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totivación escolar

y sus efectos en el aprendizaje

Conceptúalización y aproximaciones
ai estudio de la motivación
Factores que determinan la motivación
por aprender y el papel del profesor
• Metas, atribuciones y procesos
motivacionales en los alumnos
- Emociones, motivación y aprendizaje
Manejo docente de la motivación escolar:
mensajes, principios de enseñanza y estrategias
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

Q3nOrámÍC3 En es*e ca P^ u '° se revisarán algunos aspectos relacionados con el significado de la motivación
HP! f*3DíttJÍQ escolar ' la cua ' constituye uno de los factores psicoeducativos que más influyen en el aprendi-
:
" "" zaje. Debido a la imposibilidad de dar un tratamiento exhaustivo del tema, fueron seleccionados
elementos conceptuales, resultados de investigación y principios de enseñanza que se consideraron de utilidad para la
explicación e intervención en el contexto del aula.
A causa de la complejidad de los procesos asociados con la motivación escolar, consideramos que ésta no se restrin-
ge a ía aplicación de una técnica o método de enseñanza en particular. Por el contrario, la motivación escolar conlleva
una complicada interrelación de diversos componentes cagnitivos. afectivos, sociales y académicos que tienen que ver
tanto con las actuaciones de los alumnos como con las de sus profesores. De igual forma, es un hecho que la motivación
estará presente en todo acto de aprendizaje y en todo procedimiento pedagógico, ya sea de manera explícita o implícita,
y sólo podrá interpretarse a través del análisis de las incidencias y características propias de los actores y comunidades
educativas implicadas.
Como se mencionó en el capítulo anterior, el logro del aprendizaje significativo está condicionado no sólo por factores
de orden intelectual, sino que requiere como condición básica y necesaria una disposición, deseo o voluntad por aprender.
sin la cual todo tipo de ayuda pedagógica estará condenada al fracaso, Asimismo, hay que reconocer que la motivación
actúa como un determinante de la acción, de ahí la importancia de fomentar la consolidación de sistemas de autorregu-
lación de esta en el alumno. Por el lo resultará primordial promover la autonomía, el manejo de las emociones, la toma de
decisiones y la responsabilidad ante los aprendizajes, entre otras cuestiones.
A lo largo de este capítulo, veremos que los procesos motivacionales se relacionan con e inf luyen en la forma de pensar
del alumno, las metas que establece, el esfuerzo y persistencia que manifiesta, las estrategias de estudio que emplea y, en
un sentido amplio, con el tipo de consecuencias asociadas al aprendizaje resultante. Por esta razón Alonso Tapia (1991:11)
afirma que querer aprender y saber pensar son las "condiciones personales básicas que permiten la adquisición de nue-
vos conocimientos y la aplicación de lo aprendido de forma efectiva cuando se necesita". Sin embargo, el papel de las
funciones cognitivas y de los procesos de aprendizaje en el plano intelectual no son los únicos aspectos a considerar
para entender e intervenir en los procesos moíivacionales de los estudiantes. Huertas (2006) propone que no hay que
olvidar el carácter energético y puramente afectivo de la motivación, así como tampoco el origen social de los procesos
motivacionales exclusivos de los humanos.
Constantemente escuchamos que: "a los alumnos ahora ya no les interesa la escuela", "mis estudiantes no llegan
motivados para trabajar", "no puedo lograr que atiendan", "si no va la amenaza de reprobar por delante, de plano no hacer
nada", "sólo les interesa el relajo". Esto nos hace tomar conciencia de que motivar a los estudiantes a aprender es una
de las labores que los educadores perciben como muy ardua e incluso fuera de su injerencia. Sin embargo, la condición de
estar motivado o no por^prender significativamente no sólo depende de la voluntad de los alumnos. Como veremos más
adelante, de acuerdo con la lógica adoptada en este Nbro, el análisis de los sistemas moíivacionales parte de asumir que
tienen un carácter complejo y mu Indeterminado, por lo que hay que explorar los contextos en que ocurren, las interac-
ciones entre los actores y las prácticas educativas que propician. El profesor juega un papel clave en la motivación por
el aprendizaje, por lo que es indispensable hacerlo tomar conciencia de ello y apoyarlo en el manejo de los aspectos que
definen el contexto motivacional de la actividad del alumno. Un postulado central es que la motivación se hace presente
en el aula mediante muy diversos aspectos, entre ellos: el lenguaje y los patrones de interacción entre profesor y alumnos,
la organización de las actividades académicas, el manejo de los contenidos y tareas, ios recursos y apoyos didácticos, las
recompensas y la forma de evaluar.
Existe una serie de mitos o visiones sesgadas alrededor de lo que es la motivación escolar. En este capítulo, intenta-
remos que el lector los revise y pueda darles los matices debidos a través de un análisis crítico, a la luz del contexto de
su práctica educativa y de los planteamientos de los autores revisados (vea el cuadro 3.1).

Cuadro 3.1 Mitos alrededor de la motivación escolar.


,—-
La motivación escolar es un proceso exclusivamente endógeno, iníra personal, donde intervienen poco los
factores interpersonales o sociales.

La disposición favorable para el aprendizaje es inherente a la personalidad del alumno y está determinada par
su ambiente familiar o contexto socioeconómico de procedencia.

- La motivación escolar es un proceso básicamente afectivo ("me gusta" o "no me gusta" estudiar).

continúa...
continuación

fe La motivación es un proceso que se origina al inicio de una actividad o tarea de aprendizaje (^ns especie de
interruptor de luz que una vez encendido permanece así hasta el final).

^ Para motivar a los alumnos sólo se requiere comenzar con algún tipo de dinámica o juego grupal que sea
atractivo para ellos.

> Para motivar a los alumnos lo más importante es disponer de un buen sistema de -econpensas o premios en
función de sus ¡ogros.

Los buenos alumnos están motivados por el aprendizaje en sí mismo, los malos estudiantes, por las recom-
pensas externas que puedan obtener o por los castigos que puedan evitar.

• Los profesores no son responsables de la motivación de sus alumnos.

Es poco probable que se llegue a mejorar la motivación por aprender en alumnos con una historia de fracase
escolar, con algún tipo de discapacidad, o con aquellos que se muestran apáticos o ansiosos.

de la motivación
El término motivación se deriva del \erbo larino moveré, que significa "moverse", "pone¡ en
movimiento" o "estar listo para la acción". Para .Vloorc (2001: 222') la momación implica "im-
pulsos o fuerzas que nos dan energía y nos dirigen a actuar de la manera en que lo hacemos".
Según Wooliolk (1996: 3 30). ''la motivación es un estado inienio que acth a. dirige y mantiene lo
Conducta". De acuerdo con Brophv (1998: 3), motivación es un consn-uclo teórico que se emplea
r.oy en día para explicar la iniciación, dirección, intensidad y persistencia del comportamiento.
ji pee i al mente de aquel orientado hacia metas específicas. Así, un momo e- un elemento de
,'jnciencia que entra en la determinación de un acto \olili\o: es lo que induce a tina persona a
;\ ar a la práctica una acción.
Huertas (2006) destaca que la motivación es un proceso psicológico (implica componentes
:ognitivos y afectivo-e moción ales) que determina la planificación \ actuación del sujeto, al inis-
"10 tiempo que tiene al aún grado de voluntariedad \ se dirige hacia un propósito personal nías
" menos internalizado. La motivación como proceso netamente humano está regulada por tres
dimensiones o coordenadas:
* Aproximación-evifación: existen deseos y gustos apetecibles, pero también cuestiones
que se desea evitar. En el terreno educativo, el miedo al fracaso \ la búsqueda del éxito
consisten en los dos polos de un continuo de motivación hacia el logro.
*• I}itrínseca(autorregulada)-extrínseca(regulada externamente!: permite entender que una
acción puede surgir lanío de intereses v necesidades personales, como de las demandas
:le ia situación en que nos encontramos o por tactores impuestos por otros.
* Prolundo(impti'cito)-superftcial(autoa.tribiiido): en el caso de los esquemas motivacio-
nales profundos o implícitos, se trata de aquellos que predisponen hacia metas e inter-
pretaciones generales y básicas; son el resultado de la mtemalización cíe las funciones
v valores dominantes que rodean a la persona. Por su parte, el ni\el más superficial de
este continuo hace reterencia a esquemas de acciones relativas a metas más concretas,
determinadas por situaciones estándar (por ejemplo, estudiar para un examen concreto
o realizar un determinado trabajo escolar). En este último caso, se requiere un uso rnái
consciente de motivos, expectativas v atribuciones,
Aunado a lo anterior, se puede reconocer una serie de rasgos distinlñas en los fenómenos
—'Otivacionales: su carácter activo y voluntario; su persistencia en el tiempo \ su adaptación a
i i circunstancias: la búsqueda de un estado de mayor adaptación v equilibrio; la participación
;estacada de componentes alectivo-emoctonales. Finalmente, como va se ha insistido antes, se
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

dice que una acción eslá motivada en la medida en que se dirige a una meta o propósito (por
ejemplo, saber más acerca de algo, aprobar un curso, recibir aprobación de los pares, evitar el
retiro de privilegios de parte de padres o profesores, etcétera).
La explicación sobre qué es ¡o que da energía y dirección al comportamiento resulta compleja
y ha sido estudiada desde diferentes teorías psicológicas que analizan los aspectos motivaciona-
les del comportamiento humano. Entre las que más han repercutido en el campo educativo se
encuentran el conducüsmo, el humanismo, el cognoscitivismo y el enfoque socioculturaí (vea
la íigirra 3.1).
El enfoque conductista explica la motivación en términos de conducta aprendida, impulso
y refuerzo. Así, el papel central en el establecimiento de la motivación por aprender, lo tienen
los estímulos externos y el reforzamicnlo, por !o que se afirma que a los individuos puede moti-
várseles básicamente mediante castigos y recompensas o incentivos (por ejemplo, los sistemas-
motivacionales de incentivos de puntos o fichas inspirados en las ideas de B. E Skinner que han
tenido amplia difusión en los contextos escolares y organ i racional es). No se habla de motivo
porque a este constructo subyace la idea de un estado subjetivo, sino que se habla de impulso
(drlve), debido a que se afirma que la dcprivación genera en el sujeto cierta actividad y tendencia
al cambio conductual. Sin embargo, conceptos como impulso, incentivo y hábilo no alcanzan
a explicar la variabilidad y complejidad de la acción humana. El ser humano interpreta, asig-
na distintos significados a una acción particular, contempla una serie de procesos conscientes
(expectativas, toma de decisiones) que delimitan la dirección de sus acciones. Huertas (2006)
plantea un ejemplo que aclara las limitaciones de esta teoría motivacional: supongamos que un
examen escolar tiene el mismo valor de incentivo externo y de impulso (necesidad de aprobar
el examen) pero no todos los alumnos demuestran los mismos tipos de actividad e incluso no
comparten las mismas metas. Es decir, desde esta mirada no se pueden explicar las creencias y
valores que añaden estimación a determinadas acciones y metas, como tampoco se puede enten-
der la interpretación que dan los sujetos a las demandas de la situación que enfrentan.
Para la visión kttmanísta el énfasis está puesto en la persona total, en sus necesidades de liber-
tad, autoestima, sentido de competencia, capacidad de elección y autodeterminación, por lo que
sus motivos centrales se orientan por la búsqueda de la autorrealización personal (por ejemplo, la
jerarquía de necesidades humanas de A, Maslovv, la teoría de la motivación de logro de Atkinson,
la concepción de aprendizaje significativo de C. Rogere), A este enfoque subyace la idea de que en las
personas existe un impulso hacia el desarrollo, existiendo una jerarquía de necesidades que va de
las básicas <-? de déficit (fisiológicas y de seguridad) hasta las superiores o de desarrollo personal
(estima, relaciones afectivas, lo^ro, estéticas, de conocimiento, autorrealización). Se habla de la
existencia de dos necesidades que se traducen en lo que motiva a las peleonas: la necesidad de ser
posi ti van lente estimado por los demás y la de furmarse un juicio positivo de sí mismo. A manera
de ilustración, en la visión rogeriana de aprendizaje significativo, destaca la idea de que el profesor
es un facilitador del aprendizaje, es quien debe crear un clima de aceptación en el grupo y asumir
una perspectiva no-directiva en el marco de un enfoque centrado en el alumno como persona. El
respeto a la individualidad, la comprensión y aceptación de la persona, resultan en esle caso más
importantes que cualquier técnica didáctica.
Los enloques cognitivos de la motivación explican esta en términos de una búsqueda activa
de significado, sentido y satisfacción respecto a lo que se hace, planteando que las personas
están guiadas fuertemente por las metas que establecen, así como por sus repi^esenlaciones in-
ternas, creencias, atribuciones y expectativas (como ejemplos del enfoque, destacan la teoría de
ia atribución de Weiner, la explicación sobre la desesperanza aprendida que aporta Seligman,
los estudios acerca de las llamadas profecías de aulocumplimiento de Rosenthal y Jaeobson,
o el modelo TARCETT (del inglés: blanco, objetivo) de Ames para fomentar la motivación median-
te el aprendizaje autorrcgulado). Estas teorías han aportado una distinción importante entre
los ¡actores molivacionales relacionados con la persona y los relativos al entorno o contexto,
destacando el papel de las representaciones, la posibilidad de establecer metas y planes, así
como la importancia del autoconceplo y del lugar de control (interno o extemo) de los proce-
sos motivacionales. También hay desarrollos recientes desde la mirada cognitiva respecto a la
Conceptualización y aproximaciones al estudio de la motivación

enfoque enfoque enfoque

1
'COGNOSC1TIVISTA :
^ 'Ü?

enfatiza

/' Papel activo del/\


£'/' Internalízación
Necesidades de . \ aprendiz en el inicio A.
-••í'Tos del entorno •-, / de sistemas
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^-expectativas, metas \t Mediación \
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recompensas,
autorregulación y patrones y sistemas /
icen ti vos y castigos
diseño instrucciona •' motivacionales ../

3.1 Algunos enfoques teóricos que explican la motivación escolar.

.r.:errelación entre las estrategias y enfoques de aprendizaje asumidos por los alumnos eon los
¿spectos motivacional-afectivos y volitivos (vea más adelante Val]e y cois., 2003).
La perspectiva socí'ocw/íHraí inspirada en los trabajos de L, Vigotsky, parte de postular el ori-
len social de los procesos motivadonales, puesto que todo tipo de motivaciones se apoyan en la
cultura a la horade ser desarrolladas por ios seres humanos (Montero y Huertas, 2006). Es decir,
ianto las motivaciones más primarias (búsqueda de alimento, apareamiento) como las más so-
ciales (poder, afiliación, logro) son claramente diferentes a las de otras especies, debido a que se
aprenden y modelan en torno a una serie de procesos e instituciones sociales que son propias de
:;n determinado contexto histórieo-ouliural. En la tónica del proceso de doble formación de Jos
orocesos psicológicos que se ha explicado en el segundo capítulo de este libro, se afirma que ocu-
rre un proceso de intenialización de la motivación, en la que el individuo hace suyas unas necesi-
dades previamente asumidas por su comunidad de referencia. Ei momento clave ocurre cuando
-e transita de la regulación externa mediada por otros a la autorregulación que consiste en la
inlernalización y recreación de los sistemas motivación a íes. Puesto que en este enfoque se desta-
ca la importancia de la mediación instrumental y semiótica, se postula que la internalización del
lenguaje (por ejemplo, en la forma de habla privada) se convierte en un vehículo de transmisión
de la motivación humana. En este sentido, las interacciones con los otros y la acción tutorial de
los agentes educativos resultan componentes indispensables para explicar la internalización
de la motivación por aprender.
3 La motivación escoíar y sus efectos en el aprendizaje

Un conslructo impórtame, con claras implicaciones para la visión sccioculíural de la motiva-


ción, es el de agencia. Al respecto, la perspectiva sociocultural de la cognición situada considera
que una educación de calidad será la que provea apoyos al alumno o lo faculte para convenirse en
una persona eada vez más inteligente y autónoma respecto de la dirección de su vida y de su com-
promiso de actuación en la sociedad en que vive. En buena medida, uno de los Tines de la educación
más relevantes estriba en el desarrollo de la agencia (agency). Por "agencia" se entiende "el estilo
personal, la autoconfianza y el autocontrol que permiten al individuo aeluar tanto de una manera
socialmcnie aceptable como personalmenlc significativa" (Siz.er, 1973, en Posner, 2004: 99). Es así
que desde una perspectiva sociocultural, al hablar de la agencia de los alumnos nos referimos a su
capacidad para seleccionar y recrear un conjunto de recursos culturales a los que tienen acceso,
para utilizarlos de manera creativa en sus inlcracciones cotidianas en el seno de la comunidad de
práctica escolar. Es decir, este concepto hace referencia a una diversidad de acciones mediadas
y formas de participación social que son fomentadas o permitidas en su contexto o comunidad
educativa de pertenencia (Wertsch, 1995 en Díaz Barriga, 2006).
Sin descartar el papel que pueden tener las recompensas externas o la búsqueda de la apro-
bación de los demás, tanto en el enfoque humanista como en el enfoque cognitivo se considera
a las personas como activas y curiosas, capaces de trabajar arduamente porque disfrutan el tra-
bajo, desean comprender, resolver problemas o sentirse exitosas y competentes; por ello, dichos
enfoques anteponen la motivación intrínseca a la extrínseca. En el caso de la visión sociocultural,
también destaca el papel de la organización social en el aula que conduce a motivos ligados a
la promoción de la autonomía del alumno, la asunción de responsabilidad personal-social y la
aceión voluntaria.
Aun cuando los constructos y encuadres de estas tres perspectivas sean diferentes, en buena
medida en ellas se reconoce que una tendencia o motivo central para el ser humano es el de conver-
tirse en un agente causal que propone, dirige y controla sus propias acciones. Es así que conceptos
como agencia, autodeterminación, causalidad personal, volición, entre oíros, cobran sentido en las
teorías motivación a les contemporáneas.
Existe una distinción ya clásica en el campo del estudio de los procesos motivacionales entre
motivación instrínseca y motivación extrínseca. Se ha definido la motivación intrínseca como
una tendencia a procurar los motivos o intereses personales y ejercer las capacidades propias,
y al hacerlo, buscar y conquistar desafíos, resolver problemas, obtener una satisfacción o logro
personal, por lo que el individuo no necesita de castigos ni incentivos externos para trabajar,
porque la actividad le resulta recompensante o atractiva en sí misma. Por su parle, la motivación
extrínseca se relaciona con el interés que nos despierta el beneficio o recompensa externa que
vamos a obtener al realizar una actividad, por ejemplo, una calificación aprobatoria, evitar la
reprimenda de los padres, obtener dinero a cambio, complacer al profesor, etcétera,
Esta distinción suele ser de utilidad para explicar los motivos o metas que priorízan las perso-
nas, oparaidentificar.su patrón moLivacional; sin embargo, ha recibido críticas pues suele llevar a
plantear una motivación en "blanco y negro" sin los debidos matices. Por otro lado, Woolfolk (1996)
considera que es imposible saber si el comportamiento de un alumno está motivado intrínseca
o extrínsecamente con sólo observarlo, puesto que hay que conocer las ra/ones del alumno para
actuar, es decir, se requiere ubicar la causa dentro o fuera de la persona (locus de causalidad).
Una crítica importante que puede hacerse a la institución escolar y a la cultura de la eva-
luación que privilegia es que ésta se asemeja a los modelos condueüstas de manipulación del
comportamiento mediante sislemas de recompensas y castigos donde se consideran muy poco
las intenciones, pensamientos, valores, esfuerzo y dedicación o incluso las diferencias entre los
alumnos en leoninos de sus intereses y talentos. De acuerdo con Brophy (1998), estose eviden-
cia en la forma de otorgar calificaciones y premiar o castigar el desempeño de los alumnos, por
ejemplo, en los cuadros de honor y las ceremonias de premiación, e incluso en los códigos de
conducta y disciplina habituales. Los resultados negativos que dependen de esta visión son que
se fomenta ante todo una motivación extrínseca en relación con el estudio y un comportamiento
heterónomo respecto a la disciplina escolar; los alumnos responden por temor a la sanción, al
castigo y a la reprobación, no porque exista un compromiso de conciencia o un deseo o valor
intrínseco por el trabajo escolar.
Factores que determinan la motivación por aprender y papel del profesor

"a Factores que determinan la motivación por aprender


y papel del profesor
En el plano pedagógico motivación significa proporcionar o fomentar motivos, es decir, estimu-
lar la voluntad de aprender. En el contexto escolar, la motivación del estudiante permite explicar
la medida en que los alumnos invierten su atención y esfuerzo en determinados asuntos, que
pueden ser o no los que desean sus profesores; pero que en todo caso, se relacionan con sus ex-
periencias subjetivas, su disposición y razones para involucrarse o no hacerlo, en las actividades
académicas.
Desde el punto de vista de diversos auíores y enfoques vinculados principalmente con las
perspectivas cognitiva y humanista, el papel del docente en el ámbito de la motivación se cen-
trará en inducir motivos en sus alumnos en lo que respecta a sus aprendizajes y comportamien-
tos, para aplicarlos de manera voluntaria a los trabajos de clase, dando significado a las tareas
escolares y proveyéndolas de un fin determinado, de manera tal que los alumnos desarTollen un
verdadero gusto por la actividad escolar y comprendan su utilidad personal y social. Esto es lo
que se denomina motivación por el apre.ndi2.aje.
El manejo de la motivación por el aprendizaje en contextos escolares supone que el docente
y sus estudiantes comprendan que existe interdependencia entre los siguientes factores:
al Las características y demandas de la tarca o actividad escolar.
b) Las metas o propósitos que se establecen para tal actividad.
c) El fin que se busea con su realización.
d) Las actividades que despliegan los participantes, su sentido y significado.
Por lo anterior puede decirse que son tres los propósitos perseguidos mediante el manejo de
la motivación escolar:
> Despertar el interés en el alumno y dirigir su atención.
*• Estimular el deseo de aprender que conduce al esfuerzo y la constancia.
>• Dirigir estos intereses y esfuerzos hacia el logro de fines apropiados y a la realización
de propósitos definidos.

El papel de ía motivación en el logro del aprendizaje significativo se relaciona con la necesidad


de fomentar en el alumno el interés y el esfuerzo necesarios, y la labor del profesor consiste en
ofrecer la dirección y la guía pertinentes en cada situación.

Sería ideal que la atención, el esfuerzo y el pensamiento de los alumnos estuvieran guiados
por el deseo de comprender, elaborar e integrar significalivamente los contenidos de aprendiza-
je. Es decir, que los alumnos se orientaran claramente por una motivación intrínseca; pero un
profesor experimentado sabe que esto no siempre ni exclusivamente es así. Ya anticipamos que,
en gran medida, en las instituciones educativas hoy en día la orientación de los alumnos está
determinada por su temor a reprobar o por la búsqueda de una aceptación persona), lo cual es
una realidad no sólo por que el alumno así lo haya elegido, sino por que lo ha aprendido en el
contexto de las prácticas y valores que se fomentan en la escuela.
De esta manera, la motivación para el aprendizaje es un fenómeno muy complejo, condicio-
nado por aspectos como los siguientes:
> El tipo de metas que se propone el alumno en relación con su aprendizaje o desempeño
escolar, y su relación con las nietas que los profesores y la cultura escolar fomentan.
> La posibilidad real del alumno para conseguir las metas académicas que se propone
y la perspectiva asumida al estudiar.
>• Que el alumno sepa cómo actuar o qué proceso de aprendizaje seguir (cómo pensar y
actuar), para afrontar con éxito las tareas y problemas que se le presenten.
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

*• Los conocimientos e ideas previas que el alumno posee de los contenidos curriculares
por aprender, de su significado y utilidad, así como de las estrategias de aprendizaje
que debe emplear.
> Las creencias y expectativas tanto de los alumnos como de sus profesores acerca de
sus capacidades y desempeño, así como el tipo de factores a los que atribuyen su éxito
y fracaso escolar.
* Ei contexto que define la situación misma de enseñanza, en particular los mensajes
que recibe el alumno por parte del profesor y de sus compañeros, la organización de
la actividad escolar y las formas de evaluación del aprendizaje.
^ Los comportañílenlos y valores que el profesor modela en los alumnos, los cuales
pueden facilitar o inhibir el interés de estos por el aprendizaje.
*• El ambiente o clima moüvacional que priva en el aula y el empleo de una serie de prin-
cipios motivacionales que el docente utiliza en el diseño v la conducción del proceso de
enseñanza-aprendizaje (vea la sección "La voz del experto").
Ya en el primer capítulo se comentó que las expectativas del profesor acerca del alumno pue-
den influir en cierta medida en el nivel de logro académico del estudiante; pero también pueden
influir en la motivación y en la auloestima de éste. Quién no ha escuchado a los docentes decir
expresiones como las siguientes: "Viene de una familia desintegrada, va a ser difícil que tenga
interés en estudiar"; "Este chico es pobre y su familia es inculta. Yo no tengo la culpa, por eso
reprueba"; "Toño es hiperacüvo; no puede aprender"; "Lucía es muy ansiosa e insegura, cómo va
a poder exponer oralmente el lema", etcétera. Aun cuando dichas observaciones y "diagnósticos"
puedan ser en cierta forma realistas, siempre lo serán de manera parcial. Por otro lado, el profe-
sor no siempre podrá intervenir y menos solucionar tales problemas sí se parte de concepciones
como las anteriores, que niegan la posibilidad de cambio o mejora como resultado de la acción
del docente en el escenario escolar.
No obstante, sí hay una serie de factores concretos y modificables que contribuyen a la
motivación de los alumnos por el aprendizaje y que los profesores pueden manejar mediante
sus actuaciones y mensajes. Dichos factores, susceptibles de intervención y mejora de parte del
profesor, se refieren, al nivel de involucramiento de los alumnos en tas tareas académicas, al tono
afectivo de la situación pedagógica, a los sentimientos de éxito e interés, así como a las sensacio-
nes de influencia y afiliación al grupo que manifiestan los estudiantes (Arends, 1994).
De esta forma, la motivación escolar se encuentra ligada de manera estrecha al ambiente de
aprendizaje imperante en el aula (sus propiedades, procesos, estructuras y clima). Resaltaríamos
en especial el denominado clima del aula, que se relaciona con la atmósfera o elhos¡ de aquélla
(Arends, 1994). Desde esta perspectiva, la interacción entre las necesidades individuales y las
condiciones socioambientales deí salón son factores clave para explicar la motivación para el
aprendizaje.

. Carácter distintivo de un grupo humano.

El profesor y la motivación de sus alumnos organizar las actividades —de forma individual, cooperati-
El establecimiento de un contexto de aprendizaje que fo- va o competitiva—; qué y cómo evaluar; cómo comunicar
mente una motivación favorable para el estudio depende a los alumnos los resultados de las evaluaciones; qué uso
en gran medida de las acciones del profesor. En opinión de hacer de la información recogida" (1991: 12).
Jesús Alonso, "él es quien decide qué Información presen- Por ello el docente ejerce una influencia decisiva en lo
tar, cuándo y corno hacerlo; qué objetivos proponer; qué que los alumnos quieran saber y sepan pensar, así como
actividades planificar; qué mensajes dar a los alumnos, en la posibilidad de conformar e internalizar un sistema
antes, durante y después de las diferentes tareas; cómo motivacional propicio para el aprendizaje.
Factores que determinan la motivación por aprender y papel del profesor

De acuerdo con David Ausubel para que el aprendizaje sea significativo, la motivación debe
provenir de la tarea misma. De esta manera, la motivación es tanto un efecto como una causa
del aprendÍ7aje: "así pues, no se espere que la motivación se desarrolle antes de empeñar a un
estudiante en las actividades de aprendizaje" {Ausubel, Novak y Hanesian, 1978: 374). Es im-
portante recurrir a los intereses y motivaciones existentes en los alumnos, pero tampoco hay
que restringirse a éstos, sino adentrarlos en temas que desconoce y nuevos campos de inlerés.
Para Ausubel, el factor clave es elevar al máximo el impulso cognoscitivo despertando la curio-
sidad intelectual, para lo cual el profesor puede desarrollar materiales y plantear actividades
que atraigan la atencióny aseguren una experiencia de aprendizaje exitosa. Finalmente, habrá que
cuidar que las tareas sean apropiadas para el nivel de los alumnos y que éslos establezcan metas
realistas, pues "nada apaga tanto la motivación como el fracaso y la frustración" (Ausubel, Novak
y Hanesian, 1978).
Puede decirse que la motivación es consecuencia de la historia de aprendizaje de la persona
en contextos de interacción determinados, al igual que las causas de la desmotivación. De acuer-
do con especialistas en el tema (vea Alonso y Montero, 2001; Escaño y Gil de la Serna, 2001)
cuando se trata de alumnos desmotivados, puede apelarse a la influencia de ¡a familia como un
primer agente, pero también influyen el condicionamiento de un medio social desfavorecido
o los fracasos escolares que el estudiante arrastre en su historia personal. La desmotivación
supone la existencia de cuestiones como las bajas expectativas y atribuciones inadecuadas, la
falta de hábitos, de conocimiento y habilidades. Los sentimientos de incompetencia, ansiedad,
frustración; la í'alta de apoyo del profesor y de los compañeros también son factores coadyu-
vantes y se encuentran asociados a otro concepto que se revisará más adelante, la indefensión
o desesperanza aprendida.
El logro académico de los estudiantes sólo podrá ser explicado en función de la interacción re-
sultante entre las dimensiones cognitiva, volitiva y motivación al-afee I i va asociadas al aprendizaje
en determinados contextos educativos. Las investigaciones conducidas por el grupo que dirige A.
Valle, de la Universidad de la Coruña, han derivado en un modelo validado empíricamente con
estudiantes universitarios, el cual se representa en la figura 3.2, El lector interesado encontrará
en este modelo la integración de diversos factores que ya se han mencionado (del aprendiz, del
contexto de aprendizaje, del agente educativo, del tipo de enseñanza recibida) ordenados en
tomo a las tres dimensiones referidas.

DIMENSIÓN DIMENSIÓN DIMENSIÓN


MOTI VACIO NAL COGN1TIVA VOLITIVA
AFECTIVA

»• Concepto de
inteligencia
Orientación
> Habilidad percibida motivacional
> Atribuciones (METAS)
Autoconcepto
Desempeño previo

Conciencia de:
»• Criterios de evaluación
> Características de la tarea •
»- Estilo de enseñanza
^ Tipo de contenido currícular .-•

Figura 3.2 Motivación y dimensiones del aprendizaje, (Valíe etat., 2003.)


3 La motivación escolar y sus efectos en e! aprendizaje

A manera de síntesis de este apartado, en el cuadro 3.2 se enumeran los principales factores
que determinan la motivación por el aprendizaje.

Cuadro 3.2 Motivación y aprendizaje: factores involucrados.

> Tipo de metas que establece.


>• Perspectiva asumida ante el estudio.
> Expectativas de logro.
* Atribuciones de éxito y fracaso.
Factores relacionados con el alumno
* Estrategias de estudio, planeación y a uto moni toreo.
*• Manejo de la ansiedad.
* Autoeficacia y autoconcepto.
»• Persistencia y esfuerzo.

> Actuación pedagógica.


> Manejo iníerpersonal,
*• Mensajes y retroalimentación que da a los alumnos.
Factores relacionados con el profesor * Expectativas y representaciones.
> Organización de la clase.
* Comportamientos que modela.
*• Formas en que recompensa y sanciona a los alumnos.

»• Valores y prácticas de la comunidad educativa.


> Proyecto educativo y curricula.
Factores contextúales
*• Clima de aula e institucional.
> Influencias familiares y culturales.

> La aplicación de principios motivacionales para diseñar la en-


señanza y la evaluación.
Factores insifjcdonaies
»-Tpo de situaciones didácticas en que participan los estu-
diantes.

IH Metas, atribuciones y procesos motivacionales


en los alumnos
Es do vital importancia para el docente conocer las metas que persiguen sus alumnos cuando están
en torno al proceso educativo. Una meta es lo que un individuo se esfuerza por alcanzary se defi-
ne en términos de la discrepancia entre la situación actual (dónde estoy, lo que tengo) y la ideal
(dónde quiero estar, lo que quiero lograr). Tradicionalmente, en el campo de la motivación escolar
las metas de los alumnos se han asociado a los dos tipos clásicos de motivación antes revisados:
motivación intrínseca y motivación extrínseca. Ya se dijo que la motivación intrínseca se centra en
la tarea misma, en la satisfacción y control personal que representa enfrentarla con éxito, mientras
que la motivación extrínseca depende más bien de lo que digan o hagan los demás respecto a la
actuación del alumno, o de lo que éste obtenga como consecuencia tangible de su aprendizaje. Lo
cierto es que en el comportamiento de los alumnos se amalgaman ambos tipos de motivación, es de-
cir, coexisten motivos intrínsecos y extrínsecos aun cuando unos puedan predominar en función de
la persona o de las cÍT-cun stand as. Además, es perfectamente válido que el docente intervenga en
ambas esferas para establecer, por supuesto, un punió de equilibrio.
Así, puede afirmarse que dentro de los motivos principales que animan a los alumnos a
estudiar están aprender, alcanzar el éxito, evitar el fracaso, ser valorado por sus profesores,
padres o compañeros u obtener muy diversos tipos de recompensas. Tales motivos se discuten
a continuación.
Metas, atribuciones y procesos motivacionales en los alumnos

Uno de los propósitos centrales de ¡a formación que


reciben los niños y jóvenes en las instituciones escolares es
desarrollar el gusto, la habilidad y el hábito por el llama-
do estudio independiente o autoiniciado. En este sentido
se espera que la motivación de los alumnos se centre en
sssi
lo placentero que resulta adquirir conocimientos válidos
que les permitan explicar y actuar en el mundo en que
viven. Desde este punto de vista, la motivación intrínseca
se verá privilegiada, y lo más deseable será que el alumno se
encuentre absorto en la actividad de estudio o en deter-
minado proyecto académico por la naturaleza de la tarea
misma, se esfuerce y sea persistente, haga intentos por in-
crementar su propia competencia y actúe con autonomía,
no por obligación.
Asimismo, y en relación con la auto valor ación que hace
de su desempeño, se espera que el alumno experimente la La motivación por aprender depende de ¡actores relacionados con
llamada motivación de logro u orgullo que sigue al éxito, el alumno, el profesor, el contexto y el tipo de enseñanza reci-
bida.
en ve? del miedo al fracaso, por lo que las experiencias que
generan vergüenza y humillación obstaculizan de manera
considerable el aprendizaje y, sobre todo, merman la au-
toestima del alumno.
No obstante, la motivación extrínseca también desempeña un papel importante, y en no po-
cas ocasiones, constituye la mente principal de motivos para aprender. Es claro que los alumnos,
en particular los más pequeños, buscan experimentar la aprobación de los adultos y evitar su
rechazo, lo que condiciona en gran medida su interés por el estudio, mientras que en los adoles-
centes es más que evidente la búsqueda de la aprobación de los iguales (vea el cuadro 3,3).
Por otra parte, se ha visto que las metas relacionadas con la obtención de recompensas exter-
nas, como lograr premios o bien evitar la pérdida de objetos y privilegios, actúan determinando
el esfuerzo selectivo que el alumno imprime en su trabajo (Brophy, 1998).

Cuadro 3.3 Metas de la actividad escolar.

\ 1. Internas ai aprendiz

i
* Motivación de competencia, el "saber mas .
*• Motivación de control, el "ser autónomo".
Orientadas a la tarea o actividad
\ > Motivación intrínseca por la naturaleza de la tarea, e! genuino
g
1 "amnr al
"amor al arte"
arte"
.
"~"~ - •-
"""•' ;.
• Motivación de logro
Definidas por la auiovaloracióri: "elyo
> Miedo al fracaso.

11. Externas al aprendiz

Obtener aprobación, afecto, elogios, etcétera.


Búsqueda de la valoración soda!
• Evitar el rechazo o desaprobación de adultos y compañeros.

> Lograr premios o recompensas externas (altas calificaciones,


diplomas, dinero, regalos, privilegios personales, becas, com-
Interés por la obtención de recompensas pensaciones, etcétera).
externas > Evitar castigos o pérdidas externas (notas reprobatorias, repri-
mendas, castigos físicos, expulsión, pérdida o negación de privi-
legios, regalos, dinero, etcétera).
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

Las metas señaladas no son necesariamente excluyen tes aunque en ocasiones enfrentan a
alumnos y educadores a dilemas de dií'ícil solución. Lo que puede ser objeto de preocupación
es que los alumnos sólo consideren el valor "instrumental" de la realización de una tarea o acti-
vidad de aprendizaje, sin tomar en cuenta ¡o que en si misma les pueda aportar, situación que,
como antes vimos, la institución escolar suele fomentar de manera paradójica (apela a un deber
ser o ideal de motivación intrínseca y lo que en la práctica enseña y lómenla es la motivación
extrínseca).
Aunque es imposible establecer tipologías puras sobre los alumnos preponderank'mente
motivados por uno u otro tipo de metas (ya se admitió que por lo general coexisten y varían
incluso de unasiluación a otra), autores como Dweck y Elliut (1983) o Bropby (1998) conside-
ran que los alumnos que afrontan la realización de una larca académica estableciendo metas
de aprendizaje (llamadas también metas de dominio o metas de involucramiento con la tarea)
son diferentes de quienes establecen metas de ejecución (metas que involucran el ego o el yo),
donde la preocupación fundamental está puesta en p7-eservar sus autopercepciones positivas y su
reputación pública, de manera que e! quedar bien y/o evitar el fracaso son más relevantes que el
aprender en sí mismo. También es frecuente que los alumnos establezcan de manera prioritaria
metas de evitación al trabajo, cuando rehusan adoptar ¡osdesaiíos inherentes a la tarea y traían
de minimizar e] tiempo y el esfuerzo que le dedican.
Dweck y Elliot (1983) han encontrado que la meta que se persigue depende en gran medida
de la concepción que se tiene de la inteligencia o aptitud intelectual y de las habilidades para el
estudio que una persona domina en un momento dado. Se ha visto que los alumnos cuya meta es
aprender, conciben la inteligencia como un repertorio de conocimientos y habilidades que resul-
ta posible incrementar o perfeccionar mediante el esfuerzo. Por otro lado, aquellos estudiantes
preocupados por las consecuencias y la aceptación de los demás, consideran la inteligencia como
algo estático y predeterminado, por lo que si el individuo se esfuerza y fracasa, la conclusión
sobre su autoestima es muy negativa ("soy tonto", "no entiendo nada", "soy un fracaso", ''nunca
podré con las matemáticas"). En el cuadro 3,4 se esquematizan a grandes rasgos las diferencias
que proponen estos autores.
Nuevamente notamos aquí que uno de los supuestos centrales de los enfoques cognitivos de
la motivación es que las personas no sólo responden a situaciones externas o condiciones físicas,
también lo hacen a sus percepciones a representaciones mentales de tales situaciones. De esta
forma, la teoría de la atribución, desarrollada en los ochenta por Bemard Weiner (1992), descri-
be de qué manera las representaciones, justificaciones y excusas de los individuos influyen en
su motivación, explicando para sí los resultados que obtienen en la escuela (sus éxitos y fracasos
académicos). Esta teoría tiene como postulados principales los siguientes'
* En sus esfuerzos por encontrar sentido a su propia conducta o desempeño, los indivi-
duos están motivados por descubrir las causas subyacentes.
* Las atribuciones causales generadas durante o después de la ejecución de una tarea es
probable que afecten la motivación subsecuente en situaciones similares.
> Las atribuciones causales pueden distinguirse según sí se emplean para explicar el éxito
o el fracaso percibido por la persona.

Los principales resultados de la linea de investigación en atribuciones causales indican que eí


esfuerzo y la persistencia son mayores cuando atribuimos nuestro desempeño a causas internas
y controlables, que cuando partimos de causas externas e incontrolables.

En relación con las explicaciones que los alumnos dan cuando tienen éxito, esta teoría pro-
pone que los patrones óptimos de motivación se encuentran en una combinación de habilidad
suficiente y esfuerzo razonable. Este tipo de alumnos, cuando llegan a fracasar, pueden darse
cuenta de sus fallas, las cuales atribuyen a causas internas y controlables que pueden modificar
en un momento dado. En contraposición, se. ha encontrado que los alumnos establecen expec-
Metas, atribuciones y procesos motivacloríales en los alumnos

3,4 Diferencias motivacionales entre los sujetos que afrontan una tarea académica. (Según Dweck y EN-oi. 1983.

eia: Con et deseo de aprender Meta: Para quedar bien


" o no quedar mal

1. Percepción de la incertidum-
Reto o desafio abordable. Amenaza, reto inalcanzable.
bre inherente a la tarea
'•'.'.•/.'•v'.1. ' '• .!
_ .. . ^
2. Pregunta de partida ¿Cómo puedo hacerlo ; Podré hacerlo?
"• '"" : "
3. Centro de atención del alumno Proceso de aprendizaje. Resultados.

Fracaso personal por incompe- \


4. Interpretación de errores Natural, producen aprendizaje.
tencia.

Información que buscan Lo que saben y lo que no saben.


;•.'.••;

6. Valoración del profesor Fuente de orientación y ayuda.


.
7. Tareas preferidas ; En las que pueden aprender. En las que pueden lucirse.

Importa la percepción de su com-


• Es importante el esfuerzo a realizar
3. Creencias de los alumnos . petencia actual.
La inteligencia es cambiante.
La inteligencia es fija.

9. Autoevaluación : Criterios personales de superación. Criterios rígidos: quedar bien o mal.

10. Carácter reforzante de la meta Realización de la tarea. Propia valoración.


.-Jüi^j'.!.-!1. •• ' . ... -J

tativas conlinuas de fracaso cuando atribuyen su desempeño escolar a causas relacionadas con
una capacidad baja o a situaciones externas que salen de su control, ambas difíciles de modificar
desde su perspectiva. Por otro lado, Ja percepción que el estudiante tenga de sus éxitos y fracasos
inDuyc en su autoestima y en sus expectativas futuras. Así, un alumno que se percibe incom-
petente y que cree que sólo tiene éxito cuando la suerte u otros factores fortuitos lo permiten,
tendrá una autoestima más baja que un estudiante que considera que puede controlar su propio
aprendizaje, que es capaz de aprender nuevas habilidades _y que piensa que el esfuerzo es un
factor clave en et éxito escolar (vea la sección "La voz del estudiante").

¿Qué piensan los alumnos de sus éxitos y fracasos Priscilla; "La verdad, en esta ocasión no le puse la aten-
escolares? ción debida ni me esforcé lo suficiente".
Los alumnos que manifiestan un "patrón motivacional ópti- En un patrón motivacional orientado por la expectativa
mo" explican sus logras por una combinación de habilidad de fracaso, los estudiantes atribuyen su desempeño
suficiente y esfuerzo razonable: escolar a causas relacionadas con una capacidad per-
a) Explicación del éxito académico sona! baja o a situaciones externas que salen de su
Marina: "El ensayo me quedó bien porque le dediqué control:
un buen de tiempo y lo hice.tornando en cuenta las Vicente; "Reprobé porque le caigo mal al profesor, es ma-
recomendaciones de redacción que nos hicieron". la onda".
Alejandro: "La hice porque me di cuenta a tiempo de Yadira: "Antier mi compañera de laboratorio me prestó su
que tenia dudas en conocimientos elementales de ál- reporte y gracias a eso pude hacerla, pero hoy no vino",
gebra, me puse a repasar y gracias a eso pude resolver Claudio; "Pasé el examen por pura suerte".
las ecuaciones y los problemas". Ana Leticia: "Ni modo, no me entra el cálculo, ¿qué
b) Explicación del fracaso escolar le voy a hacer?"
Enrique: "Me faltó información adecuada al tema, pero Paula: "No soy buena para exponer en grupo, todos sa-
puedo mejorar". ben que no puedo".
3 La motivación escoíar y sus efectos en el aprendizaje

Existe una importante relación entre los enfoques de aprendizaje de los estudiantes, el tipo do
motivación y la calidad de sus resultados da aprendizaje. El estudio de los enfoques de aprendizaje
se lia sustentado en la teorización e investigaciones pioneras de autores como Manon y Saljó, Biggs,
Entwistle y Ramsden que datan de mediados de los setenta v ochenta. Los enfoques de aprendizaje
designan ¡os procesos de aprendizaje que surgen de las percepciones de los estudiantes respecto
a las tareas académicas que enlrentan, influyendo tanto sus características personales como Jas
situaciones de aprendizaje. Es decir, un enfoque de aprendizaje está basado en un motivo y una
estrategia, combinados ambos mediante un proceso metacognilivo.
Se ha encontrado que un airo grado de micros intrínseco en el contenido se relaciona con un
enfoque de aprendizaje profundo, mientras que cuando predomina el miedo al fracaso, el enfoque
de aprendizaje suele ser superficial. A su vez, cuando predomina una alta necesidad de logro o el
estudiante está motivado por el éxilo cilla tarca, el enfoque de aprendizaje tiende a ser estratégi-
co. En algunas investigaciones se demuestra que los enloques profundo y de logro se asocian con
calificaciones altas y con resultados de aprendizaje cualitativamente superiores, mientras que el
enfoque superficial está relacionado con niveles de rendimiento bajos y con resultados cualita-
tivamente inferiores. Un ejemplo que puede ilustrar lo anterior es una investigación conducida
por Valle y cois. (2000), en la que se aplicó a estudiantes universitario!» la versión española del
cuestionario Study Process Questionnaire (SPQ) de Biggs, corrobora lo anterior. Los estudiantes
con predominio de enfoque profundo presentan el mayor nivel de auloeoneeplo académico
positivo, el mayor nivel de capacidad percibida, persistencia, metas de aprendizaje, preferencia
por tareas difíciles, expectativas de éxito, y rendimiento académico, y se fijan más en las carac-
terísticas de la tarea y el estilo de enseñanza del profesor a la hora de estudiar.
Por otro lado, se ha estudiado que así como las atribuciones de los estudiantes les generan
expectativas y los conducen a determinadas formas de actuar, con los profesores sucede algo si-
milar respecto al desempeño de sus estudiantes. Aunque esta línea de investigación ha suscitado
mucha controversia, la tendencia encontrada en estudios conducidos a lo largo de más de tres
décadas indica que ¡os estudiantes tienden a desempeñarse en un nivel que, es consistente con las
expectativas de sus profesores. Los estudios clásicos sobre este lema fueron llevados a cabo en los
sesenta y setenta por Rosenthal y Jacobson en tomo alas llamadas profecías de autocumplimien-
to o efecto Pigmalión. Una profecía autocumplida es una expectativa que se cumple sólo porque
se le espera; en este caso, se observó un progreso excepcional en los estudiantes como resultado
de las altas expectativas que sus profesores depositaron en ellos (vea el cuadro 3.5).

Cuadro 3.5 Pigmalión en el aula. (Coll y Míos, 1990.)

Según la mitología griega, Pigmalión fue un rey de Chipre que esculpió fa estatua de una joven de gran belleza. Ena-
morado de su obra, consiguió que la diosa Afrodita diera vida a la estatua, que encarnaba los ideales de perfección
de su creador. Pigmalión en el aula es el título del polémico libro donde se publicaron los primeros experimentos de
Rosenthal y Jacobson a finales de los sesenta. Dichas estudios fueron conducidos en escuelas de enseñanza elemen-
tal en California y consistieron en probar la hipótesis de si los alumnos en quienes los profesores depositaban mayores
expectativas de rendimiento eran efectivamente los que realizaban mayores progresos. Se seleccionó al azara 20% de
los alumnos de todas las clases y grados escolares, y se les dijo a sus profesores que, de acuerdo con los resultados
de una prueba de inteligencia que se había aplicado a todos los estudiantes, dichos alumnos estaban particularmente
dotados en aptitud verbal y razonamiento. En realidad, dada la elección al azar, eran alumnos de todos los niveles de
aptitud posibles, no sólo estudiantes excepcionales. Se encontró que estos alumnos tuvieron un mayor aprovecha-
miento que el normal durante ese año, y que los profesores los catalogaban en términos más positivos (más motivados,
más curiosos, más inteligentes, más autónomos, etcétera) que al resto de sus compañeros. Por motivos éticos, las
expectativas inducidas fueron positivas, pero se da por supuesto que la profecía de autocumplimiento puede operar
en la dirección contraria: las expectativas desfavorables de los profesores pueden afectar de forma negativa el rendi-
miento de sus alumnos. Estudios ulteriores han puesto en relieve lo complicado que es replicar el efecto Pigmalión
y han matizado la supuesta universalidad de los efectos de las expectativas y su efecto directo e inmediato. Entre
los factores que median dicho efecto, se han propuesto los siguientes: si las expectativas son inducidas o generadas
espontáneamente por el profesor; si los profesores realmente creen en las expectativas inducidas; el grado académico
y el entorno escolar, las evidencias confirmatorias o no que el profesor disponga; las reacciones diferenciales de los
propios alumnos; el tipo de actuación educativa del docente como consecuencia de la expectativa.

continúa..
Metas, atribuciones y procesos motivacionales en los alumnos

continuación
"
A la fecha, se considera que los efectos de las expectativas sobre el rendimiento de los alumnos son una
realidad; pero su aparición o r¡o en cada cas° particular, su funcionamiento, la amplitud de los efectos dependen
i de mecanismos rnuy complejos que no son lineales ni directos. De manera que la investigación reciente se está
> enfocando en averiguar dichas condiciones y mecanismos mediadores.
M.™_™__, ' .„___— _¿—i¿™_,,, '„

También existen diversos estudios que sugieren que los profesores tienden a favorecer a
aquellos que perciben como alumnos de alto desempeño, poniendo en clara desventaja a Jos
alumnos que generan en el docente expectativas bajas (veaBrophy, 1998; Moore, 2001). De ma-
nera sintética, se ha encontrado lo siguiente;
1. Los profesores sientan lejos de ellos mismos a los alumnos sobre los que tienen bajas ex-
pectativas, en comparación con los que perciben como alumnos de alto desempeño.
2. Se les pone menos atención en dase a los alumnos que se perciben con bajo ren-
dimiento (incluyendo menor contacto visual, señales de aprobación con la cabeza,
guiños de ojo y sonrisas).
3. Se pide con menor frecuencia a los alumnos que se perciben con un bajo nivel que
respondan a las preguntas que se plantean en la clase y se les da menos tiempo para res-
ponder.
4. Se critica más a estos alumnos por sus respuestas incorrectas y se les premia con
menor frecuencia por sus respuestas correctas.
5. Se refuerzan más las conductas inadecuadas o marginales en los alumnos que generan
en el docente bajas expectativas en comparación con los estudiantes que se perciben
con alto desempeño.
6. Se les proporciona una retroalimentación menos precisa y menos detallada a los
alumnos con expectativas bajas de desempeño.
7. Se les demanda un menor esfuerzo y menos Lrabajo.
B. Se les interrumpe con rnás frecuencia mientras están trabajando.
Por lo tanto, vemos que la interacción con los estudiantes que el docente encuentra parti-
cularmente capacitados se caracleriza por ser más positiva y con mayor apoyo, mientras que
los alumnos que generan expectativas bajas reciben información contradictoria, menos apoyo
y en gran medida son ignorados o incluso rechazados por el docente. No es difícil suponer los
efectos que esto tendrá en la motivación de los alumnos, en sus propias expectativas y en su
autoestima.
En este punto creemos conveniente hacer una breve mención de algunos problemas de tipo
motivacional-afectivo que presentan frecuentemente los alumnos, y que pueden atribuirse en
gran medida a las condiciones poco favorables en el aula y al uso incorrecto de la dimensión
afectiva por parte del docente y la institución escolar.
En los setenta, Seligman planteó que cuando las personas llegan a creer que los eventos y
resultados de su vida son en su mayoría incontrolables, carecen de confianza en sí mismos
y desarrollan una sucrle de indefensión o desesperanza aprendida (¡earried helplessness), la cual
se ha logrado identiiicar en contextos escolares en edades (an tempranas como los ocho o nueve
años de edad.
En pocas palabras, la desesperanza aprendida consiste en una sensación experimentada por
los alumnos de que sin importar lo que hagan ya están condenados al fracaso (Woolfolk, 1996).
En lal caso, las conductas de Jos alumnos se orienlan principalmente a evilar el fracaso escolar
y el rechazo que han venido experimentando reilcradamente. De acuerdo con Moore (2001) y
con base en estudios como los antes reportados, se ha encontrado que la desesperanza apren-
dida en contextos escolares es consecuencia del empleo excesivo del sarcasmo por parte de los
profesores, y de un manejo impredecible de recompensas y castigos. La desesperanza aprendida
es el resultado de tres tipos de déficit: motivacional, cognoscitivo v afectivo, y con frecuencia
provoca en fos alumnos depresión, ansiedad y apatía ante situaciones académicas. De acuerde
con Alonso (1991), se ha observado que a medida que los niños crecen, las manifestaciones de
derrotismo escolar aumentan; hacen muy poco esfuerzo en la realización de las tareas y su par-
";lll 3 La motivación escolar y sus efectos en e! aprendizaje

Licipación espontánea o voluntaria en clase se vuelve muy escasa. Además, parece que al llegar'
a la adolescencia, estos comportamientos se acentúan. Por otro lado, Woolfolk (1996) plantea
que la desesperan/a aprendida es un peligro muy serio en particular para los estudiantes con
problemas de aprendizaje, hisloría de fracaso escolar y para aquellos que son víctimas de dis-
criminación por diversos motivos (género, raza, clase social, etcétera) llegándose a convertir en
un círculo vicioso difícil de revertir (vea la figura 3.3).

creencia

"X
"No importa lo que .N
haga, voy a fracasar"
meta atribuciones

~
Indefensión: Se
percibe con poca
capacidad, expuesto
a factores fortuitos,
•, falta de control

\
manifestaciones
A-,
X
Sarcasmo, manejo \
incongruente de . ¡ ^ ^
Derrotismo, apatía,
ansiedad, depresión,
x

mensajes, castigos ;: baja autoestima


y recompensas • y

Figura 3.3 La desesperanza aprendida en contextos escolares.

En la desesperanza aprendida es posible identificar un patrón motivacional negativo vincu-


lado con las atribuciones del alumno, que se caracteriza por un fuerte sentimiento de indefen-
sión, y aparece claramente corno un patrón de comportamiento establecido, a partir de grados
intermedios de la enseñanza básica. Se presenta precisamente en los estudiantes que atribuyen
el éxito escolar a causas externas, variables y íuera de su control, corno la suerte o el profesor
("le caigo mal y por eso me preguntó precisamente lo que yo no sabía", "pasar ese examen es
cosa de tener suerte y atinarle"). Al mismo tiempo, ya vimos que este tipo de alumnos atribuye el
fracaso escolar a causas internas, estables y no controlables (como serían la habilidad personal,
el esfuerzo, la fatiga).
Carol Dweck y colaboradores realizaron una serie de investigaciones donde encorilraron
que los alumnos que manifiestan el patrón motivacional de indefensión (Alonso, 1992; Brophy,
1998):
1. Reportan autocognicionci negativas, y dicen espontáneamente que su inteligencia, su me-
moria o su capacidad para resolver problemas son dclieientes.
2. Expresan un pronunciado afecto negativo, en la forma de una aversión a la tarea es-
colar, aburrimiento o ansiedad.
3. Se involucran en verb aligación es irrclevarites a la tarea y dejan de concentrar sus es-
fuerzos en ésta.
4. A medida que aumenta el número de ocasiones en que han fallado, manifiestan un
decremento en su actuación académica.
Metas, atribuciones y procesos motivacionales en los alumnos

Estos problemas inciden en una disminución


de la autoestima respecto a las capacidades per-
sonales de estudio del alumno. Por desgracia, las
condiciones motivacionales imperantes en las es-
cuelas, centradas en el castigo, los reforzamientos
externos, la descalificación personal y la interpe-
lación inadecuada de los errores tienden a con-
solidar patrones motivacionales poco favorables
al aprendizaje. Además, se ha encontrado que los
adolescentes hacen una valoración más negativa
de la escuela que la de los niños de menor edad,
y cobran especial relevancia las metas relaciona-
das con la auto valoración a la par que aumenta
¡a importancia asignada a la aprobación de los
compañeros.
En este texto hemos sostenido la convenien-
cia de que el alumno tome conciencia de la im- Los alumnos que manifiestan desesperanza aprendida o indefensión tienden
portancia de las tareas de aprendizaje que va a a ver sus propias dificultades corno fracasos indicativos de su escasa habi-
lidad, considerando que son insuperables.
realizar y también hemos puesto el acento en la
relevancia de los apoyos, la retroalimenlación so-
bre su ejecución y la promoción de la autorregulación. No obstante, parece que al darle demasia-
da relevancia al valor de ejecución de una meta —cuando el alumno se percibe a sí mismo como
poco habilidoso o incompetente— la r e Ir oali mentación que recibe por sus errores lo conduce a
atribuir dichos errores a sus carencias, por lo que muestra reacciones afectivas negativas y
abandona todo esfuerzo por superar sus limitaciones (Elliot y Dweck, 1988). Por lo tanto, es
evidente que no basta con la aplicación irrestricta de algunos principios educativos en el aula si
ésta no viene acompañada de un conocimiento de las características y necesidades especiales,
que plantean los diferentes alumnos en el contexto de una clase concreta.
Lo anterior se toma más evidente cuando analizamos la ansiedad que experimentan los
estudiantes en relación con su desempeño en la escuela, particularmente ante los exámenes.
Como tantos otros factores cognitivo-aíectivos estudiados, la ansiedad liega a luncíonar como
causa o como efecto del fracaso escolar': el estudiante presenta un desempeño deiiciente porque
se encuentra muy ansioso y a la vez dicho desempeño deficiente incrementa aún más su nivel
de ansiedad.
La ansiedad en el aula se fomenta debido a tres factores principales: altos niveles de compara-
ción y competencia entre los compañeros de clase; sanciones y castigos severos previsibles para los
alumnos que fracasan, y presiones fuertes por lograr un desempeño exitoso. En algunos estudios
se ha encontrado que los alumnos demasiado ansiosos y con miedo al fracaso, saben más de lo que
demuestran en los exámenes, pero sus temores y pensamientos negativos los hacen mostrar- défi-
cits importantes en atención, concentración, retención, hábitos de csiudio electivos y habilidades
para la resolución de pruebas (Brophy, 1998; Woolfolk, 1996). Sin embargo, también se ha esta-
blecido que el efecto de la ansiedad sobre el aprendizaje varía en función del nivel de intensidad
en que se manifiesta: si es demasiado baja o alta (alumnos apáticos, aburridos y somnolientos, o
por el contrarío, demasiado tensos), el efecto será negativo, en detrimento del aprendizaje, pero si
es moderada (nivel óptimo de actividad v emoción o preocupación por el desempeño), su efecto
será adaptativo y positivo para el aprendizaje (Moore, 2001).
Como temática final de este apartado, cabe mencionar que se han encontrado una serie de
cambios "evolutivos" en la motivación de los estudiantes a lo largo de los años de escolariza-
ción. No son cambios evolutivos en el sentido de aprendizajes predeterminados o resultado de
la simple maduración individual, por el contrario, es evidente el papel que juegan los procesos
institucionales e interpersonales que ocurren en los contextos escolares. En el cuadro 3.6 el
lector encontrará una síntesis de dichos cambios evolutivos en la motivación de los alumnos, de
acuerdo con los resultados de las investigaciones de Veroff (1969), Stipek (1984) y Alonso (1984)
(en Alonso, 1992: 16).
1
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

Guaira 3,6 Cambios evolutivos en la motivación de ios estudiantes.

Cambia el comportamiento:
>• Aumentan las manifestaciones derrotistas.
>• Se incrementa la frecuencia de conductas tendientes a la evitación del fracaso^
Se producen cambios significativos:
> Cambia la concepción de la habilidad y el esfuerzo.
* Cambia la percepción de la dificultad de la tarea.
> Cambia la percepción del valor de éxitos y fracasos en función de la dificultad.
Se modifican los valores y las metas predominantes.
* Los alumnos más pequeños valoran la clase más como un entorno social que como un entorno académico.
> En la adolescencia cobra especial importancia la autovaloración, lo que hace que predomine la búsqueda de
autoestima sobre la del aprendizaje per se.
> En la adolescencia, la mayor orientación de las mujeres hacia las relaciones personales influye con frecuencia
en una valoración de los logros escolares diferentes a la de los varones.
Cambian las causas a las que se atribuyen los éxitos y fracasos:
> Se diferencian claramente ios sujetos que atribuyen los fracasos a características propias percibidas como no
modificables ni controlables (por ejemplo, la falta de capacidad) de los que consideran que un fracaso nunca
es insuperable.
Se modifica el grado en que las expectativas se apoyan en una base realista:
* Se estima que esto ocurre a partir de ios 8 años de edad, siendo antes excepcionalmente elevadas.

Por otro lado, hay que entender que problemas como los que liemos venido analizando: la
indefensión del alumno, la desmotivación por el aprendizaje, el bajo desempeño escolar, los alto.s
niveles de ansiedad que bloquean el aprendizaje, entre otros, no pueden ser interpretados sólo
a la luz de las manifestaciones del sujeto individual, hay que introducirse en la lógica del giro
contexiualisLa que propone la visión sociocullural (vea la sección "La voz del experto1').

El giro coritextua/ista la institución educativa. Por ello resulta muy compleja y


De acuerdo con Ricardo Saquero, reconocido autor de la riesgosa la tarea de diagnosticar y predecir el desempeño
corriente sociocultural de inspiración vigotskiana (vea Ba- académico o el desarrollo de los estudiantes si se toma
quero, Pérez y Toscano, 2008: 56), "el giro contextualista como unidad de análisis al sujeto individual como ente
ha logrado desplazar la mirada que clásicamente recae en aislado. Es necesario revisar ia noción de educabihdad
los individuos a las situaciones en que están implicados de ios sujetos como una construcción social y por ende,
con su singularidad, poniendo de relieve el carácter me- hay que cuestionar el contexto y las prácticas educativas
diado y situacional del desarrollo de los sujetos, sentando normalizadoras que suelen acompañarla. Según Baquero
una fuerte pregunta por el papel dei contexto". "reclamar un desplazamiento de la mirada del individuo a
De aquí se desprende una importante reflexión respec- la situación, reclama ahora una puesta bajo crítica de fa
to a problemas como la indefensión o la poca motivación situación misma" {Baquero, Pérez y Toscano, 2008:57).
por el aprendizaje que hemos discutido, y que tradicional- Para este autor, el tema de la motivación por aprender
mente se adjudican al sujeto en su calidad de portador de no puede circunscribirse a la posibilidad de lograr aprendi-
una serie de déficits personales. Entre éstos, su falta de ca- zajes lógica o psicológicamente significativos, porque dicha
pacidad o interés, lo que lo convierte en una persona poco posibilidad sólo puede ser analizada en términos de generar
"educable". En contraposición a esta explicación, el foco en ia vida escolar, escenarios apropiados y apropiables.
del problema reside en las prácticas mismas que privilegia
Emociones, motivación y aprendizaje

*B Emociones, motivación y aprendizaje


Actualmente, el tema de la motivación por el aprendizaje se está estudiando en estrecha relación
con el de las emociones de alumnos y profesores. Boekaerts (2001) encuentra que en el con-
texto áulico, los estudiantes son especialmente sensibles a los significados emocionales do sus
experiencias académicas y de manera similar, sus profesores experimentan emociones que se
relacionan con procesos cognitivos y molí va ció nal es de los que depende su eficacia docente. Los
profesores interactúan a diario con estudiantes que experimentan una variedad de emociones e
involucrar a los estudiantes en el aprendizaje requiere de experiencias emocionales positivas y
consistentes. Esta autora considera que las teorías actuales que hablan de la autorregulación
y el aprendizaje estratégico deben ampliarse, para ocuparse del alumno en su contexto desde
una perspectiva integral (whole person in context). Aparte de entender las metas académicas del
alumno, hay que considerar sus metas socioemocionales. Asimismo, el alumno no construye
sólo una identidad, o,w/f unívoco y estable, sino alter selfs, con niveles distintos de coherencia y
consistencia, que se expresan en contextos diversos (Monereo, 2007).
De acuerdo con Meyer y Turner (2006), un reto importante es integrar teórica y metodológi-
camente Jos aspectos emocionales, cognitivos y motivación a les relacionados con el aprendizaje
en contextos escolares. Es decir, la tendencia apunta al desarrollo de nuevas teorías y métodos
que deriven en nuevas formas de discurso intelectual, pero al mismo tiempo en recursos inno-
vadores para la intervención en el aula.
El concepto de emoción es complejo, no existe un consenso entre los investigadores respecto
a su delimitación. Así, puede comprender valoraciones, tendencias a la acción, deseos, senti-
mientos y respuestas fisiológicas de parte de profesores y estudiantes. También se han definido
como experiencias subjetivas que tienen un significado siluacional que evoca estados de acción
¡Meyer y Turner, 2006). Es decir, emociones como temor, miedo, aburrimiento, bienestar, acep-
tación del desafío, etcétera, involucran cambios fisiológicos y disposiciones a actuar una vez
que se ha valorado la situación personal ante una demanda determinada. Las emociones no son
estáticas, evolucionan a través de las interacciones que ocurren en determinadas situaciones y
sirven como indicadores importantes de las motivaciones y cogniciones de los participantes. Las
emociones positivas constituyen los cimientos del clima emocional, que fomenta la confianza
entre profesores y alumnos y conducen a compaginar las metas personales con las del g?iipo-
dase. Se ha encontrado que las experiencias educativas en las que los estudiantes reportan que
existe un alto nivel de apoyo de parte del docente, incluyendo soporte emocional y declaracio-
nes explícitas de empatia, comprensión y cuidado hacia los estudiantes, correlacionan con una
mayor motivación y compromiso académico. Es decir, se Confirma una vez más que el clima del
aula constituye un tactor clave para la promoción de la motivación y el aprendizaje.
En esta línea de investigación, destaca la llamada teorfa del flujo (flow ¿heoty) desarrollada en
las dos últimas décadas por M. Csikszentmihalyi e I. S. Csikszentmihalyi y oíros colaboradores.
Dicha teoría intenta la integración de la cognición, la motivación y la emoción en contextos de
aprendizaje escolar. El supuesto básico es que una experiencia de aprendizaje óptima es aquella
intrínsecamente motivada, relacionada con emociones positivas, así como capaz de fomentar el
procesamiento cognitivo de alto nivel. Los autores plantean que existe una sensación de flujo o
reto óptimo ("las cosas fluyen") cuando se da un equilibrio entre las habilidades o competencias
de la persona y el nivel de dificultad de la tarea. Cuando se realiza una tarea intrínsecamente
motivada y la persona experimenta placer al hacerlo, es decir, cuando se experimenta el flujo,
los individuos reportan: a) metas claras y progreso hacia el logro de las mismas; b) estar muy
enfocados en la tarea, atentos y concentrados; c) sentir que el tiempo "pasa rápido"; d) emociones
positivas ligadas a un clima de aula propicio. En algunos estudios se ha investigado la teoría del
flujo con distintas poblaciones de estudiantes, mediante autorreporlcs, observaciones, análisis
de discurso o análisis de las prácticas docentes, empleando métodos cuanti y cualitativos (vea
recopilación de estudios que hacen Huertas, 2006; Meyer y Turner, 2006). Algunos resultados
de interés son los siguientes. En algunas aulas se encuentra un alto nivel de compromiso o in-
volucramiento con la actividad o tarea, pero un bajo nivel de flujo, debido a que las prácticas
instrucción al es de los profesores resultan desafiantes y altamente conceptuales, pero los alum-
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

nos muestran altos niveles de ansiedad debido a que las demandas son excesivas respecto a
sus habilidades. En el caso de aulas con bajo nivel de compromiso, los estudiantes suelen re-
portar se nti míen los de apatía y aburrimicnlo, es decir, no se experimcnla el flujo, debido a que
la tarea resulta muy sencilla o poco atractiva y sienten que sus habilidades o competencia son
muy altas, por lo que no les representa ninguna novedad o desafio. Los. más allos niveles de
flujo se encuentran cuando la tarea tiene un alio nivel de dificultad pero al mismo tiempo los
estudiantes se sienten altamente competentes para afrontarla, se genera una alta motivación y
emociones positivas.
Sin embargo, no es tan sencillo encontrar el nivel motivacional y emocional óptimo de una
actividad de aprendizaje, dado que la percepción de competencia y dificultad de la larca son muy
variables enire los estudiantes e intervienen múltiples factores (curiosidad, formas de control
y autorregulación de la acción, sentido de las metas personales y de grupo, entre otras). Oirá
cuestión pendiente de investigar es cuáles experiencias emocionales son las más relevantes o
fundamentales, pues no todas las emociones parecen ser igualmente importantes para entender
el proceso enscñanza-aprendizaje en el aula. En la figura 3.4 se ilustran los principios de esta
teoría (Huertas, 2006:110).

Sensación de competencia

Figufa 3.4 La teoría del flujo: emociones y motivación por aprender.

En otro campo de investigación con promisorias aplicaciones a la educa-


ción —y contra lo que puede pensarse—, los ambientes virtuales constituyen un
terreno fértil para la expresión de las emociones y para la generación de nuevos
códigos de comunicación emocional. Y estamos hablando no sólo de enlornos
y actividades virtuales enfocadas a la recreación y comunicación social, sino
de aquellas que inciden en la educación íormal y no formal. Al respecto, en
eí monográfico coordinado por García Carrasco (2006), se identifican por lo
menos tres lincas de trabajo: aquellas que estudian las prácticas de interacción
emocional mediada por las teconologías de la información y comunicación
(Tic), las relaciones computadora-usuario y las posibilidades que ofrecen estas
tecnologías como instrumento de reconocimiento y análisis de la experiencia
emocional personal y grupal. La investigación lecnoíógicamente mediada de
las emociones se orienta tanto en la dirección de su análisis mediante recursos
sonoros (audiciones que se deben interpretar emocionalmenle), estudiando la
discriminación (grado de coincidencia) de los estados emocionales que se per-
ciben; mediante recursos visuales, analizando rostros o escenas (por ejemplo,
mediante videos). La tecnología puede intervenir como instrumento para la de-
tección y el aislamiento de patrones diferenciados de expresión emocional, asi
La Incursión de las TIC en educación poten- como para detectar estados emocionales en los individuos, a partir de patrones
cia la detección y manejo de estados emo- de señales identificables. A futuro se prevén desarrollos importantes en esta
cionales y patrones motivacionales. dirección con claras implicaciones educativas.
Manejo docente de la motivación escolar: mensajes, principios de enseñanza y estrategias

% Manejo docente de la motivación escolar:


mensajes, principios de enseñanza y estrategias
Los educadores a menudo consideran que la motivación por el aprendizaje es una especie de
interruptor que se "enciende" al inicio de la actividad de aprendizaje, y que una vez activada
(gracias al empleo de una dinámica de grupo, una anécdota, un acertijo o una serie de preguntas
inductoras), continua automáticamente encendida hasta el final.
Desde la perspectiva constructivista que aquí se asume, se piensa, en contraposición a la
creencia anterior, que la motivación no se activa de manera automática ni es privativa del inicio
de la actividad o tarea, sino que abarca todo el episodio de enscñanza-aprendizaje, y que el alum-
no así como el docente deben realizar del ib erada men Le ciertas acciones, antes, durante y al final,
para que persista o se incremente una disposición favorable para el estudio. En consecuencia,
el manejo de la motivación para aprender debe eslar presente y de manera integrada en todos
los elementos que definen el diseño y operación del proceso enseñanza-aprendizaje, incluyendo
por supuesto la evaluación. Lo anterior implica asimismo que la intervención en los procesos
moüvac ion ales incluye los aspectos afectivo-emocionales, cognítivos, sociales y contextúales.
Esla idea se sintetiza en el postulado de enseñanza esbozado en ia figura 3,5.

La motivación
\ por aprender
V

requiere

/ Variables que definen


el contesto
de la actividad del
alumno
\-

mensajes. •;•_ v
^ ..y.retroalJmentación
.v

Figura 3.5 Postulado de enseñanza básica para promover la motivación.


3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

Ya hemos visto que en el caso de ios adolescentes se ha encontrado que perciben el estudio
como una actividad instrumental, cuyo valor estriba en la medida en que sea percibido como
7-elevante o no para la consecución de metas que están implicadas con valores distintos del logro
o el aprendizaje; es decir, por lo general su motivación es externa.
Sin embargo, no queda claro si como antecedente o consecuencia de lo anterior, los docentes
realizan un manejo motivacional centrado casi exclusivamente en la administración de recom-
pensas y castigos externos para manejar a los estudiantes. No obstante, se lia demostrado que
el uso de recompensas y castigos, en su calidad de factores molivacionales será efectivo en la
medida en que estén presentes, pero al desaparecer, su efecto rio se mantiene. Es por ello que,
aun cuando no se descarte por completo el empleo de recompensas y sanciones, la promoción
de comportamientos intrínsecamente motivados será más estable y formativa.
Son dos las condiciones que deben darse, para que se produzca en un individuo la motivación
intrínseca hacia la realización de una tarea (De Charms, 1984, en Alonso, 1991; Brophy, 1998;
Arias y cois., 2003):
1. Que la realización de la tarea sea ocasión para percibir o experimentar que se es
competente.
2. Que se de la experiencia de autonomía; que el sujeto sienta que ejerce control sobre
su entorno y su propia conducta.
Lo anterior significa, por un lado, y en relación con el manejo del contexto, que las opciones
de acción y el número de alternativas de elección para el alumno sean lo más numerosas posible.
Por el otro, implica que el alumno necesita lomar conciencia de sus propias motivaciones y sel-
sensible a la autonomía de los demás; al mismo tiempo debe comprender el significado de la sa-
tisfacción interna que conlleva el acto de aprender y entender qué puede hacer para incrementar
su propia autonomía,
Para motivar intrínsecamente a los alumnos, se requiere lograr:
^ Que den más valor al hecho de aprender que al de tener éxito o fracaso.
> Que consideren a la inteligencia y a las habilidades de estudio como algo modificable,
y no como inmutables,
*• Que centren más su atención en la experiencia de aprender que en las recompensas
externas.
> Facilitar su autonomía y control al mostrar la relevancia y significatividad de las ta-
reas en relación con la posibilidad de lograr una mayor autodeterminación en su rea-
lización.
Los cambios motivacionales en los alumnos suelen estar asociados con los mensajes que les
transmite el profesor por medio del lenguaje verbal y no verbal, así como mediante sus actuacio-
nes y en especial, por la información que se les da sobre su desempeño o nivel de competencia.
Estos mensajes suelen centrarse en los resultados, pero también en el proceso de aprendizaje
mismo, produciendo distintos resultados en los alumnos. En el cuadro 3.7 se ejemplifican dichos
tipos de mensajes del profesor (Alonso, 1991 y 1992; Alonso y Montero, 1990).
La relación entre la motivación de los alumnos y los mensajes que les ofrecen los docentes
manifiesta también un carácter evolutivo (en el sentido dado antes a este término). Se ha podido
comprobar que a medida que los estudiantes crecen, se van dando cambios sistemáticos en la
frecuencia con que reciben información de uno u otro tipo, y en el grado en que la asimilan. Los
mensajes donde se hace una valoración social o personal predominan como forma de evaluación
en la educación preescolar y los primeros años de la escuela primaria; mientras que la informa-
ción de carácter simbólico (información sobre calificaciones, nivel alcanzado) se incrementa a
partir del segundo o tercer grado. La interpretación que el alumno puede hacer de la información
objetiva sobre su ejecución se relaciona con su desarrollo intelectual y es más significativa a
partir de los 12o 13 años de edad. La información normativa implica la comparación del alum-
no con los demás, y se acentúa a partir de los 11 años de edad. Por supuesto, que las anteriores
son algunas tendencias reportadas por los autores revisados, pero en general, todos los tipos de
información pueden proporcionarse a estudiantes muy jóvenes y mayores. Al mismo tiempo,
el sentido y propósito de tales mensajes en un contexto determinado, influirán en el impacto
Manejo docente de la motivación escolar: mensajes, principios de enseñanza y estrategias

Cuadro 3.7 Información que proveen los profesores y motivación.

a) Sobte resultados
* Valoración/descalificación personal o social;
"fres la más lista de este grupo".
"Qué tonto, no entiendes nada".
"Con alumnos de este nivel social y cultural, es imposible lograr lo mínimo".
> Carácter simbólico (calificaciones, respuestas no verbales)
"Sacasfe 10 en e! examen",
" Tu trabajo merece la calificación de Muy Bien."
> Carácter objetivo cíe la ejecución:
"Resolviste correctamente siete de los diez problemas de física".
"Aplicaste la fórmula incorrecta y el resultado esta mal".
>• Carácter normativo:
"Este mes sacaste el tercer lugar en la clase ".
"Este alumno es casi siempre de los tres primeros en computación ".
"Tu promedio bajó este trimestre, estás en el penúltimo lugar de tu clase".

a) Sobre procesos
>• Información sobre solución de las dificultades del alumno:
"Así no vas a resolver la ecuación: en vez de elevar al cuadrado, tienes que elevar esta cifra al cubo".
* Información con pistas para pensar:
"En vez de intentar traducir de/ inglés cada una de las palabras del texto al pie de la letra, ¿por qué no intentas
inferir su significado a partir del contexto de la lectura?"

que tengan para el alumno y en la apropiación de determinados sistemas m o ti vacio nales en


detrimento de otros.
El significado que los alumnos otorgan a los mensajes de evaluación cambia en función de
las nociones que ellos mismos tienen de aptitud y esfuerzo. En los primeros años de escolari-
dad, los alumnos piensan que es lo mismo esfuerzo que inteligeneia: las personas inteligentes
se esfuerzan mucho y esto las hace inteligentes. Es hasta los 11 o 12 años que los alumnos
pueden diferenciar entre esfuerzo, aptitud y desempeño; según Woolfolk (1996: 350) "en esta
época llegan a creer que alguien que tiene éxito escolar sin trabajar en absoluto debe ser alguien
redímeme inteligente".
En comparación con la información que sólo indica
al estudiante su resultado, la información relativa a los
procesos que sigue el alumno en su aprendizaje sería la
más recomendable desde la perspectiva asumida en este
libro. En lo particular, es deseable dar prioridad a la in-
formación que provee al alumno pistas para pensar, puesto
que ésta permite al docente realizar un ajuste óptimo de la
ayuda pedagógica requerida por el estudiante, a la vez que
fomenta el desarrollo de sus habilidades de aprendizaje y
metacognitivas.
Existe una serie de principios mot i vacio nal es que se
desprenden del enfoque adoplado o de los constructos con
base en los cuales se pretende intervenir (factores externos
como recompensas y castigos, satisfacción de necesidades
del alumno, manejo de metas, fomento de la motivación
intrínseca). Dichos enfoques y principios se esquematizan
en el cuadro 3.8, el cual consideramos que conduciría al
lector a reflexionar sobre el enfoque motivacional que ha
permeado en las aulas donde ha participado, ya sea en
el papel de docente o como alumno; por lo demás, ¿qué ¡Wow!... Soy algo fuera de lo normal, al menos eso me dijo el
consecuencias le ha traído la experiencia? maestro antes de sacarme del salón.
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

Cuadro 3.8 Enfoques ante la motivación y principios mstruccionales implicados. (Basado en B'ODr,y, 1998.)

Enfoque adoptado por,el'docente:'".£'?,


Factoresfcpristructes en los qué interviene.

Establezca un sistema de contingencias apropiadas y refuerce las


conductas de aprendizaje deseadas (atención a tas lecciones, traba-
Ref criamiento de la conducta mediante
jo cuidadoso en las tareas, buenas notas en los exámenes, etcétera)
incentivos y sanciones
a la vez que se asegura de decrementar o eliminar los comporta-
mientos no deseados.

Asegúrese de que las necesidades de logro de los alumnos se vean


satisfechas, o al menos que se enfoquen en ef dominio de los apren-
Satisfacción de necesidades internas
dizajes y eí buen desempeño; diseñe el currículo y la instrucción de
<ie fogro y competencia
manera que se eviten las dificultades para lograr satisfacer estas
necesidades.

Organice y coordine el clima del aula, el currículo, la instrucción


y las prácticas de evaluación de manera que incite a los estudian-/;
Formulación y coordinación {reactiva
tes a establecer metas orientadas al aprendizaje, en vez de metas '
y ptoacíiva) {fe metas de aprendizaje
orientadas sólo a lograr una calificación o metas de evitación al
trabajo.

Enfatice los contenidos curnculares y las actividades de aprendi-


zaje que se relacionan con los intereses de los alumnos; deles la
Fomento de la motivación intrínseca
oportunidad de tomar decisiones acerca de qué hacer y permita
el ejercicio de su autonomía.

Desde la perspectiva de algunos autores, el manejo deliberado de la motivación en el aula


eneaja en el campo de las denominadas estrategias de apoyo, las cuales permiten al aprendiz
mantener un estado o ánimo (tnood) propicio para el aprendizaje. Las estrategias de apovo
pueden optimizar la concentración, reducir la ansiedad ante situaciones de aprendÍ7aje y eva-
luación, dirigir la atención y organizar las actividades y tiempo de estudio (Dansereau, 1985;
Weinstein y Underwood, 1985). A diferencia de las estrategias de aprendizaje, mediante las cua-
les los alumnos operan directamente sobre los contenidos cumcularcs (vea los capítulos sobre
estrategias de aprendizaje en este libro), las estrategias de apoyo ejercen un impacto indirecto
sobre la información que se va a aprender, y su papel es mejorar el nivel de funcionamiento cog-
nilivo del alumno, habilitando una disposición afectiva favorable. Lo interesante aquí es que el
docente puede mediar en la apropiación e internalización de dichas estrategias de apoyo en sus
estudiantes, cuestión que se revisará a continuación.
Un buen intento de integración de la serie de factores y procesos involucrados en la motiva-
ción escolar con miras a proponer un modelo, que promueva en Iré los estudiantes el aprendizaje
autorregulado y que es suficientemente accesible a los profesores, es el propuesto por Carol
Ames (1992), conocido por las siglas TARGETT, Esta autora identificó seis áreas básicas en las
que los profesores pueden influir favorablemente a fin de fomentar la motivación por aprender:
la naturaleza de la tarea de aprendizaje (Task), el nivel de participación o autonomía del alumno
(Autonomy), la naturaleza y uso del reconocimiento y recompensas otorgadas (Recognition), la
organización de las actividades o forma de agrupamiento de los alumnos (Grouptng), los proce-
dimientos de evaluación (Evaluation), así como en el ritmo y programación de las actividades
Manejo docente de la motivación escolar: mensajes, principios de enseñanza y estrategias

(7?¡ne). Woolfolk( 1996) considera que ai modelo anterior debe agregársele el componente de las
expectativas del prolesor (Teacher expectations), cuestión que Alonso (1991) trata como manejo
de mensajes del prolesor y modelado de valores y estrategias (vea el cuadro 3,9). Note que en este
modelo ampliado se cumple el postulado moüvacional básico antes planteado, donde se integran
diversos factores de tipo cognilivo, social, afectivo e instrucción al.

Cuadro 3.9 Componentes del Modelo TARGETT. (Basado en Ames, 1992: Wooífolk, 1996.)

Naturaleza y estructura de las tareas de aprendizaje solicitadas, atractivo intrínseco y


significatividad para el alumno.

Nivel de participación y responsabilidad del estudiante en las decisiones y actividades


escolares: búsqueda de libertad óptima.

Naturaleza y uso de reconocimiento y recompensas: equidad, progreso en el logro de


-..metas y búsqueda de desafíos abordables.

Agrupamiento de alumnos y organización de experiencias; aceptación de todos, coope-


ración y amplitud de interacciones.

Naturaleza y uso de procedimientos de evaluación: valorar procesos no sólo productos.


reducir la ansiedad, ampliar opciones.

Programación de actividades: enfocada en la tarea y necesidades de los alumnos, flexi-


ble en función de su propio ritmo.
„_._-__.-. . ,„_. ._, . -_~ ... „_,-..,^,--~.-.-.-;--;; „...-...-,_

Manejo adecuado de expectativas del profesor, manejo de mensajes, modelado de


Tarea docente . . , . . ,
valores, conductas y habilidades.

A partir de los componentes del modelo TARGETT, se deriva un conjunto de principios para la
organización molivacional de la enseñanza, que puede ser manejado por el profesor de manera
estratégica en el aula. Estos principios se presentan a continuación, a partir de la integración
délas ideas de los principales autores revisados en este capítulo, en particular de Alonso (1991),
Brophy (1998), Montero y Huertas (2006), Rodríguez y Lúea de Tena (2001).

Principios moíivacíonales y enseñanza


Tarea de aprendizaje: en relación con la forma de presentar
y estructurar la tarea de aprendizaje en cuestión
Propósitos: Fomentar el atractivo intrínseco de las tareas de aprendizaje y lograr que éste sea
significativo.
1. Activar la curiosidad y el interés del alumno en el contenido del. teína a tratar o la tarea a
realizar.
Para ello pueden utilizarse estrategias como ¡as siguientes:
K Presentar información nueva, sorprendente, incongruente con los conocimientos
previos del alumno de manera que conduzcan a su cuestión amiento,
*• Plantear o suscitar problemas abiertos y situados que deba resolver el alumno y que
le representen un reto abordable.
> Variar los elementos de la tarea para mantener la atención.
^ Fomentar el esclarecimiento de metas orientadas a la tarea y la autorregulación del
alumno.
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

2. Mostrar la relevancia del contenido o la tarea para el alumno.


Como estrategias se sugieren:
>• Relacionar el conLcnido de la tarea, usando lenguaje y ejemplos famil ¡ares al sujeto,
con sus experiencias, conocimientos previos y valores.
*• Mostrar la meta para la que puede ser relevante io que se presenta como contenido
de la tarea, de ser posible mediante ejemplos y aplicaciones en contextos reales.

Autonomía: en relación con el nivel de participación


y responsabilidad dei alumno ante la tarea
Propósito: Fomentar la autonomía, la responsabilidad y la participación en la toma de deci-
siones,
3. Dar el máximo de opciones posibles de actuación para facililar la autonomía.
Como estrategias se sugieren:
*- Solicitar abiertamente la manifestación de iniciativas porparle de los alumnos donde
puedan expresarse diversos talentos, estilos de trabajo e intereses.
>• Promover el aprendizaje mediante el método de proyectos, la solución de casos y
problemas, la expresión creativa y original de ideas o diversas estrategias experien-
ciales.

Grupo: en relación con la forma de agrupar a los alumnos


y realizar las actividades
Propósitos: Crear un entorno de aceptación y apreciación de todos los estudiantes; ampliar sus
posibilidades de interacción personal; fomentar el desarrollo de habilidades sociales y colabora-
tivas; apoyar particularmente a los alumnos de alto riesgo.
4. Organizar un buen número de actividades escolares que promuevan el aprendizaje colaborati-
vo y cooperativo en el aula (vea el capítulo 4), sin desatender al mismo tiempo las necesidades
personales de ¡os alumnos.
Como estrategias se sugiere:
> Enseñar a los alumnos a trabajar en colaboración, así como en equipos de apren-
dizaje cooperativo en torno a contenidos curriculares relevantes.
*- Enseñar explícitamente y supervisar las habilidades y actitudes necesarias para la
colaboración: apertura al diálogo, desarrollo de la argumentación, tolerancia a las
diferencias, responsabilidad compartida, etcétera,
> Establecer oportunidades de liderazgo compartido para lodos los estudiantes.
>• Reducir el énfasis en la competencia destructiva entre alumnos, así como en el indi-
vidualismo.
* Fomentar la participación en múltiples grupos de trabajo.

Evaluación: en relación con ia evaluación de los aprendizajes


a lo largo del curso
Propósito: Que las evaluaciones constituyan una oportunidad para el alumno de mejorar su
aprendizaje, y dejen de ser episodios amenazantes sin un verdadero valor formativo y de relroa-
limeniación.
5. Ampliar él tipo de procedimientos de evaluación y calificación dando prioridad a los que
permiten una visión comprehensiva y múltiple de los procesos de aprendizaje, esfuerzo y
progreso personal de los alumnos, y que permiten tomar decisiones respecto a cómo mejorar
su desempeño (vea el capítulo 8).
Entre las posibles estrategias para lograrlo tenemos:
*- Promover un cambio en la cultura de la evaluación escolar; intentar que los alum-
nos perciban la evaluación como una ocasión para aprender y corregir.
Manejo docente de la motivación escolar: mensajes, principios de enseñanza y estrategias

* Evitar hasta donde sea posible la comparación de unos contra otros y acentuar la
propia comparación para maximizar la constatación de los avances.
>• Disponer de una diversidad de opciones e instrumentos de evaluación; no centrarse
exclusivamente en exámenes que miden conocimiento factual o en evaluaciones
sumarías.
*• Diseñar las evaluaciones de forma tal que no sólo permitan saber el nivel de cono-
cimiento fácueo del alumno y en el caso de un mal desempeño en las evaluaciones,
comprender las razones del fracaso así como las opciones para la mejora,
>• Evitar en la medida de lo posible proporcionar sólo calificaciones —información
cuantitativa—; hay que olrecer información cualitativa referente a lo que el alumno
necesita corregir o aprender.
> En la medida de lo posible, acompañar la comunicación de los resultados con los
mensajes pertinentes, para optimizar la confianza del alumno en su potencial y en
sus posibilidades de mejorar sus habilidades y conocimientos,
^ Fomentar la auto e valuación y la coevaluación del aprendizaje y respetar la confi-
dencialidad de la evaluación personal.

Tiempo: en relación con la programación y ritmo


de las actividades escolares
Propósito: Adaptar el currículo a una programación de actividades escolares que respete los
ritmos de aprendizaje de los estudiantes a la vez que tome en cuenta el tipo, extensión v comple-
jidad de los contenidos y tareas a realizar.
6. Permitir que, la naturaleza de la tarea y los ritmos de aprendizaje de los alumnos determinen
una programación escolar flexible.
Como posibles estrategias se proponen:
>• Organizar y secuenciar el currículo y programas con base en bloques, módulos o
unidades didácticas flexibles que tomen en cuenta centros de interés, problemas a
resolver, situaciones de aprendizaje experiencial o por proyectos, etcétera, donde
se reflejen tanto los intereses y capacidades de los alumnos, como la posibilidad de
un conocimiento integrado y suficientemente proRmdo.
^ Evitar en lo posible la programación enciclopédica y lineal de temáticas interesadas
exclusivamente en la estructura disciplinar.
>• Asegurarse de que los materiales permi tan la diversidad en el desempeño de los alum-
nos y que puedan hacerse las adaptaciones curriculares pertinentes para los alumnos
que lo necesiten.
^ Permitir que los estudiantes progresen a su propio ritmo hasta donde sea factible.

Tarea docente; en relación con las expectativas y mensajes


que e! docente transmite a los alumnos
Propósito: Lograr que los profesores tomen conciencia y cuestionen las creencias y expectativas
que tienen hacia sus alumnos, así como el tipo de mensajes que les comunican, con el fin de replan-
tear formas de interacción que fomenten el aprendizaje y la autoestima positiva en el alumno.
7. Establecer expectativas apropiadas, pero lo más altas posibles para todos los estudiantes y
comunicarles que se espera lograr su mejor desempeño.
Entre las posibles estrategias docentes encontramos:
*• Asegurarse que se da a todos los estudiantes la misma oportunidad de revisar y
mejorar su trabaja.
^ Reconocer los logros personales, pero a la vez evitar el favoritismo, la descalifica-
ción, la exclusión o la lástima hacia determinados alumnos.
>• Incrementar los mensajes que informan a los alumnos acerca de su proceso de
aprendizaje, no sólo de sus resultados, y evitar mensajes que incidan negativamente
en la valoración del alumno como persona.
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

*• Orientar la atención de los alumnos hacia la tarea:


• Ames: hacia el proceso de solución más que al resultado.
• Durante: hacia la búsqueda y comprobación de posibles medios para superar las
dificultades.
• Después: Informar sobre lo correcto o incorrecto del resultado.
*• Promover de manera explícita la adquisición de los siguientes aprendizajes:
• La concepción de la inteligencia como modificable.
• La atribución de resultados a causas percibidas como internas, modificables y con-
trolables.
• El auloconocimiento del alumno, la toma de conciencia y modificación de factores
motiva ció na les personales.
*• Ejemplificar los comportamientos y valores que se trata de transmitir en los men-
sajes.
En definitiva, los principios y estrategias anteriores deberán ser analizados por el docente en
función del contexto particular de su clase, y aplicarse a criterio en cada caso.
Para cerrar este capítulo nos gustaría que el lector reflexionara acerca de qué tan conscien-
tes son los docentes de la necesidad de emplear estrategias motivado nal es en eí aula, de cuáles
emplean y de cuáles son las demandas que nos plantean los propios alumnos.
Aunque hemos visto que las instituciones educativas no parecen fomentar la motivación por
aprender de manera adecuada, resulta un tanto paradójico que cuando a los profesores se les
pide que describan las estrategias que usualmente emplean para motivar a sus alumnos, se en-
cuentra que su experiencia es bastante consistente con los conceptos y principios explicados en
este capítulo, particularmente en lo que toca a la motivación intrínseca. Al menos eso es lo que
encontró Brophy (1998), que hace un recuento de algunas investigaciones sobre este aspecto,
Dos de ellas nos parecen muy ilustrativas para el profesor de educación media y superior.
En un trabajo de Hoostein (1995, citado por Brophy, 1998), se pedía a profesores de Historia
de nivel secundaria que enlistaran las estrategias que empleaban para motivar a sus alumnos.
Las diez estrategias que mencionaron con más frecuencia y en orden decreciente fueron las
siguientes:
1. Trabajar con simulaciones históricas (dramatizaeiones, role playing) en las que los estu-
diantes representan personajes históricos.
2. Organizar proyectos que se traducen en la creación de productos concretos.
3. Realizar juegos con los estudiantes, como una manera de revisar o repasar el material
de estudio contenido en los exámenes.
4. Relacionar la historia con eventos actuales o con la propia vida de los alumnos.
5. Solicitar a los alumnos que lean novelas históricas.
6. Formular preguntas que provoquen la reflexión.
7. Invitar como conferencistas a personas destacadas de la comunidad,
8. Proyectar videos y películas históricas.
9. Organizar actividades de aprendizaje cooperativo.
10. Proporcionar experiencias de participación activa y manipulaliva (hands-on activi-
ties).
También se obtuvieron las respuestas de los estudiantes: se les mosfraron las estrategias que
enlistaron sus profesores y se les pidió que seleccionaran aquella que los motivara más. Las dos
estrategias que mencionaron más los estudiantes fueron, en ese orden: el juego de roles con
personajes históricos y la participación en grupos de discusión con sus compañeros. También
tuvieron frecuencias alias los intentos del profesor para hacer que la materia fuera interesante,
como por ejemplo, relacionar el contenido con sus vivencias e intereses, el "inyectar humor a la
clase" mediante anécdotas, chistes o historias. En opinión del autor, en este estudio los alumnos
evidenciaron que incluso llegaban a disfrutar formas de aprendizaje consideradas como tradi-
cionales (como serían las exposiciones y demostraciones), a condición de que el profesor hiciera
interesante el material.
Manejo docente de la motivación escolar: mensajes, principios de enseñanza y estrategias

Olro trabajo que arroja luz al tema de la motivación eseolar, es el de Zahorik (1996, citado
por Brophy, ] 998), donde se pidió a profesores de educación elemental y secundaría que escri-
bieran una serie de ensayos sobre los aspectos que despertaban más interés en sus alumnos por
el aprendizaje. Agruparon las respuestas en ocho categorías, que cualitativamente coinciden, de
manera global, con las del estudio anterior, aunque hay variaciones importantes en la jerarquía.
Algunas de las categorías, con ejemplos de actividades posibles, son las siguientes:
> Actividades de participación activa y manipulariva: empleo de juegos diversos, simu-
laciones, dramatización; realización de proyectos (por ejemplo, germinar semillas >•
cultivar plantas en Ciencias Naturales o inventar comerciales en la clase de Español);
resolver problemas o acertijos significativos (por ejemplo, determinar cuánta azúcar
hay en una goma de mascar).
> Personalizar el contenido: vincular el contenido con experiencias y conocimientos de
los alumnos, permitir que los alumnos intervengan en la planeación del curso o en la
generación y/o selección de los contenidos a trabajar.
> Estrategias para fomentar la confianza de los alumnos: encaminadas a mostrar respeto
a la integridad, esfuerzo e inteligencia de los estudiantes. Por ejemplo, la comparación
de ideas mediante el diálogo o el debate, la toma de decisiones, o el despliegue de su
creatividad personal.
> Realización de tareas grupales: enfocadas a la elaboración de trabajos cooperativos en
pequeños grupos.
*• Las categorías restantes incluyeron emplear materiales de aprendizaje variados, el entu-
siasmo del profesor, la realización de tareas prácticas que involucraran a los alumnos en
actividades que tuvieran alguna utilidad fuera de la escuela o que permitieran elaborar
un producto útil, y finalmente, la realización de actividades variadas.
También en nuestro propio trabajo de investigación se encuentran resultados similares a los
anteriores (Díaz Barriga, 1998). Al explorar las actitudes hacia la enseñanza recibida en alumnos
de nivel bachillerato, cuando se les preguntó qué es lo que les gustaría que hiciera el profesor
en clase para que lograran comprender mejor el tema en cuestión, los alumnos mencionan as-
pectos como un mayor número de ejemplos reales y actuales; la proyección de películas sobre el
tema; la visita a museos, empresas u otro tipo de escenarios extraescolares; el empleo de apoyos
didácticos como mapas conceptuales e ilustraciones diversas; la realización de dramaíkacio-
nes; la elaboración de proyectos, carteles, guiones o exposiciones, entre otros. En esta misma
investigación se encontró que la profesora que inició la enseñanza de una unidad didáctica refe-
rente al surgimiento y desarrollo del imperialismo con una discusión acerca de los efectos de la
propaganda comercial de las empresas monopólicas norteamericanas en las costumbres, valores
>• estilos de vida de los adolescentes mexicanos, logró que los estudiantes mostraran un mejor
desempeño en aprendizaje conceptual, habilidades de análisis crítico y valoración favorable de
la utilidad de la materia, en comparación con los casos de profesores que condujeron el tema
sólo con base en la lectura de textos clásicos de economía política.
Todo lo anterior con-obora la estrecha relación entre el aprendizaje significativo y la moti-
\acion que hemos planteado desde el inicio de esta obra. Los autores revisados muestran que la
clave del trabajo rnotivacional en el aula reside en la habilidad del prolesor de poner en contacto
a los estudiantes con ideas potentes que permitan vincular estructuras de contenido, clarificar
las principales metas de enseñanza y proporcionar las bases de aplicaciones auténticas. Y en
este sentido, también se corroboran ¡os principios de la enseñanza situada (Díaz Barriga, 2006)
que vincula el conocimiento escolar con situaciones problema reales, de relevancia personal y
social para los estudiantes.
No está por demás insistir en que la motivación es un proceso a la vez personal y social: el
alumno actúa como elemento integrante de un grupo. Ya se dijo lo importante que es mantener
un clima emocional positivo en el grupo, y que la motivación puede ser influida de manera
significativa por las formas de interactuar con el docente y los compañeros involucrados en la
consecución de melas afines. Esto conduce, naturalmente, a discutir el problema del aprendi-
zaje como una actividad social que ocurre gracias a la interacción con los otros. En el siguiente
3 La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje

capítulo abordaremos el tema de la colaboración y las estrategias de aprendizaje cooperativo, lo


que permitirá al lector entender los beneficios de las estructuras cooperativas en la motivación,
el aprendizaje signiíicalivo y el desarrollo de habilidades sociales,
Finalmente, unas palabras acerca de la motivación del profesor. Por lo general se habla de
la motivación de los alumnos en torno al proceso de aprendizaje, pero se suele pasar por alto el
tema de la motivación en el profesor. No existe como tal una teoría enfocada a explicar la moti-
vación por enseñar, a partir de las variables y procesos que conforman las situaciones inslruc-
cionales; tampoco esludios suficientes y comprehensivos acerca de los sistemas mo ti vacio nal es
en los docentes. No obstante, Rodríguez y Lúea de Tena (2001) integran algunas investigaciones,
estudios y enfoques sobre el particular. Para estos autores, los estudios sobre e] estrés y malestar
docente, los relativos a la jerarquía de necesidades de la actividad docente y los que indagan el
contexto relaciona! e intrapersonal de la práctica docente son los más promisorios.
Cuando se manifiesta el malestar en los profesores (también denominado desgaste profe-
sional), éste se asocia con estados de depresión o ansiedad. Se presenta una disminución en la
capacidad de alerta y activación ante una situación, deterioro en el autoconcepto, desmotívación
hacia la actividad educativa y calda de los umbrales de fatiga. El docente en esta condición puede
transitar por tres fases: de alarma, resistencia y agotamiento. Un profesor con estrés crónico
muestra cansancio emocional, desarrolla actitudes negativas hacia sus alumnos y colegas, así
como una baja de rendimiento personal. Aunque los estudios sobre este asunto no son conclu-
yentes, la tendencia apunta a que la profesión docente es vulnerable al estrés o tensión nerviosa
y que se necesita una mejor comprensión de sus causas c incidencia. También se requiere del
desarrollo de estrategias efectivas de prevención y afronlamienlo.
Un trabajo importante relativo al sistema motivaeional del docente, es el realizado en los
ochenta por R. Ames y C, Ames (en Rodríguez y Lúea de Tena, 200f), quienes proponen con base
en una investigación cualitativa tres tipos de sistemas:
> Sistema evaluativo de la capacidad: el docente atribuye a los alumnos el fracaso y el
mal comportamiento y está más preocupado por su propia imagen y autoestima que
por la de sus estudiantes.
> Sistema de responsabilidad moral: el bienestar del alumno es el objetivo primordial del
profesor, si éste falla, tiende a autoculparse. Existe compromiso por prestar una ayuda
adecuada a los alumnos, pero puede caer en la sobre protección.
> Sistema de dominio de la ¡área: la preocupación principal del docente es el logro de
los objetivos académicos previstos. El profesor muestra preocupación por su propia
capacidad y logro del deber y gran interés por conseguir las metas instruccionales
planteadas.
Los trabajos anteriores simplemente ilustran la necesidad de ahondar en el lema. Desde la
perspectiva asumida en esta obra, sería conveniente el estudio conjunto de los sistemas moti-
vacionales de profesores y alumnos desde un giro contextualista y tomando como unidad de
análisis mínima el triángulo interactivo. De manera similar, habrá que ahondar en los aspectos
relacionados con el contexto íamiliar y su influencia en la motivación por aprender.

Sumario
En este capítulo revisamos ia importancia que reviste el vación influye en las metas que establece, la perspectiva que
conocimiento y manejo de la motivación escolar, dado que asume, sus expectativas de logro y las atribuciones que hace
ésta condiciona el interés y esfuerzo que manifiestan los de su propio éxito o fracaso. En el profesor cobra relevancia
estudiantes en sus actividades, a la vez que determina el su actuación y los comportamientos que modela, los mensa-
tipo de enfoque de aprendizaje y los resultados de éste. jes que transmite a los alumnos, la manera en que organiza
Se ha establecido que la motivación en el aula depende y conduce la clase, así como el enfoque que adopta ante la
de la interacción entre el profesor y sus estudiantes, pero evaluación de los aprendizajes.
dicha interacción no puede entenderse al margen del con- Se analizaron las metas que establece el alumno; de
texto cíe ciertas prácticas educativas que tienen un carácter orientación a la tarea, de autovaloración, de valoración
histórico-cultural y siiuacional. En cuanto al alumno, la moti- social, así como de búsqueda de recompensas externas.
Reflexión e intervención

Se observa que tales metas tienen un carácter evolutivo Finalmente, se presentó una serie de principios para
y que están vinculadas con los mensajes que transmite el la organización rnotivacional de la instrucción, que pueden
docente sobre los procesos y resultados del aprendizaje. En ser aplicados en el aula. Dichos principios abarcan: al la
particular, los mensajes relativos a procesos (información forma de presentar y estructurar la tarea para promover su
sobre solución de dificultades y pistas para pensar) son los interés intrínseco y significatividad; b) el nivel de autonomía
que permiten realizar un ajuste de la ayuda pedagógica e del estudiante en las decisiones y actividades escolares: c]
inducir una motivación orientada a la tarea. la naturaleza y uso de reconocimientos y recompensas a la
Se planteó que actualmente las teorías de la motiva- clase; cfl los procedimientos de agrupamiento y organización
ción por el aprendizaje están dando un papel destacado a cooperativa de las actividades; e) la naturaleza y uso de los
los componentes emocionales, y existe investigación que procedimientos de evaluación del aprendizaje; fl el manejo
confirma que las emociones positivas y un buen clima de del tiempo y la programación flexible de actividades; gj las
aula favorecen el aprendizaje. Pero esto ocurre siempre y expectativas que tiene el propio docente, los mensajes que
cuando exista un equilibrio entre las habilidades o compe- transmite a sus estudiantes y el modelado que hace de la
tencias de la persona y el nivel de dificultad de la tarea. manera de afrontar las tareas y valorar los resultados.

léxion e Intervención
3) Al menos tres situaciones en las que el profesor de
Actividad 1 Matemáticas, Jaime Escalante (Edward James Olmos),
A partir de un análisis personal-grupal del contenido de este promueva el aprendizaje significativo en sus estudian-
capítulo, a continuación le sugerirnos una serie de activi-
tes.
dades encaminadas a la reflexión crítica de los contenidos b] El tipo de metas que establecen los diversos alumnos
ofrecidos, así como a la revisión de lo que ocurre en ei con- que aparecen en la película (Ángel, Pancho, Ana. Gua-
texto de su aula en relación con los procesos motivacionales dalupe, Uto, etcétera). Consulte el cuadro 3.3 y analice
vinculados con el aprendizaje. Los propósitos perseguidos el caso de al menos dos de los alumnos referidos.
con estas actividades son: c) El tipo rje mensajes que el profesor de matemáticas o
>• Detectar los principales problemas motivacionales que los otros docentes dan a los alumnos y los efectos que
presentan sus alumnos en clase. Para ello, debe tomar tienen en su motivación por aprender. Ejemplifique al
en cuenta como elementos de análisis; el contexto del menos 3 mensajes y sus efectos previsibles.
di Los principios y/o estrategias motivacionales que em-
curso; las características de sus alumnos y las metas
plea el profesor Escalante con sus alumnos.
que establecen; su actuación como profesional de la
docencia, los mensajes que les envíá'y la forma en que
organiza y conduce las actividades académicas. Actividad 3. La motivación de mis
* Analizar de forma critica los principios motivacionales alumnos
propuestos en esta unidad y develar situaciones parti- Solicitar a los alumnos de su grupo que respondan breve-
culares en el contexto de su clase donde la aplicación mente a las siguientes preguntas (las respuestas pueden
de esos principios baya resultado efectiva o inefectiva. ser anónimas para que los estudiantes respondan con ve-
racidad y confianza)-.
* Derivar propuestas concretas sobre cómo incorporar
los principios y estrategias motivacionales revisados a) El principal motivo por el que estoy en esta clase (cur-
en tos contenidos, actividades, materiales, evalua- so, asignatura) es
ciones, etcétera, habituales en su clase.

Actividad 2. Identificar metas


b) Lo que más me gusta de esta clase es
y mensajes
A partir de la proyección de los primeros 30 minutos del
argometraje Con ganas de triunfar'1 identifique:
c] Lo que me ha ayudado más a aprender en esta clase es
:
Musca, Ch. (produc-lor) \ Mcncndez, R. (guionista y direclor)
(I988)i'H7Hiíflj7i/ifc!/w;r [cinta dnemnUjyiáfica'l. EE. UU,: Warner
Bros Int. También ^e puede provectar otra peliculíi ¡ipmpiada al
contesto e intereses de loi participantes enhi actividad, o realizar
un análisis a pjtrlir do las video grabaciones de prácticas doi:eiiles
de prulesores reales.
Se observa que tales metas tienen un carácter evolutivo Finalmente, se presentó una serie de principios para
y que están vinculadas con los mensajes que transmite el: la organización motivacional de la instrucción, que pueden
docente sobre los procesos y resultados del aprendizaje. En ser aplicados en el aula. Dichos principios abarcan: 3} la
particular, los mensajes relativos a procesos (información forma de presentar y estructurar la tarea para promover su
sobre solución de dificultades y pistas para pensar) son los interés intrínseco y significatividad; o) el nivel de autonomía
que permiten realizar un ajuste de la ayuda pedagógica e del estudiante en las decisiones y actividades escolares; c)
Inducir una motivación orientada a la tarea. la naturaleza y uso de reconocimientos y recompensas a la
Se planteó que actualmente las teorías de la motiva- clase; d) los procedimientos de agrupamiento y organización
ción por el aprendizaje están dando un papel destacado a cooperativa de las actividades; e) la naturaleza y uso de los
los componentes emocionales, y existe investigación que procedimientos de evaluación del aprendizaje; f) el manejo
confirma que las emociones positivas y un buen clima de dei tiempo y la programación flexible de actividades; g) las
aula favorecen el aprendizaje. Pero esto ocurre siempre y expectativas que tiene el propio docente, los mensajes que
cuando exista un equilibrio entre las habilidades o compe- transmite a sus estudiantes y el modelado que hace de la
tencias de la persona y el nivel de dificultad de la tarea. manera de afrontar las tareas y valorar los resultados.

Actividad 1 a) Al menos tres situaciones en las que el profesor de


Matemáticas, Jaime Escalante (Edward James Olmos),
A partir de un análisis personal-grupal del contenido de este
promueva el aprendizaje significativo en sus estudian-
capítulo, a continuación le sugerimos una serie de activi-
tes.
dades encaminadas a la reflexión critica de los contenidos
b] El tipo de metas que establecen los diversos alumnos
ofrecidos, así como a la revisión de lo que ocurre en el con-
que aparecen en la película (Ángel, Pancho, Ana, Gua-
texto de su aula en relación con los procesos motivacionales dalupe, Tito, etcétera). Consulte el cuadro 3.3 y analice
vinculados con el aprendizaje. Los propósitos perseguidos el caso de al menos dos de los alumnos referidos.
con estas actividades son:
c} El tipo de mensajes que el profesor de matemáticas o
> Detectar los principales problemas motivacionales que los otros docentes dan a los alumnos y los efectos que
presentan sus alumnos en clase. Para ello, debe tomar tienen en su motivación por aprender. Ejemplifique al
en cuenta como elementos de análisis; el contexto del menos 3 mensajes y sus efectos previsibles,
curso; las características de sus alumnos y las metas d) Los principios y/o estrategias motivacionales que em-
que establecen; su actuación como profesional de la plea el profesor Escalante con sus alumnos.
docencia, los mensajes que Íes envíá'y la forma en que
organiza y conduce las actividades académicas. Actividad 3, La motivación de mis
> Analizar de forma crítica los principios motivacionales alumnos
propuestos en esta unidad y develar situaciones parti- Solicitar a los alumnos de su grupo que respondan breve-
culares en el contexto de su clase donde la aplicación mente a las siguientes preguntas (las respuestas pueden
de esos principios haya resultado efectiva o inefectiva. ser anónimas para que los estudiantes respondan con ve-
> Derivar propuestas concretas sobre cómo incorporar racidad y confianza):
los principios y estrategias motivacionales revisados a) El principal motivo por el que estoy en esta clase (cur-
en los contenidos, actividades, materiales, evalua- so, asignatura) es
ciones, etcétera, habituales en su clase.

Actividad 2. identificar metas


b) Lo que más me gusta de esta clase es
y mensajes
A partir de la proyección de los primeros 30 minutos del
largometraje Con ganas de triunfar2 identifique:
c) Lo que me ha ayudado más a aprender en esta clase es
Musai, Cli. (productor) y Meriende/., R. (guiuni'M.a v director)
[1988) SíowríattcijJém'ír [cinta cínemaU}gi£fig£.l. EE. U U.: VV.nm'r 1
Bros Inc. También se puede pro\fc.l;ir oirá película apropiada al
cunlexlo e ¡nlurcscs de los parlk ipantcí en la actividad, o realizar
-,in análisis a pariir déla:, videogTabaciones de pi^átEÍcas docente
le profesores reales.
3 Le motivación escolar y sus efectos en el aprend;za¡e

d) La comunicación y apoyos que el profesor nos brinda /) El ser alumno en esta clase me hace sentir
en este grupo son

Analice las respuestas dadas por sus alumnos en cada


•é) Lo que no me agrada en esta clase es caso e identifique el tipo de metas y atribuciones que
poseen, asi como los factores instruccionales vinculados
con éstas. En particular, trate de responder a lo siguiente:
¿están motivados extrínseca o intrínsecamente?, ¿qué tipo
de atribuciones establecen en relación con su desempeño
académico real?, ¿cómo perciben el clima del aula y en es-
Mi desempeño personal en esta clase ha sido
pecial el trato que reciben de usted como profesor?, ¿puede
identificar alumnos de a'to riesgo, poco motivados o deses-
peranzados?, ¿qué factores detecta como problemáticos en
su clase?, ¿qué cambios requiere promover?
g] El que apruebe o repruebe este curso depende de

Actividad 4. Cómo mejorar


Lo que me gustaría que el profesor hiciera para que la
ia motivación en mi cíase
clase fuera más motivante es Tomando como referencia el análisis realizado en la activi-
dad anterior y/o con base en el contenido programático del
currículo, ios materiales del curso o clase que imparte, los
resultados de las evaluaciones que aplica, la observación
Los principales obstáculos y fallas que he tenido en del grupo, etcétera, elabore una propuesta sobre cómo me-
esta cíase son jorar el clima motivacional en su aula tomando en cuenta
los principios y estrategias de! modelo TARGETT. Intente ela-
borar con el mayor detalle posible dicha propuesta e integre
todos los componentes del modelo.