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SISTEMA DE RIEGO TECNIFICADO CON TELEMETRIA RADIAL E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Una de las interrogantes que debe enfrentar todo agricultor, es determinar cual es el
momento en que se debe aplicar el agua de riego a sus cultivos para evitar que se
afecten los rendimientos debido a un aporte hídrico tardío. Por otra parte,
también se enfrentan a la pregunta de cuanta agua aplicar en cada riego para lograr
reponer el agua consumida desde el último riego. Estas interrogantes están
relacionadas con los conceptos de frecuencia y tiempo de riego que son la base para
establecer una programación del riego en función de la especie de suelo y de las
variables climáticas que inciden en la evapotranspiración de los cultivos. En una
agricultura moderna es imprescindible poder estimar con la mayor precisión estas
necesidades de agua y poder aplicarla oportunamente para obtener de esta manera
los mayores beneficios de una agricultura de riego.

PROGRAMACION DEL RIEGO

La programación del riego es una metodología que permite determinar el nivel óptimo
de riego a aplicar a los cultivos. Esta consiste en establecer la frecuencia (¿Cuándo
regar?) y tiempo de riego (¿Cuánto regar?) de acuerdo a las condiciones
edafoclimáticas del predio. Una apropiada programación del riego permite optimizar
el uso del agua y maximizar la producción y calidad de los productos agrícolas. Para
programar el riego es esencial estimar tanto el agua que consumen los cultivos o
su evapotranspiración y la cantidad de agua que puede almacenar el suelo explorado
por las raíces del cultivo. La programación del riego realizada en base a parámetros
climáticos es una buena aproximación para determinar las necesidades de agua de los
cultivos y el momento de su aplicación. Sin embargo para comprobarlo y asegurarse
que el riego en el campo es oportuno y efectivo, es posible monitorear la humedad del
suelo explorada por las raíces del cultivo.
SISTEMA MONITOREO RIEGO:

Esta unidad Watermark y opcionalmente permite medir la temperatura ambiente/


índice de mojadura de hoja y el DPV. Esta unidad transmite los datos en forma radial y
presenta los datos en un formato muy amigable para el usuario. El sistema permite
realizar la medición localizada de hasta 3 sensores, teniendo la capacidad de medir y
procesar, con altísima resolución y precisión, datos ambientales en tiempo real, entre
ellos encontramos:

-DPV (DEFICIT DE PRESION DE VAPOR)

-Mojadura de hoja

-Humedad de suelo (potencial mátrico - sensores Watermark)

-Humedad relativa (Hr)

-Temperatura (T)

Estos datos, son transmitidos a distancia, esta distancia puede ser tan corta como lo
necesite el usuario pudiendo ser por ejemplo de 50 metros, para el caso de cultivos
bajo cubierta, o de distancias de hasta 1.5 Km por medio de un enlace radial en el
caso de cultivos intensivos /extensivos.
RECEPCIÓN Y PRESENTACIÓN DE DATOS:

La recepción de los datos transmitidos son presentados en la pantalla de una PC


destinada a este fin por medio de nuestro software decodificador de datos. Estos datos
se registran y graban en un archivo especifico para su lectura y uso posterior, al
margen de la presentación permanente en pantalla en tiempo real. Este historial de
datos permanente permite hacer chequeos en cualquier instante, las veces que sean
necesarias por motivos de programación de irrigación. El archivo de datos creado
también puede ser abierto con programas tipo hoja de calculo como Microsoft Excel.
Cada unidad es autónoma y libre de mantenimiento por poseer un panel solar propio
que carga una batería interna auto contenida.

PRESENTACION EN PANTALLA:

La presentación de pantalla (en la PC donde se recibe la señal de telemetría) varía


según el modo de recolección de datos elegido, estos modos clásicos pueden
presentar hasta 7 sensores de humedad de suelo, la temperatura ambiente, el índice
de mojadura de hoja y el DPV.
presentacion en pantalla del Multimeter

MEDICION DE LA HUMEDAD EN SUELO:

EL CONTROL DEL RIEGO MEDIANTE LA TENSION MATRICIAL DEL SUELO:

Para comprobar el momento de aplicación del riego, se puede utilizar el tensiómetro


que es un instrumento que mide la fuerza con que el agua es retenida por el suelo
(potencial matricial). En el caso del riego por goteo donde la aplicación del agua es en
general diaria, el tensiómetro sirve para corroborar en forma cualitativa si la
programación del riego es correcta. La instalación del tensiómetro debe ser en la zona
del bulbo húmedo, cercano a la tubería portagoteros. Una de las herramientas más
eficaces utilizadas las últimas dos décadas es el sensor matricial granular (o GMS por
sus siglas en inglés), el cual mide la humedad del suelo. El sensor tiene sólo 7,5 cm de
largo, y normalmente se entierra verticalmente en el suelo. De modo similar a los
bloques de yeso, los sensores GMS utilizan para su funcionamiento el principio de la
resistencia eléctrica variable . Por eso, cuando el sensor contiene mucha agua, la
corriente eléctrica fluye bien. Cuando hay mucha agua en el suelo, también hay
mucha agua en el sensor. Mientras va secándose el suelo, el sensor también se seca, y
la resistencia al flujo de electricidad aumenta. La resistencia al flujo de electricidad
(expresada en Ohms) y la temperatura del suelo se utilizan para calcular la tensión de
humedad en el suelo en centibares (potencial mátrico). La tensión matricial del suelo
(TMS) es la fuerza que las raíces de las plantas deben emplear para extraer agua del
suelo. Esta tensión refleja el nivel de humedad en el suelo. Cuanto más alta la tensión,
más seco está el suelo.

INFORMACION QUE PROVEEN LOS SENSORES MATRICIALES GRANULARES:

Hasta ahora, el productor había de aprender a reconocer el momento preciso en que el


suelo se había secado lo suficiente para regar. Incluso con años de experiencia y una
intuición agrícola bien desarrollada resulta difícil elegir el momento oportuno para
regar, y también para determinar la cantidad óptima de agua para maximizar la
cosecha. Ayudaría mucho disponer de unos puntos de referencia de TMS para
programar el riego. La lectura digital de los GMS facilita precisamente estos puntos de
referencia y ayuda a mejorar el rendimiento y calidad de sus cultivos.

SENSADO DE MOJADURA FOLIAR:

Las condiciones climáticas imperantes durante la temporada de altas temperaturas y


humedad relativa permiten el desarrollo de enfermedades de origen fúngico, entre las
que se destaca la peronóspera (peronospora vitícola) que ocasiona fuertes perdidas a
nivel vegetativo así como productivo, o la presencia de mildew (peronospora
manshurica), roya asiática o sarna del manzano, entre otras. Existen modelos
matemáticos para estimar la probabilidad de infección o tablas como la de Mills y sus
variantes corregidas y adaptadas.

SENSOR DE MOJADURA FOLIAR:

El sensor esta fabricado a partir de una grilla interdigital recubierta de un polímero


semiconductor micro-poroso que le imparte características de comportamiento
resistivo proporcional al grado de humectación superficial detectada. Debido a esta
característica, no solo detecta la presencia de mojadura foliar en el formato “ON-OFF”
dentro del valor de disparo o transición seco-mojado, si no que permite además
detectar la presencia de grados de humectación en el limite de lo perceptible en forma
visual.

MEDICION DEL DEFICIT DE PRESION DE VAPOR:

El avance tecnológico actual en lo concerniente al cultivo de alta productividad ha


permitido introducir una nueva variable a medir, que renueva el concepto o forma de
manejar la condición ambiental, esta variable es conocida como Déficit de Presión de
Vapor (DPV). Esta medición combina los efectos de humedad y temperatura en un
valor fácilmente utilizable para interpretar cómo es afectado el cultivo y su tasa de
evaporación. Durante años la Humedad Relativa (Hr) se ha usado como una medida de
cuánto vapor de agua está presente en el aire. La cantidad presente de vapor de agua
tiene un efecto directo en una habilidad de las plantas para transpirar y crecer. El
déficit de presión de vapor se usa actualmente para indicar la humedad y puede ser
relacionado más directamente a la condición de confort o estrés de las plantas. El DPV
combina los efectos de humedad y la temperatura en un valor que da una indicación
sencilla de la condición del cultivo. El DPV se manifiesta de manera inversa al valor de
la Hr. Si la humedad es demasiado baja (es decir DPV alto), los estomas en las hojas
tienden al cierre para limitar la transpiración y prevenir el marchitamiento. Este cierre
estomatico también limitará la proporción de captación de CO2 y la fotosíntesis (bajo
crecimiento). Recíprocamente, si la humedad es demasiado alta (es decir el DPV bajo)
los estomas abrirán totalmente pero aun así las plantas serán incapaces de evaporar
bastante agua para transportar minerales adecuadamente, el crecimiento se impedirá
y las deficiencias minerales (particularmente de calcio) pueden ocurrir. Además, las
plantas pueden exhibir crecimiento suave, aparición de hongos y síntomas de
deficiencia de minerales en general. Frecuentemente se declara que el DPV manifiesta
estrechamente lo que la planta siente respecto a la temperatura, la radiación Solar y
la Hr, por consiguiente define la forma para realizar un correcto control del riego
(variable climática), junto con la medición de disponibilidad de agua en raíz (potencial
mátrico). La unidad Multi-Meter mide el DPV, de esta forma se tiene en un solo valor
resumida la condición de confort o estrés del cultivo (relación humedad relativa
/temperatura /radiación solar).

RELACION ENTRE EL DPV Y LA CONDICION DE RIEGO:

Principalmente se han estudiado los momentos y períodos de estrés, muy relacionados


con el DPV (Déficit de Presión de Vapor). En la mayoría de los casos una subida brusca
del DPV (valor que se puede asociar al concepto de evapo-transpiración potencial
inducida por una bajada de la humedad ambiental y aumento de la temperatura,
provocan un incremento del estrés climático. Si bien este parámetro (DPV), no siempre
lo podemos controlar en una explotación al aire libre, hemos puesto a prueba todos los
medios para paliarlo, entre ellos el incrementar los aportes de agua, en este caso las
respuestas han sido inmediatas cuando la demanda transpirativa está en unos niveles
que podemos considerar normales para cada especie vegetal. En caso de llegar a unos
valores de DPV muy altos, las respuestas al aumento de riego no siempre han sido
inmediatas, ni aún llegando a aportes varias veces superiores a las necesidades
teóricas del cultivo. En todos los casos y debido a los datos recogidos por los sensores
de humedad (potencial mátrico), instalados en los horizontes de suelo profundo, los
incrementos hídricos se han conseguido aumentando la frecuencia de riego, evitando
así las perdidas por drenaje. Se ha observado al mismo tiempo, que en la parcela con
riego por microaspersión, durante el tiempo que dura el riego se notaba una mejoría
en el estado de estrés de la planta. En otras ocasiones y como es normal, el estrés
hídrico se produce por una bajada de la humedad de suelo, que normalmente no
ocurre de forma brusca sino que se manifiesta en un incremento progresivo del
potencial mátrico, en estos casos el aumento de las dotaciones de agua de forma
escalonada provocan una mejoría de la planta.

EL FITOMONITOREO Y EL DPV:

El Fitomonitor es un equipo que integra mediciones agro meteorológicas (medición de


parámetros externos a la planta) con sensores tales como medidores de la humedad
del suelo, temperatura de la hoja y diámetro del fruto, ramas y tronco (parámetros
propios de la planta). La medición del diámetro del tronco (con dendrómetros) y la
temperatura foliar (termómetros infrarrojos) es muy costosa y no proveen una
indicación fácilmente trazable y considerando que todos los estudios conocidos
demuestran que estas mediciones tienen una correlación promedio del 97% con el
DPV diario, queda claro que la utilizacion del DPV como sustituto para medir la
condición de estrés hídrico es practico, económico y de fácil interpretación. Los
múltiples estudios realizados, han permitido confirmar la alta correlación entre la
medición de la variación del diámetro del tronco y el DPV diario (en promedio mayor
al 97%) dando como resultado que la medición de dicha variación es una medición
indirecta del DPV que afecta a la planta medida con el déficit de presión de vapor
(DPV). Por otro lado, el DPV está relacionado con el potencial hídrico, por lo que
puede ser una alternativa a este para la caracterización hídrica de especies
leñosas. Hoy queda claramente establecido mediante las investigaciones que la
temperatura de la hoja es una función de la radiación solar, la transpiración y la
convección (Salisbury y Ross 1994, Jackson 1982, Idso and Baker 1967, Sherwood et al
1967, Wolpert 1962). Por esta razón, los cambios en la temperatura de la hoja están
relacionados con el déficit de presión de vapor del aire (DPV), la intensidad de la luz y
la transpiración (Pallas et al. 1988). Así mismo, Carlson et al (1972) encontró que la
temperatura de la hoja se incrementa cuando el déficit de presión de vapor del aire
(DPV) decrece. En tanto que Pinter et al (1981), Ehrler (1973) se refieren a la relación
de la diferencia de temperatura entre la hoja y el aire (DT) como una función del DPV.

SISTEMA URD (UNIDAD RECOLECTORA DE DATOS) SISTEMA DE TELEMETRIA RADIAL

MEDICION REMOTA DE HUMEDAD DEL SUELO Y PARÁMETROS AMBIENTALES


UNIDAD RECOLECTORA DE DATOS (URD)

El sistema URD tiene la capacidad única de recolectar datos de importancia agrícola


de todo tipo y poder transmitir estos datos adquiridos a distancia, esta distancia puede
ser tan corta como 50 metros, para el caso de cultivos bajo cubierta o de distancias de
7 Km o mas por medio de un enlace radial en el caso de cultivos intensivos/
extensivos.

UNIDADES PERIFERICAS

Esta capacidad de transmitir múltiples datos a distancia se suma a la posibilidad de


conectar estas unidades con unidades periféricas que pueden formar una red modular
y expandible de lectura de datos a pie de campo, de tal forma que se podrá medir
simultáneamente en varios puntos de un predio en un radio de acción de 150 metros
desde la ubicación de la unidad principal (URD). Esta conectividad es provista por
medio de un cable de red entre unidades, por otra parte cada unidad periférica posee
una identificación propia que permite diferenciar los datos adquiridos y
su ubicación. De esta forma se puede monitorear extensas zonas sin estar limitado a
la cantidad de sensores a instalar. Para distancias superiores alrededor de una unidad
URD se recomienda la instalación de otra URD con enlace radial propio, teniendo el
software de recepción de datos telemétricos la capacidad de diferenciar la transmisión
de cada una de estas unidades.

RECEPCION Y PRESENTACION DE DATOS

En lo que respecta a la recepción de los datos transmitidos , estos son presentados en


la pantalla de una PC destinada a este fin por medio de nuestro software decodificador
de datos. Estos datos se registran y graban en un archivo especifico para su lectura y
uso posterior, al margen de la presentación permanente en pantalla en tiempo
real. Este historial de datos permanente permite hacer chequeos en cualquier
instante, las veces que sean necesarias por motivos de programación de irrigación. El
archivo de datos creado también puede ser abierto con programas tipo ‘hoja de
calculo’o tipo ‘gráficos’, como Microsoft Excel®. Cada unidad URD es autónoma y libre
de mantenimiento por poseer un panel solar propio que carga una batería interna auto
contenida. El alcance radial efectivo de cada unidad varia según la condición del
terreno y obstáculos presentes en el lugar de su alojamiento y varia entre 2 y
7 kilómetros.

PRESENTACION EN PANTALLA

La presentación de pantalla (en la PC donde se recibe la señal de telemetría) varia


según el modo de recolección de datos elegido, estos modos clásicos pueden ser:

MODO MATRICO

En este modo se efectúa la recolección de datos tomados de 7 sensores de


temperatura de suelo que compensan a 7 sensores de potencial matrico, y toma
además la medición de un sensor de temperatura ambiente, por lo cual en este modo
cada URD puede medir la señal proveniente de 7 sensores Watermark y 8 sensores de
temperatura. Nota: Los sensores no conectados no aparecerán en pantalla.
MODO MATRICO/ AMBIENTAL

En este modo se efectúa la recolección de datos tomados de 6 sensores de


temperatura de suelo que compensan a 6 sensores de potencial matrico y toma
además la medición de un sensor de temperatura ambiente y de un sensor de
humedad de precisión, por lo cual en este modo cada URD puede medir la señal
proveniente de 6 sensores Watermark , 7 sensores de temperatura y un sensor de
humedad ambiente de precisión. En este modo además el sistema calcula y presenta
el déficit de presión de vapor (DPV). Nota: Los sensores no conectados no aparecerán
en pantalla.
EL CONTROL DEL RIEGO MEDIANTE LA TENSION MATRICIAL DEL SUELO

Una de las herramientas más eficaces utilizadas las últimas dos décadas es el sensor
matricial granular (o GMS por sus siglas en inglés), el cual mide la humedad del suelo.
El sensor tiene sólo 7,5 cm de largo, y normalmente se entierra verticalmente en el
suelo. Se conoce como el Watermark Soil Moisture Sensor, y está fabricado por
Irrometer en Riverside, California. De modo similar a los bloques de yeso, los sensores
GMS utilizan para su funcionamiento el principio de la resistencia eléctrica variable.
Los electrodos del GMS están empotrados en un relleno granular y situados debajo de
una placa de yeso. Encima de la placa se encuentra más materia matricial granular
envuelta por un tubo de malla que permite la entrada y salida del agua del sensor.
Disuelto en agua, el yeso es un conductor de electricidad bastante eficaz. Por eso,
cuando el sensor contiene mucha agua, la corriente eléctrica fluye bien. Cuando hay
mucha agua en el suelo, también hay mucha agua en el sensor. Mientras va
secándose el suelo, el sensor también se seca, y la resistencia al flujo de electricidad
aumenta. La resistencia al flujo de electricidad (expresada en Ohms) y la temperatura
del suelo se utilizan para calcular la tensión de humedad en el suelo en centibares
(cb). La tensión matricial del suelo (TMS) es la fuerza que las raíces de las plantas
deben emplear para extraer agua del suelo. Esta tensión refleja el nivel de humedad
en el suelo. Cuanto más alta la tensión, más seco está el suelo.

INFORMACION QUE PROVEEN LOS SENSORES MATRICIALES GRANULARES

Hasta ahora, el productor debía aprender a reconocer el momento preciso en que el


suelo se había secado lo suficiente para regar. Incluso con años de experiencia y una
intuición agrícola bien desarrollada resulta difícil elegir el momento oportuno para
regar, y también para determinar la cantidad óptima de agua para maximizar la
cosecha. Ayudaría mucho disponer de unos puntos de referencia de TMS para
programar el riego. La lectura digital de los GMS facilita precisamente estos puntos de
referencia y ayuda al cultivador a mejorar el rendimiento y calidad de sus cultivos.

INTERPRETACION DE LOS VALORES MEDIDOS

Por lo general, un GMS instalado en un suelo de textura media indica lo siguiente:

• > 80 cb indica suelo seco.

• 20–60 cb es la TMS típica antes de regar, variando según el cultivo, la textura del
suelo, la meteorología y el método de riego.

• 10–20 cb indica que el suelo está cerca de su capacidad máxima de retención de


humedad.

• 0–10 cb indica que el suelo está saturado.


OTRA INFORMACION UTIL

Un GMS puede indicar, por ejemplo, si la lluvia de anoche fue suficiente para regar el
cultivo. Puede indicar también si en un día nublado se reducirá suficientemente el
consumo de agua en un campo como para posponer el próximo riego.

UTILIZACION DEL TMS PARA LA PROGRAMACION DEL RIEGO

La información de los sensores instalados puede determinar cuando se debe regar.


Normalmente se podrá inclusive predecir la necesidad de riego con uno o dos días de
anticipación. El umbral de TMS para el riego varía no sólo según el cultivo, sino
también según la textura del suelo, factores meteorológicos y el método de riego. Se
han establecido los valores umbral para una gran variedad de cultivos comerciales,
teniendo en cuenta los varios tipos de suelo, condiciones meteorológicas y sistemas
de riego.

LOS BENEFICIOS

• Menor consumo de agua. Un programa de riego basado en un umbral de TMS


puede reducir el número de riegos en una temporada evitando el riego en exceso.

• Menor consumo de energía.

• Menor estrés para los cultivos, lo cual puede reducir los problemas de plagas y
enfermedades.

• Evita la filtración profunda de nutrientes, especialmente el nitrógeno y el boro.

• Evita la contaminación de las aguas subterráneas.

• Menor desgaste en los equipos de riego.

• Los cultivos regados según los criterios de TMS ofrecen mayor rendimiento
económico, tamaño y calidad.
Para maximizar la eficiencia de riego se debe disponer de la necesaria cantidad de
puntos de referencia de TMS para programar el riego (según tipo de suelo, cultivo,
etc).

INSTALACION DE SENSORES

Los sensores darán datos exactos sólo si tienen buen contacto con el suelo. La
profundidad adecuada para la instalación del sensor depende principalmente de la
profundidad de la zona de raíces del cultivo. Sin embargo, también pueden estar
afectados por la profundidad y textura del suelo. Para los cultivos con raíces poco
profundas, es suficiente instalar los sensores a una profundidad menor de 30 cm. Para
los cultivos con raíces profundas, instale también algunos sensores a una profundidad
mayor dentro de la zona de raíces. La profundidad de la zona de raíces podría ser
mayor en los suelos bien drenados que en los suelos barrosos o en aquéllos que
tienen una capa de suelo compactado o drenaje inadecuado.

MEDICION DE PARAMETROS CLIMATICOS

MEDICION DE LA RELACION HUMEDAD/ TEMPERATURA Y LA TASA DE EVAPORACION

Con el avance tecnológico actual en lo concerniente al cultivo de alta productividad, se


ha introducido una nueva variable a medir, que renueva el concepto o forma de
manejar la condición ambiental, esta variable es conocida como Déficit de Presión de
Vapor (DPV). Esta medición combina los efectos de humedad y temperatura en un
valor fácilmente utilizable para interpretar como es afectado el cultivo y su tasa de
evaporación.
DEFICIT DE PRESION DE VAPOR (DPV)

Las plantas reaccionan fisiológicamente al déficit de presión de vapor que es igual a:

DPV = presión de saturación - presión de vapor actual

Para una temperatura dada, el déficit de saturación de vapor de agua DPV varía con la
humedad del aire.

ALGUNOS EJEMPLOS PARA INTERPRETAR LA IMPORTANCIA DE LA MEDICION DEL DPV

CON RELACION A LA TEMPERATURA AMBIENTE, LA HUMEDAD RELATIVA (HR) Y LA


EVAPORACION

Si la temperatura es de 20ºC y la HR es del 60% el poder de evaporación es doble que


cuando las condiciones son de 20ºC y 80% de HR (DPV= 7,02 y 3,51 mm de
mercurio). Si la HR es del 60%, el DPV es 7,02 mm de mercurio a una temperatura de
20ºC y el DPV es 12,74 mm de mercurio si es de 30ºC. Por consiguiente la tasa de
evaporación es el doble para la temperatura de 30º que la de 20ºC, si la HR es en
ambos casos del 60%. Si la temperatura del aire es de 20º C y su HR 60%, su DPV es
de 7,02 mm de mercurio. Si la temperatura del aire aumenta hasta 30º C sin variar el
contenido absoluto de vapor de agua, el DPV aumenta desde 7,02 hasta 21,32 mm de
mercurio y por tanto la tasa de transpiración se triplica.

CON RELACION A LA TEMPERATURA DE PLANTA Y EL AIRE

Se pueden dar tres situaciones:

1.La temperatura de la planta y el aire son iguales.

Supongamos una temperatura en la planta de 20ºC (100% HR en la cavidad del


estoma), una temperatura ambiente de 20ºC y una humedad relativa del 75%. En
estas condiciones, y recurriendo al Diagrama de Mollier, obtendríamos: Presión de
vapor en el estoma = 2,4kPa y Presión de vapor en el aire = 1,8kPa. Con lo cual nos
resulta una diferencia en presión de vapor de 0,6kPa. En esta situación, la
planta transpirará si la resistencia del estoma es menor de 0,6kPa. La planta
proporcionará más vapor de agua al aire, el cual deberá ser eliminado por ventilación.
El proceso de transpiración continuará mientras exista una mínima diferencia de
presión de vapor entre el estoma y el aire.

2.La temperatura de la planta es menor que la temperatura del aire.

El proceso de transpiración requiere calor. Cuando tiene lugar la transpiración, la


planta sufre un enfriamiento. Durante los días nublados, la planta recibe una menor
cantidad de energía del sol. Cuando el aire del invernadero no está saturado, la planta
podrá transpirar mientras exista una diferencia entre la presión de vapor del aire y el
estoma. Durante la transpiración, el calor es extraído de la planta hacia el aire,
produciéndose un descenso de la temperatura de la planta por debajo de la
temperatura del aire. Consideremos una temperatura de la planta de 18ºC,
temperatura del aire de 20ºC y HR del 80%. Con estas condiciones resulta una presión
de vapor en el estoma de 2,1kPa, y 1,9kPa en el aire. La planta transpirará si la
resistencia de los estomas es menor de 0,2kPa. Cuando la diferencia en presión de
vapor es pequeña, disminuye considerablemente la transpiración.

3.La temperatura de la planta es mayor que la temperatura del aire.

Tomando una temperatura en la planta de 23ºC y una temperatura ambiente de 20ºC,


la diferencia entre las presiones de vapor aumenta a 2,9kPa; la diferencia con 1,9kPa
= 1,0kPa (considerando nuevamente una HR del 80%, igual que en el caso anterior),
luego la planta tendrá una mayor transpiración. La radiación del sol producirá también
un calentamiento de la planta. Este calentamiento se traduce en un aumento de la
temperatura de la planta. La mayor parte de este calor es eliminado como calor de
evaporación. El calor remanente incrementará la temperatura de la planta por encima
de la temperatura ambiente. La planta libera calor directamente al aire del
invernadero. Se produce, pues, un balance energético por un lado entre el calor
suministrado y la temperatura de la planta, y por otro, entre la transpiración y la
temperatura del aire del invernadero. Según esto, la planta puede transpirar incluso
cuando la HR es del 100%, siempre y cuando la temperatura de la planta sea superior
que la temperatura ambiente.

RESUMIENDO
• Como una regla general, la mayoría de las plantas crecen bien a DPVs de entre 0.8 a
0.95KPa.

• Valores mayores a 1.25Kpa implican alta evaporación (en invernaderos determina el


momento de humidificar).

• Valores menores a 0.45Kpa indica una condición fría y húmeda (en invernaderos
determina el momento de dehumidificar).

OTRAS MEDICIONES

El sistema URD permite acoplar opcionalmente otro tipo de sensores para efectivizar
la medición de variables como por ejemplo:

SENSADO DE MOJADURA FOLIAR PROPORCIONAL

El sensor que hemos desarrollado esta fabricado a partir de una grilla interdigital
recubierta de un polímero semiconductor micro poroso que le imparte características
de comportamiento resistivo proporcional al grado de humectación superficial
detectada. Debido a esta característica; no solo detecta la presencia de mojadura
foliar en el formato “ON-OFF” dentro del valor de disparo o transición seco-mojado, si
no que permite además detectar la presencia de grados de humectación en el limite
de lo perceptible en forma visual, de tal forma que puede determinar la presencia
de humectación provocada por distintos grados de pulverización (spray) generados
para aplicaciones foliares, permitiendo medir el grado de eficiencia en estas tareas,
etc. Las condiciones climáticas imperantes durante la temporada de altas
temperaturas y humedad relativa permiten el desarrollo de enfermedades de origen
fúngico, entre las que se destaca la peronóspera (peronospora vitícola) que ocasiona
fuertes perdidas a nivel vegetativo así como productivo, o la presencia de mildew
(peronospora manshurica) entre otras. Existen modelos matemáticos para estimar la
probabilidad de infección. Los modelos de regresión óptima incorporan tres variables
calculadas y acumuladas en los 10 días previos (Hosmer y Lemeshow). Estas son
las horas de mojado foliar donde las temperaturas son mayores a 20°C (correlación
positiva), horas entre 15 y 50°C (correlación negativa) y horas en la que la
temperatura excede los 30°C (correlación negativa). La probabilidad de ataque a 10
días de horas mojado foliar la determina la interacción de estas tres variables.

SENSOR DE RADIACIÓN SOLAR PAR

Este sensor puede ser utilizado para el manejo o calculo de la energía solar disponible
dentro de invernaderos, el control del nivel de sombreado, para cálculos de
evapotranspiracion de cultivos o en toda aplicación donde la medición PAR o la
Energía Global Total necesite ser medida. El sensor de radiación PAR está compuesto
por una celda de GaAsP que posee una respuesta espectral en la banda comprendida
entre los 400 y los 700nm de longitud de onda. Posee un encapsulado de aluminio y
un difusor, que lo convierten en apto para intemperie. El sensor genera una corriente
que es proporcional a la intensidad de radiación que incide sobre su superficie. La
relación es lineal. Se suele expresar la radiación en W/m2 o megajoules/m2. Para estas
medidas hay que pasar de unidades de "quantum" (uMOLES o flujo de fotones) a
unidades de "energía" (flujo de energía o watt/m-2). Otro aspecto importante es que
radiación PAR=0.48 de la energía global total. (Varlet-Grancher et al, 1982). Por lo cual
1W de radiación solar global =1.89375 uMOL S-1.

DEFICIT DE PRESION DE VAPOR:

Considerando un nuevo parámetro.


Con el avance tecnológico actual en lo concerniente al cultivo de alta eficiencia se ha
introducido un nuevo concepto o forma de manejar la condición ambiental, este es
conocido como Déficit de Presión de Vapor (DPV). Los cultivos requieren de unas
determinadas condiciones de humedad, luz y temperatura para alimentarse y no sufrir
estrés. Las plantas reaccionan fisiológicamente al déficit de presión de vapor DPV=
presión de saturación - presión de vapor actual. Para una temperatura dada, el déficit
de saturación de vapor de agua DPV varía con la humedad del aire.

Algunos ejemplos para interpretar la importancia de la medición del DPV:

Con relación a la temperatura ambiente, la humedad relativa (HR) y la evaporación:

Si la temperatura es de 20ºC y la HR es del 60% el poder de evaporación es doble que


cuando las condiciones son de 20ºC y 80% de HR (DPV= 7,02 y 3,51mm de mercurio
respectivamente). Si la HR es del 60%, el DPV es 7,02mm de mercurio si la
temperatura es de 20ºC y 12,74mm de mercurio si es de 30ºC. Por consiguiente la
tasa de evaporación es el doble para la temperatura de 30º que la de 20ºC, si la HR es
en ambos casos del 60%. Si la temperatura del aire es de 20ºC y su HR 60%, su DPV
es de 7,02 mm de mercurio. Si la temperatura del aire aumenta hasta 30ºC sin variar
el contenido absoluto de vapor de agua, el DPV aumenta desde 7,02 hasta 21,32mm
de mercurio y por tanto la tasa de transpiración se triplica.

Con relación a la temperatura de planta y el aire:

Se pueden dar tres situaciones:

1. La temperatura de la planta y el aire son iguales.

Supongamos una temperatura en la planta de 20ºC (100% HR en la cavidad del


estoma), una temperatura ambiente de 20ºC y una humedad relativa del 75 %. En
estas condiciones, y recurriendo al Diagrama de Mollier, obtendríamos
Presión de vapor en el estoma = 2,4 kPa (kilopascal).

Presión de vapor en el aire = 1,8 kPa.

Con lo cual nos resulta una diferencia en presión de vapor de 0,6 kPa. En esta
situación, la planta transpirará si la resistencia del estoma es menor de 0,6 kPa. La
planta proporcionará más vapor de agua al aire, el cual deberá ser eliminado por
ventilación. El proceso de transpiración continuará mientras exista una mínima
diferencia de presión de vapor entre el estoma y el aire.

2. La temperatura de la planta es menor que la temperatura del aire.

El proceso de transpiración requiere calor. Cuando tiene lugar la transpiración, la


planta sufre un enfriamiento. Durante los días nublados, la planta recibe una menor
cantidad de energía del sol. Cuando el aire del invernadero no está saturado, la planta
podrá transpirar mientras exista una diferencia entre la presión de vapor del aire y el
estoma. Durante la transpiración, el calor es extraído de la planta hacia el aire,
produciéndose un descenso de la temperatura de la planta por debajo de la
temperatura del aire. Consideremos una temperatura de la planta de 18ºC,
temperatura del aire de 20ºC y HR del 80%. Con estas condiciones resulta una presión
de vapor en el estoma de 2,1 kPa, y 1,9 kPa en el aire. La planta transpirará si la
resistencia de los estomas es menor de 0,2 kPa. Cuando la diferencia en presión de
vapor es pequeña, disminuye considerablemente la transpiración.

3. La temperatura de la planta es mayor que la temperatura del aire.

Tomando una temperatura en la planta de 23ºC y una temperatura ambiente de 20ºC,


la diferencia entre las presiones de vapor aumenta a 2,9 kPa y 1,9 kPa = 1,0 kPa
(considerando nuevamente una HR del 80%, igual que en el caso anterior); luego la
planta tendrá una mayor transpiración. La radiación del sol producirá también un
calentamiento de la planta. Este calentamiento se traduce en un aumento de la
temperatura de la planta. La mayor parte de este calor es eliminado como calor de
evaporación. El calor remanente incrementará la temperatura de la planta por encima
de la temperatura ambiente. La planta libera calor directamente al aire del
invernadero. Se produce, pues, un balance energético por un lado entre el calor
suministrado y la temperatura de la planta, y por otro, entre la transpiración y la
temperatura del aire del invernadero. Según esto, la planta puede transpirar incluso
cuando la HR es del 100%, siempre y cuando la temperatura de la planta sea superior
que la temperatura ambiente.
Relación entre el DPV y el POTENCIAL HÍDRICO XILEMATICO

Ejemplo en Palto:

MEDICION DEL POTENCIAL HÍDRICO XILEMATICO EN PALTO

(potencial hídrico xilemático (Øx))

[1] Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Chile.

Proyecto financiado por INNOVA-CORFO.

INTRODUCCIÓN

Diferentes estudios han demostrado que el Øx medido con cámara de presión es un


buen indicador del estrés hídrico en árboles frutales. Naor et al. (1995) encontró una
buena correlación entre Øx y el rendimiento y calibre en manzanos (Pyrus malus L.).
Datos similares encontraron Ferreyra et al. (2002) y Ferreyra et al. (2004) en
duraznero (Prunus persica (L.) Batsch) y vides viníferas (Vitis vinifera L.). Naor (1998) y
Ferreyra et al. (2002) comprobaron que la conductancia estomática en nectarines
(Prunus persica varnectarina (Aiton) Maxim.) y vid vinífera está altamente
correlacionada con Øx. El Øx mínimo o de mediodía (Øx min), ha sido propuesto por
varios autores como un indicador estándar para determinar el estado hídrico de la
planta con fines de riego (Fereres y Goldhamer, 1990; Shackel et al., 1997; Naor y
Peres, 2001; Ferreyra et al., 2002). Por lo indicado anteriormente, el objetivo de este
estudio fue realizar una serie de experimentos para evaluar la posibilidad de optimizar
y simplificar las mediciones de potencial hídrico xilemático (Øx).

METODOLOGÍA

El estudio se realizó en la V región (Chile), durante las temporadas 2003-2004, en


árboles de Palto Hass, sobre portainjerto Mexícola, los cuales se encontraban en etapa
productiva y sin restricciones hídricas ni nutricionales. El objetivo de este estudio fue
realizar una serie de experimentos para evaluar la posibilidad de optimizar y
simplificar las mediciones de potencial hídrico xilemático (Øx). De los experimentos
realizados se señalan a continuación los efecto sobre el Øx y el déficit de presión de
vapor (DVP).

Ejemplo en Vid:

Seminario “Alternativas Técnicas en Uva de Mesa III” – Octubre 2006

Departamento de Producción Agrícola, Laboratorio Relación Suelo Agua Planta,


Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile.

Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), Centro Regional de Investigación La


Platina; Santiago, Chile.

Ejemplo en Durazneros:

En General:
Relación entre el DPV, el crecimiento y contracción del tronco/fruto

Principalmente se han estudiado los momentos y periodos de estrés, muy relacionados


con el DPV (Déficit de Presión de Vapor). En la mayoría de los casos una subida brusca
del DPV (valor que se puede asociar al concepto de evapotranspiración potencial
inducida por una bajada de la Humedad Ambiental y aumento de la Temperatura,
provocan un incremento de la contracción en los troncos de los árboles. Si bien este
parámetro (DPV), no siempre lo podemos controlar en una explotación al aire libre,
hemos puesto a prueba todos los medios para paliarlo, entre ellos el incrementar los
aportes de agua, en este caso las respuestas han sido inmediatas cuando la demanda
transpirativa está en unos niveles que podemos considerar normales para esta especie
frutal. En caso de llegar a unos valores de DPV muy altos, las respuestas al aumento
de riego no siempre han sido satisfactorias, ni aún llegando a aportes varias veces
superiores a las necesidades teóricas del cultivo. En todos los casos y debido a los
datos recogidos por los sensores de humedad, instalados en los horizontes de suelo
profundo (prácticamente no existen raíces), los incrementos hídricos se han
conseguido aumentando la frecuencia de riego, evitando así las perdidas por drenaje.
Se ha observado al mismo tiempo, que en la parcela con riego por microaspersión,
durante el tiempo que dura el riego se notaba una mejoría en el estado de estrés de la
planta. En otras ocasiones y como es normal, el estrés hídrico se produce por una
bajada de la humedad de suelo, que normalmente no ocurre de forma brusca sino que
se manifiesta en un incremento progresivo de la contracción del árbol, en estos casos
el aumento de las dotaciones de agua de forma escalonada provocan una mejoría de
la planta.

Ejemplo en Olivo:

Efectos climáticos sobre el crecimiento y contracción del tronco del olivo


Resumen:

El avance tecnológico ha hecho que en los últimos años se esté investigando en


nuevas técnicas para la programación de riegos. Una de estas técnicas para cultivos
leñosos es el control de las variaciones diarias del diámetro del tronco. Esta técnica
permite obtener varios parámetros que están siendo estudiados como bioindicadores
del estado hídrico de la planta. El ensayo se realizó en la finca de “La Entresierra”,
localizada en las proximidades de Ciudad Real, con olivos del cv Cornicara de 5 años.
Hubo dos tratamientos de riego con dosis anuales de 175 y 97mm. Se colocaron
dendrómetros en 8 olivos por tratamiento de riego obteniéndose medidas de
crecimiento diario del tronco (“Trunk Growth Rate”, TGR) y contracción máxima del
tronco (“Maximum Daily Shrikage”, MDS), además se realizaron medidas de
potencial hídrico. Hubo diferencias significativas entre tratamientos en el potencial
hídrico a finales de julio y primeros días de agosto. Se observó que el TGR está muy
influido por la temperatura en primavera y que el MDS se relaciona con el déficit de
presión de vapor (DPV). Por otro lado, el MDS está relacionado con el potencial hídrico,
por lo que puede ser una alternativa a este para la caracterización hídrica de especies
leñosas, aunque para poderse utilizar en la programación de riegos mediante valores
de referencia debe tenerse en cuenta la influencia de estos parámetros climáticos.

Resultados y discusión:

En la siguiente figura se muestra la evolución estacional de la tasa de crecimiento


diario del diámetro de tronco según los máximos de los dendrómetros. Se distinguen
tres periodos, en el primero el crecimiento diario aumenta hasta un máximo de 0,2
mm d a-1 en el día 160 del año. A este periodo se le realizó una regresión lineal en la
que se obtuvo un coeficiente de determinación de 0,62. En el segundo periodo hay un
descenso del crecimiento diario hasta, más o menos el día 180, momento a partir del
cual comienza un tercer periodo en el que se mantiene en torno al valor de 0,126mm
d a-1. Moriana y Fereres (2004) observaron que el crecimiento diario en olivos jóvenes
puede llegar a alcanzar hasta los 0,2 mm d a-1, pero que, en olivos adultos, es menor,
lo que está de acuerdo con los resultados aquí presentados. El crecimiento diario
durante el primer periodo está influido por la temperatura media diaria, explicando
ésta el 56% de la variabilidad del primero. En los otros dos periodos, no hubo
influencia de este parámetro climático. En otras especies leñosas, pero de acuerdo con
lo encontrado en olivo por Moriana et al. (2000) y Moriana y Fereres (2004) hubo
diferencias significativas entre los tratamientos T3 y T2, siendo el T3 el que tuvo
valores superiores en primavera (en torno al d a 140; 20 de mayo) y en verano (del
200 al 230; 19 de julio a 19 de agosto). Existió una buena relación entre el CMD y el
déficit de presión de vapor (DPV), como ya se había observado en otras especies
leñosas y en olivo (Moriana y Fereres, 2004), lo que explica gran parte de la variación
estacional del CMD. Se ha observado una relación lineal entre el KS y el CMD en
melocotonero (ciruelo, almendro y tomate, aunque ésta es variable a lo largo de la
campaña, siendo el mejor ajuste durante el crecimiento del fruto. Sin embargo,
Michelakis (1995) y Moriana et al.(2000) observaron en olivos que se produce una
máxima contracción con KS de -1,5 MPa y luego disminuye hasta estabilizarse en torno
a los 0,2mm a partir de los -5 MPa, formando una campana asimétrica. Los resultados
aquí presentados se ajustan muy bien a los de estos últimos investigadores cuando los
potenciales son altos, obteniéndose un ajuste exponencial entre el potencial hídrico
tanto del brote como del tronco y el CMD. Si se suma la influencia del DPV y del
potencial hídrico en una única ecuación, realizando un ajuste multivariante lineal con
el DPV y exponencial con el KB, se obtiene la siguiente ecuación:

CMD=-1,3335-0,7525 DPV-0,1802 e 3,1434 KB

(R2=0,9569)

donde: CMD (mm), Contracción Máxima Diaria; DPV (kPa), Déficit de Presión de Vapor;
KB (MPa), Potencial del brote; R2, Coeficiente de determinación.

Del ajuste anterior, se desprende que la variación del DPV y del potencial hídrico del
brote explican el 96% de la variación de la contracción máxima del tronco.

Contracción diaria del tronco según el DPV

Ejemplo en Vid:
Variación del diámetro del tronco y de la baya, y déficit de presión de vapor (DPV) del
día 101 al 103 DDB. Se indica la hora de inicio del período de recuperación del tronco
y de la baya. El eje de las abscisas representa al tiempo (h) desde la medianoche del
día 101 DDB.

Variación del diámetro del tronco y de la baya, y déficit de presión de vapor (DPV) del
día 110 al 112 DDB (29 al 31 de diciembre 2004). Se indica la diferencia temporal en
el inicio del período de recuperación del tronco y de la baya. El eje de las abscisas
representa al tiempo (h) transcurrido desde la medianoche del día 110 DDB.

Relación entre el DPV y la temperatura de hoja:

INTRODUCCIÓN

Considerando la importancia que representa la temperatura de la hoja en la


producción de los cultivos se han determinado algunas condiciones ambientales que
regulan dichos cambios. El efecto directo de la temperatura sobre la producción de los
cultivos es que interviene en la fotosíntesis. Tal como citan Schrader et al. (2004),
trabajando en algodón y Haldimann y Feller (2005), en arvejas; las altas temperaturas
de la hoja actúan como inhibidores de la fotosíntesis, y que después de un rango de
temperaturas, que varía según el tipo de planta, se reduce la eficiencia de la
fotosíntesis y además se producen daños en la membrana fotosintética, dando como
resultado un menor crecimiento y desarrollo de la planta. Si bien, Jackson (1982) en un
recuento histórico presenta la controversia si la transpiración disminuye la
temperatura de la hoja por debajo de la temperatura del aire circundante o no, tanto
Idso y Baker (1967) como Wolpert (1962) han confirmado con sus trabajos que el
factor que más incide en la temperatura de la hoja cuando se encuentra como dosel o
follaje, es la transpiración, cosa diferente a las hojas individuales donde el factor más
determinante es la convección. Hoy queda claramente establecido mediante las
investigaciones que la temperatura de la hoja es una función de la radiación solar, la
transpiración y la convección (Radiación es la transferencia de energía mediante
ondas electromagnéticas; la convección es la transferencia de energía entre un fluido
y una superficie; la transpiración transfiere energía a la atmósfera mediante la
remoción del calor latente del agua líquida que se encuentra en los haces terminales
de la cavidad subestomatal, esto es como una transferencia de calor a través de la
masa.), Salisbury y Ross (1994), Jackson (1982), Idso and Baker (1967), Sherwood et al
(1967), Wolpert (1962). Por esta razón, los cambios en la temperatura de la hoja están
relacionados con el déficit de presión de vapor del aire (DPV), la intensidad de la luz y
la transpiración (Pallas et al., 1988). Así mismo, Carlson et al. (1972) encontró que la
temperatura de la hoja se incrementa cuando el déficit de presión de vapor del aire
(DPV) decrece. En tanto que Pinter et al. (1981), Ehrler (1973) se refieren a la relación
de la diferencia de temperatura entre la hoja y el aire (DT) como una función de DPV.
Pero igualmente la temperatura de la hoja es importante porque las diferentes
relaciones establecidas, ya sea con la temperatura de la hoja o la diferencia hoja-aire
(DT) con la transpiración y con la humedad del suelo, se han utilizado para determinar
los momentos adecuados del riego, (Jackson et al, 1981; Cox y Boersma, 1967). Es así
como, Clark y Hiler (1973) encontraron que en parcelas con alverjas bien humedecidas
la temperatura de la hoja fue entre 2 y 3ºC más fría que en parcelas sometidas a
estrés hídrico. Por otra parte, Alves et al. (2000) se sugiere utilizar la temperatura de
la hoja como método para estimar la evapotranspiración de cultivos. Aspectos como
los anteriormente tratados tienen relevancia en las decisiones que se deben tomar con
relación al manejo y programación del riego para garantizar producciones apropiadas.

Ejemplo en Naranjo:

LA TEMPERATURA DE LA HOJA COMO RESPUESTA AL DÉFICIT DE PRESIÓNDE VAPOR EN


UN CULTIVO DE NARANJA VALENCIA

HUGO RESTREPO PULGARÍN Departamento de Ingeniería Agrícola y Alimentos,


Universidad Nacional de Colombia

Av. Alicia Moreau de Justo 740


piso 3 ofic. 1 - (C1107AAP)

Puerto Madero - Buenos Aires

+54 11 5273 6349

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