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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA PENAL TRANSITORIA

R. N. N° 3911-2009

HUANCAVELICA

Lima, tres de junio de dos mil diez

VISTOS; los recursos de nulidad


interpuestos por la defensa técnica de los procesados Marco Antonio Urruchi Rojas,
William Alfredo Mayhua Crispín y Doris Ada Páucar Román contra la sentencia de
fojas mil quinientos cincuenta y ocho de fecha treinta y uno de agosto de dos mil nueve;
interviniendo como ponente el señor Juez Supremo Barandiarán Dempwolf; de
conformidad con lo opinado por el señor Fiscal Supremo en lo Penal; y,
CONSIDERANDO: Primero: a) Que, la defensa técnica del procesado Marco
Antonio Urruchi Rojas y William Alfredo Mayhua Crispín en su escrito de formulación
de agravios de fojas mil seiscientos tres a mil seiscientos once, señala que se ha
condenado a sus patrocinados sin que existan pruebas objetivas que demuestren su
responsabilidad; que se ha incurrido en causal de nulidad insalvable, pues el colegiado
no resolvió el recurso de nulidad presentado contra la resolución que denegó el retiro de
acusación a favor de William Alfredo Mayhua Crispín; b) Que, la defensa técnica de la
encausada Doris Ada Páucar Román en su escrito de formulación de agravios de fojas
mil seiscientos doce, alega que no concurren los elementos constitutivos del tipo penal
por el cual se le ha condenado, pues no tenía la calidad de funcionaria ni servidora
pública de la entidad edil agraviada; además, no se ha tenido en cuenta que el delito
submateria es eminentemente doloso, circunstancia que no ocurre en el caso de autos,
toda vez que su participación se debió a la creencia que su actuar era ilícito. Finalmente,
solicita se declare prescrita la acción penal. Segundo: Que, conforme trasciende de la
acusación fiscal escrita de fojas seiscientos trece, se atribuye al procesado Marco
Antonio Urruchi Rojas que con fecha veinte de setiembre del dos mil, usurpó el cargo
de Director Municipal de la Municipalidad Provincial de Huancavelica, pues no existía
la documentación sustentatoria que avale su presunta designación, habida cuenta que se
desempeñaba como asesor de alcaldía. Del mismo modo, se imputa al encausado Marco
Antonio Urruchi Rojas haberse interesado en el contrato de locación de servicios
profesionales números cero veintiuno - dos mil - DM/MPH, que suscribió con su
coencausada Doris Ada Paucar Román, siendo que esta última tenía impedimento legal
por estar laborando en ese entonces en el Consejo Transitorio de Administración
Regional de Huancavelica y, además, por no haber participado en el proceso de
selección, contando para ello con la colaboración de William Alfredo Mayhua Crispín,
quien omitió cumplir sus funciones para que el proceso de contratación se ajustara a los
trámites de adjudicación directa. Tercero: Que, con relación a los procesados William
Alfredo Mayhua Crispín y Doris Ada Páucar Román, conviene precisar que la
prescripción de la acción penal es el instituto liberador de acuerdo con el cual el Estado,
relevando el transcurso del tiempo, faculta a poner término al ejercicio de la pretensión
punitiva. Este mecanismo debido a las consecuencias de su aplicación, se encuentra
sometido a reglas y términos precisos, previamente establecidos en la norma penal. Así,
el Código sustantivo acotado establece en su artículo ochenta los plazos de prescripción
de la acción penal de acuerdo al máximo de la pena fijada por la ley para el delito, y en
caso de concurso ideal, las acciones prescriben cuando haya transcurrido un plazo igual
al máximo correspondiente al delito más grave (prescripción ordinaria), tiempo al cual,
conforme al artículo ochenta y tres parte in fine del acotado Código sustantivo, debe
adicionarse una mitad si se hubiere producido la interrupción de la acción penal
(prescripción extraordinaria). Cuarto: Que, en el caso de autos, debemos indicar que
entre los delitos imputados a los procesados William Alfredo Mayhua Crispín
(negociación incompatible de cargo e incumplimiento de actos funcionales) y Doris Ada
Páucar Román (negociación incompatible de cargo), se ha producido un concurso ideal
de delitos, al existir unidad de acción entre dichos ilícitos; en consecuencia, teniendo en
cuenta que los delitos imputados a los encausados se encuentran sancionados en los
artículos trescientos setenta y seis y trescientos noventa y nueve del Código Penal, con
una pena privativa de libertad no mayor de dos y seis años, respectivamente, resulta que
la acción persecutoria del Estado ha prescrito, considerando que los hechos
incriminados a los mismos concluyeron el día veinte de setiembre del dos mil, ya que el
plazo a computarse es de nueve años, tiempo que en el presente caso ha transcurrido, al
haber sobrepasado tanto los términos ordinario y extraordinario de la acción penal,
previstos en los artículos ochenta y ochenta y tres del citado cuerpo legal, no siendo de
aplicación la duplicidad del plazo de prescripción establecida en el último párrafo del
artículo ochenta del acotado Código, pues no se ha afectado el patrimonio del Estado;
por lo que habiendo operado la acción liberadora del tiempo, resulta procedente declarar
la prescripción de la acción penal a favor de dichos encausados y, por ende, extinguida
la potestad punitiva del Estado. Quinto: Que, en lo atinente al procesado Marco
Antonio Urruchi Rojas de la revisión y análisis de los actuados, se advierte que existen
suficientes elementos probatorios que acreditan su responsabilidad penal; en efecto, su
acción delictiva se encuentra fehacientemente demostrada con su propio reconocimiento
puesto de manifiesto en su instructiva de fojas setenta y dos, y en el contradictorio del
juicio oral de fojas mil doscientos noventa, en los que admitió haber presentado su
renuncia al cargo de Director Municipal de dicha comuna en el mes de febrero del año
dos mil, asignándosele luego el cargo de asesor de la Alcaldía hasta el mes de diciembre
del dos mil, siendo que con fecha veinte de setiembre del dos mil suscribió en
representación de la entidad edil agraviada -como Director Municipal- el contrato de
locación de servicios profesionales número cero veintiuno - dos mil - DM/MPH con su
coencausada Doris Ada Páucar Román; si bien en su descargo alega que luego de haber
hecho entrega de cargo de Director Municipal a su sucesora Carmen Morales Torres el
día dieciséis de junio del dos mil, y como esta última no podía permanecer en su puesto
por actos de nepotismo, se le encargó nuevamente la Dirección Municipal hasta nuevo
aviso, por lo que en dicho intervalo de tiempo suscribió el contrato submateria; sin
embargo, este dicho lo refiere con el fin de evadir su responsabilidad si se tiene en
cuenta que no existen documentos que avalen el ejercicio del cargo en mención con
posterioridad al dieciséis de junio del dos mil, pues los memorandos a los que hace
alusión dicho encausado están referidos al impedimento por nepotismo de la Directora
Municipal nombrada, mas no se refieren a encargatura alguna. Sexto: Que, a lo anterior
abona que durante el juicio oral el Alcalde Provincial encargado del año dos mil, Pedro
Palomino Pastrana, en la sesión del ocho de julio de dos mil nueve, cuyas actas corren
insertas a fojas mil cuatrocientos sesenta y seis y siguientes, refirió que ocupó dicho
cargo desde el siete de agosto del dos mil hasta el dos mil dos, señalando que el aludido
inculpado renunció al cargo de Director Municipal para asumir la función de asesor
municipal, resaltando que: “existieron problemas internos entre él -Marco Antonio
Urruchi Rojas- y un grupo de trabajadores” y que el aludido procesado no podía firmar
los contratos. Sétimo: Que, asimismo, se encuentra plenamente demostrado que el
encausado Marco Antonio Urruchi Rojas tuvo interés en el contrato de locación de
servicios profesionales número cero veintiuno - dos mil- DM/MPH, pues fue este quien
inicialmente cuando tenía el cargo de Director Municipal, efectuó las tratativas previas
del proceso de selección -conforme se desprende de la copia fedateada del memorando
número cero dieciséis - OSEGE/MPH - dos mil (ver fojas mil trescientos cincuenta y
cinco)-; así como fue quien finalmente suscribió el contrato y la adenda con su
coencausada Doris Ada Páucar Román, pese a que existían serias irregularidades y
contravención a las bases administrativas para la adjudicación directa, entre ellas, que el
postor no podía transferir total o parcialmente la prestación del servicio adjudicado -
permitió el cambio de postor, considerándose irregularmente como ganadora a Doris
Ada Páucar Román-; así como haber suscrito el contrato después de seis meses del
proceso de adjudicación -se realizó en el mes de marzo y se suscribió el veinte de
setiembre del dos mil-. Octavo: Que, en ese sentido, los argumentos expuestos por el
procesado Marco Antonio Urruchi Rojas en su recurso impugnatorio, se encuentran
desvirtuados con lo reseñado en los párrafos precedentes, y con relación a la
prescripción solicitada, es del caso puntualizar que al encontrarnos en un concurso ideal
de delitos, teniendo en cuenta que los ilícitos imputados al encausado en mención se
encuentran sancionados en los artículos trescientos sesenta y uno y trescientos noventa
y nueve del Código Penal, con pena privativa de libertad no mayor de siete y seis años,
respectivamente, resulta que la acción persecutoria del Estado aún no ha prescrito; y en
cuanto a la causal de nulidad, es del caso precisar que el artículo doscientos noventa y
ocho del Código de Procedimientos Penales establece que: “no procede declarar la
nulidad tratándose de vicios procesales susceptibles de ser subsanados, o que no afecten
el sentido de la resolución (...)”; por lo que considerando que si bien el representante del
Ministerio Público realizó su requisitoria hasta en tres oportunidades, ello, no afectó de
modo alguno el sentido de la misma, pues en las tres fueron en el mismo sentido,
acusando al encausado en mención. Siendo así, es de concluirse que la sentencia se halla
arreglada a ley y sustentada en los actuados del proceso en lo que a este extremo se
refiere. Por estos fundamentos: declararon NO HABER NULIDAD en la sentencia de
fojas mil quinientos cincuenta y ocho de fecha treinta y uno de agosto de dos mil nueve
en el extremo que condenó a Marco Antonio Urruchi Rojas como autor del delito de
corrupción de funcionarios - negociación incompatible con el cargo y usurpación de
funciones, en agravio de la Municipalidad Provincial de Huancavelica; HABER
NULIDAD en la misma sentencia en el extremo que condenó a William Alfredo
Mayhua Crispín como cómplice por el delito de negociación incompatible con el cargo
y como autor del delito de abuso de autoridad - incumplimiento de actos funcionales, en
agravio de la Municipalidad Provincial de Huancavelica; y a Doris Ada Páucar Román
como cómplice primaria por el delito de corrupción de funcionarios - negociación
incompatible con el cargo, en agravio de la Municipalidad Provincial de Huancavelica,
y, reformándola: DECLARARON de oficio prescrita la acción penal a favor de dichos
encausados por los citados delitos, debiendo anularse los antecedentes penales
generados por el delito prescrito; NO HABER NULIDAD en lo demás que contiene; y
los devolvieron.

S.S.

RODRÍGUEZ TINEO

BIAGGI GÓMEZ

BARRIOS ALVARADO

BARANDIARÁN DEMPWOLF

NEYRA FLORES

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