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La religión

La vida eterna

La vida eterna es un don que Dios dejó a través de Jesús para los seres
humanos, este don es lo contrario de la muerte el cual es el resultado
del pecado. El don de la vida eterna viene a aquellos que creen en
Jesucristo, nuestro salvador. El hecho de que esta vida es eterna, indica
que la vida continúa para siempre y sin un final.
La vida eterna es algo que los cristianos experimentan ahora. Se puede
pensar que la vida eterna no comienza cuando una persona muere, sino
que esta empieza en el momento en que una persona ejercita su fe en
cristo, por lo tanto los creyentes no tienen que esperar para la vida
eterna. El enfoque de la vida eterna no está en nuestro futuro, sino
como esta nuestra relación actual con Dios.
¿Cómo alcanzar la vida eterna?
-Primero que todo, tenemos que confesar nuestros pecados delante de
Dios.
-luego, aceptar que Jesús es nuestro único y suficiente salvador
“porque todo aquel que invocare el nombre del señor, será salvo”
(Romanos 10:13). El que tiene al hijo de Dios en su corazón, tiene la
vida; el que no tiene al hijo de Dios no tiene la vida.
-El siguiente paso después de aceptar a Jesús en nuestra vida es el
bautizo “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no
creyere será condenado” (San Marcos 16:16).
Después de haber realizado estas tres cosas es importante mantenerse
recto y firme en los caminos de Dios, ser obediente y realizar todas las
cosas que Dios ha dejado escrito.
Aceptación de Jesús como salvador
La Biblia nos dice que todos hemos pecado, por lo tanto, somos
destituidos de la gloria de Dios y somos merecedores de la ira y el juicio
de Dios y es esta la razón por la cual necesitamos un salvador.
Este salvador es Jesucristo, el cual vino a la tierra y murió en nuestro
lugar. Esta muerte, fue el pago por siempre de nuestros pecados. La
resurrección de Jesús de entre los muertos probó que su muerte fue
suficiente para pagar el castigo por nuestros pecados.
Aceptar a Jesús como su salvador personal es poner su fe y confianza
personalmente en él. Ninguno es salvo por la fe de otros, nadie es
perdonado por hacer ciertas obras, el único camino para ser salvo, es
aceptando personalmente a Jesús como su salvador.
El bautismo en agua
Es un acto simbólico de arrepentimiento, lo cual incluye un cambio de
conducta en nuestras vidas, es dejar las cosas malas atrás y convertirse
en una nueva criatura, es darle la espalda al pecado y vivir una vida
para Dios.
El bautismo en agua también simboliza la muerte y resurrección con
Cristo “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el
bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria
del padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos
6:4).
El bautismo es para los creyentes, por lo tanto, todo el que cree en
Jesús y recibe su palabra puede ser bautizado. El bautismo en agua es
importante, porque es un paso de fe que confirma que la persona se ha
convertido a Cristo.

Conclusión
Para seguir una vida después de la muerte, no importa nuestro físico,
no importa si nos falta una pierna o un brazo, lo que verdaderamente
importa es lo que hay en nuestro corazón, nuestros sentimientos y las
cosas buenas que logramos hacer en nuestra vida terrenal, ya que sólo
los justos y obedientes irán a la vida eterna.
La vida eterna es algo que cada persona decide querer o no querer
alcanzarla, es algo personal, no sólo porque nuestros padres vayan a la
iglesia y obedezcan lo qué Dios dejó escrito nosotros ya alcanzamos
salvación. La vida eterna siempre va a estar, porque la vida eterna es
Jesús, gracias a él podemos ser limpiados de nuestros pecados y
alcanzar vida eterna.
Ser justo no es sólo ir a la iglesia, ser justo es estar entregado a Dios,
orar, leer Biblia y siempre reconocer que Dios es nuestro salvador, eso
es realmente ser justo. Así que en pocas palabras esto quiere decir: con
un día visitando la iglesia no estamos ganándonos a Dios.
“LA VIDA ETERNA NO SE GANA APARENTANDO LO
QUE NO SOMOS”