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PROMUEVE ACCION DE AMPARO.

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Sr. Juez:

DANIEL PAGANETTI, DNI 23.163.608 (domicilio electrónico: 20-


23163608-1), por mis propios derechos, abogado MP 2042, con domicilio real en
Ruta Nacional Nº 9 Km. 1620 – La Calderilla – Departamento La Caldera – Provincia
de SALTA, constituyendo domicilio procesal en calle Alvarado 971 – SALTA, ante
Ud. me presento y respetuosamente digo:

I.- OBJETO.

En legal tiempo y forma, vengo a interponer ACCION DE AMPARO


en los términos del artículo 87 de la Constitución Provincial en contra de la
PROVINCIA DE SALTA, con domicilio legal en Avda. Los Incas S/N – Centro Cívico
Grand Bourg – Salta, con el objeto de que al dictar sentencia:

1. Declare el DERECHO A PARTICIPAR que me asiste como


ciudadano independiente a ser candidato a convencional
constituyente en las próximas elecciones, SIN ESTAR
OBLIGADO A AFILIARME A UN PARTIDO POLÍTICO ó
CONFORMARME A LOS ESTATUTOS PARTIDARIOS,
conforme ley 8239.
2. Declare inconstitucional al art. 3 de la Ley 8239, por las razones
de derecho que se exponen en la presente acción de amparo.

Lo solicitado en este punto, conforme a los hechos y el derecho que a


continuación paso a desarrollar

II. CONSIDERACIONES FACTICAS Y JURIDICAS.

Solo en forma preliminar con fines informativos, brevemente diré que


soy un ciudadano de esta Provincia, tengo 47 años y voy por los 25 años desde que
me gradué de Abogado y Procurador, declarando bajo juramento de ley no tener
afiliación a ningún partido político a la fecha de esta presentación, es decir, soy un
ciudadano, como se dice en la jerga urbana, “independiente”.

En el año 2007 he ingresado a la función pública en la Provincia de


SALTA, habiendo tenido el honor de ser designado como el primer Secretario de
Defensa del Consumidor de la Provincia de SALTA, para luego desde el 2009
desempeñarme como Director Vocal del Ente Regulador de los Servicios Públicos a
Septiembre de 2020, cuando presenté mi renuncia al cargo y a la fecha me
encuentro ejerciendo la profesión de abogado, luego de casi 13 años, tiempo
suficiente y ciclo cumplido sin dudas.

Hace unos días atrás he tomado la decisión de participar en la


elección a convencional constituyente que tendrá a su cargo la próxima reforma
parcial de la Constitución de SALTA, lo que desde hago saber a SS. que sería un
orgullo personal, un honor, además de sentir sinceramente que es un deber
profesional, ya que soy un hombre de derecho, de firmes convicciones democráticas
y republicanas, teniendo mucho para aportar en términos legales, y otras razones
más que no vienen al caso, pero lo cierto SS. que como ciudadano he decidido
aportar a mi Provincia, en defintiva tomar participación en la candidatura indicada y
ser parte, de llegar a ser electo como convencional eventualmente, de la reforma de
nuestra carta magna provincial.

Por su parte la Ley Nº 8.239 aprobó la reforma parcial de la


Constitución Provincial y la elecciòn de los 60 convencionales constituyentes. Ahora
bien, el art. 3 de la norma indicada expresamente dispone:

Como se puede leer del artículo, ara poder tomar efectiva


participación en la carrera electoral para ser elegido convencional constituyente
el artículo citado in fine, impone una condición (que es una obligación) de tener
obligatoriamente el carácter de afiliado a un partido político legalmente inscripto
en la Provincia para “eventualmente” si quienes deciden en ese partido deciden
postularme como candidato (que lo dudo) ó que un partido político por esas
casualidades de la vida política saltaña, me postule como candidato a
convencional constituyente, pero sin afiliarme1.

Si bien la norma de dudosa constitucionalidad no impone


expresamente el deber de afiliación a un partido político, me forza a hacerlo
cuando menciona sola y exclusivamente a los partidos políticos, como los únicos

1
Lo que dudo 10.000 veces más ;)
2
facultados en esa norma para ejercer el Derecho a POSTULAR de todas (60 en
total) las personas que serán candidatos a convencionales constituyentes,
cuando debe ser la expresión máxima de la voluntad de la ciudadanía salteña,
que no la acaparan los partidos politicos solamente. Hay un enorme torrente de
ciudadanos independientes que tenemos públicamente probadas nuestras
condiciones personales y profesionales como aportar a la Convención, en los
términos y alvcances del art. 185 de la Constitución de la Provincia de SALTA
(las mismas condiciones para ser Diputado Provincial). La habilitación de la
participación no puede ser cerrada, sino todo lo contrario, debe abrirse a todo
aquel ciudadano que quiera ser convencional constituyente y aportar a la carta
magna que en definitiva regula toda la vida de los salteños, porqué limitar
entonces y proscribir al colectivo de independientes en SALTA.

El art. 3 infine de la Ley 8239 lesiona derechos políticos


que me asisten como ciudadano de SALTA, a participar LIBREMENTE en
particular y en este caso puntual, como candidato a convencional constituyente
en la forma ya indicada, sin tener ninguna vinculación con los partidos políticos
de SALTA.

i. La Participación como Derecho.

La “participación” es el elemento esencial y central de


toda democracia. La participación en la vida política es expresión de lo que el ser
humano es, de su dignidad, de su propia libertad, de su responsabilidad hacia
los otros y hacia el bien común fundamentalmente, en interacción en la Sociedad
donde vive. Lo propio de la dignidad humana es que la persona sea sujeto de la
vida social, nunca objeto pasivo o instrumento, y por eso es tan importante la
participación activa.

La “Participación” ES un Derecho, dado que permite al ser


humano expresarse como sujeto activo, ser protagonista de un cambio relevante,
como lo es un cambio trascendental en la carta magna, que se traduce en una
Reforma Constitucional. También es un deber, porque es lo que a mi me
embarga, es la expresión de la responsabilidad hacia los demás y hacia la vida
social en la que vivo y habito.

Con la participación los ciudadanos colaboramos a


construir una vida social más justa y humana y así desarrollamos nuestra propia
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construcción como personas. El voto no es la única forma en que se exterioriza
la “participación” ciudadana en los asuntos públicos, es indudablemente
importante, pero no suficiente. Estoy convencido que la participación debe
extenderse a todos los ámbitos de la vida social que sea posible, desde lo
pequeño hasta lo mayor, desde la participación en la familia, el trabajo y la
empresa, la escuela o el barrio, hasta la participación en la toma de decisiones
locales y generales. Lo mayor, sin duda es la Convención Constituyente.

Ademas debe tener presente el Sr. Juez un dato que no es menor: la ley que
declaró la habilitación para la reforma parcial de la constitución, si bien
estableció los artículos sobre los cuales deberá versar la misma, dejó abierta la
posibilidad de que sea la convención – de manera soberana – quien decida su
contenido. Ergo, la imposibilidad, al requerir necesariamente la afiliación
partidaria, de participar en la Convención que decidirá sobre los destinos del
pueblo salteño, queda exclusivamente, de mantenerse esta situación, en manos
de los partidos políticos.

Es un Derecho reconocido por el artículo 21 de


la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por el artículo 25 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y ampliado en la Observación Nº 25
sobre Participación en los Asuntos Públicos y Derecho al Voto del Comité de
Derechos Humanos. El art. 3º in fine de la Ley Provincial 8239, veda derechos y
garantías que las normas internacionales, con jerarquía constitucional
incorporadas a nuestra legislación me reconoce expresamente, convirtiendo a la
norma provincial en infracción parcial a la Constitución Provincial.

La participación es el derecho a través del cual el poder


político puede actuar de forma democrática, garantizando que la libre expresión
de la voluntad de los ciudadanos sea el límite y origen de la legitimidad de su
ejercicio, así como asiento de las decisiones sobre los asuntos públicos, en
virtud de sus funciones y facultades para cumplirlas.

Es la participación el medio para que los ciudadanos y sus


organizaciones pueden expresar su libre voluntad sobre las cuestiones de bien
público y aspiren a una carrera de servicio en el desempeño de funciones en
cualquiera de los organismos del Estado, conforme al principio de igualdad de
condiciones, para acceder a la candidatura de Convencional Constituyente.

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Al participar en los asuntos públicos, los ciudadanos, las
comunidades y las asociaciones civiles o intermedias, deben tener el derecho a
determinar libremente los procesos de elección de sus voceros o
representantes sin injerencias ni influencias externas, que si se dan en los
partidos políticos.

Mediante la reforma constitucional concretada en el año


1994, se introdujo el texto del artículo 75 inciso 22, con arreglo al cual
adquirieron jerarquía constitucional los tratados internacionales allí enunciados,
por lo que cabe tenerlos como la fuente normativa primera de los derechos
humanos en general y de los derechos políticos en particular.

Así, el art. 21 de la Declaración Universal de Derechos


Humanos, el art. XX de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes el
Hombre, el art. 23 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos, el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -en especial el art. 25- y los
arts. 37 a 40 de la Constitución Nacional consagran normativamente los
derechos políticos de los ciudadanos.

El art. 3º de la Ley 8239 cercena el Dº a participar de mi


persona como ciudadano independiente, en la próxima convención
constituyente. Dicho artículo está en contraposición constitucional con lo
dispuesto por el art. 185 de nuestra Constitución Provincial, que expresamente
dispone:

Este artículo, que integra una ley de mayor jerarquía


constitucional que la Ley 8239, es la que fija y establece las “condiciones
personales” que deben reunir los convencionales constituyentes, que de ninguna
forma condiciona la participación solo al electorado afiliado a partidos políticos,
norma de mayor orden y jerarquía, como sí lo hace y la coloca en pugna el art. 3
in fine de la Ley 8239, conviertiéndola en abiertamente inconstitucional.

ii. Derechos Políticos cercenados.

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Los derechos políticos son el conjunto de condiciones que
posibilitan al ciudadano participar en la vida política, constituyendo la relación
entre el ciudadano y el Estado, entre gobernantes y gobernados.

Representan los instrumentos que posee el ciudadano


común para participar en la vida pública, o el poder político con el que cuenta
este para participar, configurar y decidir en la vida política del Estado. Es un
Derecho Humano indiscutible.

En el ámbito del Derecho Internacional de los Derechos


Humanos, los derechos políticos pertenecen, juntos a los derechos civiles, a los
llamados derechos de la primera generación o derechos de la libertad. Pueden
mencionarse los siguientes con sus respectivos significados:

Derecho de voto: se refiere al derecho que tienen los


ciudadanos de elegir a quienes hayan de ocupar determinados cargos públicos.
Derecho a ser electo: es el derecho que tienen los
ciudadanos a postularse para ser elegidos con el fin de ocupar
determinados cargos públicos.

Derecho de participar: en el gobierno y de ser admitido a


cargos públicos.

Derecho de petición política: se refiere al derecho de dirigir


peticiones a las Cámaras, o a los órganos ejecutivos, y de exponer sus
necesidades a fin de influir en la legislación política.

Derecho a asociación con fines políticos. Derecho de


reunirse con fines políticos, entre otros muchos más.
En lo que concierne al presente amparo, nos interesan
solamente lo marcado en negrita y subrayado más arriba (que me pertenecen).

Claramente la limitación que establece el art. 3 de la Ley


8239 atribuye una suerte de “exclusividad” legal de quién es el único facultado a
determinar o postular quiénes serán candidatos a convencionales constituyentes:
los partidos políticos, de conformidad a sus estatutos.

Esa exclusividad amplía derechos a los partidos políticos


en desmedro y claro cercenamiento de derechos de un importante colectivo de
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ciudadanos/as de la Provincia de SALTA que no tienen afiliación político-
partidaria y no quieren tenerla tampoco, pero que si tienen muchas ganas de
trabajar y aportar, pero no podrán, si es que tienen esa intención, ser candidato a
convencional constituyente, por el impedimento arbitrario del art. 3 infine de la
Ley 8239.

Esto además, resulta violatorio del principio constitucional


de igualdad pues, reitero, una norma de menor jerarquía solo permite a un grupo
determinado de ciudadanos – los afiliados a los partidos políticos – participar y
postularse como candidatos a convencionales constituyentes, mientras que el
resto del colectivo social – que se halla habilitado por el Art. 185 de la
Constitución Provincial – no podremos participar.
En tal sentido, la Corte Interamericana de Derechos
Humanos ha dicho que “el ejercicio efectivo de los derechos políticos constituye
un fin en sí mismo y, a la vez, un medio fundamental que las sociedades
democráticas tienen para garantizar los demás derechos humanos previstos en
la Convención y que sus titulares, es decir, los ciudadanos, no solo deben gozar
de derechos, sino también de ‘oportunidades’. Este último término implica la
obligación de garantizar con medidas positivas que toda persona que
formalmente sea titular de derechos políticos tenga la oportunidad real para
ejercerlos” (lo resaltado en negrita es nuestro).

Dicha Corte ha precisado que el artículo 23 de la


Convención Americana sobre Derechos Humanos no establece el derecho a
acceder a un cargo público, sino a hacerlo en “condiciones generales de
igualdad”.

Esto significa que el respeto y garantía de este derecho se


cumplen cuando “los criterios y procedimientos para el nombramiento, ascenso,
suspensión y destitución [sean] razonables y objetivos” y que “las personas no
sean objeto de discriminación” en el ejercicio de este derecho.

El artículo 53 de la Constitución de Salta, no solamente


protege la libertad positiva de quien desea formar parte o adherir a un partido
determinado, sino también la libertad negativa de quien no desea afiliarse ni
compartir la filosofía ni su Doctrina Política con partido alguno. El artículo 3 in
fine de la ley 8239, en la medida que obliga a los ciudadanos a conformarse (de
conformidad dice el texto) con las cartas orgánicas de los partidos políticos que
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los acojan como candidatos, ataca y lesiona directamente aquella libertad
negativa, que constituye uno de los pilares del sistema de participación política
previsto en nuestros textos fundamentales.

Esta “exclusividad” que el art. 3 de la Ley 8239 a los


Partidos Políticos, por un lado, veda a los ciudadanos independientes, es decir
SIN AFILIACIÓN POLÍTICA PARTIDARIA, como el suscripto, a participar como
candidato a convencional constituyente, cercenando de ese modo (prohibición
total) de una forma inconstitucional. Por el otro, le otorga una indebida facultad
exclusiva, pero contraria a derecho, de determinar quienes serán los
convencionales constituyentes que reformarán la Constitución de la Provincia, de
espaldas al colectivo de ciudadanos de independientes, negándoles la
disponibilidad a todos ellos de participar como Convencionales Constituyentes
que sin duda querrán o tendrán interés en participar activamente, pero deberán
interponer un amparo como el presente, para poder acceder al derecho de
participar como candidato independiente a ser convencional constituyente.

Todo ciudadano independiente, sin afiliación política –


partidaria, de la Provincia de SALTA, se encuentra en la misma e idéntica
situación de afectación que el suscripto, es decir del derecho a participar como
candidato ó candidata a convencional constituyente.

Ello no implica desconocer de ningun modo la


trascendencia e importante que tienen los partidos políticos en nuestro país que,
de conformidad al art. 38 de la Constitución Nacional, se han convertido en parte
integrante de la estructura constitucional en el Derecho Argentino, insertándose
naturalmente en el desesnvolvimiento institucional del país.

El poder del Estado que reside originalmente en el Pueblo,


revela hoy la sustancial intervención mediadora que incumbe en las democracias
de masas, a los partidos políticos, es innegable. La función primordial que el
texto constitucional les reconoce, es servir como instrumentos que canalicen y
transmitan la voluntad popular para una elección general, legislativa o ejecutiva.
Esa “exclusividad” no es legal cuando se trata una Convención Constituyente,
que tiene otra connotación y surge de manifiesto tener apertura participativa en
la mayor medida de lo posible a la ciudadanía y organizaciones intermedias, a
diferencia de las elecciones generales.

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Sin duda esta relevancia institucional y legal de los partidos
políticos, no necesariamente, per se, deben otorgárseles el “Derecho Exclusivo”
a determinar, vaya a saber en base a qué razones ó decisiones que se tomarán
en el seno de los mismos, quién o quiénes serán los que postulará el partido
como candidatos/as a convencionales constituyentes, pero excluyendo a una
gran parte de la población de SALTA, que carece de afiliación político partidaria,
que son todos los ciudadanos/as independientes, que queriendo participar, no lo
harán sin la condición necesaria que es afiliarse a un partido político ó que un
partido político lo postule como candidato a convencional constituyente, aún si
afiliarse, lo que dudo se de en la realidad de la política salteña.

Ese enorme colectivo de ciudadanos independientes,


estamos siendo discriminados y excluidos por el art. 3 de la Ley 8239 de poder
ser candidatos a convencionales constituyentes, para lo que tenemos
absolutamente un DERECHO de raigambre constitucional a participar
activamente en los asuntos públicos de nuestra Provincia, que en definitiva
resultan reflejar los efectos a todos y cada uno de los ciudadanos de la Provincia
de SALTA.

Incluso el art. 185 de la Constitución Nacional


expresamente declara la inexistencia de incompatibilidad de la función de
convencional constituyente con otra función nacional, provincial o municipal. A su
turno el art. 3 de la Ley 8239, obliga a esos funcionarios a afiliarse a partidos
políticos para poder ser candidatos a convencional constituyente.

Es decir, cualquier funcionario actual de la Provincia puede


participar como candidato a convencional constituyente porque no habrá
incompatibilidad (art. 185 Constitución de SALTA), pero los ciudadanos
independientes como el suscripto no, porque estamos injusta e ilegalmente
impedidos, discriminados por el art. 3 in fine de la Ley 8239, claramente
inconstitucional.

IV. PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE AMPARO

La acción de amparo procede frente a cualquier decisión, acto


u omisión arbitrarios o ilegales de la autoridad, excepto la judicial, o de particulares,
restrictivos o negatorios de las garantías y derechos subjetivos explícitos o implícitos

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de esta Constitución, tanto en el caso de una amenaza inminente cuanto en el de
una lesión consumada, a los fines del cese de la amenaza o del efecto consumado.

En el presente caso la acción de amparo es la adecuada al


encontrarse comprometidos derechos constitucionales que asisten a mi persona
como un ciudadano de la Provincia de SALTA, todo aludidos y desarrollados en esta
demanda.

Por todo lo expuesto, la presente acción de amparo se torna


admisible, razonable y por ende necesario instarla ante SS. a fin de garantizar los
derechos y garantías que me asisten como ciudadano independiente, vulneradas por
la Ley 8239, en la forma desarrollada en este amparo constitucional.

En la admisión de demanda deberá también disponerse la


forma y/o procedimiento que asegure en la práctica el ejercicio del derecho a
participar como convencional constituyente para las próximas elecciones del 04 de
julio de 2021, sin perjuicio del alto criterio de su SS. en ese mismo sentido.

V. DERECHO

Fundo el derecho que me asisten como ciudadano en el art.


54 y 185 de la Constitución Nacional. la Declaración Universal de los Derechos
Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y ampliado en
la Observación Nº 25 sobre Participación en los Asuntos Públicos y Derecho al
Voto del Comité de Derechos Humanos.

RESERVA. Estando en juego la protección de los derechos y


garantías de raigambre constitucional, expresamente formulo reserva de deducir
recurso extraordinario local y federal previsto por la Ley 48, ello en resguardo de las
garantías que me asisten como ciudadano.

VI. PRUEBA

Ofrecemos los siguientes medios de prueba:


A) Documental:

a) DNI del actor.


b) Captura de Pantalla del Colegio de Abogados.

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VII. PETITORIO

Por todo lo expuesto, a SS. respetuosamente solicito:

1.- Tenga por deducida ACCIÓN DE AMPARO en la forma deducida


al inicio.
2.- Oportunamente haga lugar a la misma en todas sus partes
declarando la inconstitucionalidad del art. 3 in fine de la Ley 3289, con costas.

SERÁ JUSTICIA.-

Daniel PAGANETTI
Abogado MP 2042

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