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TEMA 1: EL DERECHO INTERNACIONAL CONTEMPORÁNEO

1. El DI como experiencia histórica


2. Estructura básica y transformaciones de la SI
3. Concepto y funciones del DI

1. El DI como experiencia histórica

El DI es una disciplina jurídica extremadamente dependiente de la Historia y de las circunstancias


sociales. Pretende regular la Sociedad Internacional, que está en permanente formación y
transformación, y que es muy diferente de las sociedades internas.

El Derecho internacional rompe los dogmas de las fuentes del Derecho, pues, para él, no hay varias
fuentes del Derecho, solo una: la voluntad del Estado.
También dice que solo hay un sujeto con todas las capacidades y derechos, que es el Estado (solo
se le recorta una capacidad en la medida que lo diga el Derecho Internacional Público); reconoce
que hay otros que tienen esas capacidades. El Estado no tiene que justificar su decisión de
reconocer a otro como Estado.
¿Cuándo surge el DI? Cuando las comunidades políticas autónomas empiezan a relacionarse entre
sí en pie de igualdad. Se trata del año 1648, con la paz de Westafalia en Europa, que dio lugar al
nacimiento de los Estados/nación. Antes existían grandes civilizaciones que respondían a un
modelo imperial. No obstante, existe otra teoría de que el DI surge cuando existen relaciones
internacionales entre pueblos que se consideran iguales.

Los modelos de interpretación del Derecho y la Sociedad Internacional son dinámicos, van
cambiando según se suceden las diferentes fases o periodos históricos, ej:

a) Visión eurocéntrica: el nacimiento del Derecho internacional a mediados del s XVII, podría
atribuírsele sin problemas a un origen europeo. Las reglas existentes eran aplicadas
exclusivamente al mundo europeo, mientras que con el resto de las entidades políticas las reglas
eran las de la simple conveniencia o necesidad.
b) Concepción copernicana: ya no existirá una civilización central rodeada de las demás, sino que
cada cultura constituye una experiencia única: la misión consistirá en desvelar las peculiaridades
de cada una para comparar las distintas civilizaciones y establecer las peculiaridades y aquellas
cosas en común que tienen entre ellas, en su conjunto. La concepción eurocéntrica quedará
desbancada. Es el Derecho Internacional contemporáneo.

En lo relativo a la evolución dinámica de la Sociedad y el Derecho Internacional, distinguimos


cuatro grandes etapas: sociedad internacional de Estados católicos, sociedad internacional de
Estados cristianos, sociedad internacional de Estados civilizados y sociedad universal.

A. Sociedad internacional de los estados católicos:

Se extiende durante toda la Edad Media hasta la Paz de Westfalia, apareciendo los Estados
Cristianos. La sociedad internacional de Estados Católicos pensaba que para que una sociedad
estuviese cohesionada tenía que tener un único pensamiento.
El mundo medieval podría describirse como una elipse con dos centros: el Papado y el Imperio,
que pretendía constituirse en la continuidad del Imperio Romano; el Derecho que habían creado
los romanos en occidente se viene abajo, pero queda en Bizancio. Todo esto surge desde la
concepción de que el DI existe desde que hay un grupo organizado.
Las relaciones entre imperio y papado determinan el desarrollo del Derecho internacional en la
época. El Derecho gira sobre tres principios:
• La guerra es excepcional: la paz es la situación normal, querida por Dios, por tanto, la
guerra es injusticia, pero podría ser justificable pues pretende reparar las injusticias.
• Proyecto de institución internacional de arbitraje por tres razones: es una práctica
existente en la Iglesia; existen en las comunidades municipales europeas, y se aplica en la
sociedad feudal.
• El fundamento del tratado en la Edad Media ha evolucionado. Hasta Roma, era religiosas;
después era jurídico. La inviolabilidad del tratado deriva de la concepción religiosa; de la
moral derivada de la idea de la caballería; de la jurídica y de la feudal.
De esta pugna y amalgama de concepciones en tensión entre la unidad y la diversidad derivan los
fundamentos del Derecho internacional.

B. SI de estados cristianos:

La Edad Moderna supone la ruptura de un mínimo de homogeneidad política, bajo el binomio


Imperio-Papado. Aparecen los Estados-ciudades organizados en repúblicas, las Iglesias
particulares, a la vez que se mantiene el recuerdo de un pasado común. Por lo tanto, la Edad
Moderna nace con el Estado Nación, con el paso de la razón teológica a la razón natural y a la
razón de Estado nace el concepto de Estado y el Estado moderno. Además, se produce la ruptura
de la unidad religiosa, pues ya no son Estados católicos sino Estados cristianos, iniciándose así las
hegemonías y las nuevas relaciones entre los Estados. Estas hegemonías se sitúan sobre la base de
la igualdad soberana de los Estados, en la búsqueda del equilibrio. Se da una lucha Imperio vs
Papado en Europa.
Sucesión en el tiempo de 3 hegemonías con características muy diferentes:
-La hegemonía española va desde la coronación de Carlos V en 1530 hasta la Paz de Westfalia en
1648. El rey dejará de pensar en el estado humanista tras la división de la fe, pues fue una lanza
contra la unidad. Está la tentativa de recuperar la idea imperial de siglos pasados y España se sitúa
como potencia con imperio en ultramar y como estado confesional. Reunió un Concilio que
intentará el acuerdo religioso, dando la paz a los reinos católicos y la reunificación de la
Cristiandad, iniciando así el ocaso de la idea imperial; el Concilio de Trento terminará trazando una
alianza contra el Emperador, pues éste esperaba una negociación con católicos y protestantes, y
acabará produciendo soluciones dogmáticas que definirá posiciones en las guerras de religión y
sentará las bases de la hegemonía española. Nace la Escuela Española del Derecho Internacional, y
el Derecho de Gentes es articulado doctrinalmente por Fco Suárez y Fco de Vitoria. Se elabora “De
iure belli ac pacis” y “De mare liberum” por Grocio.
-Con la Paz de Westfalia (1648) se instaura la hegemonía francesa, pero desaparece todo matiz
confesional, y el motivo dominante ahora es el poder. El Estado borbónico aspira a conseguir un
influjo político y cultural de dimensiones europeas. Frente a él se alzan otros Estados guiados por
intereses de poder. La hegemonía francesa se destaca por el carácter defensivo y el expansivo, así
como asentada en el equilibrio de poderes. Al producirse las guerras de religión y la intervención
en la guerra de sucesión española, se produce su fin.
-Con la Guerra de Sucesión Española (1701-1713) se instaura la hegemonía inglesa, apoyada en
una política de división europea, en las dificultades europeas para insistir en una acción en
Ultramar y la prioridad concedida a la política colonial y marítima. Los Tratados de Utrech y Rastalt
instauran el equilibrio europeo. Los ingleses buscan la hegemonía a nivel mundial.
Se inicia en Inglaterra las revoluciones industriales, de las cuales surge una clase empresarial
(burguesía). Esto es fundamento del nuevo movimiento ideológico: la Ilustración, que conllevó a la
crisis de las concepciones tradicionales, y el nacimiento de la idea de nación como componente
esencial del Estado, el cual perderá su hegemonía a favor del Estado nacional (se produce la crisis
del Antiguo Régimen). Con esto se produce el final de la hegemonía inglesa.
-Este intento de reorganización del viejo orden, con su secuela en las guerras revolucionarias
napoleónicas, intentó ser frenado tras la derrota de Napoleón, en el Congreso de Viena (1814-
1815). Con este Congreso el proceso de organización responderá a una doble necesidad: la
aspiración general a la paz y al progreso de las relaciones pacíficas y seguridad europeas, así como
la necesidad de solucionar diferentes conflictos.
Con el Congreso de Viena se instaura un gobierno de las Grandes Potencias de Europa a las cuales
les compete la función dictatorial europea y la necesidad de establecer el equilibrio político
europeo, regresando al Antiguo Régimen, roto por las tropas de Napoleón. Ese equilibrio se
entiende con una ideología común, una actitud antirrevolucionaria. Sin embargo, este proyecto
mostraría su imposibilidad: las conferencias entre 1815 y 1822 mostraron su incompatibilidad
entre los intereses comunes y la razón de Estado individualmente, produciéndose una fisura
ideológica en Europa; las tres primeras potencias (Rusia, Austria y Prusia, la Santa Alianza)
insistirán en la concepción política anterior a la Revolución Francesa, recuperando la legitimidad
dinástica, equilibrio de poderes y control de los monarcas proclives a los criterios de Antiguo
Régimen, pero frente a ellas Inglaterra y Francia adoptarán una política más liberal y acorde con la
revolución de las concepciones políticas. Pese a ello, Europa sigue siendo el centro político
mundial, junto con las nuevas potencias que se han sumado, que no suponen ninguna convulsión y
participan de las mismas creencias: los Estados americanos; la unidad de una sociedad
internacional de Estados cristianos se mantiene.
C. SI estados civilizados:
Desde finales del s XVIII, se registra una expansión del sistema europeo de Estados con la
independencia de EEUU y de las colonias españolas. Sin embargo, la independencia americana
supone únicamente un mero crecimiento cuantitativo, pero no cualitativo, que se produce con una
serie de incorporaciones a la sociedad internacional (Turquía, China, Japón y Rusia):
-Turquía: gozaba ya de la personalidad jurídica que la capacitaba, pero la visión eurocéntrica que la
sociedad cristiana tenía implicaba que esa personalidad jurídica internacional fuese considerada
relativa. La Sublime Puerta se incorpora al concierto europeo, tras la desmembración del Imperio
Otomano con la intervención de Inglaterra y Rusia, con el Tratado de París de 1856; esto se hace
para cubrir sus debilidades en el Mediterráneo oriental y para que sea considerada partícipe del
derecho público europeo y sus problemas sean de interés común.
-En oriente se produjo la progresiva penetración de las potencias occidentales, así como también
se inicia la técnica de los tratados desiguales, pues es inútil la negociación o la resistencia:
a. China: Gran potencia que hasta el despegue europeo vive anclada en un sistema feudal y una
política de aislamiento, ante su manifiesta inferioridad, truncado por el comercio de la seda. Nunca
fue convertida en potencia occidental por su enorme extensión y distancia respecto a las
metrópolis, lo cual disuadía de su colonización pese a la debilidad del régimen chino, y a la
rivalidad de las potencias occidentales. Destaca el Tratado de Nankin entre China y Gran Bretaña
en 1842, desigual, pues establece puertos francos.
b. Japón: Estaba en una situación de lejanía y aislamiento, por lo que se vio obligado a una
apertura de los puertos convencionales con Occidente y a la creación de un Estado moderno,
donde el Estado y los intereses nacionales se antepondrían a todo, las prácticas occidentales
cobrarían protagonismo y se fortalecería el poder central. Se produce un rápido desarrollo
económico e industrial. Los occidentales comienzan a ver en Japón un igual. Destaca el Tratado de
Kanagwa entre EEUU y Japón en 1854, el Tratado con Francia, Rusia y Prusia en 1902. Destaca
también la derrota a Rusia entre 1904-1905.
-Rusia: la matanza en el Palacio de Invierno en 1905 provocó una serie de agitaciones en los años
posteriores. Destaca la revolución de 1917.
Congreso de Berlín de 1885: Debido a la disparidad cultural, religiosa y/o política, era necesario un
término más correcto que no fuera el de Estados cristianos; éste sería Estados civilizados. Además,
también existían os pueblos semicivilizados, los cuales tenían impuestos capitulaciones y estaban
protegidos por las potencias europeas, pero con limitaciones a su soberanía, y los pueblos
bárbaros, terra nullius susceptible de conquista y colonización previa ocupación efectiva y
notificación a terceros, sin limitaciones a la expansión europea. Además, también se organiza la
exploración y colonización africana partiendo de las costas, estableciendo libertad de navegación y
comercio, y el comienzo a la prohibición del comercio esclavista.
D. Universalización
En 1945 se firmó la Carta de San Francisco y la creación de la ONU (51 Estados en su comienzo)
tras el fracaso de la SDN. La ONU no apoya la descolonización en sus inicios, aunque poco a poco,
los Estados que la componían (las grandes potencias) fueron apoyando el proceso descolonizador
aun con los riesgos que podía tener. El mundo ya es global y todo depende de cómo nos
relacionemos. Esta sociedad internacional universal que aparece en la Carta de la ONU prohíbe la
guerra y el uso de la fuerza.
Tras la IIGM, dio comienzo la Guerra Fría, con el problema del Estrecho de Corfú; no se ha firmado
el armisticio de la IIGM cuando ya se ha dividido el mundo. El tema principal de la ONU fue este,
aunque a partir de 1960 esto cambió debido a la avalancha descolonizadora; la mayoría simple
será la afroasiática, con los elementos a tratar de la descolonización y el subdesarrollo, cambiando
por tanto la composición de la AG de la ONU. Durante la Guerra Fría, en el mundo se da la política
de bloques: el occidental, el prosoviétivo y los no alineados (1958). EEUU y la URSS son proclives a
la descolonización.
La GF termina con la caída del Telón de Acero en 1989, el muro de Berlín, comenzando el nuevo
orden internacional. Se desmiembra la URSS y los cambios consiguientes fueron la reunificación
alemana y la separación de Checoslovaquia, Yugoslavia y Eritrea. Sin embargo, comienzan otros
conflictos, como la Guerra de los Balcanes (1991-2008 con Kosovo), que no se resolvió debido a
ciertas parálisis del CG ONU.
2. ESTRUCTURA BÁSICA DE LA SOCIEDAD INTERNACIONAL Y TRANSFORMACIONES

La estructura básica de la sociedad internacional la podemos definir en cuatro aspectos:

1.UNA SOCIEDAD FINITA: heterogénea, mundial (fin de la colonización).

2. Imperiosa necesidad de superar los problemas y conflictos: es imposible exportarlos a un


entorno exterior.
3. SOCIEDAD INTERDEPENDIENTE Y GLOBALIZADA: problemas medioambientales, crisis económica,
terrorismo fundamentalista...

4.Derecho Internacional inmovilista: a veces tiende a reafirmar esquemas que se creían superados,
que permiten la desigualdad material de los sujetos de Derecho Internacional.

• SI GLOBALIZADA (CIRCUITO CERRADO)

La globalización es la mundialización desde el punto de vista de la economía, el triunfo del


neoliberalismo. La globalización de la SI supone la necesidad de que el propio sistema, ahora
universal, digiera sus propias contradicciones, que no podrán posponerse, ni disfrazarse, ni
exportarlos a un entorno exterior, sino que tendrán que ser auténticas respuestas. Estamos en una
sociedad finita, heterogénea y mundial, donde ya se ha producido el fin de la colonización, pero
que se encuentra regida por una serie de normas inalteradas, pues no se ha producido un cambio
en el reparto de los índices y centros de poder establecidos, controlados por miembros de los
viejos Estados civilizados (Derecho Internacional inmovilista: a veces se tiende a reafirmar
esquemas que se creían superados, que permiten la desigualdad material de los sujetos de
Derecho Internacional).
Esta universalización, entendida como el hecho de que ya no existen elementos extraños al
sistema,
viene acompañada de la interdependencia de todos los factores entre todos los actores del
sistema mundial. Vivimos en una sociedad interdependiente y globalizada, que implica el
condicionamiento mutuo de los factores que constituyen la vida de la relación internacional
(problemas medioambientales, crisis económica, terrorismo fundamentalista…).
• SI ESCASAMENTE DEMOCRÁTICA (DESIGUAL DISTRIBUCIÓN DEL PODER POLÍTICO)

Desde una perspectiva exclusivamente jurídica y sin paliativos, se afirma el dogma de todos los
Estados de la sociedad internacional. Esta afirmación, sin embargo, es una ficción jurídica
desmentida por el propio DI, pues existe una desigual distribución de derechos y deberes políticos
y diferentes raseros en cumplimiento de las obligaciones internacionales (universalización pero sin
democratización).

La composición del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es el reflejo de un hecho previo. Su


composición pasa de 11 a 15 miembros en 1965. Los miembros permanentes son: EEUU, URSS,
Francia, Reino Unido y China, mientras que los miembros no permanentes pasan de 6 a 10: 5 afro-
asiáticos, 2 hispanoamericanos, 2 europeos occidentales y 1 de la Europa oriental.
Ejercicio del derecho de veto: URSS-Rusia 140 ocasiones, 82 de ellas hasta 1955. EE.UU. 78
ocasiones, 33 de ellas entre 1976 y 1995. CHINA un total de 9 ocasiones. Es por esto por lo que
había tantos conflictos en el mundo: bastaba con que uno de los miembros permanentes
estableciera su derecho a veto (un voto negativo) para que no se realizara lo pensado.
La unanimidad no es esencial en todas las cuestiones, aunque sí o es en las que se refieren a las
cuestiones de paz y seguridad internacionales. En la Asamblea General, las resoluciones se
adoptan por mayoría de los Estados, pero solo tienen carácter recomendatorio, mientras que las
adoptadas por el Consejo de Seguridad, pueden ser de carácter recomendatorio u obligatorio
según si actúa por el Cap VI o el VII de la Carta, siendo el CS quien dispone de poder para elegir el
ámbito en que adopta sus resoluciones.
El principio básico de igualdad soberana de los Estados está recogido en el art 1 de la Carta de la
ONU, en la Resolución 2625 (XXV) 1970. Sin embargo, el principio de igualdad se ve alterado desde
el momento que una serie de Estados tienen el derecho de veto que otros no tienen.
En el contexto de la GF se produjo una multipolarización de la SI, con el consiguiente bloqueo del
CS hasta 1990; la capacidad de actuación de los Estados en esta época era mínima, por la actitud
permanente de bloqueo de las potencias en defensa de sus propios intereses o de los de sus
aliados internacionales. Actualmente, sustituida la URSS por una Federación Rusa, no se sabe si
estamos en una hegemonía (en el que EEUU sería la única potencia mundial) o una situación
multipolar.
Lo que sí se puede afirmar es que actualmente existen tres tipos de Estados:
1. Superpotencias: aquellos Estados que, en uno o en varios aspectos de la vida, pueden
influenciar las relaciones internacionales, beneficiándose y compartiendo sus valores (EEUU).
2. Grandes potencias: la mayoría. Los que desisten de las posiciones de confrontación de la mitad
de las décadas del siglo pasado, han asumido las posiciones directivas de las superpotencias y las
aceptan.
3. Potencias medias o regionales: caracterizadas por los integrismos nacionalistas, culpables de las
distorsiones mundiales y que rechazan las pautas de comportamiento (Corea del Norte, Cuba,
Siria…). Son Estados incontrolados y fallidos.
• SI POCO IGUALITARIA (DESIGUAL DISTRIBUCIÓN DEL PODER ECONÓMICO)

El problema principal estriba en que hoy existen unas diferencias inaceptables entre los inmesos
recursos disponibles por los habitantes de unos Estados, frente a la escasez, incluso de recursos
necesarios para satisfacer las necesidades mínimas, por parte de la población de la inmensa
mayoría de los Estados. 1/5 parte de la población mundial posee 4/5 partes de los recursos
disponibles, y de forma inversa, 4/5 partes de la población mundial vive con 1/5 de los recursos
disponibles. Se trata de un círculo vicioso de riqueza frente a otro círculo vicioso de pobreza, o, en
otros términos, de la capacidad de la riqueza para crear más riqueza, y de la capacidad de la
pobreza para crear más pobreza.
La globalización plantea algo más que serias interrogantes sobre sus posibilidades para aliviar la
situación económica mundial: los movimientos especulativos de capital, la existencia de paraísos
fiscales, la falta de democratización de los medios de comunicación, la restricción del acceso a los
medicamentos, etc.
La desigual distribución del poder político y del económico se ven incrementados por la
imposibilidad de cambio.
TRANSFORMACIONES DEL DERECHO INTERNACIONAL
A. EN LAS FUNCIONES
En sus orígenes, las funciones del DI se limitaban prácticamente a regular las relaciones externas
de sus sujetos, los Estados. El ordenamiento jurídico internacional era tremendamente sencillo en
sus funciones y escaso en sus normas, gracias a la radical división entre los aspectos externos e
internos de la soberanía.
Ahora, por el contrario, se pretende que el ordenamiento internacional atienda demandas
planteadas por realidades y entidades infra o supra estatales, se exige la elaboración de normas
que consagren los derechos y libertades fundamentales de la persona, junto al establecimiento de
instituciones cada vez más eficaces en su efectiva protección; de la misma manera se amplía la
tutela de las minorías existentes en el interior de los Estados o se amplía progresivamente el
derecho de autodeterminación de los pueblos.
B. EN LOS SUJETOS
En materia de subjetividad estatal, en todo caso, se ha producido un doble fenómeno: en primer
lugar, se ha suavizado en gran medida la ficción de la igualdad soberana de los Estados, que si
bien queda como propósito o aspiración constitucional internacional, es limitada por la existencia
de normas jurídicas que reconocen la privilegiada situación política de algunos Estados, y en este
sentido, parecen abocadas a mantener las situaciones de desigualdad política junto a normas que
establecen medidas de discriminación positiva para la efectiva consecución de la igualdad de todos
los Estados. En segundo lugar, la necesidad de los Estados de compartir escenario con otros sujetos
de DI ha planteado, incluso la cuestión de la existencia de una soberanía estatal amenazada, en
visión extremada, o al menos limitada por la aparición de otros sujetos de DI.

C. EN EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE LAS NORMAS


Si las normas jurídicas internacionales son el resultado final del consensus entre dos o más sujetos,
podemos encontrarnos con una pluralidad de modalidades de manifestación de dicho consensus:
así, los tratados, la costumbre, los actos de las OOII o incluso los actos unilaterales de los Estados.
Existe entre todos ellos una interacción recíproca en la medida que son formas diversas de
manifestación del consentimiento del Estado. La diferencia básica, en última instancia, es que la
prueba del consentimiento de los Estados es más asequible en el caso de los tratados o de los
actos de OOII o en los unilaterales, que en el caso de las normas consuetudinarias. Las
transformaciones en las fuentes, apuntan, sin embargo, a una pluralidad de datos. De una parte, se
ha invertido la importancia cuantitativa de las distintas formas tradicionales de expresión de la
voluntad estatal. Además, cada una de estas formas de manifestación de la voluntad de los Estados
ha experimentado cambios intrínsecos significativos.
D. EN LA APLICACIÓN DE LAS NORMAS
En el DI clásico era el propio Estado quien tenía encomendada la misión de velar por el
cumplimiento de las obligaciones internacionales. Esta afirmación sigue siendo hoy esencialmente
válida, pero ya no cubre todos los aspectos de las relaciones internacionales. El control del
cumplimiento de las obligaciones internacionales empieza a estar asumido de forma creciente por
instituciones objetivadas y al margen de la voluntad de los Estados: resulta obvio señalar que las
OOII se han constituido en mecanismo esencial de verificación y control de las obligaciones
internacionales y, en algunos casos, incluso sancionador de conductas contrarias al Derecho.

3. CONCEPTO Y FUNCIONES DEL DERECHO INTERNACIONAL

• Aproximación tentativa a qué es el DI: ordenamiento jurídico que pretende regular la


Sociedad Internacional, y las relaciones que se dan entre sus miembros para la consecución
tanto de intereses individuales como colectivos (Rodríguez Carrión)

• Derecho especial:
Es un ordenamiento de geometría variable, esto es, frente a la existencia de un conjunto
de obligaciones mínimas uniformes para todos los Estados, permite que cada uno de ellos
se vincule con mayor o menor intensidad con todos los demás para la mejor satisfacción de
intereses y necesidades.
Es un ordenamiento en búsqueda de su plenitud o inacabado. El cambio permanente en
los objetivos y, sobre todo, la progresiva atribución de funciones, conlleva ciertas notas de
provisionalidad y elaboración paulatina.
Es un ordenamiento jurídico esencialmente dispositico con un escasamente carácter
imperativo, todo lo que no está expresamente prohibido ha de estimarse básicamente
lícito.
Es un ordenamiento esencialmente no coercitivo: el DI es el resultado de la voluntad de los
sujetos que lo modelan, los Estados. Y los Estados son, o debieran ser, la expresión de la
voluntad de los seres humanos y los pueblos que lo constituyen.

• En el concepto van implícitas sus dos funciones principales: competencialista, regulación


de la convivencia entre los diferentes Estados (soberanía), a la par que de cooperación en la
consecución de objetivos y valores comunes (integración).