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Himnos

I
Te damos gracias, Señor,
porque has depuesto la ira
y has detenido ante el pueblo

II Vísperas
la mano que lo castiga.

Tú eres el Dios que nos salva,


la luz que nos ilumina,
la mano que nos sostiene
de Cuaresma y el techo que nos cobija.

Y sacaremos con gozo


del manantial de la Vida
las aguas que dan al hombre
la fuerza que resucita.

Entonces proclamaremos:
¡Cantadle con alegría!
¡El nombre de Dios es grande;
su caridad, infinita!

¡Que alabe al Señor la tierra!


Contadle sus maravillas.
¡Qué grande, en medio del pueblo,
el Dios que nos justifica! Amén.

II
Libra mis ojos de la muerte
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.

Parroquia Sagrado Corazón de Jesús Haz de esta piedra de mis manos


– Torrevieja 2021– una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.

1
Que yo comprenda, Señor mío, Domingo III de Cuaresma
al que se queja y retrocede;
que el corazón no se me quede V. Dios mío, ven en mi auxilio.
desentendidamente frío. R. Señor, date prisa en socorrerme.

Guarda mi fe del enemigo Gloria al Padre.


(¡tantos me dicen que estás muerto…!)
Tú que conoces el desierto, HIMNO Página 1
dame tu mano y ven conmigo. Amén
SALMODIA
III Ant. 1. Señor, Dios todopoderoso, líbranos por la gloria de
tu nombre y concédenos un espíritu de conversión.
¿Para qué los timbres de sangre y nobleza?
Nunca los blasones Salmo 109, 1-5. 7
fueron lenitivo para la tristeza El Mesías, Rey y Sacerdote
Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado
de nuestras pasiones. de sus pies (1 Cor 15, 25).
¡No me des corona, Señor, de grandeza!
Oráculo del Señor a mi Señor:
¿Altivez? ¿Honores? Torres ilusorias «Siéntate a mi derecha,
que el tiempo derrumba. y haré de tus enemigos
Es coronamiento de todas las glorias estrado de tus pies».
un rincón de tumba. Desde Sion extenderá el Señor
¡No me des siquiera coronas mortuorias! el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
No pido el laurel que nimba al talento
ni las voluptuosas «Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
guirnaldas de lujo y alborozamiento. entre esplendores sagrados;
¡Ni mirtos ni rosas! yo mismo te engendré, como rocío,
¡No me des coronas que se lleva el viento! antes de la aurora».
Yo quiero la joya de penas divinas El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
que rasga las sienes. «Tú eres sacerdote eterno,
Es para las almas que Tú predestinas. según el rito de Melquisedec».
Sólo Tú la tienes.
¡Si me das corona, dámela de espinas! El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,

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por eso, levantará la cabeza. la alabanza del Señor dura por siempre.

Ant. Señor, Dios todopoderoso, líbranos por la gloria de tu Ant. Nos rescataron a precio de la sangre de Cristo, el
nombre y concédenos un espíritu de conversión. Cordero sin defecto ni mancha.

Ant. 2. Nos rescataron a precio de la sangre de Cristo, el Ant. 3. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros
Cordero sin defecto ni mancha. dolores.
Cántico 1 Pe 2, 21b-24
Salmo 110 Pasión voluntaria de Cristo, el siervo de Dios
Grandes son las obras del Señor
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente (Ap
15, 3).
Cristo padeció por nosotros,
dejándonos un ejemplo
Doy gracias al Señor de todo corazón, para que sigamos sus huellas.
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor, Él no cometió pecado
dignas de estudio para los que las aman. ni encontraron engaño en su boca;
cuando lo insultaban,
Esplendor y belleza son su obra, no devolvía el insulto
su generosidad dura por siempre; en su pasión no profería amenazas;
ha hecho maravillas memorables, al contrario,
el Señor es piadoso y clemente. se ponía en manos del que juzga justamente.

Él da alimento a sus fieles, Cargado con nuestros pecados, subió al leño,


recordando siempre su alianza; para que, muertos al pecado,
mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, vivamos para la justicia.
dándoles la heredad de los gentiles. Sus heridas nos han curado

Justicia y verdad son las obras de sus manos, Ant. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros
todos sus preceptos merecen confianza: dolores.
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud. LECTURA BREVE 1 Cor 9,24-25
En el estadio todos los corredores cubren la carrera, aunque uno
Envió la redención a su pueblo, solo se lleva el premio. Corred así: para ganar. Pero un atleta se
ratificó para siempre su alianza, impone toda clase de privaciones. Ellos para ganar una corona
su nombre es sagrado y temible. que se marchita; nosotros, en cambio, una que no se marchita.
Primicia de la sabiduría es el temor del Señor, RESPONSORIO BREVE
tienen buen juicio los que lo practican;

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V. Escúchanos, Señor, y ten piedad. *Porque hemos pecado Antífona del domingo correspondiente
contra ti.
V. Cristo, oye los ruegos de los que te suplican. *Porque hemos PRECES
pecado contra ti. Gloria al Padre. Escúchanos. Demos gloria y alabanza a Dios Padre que, por medio de su Hijo,
Palabra encarnada, nos hace renacer de un germen
CÁNTICO EVANGÉLICO incorruptible y eterno, y supliquémosle, diciendo:
Año A. Dice el Señor: «El que beba del agua que to le daré
nunca más tendrá sed». Señor, ten piedad de tu pueblo.
Año B. «La casa de mi Padre es casa de oración», dice el
Señor. Escucha, Dios de misericordia, la oración que te presentamos
Año C. El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto en favor de tu pueblo
abundante — y concede a tus fieles desear tu palabra más que el alimento
del cuerpo.
MAGNÍFICAT Lc 1, 46-55
Alegría del alma en el Señor Enséñanos a amar de verdad y sin discriminación a nuestros
hermanos y a los hombres de todas las razas,
Proclama mi alma la grandeza del Señor, — y a trabajar por su bien y por la concordia mutua.
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava. Pon tus ojos en los catecúmenos que se preparan para el
bautismo
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, — y haz de ellos piedras vivas y templo espiritual en tu honor.
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo Tú que, por la predicación de Jonás, exhortaste a los ninivitas a
y su misericordia llega a sus fieles la penitencia,
de generación en generación. — haz que tu palabra llame a los pecadores a la conversión.

Él hace proezas con su brazo: Haz que los moribundos esperen confiadamente el encuentro
dispersa a los soberbios de corazón, con Cristo, su juez,
derriba del trono a los poderosos — y gocen eternamente de tu presencia.
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes Padre nuestro.
y a los ricos los despide vacíos.
ORACIÓN
Auxilia a Israel, su siervo, Señor, Padre de misericordia y origen de todo bien, que aceptas
acordándose de su misericordia el ayuno, la oración y la limosna como remedio de nuestros
—como lo había prometido a nuestros padres— pecados, mira con amor a tu pueblo penitente y restaura con tu
en favor de Abraham y su descendencia por siempre. misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de las
culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.

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CONCLUSIÓN
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo ✠ y Espíritu
Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén