
funcional y continuamente revisable para el reír, se agitaron en sus asientos y exclamaron:
conocimiento. Pero también para la fe, según la ‘¡Pero si la divinidad consiste precisamente en
agudeza de Kant. La fe y el conocimiento no que existan dioses, y no un solo Dios’».
son dos aspectos reñidos, sino más bien com- Merkur, no. 641–642,
plementos funcionales. La fórmula kantiana de septiembre-octubre del 2002
la «pretensión de conocimientos trascendentes»
se refiere por supuesto en primer lugar a aque-
llos contemporáneos fundamentalistas cristianos
que sacaban de quicio a los representates de la
Ilustración porque aceptaban la Biblia como una
revelación directa de la palabra de Dios. Algo
que, ya se sabe, resulta un tanto difícil. Porque
la Biblia es una compilación de libros que, como
habrá de admitir incluso cualquier persona
devota, reúne textos de los más disímiles
autores, de procedencias disímiles y de los más
1) Jean Baudrillard, L’esprit du terrorisme, primero
disímiles géneros (leyes, leyendas, prédicas,
en el diario Le Monde, Francia, 3 de noviembre
oraciones, epístolas, protocolos, etc.) En com- de 2001.
paración, el Corán es realmente bastante más 2) Véase, Hilmar Hoffmann y Wilfried Schoeller (ed.):
homogéneo. Precisamente por eso puede Wendepunkt 11. September. Terror, Islam und
aplicársele de manera convincente esa frase Demokratie. Colonia: Dumont 2001.

GOETHE MERKUR
A la manera alemana

Karl Heinz Bohrer amparo y confianza que prometían una vida


nació en 1932, es profesor emérito de Historia sencilla en medio de un mundo complicado, es
de Literatura Alemana Contemporánea. decir, una suerte de Arca de Noé en la que los
En el año 2002 apareció su obra Ästhetische alemanes de corazón puro podrían refugiarse,
Negativität. mientras el mundo afuera avanzaba cada vez
más hacia su decadencia total.

S
egún se reveló recientemente, después Esto también podría interpretarse como una
que Alemania le declarase la guerra a los forma alemana de aislacionismo. Pero ello tiene
Estados Unidos en diciembre de 1941, otras consecuencias, distintas a las del caso
el servicio secreto estadounidense presentó al norteamericano, por ejemplo, y se alimenta de
presidente Roosevelt un Libro blanco sobre ese motivos apolíticos. Quien contemple hoy imáge-
país, en una de cuyas partes, la que trataba acer- nes del noticiario semanal o fotografías con ros-
ca de la población, su mentalidad y su carácter, tros de entusiasmados espectadores que saludan
se afirmaba que los alemanes estaban cansados al Führer, le vienen a la mente de inmediato, a
de la guerra, algo que contradecía totalmente lo la vista de tales expresiones, una serie de califi-
pregonado por la maquinaria de propaganda de cativos emocionales. El más importante de ellos
los nazis.1 no es histeria, sino ingenuidad. Es esa ingenui-
Aquel memorándum norteamericano tenía dad la que provoca el escalofrío mencionado,
razón: los alemanes –o, más exactamente, los pues con esa palabra se asocia una serie de
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alemanes nazis– no eran gente agresiva, eran déficits psicológicos: una inocencia que significa
gente buena. Buena en el sentido de que desea- indiferenciación, un entusiasmo que implica
ban el triunfo del bien y la desaparición del mal, falta de individualidad, por no hablar de aquellas
todo eso sin tener que recurrir a la guerra, por otras cualidades que, aunque no están presentes
supuesto. Esto no es algo obvio. Por lo general, aquí, que forman parte de cualquier sociedad
el ser humano con cierto desarrollo psíquico no civilizada: ironía, distancia del otro, gusto, pero
desea el bien, sino tener una carrera o una espo- también coraje cívico y, sobre todo, cierto olfato
sa atractiva. De modo que basta con que uno para determinar lo relativo de cualquier punto
se imagine la bondad de manera un poco más de vista. Se cuenta que a algunos habitantes de
precisa para sentir escalofríos. Sólo que no se Weimar, que con motivo de una visita del Führer
puede olvidar que si bien el prototipo del que a la ciudad se habían reunido en masa frente al
aquí se trata estaba bastante difundido y tenía Hotel Elefante, se les ocurrieron las siguientes
enorme influencia en la fauna social de aquella palabras de bienvenida: «Querido Führer, sal al
época, había muchas otras personas con una instante, de la morada del elefante.»
estructura mental muy diferente que también se No todos los habitantes de Alemania vivían en
llamaban alemanes. Weimar. Ni todos los habitantes de Weimar
El nacionalsocialismo –y con él podría comen- estuvieron en la plaza frente al hotel de Hitler.
zar la imagen de ese prototipo– no tuvo éxito Pero los que allí estuvieron, expresaron de for-
porque les prometiera a los alemanes el asesina- ma caricaturesca aquella simpleza que nos habla
to de los judíos, la conquista del mundo y la desde los miles de rostros de los noticiarios
guerra, sino al contrario, lo tuvo porque les semanales y las fotografías. Si se pone a un lado
prometió el idilio. Él divulgó ideas de pureza la mera necedad, la vergüenza y la ridiculez de
que en un principio no eran raciales; ideas de esa escena sumisa, la cual hubiese sido impen-

GOETHE MERKUR
sable en cualquier otra nación aun bajo una Aquí radica también el motivo de por qué el
dictadura fascista o comunista, entonces a uno alemán, que tanto deseaba por principio el bien,
no se le escapa lo siguiente: aquí ya no nos desarrolló miedo ante un mundo complejo que
encontramos ante la candidez de un corazón no es bueno. Un miedo que muy pronto se
puro ni ante la añoranza por la rueda del transformó en rechazo, en hostilidad. La razón
molino, ni siquiera ante el gran silencio de esos por la que muchos alemanes de entonces sen-
campesinos pintados por Wilhelm Leibl en el tían antipatía por el llamado Occidente, no era
siglo XIX, todos esos viejos atributos de los solamente la recién experimentada rivalidad en
alemanes que les definían como gente rural y la guerra ni la propaganda contra Versalles. Lo
provinciana que se había quedado a la zaga de que ellos percibían de Occidente era más bien
los cosmopolitas y más audaces habitantes de un mal sentido en lo más profundo, la total
otras regiones de Occidente. Aquí hemos llega- ausencia del bien. No es necesaria una explica-
do a un punto donde el infantilismo de personas ción demasiado compleja tomada de la historia
adultas ha perdido todo el encanto que poseían del espíritu, se trata de la oposición entre cultu-
la antigua candidez, el buen corazón, la ra y civilización. El buen alemán al que aquí nos
añoranza y el gran silencio. referimos no tenía ni la una ni la otra. El
No se ha entendido realmente la época nacio- percibía a Occidente y se percibía a sí mismo ni
nalsocialista si tan sólo se habla de sus ideologí- siquiera como «civilización»; más bien sentía de
as y de sus crímenes. Los historiadores conce- una manera bastante poco articulada que
den gran importancia a esos temas, ya que ser occidental era sinónimo de mundanidad,
éstos son susceptibles de ser sometidos a mani- superficialidad, crueldad y arrogancia.
pulaciones conceptuales. Y también la opinión El buen alemán simpatizaba desde hacía tiem-
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pública gusta de ellos, porque así es posible po con los pueblos colonizados que se oponían
establecer una distancia respecto de un pasado a los regímenes coloniales, entre los cuales los
criminal, con lo cual se pretende proteger el británicos eran el blanco preferido de su difusa
presente, no admitiendo la entrada de opiniones animosidad moralizante, a los que muy pronto
políticas e ideológicas de índole similar. Pero el siguieron los norteamericanos. En cuanto a los
problema yace mucho más oculto. Lo inefable franceses, por su parte, el decir que eran unos
en ese saludo al Führer citado anteriormente no corrompidos, era un tema viejo que también
se explica con esto; sin embargo, en él puede influenció sin dudas la ideología del bien. El
reconocerse la esencia del nazismo: la reduc- déficit de complejidad se torna claro sobre
ción de la complejidad extrema de este mundo todo aquí cuando se reconoce que los valores
nuestro a un mundo que ha dejado de ser civilizatorio-psicológicos no aparecen ni en la
complejo. El hecho de que esto se vea lo mismo imagen de sí mismos ni en la de los demás.
en el bonachón maestro de griego y latín en un Bajo la autoridad del ser bueno y del querer ser
instituto de bachillerato, en el padre de familia bueno no se había desarrollado ningún senti-
que cena un cocido una vez por semana o en miento para la jerarquía intelectual, política y
la dirigente juvenil de la Liga de Muchachas social del mundo civilizado. Se estaba muy
Alemanas que aspira a obtener la Cruz de la lejos de intuir que en esa jerarquía se trataba de
Maternidad, lo moralmente repulsivo no radica valores, de valores políticos y culturales que
en sus convicciones o acciones, sino en esa inge- conformaban el Occidente y de los cuales están
nuidad de aspirar al bien, es decir, en la ausen- muy concientes hasta hoy sus élites. Sólo se
cia de toda diferencia psíquica, lo cual es en poseía una cosa: el resentimiento, y eso predes-
definitiva lo que conforma la civilización en el tinaba al alemán para la condición de nazi, de
oeste, el este y el sur de Europa. buen nazi.

GOETHE MERKUR
Pero bien, este retrato ofrecido por el servicio vez y para siempre el pasado nazi, ya que éste
secreto estadounidense no pasaría de ser hoy un era asociado con la disposición para la guerra. El
recuerdo más entre muchos otros sobre una buen alemán del nazismo –en eso el estudio
época hace tiempo desaparecida, si no existiera norteamericano de 1941 tenía razón– no era un
de nuevo la sospecha de que se pueden cambiar militarista, todo lo contrario; es hora ya de ir
muy rápidamente los criterios y acciones políti- despidiéndose de esa idea del alemán como un
cas, pero no ciertas mentalidades con un pueblo guerrero o belicoso.
profundo arraigo. En otras palabras: hay motivos Belicosos eran y son los británicos, tal vez lo
para creer que el buen alemán autista, como era también el cuerpo de oficiales prusianos. Los
prototipo, ha sobrevivido la época del nazismo alemanes lo eran tan poco como los austríacos,
y una vez más nos pone en ridículo. Es cierto sino que más bien habían sido militaristas
que ahora lo hace dentro de una amalgama polí- durante una o dos épocas. Y esa es la diferencia
tica cambiada, pero aún con sus rasgos esencia- decisiva hasta hoy. De ahí proviene esa absurda
les todavía reconocibles, pues en el fondo de ese indignación que siente el prototipo alemán
querer ser bueno de los nazis, cuya expresión –absurda por ser apolíticamente irracional– ante
política se manifestaba sobre todo en esas ideas la disposición de Estados Unidos y Gran Bretaña
del Arca de Noé y en el rechazo al Occidente, de llevar a cabo guerras de agresión bajo
aparece el siempre recurrente discurso sobre la determinadas premisas. Aquí también llama la
paz así como la polémica contra los Estados atención la diferencia respecto a reacciones
Unidos –no como una oposición, se sobreen- aparentemente similares en Francia: la distancia
tiende, contra una política considerada falsa, lo francesa respecto a un compromiso en caso de
cual es incluso muy común en los propios un ataque contra Sadam Hussein tiene, a dife-
60
Estados Unidos–; estamos aquí ante una rencia de la reacción alemana descrita, motivos
reedición de la manera alemana, llena de al mismo tiempo maquiavélicos y culturales, es
miedos cada vez más vagos y sentimientos poco decir políticos. Existen intereses económicos y
discernibles y detrás la cual habla el viejo resen- un vínculo cultural específico con los pueblos
timiento. árabes, lo cual va desde Napoleón y Delacroix,
Esto comienza en la idea misma de la paz que pasando por Abd El Kader y la guerra de
se sustenta. Ella tiene su antecedente en la con- Argelia, hasta los actuales suburbios de París. Y
fusa fórmula que constituyó el sucedáneo de la también la crítica a los Estados Unidos tiene en
política exterior alemana por más de un dece- Francia una tradición específicamente política,
nio: que de suelo alemán jamás debería salir una no fundamentalista. En correspondencia con esa
guerra. Si se analiza la base verdadera de esta premisa no existe tampoco entre la población
banalidad, se descubre lo siguiente: se trata de francesa ninguna retórica de paz ni una histeria
confesiones morales relacionadas con el pasado de guerra.
nazi y que al fin y al cabo ya nadie quiere escu- Una particular exquisitez moral surge cuando
char, y éstas deben borrar la contingencia de las la indignación moralizante contra la guerra
acciones políticas, como por ejemplo la guerra. anglosajona debe explicar su guerra contra la
No se trata solamente de condenar las guerras Alemania nazi. Esta fue la consecuencia de la
anteriores de las que nos habíamos hecho cul- declaración de guerra de los ingleses al Reich
pables, sino sobre todo el no concebir siquiera alemán, que quiso evitar esta guerra bajo las
en el futuro otras guerras posibles de otra más complacientes condiciones y que sólo se
índole. La palabra «paz» fue inventada como un dejó manipular hacia ella debido a su descono-
fin en sí mismo, fuese en la circunstancia que cimiento de la mentalidad y la potencia guerre-
fuese. De ese modo, se creía desterrar de una ra de los ingleses. Hay incluso historiadores

GOETHE MERKUR
británicos que consideran a Churchill el único ellas su idealismo y su resentimiento antiocci-
culpable de la Segunda Guerra Mundial, ya que dental.
creen que el Primer Ministro británico pudo Pero no sólo se debe mencionar aquí a ese
haber llegado a un acuerdo con el Reich, que sector anónimo hace tiempo estudiado en su
estaba dispuesto a mantener la paz. Pero en aspecto socio-psicológico, sino que habría que
Alemania no se ha entendido nunca –ni se renovar el retrato del buen alemán a partir de
entiende todavía– que el hecho de no buscar la nombres bien conocidos del antifacismo público
paz a toda costa y hacer la guerra cuando ésta es y de la retórica de paz. Al menos no debería
necesaria puede constituir también una varian- continuar callándose que algunos de los renom-
te de ética. De esa manera el moralismo se brados catedráticos, teólogos e intelectuales que
desenmascara como la ausencia de ética. hoy predican la paz son hijos de catedráticos
De esa concepción fundamentalista de la que sirvieron con énfasis al régimen nazi. En ese
palabra «paz», que no la acepta como un código sentido no nos interesa tanto el motivo de la
civilizatorio, es decir, como una dimensión corrección política, la limpieza de una mancha
funcional relativa, sino como una categoría o el ser hijo de un criminal, sino algo mucho
absoluta, casi metafísica, han surgido otras más desagradable: que esas personas, a pesar de
ideas de este renovado buen alemán de nuestros que ahora parten de premisas ideológicas
días: la idea del Arca de Noé, la romantización completamente cambiadas, todavía cultivan el
de los antiguos pueblos coloniales y del Tercer mismo tono creyente y moralizante, el mismo
Mundo, la crítica cultural a Occidente. Pero tono idealista y seriamente confesional. Es otra
sobre todo la sospecha dirigida contra los vez el tono del buen alemán, ése que tanto nos
Estados Unidos. Resulta particularmente gracio- saca de quicio a los demás.
61
so que los descendientes de los nazis quieran Merkur, no. 643, noviembre del 2002
dar repasos en materia de virtudes cívicas a los
inventores de la democracia y del control del
poder. Sin embargo, esta gracia tiene una
consecuencia mucho más fatal: en el caso de
muchos de los conocidos buenos alemanes de
hoy, no sólo se trata de descendientes de los
nazis en un sentido figurado, ya que al fin y al
cabo todos los somos, sino que ellos lo son más
bien en un sentido literal.
Ya desde mucho antes se sabe que entre los
revolucionarios radicales de izquierda de 1968
había una larga lista de personas importantes
que crecieron en la viciada atmósfera de algunos
nazis de pura cepa, ya fuera porque sus padres
eran pastores protestantes nacionalistas, poetas
que cantaban a la superioridad de la raza o
profesores de irradiación idealista y reaccionaria.
Como ya lo demostró la rápida conversión de
funcionarios nazis en miembros del Partido
Socialista Unificado de Alemania en tiempos de 1) Véase, Christof Mauch, Schattenkrieg gegen
la RDA, se vio cómo podían adaptarse una Hitler. Das Dritte Reich im Visier der amerika-
serie de características del buen alemán, entre nischen Geheimdienste. Stuttgart: DVA 1999.

GOETHE MERKUR
¿Pacífico, no pacífico?
Para una confrontación crítica con el islam

Rainer Brunner esto fue en la polémica en torno a Annemarie


nacido en 1964, asistente científico en el Schimmel. Sus torpes declaraciones acerca del
Seminario Oriental de la Universidad de caso Rushdie y su ingenuidad política fueron
Freiburg. Últimamente apareció su obra criticadas de una forma que pudiera calificarse
Die Schia und die Koranfälschung (2001). de fundamentalista.
El encono de la polémica fue también contra-

E
l régimen talibán se desmoronó mucho producente en otro sentido: ya que ella cerró el
más rápido de lo que nadie hubiese paso a una observación no del todo injustificada
esperado. Ahora está por ver si la toma de – que la imputación de que en Occidente existe
poder de la alianza del norte trae algo mejor, y de manera general una «imagen hostil del
con mayor razón, si el colapso de este funda- islam», carecía del todo de pruebas. Al menos
mentalismo de la edad de piedra, que resultaba esto es así cuando uno no pretende tomar toda
embarazoso hasta para los propios puritanos crítica a determinados aspectos del islam como
wahhabitas de Arabia Saudita, significa lo un prejuicio hostil ni todo descarriamiento indi-
mismo que ese fin del islamismo tantas veces vidual falto de gusto como una convicción de la
invocado por politólogos y sociólogos franceses. mayoría. Claro que esta generalización tantas
La atrevida tesis de que al ocaso del islamismo veces reiterada –de que el islam representa para
le seguiría una era de democracia islámica, Occidente la encarnación del enemigo– es com-
planteada recientemente por Gilles Kepel en su pletamente insostenible. Ello parece haberse
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libro Jihad, expansion et déclin de l’islamisme, difundido entretanto, pues el argumento suele
tendrá que aguardar todavía algún tiempo para ser usado sólo raras veces en esta forma tan
ser verificada. De igual modo, todo parece indi- grosera. Aun después de los ataques del 11 de
car que con el fin del régimen talibán también septiembre éste sólo apareció en la prensa
se relega otra vez a un segundo plano aquel durante los primeros días.
debate que se había iniciado a raíz de los En su lugar, apareció en el debate más recien-
atentados del 11 de septiembre y en el cual se te otra aseveración muchas veces repetida. Se
retomaba nuevamente la pregunta acerca de la dice con frecuencia que el fundamentalismo
relación entre islam y el mundo no musulmán y islámico, en general, y los propios ataques en
de la mejor manera de tratar con el fundamen- particular no tienen nada que ver con el islam
talismo islámico. en sí. Que se trata más bien de un fenómeno
No es ésta la primera discusión de esta índole. puramente político desatado por la política occi-
Ya la revolución iraní de 1978–1979, la fatwa dental hacia el Oriente Próximo en los últimos
contra Rushdie en el año 1989, la segunda ochenta años y que se sirve solamente de una
Guerra del Golfo de 1990–1991, así como la fachada religiosa. Bien mirado, los fundamenta-
polémica en torno a la islamista Annemarie listas no son musulmanes, sino gente que mani-
Schimmel, galardonada en 1995 con el Premio pula el islam –que en realidad es una religión
de la Paz de los Libreros Alemanes, ya se pacífica– para sus propósitos políticos. Esto
habían ocupado de garantizar en forma similar llegó a tal punto que en varios talkshows en la
la presencia periodística del islam. Entre los televisión llegó a afirmarse impunemente que
obstáculos que impiden el debate en torno al «islam» significaba «paz», lo cual es sencilla y
verdadero objeto de discusión se encuentra la llanamente falso. «Islam» significa entrega a la
political correctness. Donde mejor pudo verse voluntad de Dios; «paz» se dice –entre otras–

GOETHE MERKUR
«salâm». La palabra viene de la misma raíz, pero quiera les encontréis. ¡Capturadles!¡Sitiadles!
no significa lo mismo. ¡Tendedles emboscadas por todas partes!»
El énfasis en un islam pacífico puede que (Capítulo 9, verso 5). O dice que la Guerra
tenga buenas intenciones con miras a aquellos Santa consiste en la lucha contra las impugna-
musulmanes que viven en Occidente. Sin ciones internas. También eso es cierto. Pero la
embargo, no siempre ellos persiguen exclusiva- yihad también estuvo allí en todo momento y
mente propósitos pacíficos: el llamado «Califa desde el principio, así como la lucha armada
de Colonia», Metin Kaplan, y sus partidarios contra aquéllos que fuesen identificados como
constituyen únicamente el caso más extremo; infieles.
también la organización Milli Görüs, considera- En el islam nunca se formó una jerarquía
blemente más grande, está bajo permanente institucionalizada de hombres de letras que
vigilancia de la Oficina Federal de Protección a formulase una doctrina obligatoria y general, al
la Constitución, y con muy buenas razones. Es menos para algunos grupos de confesión. Cabe
por eso que el argumento evade en muchos preguntarse entonces quién decidiría cuál es el
sentidos el asunto en cuestión y no pasa de ser islam «correcto» en caso de que surgieran
un certificado de buena conducta apologético y opiniones que se contradijeran entre sí. ¿Qué
político-religioso hecho por personas aficionadas sentido tiene reprochar a los fundamentalistas
al diálogo. Esto es válido en primerísimo lugar su lectura selectiva del Corán, concentrada en
para la evidente contradicción que se oculta los versos menos «amables», y hacer a la vez lo
detrás de todo esto: continuamente se ha mismo que ellos hacen, solo que limitándose a
señalado en el pasado, con razón, que el islam, los pasajes «amables»?
con su historia de casi 1400 años y una exten- Resulta enteramente sospechoso cuando
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sión geográfica que va desde Marruecos algunos científicos, con propósitos claramente
hasta Indonesia, es una estructura demasiado tranquilizadores, pretenden demostrar que el
compleja como para medirlo a través de un llamado de Bin Laden a la Guerra Santa (yihad)
rasero esencialista. El islam no existe – y es sin es algo rotundamente ajeno al islam.1 Desde
tener en cuenta esto que oímos en cualquier Nigeria hasta Indonesia se encontró al menos
parte que el islam es pacífico. un número suficiente de musulmanes que inter-
Sin embargo, existe otro aspecto de mucho pretaron este llamado como algo lo suficiente-
mayor peso. Pues si se observa bien, se trata, en mente islámico como para garantizarle a Bin
el caso de esta forma de ver el asunto, del rever- Laden su simpatía y elevarlo a la categoría de
so de cómo los fundamentalistas ven el islam. Robin Hood. No está demostrado que con ello
Ambos grupos, tanto los violentos como los se les preste un servicio a los otros, los que no
apologetas de un islam «realmente» pacífico, creen en esto, mostrándoles de manera pater-
usan las mismas fuentes, echando mano a la nalista «una salida de la trampa de Bin Laden».
misma forma de proceder para fundamentar su Por lo menos resulta absurdo declarar la yihad
punto de vista, es decir, aquellos versos del como algo no islámico, porque contradice el
Corán considerados normativos. De ese modo, principio de la «maslaha», el interés de toda la
la parte apologética gusta de indicar que el comunidad islámica. Definir qué representa
Corán dice: «No cabe coacción en religión.» realmente los intereses de la comunidad musul-
(Capítulo 2, verso 256). Eso es correcto, y nadie mana es algo que debería dejarse en manos de
puede ponerlo en duda. Sólo que el Corán, en los propios musulmanes.
otra parte no menos conocida, también dice lo En su efecto final, el esfuerzo por pretender
siguiente: «Cuando hayan transcurrido los purificar o absolver al islam de sus circunstancias
meses sagrados, matad a los paganos donde- concomitantes menos amables, puede terminar

GOETHE MERKUR
con la construcción de una imagen ideal del mis- Incluso el budismo, que tiene en Occidente la
mo. Pues quien afirma que ésta o aquélla faceta fama de ser una religión extremadamente pací-
de la historia del islam o del actual mundo islámi- fica, no lo es ni lo ha sido siempre ni en todas
co no tiene en realidad nada que ver con el islam, partes.2 Cada religión sólo es todo lo tolerante
también está afirmando entre líneas que existe un que le permitan sus partidarios en un determi-
islam «real», cuyas únicas bases son vistas a su vez nado lugar y bajo determinadas circunstancias.
en aquellas fuentes –es decir el Corán y el legado Es ésa la razón por la que el fundamentalismo
de los profetas–, que pudieran ser interpretadas y islámico tiene una doble naturaleza, es un
entendidas correctamente. Pero como no existe fenómeno político y a la vez religioso.3 Político,
una autoridad doctrinal reconocida por todos, la porque reacciona a la situación política y social
interpretación tiene lugar entonces obligatoria- en el mundo islámico y ante la política de
mente por medio del empleo de un rasero propio, Occidente; religioso, porque la imagen de la
es decir, por medio de la eleccción necesariamen- Historia en los fundamentalistas y su argumen-
te selectiva de citas y legados «simpáticos». tación son decididamente islámicas. No puede
Lo que no coincide con el resultado de esta afirmarse de manera general que en el islam no
exégesis, es desechado a continuación por con- sea posible una separación de las esferas política
siderársele «verdaderamente anti-islámico», ya y religiosa – pues ésta fue la regla a lo largo de
que representaría una desviación del «verdade- casi toda la Historia.4 Pero quizás el islam, al fin
ro» islam y una derogación de sus normas. Pero y al cabo, deba toda su existencia a una conti-
es justamente ahí donde esta apologética coin- nuidad histórica de abierta cuestión de sentido
cide en su esencia con el pensamiento funda- y de orden no resuelto, tal como la encontró
mentalista. Pues también los fundamentalistas Mahoma en Medina.5 Y es ésa exactamente la
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están convencidos de que cada una de las des- época que los fundamentalistas tienen en su
viaciones de la única norma coránica compro- mira como objetivo al que es preciso aspirar.
bada por ellos contradice al «verdadero» islam. Si en verdad se quiere reaccionar de manera
Quien en su lugar afirma que el islam es mani- adecuada ante el fundamentalismo islámico y lle-
pulado por los fundamentalistas, no hace menos. gar a entenderlo, no basta entonces con señalar
Pues también ese argumento presupone un islam su lado político. Esto puede ser un acto simplista
puro e inocente en sí, que además está indefen- y fácil, pues uno se estaría moviendo en un terre-
so ante cualquier instrumentalización furibunda. no conocido e irrefutable. Nadie pretende poner
Esto no quiere decir que el islam sea violento en duda la urgente necesidad de hallar una solu-
per se, o que sea idéntico con el fundamentalis- ción al conflicto israelo-palestino – si bien éste se
mo. El islam en sí no es verdaderamente pacífi- convirtió en un tema para Bin Laden después que
co, como tampoco es verdaderamente no-pacífi- comenzaron los ataques aéreos. Antes él exigía
co – simplemente no existe un islam "verdade- que Jerusalén fuese liberada de los infieles, pero
ro". Pues entonces surge la sospecha de que esto tenía más bien motivos religiosos y se preo-
tanto la tolerancia como la violencia pueden ser cupaba poco por el destino de los palestinos.
legitimadas coránicamente. En lo cual el Corán Además, el primer atentado contra el World
no está en ningún modo solo. Toda religión, en Trade Center fue perpetrado en 1993, el año en
caso necesario, puede ser empleada para legiti- que se negoció el acuerdo de Gaza y Jericó y, al
mar la violencia. Esto es válido lo mismo para el menos a corto plazo, podía abrigarse la esperanza
hinduísmo, con su división en castas y su lucha de que habría algo parecido a un proceso de paz.
contra el islam en la India, que para el cristia- Nadie pretenderá tampoco restar importancia
nismo, cuya historia, como ya se sabe, oscila al colonialismo del siglo XIX. Pero incluso en este
entre el Sermón de la Montaña y la Inquisición. tema es aconsejable la precaución, a pesar de

GOETHE MERKUR
todo el orgullo que a veces se percibe por haber matrimonio, ya que una musulmana no puede
expiado las culpas de aquel periodo. Para los estar casada con un no-musulmán. Y éstos son
musulmanes fue menos un problema el ser sólo dos ejemplos entre muchos.
dominados por una potencia extranjera – Para los Estudios Islámicos y otras ramas de
Egipto, por ejemplo, fue gobernado durante los Estudios Culturales, los atentados del 11 de
siglos por no-egipcios (los mamelucos, por ejem- septiembre no quedarán sin consecuencia. El
plo, y los osmanos). El punto esencial es más objetivo de un estudio científico del islam no
bien que allí habían no musulmanes que domi- puede ser despertar una comprensión poco dife-
naban a musulmanes, con lo cual ponían de renciada «del» islam, sino pretender comprender
cabeza la historia sagrada del islam. Finalmente, las distintas facetas de la historia y del presente
tampoco pueden discutirse los errores catastró- islámicos. Si los científicos occidentales desean
ficos de la política occidental hacia el Oriente de verdad contribuir a un diálogo serio entre las
Próximo en los últimos ochenta años. Sin culturas, lo mejor sería entonces tomar en serio
embargo, el fundamentalismo islámico no es un a la otra parte y plantear abiertamente aquellos
fenómeno inventado por Occidente; sus más aspectos que resulten críticos. La contradicción
importantes precursores (como el teólogo Ibn va a estar en todo caso prevista: cuando hace
Taimiya, por ejemplo, muerto en 1328, y los algunos años ofrecí una conferencia en Londres
wahhabitas en el siglo XVIII), ya existían desde acerca de la discusión puramente interna del
mucho antes. Añádase a ello que Arabia Saudita islam sobre la supuesta falsificación sunita del
no fue ninguna colonia ni estuvo involucrada en Corán, la indignación entre los musulmanes pre-
el conflicto del Oriente Próximo. sentes fue grande, y alguien del público llegó a
Quizás sea pedir demasiado el exigir al islam preguntarse incluso delante de todos qué habría
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una secularización, la cual, en Occidente, tam- sido mejor: si traer su ametralladora o su pistola.
poco fue iniciada por el Papa en persona. Pero Puede que la confrontación crítica con el islam
teniendo en cuenta este mundo nuestro cada sea una vía más ardua que la de la apología refle-
vez más pequeño, una religiosidad «ilustrada», ja, pero eso no es tan grave. Ahora bien, yo me
secularizada también en el islam, sería el único pregunto, ¿sería ésta de verdad una alternativa?6
camino sensato para facilitar la coexistencia Merkur, no. 633, enero del 2002
pacífica con otras religiones y culturas. Sin
embargo, basta una mirada al mundo islámico
real existente, para poner en duda que esto
pueda suceder en un futuro inmediato. Después 1) Así lo planteó Bernard Haykel en el diario Süd-
que en 1992 el crítico secularista egipcio Farag deutsche Zeitung del 25 de septiembre del 2001:
Foda fuera asesinado en plena calle, un miem- «La trampa de la yihad. ¿Por qué no se debe dejar
el islam en manos de Bin Laden?»
bro prominente de la clase intelectual pudo 2) Véase, Christoph Kleine, Buddhismus ohne Bud-
decir con absoluto desenfado durante el proce- dhisten. En: Spirita, cuaderno 1, 1998, pp. 12–14.
so que Foda había sido un apóstata y que de 3) Véase, Johannes J. G. Jansen, The Dual Nature of
acuerdo a la ley islámica merecía la muerte. Islamic Fundamentalism. Londres: Hurst 1997.
Algunos años más tarde, el lingüista y estudioso 4) Véase, Ira M. Lapidus, The Separation of State

del Corán Nasr Hamid Abu Zaid, quien había and Religion in the Development of Early Islamic
dado un gran impulso a una interpretación his- Society. En: International Journal of Middle East
Studies, 1975, pp. 363–385.
tórica del Corán (cuestionando así el monopolio 5) Véase, Ludwig Ammann, Die Geburt des Islams.
interpretativo de los eruditos religiosos), se vio Gotinga: Wallstein 2001.
involucrado en un gran escándalo: acusado 6) Véase, Mohammed Arkoun, Der Islam. Annähe-
también de apostasía fue obligado a anular su rung an eine Religion. Heidelberg: Palmyra 1999.

GOETHE MERKUR