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ÍNDICE

Introducción…………………………………………………………………… 3
1. Historia………………………………………………………………………….4
2. Definición……………………………………………………………………….4
3. Importancia de la dignidad humana…………………………………………5
4. Tipos de dignidad humana……………………………………………………6
4.1. Dignidad ontológica o humana…………………………………….6
4.2. Dignidad moral ...………………………………………………….6
4.3. Dignidad personal…………………………………………………7
4.4. Dignidad cristiana………………………………………………... 7
5. Principios derivados de la dignidad………………………………………….7
5.1. Principio de Respeto…………………………………………...7
5.2. Principios de No-malevolencia y de Benevolencia…………8
5.3. Principio de doble efecto……………………………………….8
5.4. Principio de Integridad…………………………………………9
5.5. Principio de Justicia…………………………………………….9
5.6. Principio de Utilidad…………………………………………..10
6. Reconocimiento de la dignidad humana en documentos convencionales
e internacionales……………………………………………………………..10
6.1. La Carta de las Naciones Unidas………………………………10
6.2. La Declaración Universal de los Derechos Humanos……….11
6.3. El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos….13
6.4. El Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales
y Culturales……………………………………………………….14
7. Fundamentación ética de la dignidad……………………………………...14
8. Análisis del Exp. N°2101-2011-pa/TC (Puno)…………………………….15
9. Conclusiones………………………………………………………………….17
10. Bibliografía…………………………………………………………………….18
INTRODUCCIÓN

El ser persona implica, entre otros atributos, tener la capacidad de poder relacionarse e
interactuar con los demás individuos y así poder tener una mejor convivencia social.
Ello implica, que la sociedad ha sido creada por el mismo hombre, quien a su vez ha
contribuido a organizarla conforme a sus intereses y necesidades, buscando así, alcanzar
la felicidad completa. Es así que, durante esa búsqueda de felicidad, el ser humano ha
ido estableciendo mecanismos de defensa, los cuales le han permitido salvaguardar uno
de sus derechos primordiales que es: su dignidad.
Es ahí que, a partir de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como de
los dos Pactos de Naciones Unidas, tanto de derechos civiles como de políticos, así
como también de los derechos económicos, sociales y culturales; es que se reconoce que
la dignidad, es aquel derecho inherente a todo persona y constituye la base de los
derechos fundamentales de esta; es por ello, que se ha convertido en el valor más
importante que fundamenta la construcción de los derechos de la persona como sujeto
libre y participe de una sociedad.
Aún y cuando el concepto de dignidad humana tuvo sus inicios en el cristianismo, este
ha ido evolucionando con el tiempo, adquiriendo así un carácter más histórico, y en los
ámbitos políticos y jurídicos se le ha ido vinculando con otros conceptos, como la
autonomía, la libertad y la igualdad, que en conjunto han ido constituyendo valores
fundamentales superiores, los cuales sirven como base a la hora de inspirar normas
básicas de Derecho, en especial en aquellos aspectos que van reconociendo derechos
esenciales de la persona, ya sea en el ámbito nacional o internacional.
Es así, que mediante este informe se quiere especificar en sentido más concreto sobre la
historia, concepto, importancia, tipos, principios, los diferentes documentos tanto
nacionales como internacionales en donde se reconoce la dignidad humana, su
fundamentación ética y por último un caso en concreto establecido en el Exp. N°2101-
2011-pa/TC (puno).

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1. HISTORIA DE LA DIGNIDAD HUMANA

Lo que se entiende por "dignidad" ha sufrido un cambio substancial desde que


este valor surgió en la sociedad de la antigua Roma hasta que fue incorporado en
la cultura cristiano-occidental: pasó de una conquista individual a ser inherente a
la condición humana.

En la sociedad romana pre imperial la dignidad respondía a méritos en una


forma de vida, ligada por una parte a la esfera política y por otra a una recta
moral. En Roma la condición principal para adquirir dignidad era la acción
política junto con la integridad moral; es decir, que, al pertenecer a la nobleza
romana, tener entre los antepasados héroes troyanos o reyes, una diosa le
confería más brillos a esa dignidad. El romano defendía su dignidad, luchaba por
ella, la asentaba y lucía. Ésta no tenía un orden rígido: podía aumentarse,
rebajarse, perderse, restituirse, la dignidad era un logro personal que, por un
lado, daba derecho a un poder y, por otro, por el impulso interior a ser
moralmente intachable, exigía un deber.

La evolución de este concepto a través de la historia del pensamiento occidental


lleva a la conclusión de que la dignidad humana no puede ser fruto de una
conquista, pues serían muchos los que, conforme al parámetro establecido, no la
alcanzarían. La dignidad es intrínseca a la persona humana en razón de lo que es
específico de su naturaleza: su ser espiritual. Esta dignidad es más que moral,
más que ética, más que psicológica: es constitutiva del ser humano y su
naturaleza es ontológica. No se la puede dar él a sí mismo ni podemos hacerla
depender de su vida moral, tampoco se la puede dar el Estado -como sucedía en
Roma- o la sociedad, aunque a ellos corresponda reconocerla y vigilar que no
haya violaciones.

2. DEFINICIÓN DE DIGNIDAD HUMANA


El término dignidad deriva del vocablo en latín dignitas, y del adjetivo digno,
que significa valioso, con honor, merecedor. La dignidad es la cualidad de digno

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e indica, por tanto, que alguien es merecedor de algo o que una cosa posee un
nivel de calidad aceptable.
La dignidad humana es un valor o un derecho inviolable e intangible de la
persona, es un derecho fundamental y es un valor inherente al ser humano, ya
que este es un ser racional que posee libertad y es capaz de crear cosas. Esto
quiere decir, que todos los seres humanos pueden modelar, cambiar y mejorar
sus vidas, ejerciendo su libertad y por medio de la toma de decisiones.
La dignidad se basa en el respeto y la estima que una persona tiene de sí misma,
la cual es merecedora de ese respeto por otros, porque todos merecen ser
respetados sin importar las diferencia. Cuando reconocemos las diferencias de
cada persona y toleramos o aceptamos dichas desigualdades, esta puede sentirse
digna, con honor y libre.
En el Preámbulo de La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948
habla de la "dignidad intrínseca (...) de todos los miembros de la familia
humana", y luego afirma en su artículo 1º que "todos los seres humanos nacen
libres e iguales en dignidad y derechos". [ CITATION Nac \l 10250 ] La
dignidad, en este caso, es positiva y fomenta la sensación de plenitud y
satisfacción, reforzando la personalidad.
Por otro lado, la esclavitud, entonces, se ha usado para personas que no se
trataban como tales ni como dignas, es decir, antiguamente se decía que el
esclavo no era una persona humana, sino un objeto. Pero con el pasar del tiempo
esto ha ido cambiando y hoy en día por la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, una persona no puede ser esclava en ningún aspecto, ni ser
tratada como una cosa o un animal.
La dignidad también es el respeto y la estima que merece una cosa o una acción,
es decir es una excelencia, un realce de esa cosa o acción.

3. IMPORTANCIA DE LA DIGNIDAD HUMANA


La dignidad humana es un valor distintivo de la especie humana, de donde
dimanan otros valores y derechos fundamentales, tanto para el individuo como
para la colectividad. En tal virtud, todo ser humano debe ser respetado y
protegido en su dignidad y no se debe atentar contra ella
Bajo esta perspectiva, la dignidad humana ha sido incluida no sólo en sede
normativa interna, sino también en varios documentos jurídicos convencionales,

2
pues la Comunidad Internacional también ha hecho manifiesta su preocupación
por incluir a la dignidad como valor inserto en el ordenamiento jurídico
internacional. Así, la dignidad deviene de ser un mero valor –o principio, en el
mejor de los casos– a precepto de naturaleza vinculante.
Cabe destacar que cada Estado, para adoptar un tratado en su ordenamiento
interno, debe regular dicho procedimiento en su ordenamiento nacional. Así en
el caso de la Constitución Política del Perú, se reconoce en el artículo 2, inciso 7
que: Toda persona tiene derecho:
“Al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y
familiar, así como a la voz y a la imagen propias. Toda persona
afectada por afirmaciones inexactas o agraviada en cualquier
medio de comunicación social tiene derecho a que éste se
rectifique en forma gratuita, inmediata y proporcional, sin
perjuicio de las responsabilidades de ley.”
Por lo cual, se debe tener presente que al momento que un Estado forma parte de
un tratado, debe respetarlo y hacerlo cumplir dentro de su colectividad; en tal
sentido, nuestro estado debe hacer cumplir y respetar el derecho a la dignidad
entre todos los ciudadanos

4. TIPOS DE DIGNIDAD HUMANA


4.1. Dignidad ontológica o humana: se refiere al ser, es decir que la persona
tiene una dignidad ontológica es afirmar que goza de una dignidad y, por lo
tanto, es merecedora de un respeto y de una consideración, es por ello que la
dignidad de la persona humana, desde este punto de vista, radica en su ser y
no en su obrar en donde puede actuar de una forma indigna, pero, a pesar de
ello, tiene una dignidad ontológica que se refiere a su ser. Es digno por el
mero hecho de ser persona. Dice R. Guardini que “sacrificar la integridad de
la persona por un fin cualquiera, incluso el más elevado, significaría, visto en
la realidad, no solo un crimen, sino también una dilapidación”. Por ello
podemos decir que la persona posee una dignidad absoluta y por ello,
inapreciable, entonces quiere decir que es aquella con la que nace con los
seres humanos y que se fundamenta en su pertenencia a la especie.

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4.2. Dignidad moral: Existe una dignidad arraigada en el ser y una dignidad
arraigada en el obrar, es por ello que la dignidad del obrar es la dignidad
ética y se refiere a la naturaleza de nuestros actos. Puesto que hay actos que
dignifican al ser humano, mientras que hay actos que lo convierten en un ser
indigno es por ello que esta es aquella que se relaciona al comportamiento de
las personas en sociedad al juicio que ésta se haga respecto al bien y al mal.

4.3. Dignidad personal: Aquella que perciben los demás a nuestro alrededor


y que apunta a la consideración que de nosotros se hagan. La dignidad
personal se basa en el respeto y la estima que una persona tiene de sí misma
y es merecedora de ese respeto por otros porque todos merecemos respeto
sin importar cómo somos, además esta es adquirida por el trato que se recibe
de los otros llamada también dignidad real.

4.4. Dignidad cristiana: En la teología cristiana, el hombre al ser una


criatura de Dios, posee dignidad es por ello que en este sentido y según el
catecismo de la Iglesia Católica, el hombre ha sido creado a imagen de Dios,
en el sentido que es capaz de conocer y amar libremente a su propio creador,
además el hombre no es solamente algo, sino alguien capaz de conocerse, de
darse libremente y de entrar en comunión con Dios y las otras personas.

5. PRINCIPIOS DERIVADOS DE LA DIGNIDAD HUMANA


La primera actitud que sugiere de la consideración de la dignidad de todo ser
humano, es la de respeto y rechazo de toda manipulación; frente a él no
podemos comportarnos como nos conducimos ante un objeto, como si se tratara
de una "cosa", sino como un medio para lograr nuestros fines personales.
5.1. Principio de Respeto
«En toda acción e intención, en todo fin y en todo medio, trata siempre a
cada uno - a ti mismo y a los demás- con el respeto que le corresponde por
su dignidad y valor como persona» [ CITATION Joa \l 10250 ]
Todo ser humano tiene dignidad y valores inherentes, solo por su condición
básica de ser humano. El valor de los seres humanos difiere del que poseen
los objetos que usamos. Las cosas tienen un valor de intercambio. Son
reemplazables. Los seres humanos, en cambio, tienen valor ilimitado, puesto

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que, como sujetos dotados de identidad y capaces de elegir, son únicos e
irreemplazables. El respeto al que se refiere este principio no es la misma
cosa que se significa cuando uno dice “Ciertamente yo respeto a esta
persona”, o “Tienes que hacerte merecedor de mi respeto”. Estas son formas
especiales de respeto, similares a la admiración.
El principio de respeto supone un respeto general que se debe a todas las
personas. Dado que los seres humanos son libres, en el sentido de que son
capaces de efectuar elecciones, deben ser tratados como fines, y no
únicamente como meros medios. En otras palabras: los hombres no deben
ser utilizados y tratados como objetos. Las cosas pueden manipularse y
usarse, pero la capacidad de elegir propia de un ser humano debe ser
respetada. El respeto es un concepto rico en contenido, ya que establece la
esencia de lo que se refiere a la vida moral. Sin embargo, la idea es tan
amplia que en ocasiones es difícil saber cómo puede aplicarse a un caso
particular. Por eso, resulta de ayuda, derivar del principio de respeto, otros
principios menos básicos.

5.2. Principios de No-malevolencia y de Benevolencia


«En todas y en cada una de tus acciones, evita dañar a los otros y procura
siempre el bienestar de los demás». [ CITATION Joa \l 10250 ]
Los juicios y actitudes que tomamos ante los demás nacen del corazón.
Un corazón lleno de malevolencia lo ve todo con gafas oscuras: descubre
continuamente maldad y segundas intenciones en los demás. Seguramente no
respecto de todos, pero sí respecto de aquellos a los que el malévolo ha
etiquetado como malos. En cambio, un corazón lleno de benevolencia sabe
apreciar tantas cosas buenas que existen en los otros. La benevolencia puede,
incluso, descubrir señales de bondad en almas que parecen muy
ennegrecidas.
Para el cristiano, la malevolencia es un vicio terrible que daña no sólo a los
criticados, sino al mismo corazón lleno de ponzoña. La benevolencia, en
cambio, promueve un mundo más limpio, más solidario, más comprensivo,
más abierto, más lleno de amor y de paz.

5.3. Principio de doble efecto

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«Busca primero el efecto beneficioso. Dando por supuesto que tanto en tu
actuación como en tu intención tratas a la gente con respeto, asegúrate de
que no son previsibles efectos secundarios malos desproporcionados
respecto al bien que se sigue del efecto principal» [ CITATION Joa \l
10250 ]
Este principio nos indica que debemos buscar que nuestras acciones tengan
beneficios. Posteriormente debemos analizar que estas mismas acciones no
traigan efectos secundarios, malos o perjudiciales, a las demás personas, o
que estén desproporcionados respecto al bien que se sigue del efecto
principal.
El principio del respeto no solo tiene aplicación al mundo que nos rodea,
también debe aplicarse el respeto hacia nosotros mismos en cada uno de los
roles que desempeñemos.

5.4. Principio de Integridad


«Compórtate en todo momento con la honestidad de un auténtico
profesional, tomando todas tus decisiones con el respeto que te debes a ti
mismo, de tal modo que te hagas así merecedor de vivir con plenitud tu
profesión». [ CITATION Joa \l 10250 ]
Ser profesional no es únicamente ejercer una profesión, sino que implica
realizarlo con profesionalidad, es decir: con conocimiento profundo del arte,
con absoluta lealtad a las normas deontológicas y buscando el servicio a las
personas y a la sociedad por encima de los intereses egoístas. Es decir, el ser
unos profesionales implica una gran responsabilidad hacia la sociedad a la
que prestaremos nuestros servicios, tenemos que ejercer nuestra profesión
con ética profesional, con honestidad, no debemos engañar a la gente o
abusar de su desconocimiento del tema para sacar provecho o una mejor
ganancia poniendo ante todo nuestros intereses personales.

5.5. Principio de Justicia


«Trata a los otros tal como les corresponde como seres humanos; sé justo,
tratando a la gente de forma igual. Es decir: tratando a cada uno de forma
similar en circunstancias semejantes».

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Lo justo se refiere a respetar los derechos de las partes involucradas y
tratarlas con el mismo respeto y consideración. En este sentido el principio
de justicia demanda que las personas sean tratadas de manera equitativa y no
pueden verse ni tratarse con un menor valor. Por esto, el principio de justicia
se encuentra presente en los principales códigos deontológicos de psicología
y atiende de forma particular al respeto por los derechos diferenciales de las
distintas poblaciones que interactúan con los profesionales.
5.6. Principio de Utilidad
«Dando por supuesto que tanto en tu actuación como en tu intención tratas a
la gente con respeto, elige siempre aquella actuación que produzca el mayor
beneficio para el mayor número de personas».
El principio de utilidad pone énfasis en las consecuencias de la acción. Sin
embargo, supone que has actuado con respeto a las personas. Si tienes que
elegir entre dos acciones moralmente permisibles, elige aquella que tiene
mejor resultado para más gente.

6. RECONOCIMIENTO DE LA DIGNIDAD HUMANA EN DOCUMENTOS


CONVENCIONALES E INTERNACIONALES
La dignidad humana es un valor distintivo de la especie humana, de donde
emanan otros valores y derechos fundamentales, tanto para el individuo como
para la colectividad. En tal virtud, todo ser humano debe ser respetado y
protegido en su dignidad y no se debe atentar contra ella.
Bajo esta perspectiva, la dignidad humana ha sido incluida no sólo en sede
normativa interna, sino también en varios documentos jurídicos convencionales,
pues la Comunidad Internacional también ha hecho manifiesta su preocupación
por incluir a la dignidad como valor inserto en el ordenamiento jurídico
internacional. Así, la dignidad deviene de ser un mero valor –o principio, en el
mejor de los casos– a precepto de naturaleza vinculante.
Cabe destacar que cada Estado, para adoptar un tratado en su ordenamiento
interno, debe regular dicho procedimiento en su ordenamiento nacional.
Por lo cual, se debe tener presente que al momento que un Estado forma parte de
un tratado, debe respetarlo y hacerlo cumplir frente a su colectividad.

6.1. La Carta de las Naciones Unidas

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La idea de crear un organismo internacional universal surge durante la
Segunda Guerra Mundial. Los líderes mundiales se reunieron en San
Francisco con la intención de poner fin a la guerra que prevalecía en aquellos
tiempos, y consideraron que era momento de crear un mecanismo que
fundamente el dialogo intergubernamental y previniera conflictos bélicos y
así pudiera prevalecer la paz y la seguridad en el mundo.
Así, la Carta de las Naciones Unidas, en su Preámbulo, enuncia “[…] la fe
de los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la
persona humana, en la igualdad de derechos del hombres y mujeres”.
[ CITATION Ari88 \l 10250 ] Por lo que la inclusión del concepto de
dignidad humana en la Carta constituyó una feliz y trascendente innovación
en el Derecho Internacional positivo. Para lo cual, en el futuro, la noción de
la dignidad, aunque incluida en el Preámbulo de la Carta, sin efecto jurídico
vinculante, ha incidido en la interpretación y el sentido de numerosos
instrumentos internacionales.
El Artículo 1º declara, como propósito de la cooperación internacional, “el
desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades
fundamentales de todos”. Su Artículo 55-c dispone: “[...] la organización
promoverá el respeto universal de los derechos humanos y a las libertades
fundamentales de todos”. Y en su artículo 62-2 se señala, como función del
Consejo Económico y Social, la de “hacer recomendaciones con el objeto de
promover el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales
de todos, y a la efectividad de tales derechos y libertades”.
Durante los primeros años de vigencia de la Carta de Naciones Unidas se
hizo evidente una seria deficiencia en su texto, ya que no contenía
disposiciones específicas de derechos humanos –aún y cuando en su
Preámbulo hacía referencia a los mismos–, pues el problema que se mantenía
era si realmente dicho documento convencional imponía obligaciones
jurídicas de comportamiento a los Estados miembros en materia de derechos
humanos.
Una vez que se llegó a la conclusión de que dicha Carta no contenía una
enumeración, menos aún, una definición de derechos humanos y libertades
fundamentales, fue necesaria la creación de un órgano encargado de regular

2
los vacíos que contenía la Carta de las Naciones Unidas. Tal ente fue la
Comisión de Derechos Humanos, misma que se dio a la tarea de redactar un
texto de alcance mundial que contuviera un catálogo de Derechos Humanos,
de esa forma, nació la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

6.2. La Declaración Universal de los Derechos Humanos


En 1946 se crea la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de
las Naciones Unidas, encomendándosele la redacción de una Carta
Internacional de Derechos. En 1948, la Asamblea General adopta lo que
sería la Declaración Universal de los Derechos Humanos, misma que se
convirtió en un documento de interés internacional, puesto que varios
Estados comenzaron a “adherirse” a ella.
La Declaración se funda en la consideración ética de que el Estado, la
sociedad y los particulares están obligados a respetar a los demás como
personas.
De esta forma, la dignidad humana se eleva a mandato ético-jurídico del cual
se derivan distintos valores, los cuales serían tutelados por los Derechos
Humanos.
Por lo que la primera enunciación a la dignidad se estipula en su Preámbulo,
señalando que “[…] la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen como
base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e
inalienables […]”.[ CITATION Nci \l 10250 ]
Para lo cual, la Declaración clasifica los valores en individuales y colectivos,
es decir, considera al ser humano en su dimensión particular y como
miembro integrante de un grupo social. Siendo los valores jurídicos relativos
a la igualdad, la libertad, y la seguridad jurídica, los que se encuentran
expresados bajo la forma de Derechos Humanos.
Los derechos protegidos por la Declaración son, entre otros, el
reconocimiento de la igualdad en dignidad, pues se afirma que “todos los
seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, dotados como
están de razón y conciencia, deben comportase fraternalmente los unos y los
otros”.
El artículo 1° clarifica que la dignidad y la sana convivencia son la base
fundamental para que pueda existir una sociedad en armonía, y se pueda

2
lograr el pleno respeto de la persona. Así, de la dignidad humana se
desprenden otros valores inherentes al individuo. Esto es así puesto que la
Comunidad Internacional ha reconocido que los derechos económicos,
sociales y culturales están íntimamente relacionados con las prerrogativas
civiles y políticas. En tal virtud, en 1951, la Asamblea General de la ONU,
acordó que el sistema para llevarlos a la práctica tenía que ser distinto, y que
los derechos económicos, sociales y culturales debían conseguirse
progresivamente, mientras que los civiles y políticos debían asegurarse
inmediatamente. Por tal motivo, la propia Asamblea General, órgano
plenario de las Naciones Unidas, decidió redactar dos instrumentos
convencionales que serían adoptados conjuntamente el 16 de diciembre de
1966, y que se abrirían para su firma por parte de los Estados en la misma
fecha.
Las negociaciones de ambos tratados se prolongaron durante quince años
esencialmente debido a la falta de consenso. Finalmente, mediante una
Resolución de la Asamblea General de la Naciones Unidas, se adoptan tanto
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Ello significó
un notable avance, en particular para aquellos derechos que incorporaron las
necesidades mínimas del ser humano en el aspecto económico, social y
cultural, las cuales traducen exigencias éticas derivadas de la vida de la
persona en sociedad.

6.3. El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos


El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos incorpora más
prerrogativas que las reconocidas por la propia Declaración Universal de
1948. Entre otras, garantiza prerrogativas individuales que no se mencionan
expresamente en aquella, como la libertad de no ser encarcelado por deudas,
el derecho de todas las personas privadas de su libertad a recibir un trato
humanitario y con respeto a su dignidad como derecho inherente a la persona
humana.
La protección específica de la dignidad se consagra expressis verbis en el
artículo 10º, que a la letra dice: “Toda persona privada de su libertad será
tratada humanamente y con respeto a la dignidad inherente al ser humano”.

2
Otros derechos previstos son el derecho a la vida, (artículo 6º); así como el
reconocimiento a su personalidad jurídica (artículo 16º); la protección para
que no sea objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada
(artículo17º); y, la igualdad de todas las personas ante la ley (artículo 26º).
Todos ellos derivados de la dignidad personal. Queda claro que la mención
que se hace a la dignidad del ser humano y la protección que debe tener por
parte de los Estados, parte del tratado, no importando la situación en que se
encuentre cada individuo.

6.4. El Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y


Culturales
Este documento contiene una serie más amplia y específica de derechos que
la Declaración Universal, tales como la obligación de los Estados de
proporcionar a sus habitantes un nivel de vida adecuado y el derecho de
gozar de los más altos niveles posibles de salud física y mental.
Ya en el Preámbulo se enuncia: “[...] la paz en el mundo tiene por base el
reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia
humana […]”. [CITATION Uni \l 2058 ]
El Pacto tiene la particularidad de no obligar a los Estados parte a concretar
de inmediato los derechos consignados (a diferencia de lo que prescribe el
Pacto de los Derechos Civiles y Políticos); sólo se dispone que los Estados
deberán tomar las medidas necesarias en la máxima capacidad de sus
recursos disponibles para alcanzar progresivamente la completa realización
de esos derechos.
Siendo un documento que fundamentalmente busca garantizar la calidad de
vida en una sociedad, y uno de los medios en el que se basa la dignidad es el
trabajo, no sólo se humaniza la naturaleza, sino que el hombre se humaniza a
sí mismo, es decir, desarrolla y eleva sus potencialidades creativas. El
trabajo es fuente del desarrollo del hombre, mismo que preserva y despliega
a la humanidad, debiendo ser reconocido y garantizado en condiciones de
igualdad

2
y con respeto a la dignidad del trabajador.

7. FUNDAMENTACIÓN ÉTICA DE LA DIGNIDAD


Con independencia de las acepciones y matices, el concepto “dignidad” hace
alusión a una realidad que trasciende los actos del hombre para referirse a una
cualidad intrínseca de la naturaleza humana que es la que lo hace acreedor de un
respeto especial. El concepto en cuestión expresa el valor fundamental de la
moralidad en el que se sostiene el respeto a la persona humana. Por supuesto,
debe tratarse de un valor muy consistente para poder servir de fundamento a
todas las áreas de moralidad en que pueda estar inmerso el ser humano.
Según Daniel P. Sulmasy, los cuatro argumentos morales más utilizados para
fundamentar la dignidad son:
- Valorización Social. De acuerdo a este argumento, la dignidad depende de la
valoración social de que es objeto la persona por su aporte al bien común o por
el estatus que ha alcanzado en el orden económico, social, político, etc.
- Libertad. La persona es digna por su condición de ser libre, es decir, por su
cualidad de poder tomar decisiones y orientar por ellas su conducta, todo lo cual
la diferencia de los demás seres carentes de esta cualidad.
- Placer y Dolor. Se podría sostener que la dignidad humana depende de la
cantidad de placer y dolor existente en una vida humana.
- El punto de vista subjetivo. Es el de quienes consideran que los individuos son
libres de definir la dignidad humana como les parezca. [CITATION Dan \l
2058 ]

Hobbes parece haber seguido el primer argumento cuando planteó: “La


estimación pública de un hombre, que es valor conferido a él por el Estado, es lo
que los hombres comúnmente denominan dignidad”.[ CITATION Tho \l 2058 ]
Señala Sulmasy que el concepto de Hobbes se basa en una argumentación moral
poco consistente por cuanto no puede aplicarse a personas que no gozan de
buena estima social, por no poder aportar algo substancial al bien común a causa
de encontrarse cesantes, estar severamente enfermos o lisiados, etc. A juzgar por
esta forma de razonar, semejantes personas habrían perdido su dignidad, lo que

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se opone a las concepciones éticas y jurídicas predominantes que reconocen la
dignidad a todos los seres humanos sin distinciones ni exclusiones.

8. ANÁLISIS DEL EXP. N°2101-2011-PA/TC (PUNO)

N° de expediente: 02101-2011-PA/TC

Breve síntesis de los hechos: Con fecha 3 de diciembre de 2010, la recurrente


interpone demanda de amparo contra Doña Sofía Gaby Pantigozo Meza, Fiscal
Superior y presidenta de la Junta de Fiscales Superiores del Distrito Judicial de
Puno, solicitando la tutela judicial de su derecho a la dignidad, ya que se había
filtrado un vídeo íntimo de la Dra. Lid Beatriz Gonzales Guerra, vulnerando su
derecho a la intimidad y que generó un conjunto de especulaciones sobre su
dignidad y su futuro como fiscal, ya que como lo dijo la demanda que adoptaría
las acciones necesarias, sugiriéndole incluso que abandone la ciudad ya que su
conducta se encontraba relacionada con actos deshonrosos y manifestando a
todo el personal fiscal y administrativo a una reunión, refiriéndose a su persona
manifestó públicamente que no era suficiente que fuera una buena fiscal, sino
que debía llevar una vida decorosa y no estar con sus amantes, lesionando e esa
manera su dignidad al atribuírsele una conducta en la que no ha incurrido.

Sentencia de primera instancia: La Primera Sala Civil de la Corte Superior de


Justicia de Puno, de fecha 25 de abril de 2011, que declaró improcedente la
demanda de autos.
Sentencia de segunda instancia: el Segundo Juzgado Mixto de Juliaca, con
fecha 20 de enero de 2011, declaró improcedente la demanda por estimar que los
hechos cuestionados no están referidos en forma directa al contenido
constitucionales protegido de los derechos involucrados, siendo de aplicación el
inciso 1 del artículo 5 de la Ley 28237 (No proceden los procesos
constitucionales cuando: 1. Los hechos y el petitorio de la demanda no están
referidos en forma directa al contenido constitucionalmente protegido del
derecho invocado)

2
Decisión del Tribunal Constitucional: Con la autoridad que le confiere la
Constitución Política del Perú decide revocar la recurrida y ordena al Juzgado
Mixto Unipersonal de Tarata que procede a admitir a trámite la demanda y
resolverá dentro de los plazos estableciendo en el Código Procesal
Constitucional
Opinión: Como grupo, creemos que la decisión no fue la correcta, ya que se ve
claramente que se está vulneran el respeto a la dignidad de Lid Beatriz Gonzales
Guerra ya que como se sabe este derecho es fundamental para toda persona, y el
accionar del Tribunal Constitucional es incoherente con lo que señala nuestra
Constitución en su artículo 2 inciso 7 en donde establece que a toda persona se le
debe respetar su honor y su intimidad personal; y con la decisión final que este
toma se estaría sumando al actuar de la parte demandada.

CONCLUSIONES

- La dignidad humana es una condición inherente al ser humano, es decir, que no


se puede renunciar a esta.
- La dignidad humana no es un derecho del hombre, es el fundamento de los
derechos que se conceden al hombre, por ello las constituciones provinciales,
nacionales y los tratados internacionales se refieren a ella, sobre su carácter de
justificación última en donde existe una suerte de consenso universal, que se
traduce en todos los textos legales. En el presente estudio se realiza un
acercamiento profundo sobre dicho concepto, su significado, contenido,
importancia y la vinculación con los distintos derechos.
- La dignidad humana como condición de ser humano, es el hecho de acceder sin
ningún costo o remuneración económica a los derechos y las obligaciones que
poco a poco se van generando con el paso del tiempo y de acuerdo a las
condiciones sociales en las que normalmente se mueve por el hecho de estar o
pertenecer a un grupo social; esto implica pues, un respeto mutuo de sus

2
derechos como lo son a tener una vida digna, con un honor, con una buena
reputación, sin ser de ninguna manera objeto de ultrajes o humillaciones.
- La dignidad humana existe porque el ser humano se distingue de los animales
precisamente por el hecho de tener autodeterminación y a su vez, una igualdad
frente a los seres de su misma especie con respecto al trato; pero respetando
siempre, de una u otra forma, las diferencias que les dan la esencia de ser
humano como tal que hace que la convivencia entre la sociedad misma se haga
interesante, productiva y constructiva.

REFERENCIAS

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