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ÍNDICE

1. “El ocaso de las lenguas indígenas en Sudamérica: el caso de


Colombia” …………………………………………………………3
[Publicado en A. Lluís i Vidal-Folch y A. Palacios Alcaine (eds.) Lenguas Vivas en
América Latina, Universidad Autónoma de Madrid e Institut Català de Cooperació
Iberoamericana, 2004, páginas 141-154.]
2. “Las lenguas locales en el mundo actual: ¿Pérdida o destrucción de
la diversidad lingüística?” …………………………………………...11
[Publicado en De Lingua Aragonensi. Revista de la Societat de Lingüística
Aragonesa, I., 2005, páginas 49-64].
3. “El castellano y las lenguas oficiales del Estado español” …………26
[Publicado en Organización y Gestión Educativa (OGE), nº4 2005
www.OGE.net]
4. “Sobre la igualdad de las lenguas” ………………………………….28
[Publicado en F. Martí y otros Palabras y Mundos. Informe sobre las lenguas del
mundo, Barcelona, Icaria, 2006, páginas 188-189.]
5. “El nacionalismo lingüístico español” ………………………………30
[Publicado en Carlos Taibo (comp.) El Nacionalismo Español, Madrid, Libros de la
Catarata, 2007: 351-376]
6. “Gramáticos y Academias. Para una sociología del conocimiento de
las lenguas” …………………………………………………………...56
[Publicado en ARBOR LXXXIV 731 mayo-junio de 2008, CSIC, páginas 519-528].
7. “La homogeneización lingüística mundial bajo la globalización
capitalista” ……………………………………………………………66
[Publicado en B. Uranga y M. Maraña (eds.) El futuro de las lenguas- Diversidad
frente a uniformidad, Madrid, Los Libros de la Catarata y Ayuntamiento de Bilbao,
2008, 29-48.]
8. “Bilingüismo e lingua común”……………………………………….77
[Publicado en Lingua e Docencia Universitaria, V Xornadas sobre Lingua e Usos. A
Coruña: Universidade da Coruña 2009, páginas 163-177.]
9. “Las lenguas españolas y la Constitución. 30 años de nacionalismo
lingüístico (1978-2008)”………………………………………………92
[Publicado en Elena de Miguel (ed.) La pluralidad lingüística: aportaciones
formativas, sociales y culturales”, Madrid: Secretaria General Técnica del Ministerio
de Educación, 2009,páginas 35-78]
10.“¿Tiene base científica de la idea de la igualdad de las
lenguas?”……………………………………………………………115
[Publicado en Textos de Didáctica de la lengua y Literatura 54, Barcelona, Graó,
2010, p. 61-70.]
EL CASTELLANO Y LAS LENGUAS OFICIALES DEL ESTADO ESPAÑOL
Juan Carlos Moreno Cabrera
Universidad Autónoma de Madrid

En este artículo se diferencia entre dos tipos de oficialización de una lengua: la


sustitutiva y la aditiva. Se muestra que los conflictos que surgen respecto de la
oficialización de más de una lengua en un estado se derivan del choque de estos dos
tipos de oficialización y no de la oficializiación en sí misma. Se mantiene que la
oficialidad del castellano en el Estado español es de tipo sustitutivo, mientras que la de
las demás lenguas es de tipo aditivo, lo que ocasiona problemas y conflictos de todo
tipo que sólo podrán solucionarse o paliarse si todas las lenguas oficiales lo son por la
vía aditiva y no sustitutiva.

En la constitución de los estados europeos modernos se ha optado en todas las ocasiones


por oficializar una de las lenguas habladas en cada uno de ellos. Normalmente, se trata
de la lengua más hablada en esos estados. A primera vista, este proceder puede parecer
natural y casi obligado. Ahora bien, la oficialización de una lengua en un estado en el
que se usan varias ha sido utilizada casi siempre como un instrumento para arrinconar y
marginar a las demás lenguas. El carácter oficial de una lengua determinada se usa
habitualmente en los estados europeos modernos no tanto para reconocer esa lengua
hablada normalmente por la mayoría o toda la población sino para negar, reducir e
incluso eliminar a las demás (se trata de una oficialidad sustitutiva). De hecho, si una
lengua es mayoritaria en un estado no haría falta en principio oficializarla (como ocurre
en el caso de los Estados Unidos), dado que su uso está asegurado en todos los ámbitos.
Son precisamente las lenguas menos extendidas demográficamente las que deberían ser
oficializadas con vistas a su reconocimiento pleno como lenguas del estado y para
estimular su utilización y su presencia en los diversos ámbitos del estado. En el caso del
Estado español, como, según han afirmado repetidamente muchos estudiosos, el
castellano es la lengua común real, la que entiende y usa todo el mundo, no hay
necesidad alguna de hacerla oficial, ya que su presencia está garantizada en
absolutamente todos los ámbitos: desde la universidad hasta la administración pública;
desde las empresas a los hospitales, desde el ámbito de los espectáculos hasta las
instituciones académicas. Sin embargo, las demás lenguas del estado corren
continuamente el peligro de ser arrinconadas o desplazadas por esta lengua común y es
necesario concederles la condición de lenguas oficiales del estado, para propiciar desde
el ámbito público su funcionalidad y, por tanto, su supervivencia. Lo que propongo aquí
no es una oficialización sustitutiva de estas lenguas, que es la que predomina en el
ámbito europeo actual y en el español. Como he dicho, en la oficialización sustitutiva de
una lengua se trata de esgrimir el carácter oficial de un idioma determinado para
impedir el uso de otras lenguas y por tanto, para arrinconarlas y abandonarlas a su suerte
(que la mayoría de las veces es adversa). Cuando propongo que las lenguas de España
distintas del castellano sean oficiales, aunque el castellano no lo sea, lo hago pensando
en una oficialización aditiva. En este caso, se usa el carácter oficial de una lengua para
propiciar el uso de esa lengua, no para impedir el uso del castellano (realmente este uso
no se podría evitar de todos modos por el carácter absolutamente generalizado de esta
lengua). El problema que veo en que tanto el castellano como las demás lenguas del
estado español sean oficiales, radica en que la comunidad monolingüe
castellanohablante utiliza predominantemente la oficialización de su lengua de forma
sustitutiva (es decir, para impedir el uso de las otras lenguas), mientras que las
comunidades que hablan otras lenguas usan la oficialización de forma aditiva. Por poner
un ejemplo, mientras que los monolingües castellanohablantes del Estado español
pretenden que todos los ciudadanos de ese estado hablen castellano (y no catalán,
gallego o euskera) en todos o en la mayoría de ámbitos posibles basándose en el
carácter oficial del castellano (es la oficilidad sustitutiva), los hablantes de catalán,
gallego y euskera (que no son monolingües) no pretenden que todos los ciudadanos del
Estado hablen sus lenguas sino poder ellos hablar la suya en todos o en la mayoría de
los ámbitos de uso basándose en la oficialidad de su lengua (es la oficialidad aditiva). El
hecho de que estos hablantes lo sean también de castellano hace que su oficialidad
aditiva esté en una situación mucho más débil que la oficialidad sustitutiva del
castellano. La solución a esto está en que las oficialidades de todas las lenguas del
Estado español tengan carácter aditivo y no sustitutivo, pero ¿están realmente
dispuestos los hablantes castellanos monolingües a que esto sea así? Hay motivos más
que suficientes para dudarlo.