Está en la página 1de 2

Puntos clave del informe elaborado por la Coalición

La situación y los desafíos del enfoque actual ante los conflictos en el Sahel Central:

• En todo el Sahel Central, ha sido asesinada más población civil por soldados, que supuestamente debían
protegerla, que por grupos armados no estatales. Sin embargo, ningún soldado o líder de milicia burkinés,
maliense o nigerino implicado en violaciones de derechos humanos ha sido llevado ante la justicia.
• El enfoque actual claramente no ha logrado detener los ataques de los llamados grupos yihadistas, que casi se
han duplicado cada año desde el 2016.
• Entre 2017 y 2020, los ataques contra civiles se quintuplicaron, de 205 a 1.096, y el número de población civil
o sospechosa desarmada asesinada, incluidas mujeres y niños, aumentó de 356 a 2.443, un aumento de siete
veces, según los últimos datos de la ACLED.
• Casi 2 millones de personas han tenido que huir de sus hogares debido a la violencia en Burkina Faso, Mali y
Níger, el 60% de los cuales son niños y niñas. Aproximadamente 13 millones de niñas y niños se ven privados de
educación. En 2021, 14,4 millones de personas necesitan asistencia urgente, un aumento del 60% en un año.
• La protección de civiles no se coloca suficientemente en el centro del mandato de las operaciones militares.
Por ejemplo, las declaraciones oficiales provenientes del Sahel o de Francia enumeran a los "terroristas
neutralizados" durante las operaciones militares, mientras que raras veces se informa de daños a civiles o
destrucción de infraestructura vital y de bienes en la consecución de objetivos militares; esto no se identifica de
manera sistemática ni genera ningún tipo de respuesta.
• La inversión en la lucha contra el terrorismo se estima en 2.000 millones de euros anuales, cuatro veces más
que la media anual destinada a la ayuda humanitaria en los últimos cuatro años. Al mismo tiempo, el gasto en
seguridad en los tres países del Sahel Central se ha disparado en los últimos años (representa hasta una quinta
parte de los presupuestos nacionales), a menudo a expensas de proyectos sociales básicos.
• Los casos de malversación descubiertos en el sector de defensa son significativos y sirven como ejemplos
reveladores de la crisis de gobernabilidad en la región. Por ejemplo, en Níger, se malversaron 76.000 millones
de francos CFA (116 millones de euros) entre 2014 y 2019, según una auditoría provisional de la Inspección
General de las Fuerzas Armadas en febrero de 2020.
• El diálogo político, especialmente con representantes de grupos armados, se ha visto ensombrecido durante
mucho tiempo por la prioridad otorgada a la acción militar. Sin embargo, muchos conflictos pueden ser objeto
de enfoques de negociación, movilizando mecanismos de reconciliación.
• Para abordar la profunda crisis de gobernanza en el corazón de la crisis de seguridad en el Sahel, los socios
internacionales a menudo han adoptado políticas destinadas a 'restablecer la autoridad de los Estados del
Sahel', al tiempo que se refieren a indicadores cuantitativos de presencia estatal en lugar de indicadores
cualitativos de la naturaleza de los servicios prestados o la legitimidad de sus intervenciones.
• En el Sahel, la población suele percibir al Estado como un depredador más que como un protector. Por lo
tanto, no basta con restaurar las capacidades del Estado, sino con reconstruir su legitimidad.
Visión de la Coalición Ciudadana para el Sahel:

 La Coalición Ciudadana para el Sahel pide una reordenación drástica de las prioridades, de modo que la medida
del éxito de las intervenciones no sea sólo militar -a través de la lista de "terroristas neutralizados"-, sino que
incluya también el número de civiles protegidos, el número de personas desplazadas que han regresado
voluntariamente a sus hogares, las escuelas que han reabierto y los campos que vuelven a cultivarse.
 Como dijo un oficial saheliano a un miembro de la Coalición Ciudadana para el Sahel, bajo condición de
anonimato: "esto no es sólo una guerra contra los terroristas, sino más bien una guerra contra el subdesarrollo,
la injusticia y la mala gobernanza".

Principales recomendaciones del informe: El Sahel: lo que debe cambiar - por un nuevo enfoque centrado en las
necesidades de la población

1. Situar la protección de la población civil en el centro de la respuesta a la crisis del Sahel

 Hacer que la protección de los civiles, y no sólo la lucha contra el terrorismo, sea un elemento central del mandato
de todas las operaciones militares llevadas a cabo por los Estados del Sahel.
 Medir sistemáticamente el impacto de las operaciones militares en la población civil y comunicar estos datos en
declaraciones públicas.
 Establecer mecanismos de seguimiento de daños civiles para todas las fuerzas en el Sahel.
 Ampliar la práctica de la indemnización por daños a los civiles.

2. Apoyar las estrategias políticas para resolver la crisis de gobernanza en el Sahel

 El diálogo político con todas las partes de los conflictos y la sociedad civil, incluidas las mujeres y los jóvenes, debe
ser apoyado de manera activa y puesto en marcha por los gobiernos de Mali, Burkina Faso y Níger, tanto a nivel
nacional como local, con el respaldo público de los socios internacionales.
 Las diversas iniciativas locales de mediación y reconciliación que ya están en marcha se beneficiarían de una mejor
coordinación, y así poder contribuir a una solución política global de la crisis.
 Emblemático de la crisis de gobernanza, el sector de la defensa y la seguridad debe someterse de manera rigurosa
a los principios de la buena gestión del gasto público.

3. Respuesta a las emergencias humanitarias

 Garantizar que la financiación de la respuesta humanitaria responda a las necesidades, teniendo en cuenta las
necesidades específicas de las mujeres y las niñas.
 Facilitar el acceso a la ayuda humanitaria, a los medios de subsistencia y a los servicios sociales básicos a las
poblaciones necesitadas, sin discriminación.

4. Lucha contra la impunidad

 Sólo con una política de tolerancia cero frente a los delitos cometidos por las fuerzas de defensa y seguridad y las
milicias, incluidos los actos de violencia sexual en contextos de conflicto, se podrá romper el ciclo de la violencia
y restablecer la autoridad del Estado.
 Para que se lleven a cabo investigaciones justas e imparciales y para que los autores de los abusos de todas las
partes rindan cuentas, es necesario reforzar la capacidad y los recursos de los sistemas de justicia en el Sahel.
 Asimismo, es necesario reforzar la protección de los defensores de los derechos humanos.