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N AT I O N A L G E O G R A P H I C . C O M .

E S | M AY O 2 0 2 1

Los secretos de los

CETÁCEOS: JUGUETONES,
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SOCIALES Y CURIOSOS,
COMO NOSOTROS

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D E LO S A R R E C I F E S EL MAR E X P LO R A D O R D E L A S
DE CORAL MEDITERRÁNEO P RO F U N D I DA D E S
CIENCIA DE LA VIDA:

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N AT I O N A L G E O G R A P H I C M AY O 2 0 2 1

S U M A R I O

ESPECIAL OCÉANOS

2 38
En portada
En aguas del Pacífico Sur,
una cría de yubarta parece
fijarse en el objetivo de
Brian Skerry. El fotógrafo
lleva años observando
Los secretos de los cetáceos Planeta océano el comportamiento y las
Los científicos están El océano cubre más del 70 % tradiciones de muchas
descubriendo que algunos de la superficie terrestre, especies de cetáceos.
grupos de ballenas, delfines formando un sistema
y otros cetáceos tienen dietas, interconectado que regula BRIAN SKERRY

rutinas y dialectos propios, la meteorología y dispersa


unas diferencias culturales nutrientes por el planeta.
que antes se consideraban Un equilibrio hoy amenazado
exclusivas de los humanos. por el cambio climático y
P OR CRAIG WELCH
el estrés antropogénico.
F OTO G RA F Í A S D E P O R M AT T H E W W. C H WA S T Y K
B R I A N S K E R RY E I R E N E B E R M A N -VA P O R I S

BRIAN SKERRY
R E P O R TA J E S S E C C I O N E S

44
T U F OTO

VISIONES

EXPLORA
Al rescate de los arrecifes
Odisea de hielo
Imágenes tomadas con años de
diferencia demuestran claramente Huyendo de la inundación
el daño que el calentamiento La humanidad y su lastre
del océano inflige en los corales
A vista de tiburón
en todo el mundo. Los científicos
trabajan contra reloj para desarrollar Consenso para el lobo
especies más resistentes y proteger Dar alas
las zonas más vulnerables.
POR JENNIFER S. HOLLAND I N ST I N TO BÁ S I C O
F O T O G R A F Í A S D E D AV I D D O U B I L E T Nanocamaleón
Y J E N N I F E R H AY E S maxidotado

64
EN TELEVISIÓN

GRAN ANGULAR
Lo que ocultan los fiordos
patagones
28 días bajo el mar
Mediterráneo E D I TO R I A L
El fotógrafo y biólogo Laurent
Ballesta y otros tres exploradores P RÓX I M O N ÚM E RO
se sumergen en el Mediterráneo
a bordo de una pequeña cápsula
presurizada. En el lecho marino
descubren sorprendentes muestras
de vida, pero también señales del
impacto de la actividad humana.
T E XTO Y F OTO G RA F Í A S
D E L A U R E N T B A L L E S TA

88
Ballard, el explorador
de las profundidades
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V I S I O N E S | TU FOTO

TU FOTO
Juan Muñoz Revelles
F OTO S D E N U E ST R A C OMU N I DA D

QUIÉN La historia de la recuperación del lince ibérico


Juan Muñoz Revelles. es un relato de éxito. Desde 2002, cuando se ini-
@fotosnaturalezajmrane.
DÓNDE
ció el programa de conservación para salvar de
Viso del Marqués,
la extinción a nuestro felino más emblemático,
Ciudad Real. ha recuperado algunos de sus antiguos bastiones.
CON QUÉ Juan Muñoz fotografió estos ejemplares en la
Olympus e-m1 mark2; finca de Peñalajo, situada en la localidad de Viso
75-300 mm; f /6.4; ISO 800.
del Marqués, en la provincia de Ciudad Real.
«Después de tantas horas de espera, apareció
esta madre con su cría, a la que empezó a acicalar
–relata–. Fueron 10 minutos emocionantes que
me permitieron captar esta preciosa imagen».

PA RT I C I PA E N N U E S T R A C OMU N I DA D #TuFotoNatGeo
En National Geographic España queremos que seáis partícipes del protagonismo que la fotografía
tiene en nuestra revista. Para participar en esta iniciativa, simplemente tenéis que incluir la etiqueta
#TuFotoNatGeo en las fotografías que subáis a Instagram que tengan que ver con los grandes temas
que cubrimos habitualmente. Cada semana publicaremos en www.nationalgeographic.com.es una
selección de las mejores imágenes y cada mes seleccionaremos una foto para nuestra revista impresa
que aparecerá en esta sección («Tu Foto»). ¡Muchas gracias por participar!

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hay mucho más. Y solo cuando lo descubras, sabrás por qué es; en una palabra,
perfecto.

TU MOVIMIENTO ESTÁ ASEGURADO CON:


Filipinas
Los tentáculos de una anémona
se convierten en un refugio ideal
para este cangrejo porcelana
fotografiado en la bahía de
Batangas, en la isla de Luzón.
Ambas especies establecen una
relación simbiótica de la que
obtienen un beneficio mutuo.
BRETT PETRILLO / GETTY IMAGES
Maldivas
Dos tiburones de puntas negras
se precipitan sobre un cardumen
en busca de alimento. Estos
superdepredadores ayudan a
mantener el equilibrio en los
arrecifes, por lo que su presencia
suele ser indicativa de la buena
salud de estos ecosistemas.
FILIPPO BACCI / GETTY IMAGES
Italia
Un banco de rabiles surca el
Mediterráneo frente a la costa
de Calabria. Esta especie, una de
las más consumidas del mundo,
forma parte, junto con el atún
listado, de la denominación
«atún claro», con la que suele
comercializarse en conserva.
GIORDANO CIPRIANI / GETTY IMAGES
AMÉ
RICA
50°
55°S
Co r r i e n t e
circump
E X P L O R A olar an
tártica

MAR

Odisea de hielo
DEL
SCO
TIA

Durante tres años, el iceberg conocido 1 de octubre


como A-68A, uno de los más grandes
jamás registrados, flotó hacia la isla
Georgia del Sur, un santuario prístino 15 de agosto

para pingüinos y focas. La ciencia dio


la voz de alarma: si el iceberg encallaba
en la plataforma costera de la isla, se
producirían grandes daños y el acceso 60° 14 de junio

a las zonas de alimentación quedaría


bloqueado. Pero al final las corrientes 21 de abril

del llamado «corredor de los icebergs»


escribieron un final feliz. I. Elephant I. Clarence
22 de marzo

B-15 ur
lS 2 de marzo

A-68 100 km

LOS ICEBERGS
MÁS GRANDES 1 de feb.
Desde el año 2000, el B-15
ostenta el récord de ser el
mayor iceberg de la Tierra.
En su momento culminante,
es probable que el A-68 fuese
uno de los 10 más grandes: su 1 de ene. de 2020
superficie era superior
de la provincia de Alica
1 de dic.

65°S
ll
de
ed

7 de julio
eW
a

M A R
od

3 de marzo de 2019
Gir

CÍRCULO P
OLAR AN
TÁRTIC
O
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D E W E D
P e n

PLATAFORM 8 de ago. D E L
DE HIELO de 2018
AL PRINCIPIO
En 2017, en la costa oriental de la península
L
DE LARSEN Antártica, un gran fragmento de la plataforma
-68A de hielo de Larsen C se separó del continente.
de jul. de 2017 El iceberg resultante recibió el nombre de A-68;
fue rebautizado como A-68A cuando a su vez se
desprendió de él otro fragmento, el llamado A-68B.

70°0 50°
*NO HAY CONSENSO INTERNACIONAL SOBRE LA DENOMINACIÓN Y LA EXTENSIÓN DE UN SUPUESTO
QUINTO OCÉANO; NATIONAL GEOGRAPHIC NO RECONOCE OFICIALMENTE EL OCÉANO AUSTRAL.
40°0
Co r r i e
nte ci
rcum
polar
E N A G UA S C Á L I D A S antá
rtica
Al adentrarse en las aguas
más cálidas del Atlántico,
el A-68A se fue deshaciendo
en trozos más pequeños y 7 de dic.
erosionándose poco a poco.
rva batimétrica
A medida que el coloso se 25 de nov. I. Anne
-300 m; límite
reducía, también lo hacía el
roximado de la
riesgo para la fauna salvaje.
ataforma costera.

15 de octubre
13 de dic.
28 de octubre

15 de nov.
22 de dic.
7 de ene. 55°S
28 de ene.

Temperatura de M U E RT E D E U N I C E B E R G ne. A-68A


1 de marzo de 2021
la superficie marina Lo que quedaba del A-68A, 18 de ene.
Enero de 2020 menos de un tercio del volumen
original, no llegó a Georgia del 26 de dic.
13,3 grados C 26 de feb.
Sur; los fragmentos semifundidos
10 fueron arrastrados hacia el sur, 31 de ene. de 2021 16 de feb.
el este y el norte. Como los restos 6 de feb.
1 de feb.
5 aún podían afectar al litoral, a 4 de feb.
principios de este año un equipo 3 de feb.
de científicos visitó la isla para
ÁR A MARINA PRO IDA
-1,7
estudiar los posibles impactos. E R A D SU
RGI SUR Y
IS S SA ICH
H DEL SSUR
Islas Orcadas del Sur G i r o d e We d d e l l
corredor
AMÉRICA
DE LOS
DEL SUR ICEBERGS
90°0

Tras más de dos años a la


Mar del Scotia
Paso
Georgia deriva en el mar de Weddell,
del Sur el A-68A fue atrapado e
de Drake
a Ruta del de s impulsado hacia el norte
ic or erg
A-68A
t
2 por la corriente circumpolar
los rred
b
ice
1
r

antártica, una corriente


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ÁREA

an

Giro AMPLIADA oceánica que rodea la


CÍ Antártida en el sentido de
R
2
ar

Weddell las agujas del reloj y cuyo


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efecto le valió a parte del


1

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Mar e
1

mar del Scotia el apodo de


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Amundsen
corredor de los icebergs.
Corriente circ

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antártica
NTÁRTI

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2

El Centro Nacional del Hielo


Giro d

de Estados Unidos hace un


CO

Polo sur Rutas


seguimiento de los icebergs
1

de los
eR

B-15 icebergs del hemisferio Sur que miden


os

s 2000 monitorizados como mínimo 68,6 kilómetros


80°S cuadrados o unos 18,5 kiló-
ar

metros de longitud. En la
pol
ca

nomenclatura, la letra inicial


1

rti
2

um

indica el cuadrante de la

70°
an

rc

3 Antártida en el que se avistó


2

180°
ci

Co por primera vez. El número


rri
denota el puesto en la
e

ent ra
coste
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e
ie secuencia temporal de
Nu descubrimientos, y la letra
ev
aZ que le sigue indica que se
ela *
nd desprendió después en otros.
a
Se han registrado más de
90°E

50°S 500 icebergs, algunos de los


1.000 km cuales se remontan a 1978.
400
40° 300 0
30°
TEXTO: MARTIN GAMACHE Y SARAH GIBBENS. GRÁFICO: THEODORE SICKLEY, NGM. FUENTES: JAN LIESER, SERVICIO METEOROLÓGICO ANTÁRTICO, OFICINA DE METEOROLOGÍA,
AUSTRALIA; DAVID G. LONG, BASE DE DATOS DE MONITORIZACIÓN DE ICEBERGS ANTÁRTICOS, UNIVERSIDAD BRIGHAM YOUNG; OBSERVATORIO ANTÁRTICO BRITÁNICO; AGENCIA
ESPACIAL EUROPEA; NASA; ADMINISTRACIÓN OCEÁNICA Y ATMOSFÉRICA NACIONAL DE ESTADOS UNIDOS; CHRISTOPHER READINGER, CENTRO NACIONAL DEL HIELO DE DE EE. UU.
E X P L O R A | C O N S E RVAC I Ó N

Huyendo
de la
inundación
L A SUBIDA DE L A S AGUA S
AMENAZABA EL HOGAR
DE L A S JIRAFA S DE KENIA ,
ASÍ QUE LOS QUE HABÍAN
SIDO ANTIGUOS ENEMIGOS
U N I E RO N F U E R Z A S PA R A
R E U B I C A R L A S VA L I É N D O S E D E
UNA MODERNA ARCA DE NOÉ.

no hace mucho, en que la paz entre


H U B O U N T I E M P O, Ansiosos por asistir al regreso de las jirafas a su
los pokot y los ilchamus parecía imposible. Asentadas tierra natal, los pokot y los ilchamus se pusieron manos
a orillas del lago Baringo, las dos comunidades lleva­ a la obra. En menos de un año habían fundado Ruko
ban décadas en guerra por el ganado, la tierra y el agua, Conservancy, una reserva comunitaria de 18.000 hec­
convirtiendo una de las regiones más biodiversas de táreas en la que trabajan ambas comunidades. «No fue
Kenia en un yermo campo de batalla. fácil –recuerda Rebby Sebei, gestora pokot de la
En 2006 los ancianos de ambos grupos étnicos fir­ reserva–, pero todos deseábamos cambiar las cosas».
maron una tregua. Acordaron que en pro de la unidad En 2011 la reserva recibió su primer grupo de jirafas
y la confianza, trabajarían juntos para recuperar la Baringo: ocho ejemplares reubicados desde otras zonas
fauna salvaje que el conflicto causado por su enemistad con la esperanza de que se multiplicasen y repoblasen
había ayudado a expulsar, empezando por la jirafa el lugar. La suelta se hizo en una península del lago en
Baringo. La población de esta jirafa está menguando. la que era fácil protegerlas de los cazadores furtivos.
Apenas quedan unas 2.000 en su medio natural, de las El regreso de las jirafas al lago Baringo atrajo turismo,
cuales 800 viven en Kenia. Antes era abundante en los lo que se tradujo en un impulso muy necesario para la
alrededores del lago Baringo, pero la subespecie se economía local. Los individuos reubicados y las crías
extinguió en la zona tras décadas de guerra y furtivismo. nacidas en la península se convirtieron en «un símbolo

N AT I O N A L G E O G R A P H I C
de paz, de unidad, y en una fuente de riqueza para la supervivientes. Tras ponderar todas las opciones, la
comunidad», afirma Sebei. mejor idea –aunque difícil y peligrosa– era subirlas
Tras unos años de armonía llegó el desastre: unas una por una a una barcaza y remolcarlas hasta la orilla.
intensas precipitaciones inundaron múltiples áreas Subir a una barcaza un animal salvaje que mide más
del valle del Rift, entre ellas el lago Baringo. En 2020, de 5,5 metros de altura y pesa lo mismo que un utilita­
la crecida del lago desplazó a más de 5.000 personas y rio no es moco de pavo. «Desde el minuto uno supe que
destruyó escuelas, hospitales y viviendas. iba a ser una operación tan difícil como delicada», dice
La inundación convirtió la península de 40 hectáreas Stephen Chege, veterinario especializado en fauna
en la que vivían las jirafas en una isla que se reducía salvaje que trabaja con Northern Rangelands Trust,
por momentos. Quedaron atrapadas sin alimento sufi­ uno de los muchos colectivos que se implicaron en la
ciente, aunque los guardas de la reserva les llevaban iniciativa. A las jirafas no les sientan bien los tranqui­
comida desde tierra firme. Varios ejemplares, adultos lizantes –se han dado casos de ejemplares sedados que
y crías, sucumbieron al incesante ascenso de las aguas. se ahogaron con su propia saliva– y su excepcional
Las comunidades pokot e ilchamus, azotadas al fisiología las hace propensas a sufrir lesiones en el
mismo tiempo por una pandemia mundial y una catás­ cuello y las patas. Chege y los demás rescatadores
trofe natural, se propusieron rescatar a las ocho jirafas tenían ante sí una misión peliaguda.

TEXTO: ANNIE ROTH. FOTO: AMI VITALE


E X P L O R A | C O N S E RVAC I Ó N

Con bidones de metal, vigas de acero y lonas, los en pie, se hizo el silencio. «Teníamos todos el corazón
miembros de las comunidades pokot e ilchamus cons­ en un puño», relata O'Connor. Sobre el agreste terreno
truyeron una barcaza que fuese lo suficientemente de la isla, guiaron a Asiwa hasta la barcaza. Al prin­
robusta para transportar a las jirafas a través del lago. cipio el avance fue lento, pero una vez que cogió el
También establecieron un santuario de 1.800 hectáreas ritmo, «era como si estuviésemos paseando al perro
a prueba de depredadores en tierra firme, en el que por el parque un domingo», añade. Al llegar a la bar­
pudiesen aclimatarse a su nuevo entorno. caza, Asiwa embarcó como si nada y sus aliviados
La primera jirafa que decidieron rescatar era una rescatadores cerraron la portilla a su paso.
hembra llamada Asiwa. Había pasado la mayor parte O'Connor cuenta que estuvo tranquila toda la hora
de 2020 sola después de que la crecida dividiese que duró el viaje hasta tierra firme, donde la espe­
la isla en dos, aislándola del resto de la raba una multitud de lugareños pokot e ilcha­
manada. Los rescatadores confiaban en mus. Al tomar tierra, los rescatadores
atraerla a la barcaza ofreciéndole mangos ÁFRICA
retiraron a Asiwa los tapones de los oídos,
y otras golosinas, pero Asiwa no quería el arnés y la venda de los ojos. Cuando
KENIA
saber nada. «Estaba recelosa –explica Lago desembarcó y pisó el suelo del santuario,
David O'Connor, presidente de la orga­ Baringo el gentío estalló en aplausos. «Fue un
nización sin ánimo de lucro Save Giraffes sueño hecho realidad –asegura Sebei–.
Now–. No entendía que estábamos inten­ Nos embargó la alegría».
tando ayudarla». En Navidad nació en la isla una cría a la
Los rescatadores decidieron darle un tranqui­ que llamaron Noelle. Después de Asiwa fueron
lizante para vendarle los ojos y ponerle un arnés con rescatadas otras dos jirafas: Pasaka, una hembra a la
el que guiarla hasta la barcaza. El plan era arriesgado: que hubo que sedar, y Lbarnoti, un macho que montó
si caía al agua, con toda probabilidad se ahogaría. en la barcaza por voluntad propia, atraído por unas
Cuando recibió el dardo tranquilizante, echó a correr golosinas. En los próximos meses los rescatadores
en dirección contraria a la barcaza, pero se desplomó esperan sacar a las últimas jirafas de la isla y trasla­
«a unos 30 centímetros del agua –recuerda O'Connor–. darlas a su nuevo hogar. La tarea es ingente, pero,
Tuvimos una suerte increíble». En cuanto tocó el suelo, como dice Sabei, «habiendo paz, todo es posible».
los rescatadores corrieron a inyectarle un antídoto, Annie Roth, periodista científica afincada en California, disfruta
embutirle unos calcetines en los oídos, vendarle los escribiendo sobre especies en peligro de extinción y sobre las
ojos y colocarle el arnés improvisado. Cuando se puso personas que las estudian.

Evacuadas de un terreno
inundado, estas jirafas
Baringo vivirán en
una reserva natural de
18.000 hectáreas.

C M O AY U DA R
Save Giraffes Now apoya iniciativas prácticas e Corra la voz. Mucha gente ignora que las jirafas
inmediatas de conservación en África, desde rescates están en peligro, pero se calcula que su número
hasta reubicaciones. Pueden hacerse donativos se ha reducido alrededor del 40 por ciento en
en la página web savegiraffesnow.org/donate. tan solo 30 años (desde 1985 hasta 2015).

FOTO: AMI VITALE. NGM-MAPS


E X P L O R A | MEDIO AMBIENTE

LA HUMANIDAD Y SU LASTRE
cuánto pesan todos los objetos que los
¿ S E H A PA R A D O A P E N S A R La cantidad de objetos
fabricados por el ser
humanos hemos fabricado? Un equipo de científicos del Instituto
humano es cada vez
Weizmann de Ciencias, en Israel, lo ha calculado y el resultado mayor. Por ejemplo,
es realmente impactante: la denominada «masa antropogénica» actualmente existen
en el mundo alrededor
existente ya pesa igual que todos los organismos vivos del planeta de 1.400 millones de
juntos. A principios del siglo xx, la masa antropogénica era igual al coches y 500 millones de
camiones. De media, por
3 % de la biomasa global. Pero unos 120 años después, en 2020, ya
cada persona se produce
iguala la biomasa total de la Tierra, se afirma en el estudio publicado semanalmente una masa
en Nature, y sigue creciendo. El planeta, dice el autor principal del antropogénica igual
o superior a su peso.
estudio, Ron Milo, está atravesando una transición material tan
extraordinaria que está dando lugar a una nueva era. La biodiversi­
dad actual, mesuran los científicos, se compone en un 90 % de plan­
tas, a las que siguen, por este orden, bacterias, hongos, arqueas,
protistas y animales. En total, su peso es de alrededor de 1,2 billones
de toneladas (hablamos de masa seca, sin contar el agua). Un peso
que todos nuestros productos inanimados –todo lo que hemos gene­
rado excluyendo el ganado y los cultivos agrícolas–, desde carreteras
hasta ordenadores, rascacielos, botellas, maquinaria o ropa, ya
empiezan a superar.
Una auténtica desmesura, y más teniendo en cuenta que nosotros,
los humanos, apenas representamos el 0,01 % de la biomasa global.
Menos mal.

TEXTO: EVA VAN DEN BERG. FOTO: ABSTRACT AERIAL ART / GETTYIMAGES
E X P L O R A | TECNOLOGÍA

de 1906 de la Geographic
E L N Ú M E RO D E J U L I O
estaba centrado en mostrar fotografías espon­

A VISTA DE TIBURÓN
táneas de animales –un mapache comiendo, un
alce, un venado– que habían hecho saltar un
dispositivo, activando un flash y un obturador.
Aquella «trampa fotográfica», diseñada por el
fotógrafo de naturaleza y congresista estadou­
A M E D I D A Q U E AVA N Z A L A nidense George Shiras, ayudó a inaugurar una
TECNOLOGÍA CAMAROGRÁFICA , EL nueva era de la fotografía remota de fauna salvaje.
O B J E T I VO D E L A C R I T T E RC A M S I G U E Más de un siglo después, los técnicos del Labo­
SIENDO EL MISMO: LLEGAR A DONDE
ratorio de Tecnologías de la Exploración de Natio­
LOS HUMANOS NO ALCANZAN.
nal Geographic siguen inventando modos de
captar imágenes de los animales en su hábitat
natural. Las modernas cámaras trampa pueden
estar meses en funcionamiento; las Crittercams
son tan ligeras que pueden acoplarse a un pez.
Los dispositivos graban a algunas de las criaturas
más amenazadas y esquivas de la Tierra, además
de recoger datos sobre su comportamiento.
Hace 13 años los técnicos de National Geogra­
phic se propusieron mostrar lo que veía un tibu­
rón al recorrer la costa mexicana. Construyeron
la que se cree fue la primera cámara de alta defi­
nición acoplada a un tiburón. Uno de los intentos
de colocarla terminó con el por entonces técnico
Mike Shepard cayéndose del barco mientras el
tiburón merodeaba en busca de algo más que el
cebo de atún. «No es peligroso como ser bom­
bero», dice Shepard, quien volvió a subir a bordo
sano y salvo. Pero «a veces haces alguna locura,
como intentar ponerle una cámara a un tiburón».

Esta Crittercam, construida


a medida en la sede central
de National Geographic en
Washington D.C., está diseñada
para acoplarse a la aleta de un
tiburón y captar de ese modo
sus desplazamientos en el agua.

N AT I O N A L G E O G R A P H I C TEXTO: NINA STROCHLIC. FOTO: MARK THIESSEN


E X P L O R A | C O N S E RVAC I Ó N

CONSENSO PARA EL LOBO


el Ministerio para la Transición
E L PA S A D O M E S D E F E B R E R O,
Ecológica de España anunció la próxima inclusión del lobo
ibérico en el Listado de Especies Silvestres en régimen de
Protección Especial (LESPE) por ser una pieza fundamental de
nuestro patrimonio cultural y científico y proporcionar impor-
tantes servicios ambientales a los ecosistemas naturales. Eso
conllevará que el cánido deje de ser considerado especie cinegé-
tica en todo el territorio español, algo que hasta ahora sucedía
solo en sus áreas de distribución al sur del Duero. El acuerdo,
obtenido a duras penas, ha contado con el voto a favor de nueve
comunidades autónomas, ocho votos en contra y tres absten-
ciones, siendo las posiciones desfavorables las de los territorios
que albergan la mayoría de los lobos, en especial Galicia, Asturias,
Cantabria y Castilla y León, que claman que los lobos atacan
al ganado sin que el sector reciba suficiente compensación. EL LOBO EN EUROPA
«La participación y el diálogo de todos los sectores es funda- En todo el continente europeo hay
unos 17.000 lobos, según los últimos
mental para gestionar y conservar al lobo y para alcanzar la datos de 2016. La población más
coexistencia con la ganadería extensiva», afirma Gema Rodrí- numerosa es la balcánica, con unos
guez, al frente del Programa de Especies de WWF, entidad que 4.000 individuos, seguida de la de
los Cárpatos con aproximadamente
lleva mucho tiempo luchando para asegurar la pervivencia 3.800 ejemplares. En tercer lugar
de este carnívoro. El apoyo al sector ganadero en la adopción se halla la población ibérica, con
unos 2.500 individuos repartidos
de medidas preventivas, como la colocación de mallas cine- entre España y Portugal. En la UE el
géticas y vallados eléctricos y el uso de mastines, así como el lobo está «estrictamente protegido»
pago ágil y justo de compensaciones de daños son esenciales, en la mayor parte de los países,
y «protegido» en algunos.
añade. Sin duda: el futuro del lobo y de muchas otras especies
depende de que alcancemos un consenso social que revierta Distribución permanente
en la salvaguarda de la rica biodiversidad de nuestro territorio. Distribución esporádica

TEXTO: EVA VAN DEN BERG. FOTO: JACOBO HERNÁNDEZ / AGE FOTOSTOCK. MAPA: NGM-E. FUENTE: WWF
IKEA.ES SOSTENIBLE

¿TE UNES AL RETO?


El futuro del planeta depende de la colaboración de todos
y de las elecciones que hacemos en nuestro día a día

R
Los diseños y los materiales
educir los residuos, utilizados por IKEA se
optar por materias encaminan a reducir la
huella medioambiental un
primas sostenibles y 70% por producto en 2030.
transformar los métodos de
producción para que tengan
un menor impacto medioam-
biental son las claves para
proteger al planeta y salvarlo
del cambio climático y otras UNA LARGA VIDA
amenazas. IKEA apuesta por Cambiar la mentalidad
de «usar y tirar» es uno
un mundo más sostenible y se de los retos. El bambú,
propone como objetivo que en una de las plantas que
2030 el 100% de sus productos crecen más rápido, es
sean fabricados con materiales fuerte, duradero y resis-
tente a la humedad. Y el
reciclados o renovables. Pero
bambú que utiliza IKEA
en el cuidado del planeta todos tiene certificación FSC
debemos implicarnos toman- (el sello de gestión sos-
do decisiones responsables. tenible de los bosques).
ADVERTORIAL

PALMERA FIBRAS
COMPUESTO
NIPA NATURALES

APROVECHAMIENTO NUEVAS OPCIONES TRANSFORMACIÓN


En el Sudeste Asiático, Jacinto de agua, fibra de Resistentes pero ligeros,
donde esta palmera es platanera, junco marino fáciles de mantener y
común, solo usan las ho- o yute son fibras natu- económicos, los com-
jas para hacer tejados. rales que no tenían una puestos combinan dos
Los tallos se pudren o utilidad comercial. IKEA o más materiales, como
son desechados. Ahora las usa cada vez más madera y plástico o lyo-
IKEA los utiliza para cell y poliéster reciclado,
hacer artículos tejidos a lo que permite reducir el
mano y los agricultores uso de materias y trans-
obtienen así unos ingre- formarlas en algo nuevo.
sos extra.

PLÁSTICO
DESECHOS/ MADERA RENOVABLE O
RECICLADO
RECICLADO

MENOS DESPERDICIO BOSQUES A SALVO USO RESPONSABLE


IKEA investiga nuevas Toda la madera que em- El plástico es un mate-
formas de reducir los plea IKEA es reciclada rial versátil, duradero,
residuos utilizando o sostenible. Además, ligero y asequible. Pero
desechos (sobrantes el Forest Stewardship su impacto en el medio
de otras producciones) Council (FSC) avala su ambiente está adqui-
y materiales reciclados compromiso para reem- riendo dimensiones
(que se pueden reutili- plazar los árboles tala- desastrosas. En IKEA,
zar al finalizar la vida útil dos y proteger la fauna, un tercio del plástico de
del producto inicial). la flora y los derechos sus productos procede
de los trabajadores. de fuentes renovables
y/o reciclables. Y en
2030 lo será el 100%.
E X P L O R A | EL MOMENTO FOTOGRÁFICO

El esqueleto en tecnicolor de un embrión de

DAR ALAS
murciélago frugívoro de cola corta muestra
el alargamiento de los huesos. El ala ilustra
«cómo la evolución ha ido perfeccionando el
diseño de una mano, lo que ha conducido a
innovaciones sorprendentes», dice la bióloga
Dorit Hockman. La imagen forma parte de
un proyecto de biología evolutiva que busca
«separar las capas del proceso de desarrollo
embrionario», explica la investigadora, para
comprender mejor la aparición de formas
físicas en el reino animal.

TEXTO: OLIVER WHANG. FOTO: DORIT HOCKMAN Y VANESSA CHONG-MORRISON, UNIVERSIDAD DE CIUDAD DE EL CABO, CORTESÍA DE NIKON SMALL WORLD
E X P L O R A | INSTINTO BÁSICO

NANOCAMALEÓN MAXIDOTADO
del norte de Madagascar en
F U E D E S C U B I E RTO E N U N B O S Q U E L L U V I O S O O T R O S D AT O S
2012 y ahora ha sido descrito para la ciencia. Se trata del camaleón de Este nanocamaleón fue
descubierto en el macizo de
la especie Brookesia nana, que con una longitud de poco más de dos Sorata, un área boscosa de
centímetros se postula como el reptil conocido más pequeño del mundo. Madagascar amenazada por
la deforestación, la agricultura
Mientras que entre los camaleones de mayor tamaño los machos suelen
de roza y quema y el ganado.
ser más grandes que las hembras, en las especies más diminutas es al Recientemente el lugar ha sido
revés. Concretamente las de esta especie endémica de la isla malgache preservado, pero aun así el
conocimiento actual de esta
miden casi tres centímetros, un 30 % más que ellos. Pero la evolución especie cuyo rango de
no ha conducido a una miniaturización homogénea de los machos de distribución es también
minúsculo indica que debería
Brookesia nana. Sus dimensiones corporales son nano, sí, pero el tamaño
considerarse en peligro crítico.
de sus genitales es maxi: miden el 18,5 % de su longitud corporal. Según Por eso, los investigadores
Miguel Vences, codescubridor de la especie e investigador de la Uni- proponen que se evalúe
oficialmente su ingreso en
versidad Técnica de Brunswik, en Alemania, tamaña envergadura, la Lista Roja de Especies
aunque todavía no se sabe con seguridad, «podría servir para lograr un Amenazadas de la UICN.
mejor ajuste mecánico con los genitales femeninos durante la cópula».
Los órganos genitales masculinos de todos los reptiles escamosos,
un orden que aparte de los camaleones engloba a iguanas, lagartos,
serpientes y culebrillas ciegas, son bastante peculiares. Están dotados
de dos hemipenes que se van alternando en las cópulas y que, a dife-
rencia del pene –una estructura de tejido repleta de vasos sanguíneos
que se llenan de sangre cuando tiene lugar una erección–, son huecos
por dentro. Algo así como un globo que se hincha mediante el bombeo
de líquido linfático. Bifurcados en la parte final, los hemipenes cuentan
con estructuras exteriores por las que circula el esperma, y en algunas Este camaleón endémico
especies (en especial, las serpientes) están dotados de ganchos para del norte de Madagascar
(arriba se aprecia su tamaño
sujetar a la hembra durante el apareamiento. El amor reptiliano nunca real) no cambia de color y vive
fue demasiado romántico… en el suelo de los bosques.

N AT I O N A L G E O G R A P H I C TEXTO: EVA VAN DEN BERG. FOTO: FRANK GLAW


N AT I O N A L G E O G R A P H I C | EN TELEVISIÓN

Ciencia de la vida:
Trasplantes
E S T R E N O L U N E S 3 1 D E M AY O
A LAS 23 HORAS

España lleva casi 30 años siendo líder mundial de


trasplantes y donaciones de órganos. Según datos
oficiales del Ministerio de Sanidad, en 2019, el último
Alerta Aeropuerto año del que se tienen registros, en nuestro país se
practicaron 117,4 trasplantes por millón de personas,
T8: Roma una tasa superada únicamente por Estados Unidos.
E S T R E N O J U E V E S 2 7 D E M AY O
Este mes National Geographic indaga sobre el fun-
A LAS 22 HORAS cionamiento del Sistema Nacional de Trasplantes
en una nueva producción local en la que se realiza
Las cámaras de Alerta Aeropuerto un seguimiento exhaustivo de estas intervenciones
lo registran todo, desde los controles quirúrgicas que salvan vidas. El reportaje cuenta
fronterizos hasta los equipos antidroga. con la participación de reconocidos expertos, como
La octava temporada de esta conocida
el doctor Pedro Cavadas, famoso por sus operaciones
serie de National Geographic viaja al
aeropuerto de Roma Fiumicino, el de microcirugía, que arrojarán nueva luz sobre los
más concurrido de Italia, en busca últimos avances en esta rama de la medicina, como
de indicios sobre posibles delitos. la investigación con órganos impresos en 3D.

NATIONAL GEOGRAPHIC
Emite 24 horas al día en: Movistar+ (Dial 70) Vodafone (104) Telecable (52)
R Cable (50) Euskaltel (33) y Orange (30)

N AT I O N A L G E O G R A P H I C JUAN JOSÉ BOLAÑOS, NATIONAL GEOGRAPHIC (ARRIBA); OMAWA, NATIONAL GEOGRAPHIC (ABAJO)
Guardianas de Especial veterinarios
nuestra fauna
TO D O S LO S SÁ B A D O S Y D OM I N G O S
T O D O S L O S V I E R N E S D E M AY O D E M AY O A P A R T I R D E L A S 1 8 H O R A S
A PA RT I R D E L A S 1 8 H O R A S
Los veterinarios dedican sus vidas al cuidado de
Por segundo año consecutivo, National los animales, pero su importante labor no siem-
Geographic Wild rinde homenaje a las pre es reconocida como se merece. Por ello, este
veterinarias, exploradoras, biólogas y
mes National Geographic Wild ha preparado una
conservacionistas de la Sociedad que
dedican su vida al estudio de la vida salvaje. programación especial dedicada a los profesio-
nales de la salud animal.
Los espectadores encontrarán algunas caras
conocidas del canal, como la del doctor Pol o la
doctora Oakley, a las que se unen los protagonis-
tas de los nuevos reportajes, entre los que destaca
Critter Fixers: los valores de una familia sureña,
protagonizado por los nuevos veterinarios del
canal, a quienes conoceremos en profundidad en
una nueva serie que se estrenará en julio. En él,
un equipo de una zona rural del estado de Geor-
gia practica una cesárea a un pitbull y realiza un
reconocimiento médico a un cerdo vietnamita
hiperactivo. Otros estrenos son Veterinarios Uni-
dos de América y los nuevos capítulos de Los secre-
tos del zoo, donde los cuidadores del Zoo de Tampa,
en Florida, salvan la vida de unas crías de jirafa.

NATIONAL GEOGRAPHIC WILD


Emite 24 horas al día en: Movistar+ (Dial 71) Vodafone (105) Telecable (53) R Cable (55)
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NICK BALL / NATURE CONSERVATION FILMS (ARRIBA); NATHAN BURGE / NATIONAL GEOGRAPHIC (ABAJO)
Las anémonas de mar Actinostola
chilensis, típicas de aguas
profundas, son, junto con los
corales, una de las especies
más destacadas del desconocido
ecosistema de los fiordos chilenos.
©VRENI HÄUSSERMANN & GÜNTER FÖRSTERRA
LO QUE OCULTAN LOS
FIORDOS PATAGONES
LA BIÓLOGA VRENI HÄUS SERMANN
EXPLORA EN LA REGIÓN DE LOS FIORDOS
C H I L E N O S U N E C O S I ST E M A M A R I N O Ú N I C O.

P O R E VA VA N D E N B E R G
L A P ATA G O N I A C H I L E N A del mundo. «Si de norte a sur ocupan un tramo litoral
de unos 1.500 kilómetros, su intrincada línea de costa
ES UN LABERINTO DE FIORDOS,
suma más de 100.000 kilómetros. Casi dos veces la vuelta
C A N A L E S E I S L A S A Z O TA D A S P O R al mundo», apunta Häussermann.
E L V I E N T O. L A B I Ó L O G A M A R I N A Esta tierra de mares tempestuosos y cumbres nevadas
V R E N I H ÄU S S E R M A N N, P R E M I O situada a más de 12.500 kilómetros de su país natal es
R O L E X A L A I N I C I AT I VA , I N V E S T I G A su hogar y el de su familia. Vreni Häussermann es inves-
Y PROTEGE ESTE PUNTO CALIENTE tigadora y profesora de la Universidad San Sebastián en
D E B I O D I V E R S I D A D. Puerto Montt, en la región de Los Lagos, y dirigió el

E
Centro Científico de Huinay desde 2003 hasta 2020.
Comenzó su labor científica en este rincón del mundo
explorando con Försterra la franja de mar a la que podían
acceder con su equipo de buceo, los primeros 30 metros
de profundidad, a sabiendas de que apenas representaba
poco más del 2 % del total de la columna de agua. Pero
solo en esos 30 metros descubrieron hasta 200 especies
desconocidas. Imaginar la totalidad de la biodiversidad
que subyacía bajo esas aguas convenció a Häussermann
de que se encontraban ante un mundo por descubrir.
Los barcos de observación que lo habían intentado hasta
ese momento no habían podido acercarse demasiado a
las rocas, que es donde más vida hay. ¿Cómo iban a
desvelar las profundidades salvajes de la Patagonia? En
ese momento, aquello parecía estar fuera de su alcance.
Llegó 2012 y, con él, el inicio de unos episodios de
mortalidad masiva que impresionaron hondamente a
Häussermann. Más de 10 kilómetros de bancos de cora-
les, compuestos en estas latitudes por organismos adap-
tados a aguas mucho más frías y oscuras que las de los
corales tropicales, quedaron arrasados. Este tipo de
arrecifes ocupa un área mayor que sus «parientes» del
trópico y conforman importantísimos ecosistemas para
muchas especies, entre ellas peces, mejillones, percebes,
anémonas, esponjas y gorgonias. En otra ocasión, otro
evento anómalo mató también a multitud de sardinas,
salmones, medusas, moluscos y grandes ballenas, como
E N L A PATAG O N I A C H I L E N A tiene su cuartel general la el rorcual norteño (Balaenoptera borealis). Vreni Häus-
bióloga Vreni Häussermann, una alemana con nacio- sermann pudo contar los cadáveres de hasta 360 ejem-
nalidad chilena que en 1994 vino a investigar este paraíso plares de hasta 16 metros varados a orillas de los fiordos.
austral junto con el ecólogo marino Günther Försterra También aquí, reflexiona la bióloga, en una de las últi-
–con quien más tarde se casaría– para ver con sus pro- mas fronteras salvajes del planeta, la actividad humana
pios ojos uno de los parajes más salvajes de la Tierra: los está dejando su huella. El calentamiento global (que
fiordos chilenos. El impacto fue total, un amor a primera acarrea la acidificación y desoxigenización de los océa-
vista con un territorio de una biodiversidad extraordi- nos), la pesca, las piscifactorías y la contaminación han
naria que, como pudieron constatar, permanecía vas- desencadenado un lento caos. «Solo en 10 años, algunas
tamente inexplorado. de las especies más numerosas han disminuido en un
Sin duda, los fiordos no ofrecen una orografía nada 75 %», señala Häussermann, especialmente preocupada
fácil de estudiar, pero Häussermann se dedicó a ello con por los efectos que acarrea la acuicultura. «Cuando yo
tan buenos resultados que en 2016 Rolex quiso respaldar llegué apenas había tres granjas. Hoy hay más de una
su labor con un Premio a la Iniciativa: nadie como ella veintena, y esa es una tendencia al alza, pues en esta zona
conoce lo que esconde esta área, uno de los hotspots, o la población humana es cada vez mayor». Esta actividad,
puntos calientes de biodiversidad, más importantes del añade, provoca graves problemas, como la introducción
planeta. en el medio de los antibióticos que se suministran a los
Íntimamente asociados a los glaciares, los agrestes
fiordos se hallan en las altas latitudes de ambos hemis-
ferios de la Tierra. Tallados por la acción del hielo durante La bióloga alemana Vreni Häussermann fue laureada con los
Premios Rolex a la Iniciativa en 2016 por su labor en los fiordos
las glaciaciones del Cuaternario, son profundos valles de la Patagonia. Este artículo ha contado con el apoyo de Rolex,
en forma de U invadidos por el mar, que aquí llegan a que colabora con National Geographic para arrojar luz, mediante
alcanzar los 1.300 metros de profundidad. No en vano, la ciencia, la exploración y la divulgación, sobre los retos que
afrontan los sistemas más cruciales que sustentan la vida en la
los fiordos de la Patagonia de Chile son los más extensos Tierra. Más información en www.rolex.org/es/rolex-awards.

N AT I O N A L G E O G R A P H I C
animales para lograr un crecimiento óptimo, y la emisión
Vreni Häussermann navega por el Pacífico en la
de una gran cantidad de nutrientes y sustancias químicas. región austral de Chile para sumergir el vehículo
«Una de estas pequeñas instalaciones produce tantos operado por control remoto con el que toma
residuos como una ciudad de entre 5.000 y 7.000 habi- muestras de aguas profundas. La bióloga quiere
tantes —afirma—. Es como si una pequeña ciudad ver- mostrar este tesoro natural al gran público para
tiera al mar todos sus residuos sin tratar. Debajo de las lograr que apoye su conservación y uso sostenible.
granjas, el suelo marino esta yermo, cubierto por un
manto de bacterias blancas». Estos desastres ambien-
tales afectaron de lleno a los pescadores y a la economía Este premio significó mucho para Häussermann, pues
local, desatando protestas que engendraron, según gracias a él pudo llevar un ROV, un vehículo operado a
Häussermann, el primer gran movimiento ambiental distancia, a lugares remotos para explorar este ecosis-
de Chile. Desde entonces, además de investigar, esta tema hasta los 500 metros de profundidad, incluso más.
mujer tan perseverante dedica mucho tiempo a divulgar Mientras documenta e inventaría todas las especies
los tesoros que ocultan estas gélidas y turbias aguas, que va observando en estos fondos donde gigantescos
dando charlas y filmando esas maravillas para cortos bosques coexisten con arrecifes de corales y campos de
documentales. «Estamos en peligro de destruir un tesoro gorgonias, la bióloga lucha para declarar una gran área
que ni tan solo hemos alcanzado a conocer». de zonas protegidas que queden a salvo de las inevitables
Afortunadamente, la lucha que esta bióloga enamo- presiones económicas que conducen a la sobreexplota-
rada de estos mares del sur libra en los fiordos chilenos ción de unos recursos que deben seguir sustentando a
fue trascendiendo fronteras y en 2016 Rolex la laureó la población local y también a las generaciones venide-
con el Premio a la Iniciativa, esos galardones que la ras. Unos parajes que deben seguir siendo salvajes,
compañía relojera otorga desde hace ya cuatro décadas porque, como ya en el siglo xix decía el escritor y filósofo
a emprendedores de todo el mundo que lideran proyec- Henry David Thoreau, en la naturaleza salvaje es donde
tos extraordinarios para hacer del mundo un lugar mejor. yace la preservación del mundo. j

©ROLEX / AMBROISE TÉZENAS M AYO 2 0 2 1


En esta pradera submarina alfombrada de anémonas de la especie Anthothoe chilensis conviven
erizos de mar Lochenius alba, una esponja del género Haliclona y una estrella de mar Cosmasterias
lurida. Abajo, Häussermann explora la diversidad en este rincón de los fiordos donde un vistoso
cangrejo real (Lithodes santolla) parece observar a una estrella de mar de la misma especie que la
de arriba, pero de tonos rosados. Al fondo, un banco de mejillones de la especie Aulacomya atra.

N AT I O N A L G E O G R A P H I C ©VRENI HÄUSSERMANN & GÜNTER FÖRSTERRA (AMBAS)


Vreni Häussermann recolecta una diminuta estrella de mar de la especie Solaster regularis y la introduce
en un recipiente estanco para examinarla con posterioridad. Abajo, la bióloga y un miembro de su
equipo observan en el laboratorio del Centro Científico de Huinay las muestras que han recolectado
en los fondos marinos del fiordo Comau. Ubicado en la comuna de Hualaihué, este fiordo tiene una
longitud de 68 kilómetros y penetra en el territorio de la región de Los Lagos, en el sur de Chile.

©JEFFREY GARRIOCK (ARRIBA); ©ROLEX / AMBROISE TÉZENAS (ABAJO) M AYO 2 0 2 1


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la exploración y la divulgación para cambiar el mundo.

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TURQUÍA: Nesibe Bat RAMON FORTUNY Director de Producción
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M AY O | EDITORIAL

Esperanza para
nuestros mares
ESPECIAL
OCÉANOS

POR SUSAN GOLDBERG DIRECTORA

que ocupan
L O S O C É A N O S D E L M U N D O,
más del 70 % de la superficie terrestre,
sufren incontables problemas: sobre­
pesca, calentamiento y acidificación de
las aguas, contaminación por plásticos
y pérdida de abundancia y diversidad.
Encontrar soluciones, o incluso moti­
vos para el optimismo, puede parecer un
trabajo ímprobo. Pero eso es justo lo que
buscamos en este número especial dedi­
cado a nuestros mares, a las personas que
los exploran y a las criaturas que los habi­
tan, desde cetáceos enormes hasta el más
mínimo coral.
Preocuparse por el océano en pleno
siglo xxi es sumirse en un dilema: deses­
peración ante lo que se ha perdido, opti­
mismo por lo que podemos salvar. Para
explorar esta tensión acudí al fotógrafo
David Doubilet, quien realizó su primera
misión para National Geographic hace
50 años. Según sus cálculos, ha pasado
más de 27.000 horas bajo el agua, más de –dice Doubilet–. Puedo hacer fotos que En 2018 David Doubilet (abajo)
acompañó a un equipo científico
tres de sus 74 años de vida. den fe de lo que hay. La fotografía tiene a una zona del Gran Arrecife de
Doubilet y Jennifer Hayes son los auto­ la capacidad de educar». Pero se cuida Barrera de Australia en la que
res de las fotos del reportaje sobre los mucho de no mostrar solo imágenes que tomaron muestras de corales ya
recuperados de un devastador
cambios que han sufrido los arrecifes de hagan sentir mal al lector, lo que él llama episodio de blanqueamiento.
coral. En la imagen de apertura, aparece «material lacrimógeno. Necesitamos imá­ En medio de zonas muertas,
«los corales ramificados
un Doubilet sosteniendo una foto que genes de esperanza y resiliencia». supervivientes se yerguen
tomó en el mismo punto del mismo arre­ He aquí el mensaje de este número: hay en busca del sol», observa.
cife en 2009… y el aspecto que tenía ese motivos para la esperanza, y cada uno de
lugar nueve años después. Asistir a su nosotros puede hacer mucho. Y nos gus­
declive «ha sido una experiencia desco­ taría ayudar a que usted marque la dife­
razonadora», me confesó. Antes «parecía rencia. En las páginas de este número y
un jardín de coral; cuando volví me en­ en todas nuestras plataformas digitales
contré con un cementerio». encontrará recuadros con la leyenda
Pese a todo, Doubilet y Hayes tienen «Cómo ayudar» y el logo de Planeta Posi­
la esperanza de que podamos revertir ble (derecha, abajo). En ellos aportamos
esta realidad. Hablan de lugares en los ideas para tomar cartas en el asunto y
que el coral resiste sano e incluso se usa formar parte de la solución.
para desarrollar nuevas variedades más Como dice Doubilet, «la esperanza
resistentes. Y creen que su labor de docu­ entraña la capacidad de cambiar. Pode­
mentación –tanto de lo bueno como de mos pasarnos al coche híbrido, bajar la
lo malo– puede informar e inspirar. calefacción, optar por la energía sosteni­ P L A N E T A
«Todo este tiempo en el mar me ha ble. Por encima de todo, hay esperanza».
aportado una perspectiva inestimable Gracias por leer National Geographic.

DAVID DOUBILET (ARRIBA); KELLY STREMMEL (FOTOGRAFÍA DE DAVID DOUBILET, ABAJO)


ESTAMOS DESCUBRIENDO QUE ALGUNOS GRUPOS DE BALLENAS, DELFINES
Y OTROS CETÁCEOS TIENEN DIETAS, RUTINAS Y DIALECTOS PROPIOS, UNAS
DIFERENCIAS CULTURALES QUE ANTES CREÍAMOS EXCLUSIVAS DE LOS HUMANOS.
Los

ESPECIAL OCÉANOS
secretos
de los
cet ceos
Geographic
N at i o n a l
LA CULTURA
DE LOS CETÁCEOS
Cerca de 2.000 belugas
retozan cada verano
en aguas de la isla
Somerset, en el Ártico
canadiense, dando
de mamar a sus crías,
conversando con
chillidos y silbidos,
y nadando en redes
mudables de congéneres
y familiares. Los
2021
M ayo

científicos sospechan
que muchas especies
de cetáceos comparten
tradiciones culturales,
de manera muy similar
a como hacemos los
seres humanos.

por

CRAIG WELCH
F OTO G R A F Í A S D E

BRIAN SKERRY
3
ESTUPENDO FESTÍN
Una orca persigue
arenques en un fiordo
noruego. Los grupos
de orcas (cetáceos
pertenecientes a la
familia de los delfines)
presentan hábitos
alimentarios específicos.
Unos acorralan bancos
de peces. Otros cazan
tiburones o focas,
mientras que algunos
se dan exclusivamente
festines de salmón.
Son hábitos en parte
culturales, conductas
aprendidas que se
transmiten de una
generación a otra.
ESCOLTA JOROBADA
Una hembra de yubarta
y su cría nadan con
dos machos en las Islas
Cook. Los machos
escoltan a las hembras
con crías confiando en
ser los siguientes en
aparearse con las
madres. Los ballenatos
emiten unos chillidos
suaves, casi susurrados,
quizá para que no
lleguen a oídos de sus
depredadores. Los
machos adultos cantan
con gemidos graves y
guturales y con chillidos
y ululatos agudos.
ESPECIAL OCÉANOS

IDIOMA DE CLAN
Los integrantes de una
familia de cachalotes
cerca de la isla caribeña
de Dominica forman
parte de un clan que se
diferencia culturalmente
de otros. Cada clan se
comunica con su propio
dialecto de patrones de

J
chasquidos, como si de un
código morse se tratase.
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s
Geographic
N at i o n a l

JOHN FORD QUERÍA contemplar el mundo a


vista de ballena. Un día de verano de 1978, una
manada de orcas nadaba rauda y veloz hacia una
playa de guijarros de la isla de Vancouver, en la
Columbia Británica. El joven biólogo las esperaba
enfundado en el traje de neopreno y con el esnór­
quel a punto. La espectral procesión blanquinegra
se aproximaba como una flota de submarinos a
toda máquina. Ford se ajustó las gafas y se metió
en el mar. En unas aguas de apenas tres metros
de profundidad, las orcas frenaron y se colocaron
2021
M ayO

de costado. Con el cuerpo semisumergido y agi­


tando los lóbulos de la aleta caudal, empezaron a
revolverse y contonearse. Una por una fueron
frotándose el costado y el vientre contra las pie­ National
Geographic Society,
dras, como osos rascándose contra los pinos.
comprometida con la
Ford, que hoy tiene 66 años, lleva más de cuatro divulgación y la protección
décadas estudiando las orcas, que son los delfines de las maravillas de
de mayor tamaño y pertenecen al orden de los nuestro planeta, financia
desde 2014 la labor que
odontocetos, los cetáceos dentados. Desde aque­ lleva a cabo Brian Skerry,
lla primera visión subacuática, ha asistido en Explorador y Fellow de la
innumerables ocasiones al mismo espectáculo, el Sociedad, para concienciar
sobre la importancia de
llamado «frotamiento en la playa». No sabe con los océanos.
seguridad por qué los animales se comportan así.

8 ILUSTRACIÓN DE JOE Mc KENDRY


Sospecha que es una forma de fortalecer el vínculo encaran en filas, muy apretadas unas junto a otras,
social. Pero hay una cuestión de mayor enjundia y acto seguido se entregan a fiestas submarinas
que lo ha perseguido toda su carrera: ¿cómo es de restregaduras mutuas y llamadas. Un compor­
que estas orcas exhiben esta peculiar conducta, tamiento que a su vez nunca se ha visto en el norte.
pero no sus vecinas sureñas, casi idénticas a ellas? Las residentes sureñas son verdaderas acróbatas,
El frotamiento en la playa es rutinario en las orcas amigas de los saltos mortales y los barrigazos. Las
que forman esa población, llamadas residentes nor­ residentes norteñas son mucho menos saltarinas.
teñas porque en verano y otoño surcan las aguas Algunos años las sureñas empujan salmones
epicontinentales (las que hay sobre la plataforma muertos con la cabeza. Las norteñas no: de vez en
continental, menos profundas) entre el Canadá cuando se lían a cabezazos entre sí, cual carneros
continental y la isla de Vancouver. No así entre sus de las Rocosas. «Se echan a nadar una contra la
vecinas más al sur. Este ritual nunca se ha documen­ otra hasta que se estampan», relata Ford.
tado entre las orcas que hay alrededor de la fron­
tera con el estado de Washington, donde yo resido. LOS SECRETOS DE LAS BALLENAS
Las orcas de Washington, denominadas resi­ Siga a Brian Skerry en sus viajes para
documentar la cultura de los cetáceos.
dentes sureñas, poseen sus propias convenciones. Vea los cuatro episodios en Disney+ a
Celebran «ceremonias de saludo», en las que se partir del 22 de abril, Día de la Tierra.
CRÍA DE CACHALOTE
Una cría bautizada por
los científicos como
Hope descansa entre
una masa de sargazos.
Ha estado mamando
de una adulta llamada
Canopener, lo cual no
implica necesariamente
que sea hija suya.
La conducta de
amamantamiento varía
entre las distintas
unidades sociales de
cachalotes. En algunas
comunidades, las tías
o las abuelas también
amamantan a las crías.
Igualmente es posible
que la misma hembra
dé de mamar a dos
crías a la vez, aunque
ninguna sea hija suya.
ESPECIAL OCÉANOS

Las dos poblaciones ni siquiera conversan con


el mismo léxico. Las residentes norteñas emiten
prolongados chillidos estridentes y metálicos que
recuerdan a un globo soltando el aire. Las sureñas
añaden gritos de mono y graznidos de ganso. Para
un oído tan entrenado como el de Ford, las fre­
cuencias y las entonaciones se parecen tan poco
entre sí como el mandarín y el suajili.
Sin embargo, en todos los demás aspectos sig­
nificativos, las residentes norteñas y sureñas son
indistinguibles. Se pasan meses enteros ocupando
mares adyacentes. Sus territorios se solapan. Aun­
que en el planeta existen muchos tipos de orcas,
estas dos poblaciones comparten una genética
prácticamente idéntica. Desde el norte del Pací­
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

fico hasta los mares periantárticos, las orcas tam­


bién presentan diferencias dietéticas. Las hay que
comen tiburones, marsopas, pingüinos, mantas.
SALVADA
Canopener y Hope
En la Patagonia se lanzan contra las costas rocosas nadan junto a otra
y se llevan crías de elefante marino de las playas. hembra de cachalote (a
En la Antártida trabajan en equipo para hacer caer la derecha), a la que el
investigador Shane
a las focas de Weddell de los témpanos de hielo. Gero llamó Digit. Tras
Pero tanto las residentes norteñas como las sure­ ser destetada, a Digit
ñas son piscívoras y se alimentan mayoritaria­ se le enredó la cola
en un cabo de pesca
mente de una sola especie: de salmón real. que a punto estuvo
¿Cómo es posible que dos grupos que compar­ de amputarle la aleta
ten ubicación geográfica sean genéticamente caudal. Al no poder o
no querer sumergirse
similares y, sin embargo, tan distintas en el habla
Geographic
N at i o n a l

en busca de alimento,
y la conducta? Durante años, Ford y algunos de pareció que retomaba
sus colegas apenas osaban enunciar en voz alta la lactancia. Liberada
por fin, Digit ha vuelto
las implicaciones de esta paradoja. ¿Era posible a sumergirse para
que aquellos complejos seres sociales no obede­ darse sus buenos
ciesen exclusivamente al automatismo heredado banquetes de
calamares.
que es el instinto genético? ¿Estaban aquellas orcas
transmitiendo caracteres específicos, influidos por
algo más que su entorno o su ADN? ¿Era posible
que los cetáceos poseyesen sus propias «culturas»? cultivasen diversas tradiciones, del mismo modo
La mera idea se antojaba una herejía. Los antro­ que algunos humanos comen con palillos y otros
pólogos siempre habían considerado que la cultura utilizan tenedor.
–la capacidad de acumular y transferir socialmente Hoy en día muchos científicos están convenci­
2021
M ayO

el conocimiento– era estrictamente humana. Pero dos de que algunas ballenas y delfines, al igual
más de un investigador había documentado ya que los humanos, poseen culturas diferenciadas.
que las aves canoras aprenden dialectos y los Ven indicios de ello en los cachalotes de las Galá­
transmiten de generación en generación, de modo pagos y el Caribe, en las yubartas del Pacífico Sur,
que Ford propuso la posibilidad de que ocurriese en las belugas del Ártico y en las orcas de la costa
algo semejante en los grupos de orcas. Y entonces occidental de Canadá y de la zona norte de Esta­
llegaron a sus oídos los hallazgos de unos biólogos dos Unidos. Es una posibilidad que suscita nuevos
que estudiaban una especie diferente en la otra planteamientos sobre la evolución de ciertas espe­
punta del mapa: el cachalote. Aquellos científicos cies marinas. Quizá las tradiciones culturales
llevaban un tiempo tratando de demostrar que ayuden a impulsar cambios genéticos, alterando
algunas especies de cetáceos actúan y se comu­ la naturaleza fundamental de los cetáceos. Pero
nican de manera diferente en función de cómo se la idea también modifica nuestra concepción de
han criado. Parecía como si aquellos cetáceos aquello que nos separa de estas criaturas acuáticas.

12
La cultura de las ballenas está alterando, se podría nosotros. Y esto es especialmente cierto en el caso
decir, los vetustos conceptos de nosotros mismos. de los cetáceos. Solemos considerarlos casi huma­
nos, o totalmente distintos de nosotros. Pasamos

L
de la antropomorfización a la insistencia en nues­
tra propia singularidad. Ninguno de los dos extre­
mos, huelga decirlo, es totalmente exacto.
Los cetáceos habitan un lugar extraño que esta­
mos empezando a comprender. Es difícil imaginar
un hogar menos parecido al nuestro. El océano
profundo es para nosotros un universo más ignoto
que la superficie de la Luna. Tiene montañas y
ríos, pero pocas fronteras. La vida atraviesa un
LOS HUMANOS SOMOS una especie narcisista. plano vertical. Es tan oscuro que la vista apenas
A lo largo de la historia hemos vacilado entre ver reviste valor. Hay relaciones que se forjan neta­
a los animales a través de la lente de nuestro pro­ mente a través del sonido.
pio comportamiento y negarnos a aceptar que Y, sin embargo, mientras invertimos miles de
exista la más mínima semejanza entre ellos y millones en escudriñar el cielo en busca de vida
ESPECIAL OCÉANOS

extraterrestre, los misterios que desentrañamos


bajo las olas revelan que en nuestro hogar hay
«extranjeros», seres que nos son ajenos, más seme­
jantes a nosotros de lo que sospechábamos. Las
alianzas entre los cetáceos, los matices de sus
conversaciones y los cuidados que dispensan a
sus crías nos resultan misteriosamente familiares.
Algunos incluso exhiben francas muestras de
luto. En 2018, una orca residente sureña conocida
como Tahlequah se pasó 17 días empujando con
el hocico el cadáver de su cría recién nacida, muer­
ta al poco de nacer. «Durante años los científicos
se cuidaron mucho de utilizar términos emocio­
nales, como feliz, triste, juguetón o enfadado, a la
hora de describir conductas zoológicas», escribe
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

Joe Gaydos, supervisor de un programa universi­


tario desarrollado en el estado de Washington para
proteger la fauna marina a través de la ciencia y la
educación. Pero Gaydos y muchos biólogos exper­
tos en cetáceos creen que la conducta de Tahle- LECHE MATERNA
quah era una manifestación de pena. Esta es una de las
primeras imágenes de
Cuando el fotógrafo Brian Skerry expresó su un cachalote mamando.
interés por explorar la cultura de estos notables Los científicos siempre
animales, me vino a la mente un grupo concreto. se habían preguntado
cómo era posible la
Vivo a seis kilómetros del Puget Sound, un estre­ lactancia con unas crías
cho donde tres manadas de orcas residentes sure­ cuyas mandíbulas
ñas pasan parte del año nadando como rayos en son tan alargadas.
Las hembras tienen
formaciones apretadas, cual escuadrones de
Geographic
N at i o n a l

unas hendiduras que


Thunderbirds de la Fuerza Aérea de Estados Uni­ albergan pezones
dos. Cuando asoman sus aletas dorsales cerca de ocultos. Cuando la cría
tiene hambre, inserta
la orilla, se congregan multitudes de curiosos que, la mandíbula en la
cámara en ristre, se desviven por inmortalizar un hendidura y enseguida
salto memorable, una embestida acrobática. ¿Qué mana la leche,
saciándola.
secretos esconderán estos cetáceos? Si los cono­
ciésemos más, ¿mejoraría nuestra convivencia?
Los científicos saben desde hace tiempo que
muchas de las conductas de los cetáceos han sido aprenden del conocimiento ajeno. Suele haber
adoptadas de sus mayores o de sus iguales. Se consenso científico en que, para poder hablar de
trata de comportamientos aprendidos, nada cultura, deben verificarse comportamientos
demasiado sorprendente. El propio Aristóteles aprendidos socialmente y compartidos amplia­
2021
M ayO

sabía que los animales aprendían unos de otros. mente, y que además persistan en el tiempo.
Las aves canoras criadas lejos de sus familias «no Cuando los grupos de animales transmiten múl­
emiten al cantar la misma voz que sus progenito­ tiples comportamientos aprendidos, pueden desa­
res», escribió el filósofo. Charles Darwin observó rrollar conjuntos de hábitos totalmente distintos
que con el tiempo es necesario cambiar de sitio de los de sus congéneres. Por ejemplo, la capaci­
las trampas, dado que los animales salvajes «saben dad de lanzar es genética, pero lanzar una bola
imitar sus precauciones recíprocas». curva exige un aprendizaje social, y jugar al béis­
Los genes determinan la forma y la función de bol en vez de jugar al cricket es cultura.
un organismo dado, codificando las instrucciones El peligro, no obstante, estriba en confundir
de sus comportamientos y características esen­ cultura con inteligencia. Los científicos no coin­
ciales; el aprendizaje social, en cambio, es una ciden a la hora de dirimir si la inteligencia es o no
sabiduría adquirida, el desarrollo de conexiones un ingrediente esencial de la cultura. El apren­
neuronales gracias a las cuales los animales dizaje social es transversal en el reino animal, y

14
no se restringe a las criaturas que consideramos el humo hacia la ventana del recinto del animal.
«inteligentes»: cetáceos, primates, cuervos, elefan­ «Se quedó asombrado cuando vio que la cría
tes. Es posible que los abejorros escojan las flores nadaba inmediatamente hacia su madre, regre­
en función del comportamiento de abejas expe­ saba a donde estaba él y soltaba una bocanada de
rimentadas. Las mangostas aprenden a cascar leche que formó una nube en el agua, produ­
huevos o a aplastar escarabajos de sus familiares. ciendo un efecto similar al del humo del tabaco»,
Pero es evidente que la inteligencia ayuda. Y, a comunicaron entonces los investigadores.
los humanos, la capacidad de aprendizaje de los Entre algunos cetáceos, la inteligencia puede
cetáceos nos llamó la atención muy pronto. constituir incluso una respuesta evolutiva a la
Durante décadas visitamos en masa los delfina­ cultura, desde el momento en que los animales
rios, donde aplaudimos a orcas, belugas o delfines sociales difunden la sabiduría adquirida sin lími­
mulares que cantan o pasan por el aro en piscinas tes geográficos. Para que exista cultura, los indi­
gigantes. Estos frívolos intentos de explotar sus viduos deben idear nuevas formas de hacer las
habilidades apenas arañan la superficie de sus cosas y que sus iguales compartan esas innova­
talentos. En 1972 un científico que estudiaba una ciones. Y los cetáceos pueden ser astutos innova­
cría de delfín mular llamada Dolly se estaba fu­ dores. A finales de la década de 1990 unos cuantos
mando un cigarrillo durante un descanso y exhaló cachalotes hambrientos que estaban en aguas de
ESPECIAL OCÉANOS

Alaska discurrieron nuevas formas de alimentarse: y ves estos comportamientos, puedes identificar
arrancando el bacalao negro de los palangres de su procedencia con bastante seguridad», me dice
los barcos pesqueros. Un equipo de científicos Whiten. Y precisamente observando el compor­
grabó con cámaras submarinas cómo uno de ellos tamiento de las personas es como a menudo iden­
agarraba delicadamente un sedal con sus enormes tificamos la cultura humana.
fauces, tiraba un poco de él y deslizaba la boca No todo el mundo lo tiene tan claro. Algunos
por la línea hasta que las vibraciones soltaban un investigadores sostienen que variables genéticas
pez. La que fuera una práctica infrecuente se o ambientales podrían haber dado pie a algunos
popularizó con rapidez. En 1980 se vio en el golfo de estos comportamientos. No todos los chimpan­
de Maine a una yubarta practicando una forma cés pertenecían a la misma subespecie. Su terri­
nueva de caza. Antes de envolver en burbujas los torio abarcaba desde la costa de Guinea hasta
bancos de lanzones con el propósito de desorien­ Uganda, que distan 4.500 kilómetros entre sí, lo
tarlos, la ballena golpeó la superficie del agua con bastante alejados, sugieren algunos expertos,
la cola. Las yubartas utilizan a menudo la técnica como para que las discrepancias ecológicas influ­
de las burbujas, pero el golpe caudal era nuevo. yan en las conductas de los primates.
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

No está claro qué beneficio reporta, pero en 2013 Pero una nueva forma de concebir el compor­
los científicos documentaron el uso de la innova­ tamiento de la fauna salvaje y la cultura de grupo,
dora técnica al menos en 278 yubartas. una visión menos antropocéntrica, estaba echando
Durante mucho tiempo los científicos creyeron raíces. Y a medida que Whiten y otros reforzaban
que los animales eran incapaces de compartir su tesis inicial, para los escépticos era cada vez
conocimientos entre generaciones de manera más difícil refutar sus afirmaciones, especial­
amplia y sostenida. Esa idea empezó a ponerse mente si versaban sobre criaturas del tamaño de
en entredicho en 1953, cuando una joven hembra un autobús urbano que utilizan el sonido para
de macaco, Imo, fue vista en la isla japonesa de localizar presas a mil metros de profundidad.
Koshima lavando una batata en un arroyo. Hasta

H
entonces los macacos japoneses de la isla se limi­
taban a retirar la tierra de los alimentos con las
manos. Pronto los científicos documentaron a
Geographic
N at i o n a l

docenas de macacos lavando la comida. Mucho


después de la muerte de Imo, los macacos seguían
llevando batatas a orillas del mar para mojarlas.
Posteriormente, en 1999, Andrew Whiten, un
científico cognitivo de la Universidad de Saint
Andrews, en Escocia, publicó un artículo revolu­
cionario junto con varios primatólogos, entre ellos «¡HEY! ¡HEY! ¡AQUÍ!», exclama Shane Gero, y
Jane Goodall. Observaban que decenas de tradi­ empieza a contar. Ocho cachalotes cabecean a
ciones de los chimpancés –acicalarse, bailar bajo babor, medio sumergidos en el azul cobalto cari­
la lluvia (pavoneándose ante los primeros signos beño. Son de color gris plomo, lisos y cilíndricos
de precipitación), abrir nueces con rocas o ramas como el fuselaje de un avión. Los cetáceos se están
a modo de martillo, sacar termitas de los termite­ tomando un respiro, en sentido literal. Acaban de
2021
M ayO

ros usando ramitas– se verificaban en algunas salir a la superficie para llenar de oxígeno su colo­
comunidades de estos primates, pero no en otras. sal cabeza cuadrada. Pronto se sumergirán y uti­
«Si observas a un chimpancé el tiempo suficiente lizarán parte de ese aire para conversar.

Las alianzas entre cetaceos, los matices de sus


conversaciones, su modo de buscar pareja y los
cuidados que dispensan a sus cr as nos resultan
familiares. Los misterios que desentra amos bajo las
olas revelan unas criaturas similares a nosotros.
16
Los cantos LA FORMA DEL SONIDO
Los cantos de las yubartas son perceptibles para el oído humano, pero el ritmo

de ballena,
es tan lento que nos cuesta reconocer la melodía. Los científicos identificaron las
«canciones» cuando imprimieron los espectrogramas grabados, que muestran el
tono y el tempo. Al visualizar su forma, se manifestaron los patrones melódicos.
He aquí una canción de ballena: el espectrograma y su traducción a partitura.

descodificados UNIDAD Subunidades


La posición en la vertical
del pentagrama denota el
tono; las notas más bajas
son tonos más graves.

Arriba, notas del primer segmento de la canción de la ballena. Abajo, el


mismo segmento, representado como un espectrograma traducido a una
forma visual del sonido, para captar el tono y el tempo. El color distingue
las formas y facilita la identificación de patrones: igual color, igual sonido.

4.000 Hz
2.000 Hz
Gritos y aletazos, gruñidos y
gemidos: las ballenas utilizan El oído humano abarca desde
los 20 a los 20.000 hercios
una amplia gama de sonidos (Hz). Los tonos más graves
para comunicarse. Pero solo viajan más lejos en el agua.
se conocen cinco especies de 98 Hz
ballenas que canten, con las
yubartas como indiscutibles 30 Hz

maestras musicales de los mares. Estas unidades musicales simplificadas y coloreadas se unen en patrones
Los machos jóvenes de yubarta más largos que forman frases, conectadas a su vez para construir temas. Los
temas son algo así como los versos de una poesía o la letra de una canción.
empiezan a aprender canciones
trocito a trocito, escuchando a
sus congéneres en una suerte de
aprendizaje social (las hembras
vocalizan, pero no cantan). FRASE es una secuencia de unidades FRASE
En cuanto dominan una canción, TEMA es una secuencia de frases

empiezan a introducir sutiles


variaciones –la población la va Una CANCIÓN es una secuencia de temas (etiquetados en nuestra partitura
con las letras de la A a la F). Las canciones de las yubartas suelen durar entre
recomponiendo a lo largo de cinco y 30 minutos. Las ballenas suelen repetir la misma canción una y otra vez
días, semanas y años– que acaban en sesiones maratonianas que pueden llegar a durar 22 horas. Los expertos
llaman a estas maratones SESIONES DE CANTO.
por dejarla irreconocible. Las
canciones tienen una estructura
compleja similar a las repeticiones EL LARGO VIAJE DE LAS CANCIONES
Se cree que cantan cinco especies: yubarta, ballena de Groenlandia y rorcual
y rimas de la poesía, y todos azul, común y austral. Las ballenas de menor tamaño suelen emitir señales a
los machos de la misma cuenca mayor frecuencia, mientras que los titánicos rorcuales azul y común pueden
cantan la misma melodía hasta cantar en tonos tan graves que el oído humano no los percibe. Los tonos graves
recorren las mayores distancias, pero su alcance se ve afectado por los sonidos
que se modifica de nuevo. Esta naturales del mar (olas) y la contaminación acústica antropogénica (tráfico
canción, grabada y traducida a marítimo). El sonido viaja unas cuatro veces más rápido en el agua que en el aire.

música humana por el compositor km


Alcance estimado
Ballena de
David Rothenberg, la entonaba Más
Yubarta Groenlandia
de la canción,
agudo en kilómetros
una y otra vez una yubarta frente Rorcual
60 13
0
a la costa de Maui, en Hawai. austral Rorcual azul
TONO 30
Rorcual 20
DE LA 0
CAN- común
km

Escuche la canción
150

CIÓN Audible
de la ballena (Hz) para el ser humano
interpretada por
Inaudible
David Rothenberg.
Escanee el código Más
QR con la cámara grave
del teléfono móvil.
Menor PESO DE LA BALLENA Mayor

ALBERTO LUCAS LÓPEZ, NGM. MESA SCHUMACHER. CANCIÓN GRABADA Y TRANSCRITA POR DAVID ROTHENBERG.
FUENTES: OLIVIER ADAM, UNIVERSIDAD DE LA SORBONA, FRANCIA; MICHAEL NOAD, UNIVERSIDAD DE QUEENSLAND, AUSTRALIA; JOHN RYAN,
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN DEL ACUARIO DE LA BAHÍA DE MONTEREY; OUTI M. TERVO Y OTROS, PLOS ONE, DICIEMBRE DE 2012
CÓMO TOCAR UNA MELODÍA DE YUBARTA
Esta canción de yubarta, grabada en Hawai, tiene ocho minutos y dos segundos de duración. Está compuesta por una
serie de temas (A+B+A+C+D+E+F). Para comprender mejor la complejidad de su estructura, hemos dibujado y coloreado
las formas simplificadas de su espectrograma, que facilitan la percepción de los patrones. Del mismo modo, hemos
traducido las formas simplificadas a la notación musical humana, para que músicos y cantantes puedan interpretarla.

= 50*

A 4
4

E
= 38 *pulsaciones por minuto

F 3
4
Final de A:
1 min 1 s

Final de B
3'13"

Final de A
3'59"

Las ballenas inhalan por los espiráculos


y a continuación cantan, haciendo que
pase el aire por un conjunto de pliegues
cercanos a los pulmones, como haríamos
Final de C nosotros con las cuerdas vocales.
4'37"

Los cantos de las yubartas cambian con el tiempo en el seno


de una población. Aun estando muy separadas, dos ballenas
podrían entonar la misma canción por espacio de un mes
y, al mes siguiente, haber aprendido ya la nueva versión.

Los temas suelen acabar con sonidos coherentes, como en la poesía rimada, y las variaciones suelen Final de D
producirse en unas frases más que en otras, quizá para conservar una estructura musical agradable. 6'22"

Final de E
6'48"

3 Las canciones de las yubartas son las más complejas; las de los rorcuales azules pueden permanecer sin
4 modificaciones durante décadas, han observado los científicos. Las ballenas de Groenlandia entonan
un solo canto por población, que cambia al llegar la temporada de apareamiento. Los rorcuales comunes Final de F
componen las canciones más sencillas. Durante 50 años los expertos australianos se preguntaron de y de la
dónde procedía un sonido explosivo y reverberante que al final asociaron con el canto del rorcual austral. canción
8'2"
ESTRATEGIA ALIMENTARIA
Las yubartas trabajan
en equipo frente a
las costas de Alaska:
rodean a los arenques
con desconcertantes
cortinas de burbujas y
a continuación se lanzan
hacia ellos desde abajo
con la boca abierta.
Esta innovación surgió
entre grupos no
relacionados de yubartas,
pero ahora es una
práctica generalizada.
ESPECIAL OCÉANOS

Estamos en el Balaena, un velero de 12 metros


de eslora que se balancea frente a la costa de
Dominica, nación insular de las Antillas. Los picos
de este minúsculo país, empapados de lluvia y
hoy envueltos en niebla, son en parte el motivo
de que estemos aquí. Sus verdes cotas ponen freno
a los vientos y hacen que las aguas profundas de
sotavento siempre estén calmas, lo que crea las
condiciones ideales para el estudio de los cacha­
lotes. Y Gero, que zigzaguea por la cubierta des­
calzo, quizá sea el humano que más familias de
cachalotes ha estudiado en la historia.
Desde 2005 este profesor asociado de la Univer­
sidad de Aarhus, en Dinamarca, y de las univer­
sidades canadienses de Carleton y Dalhousie
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

acude una y otra vez a este refulgente remolino


de sargazo y espuma para estudiar a estos levia­
tanes. En lugar de encontrar una «encarnación
monomaníaca» de «fuerzas perversas», como des­
cribe Herman Melville al cachalote en Moby Dick, APRENDIZAJE
Gero ve animales pacíficos y juguetones. Es capaz Una yubarta y su cría
se deslizan sobre un
de identificar a docenas de ellos a simple vista. arrecife en una bahía
Está Canopener, que juega con los investigadores, de Vava'u, en Tonga.
acercándose al barco antes de girarse de lado para Se habían sumado a los
varios miles de yubartas
observar a la tripulación. También está Digit, una adultas que se ceban
hembra que estuvo a punto de morir cuando se a base de krill en la
enredó en unos aparejos de pesca que le apresaron Antártida durante el
verano, antes de volver
la cola; cerca estuvo de perderla por amputación,
Geographic
N at i o n a l

al Pacífico Sur para


y a todo esto sin poder bucear para alimentarse. aparearse y criar. En el
(Hoy ya está totalmente recuperada). La que tiene camino, las ballenas
jóvenes empezaron
la aleta caudal dentada se llama Knife; el que la a copiar los métodos
tenía con una extraña forma de cuchara era Spoon. de alimentación de
Los cachalotes que conoce Gero son «especia­ los adultos y otras
de sus conductas.
listas insulares» locales, me cuenta. Los sigue en
sus desplazamientos por los cañones submarinos
de Dominica entre las islas de Guadalupe y Mar­
tinica. Los ha visto dormir, parir, amamantar, comunidad. De vez en cuando comparten espacio
hacer sus primeras inmersiones, jugar, morir. Los con los habituales, pero nunca interactúan con
ha grabado alcanzando más profundidad que la ellos. Para mí son majestuosos y elegantes, pero
mayoría de los submarinos. Conoce sus vidas per­ no muy diferentes de los autóctonos que avista­
2021
M ayO

fectamente. Pero hoy, tras más de una semana en mos ayer. Para Gero son la prueba inequívoca de
el mar, amanecemos y los cachalotes habituales que Dominica alberga tradiciones cetáceas para­
se han ido, sustituidos por los ocho forasteros que lelas: dos culturas tan divergentes como las de los
surcan las olas a nuestro alrededor. Gero es socia­ agricultores y los cazadores­recolectores nómadas.
ble por naturaleza, pero nunca lo había visto tan Este conocimiento tiene su origen en el hombre
eufórico. Grita a los estudiantes que larguen los que timonea nuestro velero, el mentor de Gero,
hidrófonos, unos grabadores acústicos submari­ Hal Whitehead. Con el ala del sombrero alzada por
nos. Les advierte de que preparen las cámaras para el viento sobre una rizada mata de pelo, este pro­
fotografiar las aletas caudales, que, como si de fesor de la Universidad Dalhousie dirige nuestra
huellas dactilares se tratasen, permiten identificar embarcación con un ojo puesto en nuestros visi­
a cada individuo en el momento de la inmersión. tantes. Los cachalotes viajan en unidades sociales
Estos nuevos cachalotes son animales que Gero permanentes lideradas por hembras (los machos
apenas conoce, vagabundos itinerantes de otra son expulsados al entrar en la adolescencia) y

22
compuestas por diez o doce individuos. En los otras, de doce o más. Whitehead ha grabado miles
años ochenta y noventa Whitehead siguió el rastro de chasquidos a lo largo de varias décadas.
de varias de estas unidades sociales a lo largo y No tenía la menor idea de lo que estos cetáceos
ancho de las Galápagos, aunque en parte era una decían, pero un día, en su laboratorio de Nueva
excusa para vivir en el mar. Pero con el tiempo Escocia, Whitehead sintetizó en un gráfico los
«despertaron realmente mi interés», confiesa. datos de las grabaciones de todos aquellos grupos.
Junto con Luke Rendell, investigador de la Uni­ Y detectó una tendencia: más o menos la mitad
versidad de Saint Andrews, empezó a desentrañar de ellos componían un repertorio común de lla­
sus misterios culturales a base de documentar los madas. Sus codas presentaban patrones similares.
patrones de sus conversaciones. Otras unidades utilizaban arreglos diferentes. «Me
Los cachalotes usan el que es el mayor cerebro quedé boquiabierto», recuerda Whitehead. Ren­
del planeta para gestionar el mayor sistema de dell también lo entendió. Aquellas pequeñas uni­
sonar de la naturaleza. Expulsan aire a presión dades de cachalotes formaban parte de algo más
por el hocico, generando unos chasquidos que grande: clanes de cientos o miles de individuos.
encadenan en codas rítmicas, como una especie Y cada clan hablaba su propio dialecto.
de mensaje en morse. Cada coda dura unos segun­ ¿Por qué aquellos animales, que en muchos
dos. Algunas se componen de tres chasquidos; casos jamás habían coincidido, usaban las mismas
SECRETS OF THE
ESPECIAL OCÉANOS

WHALE S: EL LIBRO

Brian Skerry viajó desde el


Ártico hasta el Pacífico Sur para
captar imágenes espectaculares
e íntimas de varias especies
de cetáceos, que desvelan la
complejidad de su vida y sus
sociedades. Disponible en internet
y en librerías a partir del 6 de abril.

llamadas? Porque constituían lo que se podría


llamar un apodo colectivo, teorizaron los investi­
gadores, una forma de decir: «Soy uno de vosotros».
Sabían que los grupúsculos pasaban temporadas
con otros de su mismo clan, pero nunca con los
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

de otros clanes. Y en la impenetrable oscuridad


del mar, el sonido es el modo de reconocerse.
Whitehead sospechaba que las codas de chas­
quidos eran equivalentes a los marcadores de
identidad cultural de los humanos. Algo así como
la parafernalia que lucen los hinchas de cada equipo
de fútbol. «Los seguidores del Manchester United
se pasean con su bufanda roja; los del Manchester
City, con su bufanda azul», me explica Whitehead
mientras cae el atardecer sobre el Caribe. No se
conocen entre sí y no se mezclan. Sin embargo,
esos mismos hinchas recalan en los mismos pubs
para ver el partido. «Esto sugiere que los cetáceos
Geographic
N at i o n a l

manejan un instrumento de alta complejidad que


reviste enorme importancia para ellos», dice.
Con el tiempo, Whitehead, Rendell y otros ex­ material empírico tan rico sobre unas criaturas tan
pertos documentaron igualmente que los cacha­ maravillosas para imponer una agenda teórica tan
lotes pertenecientes a dos clanes distintos de las pobre», se burlaba un antropólogo británico.
Galápagos exhibían hábitos sorprendentemente Veinte años después queda cierto escepticismo.
diferentes. Los de un clan surcaban el mar en for­ «Yo no negaría que los cachalotes o las orcas ten­
maciones ondulantes; los del otro nadaban en gan cultura, pero sí matizaría que los indicios de
líneas más rectas. Un clan se mantenía cerca de que exista son más convincentes en muchas otras
la costa; el otro se alejaba a mar abierto. Durante especies animales», como las yubartas y las aves
los períodos de El Niño, cuando el agua sube de canoras, afirma Peter Tyack, científico del Insti­
temperatura, los cachalotes de ambos clanes tenían tuto Oceanográfico de Woods Hole que estudia la
2021
M ayO

dificultades para encontrar suficiente comida, pero comunicación entre cetáceos. La genética, el desa­
a los de un clan les costaba más que a los del otro. rrollo animal y el entorno pueden ejercer efectos
En palabras de Gero, para los cachalotes parece complejos que dificultan la vinculación definitiva
«haber cierta frontera entre "nosotros" –refirién­ entre conducta y cultura. «Es esencial que los
dose a los de un clan–, que aprendemos los unos científicos reconozcamos con honradez y humil­
de los otros y hacemos las cosas así, y "ellos" –los dad lo poco que sabemos sobre las culturas de
del otro clan–, que no aprenden de nosotros y cualquier especie animal».
hacen las cosas de otra manera». Así y todo, los científicos expertos en cetáceos
La idea de que los cetáceos posean culturas, y tienden a adoptar cada vez más la teoría de White­
ya no digamos que se segreguen en grupos cultu­ head, apunta Sarah Mesnick desde la Administra­
rales como hacemos los humanos, levantó ampo­ ción Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados
llas cuando Whitehead y Rendell la presentaron Unidos. «Está ganando aceptación, porque cada
en 2001. «Es triste ver cómo se aprovecha un vez más expertos observan lo mismo», dice.

24
COMENSALES SELECTIVAS
Una orca caza rayas en
aguas neozelandesas.
Estos cetáceos pueden
desarrollar tal querencia
cultural a su alimento que
se nieguen a cambiar
de presa. En 1970, varias
orcas cazadoras de
mamíferos capturadas
en las inmediaciones
de la Columbia Británica
para trasladarlas a
delfinarios prefirieron
pasar 79 días sin comer
con tal de no consumir
salmón, el alimento
de las orcas vecinas.

APRENDER A CAZAR
Cerca de la isla de los
Leones Marinos, parte
de las Malvinas, las orcas
hembras de un par de
familias han aprendido
a hacerse con una cría
de elefante marino para
practicar la caza con
sus propios pequeños
antes de comérsela.
COMPARTIR EL BOTÍN
Las orcas, como los
pesqueros, van tras
los bancos de arenques
en el Ártico noruego.
Primero acorralan a
los peces en apretadas
esferas, mostrándoles
el vientre blanco,
expeliendo burbujas
de aire y golpeando
la superficie con la
cola para aturdirlos.
Los investigadores
descubrieron que esta
conducta es menos
frecuente si en las
inmediaciones hay
pesqueros faenando.
LADRONES DE PECES
Algunos cetáceos ven en
los barcos de pesca una
oportunidad. En aguas
noruegas, las orcas, como
la de esta imagen, esperan
a que en el momento
de jalar las redes caigan
arenques, o a veces los
arrancan directamente
de ellas. En Alaska, los
cachalotes han aprendido
a coger los bacalaos
negros, uno por uno,
de los palangres de
los barcos.
ESPECIAL OCÉANOS

Gero, por ejemplo, halló diferencias similares


entre clanes de cachalotes en un mar totalmente
diferente al de su mentor: el Caribe. Y el conoci­
miento detallado que Gero logra acumular sobre
cada individuo en concreto no hace sino apunta­
lar la tesis de Whitehead.
Una tarde divisamos a una hembra de cachalote
llamada Rounder. Está flotando en la superficie
con dos crías, una propia y otra ajena. Las crías
no saben sumergirse a gran profundidad en busca
de calamares, explica Gero, por lo que un adulto
se queda en la superficie a su cargo cuando las
unidades van de caza. En otras palabras, estamos
viendo cómo Rounder hace de niñera.
Cada unidad organiza esos cuidados a su ma­
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

nera. En algunas, las hembras vigilantes dan de


mamar a las crías. En otras solo las vigilan, pero
no amamantan a las que no sean suyas. En el
grupo de Rounder, madres y abuelas comparten
las tareas de vigilancia y amamantamiento, pero
solo para las crías de su estirpe. En otro grupo,
una hembra hace de nodriza de dos crías a la vez,
aunque ninguna sea hija suya.
Gero también descubrió que las pequeñas uni­
dades en las que se dividen los clanes parecen
emitir codas familiares específicas, casi como si
fuesen apellidos, mientras que los individuos se
comunican con patrones de chasquidos dotados
Geographic
N at i o n a l

de sutiles variaciones características, que podría­


mos comparar con nombres. Guiándose única y
exclusivamente por esos chasquidos, Gero iden­ Lo que oigo a continuación es un sonido bajo y
tifica en un 80 % de las veces qué individuo de la gutural, como el grave ronquido de un saxofón
unidad es el que está hablando, «una probabilidad bajo sumergido en el agua. El gemido burbujeante
muy superior a la identificación al azar», apunta. comienza a ascender hasta convertirse en un chi­
Incluso tiene grabaciones de crías de cachalote llido aéreo, como el de una caracola que sopla un
emitiendo chasquidos sin sentido, cuando todavía niño. Pronto los sonidos cambian por completo y
no han perfeccionado su repertorio. Ensayaban el se vuelven oscuros y melódicos primero, etéreos
dialecto de su clan, como los bebés humanos que y vaporosos después. Oigo lo que parece una ras­
balbucean antes de aprender a decir «mamá». Esta­ queta de goma acariciando un vidrio. Una nota
ban adquiriendo normas culturales ante sus ojos. aguda termina con un gorjeo que recuerda al finí­
2021
M ayO

simo gemido de un cachorrillo que bosteza. Se oye

D
un croar grave, como un eructo lento y prolon­
gado.
Es el canto de un macho de yubarta. Me lo envió
Ellen Garland, una colega de Rendell de la Uni­
versidad de Saint Andrews. Hace unos años, una
melodía muy parecida a esta recorrió el Pacífico
Sur, desencadenando una revolución cultural en
toda regla.
Los machos de yubarta aprenden canciones unos
DE VUELTA EN CASA, una tarde me dispongo de otros. Y les van los ritmos nuevos. Como fanáti­
a catar por mí mismo un bocado de cultura cetá­ cos de la cultura pop, siempre están al quite de lo
cea. Me pongo los auriculares y abro un archivo. que se cuece, ávidos de nuevas melodías pegadizas.

30
MIGRACIÓN CULTURAL
Las belugas son grises al
nacer y se van tornando
blancas conforme crecen.
A diferencia del salmón,
cuyo instinto lo impele
a seguir unas rutas
migratorias específicas,
las belugas jóvenes
aprenden esas rutas
de sus comunidades
culturales, como esta de
Cunningham Inlet, una
ensenada de Canadá.

EL GUSANEO
La escasa profundidad
de la ensenada permite
observar la conducta
de las belugas. Algunas
aprenden a nadar con
la cabeza fuera del agua
(como esta adulta) o a
agitar la cola (como la
joven que la acompaña).
Otras se arrastran sobre
el fondo marcándose
un «paso de gusano»
para desprenderse de
la piel vieja.
ASÍ ME LLAMO
Como si fuese la planta
de maternidad de un
hospital, unas hembras
de beluga y sus crías se
trasladan en grupo a las
aguas algo más cálidas
de la desembocadura
del río Cunningham, en
el Ártico canadiense.
En diversas ocasiones la
científica Valeria Vergara
grabó las vocalizaciones
simultáneas de varias
belugas que se habían
quedado atrapadas
temporalmente en
pozas fluviales al bajar
la marea. Hoy sospecha
que utilizan llamadas
individuales, como si
fuesen nombres, lo que
sugiere que comunican
su identidad.
JUEGOS Y DIVERSIÓN
Las belugas son curiosas
y juguetonas. En aguas
de la isla Somerset, a
veces cogen piedras y se
las ofrecen unas a otras,
o se ponen algas en la
cabeza y se pavonean
como si luciesen una
corona o una peluca.
¿Estamos ante rasgos
culturales? Es pronto
para saberlo. La cultura
de las belugas se
cimienta en relaciones
sociales que duran toda
su vida, pero todavía
nos queda mucho que
aprender sobre ellas.
ESPECIAL OCÉANOS

La velocidad con que las yubartas adoptan esos espectrogramas que transforman las frecuencias
nuevos arreglos sonoros «es asombrosa», me dice sonoras en imágenes, revelando la amplitud y los
Garland una mañana, cuando la llamo por telé­ patrones de las canciones de las ballenas, Garland
fono. Como también lo es el alcance geográfico de analizó melodías recogidas durante años en todo
los cantos. A veces una canción se extiende de el Pacífico Sur. Revisó los cantos de yubartas de
lado a lado de una cuenca oceánica. la Polinesia Francesa y a continuación prosiguió
Los científicos llevan estudiando en serio los con Australia, a 6.000 kilómetros de distancia.
cantos de las ballena desde al menos la década de Y percibió algo muy curioso. Las canciones
1960. Fue entonces cuando el biólogo Roger Payne parecían originarse en Australia. Evolucionaban
remolcó un hidrófono con su velero en plena a medida que las ballenas empezaban a retocarlas.
noche en aguas de las Bermudas y captó espec­ Como compositores, añadían hipos, silbidos, nue­
trales gemidos reverberantes. Las yubartas trom­ vas estrofas. Y de pronto, al igual que ocurre cuan­
petean, ladran y gimen, y hacen ruidos como de do un tema pop se pone de moda de la noche a la
un gatito maullante. Pero en su estructura básica, mañana, aquella nueva canción recorría miles de
las sofisticadas sinfonías de las yubartas pueden kilómetros de boca en boca, moviéndose de Nueva
d e l o s c e tác e o s
l o s s e c r e to s

ser perturbadoramente similares a las nuestras. Caledonia a Tonga, y al año siguiente de allí a las
Los cantos de las yubartas recurren a la rima y Islas Cook.
al ritmo, incluyen fraseos y melodías. Hay temas La melodía que acababa en la Polinesia Fran­
seguidos de variaciones y reanudaciones de esos cesa era parecida a la canción surgida en Austra­
enunciados originales. Las ballenas existen desde lia. Pese a los mínimos retoques introducidos en
hace 50 millones de años. Hasta hace unas déca­ el camino, la versión final no distaba más que la
das era prácticamente imposible que personas y versión acústica de un éxito original. Sin embargo,
yubartas oyesen sus respectivas melodías. «Pese era irreconocible con respecto a la canción a la
a ello, las ballenas utilizan en sus canciones que sustituía. Aquella nueva producción tenía tan
muchas de las leyes de la composición que segui­ poco en común con su predecesora «como los Ro­
mos los humanos en las nuestras», escribió Payne lling Stones con Justin Bieber», me dice Garland.
en su libro Entre ballenas. Un solo canto de Ella se quedó de una pieza. Hoy sospecha que
ballena puede durar media hora. Una sola ballena las ballenas responden a lo novedoso de la can­
Geographic
N at i o n a l

puede cantar toda una tarde. ción. De la misma manera que los hípsters buscan
Garland llegó a saber todo lo que hoy sabe sobre nuevas bandas indies, los machos de ballena pare­
las ballenas dando un rodeo por el cielo. Para un cen ir a la caza de nuevas melodías para destacar
proyecto de su época universitaria en su Nueva entre la multitud. Pero al final todos los machos
Zelanda natal clasificó las vocalizaciones de los abandonan su canción y adoptan la nueva.
zorzales comunes y descubrió así su talento para Es un tipo de progresión con la que nadie con­
la catalogación acústica. Años más tarde aplicó taba, un excepcional momento en el reino animal
su pericia auditiva a las ballenas. de veloz cambio transformacional, una revolución
Los cantos de las yubartas forman parte de los cultural en toda regla. Las aves que se integran en
rituales de apareamiento. Y los investigadores una bandada nueva tienden a adoptar los cantos
daban por hecho que todos los individuos de una de sus anfitriones, dice Garland. Pero cuando una
zona determinada compartían la misma canción ballena salta al escenario y estrena un temazo
2021
M ayO

cada año. «Pero nosotros nos topamos con todo original, los lugareños abandonan su vieja balada
lo contrario», asegura Garland. Valiéndose de y se lanzan a cantar la nueva. Garland recurre a

C MO AYUDAR
Planeta posible The Dominica Sperm Whale Trust Maui Alaska Whale Foundation
Descubra la nueva iniciativa Whale Project Los científicos de esta Creada en 1996 para estudiar
de National Geographic Los investigadores de este organización estudian las yubartas en el sudeste
orientada a dar soluciones: proyecto han pasado miles las pautas de conducta de Alaska, actualmente
natgeo.com/planet. de horas observando a asociadas a la reproducción esta fundación lleva a cabo
Estas organizaciones sin las familias de cachalotes y la comunicación (incluidos un trabajo de investigación
ánimo de lucro que trabajan que viven en el mar Caribe los cantos de las yubartas) sobre diversos animales
por los cetáceos se cuentan para comprender mejor para desarrollar mejores marinos y ecosistemas
entre las que hemos apoyado sus culturas sin igual. métodos de protección. costeros de toda la región.
a lo largo del tiempo: thespermwhaleproject.org whaletrust.org alaskawhalefoundation.org

36
una analogía: imagínese que se va a vivir a un país Whiten y Whitehead– reclamaran un cambio de
vecino y, de pronto, todo el mundo abandona su rumbo en la conservación mundial. En la revista
himno nacional y adopta el de usted. Science instaron al mundo a incorporar el factor
«Es una cosa rarísima, rarísima», dice. cultural en las decisiones sobre la gestión de la
vida salvaje. La Convención sobre Especies Migra­

L
torias elabora ya un plan para que los países suda­
mericanos protejan a los cachalotes del Pacífico
oriental, centrándose en las necesidades de cada
clan en concreto. Son enfoques «esenciales para
mantener la integridad y diversidad natural de
los ecosistemas de la Tierra», afirman los autores.
Mi región está intentándolo, pero otra cultura
se interpone: la nuestra.
Estados Unidos y Canadá ya tratan a las orcas
LA PREGUNTA FUNDAMENTAL que surge piscívoras sureñas y norteñas como poblaciones
ahora es si algunas de estas comunidades de cetá­ distintas pese a sus semejanzas genéticas y su
ceos sobrevivirán lo suficiente para que lleguemos proximidad geográfica. Las norteñas, amigas de
a entender sus culturas. Pocos lo tienen tan claro propinarse cabezazos y frotarse contra los guija­
como Ford, el biólogo canadiense experto en orcas. rros de las playas, poco tienen que ver con las ma­
Cuando era adolescente trabajó en el Acuario de nadas saltarinas que a veces se avistan en aguas
Vancouver dando de comer a focas y belugas. Más de Seattle. Reconocemos que los mares –y los
tarde descubriría dialectos específicos de orcas humanos– necesitamos de unas y de otras.
antes de dirigir la investigación sobre los cetáceos Pero ellas se enfrentan a futuros muy diferen­
de la Costa Oeste para el Gobierno canadiense. tes. Desde los años setenta se ha disparado el
Cuando en una de nuestras múltiples conver­ número de orcas en la zona norte, más rural. Las
saciones le pregunto por la resiliencia, Ford me sureñas, en cambio, están en peligro crítico.
cuenta una anécdota. Las orcas viajan toda su vida Diezmadas por las capturas para surtir los del­
en manadas familiares matrilineales y aprenden finarios de los años sesenta y principios de los
cómo y qué comer observando a sus congéneres. setenta, las residentes sureñas sufren hoy el ruido
En 1970, cuando todavía se capturaban orcas sal­ del tráfico marítimo. La urbanización abarrota sus
vajes en la región para exhibirlas en delfinarios, costas, vierte sedimentos en sus aguas y conta­
un equipo de cazadores acorraló a cinco ejempla­ mina su hogar. Sustancias químicas tóxicas se
res en una cala de la Columbia Británica. Dos orcas acumulan en su grasa corporal. Todo ello se ve
fueron trasladadas a un parque acuático. Las tres agravado por la drástica escasez de alimento en la
restantes se negaron a comer el salmón que les que se traduce el desplome de las poblaciones de
ofrecían sus cuidadores. Una acabó muriendo. Las salmón real, consecuencia de años de pesca, repre­
supervivientes se resistieron a comer pescado samiento de ríos, urbanización y cambio climático.
durante nada menos que 79 días. Estos sofisticados y extraños seres están desa­
Las orcas estaban «atrapadas en aquella inercia pareciendo literalmente ante nuestros propios
conductual», me dice Ford. Los cuidadores igno­ ojos, de manera no muy diferente a como sucum­
raban que las de la costa occidental de Canadá y bió el preincaico imperio de Tiahuanaco, que no
de la parte norte de Estados Unidos siguen tres dejó constancia escrita de su desmoronamiento
dietas diferentes: las residentes sureñas y norte­ en la América del Sur del siglo xii. No sabemos
ñas se alimentan de salmón; las de alta mar comen qué puede desaparecer con ellos. Ignoramos el
tiburón, y las transeúntes –u orcas de Bigg– solo porqué de su conducta y de su diferencia respecto
cazan mamíferos marinos. A diferencia de otros de otros cetáceos. Pero al menos hemos empezado
cetáceos cuya cultura les ofrece flexibilidad, estas a reconocer que está en juego una riqueza cuya
orcas no quieren o no pueden cambiar de dieta ni importancia aún no comprendemos del todo. j
aun cuando las opciones se reducen. «Es un sim­
ple ejemplo de lo arraigadas que están estas cul­ Nuestro redactor Craig Welch describió un viaje
turas», afirma Ford. que hizo en coche eléctrico de costa a costa de
Estados Unidos en el número de abril de 2020.
Este es uno de los motivos de que en 2019 vein­ El fotógrafo Brian Skerry publicó sus fotos de
titantos científicos –incluidos Ford, Garland, marrajos en el número de agosto de 2017.
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El océano, mostrado íntegramente en esta imagen 8.849 m

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como un todo interconectado, cubre más del 70 % de la Sri Lanka
superficie de la Tierra. Entre los récords que ostenta se INDIA
encuentra la montaña más alta del mundo (el Mauna Kea,
la mayor parte sumergida bajo el agua) y la depresión
más profunda (la fosa de las Marianas). Casi todo el fondo
marino sigue prácticamente inexplorado: más del 80 % M r de
no se ha cartografiado todavía.

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IRENE BERMAN-VAPORIS
38
Orientarse en este mapa
Centrada cerca del polo Sur,
esta proyección distorsiona
zón las masas continentales
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Is. Filipinas para presentar el océano lo
a menos dividido posible.
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4.205 m por encima del nivel del mar
9.966 m por encima del lecho marino

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R Nivel medio del mar
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M Profundidad media
AMÉRICA CENT R A -3.682 m

Profundidad máxima
-10.984 m

PROYECCIÓN TRANSVERSAL CONFORME DE AUGUST

RELIEVE: ERIC KNIGHT. FUENTES: USGS; NASA / JPL; GREENMARBLE


C
El océano, como sistema dinámico que es, está constantemente en
movimiento. Las corrientes mueven el agua entre las cuatro grandes
cuencas oceánicas, haciendo circular aguas cálidas y frías entre los p
y los trópicos. Este sistema conectado absorbe y transfiere el calor, r
la meteorología y el clima y dispersa nutrientes y gases por el plane

Corrientes oceánicas Circulación oceánica


rfi i l mundial
Circulación superficial

Más fría Más cálida

de fondo
Las aguas frías El enfriamiento y e
y profundas aumento de la salinida
ascienden en la transforman el agu
l agua. ca s s undimient

Cinta transportadora
Este modelo muestra cómo
viajan por el mundo en distintas
capas las corrientes de agua. En
el ciclo completo, el agua tarda
aproximadamente mil años en
retornar a su punto de partida.

PROYECCIÓN TRANSVERSAL CONFORME DE AUGUST

MATTHEW W. CHWASTYK, NGM


Impulsores de las corrientes
El principal impulsor de las
corrientes superficiales es el
viento; el de las corrientes
profundas, la densidad
del agua, resultante de
las fluctuaciones
de temperatura
y salinidad.

Remolino austral
La corriente circumpolar
antártica conecta los
océanos Atlántico, Índico
y Pacífico alrededor de la
Antártida. A veces esas aguas
circundantes reciben el nombre
de océano Austral.

FUENTES: NOAA; USGS; NASA / JPL; UNEP-WCMC; JOHN M.


TOOLE, WOODS HOLE OCEANOGRAPHIC INSTITUTION;
JANET SPRINTALL, SCRIPPS INSTITUTION OF OCEANOGRAPHY
C mo est
cambia do
Sum

O
A

O
I C
É

D
Cambio climático, pesca
comercial, contaminación,
tráfico marítimo: casi el 60 %
del océano soporta un estrés
antropogénico que se acelera
por momentos. Aliviar estas
presiones es crucial para la
supervivencia de los mares.
A N
Sin
datos

Calentamiento T I
El océano almacena más del 90 %
del exceso de calor del planeta. El
año pasado las temperaturas de las
capas superiores del océano fueron
las más altas desde que hay registros.
O C É
Hora de actuar
Para combatir las crecientes presiones
que soporta el océano, un grupo Á N T I C
de 14 países* se ha comprometido

CÁNCER
a gestionar de forma sostenible
I C

la totalidad de sus aguas.


A

ICO DE
D

TRÓP
E

PRINCIPALE S AMENAZAS
Los científicos examinaron 14 estresores
antrópicos soportados por 20 ecosistemas T
E
marinos. Las presiones del cambio climático
causaron impactos significativos en todos
ellos, siendo los más vulnerables los
ecosistemas intermareales y costeros.

Impacto acumulativo sobre los ecosistemas a lo largo de un año


0 0,1 0,2 0,3 0,4 0,5 0,6 0,7 0,8 0,9 ECOSISTEMAS INTERMAREALES
INTERMAREAL

MANGLAR

Máximo
MARISMA

Mínimo
FANGOSA
LLANURA

SALOBRE
MAREAL
ROCOSA

PLAYA
ZONA

ESTRESORES Descripción

TEMPERATURA Frecuencia de temperaturas extremas de la superficie del mar


ACIDIFICACIÓN DEL OCÉANO Acidez causada por el aumento del dióxido de carbono
SUBIDA DEL NIVEL DEL MAR Alcance del promedio de las anomalías del nivel del mar
TRÁFICO MARÍTIMO Intensidad de la actividad marítima mundial
CONTAMINACIÓN POR NUTRIENTES Intensidad de fertilizantes usados en tierra
CONTAMINACIÓN QUÍMICA ORGÁNICA Intensidad de contaminación química orgánica en tierra
IMPACTO HUMANO DIRECTO Perturbaciones antrópicas, como ruido o pisoteo del hábitat
CONTAMINACIÓN LUMÍNICA Impacto de la radiancia lumínica sobre los hábitats marinos
DE FONDO DESTRUCTIVA Pesca comercial sobre el lecho marino (arrastres, dragas)
DE FONDO (ALTA) No destructiva (nasas, trampas) con alta captura accidental
PESCA

DE FONDO (BAJA) No destructiva (anzuelo y línea) con baja captura accidental


DE SUPERFICIE (ALTA) Pesca de superficie (palangre) con alta captura accidental
DE SUPERFICIE (BAJA) Pesca de superficie (cerco) con baja captura accidental
ARTESANAL Pesca no industrial a pequeña escala

IRENE BERMAN-VAPORIS, MATTHEW W. CHWASTYK Y ALBERTO LUCAS LÓPEZ, NGM


FUENTES: BENJAMIN HALPERN Y COLEGAS, CENTRO NACIONAL DE ANÁLISIS Y SÍNTESIS ECOLÓGICOS, UNIVERSIDAD DE CALIFORNIA EN SANTA BÁRBARA
IMPACTO EN EL TIEMP O
El mapa muestra el cambio oceánico
Is. Filipinas acumulativo achacable a todos los factores
de estrés antropogénico (detallados
en el gráfico inferior), reflejo de más
de una década de datos registrados.

Ja
pó Impacto acumulativo
n

O
Mínimo Máximo

C
Nueva Guinea

I
F
ECU

Í
ADOR

anda

ECOSISTEMAS
INTERMAREALE S
Is. Hawai
Las zonas afectadas por las mareas
son especialmente vulnerables
a la subida del nivel del mar y el
desarrollo urbanístico costero.
CÁNCER
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RN
CO

A ECOSISTEMAS MARINOS
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DE
AP

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COSTEROS
TRÓPICO

DE É
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O
PI C Los arrecifes de moluscos y los
TRÓ C
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arrecifes rocosos se cuentan entre


O los entornos costeros vulnerables
a la pesca con draga y de arrastre,
L
E entre otras artes de pesca.
D
A ECOSISTEMAS
Is. Galápagos I C OCEÁNICOS
R
Muchas especies de las
profundidades marinas están
habituadas a unas condiciones
estables. La más mínima variación
de la acidez del océano puede
causar estragos en las especies
que viven en torno a los montes
submarinos.

ECOSISTEMAS MARINOS COSTEROS ECOSISTEMAS OCEÁNICOS


FONDO ROCOSO
FONDO BLANDO
FANERÓGAMAS

ROCOSO DE LA
BLANDO DE LA
ALGAS PARDAS

CONTINENTAL

CONTINENTAL
KELP Y OTRAS

PLATAFORMA

PLATAFORMA

SEDIMENTOS
ROCOSO DEL
ARRECIFE DE
PRADERA DE

SUBMARINO
PROFUNDOS
BOSQUE DE

PROFUNDO
MOLUSCOS

BENTOS DE

BENTOS DE

PROFUNDA
DEL TALUD
ARENOSO
DE CORAL

PELÁGICA

PELÁGICA
MARINAS

ARRECIFE

ARRECIFE

SOMERO

SOMERA
ROCOSO

MONTE
FONDO

FONDO

FONDO

FONDO

TALUD
ZONA

ZONA

Mayor impacto
Menor impacto

*AUSTRALIA, CANADÁ, CHILE, FIDJI, GHANA, INDONESIA, JAMAICA, JAPÓN, KENIA, MÉXICO, NAMIBIA, NORUEGA, PALAOS Y PORTUGAL.
MIENTRAS EL CAMBIO CLIMÁTICO CALIENTA LOS OCÉANOS Y ACABA CON ALGUNOS DE
LOS CORALES MÁS ESPECTACULARES DEL PLANETA, LA CIENCIA TRABAJA CONTRA RELOJ
PARA PROTEGER LAS ZONAS VULNERABLES Y DESARROLLAR ESPECIES MÁS RESISTENTES.
Al rescate

ESPECIAL OCÉANOS
de los
arrecifes

Geographic
N at i o n a l
El arrecife Opal, parte del
Gran Arrecife de Barrera
de Australia, sufrió daños
cuando la temperatura
del mar se disparó en
2016 y 2017. «Aquel coral
antes multicolor era una
ruina gris prácticamente
muerta, una estatua
esquelética esculpida
por el cambio climático»,
dice David Doubilet. Para
documentar los efectos
del cambio climático sobre
los arrecifes, Doubilet
y Jennifer Hayes han
2021
M ayo

regresado a algunos de
los corales más bellos
que habían fotografiado
anteriormente.

por

JENNIFER S. HOLLAND
F OTO G R A F Í A S D E

DAVID DOUBILET
Y JENNIFER HAYES
45
Una sepia patrulla un oasis
de vida en el Gran Arrecife de
Barrera que ha sobrevivido
al estrés de las elevadas
temperaturas del agua.
Los científicos buscan este
tipo de corales para estudiar
la causa de esa resiliencia,
reproducirlos y restaurar con
ellos arrecifes dañados. «En la
naturaleza la resiliencia es
variable –afirma el ecólogo
Charlie Veron–. Y siempre
reconforta constatarlo».
ESPECIAL OCÉANOS

En los cayos de Florida, John


Ziska, de 18 años, voluntario de
SCUBAnauts International desde
2015, cuida esquejes de coral
cuerno de ciervo en el marco de
las iniciativas de restauración
del Laboratorio Marino Mote.
En los últimos 10 años los buzos
han «plantado» en los maltrechos
arrecifes de Florida cerca de
110.000 fragmentos.
lo s a r r ec i f e s
a l r e s c at e d e
Geographic
N at i o n a l

LOS BUZOS GRITARON a través del regulador,


agitando brazos y piernas de puro júbilo. Era
agosto de 2020. A cuatro metros de profundidad,
en un arrecife de los cayos de Florida, la bióloga
marina Hanna Koch y sus colegas del Acuario y
Laboratorio Marino Mote llevaban un rato inmó­
viles, expectantes. Al filo de la medianoche, en una
muda explosión coralina de punta a punta del
arrecife empezaron a ascender minúsculos haces
de esperma rosa anaranjados y huevos, moteando
el mar con una puntillista erupción de vida.
2021
M ayO

La explosión de alegría del equipo disparó chis­


pas eléctricas azules de los organismos marinos National
Geographic Society,
bioluminiscentes que flotaban a su alrededor. «Pare­ comprometida con la
cía que estuviésemos lanzando nuestros propios divulgación y la protección
fuegos artificiales –recuerda Koch–. Fue precioso». de las maravillas de nuestro
planeta, financia desde
Esta súbita explosión de actividad es la forma 2012 la labor del Explorador
en que se reproducen muchos corales construc­ David Doubilet. Este año
tores de arrecifes (hermatípicos), algo que por lo se cumple el 50 aniversario
de su primera misión como
general sucede una vez al año, en una noche de fotógrafo de National
verano, unos días después de la luna llena. Sin­ Geographic. Doubilet y
cronizadas por el ciclo lunar, la temperatura del Jennifer Hayes buscan
documentar tanto la belleza
agua y la duración del día, las especies de coral de como la devastación
los arrecifes de Florida sueltan a la vez billones de de nuestros océanos.
48
ILUSTRACIÓN DE JOE Mc KENDRY
espermatozoides y millones de huevos; es una silvestres y se convirtieron en los primeros corales
apoteosis que potencia la diversidad genética y masivos restaurados que desovaban en el mar.
garantiza la fecundación de un pequeño porcentaje Fue un hito para unos científicos que luchan por
de huevos, que se asentarán en el arrecife converti­ salvar los corales de los efectos devastadores del
dos en larvas y darán lugar a una nueva generación. cambio climático y otras amenazas antropogénicas.
Pero aquel no era un desove normal y corriente. De las más de 800 especies de corales constructo­
Aquellos corales estrella montañosos –Orbicella res de arrecifes conocidas, la Unión Internacional
faveolata, una especie amenazada según la Ley para la Conservación de la Naturaleza considera
de Especies en Peligro– habían sido cultivados y vulnerables, en peligro o en peligro crítico a más
«plantados» en 2015 por los científicos de Mote en del 25 % y advierte: con las temperaturas al alza,
el marco de una iniciativa de restauración de arre­ se agrava el riesgo de que los corales se extingan.
cifes. Los corales sobrevivieron a un episodio de
blanqueamiento ese mismo año, a un huracán de HACE CASI 40 AÑOS Peter Harrison, ecólogo
categoría 4 en 2017 y a un brote epidémico dos marino de la Universidad Southern Cross, en Aus­
años después, haciendo gala de una resiliencia tralia, fue testigo del primer episodio de blanquea­
alentadora. Alcanzaron la madurez reproductiva miento de coral a gran escala del que existen
con años de adelanto respecto de sus congéneres registros. Buceando en aguas de la isla Magnetic,
ESPECIAL OCÉANOS

en el Gran Arrecife de Barrera de Australia, se seguirán condenados». En 2016, año en que una
quedó atónito ante la escena que se abría ante sus vez más se batieron todos los récords de tempe­
ojos. «El arrecife era un mosaico de corales sanos ratura, el 91 % de los arrecifes que forman el Gran
y otros totalmente blanqueados, como los inicios Arrecife de Barrera sufrieron blanqueamiento.
de una ciudad fantasmagórica», dice. Apenas
unos meses antes, el mismo arrecife había sido U N A R R EC I F E E S U N C A R R U S E L de
un hervidero de vida tropical multicolor. música. Y de movimiento. Chasquidos y redobles,
«Muchos de los cientos de corales que había chirridos y gorgoteos acompañan el bullir de los
etiquetado y monitorizado con tanto cuidado aca­ corales blandos, el temblor de los crustáceos, el
baron muriendo –recuerda–. Fue demoledor y me mordisqueo de los peces, el correteo de los can­
hizo comprender lo frágil que es el coral». grejos. Las morenas asoman de sus hoyos cual
El coral existe en relación simbiótica con algas marionetas boquiabiertas, los tiburones de arre­
unicelulares fotosintéticas que viven en sus teji­ cife se disputan un bocado, las sepias se detienen
dos y le aportan alimento (además de color). Pero un momento, curiosas, antes de salir disparadas.
las altas temperaturas y otros estresores pueden Con sus bosques de coral asta de ciervo y sus cora­
lo s a r r ec i f e s
a l r e s c at e d e

hacer que esas algas se vuelvan tóxicas. Cuando les estrella masivos que parecen tartas enormes
esto ocurre, las algas mueren o son expulsadas con glaseados rosas y verdes, sus múltiples capas
por el coral, un proceso conocido como blanquea­ decoradas con el encaje de las gorgonias, los tubos
miento porque el tejido transparente del coral y de los serpúlidos y los plumeros de los poliquetos
su esqueleto de carbonato cálcico quedan expues­ sabélidos, los arrecifes son un mundo de fantasía,
tos. Si el coral no logra restablecer el vínculo con un escenario en el que cada día se representa una
las algas, morirá de inanición o de enfermedad. obra de teatro. En sus infinitos recovecos, unas
La devastación a la que asistió Harrison en 1982 criaturas fantásticas agitan aletas, pinzas o tentá­
se repitió en muchos otros arrecifes del Pacífico culos, defendiendo su pequeño lugar en el mundo.
a lo largo de aquel año y el siguiente. En 1997 y Hace 12 años pasé entre ellas 15 días de ensueño,
1998 el fenómeno se globalizó y acabó con más o buceando en el Gran Arrecife de Barrera con los
menos el 16 % de los corales del mundo. Con un fotógrafos David Doubilet y Jennifer Hayes. El
panorama marcado por alzas térmicas, contamina­ artículo que escribí para esta revista era una loa
Geographic
N at i o n a l

ción, enfermedades, acidificación del mar, especies del arrecife y una voz de alarma: en cualquier
invasoras y demás peligros, las ciudades fantasma momento podríamos perder aquel lugar extraor­
de Harrison no hacen sino multiplicarse. dinario. Como periodista con formación en bio­
Los científicos conjeturan que hace unas cuatro logía conservacionista, me inquietaba el colapso
décadas se producía un episodio grave de blan­ de los ecosistemas; como buceadora amante del
queamiento aproximadamente cada 25 años, lo mar, me angustiaba una pérdida mucho más gra­
que daba a los corales tiempo suficiente para recu­ vosa. Por todo lo anterior, cuando vi las fotos más
perarse. En la actualidad, en cambio, los episodios recientes de los arrecifes en los que habíamos
son más frecuentes –alrededor de cada seis años–, buceado –algunos de ellos convertidos en ruinas
hasta el punto de que en algunos lugares podrían estranguladas por las algas macroscópicas–, me
empezar a ser anuales. los imaginé inmóviles y mudos, y me eché a llorar.
«Sin duda la clave es actuar contra el cambio Pese a tamaña devastación, el Gran Arrecife de
2021
M ayO

climático –advierte Terry Hughes, biólogo marino Barrera sigue siendo un coloso –unos 3.000 arre­
de la Universidad James Cook, en Australia–. Por cifes independientes que forman un rosario de
mucho que limpiemos los mares, los arrecifes 2.300 kilómetros a lo largo de la costa nordeste de

«Lo que est ocurriendo con los arrecifes es una


crisis de gesti n: de la calidad del agua, de las pesquer as
y, sobre todo, de los gases de efecto invernadero.
Y hay mucho que hacer en esos tres frentes».
—T E R R Y H U G H E S , B I Ó L O G O M A R I N O

50
Australia– y una excepción: los complejos coralinos A lo largo de varias décadas, los ecólogos han
de aguas tropicales y someras tapizan menos del perfeccionado esta estrategia con corales ramifi­
1 % del fondo marino. La muerte de tan solo un cados de crecimiento rápido, pero hasta no hace
arrecife es una catástrofe en sí misma; estos eco­ mucho tiempo pocos optaban por cultivar los
sistemas sostienen como mínimo una cuarta parte auténticos elementos constituyentes de los arre­
de todas las especies oceánicas. Los arrecifes tam­ cifes, como son los corales masivos y los corales
bién son vitales para la población humana, pues cerebriformes, gigantes de crecimiento lento que
protegen la costa de las tempestades, sustentan pueden vivir cientos de años y tardar decenios en
pesquerías y atraen turistas. Los expertos calculan alcanzar la madurez reproductiva. Entonces llegó
que los arrecifes benefician directamente a más una revolución: los científicos de Mote descubrie­
de 500 millones de personas; solo en la faceta ron que los «microfragmentos» serrados de estos
turística, aportan decenas de miles de millones corales se comportan como la piel dañada, cre­
de euros al año a la economía mundial. ciendo a gran velocidad, a veces 10 veces más
Que tantos arrecifes estén sufriendo por el rápido que los cortes de mayor tamaño. Si se cul­
aumento de las temperaturas es un problema de tivan juntos en acuarios de laboratorio, los pólipos
dimensiones inmensas, pero los efectos difieren. de la misma colonia se fusionan, lo que reduce el
«El cambio climático se cierne uniforme sobre la tiempo de espera hasta que alcanzan la talla
Tierra, pero en el detalle apreciamos una enorme reproductiva. Con este método, algunas especies
variabilidad –explica el ecólogo experto en corales que suelen tardar una década o más en madurar
Charlie Veron, ex director científico del Instituto empiezan a reproducirse en apenas unos años.
Australiano de Ciencias del Mar–. El blanquea­ Hasta el jardín mejor cuidado es vulnerable al
miento del coral es fragmentario y las condiciones mal tiempo, y muchos corales ramificados culti­
meteorológicas locales son un factor determi­ vados en viveros acaban sucumbiendo al calor.
nante: en un momento dado puede ser que una Por eso es vital centrarse en los corales con mayor
parte del arrecife esté protegida por la nubosidad tolerancia al calor, advierte Erinn Muller, bióloga
monzónica, mientras que en otra parte el cielo esté sénior de Mote. Muller también está estudiando
despejado y el sol caiga a plomo sobre el agua». si existe relación entre la temperatura y una afec­
Esta variabilidad hace especialmente difícil dise­ ción conocida como enfermedad de pérdida de
ñar intervenciones generales, apunta Veron. tejido en corales duros, que surgió en los cayos de
La Administración Nacional Oceánica y Atmos­ Florida en 2014 y a estas alturas ya ha afectado a
férica de Estados Unidos (NOAA) lleva más de la práctica totalidad de los 580 kilómetros de lon­
20 años utilizando datos tanto satelitales como in gitud que ocupa el arrecife de barrera. «Las enfer­
situ, además de modelizaciones, para pronosticar medades son un problema crónico de los corales,
cuándo y dónde es probable que se produzca un por lo cual cribamos la tolerancia tanto a las enfer­
episodio de blanqueamiento, «lo que da a los ges­ medades como al calor e intensificamos la repro­
tores de las áreas costeras cierto margen de actua­ ducción de los que presentan mayor probabilidad
ción, la oportunidad de intensificar los esfuerzos de sobrevivir a ambas cosas en las próximas déca­
de protección», dice Mark Eakin, coordinador de das –dice–. De ese modo integramos directamente
Vigilancia de Arrecifes de Coral de la NOAA. Este el factor resiliencia en la estrategia de restauración».
sistema de alerta temprana ha llevado a algunos Las estrategias de Mote también fomentan la
gestores de recursos a restringir el acceso a zonas recuperación de arrecifes de otras aguas. Raising
de arrecifes vulnerables, retirar proactivamente Coral Costa Rica –un equipo liderado por expertos
los corales raros y experimentar con la instalación estadounidenses y costarricenses– cultiva espe­
de sombras artificiales. cies ramificadas y microfragmenta especies masi­
Estas estrategias «de emergencia» no son bara­ vas para revivir antiguos arrecifes del golfo Dulce.
tas ni sostenibles a largo plazo, y no surten efecto Estos corales, algunos de miles de años de anti­
allí donde ya ha muerto el coral. Por ello los cientí­ güedad, revisten un interés particular: dado que
ficos se han propuesto reconstruir arrecifes. Afor­ en el golfo desembocan cuatro ríos y se registran
tunadamente, los corales, aun siendo animales, mareas, los corales se ven expuestos a rápidas fluc­
pueden cultivarse como si fuesen plantas: se re­ tuaciones de temperatura, acidez y salinidad que
cogen esquejes, se cultivan en viveros, se injertan se traducen en una buena capacidad de manejo
los organismos más maduros en los arrecifes de esas condiciones cambiantes. Sus genes –y los
degradados y se inicia así un nuevo ciclo vital. de otros corales de entornos mudables– podrían
2009

albergar el secreto que permitiría potenciar la Por eso el equipo de Harrison recoge paquetes
resiliencia en todos los hábitats. de huevos y esperma liberados por los corales que
han sobrevivido al blanqueamiento y demostrado
EN LA OTRA PUNTA del globo, Harrison sabe su tolerancia al calor. Concentrar esos gametos en
que, por mucha superioridad genética que le recintos mallados cerca de la superficie marina
leguen sus ascendientes, una larva de coral apenas fomenta la fecundación y la formación de larvas,
tiene una posibilidad entre un millón de sobrevi­ que luego pueden sembrarse en los arrecifes dete­
vir. Y se ha propuesto elevar a lo grande esa proba­ riorados. Harrison está ensayando dos métodos
bilidad. «Las larvas tienen un control muy limitado de distribución: esparcir las larvas sobre los arre­
de sus movimientos», explica. La gran mayoría cifes con unos dispositivos dirigidos por control
son arrastradas por las corrientes, y si por azar se remoto llamados «LarvalBots» e introducir en las
topan con un sustrato adecuado, se encuentran fisuras de los arrecifes unos botones cerámicos
con «una pared de bocas deseando comérselas». que llevan las larvas adheridas.
2018

Gran Arrecife
de Barrera
ASIA Arrecife Opal

Gran
Australia Arrecife
AUSTRALIA de Barrera
Brisbane

Sydney

750 km

En el arrecife Opal, los la destrucción era el


Temperatura de
la superficie del mar
corales cuerno de ciervo silencio», recuerda
Gran Arrecife de Barrera y los corales en placa Hayes. Un arrecife
+1 °C prosperaban cuando, en puede recobrarse del
Más caliente 2009, Doubilet y Hayes blanqueamiento, pero
que el bucearon entre ellos. múltiples estresores
promedio Nueve años más tarde dificultan la recuperación.
hallaron un paisaje Desde mediados de los
inerte: los corales habían años noventa, el Gran
expulsado las algas Arrecife de Barrera ha
Promedio
simbiontes que les dan perdido más de la mitad
1961–1990
color y alimento, se de su coral. Las especies
habían blanqueado y adaptables –las que
muerto, y muchos de los toleran aguas más cálidas
demás habitantes del y otras amenazas– y las
Más fría arrecife habían partido intervenciones humanas
-1 °C a entornos más sanos. decidirán el futuro de
1961 1990 2020* «Tan impactante como esta maravilla natural.

*A LO LARGO DE NOVIEMBRE DE 2020. NGM ART. FUENTE: NOAA


CORAL SANO
Parecen plantas, pero los corales son animales minúsculos emparentados
con las medusas. Normalmente forman colonias y segregan esqueletos
de carbonato cálcico que contribuyen a construir arrecifes.

Simbiontes Tentáculos
Los nematocistos de Los peces menudos
La mayoría de los corales albergan las células urticantes y otros herbívoros
algas que viven en el interior de las inmovilizan a la presa. se alimentan de las
células de los pólipos y absorben luz algas macroscópicas
Boca
solar. Por medio de la fotosíntesis Las algas unicelulares que compiten con el
logran satisfacer casi por completo Estómago son simbiontes y viven coral por el espacio.
las necesidades energéticas del coral. dentro de las células
Esqueleto del coral.

Los corales
producen compuestos Pólipo
que protegen de la Laminar
radiación solar a los (Formando un estrato
nuevos pólipos hasta o placa horizontal)
que incorporan las
algas que absorben
la luz ultravioleta.

Los intrincados
esqueletos ofrecen
superficie más que
de sobra para
dispersar la luz a las
algas simbiontes.
Masivo

Ramificado

Una capa de
mucosidad elimina
el sedimento,
impidiendo que Pólipo solitario
bloquee la luz solar. con forma de disco

Incrustante

Corales
´
bajo presion
Los arrecifes de coral cubren menos del uno por ciento del fondo oceánico,
pero albergan más de una cuarta parte de todas las especies marinas. Ya hemos
perdido la mitad de estos hábitats biodiversos por culpa del calentamiento
del océano de las últimas décadas. Hacia 2050 podrían haber desaparecido casi
por completo. Los científicos trabajan contra reloj para salvarlos.
CORAL AGONIZANTE
El calentamiento de los océanos está provocando una mayor
frecuencia de los episodios de blanqueamiento masivo.
Cuando los corales –soporte de miles de otras especies– se
degradan una y otra vez, no consiguen recuperarse a tiempo.

Las gambas y los Arrecifes que sufren Observaciones de


cangrejos del coral estrés térmico causante 49% campo de episodios
defienden su hábitat de blanqueamiento* de blanqueamiento
coralino frente a las 31% a escala global
estrellas de mar y 20%
otros depredadores. * ESTE INDICADOR MANEJADO
POR LA NOAA REFLEJA UN UMBRAL
DE DURACIÓN E INTENSIDAD
1986 1998 2010 2014-17 DEL ESTRÉS TÉRMICO.

Foliáceo
(Formando una espiral)

Esponjas
Columnar

Anémonas, esponjas
y almejas gigantes
también pueden sufrir
blanqueamientos.

Anémonas
+1 a 2 °C
Un mínimo aumento de
las temperaturas puede
estresar a los corales.
Los episodios de calor
sostenidos pueden
desembocar en un
blanqueamiento.

EL PROCESO DE
Siete formas comunes BLANQUEAMIENTO
La forma de los corales depende
de la especie y de la exposición Alto estrés Blanqueamiento
a la luz y al oleaje. Especializados Las algas simbiontes Las algas que dan color
en absorber la luz, los corales de los corales generan al coral son expulsadas
ramificados son los que crecen más oxígeno a niveles o mueren, revelando el
rápido, pero también son los más tóxicos cuando sube tejido transparente y
susceptibles al blanqueamiento. la temperatura. el esqueleto blanco.
Formación Deformado
del esqueleto y poroso
en corales
** BASADA EN
jóvenes pH 8,2 pH 7,7 (más ácido) LAS ACTUALES
Nivel histórico Proyección 2100** TASAS DE EMISIÓN.

Aguas tóxicas CLONACIÓN


Los océanos absorben una cuarta parte del Las fuertes tormentas, Los fragmentos pueden utilizarse
dióxido de carbono de origen antropogénico, cada vez más frecuentes, para generar nuevas colonias
con la consiguiente acidificación del agua, dañan las estructuras con las que reconstruir arrecifes,
que a su vez disuelve los esqueletos coralinos ya debilitadas de
pero los clones resultantes no
y dificulta la formación de otros nuevos. los arrecifes.
aportan diversidad genética.

Fuerte oleaje
El cultivo de nuevos corales por fragmentación
es muy laborioso, ya que exige manipular cada
coral en repetidas ocasiones, pero sigue
siendo el método más común.

Suspendidos en el mar

Los corales de la misma Los viveros in situ son


especie pertenecientes más económicos que
al mismo arrecife los de tierra, pero son
pueden presentar vulnerables a amenazas
niveles diversos de medioambientales.
tolerancia térmica.

Clavo

Brida Los fragmentos se


trasplantan a mano al
arrecife. Se aseguran
con elementos como
epoxi biodegradable,
clavos y bridas.

Recuperación ... ... o muerte Restaurar a gran escala


Si el episodio es leve, Si es grave o sostenido El transporte de los corales desde los
las algas pueden en el tiempo, los corales viveros hasta los arrecifes suele ser la
repoblar el tejido mueren y las algas fase de la restauración más cara y que
coralino, y los corales macroscópicas pueden requiere más tiempo, un obstáculo
se recuperan. invadir el espacio. para los esfuerzos a gran escala.
SALVAR EL CORAL
Hay en marcha muchas iniciativas de conservación
para ayudar a los arrecifes enfermos, pero hay dos
métodos de repoblación en concreto que aumentan la
probabilidad de lograr una restauración a gran escala.

CREACIÓN
La reproducción asistida genera
Ambos métodos empiezan con una recolección
nuevos individuos genéticamente
Los buzos cortan En los episodios de distintos, algunos con mayor
o recogen suelta de gametos resiliencia a unas condiciones
fragmentos de se recogen huevos, cada vez más rigurosas.
corales vivos. esperma y larvas.

La fecundación y la reproducción selectiva


en tierra pueden requerir el uso de equipos
costosos; los viveros flotantes en la superficie
del mar constituyen un enfoque novedoso.

Cultivados en tierra Corales mejorados Vivero flotante


Acelerar la selección natural
Toldo exponiendo a los corales a
estresores y modificando las
algas simbiontes puede
mejorar características
como la tolerancia a la
temperatura.
Huevos y esperma

Agua marina Larvas

Las larvas de coral se


adhieren a superficies duras
Tetrápodo
en las que pueden madurar
bajo observación.

9 centímetros

Las unidades de siembra Las larvas dispersadas


en forma de tetrápodo directamente sobre
Hormigón que se encajan en el un arrecife se cubren
arrecife eliminan la temporalmente para
Epoxi necesidad de trasplantar evitar que se dispersen
a mano coral por coral. y facilitar su fijación.

Película Larvas
bentóni

FERNANDO G. BAPTISTA, EVE CONANT, NGM; LAWSON PARKER. FUENTES: KATE GREEN Y KATE QUIGLEY, INSTITUTO AUSTRALIANO DE CIENCIAS DEL MAR; ADMINISTRACIÓN NACIONAL
OCEÁNICA Y ATMOSFÉRICA (NOAA); OBSERVATORIO DE ARRECIFES DE CORAL DE LA NOAA. GRÁFICO DE ESTRÉS TÉRMICO: WILLIAM J. SKIRVING Y OTROS, CORAL REEFS, 2019.
DIAGRAMAS DE FORMACIÓN ESQUELÉTICA: TARYN FOSTER Y OTROS, SCIENCE ADVANCES, 2016.
2005

El asentamiento larvario dirigido se ha revelado cada vez son menos los corales capaces de liberar
eficaz en parcelas de investigación en las Filipinas sus gametos con éxito. Después de los episodios
y en el Gran Arrecife de Barrera, pero Harrison de blanqueamiento que sufrió el Gran Arrecife
sabe que es necesario aumentar la escala sobre­ de Barrera en 2016 y 2017, Hughes y sus colegas
manera, dispersando miles de millones de larvas detectaron un descenso de la colonización larva­
sobre miles de kilómetros cuadrados de lecho ria del 89 %.
marino para que el resultado sea apreciable. En un laboratorio del Instituto Australiano de
Los desoves masivos en los que Harrison hace Ciencias del Mar, la genetista Madeleine van
acopio de gametos son uno de los métodos con Oppen está dando un espaldarazo a determinadas
los que cuenta la naturaleza para mantener una adaptaciones naturales que podrían reducir esas
diversidad genética robusta, al propiciar la mezcla pérdidas. Su método: hacer que afloren los genes
de huevos y esperma de distintos progenitores. relacionados con la gestión del calor de las algas
Sin embargo, al declinar la salud de los arrecifes, y las bacterias que viven en los corales, explica.
2017

Bah a de
Tumon, Guam
5 km

Bahía
de Tumon

Hag

ASIA
OCÉANO
PACÍFICO

Guam

Entre la primera y la importancia desapareció


Temperatura de la superficie del mar segunda visita que totalmente. La bahía,
Guam Doubilet y Hayes con sus comunidades
+1 °C hicieron a la bahía de coralinas de aguas
Más caliente Tumon, los corales sanos costeras poco profundas,
que el se convirtieron en ruinas se declaró reserva
promedio blanqueadas tras sufrir marina en 1997 y es un
años de temperaturas reclamo para turistas
del mar elevadas, mareas y lugareños. «Han sido
bajas destructivas y momentos dolorosos
Promedio
1961–1990
brotes epidémicos. Entre –dice la ecóloga Laurie
2013 y 2017 murió casi el Raymundo, de la
60 % de las comunidades Universidad de Guam–,
de coral cuerno de sobre todo cuando los
ciervo, cuyos bosques corales empezaban a
Más fría proporcionan hábitat a recuperarse y meses
-1 °C peces e invertebrados. después recibían otro
1961 1990 2020* Una especie de vital golpe mortal».

*A LO LARGO DE NOVIEMBRE DE 2020. NGM ART. FUENTE: NOAA


Una lluvia blanca de ofrece a los corales una
huevos y esperma forma de reproducirse
de coral se arremolina sexualmente y mantener
sobre el arrecife Moore, la diversidad genética.
parte del Gran Arrecife «No hay mayor alegría
de Barrera de Australia. y alivio que atravesar
Esta «siembra a voleo» nadando una ventisca
anual, desencadenada de gametos de coral
por el ciclo lunar, la surgidos de los corales
temperatura del agua supervivientes», declara
y la duración de los días, Doubilet.
ESPECIAL OCÉANOS

Peter Harrison, ecólogo


marino de la Universidad
Southern Cross, en
Australia, prepara una
lo s a r r ec i f e s
a l r e s c at e d e

red para recoger los


gametos de coral
durante el desove que
está a punto de
producirse en el arrecife
Moore. Los huevos y el
esperma recogidos se
mantendrán en viveros
marinos hasta que se
transformen en larvas.
Harrison las soltará
sobre los arrecifes
dañados que trata de
restaurar. Esta parte
del arrecife sobrevivió
a los blanqueamientos
Geographic
N at i o n a l

de 2016 y 2017 que


afectaron al Gran
Arrecife de Barrera, lo
que significa que quizá
sus corales posean
una genética que les
ayude a soportar unas
temperaturas más altas.

«Empezamos a tener una idea precisa de estos Los científicos del Instituto también están
vínculos tan estrechos y a sacar partido de ellos». creando híbridos, cruzando corales adaptados a
Al exponer estas algas cultivadas en el laboratorio aguas cálidas con otros propios de aguas frías,
a variaciones escalonadas de temperatura a lo largo aunque de la misma especie, para comprobar si
2021
M ayO

de varios años, Van Oppen propicia que la selec­ la tolerancia al calor se transmite a la descenden­
ción natural y las mutaciones azarosas se encar­ cia. Los resultados preliminares son prometedo­
guen de potenciar la tolerancia térmica, pero por res. «Y estamos creando híbridos entre especies,
la vía rápida. Los corales que aceptan estas algas que quizá presenten mayor resiliencia climática
simbiontes evolucionadas experimentalmente en comparación con sus congéneres puros»,
han demostrado ser menos proclives al blanquea­ explica Van Oppen.
miento. Van Oppen también proyecta realizar una
«evolución de laboratorio» de las bacterias que LA BUENA NOTICIA es que, en algunos casos,
habitan los microbiomas coralinos. «Si pudiésemos los propios corales están llevando a cabo esa labor
inocular en los corales algas y bacterias capaces por sí mismos: un equipo científico que estudiaba
de neutralizar el estrés térmico –dice–, veríamos los arrecifes que rodean el atolón más grande del
el potencial de elevar la tolerancia al blanquea­ mundo –Kiritimati, en el Pacífico central– descu­
miento por estrés térmico en entornos naturales». brió corales que se estaban recuperando de un
62
blanqueamiento en plena ola de calor. Y dicha
recuperación pasaba por la absorción de algas
dotadas de una tolerancia térmica natural.
Cierto es que esos corales supervivientes no
estaban sometidos a otros estresores antropogé­
nicos cuando sufrieron el blanqueamiento; los
que afrontaron el episodio en condiciones previas
de estrés no se recuperaron tan bien, lo que de­
muestra el impacto devastador que puede tener
un ataque por varios flancos. Con todo, sigue
siendo un signo esperanzador que los científicos
no habían observado en condiciones naturales.
Los arrecifes del planeta entero están sufriendo;
han absorbido de promedio más de 1 °C de calen­
tamiento. «Y ahí siguen –afirma Hughes–. La mez­
cla de corales ha cambiado. No tiene nada que ver
con la de hace cinco años, pero eso es fuente de
resiliencia».
Así y todo, duda que los animales logren sopor­
tar un calentamiento de entre 2 y 3 °C, y teme que
lo estemos fiando todo a la restauración de arre­
cifes. «La restauración no deja de ser un parche. Lo
urgente es atajar las causas de fondo –insiste–. Lo
que está ocurriendo con los arrecifes es una crisis
de gestión: de la calidad del agua, de las pesque­
rías y, sobre todo, de los gases de efecto inverna­
dero. Y hay mucho que hacer en esos tres frentes».
Entre tanto, mientras las temperaturas mundia­
les siguen su tendencia al alza, algunos científicos
han empezado a recorrer la senda del llamado pre­
paracionismo: haciendo acopio de corales duros
en «biobancos vivientes» para conservar la mayor
diversidad posible. Un almacén de Sarasota, Flo­
rida, ya tiene especímenes estadounidenses, mien­
tras que la organización sin ánimo de lucro Great
Barrier Reef Legacy y sus colaboradores han creado

C MO AYUDAR el Biobanco de Coral Vivo de Australia, donde un


«arca» custodiará junto al mar las más de 800 es­
pecies de corales duros que hay en el mundo.
Si visita un arrecife de No compre recuerdos ni
coral, opte por empresas joyas que se hayan hecho
«Es una medida que podemos tomar en este
de buceo que protejan los con coral ni con ninguna mismo instante: reunir individuos de todas las
arrecifes con prácticas otra criatura marina.
como amarrarse a una boya
especies, etiquetarlos y mantenerlos vivos inde­
en vez de fondear con Muchas organizaciones finidamente para llevar a cabo estudios genéticos
ancla. tratan de salvar o restaurar
los arrecifes de coral, entre
y, si es posible, repoblar los mares con especies
Si nada o bucea en un ellas las mencionadas en extintas en algún momento futuro –dice Veron–.
arrecife, no toque el coral este artículo y el proyecto
ni perturbe al resto de la Mares Prístinos de National
De nosotros depende usar todas las herramientas
fauna marina. Geographic Society. Visite de las que disponemos para salvar los arrecifes.
sus sitios web para hacer
Plantéese cubrirse con una donaciones o informarse
Y yo creo que no podemos dejar de hacerlo». j
camiseta de manga larga sobre oportunidades de
o anti-UV para minimizar voluntariado en tierra
el uso de protector solar, firme o en el mar.
Jennifer S. Holland es divulgadora científica
que en todo caso debe y una veterana colaboradora de la revista. David
ser apto para su uso en Para más información sobre Doubilet y Jennifer Hayes proyectan trabajar con
arrecifes y menos nocivo cómo ayudar al planeta, científicos indonesios para explorar iniciativas
para la fauniflora marina. visite natgeo.com/planet. de conservación en el Triángulo de Coral.
LAURENT BALLESTA Y OTROS TRES EXPLORADORES PASARON UN MES EN UNA CÁPSULA
MINÚSCULA, BUCEANDO POR EL FONDO DEL MEDITERRÁNEO. HALLARON UNA ASOMBROSA
FAUNIFLORA MARINA, Y SEÑALES DE NUESTRO IMPACTO SOBRE UN PAISAJE MISTERIOSO.
ESPECIAL OCÉANOS
T E X TO Y
F OTO G R A F Í A S D E

LAURENT BALLESTA

Todos los días, una


campana de buceo
transportaba al equipo
de Ballesta hasta el
fondo marino desde
la cápsula presurizada
que viajaba a bordo
de una barcaza
flotante. Frente a la
costa de Cassis, en
Francia, a 68 metros
de profundidad, una
brótola de roca rastrea
un arrecife construido
por algas coralinas.

Geographic
N at i o n a l
2021
M ayo

28 d as
bajo el mar 65
PROFUNDIDAD: 78 METROS
En la costa de Marsella,
unos camarones narval
flotan en bosques de coral
negro. (El nombre de este
coral alude al color de su
esqueleto, aunque el tejido
vivo es blanco). Estos
camarones miden unos
10 centímetros de largo
y se comunican entre sí
tocándose las antenas.
En el Mediterráneo se han
hallado fragmentos de
plástico en sus intestinos.
104 METROS
Frente a la población
francesa de Cassis,
el equipo exploró un
campo de cientos de
ánforas, vestigio de
un naufragio romano.
El casco de madera
de la nave hace tiempo
que se pudrió, pero las
vasijas de arcilla que
transportaba yacen en el
fondo del Mediterráneo.
Gracias a las escafandras
autónomas, los buzos
podían alejarse de la
campana de buceo.
ESPECIAL OCÉANOS
0 METROS
A bordo de la barcaza,
Laurent Ballesta (en
primer término) y sus
compañeros compartían
un espacio de 5 metros
cuadrados. La escotilla
comunicaba con la
campana de buceo…
y con la libertad de
las profundidades.

b aj o e l m a r
28 días
Geographic
N at i o n a l
ME CRIE A ORILLAS del Mediterráneo, en el
sur de Francia. Mis primeros baños, buceos con
esnórquel e inmersiones con botella tuvieron
lugar en la Costa Azul. Al pasar el tiempo y con­
vertirse el Mediterráneo en mi sede profesional,
fui testigo de cómo este litoral visitado por ava­
lanchas de turistas sufría los estragos de una urba­
nización salvaje. Pero también vi, a profundidades
de más de 50 metros, mundos que todavía pare­
cían intactos. Sin embargo, hasta hace poco solo
había podido vislumbrarlos fugazmente. Cuando
2021
M ayo

buceas con una escafandra autónoma, necesitas


entre cuatro y seis horas solo para ascender de
tales profundidades –hay que subir despacio para
evitar el letal síndrome de descompresión–, y al
final no dispones de más de cinco o 10 minutos
para explorar el fondo, algo realmente frustrante.
En julio de 2019 pusimos remedio a ese pro­
blema. Durante 28 días, los cuatro hombres de mi
equipo vivimos en una cápsula, un angosto hábitat
presurizado situado sobre una barcaza en aguas
del Mediterráneo, respirando una mezcla a alta
presión de helio y oxígeno y descendiendo cada
día al fondo marino en una campana de buceo.
71
3 METROS
Cédric Gentil, miembro
de la tripulación de
apoyo, flota boca abajo
sobre el fondo plano de
la barcaza, junto al pozo
por el que desciende la
campana de buceo. Al
mantener el interior del
hábitat y de la campana
de buceo a la misma
presión que el fondo
marino, el equipo
pudo prescindir de las
descompresiones entre
una inmersión y otra.
JORDI CHIAS
Los humanos llevamos milenios
surcando las aguas del Mare
Nostrum, pero el fondo es un mundo
todav a m s ignoto que la Luna.

74
68 METROS 20 METROS 68 METROS
En la primera inmersión, Arriba: no muy lejos del Abajo: una gamba aferrada
en aguas de Marsella, paseo de los Ingleses, el a un coral rojo en la costa de
Ballesta fue testigo de famoso frente marítimo Cassis no parece estar bien
un espectáculo poco de Niza, un pez rata se camuflada… pero quizás este
común: dos calamares entierra en el lodo, listo no sea su hábitat habitual:
veteados entregados a para abalanzarse sobre esta especie, Balssia gasti,
una delicada danza de su presa. Este pez, que de menos de 2,5 centímetros
apareamiento. El macho suele medir menos de de longitud, presenta varios
está debajo, esperando 30 centímetros, abunda tonos, normalmente a juego
el momento decisivo. en el Mediterráneo. con su anfitrión coralino.
55 METROS
La imagen frontal de
un rape común frente
a la isla de Port-Cros
da fe de su imponente
tamaño y su impactante
camuflaje, y muestra,
justo en el centro de
su extraño rostro,
el largo señuelo con el
que atrae a las presas.
ESPECIAL OCÉANOS

Trabajábamos como los buzos de saturación de A lo largo de 28 días nuestra barcaza, arrastrada
las plataformas petrolíferas, pero a diferencia de a poca velocidad por un remolcador, recorrió más
estos profesionales, que normalmente bucean de 550 kilómetros, desde Marsella hasta Mónaco y
unidos a una campana por medio de un cable, de vuelta a Marsella. Nos sumergimos en 21 puntos.
nosotros llevábamos equipos de inmersión autó- En los 5 metros cuadrados de nuestro hábitat,
nomos de circuito cerrado que filtraban el dióxido los cuatro buzos –Yanick Gentil, Thibault Rauby,
de carbono de nuestras exhalaciones, lo que nos Antonin Guilbert y yo– fuimos reclusos volunta-
daba vía libre para explorar el fondo del mar a rios. En ese espacio descansábamos, comíamos
nuestro antojo, y durante horas, ya no minutos. lo que la tripulación de cubierta nos hacía llegar
Dado que manteníamos tanto la campana como por una pequeña esclusa y aguardábamos a la
el hábitat (y el cuarto de baño intermedio) a la mis- siguiente inmersión. Las inmersiones eran nues-
ma presión que el fondo marino –hasta 13 veces tra escapatoria. Cada día soportábamos violentos
mayor que la de la superficie–, no necesitábamos contrastes: del calor sofocante del angosto conte-
hacer una descompresión con cada ascenso. Hici- nedor de acero a la inmensidad escalofriante de
mos una sola al final de la misión, durante casi cinco las profundidades, de la inactividad tediosa a la
b aj o e l m a r
28 días

días, antes de abrir la escotilla metálica de nuestra vigilancia crítica, de la desesperación y la depre-
cápsula y respirar de nuevo el aire de la atmósfera. sión al éxtasis y la euforia. Terminábamos la jor-
El 1 de julio de 2019, frente a la costa de Marsella, nada exhaustos. Y ardiendo en deseos de repetir.
esa escotilla se cerró a nuestras espaldas cuando La mezcla gaseosa que respirábamos, 97 % de
entramos en la campana de buceo enfundados en helio y 3 % de oxígeno, prevenía la narcosis por
nuestros trajes rojos, listos para nuestro primer nitrógeno y las convulsiones epilépticas en aque-
descenso. Nos sentíamos como en una nave con llas profundidades. El helio tenía un efecto secun-
destino a la Luna. Una vez en el fondo, cuando dario curioso: es tan buen conductor térmico que
salimos por una esclusa inferior y nos alejamos nos refrigeraba desde el interior, haciendo que
nadando, la sensación fue increíble: éramos acua- nuestro cuerpo expulsase calor con cada espira-
nautas a unos 70 metros de profundidad que se ción. Aunque he buceado a gran profundidad bajo
desvinculaban de su medio de retorno. los hielos antárticos, en unas aguas por debajo del
Los humanos llevamos milenios surcando el punto de congelación, jamás he tenido más frío
Geographic
N at i o n a l

Mare Nostrum, pero su fondo es un mundo aún que en el mar de mi casa, donde incluso en el
más ignoto que nuestra bien cartografiada Luna. fondo la temperatura se mantenía en los 14 °C.
Y, a diferencia de esta, rebosa vida. Recorrimos
despacio, sin prisa, el Parque Nacional de Calan-

E
ques, al que llegaron Jacques Cousteau y Louis
Malle en los años cincuenta para rodar El mundo
del silencio, un documental que asomó a toda una
generación a la vida submarina. En aquella pri-
mera inmersión avistamos un animal que yo solo
había visto una vez: el calamar veteado. Un par de
ellos se aparearon ante nuestros ojos. El macho
pasó bajo la hembra y entrelazaron los tentáculos;
2021
M ayO

él deslizó el brazo inferior, que porta el esperma, EXPLORAMOS LUGARES en los que sabíamos
bajo el manto de ella. Al cabo de unos segundos, que hallaríamos belleza y vida. Los arrecifes de
la hembra se adentró en una pequeña oquedad y, coral son excepcionales en el Mediterráneo; lo que
de su techo, tendió largas sartas de huevos fecun- hay, en profundidades de entre 70 y 120 metros,
dados. Hasta donde sé, nunca se había documen- son arrecifes coralígenos, construidos por algas
tado aquella conducta. Para ser nuestro primer rojas (rodófitos). Estas algas segregan unos duros
día, la cosa pintaba pero que muy bien. cimientos de carbonato cálcico que refuerzan
algunos animales –gusanos, moluscos, corales– y
EN LOS AÑOS SESENTA Cousteau introdujo otros mordisquean, como las esponjas.
en esta costa el uso de hábitats submarinos arti- La lucha constante crea un universo de recove-
ficiales, en los que pasaba varias semanas segui- cos y hendiduras en los que encuentran su nicho
das. Pero nosotros teníamos una ventaja notable: más de 1.650 especies. Es abundante la perca de
no estábamos anclados en una única ubicación. mar cola de golondrina, pero yo llevaba años
78
Buceando en la Costa Azul
El Mediterráneo, un mar prácticamente cerrado, un reino submarino cuyas
aguas apenas tienen intercambio con el Atlántico, atesora un fondo marino en
su mayor parte inexplorado. Durante casi un mes, el fotógrafo Laurent Ballesta
y su equipo vivieron en un contenedor presurizado a bordo de una barcaza que L IA
fue remolcada más de 550 kilómetros, de Marsella a Mónaco y viceversa. El
equipo buceó en 21 ubicaciones, a profundidades de hasta 142 metros. Atisbaron
estampas de intensa belleza… e inconfundibles pruebas del impacto humano.
P E S
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Le fo sión más profunda
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-2.37
Ma iguria
EXTRAÑOS ARRECIFES, OSCURAS PROFUNDIDADES

pez
L
-2.550 m
El equipo exploró zonas del mar en las que solo penetra el
1 % de la luz solar. Las temperaturas estables del agua sustentan
en esta zona unos arrecifes de agua fría únicos que albergan
más de 1.650 especies.
O
M A R R R Á N E
M E D I T E

LA ESCALA VARÍA EN ESTA PERSPECTIV


LA DISTANC
DI STANCIA
IA EN LÍNEA
Í RECTA ENTRE MARSELLA Y MÓNACO
Ó ES DE 172 K

deseando ver a la perca loro de mar, más esquiva. en medio de la penumbra. Justo enfrente de la
Frente a la costa de Le Lavandou tomé la que ciudad de Villefranche-sur-Mer, donde los Alpes
quizá sea la primera foto de este pequeño pez vivo. se extienden bajo el Mediterráneo y el lecho marino
Las fotografías de estas páginas son una míni- desciende abruptamente, de pronto tuve ante mí
ma muestra de las criaturas con las que nos topa- unas vistas como las que contemplaría un mon-
mos a lo largo de cuatro semanas, a profundidades tañero en otra Tierra, al lado mismo de la nuestra.
de hasta 142 metros. Vimos formas extrañas, acti- Ambos mundos están conectados. El lodo del
tudes singulares, intenciones engañosas. Avista- fondo del mar, del que tomamos muestras, con-
mos un gorgoncéfalo, por ejemplo, que recibe su tenía pesticidas, hidrocarburos, policlorobifenilos
nombre de las Gorgonas de la mitología griega, carcinogénicos. Las aguas superficiales bullían de
cuya melena de serpientes enroscadas convertían ruido y actividad humana. Huyendo de aquella
en piedra a quien posase los ojos en ellas. Esta presión, los animales grandes con los que nos en-
hipnótica criatura es inofensiva y apenas mide contramos –rapes monstruosos, congrios pareci-
10 centímetros de diámetro cuando está enro- dos a dragones, langostas como tanques– parecían
llada, pero ante mi atenta mirada empezó a des- haberse retirado a mayores profundidades. Allí,
plegar lentamente sus interminables brazos el Mediterráneo sigue vivo. Su corazón aún late.
ramificados hasta multiplicar por 10 esa medida. ¿Pero qué clase de futuro vamos a ofrecerle? j
A 142 metros de profundidad solo el 1 % de la
luz solar traspasa la oscuridad, pero al haber desa- El fotógrafo y biólogo Laurent Ballesta ha buceado
entre tiburones en la Polinesia, bajo los hielos de la
parecido el plancton, el agua es cristalina, lo que Antártida y en compañía de celacantos en aguas de
permite ver y fotografiar vastos espacios incluso Sudáfrica, y nos lo ha contado en la Geographic.
ROSEMARY WARDLEY, NGM. RELIEVE: ERIC KNIGHT
FUENTES: CONSORCIO BATIMÉTRICO DE EMODNET (2020); NASA; INVENTARIO CORINE DE COBERTURA Y USOS DEL SUELO (CLC) 2018; CENTRO COMÚN DE INVESTIGACIÓN
DE LA COMISIÓN EUROPEA / GOOGLE; GREEN MARBLE; PLATAFORMA MEDTRIX
78 METROS
Los bañistas de todo
el Atlántico Norte y
el Mediterráneo huyen
a la vista de Pelagia
noctiluca, la llamada
medusa luminiscente.
Unas células urticantes
cubren los tentáculos
y el cuerpo entero
de esta especie. Pero
este ejemplar, frente
a la costa de La Ciotat,
está paralizado por
un coral negro.
A lo largo de cuatro semanas
vimos criaturas de formas extra as,
actitudes singulares e intenciones
enga osas.

82
78 METROS 125 METROS 72 METROS 68 METROS
En un arrecife frente a Arriba: el pez trompeta, Centro: un caracol cauri Abajo: el pez de san
Marsella, un cabracho se de unos 15 centímetros de color púrpura se Pedro, otro habitante del
alimenta de camarones de largo, tiene unos ojos oculta en un coral rojo. fondo marino, engulle
narval. Los arrecifes grandes que le permiten Este coral forma en el peces menudos, sepias
coralígenos, construidos ver en las profundidades Mediterráneo densos y camarones. A su vez
por algas rojas (rodófitos), y un morro largo y sin bosques y sirve de es engullido en los
y otras especies son dientes con el que sorbe hábitat a otras especies. restaurantes de la Costa
los puntos calientes camarones o caracoles. Hoy sufre la amenaza del Azul, donde en muchos
de biodiversidad del Habita fondos fangosos calentamiento del agua casos lleva su nombre
Mediterráneo profundo. de todo el mundo. y las algas invasoras. francés: Saint Pierre.
95 METROS
«El pudor obliga a
la familiar morena
mediterránea a migrar
hacia la penumbra
de las profundidades
para aparearse», escribe
Ballesta, quien retrató
a esta pareja en la
costa de La Ciotat. Tras
mirarse boquiabiertas
un buen rato, las
morenas entrelazaron
sus escurridizos cuerpos
y soltaron el esperma y
los huevos en el agua.
130 METROS
El equipo solía avistar
los animales de mayor
talla a más profundidad.
El pez luna, Mola mola,
es uno de los peces
óseos de mayor peso;
este ejemplar rondará
los dos metros de largo.
De noche suele migrar a
la superficie, pero pasa
la mayor parte del día
en las profundidades,
seguramente porque
es donde encuentra más
presas. Y quizá porque
allí es menos probable
que lo molesten.
SE HIZO FAMOSO AL LOCALIZAR EL TITANIC , PERO PARA
ROBERT BALLARD LA BÚSQUEDA DE TESOROS CIENTÍFICOS
Y CULTURALES ES UNA EXPEDICIÓN PARA TODA LA VIDA.
por

ESPECIAL OCÉANOS
RACHEL HARTIGAN

Robert Ballard sale


del sumergible Alvin
tras una inmersión
en 1979 a la dorsal de
las Galápagos. Ballard
impulsó la observación
visual directa de las
profundidades marinas,
lo que condujo a unos
descubrimientos
científicos e históricos
trascendentales.
SAMUEL W. MATTHEWS

Geographic
N at i o n a l

El
explorador
2021
M ayo

de las
profundidades 89
ESPECIAL OCÉANOS

Cuando Ballard y su equipo


hallaron el Titanic en 1985,
primero localizaron una
caldera y luego, el resto de la
nave, incluida su herrumbrosa
proa. Pocos sabían entonces
que Ballard llevaba a cabo
en paralelo una misión
secreta para la Marina de
Estados Unidos: cartografiar
los pecios de dos submarinos
nucleares hundidos.
EMORY KRISTOF
L a S p r o f u n d i da d e s
E L e x p lo r a d o r D E
Geographic
N at i o n a l

«SI EL AVIÓN ESTUVIESE ALLÍ, lo habría visto»,


dice Robert Ballard, refiriéndose al vehículo autó­
nomo de superficie (ASV, por sus siglas en inglés) de
4 metros de largo que había largado desde su buque
de exploración de 64 metros de eslora, el E/V Nautilus.
Ballard está sentado en su camarote del Nautilus
y señala hacia el mapa del fondo marino que ocupa
la pantalla de su ordenador. El ASV, una nave por
control remoto equipada con sonar multihaz, había
generado aquella imagen submarina mientras bor­
deaba el arrecife que rodea Nikumaroro, la remota
2021
M ayO

isla del Pacífico en la que buscaban el Lockheed Elec­


tra 10E de Amelia Earhart.
Transcurridas más de cuatro décadas desde el des­
cubrimiento de chimeneas hidrotermales y fumaro­
las negras en el lecho marino, tres décadas de la National
Geographic Society,
localización del Titanic y casi 20 años del hallazgo
comprometida con la
del patrullero comandado por John F. Kennedy en divulgación y la protección
la Segunda Guerra Mundial, el Explorador de Natio­ de las maravillas de
nal Geographic sigue a sus 78 años dedicado a de­ nuestro planeta, lleva más
de 40 años financiando las
sentrañar los grandes misterios del océano. Earhart, expediciones oceánicas del
desaparecida mientras trataba de circunvolar por Explorador Robert Ballard.
primera vez el globo siguiendo el ecuador, lleva más
de ocho décadas en paradero desconocido. En 2019,

90 ILUSTRACIÓN DE JOE Mc KENDRY


antes de emprender la expedición, Ballard había de un Electra asomando del arrecife. Los drones
anunciado que si el avión estaba allí, lo encontraría. orientaron sus cámaras hacia las olas que rompían
«Fuimos a por todas», dice mientras el Nautilus sobre el arrecife, el ASV inspeccionó el agua hasta
se aleja de la isla. Muestra una quietud rara en él unos 230 metros de profundidad y los ROV Her­
tras un período de extenuante trabajo, pero ense­ cules y Argus examinaron las escarpadas pendien­
guida encara la pantalla y empieza a explicar las tes durante su descenso de casi 1.500 metros hasta
imágenes. Sobre su escritorio hay una ilustración el fondo del océano. El Nautilus, con su sonar
de las Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio multihaz, rodeó la isla cinco veces; el ASV, tres;
Verne. A su izquierda, un monitor conectado a los los drones, una. Ballard y su equipo lo observaron
vehículos dirigidos por control remoto (ROV) que todo desde los monitores del barco.
él mismo ayudó a diseñar hace de portilla por la Y el avión de Earhart no apareció.
que admirar las profundidades del océano. «Que no se diga que no echamos el resto»,
Ballard buscó el avión de Earhart con la meticu­ declara Ballard, recordando que su hallazgo del
losidad que lo caracteriza, centrando su atención Titanic en 1985 fue en el tercer intento y que en
en la costa noroccidental de la isla de 7,5 kilóme­ 1989 necesitó dos expediciones para dar con el
tros de largo en la que una fotografía tomada en Bismarck, el mayor acorazado nazi. «Unas veces
1937 mostraba lo que parecía el tren de aterrizaje me sale a la primera –dice–. Y otras tengo que…».
ESPECIAL OCÉANOS

Y de pronto cambia el chip. «Aprendí mucho posgrado en el Instituto Scripps de Oceanografía,


–prosigue–. Fui eliminando posibilidades. Fue en el que soñaba entrar desde que era niño.
muy divertido». La salvación le llegó con el Cuerpo de Entrena-
Ballard no permite que un contratiempo –nada, miento de Oficiales de la Reserva del Ejército, en
en realidad– le ponga freno. Pero con 157 expedi- el que se había inscrito cuando estudiaba la ca-
ciones a sus espaldas, el hombre que divulgó al rrera. Cuando llegó el momento de pasar al servi-
público la exploración de las profundidades se ha cio activo, solicitó el traslado a la Marina. Se lo
puesto a hacer balance. Esta primavera publicará concedieron y lo destinaron a Massachusetts para
unas memorias y estrenará un documental, en servir de enlace con organizaciones de investiga-
ambos casos con National Geographic. Su equipo ción tales como el Instituto Oceanográfico de
del Ocean Exploration Trust cuenta con financia- Woods Hole. «Por alguna razón –escribe en sus
ción para la próxima década, esté o no él al timón. memorias–, acabé en el lugar perfecto».
«Estoy empezando a liberarme, a dar rienda
suelta al cerebro, y asusta un poco», confiesa. «EL SUBMARINO DESCIENDE plácidamente
hacia el fondo de la dorsal, 2.700 metros por debajo
L a S p r o f u n d i da d e s
E L e x p lo r a d o r D E

de nosotros», escribía Ballard en su primer artí-

A
culo para la Geographic, publicado en el número
de mayo de 1975. Describía su descenso en el
Alvin, el angosto sumergible operado por Woods
Hole, en el marco del proyecto FAMOUS. Aquella
expedición francoestadounidense fue la primera
en explorar la dorsal Medioatlántica, la cordillera
más larga del planeta. Ballard, uno de los 10 cien-
tíficos de la misión, constató con sus propios ojos
A LOS 12 AÑOS, Ballard vio la película Veinte que la teoría de la tectónica de placas, por enton-
mil leguas de viaje submarino, en la que el miste- ces controvertida, era correcta.
rioso capitán Nemo surca las olas en el lujoso Él siempre ha preferido ver –«observación
submarino Nautilus. «Me cautivó», recuerda. Aun- visual directa», le llama– a teorizar, y el Alvin era
Geographic
N at i o n a l

que pasó su infancia rebuscando, pescando y la herramienta perfecta para la ciencia que quería
haciendo surf en las playas del sur de California, llevar a cabo. Era el único sumergible operado por
jamás se le había ocurrido que existiese todo un un instituto oceanográfico estadounidense y alcan-
mundo bajo la superficie del mar. Dijo a sus padres zaba los 3.600 metros de profundidad. Si quería
que de mayor quería ser el capitán Nemo. explorar las aguas profundas, tenía que seguir en
Pero el camino del sueño a la realidad no fue Woods Hole con su «minisubmarino blanco». Tras
fácil. Hijo mediano de un ingeniero aeronáutico y abandonar la Marina, se doctoró en la Universidad
una brillante ama de casa, Ballard llevaba mal los de Rhode Island y se incorporó a Woods Hole en
estudios. Tenía dificultades con la lectoescritura. calidad de investigador científico.
En cuanto se marcó como objetivo convertirse Su aproximación visual a la ciencia abriría la
en oceanógrafo, supo que tenía un propósito en la puerta a nuevos mundos. En 1977 Ballard se sumó
vida. «Entendí que mi única oportunidad de lograr a la expedición que pretendía estudiar por qué al
2021
M ayO

las cosas era a base de cabezonería», cuenta. Le norte de las Galápagos se habían tomado muestras
fue bien en la Universidad de California en Santa que indicaban la presencia de cantidades descon-
Bárbara, pero no lo suficiente para acceder a un certantes de agua a temperaturas elevadísimas.

´
Decadas de descubrimientos
Durante los casi 60 años que ha dedicado a la exploración, Robert
Ballard ha llevado a cabo 157 expediciones (algunas de las cuales se
muestran a la derecha). Contribuyó a verificar la teoría de la tectónica de
placas y encontró el pecio del Titanic. Recientemente ha buscado el
avión de la piloto Amelia Earhart y ha explorado aguas estadounidenses
en su incesante intento de sacar a la luz los misterios ocultos del océano.
CHRISTINE FELLENZ Y TAYLOR MAGGIACOMO, NGM. RELIEVE Y BATIMETRÍA: ERIC KNIGHT. FUENTES: INSTITUTO MARINO DE FLANDES;
92 CARTA BATIMÉTRICA GENERAL DE LOS OCÉANOS (GEBCO); GREEN MARBLE; OCEAN EXPLORATION TRUST; ODYSSEY ENTERPRISES
Se llevó a la expedición el Alvin y un nuevo robot caliente que la punta del termómetro del Alvin
llamado Angus, un vehículo remolcado con tres se fundió. Las chimeneas estaban formadas por
cámaras capaz de alcanzar los 6.000 metros de sulfuros polimetálicos –minerales precipitados
profundidad. El equipo descubrió las chimeneas cuando entran en contacto con el agua marina
hidrotermales, fisuras en el fondo del océano de fría– y su composición revelaba que por el suelo
las que manaba agua hirviendo. oceánico circulaban enormes cantidades de agua.
También encontraron vida allí donde menos se Los descubrimientos de Ballard eran revolucio-
lo esperaban, a casi 2.700 metros de profundidad narios, pero los sumergibles tripulados presen-
y en total oscuridad. Almejas enormes. Mejillones taban claras desventajas. Para empezar, el largo
colosales. Gusanos tubícolas gigantes, todos ellos trayecto hasta el fondo del océano y de vuelta a la
cerca de chimeneas hidrotermales que expulsa- superficie no dejaba mucho tiempo para la explo-
ban sulfuro de hidrógeno. Se alimentaban de ración en sí. Y lo que es más importante, entraña-
aquel gas maloliente mediante un proceso hasta ban su riesgo. Durante el proyecto FAMOUS se
entonces desconocido, la llamada quimiosíntesis, produjo un incendio en un sumergible francés,
cuya existencia ignoraban Ballard y su equipo con Ballard a bordo, y el Alvin quedó atrapado en
hasta que la vieron con sus propios ojos. una fisura. En una misión a la fosa de las Caimán,
Ballard se propuso aprender a predecir dónde Ballard iba en un batiscafo de la Marina que coli-
podrían localizarse las chimeneas hidrotermales. sionó contra una pared de roca y sufrió la rotura
En el proceso descubrió otro fenómeno hasta en- de un tanque de gas. Tardaron seis horas en volver
tonces desconocido. En una expedición en aguas a la superficie; hasta el último momento, la tri-
de la Baja California, su equipo se topó con lo que pulación no tuvo claro si vivirían para contarlo.
parecían ser chimeneas submarinas que expelían Ballard empezó entonces a preguntarse si no sería
humo negro. El agua en torno a ellas estaba tan mejor trabajar con robots provistos de cámaras.

NOR
TE
Expediciones destacadas de Ballard EL
D
Científicas C A Polo
É RI Explora pecios de la Norte
Pecios IA
A
M guerra de 1812 en el L AND
lago Ontario, 1990 O EN
GR

Explora el U.S.S.
Explora un volcán Thresher, 1984
submarino en la fosa
de las Caimán, 1976 Encuentra el
R.M.S. Titanic, 1985 Encuentra
OCÉA el acorazado
NO A
alemán
ECUADOR

TLÁ
Descubre vida en las N TIC Bismarck,
chimeneas hidrotermales Explora la dorsal
O N 1989 Encuentra
de la dorsal de las OR P A un pecio
Galápagos, 1977
Medioatlántica para TE RO
antiguo en
el proyecto EU
FAMOUS, 1973 el mar
Primera emisión del Negro, 1999
Explora
proyecto JASON a
el U.S.S.
escolares desde el
Scorpion,
pecio de un barco
1985
Encuentra romano, 1989
el portaviones Ma
r Me
U.S.S. Yorktown, 1998 d it.
A

Descubre piezas de
M

múltiples civilizaciones,
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indicio de antiguas rutas


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comerciales, 2010
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OCÉAN
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Busca señales
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CÍF de humanos
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ICO primitivos en cuevas


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A
NO submarinas, 2017–19 Á F RIC
NO

ECUADOR
Descubre el RT
PT 109 de JFK na Económica E
RT

Descubre fumarolas
Nu

en las islas clusiva (ZEE) de las


eva

Salomón, s de Howland y Baker negras, prueba de la


E
Guin

2002 existencia de circulación


de agua a través del
ea

sca el avión de Amelia Earhart


Nikumaroro, 2019 lecho oceánico, 1979

ZEE Samoa Americana


ESPECIAL OCÉANOS
L a S p r o f u n d i da d e s
E L e x p lo r a d o r D E

El Alvin extiende su
brazo robótico para
tomar una muestra de
los sedimentos que
rodean una fumarola
negra, una chimenea
hidrotermal que expele
agua rica en minerales
a altísima temperatura
por una grieta del suelo
marino. Al descubrir
Geographic
N at i o n a l

en 1979 las chimeneas


hidrotermales –y las
asombrosas criaturas
que prosperan en su
entorno–, Ballard y sus
colegas revolucionaron
la oceanografía.
AL GIDDINGS

EN 1977 BALLARD decidió buscar el Titanic, Una vez más, las Fuerzas Armadas le allanaron
pero su primer intento estuvo a punto de acabar en el camino. La Marina financiaría el desarrollo de
catástrofe. En vez de sumergibles, usó 900 metros los ROV de Ballard con la condición de tener
de tubos que hizo llegar hasta el lecho marino a acceso a ellos y a la pericia del propio oceanógrafo
2021
M ayO

través de la torre de perforación de un barco lla­ de cara a ciertas misiones secretas.


mado Seaprobe. Del tubo más profundo pendía El primer ROV desarrollado fue el Argo, un
una cápsula con equipos de sonar y cámaras valo­ robot que transmitía vídeo en directo, lo que per­
rados en 600.000 dólares que había pedido pres­ mitía decidir sobre la marcha dónde convenía
tados. Pero Ballard no llegó a iniciar siquiera la explorar. La Marina vio en él la herramienta per­
búsqueda del lujoso transatlántico: en plena noche fecta para examinar los pecios de dos submarinos
la estructura se vino abajo –torre, tubos, equipo nucleares –el Thresher y el Scorpion– hundidos
prestado–, y en su mayor parte acabó en el fondo en el Atlántico Norte. Y Ballard vio en aquellas
del Atlántico. misiones, que se mantuvieron en secreto hasta
Pero él no se amilanó. Localizar el Titanic era finales de los años noventa, el trampolín para bus­
el Everest de la exploración oceánica, «la misión car el Titanic. El almirantazgo le concedió 15 días
con mayúsculas para todos nosotros», escribe. para buscarlo, siempre y cuando documentase
Competitivo y ambicioso, ni se planteó rendirse. primero el estado en el que se hallaba el Scorpion.

94
Ballard creó entonces una cuadrícula de bús­
queda para el Argo basada en las dimensiones que
según sus cálculos debía presentar el campo de
detritos del Titanic. Después, su equipo emprendió
la fase que él llama «cortar el césped»: recorrer la
cuadrícula por completo, yendo y viniendo de un
lado a otro. Es una labor tediosa… hasta que da
frutos. Hacia la una de la madrugada del 1 de sep­
tiembre de 1985 encontraron la aguja en el pajar:
una caldera semienterrada entre otros restos.
El hallazgo causó sensación. Desde ese instante
Ballard siempre sería, con agridulces resultados,
«el hombre que encontró el Titanic», un apodo
que eclipsaría hasta el más importante de sus
logros científicos. Aquella publicidad avivó en él
una llama que se había encendido por primera
vez tras un encuentro con el presidente de Natio­
nal Geographic Society, Melville Grosvenor. Aquel
día de 1972, Grosvenor le había propuesto escribir
para la revista. Ballard había llevado a los cientí­
ficos a contemplar las maravillas de las profundi­
dades marinas y Grosvenor opinaba que el público
también debía tener la posibilidad de admirarlas.
Al principio de su carrera, Ballard había invi­
tado a periodistas y fotógrafos a sus expediciones
y participado en varios especiales televisivos de
National Geographic sobre su trabajo, lo que le
valió el desprecio de sus colegas académicos. Las
críticas le escocieron, pero perseveró en su enfo­
que divulgativo. Y entonces se propuso conectar
con los niños, que a raíz del hallazgo del Titanic
le escribían miles de cartas. Tal vez podría orien­
tar aquella fascinación infantil hacia la ciencia y
la exploración. Además, dice, «si no eres capaz de
explicar a un niño de cinco años lo que estás ha­
ciendo, es que no sabes lo que estás haciendo».
La labor de Ballard con aquellos submarinos Aquella misión adquirió todavía más importan­
fue crucial para su hallazgo del Titanic. En las cia para él a raíz de una tragedia.
expediciones del Thresher en 1984 y del Scorpion Ballard se había casado con Marjorie Hargas en
en 1985 aprendió cómo se dispersaban bajo el agua 1966 y la pareja tenía dos hijos, Todd y Douglas.
los restos de un naufragio. Los objetos más pesa­ El matrimonio había acusado cierta fatiga con el
dos caen al fondo del mar, y las corrientes arras­ paso de los años, pero Ballard estaba encantado
tran los más ligeros a mayor distancia, con lo cual con sus chicos. Cuando crecieron un poco, empezó
se crea un campo de detritos con forma de cometa. a llevárselos a sus expediciones, primero a Todd,
En vista de que tenía poco tiempo, y consciente el mayor, quien estuvo con él en la primera bús­
de que un equipo financiado por un magnate queda del Bismarck, de la que volvieron sin haber
tejano del petróleo estaba muy cerca de dar con dado con el acorazado nazi, y en el segundo y fruc­
el Titanic, Ballard se asoció con un grupo francés, tífero intento, en junio de 1989. Pero tres meses
que exploró la zona de búsqueda con un sofisti­ después de aquel hallazgo, Todd, que aún no había
cado sistema de sonar. Daba por hecho que los cumplido 21 años, murió en un accidente de tráfico.
franceses encontrarían el barco y él acudiría a El matrimonio de Ballard terminó poco después.
posteriori para captar las imágenes. Pero los fran­ Destrozado, el oceanógrafo se volcó en el Pro­
ceses no dieron con el pecio. yecto JASON, que había lanzado ese mismo año
Tras años explorando
los mares en distintos
buques de investigación,
Ballard adquirió el suyo
propio, el E/V Nautilus,
y lo dotó de una
tripulación de expertos
en descubrimientos
de aguas profundas: el
Cuerpo de Exploración.
Desde el puente del
barco, Ballard estudia las
imágenes transmitidas
por dos vehículos
submarinos en busca de
vestigios del avión
de Amelia Earhart.
GABRIEL SCARLETT

Ballard (abajo, a la
derecha, con su hermana
Nancy Ann y su hermano
Richard) se crio en
el sur de California, a
orillas del mar, y soñaba
con emular a su héroe,
el capitán Nemo de
Veinte mil leguas
de viaje submarino.
CORTESÍA DE ROBERT BALLARD
ESPECIAL OCÉANOS
investigación de la Alemania del Este que parecía
haber sido equipado como barco espía. Cuando
confesó que no podía pagar el precio de venta, su
propietario, el multimillonario neoyorquino Vin­
cent Viola, se lo regaló. Fascinado por el Cuerpo
de Descubrimiento de Lewis y Clark, Ballard creó
un Cuerpo de Exploración, el equipo que mane­
jaría las herramientas tecnológicas del Nautilus
en expediciones por todo el mundo.
También emuló a Lewis y Clark en otro sentido.
Al igual que hiciera con la pareja de exploradores
decimonónicos, el Gobierno estadounidense
encargó a Ballard la cartografía de una parte de
su territorio: la zona económica exclusiva (ZEE),
las aguas contiguas que se extienden desde la

L a S p r o f u n d i da d e s
E L e x p lo r a d o r D E
costa hasta las 200 millas náuticas (320 kilóme­
tros). Por eso fue a Nikumaroro en 2019: el Nau­
tilus estaba cartografiando la ZEE de la Samoa
Americana y la isla de Howland, el territorio no
incorporado en que Earhart pretendía aterrizar
en 1937. El encargo de cartografiar la ZEE también
ha dado a Ballard la oportunidad de llevar a cabo
un proyecto a lo largo del litoral de California en
busca de cuevas submarinas susceptibles de alber­
gar indicios de los primeros humanos que reco­
rrieron la costa en dirección sur.
Pero su búsqueda más acuciante en la actuali­
dad quizá sea la de sí mismo. Toda su vida se ha

Geographic
N at i o n a l
preguntado por qué su cerebro parece funcionar
de forma tan distinta a la de los demás. Pese a
e incluía transmisiones en directo para estudiantes haber escrito 26 libros y más de 150 artículos, aca­
desde una expedición arqueológica en el Medite­ démicos y de divulgación, la lectoescritura con­
rráneo, con imágenes proporcionadas por su ROV tinúa siendo un quebradero de cabeza para él.
más moderno, el Jason. Pronto programó una Y entonces, en marzo de 2015, oyó una entre­
segunda expedición con el Jason al lago Ontario vista radiofónica de los autores de un libro sobre
y una tercera a las Galápagos. National Geogra­ dislexia. Adquirió el volumen y se lo leyó de una
phic participaba en el proyecto, y la representante sentada; al terminarlo se echó a llorar, relata, «por­
de la Sociedad era una joven llamada Barbara que aquellas páginas me explicaban a mí mismo».
Earle. En 1991 Earle y Ballard se casaron; los hijos Comprendió que había creado un mundo a su
del matrimonio –Benjamin y Emily– acompaña­ medida, un universo que requiere un pensamien­
2021
M ayo

rían a su padre en sus expediciones. to espacial, visualizar la realidad en tres dimen­


Ballard se dedicaba por fin a tiempo completo siones. Es capaz de plantarse en el puente de
a hacer hallazgos, y el público lo acompañaba en mando de su nave y sintetizar decenas de panta­
sus viajes. En el Mediterráneo identificó una anti­ llas en una sola imagen mental. Durante su pri­
gua ruta comercial gracias a las ánforas dispersas mera inmersión a bordo del Alvin en dirección al
sobre el lecho marino, y descubrió una nave feni­ Titanic, el sumergible perdió el sonar, pero Ballard
cia. En el mar Negro localizó una embarcación seguía sabiendo hacia dónde ir.
antigua perfectamente conservada y halló prue­ El océano es «un mundo de oscuridad total, pero
bas de una inundación que habría resultado fami­ para mí no es oscuro –dice–. Yo lo veo». j
liar al mismísimo Noé. En el Pacífico localizó el
U.S.S. Yorktown y el PT 109 de Kennedy. Recorría
Rachel Hartigan, redactora de National
el mundo cual capitán Nemo. Solo le faltaba su Geographic, prepara un libro sobre la búsqueda
propio Nautilus. Intentó adquirir un buque de de Amelia Earhart.

97
RITM O G LOB AL |    EVENTOS    |    MARCAS    |    PUBLICIDAD    |

WEBER PRESENTA SUS NUEVAS «LAS ESTRELLAS DEL CAMINO»


BARBACOAS INTELIGENTES ILUMINA EL AÑO XACOBEO
Weber lanza al mercado una gama de barbacoas inteligentes Coincidiendo con el Año Xacobeo 2021, Estrella Galicia
para cocinar sin esfuerzo. Los nuevos modelos incorporan presenta Las Estrellas del Camino, una exposición urbana
una tecnología de vanguardia que permite, entre otras consistente en siete murales de gran formato instalados en
funciones, controlar el tiempo de cocción y la temperatura siete puntos del Camino Francés. La creación, obra del
de los alimentos de forma remota, y proporcionan un artista gallego Mon Devane, pone en valor la solidaridad y la
asistente virtual con el que aprender a cocinar paso a paso. generosidad de las personas que ayudan a los peregrinos.
WEBER.COM ESTRELLAGALICIA.COM

SEAGRAM'S GIN TE ANIMA A VIVIR SIGNUS, PREMIADA POR SU


«COMO SI NADIE TE CONOCIERA» COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL
Desde hace años, todas las campañas publicitarias de SIGNUS Ecovalor, entidad española sin ánimo de lucro
Seagram's Gin incluyen el siguiente mensaje: «That's the dedicada a la gestión de neumáticos usados, ha recibido el
New York way», una invitación a vivir al estilo neoyorquino. premio a la mejor campaña publicitaria por su estrategia en
El nuevo anuncio de la conocida firma de ginebra da un paso redes sociales en la primera edición de los premios Recircle
más: transcurre en un hotel cuyos huéspedes son invitados Awards, en los que se reconoce la labor de las entidades
a vivir la vida sin hacer caso a las opiniones ajenas. dedicadas al recauchutado y reciclaje de neumáticos.
SEAGRAMSGIN.ES SIGNUS.ES
o
2 CONCURSO

La revista National Geographic y RBA Libros convocan


la segunda edición del Concurso de Redacción Periodística
para jóvenes de 14 a 18 años. Coincidiendo con el inicio
de la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo
Sostenible 2021-2030, proclamada por la ONU, animamos a
los estudiantes de 3º de ESO a 2º de Bachillerato
a escribir un editorial que refleje la importancia de
los océanos en nuestra vida e inspire a la conservación
del mayor ecosistema del planeta.
Los textos ganadores se publicarán en la revista
y en la web de National Geographic.

Bases, plazos y premios en:


ng.com.es/concurso2021
P R Ó X I M O N Ú M E R O | JUNIO 2021

Pacto con la Definir «raza» El árbol del fin Salvar las


eternidad en seis palabras del mundo rapaces gigantes
Tras llevar siglos ancladas La periodista Michele De los billones de árboles Terratenientes, científicos
en el tiempo, los últimos Norris lleva más de que habitan el planeta, y empresarios turísticos
análisis realizados a las una década liderando ¿cuál de ellos es el que de la Amazonia brasileña
momias canarias tratan el Proyecto Race Card, crece más al sur? Una se unen para proteger
de dar respuesta a en el que pregunta expedición de National al águila harpía, una de
los interrogantes sobre a gente anónima qué Geographic consigue las mayores rapaces del
el poblamiento del significa para ellos encontrarlo en el cabo mundo, hoy diezmada
archipiélago. pertenecer a una raza. de Hornos. por la deforestación.

N AT I O N A L G E O G R A P H I C RAÚL TEJEDOR / RTVE / STORY PRODUCCIONES

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