Está en la página 1de 2

LACLAU SOBRE LE BON

Sugestión y representaciones distorsionadas

El libro de Le Bon se sitúa en una encrucijada intelectual: por un lado, es una versión extrema del modo en que el
siglo 19 trató el fenómeno de la psicología de masas como perteneciente al campo de lo patológico. Por otro lado, no
considera a esos fenómenos como aberraciones contingentes destinadas a desaparecer, son rasgos permanentes de la
sociedad moderna. Así, no hay desestimación posible sino que deben convertirse en objetos de una nueva tecnología
de poder.

Le Bon trazó la descripción más sistemática de la psicología de las masas hasta el momento. La pieza clave fe la
noción de sugestión.

I. Imágenes, palabras y fórmulas.

La influencia que ejercen las palabras sobre la formación de una multitud debe hallarse en las imágenes que evocan
esas palabras, con total independencia de su significado. “Las palabras cuyo sentido está menos definido son en
algunos casos las que ejercen mayor influencia” (democracia, libertad, socialismo).

Le Bon hace referencia a dos fenómenos: la inestabilidad de la relación significado y significante (palabras e
imágenes) y el proceso de sobre-determinación mediante el cual cierta palabra condensa en torno de sí una pluralidad
de significados.

Pero para Le-Bon la asociación de imágenes es una perversión del lenguaje como tal: las palabras tienen un
significado verdadero. Hay un lenguaje verdadero y una perversión por parte de la multitud.

La asociación entre palabras e imágenes es arbitraria y por lo tanto irracional. Este poder sugestivo que evocan estás
palabras es contrapuesto por Le Bon a una racionalidad concebida en términos puramente denotativos del significado.

Hay una conexión entre las palabras e imágenes con el surgimiento de ilusiones en las multitudes.

Hay tres recursos retóricos que hace posible este proceso:

 La afirmación: pura y simple, libre de todo argumento y razonamiento.


 La repetición: fijación de esa afirmación.
 El contagio: intenso como el de los microbios.

(LACLAU: lo que Le Bon esta construyendo como una dicotomía exclusiva no es el hábito en general como opuesto a
la racionalidad, sino la oposición de un ámbito creado mediante la manipulación y uno que resulta de la sedimentación
de la decisión racional.)

Para Le Bon lo inconexo se opone a un proceso de argumentación lógica, el resultado es la imposibilidad de concebir
un modo específico de razonamiento en las multitudes. El operar de las multitudes es reverso negativo con respecto a
la racionalidad concebida en sentido estricto y limitado.
El contagio solo puede ser en forma de transmisión patológica, como un fenómeno de sugestibilidad. (El deus ex
machina omnipresente del discurso sobre la psicología de masas: la sugestión termina por explicar todo pero ella está
exenta de explicación.)

Según Laclau hay simplificación, parcialidad y unilateralidad en el discurso de Le Bon.

Dos supuestos principales que fundamentan el pensamiento de Lo Bon:

1. La línea divisoria entre las formas racionales de organización social y los fenómenos de masas coincide en
gran medida con la frontera que separa lo normal de lo patológico.
2. La distinción entre racionalidad e irracionalidad coincidiría ampliamente con aquella entre el individuo y el
grupo. El individuo experimenta un proceso de degradación social al volverse parte de un grupo.

También podría gustarte