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Tabla de contenidos

  El origen del oráculo de Delfos


 La lucha de Apolo y la pitón de Gaya
 Las profecías de las pitonisas
 Delfos, centro de la llama eterna
 Cuando el rey Creso puso el oráculo a prueba
o La derrota de Creso frente a los persas
o Ambigüedad en las predicciones
o La profecía que salvó Atenas
  El oráculo de Delfos sobre Sócrates
 El otro dios. Dionisio y las ménades
 El final de Delfos
o    Filipo II de Macedonia y Alejandro magno
o El robo Sila 
o El robo de Nerón
o Adriano, un simpatizante de Delfos
o Juliano, otro simpatizante de Delfos
o La última pitonisa
o La pitonisa de Miguel Ángel 
 Los 147 preceptos de Delfos

 El Origen Del Oráculo De Delfos

Para entender los orígenes del oráculo de Delfos, es necesario


comprender primero cómo los griegos concebían diferentes formas de
descubrir la voluntad de los dioses.  El fuego, el vuelo de los
pájaros, las entrañas de animales; y basándose en la dirección que
tomasen las diversas formas en que se llevaba a cabo la lectura
podía aseverarse si los dioses estaban dando su consentimiento, o
si por el contrario, era una negativa. El vuelo a la derecha de un pájaro
o un relámpago que discurría del lado derecho se interpretaba como un
permiso obtenido por la divinidad. A la derecha les place, a la
izquierda no.

Alrededor del siglo XVI a.c, mil años antes de su época dorada, ya 
se vislumbraban pruebas de su origen, donde había
un santuario dedicado a la diosa Gaya muy cerca del que luego sería
el Oráculo de Delfos. Ésta diosa sin embargo sería sustituida en el
Siglo X A.C.  por dios traído por los dorios, el dios Apolo.

Cuenta la historia que Zeus lanzó dos águilas desde el extremo oriental
al occidental, que acabaron por encontrarse justo en el centro del
mundo, lo que sería el templo del Oráculo de Delphos (escrito
también así con frecuencia). En el mismo se conservaban las ánforas
oválicas y estructuras con la simbología del ónfalos, el ombligo,
representación del centro de todas las cosas.  

Antiguos historiadores ya describían que Delfos en Grecia era como el


centro del planeta. Anaximandro, en el primer mapa dibujado que se
conoce, en el 600 A.C. lo sitúa en el centro, mientras que el poeta
Píndaro añadió que además era la vía de comunicación entre el mundo
de los muertos, los humanos y el celestial de las divinidades

La Lucha De Apolo Y La Pitón De Gaya


La historia del Oráculo de Delphos cuenta cómo Apolo, deidad de las
artes, de la razón, la armonía, la curación y las purificaciones, del arco y
la lira, de la belleza y la perfección, y de las profecías, que tuvo
que luchar contra una pitón que protegía el santuario de gaya y
cómo tras vencerla, en honor a gaya puso una mujer como
sacerdotisa y la llamo pitia o pitonisa, aunque también se la conoció
como sibila.

La Pitón era quien se encargaba antes de Apolo de dar las respuestas


del oráculo, quién había sido sentenciado a morir en el parto de su
madre Latona, la cual yació con Zeus. Hera al darse cuenta de esto
castigó a Latona con dar a luz allí donde no alcanzase la luz del sol. La
Pitón, que percibió entonces que Latona tenía la semilla de Zeus en su
vientre, la persiguió con el fin de darle muerte. Pero bajo la protección
de Zeus, el viento Bóreas la llevó hasta la isla Ortigia, donde le otorgó
protección con sus olas, pudiendo al tenerla retenida allí, no contrariar
al mismo tiempo los deseos de Hera. La Pitón tras no encontrarla no le
quedo más remedio que volver al Parnaso, lugar que había habitado
desde que surgió como una criatura fruto del diluvio universal.

Amarrada a un olivo Latona dio a luz a Apolo y a Diana en la isla de


Ortigia, ahora llamada Delos tras haber sido emergida del mar por el
dios Poseidón. Vulcano les obsequió con flechas, que Apolo empleó
como medio de venganza contra la Pitón por las amenazas contra su
madre, cuatro días después de su nacimiento. Esto le ganó el
sobrenombre de Pitio; que puso sus huesos en un caldero y los colocó
en su templo, creando en su honor los juegos fúnebres Píticos.
una leyenda cuenta como un pastor llamado Coretus descubrió el
yacimiento que se dice emitía vapores de cesio, tras quedar sus
cabras atrapadas en la grieta y comprobar que tenían un
comportamiento errático y anormal. En su experimentación, aseguró
que podía ver el futuro. Muchos otros comenzaron a frecuentar la
grieta y quedar en el éxtasis narcótico de los vapores.

Las Profecías De Las Pitonisas

En sus comienzos la pitia hacia predicciones desde
un montículo hasta que se le trasladó a una cabaña de laurel, el
primero de los seis templos de Apolo, hasta el momento en que se
construyó el primer templo de piedra en el Siglo VII A.C. Entonces
el oráculo ya gozaba de fama y renombre, que atraía a todo tipo de
peregrinos de todas partes, deseosos de contar con la suerte y la
aprobación de Apolo para recibir las profecías por las que habían
recorrido tan arduo y complicado camino

En Delfos Apolo hablaba a través de las pitonisas, que a su vez bajo el


hechizo del delirio divagaban y hablaban incomprensiblemente
mientras el sacerdote que acompañaba a los peregrinos en su
recepción por la pitonisa, traducía las predicciones. Al principio
estas lecturas se transcribían en verso, debido a la naturaleza musical
del dios Apolo, pero en vista de la falta de armonía y musicalidad que se
percibían el público en general, se prefirió por la prosa para tal
cometido.
 

No queda muy claro aún quién o qué es exactamente el oráculo


por lo que pueden ser tanto las sacerdotisas,  como las profecías
misma , o el lugar en sí en que las profecías se llevaban a cabo.

Se dice de la legendaria fuente de castalia brotaba agua


profetizadora en la que se bañaban las pitias antes de hablar y
que bebían de un agua igualmente reveladora que salía en
el interior del templo de una fuente con cabeza de león. 

La via por la que andaban los peregrinos estaba llena de estatuas y


tesoros de todo el mundo y en lo alto lucía la esfinge, símbolo del
misterio de Delfos.

En Grecia Delfos también albergaba el estadio de competiciones


deportivas, los juegos Píticos que había originado Apolo en honor a la
Pitón, que solo eran superados en su grandeza por los juegos olímpicos.
También contenía al anfiteatro de Dionisio, la segunda divinidad que
tenía lugar su veneración en el templo junto a Apolo,  

considerada primera sede del teatro antiguo.


Dionisio, dios del vino, el éxtasis, la fertilidad y el teatro, sustituía a
Apolo en las épocas de invierno, tras los nueves meses en que tenía
vigencia su completa presencia profética y que coincidía con los nueves
mes de labor de las pitonisas, que al principio solo recibían visitas
el 7 de febrero, cumpleaños de Apolo, pero que después de que la
demanda se hiciese tan grande la pitonisas se vieron obligadas a
hacerlo 9 veces al año. Cabe destacar que al principio solo era una
pitonisa, y que debida al aumento frenético de las lecturas proféticas se
añadió en el siglo 3 a.C. a otras dos al templo

En la cola los habitantes de Quíos tenían prioridad, mientras que


el resto iban por sorteo y si no tocaba, tenían que esperar un mes
para probar suerte. Los que eran recibidos accedían por la rampa
mientras eran aconsejados por los sacerdotes para tener buenos
pensamientos y augurios, y  lo primero que veían en la pared del
interior era  una de las inscripciones más conocidos, un precepto
o máxima del Oráculo de Delfos , el aforismo atribuido a los siete
sabios de la antigüedad, conócete a ti mismo (nosce te ipsum)

No hay información detallada de contactos con la pitonisa salvo un


dibujo en el interior de una vasija. Se sabe que eran vírgenes,
jóvenes y muy atractivas, quizás demasiado atractivas lo que podía
resultar un problema a la larga. Se dice que una fue raptaba o se escapó
con un peregrino, y no eran pocas las insinuaciones e intentos de
violación por lo que empezó a desempeñarse por mujeres de
mediana edad, normales, aldeanas. Este aspecto era de gran
importancia ya que al ser mujeres normales, campesinas, no estaban
ligadas a ninguna aristocracia y por lo tanto eran de lo más imparciales,
sin embargo hubo algún caso de soborno, donde por ejemplo en el siglo
V A.C. se le incitó por parte de un general espartano a darle mal
presagio a un gran atleta rival, que se suicidó tras enterarse del fraude,
y causó con ello el destierro y la deshonra de la pitia. Claro que se culpo
al factor humano de la pitonisa y no a los dioses.

los peregrinos, al igual que las pitias, también se bañaban en las


aguas de castalia y seguían el ritual para ver si Apolo estaba
dispuesto a responder sus preguntas. 

Consistía en llevar una cabra al altar donde se le echaba un cubo


de agua fría sobre la cabeza. si se sacudía normal era un si. si se
quedaba quieta quería decir que no y se tenían que llevar la cabra
entonces y volver otro día con otra cabra.

La pitonisa, ya como el oráculo de delfos, mascaba laurel para


iniciar su entrada al trance y especialmente con los vapores que
emanaban bajo el trípode en que descansaba, la misma grieta
que encontró el pastor Coretus. Cuando empezaba a temblar la rama
de laurel de su mano un sacerdote acercaba a los peregrinos al oráculo,
y él formulaba las preguntas al oráculo de Delfos como intermediario,
que descifraba los delirios de la pitonisa e interpretaba para los
peregrinos las profecías

Delfos, Centro De La Llama Eterna


a principios del año 500 a.C Delfos  en Grecia se había consagrado
como centro político principal donde se reunían los griegos también
para venerar a sus dioses, tratados de paz y para cuidar de la llama
eterna. si la llama de otra ciudad se contaminaba, se apagaban todos
los fuegos del lugar y se iba a Delphos , centro del fuego, a por una
llama nueva y pura, de máxima urgencia. 

Una vez, un corredor llamado Quitos, murió tras recorrer 160 km en un


solo día desde Delphos  a Platea llevando la llama.

Cuando El Rey Creso Puso El Oráculo A Prueba

El rey Craso, rey de Lidia, la potencia más poderosa de Asia Menor, 


mandó en Siglo 6 a.C. emisarios a todos los oráculos de Grecia con
la pregunta de si conocían lo que haría 100 días mas tarde para
saber en cuál podía confiar como prueba. Solo a la pitia
de Delphos  no le sorprendió la pregunta,que le respondió:

Sé cuantos granos tiene la arena,


y cuánto mide el mar.
entiendo al mundo,
y oigo la voz del que no habla.
Azotan mis sentidos el sabor de la tortuga
y del cordero que cuece en bronce.
La derrota de Creso frente a los persas

Y Creso en efecto mató a una tortuga y a un cordero cien días


después y los sirvió en un caldero de bronce, cosa que hizo
convencido de que ningún oráculo podría jamás adivinarlo.
Impresionado con la acertada predicción del Oráculo de Delphos envió
majestuosos regalos al templo. 300 cabezas de ganado, un cuenco de
oro enorme y hasta las joyas de su mujer esperando conseguir en un
futuro predicciones más favorables.

Sin embargo, alrededor del año 550 a.C., Creso fue a Delfos a


preguntarle si le era conveniente conquistar Persia, ansioso por
conseguir expandir sus dominios. La respuesta de la pitonisa fue:

Si cruzas el río Alis,


se destruirá un gran imperio
El oráculo de Delfos le hizo pensar que tenía el visto bueno,
consiguiendo una gran derrota. Defraudado le reprochó enormemente
su profecía al oráculo, quién le dijo que no había fallado en su
premonición, y que un gran imperio había sido destruido, el
suyo. 

Ambigüedad en las predicciones

Debido a la gran ambigüedad de las predicciones, es poca la


probabilidad de que el oráculo de Delfos consiga errar en sus
lecturas, y del mismo modo, ésta ambigüedad aumentaba la
incertidumbre y exhortaba a los peregrinos a buscar en sí
mismos las respuestas sin tener que depender ciegamente de las
profecías.

La profecía que salvó Atenas

Otra predicción especialmente complicada hecha por el oráculo de


Delfos salvó a Atenas de ser destruida por los persas. En el año
480 A.C. Persia se disponía atacar Atenas con un ejército abrumador.
Desesperados los atenienses mandaron dos emisarios a recibir la
profecía de la pitonisa, que en dos sucesivas lecturas,  respondió:

 Por que estáis sentados, desdichados


id al final del mundo
el dios de la guerra de amplia cabellera
os hará caer desde un carro persa.
Levantaos, marchad rápido del santuario
y someted vuestro corazón al dolor.
Zeus que todo lo ve,
os asegura a los atenienses que la única que
no caerá será la muralla de madera aunque
os ayudará a vosotros y a vuestros hijos
Los persas fueron derrotados en el mar, cumpliendo con la profecía, y
los atenienses que la habían interpretado bien huyeron de la ciudad
salvando sus vidas, mientras que aquellos que se quedaron fueron
asesinados por los persas, que quemaron la ciudad hasta la Acrópolis.
Como regalo los atenienses enviaron a Delfos un trípode con la forma de
tres serpientes enrolladas, que fue enviado a Constantinopla en el 330
d.C. 

 El Oráculo De Delfos Sobre Sócrates


Otra historia de la filosofía griega, la más conocida del oráculo sin
lugar a dudad, fue el momento en que desveló a Sócrates como el
filósofo era más sabio del mundo 

Sócrates había elaborado todo su marco filosófico en base a la


máxima conócete a ti mismo (nosce te ipsum) inscrita en el
templo.Así , cuenta la historia  Querofonte, amigo suyo, que
preguntó al Oráculo de Delfos si había en algún lugar del planeta
alguien más sabio que Sócrates, a lo cual el oráculo contestó un
rotundo no. El quedó muy sorprendido dado que pensaba que no sabía
nada, y es precisamente ésta famosa frase de la filosofía la que más se
le adjudica:

»Yo solo se que no se nada»

En sus sucesivos diálogos con las gentes del lugar, se percató de cuán
poco sabían en relación a lo que pensaban que realmente sabían, es
decir, que no eran en absoluto conscientes de su propia ignorancia,
mientras que en su fuero interno Sócrates había adquirido total
conciencia sobre el enorme parangón de su desconocimiento, y al éste
ser consciente de su enorme ignorancia le convertía en alguien
mucho más sabio que ellos.

Para Sócrates era de vital importancia conocer cómo debía comportarse


el ser humano de la mejor manera. Para ello meditaba en la afirmación
de que conocer el bien era igual a hacerlo, porque nadie causa el mal a
sabiendas. Y hace especial hincapié en que si alguien provoca el mal es
porque no sabe que hace algo malo, por lo que es inútil castigarlo en
ese contexto. Obrar mal es tan solo fruto de la ignorancia, de tal modo
que el saber era la virtud, y el conocimiento la felicidad.

El Otro Dios. Dionisio Y Las Ménades

 Dionisio representa la otra cara del nosce te ipsum, a tráves del vino


y el éxtasis, facilitando la mística. De hecho fue Plutarco, un sacerdote
de Delfos, quien definió así la naturaleza humana según la disposición
de estas dos divinidades en el templo a lo largo del año, en tres partes
racionales correspondientes a Apolo y una mística en nombre de
Dioniso.

Las seguidoras de Dionisio se las conocía


como ménades y celebraban la resurrección del dios en el mes
de noviembre, encontrándose 14 mujeres de Atenas con otras 14
de Delfos, guiadas por un flautista en representación de Dionisio.
Bailaban en el monte parnaso, en la cueva de Coricio, la misma
que había ocupado la diosa Gaya, la diosa original de Delfos, hace
mil años, custodiada por la pitón a la que Apolo había sentenciado a
muerte.

Rendían culto a la sexualidad y la fertilidad, temas que se trataban


sin tapujos entre los griegos. Se dice que llevaban símbolos fálicos
mientras subían por las faldas del monte Parnaso, bailando, bebiendo y
haciendo sacrificios con animales salvajes que desollaban vivos y
se los comían en el momento de éxtasis, momento que simbolizaba la
máxima conexión con la naturaleza y con Dionisio.  

 
El Final De Delfos

   Filipo II de Macedonia y Alejandro magno

 La decadencia de Delfos comenzó tras la conquista por parte de


Filipo II de Macedonia y su hijo Alejandro Magno. Delfos pasó a
formar parte de un basto imperio y ya solo llegaban peregrinos con
consultas triviales al oráculo.

El robo Sila 

El general romano Sila, en el año 147 a.C. , necesitaba dinero para su


campaña que lo obtuvo desvalijando Delfos, justificando que la
música que habían escuchado en el momento de su saqueo fue Apolo
dándole la bendición para ello.

El robo de Nerón

Uno de los de los mayores saqueadores fue Nerón, quién se llevo más


de quinientas estatuas, y se le proclamó ganador de la prueba
musical en los juegos Píticos, probablemente previa amenaza a los
jueces, que nos les quedó mas remedio.

Adriano, un simpatizante de Delfos

Adriano sin embargo fue un emperador simpatizante de la


cultura griega que restauró el templo y devolvió al oráculo de
Delfos a su gloria en el año 32 d.C. Volvió a haber tres pitonisas y
Adriano les preguntó quién había sido Homero, contestándole que fue
nada más y nada menos que el nieto del legendario héroe Ulises.

Pero la vuelta a la gloria fue corta. La llegada del cristianismo


denunció los trances proféticos del oráculo de Delfos como una
especie de posesión demoníaca alrededor del Siglo II d.C.

Juliano, otro simpatizante de Delfos

El emperador Juliano el Apóstata, conocido así por ser el último


emperador en tratar de prohibir el cristianismo, intentó recuperar la
religión de los griegos, que afirmaba era la aventura del alma en
busca de dios. 

La última pitonisa

En el  año 362 d.C. envió un emisario para ver si el oráculo de Delfos
podía volver a la vida, encontrándose a una pitonisa, que dió la última
de las profecías:

Dile al emperador
que ha caído la casa
de hermosos labrados.
Apolo ya no tiene cobijo
ni hojas de laurel.
Las fuentes están en silencio.
Las voces han sido acalladas

El emperador cristiano Teodosio prohibió Delfos en el año 392 D.C. y lo


destruyó salvajemente. No quedó nada que recordara la grandeza de lo
que antes fue.

Durante siglo permaneció en el olvida enterrada por los corrimientos de


tierras hasta que cientos y cientos de años más tarde, arqueólogos
destaparon los restos bajo el pueblo de Castri, construido bajo el mismo
emplazamiento.

La pitonisa de Miguel Ángel 

Pese a todos los intentos de acabar con el oráculo de Delfos, aún quedó
el misticismo que le caracterizaba en el los corazones de unos cuantos.
Miguel Ángel fue uno de ellos, pues pintó una pitonisa en la capilla
sixtina en honor al oráculo, y en especial contraste con la marcada
presencia cristiana de la pintura, siendo su genialidad absolutamente
incuestionable.

 
Los 147 Preceptos De Delfos
 nosce te ipsum 

 
Los 147 Preceptos Délficos o Máximas Pitias eran frases sencillas
atribuidas a los Siete Sabios de la antigüedad: Tales de Mileto, Pítaco de
Mitilene, Solón de Atenas, Bías de Priene, Cleóbulo de Lindos, Periandro
de Corinto y Quilón de Esparta.

En el frontón del oráculo de Delfos resaltan los tres preceptos más


destacables, visibles a primera vista para los peregrinos que se
aproximaban:

  Por debajo, a la izquierda, ΓΝΩΘΙ ΣΑΥΤΟΝ (nosce te


ipsum; Conócete a ti mismo), mientras que a la derecha,
ΜΗΔΕΝ ΑΓΑΝ (Nada en exceso). 
 Entre ambos, inmediatamente superior, el conocido ΕΝ
ΔΕΛΦΟΙΣ Ε (o ΕΙ), sobre el que Plutarco, famoso sacerdote
de Delfos, escribió  un completo ensayo (“Sobre la E de
Delfos“) en un intento de darle interpretación a su
significado.
Tan enorme era la admiración de los griegos antiguos por
estas máximas que Píndaro, el poeta lírico (522 a. C.) consideraba a los
Siete Sabios hijos del Sol, la luz iluminadora que hace de guía al hombre
en su sendero hacia la virtud. Estos preceptos fueron acuñados más
tarde por otras culturas incluso como principios religiosos algunas veces.

Εν δέ τώ προνάω τά έν Δελφοίς γεγραμμένα, έστιν ώφελήματα


άνθρώποις.

“Las palabras escritas en el pórtico de Delfos son de utilidad para los hombres”.´

 Pausanias

                                                                           

·  Έπου θεῴ. Obedece al dios.

·  Νόμοις πείθου. Obedece a las leyes.

·  Θεούς σέβου. Respeta a a los dioses.

·  Γονείς αίδου. Respeta a tus padres.

·  Ηττώ υπέρ δικαίου. Sométete a la justicia.

·  Γνῶθι μαθών. Aprende a aprender.

·  Ακούσας νόει. Reflexiona sobre lo que hayas escuchado.

· Γνῶθι σαυτόν (nosce te ipsum). Conócete a ti mismo.

·  Εστίαν τίμα. Honra tu casa.

·  Άρχε σεαυτού. Manda de ti mismo.

· Φίλους βοήθει. Ayuda a tus amigos.

·  Θυμοῦ κράτει. Domina tu carácter.

·  Όρκῶ μη χρω. No te sirvas de los juramentos.

·  Φιλίαν αγάπα. Ama la amistad.

·  Παιδείας αντέχου. Persevera en tu educación.


·   Σοφίαν ζήτει. Busca la sabiduría.

·   Ψέγε μηδένα. No censures.

·  Επαίνει αρετήν. Ensalza la virtud.

·  Πράττε δίκαια. Actúa de modo justo.

·  Φίλοις ευνόει. Sé benévolo con tus amigos.

·  Εχθρούς αμύνου. Aparta a tus enemigos.

·  Ευγένειαν άσκει. Ejercita la nobleza.

·   Κακίας απέχου. Aléjate del mal.

·  Εύφημος ίσθι. Aprende a ser bienhablado.

·   Άκουε πάντα. Escúchalo todo.

·   Μηδέν άγαν. Nada en demasía.

·   Χρόνου φείδου. No pierdas el tiempo.

·  Ύβριν μίσει. Aborrece la arrogancia.

·  Ικέτας αίδου. Respeta a los suplicantes.

·   Υιούς παίδευε. Educa a tus hijos.

·   Έχων χαρίζου. Sé generoso cuando tengas.

·   Δόλον φοβού. Cuídate del engaño.

· Ευλόγει πάντας. Háblale bien a todos.

·  Φιλόσοφος γίνου. Hazte amante del saber.

·   Όσια κρίνε. Estima lo sagrado.

·  Γνους πράττε. Obra de acuerdo con tu conciencia.

·   Φόνου απέχου. No mates.

·  Σοφοίς χρω. Ten trato con los sabios.


·  Ήθος δοκίμαζε. Examina tu carácter.

·  Υφορώ μηδένα. No mires a nadie con desconfianza.

·   Τέχνῃ χρω. Haz uso del arte.

·  Ευεργεσίας τίμα. Honra la buena conducta.

·   Φθόνει μηδενί. No envidies a nadie.

·  Ελπίδα αίνει. Alaba la esperanza.

·  Διαβολήν μίσει. Aborrece la calumnia.

·  Δικαίως κτω. Obtén las cosas justamente.

·  Αγαθούς τίμα. Honra a los buenos.

·  Αισχύνην σέβου. Ten sentimientos de pudor.

·  Ευτυχίαν εύχου. Desea la felicidad.

·  Εργάσου κτητά. Trabaja por lo que es digno de ser adquirido.

·  Έριν μίσει. Odia la discordia.

·  Όνειδος έχθαιρε. Aborrece la injuria.

·  Λέγε ειδώς. Habla cuando sepas.

·  Βίας μη έχου. Renuncia a la violencia.

·  Φιλοφρόνει πάσιν. Muestra benevolencia con todo el mundo.

·   Γλώττης άρχε. Domina tu lengua.

·  Σεαυτόν ευ ποίει. Hazte el bien a ti mismo.

·  Ευπροσήγορος γίνου. Sé amable con todos.

·  Αποκρίνου εν καιρῴ. Responde en el momento oportuno.

·  Πόνει μετά δικαίου. Esfuérzate más allá de lo necesario.

·  Πράττε αμετανοήτως. Actúa sin arrepentimiento.


·  Αμαρτάνων μετανόει. Arrepiéntete cuando te equivoques.

·  Οφθαλμού κράτει. Domina tu mirada.

·   Βουλεύου χρήσιμα. Piensa en lo útil.

·   Φιλίαν φύλασσε. Conserva la amistad.

·   Ευγνώμων γίνου. Sé agradecido.

·  Ομόνοιαν δίωκε. Busca la concordia.

·  Άρρητα μη λέγε. No digas lo indecible.

·  Έχθρας διάλυει. Aniquila el odio.

·  Γήρας προσδέχου. Acepta la vejez.

·  Επί ρώμη μη καυχώ. No alardees de tu fuerza.

·  Ευφημίαν άσκει. Ejercita una buena reputación.

·  Απέχθειαν φεύγε. Evita el resentimiento.

·  Πλούτει δικαίως. Enriquécete de manera honrada.

·  Κακίαν μίσει. Aborrece el mal.

·   Μανθάνων μη κάμνε. No te canses de aprender.

· Ους τρέφεις αγάπα. Ama a quienes te alimentan.

·  Απόντι μη μάχου. No combatas contra aquel que está ausente.

·  Πρεσβύτερον σέβου. Respeta al anciano.

·  Νεώτερον δίδασκε. Enseña a los más jóvenes.

·   Πλούτω απόστει. Distánciate de la riqueza.

·   Σεαυτόν αιδού. Respétate a ti mismo.

·  Μη άρχε υβρίζων. No seas dominado por la arrogancia.

·  Προγόνους στεφάνου. Corona a tus antepasados.


·  Θνήσκε υπέρ πατρίδος. Muere por tu patria.

·   Επί νεκρώ μη γέλα. No te burles de los muertos.

·  Ατυχούντι συνάχθου. Siente compasión por los desgraciados.

·  Τύχῃ μη πίστευε. No confíes en la suerte.

·  Τελεύτα άλυπος. Muere exento de sufrimiento.

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