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- Recuento anatómico de las estructuras óseas del cráneo

El cráneo forma el esqueleto de la cabeza y de la cara. Está constituido por múltiples huesos
que se articulan entre sí por uniones inmóviles, originando una estructura cuya función
principal es la de proteger el encéfalo y dar alojamiento a los órganos de los sentidos y a las
aberturas hacia el exterior de los aparatos digestivo y respiratorio. La única excepción a este
patrón general es la mandíbula, que constituye un hueso del cráneo independiente con
articulaciones móviles al servicio de la masticación.

Tanto desde el punto de vista morfológico, como por su desarrollo embriológico, el cráneo
puede dividirse en dos partes: la poción cerebral, o neurocráneo, que forma un estuche óseo
para el encéfalo, y el esqueleto facial, o viscerocráneo, que da soporte a los componentes de la
cara, incluyendo las aberturas de los aparatos respiratorio y digestivo. No obstante, el esqueleto
facial está totalmente adosado a la porción anterior y caudal del neurocráneo, por lo que
algunos huesos forman parte al mismo tiempo de las paredes del neurocráneo y del
viscerocráneo.

El neurocráneo está formado por ocho huesos, de los cuales cuatro son impares: el frontal, el
etmoides, el esfenoides y el occipital, y cuatro son pares: los parietales y los temporales. Se
describirán en el orden en que se presentan: de adelante hacia atrás para la calvaria [bóveda
craneal) e inversamente, de atrás hacia adelante para la base del cráneo.

Estos huesos se denominan huesos planos. Están cubiertos por fuera por un periostio delgado
y tapizados por dentro por la duramadre (membrana meníngea). Están formados por dos
láminas de tejido óseo compacto denominadas tablas externa e interna, entre las que se
encuentra una capa de tejido esponjoso, de espesor variable, llamada diploe.
- Sistema nervioso central: Estructura, ubicación y función.

El sistema nervioso central comprende al conjunto de los centros y vías nerviosas reunidos en el
encéfao y en la médula espinal. Está conectado con los diversos órganos por intermedio del
sistema nervioso periférico, formado por rervios craneales y espinales. Este sistema no debe ser
opuesto al sistema nervioso autónomo, puesto que este dispone, en efecto, de numerosos
centros en el sistema nervioso central. El estudio del sistema nervioso central comprende dos
partes muy diferentes: la morfología y la sistematización.

Morfología. No concierne sólo a las formas exteriores, las relaciones y la vascularización. En el


sistema nervioso central, cierto número de formaciones no aparecen inmediatamente a la vista,
y se las debe descubrir mediante cortes o secciones. Por último, la sustancia nerviosa misma
presenta cavidades no visibles desde el exterior. El estudio de a morfología externa debe
completarse con un estudio de la configuración interna del segmento considerado.

Sistematización. Se describe la organización anatómica y funcional en el sistema nervioso


central
En terminos generales, el sistema nervioso central es Ia parte del sistema nervioso que se
localiza dentro del craneo y Ia columna vertebral, además se compone por dos tipos de células
básicas: las neuronas y las células gliales (neuroglias). Estas últimas tienen la función central de
soporte del sistema nervioso central (pegamento neural), son de cinco a 10 veces más que las
propias neuronas y no relacionan la transmisión neuronal en directo. Las células gliales son el
origen más común de tumores cerebrales (gliomas).